{"id":447,"date":"2006-06-30T00:00:00","date_gmt":"2006-06-30T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=447"},"modified":"2020-02-28T19:22:33","modified_gmt":"2020-02-28T18:22:33","slug":"nacion-y-clase","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=447","title":{"rendered":"Naci\u00f3n y clase"},"content":{"rendered":"<p>Desde luego ya no est\u00e1 de moda el \u201can\u00e1lisis de clase\u201d de los fen\u00f3menos sociales, pero sorprende que nunca se haya hecho uso de \u00e9l, que yo recuerde, para analizar un fen\u00f3meno tan actual y relevante como el del nacionalismo moderno en Espa\u00f1a. Muchos pensar\u00e1n que un an\u00e1lisis de este tipo ya no tiene lugar porque pertenece a un pasado intelectual que ha sido desechado por la historia, pero podr\u00eda ser que este punto de vista ganara relevancia en un futuro no lejano. \u00bfAcaso piensa alguien en serio que la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, de la que tanto se usa y abusa en los \u00faltimos tiempos, ha supuesto ya el fin definitivo del pensamiento comunista y socialista de tipo transformador, es decir el que aspira a contribuir a la superaci\u00f3n del capitalismo?<\/p>\n<p>Nadie duda de que los partidos socialistas y comunistas, se entiendan o no como puras reminiscencias hist\u00f3ricas, se han adaptado a una convivencia complaciente con el sistema capitalista actual. Nadie duda de que son ellos en muchos casos los primeros que han renunciado al an\u00e1lisis de clase, como tampoco se puede dudar de que el lector de cualquier peri\u00f3dico serio de nuestro pa\u00eds pueda sorprenderse con el uso de una supuesta \u201cantigualla intelectual\u201d como la que aqu\u00ed se propone. Pero quiz\u00e1s no se trate de una herramienta tan anticuada como parece, al menos para entender algunas de las claves ocultas en el debate actual espa\u00f1ol sobre cuestiones, llam\u00e9moslas, nacionales.<\/p>\n<p>Los antiguos internacionalistas hist\u00f3ricos (socialistas, anarquistas, comunistas) ten\u00edan claro que los contenidos eran m\u00e1s importantes que las formas. Por eso, siguiendo a Marx o a Bakunin, consideraban que en el fondo daba poco m\u00e1s o menos lo mismo (aunque no desconoc\u00edan otras diferencias menores) tener una monarqu\u00eda como sistema de gobierno que una rep\u00fablica. O que el Estado que, junto al capital, contribu\u00eda a oprimirlos llevara a cabo una pol\u00edtica econ\u00f3mica y social m\u00e1s o menos avanzada, siempre que estuvieran dentro de los l\u00edmites, para ellos insuperables, que restring\u00edan su capacidad de maniobra dentro del sistema. Ellos hablaban de que la forma de gobierno no afectaba al contenido esencial de las relaciones econ\u00f3micas y sociales, porque, mientras \u00e9stas siguieran siendo capitalistas, no satisfar\u00edan nunca sus aspiraciones \u00faltimas de transformaci\u00f3n social. Y cosas de este tipo, lo mismo pueden leerse en los escritos de Pablo Iglesias que en los de Federica Montseny o Andreu Nin.<\/p>\n<p>Y cabe preguntarse: \u00bfEs que acaso ya no quedan internacionalistas en Espa\u00f1a? Parece que no. Los internacionalistas hablaban de que los trabajadores no tienen patria, o de que su patria eran sus intereses de clase, irremediablemente opuestos a los intereses de la patria \u201cenemiga\u201d, que era la patria del capital. Hoy en d\u00eda, los pol\u00edticos que en \u00faltimo t\u00e9rmino son los herederos lejanos de esa tradici\u00f3n internacionalista han renunciado por completo a ese punto de vista, y al parecer reclaman la misma concepci\u00f3n nacionalista \u2013o comprensiva con el nacionalismo\u2013 que siempre ha tenido la tradici\u00f3n pol\u00edtica que se alimentaba del nutriente social proporcionado por las clases medias y altas.