{"id":479,"date":"2006-10-19T00:00:00","date_gmt":"2006-10-19T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=479"},"modified":"2020-02-28T11:25:58","modified_gmt":"2020-02-28T10:25:58","slug":"la-ambivalencia-del-pensamiento-de-lukacs","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=479","title":{"rendered":"La ambivalencia del pensamiento de Luk\u00e1cs"},"content":{"rendered":"<p>Ciertamente, ser\u00eda muy dif\u00edcil que nos hici\u00e9ramos una idea de la trascendencia del legado intelectual de Luk\u00e1cs \u2013para Michael L\u00f6wy se trata del m\u00e1s importante fil\u00f3sofo vinculado al socialismo despu\u00e9s de Marx, en tanta que para Lucien Goldman se trata simplemente del principal fil\u00f3sofo de la primera mitad del siglo veinte-, si nos fijamos unilateralmente del apagado eco que el centenario de su nacimiento ha tenido entre nosotros. El balance es triste: alg\u00fan art\u00edculo, unos pocos actos y debates minoritarios y como trasfondo la ca\u00edda en picado de obras de y sobre Luk\u00e1cs en las librer\u00edas (una editorial como Grijalbo que se ha enriquecido con obras marxistas cort\u00f3 dr\u00e1sticamente la edici\u00f3n de sus <i>Obras Completas<\/i> e incluso ha quitado de sus cat\u00e1logos las hasta ahora publicadas, traducidas en su mayor parte por Manuel Sacrist\u00e1n).<\/p>\n<p>Naturalmente esta oscuridad no apunta contra el valor, ambivalente, desigual pero indiscutible, del autor de Historia y conciencia de clase, sino que nos dibuja un amargo retrato sobre la situaci\u00f3n de declive al que nos ha arrastrado la pol\u00edtica desmovilizadora e institucional del reformismo, y nos da una idea sobre las enormes palancas que ha de mover la izquierda que lucha para reconstruir las condiciones de una nueva iniciativa en la recuperaci\u00f3n de la hegemon\u00eda pol\u00edtico-cultural del movimiento obrero y alternativo. Tambi\u00e9n nos revela la superficialidad del arraigo cultural del pensamiento socialista en la recomposici\u00f3n de la izquierda bajo el franquismo, cuando Luk\u00e1cs se convirti\u00f3 en uno de los cl\u00e1sicos revolucionarios m\u00e1s apreciados por una izquierda que todav\u00eda no so\u00f1aba con despachos ni con \u00abdesencantos\u00bb.<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs fue un pensador de categor\u00eda enciclop\u00e9dica, con una obra tan extensa (sus primeros escritos datan de1908 y los \u00faltimos de 1971, fecha de su fallecimiento) como controvertida. Extra\u00f1a es la obra de Luk\u00e1cs que no causa un debate: aunque su extremo m\u00e1s discutido ha sido sin duda su adaptaci\u00f3n al estalinismo. Adaptaci\u00f3n que ha servido a muchos para descalificar sumariamente su obra en la que no faltan miserias pero sobre cuya grandeza no se puede discutir.<\/p>\n<p>Hay en esta negaci\u00f3n de Luk\u00e1cs un ejemplo del refr\u00e1n franc\u00e9s en el que se tira al ni\u00f1o con el agua sucia, deporte \u00e9ste muy extendido \u00faltimamente entre la nueva derecha compuesta en muchos casos por ex-comunistas como la disc\u00edpula del propio Luk\u00e1cs, Agnes Heller. Tambi\u00e9n hay una notable ignorancia ya que se hace con su per\u00edodo estalinista una especie de ojo de pez con el que se cubre una obra que precede al ascenso de Stalin y que revive con renovado vigor tras la tras la oportuna muerte de \u00e9ste. Se desconoce que incluso en su \u00e9poca m\u00e1s negativa Luk\u00e1cs fue entre otras cosas un importante investigador de los escri\u00adtos de Marx, un audaz renovador en la cr\u00edtica literaria y un cr\u00edtico de la pol\u00edtica oficial en textos como<i> \u00bfTribuno del pueblo o bur\u00f3crata?, <\/i>en el que -seg\u00fan los que lo conocen\u00ad hizo la cr\u00edtica m\u00e1s acerva al estalinismo que se haya hecho en la URSS desde la expulsi\u00f3n de Trotsky.