{"id":486,"date":"2006-10-22T00:00:00","date_gmt":"2006-10-22T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=486"},"modified":"2020-02-28T10:59:25","modified_gmt":"2020-02-28T09:59:25","slug":"octubre-tambien-se-llama-miguel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=486","title":{"rendered":"Octubre tambi\u00e9n se llama Miguel"},"content":{"rendered":"<p><strong>Palabras del Subcomandante Insurgente Marcos, le\u00eddas hoy, 8 de octubre de 2004, en el Estadio V\u00edctor Jara, de Santiago de Chile, en homenaje a Miguel Enr\u00edquez<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>EJ\u00c9RCITO ZAPATISTA DE LIBERACI\u00d3N NACIONAL.<br \/>\nM\u00c9XICO.<\/p>\n<p>Octubre del 2004.<\/p>\n<p>Al Pueblo de Chile:<br \/>\nA la Juventud Chilena:<\/p>\n<p>Hermanos y hermanas de Chile.<\/p>\n<p>Les hablo a nombre de las mujeres, hombres, ni\u00f1os y ancianos del Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional, ind\u00edgenas mayas en su inmensa mayor\u00eda, que resistimos en las monta\u00f1as del sureste mexicano contra el neoliberalismo y por la humanidad.<\/p>\n<p>Reciban todos y todas, j\u00f3venes chilenos, nuestro saludo zapatista.<\/p>\n<p>Agradecemos a los hermanos y hermanas que hoy nos dieron la oportunidad de que nuestra palabra llegue hasta el Chile rebelde.<\/p>\n<p>Pedimos para \u00e9sta nuestra palabra, un lugar en su rabia de ustedes, en su dolor y, sobre todo, en su esperanza.<\/p>\n<p>No voy a hablarles de los zapatistas mexicanos, de nuestra lucha, de nuestros anhelos, de nuestros sue\u00f1os, de nuestras pesadillas, de nuestra resistencia. Despu\u00e9s de todo, comparados con los hombres y mujeres, particularmente los paridos por estas tierras, que han iluminado los cielos de Latinoam\u00e9rica, los zapatistas seguimos siendo a\u00fan una lucecita d\u00e9bil y lejana.<\/p>\n<p>No, nuestra palabra es ahora para unir nuestro saludo y nuestro homenaje a un latinoamericano, a un chileno del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, ca\u00eddo en combate contra la dictadura pinochetista el 5 de octubre de 1974.<\/p>\n<p>Hoy nuestra palabra es para saludar a Miguel Enr\u00edquez Espinosa.<\/p>\n<p>Y lo saludamos hoy, hoy que bajo los cielos de Am\u00e9rica Latina, \u00e9sa que duele del Bravo a la Patagonia, los poderosos nos ponen en las manos un pu\u00f1ito de polvo y nos dicen: \u201cEsto es lo que queda de tu patria\u201d.<\/p>\n<p>Y hoy, esos mismos, los de arriba, nos muestran las im\u00e1genes de la geograf\u00eda que han impuesto en parte de nuestros suelos:<\/p>\n<p>Donde hab\u00eda una bandera, hoy hay un centro comercial.<\/p>\n<p>Donde hab\u00eda una historia, hoy hay un puesto de comida r\u00e1pida.<\/p>\n<p>Donde florec\u00eda el copihue, hoy hay un p\u00e1ramo.<\/p>\n<p>Donde hab\u00eda memoria, hoy hay olvido.<\/p>\n<p>En lugar de justicia, limosna.<\/p>\n<p>En lugar de Patria, un mont\u00f3n de escombros.<\/p>\n<p>En lugar de memoria, inmediatez.<\/p>\n<p>En lugar de libertad, una tumba.<\/p>\n<p>En lugar de democracia, un spot publicitario.<\/p>\n<p>En lugar de realidades, cifras.<\/p>\n<p>Ellos, los de arriba, nos dicen: \u201c\u00c9ste es el futuro que te prometimos, disfr\u00fatalo\u201d.<\/p>\n<p>Eso nos dicen y mienten.<\/p>\n<p>Este futuro se parece demasiado al pasado.