{"id":488,"date":"2006-10-22T00:00:00","date_gmt":"2006-10-22T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=488"},"modified":"2020-02-28T11:19:59","modified_gmt":"2020-02-28T10:19:59","slug":"el-comunismo-consciencia-critica-del-movimiento-democratico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=488","title":{"rendered":"El comunismo, consciencia cr\u00edtica del movimiento democr\u00e1tico"},"content":{"rendered":"<p><strong>1. Comunismo, comunismos. <\/strong><\/p>\n<p>\u201cSaremmo dei rivoluzionari ben pietosi e irresponsabili se lasciassimo pasivamente compiersi i fatti compiutti, giustificandone a priori la necessit\u00e0\u201d.<\/p>\n<p><strong>Antonio Gramsci a Palmiro Togliatti<\/strong>,<\/p>\n<p>26 de octubre de 1926<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos treinta a\u00f1os el revisionismo hist\u00f3rico ha contaminado nuestro recetario de conceptos e incluso la agenda de los nuestros tareas. Se trata de un caso cl\u00e1sico de hegemon\u00eda pol\u00edtica y cultural.<\/p>\n<p>A menudo la autofobia (para decirlo con Losurdo<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>) que afecta a los comunistas despu\u00e9s de la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn, ha dado lugar a una especie de \u201cs\u00edndrome de Estocolmo\u201d ideol\u00f3gico que se traduce en la utilizaci\u00f3n de los conceptos, de la gram\u00e1tica y de la ret\u00f3rica del discurso dominante. Lo que suele producir dos actitudes aparentemente contrapuestas, pero en realidad especularmente complementarias: por una parte, la liquidaci\u00f3n del proyecto emancipador, por otra parte, el resistencialismo.<\/p>\n<p>Contar con un balance global del papel del comunismo en el siglo XX, hecho desde la autonom\u00eda pol\u00edtica y cultural es una condici\u00f3n \u201csine qua non\u201d para poder apostar por la supervivencia hist\u00f3rica del comunismo en el siglo XXI.<\/p>\n<p>Enumeremos algunos conceptos procedentes del revisionismo hist\u00f3rico que han penetrado fuertemente entre comunistas y ex-comunistas, entre nubes de ret\u00f3rica \u201cmarxista\u201d :<\/p>\n<p>&#8211; Totalitarismo como explicaci\u00f3n com\u00fan del comunismo y del fascismo. El totalitarismo estar\u00eda ya \u201cin nuce\u201d en Rousseau, Robespierre, Marx y Lenin.<\/p>\n<p>&#8211; La Revoluci\u00f3n de octubre como golpe de estado.<\/p>\n<p>&#8211; El proceso revolucionario europeo post primera y segunda guerra mundiales y la descolonizaci\u00f3n como fruto de una conspiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; La democracia como alternativa al comunismo.<\/p>\n<p>&#8211; El estalinismo, producto necesario de la revoluci\u00f3n. Identidad comunismo \/estalinismo.<br \/>\nPara combatir esa contaminaci\u00f3n grave del pensamiento, cuando tratamos de hacer un balance del siglo veinte y de la influencia del comunismo en \u00e9l, es preciso adoptar algunas precauciones metodol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>1.- Distinguir el comunismo como movimiento real que cambia el estado de las cosas respeto de los partidos y estados que han encarnado hist\u00f3ricamente. Estas encarnaciones son fruto de las circunstancias, son expresi\u00f3n de la evoluci\u00f3n real del movimiento. En ning\u00fan caso se puede pensar que sean un fruto de la necesidad hist\u00f3rica y a\u00fan menos el \u00fanico fruto posible. Son fruto de la realidad pero no de la necesidad. Toda realidad hist\u00f3rico- concreta permite siempre otras alternativas.<\/p>\n<p>2.- Distinguir la revoluci\u00f3n (de octubre, alemana, espa\u00f1ola, vietnamita, china, cubana, latinoamericana&#8230;), entendidas como proceso y como movimiento de las clases subalternas, del papel desarrollado por los comunistas en esas revoluciones. Cuando los comunistas han jugado un papel central en las revoluciones ha sido porque se han puesto al servicio incondicional de las masas sublevadas. Es decir, cuando han sido coherentemente y sin ning\u00fan tipos de concesi\u00f3n, democr\u00e1ticos.<\/p>\n<p>3.- Las revoluciones las han hecho siempre las clases populares (obreros, campesinos, intelectuales pobres) y, en este sentido, siempre han sido democr\u00e1ticas. Habitualmente la defensa de la democracia hace imprescindible el uso de la violencia frente a la inevitable violencia de los de arriba. En esas ocasiones, la violencia es democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>4.- Es preciso distinguir el comunismo como movimiento global respeto de las expresiones nacionales y locales del mismo. Por ello, en unas ocasiones, es preciso hablar de comunismo en singular, y en otras es preciso hacerlo en plural: comunismos.<\/p>\n<p>5.-Si bien es preciso matizar bastante el an\u00e1lisis de lo que represent\u00f3 el estalinismo y del papel que desarroll\u00f3 realmente, avanzando m\u00e1s all\u00e1 de discursos ideol\u00f3gicos aprior\u00edsticos, negamos que el estalinismo fuera la \u00fanica alternativa posible. Disponemos hoy de suficientes estudios para explicar los or\u00edgenes y las causas del estalinismo como para mantener a\u00fan que el comunismo era el \u00fanico camino.<\/p>\n<p>6.- Estalinismo, como todo concepto omnicomprensivo y polis\u00e9mico, acaba explicando pocas cosas reales. Lo que s\u00ed podemos decir es que el estalinismo, si lo entendemos al modo de Stalin y de los estalinistas es una desviaci\u00f3n respecto de las ideas fundadoras de Marx, Engels y Lenin. Si lo enmarcamos en el proceso de aprendizaje del que habla Losurdo, debemos llegar a la conclusi\u00f3n de que esta desviaci\u00f3n del camino ha fracasado, es una experiencia ultrapasada, que debe ser objeto de estudio y de an\u00e1lisis con el fin de no volver a cometer los numerosos errores.<\/p>\n<p>7.- El capitalismo se ha apropiado del concepto democracia y lo ha convertido en su sin\u00f3nimo. Este secuestro es producto de una derrota en la lucha secular de los pueblos por la democracia. El capitalismo se ha acabado apoderando del concepto para vaciar su contenido, su sustancia. Esta apropiaci\u00f3n indebida no se habr\u00eda podido producir sin la inestimable contribuci\u00f3n hecha desde nuestro campo por parte de aquellos que, olvidando las posiciones de Marx, Lenin, Gramsci o Luck\u00e1cs sobre el estado transformaron le dictadura del proletariado en dictaduras sobre el proletariado, o bien abandonaron el concepto de manera ignorante e ignominiosa: \u201c Dictadura ni la del proletariado\u201d.<\/p>\n<p><strong>2. Comunismo, modernidad, modernizaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>\u201c La formaci\u00f3n del estalinismo no puede comprenderse sin considerar la profunda crisis pol\u00edtico-social y econ\u00f3mica que se desencaden\u00f3 en la URSS en el momento culminante del per\u00edodo de la NEP. Sus causas inmediatas fueron las consecuencias de la pol\u00edtica de industrializaci\u00f3n acelerada que se hab\u00eda decidido en el XIV Congreso del PC(b) de la URSS en diciembre de 1925.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Michael Reiman.<\/strong> \u201cEl Nacimiento del estalinismo\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n comunista pugnan en lucha dos conceptos de modernidad. La idea de la Modernidad Pol\u00edtica y la de la Modernizaci\u00f3n o racionalizaci\u00f3n industrial<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. El comunismo se autocomprende como parte de la Modernidad Pol\u00edtica cuando asume su propia historia. El comunismo nace en el origen de la Modernidad pol\u00edtica -o Contemporaneidad-: durante la Revoluci\u00f3n Francesa. Surge como filosofar pol\u00edtico a partir de la praxis y de la consiguiente experiencia de lucha en la que el cuarto estado, la plebe, los artesanos, los obreros, -en expresi\u00f3n de Robespierre, los ciudadanos proletarios-, los intelectuales pobres y los campesinos, irrumpen por primera vez en el \u00e1mbito de la pol\u00edtica, se constituyen en sujeto pol\u00edtico y luchan por imponer su soberan\u00eda e instaurar su poder pol\u00edtico o \u201cpoder de los pobres\u201d: la democracia. Para ello se apropian y reelaboran, desde abajo, de forma original, el legado pol\u00edtico ilustrado y mediterr\u00e1neo. El Jacobinismo robespierrista, del que son herederos directos Babeuf<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> y Buonarroti<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>, es la tradici\u00f3n intelectual org\u00e1nica de este movimiento popular con el que nace la contemporaneidad. Su filosofar praxeol\u00f3gico, conscientemente recogido y preservado para ser legado a las generaciones posteriores, es el pensamiento originario de la corriente comunista del movimiento popular o democr\u00e1tico. Por tanto, son inherentes al filosofar originario del comunismo los elementos caracter\u00edsticos de la Modernidad Pol\u00edtica: el rechazo de toda heteronom\u00eda social \u2013estado burocr\u00e1tico y fuerzas productivas y econ\u00f3micas-; la Soberan\u00eda del Pueblo sobre su sociedad; la ciudadan\u00eda o ejercicio real del poder pol\u00edtico de los de abajo; los derechos del individuo y a la vez prioridad de la comunidad sobre el inter\u00e9s particular de cada individuo; la organizaci\u00f3n de un orden social que instaure la felicidad, lo que implica que la revoluci\u00f3n cambia la vida cotidiana y lucha por lograr la felicidad de los vivos, en el presente.