<\/p>\n<p>Y es que la concepci\u00f3n \u201cburguesa\u201d y \u201cpeque\u00f1oburguesa\u201d (como se dec\u00eda antes) de los problemas pol\u00edticos, concepci\u00f3n que tanto inter\u00e9s ten\u00edan los pol\u00edticos de izquierda de entonces en combatir, por representar al sector obrero de la poblaci\u00f3n, parece no preocuparles ya en absoluto. Alg\u00fan analista a la vieja usanza podr\u00eda interpretar que lo que ha ocurrido para que este cambio haya tenido lugar no es m\u00e1s, en \u00faltimo t\u00e9rmino, que la derrota ideol\u00f3gica de esas capas sociales y pol\u00edticas frente a la ideolog\u00eda nacionalista, ideolog\u00eda que en un principio los internacionalistas combat\u00edan con todas sus fuerzas, pero que ahora parecen haber asumido con todas sus consecuencias.<\/p>\n<p>Pongamos algunos ejemplos de cu\u00e1l era el tipo de an\u00e1lisis que hac\u00edan otrora los antinacionalistas, y c\u00f3mo se ha transformado ahora en algo muy parecido a su opuesto. Al analizar la suerte econ\u00f3mica relativa experimentada por regiones como el Pa\u00eds Vasco, o Catalu\u00f1a, o Madrid, en el periodo transcurrido en los siglos XIX y XX, la izquierda social habr\u00eda reclamado un an\u00e1lisis centrado, por ejemplo, en la contraposici\u00f3n entre la suerte \u201cdisfrutada\u201d por los patronos y la suerte \u201csufrida\u201d por los trabajadores. Estos analistas, hoy tan pocos y aislados, a\u00f1adir\u00edan que esa forma de ver las cosas es \u201cmaterialista\u201d, perspectiva que considerar\u00edan muy superior al enfoque opuesto, que bautizar\u00edan como \u201cidealista\u201d.<\/p>\n<p>Considerar\u00edan que a unas regiones que representaban un porcentaje modesto de la riqueza y la producci\u00f3n nacionales en 1800, habiendo pasado a acaparar una fracci\u00f3n muy superior en la actualidad, dif\u00edcilmente podr\u00eda corresponderle la consideraci\u00f3n de haber sido maltratadas por la historia capitalista de nuestro pa\u00eds y por su representante pol\u00edtico principal: el Estado central. Afirmar\u00edan con buenos argumentos hasta qu\u00e9 punto los representantes pol\u00edticos de ese Estado central, miembros tan activos de su aparato institucional, proced\u00edan de aquellas regiones, que a menudo tanto se han quejado de marginalidad pol\u00edtica cuando s\u00f3lo pretend\u00edan reclamar privilegios materiales. Y a\u00f1adir\u00edan que no podr\u00eda ser de otra manera, teniendo en cuenta la preeminencia de los representantes econ\u00f3micos de esos territorios en el seno de la patronal y de la clase burguesa de nuestro pa\u00eds. Si se les respondiera que son estos sectores los que tradicionalmente m\u00e1s se han quejado p\u00fablicamente de su situaci\u00f3n, replicar\u00edan que no siempre quien m\u00e1s protesta es quien m\u00e1s raz\u00f3n tiene para ello, sino quien m\u00e1s medios tiene a su alcance para difundir sus planteamientos.