{"id":450,"date":"2006-07-02T00:00:00","date_gmt":"2006-07-02T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=450"},"modified":"2020-02-28T19:21:42","modified_gmt":"2020-02-28T18:21:42","slug":"de-burbuja-en-burbuja-el-irresistible-ascenso-del-oro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=450","title":{"rendered":"De burbuja en burbuja. El irresistible ascenso del oro"},"content":{"rendered":"<p>jorgebeinstein@yahoo.com<\/p>\n<p>Hacia noviembre del 2005 el precio del oro estaba a punto de perforar el techo de los 500 d\u00f3lares por onza, el acontecimiento hizo sonar numerosas alarmas. Keith Rabin y Scott MacDonald, dos especialistas prestigiados en el mundo de la especulaci\u00f3n financiera, se\u00f1alaron en ese momento que \u201ccon el oro acerc\u00e1ndose a los 500 d\u00f3lares aparece la tendencia a suponer que el tan esperado \u201cfinal de juego\u201d se encuentra ahora delante de nosotros\u201d (1). El acontecimiento no tardo mucho en producirse, el 2 de diciembre la cotizaci\u00f3n trep\u00f3 a 504 d\u00f3lares, el 31 de diciembre se desped\u00eda del a\u00f1o viejo a 513 d\u00f3lares y el 3 de enero de 2006 saludaba al nuevo a\u00f1o con una cotizaci\u00f3n de 520 d\u00f3lares, para el 1 de marzo ya llegaba a los 562 d\u00f3lares. Pero el \u201cfinal de juego\u201d, es decir la crisis general del sistema monetario vigente y el ingreso en un per\u00edodo de alta turbulencia no se ha producido (todav\u00eda). El 18 de abril alcanzaba los 616 d\u00f3lares y el 17 de mayo 713 para bajar a mediados de Junio a algo menos de 600 d\u00f3lares en un ambiente donde se multiplicaban los pron\u00f3sticos de pr\u00f3ximas subas. Ahora la pregunta clave es <strong>cuando<\/strong> ser\u00e1 perforado el techo m\u00e1gico de los 1000 d\u00f3lares y en que contexto, \u00bfpodr\u00e1n en ese caso los bancos centrales de las grandes potencias seguir manteniendo bajo control al esquema monetario global?, \u00bfcomenzar\u00e1 en ese momento la ca\u00edda vertiginosa del d\u00f3lar o por el contrario seguir\u00e1 estir\u00e1ndose la cuerda un poco (o mucho) m\u00e1s?, \u00bfasistiremos entonces a la emergencia hegem\u00f3nica del euro o este ser\u00e1 tambi\u00e9n arrastrado por el desorden general?. Y finalmente: \u00bfcual es el limite superior del precio del oro?, \u00bfcual ser\u00e1 el ritmo de su ascenso?. Si recorremos las paginas web especializadas en el tema veremos aparecer cifras por ahora \u201casombrosas\u201d, Dana Samuelson en el sitio de \u201cAmerican Gold Exchange\u201d se\u00f1ala lo siguiente: \u201cConsidero que nos encontramos en un per\u00edodo de crecimiento explosivo del precio del oro que puede llegar al doble de su anterior precio superior de 850 d\u00f3lares (durante la breve euforia de 1980)&#8230; el estudio del ciclo del mercado y de la coyuntura econ\u00f3mica actual (la deuda p\u00fablica de los Estados Unidos, la burbuja de cr\u00e9ditos, la super expansi\u00f3n de la oferta monetaria, la precariedad del d\u00f3lar, etc.) me llevan a pronosticar 1700 d\u00f3lares la onza (2).<\/p>\n<p>Esos interrogantes est\u00e1n cargados de mitos; se trata del oro, s\u00edmbolo de riqueza, de lujo, pero tambi\u00e9n de tiempos dif\u00edciles, es lo que nos ha ense\u00f1ado el siglo XX donde las sucesivas corridas hacia el metal precioso eran en realidad huidas desde sistemas monetarios en crisis. Un especialista europeo se\u00f1alaba recientemente que \u201cafortunadamente disponemos de un bar\u00f3metro que, al menos en el corto plazo, ha funcionado con bastante eficiencia en el pasado: el oro. Como todos sabemos, los bar\u00f3metros avisan de tormenta cuando luce en el cielo un sol espl\u00e9ndido\u201d (3). En realidad el cielo ya est\u00e1 cargado de nubes.