<\/p>\n<p>El comunismo se mantiene como corriente en el seno de los movimientos populares sucesivos durante el siglo XlX. Por definici\u00f3n, no se constituye en partido a parte; es la consciencia cr\u00edtica inherente a cada movimiento de masas, al que dota de legado intelectual con el que reflexionar, de sentido pol\u00edtico o fr\u00f3nesis y de esp\u00edritu autocr\u00edtico. \u201cPara nosotros, el comunismo no es un estado que debe implantarse, un ideal al que haya de sujetarse la realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera el estado de cosas actual. Las condiciones [de posibilidad] de este movimiento se desprenden de la premisa actualmente existente [el capitalismo. O mejor, la sociedad civil en el grado de desarrollo conseguido durante el capitalismo]\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>Este esp\u00edritu es recuperado por Lenin y pasa a formar parte de la tradici\u00f3n operante en el movimiento de masas revolucionario ruso -1905 \/ 1917-. Desde 1905<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, como tarde, Lenin, reivindica el esp\u00edritu jacobino. \u00c9l, junto con algunos otros dirigentes, estudia y se inspira en el legado de la Revoluci\u00f3n Francesa, y en la continuidad del mismo, que cuaja en la Comuna de Paris<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. El objetivo primordial de la pol\u00edtica inspirada por Lenin consiste en la liquidaci\u00f3n del estado burocr\u00e1tico y la organizaci\u00f3n de un poder popular o democr\u00e1tico basado en la alianza de obreros y campesinos. Y a tal efecto, incluso la econom\u00eda es un medio al servicio de la constituci\u00f3n de este bloque social de poder, y el ordenamiento de la misma obedece a los deseos de las masas y a sus decisiones<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>. S\u00f3lo la aceptaci\u00f3n de la soberan\u00eda de las masas en las decisiones pol\u00edticas y econ\u00f3micas garantizaba la existencia del movimiento de masas. Este mismo prop\u00f3sito es el que inspir\u00f3 la NEP, m\u00e1s all\u00e1 de toda preocupaci\u00f3n por el desarrollo industrial<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>Sin embargo, tras la derrota de la Comuna de Par\u00eds, esta tradici\u00f3n praxeol\u00f3gica de pensamiento hab\u00eda entrado en crisis. Tan s\u00f3lo era sostenida por grupos minoritarios, y hab\u00eda sido sustituida por una ideolog\u00eda de cu\u00f1o positivista, doblada de una concepci\u00f3n de la pol\u00edtica como ingenier\u00eda social, ejercida en representaci\u00f3n de la plebe por el partido pol\u00edtico \u2013teor\u00eda liberal de elites-. El legado de la Modernidad pol\u00edtica era desechado y se lo sustitu\u00eda por la ideolog\u00eda del desarrollo econ\u00f3mico, y la industrializaci\u00f3n: la Modernizaci\u00f3n o desarrollo de las fuerzas productivas entendidas como potencia industrial instalada. La revoluci\u00f3n era entendida seg\u00fan la ideolog\u00eda burguesa de la \u201cRevoluci\u00f3n industrial\u201d. A esta se le conf\u00eda, para el futuro \u2013el \u201cradiante porvenir\u201d ad calendas graecas-, el cambio de la sociedad. Es la tradici\u00f3n socialdem\u00f3crata, que rechaza y rehuye todo protagonismo de la pol\u00edtica por parte de las masas organizadas y preconiza la representaci\u00f3n pol\u00edtica y la aceptaci\u00f3n del aparato de estado. En el seno de esta corriente se hab\u00eda elaborado una interpretaci\u00f3n aberrante del filosofar y de la elaboraci\u00f3n intelectual cr\u00edtica de Marx y Engels, seg\u00fan la cual el trabajo intelectual de ambos revolucionarios era una aportaci\u00f3n al saber cient\u00edfico, de \u00edndole acad\u00e9mica, y a la prognosis sobre la sociedad. Esta interpretaci\u00f3n se hab\u00eda hecho tan influyente que uno de los grandes revolucionarios de los a\u00f1os veinte, al conocer el estallido de la revoluci\u00f3n rusa de 1917 la consider\u00f3 \u201cLa Revoluci\u00f3n contra \u201cEl Capital\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p>Esta otra corriente desarrollista, denominada \u201cModernizaci\u00f3n\u201d, elitista, conflu\u00eda tambi\u00e9n entre los miembros que constituyeron el partido comunista del movimiento revolucionario ruso. A la postre, fue la que se impuso y supedit\u00f3 los destinos de la sociedad sovi\u00e9tica naciente a un terror\u00edfico proceso de industrializaci\u00f3n forzada, cuya \u201cacumulaci\u00f3n originaria\u201d sal\u00eda del campesinado, y que era dirigido por una omnipotente burocracia de estado.<\/p>\n<p><strong>3. Democracia, Estado y Revoluci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>\u201cLa democracia como cosa en s\u00ed, como abstracci\u00f3n formal no existe en la vida hist\u00f3rica: la democracia es siempre un movimiento pol\u00edtico determinado, apoyado por determinadas fuerzas pol\u00edticas y clases que luchan por determinados fines. Un estado democr\u00e1tico es, por tanto, un estado en que el movimiento democr\u00e1tico detenta el poder\u201d<\/p>\n<p><strong>Arthur Rosenberg<\/strong> Democracia y socialismo<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p>La democracia es el nombre de un movimiento organizado de masas mediante el que la plebe o clases subalternas, socialmente mayoritarias, pugna por constituirse en poder pol\u00edtico (Rosenberg). \u201cDemocracia\u201d es el nombre maldito y de los malditos, desde los or\u00edgenes de la tradici\u00f3n mediterr\u00e1nea, y as\u00ed consta en los cl\u00e1sicos, Plat\u00f3n o Arist\u00f3teles. La democracia, el poder de los pobres, reaparece en la contemporaneidad, como hemos escrito, durante la Revoluci\u00f3n francesa<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>. El movimiento democr\u00e1tico plebeyo en su lucha asimila la tradici\u00f3n pol\u00edtica republicana democr\u00e1tica cl\u00e1sica, reelaborada por Rousseau y por la experiencia pol\u00edtica de masas desarrollada durante la Revoluci\u00f3n. En ese contexto revolucionario e intelectual surge la democracia jacobina, y como reflexi\u00f3n participante en ese movimiento democr\u00e1tico de lucha de clases que funda la contemporaneidad, nace el comunismo.<\/p>\n<p>\u201cDemocracia jacobina\u201d es el nombre de un Movimiento constituido por la plebe, -gens de m\u00e9tier u obreros, artesanos, intelectuales pobres y campesinos: \u201cel cuarto estado\u201d, \u201clos ciudadanos proletarios\u201d, \u201clas ocho d\u00e9cimas partes del la sociedad\u201d- que se organiza en la sociedad civil y pugna por constituirse en poder pol\u00edtico soberano. El movimiento no trata de hacerse representar, sino de constituir un r\u00e9gimen pol\u00edtico mediante el que pueda ser el soberano y ejercer el poder ordenadamente. Para ello trata de reabsorver el poder pol\u00edtico en la sociedad civil, instaurar el poder popular directo en los municipios, mandatar y someter a obediencia a los delegados a la Convenci\u00f3n, -singular \u00f3rgano legislativo y de gobierno-, y reducir todo lo posible los aparatos burocr\u00e1ticos de estado. Adem\u00e1s de la supeditaci\u00f3n de la riqueza a las necesidades de la ciudadan\u00eda pobre.<\/p>\n<p>Poder popular activo y no representado, estado no burocr\u00e1tico y reparto de las riquezas: es decir, \u201cel robespierrismo\u201d, la democracia, el comunismo; estas ideas, constitutivas del n\u00facleo del proceso revolucionario son recogidas y transmitidas a la posteridad por Babeuf y Buonarroti, miembros activos de la Revoluci\u00f3n francesa, adem\u00e1s de herederos y continuadores de los intelectuales org\u00e1nicos del movimiento democr\u00e1tico plebeyo, jacobino, que sirven a la soberan\u00eda del mismo.