{"id":462,"date":"2006-08-17T00:00:00","date_gmt":"2006-08-17T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=462"},"modified":"2020-02-28T19:11:34","modified_gmt":"2020-02-28T18:11:34","slug":"socialismo-del-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=462","title":{"rendered":"Socialismo del siglo XXI: \u00bfQu\u00e9 es el socialismo?"},"content":{"rendered":"<p>1. En el Siglo XIX, aunque no se hab\u00edan desarrollados sus detalles, el principio b\u00e1sico del socialismo estaba claro: el socialismo era una sociedad en la cual la naturaleza de las relaciones sociales y de los derechos de propiedad permitir\u00edan el pleno desarrollo del potencial humano. Despu\u00e9s de los distintos ensayos acontecidos durante el Siglo XX, las cosas se tornaron, sin embargo, m\u00e1s confusas. Por lo tanto, si vamos a construir el socialismo del siglo XXI, es esencial aprender de las lecciones del siglo pasado para volver a tener claridad sobre el tema.<\/p>\n<p><b>Lo que el socialismo no es<\/b><\/p>\n<p>2. A menudo, la mejor forma de entender algo es entender lo que esto no es.<\/p>\n<p>3. El socialismo no es una sociedad en la cual las personas venden su mano de obra y son dirigidos desde arriba por otros cuyas metas son las ganancias m\u00e1s que la satisfacci\u00f3n de las necesidades humanas. No es una sociedad en la cual los due\u00f1os de los medios de producci\u00f3n se benefician dividiendo a los trabajadores y a las comunidades para bajar los salarios e intensificar el trabajo \u2013es decir, para ganar m\u00e1s incrementando la explotaci\u00f3n\u2013. No es un sistema donde no se toma en cuenta a los campesinos, a los desempleados, y a los excluidos y d\u00f3nde la \u00fanica l\u00f3gica es la l\u00f3gica del incremento del capital. En resumen, el socialismo no es el capitalismo.<\/p>\n<p>4. Pero el socialismo tampoco es una sociedad estatista, donde las decisiones se imponen desde arriba y donde toda iniciativa es potestad de los funcionarios del gobierno o de los cuadros de vanguardias que se autoreproducen. Precisamente porque el socialismo se centra en el desarrollo humano, enfatiza la necesidad de una sociedad democr\u00e1tica, participativa y protag\u00f3nica. Una sociedad dominada por un Estado todopoderoso no genera los seres humanos aptos para crear el socialismo.<\/p>\n<p>5. Por la misma raz\u00f3n, el socialismo no es populismo. Un Estado que provee los recursos y las soluciones a todos los problemas de la gente no fomenta el desarrollo de las capacidades humanas, al contrario, estimula en la gente una actitud de esperar del Estado y de l\u00edderes que prometen dar respuesta a todos sus problemas.<\/p>\n<p>6. Adem\u00e1s, socialismo no es totalitarismo. Precisamente porque los seres humanos son diferentes y tienen diferentes necesidades y habilidades, su desarrollo por definici\u00f3n requiere del reconocimiento y respeto de las diferencias. Las presiones del Estado o las de la comunidad para homogeneizar las actividades productivas, las alternativas de consumo o estilos de vida, no pueden ser la base para que surja lo que Marx reconoc\u00eda como la unidad basada en el reconocimiento de las diferencias.<\/p>\n<p>7. Finalmente, el socialismo no debe ser entendido como un sistema con caracter\u00edsticas espec\u00edficas, leyes y l\u00edmites. M\u00e1s bien, el socialismo es un proceso.<\/p>\n<p><b>\u00bfEtapa o proceso?<\/b><\/p>\n<p>8. \u00bfDe d\u00f3nde sali\u00f3 la idea del socialismo como una etapa espec\u00edfica? B\u00e1sicamente fue una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de la distinci\u00f3n que hizo Marx entre la \u201cfase inferior\u201d de la sociedad comunista y la \u201cfase superior\u201d del comunismo. Con el tiempo, esta diferenciaci\u00f3n entre dos fases de la misma sociedad (la sociedad cooperativa basada en la propiedad comunitaria de los medios de producci\u00f3n a la cual Marx se refer\u00eda como una sociedad de productores libres y asociados) se consolid\u00f3 como una diferencia entre dos sistemas: el socialismo y el comunismo.<\/p>\n<p>9. \u00bfCu\u00e1l era esa diferencia? En el socialismo (la \u201cfase inferior\u201d) la idea era que la distribuci\u00f3n del ingreso se har\u00eda de acuerdo a la contribuci\u00f3n: cada persona recibir\u00eda de acuerdo a la contribuci\u00f3n que hiciera. En cambio, en una sociedad comunista, la distribuci\u00f3n ser\u00eda de acuerdo a las necesidades. La sociedad comunista en este planteamiento era la utop\u00eda. Pero, \u00bfc\u00f3mo pod\u00edamos llegar a esa sociedad ut\u00f3pica del futuro donde podemos recibir lo que necesitamos y tambi\u00e9n disfrutar de nuestro trabajo? La respuesta (por particulares razones hist\u00f3ricas) era: mediante el desarrollo de las fuerzas productivas. El aumento suficiente de la productividad permitir\u00eda la transici\u00f3n a esta nueva fase. En este contexto, se dej\u00f3 en segundo plano la cuesti\u00f3n acerca de qu&amp;eacu te; clase de persona ser\u00eda formada en el intento por desarrollar las fuerzas productivas tan r\u00e1pido como fuese posible.<\/p>\n<p>10. De hecho, el desarrollo de las fuerzas productivas se convirti\u00f3 en la respuesta a todas las preguntas \u2013no s\u00f3lo al c\u00f3mo se hace la transici\u00f3n de una fase a otra, sino tambi\u00e9n a c\u00f3mo avanzar dentro de una fase\u2013. Lo que apareci\u00f3 en primer plano fueron cosas como el grado de producci\u00f3n de acero, el porcentaje de actividad econ\u00f3mica controlada por el Estado, nociones cuantitativas que pueden ser usadas para medir el progreso. Esta perspectiva era tan esquem\u00e1tica \u2013al girar alrededor de la concepci\u00f3n de fases marcadas por distintos niveles de desarrollo de las fuerzas productivas\u2013, que la gran reflexi\u00f3n que provocaba era la de saber si un pa\u00eds con un bajo nivel de desarrollo econ\u00f3mico podr\u00eda convertirse en socialista o si tendr\u00eda que esperar\u2026 y esperar.<\/p>\n<p>11. Todo esto deriv\u00f3 de la errada y desafortunada lectura que se hizo sobre lo que Marx hab\u00eda dicho. Su argumento era realmente muy sencillo: una nueva sociedad nace necesariamente de forma defectuosa. Inicialmente se estructura a base de elementos de la antigua sociedad, es decir, nace marcada econ\u00f3mica, social e intelectualmente por la sociedad de cuyas entra\u00f1as surgi\u00f3. Entonces, es s\u00f3lo en el momento en que la nueva sociedad logra reposar sobre sus propias bases, cuando se construye a partir de premisas, que construye ella misma, que podemos apreciar el potencial que estaba presente en ella desde el principio. Todo esto es bastante obvio. M\u00e1s que una idea de dos fases, de dos sistemas, la idea de Marx era la de un proceso en el cual luchamos para liberarnos a nosotros mismos de la carga de la antigua sociedad. Cuando consideramos al socialismo como un proceso, reconocemos sus insuficiencias iniciales y tambi\u00e9n enfocamos nuestra atenci\u00f3n en el camino por recorrer.<\/p>\n<p>12. En resumen, la nueva sociedad poscapitalista no puede escapar de sus inicios defectuosos. Pero, \u00bfcu\u00e1l fue exactamente el defecto que identific\u00f3 Marx? No era que las fuerzas productivas estuviesen poco desarrolladas. De hecho, el defecto particular del cual habl\u00f3 fue el de la naturaleza de los seres humanos originada en la antigua sociedad con las antiguas ideas: una sociedad en la cual todos se consideran con derecho a recuperar aquello con lo cual contribuyen, y que est\u00e1 marcada por una multitud de transacciones de intercambio; una sociedad en la cual todos calculan en funci\u00f3n de su propio inter\u00e9s y se sienten enga\u00f1ados si no reciben su equivalente. Esto, Marx fue claro, es una herencia de la vieja sociedad, una que demuestra claramente que todav\u00eda no estamos concibiendo la sociedad como una familia humana, en la cual la liberaci&amp;oa cute;n de todos es la condici\u00f3n para la liberaci\u00f3n de cada uno.<\/p>\n<p>13. Sin embargo, \u00e9ste no ser\u00eda el \u00fanico defecto presente al surgir la nueva sociedad. \u00c9sta est\u00e1 intelectual, econ\u00f3mica y socialmente infectada: las tradiciones hist\u00f3ricas del patriarcado, el racismo, la discriminaci\u00f3n y las significativas desigualdades en la educaci\u00f3n, la salud y la calidad de vida est\u00e1n entre los elementos que la nueva sociedad podr\u00eda heredar. En vez de aceptar estas barreras al desarrollo humano, estos defectos deber\u00edan ser confrontados a trav\u00e9s de un proceso que los reconozca como defectos.