<\/p>\n<p><strong>El ascenso<\/strong><\/p>\n<p>El ascenso del precio no comenz\u00f3 hace unos pocos meses, tiene una antig\u00fcedad de casi cinco a\u00f1os (ver el gr\u00e1fico: \u201cOro, precios diarios, d\u00f3lares por Onza Troy, 2000-2006\u201d), no se expres\u00f3 solo con relaci\u00f3n al d\u00f3lar sino tambi\u00e9n respecto del resto de monedas globales (euro, yen franco suizo, libra esterlina, etc.). En 1999 los bancos centrales europeos decidieron limitar sus ventas de oro durante los pr\u00f3ximos cinco a\u00f1os sin provocar la suba inmediata del precio ya que la euforia de las bolsas ofrec\u00eda atractivos alucinantes a los especuladores, pero refutando los pron\u00f3sticos hiper optimistas, que apostaban a una prolongada suba de las acciones, al comenzar el milenio el globo burs\u00e1til dej\u00f3 de crecer. Y entre abril y mayo de 2001 se produjo el despegue del oro, primero t\u00edmidamente pero muy pronto de manera clara, no fue un alza brusca sino gradual, persistente, a trav\u00e9s de una larga sucesi\u00f3n de subas y bajas. En un primer momento muy pocos se preocupaban por el fen\u00f3meno pero hacia el 2004 empez\u00f3 a llamar la atenci\u00f3n el alza continua del precio, y aunque la burbuja burs\u00e1til era ya parte del pasado hab\u00edan aparecido nuevos y vigorosos negocios de reemplazo, en primer lugar la mega burbuja inmobiliaria que en poco tiempo super\u00f3 en volumen a la que hab\u00edan generado las bolsas.<\/p>\n<p>Casi nadie se alarm\u00f3 porque el mercado internacional del oro segu\u00eda aparentemente bajo control gracias a las manipulaciones de los grandes bancos centrales, sus ventas dosificadas les permit\u00edan intervenir cada vez que la demanda se calentaba. Pero esas nuevas restricciones de la oferta se\u00f1alaban tambi\u00e9n que dichas instituciones no estaban dispuestas a vender cantidades ilimitadas de oro&#8230; tal vez porque ya no pod\u00edan hacerlo. Ahora casi nadie pone en duda que el precio de 800 d\u00f3lares por onza puede ser alcanzados en alguna pr\u00f3xima \u201csuba fuerte\u201d ; entre el 1 de septiembre de 2005 y el 1 de marzo de 2006 creci\u00f3 casi un 30 %, el mercado se hace cada d\u00eda m\u00e1s atractivo para toda clase de especuladores que buscan refugio cargados con inmensas masas de papeles (d\u00f3lares, acciones, bonos de deuda p\u00fablica, etc.). Es evidente que los bancos centrales no cuentan con un volumen de oro capaz de calmar las tormentas que se avecinan. Uno de los motores de la suba del metal precioso es la fragilidad estrat\u00e9gica del d\u00f3lar, como lo se\u00f1ala Adam Hamilton \u201cnacida en el a\u00f1o 2001 la evoluci\u00f3n de la burbuja del oro es altamente dependiente de los avatares de las fortunas monetizadas en d\u00f3lares. Como en la imagen invertida de un espejo, el oro sube cuando el d\u00f3lar baja y viceversa: El oro compite con el d\u00f3lar, aunque hasta el presente la demanda global de los inversores no ha conseguido despegar al oro de la hegemon\u00eda del d\u00f3lar\u201d(4), cuando ese despegue se produzca el alza del oro no tendr\u00e1 m\u00e1s contrapesos. John Taylor, de \u201cGold and Technology Stocks\u201d, agrega a esto que \u201cante los temores frente al futuro del d\u00f3lar observamos el incremento del n\u00famero de pa\u00edses que buscan diversificar sus tenencias de divisas comprando euros o yens pero con especial discreci\u00f3n y determinaci\u00f3n cada vez m\u00e1s oro. Algunos pa\u00edses como China alientan a sus ciudadanos hacia esas compras\u201d(5). R\u00e1pidamente se extiende por el mundo la idea de que los banqueros centrales ya vendieron buena parte de su oro y que en el futuro restringir\u00e1n a\u00fan m\u00e1s las ventas&#8230; y que la producci\u00f3n del metal ser\u00e1 cada vez m\u00e1s insuficiente frente al aumento de la demanda (5).