<\/p>\n<p>En consecuencia, el comunismo es un filosofar praxeol\u00f3gico, o pensamiento inmanente a un movimiento, que opera como consciencia cr\u00edtica del mismo, y sin el cual no puede existir. El comunismo surge pues como \u201cla expresi\u00f3n del conjunto de las condiciones reales de una lucha de clases existente, de un movimiento hist\u00f3rico que se est\u00e1 desarrollando ante nuestros ojos\u201d esto es como el \u201cformulado (de) las reivindicaciones del proletariado\u201d \u2013Manifiesto-: como el saber org\u00e1nico del movimiento plebeyo.<\/p>\n<p>El comunismo no trata de sustituir ni de representar a la plebe organizada, sino potenciar su organizaci\u00f3n y protagonismo como movimiento.<\/p>\n<p>Desde sus or\u00edgenes, la tradici\u00f3n demo-jacobina comunista ha sabido que toda revoluci\u00f3n es un acto democr\u00e1tico que expresa el deseo mayoritario de la sociedad de fundar un r\u00e9gimen pol\u00edtico nuevo, esto es, un nuevo orden social.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n comunista jacobina ha sabido desde siempre que el estado burocr\u00e1tico impide el autogobierno de la plebe, y que el ejercicio de la pol\u00edtica, y a\u00fan m\u00e1s el de la soberan\u00eda, exigen la liquidaci\u00f3n del estado burocr\u00e1tico. Es esta una primera superaci\u00f3n de la divisi\u00f3n del trabajo, factible, cuya no puesta en obra se ha demostrado letal.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n jacobina resisti\u00f3, como parte de los diversos movimientos de masas durante el siglo XlX, e inspir\u00f3 la Comuna de Par\u00eds de 1871. Posteriormente, arraiga en parte de los comunistas que participan en el proceso revolucionario organizado por el pueblo ruso. Lenin, y otros dirigentes hab\u00edan estudiado la Revoluci\u00f3n francesa y la experiencia de la Comuna de Par\u00eds. Es el esp\u00edritu que posee la pol\u00edtica de Lenin, que inspira precisamente su libro El Estado y la Revoluci\u00f3n, as\u00ed como las propuestas pol\u00edticas y de acci\u00f3n que promueve durante ambas revoluciones. Tambi\u00e9n es el hilo rojo que inspira la NEP, y que choca permanentemente con el cientifismo positivista y el elitismo de la teor\u00eda liberal de elites tambi\u00e9n existente.<\/p>\n<p>El comunismo neojacobino se reproduce a lo largo de la historia del siglo XX cada vez que un colectivo de individuos, inspirados en el saber cr\u00edtico que ha sido legado por los te\u00f3ricos que han elaborado anteriormente las experiencias de los movimientos plebeyos precedentes, se incorpora a la lucha en el seno de un nuevo movimiento, para ayudar a su nacimiento, para impulsarlo y extenderlo. Cuando hace propias las decisiones elaboradas por el espacio p\u00fablico aut\u00f3nomo, que organiza al nuevo sujeto colectivo y considera que su misi\u00f3n es hacerlas cumplir y respetar. As\u00ed por ejemplo, cuando se incorpor\u00f3 al movimiento antifascista, que articulaba una respuesta frente al nazifascismo desde las diversas culturas aut\u00f3nomas que entonces organizaban la vida de las distintas clases subalternas en cada pa\u00eds europeo. Los comunistas se convirtieron en los principales impulsores de aquella movilizaci\u00f3n internacional, y de ese r\u00e9dito vivieron las diversas organizaciones de car\u00e1cter institucional que surgen tras el gran consenso del 45, con el que se liquida al movimiento<\/p>\n<p>Desaparece y muere cuando se divorcia del movimiento de masas y recorre las v\u00edas de la representaci\u00f3n institucional como tribuno de las clases subalternas y cuando, en nombre de una pretendida ciencia \u2013saber del futuro, saber lo que de verdad les conviene a las masas, saber cu\u00e1l es el programa acertado, etc.-, se irroga la facultad de proclamar lo que en cada caso les conviene a los explotados. Todas las variantes de este otro tipo de comunismo son cl\u00f3nicas: todas elaboran un mismo proyecto que nunca existi\u00f3 para todo tipo de sociedad, todas se encuentran, en su imaginario en v\u00edsperas de la ocupaci\u00f3n del palacio de invierno, todas son industrialistas y estatistas, todas son peque\u00f1as sectas separadas de la realidad social. En cambio, cada grupo comunista que se vincula a un movimiento real, es distinto, y as\u00ed debe ser. El comunismo neojacobino, al igual que la literatura oral popular, subsiste y pervive en variantes, seg\u00fan las caracter\u00edsticas del concreto, hist\u00f3rico, movimiento plebeyo del que son org\u00e1nicos \u2013 es \u201cnacional\u201d, se dec\u00eda anta\u00f1o-.<\/p>\n<p><strong>4. Lecciones de una comadrona.<\/strong><\/p>\n<p>\u201cUna vez, acariciando a unos ni\u00f1os me dijo:<\/p>\n<p>Su vida ser\u00e1 mejor que la nuestra; mucho de lo que nosotros hemos vivido ya no deber\u00e1n vivirlo. Su vida ser\u00e1 menos cruel&#8230; Sin embargo no los envidio en absoluto. Nuestra generaci\u00f3n ha llevado a t\u00e9rmino una tarea impresionante por su importancia hist\u00f3rica. La crueldad de nuestras vidas, impuesta por las circunstancias, ser\u00e1 comprendida y perdonada. Todo ser\u00e1 comprendido, \u00a1todo!\u201d.<\/p>\n<p><strong>M\u00e1ximo Gorki,<\/strong> Lenin, 1924 <a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/p>\n<p>Llegados aqu\u00ed, conviene abordar el problema de las relaciones entre la violencia, la democracia y la revoluci\u00f3n durante el siglo XX. Es decir, la dif\u00edcil relaci\u00f3n entre los principios morales del proyecto comunista y la implantaci\u00f3n pr\u00e1ctica del mismo en el pasado siglo.<\/p>\n<p>Conviene que abordemos este tema directamente porque los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os de revisionismo hist\u00f3rico han tratado de ensuciar el nombre del comunismo con el fin de incapacitarlo para denominar los proyectos de emancipaci\u00f3n del futuro. Algunos, como los Democratici de Sinistra italianos han aceptado esta gram\u00e1tica del discurso dominante. Otros, en su encrucijada, siguen en la duda permanente. Nosotros, lejos de cualquier nominalismo, partimos, de un punto de vista opuesto: cambiar el nombre no soluciona la cosa. Sobre todo, si se tira al ni\u00f1o con el agua sucia.<\/p>\n<p>Hablemos pues, de la violencia. El poder de las clases dominantes se ha basado, desde que existe, en la violencia. Una violencia que puede ser puntual y excepcional, cuando las clases subalternas se sublevan, pero que habitualmente es permanente, capilar, intersticial y cotidiana en el conjunto de las relaciones sociales. Durante la Antig\u00fcedad, la Edad Media y la Edad Moderna, la violencia de las clases dominantes se presentaba directa, desnuda, sin mediaciones.<\/p>\n<p>A esa violencia cotidiana se refer\u00eda Marx en el cap\u00edtulo del Capital en que desvela el \u201csecreto\u201d de la acumulaci\u00f3n originaria. Durante m\u00e1s de cincuenta p\u00e1ginas, Marx describe minuciosamente el proceso secular mediante el cual las clases dominantes inglesas expropiaron violentamente a los campesinos de su peque\u00f1a propiedad, con ayuda del estado absolutista. Un proceso extremadamente violento en que la violencia en forma de c\u00e1rcel, tortura, flagelaci\u00f3n, horca, esclavismo, trabajo forzado, permiti\u00f3 crear la clase de trabajadores pobres condenados a vender su fuerza de trabajo. Esta descripci\u00f3n le lleva a afirmar: \u201cLa violencia es la comadrona de toda sociedad vieja que lleva en sus entra\u00f1as otra nueva. Es, por s\u00ed misma, una potencia econ\u00f3mica<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>&#8230; el capital viene al mundo chorreando sangre y lodo por todos sus poros, desde los pies a la cabeza<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>\u201d.<\/p>\n<p>La irrupci\u00f3n contempor\u00e1nea de las masas en la pol\u00edtica durante la Revoluci\u00f3n Francesa fue saludada por la burgues\u00eda revolucionaria con la ley marcial<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> y la prohibici\u00f3n de las sociedades obreras fraternales. Las clases dominantes necesitaron un largo proceso de aprendizaje, hasta conseguir en Europa una combinaci\u00f3n relativamente estable de coerci\u00f3n y consenso, a trav\u00e9s de los sistemas liberales- representativos. Una combinaci\u00f3n consistente en que el estado capitalista asume el monopolio de la violencia, que utiliza bien para la conquista imperialista, o bien, en las ocasiones en que las clases subalternas entran en un estado de revuelta.