<\/p>\n<p>14. Cuando miramos al socialismo como una etapa en vez de como un proceso, hay una tendencia a la construcci\u00f3n de instituciones que se perciben como adecuadas a esa etapa. Entonces, si en esa fase la gente es considerada intr\u00ednsecamente egoc\u00e9ntrica lo m\u00e1s importante es darles los necesarios incentivos econ\u00f3micos para estimularla a trabajar. Es as\u00ed como se hacen claves los esquemas de bonos, repartici\u00f3n de ganancias, variadas formas de incentivos econ\u00f3micos; la l\u00f3gica b\u00e1sica es que el desarrollo de fuerzas productivas tendr\u00e1 un efecto de \u201cgoteo\u201d: gradualmente surgir\u00e1 el nuevo pueblo.<\/p>\n<p>15. Sin embargo, el impacto es el opuesto. Cuando intentas crear la nueva sociedad construy\u00e9ndola a partir de los defectos heredados de la vieja sociedad, est\u00e1s reforzando los elementos de la vieja sociedad los cuales son inherentes a la nueva sociedad en su versi\u00f3n inicial. Cuando fomentas el ego\u00edsmo, refuerzas la tendencia de las personas a comportarse de acuerdo con sus intereses personales sin considerar los intereses de los dem\u00e1s, refuerzas y profundizas la divisi\u00f3n entre los individuos, grupos, regiones y naciones, y haces ver la desigualdad como algo normal. Cuando legitimas la idea de que obtener m\u00e1s para ti mismo es del inter\u00e9s de todos, creas las condiciones para el retorno a la vieja sociedad.<\/p>\n<p>16. \u00bfC\u00f3mo es posible construir una nueva sociedad basada en el principio del inter\u00e9s personal? \u00bfC\u00f3mo producir sobre esta basepersonas para las cuales la unidad basada en el reconocimiento de sus diferencias sea su segunda naturaleza? Obviamente no podemos ignorar la naturaleza de las personas que surgen de la vieja sociedad. Precisamente porque Marx entend\u00eda que los sujetos de cada proceso son seres humanos espec\u00edficos, reconoci\u00f3 que no se puede crear de inmediato una sociedad basada en el principio de distribuci\u00f3n de \u201ccada uno de acuerdo a sus necesidades\u201d. Colocar a los viejos sujetos en esa nueva estructura causar\u00eda inevitablemente un desastre. \u00c9l entendi\u00f3 que no podemos ir directamente al sistema de justicia e igualdad apropiado a una sociedad verdaderamente humana, a la familia humana. Sin embargo, Marx definiti vamente no argumentaba que el camino para la creaci\u00f3n de la nueva sociedad era construir desde los defectos que necesariamente contiene cuando surge inicialmente.<\/p>\n<p>17. M\u00e1s a\u00fan, el proceso socialista es un proceso tanto de destrucci\u00f3n como de construcci\u00f3n: un proceso de destrucci\u00f3n de los elementos de la vieja sociedad que todav\u00eda permanecen (incluyendo el soporte para la l\u00f3gica del capital) y un proceso de creaci\u00f3n de los nuevos seres humanos socialistas.<\/p>\n<p><b>Un mundo mejor<\/b><\/p>\n<p>18. Si no sabes ad\u00f3nde quieres ir, entonces ning\u00fan camino te llevar\u00e1 all\u00ed. El mundo que los socialistas siempre han querido construir es aqu\u00e9l en el cual cada persona se relacione con las dem\u00e1s como partes de una gran familia; una sociedad en la cual seamos capaces de reconocer que el bienestar de los dem\u00e1s nos beneficia a todos: un mundo de amor y solidaridad humana donde, en vez de clases y antagonismos clasistas, tengamos \u201cuna asociaci\u00f3n, en la cual el libre desarrollo de cada uno sea la condici\u00f3n para el libre desarrollo de todos\u201d.<\/p>\n<p>19. El mundo que queremos construir es una sociedad de productores asociados en donde cada individuo pueda desarrollar plenamente sus potencialidades: un mundo que desde el punto de vista de Marx, permita \u201cel desarrollo absoluto de su potencial creativo\u201d el \u201ctotal desarrollo del contenido humano\u201d el \u201cdesarrollo de todos los poderes humanos como un fin en s\u00ed mismo\u201d. Los seres humanos fragmentados y parcelados que el capitalismo produce ser\u00edan reemplazados por seres humanos completamente desarrollados, \u201cel individuo completamente desarrollado para el cual las distintas funciones sociales no son sino diferentes modos de actividad de las que se ocupar\u00e1 sucesivamente.\u201d<\/p>\n<p>20. Pero, esas personas no caen del cielo; hay un solo camino para engendrarlas \u2013a trav\u00e9s de su propia actividad\u2013. S\u00f3lo ejercitando sus capacidades mentales y f\u00edsicas en todos los aspectos de su vida, los seres humanos desarrollan dichas capacidades; producen dentro de ellos mismos capacidades espec\u00edficas que les permiten llevar a cabo nuevas actividades. El cambio simult\u00e1neo de las circunstancias y de s\u00ed mismo (o lo que Marx llam\u00f3 \u201cla pr\u00e1ctica revolucionaria\u201d) es c\u00f3mo construimos la nueva sociedad y los nuevos seres humanos.<\/p>\n<p>21. Obviamente, la naturaleza de nuestras instituciones y relaciones debe suministrarnos el espacio para dicho auto-desarrollo. Sin democracia en la producci\u00f3n, por ejemplo, no podemos construir ni una nueva sociedad ni personas nuevas. Cuando los trabajadores se comprometen con la autogesti\u00f3n, combinan la concepci\u00f3n del trabajo con su ejecuci\u00f3n. Entonces, no s\u00f3lo se pueden desarrollar las potencialidades intelectuales de todos los productores asociados sino que la \u201csabidur\u00eda t\u00e1cita\u201d que tienen los trabajadores sobre mejores formas de trabajar y producir, tambi\u00e9n puede convertir eso en sabidur\u00eda social de la cual todos podemos beneficiarnos. La producci\u00f3n democr\u00e1tica, participativa y protag\u00f3nica permite ambas cosas: aprovechar nuestros recursos humanos ocultos y desarrollar nuestras capacidades. Pero, sin esa combina ci\u00f3n de cabeza y mano, las personas permanecen como aquellos seres humanos fragmentados y parcelados que produce el capitalismo: la divisi\u00f3n entre los que piensan y los que hacen se mantiene como el modelo que Marx describi\u00f3 en el cual \u201cel desarrollo de las capacidades humanas de unos, est\u00e1 basada en la restricci\u00f3n del desarrollo de las capacidades de otros\u201d. La democracia en la producci\u00f3n es una condici\u00f3n necesaria para el libre desarrollo de todos.<\/p>\n<p>22. Pero, \u00bfqu\u00e9 es la producci\u00f3n? No es algo que ocurre s\u00f3lo en la f\u00e1brica o en lo que tradicionalmente identificamos como el lugar de trabajo. Cada actividad que tiene por objetivo proporcionar aportes para el desarrollo de los seres humanos (especialmente aquella que nutre directamente el desarrollo humano) tiene que ser reconocida como producci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, las concepciones que gu\u00edan la producci\u00f3n deben ser en s\u00ed mismas producidas. Las metas que gu\u00edan la producci\u00f3n son caracter\u00edsticas distintivas de las diferentes sociedades. La meta que gu\u00eda el capitalismo es la ganancia individual de los capitalistas. En una sociedad de productores asociados, las metas espec\u00edficas est\u00e1n relacionadas con el auto-desarrollo de las personas en dicha sociedad. S\u00f3lo a trav\u00e9s de un proces o en el que las personas est\u00e1n involucradas en todos los niveles en la toma de las decisiones que las afectan (es decir, su vecindario, comunidad y la sociedad como un todo), las metas que gu\u00edan la producci\u00f3n pueden ser las mismas metas del pueblo. A trav\u00e9s de su participaci\u00f3n en esta toma de decisiones democr\u00e1tica, la gente transforma tanto sus circunstancias como se transforma a s\u00ed misma: se auto-produce como sujeto en la nueva sociedad.<\/p>\n<p>23. Dicha combinaci\u00f3n de desarrollo democr\u00e1tico de las metas y de ejecuci\u00f3n democr\u00e1tica de las mismas es esencial porque, a trav\u00e9s de ella, los individuos pueden entender las conexiones entre sus actividades y entre ellos mismos. La transparencia es la regla en la sociedad de productores asociados: siempre queda claro qui\u00e9n decidi\u00f3 lo que hab\u00eda que hacer y c\u00f3mo debe hacerse. Si las personas de un vecindario, por ejemplo, deciden unirse para llevar a cabo un proyecto local, la conexi\u00f3n entre su decisi\u00f3n y la participaci\u00f3n de la comunidad en el proyecto es obvia. De la misma manera, a nivel de la sociedad como un todo: invertimos en el futuro decidiendo conscientemente dedicar una parte del tiempo y de la energ\u00eda de nuestra comunidad (es decir, de nuestra mano de obra) a las actividades que har\u00e1n que el f uturo sea como lo deseamos. Entonces, un proceso que en cualquier otra parte tomar\u00eda la forma de inversi\u00f3n monetaria (y de este modo evidencia una dependencia entre el dinero y su poseedor), en la nueva sociedad se transforma en un ejercicio transparente que encauza la mano de obra actual para cubrir las necesidades futuras de la sociedad.