<\/p>\n<p>Y, si miramos con atenci\u00f3n, tal vez veamos que ellos, los de arriba, son los mismos de ayer.<\/p>\n<p>Los que, igual que ayer, hoy nos piden paciencia, madurez, sensatez, resignaci\u00f3n, rendici\u00f3n.<\/p>\n<p>Esto ya lo hemos visto, lo hemos o\u00eddo antes.<\/p>\n<p>Los zapatistas recordamos. Sacamos la memoria de nuestras mochilas guerrilleras, de nuestros bolsillos de los uniformes de campa\u00f1a.<\/p>\n<p>Recordamos.<\/p>\n<p>Porque hubo un tiempo en que toda la Am\u00e9rica Latina estaba aqu\u00ed nomasito.<\/p>\n<p>Bastaba estirar la mano y se tocaban los corazones de los pueblos latinoamericanos.<\/p>\n<p>Bastaba voltear un poco la mirada y ah\u00ed estaban el rel\u00e1mpago desparramado del Amazonas, la cicatriz indeleble de los Andes, el soberbio estar del Aconcagua, la interminable Tierra de Fuego, el siempre inquieto Popocat\u00e9petl.<\/p>\n<p>Y con ellos estaban los pueblos que les dieron nombre y vida.<\/p>\n<p>Porque hubo un tiempo en que Chile y todos los pa\u00edses de la Am\u00e9rica Latina quedaban m\u00e1s cerca de M\u00e9xico que el imperio que, desde el norte geogr\u00e1fico y social, impone lejan\u00edas a quienes compartimos la vecindad de la historia.<\/p>\n<p>Hubo un tiempo.<\/p>\n<p>Tal vez todav\u00eda es ese tiempo.<\/p>\n<p>Hoy, como ayer, el dinero hermana soberbias.<\/p>\n<p>Hoy, como ayer, de la mano de las poderosas trasnacionales, el poder militar extranjero pretende hoyar nuestros suelos, a veces embozado en uniformes de ej\u00e9rcitos locales, o con asesores, embajadas, consulados, agentes encubiertos.<\/p>\n<p>Hoy, como ayer, esos dineros intentan comprar certificados legales de impunidad para los gorilas que les sirvieron y que, siempre lo supimos, cuando dec\u00edan \u201cPatria\u201d no hablaban de Chile, de Argentina, de Uruguay, de Bolivia, de Brasil. No, la bandera que saludaban era la de las barras y las turbias estrellas.<\/p>\n<p>Hoy, como ayer, el norte revuelto y brutal cerca y pretende asfixiar esa solitaria estrella de dignidad que brilla en el caribe.<\/p>\n<p>Hoy, como ayer, los gobiernos de algunos de nuestros pa\u00edses le sirven de triste comparsa en el innoble empe\u00f1o de doblegar al pueblo de Cuba.<\/p>\n<p>Hoy, como ayer, el imperio que se abroga el papel de polic\u00eda mundial y atropella leyes, razones, pueblos, es el mismo.<\/p>\n<p>Hoy, como ayer, quien pretende desestabilizar a gobiernos legales y leg\u00edtimos, pero que no le son subordinados (ayer Chile, hoy Venezuela, siempre Cuba), es el mismo.<\/p>\n<p>Hoy, como ayer, aquel sistema que se erige sobre la mentira, el enga\u00f1o, el fraude, la dictadura del dinero, pretende darnos lecciones de democracia, de libertad, de justicia.<\/p>\n<p>Hoy, como ayer, quien democratiza el dolor, la miseria, la muerte para los pueblos de nuestra Am\u00e9rica, es el mismo.<\/p>\n<p>Hoy, como ayer, quien persigue, quien tortura, quien encarcela, quien mata, es el mismo.<\/p>\n<p>Hoy, como ayer, se nos hace la guerra, en veces con balas, en veces con programas econ\u00f3micos, siempre con mentiras.<\/p>\n<p>Hoy, como ayer, el terror real, el que de arriba viene, llama al dios para justificarse.<\/p>\n<p>Hoy, como ayer, se pretende ocultarnos que s\u00ed, que es un dios quien los alienta, pero es el dios del dinero.<\/p>\n<p>Hoy, como ayer, en algunos pa\u00edses los pusil\u00e1nimes son gobiernos.