<\/p>\n<p>En el siglo XX, las clases dominantes han sabido reprimir con brazo de hierro todas las sublevaciones, las rebeliones, las revoluciones o los simples intentos de llegar legalmente al gobierno por parte de las clases subalternas. Rusia, Alemania, Italia, Espa\u00f1a, China, Indonesia, Vietnam, Argelia, Chile, Argentina ser\u00edan pa\u00edses que dan nombre a la diversidad de situaciones que acabamos de nombrar. Incluso en la \u201cdemocr\u00e1tica\u201d Italia, tras el 45, Gladio acechaba expectante ante el peligro que las urnas llevasen al gobierno al moderado PCI de Togliatti y Berlinguer. Cualquiera que pretenda tomar medidas que sean contradictorias con la din\u00e1mica de desarrollo capitalista, por t\u00edmidas y graduales que sean, se encontrar\u00e1 ineluctablemente con esa realidad: la violencia sin mediaciones de las clases dominantes.<\/p>\n<p>Que la violencia no forma parte del proyecto comunista, si no como producto de las circunstancias y simple respuesta a la violencia de las clases dominantes puede ser ejemplificado por tres hechos.<\/p>\n<p>1.- Robespierre se qued\u00f3 en \u00ednfima minor\u00eda el 1 de junio de 1791<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>, en la Asamblea Constituyente dominada por la burgues\u00eda ilustrada, defendiendo la abolici\u00f3n de la pena de muerte. Fue el \u00fanico constituyente que se mantuvo fiel a los preceptos de Beccaria, en una asamblea llena de burgueses y nobles ilustrados, que consideraban al italiano bueno para un debate de caf\u00e9 en el Palais Royal, pero ut\u00f3pico y peligroso, en un debate en el legislativo. Cuando el desarrollo de la revoluci\u00f3n, la resistencia de las clases dominantes y el ataque de las potencias europeas (recordemos: todas fervientes partidarias y practicantes asiduas de la pena de muerte) pusieron el Terror en el orden del d\u00eda, Robespierre siempre fue una elemento de moderaci\u00f3n del mismo y de clemencia. Pero a pesar del Incorruptible, la virtud republicana sufri\u00f3, en este tema, duras pruebas de las que no siempre sali\u00f3 indemne. La cuesti\u00f3n es que entre los que tramaron y ejecutaron el 9 de thermidor del a\u00f1o II estaban algunos de los que, como Collot d\u2019Herbois y Fouch\u00e9 tem\u00edan que Robespierre los castigara por sus excesos terroristas.<\/p>\n<p>2.- Babeuf funda el comunismo moderno, en continuidad con el robespierrismo y sobre la base de una cr\u00edtica sin compromiso a los terroristas corrompidos<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>. Por otra parte, expresi\u00f3n fiel de las aspiraciones democr\u00e1ticas del pueblo de Paris, Babeuf no era un ut\u00f3pico: prepar\u00f3 la toma del poder y preve\u00eda una etapa, corta y transitoria de dictadura popular para implantar la dominaci\u00f3n del pueblo: la democracia<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>. Digamos, aunque sea de pasada, que el Terror jacobino fue superado con creces por el Terror Blanco. Digamos, adem\u00e1s, que el objetivo del terror blanco era volver a implantar la ley Le Chapelier, era reimplantar la esclavitud ( ambas abolidas durante el periodo del gobierno revolucionario del a\u00f1o II ), era consolidar el naciente capitalismo aboliendo las medidas de control de la econom\u00eda, era abolir los decretos de Ventoso, era abolir la ley Lepeletier sobre la instrucci\u00f3n p\u00fablica, era lanzarse a una guerra de rapi\u00f1a imperialista por Europa que trajo una d\u00e9cada y media de muerte y destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>3.- Otro tanto podemos decir del Terror blanco contra la Comuna de Paris, que con la excusa de alguna violencia desde abajo, cometida en plena batalla, con car\u00e1cter espor\u00e1dico y contra la voluntad de la Comuna, tuvo un car\u00e1cter programado, sistem\u00e1tico y con la voluntad de segar las vanguardias de toda una generaci\u00f3n. La III rep\u00fablica francesa estableci\u00f3 un r\u00e9gimen relativamente hegem\u00f3nico de la burgues\u00eda, sobre un mont\u00f3n de 30.000 cad\u00e1veres de obreros parisinos<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>.<\/p>\n<p>Llegamos a la revoluci\u00f3n de octubre. El Editorial de Pravda, 26 de octubre \/ 8 de noviembre de 1917, refiri\u00e9ndose a las circunstancias de la toma del poder por los Soviets, afirmaba: \u201cQuieren que seamos los \u00fanicos en tomar el poder, para que seamos los \u00fanicos en afrontar las terribles dificultades que se han planteado al pa\u00eds &#8230; Pues bien tomaremos el poder apoy\u00e1ndonos en la voluntad del pa\u00eds y contando con la ayuda amistosa del proletariado europeo. Pero, habiendo tomado el poder, aplicaremos a los enemigos de la revoluci\u00f3n y a los que la sabotean el guante de acero. Han so\u00f1ado con la dictadura de Korn\u00edlov&#8230; Les daremos la dictadura del proletariado\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. El mismo d\u00eda que Pravda publicaba el texto citado al inicio de esta secci\u00f3n, el Consejo de Comisarios del Pueblo decretaba la abolici\u00f3n de la pena de muerte. Este contraste muestra claramente la complejidad del tema que nos ocupa. En ese contexto Lenin pronuncia su frase famosa: \u201cEn Paris,[los jacobinos] utilizaban la guillotina, mientras nosotros nos limitamos a retirarles las tarjetas de racionamiento&#8230;\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>.<\/p>\n<p>Sin embargo, la intervenci\u00f3n internacional imperialista, la guerra civil y el terror blanco obligaron a dejar esa abolici\u00f3n para m\u00e1s adelante. La defensa frente a la contrarrevoluci\u00f3n oblig\u00f3 a la creaci\u00f3n de la checa. La dictadura del proletariado, el m\u00e1s democr\u00e1tico de los reg\u00edmenes seg\u00fan sus te\u00f3ricos, lejos de ser un r\u00e9gimen de excepci\u00f3n defensivo y transitorio, se eternizaba por culpa de las circunstancias. Pero ello tuvo duras consecuencias para el comunismo hist\u00f3ricamente realizado: los cambios en la sociedad rusa y en el partido bolchevique acabaron un r\u00e9gimen pol\u00edtico y social que poco ten\u00eda que ver ni con la dictadura del proletariado ni con el socialismo.<\/p>\n<p>Por otra parte, la revoluci\u00f3n, como todas las revoluciones, comport\u00f3 un gran n\u00famero de violencias desde abajo. Violencias mediante las que las clases subalternas, una vez salta por los aires la losa de siglos de opresi\u00f3n, violencia y odio, se toman la justicia por su mano, interpretando la revoluci\u00f3n como una venganza social m\u00e1s que como un proyecto de construcci\u00f3n de nueva sociedad. Solo la centralizaci\u00f3n de la violencia en el aparato del nuevo estado puede permitir que esas violencias desde abajo remitan y sean controladas. El caso de nuestra guerra civil de 1936 es paradigm\u00e1tico. S\u00f3lo la demagogia puede culpar a los comunistas de estas violencias desde abajo.<\/p>\n<p>El proceso pol\u00edtico- social que llev\u00f3 a la sustituci\u00f3n de la democracia sovi\u00e9tica por el estalinismo se acentu\u00f3 en 1928. La represi\u00f3n y los cr\u00edmenes estalinistas de ning\u00fan modo pueden ser equiparados a las violencias desde abajo realizadas por las masas obreras y campesinas en revoluci\u00f3n, ni pueden ser equiparadas a la defensa de las conquistas de la revoluci\u00f3n en los a\u00f1os leninistas. La colectivizaci\u00f3n forzada de la tierra romp\u00eda la alianza obrero-campesina, en contra de la opini\u00f3n de Lenin, que hab\u00eda concebido la NEP como un repliegue para bastantes a\u00f1os. La represi\u00f3n estalinista era una violencia de aparato, una violencia desde arriba, organizada y sistem\u00e1tica. En muchas ocasiones era utilizada para resolver los debates pol\u00edticos en el mismo campo del bolchevismo. En este sentido, decimos que el estalinismo es una desviaci\u00f3n sustancial de los objetivos del comunismo.