<\/p>\n<p>24. Con la transparencia se fortalece la base de la solidaridad. La comprensi\u00f3n de nuestra interdependencia facilita la visualizaci\u00f3n de los intereses comunes, una unidad basada en el reconocimiento de nuestras diferentes necesidades y capacidades. Vemos que nuestra productividad es el resultado de la combinaci\u00f3n de nuestras distintas capacidades y que nuestra uni\u00f3n, y el control comunitario de los medios de producci\u00f3n nos convierten a todos en beneficiarios de nuestros esfuerzos comunes. Esas son las condiciones en las cuales todos los frutos de la cooperaci\u00f3n se dan de forma abundante y podemos centrarnos en lo que es realmente importante: la creaci\u00f3n de las condiciones en las cuales el desarrollo de todos los poderes humanos sea un fin en s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>25. En el mundo que queremos construir todas estas caracter\u00edsticas y relaciones coexisten simult\u00e1neamente y se apoyan entre s\u00ed. La toma de decisiones democr\u00e1ticas en el lugar de trabajo (en vez de la direcci\u00f3n y la supervisi\u00f3n capitalista); la direcci\u00f3n democr\u00e1tica de las metas de la actividad por parte de la comunidad (en lugar de la direcci\u00f3n capitalista); la producci\u00f3n con el prop\u00f3sito de satisfacer las necesidades (en lugar del prop\u00f3sito de la ganancia privada); la propiedad com\u00fan de los medios deproducci\u00f3n (en lugar de la propiedad privada o de un grupo); una forma de gobierno democr\u00e1tica, participativa y protag\u00f3nica (en vez de un Estado todopoderoso y por encima de la sociedad); la solidaridad basada en el reconocimiento de nuestra com\u00fan humanidad (en vez de la orientaci&amp;oacut e;n hacia el inter\u00e9s personal); el enfoque hacia el desarrollo del potencial humano (en vez de hacia la producci\u00f3n de bienes). Todos estos rasgos son parte de un nuevo sistema org\u00e1nico: la verdadera sociedad humana.<\/p>\n<p>26. Pero, \u00bfqu\u00e9 es lo primero?<\/p>\n<p><b>El proceso de construcci\u00f3n socialista<\/b><\/p>\n<p>27. Si sabes ad\u00f3nde quieres ir, hay m\u00e1s de un camino que te permite llegar all\u00ed. Para empezar, no todos al comenzar estamos situados en el mismo lugar. Cada sociedad tiene caracter\u00edsticas \u00fanicas: su propia historia, sus tradiciones (incluyendo las religiosas e ind\u00edgenas), sus mitos, sus h\u00e9roes, aquellos que han luchado por un mundo mejor, y las capacidades individuales que las personas han desarrollado en el proceso de lucha. Ya que estamos hablando de un proceso de desarrollo humano y no de recetas abstractas, entendemos que actuamos de forma m\u00e1s segura cuando elegimos nuestro propio camino, aqu\u00e9l que el pueblo reconoce como el suyo (en vez de la d\u00e9bil imitaci\u00f3n de un camino seguido por otro).<\/p>\n<p>28. Asimismo, todos empezamos el proceso de construcci\u00f3n socialista desde distintos lugares con respecto al nivel de desarrollo econ\u00f3mico \u2013y eso claramente determina qu\u00e9 cantidad de nuestra actividad inicial (si dependemos de nuestros propios recursos) deber\u00e1 ser consagrada al futuro\u2013. Asimismo, cu\u00e1n diferentes son las sociedades dependiendo de la fuerza de sus clases capitalistas y olig\u00e1rquicas dom\u00e9sticas, el grado de dominaci\u00f3n por parte de las fuerzas del capitalismo global, y la magnitud de su capacidad de aprovechar el apoyo de otras sociedades que ya se encuentran en la senda del socialismo.<\/p>\n<p>29. Adem\u00e1s, los personajes hist\u00f3ricos que nos inician en el camino pueden ser muy diferentes en cada caso. Por aqu\u00ed una clase obrera en su mayor\u00eda altamente organizada (como la de los libros de recetas de los siglos anteriores); por all\u00e1 un ej\u00e9rcito campesino; un partido de vanguardia, un bloque de liberaci\u00f3n nacional (electoral o armado), rebeldes del ej\u00e9rcito, una alianza en contra de la pobreza. Existen infinitamente variadas realidades y que pueden surgir. Ser\u00edamos unos pedantes poco inteligentes si insisti\u00e9ramos en que hay s\u00f3lo un camino para iniciar la revoluci\u00f3n social.<\/p>\n<p>30. Lo que importa, por supuesto, es el camino elegido. Y hay que tener en cuenta que es s\u00f3lo un camino. Consideremos el nuevo sistema org\u00e1nico, esa sociedad realmente humana que estamos intentando construir. Sabemos que no cae del cielo de forma completamente desarrollada. Debido a que estamos hablando de un proceso en el cual el desarrollo de las capacidades humanas y de las relaciones sociales es lo central, tambi\u00e9n sabemos que un gran salto hacia el futuro no es posible. La confiscaci\u00f3n de la propiedad de los capitalistas puede hacerse en segundos, por ejemplo, pero la confiscaci\u00f3n por s\u00ed misma no produce la sociedad cooperativa basada en la propiedad com\u00fan de los medios de producci\u00f3n. El desarrollo de nuevas relaciones productivas basadas en los productores asociados es esencial. Si eso no se produce, la propiedad confiscada cae en otras m anos (con o sin t\u00edtulo legal).<\/p>\n<p>31. Es necesario, entonces, juntar los elementos de la nueva sociedad; y tomando en cuenta nuestros diferentes puntos de inicio, diferentes actores, diferentes correlaciones de fuerza, etc\u00e9tera, existen muchas variantes respecto a las prioridades de cada proceso. Obviamente, algunas sociedades van a tener que centrarse m\u00e1s que otras en satisfacer las necesidades b\u00e1sicas (salud, educaci\u00f3n, etc\u00e9tera) y en proveer trabajo significativo para los excluidos. Sin embargo, hay principios comunes a esta lucha por crear nuestro propio camino. Las luchas por obtener la democracia en el lugar de trabajo, en la toma de decisiones comunitarias, la organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n para satisfacer las necesidades y el desarrollo de las relaciones de solidaridad, son elementos centrales comunes a cualquier camino, porque nos transforman y desarrollan nuestras capacidades . Precisamente, porque el desarrollo de la confianza en ellas mismas de las comunidades es tan importante en este proceso, las peque\u00f1as victorias en el camino construyen una nueva percepci\u00f3n sobre nosotros mismos y nos preparan para los siguientes pasos.<\/p>\n<p>32. A\u00fan as\u00ed, necesitamos entender que estamos desafiando un sistema coherente que tiene una l\u00f3gica consistente, la l\u00f3gica del capital, que penetra cada aspecto de la sociedad existente. Como resultado de s\u00ed mismos, los elementos la nueva sociedad ser\u00e1n necesariamente inadecuados y deformados porque est\u00e1n rodeados por la vieja sociedad. Vincular estos nuevos elementos y mostrar su lugar dentro de una nueva l\u00f3gica alternativa es clave en la batalla de ideas en contra de la vieja l\u00f3gica. Tanto en la teor\u00eda como en la pr\u00e1ctica, es la combinaci\u00f3n de los elementos de la nueva sociedad lo realmente importante \u2013y no una combinaci\u00f3n abstracta, sino la forma en que todos ellos sirven para construir las capacidades, la auto-confianza y solidaridad del pueblo\u2013.<\/p>\n<p>33. Para reunir realmente todos los elementos de la nueva sociedad, se requiere dar un paso esencial, que es com\u00fan cualquiera sea el camino particular elegido y este paso es el control y transformaci\u00f3n del Estado. Sin la eliminaci\u00f3n del control capitalista del poder del Estado, toda amenaza real al capital puede ser neutralizada. El Estado capitalista es un soporte esencial para la reproducci\u00f3n de las relaciones sociales capitalistas; y el ej\u00e9rcito, la polic\u00eda, el sistema jur\u00eddico y los recursos econ\u00f3micos del Estado pueden ser movilizados para sofocar cualquier incursi\u00f3n que amenace su reproducci\u00f3n. El capital siempre utiliza el poder del Estado cuando enfrenta una amenaza.<\/p>\n<p>34. Por el contrario, un Estado que pretende servir de comadrona de la nueva sociedad, puede tanto restringir las condiciones para la reproducci\u00f3n de capital como abrir las puertas a los elementos de la nueva sociedad. La democracia en el lugar de trabajo, el poder local para tomar decisiones, la organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n para satisfacer las necesidades, el desarrollo de relaciones de solidaridad, todos estos son aspectos que pueden ser promovidos por un Estado orientado hacia la construcci\u00f3n de una sociedad realmente humana.