{"id":461,"date":"2006-08-15T00:00:00","date_gmt":"2006-08-15T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=461"},"modified":"2020-02-28T19:15:03","modified_gmt":"2020-02-28T18:15:03","slug":"la-contradiccion-capitalismo-ecologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=461","title":{"rendered":"La contradicci\u00f3n capitalismo\/ecolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>La l\u00f3gica del capital, como modo de producci\u00f3n y como cultura, es \u00e9sta: producir acumulaci\u00f3n mediante la explotaci\u00f3n -de la fuerza del trabajo de las personas, por la dominaci\u00f3n de clases, por el sometimiento de los pueblos y finalmente por el pillaje contra la naturaleza-.<\/p>\n<p>Un an\u00e1lisis incluso superficial entre ecolog\u00eda y capitalismo identifica una contradicci\u00f3n b\u00e1sica. Donde impera la pr\u00e1ctica capitalista se env\u00eda al exilio o al limbo la preocupaci\u00f3n ecol\u00f3gica. Ecolog\u00eda y capitalismo se niegan frontalmente. No hay acuerdo posible. Si, a pesar de ello, la l\u00f3gica del capital asume el discurso ecol\u00f3gico&#8230; o es para obtener lucro, o para espiritualizarlo y as\u00ed vaciarlo, o simplemente para imposibilitarlo y, por tanto, para destruirlo. El capitalismo no s\u00f3lo quiere dominar la naturaleza, sino arrancar todo de ella, depredarla.<\/p>\n<p>Hoy, por la unificaci\u00f3n del espacio econ\u00f3mico mundial en los moldes capitalistas, el saqueo sistem\u00e1tico del proceso industrial contra la naturaleza y contra la humanidad, hace al capitalismo claramente incompatible con la vida. Se plantea as\u00ed una bifurcaci\u00f3n: o el capitalismo triunfa al ocupar todos los espacios como pretende, y entonces acaba con la ecolog\u00eda y pone en riesgo el sistema-Tierra, o triunfa la ecolog\u00eda y destruye al capitalismo, o lo somete a tales transformaciones y reconversiones que no pueda ya ser reconocible como tal. Esta vez no va a haber un arca de No\u00e9 que nos salve a algunos y deje perecer a los dem\u00e1s. O nos salvamos todos o pereceremos todos. El capitalismo produjo tambi\u00e9n una cultura, derivada de su modo de producci\u00f3n, asentado en la exportaci\u00f3n y el pillaje. Sin una cultura capitalista que vehicula las mil razones justificadoras del orden del capital, el capitalismo no sobrevivir\u00e1. La cultura capitalista exalta el valor del individuo, le garantiza la apropiaci\u00f3n privada de la riqueza, hecha por el trabajo de todos, coloca como quicio de su dinamismo la competencia de todos contra todos, intenta maximizar las ganancias con la m\u00ednima inversi\u00f3n posible, procura transformar todo en mercanc\u00eda para tener siempre beneficios, instaura el mercado, hoy mundializado, como el mecanismo articulador de todos los procesos de producci\u00f3n, de competencia y de distribuci\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>Si alguien busca solidaridad, respeto a las alteridades, compasi\u00f3n y veneraci\u00f3n frente a la vida y al misterio del mundo&#8230; que no los busque en la cultura del capital. George Soros, uno de los mayores especuladores de las finanzas mundiales y profundo conocedor de la l\u00f3gica de la acumulaci\u00f3n sin piedad (vive de eso), afirma claramente en su libro La crisis del Capital que el capitalismo mundialmente integrado amenaza a todos los valores societarios democr\u00e1ticos, poniendo en riesgo el futuro de las sociedades humanas. Queremos mostrar c\u00f3mo el capitalismo, en cuanto modo de producci\u00f3n y en cuanto cultura, inviabiliza la ecolog\u00eda tanto ambiental como social.<\/p>\n<p>Comencemos con la ecolog\u00eda ambiental. A este respecto, las hip\u00f3tesis acerca del futuro de la Tierra son dram\u00e1ticas. Grandes analistas confiesan que el tiempo actual se asemeja mucho a las \u00e9pocas de gran ruptura en el proceso de evoluci\u00f3n, \u00e9pocas caracterizadas por extinciones en masa.