{"id":4425,"date":"2020-02-20T05:00:04","date_gmt":"2020-02-20T04:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=4425"},"modified":"2020-02-20T03:09:59","modified_gmt":"2020-02-20T02:09:59","slug":"clase-estado-e-islam-en-pakistan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=4425","title":{"rendered":"Clase, estado e islam en Pakist\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p>(<a href=\"mailto:sakbarzaidi@gmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">sakbarzaidi@gmail.com<\/a>) es un economista pol\u00edtico residente en Karachi que da clases en la Universidad de Columbia, Nueva York.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.epw.in\/journal\/2018\/37\/book-reviews\/class-state-and-islam-pakistan.html\"><span lang=\"en-GB\"><em>Economic &amp; Politcal Weekly<\/em><\/span><\/a><span lang=\"en-GB\">\u00a0(17\/09\/2018)<\/span><\/p>\n<p>Recensi\u00f3n de las obras:<\/p>\n<ul>\n<li><i>The New Pakistani Middle Class<\/i>\u00a0de Ammara Maqsood, Cambridge, MA: Harvard University Press, 2017; pp 194.<\/li>\n<li><i>The Politics of Common Sense: State, Society and Culture in Pakistan<\/i>\u00a0by Aasim Sajjad Akhtar, Cambridge, New York, Melbourne, New Delhi and Singapore: Cambridge University Press, 2018; pp xiv + 200.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Ahora que Pakist\u00e1n ha salido del dominio de la guerra contra el terror que determin\u00f3 la vida econ\u00f3mica, pol\u00edtica y social del pa\u00eds durante demasiado tiempo y, en consecuencia, dio como resultado un enfoque particular a los estudios acad\u00e9micos, hay signos de que la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica y especializada vuelve a intereses, investigaciones y problemas m\u00e1s sustantivos y fundamentados. Durante las \u00faltimas dos d\u00e9cadas al haber estado inmersa, en actividades militares en la regi\u00f3n, o adyacentes, en Afganist\u00e1n, Pakist\u00e1n ha pagado un alto precio en muchas \u00e1reas importantes. Aparte de la enorme p\u00e9rdida de vidas, ya que unos 70.000 pakistan\u00edes han sido asesinados como consecuencia de muchas decisiones tomadas desde 2001, y quiz\u00e1 incluso antes, las p\u00e9rdidas econ\u00f3micas se han estimado en torno a los 125 mil millones de d\u00f3lares. El llamado \u00abcompromiso\u00bb de Pakist\u00e1n en la guerra regional contra el terror llev\u00f3 al ostracismo diplom\u00e1tico y a ser llamado un estado paria o canalla (rogue state), dando como resultado un estereotipo especialmente insidioso de todos los pakistan\u00edes, y tambi\u00e9n haciendo m\u00e1s concreta la idea de un estado de seguridad determinado, administrado y regido por los militares de Pakist\u00e1n, socavando y limitado las perspectivas de alternativas radicales, sociales y econ\u00f3micas y democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p><strong>Sobreabundancia de \u00abEstudios\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Una de las consecuencias post-9\/11\u00a0de como\u00a0 cambi\u00f3 Pakist\u00e1n se encuentra en los numerosos estudios e investigaciones realizados sobre Pakist\u00e1n, con montones de reportes internacionales y nacionales, normalmente period\u00edsticos, valorando la posici\u00f3n de Pakist\u00e1n en la regi\u00f3n y el mundo. Una evaluaci\u00f3n de los libros y relatos escritos en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas sugiere una valoraci\u00f3n y preocupaci\u00f3n predominante sobre tales asuntos, en la que cada periodista y acad\u00e9mico que se ganaba el sueldo terminaba escribiendo su propio relato sobre Pakist\u00e1n, desde ser el \u00ablugar m\u00e1s peligroso del mundo\u00bb a ser un \u00abpa\u00eds resiliente\u00bb capaz de soportar m\u00e1s golpes y a\u00fan as\u00ed sobrevivir de alguna dificultosa manera. Con financiaci\u00f3n para la investigaci\u00f3n procedente de agencias y <em>think tanks<\/em> de los EEUU y Europa, se buscaban principalmente \u00abanalistas de seguridad\u00bb y acad\u00e9micos deseosos de responder a alguna idea occidental de c\u00f3mo era imaginado Pakist\u00e1n, para ofrecer alg\u00fan conocimiento nativo sobre c\u00f3mo estaba respondiendo Pakist\u00e1n a estos acontecimientos.