{"id":515,"date":"2006-11-02T00:00:00","date_gmt":"2006-11-02T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=515"},"modified":"2020-02-28T10:06:06","modified_gmt":"2020-02-28T09:06:06","slug":"varios-textos-de-manuel-sacristan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=515","title":{"rendered":"Varios textos de Manuel Sacrist\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p><u>Anexo 1: Una carta de Sacrist\u00e1n al Ministerio de Educaci\u00f3n traducida al catal\u00e1n por Salvador Espriu.<\/u><\/p>\n<p>Xavier Folch, compa\u00f1ero de militancia en el PSUC en los a\u00f1os sesenta, ha conservado un papel, traducido al catal\u00e1n por Salvador Espriu, que fue escrito por Sacrist\u00e1n a instancias de unos estudiantes -entre ellos el mismo Folch- del incipiente movimiento universitario barcelon\u00e9s de finales de los cincuenta. Pretend\u00edan dar respuesta con \u00e9l a un art\u00edculo del entonces ministro franquista de Educaci\u00f3n, Jes\u00fas Rubio.<\/p>\n<p>No he podido encontrar el original castellano del texto que lleva por t\u00edtulo \u201cLa enfermedad nacional\u201d. Presento a continuaci\u00f3n una traducci\u00f3n castellana de la exquisita traducci\u00f3n de Salvador Espriu del original de Sacrist\u00e1n que ha contado con la generosa y competente ayuda de Carles Gil:<\/p>\n<p>\u201c<i>Bajo el t\u00edtulo \u201cLa buena salud universitaria\u201d, el ministro de Educaci\u00f3n Nacional, don Jes\u00fas Rubio, public\u00f3 en La Hora un art\u00edculo en el que aseguraba que el estado de salud de la Universidad espa\u00f1ola era malo: lo explica de la manera siguiente: \u201cNuestros j\u00f3venes universitarios, en contraste con lo que pasa en otros pa\u00edses, no son suficientemente aplicados\u201d. Despu\u00e9s de este diagn\u00f3stico y de su comentario (\u201cSe precisa, por el propio equilibrio y por el equilibrio de la colectividad a la que pertenecen, que nuestro esfuerzo tenga una aplicaci\u00f3n exacta&#8230;\u201d), el n\u00facleo del art\u00edculo queda redondeado con una promesa (\u201cEl resto le ser\u00e1 otorgado por a\u00f1adidura\u201d), mezclada con una amenaza elegante: \u201c&#8230;y no hay error m\u00e1s grave que el de intentar alcanzar directamente aquello que tan s\u00f3lo por a\u00f1adidura se puede conseguir\u201d. <\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nosotros, los universitarios de Barcelona, muy especialmente afectados por la pol\u00edtica y por las frases del se\u00f1or Ministro, creemos que esa acusaci\u00f3n no est\u00e1 fundamentada. Por el contrario, los funcionarios del Ministerio de Educaci\u00f3n Nacional han repetido muchas veces que jam\u00e1s se hab\u00eda estudiado en Espa\u00f1a con tanta aplicaci\u00f3n como ahora. Es cierto que el testimonio de unos funcionarios no puede convencer de nada al ciudadano espa\u00f1ol actual, pero en este caso coincide con nuestra experiencia: muchos de nosotros hemos visitado en estos \u00faltimos a\u00f1os universidades extranjeras y hemos podido comprobar que nuestra inferioridad intelectual, respecto al estudiante europeo de nuestra edad y de nuestra misma especialidad, no consiste en una mayor aplicaci\u00f3n por su parte. Por el contrario, es normal que el estudiante espa\u00f1ol sea, por decirlo as\u00ed, m\u00e1s \u201cerudito\u201d que su colega extranjero: sabemos m\u00e1s cosas -datos, por ejemplo, o, t\u00edtulos de obras, o nombres de c\u00f3nsules romanos-, adquiridos con una paciente aplicaci\u00f3n. Nuestra inferioridad proviene de otra fuente: del hecho de no conocer