<\/p>\n<p>35. Sin embargo, como Marx bien sab\u00eda, este proceso requiere una clase especial de Estado y no la forma heredada de Estado, aquel Estado todopoderoso y por encima de la sociedad que no es sino la \u201cfuerza p\u00fablica organizada para la esclavitud social\u201d. El Estado mismo tiene que ser transformado en un instrumento que est\u00e9 subordinado a la sociedad, en el \u201cauto-gobierno de los productores\u201d. Si no se crea un poder desde abajo, m\u00e1s que el auto-desarrollo \u2013que es la esencia de la sociedad de los productores asociados\u2013, la tendencia ser\u00e1 a que surja una clase por arriba y por encima de nosotros: una clase que identifique el progreso con la capacidad de controlar y dirigir desde arriba. Reconocer este problema no significa concluir que el Estado y el problema del poder tienen que ser ignorados (y elevar la impotencia a un grado de realidad fundamental). M\u00e1s bien, ind ica la importancia de la batalla continua para destruir lo viejo y construir lo nuevo.<\/p>\n<p>36. Pero no se trata \u00fanicamente del Estado, cada elemento de la nueva sociedad es un terreno para la lucha. Hasta que el nuevo sistema coherente de productores asociados haya nacido, los elementos incompatibles con la l\u00f3gica del capital podr\u00e1n ser o absorbidos y desfigurados, o formar\u00e1n parte de una nueva combinaci\u00f3n que pueda sobrepasar al capital. El mercado, los intereses personales, la alienaci\u00f3n en el lugar del trabajo, todas estas cosas contienen las semillas que pueden reforzar las relaciones capitalistas. Mientras no se haya logrado transcenderlas, el desarrollo de la nueva sociedad requiere el desarrollo de instituciones que nutran otras semillas y prevengan la reproducci\u00f3n del capitalismo a expensas de una sociedad realmente humana.<\/p>\n<p>37. Es aqu\u00ed donde el Estado juega un papel clave. No podemos hablar del auto-desarrollo de las personas en una estructura en donde los seres humanos son el medio para el crecimiento del capital, donde las personas son explotadas y excluidas porque lo \u00fanico que importa es la ganancia, donde el poder del capital para invertir o no invertir sea su forma de chantajear a cualquier sociedad que desaf\u00ede la l\u00f3gica del capital. Ganar \u201cla batalla de la democracia\u201d y usar \u201cla supremac\u00eda pol\u00edtica para arrebatar, gradualmente, todo el capital a la burgues\u00eda\u201d sigue siendo tan fundamental ahora como lo era cuando Marx y Engels escribieron El Manifiesto Comunista. El Estado de los trabajadores representa un arma esencial en la lucha contra el capital tanto para garantizar que los medios de producci\u00f3n est\u00e9n bajo el control de los productores asociados y sean gobernados cada vez m\u00e1s seg\u00fan su l\u00f3gica, como para utilizar los mecanismos estatales para encauzar los recursos lejos del alcance de lo viejo y hacia lo nuevo.<\/p>\n<p>38. Si el socialismo es un proceso, \u00bfen qu\u00e9 punto de este proceso podemos entonces decir que ya no domina el capitalismo? El capitalismo ser\u00e1 finalmente vencido s\u00f3lo cuando el nuevo sistema est\u00e9 completamente establecido, pero podemos considerar que deja de dominar cuando el presente y el futuro ya no son rehenes del capital, cuando la reproducci\u00f3n del capital no determina el empleo y la satisfacci\u00f3n de las necesidades. Podemos decir que el proceso de construcci\u00f3n socialista ha pasado una importante prueba en su camino hacia la nueva sociedad cuando ya no es la ambici\u00f3n capitalista por la ganancia la fuerza motriz dominante de la sociedad, sino el desarrollo de todo el potencial humano.<\/p>\n<p>39. Reconocer que la construcci\u00f3n socialista es un proceso en vez de un gran salto no implica transigir. Al contrario, indica la necesidad de tener coraje revolucionario: un coraje que entiende la naturaleza del capital pero que tambi\u00e9n parte del entendimiento de la capacidad de las personas y el reconocimiento de lo que son capaces de lograr en un momento determinado. Afirmar esto es se\u00f1alar la importancia del liderazgo en el proceso de construcci\u00f3n de una nueva sociedad.<\/p>\n<p>40. Tomando en cuenta los diferentes puntos de partida, la dial\u00e9ctica entre liderazgo y masas tomar\u00e1 diferentes formas. Aqu\u00ed, la iniciativa del Estado; all\u00e1, un partido pol\u00edtico; m\u00e1s all\u00e1 los movimientos sociales organizados. Pero, de nuevo, aqu\u00ed tambi\u00e9n encontramos un elemento en com\u00fan. Un liderazgo demuestra que est\u00e1 realmente ejerciendo su papel al promover el auto-desarrollo del pueblo en todas las esferas de la vida y al asegurar las condiciones para el crecimiento de sus capacidades. Juzgamos el progreso en el camino de la construcci\u00f3n socialista por el crecimiento en la capacidad de auto-gesti\u00f3n de los trabajadores, de la capacidad de las personas para auto-gobernarse en forma democr\u00e1tica, participativa y protag\u00f3nica en sus comunidades y en la sociedad en su totalidad, por el desarrollo de la solidaridad real entre las personas.<\/p>\n<p>41. Cuando entendemos que la meta de este proceso es una sociedad que permita el desarrollo total del potencial humano, hay una simple pregunta que puede ser planteada ante cualquier esfuerzo (sin importar sus diferentes historias y situaciones). \u00bfEst\u00e1n siendo creadas las nuevas relaciones productivas? La mejor medida para indicarnos si vamos hacia donde queremos ir es si los pasos que estamos dando refuerzan o debilitan la nueva relaci\u00f3n de productores asociados. La \u00fanica base verdadera para la nueva sociedad es el desarrollo de la auto-confianza y de la unidad de la clase obrera, su auto-desarrollo. Sin eso, estaremos construyendo castillos en el aire.<\/p>\n<p><b>S\u00ed existe una alternativa<\/b><\/p>\n<p>42. Muchas personas piensan que no hay una alternativa al capitalismo y que lo mejor que podemos hacer es tratar de mejorarlo un poco aqu\u00ed y un poco all\u00e1. Esta creencia de que la \u00fanica alternativa a la barbarie es la barbarie con rostro humano tiene su base tanto en lo que lo que ocurri\u00f3 en los pa\u00edses subdesarrollados que se esforzaban por industrializarse r\u00e1pidamente a trav\u00e9s de un sistema jer\u00e1rquico que se auto-proclamaba socialista, como en el fracaso de los gobiernos social-dem\u00f3cratas (algunos de los cuales tambi\u00e9n se autodenominaban socialistas) en el mundo desarrollado que solo lograron poner parches al capitalismo como sistema econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>43. Podemos extraer lecciones de las experiencias del Siglo XX. Ahora sabemos que el deseo de desarrollar una sociedad que sea buena para la gente no es suficiente. Para poder crear un mundo mejor, debemos estar preparados para romper con la l\u00f3gica del capital. Sabemos, por otra parte, que el socialismo no puede ser logrado por decreto desde arriba, a trav\u00e9s de los esfuerzos y el tutelaje de una vanguardia que toma todas las iniciativas y desconf\u00eda del auto-desarrollo de las masas. \u201cLa clase obrera \u2013enfatiz\u00f3 sabiamente Rosa Luxemburgo\u2013 exige el derecho de cometer sus propios errores y aprender de la dial\u00e9ctica de la historia\u201d. S\u00f3lo si tenemos como punto de partida la meta de una sociedad que puede liberar todo el potencial de los seres humanos y reconocemos que el camino a esa meta es inseparable del auto-desarrollo de las personas, podremos construir una so ciedad verdaderamente humana.<\/p>\n<p>.<\/p>\n<p><a name=\"2\"><\/a><b><br \/>\n<\/b><b>SOCIALISMO DEL SIGLO XXI:<\/b><b><br \/>\nDESAF\u00cdOS DE LA SOCIEDAD \u201cM\u00c1S ALL\u00c1\u201d DEL CAPITAL.<\/b><b><br \/>\n<\/b><b>Por Gilberto Vald\u00e9s Guti\u00e9rrez<\/b>, GALFISA Instituto de Filosof\u00eda.<\/p>\n<p>La expansi\u00f3n y acumulaci\u00f3n capitalita en el planeta, desplegada bajo la figura medi\u00e1tica desmovilizadora de la globalizaci\u00f3n, ha estado y estar\u00e1 cada vez m\u00e1s ligada al genocidio humano. La dimensi\u00f3n destructiva que acompa\u00f1a este desarrollo instala en la agenda de la humanidad, como nunca antes, la memorable dicotom\u00eda de \u201csocialismo o barbarie\u201d.