<\/p>\n<p>La mayor parte de estas publicaciones, no plenamente conocedoras de la naturaleza econ\u00f3mica, social y estructural de Pakist\u00e1n, se centraban de manera simplista en el estado militarizado de Pakist\u00e1n, argumentando alguno de ellos que el \u00fanico futuro de Pakist\u00e1n se encontraba en que los militares tomasen, o al menos estuviesen, en el poder. Esto podr\u00eda no ser sorprendente dado que para muchos estudiosos, el pasado, el presente y el futuro de Pakist\u00e1n ha estado ampliamente determinado y enredado con el de los militares, o sus numerosas agencias clandestinas, de una forma o de otra. A menudo, matices importantes sobre el rol de los militares, sobre c\u00f3mo han cambiado sus t\u00e9cnicas de poder y manipulaci\u00f3n, han sido raramente estudiados, apreciados o explicados. Este an\u00e1lisis simplista era f\u00e1cil, pero a menudo era inadecuado y err\u00f3neo. Defender, o asumir, que la econom\u00eda pol\u00edtica de Pakist\u00e1n depende solo o principalmente de los militares, mina an\u00e1lisis mucho m\u00e1s profundos y no consigue estudiar la naturaleza cambiante de los militares, o sus relaciones con otros actores en Pakist\u00e1n.<\/p>\n<p>El otro tema importante que surge desde al menos 1977, cuando el general Zia-ul-Haq tom\u00f3 el poder, pero de una manera algo m\u00e1s forzada y acad\u00e9mica en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, ha sido la ubicua presencia del islam en la esencia pol\u00edtica, social y cultural de lo que ha significado ser musulm\u00e1n en Pakist\u00e1n. Ha habido una org\u00eda de publicaciones de libros de y sobre el islam en Pakist\u00e1n. De nuevo, la financiaci\u00f3n por parte de agencias de desarrollo de los EEUU, Europa y la Gran Breta\u00f1a ha marcado la agenda, aunque muchos estudiosos han mostrado inter\u00e9s como parte de su posici\u00f3n intelectual, pol\u00edtica y social e ideolog\u00eda al intentar examinar la naturaleza y presencia de c\u00f3mo diferentes ideas y visiones del islam intervienen en Pakist\u00e1n. Desde numerosos libros en curso sobre una visi\u00f3n, versi\u00f3n e interpretaci\u00f3n \u00abm\u00e1s suave\u00bb, supuestamente \u00absuf\u00ed\u00bb del islam en Pakist\u00e1n, a intentar comprender manifestaciones pol\u00edticas y pietistas del islam, los estudiosos se han dedicado a este tema extensamente en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas. Una raz\u00f3n ha sido un aumento notable de los estudios en ciencias sociales por parte de pakistan\u00edes, muchos de ellos en la di\u00e1spora, y abrumadoramente mujeres, quienes han estado dando vueltas a su compromiso personal y pol\u00edtico con la presencia del islam en las muchas vidas de Pakist\u00e1n.<\/p>\n<p>Aunque quiz\u00e1 no se pueda sacar tanto a los militares como al islam de una visi\u00f3n sobre qu\u00e9 constituye Pakist\u00e1n, este foco abrumador sobre ambas ha comprometido el crecimiento de las ciencias sociales en el desarrollo de una forma m\u00e1s prosaica, pero significativa, en el estudio de clases, agencia, estado, transformaci\u00f3n social y estructural y c\u00f3mo existe realmente Pakist\u00e1n fuera de una sobredeterminada influencia tanto de los militares como del islam. Y, de manera importante, c\u00f3mo y donde las estructuras sociales de Pakist\u00e1n dan forma a lo que el islam y los militares son realmente, y c\u00f3mo su presencia se articula en contextos y circunstancias espec\u00edficos. Afortunadamente, con el declive del inter\u00e9s en los temas relacionados con el terror en Pakist\u00e1n, donde la investigaci\u00f3n y las agendas de estudio han sido bifocales, las cosas est\u00e1n cambiando. En los \u00faltimos a\u00f1os, en una tendencia que est\u00e1 creciendo notablemente, los estudiosos pakistan\u00edes est\u00e1n volviendo a investigar temas como los comerciantes de los bazares y sus pol\u00edticas, las relaciones agrarias, las clases sociales, el estado y la sociedad, las mujeres como fuerza pol\u00edtica y actuante, las alternativas seculares, el cine, la pol\u00edtica obrera, los partidos pol\u00edticos, los medios de comunicaci\u00f3n, el nacionalismo baluchi y mucho m\u00e1s. Al haber numerosos estudiosos pakistan\u00edes que han terminado, o est\u00e1n a punto de terminar, sus tesis doctorales, se puede esperar, o al menos tener la esperanza, de una avalancha\u00a0 de publicaciones, aunque de calidad variable. Los dos libros revisados aqu\u00ed se encuentran entre la investigaci\u00f3n m\u00e1s reciente que ha surgido, y est\u00e1 empezando a surgir, de estudiosos pakistan\u00edes.