<\/p>\n<p>Reconocer la existencia de una ambivalencia en la obra de Luk\u00e1cs, no significa pasar la esponja sobre alguno de los cap\u00edtulos m\u00e1s siniestros de su trayectoria, precisamente aquellos en que -quiz\u00e1s para hacerse perdonar su heterodoxia- se convirti\u00f3 en el \u00abmartillo de herejes\u00bb y trat\u00f3 despiada\u00addamente a los que como Trotsky hab\u00edan osado oponerse al estalinismo, mostrando una vinculaci\u00f3n con las idead marxistas y con la clase obrera que \u00e9l hab\u00eda carecido. La tragedia de Luk\u00e1cs fue que mientras hac\u00eda esto aceptaba \u00aba su manera\u00bb la definici\u00f3n del car\u00e1cter termidoriano y bonapartista que hab\u00eda avanzado Trotsky. Pero partiendo de esta premisa, Luk\u00e1cs llega a una conclusi\u00f3n opuesta: efect\u00faa una comparaci\u00f3n abusiva entre la Francia jacobina y bonapartista y la Rusia que conoci\u00f3 para deducir un balance globalmente positivo y una actitud de reformista pasivo. En este sentido se expresa en sus escritos de los a\u00f1os treinta sobre la literatura y el pensamiento cl\u00e1sico alem\u00e1n y pondera, a pesar de todas sus reservas, el hecho positivo que dos grandes cerebros de la cultura cl\u00e1sica alemana como Goethe y Hegel se reconciliaron con el devenir \u00abrealista\u00bb de la revoluci\u00f3n francesa (en el caso del segundo hasta con el Estado prusiano), y Luk\u00e1cs llega a sugerir que fue por esta actitud de \u00abReal-politik\u00bb por lo que ambos alcanzan la cima intelectual. Esta interpretaci\u00f3n subyace todav\u00eda en una de sus obras m\u00e1s importantes, <i>El joven Hegel<\/i> (1948).<\/p>\n<p>Que exist\u00eda en Luk\u00e1cs en antiestalinista reprimido se muestra claramente en su compromiso con la revoluci\u00f3n h\u00fangara de 1956, participan\u00addo con evidente riesgo de su vida en el gobierno disidente de Imre Nagy y neg\u00e1ndose ulteriormente a ninguna genuflexi\u00f3n m\u00e1s ante la arbitrariedad burocr\u00e1tica. El reencuentro de Luk\u00e1cs con la democracia de los consejos obreros y con la pasi\u00f3n cr\u00edtica se trasluce claramente en sus \u00faltimos escritos, especialmente. en lo que se ha considerado como su &#8216;testamento pol\u00edtico\u00bb sus Conversaciones con Abendroth, Kofler y Holz (<b>1<\/b>).<\/p>\n<p>Nos hemos acostumbrado a la aberraci\u00f3n de considerar a los cl\u00e1sicos como personajes de una sola pieza cuando, como es notorio en el caso de Luk\u00e1cs, concurren en su evoluci\u00f3n numerosas facetas intelectuales, que atraviesa momentos hist\u00f3ricos tremendamente complejos. Hay un Luk\u00e1cs lleno de contradicciones y rectificaciones, un Luk\u00e1cs ambivalente como nos explicaba Sacrist\u00e1n en una reciente conferencia en Barcelona (<b>2<\/b>). Hay un primer Luk\u00e1cs, el disc\u00edpulo de Georg Simmel y el neokantiano o neoficthetiano que ha estudiado concienzudamente Michael L\u00f6wy (<b>3<\/b>). Durante este per\u00edodo, Luk\u00e1cs publica dos obras que juegan un papel determinante en el pensamiento europeo: <i>El alma y las formas<\/i> y <i>Teor\u00eda de la novela<\/i>. En la primera ha visto Lucien Goldman el nacimiento del existencialismo, am\u00e9n del primer restablecimiento de la verdadera significaci\u00f3n tr\u00e1gica del pensamiento desde el punto de vista del neokantismo apolog\u00e9tico que tanta influencia tuvo en el pensamiento filos\u00f3fico de primero de siglo (recu\u00e9rdese su influencia en la socialdemocracia a trav\u00e9s del revisionismo y en la Rusia ulterior a 1905). En la segunda sienta las bases de una metodolog\u00eda nueva en la cr\u00edtica literaria. Este primer Luk\u00e1cs es un anticapitalista rom\u00e1ntico, idealista, desconfiado ante un movimiento obrero que ve interesado en un capitalismo que est\u00e1 imponiendo el mercantilismo entre las formas de vida tradicionales y en las artes.