<\/p>\n<p>La condena moral del estalinismo no es suficiente, aunque necesaria. Adem\u00e1s es preciso explicarlo, conocerlo y analizarlo. Conocer sus causas y consecuencias. Para ello durante el siglo XX, comunistas cr\u00edticos de diversas corrientes han construido un importante corpus de estudios, hip\u00f3tesis y conceptos que es preciso recuperar si queremos hacer frente a las falacias y mentiras del revisionismo hist\u00f3rico. La propia existencia de este corpus te\u00f3rico elaborado por comunistas cr\u00edticos muestra hasta que punto es falaz la pretensi\u00f3n de la derecha de identificar comunismo del siglo XX con estalinismo. Tambi\u00e9n muestra cuan falaz es la pretensi\u00f3n que, jugando al contraf\u00e1ctico hist\u00f3rico pretende que el estalinismo fue producto de la necesidad hist\u00f3rica y no ten\u00eda alternativa.<\/p>\n<p>Por otra parte, la apertura de los archivos sovi\u00e9ticos ha permitido colocar las cosas en su sitio. Poco a poco, la historiograf\u00eda nos permite conocer un panorama real y cada vez m\u00e1s objetivo de la dimensi\u00f3n real de la cat\u00e1strofe superando las primeras cifras adelantadas por Roy Mevdevev o por Olga Saturnoskaia y, naturalmente, por Stephane Courtois. Moshe Lewin resume esta pol\u00e9mica de las cifras del siguiente modo: \u201cMevdevev afirmaba que durante las purgas de 1937-1938, el n\u00famero de detenidos en el GULAG hab\u00eda aumentado en varios millones, y que entre 5 y 7 millones de personas hab\u00edan sido v\u00edctimas de la represi\u00f3n. De hecho, la poblaci\u00f3n de los campos pas\u00f3 de 1.196.369 detenidos en enero de 1937 a 1.881.570 en enero de 1938, y bajado a 1.672.438 detenidos en enero de 1939. Realmente, existi\u00f3 una explosi\u00f3n del n\u00famero de detenidos en 1937-38, pero se cifr\u00f3 en centenares de miles y no en millones&#8230; Zemskov subraya que &#8230; en torno a 700.000 personas arrestadas por razones pol\u00edticas entre 1921 y 1953 fueron ejecutadas. Saturnoskaia (&#8230;) afirm\u00f3 que s\u00f3lo para el periodo 1935-1941, m\u00e1s de 19 millones de personas hab\u00edan sido arrestadas y 7 millones fusiladas ( cifras retomadas con entusiasmo en el oeste) y las dem\u00e1s desaparecieron en los campos. Sin embargo, Zemskov escribe que Saturnoskaia multiplic\u00f3 por diez las cifras- \u00a1una exageraci\u00f3n de talla! Existen datos fiables para el periodo del 1 de enero de 1934 al 31 de diciembre de 1947, mostrando que en el conjunto de los campos del GULAG, 963.766 prisioneros murieron \u2013 esta cifra incluye los \u201cenemigos del pueblo\u201d, y los detenidos de derecho com\u00fan. Esta \u00faltima cifra, as\u00ed como la de las personas muertas durante la deportaci\u00f3n de los kulaks (raskulachivanie ), debe ser a\u00f1adida al \u2018precio terrible\u2019 pagado\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>.<\/p>\n<p>El mismo Lewin, en su \u201cSiglo sovi\u00e9tico\u201d, ha advertido sobre dos errores que impiden pensar seriamente sobre qu\u00e9 cosa ha sido el r\u00e9gimen sovi\u00e9tico: \u201cLa primera consiste en confundir el anticomunismo con un estudio de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. La segunda, que es consecuencia de la primera, es \u2018estalinizar\u2019 el conjunto del fen\u00f3meno, como si no hubiera sido otra cosa que un gulag desde el principio hasta el final\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>. La cantera de investigaci\u00f3n y de debate est\u00e1 abierta. La historiograf\u00eda anticomunista del siglo XX no ha conseguido cerrarla. \u00bfPor qu\u00e9 \u00edbamos a hacerlo nosotros?<\/p>\n<p><strong>5. Comunismo actual: una fase depresiva.<\/strong><\/p>\n<p>Avanzan ya banderas de unidad<\/p>\n<p>y t\u00fa vendr\u00e1s cantando junto a m\u00ed<\/p>\n<p>y as\u00ed ver\u00e1s tu canto y tu bandera<\/p>\n<p>al florecer la luz de un rojo amanecer<\/p>\n<p>El declive del movimiento comunista no es consecuencia del hundimiento de la URSS. Tampoco de la traici\u00f3n de las direcciones pol\u00edticas de los partidos comunistas de los pa\u00edses capitalistas, de su carencia de un programa pol\u00edtico acertado o cient\u00edfico, ni de la incapacidad de las direcciones que hemos conocido.<\/p>\n<p>Apuntamos tres causas que, a nuestro juicio, explican la actual situaci\u00f3n, todas ellas consecuencia de la hegemon\u00eda, a\u00fan no batida durante el siglo XX, que impone el capitalismo sobre nuestra civilizaci\u00f3n<\/p>\n<p>En primer lugar, el origen de la decadencia del movimiento comunista se encuentra en la radical transformaci\u00f3n sufrida por las diversas clases sociales subalternas, portadoras de subculturas aut\u00f3nomas no capitalistas, que hab\u00edan mantenido, hasta los a\u00f1os sesenta del siglo XX, su capacidad de reproducci\u00f3n y su autonom\u00eda frente a la cultura funcional al capitalismo. De ellas surg\u00edan los movimientos pol\u00edticos organizados y eran el suelo de reclutamiento en el que se asentaba la tradici\u00f3n comunista, de la cual \u00e9sta era expresi\u00f3n y a la vez uno de los elementos constituyentes.<\/p>\n<p>Su causa: Tras la segunda guerra mundial, el capitalismo desarroll\u00f3 una industria pesada dedicada a la producci\u00f3n generalizada de bienes de consumo de masas. Luk\u00e1cs lo resumi\u00f3 de este modo: &#8216;&#8230;en la \u00e9poca de Marx la industria de bienes de producci\u00f3n estaba organizada, en lo esencial, a la manera del gran capitalismo; si a esto se a\u00f1ade a\u00fan, los productos textiles crudos, la industria molinera y la industria azucarera, se puede decir, en rigor, que con esto la zona de las ramas industriales realmente capitalistas queda agotada. Ahora bien, en los ochenta a\u00f1os subsiguientes los procedimientos capitalistas se han extendido a todas las industrias de consumo. Y no me refiero s\u00f3lo a la industria del calzado, a la confecci\u00f3n, etc.; lo interesante es que tambi\u00e9n los hogares comienzan a convertirse en objeto de la industria pesada, con todos esos frigor\u00edficos, lavadoras\u00a0 dem\u00e1s. Paralelamente el campo de los llamados servicios\u00a0 se ha convertido asimismo en terreno del gran capitalismo. (.) cuando, merced a los medios de una gran industria, surge un producto de consumo masivo (.) se hace preciso un aparato enorme para poder colocar millones y millones (.) a los consumidores individuales; yo estoy convencido de que todo este gran sistema de manipulaci\u00f3n\u00a0del que venimos hablando ha surgido a partir de esta necesidad econ\u00f3mica, haci\u00e9ndose extensivo a la sociedad y a la pol\u00edtica&#8217;<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>.<\/p>\n<p>Esto acarre\u00f3 una consecuencia, sin precedentes hist\u00f3ricos: la capacidad de penetrar y regimentar la vida cotidiana de las clases subalternas, de su forma de concebir y experimentar la vida y de sus expectativas de vida, por parte de la clase dominante, cuya hegemon\u00eda alcanza a imponer modos de vida y consumo, aceptados como v\u00e1lidos sin reserva por los individuos de las clases subalternas y por la izquierda. Su consecuencia fue la liquidaci\u00f3n de las culturas aut\u00f3nomas subalternas, obreras, campesinas, y peque\u00f1o burguesas, no capitalistas, que organizaban mundos sociales aut\u00f3nomos donde reclutaba su fuerza el movimiento comunista. \u201cNing\u00fan centralismo ha conseguido lo que el centralismo de la civilizaci\u00f3n del consumo (.) A trav\u00e9s de la televisi\u00f3n, el centro ha asimilado y absorbido a todo el pa\u00eds (.) Ha impuesto \u2013como dec\u00eda- sus modelos, que son los impuestos por la nueva industrializaci\u00f3n, que ya no se contenta con que el \u201chombre consuma\u201d, sino que pretende que no se puedan concebir m\u00e1s ideolog\u00edas que la del consumo\u201d. Y: \u201cS\u00f3lo en estos \u00faltimos a\u00f1os, tanto las culturas populares urbanas, tremendamente complejas, como las campesinas, -bastante complejas tambi\u00e9n, como en los peque\u00f1os pueblos salvajes estudiados por los etn\u00f3logos- han sido radicalmente cambiadas por el nuevo tipo de cultura del poder. La emigraci\u00f3n a las ciudades industriales y sobre todo el consumismo con su imposici\u00f3n de nuevos modelos humanos\u2026\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>.