<\/p>\n<p><strong> Las tres etapas<\/strong><\/p>\n<p>Comparar la situaci\u00f3n actual con anteriores corridas hacia el oro resulta inevitable, la m\u00e1s cercana es la de los a\u00f1os 1970. Los analistas insisten en se\u00f1alar lo que seg\u00fan ellos constituyen sucesos similares en ambas \u00e9pocas, en primer lugar la suba del precio del petr\u00f3leo, luego el desarrollo en los Estados Unidos de una pol\u00edtica monetaria expansiva vinculada a los d\u00e9ficits fiscales y los aumentos de los gastos militares. Adem\u00e1s, como lo hacen notar las expertas Mary Anne y Panela Aden, \u201cactualmente los pa\u00edses industrializados deben soportar la competencia desorganizadora de China e India, en los a\u00f1os 1970 exist\u00eda una situaci\u00f3n similar con Corea del Sur y Jap\u00f3n&#8230; China e India ejercen hoy una fuerte presi\u00f3n sobre los mercados internacionales de materias primas debido al crecimiento de sus demandas. Aunque m\u00e1s adelante es posible que sufran efectos inflacionarios y reduzcan sus tasas de crecimiento lo que aumentar\u00e1 el apetito general por el oro\u201d (6).<\/p>\n<p>Recordemos que a comienzos de los a\u00f1os 1970 un factor decisivo fue la decisi\u00f3n del presidente Nixon (1971) de no entregar m\u00e1s oro a cambio de d\u00f3lares (la cotizaci\u00f3n era de 35 d\u00f3lares la onza), a mediados de 1975 el precio alcanz\u00f3 los 100 d\u00f3lares, la carrera se acentu\u00f3 y a principios de 1980 estall\u00f3 el p\u00e1nico y el precio trep\u00f3 a 850 d\u00f3lares, luego comenz\u00f3 una larga ca\u00edda.<\/p>\n<p>El estudio de esa euforia y su comparaci\u00f3n con algunas anteriores llev\u00f3 a algunos especialistas a dise\u00f1ar un modelo de burbuja que les permite prever su repetici\u00f3n en esta d\u00e9cada (7). Se trata de un proceso en tres etapas de aproximadamente diez a\u00f1os de tendencia alcista (ver el gr\u00e1fico: \u201cLas tres etapas de la burbuja del oro\u201d), la primera fase es la de compras baratas y gradualmente crecientes, el precio sube poco a poco, de manera continua, recuper\u00e1ndose del per\u00edodo depresivo que la precedi\u00f3. La lentitud de la corriente, la aparici\u00f3n de algunas ca\u00eddas moment\u00e1neas, llevan a subestimar lo que est\u00e1 ocurriendo casi hasta el final de la etapa. Es lo que ocurri\u00f3 entre aproximadamente 1971 y 1974 y repetido entre 2001 y finales de 2005 cuando seg\u00fan Hamilton (8) y otros defensores de este enfoque empezamos a ingresar en la fase n\u00famero dos.<\/p>\n<p>La segunda etapa es la de la expansi\u00f3n del mercado que pasa a ser uno de los centros de la especulaci\u00f3n mundial, los grandes inversores intervienen cada vez m\u00e1s activamente, el precio sube ahora a mayor velocidad, pero existe todav\u00eda una opini\u00f3n mayoritaria afirmada en la creencia de que la situaci\u00f3n esta bajo control, es lo que no cesan de repetir las autoridades monetarias y los grandes banqueros. As\u00ed fue entre 1974 y 1978, pero al final del per\u00edodo la incertidumbre se extiende porque los supuestos controles muestran cada vez m\u00e1s su ineficacia y porque el contexto de turbulencia econ\u00f3mica de la burbuja tiende a agravarse. El paso a la tercera etapa es veloz y entonces comienza la man\u00eda especulativa que integra a vastos sectores sociales, ya no son solo los grandes