casi nunca el planteamiento actual de los grandes problemas ideol\u00f3gicos y cient\u00edficos. Si no tenemos la suerte de encontrarnos con un profesor ajeno a los elaboradores de cuestionarios oficiales, o si alguna casualidad no nos ayuda a dirigir con buenas lecturas nuestro forzado autodidactismo, somos inevitablemente, con todas nuestras monta\u00f1as de cosas con tanta aplicaci\u00f3n aprendidas, unos r\u00fasticos provincianos en la cultura del siglo XX, unos provincianos a los que nadie ha mostrado donde radica la fuente, signo de estudio y de discusi\u00f3n, de la vida espiritual del mundo en que vivimos.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y cuanta m\u00e1s aplicaci\u00f3n, peor. Porque -excepto en las disciplinas t\u00e9cnicas (cuya esterilidad en Espa\u00f1a proviene de otra causa: del desorden econ\u00f3mico)- es imposible ense\u00f1ar y aprender nada aut\u00e9ntico en un r\u00e9gimen universitario desprovisto de toda libertad cient\u00edfica y de todo contacto con la situaci\u00f3n real de la humanidad. No hay ninguna cultura que pueda florecer en el suelo uniforme -puro carb\u00f3n de piedra- de una tiran\u00eda ideol\u00f3gica como la que soporta la Universidad espa\u00f1ola.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El se\u00f1or Ministro tendr\u00eda raz\u00f3n si se limitara a decir, por una parte, que la Universidad espa\u00f1ola est\u00e1 mal, y seguir\u00eda teniendo raz\u00f3n si, por otra parte, ampliara su diagn\u00f3stico y dijera. \u201cToda la cultura espa\u00f1ola est\u00e1 herida de muerte, esterilizada\u201d. En efecto: el prestigio cultural del pa\u00eds se alimenta todav\u00eda de la cultura que en \u00e9l floreci\u00f3 hasta la agon\u00eda de la libertad.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No es s\u00f3lo la Universidad la que est\u00e1 enferma. La deficiencia universitaria no es m\u00e1s que un s\u00edntoma de la enfermedad que sufre toda nuestra cultura, fusilada por el \u201c\u00a1Muera la inteligencia!\u201d que el general Mill\u00e1n Astray dispar\u00f3 a Unamuno el a\u00f1o 1936 en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca; un s\u00edntoma de la enfermedad nacional que se llama \u201ctiran\u00eda\u201d.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y, sin embargo, es cierto que el estudiar con aplicaci\u00f3n los cuestionarios ideol\u00f3gicamente decretados por el R\u00e9gimen puede dar algo por a\u00f1adidura: puede dar unas cuantas sinecuras. Pero lo que necesita el pa\u00eds en el terreno universitario no es la soluci\u00f3n poco digna de los problemas personales de cien estudiantes astutos, sino el restablecimiento de la libertad cient\u00edfica y de c\u00e1tedra. Y esto no se consigue por a\u00f1adidura, sino, empero, de una manera inversa: con nuestra lucha pol\u00edtica conseguiremos, con la libertad de la naci\u00f3n, la libertad universitaria -por \u201ca\u00f1adidura\u201d-. Por eso, pues, combatimos.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El razonamiento es tan obvio que no podemos creer que el se\u00f1or Ministro haya expuesto sinceramente sus razones. Y lo creemos a\u00fan menos cuando recordamos, por ejemplo, aquel \u201cNO-DO\u201d destinado a calmarnos y en el que el locutor nos aconsejaba con insistencia. \u201cLo esencial es divertirse\u201d. Dec\u00edan lo mismo las octavillas puestas en circulaci\u00f3n por la Autoridad, en la Universidad de Barcelona, durante las acciones de enero y febrero. El se\u00f1or Ministro no es sincero cuando pide aplicaci\u00f3n: \u00e9l sabe bien que los estudiantes del divertirse, los estudiantes de la estudiantina y de la \u201cCasa de Troya\u201d son los \u00fanicos que est\u00e1n a su lado.