{"id":465,"date":"2006-10-22T00:00:00","date_gmt":"2006-10-22T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=465"},"modified":"2020-02-28T10:54:16","modified_gmt":"2020-02-28T09:54:16","slug":"antologia-de-textos-de-manuel-sacristan-sobre-g-luckacs","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=465","title":{"rendered":"Antologia de textos de Manuel Sacrist\u00e1n sobre G. Luckacs"},"content":{"rendered":"<p><u>Antolog\u00eda de textos de Manuel Sacrist\u00e1n sobre <\/u><u>Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs (1885-1971).<\/u><\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>5. La tesis de Luk\u00e1cs: el movimiento obrero como fuente.<\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>A<\/u>. Aunque se ha indicado alguna vez -los dellavolpianos lo hacen a veces con intenci\u00f3n cr\u00edtica-, quiz\u00e1s no se ha subrayado suficientemente el m\u00e9rito propiamente <i>cient\u00edfico<\/i> de esa insistencia del joven Luk\u00e1cs en diferenciar el marxismo de la ciencia com\u00fan, en versi\u00f3n moderna burguesa o antigua. Luk\u00e1cs ha valorado m\u00e1s que el mismo Lenin -al menos, por escrito- la \u201cfuente y parte integrante del marxismo\u201d que menos se suele subrayar: el movimiento obrero. \u201cNo es ninguna coincidencia casual\u201d -escribi\u00f3 a\u00fan Luk\u00e1cs en 1954, en su ensayo <i>Sobre el desarrollo filos\u00f3fico del joven Marx<b>&#8211;<\/b><\/i> el que la clarificaci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de la concepci\u00f3n socialista del mundo del joven Marx coincida en el tiempo con la primera aparici\u00f3n revolucionaria del proletariado alem\u00e1n, con la insurrecci\u00f3n de los tejedores de Silesia de 1844\u201d (<i>IP<\/i> 508).<\/p>\n<p><u>B<\/u>. El esquema de Lenin recoge con \u00fatil simplificaci\u00f3n los elementos principales del marxismo completo en cuanto \u201cteor\u00eda\u201d. Tambi\u00e9n es cierto que en 1843-1844 la necesidad m\u00e1s urgente de Marx era enriquecer su conocimiento cient\u00edfico de la sociedad. \u201cA nadie le ha sido jam\u00e1s \u00fatil la ignorancia\u201d, escrib\u00eda Marx muchos a\u00f1os despu\u00e9s a Pawel Annenkow. Pero habr\u00eda que a\u00f1adir una fuente m\u00e1s a estas tres que Lenin indica en el marxismo tem\u00e1ticamente completo. Esta cuarta fuente -primera en importancia y segunda (tras la filosof\u00eda) en la biograf\u00eda de Marx- es el movimiento obrero, ya perceptible no s\u00f3lo en Francia -donde lo era con nitidez desde 1830 aproximadamente-, sino tambi\u00e9n en la atrasada Alemania: <i>en 1844 precisamente <\/i>se alz\u00f3 por vez primera como tal un destacamento de la clase obrera industrial alemana. La insurrecci\u00f3n de los obreros textiles de Silesia debi\u00f3 confirmar a Marx la verdad de su primer esquema te\u00f3rico revolucionario: hay una clase que encarna toda la miseria de la alienaci\u00f3n del trabajo; esta clase es la de los modernos trabajadores asalariados, el proletariado. \u00c9sta es la energ\u00eda transformadora de la sociedad moderna, el principal motor fisiol\u00f3gico que mueve la \u201canatom\u00eda de la sociedad\u201d.<\/p>\n<p>La <i>Gaceta Alemana de Bruselas, <\/i>revista dirigida por Marx, dedic\u00f3 mucho espacio a la insurrecci\u00f3n de los tejedores silesios. Incluso para comentarla en verso, con el siguiente canto de Heinrich Heine, uno de los poetas amigos de Karl Marx:<\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los\u00a0 tejedores<\/i><\/p>\n<p>Sin l\u00e1grima en el ce\u00f1o duro<\/p>\n<p>Est\u00e1n junto al telar y aprietan los dientes:<\/p>\n<p>Alemania, tejemos tu sudario,<\/p>\n<p>Y en \u00e9l la triple maldici\u00f3n.<\/p>\n<p>Tejemos, tejemos.<\/p>\n<p>Maldito el \u00eddolo al que impetramos<\/p>\n<p>En fr\u00edos de invierno y angustias de hambre,<\/p>\n<p>En vano cre\u00edmos y le miramos,<\/p>\n<p>Nos ha vendido, nos ha enga\u00f1ado.<\/p>\n<p>Tejemos, tejemos.<\/p>\n<p>Maldito el rey, el rey de los ricos,<\/p>\n<p>Que no abland\u00f3 nuestra miseria,<\/p>\n<p>Que nos arranca lo que sudamos,<\/p>\n<p>Que como perros nos manda matar.<\/p>\n<p>Tejemos, tejemos.<\/p>\n<p>Maldita sea la patria falsa,<\/p>\n<p>Para nosotros humillaci\u00f3n,<\/p>\n<p>Siega temprana de toda flor,<\/p>\n<p>Fest\u00edn podrido de los gusanos.<\/p>\n<p>Tejemos, tejemos<\/p>\n<p>Cruje el telar, la lanzadera vuela,<\/p>\n<p>Siempre tejemos, de d\u00eda y de noche,<\/p>\n<p>Vieja Alemania, es tu sudario,<\/p>\n<p>Y en \u00e9l la triple maldici\u00f3n.<\/p>\n<p>Tejemos, tejemos.<\/p>\n<p><u>6. Aproximaciones bibliogr\u00e1ficas.<\/u><\/p>\n<p><u>Nota SLA<\/u><i>:<\/i><\/p>\n<p>En \u201cSobre Luk\u00e1cs\u201d (cit.), Sacrist\u00e1n hizo referencia a la importancia del tema de la racionalidad en la obra de Gyorgy Luk\u00e1cs y, concretamente, coment\u00f3 algunas de las tesis mantenidas por el fil\u00f3sofo h\u00fangaro en <i>El asalto a la raz\u00f3n: <\/i> \u201c(&#8230;) Luk\u00e1cs, dicho sea entre par\u00e9ntesis, se ha pasado la vida discutiendo el tema de la racionalidad,\u00a0 porque \u00e9l ha visto en el irracionalismo -primero de un modo muy idealista, y luego ya de un modo marxista- un factor importante en el surgimiento de los fascismos y de la contrarrevoluci\u00f3n en Europa, en Europa y en todo el mundo, pero sobre todo en Europa. Primero, cuando era un pensador idealista -todav\u00eda incluso en su primera fase marxista \u00e9l sigue siendo idealista, digamos que en su primera fase comunista sigue siendo idealista-, \u00e9l ve eso de un modo idealista, como que el irracionalismo provoca la arbitrariedad en pol\u00edtica, el culto del m\u00e1s fuerte en vez del que tiene raz\u00f3n, etc. Luego ya, cuando es m\u00e1s marxista, lo ve de otro modo, ve el irracionalismo m\u00e1s bien como un factor ideol\u00f3gico que primero ha ido destruyendo las creencias racionales en la necesidad de una revoluci\u00f3n, de un cambio social cualitativo y luego, adem\u00e1s, ha ido dando un instrumento, un arma ideol\u00f3gica, a la reacci\u00f3n, principalmente al fascismo y al nazismo. En esta versi\u00f3n marxista, se le ha criticado mucho porque se ha dicho que con eso Luk\u00e1cs (&#8230;) met\u00eda todos en un saco\u201d.<\/p>\n<p>Descripci\u00f3n a la que Sacrist\u00e1n a\u00f1ad\u00eda a continuaci\u00f3n su propia opini\u00f3n:\u201cYo creo que [Luk\u00e1cs] lleva raz\u00f3n. Independientemente de que Schopenhauer o Nietzsche hayan podido ser grandes fil\u00f3sofos -m\u00e1s Schopenhauer que Nietzsche-, independientemente de que Heidegger sea quiz\u00e1 el fil\u00f3sofo m\u00e1s genial del siglo XX, (&#8230;) eso de todas maneras no quita que los tres han sido utilizados por Hitler claramente, de manera no dudosa y uno de ellos -el \u00fanico que ha sido coet\u00e1neo de Hitler, Heidegger-, ha llegado a echar un discurso preelectoral en favor de Hitler. Si eso no es tener que ver con el nazismo, a ver entonces. De modo que creo que a pesar de todas las cr\u00edticas que se le han echado encima a Luk\u00e1cs -de dogm\u00e1tico, de sectario- por este juicio acerca de la filosof\u00eda irracionalista, creo que debemos, o podemos seguir pensado por lo menos, que llevaba raz\u00f3n\u201d.<u><\/u><\/p>\n<h1><\/h1>\n<h3>6.3. Conversaciones con Luk\u00e1cs.<\/h3>\n<p><u>A<\/u>. Sorprende tambi\u00e9n la capacidad de alegr\u00eda con que Luk\u00e1cs, incluso en su \u00faltima vejez, ha vivido esa vida siempre prevista a pesar de todas las vicisitudes, a veces tan dram\u00e1ticas, de su existencia. Sin amargura nunca, ni en su \u00faltima vejez ni, cosa tal vez m\u00e1s notable, en su juventud. Una de las reacciones m\u00e1s caracter\u00edsticas del joven Luk\u00e1cs fue aquella con la que replic\u00f3 a lo que consider\u00f3 su incapacidad como pol\u00edtico dirigente a finales de los a\u00f1os 20 (el fracaso de las \u201ctesis de Blum\u201d es decir, de Luk\u00e1cs -\u201dBlum\u201d era su nombre conspirativo- destinadas a modificar la pol\u00edtica del Partido Comunista de Hungr\u00eda). Luk\u00e1cs ha contado que, puesto que \u00e9l llevaba raz\u00f3n y no consigui\u00f3 convencer a su partido, tuvo que inferir que era un pol\u00edtico incapaz. En menos de diez l\u00edneas expone as\u00ed su elecci\u00f3n, desde entonces, de una vida de te\u00f3rico pol\u00edtico, pero no de dirigente pol\u00edtico directo, a partir de los comienzos de su madurez.\u00a0 El plan que entonces se propone, tras la derrota de la socialdemocracia <i>dentro del campo marxista <\/i>(no en el burgu\u00e9s, desde luego), es preparar a los hombres para el futuro, para su reforma, entre otras cosas mediante la recuperaci\u00f3n de valores creados por el pasado y que \u00e9l estima potencialmente comunistas, como aquella cosa que el mundo tiene simplemente que ver con la consciencia, seg\u00fan dice el Marx de media edad, para darse cuenta de que la posee desde siempre. Durante m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os Luk\u00e1cs realiza pacientemente ese plan. \u00c9ste no es un juicio de biograf\u00eda interna o de intenciones, siempre dudoso, sino un juicio basado en la serie de sus obras de historia cultural, hasta la expl\u00edcita repetici\u00f3n del \u201cproyecto\u201d ya casi recapitulando, en la dedicatoria de la<b> <\/b><i>Est\u00e9tica <\/i>y en las<i> Conversaciones <\/i>de 1966 con Abendroth.<\/p>\n<p><u>B.<\/u> Junto con la crisis del stalinismo, los forcejeos sin soluci\u00f3n del movimiento comunista en los pa\u00edses de capitalismo avanzado redondean para Luk\u00e1cs un cuadro que le sume en profundo pesimismo pol\u00edtico. Los plazos largos aceptados con el modelo stalinista se le convierten ahora en plazos largu\u00edsimos. Esta posici\u00f3n se expresa claramente en las<i> Conversaciones <\/i>de 1966.<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs analiza el capitalismo actual, la llamada \u201csociedad de consumo\u201d del capitalismo monopolista e imperialista, como resultado de la generalizaci\u00f3n del modo de producci\u00f3n capitalista a toda la producci\u00f3n de bienes de consumo y a los servicios.\u00a0 El an\u00e1lisis es muy ortodoxo en su planteamiento: parte de la creciente importancia de la plusval\u00eda relativa determinada por la ulterior ampliaci\u00f3n relativa de la cuota del capital constante en la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital: \u201c[&#8230;] esta transformaci\u00f3n del capitalismo consistente en el papel predominante jugado por la plusval\u00eda relativa crea una situaci\u00f3n nueva, en la que el movimiento obrero, el movimiento revolucionario, est\u00e1 condenado a recomenzar; situaci\u00f3n\u201d -a\u00f1ade tras ese negro diagn\u00f3stico y a la vista de ciertos sectarismos neo-izquierdistas- \u201cen la que presenciamos un renacimiento, en formas muy deformadas y c\u00f3micas, de ideolog\u00edas que aparentemente est\u00e1n superadas hace mucho tiempo, como, por ejemplo, el antimaquinismo de finales del siglo XVIII (<i>C<\/i> 82). \u201cTenemos que tener consciencia clara de que se trata de un nuevo comienzo o -si se me permite la analog\u00eda- de que no nos encontramos ahora en los a\u00f1os veinte del siglo XX, sino en cierto modo en los comienzos del siglo XIX, tras la revoluci\u00f3n francesa, cuando comenzaba a formarse lentamente el movimiento obrero\u201d (<i>C<\/i> 882). \u201c[&#8230;] Yo no comparar\u00eda la [situaci\u00f3n] hist\u00f3rica [actual] con la de Marx y Engels, pues no debe olvidar usted que cuando aparecieron en escena Marx y Engels ya se daban grandes huelgas en Francia y estaba el movimiento cartista en Inglaterra\u201d (<i>C <\/i>155). Y m\u00e1s dram\u00e1ticamente todav\u00eda: \u201cCreo que esta noci\u00f3n [de nuevo comienzo] es muy importante para los te\u00f3ricos, pues la desesperaci\u00f3n cunde muy velozmente cuando la enunciaci\u00f3n de determinadas verdades halla s\u00f3lo un eco m\u00ednimo\u201d (<i>C<\/i> 82). El \u00faltimo de esos textos revela el punto d\u00e9bil -junto a su dosis de verdad- de esa posici\u00f3n: pues dejando aparte el olvido de cosas tan importantes como la revoluci\u00f3n china, no es verdad que el socialismo despierte hoy poco eco en los pa\u00edses capitalistas. Donde despierta poco es en los pa\u00edses burocr\u00e1ticos de la Europa oriental. En el oscuro y excesivo pesimismo del \u00faltimo Luk\u00e1cs act\u00faa mucho m\u00e1s el desprestigio del socialismo por culpa de su deformaci\u00f3n burocr\u00e1tica derechista en el poder que la realidad del capitalismo monopolista de la segunda mitad del siglo XX. Ese pesimismo le confina en su l\u00ednea \u201cdemocraticista\u201d: \u201cMe parece ilusorio esperar que surja hoy d\u00eda en cualquier lugar de Occidente un partido socialista radical. De lo que se trata es de crear un movimiento que mantenga constantemente en el orden del d\u00eda esas cuestiones, que movilice capas cada vez m\u00e1s amplias para la lucha contra la manipulaci\u00f3n\u201d (<i>C<\/i> 120). Y le hace pensar en ritmos hist\u00f3ricos muy lentos: \u201cMi opini\u00f3n es que tenemos que abandonar radicalmente toda ilusi\u00f3n respecto a la posibilidad de lograr en breve plazo [la] ruptura\u201d (<i>C<\/i>. 122).<\/p>\n<p>Hay que criticar al veterano Luk\u00e1cs de la d\u00e9cada de 1960 por la insuficiente fundamentaci\u00f3n de ese pesimismo, fruto de la generalizaci\u00f3n indebida de dos experiencias: el empobrecimiento del socialismo en el este de Europa y la circunstancial ofensiva ideol\u00f3gica y propagand\u00edstica del capitalismo kennediano, que en los pa\u00edses capitalistas provoc\u00f3 bajas, a menudo valiosas y honradas subjetivamente, en las organizaciones obreras. Pero no se le puede reprochar ni haber dado en lo que \u00e9 mismo llam\u00f3 cr\u00edticamente \u201clas excitadas y megaloman\u00edacas lamentaciones de una pseudorrebeli\u00f3n de intelectuales\u201d (<i>IP<\/i> 511) ni tampoco, como hizo <i>Voprosy filosofii,<b> <\/b><\/i>que perdiera de vista la perspectiva del comunismo. Por lo pronto, el democratismo de Luk\u00e1cs no busca una democracia cualquiera, sino \u201cuna democratizaci\u00f3n general en sentido comunista\u201d como dice en la carta a Alberto Carocci (<i>IP<\/i> 677). En el mismo discurso de 1947 que sirve de pretexto a la calumnia de <i>Voprosy filosofii<\/i><b> <\/b>hab\u00eda escrito Luk\u00e1cs, precisando su programa de democracia: \u201cS\u00e9<b> <\/b>que todav\u00eda hoy muchos creen en el valor de una restauraci\u00f3n de la vieja democracia formal [&#8230;] \u00e9sta reproducir\u00eda inevitablemente la vieja crisis y, con ella, la fuerza de atracci\u00f3n de masas de la ideolog\u00eda reaccionaria\u201d (<i>IP<\/i><b> <\/b>429).<\/p>\n<p>La \u00faltima perspectiva de Luk\u00e1cs es la perspectiva comunista del hombre nuevo, el tema antropol\u00f3gico que es su legado \u00faltimo a sus disc\u00edpulos y que \u00e9stos, como Agn\u00e8s Heller, est\u00e1 desarrollando. Pese al infundado pesimismo de los largu\u00edsimos plazos, Luk\u00e1cs ha propuesto en su vejez la perspectiva de una orientaci\u00f3n propiamente comunista del trabajo de un nuevo -mejor ser\u00eda decir renovado- movimiento obrero revolucionario: \u201cLa perspectiva de un nuevo tipo humano puede desencadenar un entusiasmo a escala internacional. La mera perspectiva de la elevaci\u00f3n del nivel de vida -cuya significaci\u00f3n pr\u00e1ctica dentro de los pa\u00edses socialistas estoy muy lejos de menospreciar- es seguro que no lo lograr\u00e1. Nadie se convierte al socialismo por obra de la perspectiva de poseer un autom\u00f3vil, sobre todo si ya lo posee dentro del sistema capitalista\u201d (<i>C<\/i> 208).<\/p>\n<p><b><u>\u00a0<\/u><\/b><\/p>\n<p><u>C.<\/u> La afirmaci\u00f3n, hecha en la nota, de que Luk\u00e1cs no determina suficientemente los conceptos de \u201cracionalidad\u201d e \u201cirracionalismo\u201d se tiene que corregir, para los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, con\u00a0 la observaci\u00f3n de que en las<b><i> <\/i><\/b><i>Conversaciones <\/i>de 1966 con Abendroth, Holz y Kofler Luk\u00e1cs insiste en la racionalidad condicional o interna a cada estructura (el sentido de \u201cracionalidad\u201d en la expresi\u00f3n, por ejemplo, \u201cracionalidad capitalista\u201d) y apunta a fundamentar la idea general -no ya condicional- de \u201cracionalidad\u201d en la de \u201cimplicaci\u00f3n del ejercicio del trabajo productivo\u201d en sentido marxista. Esta segunda indicaci\u00f3n tiene sin duda mucha importancia.<\/p>\n<p>6.3.A. \u201cNota necrol\u00f3gica sobre Luk\u00e1cs\u201d (1971),<i> Sobre Marx y marxismo, op. cit, <\/i>\u00a0p. 230.\u00a0 6.3.B. \u201cSobre el \u201cmarxismo ortodoxo\u201d de Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs\u201d (1971), <i>Ibidem<\/i>, pp. 246-247.\u00a0 6.3.C. \u201cSobre el uso de las nociones de raz\u00f3n e irracionalismo por\u00a0 G. Luk\u00e1cs\u201d, <i>Ibid.<\/i>,\u00a0 p. 124.<\/p>\n<p><u>Nota SLA: <\/u><\/p>\n<p>Como se indic\u00f3, Sacrist\u00e1n dict\u00f3 una de sus \u00faltimas conferencias en la Librer\u00eda Leviathan de Barcelona, dentro de un ciclo organizado por la revista<i> Imprecor<\/i> en el que ya hab\u00edan intervenido Jos\u00e9 M\u00aa Valverde y el c\u00f3nsul cubano en Barcelona en aquel entonces. Se conmemoraba entonces el centenario del nacimiento de Gyorgy Luk\u00e1cs y Sacrist\u00e1n centr\u00f3 su intervenci\u00f3n, b\u00e1sicamente, en el comentario del libro de conversaciones con Hans Heinz Holz, Leo Kofler y Wolfgang Abendroth, traducido al castellano por Jorge Deike y Javier Ab\u00e1solo y publicado por Alianza Editorial en 1967.<\/p>\n<p>Inici\u00f3 Sacrist\u00e1n su intervenci\u00f3n justificando sus prisas y su brevedad :\u201cPrimero, antes de entrar en el asunto, quer\u00eda justificar por qu\u00e9 no quiero terminar tarde. Es porque no puedo, por cuestiones m\u00e9dicas tengo una serie de limitaciones. Y luego quer\u00eda decir que eso que ha dicho Pepe [Jos\u00e9 Guti\u00e9rrez] de la escasez de actos de conmemoraci\u00f3n de Luk\u00e1cs en su centenario tiene, de todas maneras, una excepci\u00f3n. Es posible que a principios de junio y en oto\u00f1o haya conmemoraciones debidas al impulso de la embajada de Hungr\u00eda. El agregado cultural h\u00fangaro, que es un hombre bastante abierto, est\u00e1n intentando conseguir un acto en el Ateneo, que seguramente ser\u00e1 el 5 de junio, o el 4, y habr\u00e1 otro seguramente en Econ\u00f3micas ya en oto\u00f1o, con un hombre que conoce muy bien a Luk\u00e1cs y le ha traducido bastante al catal\u00e1n que es Ivars\u201d<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n se\u00f1ala que lo \u00e9l pretend\u00eda hacer aquella tarde, en el contexto del ciclo organizado por Leviathan, es una\u00a0 intervenci\u00f3n menos acad\u00e9mica, m\u00e1s entre amigos, sin inter\u00e9s tal vez para el p\u00fablico general. Advierte que va a ser una visi\u00f3n, no s\u00f3lo parcial, sino centrada principalmente en el pensamiento pol\u00edtico de Luk\u00e1cs, \u201cy, adem\u00e1s, visto desde un punto de vista de izquierda comunista, que seguramente tiene poco inter\u00e9s para los dem\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>Desde este punto de vista, lo primero que hay que se\u00f1alar es que lo que Luk\u00e1cs hab\u00eda dejado es muy ambivalente, no en cambio ambiguo u oscuro. \u201cLuk\u00e1cs era claro en su pensamiento, pero es ambivalente porque se ha movido por l\u00edneas bastante distintas, en muchos terrenos. Para empezar (&#8230;) en su pr\u00e1ctica pol\u00edtica. Luk\u00e1cs ha sido, por una parte, un intelectual comunista muy independiente que nunca pas\u00f3 por el aro de la censura de Zdanov, pero mientras que, por una parte, era un intelectual muy libre, muy independiente y muy valiente en la defensa de sus ideas, luego, en cambio, sea por convicci\u00f3n, sea por conformismo, en cuestiones que pod\u00edan parecerle menores fue seguramente demasiado flexible, por as\u00ed decirlo, demasiado atento a las necesidades de disciplina del momento, o de lo que \u00e9l consideraba su disciplina\u201d.<\/p>\n<p>Como pol\u00edtico activo, prosigue Sacrist\u00e1n, se puede decir de \u00e9l algo parecido, pero actuando quiz\u00e1 con m\u00e1s sabidur\u00eda. Luk\u00e1cs fue primero uno de los dos grandes intelectuales de la izquierda comunista criticada por Lenin en su ensayo sobre el izquierdismo, aunque se retract\u00f3 m\u00e1s tarde de sus posiciones. Cree Sacrist\u00e1n que lo hizo sinceramente, \u201cque aquello no fue una operaci\u00f3n oportunista, sino que de verdad admiti\u00f3 que su libro [<i>Historia y consciencia de clase<\/i>] era idealista\u201d. Pero luego, prosegu\u00eda Sacrist\u00e1n, se provoca el verdadero problema pol\u00edtico: Luk\u00e1cs vivi\u00f3 como comisario del pueblo con B\u00e9la Kun las principales etapas de la revoluci\u00f3n h\u00fangara, \u201cque es uno de los fracasos m\u00e1s sangrientos de las revoluciones obreras de finales de la primera Guerra Mundial. Ah\u00ed verdaderamente la masacre fue espantosa\u201d. Luk\u00e1cs reaccion\u00f3 construyendo una l\u00ednea de alianzas, \u201cuna l\u00ednea que podr\u00edamos llamar, anacr\u00f3nicamente, porque entonces todav\u00eda no se hablaba de eso, frente-populista (&#8230;) Todav\u00eda no era eso, faltar\u00edan muchos a\u00f1os para que se acu\u00f1ara la expresi\u00f3n \u201cfrente popular\u201d, pero la l\u00ednea ya era eso, m\u00e1s bien frente-populista que era una especie de reacci\u00f3n defensiva por el desastre que hab\u00edan vivido. En el Congreso siguiente del Partido h\u00fangaro qued\u00f3 en minor\u00eda absoluta. Y entonces \u00e9l sac\u00f3 una consecuencia muy caracter\u00edstica de su vida pol\u00edtica: como ha escrito varias veces en sus apuntes autobiogr\u00e1ficos decidi\u00f3 que puesto que \u00e9l llevaba raz\u00f3n y el partido le dejaba en minor\u00eda es que \u00e9l no serv\u00eda, no serv\u00eda para hacer pol\u00edtica, y que, por tanto, se retiraba y se dedicaba s\u00f3lo a fil\u00f3sofo comunista y no a pol\u00edtico comunista\u201d.