<\/p>\n<p><strong>Las religiones de las clases<\/strong><br \/>\n<img decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/images-na.ssl-images-amazon.com\/images\/I\/41RKsXBzPSL._SX329_BO1,204,203,200_.jpg\" alt=\"Image result for the new pakistani middle class\" \/>El libro de Ammara Maqsood incorrectamente titulado\u00a0<i>La nueva clase media pakistan\u00ed<\/i>\u00a0-incorrectamente porque no trata en absoluto de la clase media \u00abpakistan\u00ed\u00bb, sino que investiga una peque\u00f1a secci\u00f3n de individuos pertenecientes a su idea de clase media, solo en un min\u00fasculo pu\u00f1ado de localidades en Lahore- est\u00e1 basado en su tesis doctoral en antropolog\u00eda, en la Universidad de Oxford, en la que examina c\u00f3mo grupos de mujeres de c\u00edrculos religiosos de Lahore que estudian en escuelas cor\u00e1nicas adquieren su subjetividad, y c\u00f3mo ellas y sus familias desarrollan identidades, principalmente la isl\u00e1mica, que las diferencian de aquellas mujeres y sus familias que constituyen la \u00abvieja\u00bb clase media en Lahore. Usando este lienzo etnogr\u00e1fico, autodenomin\u00e1ndose una \u00abantrop\u00f3loga nativa\u00bb, Maqsood pas\u00f3 algunos meses entrevistando a estas mujeres que pertenecen a \u00abla nueva clase media y grupos m\u00f3viles en ascenso\u00bb a trav\u00e9s de sus \u00abpr\u00e1cticas pietistas\u00bb. En este mapeo de la religiosidad y la identidad isl\u00e1mica de esta nueva clase media, Maqsood estudia no solo qu\u00e9 significa ser religioso, o en este caso espec\u00edficamente isl\u00e1mico, a trav\u00e9s de las pr\u00e1cticas pietistas, sino tambi\u00e9n qu\u00e9 significa ser \u00abmoderno\u00bb, una modernidad que ella defiende ser muy diferente de la modernidad de la vieja, \u00abestablecida\u00bb clase media de los 50 y los 60. Uno de los focos principales se centra en c\u00f3mo \u00ablas luchas y aspiraciones\u00bb de la nueva \u00abclase media emergente y grupos m\u00f3viles en ascenso\u00bb est\u00e1n representados en las nuevas formas de piedad, estableciendo un v\u00ednculo seg\u00fan el cual estas nuevas formas de piedad son lo que define esta nueva clase.<\/p>\n<div lang=\"en-GB\">Uno no envidia la tarea que Maqsood tiene la intenci\u00f3n de hacer, al menos desde el punto de vista de su discusi\u00f3n sobre la clase. Aunque ha habido varios estudios sociol\u00f3gicos y antropol\u00f3gicos sobre las mujeres pietistas en Lahore, ninguno de ellos ha sido tan atrevido como para establecer estas tendencias pietistas como parte de alguna clase social: aspiracional, superior, media, emergente. Es aqu\u00ed donde Maqsood se diferencia de otros estudiosos. Sin embargo, este es tambi\u00e9n uno de los dos principales errores de su empresa, al no estudiar la excesivamente compleja idea de clase, ni en la teor\u00eda ni, y es m\u00e1s importante, en la embrollada realidad religioso-econ\u00f3mica del Sur de Asia y Pakist\u00e1n. Hasta los economistas pol\u00edticos y los economistas <em>mainstream<\/em> establecidos han evitado identificar y cuantificar las clases sociales en Pakist\u00e1n, puesto que esta tarea es formidable, y aunque usan algunos criterios para identificar y establecer tales categor\u00edas, son bastante circunspectos sobre estas conclusiones. Esto a pesar de que ha habido diversos relatos period\u00edsticos intentando cuantificar el tama\u00f1o de la clase media en Pakist\u00e1n, normalmente usando patrones de consumo -el n\u00famero de motocicletas o lavadoras adquiridas- en las que algunas estimaciones consideran que la clase media de Pakist\u00e1n es un 38% de la poblaci\u00f3n, siendo la \u00abclase alta\u00bb un 4%, dando un total de aproximadamente 84 millones. Existe un reconocimiento general de qu\u00e9 puede significar clase media o cualquier otra clase, pero identificarlo o estimarlo es una tarea particularmente desafiante.<br \/>\nNo hay nadie que est\u00e9 en desacuerdo con la afirmaci\u00f3n que ha habido una muy notable islamizaci\u00f3n de los pakistan\u00edes en los espacios p\u00fablicos y privados en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Se han abierto movimientos pietistas, madrasas, escuelas cor\u00e1nicas, incluso universidades religiosas (isl\u00e1micas) tanto en ambientes urbanos como rurales. Tendencias p\u00fablicas m\u00e1s v\u00edvidas en la exhibici\u00f3n de lo que son vistos como s\u00edmbolos religiosos, como abayas, barbas, tele-evangelismo, y dem\u00e1s, son justamente lugares comunes hoy y por tanto, cualquier estudioso que estudie el islam en Pakist\u00e1n deber\u00eda coincidir con los argumentos generales y generalizaciones de Maqsood. Lo que se vuelve problem\u00e1tico es c\u00f3mo utiliza la categor\u00eda de clase, especialmente \u00abclase media\u00bb, para sostener sus afirmaciones. Claramente, Maqsood no entiende las categor\u00edas que est\u00e1 utilizando.