<\/p>\n<p>El \u201cobrero de nuevo tipo\u201d propio de la organizaci\u00f3n fordista del trabajo, alcanz\u00f3 su m\u00e1ximo desarrollo cuantitativo y cultural tras la segunda guerra mundial a la par de la desaparici\u00f3n del campesinado. Era este un colectivo con fuerte identidad, poseedor des valores morales solidarios, reliquia del mundo campesino, dotado de una experiencia formativa homog\u00e9nea como nunca hasta la fecha hab\u00eda existido \u2013la cadena de producci\u00f3n- , basada en el trabajo estable en un mismo centro de trabajo, en el que se socializaban las individualidades, y donde se generaba una cultura de resistencia, lucha y solidaridad \u2013la \u201ccultura de f\u00e1brica\u201d- que se redoblaba por el hecho de habitar los mismos barrios de nueva creaci\u00f3n, con id\u00e9nticos problemas y d\u00e9ficits de equipamiento e infraestructuturas. Dotado de escasa cultura t\u00e9cnica \u2013nula o muy especializada y fraccionaria- lo que implica incapacidad para pensar alternativas al orden productivo, s\u00ed generaba una potente cultura reivindicativa y de lucha por la constitucionalizaci\u00f3n o introducci\u00f3n de los derechos civiles en el lugar de trabajo: higiene, seguridad, control de ritmos productivos, humanizaci\u00f3n del trabajo, salario elevado, derechos laborales fuera del puesto de trabajo \u2013vacaciones, seguridad social, jubilaci\u00f3n-.<\/p>\n<p>Este sujeto social, \u00faltimo del que ha sido org\u00e1nico el comunismo, pose\u00eda una fuerte capacidad de lucha y de sacrifico por los iguales. Pero, desprovisto de una cultura de vida cotidiana o de reproducci\u00f3n de la vida, aut\u00f3noma \u2013la suya anterior, campesina o urbana era disfuncional a la nueva etapa y no hab\u00eda sido protegida o renovada por sus organizaciones- asum\u00eda sin embargo, los modelos de vida y consumo nuevos.<\/p>\n<p>Con la reducci\u00f3n y la deslocalizaci\u00f3n del mundo de la f\u00e1brica, y con la precarizaci\u00f3n del trabajo, se rompen los medios capilares de socializaci\u00f3n, experiencia e identidad colectiva que reproduc\u00edan la existencia de este colectivo, y este sujeto social se desintegra. Los partidos comunistas, al igual que las dem\u00e1s organizaciones pol\u00edticas de izquierda, dejan de encontrar un suelo social en el que reproducirse.<\/p>\n<p>La tercera causa es interna a la propia tradici\u00f3n comunista y ya ha sido tratada. En el comunismo del siglo XX acaba imponi\u00e9ndose la cultura positivista, seducida por el industrialismo y el desarrollismo y por la ideolog\u00eda de la teor\u00eda liberal de elites, heredada de la socialdemocracia . Una cultura pol\u00edtica que acepta la organizaci\u00f3n capitalista de la producci\u00f3n y sus formas de vida como marco de modernidad cuyo desarrollo conduce a la sociedad socialista (historicismo o espera en el despliegue gradual de la misma, etc). Que abandona como patr\u00f3n de modernidad la cultura revolucionaria jacobina, surgida de la Revoluci\u00f3n francesa y que asume el orden generado por la \u201crevoluci\u00f3n\u201d industrial y el liberalismo burgu\u00e9s. Y que, por tanto, ante los cambios culturales y antropol\u00f3gicos provocados por las transformaciones productivas y financieras del capitalismo, se halla inerme para reaccionar. Esto es: incapacidad para evaluar las repercusiones de la disgregaci\u00f3n de las culturas tradicionales y para proponerse en consecuencia luchar por organizar una nueva cultura popular material aut\u00f3noma.<\/p>\n<p>Todo ello ha ocasionado una fase depresiva del movimiento comunista y de sus organizaciones en Europa. Una fase que dura, con algunas excepciones nacionales, algunos a\u00f1os. Nuestra apreciaci\u00f3n ( o, m\u00e1s bien, nuestro deseo) es que se trata s\u00f3lo de una fase transitoria y que el declive que observamos y sufrimos no es un ocaso definitivo. Y que acabar\u00e1 por surgir un nuevo movimiento democr\u00e1tico de masas. Es preciso exorcizar los fantasmas del pasado, no sea que el nuevo d\u00eda nos pille pensando las cosas con categor\u00edas y conceptos apropiados para una fase anterior.<\/p>\n<p><strong>6. Condiciones de posibilidad del comunismo en el siglo XXI.<\/strong><\/p>\n<p>\u201cDepende de nosotros, del ser humano, el que de estas condiciones objetivas surja la coronaci\u00f3n de la humanidad o la m\u00e1xima inhumanidad. Esto es cosa que el desarrollo econ\u00f3mico no puede producir por s\u00ed.\u201d<\/p>\n<p><strong>George Luk\u00e1cs,<\/strong> Conversaciones, 1969<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil para nosotros, comunistas de la segunda mitad del siglo XX, sustraernos a nuestra cultura pol\u00edtica, aprendida en nuestros a\u00f1os de militancia. Si hasta aqu\u00ed hemos tratado de analizar con trazo grueso, pero aspirando a una visi\u00f3n global, algunos de los temas vinculados al comunismo del siglo XX, ahora, seg\u00fan las normas ret\u00f3ricas establecidas corresponder\u00eda hablar de las tareas de los comunistas. O sea, del qu\u00e9 hacer y c\u00f3mo hacerlo.<\/p>\n<p>El comunismo, entendido como movimiento subversivo, democr\u00e1tico y revolucionario se ha concretado en muy diversas formas durante toda su historia, y siempre en el seno de un movimiento de masas. Cada una de esas formas era producto vivo de su \u00e9poca, de la mentalidad de las clases subalternas, explotadas y oprimidas de la sociedad y de las condiciones y circunstancias hist\u00f3ricas concretas. Si el comunismo existir\u00e1, o no, como movimiento real (o sea no como secta o como resto de naufragio) presente en el siglo XXI no depende principalmente del voluntarismo organizativo desplegado por las organizaciones supervivientes del movimiento comunista del siglo XX, sino de la aparici\u00f3n de un nuevo movimiento popular y de su vinculaci\u00f3n con el mismo.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con esta cuesti\u00f3n, partimos de cuatro premisas simples:<\/p>\n<p>a.- Para que haya representaci\u00f3n pol\u00edtica es preciso que exista previamente algo que representar. Es decir, que exista un movimiento de las clases subalternas que con sus reivindicaciones y sus luchas ponga el cuesti\u00f3n el sistema capitalista, ese movimiento quiz\u00e1s considere oportuno ser representado pol\u00edticamente, sea en las instituciones o no. Si tal cosa existe, elegir\u00e1 \u00e9l mismo a sus representantes. Por tanto, la prioridad de las prioridades de los comunistas no debe estar concentrada en el problema de la representaci\u00f3n pol\u00edtica si no en el de la reconstituci\u00f3n de los trabajadores como clase, en la creaci\u00f3n de una nueva sociabilidad democr\u00e1tica, en el impulso, creaci\u00f3n y organizaci\u00f3n de los nuevos movimientos sociales<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>. En este sentido, los comunistas s\u00f3lo debemos tratar de ser parte del movimiento social real. Ello supone atravesar una larga etapa de acumulaci\u00f3n de fuerzas.<\/p>\n<p>b.- La democracia y la representaci\u00f3n mantienen una relaci\u00f3n problem\u00e1tica. La democracia, en formulaci\u00f3n de sus padres fundadores no se delega, no se representa. Podemos decir que esta relaci\u00f3n problem\u00e1tica ha estado presente en todas las revoluciones desde la GRF. En el desarrollo de la lucha de clases, las diversas coyunturas han ido dictando las necesidades concretas y por tanto la actitud de los dem\u00f3cratas y de los comunistas respecto de la representaci\u00f3n. Es cierto que el pueblo no puede estar permanente reunido deliberando. Sin embargo, la soberan\u00eda reside en el demos y, cuando el demos se refugia en la vida particular, la clase pol\u00edtica acaba secuestrando la soberan\u00eda. Este fen\u00f3meno se da en los reg\u00edmenes liberal-representativos y se ha dado (en forma de burocratizaci\u00f3n) en los reg\u00edmenes que pretend\u00edan estar construyendo el socialismo. Refundar la relaci\u00f3n entre democracia, revoluci\u00f3n y socialismo ser\u00e1, sin duda, una de las tareas principales que nos espera.<\/p>\n<p>c.- La relaci\u00f3n entre democracia y violencia es otro de los aspectos cuya recuperaci\u00f3n y reelaboraci\u00f3n nos parece imprescindible. El siglo XX se ha saldado sin que los comunistas extraj\u00e9semos conclusiones claras respecto de este problema. La justa y necesaria cr\u00edtica de los cr\u00edmenes del estalinismo han propiciado un deslizamiento hacia una cierta postura ut\u00f3pico pacifista que no tiene mucho de realismo. Sin embargo el siglo XX ha acreditado que el imperialismo y las diversas expresiones nacionales del capitalismo est\u00e1n dispuestos a cercenar por la violencia cualquier movimiento que realmente ponga en cuesti\u00f3n su hegemon\u00eda.<\/p>\n<p>d.