<\/p>\n<p>Se preguntaba entonces Sacrist\u00e1n qu\u00e9 hab\u00eda detr\u00e1s de esta posici\u00f3n. \u00bfSe puede creer que era sincero Luk\u00e1cs al decir\u00a0 que su derrota en el congreso h\u00fangaro demostraba que \u00e9l era un dirigente comunista incapaz? Confesaba Sacrist\u00e1n que \u00e9l siempre hab\u00eda tenido dudas sobre este asunto. \u201cYa las tuve antes de la invasi\u00f3n rusa de Hungr\u00eda, debo decirlo, en 1956. Ya antes no me lo cre\u00ed \u00bfPor qu\u00e9? Porque el texto era un texto siempre muy ir\u00f3nico, de una persona que te dice: aquella votaci\u00f3n demostraba que yo no sirvo para esto. Era muy dif\u00edcil creerle, \u00bfno? Se puede creer a uno que diga que esto es una prueba de que lo hice mal, es una prueba de que lo argument\u00e9 mal o quiz\u00e1 me equivoqu\u00e9, pero que uno deduzca de que perdi\u00f3 una votaci\u00f3n que ya no sirve para nada, \u00a1es muy grueso! Pero es que luego, adem\u00e1s, en 1956, cuando la invasi\u00f3n rusa de Hungr\u00eda, me parece que se tuvo la prueba de que aquella primera declaraci\u00f3n de los a\u00f1os veinte era falsa, era una manera suya de capear el temporal estalinista -bueno pre-estalinista, en aquel momento ni siquiera lo era- del\u00a0 dogmatismo y el sectarismo del partido h\u00fangaro que luego se convertir\u00eda en uno de los peores partidos estalinistas. El hecho que a m\u00ed me parece que prueba que aquello no iba en serio, es que, cuando en 1956 se consigue en Hungr\u00eda, por pocos d\u00edas, un gobierno popular, que era una cosa muy compleja, sin duda ninguna, con infiltraci\u00f3n de servicios occidentales, particularmente norteamericanos, de eso no hay ninguna duda, pero que pudieron infiltrarse porque era un movimiento popular, si no no se hubieran podido infiltrar, en ese gobierno, que era un gobierno heroico, que se jugaba las cosas a vida o muerte, Luk\u00e1cs que, seg\u00fan \u00e9l, no serv\u00eda para la pol\u00edtica, acepta un puesto de ministro, en un momento de enorme dificultad pol\u00edtica. Si de verdad se hubiera considerado un incapaz para hacer pol\u00edtica yo creo que no se habr\u00eda metido en el gobierno de nadie. De modo que eso me parece probar que, desde finales de los a\u00f1os veinte hasta 1956, Luk\u00e1cs ha ido mintiendo sobre quien era \u00e9l pol\u00edticamente. Esta es mi impresi\u00f3n, ha ido camufl\u00e1ndose, escondi\u00e9ndose.\u00bfPor qu\u00e9? Pues seguramente porque pensaba que eso que en la tradici\u00f3n de la III Internacional se llamaba \u201cla Patria del socialismo\u201d estaba por encima de todo y hab\u00eda que defenderlo a ultranza. Es posible que fuera esa la causa. Pero en todo caso, como veis, tambi\u00e9n en este plano de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica, el itinerario es muy ambiguo. Tiene claramente dos caras siempre, se puede ver desde un lado, se puede ver desde el otro\u201d.<\/p>\n<p>La misma ambivalencia cree Sacrist\u00e1n que se puede registrar en su producci\u00f3n intelectual. Por una parte, Luk\u00e1cs ha escrito libros tan importantes como<i> Historia y consciencia de clase, <\/i>pero, al lado de estos grandes libros, Luk\u00e1cs ha escrito tambi\u00e9n textos, en su opini\u00f3n, muy desinformados. Textos que ya eran anacr\u00f3nicos cuando Luk\u00e1cs los escribi\u00f3. Sostiene Sacrist\u00e1n que \u201ceso se debe a la pol\u00edtica cultural que solemos llamar estalinista y que ser\u00eda m\u00e1s justo llamar zdhanovista porque que fue [Zdanov] el que de verdad la impuso. Una pol\u00edtica cultural que debi\u00f3 privar a Luk\u00e1cs, como a casi todos los intelectuales comunistas de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (Luk\u00e1cs estaba entonces exiliado en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica) les priv\u00f3 de informaci\u00f3n, o bien de un modo total o bien de un modo selectivo\u201d. Esta falta de elementos de informaci\u00f3n, provoc\u00f3 que Luk\u00e1cs escribiera cosas\u00a0 disparatadas en el \u00e1mbito de la teor\u00eda pol\u00edtica o de la filosof\u00eda. Por ejemplo: \u201cLuk\u00e1cs hab\u00eda escrito en una carta que los mao\u00edstas eran reaccionarios. Entonces, como yo ten\u00eda que traducir eso, le escrib\u00ed dici\u00e9ndole que a ver si pod\u00eda cambiar un poco lo de reaccionarios y poner otra cosa porque eso de que los mao\u00edstas eran reaccionarios era un poco fuerte. Entonces me escribi\u00f3 una carta de doce p\u00e1ginas para demostrarme que los mao\u00edstas y los neopositivistas de la sem\u00e1ntica norteamericana de derechas eran lo mismo. Eso s\u00f3lo se puede deber a mala informaci\u00f3n sobre el mao\u00edsmo y sobre los sem\u00e1nticos de derecha norteamericanos. No hay ninguna otra explicaci\u00f3n posible\u201d.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s al mismo cap\u00edtulo de desinformaci\u00f3n, prosegu\u00eda Sacrist\u00e1n, \u201caunque esto ya lo digo con menos decisi\u00f3n, con muchas m\u00e1s dudas\u201d, habr\u00eda que atribuir la permanente estrechez de miras de la cr\u00edtica art\u00edstico-cultural de Luk\u00e1cs. \u201dSi un escritor comunista,\u00a0 por ejemplo Brecht, comet\u00eda el pecado de no usar formas literarias tradicionales, Luk\u00e1cs le lanzaba toda la caballer\u00eda cr\u00edtico-ideol\u00f3gica encima. Por m\u00e1s que fuera militante comunista de tantos a\u00f1os, era igual. Si hac\u00eda versos que no estuvieran dentro de la precept\u00edstica alemana cl\u00e1sica, decid\u00eda que aquel se\u00f1or era comunista pero no del todo, porque todav\u00eda hac\u00eda versos que no eran concordes con la tradici\u00f3n cl\u00e1sica\u201d.\u00a0 Advierte Sacrist\u00e1n que, en su opini\u00f3n, esta estrechez del gusto cr\u00edtico literario de Luk\u00e1cs no puede atribuirse a su teor\u00eda est\u00e9tica que tiene \u201cuna amplitud de miras que no tiene su juicio cr\u00edtico. Pero el juicio cr\u00edtico queda tan estrecho tambi\u00e9n tiene que ver con la desinformaci\u00f3n, con vivir en aquella campana cultural en el que viv\u00edan los intelectuales bajo el estalinismo, sin enterarse de la misa la media\u201d.<\/p>\n<p>Su mismo estilo, se\u00f1ala Sacrist\u00e1n, es ambivalente. Luk\u00e1cs era h\u00fangaro pero su estilo al escribir en\u00a0 alem\u00e1n de joven, cuando estaba en la l\u00ednea de la sociolog\u00eda de Simmel, \u201cera un estilo muy brillante, un alem\u00e1n muy bonito, muy cl\u00e1sico-barroco, un gran estilo literario\u201d. En cambio, cuando Luk\u00e1cs pasa a ser marxista, \u201cempieza\u00a0 a escribir de una manera repetitiva, demasiado facilona, demasiado largo, explicando las cosas p\u00e1gina tras p\u00e1gina, innecesariamente\u201d. \u00bfQu\u00e9 pensar de esto? \u00bfLleva raz\u00f3n [Hans Magnus] Enzensberger, se pregunta Sacrist\u00e1n, cuando piensa que esa degradaci\u00f3n del estilo de Luk\u00e1cs era s\u00edntoma de cosas m\u00e1s graves? Tambi\u00e9n en esto hay una respuesta ambivalente. Por una parte, Sacrist\u00e1n cree que est\u00e1 mal degradar el estilo por razones populistas, sobre todo el estilo al escribir obras filos\u00f3ficas, pero, en cambio, \u201ccreo que hay que tener comprensi\u00f3n por la finalidad que ten\u00eda Luk\u00e1cs al intentar escribir, por as\u00ed decirlo, muy por los suelos: era ser m\u00e1s le\u00eddo. Cuando \u00e9l era un joven fil\u00f3sofo de la escuela de Simmel, escrib\u00eda para trescientos acad\u00e9micos que son los que le ten\u00edan que votar en una oposici\u00f3n a c\u00e1tedra y luego los que le ten\u00edan que recomendarle a un editor. En cambio, cuando se escribe como intelectual comunista, claro hay que intentar escribir para m\u00e1s gente, para que te discuta m\u00e1s gente, por lo menos. Con esto no quiero aprobar la ca\u00edda clara del estilo de Luk\u00e1cs, del Luk\u00e1cs marxista frente al Luk\u00e1cs anterior, pero s\u00ed insinuar que yo creo que tampoco aqu\u00ed se puede hacer una condena radical, que hay que ver, por lo menos hay que admitir, que el asunto tiene dos caras\u201d.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n concluye este punto indicando que \u00e9l cree \u201cque en ese mundo de ideas ambivalentes y de ejemplos de pr\u00e1ctica pol\u00edtica, tambi\u00e9n ambivalentes, que nos ha dejado Luk\u00e1cs, lo que m\u00e1s nos interesa hoy, es lo que se refiere a cosas que vivimos en este momento. Es decir, cosas que ha escrito o que ha dicho o que ha hecho el \u00faltimo Luk\u00e1cs, empezando por su decisi\u00f3n de sumarse a la insurrecci\u00f3n h\u00fangara de 1956, a pesar de que la confusi\u00f3n ideol\u00f3gica de aquella insurrecci\u00f3n ten\u00eda que chocarle mucho a \u00e9l, que era un marxista tan hegeliano. Y creo\u00a0 tambi\u00e9n que lo que m\u00e1s nos interesa de esas cosas del \u00faltimo Luk\u00e1cs son las pol\u00edticas\u201d. Estos asuntos pol\u00edticos, indicaba Sacrist\u00e1n, est\u00e1n muy bien reunidas en las <i>Conservaciones<\/i> con Abendroth, Kofler y Holz que, si bien no son lo \u00faltimo de Luk\u00e1cs, s\u00ed son los papeles m\u00e1s expl\u00edcitamente pol\u00edticos que nos ha dejado.<\/p>\n<p>Si se repasan estas conversaciones, prosegu\u00eda Sacrist\u00e1n, especialmente la mantenida con Abendroth -marxista de \u201cmucha prestancia cient\u00edfico-pol\u00edtica\u201d-, uno encuentra un pensamiento pol\u00edtico que presenta bastantes novedades respecto de la l\u00ednea pol\u00edtica tradicional mantenida por Luk\u00e1cs pero que, por otra parte, \u201csigue siendo la l\u00ednea pol\u00edtica, dig\u00e1moslo as\u00ed, de un fil\u00f3sofo marxista; es decir, incluso en una serie de entrevistas como \u00e9sta Luk\u00e1cs no se olvida de poner fundamentos filos\u00f3ficos a lo que va a decir pol\u00edticamente y el principal fundamento filos\u00f3fico que pone aqu\u00ed es afirmar que hay que poner un fundamento ontol\u00f3gico a la pol\u00edtica y a la ciencia social en general\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 sentido tiene esta operaci\u00f3n fundamentadora? Reconoc\u00eda Sacrist\u00e1n que a \u00e9l no le era muy simp\u00e1tica porque aunque el pensamiento marxista no deba anular la tradici\u00f3n, hacerlo ser\u00eda una locura, \u201cde ah\u00ed a suponer que todo legado tradicional es bueno para el futuro, tampoco me parece que a priori se pueda admitir\u201d. \u00bfQu\u00e9 buscaba Luk\u00e1cs con esas nuevas consideraciones? Sacrist\u00e1n cree que se puede entender su posici\u00f3n en los siguientes t\u00e9rminos: \u201cAl decir que tiene que haber una ontolog\u00eda marxista y\u00a0 que el pensamiento marxista tiene que basarse en una ontolog\u00eda, como lo hizo el pensamiento de Arist\u00f3teles o el pensamiento de Santo Tom\u00e1s de Aquino, lo que Luk\u00e1cs est\u00e1 diciendo es que hay que admitir que en el conocimiento existe un plano de objetividad radical, por debajo del plano ideol\u00f3gico. Lo que est\u00e1 haciendo es combatir el relativismo que es tan frecuente en el marxismo vulgar, sea estalinista o no\u201d. Al decir pues que tiene que haber un plano ontol\u00f3gico en el pensamiento marxista, lo que Luk\u00e1cs est\u00e1 defendiendo, en su opini\u00f3n, es que tiene que existir en el marxismo un criterio de objetividad para examinar las cuestiones te\u00f3ricas y cient\u00edficas. Sacrist\u00e1n coincide con Luk\u00e1cs en este punto, \u201cpero en lo que me separo de \u00e9l es en que a m\u00ed me parece que despu\u00e9s de la Edad Media y terminado el poder, la tiran\u00eda de la teolog\u00eda cristiana sobre la filosof\u00eda, no hay por qu\u00e9 considerar que la base objetiva ha de ser ontolog\u00eda, basta con decir que ha de ser ciencia emp\u00edrica, ciencia real, sin necesidad de ir a una metaf\u00edsica para fundamentar\u201d.<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs, prosegu\u00eda Sacrist\u00e1n, cuenta todo esto bastante claramente (<i>Conversaciones<\/i>, op. cit, pp. 19-20), \u201clo dice as\u00ed, por ejemplo, lo dice con gracia\u201d, \u201d (&#8230;) cuando intento comprender los fen\u00f3menos con un sentido gen\u00e9tico [MSL: de su origen, de c\u00f3mo se ha introducido], entonces se torna\u00a0 completamente ineludible el camino ontol\u00f3gico; de lo que se trata es de seleccionar, dentro de la innumerables casualidades que acompa\u00f1an a la g\u00e9nesis de todo fen\u00f3meno, los momentos t\u00edpicos, necesarios, para el proceso mismo\u00a0 [MSL: quiere decir, independientes de la acci\u00f3n ideol\u00f3gica y de la versi\u00f3n ideol\u00f3gica]. Ello ser\u00eda, pues, en cierto modo la justificaci\u00f3n de que yo considere el planteamiento ontol\u00f3gico como lo esencial, jugando un papel secundario, desde un punto de vista ontol\u00f3gico, las fronteras precisas que se trazan entre las diversas ciencias [MSL: esto es lo que no me creo yo; bueno sigamos con su pensamiento]. Y ahora retorno a mi ejemplo anterior: si en el cruce de dos calles, el autom\u00f3vil se aproxima a donde yo estoy, puedo concebir el autom\u00f3vil como fen\u00f3meno tecnol\u00f3gico, o como fen\u00f3meno sociol\u00f3gico, como fen\u00f3meno hist\u00f3rico-cultural, etc., pero el autom\u00f3vil real es una unidad que me atropellar\u00e1 o no. El objeto sociol\u00f3gico o hist\u00f3rico-cultural que es el autom\u00f3vil resulta tan s\u00f3lo del modo de contemplaci\u00f3n que guarda relaci\u00f3n con los rasgos reales del autom\u00f3vil y que es la reproducci\u00f3n mental de estos datos reales, mas el auto existente es, en cierto modo, m\u00e1s primario que, digamos, el criterio sociol\u00f3gico concomitante puesto que el auto circular\u00eda aun si yo no hiciera sociolog\u00eda sobre ello, mientras que la sociolog\u00eda del auto no podr\u00e1 poner en movimiento a ning\u00fan autom\u00f3vil. Existe pues una prioridad de lo real por parte de lo real, si se permite la afirmaci\u00f3n, y nosotros debemos intentar retroceder hasta estos hechos, primitivos si se quiere, de la vida [MSL: primitivos de la vida] y comprender los hechos complicados a partir de los hechos primitivos\u201d.<\/p>\n<p>En su opini\u00f3n, el razonamiento de Luk\u00e1cs es bueno pero de sus consideraciones no se concluye que haya que hacer una ontolog\u00eda marxista: \u201cLo que hay que hacer es, como siempre, seguir el programa de Marx de hacer pensamiento social sobre base cient\u00edfica y no sobre base puramente ideol\u00f3gica. Es verdad que el autom\u00f3vil es antes que la sociolog\u00eda del autom\u00f3vil, pero lo que no es verdad es que estudiar al autom\u00f3vil y si me va a atropellar o no, sea un hecho de ontolog\u00eda, es un hecho de f\u00edsica. Me bastan leyes f\u00edsicas y fisiol\u00f3gicas de mi sistema org\u00e1nico, para saber que si no me muevo y ese autom\u00f3vil sigue viniendo me va a atropellar. No me hace falta ontolog\u00eda, basta con la f\u00edsica y la fisiolog\u00eda\u201d. En todo caso, apuntaba Sacrist\u00e1n, ah\u00ed tambi\u00e9n se debe apreciar el intento luk\u00e1csiano de desideologizar el marxismo vulgar, particularmente el de tradici\u00f3n estalinista.<\/p>\n<p>\u00c9ste es pues el primer punto de la fundamentaci\u00f3n del pensamiento pol\u00edtico en el \u00faltimo Luk\u00e1cs: la tesis de que tiene que construirse una ontolog\u00eda marxista, una teor\u00eda de la objetividad en general. El segundo punto de mucha importancia, prosegu\u00eda, todav\u00eda en un plano filos\u00f3fico, es el concepto luk\u00e1csiano de racionalidad. Este concepto de racionalidad le parece \u201cque era bastante bonito desde el punto de vista marxista, no digo yo que sea el \u00fanico posible dentro del pensamiento marxista, pero ten\u00eda mucha calidad\u201d. Consist\u00eda en concebir la racionalidad de una acci\u00f3n por su compatibilidad con la producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la sociedad humana; esto es, una acci\u00f3n humana es racional si y s\u00f3lo si encaja correctamente en la reproducci\u00f3n de la especie, de la sociedad, o, dicho en otros t\u00e9rminos, cuando enlaza con el trabajo \u00fatil, con el trabajo productivo. Esta idea, se\u00f1ala Sacrist\u00e1n, Luk\u00e1cs la mantiene igualmente en su vejez \u201cpero a\u00f1ade un rasgo que antes no ten\u00eda. Es uno de sus principales cambios a finales de los a\u00f1os 60. Deja de creer la tesis de Hegel seg\u00fan la cual todo lo real es racional y pasa a pensar que la racionalidad es algo que los humanos imprimen al mundo, a su mundo social, o no lo imprimen. Cuando vence la reacci\u00f3n, no imprimen racionalidad. Esto es un cambio de cierta importancia en el pensamiento de Luk\u00e1cs que vale la pena registrar\u201d.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n documenta este cambio con un texto de Luk\u00e1cs donde registra incluso novedades l\u00f3gico-formales: \u201dA mi juicio racional es aquello que procede de nuestro trabajo y de nuestra superaci\u00f3n de la realidad [MSL: es lo que he dicho antes \u00bfno?]. Por ejemplo, cuando encuentro una interrelaci\u00f3n que verdaderamente funciona. Cuando dejo caer de la mano una piedra\u00a0 y \u00e9sta cae al suelo, si repito este experimento unas cuantas veces compruebo una ilaci\u00f3n racional que en un nivel m\u00e1s alto formul\u00f3 Galileo en su ley de la gravitaci\u00f3n. Toda racionalidad real con la que nos tropezamos en el mundo es, sin embargo, una racionalidad\u00a0 del <i>si esto lo otro<\/i> [MSL: esto es, sea dicho de paso, una novedad apreciable; el esquema \u201csi esto, lo otro, si&#8230; entonces\u201d es el esquema cl\u00e1sico de la implicaci\u00f3n l\u00f3gico-formal que para un marxista de corte muy hegeliano como Luk\u00e1cs hab\u00eda sido\u00a0 una cosa despreciable en las \u00e9pocas muy hegelianas de su vida, porque se contrapon\u00eda dial\u00e9ctica a l\u00f3gica formal como dos contrarios o, a lo sumo como, dos complementarios muy distintos y en cambio aqu\u00ed llega afirmar que racionalidad es implicaci\u00f3n l\u00f3gica]. Una situaci\u00f3n concreta cualquiera est\u00e1 asociada con consecuencias concretas y debido a que esto se produce en nuestra vida con una cierta infalibilidad llamamos \u201cracional\u201d a tal interrelaci\u00f3n. Sin embargo, de la exacerbaci\u00f3n de la l\u00f3gica, de lo alcanzable dentro de la l\u00f3gica, se ha inferido [MSL: esto es Hegel] una racionalidad general del mundo la cual de hecho no existe [MSL: y esto es un a novedad importante porque hasta los a\u00f1os sesenta Luk\u00e1cs era un marxista de los m\u00e1s hegelianos, de los menos, digamos, positivistas o cientificistas, y de los m\u00e1s del otro lado, de los m\u00e1s hegelianos]\u201d.<\/p>\n<p>Esto es lo esencial que Sacrist\u00e1n quer\u00eda decir sobre los fundamentos filos\u00f3ficos del pensamiento pol\u00edtico del \u00faltimo Luk\u00e1cs. El resto, se\u00f1ala, es su pensamiento pol\u00edtico de siempre. Retoca, pues, su posici\u00f3n cl\u00e1sica con dos a\u00f1adidos: en primer lugar, que hay que construir una ontolog\u00eda, que no se ha tenido nunca en la tradici\u00f3n marxista, y, en segundo lugar, que hay que redefinir la idea de racionalidad hegeliana que el mismo Luk\u00e1cs ten\u00eda, proponiendo adem\u00e1s una definici\u00f3n en positivo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de todo ello, prosigue, hay un importante cap\u00edtulo, \u201cquiz\u00e1s el que m\u00e1s nos importa esta noche, el cap\u00edtulo sociol\u00f3gico y pol\u00edtico. Digo que es el que m\u00e1s nos importa porque las cosas sociol\u00f3gicas y pol\u00edticas que dice Luk\u00e1cs en esta entrevista ya est\u00e1n en nuestro propio mundo, es decir, valen ya para 1985, est\u00e1 en frente de los problemas que conocemos hoy\u201d.<\/p>\n<p>La relativa liberalizaci\u00f3n en la Hungr\u00eda (\u201cque hace de Hungr\u00eda el pa\u00eds del bloque del Este m\u00e1s comprensible, m\u00e1s asequible y tambi\u00e9n son los intelectuales h\u00fangaros los que tienen m\u00e1s informaci\u00f3n en este momento\u201d) y en Alemania oriental, d\u00e1ndose cuenta de que no pueden seguir en una campana de cristal, ha originado que haya m\u00e1s trasvase de ideas y de informaciones. Todo ello, en opini\u00f3n de Sacrist\u00e1n, sobre todo en la segunda mitad de los sesenta, permiti\u00f3 a Luk\u00e1cs ponerse al d\u00eda tambi\u00e9n respecto a los problemas pol\u00edticos. \u201cY el primero que se le enfrenta como es natural es el problema de la degradaci\u00f3n del medio ambiente, de la evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica, de la informatizaci\u00f3n, de la robotizaci\u00f3n, del cambio, dicho de otro modo, de los instrumentos de producci\u00f3n y de sus consecuencias&#8230; y de las consecuencias de la producci\u00f3n actual, del modo de producci\u00f3n actual para el medio ambiente, para la naturaleza y la presencia de la especie humana en la naturaleza\u201d.<\/p>\n<p>Su primera afirmaci\u00f3n ante esta problem\u00e1tica, se\u00f1ala Sacrist\u00e1n, es aceptarla pero, de acuerdo con toda la tradici\u00f3n marxista, haciendo inmediatamente una declaraci\u00f3n antiludista en favor de la t\u00e9cnica. Con esto lo que hace Luk\u00e1cs es distanciarse de una cierta tendencia del sesentayochismo. Sacrist\u00e1n cree \u201cque en este punto Luk\u00e1cs es un poco demasiado tradicional, en su marxismo, tiene demasiado miedo a la cr\u00edtica de la t\u00e9cnica, pero creo que razona bien su punto. Lo vamos a ver porque vale la pena\u201d:<\/p>\n<p>\u201cCuando decimos que la manipulaci\u00f3n se ha dado a causa del desarrollo t\u00e9cnico [MSL: esto me hace recordar en qu\u00e9 contexto lo dice. Lo est\u00e1 diciendo a prop\u00f3sito de que Abendroth le ha dicho \u201c\u00bfNo cree usted que una parte de la p\u00e9rdida de conciencia de clase que estamos experimentando en el proletariado alem\u00e1n, se debe a la t\u00e9cnica y a la ideolog\u00eda tecnocr\u00e1tica, es decir, al hecho de que la t\u00e9cnica est\u00e1 cambiando bastante los instrumentos de producci\u00f3n, por una parte, y por otra parte, la ideolog\u00eda de la tecnolog\u00eda\u00a0 est\u00e1 convenciendo a muchos obreros de que ya no hace falta revoluci\u00f3n, de que todo vendr\u00e1 por la tecnolog\u00eda?