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 M\u00e1s all\u00e1 del tema central, el art\u00edculo del se\u00f1or Ministro comenta dos cuestiones a las que nos interesa aludir brevemente. Una es el reproche de \u201cjuvenilismo\u201d (valga la palabra) que nos hace. Este reproche es tambi\u00e9n injusto. Nosotros no creemos que la juventud sea un valor moral; s\u00f3lo han podido creer una cosa as\u00ed las personas de contextura cerebral m\u00e1s peregrina que jam\u00e1s haya existido: los fascistas, es decir, el se\u00f1or Ministro y sus compa\u00f1eros de partido. Nosotros no luchamos en nombre de la juventud contra la vejez, sino en nombre de la verdad, de la libertad, de la justicia y de la honradez -valores tan viejos como el ser humano-, contra la mentira de la prensa dirigida, contra la esclavitud bajo una tiran\u00eda que impone a los ex\u00e1menes universitarios la \u201csoluci\u00f3n\u201d un\u00edvoca de cada tema, contra la injusticia de la ilegalidad oficial en la que vivimos y contra la corrupci\u00f3n administrativa que aumenta todav\u00eda m\u00e1s los sufrimientos que causan estas tres plagas que acabamos de citar: la mentira, la esclavitud, la injusticia.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La otra cuesti\u00f3n es la de la justificaci\u00f3n que de su violencia contra los estudiantes de Barcelona da el se\u00f1or Ministro, quien dice. \u201cLa m\u00e1s envilecida de todas las formas de adulaci\u00f3n es aqu\u00e9lla que se rinde a la colectividad\u201d. Nosotros propondr\u00edamos al se\u00f1or Ministro que sustituyera la \u201cmoral\u201d de pura emoci\u00f3n \u201cviril\u201d que le dicta esa frase, por la moral de seres racionales atentos a los postulados de la justicia p\u00fablica. Entonces obtendr\u00eda, en lugar de la sentencia viril-glandular acabada de citar, la siguiente afirmaci\u00f3n \u00e9tico-jur\u00eddica: \u201cLa m\u00e1s monstruosa de todas las formas de dictadura es aqu\u00e9lla que tiraniza una colectividad mayoritaria, constituida pr\u00e1cticamente por todo un pueblo<\/i>\u201d.<\/p>\n<p>Recordaba Xavier Folch que Sacrist\u00e1n coment\u00f3 al conocer la versi\u00f3n catalana de su escrito que no importaba demasiado que su papel se perdiera, que lo decisivo era conservar el texto de Espriu. As\u00ed ha sido. No ser\u00eda admisible negar la posibilidad de verificar una vez m\u00e1s la excelencia literaria del autor de <i>La pell de brau<\/i>:<\/p>\n<p>\u201c<i>Sota el titol \u201cLa buena salud universitaria\u201d, el ministre d\u00b4Educaci\u00f3 Nacional, don Jes\u00fas Rubio, public\u00e0 en La Hora un article en el qual assegura que l\u00b4estat de salut de la Universitat espanyola \u00e9s dolent: ho explica de la seg\u00fcent manera: \u201cEls nostres joves universitaris, en contrast amb el que passa en altres pa\u00efsos, no tenen prou aplicaci\u00f3\u201d. Despr\u00e9s d\u00b4aquest diagn\u00f2stic i del seu comentari (\u201cEs prec\u00eds, per al propi equilibri i per a l\u00b4equilibri de la col.lectivitat a la qual pertanyem, que el nostre esfor\u00e7 tingui una aplicaci\u00f3 exacte&#8230;\u201d), el nucli de l\u00b4article queda arrodonit amb una promesa (\u201cla resta li ser\u00e0 donada per afegiment\u201d), mesclada amb una amena\u00e7a elegant: \u201c&#8230;i no hi ha error m\u00e9s greu que el d\u00b4intentar abastar directament all\u00f2 que nom\u00e9s per afegiment es pot aconseguir.