- Proclamarse anticapitalista en este momento de repliegue es importante pero absolutamente insuficiente. De lo que se trata es de comportarse realmente como tal. Las revoluciones nunca se han producido porque algunas sectas se hayan proclamado m\u00e1s o menos radicalmente anticapitalistas, si no cuando las masas, la plebe, el pueblo trabajador o la multitud han precisado contradecir las tendencias profundas de la acumulaci\u00f3n capitalista. Las revoluciones se han hecho siempre para defender medidas o programas aparentemente reformistas. Lo que ha distinguido a los comunistas ha sido siempre ser los m\u00e1s coherentes defensores de las aspiraciones democr\u00e1ticas del pueblo trabajador. En el siglo XXI no tiene que ser diferente.<\/p>\n<p>Estas cuatro premisas se reducen a una sola: nuestro debate esencial no debe tratar sobre el programa, la representaci\u00f3n o el modelo de organizaci\u00f3n y a\u00fan menos sobre otras cuestiones m\u00e1s escol\u00e1sticas. Nuestro problema esencial consiste en saber c\u00f3mo participar en la construcci\u00f3n del nuevo sujeto pol\u00edtico y en la creaci\u00f3n de la nueva praxis y de la nueva cultura aut\u00f3noma que lo constituya; y en c\u00f3mo hacer llegar, en el \u00ednterin, todo el saber acumulado durante milenios de lucha de emancipaci\u00f3n y de elaboraci\u00f3n de conciencia cr\u00edtica a las nuevas generaciones; porque, sin duda, \u201cm\u00e1s temprano que tarde, se abrir\u00e1n las grandes alamedas por donde pasar\u00e1 el hombre libre, para construir una sociedad mejor\u201d, pero como medio para alcanzar ese momento la humanidad necesitar\u00e1 de su autoconciencia cr\u00edtica, praxeol\u00f3gica, acumulada. De su consciencia cr\u00edtica: no de otra cosa<\/p>\n<p>Valldoreix-Sabadell, 8 de junio 2006<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda citada:<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>AAVV.<\/strong><\/p>\n<p>Miradas sobre la precariedad<\/p>\n<p>El Viejo Topo, Barcelona 2006.<\/p>\n<p><strong>AAVV<\/strong><\/p>\n<p>Socializaci\u00f3n, Democracia, Autogesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Lucien S\u00e8ve, Jacques Texier y Catherine Samary<\/p>\n<p>Edici\u00f3n de Joan Tafalla y Joaqu\u00edn Miras.<\/p>\n<p>El Viejo Topo, Barcelona, 2004.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Babeuf<\/strong><\/p>\n<p>\u00c9crits<\/p>\n<p>Pr\u00e9sent\u00e9s par Claude Mazauric<\/p>\n<p>Messidor\/ \u00c9ditions sociales, Paris 1989<\/p>\n<p><strong>Buonarroti <\/strong><\/p>\n<p>Conspiration pour l\u00b4\u00c9galit\u00e9, dite de Babeuf<\/p>\n<p>\u00c9ditions Sociales, Paaris, 1957, 2 tomos<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Courban Alexandre<\/strong><\/p>\n<p>L\u00b4exaltation de la modernit\u00e9 dans \u201cL\u00b4Humanit\u00e9\u201d 1918-1939<\/p>\n<p>en Cultures communistes au XX\u00ba si\u00e8cle, entre guerre et modernit\u00e9<\/p>\n<p>ed. La Dispute, Paris, 2003<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Deutscher, Isaac<\/strong><\/p>\n<p>Trotski. El profeta armat 1879\/1921<\/p>\n<p>Edici\u00f3 de materials, Barcelona, 1967<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gramsci, Antonio<\/strong><\/p>\n<p>Vita attraverso le lettere<\/p>\n<p>A cura di Giuseppe Fiori.<\/p>\n<p>Einaudi Tascabile, Torino 1994.<\/p>\n<p>Antolog\u00eda,<\/p>\n<p>Selecci\u00f3n, y traducci\u00f3n y notas de Manuel Sacrist\u00e1n<\/p>\n<p>Ed. Siglo XXl, Madrid, 1974<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gorki, Maxim<\/strong><\/p>\n<p>Lenin (1924). Seguit de: El Pag\u00e8s rus.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3 de Ventura i Gassol i J. Carner Ribalta.<\/p>\n<p>Les edicions de l\u2019Arc de Bar\u00e0<\/p>\n<p>Valls-Barcelona, 1926.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Labica, Georges<\/strong><\/p>\n<p>D\u00e9mocratie et r\u00e9volution.<\/p>\n<p>Le temps des cerises, Paris.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Lenin<\/strong><\/p>\n<p>(1905) Dos t\u00e1cticas de la sociademocracia rusa, en Obras Escogidas en tres tomos<strong>, <\/strong>Ed Progreso,, Mosc\u00fa, 1979, tomo 1.<\/p>\n<p>\u201cInforme acerca de la tierra ante el segundo congreso de los Soviets de Rusia del 8 de noviembre de 1917\u201d, Obras Escogidas en tres tomos, Ed Progreso, Mosc\u00fa 1978, tomo 2.<\/p>\n<p>\u201dInforme sobre la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de los obreros de Petrogrado\u2026 del 17 de diciembre de 1917\u201d Obras Escogidas, en tres tomos, tomos 2, p. 522<\/p>\n<p>Xl Congreso del PC de Rusia. Informe pol\u00edtico del Ccdel PC de Rusia. Discurso de clausura, (1922) Obras Escogidas, Ed. Progreso, Mosc\u00fa, 1979, vol. 3<\/p>\n<p>Carta al Congreso Obras Escogidas,( 1922) Ed. Progreso, Mosc\u00fa, 1979, vol. 3<\/p>\n<p>P\u00e1ginas del diario (1923) Ed. Progreso, Mosc\u00fa, 1979, vol. 3<\/p>\n<p>Sobre las cooperativas (1923) Ed. Progreso, Mosc\u00fa, 1979, vol. 3<\/p>\n<p>Nuestra revoluci\u00f3n (1923) Ed. Progreso, Mosc\u00fa, 1979, vol. 3<\/p>\n<p>C\u00f3mo tenemos que reorganizar la Inspecci\u00f3n obrera y campesina (1923) Ed. Progreso, Mosc\u00fa, 1979, vol. 3<\/p>\n<p>M\u00e1s vale poco y bueno (1924) Ed. Progreso, Mosc\u00fa, 1979, vol. 3<\/p>\n<p><strong>Lewin, Moshe<\/strong><\/p>\n<p>Le si\u00e8cle sovietique<\/p>\n<p>Ed. Fayard y Le Monde Diplomatique.<\/p>\n<p>Paris, 2003.<\/p>\n<p>Existe traducci\u00f3n espa\u00f1ola en Ed. Cr\u00edtica, Barcelona, 2006.<\/p>\n<p><strong>Losurdo, Domenico<\/strong><\/p>\n<p>1. Il revisionismo storico. Problemi e miti<\/p>\n<p>Editori Laterza. Roma-Bari, 2002.<\/p>\n<p>2. Fuga dalla storia?La rivoluzione russa e la rivoluzione cinese oggi.<\/p>\n<p>La citt\u00e0 del Sole, Napoli, 2005.<\/p>\n<p>3. Controstoria del liberalismo.<\/p>\n<p>Editori Laterza. Roma-Bari, 2006.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Luk\u00e1cs<\/strong><strong>, Georg<\/strong><\/p>\n<p>Conversaciones con Lukacs, a cargo de Holz, Kofler y Abendroth. Recopilaci\u00f3n y pr\u00f3logo por Theo Pinkus , Ed Alianza, Madrid 1969.<\/p>\n<p>El hombre y la democracia, Editorial Contrapunto, Buenos Aires, 1989<\/p>\n<p><strong>Marx, Carlos y Engels, Federico<\/strong><\/p>\n<p>La Ideolog\u00eda alemana, Ed. Grijalbo, Barcelona, 1970<\/p>\n<p>El manifiesto del partido comunista, Ed. Progreso, Mosc\u00fa, 1972<\/p>\n<p>El Capital. Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/p>\n<p>Ed Siglo XXl, Madrid 1984, 8 tomos<\/p>\n<p>\u201cCarta a Ludwig Kugelmann, de 1866\u201d, en Carlos Marx y Federico Engels, Obras Escogidas, en tres tomos. Tomo 2. Ed Progreso, Mosc\u00fa, 1974<\/p>\n<p>\u201cLa fiesta de las naciones en Londres (en ocasi\u00f3n de celebrarse la instauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica Francesa el 22 de setiembre de 1792)\u201d, en OME, 6, Ed. Cr\u00edtica, Barcelona, 1976<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Mathiez, Albert<\/strong><\/p>\n<p>Le Bolchevisme et le jacobinisme.<\/p>\n<p>Librairie du Parti Socialiste et de l\u2019Humanit\u00e9,<\/p>\n<p>Paris, 1920<\/p>\n<p>\u201c\u00bfPour quoi nous sommes robespierristes?\u201d en Etudes sur Robespierre<\/p>\n<p>\u00c9ditions Sociales, Paris, 1958<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Miras, Joaquin<\/strong><\/p>\n<p>Repensar la pol\u00edtica, refundar la izquierda.<\/p>\n<p>El Viejo Topo, Barcelona, 2002.<\/p>\n<p><strong>Passolini, Pier Paolo<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Escritos Corsarios, Ed. Planeta, Barcelona, 1983<\/p>\n<p><strong>Reiman, Michael. <\/strong><\/p>\n<p>\u201cEl Nacimiento del estalinismo\u201d.<\/p>\n<p>Ed. Cr\u00edtica, Barcelona, 1982. Primera edici\u00f3n en alem\u00e1n, 1979.<\/p>\n<p>Robespierre, Maximilien<\/p>\n<p>Por la felicidad y por la libertad. Discursos<\/p>\n<p>Antolog\u00eda establecida por Yannick Bosc, Florence Gauthier y Sophie Wahnich ( eds.)<\/p>\n<p>El Viejo Topo, Barcelona, 2005.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Rosenberg Arthur <\/strong><\/p>\n<p>Democracia y socialismo. Historia pol\u00edtica de los \u00faltimos ciento cincuenta a\u00f1os (1789- 1937), Cuadernos de Pasado y Presente, M\u00e9xico, 1981<\/p>\n<p>Democrazia e lotta di classe nell\u00b4antichit\u00e0<\/p>\n<p>en Luciano Canfora, Il comunista senza partito, Sellerio editore, Palermo, 1984<\/p>\n<p><strong>Rougerie, Jacques<\/strong><\/p>\n<p>Paris Libre. 1871<\/p>\n<p>\u00c9ditions du Seuil, Paris 2004. Premi\u00e8re \u00e9dition, 1971.