\u201d No olvid\u00e9is que eso es de 1967. Nada de crisis, entonces era todav\u00eda el boom econ\u00f3mico. En realidad ya se estaba notando un final del milagro econ\u00f3mico pero el pueblo no lo sab\u00eda claramente, las poblaciones no lo sab\u00edan, lo sab\u00edan muy poca gente. Entonces en ese contexto dice s\u00ed que admite que] \u201d(&#8230;) cuando decimos que la manipulaci\u00f3n se ha dado a causa del desarrollo t\u00e9cnico, se supone que para poder luchar contra la manipulaci\u00f3n tendr\u00edamos que enfrentarnos, en calidad de antimaquinistas, con el progreso t\u00e9cnico, mas si percibimos que tal evoluci\u00f3n no supone sino el punto final de una gran evoluci\u00f3n de la sociedad global, nacida de las contradicciones de la gran revoluci\u00f3n francesa, la posici\u00f3n resultante de cara a todas estas cuestiones es muy otra: tal tratamiento de la historia de los movimientos sociales, de la historia de las ciencias de la sociedad, ser\u00eda de suma importancia\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 pensando Luk\u00e1cs, se pregunta Sacrist\u00e1n? Si sostenemos que ha sido la t\u00e9cnica la que ha provocado la p\u00e9rdida de la conciencia de clase, nos metemos en un callej\u00f3n sin salida. Hay, pues, \u201cque ampliar el campo de investigaci\u00f3n de por qu\u00e9 se est\u00e1 perdiendo conciencia de clase en Centroeuropa. No basta con fijarse en la evoluci\u00f3n t\u00e9cnica, hay que fijarse en m\u00e1s cosas y dentro de un momento veremos cuales son las cosas en las que \u00e9l piensa, que son bastante inteligentes en mi opini\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Vuelve a razonar Luk\u00e1cs sobre este punto \u201cque, como es importante, vale la pena que machaquemos un poco\u201d. Luk\u00e1cs est\u00e1 hablando de que la lucha social existir\u00e1 siempre, de que no hay que concebir el comunismo como un lugar aproblem\u00e1tico, sino que en \u00e9l habr\u00e1 otro tipo de problemas, problemas interindividuales y no problemas de clases, y luego sostiene que de este modo el comunismo podr\u00e1 heredar elementos permanentes de modos de producci\u00f3n anteriores (de Grecia, de Florencia, de Venecia, de la Holanda del siglo XVII) y sigue diciendo:<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) el\u00a0 problema es saber cuando algo de tales momentos puede resultar de valor social general, pues bien, ello no puede ocurrir sino en el comunismo [MSL: es decir, un valor como el valor griego del ocio, s\u00f3lo puede tener valor general en el comunismo]. Para el que no obstante la evoluci\u00f3n social s\u00f3lo puede crear las condiciones objetivas. Depende de nosotros, del ser humano, el que de estas condiciones objetivas surja la coronaci\u00f3n de la humanidad o la m\u00e1xima inhumanidad [MSL: aqu\u00ed se funden las dos cosas, la tesis que hemos visto antes sobre su nueva idea de la\u00a0 racionalidad -que la racionalidad no est\u00e1 dada,\u00a0 depende de lo que hagan los seres humanos-, y la idea de que de todas maneras para el comunismo hacen falta las condiciones de desarrollo econ\u00f3mico-t\u00e9cnico que afirma la tradici\u00f3n marxista]\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, sostiene Sacrist\u00e1n, esta tesis del antiludismo, de rechazo del maquinismo, es el primer punto del pensamiento sociol\u00f3gico y pol\u00edtico de vejez de Luk\u00e1cs. \u201cEn esto no hay nada nuevo, en esto no a\u00f1ade nada, salvo la idea de que la racionalidad de la utilizaci\u00f3n de los instrumentos y medios de producci\u00f3n en general depende de la acci\u00f3n pol\u00edtica\u201d.<\/p>\n<p>La segunda tesis importante de tipo sociol\u00f3gico-pol\u00edtico, a medias entre la sociolog\u00eda y la pol\u00edtica, es una tesis que, en opini\u00f3n de Sacrist\u00e1n, \u201dya ven\u00eda de antes en \u00e9l\u201d. Luk\u00e1cs ha sido un marxista muy cl\u00e1sico, muy tradicional, con una actitud resueltamente antiut\u00f3pica, que ha recogido casi literalmente el tipo de an\u00e1lisis y las tesis de Marx y Engels en el<b> <\/b><i>Manifiesto comunista<\/i> cuando hablan del socialismo verdadero. \u201cLuk\u00e1cs lo hace, en este \u00faltimo per\u00edodo de su vida, dirigiendo contra el pensamiento utopista, por decirlo as\u00ed, de nuestro siglo, el argumento que hab\u00eda usado contra el irracionalismo en su libro <i>La destrucci\u00f3n de la raz\u00f3n<\/i>\u201d<b>. <\/b><\/p>\n<p>Luk\u00e1cs, en <i>El asalto a la raz\u00f3n,<\/i> comenta Sacrist\u00e1n, hab\u00eda criticado a Adorno por su supuesto marxismo pesimista. Le hizo una cr\u00edtica muy perspicaz diciendo: \u201ca base de ponerse en pleno pesimismo hist\u00f3rico, a base de poner las perspectivas hist\u00f3ricas como inalcanzables, como absolutamente imposibles, lo que se hace simplemente -le dec\u00eda a Adorno con mucha raz\u00f3n y con una frase que \u00e9l invent\u00f3 y que es muy bonita- es apolog\u00eda indirecta de la burgues\u00eda. Que estaba muy bien dicho: ah\u00ed no se dec\u00eda \u00a1viva la burgues\u00eda!, se dec\u00eda: \u201cla burgues\u00eda es criminal y lo que viene despu\u00e9s, nada, igual, peor\u201d, con lo con lo que resultaba una apolog\u00eda indirecta seg\u00fan la frase de Luk\u00e1cs, que redondeaba eso con otra frase muy graciosa. Dec\u00eda: \u201cAdorno, como los pesimistas supuestamente de izquierdas, viven en el gran hotel abismo\u201d. Es decir, un abismo en el que resulta que es un gran hotel, que a uno se dan todo servido y&#8230; con lujo\u201d.<\/p>\n<p>Este argumento, se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n, Luk\u00e1cs lo usa, en la \u00faltima etapa de su vida, contra\u00a0 el socialismo utopista, en el siguiente sentido de utop\u00eda: el fil\u00f3sofo h\u00fangaro piensa que el socialismo utopista consiste en describir un comunismo en el que todas las personas sean vegetarianas, en una sociedad en que ning\u00fan perro persiga a ning\u00fan gato, en una especie de para\u00edso terrenal, entonces, como esto no puede alcanzarse, hay aqu\u00ed tambi\u00e9n apolog\u00eda indirecta reaccionaria. En s\u00edntesis: \u201ccomo lo que presentan como nueva sociedad, lo presentan como inalcanzable, los utopistas puros, de verdad, est\u00e1n tambi\u00e9n haciendo ellos, indirectamente, apolog\u00eda de lo que existe\u201d. Aunque el razonamiento no le parece incorrecto, Sacrist\u00e1n cree que la palabra \u201cutop\u00eda\u201d est\u00e1 usada ah\u00ed en un sentido distinto al usado por los j\u00f3venes del movimiento del 68. Habr\u00eda entonces, advierte, que ir con mucha m\u00e1s cautela.<\/p>\n<p>En otra tesis de tipo sociol\u00f3gico y epistemol\u00f3gico, prosegu\u00eda Sacrist\u00e1n, previa a sus renovaciones pol\u00edticas, Luk\u00e1cs es tambi\u00e9n muy coherente con su l\u00ednea de siempre. No hay grandes cambios en considerar todas las actividades culturales -incluido el arte- como formas de conocimiento de la sociedad y de las posibilidades humanas, como formas de saber que tiene la sociedad. Sacrist\u00e1n coment\u00f3 que \u00e9sta era una tesis que a \u00e9l, que no se hab\u00eda dedicado a la filosof\u00eda del arte, nunca le hab\u00eda importado mucho pero ahora le empieza a importar \u201cporque empieza a tener contenido pol\u00edtico frente a estas decenas o centenares de desencantados con las que nos encontramos todos los d\u00edas&#8230;\u201d.\u00a0 Sacrist\u00e1n se\u00f1al\u00f3 que la tendencia est\u00e9tica consistente en ver en el arte puro divertimiento es muy reaccionaria, ya \u201cque, para quien no son intelectuales, es en realidad opio. A m\u00ed me parece muy sano contraponer una buena argumentaci\u00f3n de la tesis de Luk\u00e1cs de que el arte es conocimiento, es tambi\u00e9n diversi\u00f3n, es tambi\u00e9n entretenimiento, es tambi\u00e9n alegr\u00eda, pero es que el conocimiento tambi\u00e9n es alegr\u00eda, conocer algo tambi\u00e9n da cierta satisfacci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Entr\u00f3 entonces Sacrist\u00e1n en el cap\u00edtulo propiamente pol\u00edtico de <i>Conversaciones<\/i>. Coherentemente, inicia este apartado con el an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n desde una perspectiva marxista. La primera tesis importante y acertada -\u201cprimera\u00a0 l\u00f3gicamente, no digo que aparezca primera en sus <i>Conversaciones<\/i> ni en sus obras \u00faltimas\u201d-, sin ser nueva, es llevar hasta sus \u00faltimas consecuencias una posici\u00f3n que ya est\u00e1 en el mismo Marx: \u201cla tesis de Luk\u00e1cs es que en este momento lo que vivimos no es ni mucho menos, como dicen tantos ide\u00f3logos, el final del capitalismo, que ya no existe el capitalismo o que ya no existe civilizaci\u00f3n industrial. Lo que vivimos es precisamente -dice Luk\u00e1cs-: \u201c(&#8230;) es todo lo contrario, a saber, civilizaci\u00f3n industrial bajo capitalismo por fin logrado, porque lo que caracteriza nuestra situaci\u00f3n es un predominio progresivo de la plusval\u00eda relativa en la explotaci\u00f3n sobre la plusval\u00eda absoluta, y la plusval\u00eda relativa es algo que se consigue a trav\u00e9s de un desarrollo tecnol\u00f3gico importante no mediante la prolongaci\u00f3n de la jornada de trabajo o la intensificaci\u00f3n de la hora trabajada, que es lo caracter\u00edstico de la plusval\u00eda absoluta, sino mediante la introducci\u00f3n de t\u00e9cnicas que aumenten la productividad por hora del proletario, del obrero\u201d.<\/p>\n<p>Esta afirmaci\u00f3n, se\u00f1alaba, est\u00e1 pr\u00e1cticamente anticipada por Marx quien ya dijo que el capitalismo colocar\u00e1 definitivamente la producci\u00f3n bajo su ley o principio el d\u00eda en que la explotaci\u00f3n se base en la plusval\u00eda relativa. \u201cEsto est\u00e1 dicho en <i>El Capital<\/i>, no en ning\u00fan sitio escondido y Luk\u00e1cs lo recoge con mucho acierto\u201d. Si a sus consideraciones, \u201ca\u00f1adimos -lo que no dice, porque est\u00e1 escribiendo en pleno boom econ\u00f3mico capitalista- que adem\u00e1s eso puede ir cortado por crisis del sistema econ\u00f3mico capitalista creo que lo que dice est\u00e1 muy bien dicho y permite oponerse al t\u00f3pico este, completamente ideol\u00f3gico, de que se ha acabado la era industrial y de que se ha acabado el capitalismo en Occidente\u201d.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n le produce a Luk\u00e1cs, continuaba Sacrist\u00e1n, un problema pol\u00edtico importante para el marxismo: el problema del ocio. Si es as\u00ed que de verdad va a ir disminuyendo el tiempo de trabajo necesario, e incluso el tiempo de plustrabajo por causa del predominio de la plusval\u00eda relativa, entonces el tiempo de ocio va a aumentar y est\u00e1 la cuesti\u00f3n de qu\u00e9 va a pasar con ello. \u201cLuk\u00e1cs piensa que se est\u00e1 produciendo, y se va producir cada vez m\u00e1s, una p\u00e9rdida de sentido de la vida para bastantes trabajadores, industriales o no, los cuales van a encontrar muchas horas que antes se ocupaban en el trabajo y en pensar en la necesidad de sobrevivir y de dar de comer al hijo o de ayudar al pariente enfermo, y se van a encontrar con que ya no tienen que pensar en eso tanto tiempo. Olvidemos un momento la crisis que estamos viviendo,\u00a0 en el supuesto de que el capitalismo supere esta crisis como ha superado otras y entre en otro per\u00edodo de expansi\u00f3n de acuerdo con el ciclo que conocemos\u201d. Esto, se\u00f1ala MSL, explicar\u00eda el auge de la astrolog\u00eda, el esoterismo y de las religiones orientales al que estamos asistiendo: ser\u00edan respuestas a la necesidad de dar sentido al resto de vida liberado por la tecnificaci\u00f3n. A Sacrist\u00e1n le \u201cparece un an\u00e1lisis importante\u201d, al igual que la idea luk\u00e1csiana\u00a0 de que el ocio va a producir una nueva religiosidad, de ah\u00ed que \u201cLuk\u00e1cs muy valientemente, con mucho coraje te\u00f3rico, insin\u00faa que lo que hay que hacer es inventar una religiosidad antim\u00edstica, una religiosidad del colectivo, no en el sentido de religi\u00f3n cl\u00e1sica, sino en el sentido de vinculaci\u00f3n emocional colectiva. Esto s\u00f3lo lo insin\u00faa, lo dice con mucho cuidado. Se da cuenta que est\u00e1 diciendo una cosa sin precedente en el marxismo, pero, en cambio, claramente dice que en este punto hay que renovar la teor\u00eda socialista\u201d.<\/p>\n<p>Esta l\u00ednea pol\u00edtica, comenta Sacrist\u00e1n, el mismo Luk\u00e1cs reconoce que no es nada f\u00e1cil, porque est\u00e1 propuesta en un momento en que \u00e9l mismo ha reconocido que hay una p\u00e9rdida clara de la conciencia de clase, al menos en Centroeuropa, hasta el punto de que, por primera vez en la historia del marxismo, los sindicatos est\u00e1n a la izquierda de los partidos (Recordemos que las conversaciones con Luk\u00e1cs son de 1966 y la conferencia de Sacrist\u00e1n de 1985). \u201cEn estas condiciones es dif\u00edcil plantear una l\u00ednea que no s\u00f3lo tenga todo el trasfondo de teor\u00eda econ\u00f3mica y pol\u00edtica sino adem\u00e1s una presentaci\u00f3n te\u00f3rica de valores antropol\u00f3gicos, sobre formas de vida, sobre formas de relaci\u00f3n interpersonal. Lo \u00fanico que se le ocurre decir, al menos que yo sepa, a Luk\u00e1cs ante esa dificultad, que \u00e9l mismo reconoce, es que la lucha sindical tiene que ser hoy tambi\u00e9n lucha cultural\u201d.<\/p>\n<p>El hecho de que sea esto lo \u00fanico que se le ocurra decir, le sugiere a Sacrist\u00e1n, \u201cpero es una sola sospecha\u201d, que Luk\u00e1cs\u00a0 ten\u00eda en aquel momento un pesimismo radical respecto de los partidos socialdem\u00f3cratas y comunistas de Europa occidental, ya que, argumenta Sacrist\u00e1n, si planteada la dificultad de que por una parte habr\u00eda que seguir una l\u00ednea todav\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil, m\u00e1s compleja que la l\u00ednea tradicional, y, por otro lado, se constata que hay un reflujo de la consciencia de clase, entonces el hecho de que a Luk\u00e1cs se le ocurra no dar un consejo\u00a0 a los partidos sino a los sindicatos, parece indicar que cre\u00eda ya entonces \u201cque ni siquiera val\u00eda la pena hablar con los partidos. Digo yo, es una simple suposici\u00f3n, no es que eso se pueda probar\u201d. De ello, apunta, colige Luk\u00e1cs una tesis terrible. \u201cla tesis de que tenemos que volver a empezar. Quiere decir que tenemos que volver a empezar como Marx cuando se fue a Londres, esto es lo que est\u00e1 pensando\u201d.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n desea esta vez que Luk\u00e1cs yerre, pero en todo caso hay que admitir la valent\u00eda de su posici\u00f3n. Esta es la consecuencia que el fil\u00f3sofo h\u00fangaro extra\u00eda de la disminuci\u00f3n de la conciencia de clase entre las capas trabajadoras y de la devaluaci\u00f3n de los partidos marxistas que, \u201daunque nos parezca exagerada, mirad de todas maneras, aunque sea un poco autocr\u00edticamente, qu\u00e9 pasa en este pa\u00eds. En este pa\u00eds pasa que no queda marxismo revolucionario m\u00e1s que en unos cuantos, pocos, partidos muy minoritarios y en una veintena, treintena, de colectivos marxistas radicales y ya est\u00e1. Los grandes partidos obreros de toda la vida de este pa\u00eds, qui\u00e9n dir\u00eda hoy que tienen una posibilidad de recuperaci\u00f3n de marxismo revolucionario y todo eso. Creo que habr\u00eda que ser muy optimista para creerlo\u201d. O sea que, concluye, por terrible que sea\u00a0 esta tesis no es una posici\u00f3n tan disparatada.<\/p>\n<p>Por otra parte, a Sacrist\u00e1n le parece que esta tesis si bien es buena anal\u00edticamente, muy defendible, en cambio, no es program\u00e1ticamente correcta:<\/p>\n<p>\u201cYo s\u00ed creo que habr\u00eda que volver a empezar pero creo que hemos vuelto a empezar, por as\u00ed decirlo. Claro, no nosotros, los pocos colectivos y partidos marxista radicales, solos, pero s\u00ed nosotros en el seno de una proliferaci\u00f3n de peque\u00f1os movimientos que est\u00e1n, por lo menos, reflejando una crisis del sistema. Quiero decir: no existimos s\u00f3lo nosotros, que existimos muy mal y muy pobres como con raz\u00f3n dice Luk\u00e1cs, pero existen, adem\u00e1s, movimientos antimilitaristas, movimientos ecologistas politizados (tambi\u00e9n los hay ecologistas sin politizar, pero hay movimientos ecologistas politizados que comprenden que el problema ecol\u00f3gico tiene que ver con el sistema econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico), hay movimientos feministas, que no todos son socialistas, pero que muchos de ellos ven, como en el caso del ecologismo el parentesco entre socialismo y feminismo o, dicho en forma m\u00e1s cl\u00e1sica, entre socialismo y emancipaci\u00f3n de la mujer. Y esto, en mi opini\u00f3n, crea un panorama que es menos negro de lo que dec\u00eda Luk\u00e1cs. Es un panorama modesto, sin ninguna duda. Yo personalmente colaboro en una revista [<i>mientras tanto<\/i>] que no tira m\u00e1s de 2.500 ejemplares por n\u00famero, lo cual claro es poqu\u00edsimo. Si s\u00f3lo existiera eso pensar\u00eda que no val\u00eda la pena, pero si sigo en eso es porque lo veo inserto en una constelaci\u00f3n de grupos, movimientos, colectivos y tambi\u00e9n partidos, aunque hayan quedado muy disminuidos, que me parecen, por lo menos, campo de trabajo pol\u00edtico\u201d.<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs est\u00e1 pensando en realidad, a\u00f1ad\u00eda Sacrist\u00e1n, que, impulsando una consciencia de clase o esperando a que se produzca, hay que volver a hacer el trabajo de Marx. Es decir, Luk\u00e1cs dice indirectamente, con cautela, que tenemos que dar el paso a una nueva teor\u00eda. \u201cSeguro que Luk\u00e1cs no pensaba \u201ca radicalmente nueva teor\u00eda\u201d. \u00c9l mismo ha usado para llegar a esa conclusi\u00f3n la tesis de Marx de la plusval\u00eda relativa. Por consiguiente, est\u00e1 claramente en una tradici\u00f3n marxista, pero s\u00ed que piensa que hay que innovar mucho en teor\u00eda, en la base te\u00f3rica. Esto lo que est\u00e1 diciendo; lo dice con un poquit\u00edn de cobard\u00eda, cosa rara en \u00e9l, que se explica un poco porque \u00e9l tiene un pesimismo radical sobre las posibilidades inmediatas de un partido marxista revolucionario en Occidente\u201d.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n finaliz\u00f3 su conferencia constatando una comprensible urgencia telef\u00f3nica dada la larga duraci\u00f3n de su intervenci\u00f3n, contraria a sus previsiones y deseos iniciales: \u201cBueno esto me parece que da una idea y si quer\u00e9is pod\u00edamos estar unos minutos en la primera pregunta que estaba [formulada], pero si me permit\u00eds quiero llamar a mi compa\u00f1era que, como ma\u00f1ana tengo una cosa grave de m\u00e9dicos, pues le va a parecer muy mal que est\u00e9 aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Igualmente, en una de las carpetas con esquemas de conferencias que puede consultarse en Reserva de la UB, pueden verse estas breves observaciones de Sacrist\u00e1n sobre algunos pasajes de <i>Conversaciones<\/i>.<\/p>\n<p>1. \u201cEl objeto sociol\u00f3gico o hist\u00f3rico cultural que es el autom\u00f3vil resulta tan s\u00f3lo del modo de contemplaci\u00f3n que guarda relaci\u00f3n con los rasgos reales del autom\u00f3vil y que es la reproducci\u00f3n mental de esos rasgos reales; m\u00e1s el auto existente es, en cierto modo, m\u00e1s primario que, digamos, el criterio sociol\u00f3gico concomitante, puesto que el auto circular\u00e1 a\u00fan si no hiciera sociolog\u00eda sobre ello, mientras que la sociolog\u00eda del auto no podr\u00e1 poner en movimiento a ning\u00fan autom\u00f3vil\u201d (p.20). MSL: La inversi\u00f3n de <i>Historia y consciencia de clase<\/i>; aceptaci\u00f3n de la vieja cr\u00edtica de Russell y separaci\u00f3n del final romanticismo de Frankfurt.<\/p>\n<p>2. p. 29 [Desde \u201cEl origen de la vida no es explicable sino en virtud de una causalidad singular\u00edsima&#8230;\u201d hasta \u201c&#8230;que tengan la facultad de convertirse en entes capaces de trabajo\u201d]. MSL: No digamos ya monos socialistas&#8230; Nunca es tarde cuando llega.<\/p>\n<p>3. \u201cToda racionalidad real con que nos tropezamos en el mundo es, sin embargo, una racionalidad de \u201csi eso&#8230;, lo otro\u201d. Una situaci\u00f3n concreta cualquiera est\u00e1 asociada con consecuencias concretas; y debido a que esto se produce en nuestra vida con una cierta infalibilidad, llamamos racional a tal interrelaci\u00f3n. Sin embargo, de la exacerbaci\u00f3n de la l\u00f3gica se ha inferido una racionalidad general del mundo, la cual de hecho no existe\u201d (p. 61). MSL: Se liber\u00f3 finalmente de Hegel.<\/p>\n<p>4. pp. 70-71 [Desde \u201cRetrocediendo unos ochenta o cien a\u00f1os, se aprecia que en la \u00e9poca de Marx..\u201d hasta \u201c&#8230;ha surgido a partir de esta necesidad econ\u00f3mica, haci\u00e9ndose extensivo a la sociedad y a la pol\u00edtica\u201d]. MSL: Interesante conceptuaci\u00f3n cl\u00e1sica de lo nuevo.<\/p>\n<p>5.p. 73 [Desde \u201c\u00bfQu\u00e9 se sigue de esto? Pues que se perfila un nuevo problema en el horizonte&#8230;\u201d hasta \u201c&#8230;y levanta un tabique de separaci\u00f3n interior entre el hombre y esa vida llena de sentido\u201d]. MSL: Es la formulaci\u00f3n de la novedad de la tarea socialista en los sesenta. La euforia del crecimiento en ambos mundos ha hecho olvidar la cuesti\u00f3n del peligro de guerra incluso a la generaci\u00f3n que la vivi\u00f3 m\u00e1s.<\/p>\n<p>6. p.73 [Desde \u201cRecuerda usted que cuando el se\u00f1or Erhard.. \u201c hasta \u201c&#8230;lo que ocurre es que ya no adopta aquel papel dominante que adoptaba cuando Marx escribi\u00f3 los <i>Manuscritos econ\u00f3mico-filos\u00f3ficos<\/i>\u201d]. MSL: Cautela. Para nota.<\/p>\n<p>7. p.78 [Desde \u201cNuestra tarea, es decir, la tarea marxista, consistir\u00eda&#8230;\u201d hasta \u201c&#8230;con lo cual puede llegar a encontrarse una base para la lucha contra la actual alienaci\u00f3n\u201d]. MSL: Es notable que la conclusi\u00f3n vale para la nueva fase tambi\u00e9n. Las dos fases parecen tener eso en com\u00fan.<\/p>\n<p><u>6. 4. <i>Est\u00e9tica<\/i><\/u><\/p>\n<p><i><u>\u00a0<\/u><\/i><\/p>\n<p><u>1. <\/u><\/p>\n<p><u>A.<\/u> Georg Luk\u00e1cs ha planeado su <i>Est\u00e9tica<b>,<\/b><\/i> cuya edici\u00f3n castellana tiene el lector en la mano, como una obra en tres partes: I. La peculiaridad de lo est\u00e9tico. II. La obra de arte y el comportamiento est\u00e9tico. III. El arte como fen\u00f3meno hist\u00f3rico-social.<\/p>\n<p>De acuerdo con una divisi\u00f3n tradicional en los m\u00e9todos marxistas, las dos primeras partes son para el autor estudios de materialismo dial\u00e9ctico, mientras que la tercera corresponde al materialismo hist\u00f3rico. Pero el autor aplica en esta obra esa distinci\u00f3n de un modo mucho menos r\u00edgido que en la producci\u00f3n filos\u00f3fica marxista de los a\u00f1os 30 y 40, advirtiendo qu\u00e9 elementos del punto de vista hist\u00f3rico son imprescindibles ya en la consideraci\u00f3n m\u00e1s formal y categorial de los problemas. La divisi\u00f3n se basa, pues, m\u00e1s en tendencias predominantes que en una verdadera dicotom\u00eda: las dos primeras partes son materialismo dial\u00e9ctico, porque tienden a elaborar un sistema de categor\u00edas (de lo est\u00e9tico); la tercera parte es materialismo hist\u00f3rico, porque se propone estudiar la realizaci\u00f3n de esas categor\u00edas.<\/p>\n<p>M\u00e1s particularmente, al parte I tiene por objeto descubrir de un modo general, arrancando de los datos de la vida cotidiana, las categor\u00edas de lo est\u00e9tico. La parte II debe concretar esas categor\u00edas, con el resultado principal de detallar la estructura de la obra de arte. La Parte III debe aclarar la presencia real de esa estructura en la vida.<\/p>\n<p><u>B.