inversores los que participan de la euforia sino tambi\u00e9n una inmensa multitud de peque\u00f1os y medianos especuladores&#8230; en cierto momento, a causa de factores \u201cinesperados\u201d (econ\u00f3micos, pol\u00edticos u otros) cunde el p\u00e1nico y el precio sube alocadamente, fuera de todo control (fue lo que sucedi\u00f3 a principios de 1980). Hasta la \u00faltima crisis, de hace algo m\u00e1s de tres d\u00e9cadas, despu\u00e9s del delirio el precio bajaba para llegar a niveles razonables coincidentes con la restauraci\u00f3n de la gobernabilidad financiera: Hasta ahora ocurri\u00f3 as\u00ed&#8230; \u00bfseguir\u00e1 ocurriendo lo mismo en el futuro?<\/p>\n<table border=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><strong>Ciclos<\/strong><\/p>\n<p>Otros evaluadores intentan pronosticar la evoluci\u00f3n del precio analizando movimientos c\u00edclicos de larga duraci\u00f3n de ciertas variables decisivas, por ejemplo el cociente entre el \u00edndice burs\u00e1til Dow Jones y el precio del oro.<\/p>\n<p>La trayectoria de esa relaci\u00f3n describe a lo largo del siglo XX dos ciclos completos y casi la mitad de otro actualmente en curso (ver el gr\u00e1fico \u201cDow Jones vs precio del oro\u201d). Cuando la curva asciende es porque los inversores prefieren volcar sus esfuerzos hacia la bolsa dejando a un costado al oro, es lo que ocurri\u00f3 desde el fin de la primera guerra mundial hasta la crisis de 1929 y tambi\u00e9n en los a\u00f1os 1950 y la mayor parte de los 1960. Fueron \u00e9pocas de prosperidad industrial que generaban ilusiones de expansi\u00f3n productiva indefinida volcando a una enorme masa de especuladores hacia la compra de acciones de empresas consideradas negocios seguros y generosos. Pero las fiestas llegaban a su fin y las cotizaciones se estancaban o ca\u00edan. Entonces el cociente Dow Jones\/oro empezaba a reducirse expresando las preferencias crecientes de los inversores por el oro cuyo precio sub\u00eda, es lo que pas\u00f3 a fines de los a\u00f1os 1960 y durante toda la d\u00e9cada de los 1970 hasta llegar al delirio especulativo de 1980, un comportamiento similar se produjo a partir de la crisis de 1929&#8230; actualmente nos encontrar\u00edamos en el inicio de una \u00e9poca de ascenso del oro y de estancamiento de los negocios de bolsa evidente desde comienzos de esta d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Observando el gr\u00e1fico es posible constatar que los puntos de m\u00e1ximo auge burs\u00e1til fueron cada vez m\u00e1s altos mientras que los de m\u00ednimo en la relaci\u00f3n dow-oro (es decir de m\u00e1ximo auge del oro) fueron cada vez m\u00e1s bajos. Lo que significa que nos encontramos ante una trayectoria hist\u00f3rica de desequilibrios financieros crecientes que extrapolada nos permitir\u00eda suponer muy elevados precios futuros del oro. La segunda constataci\u00f3n es que el primer per\u00edodo transcurrido entre el m\u00e1ximo (1929) y el m\u00ednimo (1933) es de 14 a\u00f1os, similar al segundo (de 1966 a 1980), la repetici\u00f3n del fen\u00f3meno en el presente significar\u00eda que la corriente favorable al oro, iniciada seg\u00fan el gr\u00e1fico en torno de 1999, deber\u00eda prolongarse por lo menos durante toda la d\u00e9cada actual.