<\/p>\n<p>Hoy, como ayer, las claudicaciones se disfrazan con argumentos complejos, encuestas, trajes de marcas exclusivas, espejos vueltos del rev\u00e9s.<\/p>\n<p>Tal vez todav\u00eda es ese tiempo.<\/p>\n<p>Tal vez no.<\/p>\n<p>Porque hoy, el nuevo y complicado ropaje con el que se viste la brutalidad de la ganancia para los menos, a costa de la p\u00e9rdida para los m\u00e1s, lleva adelante una verdadera guerra mundial contra la humanidad.<\/p>\n<p>Naciones enteras son devastadas.<\/p>\n<p>Se conquistan territorios.<\/p>\n<p>Se reordena la geograf\u00eda mundial.<\/p>\n<p>Se derrumban las fronteras para los dineros y se alzan para los pueblos.<\/p>\n<p>Las culturas hist\u00f3ricas de nuestros pueblos tratan de ser suplantadas por frivolidades instant\u00e1neas.<\/p>\n<p>En algunos pa\u00edses, en lugar de gobiernos nacionales hay gerencias regionales.<\/p>\n<p>Se malbaratan los recursos naturales, la tierra, la historia; y sobre las cordilleras que zurcen y unen Am\u00e9rica desde el sur del Bravo hasta la Tierra de Fuego, quieren plantar un letrero que anuncia, que advierte, que amenaza: \u201cSe vende\u201d.<\/p>\n<p>Los pobres, los despose\u00eddos, es decir, quienes forman la inmensa mayor\u00eda de la humanidad, son confiscados y clasificados.<\/p>\n<p>Confiscados de su dignidad, clasificados en las periferias de las grandes ciudades, en las orillas de los programas gubernamentales, en los rincones del futuro que ahora se decide, en algunos pa\u00edses, no en los parlamentos o en las casas nacionales de gobierno, sino en las juntas de accionistas de las multinacionales.<\/p>\n<p>Hoy la explotaci\u00f3n es m\u00e1s brutal que nunca antes en la historia de la humanidad, hoy el cinismo es credo filos\u00f3fico de quienes pretenden gobernar el planeta, es decir, de quienes tienen todo, menos verg\u00fcenza.<\/p>\n<p>Hoy la guerra contra la humanidad, es decir, contra la raz\u00f3n, es m\u00e1s mundial que nunca antes.<\/p>\n<p>Hoy la guerra es en todos los frentes y en todos los pa\u00edses.<\/p>\n<p>Si ayer era un deber oponerse, luchar, resistir frente a la est\u00fapida l\u00f3gica de la ganancia, hoy es, simple y llanamente, un asunto de supervivencia individual, local, regional, nacional, continental, mundial.<\/p>\n<p>Hermanos y hermanas de Chile:<\/p>\n<p>Hubo un tiempo en que toda la Am\u00e9rica Latina quedaba aqu\u00ed nomasito.<\/p>\n<p>Tal vez todav\u00eda es ese tiempo.<\/p>\n<p>Tal vez la memoria colectiva que, como latinoamericanos nos da identidad, tome nombres y fechas en el calendario para decir, para decirnos, que hay una patria m\u00e1s grande que la que nos da bandera.<\/p>\n<p>\u00bfCon cu\u00e1ntos nombres se viste el calendario del dolor de nuestras tierras?<\/p>\n<p>Si en nuestra Am\u00e9rica, Ernesto Che Guevara es uno de los nombres con el que Octubre se levanta, el calendario de los de abajo que somos se ilumina cuando se llama Turcios Lima y Yon Sosa en Guatemala, Roque Dalton en El Salvador, Carlos Fonseca en Nicaragua, Camilo Torres en Colombia, Carlos Lamarca y Carlos Marighela en Brasil, Inti y Coco Peredo en Bolivia, Ra\u00fal Sendic en Uruguay, Roberto Santucho en Argentina, C\u00e9sar Y\u00e1\u00f1ez en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Y s\u00f3lo nombro a algunos de los muchos que decidieron en nuestra Am\u00e9rica Latina, en su tiempo y en su modo, ponerle un gatillo a la esperanza y que, a la dosis de ternura que nos exige Latinoam\u00e9rica para amarla, agregaron una cierta dosis de plomo\u2026 y de sangre\u2026 su sangre.