<\/u> La ambiciosa <i>Est\u00e9tica<\/i> en tres partes (s\u00f3lo la primera de las cuales ha aparecido hasta ahora en original alem\u00e1n), junto, tal vez, con una <i>\u00c9tica<\/i> que el autor ha anunciado repetidamente, es la gran ocupaci\u00f3n de los ochenta a\u00f1os excepcionalmente creadores de Luk\u00e1cs. Obra de corte cl\u00e1sico, el fil\u00f3sofo se propone en ella \u201cla fundamentaci\u00f3n filos\u00f3fica de la positividad est\u00e9tica, la deducci\u00f3n de las categor\u00edas espec\u00edficas de la est\u00e9tica, su delimitaci\u00f3n respecto de otros campos\u201d. Un intento constructivo tan monumental es poco frecuente en una cultura como la contempor\u00e1nea, uno de cuyos rasgos m\u00e1s salientes es la perplejidad de los artistas mismos ante la justificaci\u00f3n de su hacer. La empresa -que probablemente no tiene m\u00e1s paralelo reciente (y mucho m\u00e1s modesto) que el esfuerzo de Nicolai Hartmann, tambi\u00e9n muy cl\u00e1sico en su estilo filos\u00f3fico- pone a prueba ante el lector un motivo filos\u00f3fico central de Luk\u00e1cs: el m\u00e9todo \u201cgen\u00e9tico-sistem\u00e1tico\u201d o \u201chist\u00f3rico-sistem\u00e1tico\u201d en el cual el fil\u00f3sofo h\u00fangaro ve la esencia del legado de Hegel al marxismo.<\/p>\n<p>6.4. 1. A. y\u00a0 6.4.1.B. Solapa y contraportada de la traducci\u00f3n castellana (1965)\u00a0 de <i>Est\u00e9tica<\/i><\/p>\n<p><u>2. Notas de la edici\u00f3n castellana.<\/u><\/p>\n<p><u>A<\/u>. Al presentar la<i> Est\u00e9tica<\/i> de Luk\u00e1cs ofrecemos al lector de habla castellana la culminaci\u00f3n de la filosof\u00eda marxista del per\u00edodo abierto hacia 1930 y, al mismo tiempo, una de las primeras grandes obras de transici\u00f3n hacia la nueva fase, ya visible, del pensamiento inspirado por Marx.<\/p>\n<p><u>B<\/u>. Luk\u00e1cs no ha escrito hasta el momento m\u00e1s que la parte I de la <i>Est\u00e9tica<\/i>. El texto original alem\u00e1n consta de 1722 p\u00e1ginas aproximadamente, de unas 2.735 matrices cada una. El editor alem\u00e1n lo ha dividido en dos vol\u00famenes.<\/p>\n<p>La edici\u00f3n castellana de la Parte I de la <i>Est\u00e9tica<\/i> de Luk\u00e1cs\u00a0 se presenta, con autorizaci\u00f3n del autor, en cuatro vol\u00famenes menores: Vol. 1: Cuestiones preliminares y de principio. Vol. 2: Problemas de la m\u00edmesis. Vol. 3: Categor\u00edas psicol\u00f3gicas y filos\u00f3ficas b\u00e1sicas de lo est\u00e9tico. Vol. 4: Cuestiones lim\u00edtrofes de lo est\u00e9tico.<\/p>\n<p>Los dos primeros t\u00edtulos de la edici\u00f3n castellana en curso han sido propuestos por el traductor y aceptados por Luk\u00e1cs. Los dos \u00faltimos han sido propuestos por el propio autor.<\/p>\n<p>La divisi\u00f3n de la edici\u00f3n castellana en cuatro vol\u00famenes -igual que la de la alemana en dos- no responde a la estructura de la obra, sino que es simple expediente t\u00e9cnico-editorial. Por eso se respeta en los vol\u00famenes la numeraci\u00f3n correlativa de los cap\u00edtulos. Pero la divisi\u00f3n tiene fundamento tem\u00e1tico: ello ha permitido dar t\u00edtulos a los cuatro vol\u00famenes.<\/p>\n<p><u>C<\/u>. Advertencia: Como se indic\u00f3 en el vol. I de la presente edici\u00f3n espa\u00f1ola, la divisi\u00f3n de la parte I de la <i>Est\u00e9tica<\/i> de Luk\u00e1cs en cuatro vol\u00famenes, realizada con la autorizaci\u00f3n del autor, obedece s\u00f3lo a razones t\u00e9cnicas editoriales. La parte I forma un todo no dividido tem\u00e1ticamente en partes menores ni en vol\u00famenes: la \u00fanica divisi\u00f3n procedente del original es la divisi\u00f3n en cap\u00edtulos.<\/p>\n<p>Las referencias en este volumen a obras ya citadas pueden remitir al primero, en el cual se encontrar\u00e1 entonces la menci\u00f3n bibliogr\u00e1fica completa.<\/p>\n<ul>\n<li><u>D<\/u>.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Nota del traductor: La <i>Est\u00e9tica<\/i> de G. Luk\u00e1cs, como ver\u00e1 el lector por el Pr\u00f3logo del autor, est\u00e1 prevista como una obra en tres partes, s\u00f3lo la primera de las cuales ha aparecido hasta el momento en alem\u00e1n. Esta primera parte se traduce ahora al castellano, dividida en cuatro vol\u00famenes, primero de los cuales es el presente. <i>La divisi\u00f3n en cuatro vol\u00famenes<\/i> <i>obedece s\u00f3lo a motivos t\u00e9cnicos de edici\u00f3n: <\/i>no responde a la estructura de la obra. Por esta raz\u00f3n, los tres vol\u00famenes siguientes a \u00e9ste conservar\u00e1n la numeraci\u00f3n correlativa de los cap\u00edtulos.<\/p>\n<p>La divisi\u00f3n de la primera parte de la <i>Est\u00e9tica<\/i> de Luk\u00e1cs en cuatro vol\u00famenes ha sido autorizada por el autor. Se ha intentado, por lo dem\u00e1s, conseguir una cierta unidad tem\u00e1tica dentro de cada volumen, lo cual ha permitido rotularlos con t\u00edtulos propios. <i>Esos t\u00edtulos son exclusivos de la edici\u00f3n castellana, <\/i>pero han sido tambi\u00e9n autorizados por el autor (los de los vol\u00famenes 1 y 2) o incluso propuestos por \u00e9l (los de los vol\u00famenes 3 y 4). El editor Juan Grijalbo agradece al autor la comprensi\u00f3n que ha mostrado as\u00ed para con las conveniencias editoriales dimanantes del mercado del libro de lengua castellana.<\/p>\n<p><u>E<\/u>. El lector de la <i>Est\u00e9tica I<\/i> tiene motivos para no dejarse sorprender por ese aparente cambio de tem\u00e1tica; pues, desde los <i>Proleg\u00f3menos<\/i>, los escritos de Luk\u00e1cs sobre est\u00e9tica est\u00e1n apuntando a una teor\u00eda general de la pr\u00e1ctica, que puede esperarse de la obra anunciada.<\/p>\n<p><u>Nota SLA: <\/u><\/p>\n<p>En una de las cartas de la correspondencia MSL-Gyorgy Luk\u00e1cs recogida por Miguel Manzanera en su tesis doctoral sobre Sacrist\u00e1n (que puede ahora consultarse tambi\u00e9n en Reserva de la UB, fondo Sacrist\u00e1n), puede leerse la petici\u00f3n de permiso para la edici\u00f3n de la obra en la forma en que fue editada por Grijalbo. Est\u00e1 fechada el 10 de mayo de 1965. La traducci\u00f3n es del propio Miguel Manzanera.<\/p>\n<p>\u201cMuy distinguido Sr. Profesor:<\/p>\n<p>Como Vd. seguramente sabe, el editor Juan Grijalbo ha adquirido en la editorial Luchterhand los derechos para la edici\u00f3n espa\u00f1ola de la <i>Est\u00e9tica I<\/i>. Ahora bien: dada la estructura del mercado espa\u00f1ol de libros es recomendable dividir la obra en cuatro peque\u00f1os vol\u00famenes en lugar de los dos tomos. Por eso, le pedimos permiso, antes de exponer el problema a la editorial alemana, para proceder a la siguiente divisi\u00f3n -s\u00f3lo material, pues el lector ser\u00eda advertido por una nota editorial:<\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>Vol esp.<\/u>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <u>Contenido<\/u>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <u>Subt\u00edtulo espa\u00f1ol<\/u><\/p>\n<p>I\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Caps. 1,2,3,4.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 C<i>uestiones previas y de principio<\/i> (=<i>Prinzipielle Vorfragen<\/i>)<\/p>\n<p>II\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Caps. 5,6,7,8,9,10\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>Problemas de la m\u00edmesis<\/i> (=<i>Probleme der Mimesis<\/i>).<\/p>\n<p>III\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Caps.11,12,13\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>La categor\u00eda de la particularidad <\/i>(=<i>Die Kategoria \u2018Besonderheit<\/i>\u2019)<\/p>\n<p>IV\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Caps. 14,5,16\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>La liberaci\u00f3n del arte<\/i> (=<i>Die Befreiung der Kunst<\/i>)<\/p>\n<p>Por supuesto, esto es s\u00f3lo una propuesta que s\u00f3lo con su aprobaci\u00f3n ser\u00e1 desarrollada y que Vd. puede sustituir por otra. Pero como la traducci\u00f3n ya est\u00e1 empezada, le pedimos una pronta respuesta.<\/p>\n<p>Con mi m\u00e1s apreciada consideraci\u00f3n, atentamente<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n\u201d<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs contest\u00f3 afirmativamente a las propuestas en carta de 18 de mayo de 1965, proponiendo modificaciones en los dos \u00faltimos t\u00edtulos: el volumen III deb\u00eda titularse <i>Categor\u00edas psicol\u00f3gicas y filos\u00f3ficas b\u00e1sicas de lo est\u00e9tico<\/i>, y el IV, <i>Cuestiones lim\u00edtrofes de lo est\u00e9tico<\/i>.<\/p>\n<p>Poco antes de la publicaci\u00f3n del libro, Sacrist\u00e1n volvi\u00f3 a escribir a Luk\u00e1cs solicitando \u201cunas peque\u00f1eces\u201d:<\/p>\n<p>\u201cDistinguido Sr. Profesor:<\/p>\n<p>La editorial Grijalbo desea ofrecer una imagen suya en las tapas del primer tomo de la <i>Est\u00e9tica I<\/i>, ya imprimido. Por desgracia no tengo m\u00e1s que dos fotos de peri\u00f3dico, que no cumplen los requisitos t\u00e9cnicos para los procedimientos de impresi\u00f3n. \u00bfPodr\u00eda Vd. enviarnos, o hacernos enviar, una buena fotograf\u00eda suya?<\/p>\n<p>Disculpe, por favor, que le moleste con tales peque\u00f1eces.<\/p>\n<p>Atentamente,\u00a0 Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n\u201d<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en una carta de Sacrist\u00e1n de abril o marzo de 1980, dirigida a Jos\u00e9 Enrique Legaz Vidal de Valencia, contiene alguna referencia de inter\u00e9s respecto de la est\u00e9tica lukacsiana:<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] Hace medio a\u00f1o que tengo en un caj\u00f3n de la mesa tu carta del 21 de noviembre de 1979. El no haberte escrito antes no se debe a que decidiera darte la callada por respuesta, sino a que precisamente por las fechas en que recib\u00ed tu carta se agrav\u00f3 definitivamente mi mujer, que muri\u00f3 el 21 de febrero. <i>No es que ahora ya est\u00e9 \u201crecuperado\u201d, como se dice, de esa muerte, de la cual no pienso salir nunca<\/i>, pero s\u00ed que ahora soy ya capaz de abrir cajones y de intentar hacer lo que tendr\u00eda que haber hecho.<\/p>\n<p>Y en una cosa, por lo menos, me parece que era urgente darte mi opini\u00f3n: yo no creo que te convenga dedicar mucho tiempo al estudio de la <i>Est\u00e9tica<\/i> de Luk\u00e1cs, a menos que quieras dedicar intensamente a la historia de la est\u00e9tica, o a la del marxismo. <i>Como libro filos\u00f3fico, aunque imponente, es demasiado tradicionalmente ambicioso: quiere hablar sistem\u00e1ticamente de demasiadas cosas<\/i>. El volumen primero te puede ser muy \u00fatil (es verdad) en cualquier caso, para precisar pensamiento general de Luk\u00e1cs. Pero luego, cuando llega a cometer actos de soberbia de fil\u00f3sofo como es el invento de sistemas de se\u00f1alizaci\u00f3n, etc., es decir, cuando invade terrenos cient\u00edfico-positivos, se revela el exceso de ambici\u00f3n especulativa del libro.<\/p>\n<p>Por hoy me limito a ese punto, hasta ver si te alcanza, con tanto retraso, esta carta. La env\u00edo a Valencia y a Mon\u00f3var. Cordialmente,\u201d [las cursivas son m\u00edas]<\/p>\n<p>Igualmente, en la carpeta \u201cLuk\u00e1cs\u201d de Reserva de la UB, pueden verse algunas anotaciones de Sacrist\u00e1n sobre esta obra luk\u00e1csiana.<\/p>\n<p>A<u>. Luk\u00e1cs, <i>Aesthetik I<\/i>, 365.<\/u><\/p>\n<p>La afirmaci\u00f3n de que la c\u00e1mara lenta no puede hacer cine art\u00edstico, sino s\u00f3lo cient\u00edfico, es muy caracter\u00edstica del pensamiento de Luk\u00e1cs, de su escaso historicismo. La base de la afirmaci\u00f3n es que el cine como arte se funda en la reantropomorfizaci\u00f3n de una t\u00e9cnica desantropomorfizadora (o sea, cient\u00edfica) que es la fotograf\u00eda. Su dial\u00e9ctica tan poco hist\u00f3rica, tan l\u00f3gica, le lleva entonces a ver lo antropom\u00f3rfico casi como normalidad biol\u00f3gica fija, definida incluso fisiol\u00f3gicamente. (Es claro que, declarativamente, \u00e9l rechazar\u00eda metafisiquer\u00edas semejantes, que realmente comete).<\/p>\n<p>B<u>. Luk\u00e1cs, <i>Aesthetik\u00a0 I<\/i>, passim.<\/u><\/p>\n<p>La frecuencia y la insistencia hegelianas con que Luk\u00e1cs, en su m\u00e9todo \u201chist\u00f3rico-sistem\u00e1tico\u201d (materialismo hist\u00f3rico-materialismo dial\u00e9ctico) subraya lo sistem\u00e1tico me parecen inadmisibles. Ya el principio seg\u00fan el cual hay que aplicar antes el \u201cmaterialismo dial\u00e9ctico\u201d para determinar (menos mal que no definir) la esencia luego a considerar hist\u00f3ricamente me parece recusable, porque implica una de dos cosas poco plausibles: o que la \u201cesencia\u00bb estaba en el lugar celeste de marras antes de empezar la historia, o que, una vez fijada, esa \u201cesencia\u201d es eterna. El m\u00e9todo se hace grotesco a prop\u00f3sito de la \u00abesencia\u201d arte.<\/p>\n<p><u>C. Luk\u00e1cs, <i>Asthetik I<\/i>, pr\u00f3logo<\/u><\/p>\n<p>Aunque protesta por la separaci\u00f3n materialismo hist\u00f3rico-materialismo dial\u00e9ctico, \u00e9l mantiene la distinci\u00f3n. Su tesis de que existe una est\u00e9tica marxista se basa en que existe una concepci\u00f3n marxista del mundo. Pero entonces -si la est\u00e9tica es algo cient\u00edfico- igual tiene que existir una f\u00edsica marxista (y no simplemente una concepci\u00f3n marxista de la f\u00edsica, la est\u00e9tica, la l\u00f3gica, etc.) As\u00ed pues: o reducci\u00f3n al absurdo o admisi\u00f3n de que la est\u00e9tica es pura ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>M\u00e1s vale admitir que de la existencia de una concepci\u00f3n marxista del mundo no se desprende una est\u00e9tica que sea marxista en sentido sistem\u00e1tico, en el de las tesis, sino, a lo sumo, en el sentido cultural de nacer -sobre todo en sus temas y en sus m\u00e9todos- de una cultura nacida -propiamente, que est\u00e1 naciendo- de una concepci\u00f3n marxista del mundo. Y en el sentido antes dicho de filosof\u00eda de la ciencia.<\/p>\n<p><u>D. Luk\u00e1cs,<i> Aesthetik<\/i> passim.<\/u><\/p>\n<p>La inseparabilidad de g\u00e9nesis y esencia postulada por Luk\u00e1cs tiene sus riesgos. Estos aparecen menos en la est\u00e9tica -hoy, en todo caso- que en cuestiones como la de la verdad formal. Luk\u00e1cs lleva sin duda raz\u00f3n en la afirmaci\u00f3n general de que hay tal conexi\u00f3n. Pero esa conexi\u00f3n no puede ser identidad, ni tampoco conexi\u00f3n directa.<\/p>\n<p>Ahora bien: si la relaci\u00f3n es dial\u00e9ctica, entonces puede haber mutaci\u00f3n de la \u201cesencia\u201d respecto del origen. \u00c9ste es uno de los problemas del arte que los pensadores cl\u00e1sicos, como Luk\u00e1cs, han visto rara vez. Y por eso pueden ser en la pr\u00e1ctica tan metaf\u00edsicos, como los que ignoran la importancia de la g\u00e9nesis y descubren esencias eternas.<\/p>\n<p><u>E. Luk\u00e1cs, <i>Aesthetik<\/i> I, 433-434.<\/u><\/p>\n<p>Luk\u00e1cs plantea -con variante particularizadora (la cuesti\u00f3n de la \u201cinhumanidad\u201d del arte)- mi tema principal en esta problem\u00e1tica:<\/p>\n<p>\u201cSi, como ocurre durante siglos y hasta milenios, la misi\u00f3n social es una obviedad social-humana para el productor art\u00edstico, entonces no surge necesidad alguna de someter a an\u00e1lisis el comportamiento est\u00e9tico1; la reflexi\u00f3n se orienta casi exclusivamente al modo como puede satisfacerse con la mayor perfecci\u00f3n la tarea social. Si, en cambio, como ocurre crasamente, sobre todo en los siglos XIX y XX, est\u00e1 muy relajada2 la relaci\u00f3n inmediata entre el individuo y la sociedad (lo cual no suprime en modo alguno las determinaciones objetivas), entonces la misi\u00f3n social no se impone al creador sino por rodeos muy indirectos, ampliamente mediados, apenas captables conscientemente, y se produce una autorreflexi\u00f3n cada vez m\u00e1s profunda del creador1a: al principio se presenta como problem\u00e1tica la condici\u00f3n de artista, m\u00e1s tarde el arte mismo, y las reflexiones, consiguientes a esta situaci\u00f3n, acerca de la naturaleza humana, acerca del valor humano del comportamiento art\u00edstico, adquieren un car\u00e1cter masoquista de tonos pesimistas3. La tendencia del reflejo est\u00e9tico de la realidad, que rebasa necesariamente la espontaneidad del sentimiento y de la vivencia, la constricci\u00f3n que impone producir en las configuraciones de aquel reflejo una cierta distancia respecto de la vida y mantener esa distancia, no se concibe ya como un simple modo de comportamiento objetivamente condicionado del hombre para con la realidad y su adecuada reproducci\u00f3n, sino como esencia inhumana del comportamiento art\u00edstico mismo4&#8230;-&#8230;que ante todo en el per\u00edodo imperialista aparecen reproches an\u00e1logos a la necesaria objetividad de la ciencia y al comportamiento cient\u00edfico. Pero es propio de la naturaleza de la cosa el que esas tendencias no afecten sino externamente a las investigaciones acerca del reflejo cient\u00edfico5, mientras que, en cambio, desarrollan una tarea importante en la interna concepci\u00f3n del arte de esta \u00e9poca. Baste con aludir al Ibsen tard\u00edo, a la obra, de Thomas Mann desde Tonio Kr\u00f6gger hasta Doktor Faustus, para dominar claramente esa situaci\u00f3n hist\u00f3rica*.<\/p>\n<p>(*) Al hablar aqu\u00ed de deformaci\u00f3n de los problemas nos referimos a la esencia objetiva del comportamiento art\u00edstico6, o sea, hablamos desde el punto de vista de una est\u00e9tica cient\u00edfica. Con eso no negamos la profunda verdad po\u00e9tica de la concepci\u00f3n del artista por Thomas Mann, como problema del hombre en la sociedad capitalista.\u201d<\/p>\n<p>[Notas de Sacrist\u00e1n a este texto]:<\/p>\n<p>(1) Lo que quiere decir que aquella obviedad es un mal.<\/p>\n<p>(2) Y que la relajaci\u00f3n del v\u00ednculo es un bien -un bien que ya no se puede perder: el comunismo no tiene que ser el primitivo, y Luk\u00e1cs no sabe esto m\u00e1s que declarativamente a causa de su larvado romanticismo.<\/p>\n<p>(3) A partir de aqu\u00ed empieza la variante de Luk\u00e1cs. \u00bfHasta qu\u00e9 punto es demasiado acad\u00e9mica y particular? A primera vista, incluso el efecto de extra\u00f1aci\u00f3n de Brecht est\u00e1 refutando a Luk\u00e1cs: Brecht se distancia y distancia m\u00e1s que nadie, pero en respuesta cr\u00edtica al arte tradicional, sentido como injustificado.<\/p>\n<p>(4) Esta injustificaci\u00f3n del arte tradicional, con su relamida (hoy) armon\u00eda, es lo que ha descubierto la reflexi\u00f3n a que alude Luk\u00e1cs, y no que el distanciamiento sea inhumano. Esto s\u00f3lo lo lloran cretinos. Y, pese a Luk\u00e1cs, ning\u00fan artista grande tendr\u00e1 ya nunca la ingenua fe tradicional en la justificaci\u00f3n de aquel arte, salvo que recaigamos todos en un analfabetismo que nos haga ignorar todo lo que ha pasado en arte desde el Renacimiento. Es verdad que unos har\u00e1n trampa, buscar\u00e1n la inmediatez o un distanciamiento \u201cobjetivo\u201d. Y que otros explicitar\u00e1n su distanciamiento no tanto de jueces cuanto \u201cprocesal\u201d (Brecht). Pero ninguno ser\u00e1 ingenuo.<\/p>\n<p>(5) Los reproches a la ciencia son otra cosa. La ciencia est\u00e1 relacionada con el asunto s\u00f3lo en la medida en que haya contribuido a la crisis de la sabidur\u00eda art\u00edstica, y, sobre todo, a la ruina del prestigio social de \u00e9sta. Por lo dem\u00e1s, las cr\u00edticas rom\u00e1nticas de la ciencia se compadecen muy bien con el arte tradicional y con su c\u00f3modo y convencional \u201cdistanciamiento\u201d.<\/p>\n<p>(6) El idealismo fundamental de Luk\u00e1cs est\u00e1 aqu\u00ed. A\u00fan admitiendo, en honor a Hegel, que haya esencias de comportamientos, \u00e9stas no son inmutables, o cada fase cultural tiene las suyas propias. El distanciamiento armonioso pudo ser -en la \u00e9poca tradicional, por ejemplo- esencial al comportamiento art\u00edstico de entonces: nada garantiza que lo sea de hoy. Consiguientemente, igual que el artista tiene derecho a expresar la problematicidad actual del arte y del comportamiento art\u00edstico, as\u00ed tambi\u00e9n lo tiene la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica y la cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s: aunque sin duda es la civilizaci\u00f3n burguesa la que ha desencadenado la crisis y manifestado la problematicidad del arte (la problematicidad que ha nacido en ella, que no es eterna), nada garantiza tampoco que, sustituida la civilizaci\u00f3n burguesa, desaparezca esa problematicidad. La hip\u00f3tesis de trabajo debe m\u00e1s bien ser la contraria, por el car\u00e1cter acumulativo de la cultura desde el siglo XVIII, e incoactivamente en la ciencia sola, desde el siglo XVI (la campana de Nietzsche).<\/p>\n<p><u>F. Luk\u00e1cs, <i>Aesthetik\u00a0 I<\/i> passim<\/u>.<\/p>\n<p>La creencia en una \u201cesencia arte\u201d hace que la est\u00e9tica se convierta inevitablemente -y parcialmente al menos- en po\u00e9tica no consciente de sus fundamentos. Y de eso nace Zdhanov&#8230; y\u00a0 nace Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p><u>G. Luk\u00e1cs, <i>Aesthetik I<\/i>, pr\u00f3logo.<\/u><\/p>\n<p>La cerraz\u00f3n, el \u201cdescansar-en-s\u00ed-misma\u00bb, el inmanentismo de la obra de arte, est\u00e1 muy enf\u00e1ticamente en Luk\u00e1cs, lo que anula muchos dicterios de Della Volpe. Y acaso est\u00e9 mejor dicha la cosa por Luk\u00e1cs que por Della Volpe, pues \u00e9ste se ve obligado a usar vaga y fr\u00edvolamente el concepto de lenguaje para aplicarlo (cosa no absurda) a todas las artes. Pero, aunque sea defendible esa versi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica del arte, \u00bfno se aplica ella m\u00e1s al universo art\u00edstico que a la obra? \u00bfO es m\u00e1s accesible la obra a conceptos referibles a cosas, no a lenguaje, como son los de Luk\u00e1cs\u00a0 (inmanencia, descansar-en-s\u00ed-misma, cerraz\u00f3n, etc.)?<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, de una de las carpetas de notas y apuntes de Reserva de la UB, estas notas fechadas a finales de 1964 y principios de 1965 en torno a diversas \u201ccuestiones lukacsianas\u201d:<\/p>\n<p>1. [Luk\u00e1cs, Beitr\u00e4ge, Vorwort] (26\/12\/1964). GL \u201d(&#8230;) hasta este per\u00edodo [Lenin-Stalin] no ha podido cobrar validez la est\u00e9tica marxista\u201d. MSL: Como si existiera desde siempre <i>la<\/i> est\u00e9tica marxista en un cielo plat\u00f3nico. Cuestiones ignoradas por Luk\u00e1cs en afirmaciones de este tipo: a) si el marxismo es un conjunto de ideas lo suficientemente determinado como para contener una est\u00e9tica y s\u00f3lo una -o para determinarla; b) si est\u00e1 garantizada la sustantividad de las teor\u00edas o creencias con s\u00f3lo que exista r\u00f3tulo tradicional para ellos<\/p>\n<p>2. [Luk\u00e1cs, Ibid] [26\/XII\/1964]. Que Goethe ha representado \u201cdesde el primer momento\u201d a la \u201ccapa de la burgues\u00eda alemana que rebasaba el nivel representado por la \u00e9tica de Kant\u201d, que es el nivel del per\u00edodo cr\u00edtico, ya abandonable en tiempos de Schiller por la \u201cvanguardia\u201d de esa burgues\u00eda. Pero, vamos a ver: si Goethe representaba eso \u201cdesde el primer momento\u201d. \u00bfEs que esa burgues\u00eda rebasaba el ascetismo de la \u00e9tica formal antes de estar dispuesta a rebasarlo?