<\/p>\n<p>El segundo Luk\u00e1cs comienza adhiri\u00e9ndose a la revoluci\u00f3n rusa como expresi\u00f3n del mesianismo proletario y concluye con las Tesis de Blum de 1928. En 1918 se adhiere al partido comunista reci\u00e9n construido y, desde marzo a agosto de 1919, es comisario del pueblo de cultura en el gobierno de los consejos obreros h\u00fangaros. Perseguido con sa\u00f1a por la dictadura de Horty, Luk\u00e1cs se convierte desde la tribuna de \u00abKommunismus\u00bb en el te\u00f3rico izquierdista m\u00e1s vigoroso y audaz de la Internacional Comunista. Su obra desemboca en Historia y ciencia de clase(1923) que opera una importante renovaci\u00f3n del pensamiento marxista por la cual se desprende las dos categor\u00edas primordiales de la dial\u00e9ctica revolucionaria: de la totalidad y de la identidad del sujeto y el objeto (<b>4<\/b>). Todav\u00eda no se han publicado los <i>Cuadernos filos\u00f3ficos<\/i> de Lenin -decisivos para comprender la rectificaci\u00f3n permanente que opera el bolchevismo vivo desde 1914 a 1923-, y el libro provoca una aut\u00e9ntica conmoci\u00f3n tanto en la c\u00faspide entonces zinovievista del Komintern como en la socialdemocracia -Kautsky escribe una dura diatriba contra \u00e9l-, aunque hay que distinguir entre la cr\u00edtica a sus aspectos m\u00e1s d\u00e9biles -Ios que intentan justificar posiciones como la de la \u00abteor\u00eda de la ofensiva\u00bb que hab\u00eda dado lugar al desastre de la \u00abacci\u00f3n de marzo\u00bb en Alemania en 1921- y la descalificaci\u00f3n de una aportaci\u00f3n te\u00f3rica cuyo valor es imposible de exagerar .<\/p>\n<p>Con esta obra -cuya influencia intelectual es enorme y que trasciende al propio campo marxista llegando hasta Heideggard ya Sartre-, Luk\u00e1cs hace una de las primeras exposiciones globales de una filosof\u00eda marxista y dial\u00e9ctica, incorpora a la adquisici\u00f3n de la tradici\u00f3n socialista un n\u00famero muy importante de ideas nuevas, o que al menos hablan sido desechadas por las influencias positivas, neodarwinianas y Kantianas en el marxismo. Aparte del estudio de la reificaci\u00f3n \u00abHistoria y&#8230;\u00bb aporta quiz\u00e1s el primer an\u00e1lisis serio de las relaciones entre la concepci\u00f3n del mundo y las clases sociales, an\u00e1lisis que ha sido ampliamente utilizado para esclarecer ciertos cap\u00edtulos de la historia de los m\u00e9todos en ciencias humanas, as\u00ed como para reestructurar la historia de la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana tan determinante en la conformaci\u00f3n del pensamiento marxis\u00adta&#8230;<\/p>\n<p>El fracaso de la tendencia izquierdis\u00adta hace que sus principales exponentes se escindan del movimiento comunista, para desaparecer al cabo de los a\u00f1os -no sin dejar una obra nada desde\u00f1able y sobre cuya influencia queda mucho que decir todav\u00eda-, o adaptarse a las diferentes opciones del campo comunista. Luk\u00e1cs se adapta vi\u00e9ndose obligado a abjurar de su obra, curiosamente descalificada y excomul\u00adgada en un momento an\u00e1logo en el que se har\u00e1 lo propio con la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente y en que har\u00e1 sus primeras armas la \u00abbolchevi\u00adzaci\u00f3n\u00bb y el \u00absocialismo en un s\u00f3lo pa\u00eds\u00bb. A finales de los a\u00f1os veinte, tras la muerte de Jeno Landler (el m\u00e1s coherente y antiburocr\u00e1tico de los dirigentes hist\u00f3ricos del PC h\u00fangaro, y con el que Luk\u00e1cs estuvo siempre muy ligado en oposici\u00f3n a la tendencia de Bela Kun), Luk\u00e1cs lleva a cabo su \u00faltima batalla interna en el partido. Se opone al esquema del \u00abtercer per\u00edodo\u00bb y escribe las famosas \u00abTesis de Blum\u00bb (Blum era su seud\u00f3nimo