<\/p>\n<p>El problema con todos esos que duelen en el calendario, es que no se van as\u00ed nom\u00e1s. No, al contrario, se van dej\u00e1ndonos como una deuda, como algo que debemos saldar para poder nombrarlos sin verg\u00fcenza, sin pena.<\/p>\n<p>Hay quien se\u00f1ala que aquellos hombres y mujeres que tomaron y toman como camino la rebeld\u00eda armada tuvieron, o tienen, una fascinaci\u00f3n por la muerte, vocaci\u00f3n para el martirio, ansias mesi\u00e1nicas; que s\u00f3lo desean un lugar en las canciones de protesta, en las poes\u00edas, en los corridos populares, en las camisetas juveniles, en los puestos de souvenirs del turismo revolucionario.<\/p>\n<p>Hay quien piensa y dice que las causas se derrotan cuando mueren quienes las luchan, es decir, quienes las viven.<\/p>\n<p>Hay quien dice que el doloroso octubre latinoamericano rompi\u00f3 en pedazos la esperanza en Chile, en Uruguay, en Argentina, en Bolivia, en M\u00e9xico, en toda la Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Puede que sea as\u00ed<\/p>\n<p>Pero puede que no.<\/p>\n<p>Puede ser que quienes, como Miguel, se armaron para decir \u201cNo\u201d, en realidad estaban diciendo \u201cS\u00ed\u201d a un ma\u00f1ana entonces lejano.<\/p>\n<p>Puede ser que quienes, como Miguel, pusieron fuego a su palabra, no lo hicieron para incendiar con la muerte, sino para iluminar la vida.<\/p>\n<p>Puede ser que quienes, como Miguel, pensaron y dispararon, no lo hicieron para tener un lugar en el museo de la nostalgia revolucionaria, sino para que los pueblos, todos, tuvieran un lugar en el mundo.<\/p>\n<p>Puede ser que el calendario en el que transcurra el ma\u00f1ana no tenga nombres o, mejor a\u00fan, tenga todos los nombres.<\/p>\n<p>Porque puede ser que para eso fue que las ausencias que dolemos en cada mes latinoamericano, pusieron una crucecita en el calendario, como la que duele este 5 de octubre.<\/p>\n<p>Puede ser, porque esas ausencias, en lugar del hueco, dejan las ganas de luchar la esperanza, que es as\u00ed como nosotros los zapatistas decimos \u201ccambiar el mundo\u201d.<\/p>\n<p>Puede ser.<\/p>\n<p>Puede ser que la esperanza se alimente, como nuestra Am\u00e9rica, de la memoria.<\/p>\n<p>Y puede ser que la memoria no sea otra cosa que el pegamento para volver a unir la esperanza que se ha roto en el calendario que nos imponen.<\/p>\n<p>Puede ser que esa memoria, la que hoy nos convoca y vuelve a poner a la Am\u00e9rica Latina aqu\u00ed nomasito, no sea una herencia que esos dolores nos legaron, sino un deber que nos marcan.<\/p>\n<p>Puede ser.<\/p>\n<p>Tal vez para saberlo es que estamos aqu\u00ed, incluso los que no estamos.<\/p>\n<p>Porque puede ser que el hoy no sea igual al ayer.<\/p>\n<p>Un revolucionario chileno, de \u00e9sos que hac\u00edan temblar cuando empu\u00f1aban una guitarra, V\u00edctor Jara, tal vez pensando en los tiempos que hoy cargamos, dijo, nos dijo, nos dice que \u201cEs dif\u00edcil encontrar en la sombra claridad, cuando el sol que nos alumbra descolora la verdad\u201d. Y dijo, nos dijo, nos dice. \u201cOjal\u00e1 encuentre camino para seguir caminando\u201d.