\u201d<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nosaltres, els universitaris de Barcelona, molt especialment afectats per la pol\u00edtica i per les frases del senyor Ministre, creiem que aqueixa acusaci\u00f3 no \u00e9s fonamentada. Altrament, els funcionaris del Ministeri d\u00b4Educaci\u00f3 Nacional han repetit moltes vegades que no s\u00b4havia mai estudiat a Espanya amb tanta aplicaci\u00f3 com ara. El testimoni d\u00b4uns funcionaris no pot conv\u00e8ncer de res, \u00e9s cert, el ciutad\u00e0 espanyol actual, per\u00f2 en aquest cas coincideix amb la nostra experi\u00e8ncia: molts de nosaltres hem visitat en aquests darrers anys Universitats estrangeres i hem pogut comprovar que la nostra inferioritat intel.lectual, respecte a l\u00b4estudiant europeu de la nostra edat i de la nostra mateixa especialitat, no consisteix en un major aplicaci\u00f3 per part seva. \u00c9s normal, al contrari, que l\u00b4estudiant espanyol sigui, per dir-ho aix\u00ed, m\u00e9s \u201cerudit\u201d que el seu col.lega estranger: sabem m\u00e9s coses -dates, per exemple, o, t\u00edtols d\u00b4obres, o noms de c\u00f2nsols romans-, adquirides per una pacient aplicaci\u00f3. La nostra inferioritat prov\u00e9 d\u00b4una altra font: del fet de no con\u00e8ixer quasi mai el plantejament actual dels grans problemes ideol\u00f2gics i cient\u00edfics. Si no tenim la sort de topar amb un professor ali\u00e8 als confeccionadors dels q\u00fcestionaris oficials, o si alguna casualitat no ens ajuda a encarrilar amb bones lectures el nostre for\u00e7at autodidactisme, som inevitablement, amb totes les nostres muntanyes de coses amb tanta aplicaci\u00f3 apreses, uns r\u00fastics provincians en la cultura del segle XX, uns provincians als quals ning\u00fa no ha mostrat on radica el fons, signe d\u00b4estudi i de discussi\u00f3, de la vida espiritual del m\u00f3n en el qual vivim.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 I com m\u00e9s aplicaci\u00f3, pitjor. Perqu\u00e8 -excepte en les disciplines t\u00e8cniques (l\u00b4 esterilitat de les quals, a Espanya, prov\u00e9 d\u00b4una altra causa: del desordre econ\u00f2mic)-\u00a0 \u00e9s impossible d\u00b4ensenyar i d\u00b4aprendre res d\u00b4aut\u00e8ntic en un r\u00e8gim universitari desprove\u00eft de tota llibertat cient\u00edfica i de tot contacte amb la situaci\u00f3 real de la humanitat. No hi ha cap cultura que pugui florir en el s\u00f2l uniforme -pur carb\u00f3 de pedra- d\u00b4una tirania <\/i><\/p>\n<p><i>ideol\u00f2gica com la que suporta la Universitat espanyola.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El senyor MInistre tindria ra\u00f3 si es limit\u00e9s a dir, d\u00b4una banda, que la Universitat espanyola est\u00e0 malament. I seguiria tenint ra\u00f3 si, d\u00b4altra banda, ampli\u00e9s el seu diagn\u00f2stic i digu\u00e9s:\u00a0 \u201cTota la cultura espanyola est\u00e0 ferida de mort, esterilitzada\u201d. En efecte: el prestigi cultural del pa\u00eds s\u00b4alimenta encara de la cultura que en ell flor\u00ed fins a l\u00b4agonia de la llibertat.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/i><i>No \u00e9s sols la Universitat all\u00f2 que est\u00e0 malament de salut. <\/i><i>La defici\u00e8ncia universit\u00e0r\u00eca \u00e9s nom\u00e9s un s\u00edmptoma de la malaltia que sofreix tota la nostra cultura, afusellada pel \u201c\u00a1Muera la inteligencia!\u201d que el general Mill\u00e1n Astray dispar\u00e0 a l\u00b4Unamuno l\u00b4any 1936 en el Paraninf de la Universitat de Salamanca; un s\u00edmptoma de la malaltia nacional que s\u00b4anomena \u201ctirania\u201d.