<\/p>\n<p>Efectivamente, la humanidad se encuentra ante una situaci\u00f3n inaudita. Debe decidir si quiere continuar viviendo, o si prefiere su propia autodestrucci\u00f3n. Por primera vez en el proceso conocido como hominizaci\u00f3n, el ser humano se ha dado a s\u00ed mismo los instrumentos de su propia destrucci\u00f3n. Se cre\u00f3 el principio de autodestrucci\u00f3n que tiene en el principio de responsabilidad y de cuidado su contrapartida. De ahora en adelante la existencia de la biosfera estar\u00e1 a merced de la decisi\u00f3n humana. Para continuar viviendo el ser humano deber\u00e1 quererlo positivamente.<\/p>\n<p>Los indicadores son alarmantes. Dejan poco margen de tiempo para los cambios necesarios. Estimaciones optimistas establecen la fecha l\u00edmite del a\u00f1o 2030-2034. A partir de ah\u00ed, si no se toman medidas urgentes y eficaces, la sostenibilidad de sistema-Tierra, ya no estar\u00e1 garantizada.<\/p>\n<p>Entre otros, tres son los nudos problem\u00e1ticos creados por el orden del capital, que deben ser desatados: el nudo del agotamiento de los recursos, el de la sostenibilidad de la Tierra y el de la injusticia social mundial.<\/p>\n<p>1. El nudo de la extinci\u00f3n de los recursos naturales. Cada d\u00eda desaparecen para siempre 10 especies de seres vivos. Desde la \u00e9poca de la desaparici\u00f3n de los dinosaurios, 65 millones de a\u00f1os atr\u00e1s, nunca se ha visto un exterminio tan r\u00e1pido. Con esos seres vivos desaparece para siempre una biblioteca de conocimientos que la naturaleza sabiamente hab\u00eda acumulado.<\/p>\n<p>A partir de 1972 la desertificaci\u00f3n en el mundo creci\u00f3 igual al tama\u00f1o de todas las tierras cultivadas de China y de Nigeria juntas. Se perdieron cerca de 480 millones de toneladas de suelo f\u00e9rtil, una superficie equivalente a las tierras cultivables de India y Francia juntas. El 65% de las tierras que un d\u00eda fueron cultivables, hoy ya no lo son. La mitad de las selvas existentes en el mundo en 1950 han sido tumbadas. S\u00f3lo en los \u00faltimos 30 a\u00f1os han sido derribados 600 mil km2 de selva amaz\u00f3nica brasile\u00f1a, el equivalente a la Alemania unida, o a dos veces el Zaire.<\/p>\n<p>Las inmensas reservas naturales de agua, formadas a lo largo de millones y millones de a\u00f1os, en este siglo pasado han sido sistem\u00e1ticamente bombeados y est\u00e1n pr\u00f3ximos a agotarse. El agua potable ya es uno de los recursos naturales m\u00e1s escasos, pues solamente el 0&#8217;7% de toda el agua dulce es accesible al uso humano. Va a haber guerras por las fuentes de agua potable.<\/p>\n<p>Tras este proceso de pillaje, se oculta una imagen reduccionista de la Tierra. Es vista s\u00f3lo como un almac\u00e9n muerto de recursos a explotar. No es respetada en su alteridad y autonom\u00eda ni se le reconoce ninguna sacralidad. Mucho menos todav\u00eda es amada como un superorganismo vivo, la Gran Madre de los antiguos, la Pacha Mama de nuestros ind\u00edgenas y la Gaia de los cosm\u00f3logos.<\/p>\n<p>2. El nudo de la sostenibilidad de la Tierra. \u00bfCu\u00e1nta agresi\u00f3n aguanta la Tierra sin desestructurarse? Las 60 mil armas nucleares construidas, si explotaran podr\u00edan causar un invierno nuclear. Las finas part\u00edculas del humo de los grandes incendios por ellas producidos, junto con los elementos radioactivos inyectados en la atm\u00f3sfera, oscurecer\u00edan y enfriar\u00edan la Tierra de forma m\u00e1s intensa que en las eras glaciales del pleistoceno. Habr\u00eda un colapso de la humanidad y de todo el sistema de vida, consecuencias perversas siempre descuidadas por las potencias militaristas.