<\/p>\n<p>En tal sentido, el debate sobre el llamado socialismo en el siglo XXI no es un mero ejercicio de futurolog\u00eda acad\u00e9mica, sino una cuesti\u00f3n de sobrevivencia de la propia especie y su entorno, lo que hace superfluo, cuando no negativo, intentar asumirlo desde una preceptiva que vuelva a presentarnos la f\u00f3rmula \u201cm\u00e1gica\u201d de su naturaleza (acabada de salir del gabinete del sabio de turno), lista para ser aplicada en toda circunstancia hist\u00f3rico-pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Las consideraciones que siguen tan solo adelantan algunas \u00abpistas\u00bb a tener en cuenta en esta direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>1. Formular los nuevos problemas que afrontan las alternativas socialistas frente al proceso de expansi\u00f3n imperialista a escala mundial, de internacionalizaci\u00f3n del ciclo completo del capital, exige, en principio, un enorme esfuerzo explicativo y pron\u00f3stico de los nuevos marcos de la acci\u00f3n colectiva y, en consecuencia, el abandono de la imagen teleol\u00f3gica sobre la \u00absociedad de llegada\u00bb. Utilizamos el t\u00e9rmino para designar aquella actitud que confunde la teorizaci\u00f3n sobre el socialismo con su formalizaci\u00f3n empobrecida. Durante buena parte de su desarrollo, en el marxismo posleninista domin\u00f3 una ret\u00f3rica que incluy\u00f3 definiciones \u201ccongeladas\u201d de socialismo, construidas sobre la base de la yuxtaposici\u00f3n de algunos rasgos emp\u00edricos de experiencias particulares. Parafraseando a Marx, lo concreto-sensibl e fue elevado directamente al plano de lo concreto-pensado sin depurar lo espec\u00edfico. Lenin, como se sabe, se opuso a esa propensi\u00f3n aprior\u00edstica cuando lo conminaron a dar una definici\u00f3n lapidaria del socialismo: \u00ab&#8230;no podemos dar una definici\u00f3n del socialismo; c\u00f3mo ser\u00e1 el socialismo cuando alcance sus formas definitivas, no lo sabemos, no podemos decirlo. Decir que la era de la revoluci\u00f3n social ha comenzado, que hemos hecho tal y cual cosa y nos proponemos hacer tal otra (&#8230;) Pero en cuanto a c\u00f3mo ser\u00e1 el socialismo en su forma definitiva, eso ahora no lo sabemos\u00bb.<\/p>\n<p>2. La reflexi\u00f3n cr\u00edtica de lo sucedido durante la \u00faltima d\u00e9cada del siglo XX trat\u00f3 de superar los enfoques doctrinarios desacreditados mediante la suspensi\u00f3n provisoria de las concepciones habituales sobre el socialismo. Parec\u00eda ser la \u00fanica manera de visualizar las formas emergentes de socialidad resultante de las resistencias, luchas y alternativas venideras. No para subsumirlas en una l\u00f3gica regresiva o acomodaticia, sino para afirmar la voluntad presente sin ataduras conceptuales que le creen incongruencias a la pr\u00e1ctica e intentar desbloquear el futuro de la opci\u00f3n socialista en las condiciones venideras.<\/p>\n<p>Por concepciones habituales de socialismo, en este caso, se entend\u00edan aquellas que tuvieron como presupuesto considerar lo alternativo como lo ya realizado y la posibilidad real como realidad desplegada, a despecho del tiempo, modo y lugar que imped\u00eda distinguir la aspiraci\u00f3n de la realidad. El error de partida consisti\u00f3 en otorgar los rasgos de un proceso interformacional, a\u00fan no desplegado en su integridad, sin adecuada categorizaci\u00f3n y estudio, al socialismo como tal, cuya plenitud supone el predominio de una efectiva socializaci\u00f3n de la producci\u00f3n y de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Conviene distinguir que para la soluci\u00f3n de este tema, no es productivo fijar nociones inmutables de \u201clo socialista\u201d, ni hacer tabula rasa con la historia conformada. No se trata de colocarnos en el otro extremo de la tentaci\u00f3n dogm\u00e1tica de aprehender de manera aprior\u00edstica la \u00abesencia\u00bb del socialismo, al margen de su automovimiento, y sin considerar la afectaci\u00f3n que \u00e9ste padeci\u00f3 en sucesivos contextos de enfrentamiento y oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>3. El socialismo en el siglo XXI tendr\u00e1 que ser asumido como continuidad y ruptura con su propia herencia hist\u00f3rica. La afirmaci\u00f3n o negaci\u00f3n subjetiva de cualquiera de sus segmentos temporales, no puede hacer perder de vista el deber cient\u00edfico de captar toda su trayectoria. La comprensi\u00f3n racional de ese itinerario &#8211;de lo v\u00e1lido y lo caduco, de sus variaciones hist\u00f3rico-concretas y de sus deformaciones y desproporciones socialmente condicionadas&#8211; es requisito sine qua non de su estudio. Vale la pena recordar la anotaci\u00f3n de Emir Sader, quien al someter a cr\u00edtica la experiencia del socialismo fenecido, no dej\u00f3 de advertir que aquella experiencia hist\u00f3rica ha sido \u201cla construcci\u00f3n m\u00e1s generosa que la humanidad ha creado hasta hoy. Fue all\u00ed donde m\u00e1s se confront\u00f3 con el mercantilis mo, con el ego\u00edsmo y con otros fen\u00f3menos que el capitalismo lleva al extremo. Por lo tanto, es la forma superior, m\u00e1s importante que la humanidad haya construido hasta hoy\u201d.<\/p>\n<p>Por supuesto, ello no implica asumir la versi\u00f3n panlogista de estos presupuestos, ya que rebajar\u00edamos el nivel de la cr\u00edtica y dejar\u00edamos oculta la naturaleza real de la quiebra producida.<\/p>\n<p>4. M\u00e1s que elaborar una model\u00edstica abstracta sobre el socialismo, se impone adoptar una postura te\u00f3rica ajena a lo que Gramsci criticaba como \u201cproyectos mastod\u00f3nticos\u201d de socialismo , sean estos hoy fruto de disquisiciones anal\u00edticas formales, de escasa o casi nula viabilidad hist\u00f3rica, como de visiones rupturistas mesi\u00e1nicas de socialismo verdadero que prometan la soluci\u00f3n de todas las contradicciones.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n es necesario protegernos de la tendencia contraria: la m\u00e1xima pretensi\u00f3n de lo socialista convertida en hip\u00f3stasis conceptual inalcanzable, desde cuya idealidad se menosprecian las evoluciones factibles en dicha direcci\u00f3n, inherentes al segmento discreto del desarrollo interformacional en que nos encontramos. El no comprometimiento del socialismo con un paquete de rasgos fijos e inamovibles es, precisamente, la manera m\u00e1s productiva de conservar lo alcanzado, descubrir las salidas multivariadas que ofrece la crisis de la \u00e9poca y abrirnos hacia nuevos grados de socialidad desenajenada.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n expondremos algunas reflexiones para intentar asumir el debate sobre el socialismo desde los escenarios actuales de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>El socialismo en Am\u00e9rica Latina no vendr\u00e1 de ning\u00fan libro iluminado sobre \u201cel socialismo del ni en el siglo XXI\u201d, vendr\u00e1, en primer lugar, de los movimientos radicales de masas (y de la intelectualidad org\u00e1nica a ellos) en pro de alternativas social pol\u00edticas que recuperen la soberan\u00eda y la dignidad de los pueblos y enfrenten con decisi\u00f3n e inteligencia estrat\u00e9gica a los instrumentos de dominaci\u00f3n (de recolonizaci\u00f3n) del imperio (OMC, ALCA, TLC, militarizaci\u00f3n y deuda externa). Estas alternativas surgen hoy de manera multivariada en nuestra regi\u00f3n, algunas podr\u00e1n ser mediatizadas y encapsuladas por un tiempo por gobiernos de centro-izquierda o de corte nacionalista declarativo (sin desconocer lo que de avance tienen o puedan tener frente a los gobiernos neoliberales corruptos y entreguistas de las d&amp;eac ute;cadas pasadas). Sin embargo, si no se conforman gobiernos con voluntad pol\u00edtica que expresen esas alternativas populares de resistencia y lucha, las transnacionales (y las pol\u00edticas de sus centros imperialistas) seguir\u00e1n su saqueo y depredar\u00e1n nuestros recursos naturales y biodiversidad y nos lo seguir\u00e1n devolviendo como mercader\u00eda y patrones macdonalizados de consumo medi\u00e1tico, generador de tensiones insoportables para una enorme masa de trabajadores precarizados y excluidos.<\/p>\n<p>Para que se ponga fin a esa cadena de expoliaci\u00f3n, un requisito es lograr la m\u00e1s amplia articulaci\u00f3n pol\u00edtica de los movimientos sociales y populares y su accionar oportuno, de conjunto, desde el centro de gravedad pol\u00edtica de cada pa\u00eds y regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Ya, al menos, tenemos claro que la apuesta por el socialismo no se hace desde entidades de clase virtuales, prefijadas por una teor\u00eda descontextualizada como portadoras ahist\u00f3ricas de una presunta esencia socialista, tal y como sucedi\u00f3 en buena parte de nuestra historia revolucionaria en Am\u00e9rica Latina. En esa batalla, que sigue siendo m\u00e1s que nunca creaci\u00f3n heroica, participan todos los sectores interesados en subvertir y remontar la siniestra l\u00f3gica del neoliberalismo. Para ello contamos con numerosos movimientos sociales y populares que colocan las demandas reivindicativas (econ\u00f3micas, sociales, culturales) en una perspectiva cada vez m\u00e1s pol\u00edtica, como se expresa en las nuevas agrupaciones sindicales que aglutinan a trabajadores ocupados, desocupados y jubilados, todos en mayor o menor medida v\u00edctimas de la precarizaci&amp; oacute;n o, como el MST, que incluyen no solo las demandas de los trabajadores sin tierra, sino de todas las clases populares del Brasil. Pero tambi\u00e9n ocupan un lugar protag\u00f3nico los movimientos ind\u00edgenas, de mujeres, ambientalistas y otros que, a partir de sus reclamos de reconocimiento y equidad, autonom\u00edas y defensa de la biodiversidad desaf\u00edan la l\u00f3gica global del sistema que los discrimina y excluye por igual.