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 I, tanmateix, \u00e9s ben cert que l\u00b4estudiar amb aplicaci\u00f3 els q\u00fcestionaris ideol\u00f2gicament decretats pel R\u00e8gim pot donar quelcom per afegiment: pot donar unes quantes sinecures. Per\u00f2 el que necessita el pa\u00eds en el terreny universitari no \u00e9s la soluci\u00f3 poc digne dels problemes personals de cent estudiants astuciosos, sin\u00f3 el restabliment de la llibertat cient\u00edfica i de c\u00e0tedra. I aix\u00f2 no s\u00b4aconsegueix per afegiment, sin\u00f3, tanmateix, d\u00b4una manera inversa: amb la nostra lluita pol\u00edtica aconseguirem, amb la llibertat de la naci\u00f3, la llibertat universit\u00e0ria -\u201dper afegiment\u201d-. Per aix\u00f2, doncs, lluitem.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El roanament \u00e9s tan obvi que no podem creure que el senyor Ministre hagi exposat sincerament les seves raons. I ho creiem encara menys quan recordem, per exemple, aquell \u201cNo-Do\u201d destinat a calmar-nos i en el qual el locutor ens aconsellava amb insist\u00e8ncia: \u201cEl que \u00e9s essencial \u00e9s divertir-se\u201d. Deien el mateix les octavilles posades en circulaci\u00f3 per l\u00b4Autoritat, a la Universitat de Barcelona, durant les accions de gener i de febrer. El senyor Ministre no \u00e9s sincer quan demana aplicaci\u00f3: ell sap prou b\u00e9 que els estudiants del divertir-se, els estudiants d\u00b4estudiantina i \u201cCasa de la Troya\u201d, s\u00f3n els \u00fanics que estan al seu costat.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fora ja del tema central, l\u00b4article del senyor Ministre esmenta dues q\u00fcestions a les quals ens interessa al.ludir breument. L\u00b4una \u00e9s el retret de \u201cjovenivolisme\u201d (valgui la paraula) que ens fa. Aquest reprotxe \u00e9s tamb\u00e9 injust. Nosaltres no creiem que la joventut sigui un valor moral; nom\u00e9s han pogut creure tal cosa les persones de contextura cerebral m\u00e9s peregrina que mai hagin existit: els feixistes, \u00e9s a dir, el senyor Ministre i els seus companys de partit. Nosaltres no lluitem en nom de la joventut contra la vellesa, sin\u00f3 en nom de la veritat, de la llibertat, de la just\u00edcia i de la honradesa -valors tan vells como l\u00b4home-, contra la mentida de la premsa dirigida, contra l\u00b4esclavitud sota una tirania que imposa als q\u00fcestionaris universitaris la \u201csoluci\u00f3\u201d un\u00edvoca de cada tema, contra la injusticia de la il.legalitat oficial en la qual vivim i contra la corrupci\u00f3 administrativa que augmenta encara m\u00e9s els sofriments que causen aqueixes altres tres plagues que acabem d\u00b4esmentar: la mentida, l\u00b4esclavitud, la injusticia.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 L\u00b4altra q\u00fcesti\u00f3 \u00e9s la de la justificaci\u00f3 que de la seva viol\u00e8ncia contra els estudiants de Barcelona dona el senyor Ministre, el qual diu aix\u00ed: \u201cLa m\u00e9s envilida de totes les formes de l\u00b4adulaci\u00f3 \u00e9s aquella que hom rendeix a la col.lectivitat\u201d. Nosaltres proposar\u00edem al senyor Ministre que substitu\u00eds la \u201cmoral\u201d de pura emoci\u00f3 \u201cviril\u201d que li dicta aqueixa frase, per la moral d\u00b4\u00e9ssers racionals atents als postulats de la just\u00edcia p\u00fabica. Aleshores obtindria, enlloc de la sent\u00e8ncia viril-glandular acabada de citar, la seg\u00fcent afirmaci\u00f3 \u00e8tico-jur\u00eddica: \u201cLa m\u00e9s monstruosa de totes les formes de dictadura \u00e9s aquella que tiranitza una col.lectivitat majorit\u00e0ria, constitu\u00efda pr\u00e0cticamet pet tot un poble.