en la clandestinidad). Se ha dicho que estas representan un adelanto de las propuestas del Frente Popular, pero esto es muy discutible ya que invierten el punto cardinal de estas; para \u00abBlum\u00bb no se trata de supeditar el bloque democr\u00e1tico a la hegemon\u00eda pol\u00edtica de la burgues\u00eda \u00abliberal\u00bb para una alternativa \u00abdemocr\u00e1tica\u00bb, por el contrario, lo que pretende es que la clase obrera asuma este papel en la lucha democr\u00e1tica contra el fascismo y las dictaduras de derechas pero para avanzar el socialismo mediante una l\u00ednea de ruptura. Este planteamiento tiene a nuestro juicio m\u00e1s connotacio\u00adnes con las posiciones del \u00faltimo Gramsci y con las de la Oposici\u00f3n de izquierda que con las que dar\u00e1n lugar a los desastres de Francia y Espa\u00f1a<\/p>\n<p>Al ser derrotado por la fracci\u00f3n estalinista, Luk\u00e1cs abandona toda voluntad de representar una alternativa a la direcci\u00f3n. En un documento lleno de iron\u00eda otorga a Bela K un una capaci\u00addad de hacer pol\u00edtica comunista que el reconoce no poseer. En Ios a\u00f1os siguientes, Luk\u00e1cs cae en el ostracismo y no publica m\u00e1s que algunos art\u00edculos breves hasta 1932.<\/p>\n<p>Pero al contrario que la mayor parte de intelectuales comunistas -y de \u00abcompa\u00f1eros de ruta\u00bb- que sirvieron bajo, las filas del estalinismo en los a\u00f1os m\u00e1s negro, Luk\u00e1cs hab\u00eda vivido intensamente el per\u00edodo leninista y fue durante muchos a\u00f1os un militante de primera fila que trabaj\u00f3 para revoluci\u00f3n como ministro: como militar y como activista clandestino, hasta fue secretario general del partido en 1928. Fue el que redact\u00f3 las tesis oficiales de entonces en las que se rechazaba impl\u00ed\u00adcitamente las perspectivas apocal\u00edpticas que sirvi\u00f3 al VI Congreso del Komintern para desarrollar su pol\u00edtica de social fascismo.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 no opta por el calvario de la Oposici\u00f3n como fue el caso de Korsch y Gramsci, con los que tuvo tanto en com\u00fan? Hay poderosas razones objetivas en ello como el triunfo del nazismo que lo obliga a buscar refugio en la URSS donde permanecer\u00e1 hasta el final de la Il Guerra Mundial, pero hay tambi\u00e9n, Como ya hemos subrayado m\u00e1s atr\u00e1s, unas razones subjetivas. Hay en el mejor Luk\u00e1cs una fetichizaci\u00f3n del partido. En su obra sobre Lenin \u2013tan sugerente por otros motivos, en particular el que se refiere a la actualidad de la revoluci\u00f3n- nunca se habla del bolchevismo real sino del partido ideal. Esto se expresa mucho m\u00e1s claramente en escritos en que habla de que la Internacional Comunista no deber\u00eda de existir m\u00e1s que como ideal -como lo que debe de ser- y no como lo que era. El Luk\u00e1cs de los a\u00f1os treinta derrotado, sumido en la desesperaci\u00f3n ante el auge de la irracio\u00adnalidad fascista y reaccionaria, trata de establecer su propio juego con el estalinismo cuyo significado m\u00e1s pro\u00adfundo est\u00e1 muy lejos de comprender.<\/p>\n<p>No hay que olvidar que Luk\u00e1cs es siempre un extra\u00f1o en su propio partido, carece de apoyos colectivos y trabaja siempre en el exilio, en muchos casos desvinculado de los centros intelectua\u00adles de la \u00e9poca. Sacrist\u00e1n ha subrayado muy certeramente esta situaci\u00f3n como trasfondo de algunas de sus posiciones m\u00e1s aberrantes. En la URSS, Luk\u00e1cs posiblemente idea una f\u00f3rmula de modus vivendis: por un lado aparece como un incondicional propagandista del estalinismo, en tanto que por otro elabora su propia producci\u00f3n te\u00f3rica independiente de las directrices del aparato. Esto se manifiesta no solamen\u00adte en trabajos ocasionales como <i>\u00bfTribuno