<\/div>\n<div lang=\"en-GB\">\n<p>Su visi\u00f3n de qu\u00e9 pod\u00eda haber sido la clase media bajo el colonialismo, deja clara una falta de lecturas de textos sobre el sur de Asia, tanto modernos como de la \u00e9poca colonial, tanto acad\u00e9micos como literarios. Ella identifica la clase media colonial como aquella cuyos miembros \u00abfueron educados en escuelas coloniales, y los hijos de las familias m\u00e1s ricas fueron enviados a universidades en Gran Breta\u00f1a, incluidas Oxbridge y las asociaciones colegiales de derecho de Londres\u00bb (p. 5). Esta habr\u00eda sido una parte min\u00fascula de la poblaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n tiene otras complicaciones en su formaci\u00f3n (v\u00e9ase abajo). Maqsood continua diciendo que,<\/p>\n<div style=\"padding-left: 80px;\">capas medias y bajas de la clase media colonial estaban formadas por grupos profesionales y funcionarios gubernamentales de bajo rango. En t\u00e9rminos generales, no obstante, el empleo estatal y la participaci\u00f3n en la esfera p\u00fablica colonial se convert\u00edan en una v\u00eda hacia la respetabilidad de clase media. (p. 5)<\/div>\n<p>Claramente, cualquiera familiarizado con la transici\u00f3n social bajo el colonialismo deber\u00eda saber que tales ideas sobre la clase media colonial fueron definidas por los colonialistas, y exclu\u00edan grupos sociales que no formaban parte de la \u00abesfera p\u00fablica colonial\u00bb. Para Maqsood, esta clase media colonial parece requerir alguna idea occidentalizada de respetabilidad y excluye todos aquellos que escrib\u00edan y le\u00edan en lenguas indias, de lejos much\u00edsimos m\u00e1s que este peque\u00f1o grupo que ella llama \u00ablos hijos de Macaulay\u00bb, cayendo evidentemente en las ideas orientalistas de categorizaci\u00f3n. Sugerir que aunque los trasfondos sociales puedan haber cambiado, \u00abel marco mental de la clase media emergente en India &#8230; era similar a su clase correspondiente en Gran Breta\u00f1a\u00bb, es realmente dif\u00edcil de entender.<\/p>\n<p>Esta confusi\u00f3n sobre la clase social se refleja tambi\u00e9n en su uso de categor\u00edas en la Lahore moderna. Sus categor\u00edas clave para la diferenciaci\u00f3n son lo que ella llama las clases medias viejas o \u00abestablecidas\u00bb y las \u00abnuevas\u00bb. Aqu\u00ed, define la vieja clase media, espec\u00edficamente la de Lahore, como aquellas familias que \u00abprogresaron gracias al empleo estatal y la participaci\u00f3n en la esfera p\u00fablica urbana durante el gobierno colonial y en las primeras d\u00e9cadas tras la independencia\u00bb (p. 6). Estos grupos depend\u00edan del apoyo estatal para progresar a un \u00abestatus consolidado\u00bb. La \u00abnueva\u00bb clase media, por otra parte, \u00abest\u00e1 formada por grupos urbanos m\u00f3viles en ascenso que han surgido a partir de los 80\u00bb, muchos de los cuales son emigrantes en Lahore, principalmente educados en escuelas y universidades p\u00fablicas, muchos \u00abempleados en instituciones estatales mientras una parte importante trabaja en posiciones de nivel medio en el sector privado o gestiona peque\u00f1os negocios\u00bb (p. 6-7). Esta vaguedad al intentar definir una categor\u00eda particularmente compleja empeora cuando usa etiquetas m\u00faltiples e intercambiables para tales clases, cuando t\u00e9rminos como \u00abrica\u00bb, \u00abconsolidada\u00bb, \u00abvieja\u00bb, \u00ab\u00e9lite\u00bb, \u00abmovilidad ascendente\u00bb se usan muy vagamente. Aunque esta identificaci\u00f3n de las clases medias se convierte en un problema importante, lo que realmente nos preocupa aqu\u00ed es la visi\u00f3n de Maqsood de sus diferentes subjetividades religiosas.<\/p>\n<p>De manera similar a su simplista descripci\u00f3n de la clase media colonial, retrata la identidad religiosa en su clase media vieja o \u00abestablecida\u00bb. A lo largo de su an\u00e1lisis y descripci\u00f3n un argumento principal es que la vieja clase media no es religiosa en la forma en que lo es la nueva y en movilidad ascendente clase media. Uno tiene la sensaci\u00f3n de que Maqsood argumenta que es el pertenecer a cierta clase media lo que determina lo religioso que se puede ser y, por tanto, si uno pertenece a la \u00abvieja\u00bb o establecida o privilegiada clase media, no ser\u00eda religioso en absoluto, puesto que la religiosidad es una prerrogativa de las nuevas clases medias. Claramente, esto es absurdo, como es evidente a partir de la experiencia de Pakist\u00e1n y de cualquier otro sitio. No es solo la confusi\u00f3n sobre clase social lo que provoca que muchos de los argumentos de Maqsood implosionen, sino tambi\u00e9n su uso de categor\u00edas como \u00abmusulm\u00e1n\u00bb, o \u00abislam\u00bb, \u00abmoderno\u00bb y progresista.