<\/p>\n<p>Otra amenaza importante es representada por el calentamiento creciente de la Tierra. Es el as\u00ed llamado efecto invernadero. La quema de petr\u00f3leo, de carb\u00f3n y de las selvas, libera el di\u00f3xido de carbono que calienta la atm\u00f3sfera. En el \u00faltimo siglo la temperatura de la tierra ha aumentado entre 0&#8217;3 y 0&#8217;6\u00ba C. Para los pr\u00f3ximos 100 a\u00f1os se calcula un aumento de entre 1&#8217;5\u00ba a 5&#8217;5\u00ba C. Tales cambios provocar\u00e1n desastres descomunales, como sequ\u00edas y deshielo de los cascotes polares. Las inundaciones de las costas mar\u00edtimas, donde vive el 60% de la poblaci\u00f3n mundial, causar\u00edan millones de v\u00edctimas.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 capacidad tiene la tierra frente a tantas agresiones producidas primordialmente por el modo de producci\u00f3n capitalista? Se teme que el efecto acumulativo de las agresiones llegue a un punto cr\u00edtico tal que quiebre el equilibro f\u00edsico-qu\u00edmico-biol\u00f3gico de la Tierra.<\/p>\n<p>3. El nudo de la injusticia social mundial. Pasemos a la ecolog\u00eda social: \u00bfCu\u00e1nta injusticia y violencia aguanta el esp\u00edritu humano? Es injusto y sin piedad que, en el actual orden del capital mundializado, el 20% de la humanidad detente el 83% de los medios de vida (en 1970 era el 70%) y el 20% m\u00e1s pobre tiene que contentarse con s\u00f3lo 1&#8217;4% (en 1960 era 2&#8217;3%) de los recursos. Este cataclismo social no es inocente ni natural. Es resultado directo de un tipo de desarrollo que no mide las consecuencias sobre la naturaleza y sobre las relaciones sociales. Por eso constituye una trampa del sistema capitalista el llamado \u00abdesarrollo sostenible\u00bb, que evidencia una contradicci\u00f3n en su mismo nombre.<\/p>\n<p>La categor\u00eda \u00abdesarrollo\u00bb est\u00e1 tomada del \u00e1rea de la econom\u00eda capitalista. El desarrollo capitalista (deber\u00edamos decir el crecimiento) es profundamente desigual: crea acumulaci\u00f3n apropiada por unos pocos a costa de la explotaci\u00f3n y del perjuicio de las grandes mayor\u00edas. Ese crecimiento pretende ser lineal y siempre creciente. La categor\u00eda \u00absostenibilidad\u00bb proviene de otro \u00e1mbito: de la biolog\u00eda y la ecolog\u00eda. Significa capacidad que un ecosistema tiene de incluir a todos, de mantener un equilibrio din\u00e1mico que permita la subsistencia de la mayor biodiversidad posible, sin explotar ni excluir.<\/p>\n<p>Como se ve, sostenibilidad y desarrollo capitalista se niegan mutuamente; no combinan los intereses de la producci\u00f3n humana con los intereses de la conservaci\u00f3n ecol\u00f3gica; al contrario, se niegan y destruyen. Lo que se necesita es una sociedad sostenible que se d\u00e9 a s\u00ed un desarrollo que satisfaga las necesidades de todos, y del entorno bi\u00f3tico. Que el planeta sea sostenible y pueda mantener su equilibrio din\u00e1mico, rehacer sus p\u00e9rdidas y mantenerse abierto a ulteriores formas de desarrollo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de haber sido, en el pasado, suicidas, homicidas y etnocidas, ahora comenzamos a ser ecocidas. El capitalismo \u00bfnos llevar\u00e1 a ser, pronto, tambi\u00e9n geocidas?<\/p>\n<p>Pero una esperanza nos acompa\u00f1a: en su historia, la Tierra pas\u00f3 por cerca de 15 grandes exterminios. Siempre sali\u00f3 con m\u00e1s energ\u00eda y biodiversidad. Ahora no ser\u00e1 diferente. Superaremos la enfermedad del capitalismo con la solidaridad, la cooperaci\u00f3n y las interdependencias asumidas, pues ellas garantizaron el futuro de la Tierra. Y garantizar\u00e1n tambi\u00e9n nuestro futuro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LEONARDO BOFF (2\/8\/06)<\/p>\n<p>(Ecoportal\/Rebeli\u00f3n)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P>La l&oacute;gica del capital, como modo de producci&oacute;n y como cultura, es &eacute;sta: producir acumulaci&oacute;n mediante la explotaci&oacute;n -de la fuerza del trabajo de las personas, por la dominaci&oacute;n de clases, por el sometimiento de los pueblos y finalmente por el pillaje contra la naturaleza-.