<\/p>\n<p><strong>Hacia la tercera burbuja global<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo la realidad financiera presente contiene elementos decisivos sin paralelos en la historia moderna, lo que adem\u00e1s de hacerla sorprendente resta fuerza a los modelos que intentan descubrir el futuro extrapolando fen\u00f3menos del pasado. Una componente fundamental de la coyuntura actual es la financierizaci\u00f3n apabullante de la econom\u00eda mundial atravesada por deudas colosales como la de los Estados Unidos (sumando las p\u00fablicas y las privadas se llega a los 43 millones de millones de d\u00f3lares), masas de capitales virtuales como las representadas por los negocios con \u201cderivados\u201d (cuya dimensi\u00f3n, en crecimiento explosivo, equivale a varias veces el producto bruto mundial), la burbuja inmobiliaria global, los fondos circulando en las bolsas, la marea de d\u00f3lares creciendo al ritmo de los d\u00e9ficits, de la pol\u00edtica monetaria expansiva de la superpotencia, a la que se agregan euros, yens, etc. Ese enorme volumen de capitales desborda desde hace tiempo los espacios productivos de absorci\u00f3n de inversiones y en consecuencia ha engendrado una sucesi\u00f3n de burbujas especulativas, bastar\u00eda con que una porci\u00f3n menor, pero significativa, de esa masa se vuelque hacia el oro para que su precio ascienda hasta alturas dif\u00edciles de imaginar.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos a\u00f1os de la d\u00e9cada de los 1990 presenciaron la expansi\u00f3n de una gran burbuja global basada en la especulaci\u00f3n burs\u00e1til que acompa\u00f1\u00f3 al final de la era Clinton. Eran los tiempos del optimismo neoliberal alentado por mitos ahora un poco olvidados como el del \u201cfin de la historia\u201d (\u00bfquien recuerda hoy a Francis Fukuyama?), el de las \u201cnuevas tecnolog\u00edas\u201d que promet\u00edan eternizar un circulo virtuoso mundial de prosperidad o el del afianzamiento de un \u201cnuevo orden planetario\u201d armonioso fundado en la econom\u00eda de mercado cuyo complemento ser\u00eda la consolidaci\u00f3n de estados peque\u00f1os, eficaces y pac\u00edficos.<\/p>\n<p>En el comienzo del tercer milenio constatamos la veloz extinci\u00f3n de esas ilusiones pero tambi\u00e9n su reemplazo por otras como la de la omnipotencia militar norteamericana que instaurar\u00eda un Imperio mundial blindado en guerra permanente contra \u201cel terrorismo\u201d (tan inasible como omnipresente). La nueva fantas\u00eda se fue resquebrajando al ritmo del empantanamiento de las tropas de ocupaci\u00f3n en Irak (y de la irakizaci\u00f3n gradual de Afganist\u00e1n). Al mismo tiempo se ha ido haciendo insostenible la nueva prosperidad norteamericana empujada por la baja de las tasas de inter\u00e9s, la pl\u00e9tora monetaria, los d\u00e9ficits fiscales, comerciales y del balance de pagos, el crecimiento de las deudas p\u00fablicas y privadas&#8230; y (sobre todo) la expansi\u00f3n de una segunda burbuja especulativa en sustituci\u00f3n de la primera, desinflada por la administraci\u00f3n Bush. Que no dud\u00f3 ni un instante en enterrar el delirio burs\u00e1til para r\u00e1pidamente poner en su lugar a otro globo mucho mayor que el anterior: la burbuja inmobiliaria, base del crecimiento de la demanda interna en los Estados Unidos y en consecuencia del mantenimiento de un buen ritmo de crecimiento de la econom\u00eda mundial. Gracias a sus exportaciones hacia los Estados Unidos, China sigue creciendo a tasas r\u00e9cord arrastrando a Asia del Este. Y tanto Europa occidental como Jap\u00f3n absorben los beneficios directos e indirectos de la expansi\u00f3n consumista estadounidense. Pero todos sab\u00edan que esta segunda prosperidad era tan o m\u00e1s fr\u00e1gil que la anterior (los desequilibrios de la econom\u00eda norteamericana no pod\u00edan crecer indefinidamente). Ahora la burbuja inmobiliaria empieza a dar las primeras se\u00f1ales de desinfle mientras los expertos aconsejan invertir en petr\u00f3leo y oro. Una tercera burbuja est\u00e1 en marcha.