<\/i>\u201d<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>Anexo 2: E<\/u><u>ditorial de <i>Quaderns de cultura catalana, <\/i>n\u00ba 3 (revista del PSUC, noviembre 1959, firmado como \u201cQ.C.C\u201d). <\/u> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El siguiente texto es la editorial del n\u00famero 3 de <i>Quaderns de cultura catalana<\/i>. Josep Fontana ha confirmado la autor\u00eda de Sacrist\u00e1n (por lo dem\u00e1s, muy evidente). Obs\u00e9rvese la coincidencia de posici\u00f3n con escritos de la \u00e9poca como \u201cTres notas sobre la alianza imp\u00eda\u201d y con textos posteriores enmarcables en el \u00e1mbito de la pol\u00edtica y la sociolog\u00eda de la ciencia: \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201c<i>En los ambientes intelectuales conservadores y tradicionalistas, los \u00faltimos acontecimientos de la t\u00e9cnica astron\u00e1utica (Lunik II y Lunik III) han provocado las habituales jeremiadas de menosprecio acerca de la \u201cmec\u00e1nica civilizaci\u00f3n t\u00e9cnica\u201d, llantos de ra\u00edz rom\u00e1ntica y germ\u00e1nica difundidos en nuestra casa por las traducciones de Revista de Occidente. La alegr\u00eda satisfecha de los comunistas por el \u00e9xito de la astron\u00e1utica sovi\u00e9tica es, para estos nost\u00e1lgicos de la \u201cnaturalidad\u201d, de la \u201cescala humana\u201d del mundo medieval, rudo y b\u00e1rbaro entusiasmo respecto de la \u201cmera acumulaci\u00f3n\u201d de conocimiento y conquistas t\u00e9cnicas materiales, irrelevantes seg\u00fan ellos para el destino del hombre y para su autoconocimiento. La intelectualidad burguesa de pa\u00edses que, al menos, han abandonado culturalmente la Edad Media -sobre todo los anglosajones- consideran que este entusiasmo natural de los comunistas es tan s\u00f3lo partidismo, sentimiento espurio de la pura actividad cient\u00edfica, del ethos teor\u00e9tico. Los comunistas -seg\u00fan ellos- habr\u00edan estado menos felices si el Lunik III se hubiera llamado \u201cExplorer\u201d y hubiese despegado de alguna base yanqui.<\/i> <i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es verdad. Nos ha satisfecho positivamente que el Lunik III llevara una hoz y un martillo -esto que la prensa franquista llama t\u00edmidamente \u201cel escudo de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u201d y que en realidad es el s\u00edmbolo internacional de la humanidad que trabaja y avanza. Nos ha satisfecho, naturalmente, como comunistas, pero nos ha satisfecho tambi\u00e9n como personas de profesi\u00f3n cient\u00edfica o intelectual en general, porque el hecho que el Lunik III llevase una hoz y un martillo -s\u00edmbolo muy diferente del viejo nacionalismo hambriento de conquistas imperiales que se esconde en acto o en potencia, debajo de los pliegues de las otras banderas del mundo- garantiza que la ciencia contin\u00fae siendo en el siglo XX, gracias al triunfo del marxismo en parte del mundo, fiel a su funci\u00f3n cultural revolucionaria y progresista. La ciencia -nuestra ciencia europea, usando palabras agradables a todos los o\u00eddos- naci\u00f3 con la voluntad y misi\u00f3n revolucionarias: naci\u00f3 con el objetivo de liberar al hombre de la m\u00e1s sutil de todas sus alienaciones, que es la alienaci\u00f3n en sus propios productos culturales y especialmente en la visi\u00f3n teol\u00f3gica tradicional del mundo. No importa que Kepler o Newton tuvieran una religiosidad personal y propia; \u00e9sta era, con sus vaguedades heterodoxas, un compromiso con la religiosidad medieval, y constitu\u00eda, por otra parte -esto es decisivo culturalmente- una ruptura con el teologismo de la Edad Media: la religiosidad de Newton se inserta ya a posteriori, como m\u00edtica, en la nueva visi\u00f3n cient\u00edfica del mundo, en lugar de ser, como era la teolog\u00eda medieval, estructura fundamental y aprior\u00edstica de toda la cultura.