del pueblo o bur\u00f3crata?,<\/i> sino tambi\u00e9n en una oposici\u00f3n sistem\u00e1\u00adtica al dogmatismo c\u00ednico de la pol\u00edtica cultural de Zdanov-Stalin. De esta manera, el m\u00e1s alto\u00bb exponente de la cr\u00edtica literaria en el movimiento comunista oficial jam\u00e1s Ilegar\u00e1 a aceptar las premisas del \u00abrealismo socialista\u00bb. Evidentemente, hay en este Luk\u00e1cs que va desde 1928 a 1956 -un tercer Luk\u00e1cs para seguir nuestro esquema\u00ad un notable desv\u00edo de lo que tradicional\u00admente se ha entendido como un intelec\u00adtual org\u00e1nico marxista. Luk\u00e1cs desarrolla su trabajo en la periferia de fa pol\u00edtica, algo que otros intelectuales marxistas preocupados tambi\u00e9n por el arte y la literatura como Frank Merhing, George Plejanov, Gramsci o Trotsky, jam\u00e1s hicieron y que Anderson ha visto como una de las caracter\u00edsticas del marxismo occidental bajo el estalinismo.<\/p>\n<p>Sin embargo, sin justificar esta actitud hay que reconocer que al escoger la adaptaci\u00f3n, y \u00e9sta era la \u00fanica salida posible para Luk\u00e1cs y que nunca abandon\u00f3 su conexi\u00f3n con el ideal emancipador del marxismo. Para Luk\u00e1cs se trataba como del <i>Galileo<\/i> de Brecht, de doblegarse sin negar el eje de su pensamiento y de abordar una tarea de una indiscutible entidad revoluciona\u00adria: hacer un \u00abpuente\u00bb entre la mejor cultura cl\u00e1sica producida por la burgues\u00eda y el marxismo revolucionario. Por esta raz\u00f3n, Luk\u00e1cs nunca lleg\u00f3 a ser aceptado en los medios del aparato estalinista. Ya en 1940 salv\u00f3 milagrosa\u00admente el pellejo gracias a la solidaridad de numerosos artistas e intelectuales como los hermanos Mann, y algo parecido ocurrir\u00e1 al final de la d\u00e9cada siguiente, en medio de las \u00abpurgas\u201d contra los sospechosos de \u00abtitoismo\u00bb en los pa\u00edses del Este y que dar\u00e1 lugar al estallido de la \u00abCuesti\u00f3n Luk\u00e1cs\u00bb, levantada por un funcionario estalinista, Josef Revai y que habla sido, parad\u00f3jicamente, disc\u00edpulo suyo. Luk\u00e1cs ser\u00e1 acusado de los peores desafueros -entre ellos el de \u00abtrotskista\u00bb-, y se salv\u00f3 no menos mi\u00adlagrosamente por la solidaridad activa de la izquierda intelectual europea. En esta \u00e9poca, Luk\u00e1cs es ya figura internacional y sus obras se han traducido a multitud de idiomas, aunque no precisa\u00admente al ruso donde es un conocido sospechoso a pesar de su acendrado conservadurismo en el gusto literario, gusto que le llevar\u00e1 a rechazar a autores como Kafka, Joyce e incluso a alguien pol\u00edticamente tan af\u00edn a \u00e9l como Brecht. Pero no se puede olvidar que esto son momentos en los que la obra de un \u00e1guila vuela a la altura de las gallinas.<\/p>\n<p>La \u00abcuesti\u00f3n Luk\u00e1cs\u00bb se plantea con mayor claridad desde 1956. la nueva izquierda discute sobre lo que hay de \u00e9l de paja y de trigo -por ejemplo, en la Cuarta Internacional hay una interesan\u00adte pol\u00e9mica entre George Novack y Michael L\u00f6wy y en y sus \u00faltimos escritos pol\u00edticos se plantea con aguda lucidez algunos de los temas que m\u00e1s van a preocupar a los revolucionarios de nuestro tiempo. Por eso, hay que decir que incluso desde una posici\u00f3n de rechazo, la importancia de Luk\u00e1cs no puede ser discutida ni su legado puede ser subestimado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(1) Editada en Alianza en 1969<\/p>\n<p>(2) En un acto organizado por el \u00abco\u00adlectivo Imprecor\u00bb en la Librer\u00eda Leviat\u00e1n (30-04-1985) del que nos sentimos orgullo\u00adsos<\/p>\n<p>(3) En <i>Para una sociolog\u00eda de los intelectuales revolucionarios (la evoluci\u00f3n pol\u00edtica de Luk\u00e1cs 1909\u00ad1929<\/i>), Ed, Siglo XXI, Madrid. 