<\/p>\n<p>Con ellos, desde ellos, habr\u00e1 que seguir profundizando los procesos, enfrentando la reacci\u00f3n imperialista y sus servidores locales (catalizadores de la radicalizaci\u00f3n de los pueblos).<\/p>\n<p>El socialismo por inventar en nuestra Am\u00e9rica tendr\u00e1, inevitablemente, fases transicionales (no etapas mec\u00e1nicas). La lucha contra el neoliberalismo deviene, si es consecuente, lucha antiimperialista y anticapitalista (que de hecho incorpora propietarios peque\u00f1os y medios asfixiados por el capital transnacional, y puede asumir modelos diversos de econom\u00eda mixta) Si nos ubicamos en los procesos recientes en Am\u00e9rica Latina a partir de la experiencia de la Revoluci\u00f3n Bolivariana, en Venezuela, el posneoliberalismo puede ser conquistado a contramano de la din\u00e1mica del gran capital, imponiendo pol\u00edticas de desmercantilizaci\u00f3n fundadas en las necesidades de la poblaci\u00f3n. En este caso, aun sin romper todav\u00eda con los l\u00edmites del capitalismo, se trata de introducir medidas contradictorias con la l\u00f3gica del gran capital, que m\u00e1s temprano o m\u00e1s tarde llevar\u00e1n a esa ruptura o a un retroceso, por la incompatibilidad de convivencia de dos l\u00f3gicas contradictorias.<\/p>\n<p>Esa contra-l\u00f3gica frente la mercantilizaci\u00f3n de la vida y el orden econ\u00f3mico del beneficio capitalista puede ser sostenida solo si emana de una revoluci\u00f3n popular, que construya su propia noci\u00f3n de democracia pol\u00edtica, social y econ\u00f3mica. De lo que se trata, para esa otra democracia, es de una superaci\u00f3n hist\u00f3rica real, no declarativa, tanto del liberalismo como del democratismo burgu\u00e9s; no de un \u00abrodeo\u00bb sociopol\u00edtico que a la postre no satisfaga las expectativas democr\u00e1ticas superadoras. La historia reciente muestra c\u00f3mo terminaron esos ensayos (por muy leg\u00edtimos que resultaran en sus inicios): con la vuelta al m\u00e1s rampl\u00f3n consumo \u00absimb\u00f3lico\u00bb liberal.<\/p>\n<p>Ser\u00eda especulativo definir a priori cu\u00e1les ser\u00e1n los grados de posibilidad de avance hacia el socialismo de las alternativas democr\u00e1tico-populares que aparecer\u00e1n, desaparecer\u00e1n tal vez y reaparecer\u00e1n en Latinoam\u00e9rica, ni medir sus resultados a la luz de lo que hemos concebido tradicionalmente como mecanismos de acci\u00f3n de la leyes de la sociedad socialista. Existe, sin embargo, una ense\u00f1anza hist\u00f3rica imposible de soslayar: el reto del socialismo es ir m\u00e1s all\u00e1 de la l\u00f3gica del capital, superar lo que llamamos sistema de dominaci\u00f3n m\u00faltiple del capital.<\/p>\n<p>Ese sistema de dominaci\u00f3n m\u00faltiple es enfrentado por una gran diversidad de pr\u00e1cticas constestatarias de actores y movimientos, que expresan no solo protestas colectivas sino propuestas de nueva socialidad. No podremos volver otra vez a decir: con ustedes vamos hasta aqu\u00ed, despu\u00e9s tendr\u00e1n que hacer dejaci\u00f3n de sus demandas y visiones alternativas. Se trata de una cuesti\u00f3n de la mayor importancia te\u00f3rica y pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>El ideal de justicia distributiva y de equidad social, irrenunciable para cualquier proyecto de socialismo, tendr\u00e1 que acompa\u00f1arse de nuevos desaf\u00edos relacionados con el cuestionamiento del patriarcado en todas sus formas (econ\u00f3micas, pol\u00edticas y simb\u00f3lico-culturales), del modelo productivista y depredador de desarrollo, no solo vigente a nivel mundial, sino deificado como aspiraci\u00f3n y \u00fanica alternativa de progreso humano (o metamorfoseado con el apellido \u201csostenible\u201d para el Sur, o de expresas alusiones a la reducci\u00f3n de la pobreza, siempre que estas escondan el proceso real de empobrecimiento que la produce). No se trata de renunciar al bienestar, sino de comprender que el mito del bienestar centrado en el consumo desenfrenado del industrialismo moderno y sus variantes actuales, es causa del camino acelerado hacia un punto de no regres o para la posibilidad de la propia vida. En nombre de ese bienestar en los pa\u00edses centrales, se lanzan y lanzar\u00e1n guerras genocidas por las reservas de hidrocarburo y los recursos h\u00eddricos del planeta.<\/p>\n<p>El socialismo en el siglo XXI, para que su nombre sea lo que so\u00f1\u00f3 Marx como sociedad emancipada, desenajenada, auntogestionaria, no puede reproducirse en los marcos de la actual civilizaci\u00f3n excluyente, patriarcal, discriminatoria y depredadora que heredamos de la modernidad y que la globalizaci\u00f3n imperialista potencia a l\u00edmites insospechados. De los peque\u00f1os, continuos y diversos saltos que demos hoy en nuestras luchas cotidianas y visiones de sociedad, emerger\u00e1 el salto cultural-civilizatorio que nos coloque en esa deseada perspectiva hist\u00f3rica que rescatar\u00e1 y dignificar\u00e1 al socialismo en este siglo.<\/p>\n<p>V. I. Lenin: <i>Obras completas <\/i>, Editorial Progreso, Mosc\u00fa, 1986, pp. 69-70.<\/p>\n<p>Emir Sader: \u00abLa historia es un proceso abierto\u00bb, <i>Am\u00e9rica Libre <\/i>, No. 10, Enero de 1997, p. 104.<\/p>\n<p>\u201cPero entonces &#8211;escrib\u00eda Gramsci en 1918 sobre la sociedad rusa&#8211; \u00bfno es el socialismo? (&#8230;) No, no es el socialismo en el groser\u00edsimo sentido que dan a la palabra los filisteos constructores de proyectos mastod\u00f3nticos; es la sociedad humana que se desarrolla bajo el control del proletariado. Cuando \u00e9ste se haya organizado en su mayor\u00eda, la vida social ser\u00e1 m\u00e1s rica en contenido socialista que ahora, y el proceso de socializaci\u00f3n ir\u00e1 intensific\u00e1ndose y perfeccion\u00e1ndose constantemente. Porque el socialismo no se instaura en fecha fija, sino que es un cambio continuo, un desarrollo infinito en r\u00e9gimen de libertad organizada y controlada por la mayor\u00eda de los ciudadanos, o sea, por el proletariado\u201d. (Antonio Gramsci: \u201cUtop\u00eda\u201d, <i>Antonio Gramsci. Antolog\u00eda <\/i>, Editorial de Ciencias Soci ales, La Habana, 1973 , p. 51.)<\/p>\n<p>.<\/p>\n<p><a name=\"3\"><\/a><br \/>\n<b>SOCIALISMO DEL SIGLO XXI:<br \/>\n<\/b><b>CRISTIANISMO Y SOCIALISMO.<\/b><b><br \/>\n<\/b><b>Por Rub\u00e9n Dri.<\/b><\/p>\n<p>En las ra\u00edces mismas del cristianismo se encuentra la tendencia a la construcci\u00f3n de una sociedad de iguales, anti-jer\u00e1rquica, de econom\u00eda solidaria y, por ende, socialista. Efectivamente, Jes\u00fas de Nazaret anuncia su mensaje como advenimiento de una nueva sociedad denominada \u201cReino de Dios\u201d cuya propuesta econ\u00f3mica se encuentra ampliamente desarrollada en el evangelio de Marcos, especialmente en lo que se conoce como \u201csecuencia de los panes\u201d que abarca desde el 6,34 al 8,30, previa una introducci\u00f3n que va del 6,30 al 6,33.<\/p>\n<p>La parte fundamental de la propuesta se formula en una introducci\u00f3n en la cual se dan las dos escenas conocidas como \u201cla multiplicaci\u00f3n de los panes\u201d. Son dos multiplicaciones, o mejor, es la escena de la multiplicaci\u00f3n que se repite. La primera escena es precedida por una introducci\u00f3n que nos dice que una vez que los disc\u00edpulos volvieron de la misi\u00f3n que Jes\u00fas les hab\u00eda encomendado (Mc 6, 7-13), Jes\u00fas los quiere llevar aparte para descansar, porque \u201ceran tantos los que iban y ven\u00edan que ni para comer ten\u00edan tiempo\u201d\u00b7 (Mc 6, 31).<\/p>\n<p>Pero ello no fue posible, porque \u201cal desembarcar (Jes\u00fas) vio mucho pueblo \u2013poll\u00fdn \u00f3jlon\u2013 y se compadeci\u00f3 de ellos porque estaban como ovejas que no tienen pastor y comenz\u00f3 a ense\u00f1arles muchas cosas\u201d (Mc 6, 34). Es conocida la met\u00e1fora del pastor para la dirigencia pol\u00edtica en toda la literatura antigua. La utilizan Homero, Plat\u00f3n, Ezequiel. Se encuentra en los Salmos b\u00edblicos, en el \u00c9xodo, en el Poema de Gilgamesh, en el C\u00f3digo de Hammurabi. Los reyes sumerios, acadios, babilonios, neobabilonios y asirios llevaban esa denominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El problema que aqu\u00ed preocupa a Jes\u00fas es que el pueblo est\u00e1 desorganizado. Un reba\u00f1o sin pastor es un reba\u00f1o desorganizado, f\u00e1cil presa de los lobos. De esa manera no tiene posibilidades de salir de la situaci\u00f3n opresiva en que se encuentra. Un pueblo sin pastores no es un pueblo, es una simple multitud, un conjunto de \u00e1tomos sin capacidad de tomar decisiones. La propuesta econ\u00f3mica no puede funcionar en un pueblo desorganizado.