<\/p>\n<p>Gratuidad, incluso en Luk\u00e1cs, de las argumentaciones por la base. Con igual -o mayor- coherencia puede sostenerse que Goethe est\u00e1 \u201cm\u00e1s all\u00e1\u201d del ascetismo burgu\u00e9s inicial porque est\u00e1 \u201cm\u00e1s ac\u00e1\u201d de la burgues\u00eda. En todo caso, la situaci\u00f3n est\u00e1 seguramente m\u00e1s mediada, y sin duda con una mediaci\u00f3n religiosa: [\u2026] de Goethe y luteranismo (moral) en Schiller y en Kant.<\/p>\n<p>3. Luk\u00e1cs, <i>Beitr\u00e4ge<\/i>, p. 24. Lleva raz\u00f3n Della Volpe cuando dice que \u00e9ste es un galimat\u00edas sin sentido. Pero es claro que el problema existe. Entonces lo visto por Luk\u00e1cs en frases as\u00ed puede ser: a) que el artista expone en su obra art\u00edstica algo que, por lo que sea, no se expresa t\u00e9ticamente en sus escritos te\u00f3ricos;\u00a0 b) que el artista, al reconsiderar el mundo, sea en \u00e9l algo que no ha sido capaz de aislar anal\u00edticamente.<\/p>\n<p>4. [30\/XII\/1964] Luk\u00e1cs,<i> Beitr\u00e4ge,<\/i> pp. 32\/33. Idealismo larvado de este poner a Hegel sobre sus pies. Porque lo puesto as\u00ed cabeza arriba es, sin m\u00e1s, el producto de la especulaci\u00f3n idealista. En esta desgraciada expresi\u00f3n marxiana van a darse la mano idealismo, racionalismo e ingenuidad epistemol\u00f3gica acr\u00edtica (Lenin)<\/p>\n<p>5. [1\/1\/1965] El \u201cidealismo larvado\u201d aludido en la segunda nota del 30\/XII\/1964 consiste tambi\u00e9n en una interpretaci\u00f3n de la filosof\u00eda como pura ideolog\u00eda, con desconocimiento del problema de la verdad como adecuaci\u00f3n a la naturaleza-ciencia. Y en los dos aspectos viene de Hegel. Citado en Beitr\u00e4ge de Luk\u00e1cs, p. 41. Y es muy sugestivo que la \u201crealizaci\u00f3n\u201d sea art\u00edstica. La cosa estar\u00eda probada como m\u00e9rito filos\u00f3fico si la realizaci\u00f3n quedara identificada en la naturaleza&#8230; o creada por una pr\u00e1ctica material e integral.<\/p>\n<p>6. Luk\u00e1cs, Beitr\u00e4ge 42. Absolutamente gratuito e inadmisible. \u00bfPor qu\u00e9 no va a ser la forma social? La cosa se parece a la tesis de Stalin sobre el lenguaje. Resulta que para que algo valga duraderamente, eso debe pertenecer a la sobreestructura, una vez que \u00e9sta, naturalmente, ha sido concebida a la bestial manera escol\u00e1stica.<\/p>\n<p>7.\u00a0 [11\/1\/1965] Luk\u00e1cs, Beitr\u00e4ge, p. 62. Otro ejemplo y tremendo de esta interpretaci\u00f3n c\u00f3modamente ideol\u00f3gica de todo problema te\u00f3rico. Es verdad que la filosof\u00eda idealista alemana -incluido Hegel- ha procedido de ese modo puramente desiderativo e ideol\u00f3gico. Pero es que Luk\u00e1cs tambi\u00e9n lo hace al estimar aquel desarrollo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>El error de Luk\u00e1cs est\u00e1 motivado por la herencia hegeliana impuesta por Lenin. Pues la correcta versi\u00f3n marxista tiene que saltarse ese fidelidad. Lo social-hist\u00f3ricamente determinado no es <i>s\u00f3lo<\/i> la soluci\u00f3n que Kant, Schiller, Schelley o Hegel den a un problema -el de la contradicci\u00f3n- que es de todos ellos a partir de la antin\u00f3mica kantiana. Sino que <i>tambi\u00e9n<\/i> esta hist\u00f3rico-socialmente determinado el problema mismo en sus t\u00e9rminos. Y \u00e9ste en sus t\u00e9rminos no debe criticarse -as\u00ed como sus soluciones- sino internamente, teor\u00e9tica y sistem\u00e1ticamente, no por v\u00eda ideol\u00f3gica-desiderativa. Puede ser verdad que Kant sea m\u00e1s conservador que Hegel. Pero soluciona m\u00e1s correctamente que \u00e9l el problema antin\u00f3mico <i>planteado<\/i> en aquella situaci\u00f3n cultural hist\u00f3rico-socialmente condicionada. La \u201cprogresividad\u201d de Hegel no est\u00e1 en su m\u00edstica soluci\u00f3n desiderativa, sino, si caso, en la deteorizaci\u00f3n, en la degeneraci\u00f3n ideol\u00f3gica, del planteamiento kantiano, que traduce fielmente problemas te\u00f3ricos de la cultura moderna (cient\u00edfica y cr\u00edtica, antiespeculativa y antiteol\u00f3gica).<\/p>\n<p>8. [11\/1\/1965] Luk\u00e1cs, Beitr\u00e4ge 83-84. Muy interesante y positiva interpretaci\u00f3n de l\u00b4art pour l\u00b4art, aunque afectada por la estalinista condena de faustismo contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>*<u><\/u><\/p>\n<p><u>6. 5.<i> Historia y consciencia de clase<\/i><\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>A<\/u>. La presente traducci\u00f3n de los textos m\u00e1s c\u00e9lebres de la juventud de Luk\u00e1cs, los reunidos en el volumen<i> Geschichte und Klassenbewusstsein <\/i>(Berlin, Der Malik Verlag, 1923), estaba ya dispuesta hace muchos meses, para su incorporaci\u00f3n a la edici\u00f3n de<b> <\/b><i>Obras completas de Georg Luk\u00e1cs<\/i> realizada por el editor Juan Grijalbo. La publicaci\u00f3n se ha retrasado considerablemente por el expl\u00edcito deseo del fil\u00f3sofo h\u00fangaro de no darla a la luz sin el <i>Pr\u00f3logo<\/i> que el lector va a encontrar en la p\u00e1gina que sigue. Este peque\u00f1o incidente que ha afectado al normal curso de producci\u00f3n del presente volumen documentar\u00e1 la importancia del citado <i>Pr\u00f3logo<\/i> para juzgar la actual posici\u00f3n pol\u00edtico-filos\u00f3fica de Luk\u00e1cs. Sin duda era ocasi\u00f3n suficiente para una pieza as\u00ed unos escritos que han ocupado vivamente a cuatro generaciones de revolucionarios europeos.<\/p>\n<p><u>B<\/u>. <i>Historia y consciencia de clase<\/i>, reuni\u00f3n de ocho ensayos escritos entre 1919 y 1922, publicada a principios de 1923, fue el primer libro del Luk\u00e1cs marxista y alcanz\u00f3 una celebridad s\u00f3lo comparable con la de los cl\u00e1sicos mayores de la filosof\u00eda y de la filosof\u00eda pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Casi \u00edntegramente comprensible como una recuperaci\u00f3n filos\u00f3fica del marxismo revolucionario en pol\u00e9mica con la tradici\u00f3n socialdem\u00f3crata, <i>Historia y consciencia de clase<\/i> tiene mucho en com\u00fan con la tem\u00e1tica y el estilo mental de otros importantes textos escritos, por los mismos a\u00f1os, con intenci\u00f3n an\u00e1loga como son ciertas p\u00e1ginas de Karl Korsch y Antonio Gramsci. Pero la erudici\u00f3n filos\u00f3fica y literaria que Luk\u00e1cs pose\u00eda ya en sus a\u00f1os juveniles, admirable muestra del rendimiento que en ese sentido tuvo la vieja Universidad centroeuropea, burguesa y aristocratizante, hace inconfundibles las p\u00e1ginas de Luk\u00e1cs. Sus grandes conocimientos, valorizados por la pasi\u00f3n intelectual que manifiesta la prosa abarrocada y a veces convulsa del entonces joven fil\u00f3sofo h\u00fangaro, facilitaron a su agudeza la introducci\u00f3n de dos tem\u00e1ticas que hoy, al cabo de m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os, son acaso a\u00fan m\u00e1s vivas y, desde luego, m\u00e1s populares que al aparecer<i> Historia y consciencia de clase<\/i>: el tema del m\u00e9todo del \u201cmarxismo dial\u00e9ctico\u201d y el de la alienaci\u00f3n. \u00c9ste es objeto del largo ensayo central del libro, \u201cLa cosificaci\u00f3n y la consciencia del proletariado\u201d.<\/p>\n<p>La presente edici\u00f3n va enriquecida por un pr\u00f3logo que escribi\u00f3 Luk\u00e1cs en marzo de 1967. Se trata de una pieza muy instructiva para todo lector, pero muy particularmente para el lector socialista; en ella el fil\u00f3sofo toma posici\u00f3n ante la obra m\u00e1s c\u00e9lebre de su juventud. Dicho pr\u00f3logo termina con las siguientes palabras: \u201cno es tarea m\u00eda el precisar en qu\u00e9 medida determinadas tendencias correctamente orientadas de <i>Historia y consciencia de clase<\/i> han producido resultados adecuados, indicadores del futuro, en mi propia actividad y acaso en la de otros. \u00c9ste es todo un complejo de problemas cuya resoluci\u00f3n dejo tranquilamente al juicio de la historia\u201d.<\/p>\n<p>6.5. A \u00a0y\u00a0 6.5. B: Nota (p. VIII) y contraportada de <i>HCC <\/i>(1968)<u><\/u><\/p>\n<p><u>Nota SLA: <\/u><\/p>\n<p>Entre la cartas cruzadas entre Gyorgy Luk\u00e1cs y Sacrist\u00e1n, recogidas y traducidas por Miguel Manzanera en su tesis doctoral, pueden hallarse noticias sobre el problem\u00e1tico pr\u00f3logo de Luk\u00e1cs a la edici\u00f3n castellana de <i>Historia y consciencia de clase<\/i>.<\/p>\n<p>En carta de 18 de abril de 1968, Sacrist\u00e1n escrib\u00eda a Luk\u00e1cs una breve nota:<\/p>\n<p>\u201cMuy distinguido Sr. Profesor:<\/p>\n<p>Acabo de terminar la traducci\u00f3n espa\u00f1ola de <i>Historia y consciencia de clase<\/i> (Dicho sea de paso, el Sr. Dutschke de Berl\u00edn me procur\u00f3 las xerograf\u00edas de la primera edici\u00f3n). Me permito solicitarle el pr\u00f3logo que Vd. quiere anteponer al texto. S\u00e9 que el libro no puede ser publicado sin el nuevo pr\u00f3logo. \u00bfLo recibir\u00e9 pronto?<\/p>\n<p>Con mi m\u00e1s alta consideraci\u00f3n, atentamente, Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n\u201d<\/p>\n<p>Nuevamente, el 22 de octubre de 1968, Sacrist\u00e1n insist\u00eda:<\/p>\n<p>\u201cMuy distinguido Sr. Profesor:<\/p>\n<p>El Sr. Grijalbo quiere comunicarle la carta que ha escrito a la editorial Luchterhand sobre sus cartas. Una copia de la carta est\u00e1 incluida.<\/p>\n<p>El texto espa\u00f1ol de <i>Historia y consciencia de clase<\/i> est\u00e1 impreso desde finales de agosto. Estamos esperando el nuevo pr\u00f3logo. \u00bfPodr\u00eda Vd. hacer algo para que consigui\u00e9ramos el importante escrito?<\/p>\n<p>Con mi m\u00e1s alta consideraci\u00f3n, atentamente\u00a0 Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n\u201d<\/p>\n<p>El 30 de noviembre de 1968, al d\u00eda siguiente de recibir el pr\u00f3logo de Luk\u00e1cs para la edici\u00f3n castellana de <i>Historia y consciencia de clase<\/i>, Sacrist\u00e1n mostraba su agradecimiento en los t\u00e9rminos siguientes:<\/p>\n<p>\u201cMuy distinguido Sr. Profesor:<\/p>\n<p>El Sr. Grijalbo me ha dado ayer por la tarde el pr\u00f3logo a sus escritos de 1918-1930. He empezado la traducci\u00f3n hoy por la ma\u00f1ana. Realmente son p\u00e1ginas interesantes, conmovedoras, ante todo, probablemente porque han sido escritas sin intenci\u00f3n de que tengan ese efecto.<\/p>\n<p>Le agradezco su gesti\u00f3n en Luchterhand. Con mucha probabilidad, eso ha sido la causa de que hayamos obtenido finalmente el texto.<\/p>\n<p>Con mi m\u00e1s alta consideraci\u00f3n, atentamente, Manuel Sacrist\u00e1n\u201d<\/p>\n<p>Finalmente, en carta de 21 de marzo de 1969, Sacrist\u00e1n informaba a Luk\u00e1cs de que <i>Historia y consciencia de clase<\/i>, incluido el pr\u00f3logo, hab\u00eda sido impreso en M\u00e9xico \u201cporque en Espa\u00f1a est\u00e1 prohibido, incluso antes del estado de excepci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Por otra parte, esta nota que Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 para el \u201cprospecto Luk\u00e1cs\u201d, fechada probablemente a finales de los sesenta,\u00a0 y que fue escrita para la edici\u00f3n de las obras completas del fil\u00f3sofo h\u00fangaro, contiene una interesante referencia a\u00a0 <i>Historia y consciencia de clase<\/i>:<\/p>\n<p>\u201cLa obra del fil\u00f3sofo marxista h\u00fangaro Georg Luk\u00e1cs tiene dimensiones enciclop\u00e9dicas y, al mismo tiempo, la penetraci\u00f3n aguda, profunda y audaz del ensayo y del experimento te\u00f3rico. La vida intelectual de Luk\u00e1cs ha sido -y sigue si\u00e9ndolo, en una vejez tan l\u00facida que conforta a quien la conoce- una constante captaci\u00f3n de las fuentes del pensamiento marxista. El s\u00f3lido conocimiento de los cl\u00e1sicos y la intensa actividad revolucionaria del fil\u00f3sofo explican en general su extraordinaria intimidad con el tronco vivo del marxismo. Pero, de todos modos, su arraigo en el pensamiento social ha tenido a veces manifestaciones incluso asombrosas. El caso de <i>Historia y consciencia de clase<\/i> -que present\u00f3 ideas de los <i>Manuscritos econ\u00f3mico-filos\u00f3ficos<\/i> de Marx unos diez a\u00f1os entes de que estos fueran descubiertos- puede ejemplificar el excepcional car\u00e1cter de la relaci\u00f3n de Luk\u00e1cs con la matriz del marxismo.<\/p>\n<p>Ya eso bastar\u00eda para hacer de la obra de Luk\u00e1cs un fondo de conocimiento y m\u00e9todo de estudio obligado para todo el que se interese por la historia del pensamiento socialista productivo, no simplemente imitativo o did\u00e1ctico. Pero a\u00fan hay otro motivo m\u00e1s: la obra de Luk\u00e1cs es el reflejo te\u00f3rico m\u00e1s dilatado de las vicisitudes del movimiento socialista europeo en el siglo XX.\u00a0 Desde <i>Historia y consciencia de clase<\/i> (1923) hasta las p\u00e1ginas, todav\u00eda in\u00e9ditas, de la <i>Ontolog\u00eda del ser social<\/i> se extiende medio siglo de cr\u00edtica, teor\u00eda y pr\u00e1ctica socialistas, de observaci\u00f3n y testimonio. de entusiasmo en las victorias revolucionarias y dramatismo en las grandes crisis del movimiento obrero. La obra de Luk\u00e1cs es un elemento ineliminable de la autoconsciencia del movimiento socialista europeo.<\/p>\n<p>Obras publicadas en la edici\u00f3n Grijalbo:&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Igualmente, en el coloquio del tema IV de sus clases de \u201cMetodolog\u00eda de las ciencias sociales 1983-1984\u201d sobre el m\u00e9todo en el marxismo de Luk\u00e1cs de <i>Historia y consciencia de clase, <\/i>Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba: \u201cLiteralmente, entiende lo que \u00e9l llama, en la misma p\u00e1gina de <i>Historia y consciencia de clase<\/i>, la dial\u00e9ctica revolucionaria. Lo que pasa es que \u00a1vaya usted a definir la dial\u00e9ctica revolucionaria!\u201d. En opini\u00f3n de Sacrist\u00e1n, \u201cm\u00e9todo\u201d estaba claramente queriendo decir ah\u00ed: 1) Un estilo intelectual, una actitud intelectual, no un m\u00e9todo en el sentido de sucesi\u00f3n ordenada de operaciones y sus procedimientos. 2) M\u00e9todo est\u00e1 usado en el sentido de concepci\u00f3n general compuesto de unos cuantos principios de actitud intelectual: a) Admitir que la realidad es cambiante. b) Creer que la realidad es homog\u00e9nea, es decir, que toda la realidad es de la misma naturaleza. c) Sostener que toda explicaci\u00f3n tiene que ser end\u00f3gena, que no puede explicarse por causas ex\u00f3genas.<\/p>\n<p>De una de las carpetas de res\u00famenes depositadas en Reserva de la UB, estas observaciones de Sacrist\u00e1n sobre los materiales que componen<i> Historia y consciencia de clase<\/i>. Sacrist\u00e1n cita seg\u00fan la edici\u00f3n alemana (Der Malik-Verlag 1, Berlin, 1923. \u201cFotocopia del ejemplar&#8230;\u201d); aqu\u00ed se hace por su propia traducci\u00f3n.<\/p>\n<p><u>A. Pr\u00f3logo a la primera edici\u00f3n(Navidades 1922, Viena).<\/u><\/p>\n<p>1. Sobre Lenin: \u201cEse efecto se basa en que Lenin ha llevado la <i>naturaleza pr\u00e1ctica<\/i> del marxismo a un grado de claridad y de concreci\u00f3n inalcanzados antes; se basa en que Lenin ha salvado ese momento pr\u00e1ctico del olvido casi total en que se encontraba y, mediante ese<i> acto teor\u00e9tico<\/i>, ha vuelto a librarnos la clave de la comprensi\u00f3n correcta del m\u00e9todo marxista\u201d (p. 617 edic. alem; p. XLIV edic. cast.)<\/p>\n<p>Es la explicaci\u00f3n del leninismo de todos ellos, tambi\u00e9n de Gramsci.<\/p>\n<p>Observar que en cualquier\u00a0 frase suelta aparece en el Luk\u00e1cs de entonces la obsesi\u00f3n del \u201cm\u00e9todo\u201d. Esto me lo tengo que aclarar sin dilaci\u00f3n. \u201cEl \u201cmetodismo\u201d del Luk\u00e1cs de la \u00e9poca estaba muy probablemente deteminado por el hegelianismo: el m\u00e9todo estaba en Hegel y era lo \u201cpropio de Hegel\u201d, en su \u201cn\u00facleo racional\u201d. Pero hab\u00eda que rechazar el sistema -que no pod\u00eda ser sino el de Hegel. El que la sustituci\u00f3n del metodismo\u201d fuera el \u201csistematismo\u201d tradicional de los posteriores rusos hace aparecer hoy en la pr\u00e1ctica la tendencia de Luk\u00e1cs entonces. Pero se basa en la suposici\u00f3n de que todo pensamiento-sustancia es sistema.<\/p>\n<p><u>B. \u201c\u00bfQu\u00e9 es el marxismo ortodoxo?\u201d<\/u>.<\/p>\n<p>1. La consideraci\u00f3n metaf\u00edsica \u201ces siempre y s\u00f3lo contemplativa, no se hace pr\u00e1ctica, mientras que para el m\u00e9todo dial\u00e9ctico el problema central es la transformaci\u00f3n de la realidad.\u00a0 Si no se tiene en cuenta esa funci\u00f3n central de la teor\u00eda,\u00a0 se hace del todo problem\u00e1tica la excelencia\u201d de la dial\u00e9ctica (p. 4). Es modificaci\u00f3n tambi\u00e9n de Engels, aunque natural: de movimiento a pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>2. La c\u00e9lebre expresi\u00f3n, m\u00e1ximamente cresa, de la reducci\u00f3n a m\u00e9todo\u00a0 (p. 13; pp. 1-2) [Desde \u201cPues suponiendo -aunque no admitiendo- que la investigaci\u00f3n reciente hubiera probado indiscutiblemente la falsedad material de todas las proposiciones sueltas de Marx&#8230;\u201d hasta \u201c(&#8230;) que ese m\u00e9todo no puede continuarse, ampliarse ni profundizarse m\u00e1s que en el sentido de sus fundadores\u201d].<\/p>\n<p>a) Lo primero a objetar a este paso c\u00e9lebre es su desastrosa consecuencia respecto de la cientificidad del marxismo, al hacerlo en principio irrefutable por descubrimiento alguno.<\/p>\n<p>b) La segunda objeci\u00f3n debe consistir en reprochable la completa falta de dial\u00e9ctica de su epistemolog\u00eda. En efecto, cuando \u201cm\u00e9todo\u201d se usa en un sentido con implicaciones filos\u00f3ficas directas, en un sentido no meramente t\u00e9cnico-instrumental, es imposible trazar una divisi\u00f3n significativa entre m\u00e9todo y doctrina b\u00e1sica, pues casi sin \u201campliaci\u00f3n\u201c el \u201centendimiento especulativo\u201d se hace aqu\u00ed \u201cpr\u00e1ctico\u201d y viceversa, o sea, los teoremas fundamentales acerca de la realidad (y que, de ser de naturaleza cient\u00edfica, han de ser refutables en principio) son, en cuanto al contenido, lo mismo que las reglas generales del m\u00e9todo. No tiene sentido separar el \u201cm\u00e9todo\u201d, el \u201cmarxismo dial\u00e9ctico\u201d, de tesis como las siguientes: 1\u00ba. Los fen\u00f3menos sociales no est\u00e1n regidos para ni son explicables por potencias transcendentes. 2\u00ba. La categor\u00eda \u201cclase\u201d es la abstracci\u00f3n b\u00e1sica para la explicaci\u00f3n de los fen\u00f3menos hist\u00f3rico-sociales <i>porque<\/i> las relaciones fundamentales de la sociedad son las de clase (A matizar, por la tesis marxiana del individuo). 3\u00ba. La consciencia de clase es un elemento de la situaci\u00f3n de clase. Etc.<\/p>\n<p>3. El punto cr\u00edtico central de este art\u00edculo contra Engels es que no es suficientemente dial\u00e9ctico porque no juega a la jerga hegeliana de la identificaci\u00f3n de sujeto y objeto (pp. 15-16; pp. 3-4). A lo cual se a\u00f1ade la reducci\u00f3n de la dial\u00e9ctica a la historia (p. 17, nota; p. 5, nota 2) [Desde \u201cEsta limitaci\u00f3n del m\u00e9todo a la realidad hist\u00f3rico-social es muy importante&#8230;\u201d hasta \u201c&#8230;no se dan en el conocimiento de la naturaleza\u201d]. Si esas \u201cdeterminaciones decisivas\u201d no est\u00e1n pensadas m\u00edsticamente, se dan tambi\u00e9n en el<i> conocimiento<\/i> de la naturaleza. Negarlo es muy propio de gente diltheyanizada.<\/p>\n<p>4. La concreta unidad del todo \u201ccomo el tema de la dial\u00e9ctica\u201d es una expresi\u00f3n peligrosa, por la palabra \u201ctodo\u201d. Luk\u00e1cs no tiene la suficiente sensibilidad para sus peligros.<\/p>\n<p>5. La interpretaci\u00f3n brutalmente ideol\u00f3gica de la ciencia (Ricardo, por ejemplo) hace pensar que Luk\u00e1cs no se da cuenta de que una clase dominante necesita conocer la realidad (pp. 23-24; pp. 10-11).<\/p>\n<p>6. La peligrosidad de la \u201c<i>totalidad<\/i> concreta\u201d se manifiesta muy bien en este caso, curiosamente adial\u00e9ctico: \u201cDe este modo se pierde, con la recusaci\u00f3n o la debilitaci\u00f3n del m\u00e9todo dial\u00e9ctico, la cognoscibilidad de la historia. Con esto no se trata de afirmar la imposibilidad de describir m\u00e1s o menos precisamente y sin ayuda del m\u00e9todo dial\u00e9ctico personalidades, \u00e9pocas, etc. de la historia. Lo que ocurre es que de ese modo es imposible la captaci\u00f3n de la historia como <i>proceso unitario<\/i>\u201d (p. 25; pp. 13-14). Por supuesto, la formulaci\u00f3n de su concesi\u00f3n est\u00e1 astutamente limitada. Pero la concepci\u00f3n misma es recusable: dial\u00e9ctico es ante todo el conocimiento asint\u00f3ticamente pleno de lo <i>individual <\/i>concreto. El lugar epistemol\u00f3gico de la dial\u00e9ctica es el viejo t\u00f3pos del conocimiento de lo singular, porque no hay singularidad concreta hist\u00f3rica que sea simple (hist\u00f3rica: social o natural).<\/p>\n<p>7. La parte de raz\u00f3n del punto de vista de la \u201ctotalidad\u201d est\u00e1 espl\u00e9ndidamente formulada: \u201cEl conocimiento de la objetividad real de un fen\u00f3meno, el conocimiento de su car\u00e1cter hist\u00f3rico y el de su funci\u00f3n real en el todo hist\u00f3rico constituyen as\u00ed un acto indiviso de conocimiento\u201d (p. 27, p. 16).<\/p>\n<p>C<u>. \u201cRosa Luxemburg como marxista\u201d, enero 1921.<\/u><\/p>\n<p>1. Otro punto de arraigo psicol\u00f3gico real y refutable del punto de vista de la \u201ctotalidad\u201d: \u201cPara el marxismo, pues, no hay en \u00faltima instancia ninguna ciencia jur\u00eddica sustantiva, ni ciencia econ\u00f3mica sustantiva, ni historia, etc., sin s\u00f3lo una \u00fanica ciencia, unitaria e hist\u00f3rico-dial\u00e9ctica, del desarrollo de la sociedad como totalidad\u201d (p.40; p. 30). Pero, por respetable que sea la motivaci\u00f3n, las consecuencias son fatales. Introducen, en efecto, la equivocidad de \u201cciencia\u201d a la que parece sucumbir tambi\u00e9n Althusser. Lo mejor es reservar \u201cciencia\u201d para las ciencias en sentido moderno y llamar a lo otro conocimiento de lo concreto.<\/p>\n<p>2. En ideologismo desencadenado: \u201cPara el m\u00e9todo dial\u00e9ctico todo- sea lo que sea- gira siempre en\u00a0 torno al mismo problema: el conocimiento de la totalidad del proceso hist\u00f3rico. Por eso para \u00e9l los problemas \u201cideol\u00f3gicos\u201d y \u201cecon\u00f3micos\u201d pierden su rec\u00edproca extra\u00f1eza y fluyen los unos en los otros\u201d (pp. 46-47; pp. 37-38). Tal vez la formulaci\u00f3n no sea tan grave como sus consecuencias, hoy conocidas.<\/p>\n<p>D<u>. \u201cConsciencia de clase\u201d, marzo 1920.