<\/p>\n<p><strong>La progresividad como cultura<\/strong><\/p>\n<p>Siendo este intento de descubrir la religi\u00f3n en una clase particular uno de los problemas principales del libro de Maqsood, el segundo problema principal es su tratamiento de la \u00abprogresividad\u00bb, que ella atribuye en gran parte a la \u00abvieja\u00bb, \u00abestablecida\u00bb clase media, casi como una inversi\u00f3n a su ausencia de religiosidad, y viendo la progresividad no como materialidad o exigencias de cambios en la propiedad o en las relaciones de propiedad, sino como cultura. De ah\u00ed que son \u00abprogresistas\u00bb quienes recitan a Faiz, asisten a qawallis, participan en eventos literarios y culturales e interact\u00faan en ciertos \u00abc\u00edrculos sociales\u00bb de la \u00e9lite. Estos esterotipos son tan malos como el uso de Maqsood de Macaulay para definir la clase media colonial. Para Maqsood, parece no haber actividades multiclase, sean progresistas, seculares o religiosas, y las divisiones entre tales\u00a0 supuestamente simplistas posiciones ideol\u00f3gicas -que tambi\u00e9n se superponen- est\u00e1n basadas en nociones de viejas y nuevas clases medias. Cae en la trampa de definir la progresividad de Pakist\u00e1n como cultura, bas\u00e1ndose en un an\u00e1lisis especialmente equivocado del pasado comunista de Pakist\u00e1n del antrop\u00f3logo Kamran Asdar Al\u00ed (2015), quien sobreenfatiza las actividades culturales de los c\u00edrculos literarios de Pakist\u00e1n como pol\u00edtica de izquierdas, centr\u00e1ndose especialmente en la Asociaci\u00f3n de Escritores Progresistas.<\/p>\n<p>Tristemente, este an\u00e1lisis elimina cualquier idea material y sustantiva de lo que significaba (y significa) ser progresista en Pakist\u00e1n o en cualquier otra parte, eliminando la agenda para la transformaci\u00f3n social y estructural, basada en una redefinici\u00f3n de las relaciones de propiedad. Se sigue esperando un estudio m\u00e1s meditado, mejor investigado y m\u00e1s amplio -basado en algo m\u00e1s que solo unos pocos escritores en urdu examinando la pol\u00edtica y la teorizaci\u00f3n del Partido Comunista de Pakist\u00e1n sobre la base de sus propios documentos-. No importa cu\u00e1nto uno recite Faiz, y si asiste a otro festival literario, esto simplemente no sustituye una pol\u00edtica que enfatice la transformaci\u00f3n social y estructural de los modos y relaciones de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n, y otras intervenciones materiales para dar lugar a la igualdad entre la gente. Que los festivales literarios en Pakist\u00e1n est\u00e9n apoyados por el capital global y local, introduce claramente una contradicci\u00f3n fundamental entre progresividad material y reproducci\u00f3n cultural para la \u00e9lite y las clases medias.<\/p>\n<p><strong>Un regreso a Gramsci<\/strong><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"https:\/\/images-na.ssl-images-amazon.com\/images\/I\/51FubaqLU1L.jpg\" alt=\"Image result for The Politics of Common Sense: State, Society and Culture in Pakistan\" \/>Aasim Sajjad Akhtar es un activista y acad\u00e9mico radical que, aparte de ser un profesor que ense\u00f1a dentro de Pakist\u00e1n en una universidad del sector p\u00fablico -a diferencia de muchos de los nuevos autores que viven y ense\u00f1an en el extranjero- es tambi\u00e9n el presidente en Punjab del Partido de los Trabajadores Awami, el principal partido pol\u00edtico de izquierda. Adem\u00e1s, a diferencia de otros j\u00f3venes estudiosos que escriben su primer libro, Akhtar lleva publicando muchos a\u00f1os y ya ha sido coautor de dos libros. No obstante, este \u00faltimo, tambi\u00e9n basado en su tesis doctoral, supone un paso sustancial sobre la econom\u00eda pol\u00edtica de Pakist\u00e1n, tanto como teor\u00eda como una posible pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Ha habido poca investigaci\u00f3n acad\u00e9mica sobre la econom\u00eda pol\u00edtica de Pakist\u00e1n durante las \u00faltimas d\u00e9cadas, en las que han faltado an\u00e1lisis sobre la transici\u00f3n, la transformaci\u00f3n estructural y el impacto resultante en la formaci\u00f3n de clases sociales. La de Akhtar se encuentra entre las pocas contribuciones, y m\u00e1s recientes, que proporcionan un conocimiento sustancial de la econom\u00eda pol\u00edtica de Pakist\u00e1n. Utiliza la formulaci\u00f3n de Gramsci de