1978), L\u00f6wy se ocupa tambi\u00e9n de Luk\u00e1cs en dos obras m\u00e1s publica\u00addas en castellano: <i>Dial\u00e9ctica y revoluci\u00f3n<\/i> (Ed, Siglo XXI) y <i>El marxismo olvidado<\/i> (Fontamara) Esta \u00faltima editorial ha publicado uno de los mejores monograf\u00edas sobre Luk\u00e1cs, la de Istv\u00e1n M\u00e9sz\u00e1ros: <i>El pensa\u00admiento y la obra de Luk\u00e1cs<\/i>.<\/p>\n<p>(4) Este trabajo ha sido publicada por Grijalbo en edici\u00f3n <i>Obras <\/i>de Luk\u00e1cs y en la colecci\u00f3n Instrumento por<\/p>\n<p>(*) Tal como he podido comprobar por una grabaci\u00f3n del acto, este texto fue algo as\u00ed como una \u201cgu\u00eda\u201d para mi intervenci\u00f3n, y en el que \u2013en contra de lo que se ha dicho- no estaba presente Jos\u00e9 M\u00aa Valverde. Imprecor organiz\u00f3 otro acto con Jos\u00e9 M\u00aa Valverde y el c\u00f3nsul nicarag\u00fcense en Barcelona, en el que, por cierto, mi intervenci\u00f3n estuvo centrada en los escritos de Luis Araquistain en <i>Leviatan <\/i>en defensa de la causa de Sandino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P>       Ciertamente, ser&iacute;a muy dif&iacute;cil que nos hici&eacute;ramos una idea de la trascendencia del legado intelectual de Luk&aacute;cs &ndash;para Michael L&ouml;wy se trata del m&aacute;s importante fil&oacute;sofo vinculado al socialismo despu&eacute;s de Marx, en tanta que para Lucien Goldman se trata simplemente del principal fil&oacute;sofo de la primera mitad del siglo veinte-, si nos fijamos unilateralmente del apagado eco que el centenario de su nacimiento ha tenido entre nosotros. El balance es triste: alg&uacute;n art&iacute;culo, unos pocos actos y debates minoritarios y como trasfondo la ca&iacute;da en picado de obras de y sobre Luk&aacute;cs en las librer&iacute;as (una editorial como Grijalbo que se ha enriquecido con obras marxistas cort&oacute; dr&aacute;sticamente la edici&oacute;n de sus Obras Completas e incluso ha quitado de sus cat&aacute;logos las hasta ahora publicadas, traducidas en su mayor parte por Manuel Sacrist&aacute;n).<\/P><P>      Naturalmente esta oscuridad no apunta contra el valor, ambivalente, desigual pero   indiscutible, del autor de Historia y conciencia de clase, sino que nos dibuja un amargo retrato sobre la situaci&oacute;n de declive al que nos ha arrastrado la pol&iacute;tica desmovilizadora e institucional del reformismo, y nos da una idea sobre las enormes palancas que ha de mover la izquierda que lucha para reconstruir las condiciones de una nueva iniciativa en la recuperaci&oacute;n de la hegemon&iacute;a pol&iacute;tico-cultural del movimiento obrero y alternativo. Tambi&eacute;n nos revela la superficialidad del arraigo cultural del pensamiento socialista en la recomposici&oacute;n de la izquierda bajo el franquismo, cuando Luk&aacute;cs se convirti&oacute; en uno de los cl&aacute;sicos revolucionarios m&aacute;s apreciados por una izquierda que todav&iacute;a no so&ntilde;aba con despachos ni con &quot;desencantos&quot;.<\/P><P>      Luk&aacute;cs fue un pensador de categor&iacute;a enciclop&eacute;dica, con una obra tan extensa (sus primeros escritos datan de1908 y los &uacute;ltimos de 1971, fecha de su fallecimiento) como controvertida. Extra&ntilde;a es la obra de Luk&aacute;cs que no causa un debate: aunque su extremo m&aacute;s discutido ha sido sin duda su adaptaci&oacute;n al estalinismo. Adaptaci&oacute;n que ha servido a muchos para descalificar sumariamente su obra en la que no faltan miserias pero sobre cuya grandeza no se puede discutir.