<\/p>\n<p><strong>Trotski, Le\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Historia de la revoluci\u00f3n rusa, en dos Tomos,<\/p>\n<p>Editorial Sarpe, Madrid,1985.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> \u201cSer\u00edamos revolucionarios bien deplorables e irresponsables<br \/>\nsi dej\u00e1semos cumplirse pasivamente<br \/>\nel hechos consumados, justificando a priori la necesidad\u201d. Gramsci, 1994, pag. 137.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Losurdo, 2005.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Reiman ( 1982). Pag.15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Courban, Alexandre, 2003.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> V\u00e9ase Babeuf, 1989.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> V\u00e9ase Buonarroti, 1957.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Marx, Ideolog\u00eda Alemana, 1970, p\u00e1ginas 37\/38.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Lenin, Dos t\u00e1cticas&#8230; , 1979.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Mathiez (1920): \u201c Lenin, como todos los socialistas rusos se ha nutrido de la historia de nuestra gran revoluci\u00f3n, se inspira en sus ejemplos, y los pone en pr\u00e1ctica adapt\u00e1ndolos a su pa\u00eds y a sus circunstancias. Querr\u00eda mostrar, mediante un breve an\u00e1lisis, que entre los m\u00e9todos de los bolcheviques y de los montagnards franceses, las analog\u00edas no son solamente aparentes\u201d(p. 5) (.) \u201cLas semejanzas que nuestro an\u00e1lisis ha puesto de manifiesto entre las dos grandes crisis de 1793 y 1917 no son ni superficiales ni fortuitas . Los revolucionarios rusos imitan voluntariamente y a sabiendas [sciemment] a los revolucionarios franceses. Ellos est\u00e1n animados por el mismo esp\u00edritu. Se mueven en medio de los mismos problemas y de una atm\u00f3sfera an\u00e1loga\u201d (p. 23).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> \u201cSe dice que el decreto y el mandato [de la parcelaci\u00f3n de la tierra] han sido redactados por los social revolucionarios. Sea as\u00ed. No importa qui\u00e9n lo haya redactado; <strong>mas como gobierno democr\u00e1tico no podemos dar de lado a la decisi\u00f3n de las masas populares<\/strong>, aun en el caso de que no estemos de acuerdo con ella. En el crisol de la vida, en su aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica, al hacerla realidad en cada lugar, los propios campesinos ver\u00e1n d\u00f3nde est\u00e1 la verdad. (&#8230;) La vida nos obligar\u00e1 a acercarnos en el torrente com\u00fan de la iniciativa revolucionaria, <strong>en la concepci\u00f3n de nuevas formas de Estado<\/strong>. Debemos marchar al paso con la vida; debemos conceder <strong>plena libertad al genio creador de las masas populares<\/strong>. (&#8230;) los campesinos han aprendido algo en estos ocho meses de nuestra revoluci\u00f3n y <strong>quieren resolver por s\u00ed mismos todos los problemas relativos a la tierra<\/strong>. Por eso nos pronunciamos contra toda enmienda a este proyecto de ley (&#8230;) Confiamos en que los propios campesinos sabr\u00e1n, mejor que nosotros, resolver el problema con acierto, como es debido. <strong>Lo esencial no es que lo hagan de acuerdo con nuestro programa o con el de los eseristas. Lo esencial es que el campesinado tenga la firme seguridad de que han dejado de existir los terratenientes, que los campesinos resuelvan ellos mismos todos los problemas y organicen su propia vida<\/strong>\u201d..V.I. Lenin. \u201cInforme acerca de la tierra ante el segundo congreso de los Soviets de Rusia del 8 de noviembre de 1917\u201d, 1978, tomo 2, p. 492. El mismo principio democr\u00e1tico era el vigente para los obreros: \u201cEs f\u00e1cil promulgar un decreto aboliendo la propiedad privada, pero <strong>s\u00f3lo los obreros mismos pueden y deben llevarla a la pr\u00e1ctica<\/strong>. (.). <strong>No hay ni puede haber un plan concreto de organizaci\u00f3n de la vida econ\u00f3mica<\/strong>. <strong>Nadie puede proporcionarlo<\/strong>. Eso s\u00f3lo pueden hacerlo las masas desde abajo, por medio de la <strong>experiencia<\/strong>\u201d. \u201dInforme sobre la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de los obreros de Petrogrado\u2026 del 17 de diciembre de 1917\u201d, 1978, tomo 2, p. 522. Y Albert Mathiez: \u201cLos bolcheviques no han creado los sovietes que ya exist\u00edan antes de su acceso al poder. Los soldados rusos no hab\u00edan esperado a Brest-Litovsk para hacer la paz on los alemanes. Los mujiks no han esperado en primer lugar al prikaze de 25 de octubre de 1917 para hacerse con la posesi\u00f3n de las tierras de los monjes y de los se\u00f1ores. En las f\u00e1bricas, los obreros se hab\u00edan organizado ya en comit\u00e9s de explotaci\u00f3n antes de que Lenin hubiese triunfado en su golpe de mano (,) este es otro rasgo de semejanza con el jacobinismo\u201d \u201c (\u2026) [medidas impuestas por las masas en la RF] Jacobinos y bolchevique fueron llevados por una corriente mas fuerte que ellos mismos. Estos dictadores obedecen a sus tropas para poder mandarlas\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Luk\u00e1cs ( 1969): \u201cHab\u00edamos tratado de demostrar anteriormente c\u00f3mo para Lenin la preservaci\u00f3n y continuaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n popular (la alianza entre el proletariado y el campesinado) era el problema estrat\u00e9gico central [p.e.: pp. 81, 88, 107]. La reconstrucci\u00f3n de la producci\u00f3n industrial, problema decisivo de la NEP , era para \u00e9l sobre todo un instrumento indispensable para la reconstrucci\u00f3n real de esta alianza, lo que en las revoluciones de 1905 y 1917 constituy\u00f3 el centro de su pol\u00edtica. (.) despu\u00e9s de su muerte, el problema de qui\u00e9n deb\u00eda ser la parte beneficiaria del proceso de reconstrucci\u00f3n econ\u00f3mico y a expensas de qui\u00e9n deb\u00eda ser pr\u00e1cticamente realizado, se convirti\u00f3 en una cuesti\u00f3n central\u201d (107\/108)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Gramsci, 1974, pag. 34.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Rosenberg, 1981., pags. 335-336.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Miras, 2002.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Gorki, 1924<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Marx, El Capital, Vol 1, pag.639<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Ibid. Pag. 646.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Robespierre, 2005, pags. 33 a 40.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a>, Ibid., pags. 176 a 183.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Babeuf, 1989, pags. 217 a 233<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Ibid, \u201cLa conspiration pour l\u2019\u00e9galit\u00e9\u201d, pags. 251 a 304.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Rougerie, 1971, pags. 248 a 263.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Citado por Trotski, 474.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Deutscher, pag. 373<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Moshe Lewin, pag. 515<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Ibid. 475<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Luk\u00e1cs, 1969, pag. 71<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Passolini,, pp 41 y 185.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Luk\u00e1cs, 1969, pag. 183.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> V\u00e9ase una aportaci\u00f3n a esta reconstituci\u00f3n de clase en Miradas sobre la Precariedad, 2006, de reciente aparici\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<p>El comunismo, consciencia cr\u00edtica del movimiento democr\u00e1tico<\/p>\n<p>Joan Tafalla y Joaqu\u00edn Miras<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>1. Comunismo, comunismos.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-488","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-materiales-para-la-refundacion-comunista"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/488","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=488"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/488\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=488"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=488"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=488"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}