<\/p>\n<h3>Similitudes y diferencias<\/h3>\n<p>Es cierto que el auge del oro en los a\u00f1os 1970 recibi\u00f3 el impulso decisivo de la crisis petrolera (1973-1974). Tanto entonces como ahora la suba del oro fue acompa\u00f1ada por el crecimiento r\u00e1pido del precio del petr\u00f3leo, pero existe una diferencia fundamental entre ambos casos: en los a\u00f1os 1970 el planeta estaba muy lejos del m\u00e1ximo de la producci\u00f3n petrolera (el \u201cPeak Oil\u201d), ahora lo tenemos encima. En aquella \u00e9poca irrumpi\u00f3 el dato del petr\u00f3leo caro pero con un horizonte a mediano-largo plazo de incremento de la extracci\u00f3n, de ahorros de energ\u00eda relativamente sencillos, matizado con ilusiones (que luego se demostraron excesivas) de reemplazo de las fuentes tradicionales gracias a las energ\u00edas solar, at\u00f3mica, etc. Pasada esa d\u00e9cada el precio del petr\u00f3leo fue domesticado, las econom\u00edas centrales alcanzaron ritmos de crecimiento relativamente buenos y la burbuja del oro se desinfl\u00f3.<\/p>\n<p>Por el contrario ahora el horizonte energ\u00e9tico para las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas es de penuria creciente, lo que empieza a imponer redimensionamientos (a la baja) y reformas radicales en las estructuras industriales de los pa\u00edses de alto desarrollo. Lo que ser\u00e1 agravado por el estancamiento o reducci\u00f3n durante mucho tiempo de grandes mercados productivos como resultado del enfriamiento del consumo inducido por el encarecimiento del petr\u00f3leo. Ello significa que el potencial a mediano-largo plazo de absorci\u00f3n industrial o agr\u00edcola de las disponibilidades financieras excedentes es relativamente mucho menor que el existente en los a\u00f1os 1970 y 1980. Dicho de otra manera, no se visualizan futuros espacios de negocios capaces de contener o absorber las burbujas financieras, en primer lugar la del oro.<\/p>\n<p>Otra diferencia notable con los a\u00f1os 1970 es que en esa oportunidad la crisis hab\u00eda sido precedida por un prolongado per\u00edodo de crecimiento a tasas sin precedentes, de \u201cmilagros\u201d econ\u00f3micos, de prosperidades generadoras de patrimonios, defensas estructurales, que permitieron resistir exitosamente el retroceso. Los pa\u00edses ricos ten\u00edan muy pocos desocupados y trabajadores precarios, sus sistemas sociales integraban a la casi totalidad de las poblaciones.<\/p>\n<p>Por el contrario la actual burbuja del oro aparece luego de cerca de tres d\u00e9cadas de desaceleraci\u00f3n tendencial de la econom\u00eda global (ver el gr\u00e1fico: \u201c1970-1999, desaceleraci\u00f3n de la econom\u00eda global\u201d) cargada de millones de desocupados y trabajadores precarios cr\u00f3nicos en los pa\u00edses ricos, con estructuras sociales deterioradas por la marginalidad y sistemas econ\u00f3micos financierizados al extremo.<\/p>\n<p><a name=\"_1203076742\"><\/a><a name=\"_1203076992\"><\/a><a name=\"_1203077017\"><\/a><a name=\"_1203077055\"><\/a><a name=\"_1203077081\"><\/a><a name=\"_1203077147\"><\/a><a name=\"_1203089378\"><\/a><\/p>\n<p>Un tercer aspecto no menos grave es que durante la burbuja del oro de los a\u00f1os 1970 el sistema monetario aunque desordenado contaba en su retaguardia con grandes potencias capaces de imponer sus decisiones al mundo financiero. Los Estados Unidos, Europa Occidental y Jap\u00f3n pudieron desarrollar pol\u00edticas que terminaron por recomponer la econom\u00eda mundial. Aunque obtuvieron una victoria p\u00edrrica a largo plazo porque consiguieron estabilidad y crecimiento pero alentando una avalancha financiera que termin\u00f3 un cuarto de siglo despu\u00e9s en un pantano de burbujas especulativas. Pero en ese momento pudieron salir del atolladero.