hegemon\u00eda, dominio, coerci\u00f3n y resistencia y se basa en las ideas acad\u00e9micas m\u00e1s recientes de \u00absentido com\u00fan\u00bb que da lugar a consentimiento, donde las ideas de las clases dominantes quedan subsumidas como ideas del d\u00eda a d\u00eda, como legitimaci\u00f3n del dominio y explotaci\u00f3n de clase. En su mayor parte, la de Akhtar es una historia pol\u00edtica-econ\u00f3mica del ser social de Pakist\u00e1n, centrada en la evoluci\u00f3n del orden social tras la ca\u00edda de Zulfiquar Ali Bhutto en 1977, con el ascenso del general Zia-ul-Haq (1977-88), cuyo gobierno trajo profundas intervenciones estructurales en las formas de ser econ\u00f3micas, sociales y culturales de Pakist\u00e1n.<\/p>\n<p>El ascenso de una clase intermedia, a veces llamada clase media, es una de las principales manifestaciones del particular gobierno hegem\u00f3nico de Zia -dependiente del capital saud\u00ed y estadounidense tanto en lo material como en lo cultural- que produjo el ascenso de este nuevo grupo social, que difer\u00eda desde el punto de vista tanto material como ideol\u00f3gico de los grupos anteriores a 1977. Un tema clave del libro es mostrar c\u00f3mo las clases intermedias y la derecha religiosa (que son a menudo lo mismo) \u00abhan forzado su camino en una estructura de poder que est\u00e1 basada en el consentimiento pasivo de las clases subordinadas\u00bb (p. XI).<\/p>\n<p>Empezando con una evaluaci\u00f3n de la estructura de poder \u00abdesde arriba\u00bb, revelando c\u00f3mo se articula el poder por parte del estado y sus instituciones a lo largo del tiempo, Akhtar muestra c\u00f3mo estas estructuras de poder han cambiado desde los 60 hasta el presente, y c\u00f3mo contin\u00faan evolucionando, interactuando con las nuevas fuerzas sociales y pol\u00edticas. A medida que la estructura estatal y sus instituciones constituyentes -como los militares y la burocracia- tambi\u00e9n cambian, siendo \u00ablas transformaciones m\u00e1s importantes que se han llevado a cabo en Pakist\u00e1n durante las \u00faltimas d\u00e9cadas\u00bb (p. 43), el estado en s\u00ed mismo interpreta un papel en \u00abmoldear la formaci\u00f3n social\u00bb. Al examinar el rol de la burgues\u00eda en sus muchas formas con su capacidad continuada de acumular capital, \u00e9l argumenta que a pesar del surgimiento de nuevas formas y fuerzas sociales y econ\u00f3micas -como las del sector no organizado- \u00abla estructura de poder no se ha debilitado, sino que ha absorbido con \u00e9xito nuevos participantes de manera que ha atenuado potenciales retos contra-hegem\u00f3nicos\u00bb (p. 73). Otro argumento importante que aparece en el libro es c\u00f3mo \u00abel rol de la religi\u00f3n se ha vuelto a\u00fan m\u00e1s importante en el condicionamiento de los campos econ\u00f3mico, pol\u00edtico y cultural\u00bb (p. 89) y que esto \u00abha dado forma al cuerpo pol\u00edtico &#8230; y su elemento constitutivo de pol\u00edtica de sentido com\u00fan\u00bb (p. 94).<\/p>\n<p>Al introducir la pol\u00edtica nacionalista como otro marcador del cuerpo pol\u00edtico de Pakist\u00e1n, Akhtar afirma que \u00abla etnicidad m\u00e1s que la religi\u00f3n ha sido el marcador primario de identidad en grandes partes de Pakist\u00e1n\u00bb (p. 116), una afirmaci\u00f3n con la que uno podr\u00eda coincidir, aunque debilita la narrativa de dominio-del-islam, a la que Akhtar dedica un cap\u00edtulo. Quiz\u00e1s no su mejor cap\u00edtulo, pero el punto est\u00e1 bien tra\u00eddo, que el nacionalismo de los muchos nacionalistas \u00e9tnicos es \u00abpor definici\u00f3n, una ideolog\u00eda de resistencia precisamente porque est\u00e1n b\u00e1sicamente exclu\u00eddos del ejercicio del poder\u00bb (p. 119). Tales afirmaciones, sin embargo, exigen una an\u00e1lisis de clase m\u00e1s profundo de los diferentes nacionalismos en Pakist\u00e1n, donde clase y etnicidad a menudo fracasan al intentar encontrar un equilibrio. A diferencia de muchos acad\u00e9micos del pasado, destacadamente Hamza Alavi, Akhtar introduce una extensa discusi\u00f3n hist\u00f3rica sobre las clases subordinadas al estudiar algunas categor\u00edas, inclu\u00eddos campesinos y los habitantes urbanos del sector no organizado, mostrando c\u00f3mo y d\u00f3nde ha tenido lugar la resistencia en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Finalmente, en su cap\u00edtulo final, al defender una pol\u00edtica contra-hegem\u00f3nica, Akhtar argumenta que \u00abun nuevo imaginario pol\u00edtico &#8230; exige una ruptura con la pol\u00edtica de sentido com\u00fan m\u00e1s all\u00e1 de nociones idealizadas de estado \u00abisl\u00e1mico\u00bb y \u00abpopulismo anti-corrupci\u00f3n\u00bb\u00bb (p. 1972), algo que concede que llevar\u00e1 tiempo.