<\/p>\n<p>Posiblemente, si quedara alg\u00fan int\u00e9rprete contempor\u00e1neo adepto al discurso internacionalista, dir\u00eda que lo que ha ocurrido en Espa\u00f1a es que la ideolog\u00eda que hoy domina entre los nacionalistas del sector obrero y trabajador de nuestro tejido social no es en realidad la que le corresponde, sino la que antes se llamaba \u201cideolog\u00eda dominante\u201d, aquella que tiene su origen econ\u00f3mico y social en los intereses del \u201cenemigo de clase\u201d, la burgues\u00eda, pero que, por haber vencido a la ideolog\u00eda opuesta, ha pasado a predominar en el an\u00e1lisis de los te\u00f3ricos representantes de la ideolog\u00eda \u201cdominada\u201d.<\/p>\n<p>Un ejemplo de que esto es as\u00ed \u2013dir\u00edan\u2013 es c\u00f3mo y hasta qu\u00e9 punto el discurso p\u00fablico y medi\u00e1tico contempor\u00e1neo ha logrado hacer pasar por \u201cnacionalistas espa\u00f1oles\u201d a todos los cr\u00edticos espa\u00f1oles del nacionalismo, por muy internacionalistas que \u00e9stos sean. Siendo Espa\u00f1a uno de los pa\u00edses menos nacionalistas de todo el mundo occidental, y uno de los m\u00e1s de izquierdas, han conseguido presentar a quienes no comparten el ansia descubridora de nuevas naciones como aliados del franquismo o de la derecha m\u00e1s reaccionaria y ultramontana. Por eso, cualquiera que se declare opuesto al nacionalismo perif\u00e9rico espa\u00f1ol de nuestros d\u00edas es tachado inmediatamente de \u201cnacionalista espa\u00f1ol\u201d, cuando no de submarino del PP.<\/p>\n<p>Otro ejemplo de lo anterior podr\u00eda ser la ideolog\u00eda que encierra el ya famoso eslogan de la \u201cEspa\u00f1a plural\u201d. Espa\u00f1a es de hecho uno de los pa\u00edses m\u00e1s plurales del mundo y tambi\u00e9n una de las naciones con registros m\u00e1s altos de pasado relativamente revolucionario. Es una sociedad tanto m\u00e1s plural cuanto que esta naci\u00f3n incluye a un gran n\u00famero de ciudadanos (mucho mayor que en otros pa\u00edses) que creen pertenecer a una naci\u00f3n distinta, y pueden defender ese punto de vista con plena libertad (y hasta con alguna ventaja). Ahora bien, que haya pluralidad pol\u00edtica, o pluralidad de tantas otras cosas: lenguas, culturas, tradiciones, sensibilidades, etc., nada supone sobre la existencia o no de una naci\u00f3n. Por eso los internacionalistas reclamar\u00edan toda la pluralidad del mundo, sin dar derecho a ninguno de los plurales a usar un sombrero que a otros estar\u00eda vedado.<\/p>\n<p>La naci\u00f3n no es una ideolog\u00eda ni una meta pol\u00edtica. Es un hecho. Y Espa\u00f1a es una naci\u00f3n porque as\u00ed lo ha definido la historia, nos guste o no, y as\u00ed lo reconoce todo el mundo fuera de nuestras fronteras. Y esto no presupone ninguna valoraci\u00f3n, positiva o negativa, sobre el car\u00e1cter y comportamiento del Estado espa\u00f1ol o sobre la infraestructura social que lo sostiene. El que algunos espa\u00f1oles \u201cse sientan\u201d parte de otra naci\u00f3n es una ideolog\u00eda m\u00e1s que cualquiera puede defender, como cualquier otra. Pero la ideolog\u00eda no da derecho a tener privilegios, raz\u00f3n por la cual un anticuado internacionalista, opuesto por tradici\u00f3n a cualquier clase de privilegios, sin duda se declarar\u00eda contrario a su concesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando los supuestos defensores del pluralismo identifican pluralismo pol\u00edtico con pluralidad de naciones sencillamente est\u00e1n expresando, con o sin artima\u00f1a, un puro deseo. Un deseo que pueden expresar libremente, por supuesto, as\u00ed como tambi\u00e9n la patronal es libre de expresar permanentemente su deseo de que los salarios bajen m\u00e1s o suban menos de lo que lo hacen. Pero adem\u00e1s de un deseo, est\u00e1n expresando una forma espec\u00edfica de lo que no es sino una de las ambiciones pol\u00edticas m\u00e1s antiguas que anhela el poder econ\u00f3mico capitalista: la divisi\u00f3n del enemigo en provecho propio. Al parecer, la estrategia del <i>divide et impera<\/i>, en este terreno de la discusi\u00f3n \u201cnacional\u201d, ha llegado en Espa\u00f1a m\u00e1s lejos que en ning\u00fan otro sitio.