<\/u><\/p>\n<p>1. Un p\u00e1rrafo y medio en los que atiende al problema de lo concreto seg\u00fan su punto de vista, plate\u00e1ndolo correctamente pero con abandonos innecesarios (p. 61; pp. 53-54) [Desde \u201cEs obvio que tambi\u00e9n la ciencia hist\u00f3rica burguesa aspira a investigaciones correctas&#8230;\u201d hasta \u201c&#8230;Investigaci\u00f3n concreta significa, pues, lo siguiente: referencia a la sociedad como un todo\u201d]. Es la mejor fundamentaci\u00f3n del punto de vista de la totalidad, en el supuesto de que haya que llamarla \u201ctodo\u201d, y no marco y componente de la concreci\u00f3n. Luk\u00e1cs olvida siempre que tambi\u00e9n la \u201cconcreci\u00f3n\u201d de cada caso es un recorte abstractivo (as\u00edntota).<\/p>\n<p>Noci\u00f3n hegeliana destructiva de lo emp\u00edrico. No es la noci\u00f3n de Marx de <i>La ideolog\u00eda alemana<\/i>. Justo: pero no porque lo emp\u00edrico sea abstracto (jerga hegeliana), sino porque lo emp\u00edrico, como dice Marx, es el arrendatario, no EL HOMBRE.<\/p>\n<p>2. Muy frecuentemente olvida que conoce una distinci\u00f3n concreta entre marxismo y ciencias (ejemplo: p. 65, p. 57).\u00a0 Y la causa de ese \u201colvido\u201d es su hegelianismo, el cual le sugiere una epistemolog\u00eda negadora de la ciencia en sentido hist\u00f3rico concreto: \u201cDicho hegelianamente: la econom\u00eda no ha alcanzado tampoco objetivamente en esas sociedades el estadio del ser-para-s\u00ed&#8230;\u201d\u00b7 (p. 69; p. 62).<\/p>\n<p>3. La misma esperanza de Gramsci en los consejos: \u201cPues el consejo obrero es la superaci\u00f3n pol\u00edtico-econ\u00f3mica de la cosificaci\u00f3n capitalista\u201d (p. 93, p. 87).<\/p>\n<p><u>E. \u201cLa cosificaci\u00f3n y la consciencia del proletariado\u201d.[MSL: Escrito para el libro]<\/u><\/p>\n<p>1. De nuevo, expl\u00edcita percepci\u00f3n de que el marxismo no es teor\u00eda econ\u00f3mica, al decir que el problema de la mercanc\u00eda no es problema aislado ni siquiera s\u00f3lo problema central de la econom\u00eda \u201centendida como ciencia especial\u201d (p. 94; p. 123).<\/p>\n<p>2. Practica una distinci\u00f3n tan radical entre cualidad y cantidad que hay que preguntarle de d\u00f3nde se imagina que procede la primera. Y es natural que esto sea siempre desagradable para los hegelianos, porque, si no se quiere dar en m\u00edstica, este problema documenta la fundamentalidad del an\u00e1lisis atom\u00edstico previo a la consideraci\u00f3n estructural (=cualitativa) (p. 95; p. 124).<\/p>\n<p>3. En la cuesti\u00f3n de divisi\u00f3n del trabajo, racionalizaci\u00f3n y circularidad, Gramsci se distingue muy positivamente de Luk\u00e1cs, que llega a defender: \u201cla computabilidad del proceso de trabajo exige una ruptura con la unidad del producto mismo, que es org\u00e1nico-irracional y est\u00e1 siempre cualitativamente determinada\u201d (pp. 99 ss; pp. 129 ss).<\/p>\n<p>Todo este asunto merecer\u00eda estudio -y recusaci\u00f3n. Porque la \u201cruptura\u201d con una unidad es s\u00f3lo el primer (para Luk\u00e1cs) proceso fruto del principio cosificador de la calculabilidad. Sigue con todos los t\u00f3picos universalizantes pasados por Nietzsche-Bergson-Dilthey: \u201cEn segundo lugar, esa descomposici\u00f3n del objeto de la producci\u00f3n significa al mismo tiempo, y necesariamente el desgarramiento de su sujeto. A consecuencia de la racionalizaci\u00f3n del proceso del trabajo las propiedades y las peculiaridades humanas del trabajador se presentan cada vez m\u00e1s como meras fuentes de error respecto del funcionamiento racional y previamente calculado de esas leyes parciales abstractas\u201d (p.101; p.130), lo cual es esencialmente falso y, en la medida en que es verdad, reproduce una situaci\u00f3n de la ciencia. Luego desarrolla la tesis de que no da lugar a una actitud contemplativa ante el producto y de todo ello pasa a Bergson: \u201cCon ello pierde el tiempo su car\u00e1cter cualitativo, mutable, fluyente\u201d\u00a0 (p. 101; p. 131).<\/p>\n<p>El punto d\u00e9bil de todas las acusaciones a la moderna divisi\u00f3n del trabajo consiste en que sus autores no ven al artesano o al campesino precapitalista como productos hist\u00f3ricos, como cultura: no ven en su \u201carmoniosa unidad\u201d el fruto de la brutal opresi\u00f3n, de la necesidad y escasez econ\u00f3micas y de la <i>ignorancia<\/i> no menos brutal -por lo que hace a <i>toda<\/i> la sociedad, tambi\u00e9n al noble y al cl\u00e9rigo- acerca de la misma existencia humana. Y as\u00ed no ven -los cr\u00edticos reaccionarios- la necesidad hist\u00f3rica de la \u201cfragmentaci\u00f3n\u201d del hombre, no absorbido por el \u201ccentro\u201d \u00fanico, (?)\u00a0 divino de \u201csentido\u201d, del hambre, la enfermedad, el terror, ni ven -los luk\u00e1cses- la necesidad intelectual de una fuerte restricci\u00f3n en su faz ideol\u00f3gica, la progresividad de la intuici\u00f3n de la autocomprensi\u00f3n del hombre \u201ccentrado\u201d en la ignorancia.<\/p>\n<p>En l\u00ednea de ese pensamiento, Luk\u00e1cs llega a atribuir al capitalismo, como esenciales, rasgos de toda producci\u00f3n cient\u00edfica, incluso (y exacerbadamente) de la socialista y de la comunista. As\u00ed lo hace, por ejemplo, al aplaudir estas palabras de Max Weber: \u201cLa moderna empresa capitalista se basa internamente ante todo en el c\u00e1lculo [<i>Escritos pol\u00edticos<\/i>, Munchen 1921, p. 142]\u00a0 (p. 107, p. 138) cuando lo menos que Luk\u00e1cs tendr\u00eda que contraponer a esa apolog\u00e9tica disfrazada es que empresa capitalista descansa ante todo en la explotaci\u00f3n<\/p>\n<p>4. Luk\u00e1cs mismo percibe la relaci\u00f3n de su discurso con el problema de la ciencia, y hace de vez en cuando declaraciones plenamente acertadas en su generalidad, pero a las que falta el reconocimiento b\u00e1sico de una dial\u00e9ctica racional: que no hay m\u00e1s elementos para pensar dial\u00e9cticamente que los ofrecidos por la ciencia, o los que se consiguen racionalmente con la mayor aproximaci\u00f3n posible al modelo de la fundamentaci\u00f3n cient\u00edfica. Un ejemplo de unas formulaciones generales acertadas: \u201cEsa consideraci\u00f3n [desde un punto de vista externo, esto es, no desde el punto de vista de la consciencia cosificada] (1) revelar\u00e1 (sin ser, por ello un reproche) que cuanto m\u00e1s desarrollada est\u00e1 una ciencia moderna, cuanto m\u00e1s plenamente ha conseguido claridad met\u00f3dica acerca de s\u00ed misma, tanto m\u00e1s resueltamente tiene que apartarse de los problemas ontol\u00f3gicos de su esfera, tanto m\u00e1s resueltamente tiene que eliminar esos problemas del campo de la conceptualidad por ella elaborada\u201d (pp.115-116; p.147).<\/p>\n<p>(1) Adem\u00e1s de la unilateralidad antes se\u00f1alada, esta cr\u00edtica general tiene el defecto de identificar la positividad cient\u00edfica (y no s\u00f3lo cient\u00edfica) con una forma de cosificaci\u00f3n. \u00a1La metaf\u00edsica s\u00ed que trataba de los problemas del ser! \u00a1y la \u201cciencia metaf\u00edsica\u201d! \u00bfHay m\u00e1s clara consideraci\u00f3n de los problemas del ser que la doctrina de los medios de producci\u00f3n y el opio?<\/p>\n<p>Por todos esos vicios, tambi\u00e9n hay declaraciones generales profundamente err\u00f3neas, fundamento de la tesis de la ciencia burguesa (ejemplo: pp. 116-117; pp.148-149). De ellas hay que recoger, sin embargo, la naturaleza sobreestructural de la ciencia.<\/p>\n<p>5. En p. 122, p. 154 llega a excluir a la Edad Media de cosificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>6. Texto que debe citarse como espl\u00e9ndida percepci\u00f3n del problema de la dial\u00e9ctica en sus dos aspectos, el de concreci\u00f3n y el de totalidad. (pp. 128-129; p. 161) [Desde \u201cCuando subraya repetidamente que la raz\u00f3n pura no es capaz de enunciar ninguna proposici\u00f3n sint\u00e9tica constitutiva de los objetos&#8230;\u201d hasta \u201c&#8230;.de un pensamiento que se resuelve a dar a las categor\u00edas racionales una significaci\u00f3n universal\u201d]. No es ejemplar, por su parte, el l\u00e9xico infectado de irracionalismo.<\/p>\n<p>7. Tesis incre\u00edble: que el nacimiento de la ciencia especializada significa el \u201creconocimiento de la irresolubilidad del problema del todo\u201d (p. 133). Luk\u00e1cs es declarativo y verbal desde su juventud. Lo que el nacimiento de la ciencia moderna significa es la recusaci\u00f3n de la doctrina tradicional del todo.<\/p>\n<p>8. El mismo principio de la pr\u00e1ctica puede, en cuanto que aparece, mitificado metaf\u00edsicamente, porque ha de introducirse y realizarse <i>en<\/i> la filosof\u00eda (declarativismo). (p. 139, pp.171-172). [Desde \u201c(&#8230;) para resolver la irracionalidad de la cuesti\u00f3n de la cosa-en-s\u00ed no basta con emprender el intento de rebasar el comportamiento contemplativo\u201d hasta \u201c(&#8230;) de su vigencia esa pureza horra de toda determinaci\u00f3n de contenido, esa pura racionalidad\u201d]. Con esto queda inaugurado el carnaval hegeliano de los conceptos fluidos y fluyentes.<\/p>\n<p>9. El paso seg\u00fan el cual el joven Marx de las <i>Tesis<\/i> es m\u00e1s expl\u00edcito que Karl Marx (p. 141,<\/p>\n<p>p. 174).<\/p>\n<p>10. M\u00e1s grotesco: \u201cLa incomprensi\u00f3n m\u00e1s profunda de Engels estriba empero en que considera pr\u00e1ctica en sentido filos\u00f3fico-dial\u00e9ctico el comportamiento de la industria y del experimento\u201d (p. 146; p. 179). Con lo cual resulta que Engels ha perdido \u201cpor un instante\u201d lo que hab\u00eda dicho \u201ccon claridad insuperable en su genial escrito juvenil\u201d (p. 146; p. 180). No.<\/p>\n<p>11. El espl\u00e9ndido planteamiento de la problem\u00e1tica esencial de la dial\u00e9ctica: \u201cLa g\u00e9nesis, la producci\u00f3n del productor del conocimiento, la disoluci\u00f3n de la cosa-en-s\u00ed irracionalidad, el despertar del hombre sepultado se concentran pues ya concretamente en torno de la cuesti\u00f3n del <i>m\u00e9todo dial\u00e9ctico<\/i>. <i>La cuesti\u00f3n del entendimiento intuitivo<\/i> (de la superaci\u00f3n met\u00f3dica del principio gnoseol\u00f3gico racionalista (1)<i> cobra con ese planteamiento forma clara, objetiva y cient\u00edfica<\/i>\u201d (p. 156; p. 191) [Segundo subrayado: Sacrist\u00e1n]<\/p>\n<p>(1) Para que el planteamiento fuera completamente correcto bastar\u00eda con sustituir \u201cprincipio racionalista del conocimiento\u201d por este concepto: renuncia ideol\u00f3gica conservadora al conocimiento de lo concreto. Es notable que los mejores planteamientos de Luk\u00e1cs arranquen del estadio en que Kant dej\u00f3 el problema. Lo que hay que hacer es saltarse a Hegel y volver a empezar (en epistemolog\u00eda, bas\u00e1ndose en Marx prax\u00f3logo).<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs, en cambio, sigue la m\u00edstica v\u00eda hegeliana: \u201cdisoluci\u00f3n de la rigidez de los conceptos\u201d, \u201cla l\u00f3gica del c<i>oncepto concreto<\/i>, la l\u00f3gica de la totalidad\u201d (p.157, p.191). Pero si el (?) es concepto, es r\u00edgido, y la \u201cl\u00f3gica de la totalidad\u201d est\u00e1 llena de paradojas, que entonces los luk\u00e1cses tienen que defender, como Hegel a Zen\u00f3n.<\/p>\n<p>12. Brutal negaci\u00f3n anticient\u00edfica: \u201c[&#8230;] como <i>nuestra<\/i> historia, pues no hay ninguna otra [&#8230;]\u201d (p. 160, p. 195). Y Darwin, que se muerda un ojo.<\/p>\n<p>13. La nota de la p. 164 (p. 198, nota 2) permite entender el por qu\u00e9 de su reducci\u00f3n de la dial\u00e9ctica a la historia: \u201cCon esto se problematiza la l\u00f3gica misma. El postulado de Hegel seg\u00fan el cual el concepto es \u201cel ser restaurado\u201d (<i>Werke<\/i>, V, 30) no es posible m\u00e1s que presuponiendo a producci\u00f3n real del sujeto-objeto id\u00e9ntico. Si falla este punto, el concepto cobra una significaci\u00f3n kantiano-idealista que se encuentra en contradicci\u00f3n con su funci\u00f3n dial\u00e9ctica. Pero el mostrar detalladamente esto rebasa con mucho los l\u00edmites de este trabajo\u201d<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que ni siquiera para el primer pensamiento metaf\u00f3rico de estilo hegeliano que es propio de Luk\u00e1cs puede afirmarse el sujeto-objeto id\u00e9ntico para la naturaleza sin anular la ciencia y sin caer en un panpsiquismo general, salvo en el hegelianismo.<\/p>\n<p>Por lo que hace el car\u00e1cter metaf\u00f3rico del pensamiento de Luk\u00e1cs: la abstracci\u00f3n de la teor\u00eda del proletariado sujeto-objeto id\u00e9ntico de la historia a Marx se basa en la c\u00e9lebre frase juvenil: \u201cWenn das Proletariat&#8230;.\u201d Si nos tom\u00e1ramos en serio tal interpretaci\u00f3n de Luk\u00e1cs, a\u00f1adir\u00edamos: 1\u00ba El proletariado es el sujeto-objeto id\u00e9ntico de la historia. 2\u00ba Luego: con el proletariado termina la historia, y no se ve por qu\u00e9 ha de disolverse. 3\u00ba Dejando eso aparte: no hay m\u00e1s realidad hist\u00f3rica que el proletariado. 4\u00ba La disoluci\u00f3n del orden capitalista implica la disoluci\u00f3n del proletariado. Luego el orden sovi\u00e9tico sigue siendo capitalista.<\/p>\n<p>14. En la p. 170 (p. 204) declara que Rickert y toda la gente vitalista ha tenido \u00e9xito en su refutaci\u00f3n de la metodolog\u00eda racionalista de la historia.<\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/i><\/p>\n<p><u>6. 6<i>. El joven Hegel y los problemas de la sociedad capitalista<\/i><\/u><\/p>\n<p><i>El\u00a0 joven Hegel\u00a0 <\/i>es una investigaci\u00f3n profunda y de gran aliento, que re\u00fane dos caracteres muy excepcionales juntos: ser un preciso y detallado trabajo de erudici\u00f3n y suscitar la pol\u00e9mica en medida mucho mayor de la que el propio autor habr\u00eda podido suponer.<\/p>\n<p>La pol\u00e9mica intencionalmente prevista por Luk\u00e1cs en esta obra b\u00e1sica se dirig\u00eda exclusivamente contra la interpretaci\u00f3n vitalista del pensamiento de Hegel, que tiende a atribuir a este grande y ambiguo pensador la paternidad del irracionalismo contempor\u00e1neo. Luk\u00e1cs muestra convincentemente que esa interpretaci\u00f3n ignora, o incluso altera, la verdad documentable con textos, y que la evoluci\u00f3n del pensamiento de Hegel hasta su primera obra se caracteriza precisamente por una positiva conservaci\u00f3n de la racionalidad de los derechos de la \u201creflexi\u00f3n\u201d (dicho en el lenguaje postkantiano de la \u00e9poca), que acaba por ponerle en irreductible contraste con la filosof\u00eda de Schelling, por no hablar ya de la incompatibilidad del pensamiento hegeliano con los representantes m\u00e1s caracter\u00edsticos de la escuela rom\u00e1ntica.<\/p>\n<p>Pero la significaci\u00f3n de esta obra en la pugna contempor\u00e1nea de las ideas ha rebasado ampliamente ese marco de discusi\u00f3n. Luk\u00e1cs adopt\u00f3 para el estudio de la evoluci\u00f3n filos\u00f3fica del joven Hegel un m\u00e9todo y una delimitaci\u00f3n tem\u00e1tica que ponen al pensamiento del fil\u00f3sofo en relaci\u00f3n directa con la investigaci\u00f3n social de su \u00e9poca. Vale la pena se\u00f1alar que Luk\u00e1cs ha cubierto con ello una laguna importante de los estudios hegelianos.<\/p>\n<p>Ahora bien: los frutos de ese enfoque del pensamiento juvenil de Hegel han resultado poco gratos para los numerosos amantes de la paz de los esquemas tradicionales de la historia de la filosof\u00eda. Amantes del prejuicio hist\u00f3rico habitual y enemigos de toda conmoci\u00f3n de los t\u00f3picos recibidos los hay, naturalmente, en todos los campos ideol\u00f3gicos.Y as\u00ed, mientras m\u00e1s de un representante de la historiograf\u00eda filos\u00f3fica burguesa se siente inc\u00f3modo ante la imagen, s\u00f3lidamente documentada por Luk\u00e1cs, de un joven Hegel atento seguidor no s\u00f3lo de la teor\u00eda econ\u00f3mica inglesa del per\u00edodo cl\u00e1sico, sino tambi\u00e9n de la realidad cotidiana de la primera sociedad industrial, no han faltado tampoco estudiosos marxistas de viejo cu\u00f1o a los que ha molestado la destrucci\u00f3n del simplista esquema seg\u00fan el cual el \u00fanico papel de Hegel en la g\u00e9nesis del pensamiento marxista consiste en ser puesto \u201ccabeza arriba\u201d.<\/p>\n<p>En el nacimiento de la <i>Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu <\/i>muestra, en efecto, Luk\u00e1cs una ra\u00edz de filosofar de Marx que debe valorarse bastante m\u00e1s de lo que se ha hecho hasta ahora. Y en ello se basa el autor para iluminar con nueva claridad el punto de partida cr\u00edtico del estudio de Hegel por Marx.<\/p>\n<p><i>El joven Hegel<\/i> de Luk\u00e1cs, que se cierra con esas consideraciones tras haber descrito un gran arco hist\u00f3rico que comienza con la discusi\u00f3n de la tesis tradicional del joven Hegel te\u00f3logo, es adem\u00e1s sumamente rica en indicaciones hist\u00f3ricas y cr\u00edticas sobre el conjunto del idealismo alem\u00e1n, las relaciones entre Hegel y Schelling y los ecos de la Ilustraci\u00f3n y el pensamiento revolucionario franc\u00e9s en ese gran per\u00edodo de la filosof\u00eda germ\u00e1nica.<\/p>\n<p><i><u>\u00a0<\/u><\/i><\/p>\n<p>6. 6. Solapa de <i>EJH <\/i>(1963).<\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>Nota SLA: <\/u><\/p>\n<p>La fe esa hay que regal\u00e1rsela a Hegel. Un marxismo serio pone en vez de esa fe el esfuerzo por reproducir en el sistema la concatenaci\u00f3n hist\u00f3rica emp\u00edrica y por descubrir sus leyes.<\/p>\n<p>MSL: Nota a <i>El joven Hegel<\/i>, p. 534<\/p>\n<p>Miguel Manzanera, como se coment\u00f3, incorpor\u00f3 (y tradujo) como uno de los anexos a su tesis doctoral sobre Sacrist\u00e1n la correspondencia entre \u00e9ste y Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs con ocasi\u00f3n de la traducci\u00f3n del primero de las obras del fil\u00f3sofo h\u00fangaro. Las cartas se encuentran en el Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs Archiv, Belgrad rkp.2., Budapest (Algunas de ellas pueden consultarse tambi\u00e9n en Reserva de la UB, fondo Sacrist\u00e1n). En total, 23 cartas de Sacrist\u00e1n y 18 de Luk\u00e1cs. La primera, de Sacrist\u00e1n est\u00e1 fechada el 27 de diciembre de 1962; la \u00faltima, de Luk\u00e1cs, el 17 de junio de 1970.Precisamente, la primera de estas cartas tiene como motivo la traducci\u00f3n al castellano de <i>Jungen Hegel:<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/i>\u201cMuy distinguido Sr.Profesor:<\/p>\n<p>He pedido al editor Juan Grijalbo, para el que he traducido al espa\u00f1ol su <i>El joven Hegel<\/i>, que le env\u00ede mi traducci\u00f3n antes de que la haga imprimir. Espero que tenga Vd. ocasi\u00f3n de examinarla, o hacerla examinar, y comunicarme cualquier mejora, que recoger\u00e9 con gratitud en el texto espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>El problema de criterio m\u00e1s importante en la traducci\u00f3n fue la versi\u00f3n de las citas de Hegel. No hay en espa\u00f1ol ninguna<i> Fenomenolog\u00eda<\/i>, ning\u00fan escrito de juventud, ninguna<i> L\u00f3gica<\/i>, s\u00f3lo fragmentos de la <i>Filosof\u00eda del Derecho<\/i>, y, como \u00fanica traducci\u00f3n completa, los cursos de historia de la filosof\u00eda. Uno de mis amigos trabaja ahora en la traducci\u00f3n de la <i>Fenomenolog\u00eda<\/i>. Mediante formaci\u00f3n de palabras \u00e9ste intenta dar conceptos hegelianos como \u201cEnt\u00e4usserung\u201d, \u201cEr-Innerung\u201d, etc. en palabras espa\u00f1olas simples. Por el contrario, yo me he decidido a traducir tales \u2018termini technici\u2019 mediante giros estereotipados que contengan m\u00e1s de una palabra espa\u00f1ola, haci\u00e9ndolos de f\u00e1cil comprensi\u00f3n. As\u00ed, por ejemplo, traduciendo \u201cAufhebung\u201d por \u201csuperaci\u00f3n y preservaci\u00f3n\u201d, donde la palabra se utiliza en el aut\u00e9ntico sentido hegeliano-sistem\u00e1tico, pero por \u201cdestrucci\u00f3n\u201d all\u00ed donde significa sencillamente \u201cVernichtung\u201d. Por supuesto, quiero revisar tales soluciones en caso de que a Vd. no le satisfagan.<\/p>\n<p>Por causas que Vd. puede entender f\u00e1cilmente, le pido que me escriba s\u00f3lo a trav\u00e9s del editor, Juan Grijalbo, M\u00e9xico, en caso de que quiera tomarse esa molestia.<\/p>\n<p>Con mi m\u00e1s alta consideraci\u00f3n su Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n\u201d<\/p>\n<p>Cuando al cabo de tres meses Sacrist\u00e1n recibi\u00f3 el pr\u00f3logo de Luk\u00e1cs para la traducci\u00f3n castellana de <i>Jungen Hegel<\/i>, volvi\u00f3 a escribirle, con fecha 15 de marzo de 1963, comentando alguno de los pasos de este escrito:<\/p>\n<p>\u201cAl Sr. Profesor doctor Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>Muy distinguido Sr. profesor:<\/p>\n<p>Hace unos d\u00edas recib\u00ed su pr\u00f3logo a la edici\u00f3n espa\u00f1ola de <i>El joven Hegel<\/i>. Como mero traductor, que, desde luego, no est\u00e1 llamado a criticar frases del autor en cuanto al contenido, pero que vive y lucha filos\u00f3ficamente en otro mundo distinto a aqu\u00e9l en el que Vd. vive y\u00a0 lucha, oso llamarle la atenci\u00f3n sobre la extra\u00f1eza que producir\u00e1, entre gentes muy valiosas aqu\u00ed, en este mundo, la equiparaci\u00f3n sin reservas de la enajenaci\u00f3n o sublimaci\u00f3n estalinista de la realidad con la neopositivista por parte de Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>Le pido disculpas por esta pretensi\u00f3n, que no es m\u00e1s que un humilde intento de no empeorar todav\u00eda m\u00e1s la amarga situaci\u00f3n. Por supuesto, traducir\u00e9 en todo caso el pr\u00f3logo con puntual exactitud, pero leer\u00eda agradecido algunas l\u00edneas de ratificaci\u00f3n o de cambio por parte de Vd.<\/p>\n<p>Permanezco en espera de ellas.<\/p>\n<p>Atentamente,\u00a0 Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n\u201d<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n se refiri\u00f3 a esta situaci\u00f3n, o a un episodio similar al manifestado en esta segunda carta, en su conferencia \u201cSobre Luk\u00e1cs\u201d de abril de 1985 (Manuel Sacrist\u00e1n, <i>Seis conferencias<\/i>, op. cit,\u00a0 pp. 157-194).<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>6. 7<i>. Lenin: la coherencia de su pensamiento<\/i><\/u><\/p>\n<p><u>A<\/u>. Georg Luk\u00e1cs, <i>Lenin. Studies \u00fcber den Zusammenhang seiner Gedanken<\/i> (1924)&#8230; La educaci\u00f3n filos\u00f3fica de Luk\u00e1cs, que, por debajo de las grandes diferencias en cuanto a erudici\u00f3n y dominio t\u00e9cnico, coincide con la del Lenin maduro en ser una entusiasta recuperaci\u00f3n de Hegel en sentido revolucionario, le predispuso, evidentemente, para escribir este ensayo tan extraordinariamente penetrante, en mi opini\u00f3n el mejor texto breve que se ha escrito sobre el pensamiento de Lenin.