<\/p>\n<p><strong>Preguntas y desacuerdos<\/strong><\/p>\n<p>A pesar del a menudo amplio y profundo an\u00e1lisis llevado a cabo por Akhtar para entender la econom\u00eda pol\u00edtica de Pakist\u00e1n, de su libro surgen varias preguntas que o no se responden en su totalidad o son completamente evitadas. Un tema clave no explicado es por qu\u00e9\u00a0 las nuevas clases intermedias se vuelven \u00abisl\u00e1micas\u00bb. Akhtar habla de redes cultivadas por funcionarios religiosos y por mullahs en el nivel local y de c\u00f3mo la islamizaci\u00f3n \u00abha sido un componente crucial de la pol\u00edtica de sentido com\u00fan\u00bb, pero falta un an\u00e1lisis mayor de qu\u00e9 es lo que arrastra a estos grupos sociales hacia el islam. \u00bfPor qu\u00e9 el islam tiene \u00e9xito en esta clase social? \u00bfPor qu\u00e9 las fuerzas derechistas e isl\u00e1micas han sido capaces de mantener \u00abuna estructura extensa entre los estudiantes, trabajadores, j\u00f3venes profesionales y las clases intermedias\u00bb (p. 106)? \u00bfPor qu\u00e9 no han conseguido hacer avances los grupos y partidos de izquierda o no isl\u00e1micos? Claramente, las clases intermedias no son intr\u00ednsecamente religiosas o derechistas, as\u00ed que, \u00bfpor qu\u00e9 suscriben dichas pol\u00edticas? Ciertamente, concede Akhtar, han recibido un \u00abapoyo considerable por parte de instituciones estatales y patrocinadores extranjeros\u00bb (p. 109), pero esto plantea preguntas sobre la conciencia independiente de lo que constituyen las clases intermedias: \u00bfTienen una agencia propia o son influenciados por patrocinadores extranjeros y el estado?<\/p>\n<p>Cuando Akhtar argumenta que \u00abla derecha religiosa adopt\u00f3 los m\u00e9todos populistas de organizaci\u00f3n de las fuerzas izquierdistas y nacionalistas [y] tambi\u00e9n ha cooptado ampliamente sus esl\u00f3ganes\u00bb (p. 109), \u00bfno es esto debido a un fallo de la izquierda y no simplemente debido al \u00e9xito de la derecha? \u00bfPor qu\u00e9 la izquierda no \u00abre-aprende\u00bb de estos grupos derechistas? En su an\u00e1lisis de los a\u00f1os de Bhutto y la pol\u00edtica izquierdista que lo llevo al poder, Akhtar fracasa al explicar el ascenso de las fuerzas de derechas en un momento en el que la ideolog\u00eda socialista estaba hecha jirones. El rol pol\u00edtico de la izquierda en el periodo anterior a 1977 no se puede explicar sin la ideolog\u00eda pol\u00edtica que cre\u00f3 algunas ideas sobre qu\u00e9 deber\u00eda ser el socialismo, c\u00f3mo trabajar para conseguirlo, y c\u00f3mo despu\u00e9s del colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica la izquierda en buena parte del mundo perdi\u00f3 su perspectiva total, prop\u00f3sito e identidad. Aparte de un par de referencias de paso a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y su forma de comunismo, Akhtar no entra en los fracasos de la izquierda que permitieron el auge de las clases intermedias isl\u00e1micas.<\/p>\n<p>Una segunda \u00e1rea problem\u00e1tica de la lectura de Akhtar es la de sus m\u00e1s bien extra\u00f1as ideas sobre el secularismo, que el considera ser un inter\u00e9s, identidad y pr\u00e1ctica elitistas. Resulta sorprendente que Akhtar descarte como elitistas ideas seculares en Pakist\u00e1n porque, dados muchos de sus ejemplos y comentarios procedentes de todo Pakist\u00e1n, los interlocutores con los que habla y las citas -de campesinos a comerciantes e incluso militares- deber\u00eda haber observado pr\u00e1cticas y experiencias que podr\u00edan haber sido cualquier cosa menos algo en el campo de lo \u00abreligioso\u00bb. La afirmaci\u00f3n de que \u00ablos pakistan\u00edes ricos y poderosos que llevan estilos de vida &#8216;seculares&#8217; han quedado cada vez m\u00e1s alienados de la mayor\u00eda de la sociedad\u00bb (p. 102) implica una extra\u00f1a (e incorrecta) lectura del t\u00e9rmino \u00absecular\u00bb y sobrestima de muchas formas la idea que los pakistan\u00edes no ricos y no poderosos est\u00e1n imbuidos de una \u00e9tica isl\u00e1mica y que esto es lo que los define principalmente.