<\/p>\n<p>Ahora la \u00fanica superpotencia, los Estados Unidos, est\u00e1 acosada por las deudas y los d\u00e9ficits y hundida en una aventura militar. Su poder declina pero no aparecen a la vista potencias capaces de remplazarla, la trama mundial de intereses, llamada globalizaci\u00f3n, encadena a la averiada nave norteamericana a los supuestos pretendientes al trono. La previsible decadencia del d\u00f3lar afecta estrat\u00e9gicamente al euro y al yen porque las econom\u00edas que los respaldan se encuentran profundamente interrelacionadas con la estadounidense. Tampoco est\u00e1n en mejor posici\u00f3n los pa\u00edses emergentes de la periferia (Brasil, Rusia, India y China), todos ellos fuertemente dependientes de los mercados occidentales.<\/p>\n<p>Es por ello que un creciente n\u00famero de inversores empiezan a orientar sus miradas hacia un refugio que a lo largo de muchos siglos ha demostrado su solidez: el oro. Sus or\u00edgenes como reserva de valor son muy antiguos, los historiadores se\u00f1alan que en el siglo VI antes de la era cristiana los reyes de Persia ya hac\u00edan circular monedas de oro. Luego tuvo \u00e9pocas de esplendor y de decadencia, por ejemplo despu\u00e9s de la ca\u00edda del imperio romano, pero con la irrupci\u00f3n y victoria del mundo moderno, a partir de los siglos XV y XVI, su reinado se instal\u00f3 nuevamente y hacia el 1900, un patr\u00f3n-oro universal gobernaba al mundo econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, sobre todo despu\u00e9s de los acuerdos de Bretton Woods (1944) el keynesianismo dominante pas\u00f3 a considerarlo una r\u00e9mora (b\u00e1rbara) del pasado destinada a desparecer, seg\u00fan la c\u00e9lebre expresi\u00f3n de Keynes. Finalmente al llegar a la era de la globalizaci\u00f3n neoliberal (y su culto por el dinero virtual) su muerte parec\u00eda definitivamente asegurada. Iron\u00edas de la historia, en medio de sus viejos enterradores del lejano siglo XX acosados por los achaques, el oro renace como en sus mejores tiempos y promete nuevas proezas.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>(1) Keith W Rabin and Scott B MacDonald, \u201c<strong>Waiting for the sky to fall: Asia and gold at $500\u201d<\/strong><strong>, <\/strong>Asia Times, Nov 24, 2005.<\/p>\n<p>(2) Dana Samuelson, \u201cGold at $1700 an ounce? You Better Believe it!\u201d, American Gold Exchange. (3) oroyfinanzas.com, \u201cEl oro: entre el mercado secular y la man\u00eda secular\u201d, noviembre 2005.<\/p>\n<p>(4) Adam Hamilton, \u201cGold Bull Stage Two 2\u201d, 18 November 2005, Gold Eagle&#8230;<\/p>\n<p>(5) J. Taylor&#8217;s Gold and Technology Stocks, \u201cIs a New World Order Evolving? . A Shift From Dollars to Euros &amp; Gold Will Impact You (<a href=\"http:\/\/www.howestreet.com\/articles\/index.php?article_id=2096\">http:\/\/www.howestreet.com\/articles\/index.php?article_id=2096<\/a>).<\/p>\n<p>( 6) Mary Anne and Pamela Aden, \u201cBack to the 1970s\u201d, January 19, 2005, American Gold Exchange&#8230;<\/p>\n<p>(7) Adam Hamilton, \u201cGold Bulls\u2019 Three Stages\u201d, Zeal, September 3, 2004, (http:\/\/www.zealllc.com\/2004\/au3stage.htm)<\/p>\n<p>(8) ibid.