<\/P><P>      Hay en esta negaci&oacute;n de Luk&aacute;cs un ejemplo del refr&aacute;n franc&eacute;s en el que se tira al ni&ntilde;o con el agua sucia, deporte &eacute;ste muy extendido &uacute;ltimamente entre la nueva derecha compuesta en muchos casos por ex-comunistas como la disc&iacute;pula del propio Luk&aacute;cs, Agnes Heller. Tambi&eacute;n hay una notable ignorancia ya que se hace con su per&iacute;odo estalinista una especie de ojo de pez con el que se cubre una obra que precede al ascenso de Stalin y que revive con renovado vigor tras la tras la oportuna muerte de &eacute;ste. Se desconoce que incluso en su &eacute;poca m&aacute;s negativa Luk&aacute;cs fue entre otras cosas un importante investigador de los escri&shy;tos de Marx, un audaz renovador en la cr&iacute;tica literaria y un cr&iacute;tico de la pol&iacute;tica oficial en textos como &iquest;Tribuno del pueblo o bur&oacute;crata?, en el que -seg&uacute;n los que lo conocen&shy; hizo la cr&iacute;tica m&aacute;s acerva al estalinismo que se haya hecho en la URSS desde la expulsi&oacute;n de Trotsky.<\/P><P>      Reconocer la existencia de una ambivalencia en la obra de Luk&aacute;cs, no significa pasar la esponja sobre alguno de los cap&iacute;tulos m&aacute;s siniestros de su trayectoria, precisamente aquellos en que -quiz&aacute;s para hacerse perdonar su heterodoxia- se convirti&oacute; en el &quot;martillo de herejes&quot; y trat&oacute; despiada&shy;damente a los que como Trotsky hab&iacute;an osado oponerse al estalinismo, mostrando una vinculaci&oacute;n con las idead marxistas y con la clase obrera que &eacute;l hab&iacute;a carecido. La tragedia de Luk&aacute;cs fue que mientras hac&iacute;a esto aceptaba &quot;a su manera&quot; la definici&oacute;n del car&aacute;cter termidoriano y bonapartista que hab&iacute;a avanzado Trotsky. Pero partiendo de esta premisa, Luk&aacute;cs llega a una conclusi&oacute;n opuesta: efect&uacute;a una  comparaci&oacute;n abusiva entre la Francia jacobina y bonapartista y la Rusia que conoci&oacute; para deducir un balance globalmente positivo y una actitud de reformista pasivo. En este sentido se expresa en sus escritos de los a&ntilde;os treinta sobre la literatura y el pensamiento cl&aacute;sico alem&aacute;n y pondera, a pesar de todas sus reservas, el hecho positivo que dos grandes cerebros de la cultura cl&aacute;sica alemana como Goethe y Hegel se reconciliaron con el devenir &quot;realista&quot; de la revoluci&oacute;n francesa (en el caso del segundo hasta con el Estado prusiano), y Luk&aacute;cs llega a sugerir que fue por esta actitud de &quot;Real-politik&quot; por lo que ambos alcanzan la cima intelectual. Esta interpretaci&oacute;n subyace todav&iacute;a en una de sus obras m&aacute;s importantes, El joven Hegel (1948).<\/P><P>       Que exist&iacute;a en Luk&aacute;cs en antiestalinista reprimido se muestra claramente en su compromiso con la revoluci&oacute;n h&uacute;ngara de 1956, participan&shy;do con evidente riesgo de su vida en el gobierno disidente de Imre Nagy y neg&aacute;ndose ulteriormente a ninguna genuflexi&oacute;n m&aacute;s ante la arbitrariedad burocr&aacute;tica. El reencuentro de Luk&aacute;cs con la democracia de los consejos obreros y con la pasi&oacute;n cr&iacute;tica se trasluce claramente en sus &uacute;ltimos escritos, especialmente. en lo que se ha considerado como su &#8216;testamento pol&iacute;tico&quot; sus Conversaciones con Abendroth, Kofler y Holz (1).<\/P><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[1001],"class_list":["post-479","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-materiales-para-la-refundacion-comunista","tag-georg-lukacs"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/479","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=479"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/479\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=479"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=479"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=479"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}