<\/P><P>            Un an&aacute;lisis incluso superficial entre ecolog&iacute;a y capitalismo identifica una contradicci&oacute;n b&aacute;sica. Donde impera la pr&aacute;ctica capitalista se env&iacute;a al exilio o al limbo la preocupaci&oacute;n ecol&oacute;gica. Ecolog&iacute;a y capitalismo se niegan frontalmente. No hay acuerdo posible. Si, a pesar de ello, la l&oacute;gica del capital asume el discurso ecol&oacute;gico&#8230; o es para obtener lucro, o para espiritualizarlo y as&iacute; vaciarlo, o simplemente para imposibilitarlo y, por tanto, para destruirlo. El capitalismo no s&oacute;lo quiere dominar la naturaleza, sino arrancar todo de ella, depredarla.<\/P><P>             Hoy, por la unificaci&oacute;n del espacio econ&oacute;mico mundial en los moldes capitalistas, el saqueo sistem&aacute;tico del proceso industrial contra la naturaleza y contra la humanidad, hace al capitalismo claramente incompatible con la vida. Se plantea as&iacute; una bifurcaci&oacute;n: o el capitalismo triunfa al ocupar todos los espacios como pretende, y entonces acaba con la ecolog&iacute;a y pone en riesgo el sistema-Tierra, o triunfa la ecolog&iacute;a y destruye al capitalismo, o lo somete a tales transformaciones y reconversiones que no pueda ya ser reconocible como tal. Esta vez no va a haber un arca de No&eacute; que nos salve a algunos y deje perecer a los dem&aacute;s. O nos salvamos todos o pereceremos todos.             El capitalismo produjo tambi&eacute;n una cultura, derivada de su modo de producci&oacute;n, asentado en la exportaci&oacute;n y el pillaje. Sin una cultura capitalista que vehicula las mil razones justificadoras del orden del capital, el capitalismo no sobrevivir&aacute;. La cultura capitalista exalta el valor del individuo, le garantiza la apropiaci&oacute;n privada de la riqueza, hecha por el trabajo de todos, coloca como quicio de su dinamismo la competencia de todos contra todos, intenta maximizar las ganancias con la m&iacute;nima inversi&oacute;n posible, procura transformar todo en mercanc&iacute;a para tener siempre beneficios, instaura el mercado, hoy mundializado, como el mecanismo articulador de todos los procesos de producci&oacute;n, de competencia y de distribuci&oacute;n&#8230;<\/P><P>             Si alguien busca solidaridad, respeto a las alteridades, compasi&oacute;n y veneraci&oacute;n frente a la vida y al misterio del mundo&#8230; que no los busque en la cultura del capital. George Soros, uno de los mayores especuladores de las finanzas mundiales y profundo conocedor de la l&oacute;gica de la acumulaci&oacute;n sin piedad (vive de eso), afirma claramente en su libro La crisis del Capital que el capitalismo mundialmente integrado amenaza a todos los valores societarios democr&aacute;ticos, poniendo en riesgo el futuro de las sociedades humanas.             Queremos mostrar c&oacute;mo el capitalismo, en cuanto modo de producci&oacute;n y en cuanto cultura, inviabiliza la ecolog&iacute;a tanto ambiental como social.<\/P><P>             Comencemos con la ecolog&iacute;a ambiental. A este respecto, las hip&oacute;tesis acerca del futuro de la Tierra son dram&aacute;ticas. Grandes analistas confiesan que el tiempo actual se asemeja mucho a las &eacute;pocas de gran ruptura en el proceso de evoluci&oacute;n, &eacute;pocas caracterizadas por extinciones en masa.<\/P><P>             Efectivamente, la humanidad se encuentra ante una situaci&oacute;n inaudita. Debe decidir si quiere continuar viviendo, o si prefiere su propia autodestrucci&oacute;n. Por primera vez en el proceso conocido como hominizaci&oacute;n, el ser humano se ha dado a s&iacute; mismo los instrumentos de su propia destrucci&oacute;n. Se cre&oacute; el principio de autodestrucci&oacute;n que tiene en el principio de responsabilidad y de cuidado su contrapartida. De ahora en adelante la existencia de la biosfera estar&aacute; a merced de la decisi&oacute;n humana. 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