<\/p>\n<p>La pluralidad de lenguas no hace naciones: v\u00e9ase el caso suizo o el belga. La diversidad cultural, tampoco: ah\u00ed est\u00e1 esa misma pluralidad regional en casi todos los pa\u00edses del mundo. La pluralidad hist\u00f3rica, mucho menos aun. \u00bfPretenden quienes afirman lo contrario que hay que volver al fraccionamiento estatal de la edad media europea? Si Catalu\u00f1a o el Pa\u00eds Vasco fueran naciones, con mayor raz\u00f3n lo ser\u00edan Baviera, Sajonia, Sicilia, Borgo\u00f1a, Tirol, Galitzia\u2026; en realidad, docena y media de <i>lander<\/i><i> <\/i>alemanes, docenas de regiones y regioncitas francesas, italianas, polacas\u2026, procedentes de la hist\u00f3rica multitud de condados, ducados, principados y reinos formados por conquista, amalgamas din\u00e1sticas o matrimonios de conveniencia. O, \u00bfpor qu\u00e9 no? \u00bfNo cabr\u00eda dividir en 50 los Estados que forman hoy la naci\u00f3n m\u00e1s poderosa de la tierra?<\/p>\n<p>Cuando, por ejemplo, la ideolog\u00eda peque\u00f1oburguesa (primero en Catalu\u00f1a, despu\u00e9s en toda la Espa\u00f1a progresista) critica a Felipe V por haber aplastado las \u201cantiguas libertades hist\u00f3ricas catalanas\u201d, nuestro internacionalista dir\u00eda que no est\u00e1 haciendo otra cosa que reclamar las libertades medievales a las que puso fin la marcha moderna hacia el progreso centralizador y expansivo que se estaba dando en toda Europa. Y de paso a\u00f1adir\u00eda que esa misma ideolog\u00eda reproduce los argumentos que siempre dieron los reaccionarios antirrepublicanos franceses y europeos para defender el Antiguo R\u00e9gimen que tan bien serv\u00eda a sus intereses.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se ha dado, dir\u00eda, una confluencia curiosa, pero explicable, entre intereses en principio incompatibles. Los sectores capitalistas que en estas regiones se suman al empuje nacionalista actual lo hacen porque saben que m\u00e1s les vale tener enfrente a una poblaci\u00f3n trabajadora dividida que a una clase obrera unida en torno a la defensa de sus intereses como trabajadores. Mientras que los sectores de la izquierda pol\u00edtica reconvertidos en nacionalistas, lo hacen porque, habi\u00e9ndose transformado todos los partidos en aparatos cuasiempresariales operantes principalmente en el submercado electoral, han aprendido que entre el p\u00fablico votante \u201cvende\u201d m\u00e1s esa ideolog\u00eda que no la contraria, en parte porque, como ya afirmara Gellner, probablemente permita un reparto de cargos y prebendas en la nueva y reforzada Administraci\u00f3n resultante m\u00e1s al gusto de ese creciente p\u00fablico que por esa v\u00eda camina hacia la fidelidad m\u00e1s absoluta.