<\/p>\n<p>Yo difiero aqu\u00ed de la lectura de Akhtar del islam en Pakist\u00e1n, y lo que \u00e9l llama secularismo de \u00e9lites. Yo defender\u00eda incluso la idea contraria, contra-intuitiva, de que el islam que se ha manufacturado en Pakist\u00e1n durante las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas est\u00e1 declinando desde hace alg\u00fan tiempo, precisamente porque era un islam coercitivo \u00abdesde arriba\u00bb (para usar la terminolog\u00eda de Akhtar) y no una variedad ind\u00edgena con diversas manifestaciones. Defender\u00eda el argumento (tentativa y especulativamente, porque no se puede verificar plenamente emp\u00edricamente) de que a pesar de la percepci\u00f3n general de que el islam domina en todo lo que es Pakist\u00e1n y pakistan\u00ed, debido a numerosos factores, puede estar retrocediendo en la forma en que ha existido como una categor\u00eda pol\u00edtica manufacturada, coercitiva. El consumismo, la modernidad, las conexiones globales, el fracaso de organizaciones \u00abisl\u00e1micas\u00bb como los talibanes o el ISIS, etc. pueden sugerir una relajaci\u00f3n de la forma de expresi\u00f3n y adherencia a las pr\u00e1cticas isl\u00e1micas construidas y forzadas de la naturaleza que han existido.1 Pueden surgir nuevas formas a medida que las clases intermedias interactuan con nuevas formas de sociedad y de estado, y son condicionadas por ellas. Adem\u00e1s, algo cercano al \u00absecularismo\u00bb, independientemente de c\u00f3mo sea imaginado y sea lo que sea lo que implica, tambi\u00e9n podr\u00eda echar ra\u00edces en las clases subalternas, y yo creo que ya se ha manifestado en formas muy cotidianas. Claramente, c\u00f3mo lean y reaccionen los actores pol\u00edticos de izquierdas a estos cambios determinar\u00e1 la direcci\u00f3n que escojan las clases subalternas, a no ser que otro \u00abislam\u00bb forjado en f\u00e1brica sea establecido por los poderes \u00abdesde Arriba\u00bb.<\/p>\n<p>Tienen muy poco en com\u00fan estos dos libros, excepto que son especialmente delgados -solo alrededor de 170 p\u00e1ginas de texto- y ambos representan y explican elementos divergentes del Pakist\u00e1n moderno. Ambos autores difieren en disciplina acad\u00e9mica y, lo que es m\u00e1s importante, en orientaci\u00f3n te\u00f3rica y pol\u00edtica. Para Maqsood el lienzo es un min\u00fasculo pu\u00f1ado de mujeres pietistas en Lahore mientras que para Akhtar el lienzo es una econom\u00eda pol\u00edtica macro de clase, estado, neoliberalismo e imperialismo transformando y afectando a Pakist\u00e1n. El notorio aumento en el estudio del islam en un nivel localizado en Pakist\u00e1n tal como se ha llevado a cabo por parte de una larga lista de acad\u00e9micos durante la \u00faltima d\u00e9cada. Maqsood, la m\u00e1s reciente, representa una nueva tendencia en la investigaci\u00f3n de las ciencias sociales en relaci\u00f3n a Pakist\u00e1n. Tambi\u00e9n lo es el trabajo que surge de gente como Akhtar, junto con docenas de j\u00f3venes acad\u00e9micos y estudiosos, interpretando y releyendo a Marx, Gramsci y, por supuesto, Foucault, dando lugar al auge de unos estudios m\u00e1s pertinentes, m\u00e1s all\u00e1 de las narrativas seguridad\/estado canalla o guerra al terror. No ser\u00eda err\u00f3neo decir que quiz\u00e1 nunca la ciencia social pakistan\u00ed ha sido tan diversa, vibrante o f\u00e9rtil.<\/p>\n<p><strong>Nota<\/strong><\/p>\n<p>1 He llamado a esto el \u00abPresente post-talib\u00e1n\u00bb. V\u00e9ase Zaidi (2017).<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Kamran Asdar Ali (2015):\u00a0<em><span lang=\"en-GB\">Communism in Pakistan: Politics and Class Activism 1947\u20131972<\/span><\/em>, London, New York: I B Tauris.<\/p>\n<p>Zaidi, S Akbar (2017): \u201cPakistan in the Post-Taliban Present,\u201d\u00a0<span lang=\"en-GB\"><em>Economic &amp; Politcal Weekly<\/em>,\u00a0<\/span>Vol 52, No 9, pp 27\u201329.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recensi\u00f3n de las obras:<\/p>\n<p>The New Pakistani Middle Class\u00a0de Ammara Maqsood, Cambridge, MA: Harvard University Press, 2017; pp 194.<br \/>\nThe Politics of Common Sense: State, Society and Culture in Pakistan\u00a0by Aasim Sajjad Akhtar, Cambridge, New York, Melbourne, New Delhi and Singapore: Cambridge University Press, 2018; pp xiv + 200.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":5060,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[916,917,928,929],"class_list":["post-4425","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-asia","tag-pakistan","tag-resenas","tag-the-new-pakistani-middle-class","tag-the-politics-of-common-sense-state-society-and-culture-in-pakistan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4425"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4425\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5060"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}