<\/p>\n<p>\u201cEra una hora muy avanzada cuando acerc\u00e1ndosele los disc\u00edpulos le dec\u00edan: &#8216;El lugar es desierto y ya es hora tard\u00eda: desp\u00e1chalos para que vayan a los campos y aldeas \u2013agro\u00fas kai k\u00f3mas\u2013 del contorno y compren para s\u00ed mismos \u2013agor\u00e1sosin eaut\u00f3is\u2013 algo que comer&#8217;. Mas \u00e9l respondiendo les dijo: &#8216;Denles \u2013d\u00f3te aut\u00f3is\u2013 ustedes de comer&#8217;\u201d. (Mc 6, 35-37).<\/p>\n<p>En este di\u00e1logo tenemos la clave para entender el significado de ambas multiplicaciones de los panes y, en general, del aspecto econ\u00f3mico del proyecto del Reino. Los disc\u00edpulos hablan de \u201ccomprar\u201d \u2013agor\u00e1dsein\u2013, mientras que Jes\u00fas habla de \u201cdar\u201d \u2013didonai\u2013. Para comprar se requiere tener con qu\u00e9 hacerlo, dinero. Pero la mayor\u00eda del pueblo que anda con Jes\u00fas es pobre, de manera que no ser\u00e1 posible se compren lo necesario para comer. Por otra parte, se trata de una acci\u00f3n individual. El que tiene dinero comer\u00e1 y el que no lo tiene se quedar\u00e1 con hambre.<\/p>\n<p>Se trata evidentemente de una econom\u00eda de acumulaci\u00f3n individual. Era la que se estaba produciendo en esa etapa cr\u00edtica en que la incorporaci\u00f3n a la esfera del dominio imperial hab\u00eda ido destrozando las comunidades campesinas. Pero adem\u00e1s, Herodes Antipas hab\u00eda realizado un programa de urbanizaci\u00f3n con la fundaci\u00f3n de Tiber\u00edades y la reconstrucci\u00f3n de S\u00e9foris que provoc\u00f3 una verdadera crisis en el campesinado.<\/p>\n<p>Pues bien, las \u00e9lites ciudadanas nuevas o renovadas en S\u00e9foris o Tiber\u00edades necesitaban tierras en los campos adyacentes y eso significaba la posibilidad de la fuerza o la violencia as\u00ed como la realidad cotidiana de pr\u00e9stamos y deudas, hipotecas y expulsiones. La tierra que era un \u201cdon divino\u201d se hab\u00eda transformado en un \u201cbien comercial\u201d.<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos participan de esta concepci\u00f3n econ\u00f3mica, de la cual participaban tambi\u00e9n los zelotes. El zelotismo hab\u00eda penetrado profundamente en los sectores populares. Sin duda que muchos de los componentes del movimiento de Jes\u00fas ven\u00edan de ese movimiento y segu\u00edan sufriendo su influencia. Se trata de un movimiento popular antiimperialista, y, en ese sentido revolucionario, pero en cuanto a la estructuraci\u00f3n social, reformista. Efectivamente, en eso coincid\u00edan con el proyecto sacerdotal. Tanto es as\u00ed que no pretend\u00edan eliminar el sacerdocio, sino purificarlo.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, en cambio, propone un proyecto radicalmente diferente, contrapuesto. Es el de la primera Confederaci\u00f3n de tribus que retomar\u00e1n los profetas m\u00e1s radicales como Am\u00f3s, Oseas y Miqueas. La sociedad se debe estructurar alrededor del valor central del \u201cdon\u201d, del dar, de la generosidad, de la solidaridad.<\/p>\n<p>Pero no se trata simplemente de dar como quien da una limosna, o como quien hace un acto de caridad. No se trata de \u201cpopulismo\u201d, de solucionar el problema social mediante un plan de reparto para los necesitados, porque en ese proyecto de sociedad no puede haber necesitados. Nadie tiene que tener hambre como acontece, en cambio, si es que para comer es necesario ir a comprar.<\/p>\n<p>En la narraci\u00f3n con la simple propuesta de \u201cdar\u201d que hace Jes\u00fas ya el proyecto est\u00e1 suficientemente claro para quien tiene memoria hist\u00f3rica y recuerda a los profetas. Pero como ello no siempre acontece, pues la memoria muchas veces se pierde, y los sectores dominantes hacen todo lo posible para que ello acontezca, el \u201cdar\u201d se completa con el \u201cpartir\u201d, \u201cparti\u00f3 los panes y los daba a los disc\u00edpulos para que se los sirvieran\u201d (Mc 6, 41).<\/p>\n<p>No hab\u00eda ninguna necesidad de partir los panes, porque no se trata de un bien escaso. Si solo eran cinco panes y los que ten\u00edan hambre, cinco mil, por m\u00e1s que se los partiera no hubiera alcanzado ni siquiera una miga para cada uno. El partir es, como todo en esta narraci\u00f3n, simb\u00f3lico. Si se juntan \u201cdar\u201d y \u201cpartir\u201d, se tiene \u201ccompartir\u201d. Partir para dar, una parte para ti y la otra para m\u00ed, \u201ccompartir\u201d. El \u201cdar\u201d significa la generosidad que debe animar ese \u201ccompartir\u201d.<\/p>\n<p>Su significado es revolucionario, profundamente revolucionario. Se trata de cambiar una econom\u00eda de acumulaci\u00f3n individual o grupal, por otra del compartir. Se trata de cambiar las relaciones verticales, de dominadores y dominados, por otras horizontales, fraternales, intersubjetivas, de mutuo reconocimiento. Implica cambiar las relaciones sociales que conlleva, a su vez, un cambio profundo en el individuo.<\/p>\n<p>Es l\u00f3gico que esta propuesta les extra\u00f1e a los disc\u00edpulos y los sumerja en el escepticismo: \u201cLe dicen: &#8216;\u00bfQue vayamos y compremos doscientos denarios de panes y les demos de comer&#8217;?. Jes\u00fas no se detiene en explicaciones. Va directamente al grano, a la pr\u00e1ctica: \u201c&#8217;\u00bfCu\u00e1ntos panes tienen? Vayan y vean&#8217;. Habi\u00e9ndose informado, dicen: &#8216;Cinco panes y dos pescados&#8217;\u201d. (Mc 6, 37-38).<\/p>\n<p>Esto es muy importante. Ha sido pasado por alto por todos los ex\u00e9getas, si no me equivoco. Los disc\u00edpulos siguen hablando con la mentalidad del \u201ccomprar\u201d, es decir, de la econom\u00eda de acumulaci\u00f3n o mercantil. Para quien piensa de esa manera, la situaci\u00f3n se presenta como quien tiene que solucionar el problema del hambre de \u201ccinco mil personas\u201d mediante \u201ccinco panes\u201d. Imposible. Todo el pasaje, como ya lo he se\u00f1alado es simb\u00f3lico. Los cinco panes est\u00e1n en directa contraposici\u00f3n con los cinco mil del relato que finalmente van a ser alimentados. En la l\u00f3gica de la acumulaci\u00f3n ello es imposible.<\/p>\n<p>Para la l\u00f3gica de Jes\u00fas o del compartir, el hecho de que s\u00f3lo existan \u201ccinco panes\u201d es aparente. Es la mirada individualista, de acumulaci\u00f3n. Para esta mirada los bienes siempre son escasos, nunca alcanzar\u00e1n para alimentar a todos. Pero la realidad es diferente, pues algunos tienen un pan, otros cinco, otros diez, otros ninguno. Si se comparte, hay para todos, se crea abundancia. Esto es lo que Jes\u00fas quiere comunicar, pero no lo har\u00e1 mediante un discurso, sino pr\u00e1cticamente.<\/p>\n<p>Por ello, despu\u00e9s del informe que le pasan sus disc\u00edpulos \u201cles orden\u00f3 \u2013ep\u00e9tacsen aut\u00f3is\u2013 que se sentaran todos, grupo convivial por grupo convivial \u2013symposia symposia\u2013, sobre la verde hierba. Y se acomodaron por conjuntos de cien y de cincuenta. Luego tom\u00f3 los cinco panes y los dos pescados, levant\u00f3 los ojos al cielo, bendijo y parti\u00f3 los panes y daba a los disc\u00edpulos para que se los sirvieran; tambi\u00e9n los dos pescados. Comieron todos y se saciaron \u2013ejort\u00e1sthesan\u2013. Recogieron de los pedazos doce canastos llenos \u2013d\u00f3deka kof\u00ednon pler\u00f3mata\u2013 y de lo que sobr\u00f3 de los pescados. Eran los que comieron los panes, cinco mil hombres\u201d (Mc 6, 39-44).<\/p>\n<p>El reparto no se har\u00e1 de manera an\u00e1rquica, desordenada, pues ello llevar\u00eda f\u00e1cilmente a que algunos recibiesen m\u00e1s de lo debido y otros menos, o nada. La multitud reunida no es una simple multitud, es un pueblo, o debe llegar a ser pueblo y m\u00e1s a\u00fan, \u201cmovimiento\u201d, fuerza aglutinadora del pueblo. Por ello Jes\u00fas \u201cles orden\u00f3 \u2013ep\u00e9tacsen aut\u00f3is\u2013 que se sentaran todos, grupo convivial por grupo convivial \u2013simp\u00f3sia simp\u00f3sia\u2013 sobre la verde hierba\u201d. El movimiento de Jes\u00fas no es un conglomerado confuso de individuos. Conlleva una organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El orden del que se trata es la reuni\u00f3n del conjunto en grupos \u201cde cien y de cincuenta\u201d que fueron las unidades de combate de las milicias campesinas en la \u00e9poca de la confederaci\u00f3n de tribus. No se trata de ej\u00e9rcitos profesionales, sino de milicias populares que formulan modelos para la organizaci\u00f3n social. O tal vez al rev\u00e9s, la organizaci\u00f3n social formula modelos para el encuadre militar de las milicias. En realidad, milicia y organizaci\u00f3n social conforman una unidad dial\u00e9ctica. El pueblo est\u00e1 organizado para solucionar todas sus necesidades, entre las que se encuentran las necesidades de defensa militar, sin ej\u00e9rcito profesional.