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\n<p>jorgebeinstein@yahoo.com<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hacia noviembre del 2005 el precio del oro estaba a punto de perforar el techo de los 500 d\u00f3lares por onza, el acontecimiento hizo sonar numerosas alarmas. Keith Rabin y Scott MacDonald, dos especialistas prestigiados en el mundo de la especulaci\u00f3n financiera, se\u00f1alaron en ese momento que \u201ccon el oro acerc\u00e1ndose a los 500 d\u00f3lares aparece la tendencia a suponer que el tan\u00a0 esperado \u201cfinal de juego\u201d se encuentra ahora delante de nosotros\u201d (1). El acontecimiento no tardo mucho en producirse, el 2 de diciembre la cotizaci\u00f3n\u00a0 trep\u00f3 a 504 d\u00f3lares, el 31 de diciembre se desped\u00eda del a\u00f1o viejo a 513 d\u00f3lares y el 3 de enero de 2006 saludaba al nuevo a\u00f1o con una cotizaci\u00f3n de 520 d\u00f3lares, para el 1 de marzo ya llegaba a los 562 d\u00f3lares. Pero el \u201cfinal de juego\u201d, es decir la crisis general del sistema monetario vigente y el ingreso en un per\u00edodo de alta turbulencia no se ha producido (todav\u00eda). El 18 de abril alcanzaba los 616 d\u00f3lares y el 17 de mayo 713 para bajar a mediados de Junio a algo menos de 600 d\u00f3lares en un ambiente donde se multiplicaban los pron\u00f3sticos de pr\u00f3ximas subas. Ahora la pregunta clave es cuando ser\u00e1 perforado el techo m\u00e1gico de los 1000 d\u00f3lares y en que contexto, \u00bfpodr\u00e1n en ese caso los bancos centrales de las grandes potencias seguir manteniendo bajo control al esquema monetario global?, \u00bfcomenzar\u00e1 en ese momento la ca\u00edda vertiginosa del d\u00f3lar o por el contrario seguir\u00e1 estir\u00e1ndose la cuerda un poco (o mucho) m\u00e1s?, \u00bfasistiremos entonces a la emergencia hegem\u00f3nica del euro o este ser\u00e1 tambi\u00e9n arrastrado por el desorden general?. Y finalmente: \u00bfcual es el limite superior del precio del oro?, \u00bfcual ser\u00e1 el ritmo de su ascenso?. Si recorremos las paginas web especializadas en el tema veremos aparecer cifras por ahora \u201casombrosas\u201d, Dana Samuelson en el sitio de \u201cAmerican Gold Exchange\u201d se\u00f1ala lo siguiente: \u201cConsidero que nos encontramos en un per\u00edodo de crecimiento explosivo del precio del oro que puede llegar al doble de su anterior precio superior de 850 d\u00f3lares (durante la breve euforia de 1980)&#8230; el estudio del ciclo del mercado y de la coyuntura econ\u00f3mica actual (la deuda p\u00fablica de los Estados Unidos, la burbuja de cr\u00e9ditos, la super expansi\u00f3n de la oferta monetaria, la precariedad del d\u00f3lar, etc.) me llevan a pronosticar 1700 d\u00f3lares la onza (2).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esos interrogantes est\u00e1n cargados de mitos; se trata del oro, s\u00edmbolo de riqueza, de lujo, pero tambi\u00e9n de tiempos dif\u00edciles, es lo que nos ha ense\u00f1ado el siglo XX donde las sucesivas corridas hacia el metal precioso eran en realidad huidas desde sistemas monetarios en crisis. Un especialista europeo se\u00f1alaba recientemente que\u00a0 \u201cafortunadamente disponemos de un bar\u00f3metro que, al menos en el corto plazo, ha funcionado con bastante eficiencia en el pasado: el oro. Como todos sabemos, los bar\u00f3metros avisan de tormenta cuando luce en el cielo un sol espl\u00e9ndido\u201d (3). En realidad el cielo ya est\u00e1 cargado de nubes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44],"tags":[],"class_list":["post-450","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/450","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=450"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/450\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=450"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=450"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=450"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}