<\/p>\n<p>Se argumenta y se argumentar\u00e1, por ejemplo, para defender la posici\u00f3n opuesta a este internacionalismo \u201ctrasnochado\u201d del que estamos hablando, que m\u00e1s del 80% del parlamento catal\u00e1n ha votado, y por tanto cree, que Catalu\u00f1a es una naci\u00f3n. Se olvida que un porcentaje similar hab\u00eda votado en el parlamento franc\u00e9s a favor de la nueva Constituci\u00f3n europea, y sin embargo la ciudadan\u00eda le dio la espalda. Como se\u00f1alaba hace poco Fernando Savater, si hubiera habido elecciones en Espa\u00f1a meses despu\u00e9s de la muerte de Franco, ser\u00eda Arias Navarro quien las habr\u00eda ganado. Por la misma raz\u00f3n, cabe esperar que la ideolog\u00eda nacionalista catalana, vasca, etc., que tanto terreno ha ganado en importantes sectores populares bien representados en el gobierno espa\u00f1ol actual, siga siendo, mal que le pese a nuestro internacionalista, claramente mayoritaria entre la clase pol\u00edtica de nuestra naci\u00f3n, adem\u00e1s de para un porcentaje muy importante de ciudadanos que observan la pol\u00edtica desde el punto de vista que le transmiten los pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Esto es ciertamente as\u00ed. Pero nadie deber\u00eda desde\u00f1ar la posibilidad de que en el futuro las tornas cambien y esa clase obrera que dif\u00edcilmente desaparezca nunca empiece a pensar de otra manera, quiz\u00e1s tras arrepentirse muy mucho, por la mala cuenta que le trajo, de haber pensado de forma tan contraria a su internacionalismo hist\u00f3rico original, y haber cre\u00eddo durante tanto tiempo lo que a sus enemigos de clase tanto les convino que creyeran.<\/p>\n<p>Diego Guerrero<\/p>\n<p>Profesor de Econom\u00eda Aplicada<\/p>\n<p>Universidad Complutense de Madrid<\/p>\n<p>2-octubre-2005<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde luego ya no est\u00e1 de moda el \u201can\u00e1lisis de clase\u201d de los fen\u00f3menos sociales, pero sorprende que nunca se haya hecho uso de \u00e9l, que yo recuerde, para analizar un fen\u00f3meno tan actual y relevante como el del nacionalismo moderno en Espa\u00f1a. Muchos pensar\u00e1n que un an\u00e1lisis de este tipo ya no tiene lugar porque pertenece a un pasado intelectual que ha sido desechado por la historia, pero podr\u00eda ser que este punto de vista ganara relevancia en un futuro no lejano. \u00bfAcaso piensa alguien en serio que la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, de la que tanto se usa y abusa en los \u00faltimos tiempos, ha supuesto ya el fin definitivo del pensamiento comunista y socialista de tipo transformador, es decir el que aspira a contribuir a la superaci\u00f3n del capitalismo?<\/p>\n<p>Nadie duda de que los partidos socialistas y comunistas, se entiendan o no como puras reminiscencias hist\u00f3ricas, se han adaptado a una convivencia complaciente con el sistema capitalista actual. Nadie duda de que son ellos en muchos casos los primeros que han renunciado al an\u00e1lisis de clase, como tampoco se puede dudar de que el lector de cualquier peri\u00f3dico serio de nuestro pa\u00eds pueda sorprenderse con el uso de una supuesta \u201cantigualla intelectual\u201d como la que aqu\u00ed se propone. Pero quiz\u00e1s no se trate de una herramienta tan anticuada como parece, al menos para entender algunas de las claves ocultas en el debate actual espa\u00f1ol sobre cuestiones, llam\u00e9moslas, nacionales.<\/p>\n<p>Los antiguos internacionalistas hist\u00f3ricos (socialistas, anarquistas, comunistas) ten\u00edan claro que los contenidos eran m\u00e1s importantes que las formas. Por eso, siguiendo a Marx o a Bakunin, consideraban que en el fondo daba poco m\u00e1s o menos lo mismo (aunque no desconoc\u00edan otras diferencias menores) tener una monarqu\u00eda como sistema de gobierno que una rep\u00fablica. 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