<\/p>\n<p><u>B<\/u>. Se debe agradecer a Luk\u00e1cs el servicio de haber indicado muy tempranamente el camino adecuado para la comprensi\u00f3n del pensamiento de Lenin, un camino que luego, por influencia de los prejuicios tradicionales de la cultura superior, no ha sido siempre transitado. Luk\u00e1cs, en efecto, generaliz\u00f3 ya los elementos de su comprensi\u00f3n de Lenin con una gran eficacia de formulaci\u00f3n \u201c<i>Para el marxista el an\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta<\/i> no se opone en nada a la teor\u00eda \u00abpura\u00bb, sino que, por el contrario, es <i>la culminaci\u00f3n de la teor\u00eda aut\u00e9ntica<\/i>, el punto en el cual se consuma realmente la teor\u00eda y, por lo tanto, muta en pol\u00edtica\u201d (549). La valoraci\u00f3n que le merece la aportaci\u00f3n de Lenin se desprende de esa consideraci\u00f3n: \u201cComo la dial\u00e9ctica no es ninguna teor\u00eda terminada que se pueda aplicar a los hechos de la vida, sino que s\u00f3lo existe como teor\u00eda en esa aplicaci\u00f3n, por esa aplicaci\u00f3n, el m\u00e9todo dial\u00e9ctico ha salido de la pr\u00e1ctica de Lenin m\u00e1s amplio, m\u00e1s pleno y m\u00e1s te\u00f3ricamente desarrollado de como Lenin mismo lo hab\u00eda recibido en la herencia de Marx y Engels\u201d (587). Un breve homenaje a la temprana penetraci\u00f3n de Luk\u00e1cs tiene, por \u00faltimo, que citar la fase en que re\u00fane los dos motivos b\u00e1sicos del pensamiento de Lenin, la concreci\u00f3n y la practicidad: \u201cLenin es el \u00fanico que ha dado ese paso a la concreci\u00f3n del marxismo, ya completamente pr\u00e1ctico\u201d (525).<\/p>\n<p>6.7.A. \u201cEl filosofar de Lenin\u201d (1970), <i>Sobre Marx y marxismo, op. cit<\/i>, p. 171, nota 32.\u00a0\u00a0 6. 7. B. <i>Ibidem<\/i>,\u00a0 p. 172, nota 35.<\/p>\n<p><u>Nota SLA<\/u>:<\/p>\n<p>En una de las cartas de la correspondencia MSL-Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs recogidas y traducidas por Miguel Manzanera, Sacrist\u00e1n se refiere, con toda probabilidad, a este breve ensayo de Luk\u00e1cs en los siguientes t\u00e9rminos:<\/p>\n<p>\u201cMuy distinguido Sr. Profesor:<\/p>\n<p>Le felicitamos cordialmente por su cumplea\u00f1os. Deseamos y esperamos (estamos verdaderamente convencidos de ello) que Vd. pueda seguir disfrutando de la vida y del trabajo con la salud y la sabidur\u00eda de siempre.<\/p>\n<p>Hemos le\u00eddo acerca de un nuevo texto suyo sobre Lenin. La traducci\u00f3n espa\u00f1ola de su antiguo e impecable ensayo sobre Lenin est\u00e1 en imprenta. Hemos pensado en la posibilidad de hacer aparecer ambos textos junto como volumen de aniversario. \u00bfSer\u00eda esto posible? \u00bfO el nuevo texto es demasiado largo para eso? \u00bfPodr\u00edamos obtener los derechos para la edici\u00f3n espa\u00f1ola del nuevo texto? Por favor, denos alguna informaci\u00f3n acerca de este punto.<\/p>\n<p>Con mi m\u00e1s alta consideraci\u00f3n,\u00a0\u00a0\u00a0 Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n\u201d<\/p>\n<p>La carta est\u00e1 fechada el 11 de abril de 1970. Con fecha 17 de junio de 1970, Luk\u00e1cs contest\u00f3 al \u201cLieber Professor Sacrist\u00e1n!\u201d se\u00f1alando que la edici\u00f3n h\u00fangara de su estudio, era, aproximadamente, el doble de grande que el estudio original.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>6. 8<i>. La novela hist\u00f3rica<\/i><\/u><\/p>\n<p>Luk\u00e1cs escribi\u00f3<b><i> <\/i><\/b><i>La novela hist\u00f3rica<\/i> durante sus a\u00f1os de exilio en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y en una \u00e9poca (el invierno de 1936-37) desfavorable en aquel ambiente para el trabajo intelectual. Pese a ello, el libro es una de las grandes exposiciones hist\u00f3rico-sistem\u00e1ticas, o \u201cgen\u00e9tico-anal\u00edticas\u201d, que jalonan la producci\u00f3n de Luk\u00e1cs, como <i>El asalto a la Raz\u00f3n<\/i>, <i>El realismo ruso en la literatura universal <\/i>o el vol. 1 de la <i>Est\u00e9tica<\/i>.<\/p>\n<p><i>La novela hist\u00f3rica<\/i> est\u00e1 escrita con el estilo asc\u00e9tico del Luk\u00e1cs maduro, ya sin restos del brillante laconismo doctrinario de las obras premarxistas de juventud. Pero es un libro abundante en juicios tan alejados de los corrientes en la cr\u00edtica burguesa moderna que han provocado en los ambientes de cultura acad\u00e9mica casi tanta irritaci\u00f3n como<b><i> <\/i><\/b><i>El asalto a la raz\u00f3n.<\/i> Empezando por la alta estimaci\u00f3n de Walter Scott y terminando por la de los novelistas alemanes de izquierda de la primera mitad del siglo XX, Luk\u00e1cs expone y construye un mundo de valores literarios siempre distinto del de la sensibilidad cr\u00edtica burguesa contempor\u00e1nea, y generalmente contrapuesto a \u00e9ste.<\/p>\n<p>Pero el sistema de valoraciones e interpretaciones cr\u00edticas de <i>La novela hist\u00f3rica <\/i>no est\u00e1 construido por simple negaci\u00f3n, sino que es resultado de la s\u00edntesis de los puntos de vista gen\u00e9tico y anal\u00edtico que caracteriza el m\u00e9todo de Luk\u00e1cs. Este es, probablemente, el principal inter\u00e9s de<i> La novela hist\u00f3rica<\/i>. La vastedad de los conocimientos de Luk\u00e1cs hace que incluso en un libro de concepci\u00f3n tan generalizada y te\u00f3rica haya an\u00e1lisis de detalle llenos de inter\u00e9s. Pero lo esencial del largo ensayo es el trazado general del m\u00e9todo cr\u00edtico luk\u00e1csiano puesto en obra.<\/p>\n<p>6.8. Solapa de la traducci\u00f3n castellana de <i>NH<\/i>. (1976)<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>6. 9<i>. Teor\u00eda de la novela <\/i><\/u><\/p>\n<p>El presente volumen 1 de la edici\u00f3n castellana de las<b><i> <\/i><\/b><i>Obras completas<\/i> de Georg Luk\u00e1cs contiene las dos publicaciones m\u00e1s importantes del per\u00edodo pre-marxista del autor: <i>El alma y las formas <\/i>(1910) y\u00a0 <i>Teor\u00eda de la novela<\/i> (1920).<\/p>\n<p>(&#8230;) <i>La teor\u00eda de la novela<\/i> apareci\u00f3 en 1920 y el ingreso de Luk\u00e1cs en el Partido Comunista es de 1917. Pero la redacci\u00f3n de la obra es anterior, es de los a\u00f1os de la guerra. El libro insin\u00faa la crisis previa a un paso como el que va del aristocraticismo de <i>El alma y las formas<\/i> a la adhesi\u00f3n a los objetivos del movimiento obrero.<\/p>\n<p>En realidad, el objetivo intelectual expl\u00edcito de la<i> Teor\u00eda de la novela <\/i>\u00a0-un \u201censayo sobre las formas de la \u00e9pica grande\u201d- sigue siendo el de<b><i> <\/i><\/b><i>El alma y las formas<\/i>: describir \u201cformas\u201d, esencias atemporales, estructuras de sentido ajenas a toda dialecticidad hist\u00f3rica. Pero mientras que en <i>El alma y las formas <\/i>\u00a0las formas estudiadas -principalmente la tragedia- son formas de negaci\u00f3n del mundo, en la <i>Teor\u00eda de la novela <\/i>\u00a0se trata, por el contrario, de las formas de relaci\u00f3n positiva con el mundo, las formas \u00e9picas. Esta reorientaci\u00f3n tem\u00e1tica hacia la realidad, tras la vivencia tr\u00e1gica -en <i>El alma y las formas<\/i>&#8211; de la crisis de los valores de la burgues\u00eda optimista del siglo XIX, tiene probablemente algo que ver con el inminente paso de Luk\u00e1cs al socialismo.<\/p>\n<p>Un motivo de particular inter\u00e9s de ese volumen es su estilo: el aristocr\u00e1tico conceptismo que Luk\u00e1cs abandonar\u00e1 en su paso al movimiento obrero.<\/p>\n<p>6.9. Solapa de la traducci\u00f3n castellana de <i>El alma y las formas<\/i> y <i>La teor\u00eda de la novela<\/i>, Ediciones Grijalbo, Barcelona (1970).<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Del cuaderno de notas de l\u00f3gica, maquinismo y cr\u00edticas literarias de Reserva de UB, estas breves anotaciones sobre este ensayo de Luk\u00e1cs. Sacrist\u00e1n cita por la edici\u00f3n francesa de 1949 (<i>Goethe et son epoque<\/i>, Par\u00eds), traducida del alem\u00e1n por L.Goldmann.<\/p>\n<p>1. [Los sufrimientos del joven Werther] Que Werther es ya la tragedia del humanismo burgu\u00e9s (p.39).\u00a0 2. La evoluci\u00f3n del Werther al Tasso como renuncia de Goethe (pp. 42-43). 3. [Los a\u00f1os de aprendizaje de W.M.] Es el paso a la descripci\u00f3n objetiva de la sociedad burguesa entera (p. 47). 4. La gran cita de W. M. sobre lo que es un burgu\u00e9s (p. 49). 5. El exceso goethista de Luk\u00e1cs, a refutar (p. 62). 6. [La correspondencia entre Schiller y Goethe]. Juicio global sobre los dos per\u00edodos de Schiller y Goethe (pp.76-77). 7. Sociedad alemana e ideologismo de su burgues\u00eda y su cultura (pp. 78-79). 8. Cita de Goethe sobre lo individual (p.83). 9. Tremenda cita de renuncia (pp.88-89). 10. [Estudios sobre <i>Faust<\/i>] La salvaci\u00f3n del antirrevolucionarismo por anti-plebeyismo (p.214). 11. Para la historia de la dial\u00e9ctica (p.219). 12. El problema del conocimiento constituye el principal contenido filos\u00f3fico del <i>Urfaust<\/i> (p. 221). 13. Que el intuicionismo (vitalismo) de Goethe no es reaccionario, a diferencia del de los contempor\u00e1neos del joven Goethe (p. 222). Luk\u00e1cs considera superado ese \u201cintuicionismo\u201d con la dedicaci\u00f3n a las ciencias naturales en Weimar (p. 224). 14. Defensa -por \u201cevoluci\u00f3n\u201d- de la actitud de Goethe ante la revoluci\u00f3n francesa (pp. 227-228). 15. Influencia sobre Heine (p. 228). 16. Extraordinaria formulaci\u00f3n hist\u00f3rica de la posici\u00f3n ideol\u00f3gica de Goethe (p. 230). 17. [El drama del g\u00e9nero humano]. Que aunque Goethe no puede considerar el camino de una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, nunca lucha en reaccionario o liberal contra ella. Y acude a la perspectiva genial (pero con utop\u00eda) del desarrollo de las fuerzas productivas por el capitalismo (p. 258). 18. [Fausto y Mefisto].La descripci\u00f3n del capitalismo, Goethe y Marx (p. 267). 19. [Problemas de estilo: el fin del per\u00edodo art\u00edstico] La idea b\u00e1sica de Luk\u00e1cs es \u00e9sta: belleza y sociedad (pp.328-329). 20. En p. 338 sale una justificaci\u00f3n del \u201cvanguardismo\u201d en general. 21. Cita de Goethe sobre pensamiento gegenst\u00e4ndlich [concreto] (p. 341). 22. Magn\u00edfica clave del estilo de Goethe en <i>Faust<\/i> (p. 342, p. 347). Para Castellet: pp.348-351.<\/p>\n<p><u>6. 12. Notas a textos juveniles de Luk\u00e1cs.<\/u><\/p>\n<p>Comentarios y anotaciones de Sacrist\u00e1n sobre diversas obras de Luk\u00e1cs extra\u00eddos de sus \u201cNotas a textos juveniles de Luk\u00e1cs (<i>T\u00e1ctica y \u00e9tica<\/i>, etc) [De<i> Schriften \u00fcber\u00a0 Ideologie und Politik (Escritos sobre Ideolog\u00eda y pol\u00edtica)<\/i>). Se trata de apuntes y res\u00famenes de trabajo que se conservan en Reserva de la UB. Desconozco la fecha de su elaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p><u>A<\/u>. Estos textos de <i>T\u00e1ctica y \u00c9tica<\/i> (1919) son de mucho inter\u00e9s por dos temas extensamente presentados e iluminados en ellos (el problema Hegel-Marx, el problema del partido obrero) y otro tema m\u00e1s incidentalmente tocado, pero de forma muy l\u00facida (el de los intelectuales).<\/p>\n<p>En el primer art\u00edculo, el hegelianismo de Luk\u00e1cs se presenta ya como \u201cizquierdismo\u201d: recusaci\u00f3n de toda t\u00e1ctica que no sea la estrategia de los fines \u00faltimos (\u00e9l no practica siquiera la distinci\u00f3n t\u00e1ctica-estrategia) (pp.2-3), a causa de que el motor del proceso revolucionario es la consciencia. El mismo, muy hegelianamente, no dispone siquiera de criterios discriminatorios entre idealismo y realismo o materialismo, lo que le permite, naturalmente, hablar de \u201crealidad\u201d, y con toda la riqueza nocional con que los hegelianos son capaces de hacerlo. As\u00ed, por ejemplo, a prop\u00f3sito de la tensi\u00f3n entre fines \u00faltimos y positividad (\u00e9l no usa aqu\u00ed este t\u00e9rmino hegeliano) de la acci\u00f3n social institucionalizada, ve en la teor\u00eda marxista de la lucha de clases, un caso de finalidad inmanente que resuelve la problem\u00e1tica entre utop\u00eda y positividad (p.4).<\/p>\n<p>Es muy notable que lo que arranca como hegelianismo se redondea muy pronto en doctrina cl\u00e1sica marxiana y luego leninista. En 1919 parece claro que Luk\u00e1cs intenta con esa argumentaci\u00f3n una superaci\u00f3n de la disputa Bernstein-Kautsky. La esencialidad de estos curiosos textos juveniles de Luk\u00e1cs se puede apreciar viendo que el problema \u201cresuelto\u201d teor\u00e9ticamente en ese paso sigue hoy pr\u00e1cticamente vivo: la contradicci\u00f3n entre \u201cutop\u00eda\u201d y \u201cpositividad\u201d de los partidos obreros. En el \u00faltimo art\u00edculo de esta serie Luk\u00e1cs recoge el problema m\u00e1s concretamente y con una lucidez admirable. Pero ya sin m\u00e1s que el planteamiento puramente doctrinal de ese paso se puede ver la gravedad del problema: como nunca se puede saber cu\u00e1l es el paso t\u00e1ctico que llevar\u00e1 al \u201cfin \u00faltimo\u201d, para entrar el [\u2026] , la \u201cpositivizaci\u00f3n\u201d del partido revolucionario,\u00a0 habr\u00eda que, hay que consolidar su <i>consciencia<\/i> revolucionaria, para que aguante en pureza. Los socialdem\u00f3cratas cl\u00e1sicos por un lado y los comunistas por otro han cre\u00eddo que la teor\u00eda bastaba para eso -en el caso leninista ciertamente, la teor\u00eda incluye principios de organizaci\u00f3n. Hoy est\u00e1 claro que ese optimista y muy teor\u00e9tico supuesto no es verdadero.<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs resuelve la cuesti\u00f3n por modo \u201cizquierdista\u201d. La recusaci\u00f3n de la t\u00e1ctica propia, militarmente, dicha\u00a0 se redondea muy primitivamente con la recusaci\u00f3n de toda pol\u00edtica de alianzas. El argumento principal contra ellas es, coherentemente con la problem\u00e1tica,\u00a0 la preservaci\u00f3n de la consciencia. A eso se a\u00f1aden los corrientes argumentos \u00f1o\u00f1os del izquierdismo acerca de la \u201cintegraci\u00f3n\u201d, etc (p. 5).<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n misma de t\u00e1ctica y \u00e9tica se resuelve m\u00edsticamente.<\/p>\n<p>El segundo art\u00edculo de la serie contiene el espl\u00e9ndido y sorprendente desarrollo por el que resulta que en 1919 Luk\u00e1cs ten\u00eda resuelto el problema de los intelectuales. Distingue entre intelectuales que s\u00f3lo pueden intervenir en la producci\u00f3n a trav\u00e9s de su fuerza de trabajo y los que intervienen de otra manera. La frase clave de su tesis. \u201cDie an der Produktion&#8230;\u201d (p. 13).<\/p>\n<p>En este art\u00edculo, como en el anterior, las formulaciones de idealismo son tajantes. Sin embargo, la concepci\u00f3n de la ciencia, a pesar de todo Hegel, resulta l\u00facida, m\u00e1s que en los izquierdistas de hoy\u00a0 (pp. 9-10).<\/p>\n<p>El tercer art\u00edculo (\u201c\u00bfQu\u00e9 es marxismo ortodoxo?\u201d, primera versi\u00f3n del cap\u00edtulo de<i> Historia y consciencia de clase<\/i> que lleva el mismo t\u00edtulo) formula ya su b\u00e1sica tesis juvenil que cifra la ortodoxia marxista en el \u201cm\u00e9todo\u201d, entendiendo por tal la \u201cdial\u00e9ctica revolucionaria\u201d. Pero el desarrollo tiene varios puntos que vale la pena recoger particularmente.<\/p>\n<p>La confusi\u00f3n de todo izquierdismo (y de toda epistemolog\u00eda anacr\u00f3nica [Althusser]) acerca de la teor\u00eda, del concepto de teor\u00eda, aparece en este escrito como una variante del intelectualismo \u00e9tico plat\u00f3nico. La peculiaridad de la variante es una agravaci\u00f3n de la tesis plat\u00f3nica, pues no refiere la fusi\u00f3n de intuiciones \u00e9ticas y no\u00e9ticas al individuo, sino a un\u00a0 cuerpo objetivo (pero intelectual: no a una cultura, por ejemplo). De este modo es la tesis todav\u00eda m\u00e1s confusionaria. Pero m\u00e1ximamente expresiva. \u201d\u00bfC\u00f3mo puede ser revolucionaria una teor\u00eda, un m\u00e9todo te\u00f3rico? [&#8230;] La teor\u00eda no puede ser revolucionaria m\u00e1s que si s<i>upera (suprime) la diferencia entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica<\/i>\u201d (pp. 20-21). Est\u00e1 claro que la formulaci\u00f3n supone directamente una crasa hip\u00f3stasis idealista de la teor\u00eda, de algo mental. Y que quien ha de suprimir no la diferencia, sino la escisi\u00f3n vital en el sujeto entre teor\u00eda y pr\u00e1ctica es el sujeto real pertinente: no la teor\u00eda, sino la colectividad de los hombres.<\/p>\n<p>Pero las brutales hip\u00f3stasis y los paralogismos manifiestos del \u201cidealismo objetivo\u201d tienen siempre su secreto coherente en actitudes m\u00e1s subjetivas. A continuaci\u00f3n del texto transcrito escribe Luk\u00e1cs una aclaraci\u00f3n, \u00e9sta s\u00ed capaz de hacer sentido, que reduce todo el terreno hegeliano a sentido com\u00fan subjetivista, subjetivamente idealista. \u201cEn la medida en que el mero hecho del pensamiento recto produce una alteraci\u00f3n esencial en el objeto al que el pensamiento se dirige, en esa medida, la realizaci\u00f3n consecuente del pensamiento recto tiene como consecuencia la transformaci\u00f3n de la realidad\u201d (p. 21). Pero el sentido com\u00fan del subjetivismo es la perogrullada: para que el mero hecho del pensamiento, recto o torcido, produzca una alteraci\u00f3n esencial de su objeto, su mismo objeto tiene que ser mental (aunque sea noble y particularmente mental -la consciencia proletaria de clase, en el caso de Luk\u00e1cs), y entonces es claro que se funden pensamiento y pr\u00e1ctica: pero la pr\u00e1ctica es s\u00f3lo mental. Y el objeto de una teor\u00eda ser\u00eda no -como en el marxismo- <i>la realidad o\u00a0 materialidad social<\/i> (incluyendo los estados mentales), sino s\u00f3lo la consciencia de una parte de la sociedad (la consciencia proletaria). Y la revoluci\u00f3n (la pr\u00e1ctica) habr\u00eda terminado, estar\u00eda consumada una vez revolucionadas las consciencias (proletarias). No parece que este fundamento idealista del izquierdismo haya cambiado a lo largo de los a\u00f1os, al menos behavior\u00edsticamente visto.<\/p>\n<p>Obra observaci\u00f3n: estos textos juveniles de Luk\u00e1cs me parecen evidenciar que para los <i>Geisteswissenschafter<\/i> igual que para los hegelianos, y a\u00fan m\u00e1s, presumiblemente, para la fusi\u00f3n de ambas cosas que es Luk\u00e1cs, \u201cnecesario\u201d quiere decir sencillamente \u201ccausado\u201d, \u201cgen\u00e9ticamente aclarado\u201d o \u201cgen\u00e9ticamente explicado\u201d. No me cabe duda de que esto viene de Hegel y de la omnirracionalidad de todo lo real. Documenta esta interpretaci\u00f3n la repetida afirmaci\u00f3n de que el orden capitalista era \u201cnecesario\u201d, etc (27, passim). Necesario, evidentemente, puesto el orden feudal en las circunstancias europeas.<\/p>\n<p>Es muy notable que todo ese galimat\u00edas hegeliano no le impida soluciones notables al problema derechismo-izquierdismo, montadas, naturalmente, en la idea hegeliana de desarrollo dial\u00e9ctico. El desarrollo est\u00e1 en pp.22-24.<\/p>\n<p>El \u00faltimo art\u00edculo de <i>\u00c9tica y T\u00e1ctica<\/i> (\u201cPartido y Clase\u201d) es de un inter\u00e9s enorme, en s\u00ed mismo -con interesantes implicaciones para hoy- y por el contraste con algunos descubrimientos que el mismo a\u00f1o de 1919 iba a traerle a Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>Casi al comienzo del art\u00edculo est\u00e1 la falsedad quiz\u00e1s m\u00e1s b\u00e1sica del\u00a0 idealismo y del izquierdismo juvenil de Luk\u00e1cs: \u201cEsta unidad se basa, como toda acci\u00f3n del proletariado, en la <i>unidad teor\u00e9tica<\/i>. Todo el movimiento del proletariado se diferenci\u00f3 manifiestamente del de las dem\u00e1s clases por el hecho de que su ra\u00edz y su punto de partida se encontraron siempre y exclusivamente en lo te\u00f3rico\u00bb (31).<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s empieza el extraordinario desarrollo acerca de la naturaleza del partido obrero. Luk\u00e1cs lo aborda en el marco de una discusi\u00f3n acerca de la pugna entre oportunistas socialdem\u00f3cratas y \u201cespontane\u00edstas\u201d anarco-sindicalistas. Da raz\u00f3n y sinraz\u00f3n a ambos y ve la ra\u00edz de su disputa en una \u00abcrisis de la lucha de clase proletaria\u00bb, que caracteriza as\u00ed. \u201cEsta crisis de la lucha de clase del proletariado consiste en que, por una parte, la correlaci\u00f3n de fuerzas exige la organizaci\u00f3n de un partido; pero, por otra parte, esa misma correlaci\u00f3n de fuerzas ha hecho de esa organizaci\u00f3n de partido un elemento realmente obstaculizador de la acci\u00f3n del proletariado. Por lo tanto, la eliminaci\u00f3n de la crisis no pod\u00eda consistir en dar la raz\u00f3n a lo uno contra lo otro, sino \u00fanica y exclusivamente en que ambos puntos de vista que parec\u00edan excluirse se unificaran en una <i>unidad superior <\/i>(&#8230;) <i>Esa unidad superior es el proletariado unitario como clase dominante en la socieda<\/i>d\u201d (pp. 32\/33)<\/p>\n<p>Implicaci\u00f3n de esa tesis es la desaparici\u00f3n del partido con la toma del poder y, desde luego, una concepci\u00f3n del partido tan interesante y tan marxiana como poco leninista. El punto de vista implicado llega a expresarse arrancando de una consideraci\u00f3n hist\u00f3rica: tras la fase en la cual la acci\u00f3n comunista lo es de un peque\u00f1o grupo revolucionario (esto atribuye, probablemente en falso, a Marx y Engels j\u00f3venes): \u00abEl\u00a0 proletariado se ha hecho demasiado fuerte para abstenerse de una actividad pol\u00edtica que, por el momento, est\u00e1 en tan \u00edntima relaci\u00f3n con sus muchos intereses. Por otra parte, el proletariado no era lo suficientemente fuerte para poder imponer a la sociedad sus intereses. <i>La expresi\u00f3n organizativa externa de esa contradicci\u00f3n interna de esa situaci\u00f3n dicot\u00f3mica, es el partido<\/i>\u00ab(p.33)<\/p>\n<p>Esa situaci\u00f3n permite la adhesi\u00f3n de fuerzas a\u00fan no resueltamente proletarias. Entre eso y la correlaci\u00f3n de fuerzas infiere Luk\u00e1cs: \u201cLa esencia de la organizaci\u00f3n en un partido descansa pues en la oscuridad de la consciencia de clase\u00bb.<\/p>\n<p>[Esta conclusi\u00f3n puede obligarme a rectificar la impresi\u00f3n de que Lenin no tiene nada que\u00a0 ver con esto].<\/p>\n<p>Luego pasa a afirmar el lado m\u00e1s \u201cleninista\u201d de la cuesti\u00f3n: \u201cY sin embargo la forma organizativa del partido era una transici\u00f3n necesaria en el movimiento del proletariado.\u00a0 Sus contradicciones internas no se tienen que ver como consecuencias de errores y desviaciones, sino como contradicciones internas, <i>dial\u00e9cticas<\/i>\u00bb (pp. 34\/35).