<\/p>\n<p>Mil, cien, cincuenta, diez, \u00e9sas son las unidades de combate de la antigua confederaci\u00f3n de tribus. Frente al ataque de los ej\u00e9rcitos profesionales de las monarqu\u00edas, la confederaci\u00f3n pon\u00eda f\u00e1cilmente en pie su organizaci\u00f3n militar. En el relato evang\u00e9lico s\u00f3lo figuran las unidades de cien y de cincuenta. Probablemente hayan sido las m\u00e1s empleadas. A lo mejor las otras no hayan sido empleadas en el movimiento de Jes\u00fas. Por otra parte, a Marcos no le interesa darnos datos precisos sobre la organizaci\u00f3n. Le basta con se\u00f1alar su realidad.<\/p>\n<p>Esa organizaci\u00f3n no es meramente militar, sino fundamentalmente social. As\u00ed lo era en la antigua Confederaci\u00f3n como aparece claramente en el consejo que Jetr\u00f3 le da a Mois\u00e9s. El sentido es que distribuya el poder entre los diversos grupos para solucionar los diversos problemas humanos, religiosos, sociales, pol\u00edticos. Es lo que aparece con particular vivacidad en la narraci\u00f3n evang\u00e9lica.<\/p>\n<p>Efectivamente, all\u00ed los grupos son denominados symp\u00f3sia, palabra plural de symp\u00f3sion que seg\u00fan el diccionario significa: 1) convite, banquete; 2) los convidados; 3) sala del convite. El t\u00e9rmino no puede ser inocente y significar s\u00f3lo \u201cgrupo\u201d como traducen tanto la Biblia Latinoamericana, como la Biblia de Jerusal\u00e9n, la Traducci\u00f3n Interlineal de Guti\u00e9rrez Escalante y Fernando Belo.<\/p>\n<p>Se trata, por una parte, de unidades calcadas de las milicias campesinas pero no se las denomina simplemente \u201cconjuntos\u201d sino symp\u00f3sia, plural de symp\u00f3sion que hace alusi\u00f3n al banquete, a la comensalidad. Evoca una cantidad de escenas en las que Jes\u00fas banquetea, rompiendo todas las reglas establecidas por la sociedad sacerdotal. Jes\u00fas quiere un movimiento organizado tanto para la lucha como para el festejo, o mejor, para el festejo de la vida que siempre requiere momentos de lucha.<\/p>\n<p>Los grupos se sientan sobre la \u201cverde hierba\u201d, noticia importante que nos ilustra no s\u00f3lo sobre el momento del calendario en que se realiz\u00f3 el evento, es decir, la primavera, sino tambi\u00e9n y principalmente sobre la relaci\u00f3n de Jes\u00fas y su movimiento con la naturaleza. La escena es como la de un campamento.<\/p>\n<p>Comieron todos y se saciaron \u2013ejort\u00e1sthesan\u2013. Recogieron de los pedazos doce canastos llenos \u2013d\u00f3deka kof\u00ednon pler\u00f3mata\u2013 y de lo que sobr\u00f3 de los pescados. Eran los que comieron los panes, cinco mil hombres\u201d (Mc 6, 39-44). Hay aqu\u00ed tres temas de mucha importancia: la comida para todos, la saciedad, los doce canastos y los cinco mil.<\/p>\n<p>En primer lugar, \u201ccomieron todos\u201d. Se supera la econom\u00eda en que s\u00f3lo comen los que pueden comprar. No hay que esperar a que \u201cla copa se llene y rebalse\u201d. En el mismo proceso de producci\u00f3n de los bienes, \u00e9stos llegan a todos. Las relaciones no son de dominaci\u00f3n, sino horizontales, fraternales, de mutuo reconocimiento. La escasez de bienes responde a la visi\u00f3n distorsionada del dominador. El militante popular ve que los cinco panes son miles de panes.<\/p>\n<p>La idea que se tiene del mensaje de Jes\u00fas es que recomienda o pone como condici\u00f3n la pobreza, el sacrificio, la mortificaci\u00f3n, la negaci\u00f3n de todos los sentidos. De esa manera se trastrueca el mensaje y se lo transforma en un mensaje de muerte, cuando es un mensaje de vida. La afirmaci\u00f3n de que \u201ccomieron todos y se saciaron\u201d no es circunstancial sino esencial. Hace a la esencia misma del relato.<\/p>\n<p>El mensaje del reino de Dios conlleva como momento esencial la \u201csaciedad\u201d en su sentido pleno, es decir, como realizaci\u00f3n plena de todas las aspiraciones, anhelos, potencialidades, ideales, utop\u00edas del ser humano. Saciedad en todos los niveles, materiales y espirituales; en la alimentaci\u00f3n, el vestido, la vivienda; en la educaci\u00f3n, la lectura, el arte.<\/p>\n<p>Sobran \u201cdoce canastos\u201d. Es el s\u00edmbolo por excelencia del pueblo de las doce tribus, de la confederaci\u00f3n en la que todo se compart\u00eda. Doce es la totalidad, todo el pueblo liberado. Servir\u00e1 aqu\u00ed expresamente para distinguir y unir la comunidad hebrea, representada por el \u201cdoce\u201d, con la comunidad \u201chelenista\u201d representada por el \u201csiete\u201d de la segunda multiplicaci\u00f3n que aqu\u00ed no vamos a comentar.<\/p>\n<p>Los que comieron \u201ceran cinco mil hombres\u201d. Cinco panes para cinco mil hombres. As\u00ed lo ve\u00eda el problema quien se ubicaba en el proyecto sacerdotal. As\u00ed lo ve hoy quien se coloca en el proyecto capitalista neoliberal. Si la econom\u00eda no crece, no se puede repartir. \u00a1Como si la econom\u00eda ya no hubiese crecido lo suficiente para inundar el universo de bienes!<\/p>\n<p>Las primeras comunidades cristianas entendieron perfectamente el mensaje. Efectivamente, \u201ctodos los creyentes viv\u00edan unidos y compart\u00edan todo cuanto ten\u00edan. Vend\u00edan sus bienes y propiedades y se repart\u00edan de acuerdo a lo que cada uno de ellos necesitaba. (Hch 2, 44-45). En este pasaje del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles se inspira Marx cuando afirma en la c\u00e9lebre Cr\u00edtica del programa de Gotha que s\u00f3lo \u201cen la fase superior de la sociedad comunista\u201d &#8230; \u201cla sociedad podr\u00e1 escribir en su bandera: &#8216;De cada cual, seg\u00fan sus capacidades; a cada cual, seg\u00fan sus necesidades&#8217;\u201d.<\/p>\n<p>El valor fundamental que debe unir a los miembros del cristianismo es el \u201cdon\u201d, el dar, el compartir. Es por ello que una sociedad basada en el lucro, en el ego\u00edsmo, como el capitalismo, es esencialmente anticristiana. Una sociedad cristiana es necesariamente socialista en el sentido profundo de la palabra, es decir, una sociedad en la que el valor fundamental sea el de compartir.<b> <\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SOCIALISMO DEL SIGLO XXI: \u00bfQU\u00c9 ES EL SOCIALISMO? Por Michel A. Lebowitz.<\/p>\n<p>1. En el Siglo XIX, aunque no se hab\u00edan desarrollados sus detalles, el principio b\u00e1sico del socialismo estaba claro: el socialismo era una sociedad en la cual la naturaleza de las relaciones sociales y de los derechos de propiedad permitir\u00edan el pleno desarrollo del potencial humano. Despu\u00e9s de los distintos ensayos acontecidos durante el Siglo XX, las cosas se tornaron, sin embargo, m\u00e1s confusas. Por lo tanto, si vamos a construir el socialismo del siglo XXI, es esencial aprender de las lecciones del siglo pasado para volver a tener claridad sobre el tema.<\/p>\n<p>Lo que el socialismo no es<\/p>\n<p>2. A menudo, la mejor forma de entender algo es entender lo que esto no es. <\/p>\n<p>3. El socialismo no es una sociedad en la cual las personas venden su mano de obra y son dirigidos desde arriba por otros cuyas metas son las ganancias m\u00e1s que la satisfacci\u00f3n de las necesidades humanas. No es una sociedad en la cual los due\u00f1os de los medios de producci\u00f3n se benefician dividiendo a los trabajadores y a las comunidades para bajar los salarios e intensificar el trabajo \u2013es decir, para ganar m\u00e1s incrementando la explotaci\u00f3n\u2013. No es un sistema donde no se toma en cuenta a los campesinos, a los desempleados, y a los excluidos y d\u00f3nde la \u00fanica l\u00f3gica es la l\u00f3gica del incremento del capital. En resumen, el socialismo no es el capitalismo. <\/p>\n<p>4. Pero el socialismo tampoco es una sociedad estatista, donde las decisiones se imponen desde arriba y donde toda iniciativa es potestad de los funcionarios del gobierno o de los cuadros de vanguardias que se autoreproducen. Precisamente porque el socialismo se centra en el desarrollo humano, enfatiza la necesidad de una sociedad democr\u00e1tica, participativa y protag\u00f3nica. Una sociedad dominada por un Estado todopoderoso no genera los seres humanos aptos para crear el socialismo. <\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-462","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-materiales-para-la-refundacion-comunista"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/462","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=462"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/462\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=462"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=462"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=462"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}