<\/p>\n<p>Y fue en tierras chilenas, hace mucho tiempo, que Manuel Rodr\u00edguez dijo, nos dijo, nos dice, como mostrando el camino, \u201cA\u00fan tenemos Patria ciudadanos\u201d.<\/p>\n<p>Y otro uno, tambi\u00e9n chileno, aqu\u00ed nom\u00e1s cerca y bajo la metralla que le buscaba el coraz\u00f3n, tuvo la entereza y sabidur\u00eda para decir, para decirnos, \u201cm\u00e1s temprano que tarde, de nuevo se abrir\u00e1n las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor\u201d<\/p>\n<p>Puede ser que el hoy no sea igual al ayer.<\/p>\n<p>Puede ser que se hayan aprendido las lecciones y, pronto, donde antes se emborronaban cuartillas en la historia latinoamericana, se enmendar\u00e1 la letra y terminar\u00e1 por leerse, con la claridad de quienes miran desde abajo, que \u201cdemocracia\u201d, \u201clibertad\u201d y \u201cjusticia\u201d son palabras graves y que se acent\u00faan en el coraz\u00f3n, es decir, en el lado izquierdo del pecho colectivo que somos.<\/p>\n<p>Quisiera decir que venceremos, que no nos mover\u00e1n, que el futuro ser\u00e1 nuestro, que romperemos mil cadenas, que la libertad es un horizonte cercano; pero nosotros los zapatistas creemos que no ser\u00e1 as\u00ed porque lo depare un destino oculto o manifiesto, sino porque trabajemos y luchemos por ello.<\/p>\n<p>Hermanos y hermanas:<\/p>\n<p>Esto quiere decirles nuestra palabra:<\/p>\n<p>Bien haya la vena abierta de Am\u00e9rica Latina que se llama Chile y que tiene en la sangre no a la ITT, no a la Anaconda Copper, no a la United Fruit, no a la Ford, no al Banco Mundial, no a Pinochet, ni a los nombres con los que ahora se visten unas y otros, sino a sus obreros, sus campesinos, sus estudiantes, sus mapuches, sus mujeres, sus j\u00f3venes, su V\u00edctor Jara, su Violeta Parra, su Salvador Allende, su Pablo Neruda, su Manuel Rodr\u00edguez, su Miguel Enr\u00edquez, su memoria.<\/p>\n<p>Hermanos y hermanas de Chile:<\/p>\n<p>Reciban todos y todas el saludo de quienes los admiramos y queremos, nosotros, los zapatistas mexicanos.<\/p>\n<p>\u00a1Salud Chile!<\/p>\n<p>Desde las monta\u00f1as del Sureste Mexicano.<\/p>\n<p>Subcomandante Insurgente Marcos.<br \/>\nM\u00e9xico, Octubre del 2004.<\/p>\n<p>P.D.- Disculpen si mis palabras no han sido una arenga, como si lo fue la vida y la muerte de quien, treinta a\u00f1os despu\u00e9s, hoy nos llama. En realidad nosotros s\u00f3lo quer\u00edamos aprovechar este acto para pedirles a todos ustedes, humildemente, respetuosamente, que, en nuestro nombre, pongan un rojo copihue en la tierra que lo guarda, y que le digan a \u00e9l que ac\u00e1, en las monta\u00f1as del sureste mexicano, Octubre tambi\u00e9n se llama Miguel.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Palabras del Subcomandante Insurgente Marcos, le\u00eddas hoy, 8 de octubre de 2004, en el Estadio V\u00edctor Jara, de Santiago de<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-486","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-america-latina"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/486","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=486"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/486\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=486"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=486"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=486"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}