<\/p>\n<p>La\u00a0 formaci\u00f3n de la contradicci\u00f3n dial\u00e9ctica es genial: \u201c(&#8230;) el proletariado como clase dominante organizar\u00e1 <i>la sociedad entera<\/i> seg\u00fan sus propias nociones. Consiguientemente, la contradicci\u00f3n dial\u00e9ctica de la organizaci\u00f3n de partido arraiga en que esa necesidad consigue en ella expresar [&#8230;] pero una expresi\u00f3n tal que con ella se oscurece de nuevo la esencia de la misi\u00f3n del proletariado. En efecto: la forma de organizaci\u00f3n del proletariado es la primera aparici\u00f3n eficaz del movimiento de los proletarios que sale de la mera oposici\u00f3n, de la completa negaci\u00f3n bajo la cual hab\u00edan sufrido necesariamente las fases fundacionales del movimiento proletario. Esa organizaci\u00f3n es el intento primero de configurar a su propia imagen la totalidad de la sociedad. Pero este punto de vista positivamente creador no pod\u00eda hallar en el marco del estado burgu\u00e9s m\u00e1s que una forma de expresi\u00f3n desfigurada. Mientras el proletariado no pod\u00eda derrocar el edificio de la sociedad burguesa haci\u00e9ndose con el poder, para construir el edificio suyo propio, sus energ\u00edas constructivas y destructivas no pudieron unificarle en una acci\u00f3n com\u00fan, y tuvieron que seguir en una contradicci\u00f3n interna insalvable\u00bb (pp.34\/35). Incluso el \u00abconstructivismo\u201d de los partidos comunistas europeos est\u00e1 previsto aqu\u00ed, la incoherencia de un pensamiento \u00abde gobierno\u00bb con una situaci\u00f3n de vencido.<\/p>\n<p>El desarrollo de Luk\u00e1cs no carece de esqueleto idealista nada gratuito, sino bien inserto en el tema: \u00abEl fundamento de esta crisis era la fuerza de conservaci\u00f3n del estado burgu\u00e9s o la fe del proletariado en esa fuerza. En cuanto \u00e9sta vacil\u00f3, o en cuanto el proletariado se dio cuenta de que ten\u00eda que querer, ten\u00eda que oponerse seriamente la destrucci\u00f3n del estado burgu\u00e9s, \u00e9sta se encontr\u00f3 sin m\u00e1s en ruinas\u00bb (p.36) En este idealismo (si es que no es s\u00f3lo ret\u00f3rica) arraiga la gigantesca ceguera izquierdista que facilit\u00f3 el camino al fascismo. El desarrollo sigue con una argumentaci\u00f3n cuyo evidente fracaso (aunque hoy la vuelvan a repetir los psicoanalizados extremistas) obliga a repensar muchas cosas si no se quiere acabar dando (injustamente) la raz\u00f3n a la socialdemocracia de los a\u00f1os 20 y 30. Inmediatamente a continuaci\u00f3n del \u00faltimo paso transcrito escribe Luk\u00e1cs: \u201c<i>La haza\u00f1a del bolchevismo ruso consisti\u00f3 en que en \u00e9l se volvieran a encarnar, por vez primera desde la Comuna de Par\u00eds, esta consciencia del proletariado y su autoconsciencia hist\u00f3rico-universal<\/i>. Por eso el partido comunista no era un partido en el sentido de los partidos socialistas que se le contrapon\u00edan. Al contrario: <i>la esencia de los partidos comunistas consiste en una profunda separaci\u00f3n respecto de la acci\u00f3n realizada en el marco de una organizaci\u00f3n partido<\/i>\u00ab(p.36). A eso sigue coherentemente la tesis de que no se trata de una vuelta al estadio inicial del movimiento obrero, pero s\u00ed del paso a la <i>\u00faltima<\/i> fase, la cual tiene analog\u00edas con la primera: \u201c(&#8230;) igual la primera que la fase conclusiva son <i>una acci\u00f3n pura del proletariado, una ruptura completa con toda acci\u00f3n encerrada en una organizaci\u00f3n de partido<\/i> (&#8230;) <i>el movimiento proletario ha rebasado ya el marco organizativo del partido <\/i>(&#8230;) el desarrollo de las relaciones de producci\u00f3n permite al proletariado hacerse con todo el poder\u00bb(p. 37)<\/p>\n<p>Lo primero es reconocer la falsedad del diagn\u00f3stico. Luego hay que ver en esto la confirmaci\u00f3n de la tesis de Gorz acerca de la estructura del PC cl\u00e1sico: al menos en la consciencia de Luk\u00e1cs, el PC era realmente instrumento de la <i>lucha final inminente<\/i>. A contrario, Luk\u00e1cs mismo formula la situaci\u00f3n en forma tal que obliga a reconocer la justeza del diagn\u00f3stico socialdem\u00f3crata para Europa Central: \u00abLa diferencia teor\u00e9tica entre los partidos socialdem\u00f3cratas y los comunistas se manifest\u00f3 pues, principalmente en la estimaci\u00f3n de la correlaci\u00f3n de fuerzas entre el capital financiero imperialista y el proletariado, en la percepci\u00f3n correcta o equivocada de la \u00faltima fase de la lucha por la liberaci\u00f3n proletaria\u201d (p.37). Hoy es indiscutible que ellos llevaban raz\u00f3n -y que los leninistas la llevaban en cuanto a la base econ\u00f3mico-social. Lo asombroso es que hombres como Luk\u00e1cs, cuyo idealismo les deber\u00eda haber ahorrado la inferencia de que hab\u00eda empezado la lucha final porque el viejo sistema b\u00e1sico se tambaleaba, cayeran as\u00ed en la trampa.<\/p>\n<p>Pero lo m\u00e1s importante para <i>hoy<\/i> de esas reflexiones de Luk\u00e1cs es la siguiente cuesti\u00f3n, impl\u00edcitamente planteada: \u00bfhan de volverse necesariamente socialdem\u00f3cratas los partidos de la clase obrera cuando est\u00e1n destinados a luchar sin previsi\u00f3n inmediata de la \u201cIucha final\u00bb? En la concepci\u00f3n que Luk\u00e1cs tiene en la \u00e9poca -aunque pronto descubrir\u00e1 el dato nuevo de la necesidad de coacci\u00f3n <i>dentro<\/i> de la clase proletaria, la cosa parece fuera de duda, pues no se puede imaginar siquiera la existencia del partido despu\u00e9s de que \u201cha llegado a consciencia del proletariado mismo lo que la teor\u00eda del comunismo ha clamado, a saber, que ahora el proletariado tiene que hacerse con el poder\u00bb (p.38) Y sigue: \u00ab<i>Pero con eso caduc\u00f3 la justificaci\u00f3n de la existencia del partido socialdem\u00f3crata y del partido comunista<\/i>. No s\u00f3lo porque la dictadura del proletariado no reconoce como tal ning\u00fan partido entendido en el viejo sentido, sino que, junto con las organizaciones de clase de la burgues\u00eda aplasta tambi\u00e9n despiadadamente sus organizaciones de partido; no s\u00f3lo por eso, sino\u00a0 tambi\u00e9n y principalmente porque ha caducado la justificaci\u00f3n de la existencia de todo partido\u201d (pp. 38\/39). Es verdad que ya entonces la afirmaci\u00f3n de Luk\u00e1cs es algo ut\u00f3pica, pues lo \u00fanico que ha ocurrido en Hungr\u00eda, ha sido la fusi\u00f3n de los dos partidos. Pero, forzando un poco acaso su anterior afirmaci\u00f3n de que el partido pol\u00edtico es una creaci\u00f3n de la sociedad burguesa, Luk\u00e1cs concluye as\u00ed el art\u00edculo, y toda la serie de <i>T\u00e1ctica y \u00e9tica<\/i>: \u00ab<i>Los partidos han dejado de existir, ahora hay un proletariado unitario. Esta es la\u00a0 significaci\u00f3n pol\u00edtica decisiva de esta unificaci\u00f3n<\/i>. Y aunque esta nueva uni\u00f3n se llame partido, la palabra tiene ahora un sentido distinto. No es una formaci\u00f3n mixta de diversas clases que se esfuerza, con todos los medios violentos de compromiso, imponer en la sociedad de clases una parte de sus fines. Hoy el partido es la expresi\u00f3n de la voluntad unitaria del proletariado unido: es el \u00f3rgano ejecutivo de la voluntad que se constituye con fuerzas nuevas en la nueva sociedad. La crisis del socialismo que se expresaba en las contradicciones dial\u00e9cticas de los movimientos de partido ha terminado finalmente. El movimiento del proletariado ha entrado definitivamente en una nueva fase: en la fase de su poder\u201d (pp.39\/40)<\/p>\n<p>El final es coherent\u00edsimo. Pero la afirmaci\u00f3n \u00faltima, recogida luego por los pc no en el poder a causa del predominio ruso, es la causa de que estos partidos occidentales no se formularan nunca con realismo su situaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>B. <u>\u201cLa funci\u00f3n de la moral en la producci\u00f3n comunista\u201d (1919). <\/u><\/p>\n<p>Ya en este art\u00edculo se refleja la primera experiencia imprevista por la ingenuidad revolucionaria: est\u00e1 disminuyendo la producci\u00f3n. Luk\u00e1cs registra que as\u00ed el proletariado no puede mantener el poder, y busca ayuda: \u201cEsa ayuda puede proceder de dos maneras. O bien los individuos que forman el proletariado comprenden que s\u00f3lo pueden salvarse procediendo voluntariamente a robustecer la disciplina del trabajo y a aumentar as\u00ed la productividad del mismo; o bien, si son incapaces de ello, crean instituciones que puedan realizar esa necesidad. En este \u00faltimo caso se dar\u00e1 un orden jur\u00eddico por el cual el proletariado obligue a sus individuos, a los proletarios, a obrar de acuerdo con sus intereses de clase: el proletariado aplica a s\u00ed mismo tambi\u00e9n la dictadura. Esta medida es necesaria en inter\u00e9s de la conservaci\u00f3n del proletariado mismo, si faltan el recto conocimiento y la adecuada orientaci\u00f3n por los intereses de clase. Pero no hay que ocultarse que este camino contiene grandes peligros para el futuro. Pues si el proletariado mismo produce una disciplina del trabajo, si el orden del trabajo del estado proletario se basa en un fundamento moral, entonces con la eliminaci\u00f3n de la divisi\u00f3n en clases termina tambi\u00e9n autom\u00e1ticamente la constricci\u00f3n\u00a0 externa del derecho, o sea, el estado se extingue; y entonces esa liquidaci\u00f3n de la divisi\u00f3n en clases trae consigo el comienzo de la verdadera historia de la humanidad, como lo hab\u00eda previsto y esperado Marx. En cambio, si el proletariado emprende otro camino tiene que crear un orden jur\u00eddico que luego no podr\u00e1 ser eliminado autom\u00e1ticamente por el desarrollo hist\u00f3rico. El desarrollo, pues, tomar\u00eda una tendencia capaz de poner en peligro la aparici\u00f3n y la realizaci\u00f3n del objetivo final. Pues habr\u00e1 que derrocar el orden jur\u00eddico que el proletariado se vea as\u00ed obligado a instaurar, y \u00bfqui\u00e9n sabe qu\u00e9 conmociones y sufrimientos provocar\u00e1 la transici\u00f3n que lleve, a trav\u00e9s de tal rodeo, del reino de la necesidad al reino de la libertad?\u201d\u00a0 (pp. 79\/80)<\/p>\n<p>La genial y escalofriante previsi\u00f3n no debe hacer olvidar la falsedad del fundamento de esas reflexiones. Ese fundamento es que <i>depende de la consciencia de la clase obrera el que termine el reino de la necesidad<\/i>. La exacerbaci\u00f3n idealista de la funci\u00f3n de la consciencia hace ignorar que el final del reino de la necesidad es b\u00e1sicamente, y expl\u00edcitamente en Marx, el final del reino de la escasez. Y eso no es una cuesti\u00f3n de consciencia salvo en la hip\u00f3tesis, a la vez idealista, extremista y reaccionaria, de un socialismo asc\u00e9tico, puritano, fide\u00edsta y regido en realidad por el idiotismo del pasado. Luk\u00e1cs llega a formular expl\u00edcitamente ese fundamento: \u201cAs\u00ed pues, la cuesti\u00f3n de la disciplina del trabajo no es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de vida o muerte econ\u00f3micas del proletariado, sino tambi\u00e9n una cuesti\u00f3n moral. As\u00ed queda de manifiesto\u00a0 lo acertada que es la afirmaci\u00f3n de Marx y Engels de que con la toma del poder por el proletariado empieza la \u00e9poca de la libertad. El desarrollo no es ya guiado por las leyes de las ciegas fuerzas sociales, sino por la libre decisi\u00f3n del proletariado. Depende de la autoconsciencia, de la sustancia espiritual y moral, de la capacidad de juicio y de sacrificio del proletariado la direcci\u00f3n que tome el desarrollo de la sociedad.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de la producci\u00f3n se convierte as\u00ed en una cuesti\u00f3n moral\u201d (p. 80).<\/p>\n<p>Podr\u00eda decirse que Luk\u00e1cs est\u00e1 confundiendo la clase con el partido.<\/p>\n<p><u>C. \u201cZur\u00a0 Frage des parlamentarismus\u201d [Sobre la cuesti\u00f3n del parlamentarismo], in <i>Kommunismus<\/i>, 1 Jg., Heft 6, 1920, S-161-.172.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/u><\/p>\n<p>Con la sinceridad de aquellos a\u00f1os dice aqu\u00ed Luk\u00e1cs las mismas memeces que Dutschke se ha aprendido tan bien. Es fant\u00e1stico que nadie viera c\u00f3mo estaban contribuyendo a fabricar el fascismo a base de amagar siempre, amagar siempre sin tener la fuerza para dar en serio.<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs empieza por sentar que el proletariado puede encontrarse a la defensiva, y que de eso depende la \u201cflexibilidad\u00bb de la t\u00e1ctica de los PC, basada en la rigidez de los principios del comunismo. (Es notable que esto es ya incompatible con la concepci\u00f3n del PC como organizaci\u00f3n de la \u00ablucha final\u00bb)\u201d. Luego explica (pp.125-126). Horthy le iba a ense\u00f1ar muy pronto que el parlamento no es <i>das ureigenste Instrument der Bourgeoisie<\/i> [el instrumento t\u00edpico de la burgues\u00eda], sino que el protoinstrumento de cada cual es por ahora el ca\u00f1\u00f3n. De todos modos, la tesis del parlamento como arma s\u00f3lo defensiva me parece irrefutable.<\/p>\n<p>Y en la p\u00e1gina siguiente vienen Dutschke y todos los cretinillos (p. 127). As\u00ed se repite la historia.<\/p>\n<p>Las tonter\u00edas se suceden, incluyendo el \u00ababajo la rep\u00fablica, vivan los soviets\u201d (p. 130), pero no faltan observaciones de importancia, por ejemplo: \u201c(&#8230;) el voto no s\u00f3lo no es una acci\u00f3n, sino que, cosa mucho peor, es una pseudoacci\u00f3n, la ilusi\u00f3n de una acci\u00f3n, por eso no promueve la consciencia, sino que, por el contrario, la enturbia. Se forma un ej\u00e9rcito aparentemente poderoso, que fracasa completamente en el momento en que resulta necesario aguantar en serio (la socialdemocracia alemana en agosto de 1914)\u00bb (pp. 130-131).<\/p>\n<p>Resulta siniestro que, en v\u00edsperas del fascismo, nuestros padres izquierdistas consideraran con desprecio las \u00abventajas que significa para la burgues\u00eda la llamada separaci\u00f3n de poderes\u00bb (p. 132, n).<\/p>\n<p>El final del art\u00edculo contiene dos elementos de inter\u00e9s. Uno, la cr\u00edtica\u00a0 \u201cprocesual\u201d m\u00e1s importante a la involuci\u00f3n de los partidos obreros. Otro, el cretinismo izquierdista en su forma pura, compuesta de subestimaci\u00f3n del aut\u00e9ntico enemigo (por idealismo, naturalmente: porque ya no hay \u00abenemigo\u00bb mental), y de escatolog\u00eda no menos idealista, sin consciencia siquiera de la base econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Sobre lo primero: \u201c(&#8230;) el proletariado se encuentra a la defensiva por todo el per\u00edodo en el cual no ha empezado a\u00fan el proceso de disoluci\u00f3n del capitalismo. Pero una vez comenzada esta fase del proceso econ\u00f3mico el proletariado se ve <i>forzado a la ofensiva<\/i> (&#8230;) Pero\u00a0 como el proceso de desarrollo de la ideolog\u00eda no coincide simplemente con el de la econom\u00eda, y ni siquiera discurre paralelamente con \u00e9l, es poco frecuente que la posibilidad y la necesidad objetivas de la fase ofensiva de la lucha de clases encuentre al proletariado suficientemente preparado en su situaci\u00f3n ideol\u00f3gica. Es verdad que a consecuencia de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de la acci\u00f3n espont\u00e1nea de las masas toma una direcci\u00f3n revolucionaria, pero esa acci\u00f3n de las masas es orientada siempre por caminos falsos, e incluso totalmente saboteada, por la capa dirigente oportunista, la cual no quiere ni puede liberarse de las costumbres de la fase defensiva\u201d (p.134).<\/p>\n<p>Ahora la barbaridad cl\u00e1sica: \u00abAs\u00ed pues, el objeto al cual ha de dirigirse esta cr\u00edtica no es ya en primer\u00a0 t\u00e9rmino la burgues\u00eda (la cual est\u00e1 ya sentenciada por la historia) sino el ala derecha y el centro del movimiento obrero, la socialdemocracia sin cuya colaboraci\u00f3n el capitalismo no tendr\u00eda en ning\u00fan pa\u00eds la menor posibilidad de superar su actual crisis, ni siquiera temporalmente\u00bb (p.134)<\/p>\n<p>La escatolog\u00eda aparece en el \u00faltimo p\u00e1rrafo [\u2026] (p. 135).<\/p>\n<p>D. <u>\u201cDie Moralsche Sendung der Kommunistischen Partei\u00a0 [La misi\u00f3n moral del partido comunista]\u201d, in <i>Kommunismus<\/i>, a.1., n\u00ba 16-17, 1920.<\/u><\/p>\n<p>1.\u201cLos s\u00e1bados comunistas, primeros g\u00e9rmenes del paso de la disciplina del trabajo del orden econ\u00f3mico capitalista a la del socialista, incoacci\u00f3n del \u00absalto del reino de la necesidad al reino de la libertad\u00bb, <i>no son en modo alguno actos institucionales del gobierno sovi\u00e9tico, sino acciones morales del partido comunista<\/i>\u201d (p. 138).<\/p>\n<p>La primera parte es muy discutible: \u00bfpaso al reino de la libertad sin sobreabundancia? No. Es mejor marxismo el de Brecht, sin moralismo, declarando buena la sociedad en la que no hay que ser h\u00e9roe. Pero la segunda parte, la cursiva, parece salvar objetivamente la cosa mal teorizada por Luk\u00e1cs. El PC debe desarrollar hero\u00edsmos pre-comunistas, sabiendo que son <i>pre<\/i> para evitar la hipocres\u00eda final.<\/p>\n<p>2. \u201cDe este modo el partido comunista, tras haber sido el educador del proletariado para la evoluci\u00f3n, tiene que ser educador de la humanidad para la libertad y al autodisciplina. Pero s\u00f3lo puede cumplir esa misi\u00f3n si desde el principio ejerce con sus miembros su obra educativa\u201d (142). \u00abCuanto menos realiza un partido comunista, organizativa y an\u00edmicamente, su ideal, tanto menos ser\u00e1 capaz de oponerse en\u00e9rgicamente a ese general estado de \u00e1nimo de compromiso y de <i>educar<\/i> a los elementos inconscientes, pero realmente revolucionarios (sindicalistas, anarquistas para que sean verdaderos comunistas\u00bb (143).<\/p>\n<p>El final del desarrollo, \u00faltimo p\u00e1rrafo del art\u00edculo, mezcla motivos irracionales con otros racionales: \u00abCompromiso y decadencia se alimentan de la misma fuente, a saber, de la insuficiente trasformaci\u00f3n\u00a0 interior de los comunistas mismos. Cuanto m\u00e1s se hayan purificado los comunistas (y con ellos el partido comunista) de todas las taras de la vida de partido capitalista-socialdem\u00f3crata, de la burocracia, la intriga, la ambici\u00f3n. etc., cuanto m\u00e1s sea su pertenencia com\u00fan al partido una verdadera camarader\u00eda y copertenencia an\u00edmica, tanto m\u00e1s son capaces de cumplir su misi\u00f3n (&#8230;)\u201d (143).<\/p>\n<p><u>E. \u201cZur Frage der Bildungsarbeit\u201d,\u00a0 Jugend-Internationale, Jg. 2. <\/u><u>Heft 7, 1921, S.181-82<\/u>.<\/p>\n<p>Este articulito es la manifestaci\u00f3n m\u00e1s completa de la sof\u00edstica concepci\u00f3n diltheyana luk\u00e1csiana de la ciencia, igual de la natural que de la social. Hay que tomarlo como formulaci\u00f3n quintaesenciado del tema.<\/p>\n<p>Empieza con una afirmaci\u00f3n verdadera: \u00abToda manifestaci\u00f3n vital del hombre de la sociedad burguesa estaba dominada por \u00e9sta\u00bb. (145) Y de esa verdad, que se refiere a <i>todo <\/i>-tambi\u00e9n, por ejemplo, al sexo y a la respiraci\u00f3n- se pasa sof\u00edsticamente a afirmar (impl\u00edcita, ignorantemente, por falta de capacidad de pensamiento claro) que la ciencia natural <i>es<\/i> -nace y se desarrolla- s\u00f3lo como dominio en la sociedad burguesa\u201d:<\/p>\n<p>\u201cLa primera funci\u00f3n de la ley natural (&#8230;) es generalmente conocida y f\u00e1cil de entender. Pues la opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n feudales, personal, de hombre a hombre, necesitaban la revelaci\u00f3n y la autoridad divinas como apoyo ideol\u00f3gico, y el capitalismo ascendente ten\u00eda no s\u00f3lo que eliminar las ataduras econ\u00f3micas y pol\u00edticas con objeto de obtener trabajadores (\u201clibres\u201d, para sus fines, sino tambi\u00e9n destruir los fundamentos ideol\u00f3gicos de la vieja sociedad. Ten\u00eda, pues, que poner en el lugar del Dios personal la impersonal ley de la naturaleza: ten\u00eda que destruir la vieja autoridad, pero en su lugar ten\u00eda que entronizar una autoridad nueva. Esta nueva autoridad es la ley natural. Y la funci\u00f3n de la ley natural es doble. Por una parte, destruir la vieja autoridad (..) Por otra parte, despierta [en las masas] la creencia en que el orden de producci\u00f3n capitalista, que act\u00faa impersonalmente, como por \u201cleyes naturales\u201d, de acuerdo con las leyes \u201ceternas\u201d de la raz\u00f3n humana, es independiente de la voluntad de los hombres, indestructible por esfuerzos humanos, como si fuera una segunda naturaleza (conexi\u00f3n de la econom\u00eda pol\u00edtica burguesa con el m\u00e9todo cient\u00edfico natural)\u201d (pp.145-146).<\/p>\n<p>El desparpajo con el que se ignora la cuesti\u00f3n de la verdad se debe a que la concepci\u00f3n de Luk\u00e1cs es exactamente la de la Weltanschauungslehre: todo producto de la consciencia es ideolog\u00eda, y hay -evidentemente- ideolog\u00edas buenas y malas, seg\u00fan para lo que sirvan. Irracionalismo integral. Como es obvio, los resultados son tan malos como en el maestro Dilthey: es manifiesto que el descubrimiento de leyes naturales en la f\u00edsica ha ido acompa\u00f1ado por la refutaci\u00f3n de una tras otra arcaica ley natural en la sociedad, desde las referentes a la propiedad hasta las referentes al incesto; y espera un pico y ver\u00e1s. (Es claro que los diltheyanos no entienden ni lo que hacen, por eso se permiten seguir usando \u2018verdad&#8217;). Pero aparte de los defectos diltheyanos, hay otro incre\u00edble en un marxista: seg\u00fan ese cuadro, el capitalismo es algo dado previamente a todos sus elementos, incluida la ciencia moderna. Es tambi\u00e9n, evidentemente, una weltanschauung [concepci\u00f3n del mundo] cristalizada desde la eternidad en el dios plat\u00f3nico, un tipo ideal m\u00e1s atemporal que cualquier ideolog\u00eda burguesa descendente de las criticadas. Es feudalismo.<\/p>\n<p>El rasgo m\u00e1s curioso de este estilo mental luk\u00e1csiano es que pierde lo \u00fanico que acaso haya justificado hist\u00f3ricamente el diltheyanismo como cr\u00edtica al marxismo vulgar, a saber, la pretensi\u00f3n de visi\u00f3n total, la negativa a practicar la divisi\u00f3n mecanicista econom\u00eda-cultura, con su ulterior resoluci\u00f3n no menos mecanicista. La visi\u00f3n de totalidad se pierde, en efecto, completamente. Pues habr\u00eda una zona esencial del proceso hist\u00f3rico, mixta de econom\u00eda y de Esp\u00edritu respecto de la cual todo lo dem\u00e1s, incluso la ciencia, incluso, pues, una fuerza productiva que fue important\u00edsima, resulta instrumento accesorio, \u201carma\u201d, en vez de elemento del tejido conjunto, elemento eficaz, incluso como arma, precisamente por su autenticidad, por su sustantividad real.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antolog\u00eda de textos de Manuel Sacrist\u00e1n sobre Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs (1885-1971).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/p>\n<p>5. 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