<\/i> <i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A\u00fan dejando al lado la actitud reaccionaria de un mundo sin ciencia, actitud con cuya consideraci\u00f3n hemos iniciado esta nota; a\u00fan teniendo en cuenta solamente la forma m\u00e1s moderna de la cultura burguesa -la mentalidad cient\u00edfica presuntamente libre de ideolog\u00eda y de ideales, tal como se presenta en el neopositivismo anglosaj\u00f3n-, se puede afirmar que la ciencia, en el mundo burgu\u00e9s, ha perdido su raz\u00f3n de ser humana y humanista: ser un arma en la lucha del hombre contra la alienaci\u00f3n de su esp\u00edritu en lo que es desconocido, ser verdadera creadora de cultura, de mundo espiritual humano, y no solamente de instrumental t\u00e9cnico. Que la ciencia vaya adelante por obra de marxistas, por obra de humanistas, es garant\u00eda que la lamentaci\u00f3n rom\u00e1ntica tradicionalista sobre la escisi\u00f3n entre ciencia y hombre no tiene raz\u00f3n de ser. El cient\u00edfico marxista no hace ciencia simplemente porque le divierte o porque tenga su modus vivendi, para olvidarla en su vida privada y moral, como olvida\u00a0 la bata del laboratorio despu\u00e9s de sac\u00e1rsela. El cient\u00edfico marxista hace ciencia como los cl\u00e1sicos: en funci\u00f3n de un ideal revolucionario de progreso, al servicio de un nuevo mundo humano. Por eso nos alegra que el Lunik III haya despegado de la URSS m\u00e1s de lo que nos alegrar\u00eda -y nos alegrar\u00eda mucho tambi\u00e9n- si hubiera despegado de los Estados Unidos de Am\u00e9rica<\/i>.\u201d<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>Anexo 3:\u00a0 Entrevista con <i>Unom\u00e1sUno<\/i><\/u>. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta entrevista fue realizada por Javier Molina y se edit\u00f3 los d\u00edas 25 y 26 de enero de 1983. <i>Unom\u00e1suno<\/i> era un diario vinculado a la izquierda mexicana, cr\u00edtica del hacer pol\u00edtico del P.R.I. (Partido Revolucionario Institucional).<\/p>\n<p>La primera parte de la conversaci\u00f3n apareci\u00f3 con el siguiente titular: \u00abOpina el catedr\u00e1tico Manuel Sacrist\u00e1n. \u00abMarx un autor \u00abirrenunciable\u00bb como cl\u00e1sico de las ciencias sociales pero \u00abno actual\u00bb en sus detalles\u00bb. Lo han desbordado las fuerzas productivas y destructivas de hoy\u00bb. La segunda parte recibi\u00f3 otro titular no menos jugoso: \u00abCritica el fil\u00f3sofo marxista la pol\u00edtica nuclear de Mitterrand. El socialismo radical no debe considerar como bien absoluto ninguna forma de Estado: Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb.<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese que fue durante el curso acad\u00e9mico 1982\u201183, cuando Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 clases en la UNAM (Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico). Independientemente de la existencia de otras razones, la posibilidad de dar clases en esta universidad mexicana probablemente estuviera relacionada con su primera visita a la UNAM y con su intervenci\u00f3n en el Congreso de Filosof\u00eda celebrado en Guanajuato en 1981. All\u00ed Sacrist\u00e1n present\u00f3 una comunicaci\u00f3n con el t\u00edtulo \u00abLa relaci\u00f3n entre la sociedad y la naturaleza en la filosof\u00eda de las ciencias sociales (Un esquema de discusi\u00f3n)\u00bb, editada en <i>Dial\u00e9ctica<\/i> y en <i>mientras tanto<\/i>, n\u00ba 10, diciembre 1981, pp. 23\u201134 (ha sido reimpresa en <i>Papeles de filosof\u00eda<\/i>, <i>op. cit<\/i>, pp. 453\u2011467).<\/p>\n<p>\u201c<i>I. La vigencia del pensamiento de Carlos Marx. Es una cuesti\u00f3n que se ha planteado con motivo del centenario del fallecimiento del autor de El Capital. Manuel Sacrist\u00e1n, catedr\u00e1tico de metodolog\u00eda de las ciencias sociales, de la Universidad de Barcelona, responde lo siguiente:<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00abA mi me parece que cuando nos ponemos frente a la obra de Marx hoy, hay unas cuantas cosas claras. La primera es que en el plano cient\u00edfico Marx es un cl\u00e1sico de las ciencias sociales, lo que quiere decir un autor por un lado irrenunciable y, por otro, no actual en todos sus detalles. Y otra cosa clara es que Marx es mucho m\u00e1s que eso: es un cl\u00e1sico tambi\u00e9n de la secular o milenaria aspiraci\u00f3n de la humanidad a emanciparse de las servidumbres que ella misma se ha impuesto. Esto que dicho as\u00ed suena demasiado hegeliano, en la versi\u00f3n de Marx se concreta suficientemente por medio de los an\u00e1lisis sociales de clase. En los dos campos: como cient\u00edfico y como fil\u00f3sofo de la sociedad Marx es un gran cl\u00e1sico que, en mi opini\u00f3n, no caducar\u00e1 nunca.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00abPero cuando se plantea la cuesti\u00f3n de continuar hoy elaborando la clave de la inspiraci\u00f3n marxiana (que consiste en asentar el movimiento emancipatorio en una base cient\u00edfica) se plantean problemas realmente serios. El principal de ellos, en mi opini\u00f3n, se refiere a la importancia del desarrollo de las fuerzas productivas para la acci\u00f3n revolucionaria\u00bb.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Manuel Sacrist\u00e1n sostiene que \u00ablas fuerzas productivas y destructivas desencadenadas en la segunda mitad del siglo XX han desbordado con amplitud lo que Marx pod\u00eda imaginar. Eso pone en tela de juicio el objetivismo del modelo \u2011de origen hegeliano\u2011 en el que el desarrollo de las fuerzas productivas juega un papel en\u00e9rgicamente revolucionario, por aquello de que todo lo real es racional. A mi me parece que \u00e9ste es hoy el punto problem\u00e1tico fundamental del marxismo\u00bb.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Manuel Sacrist\u00e1n se encuentra en M\u00e9xico impartiendo dos seminarios en la Facultad de Ciencias Pol\u00edticas y Sociales de la UNAM, uno para docentes y otro para la divisi\u00f3n de postgrado. Se trata de un curso de m\u00e9todo cuyos temas son la inducci\u00f3n y la dial\u00e9ctica.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00abEscog\u00ed esos dos temas porque son dos cap\u00edtulos m\u00e1s bien despreciados o discutidos de la filosof\u00eda de la ciencia. Discutidos hasta el punto de que hay autores que creen que son palabras vac\u00edas. Respecto de inducci\u00f3n, por ejemplo, Popper sostiene no hay inducci\u00f3n, que eso no existe, que es una palabra vac\u00eda, y respecto de dial\u00e9ctica lo creen tambi\u00e9n muchos autores. Como por otra parte son dos conceptos que se usan mucho en la filosof\u00eda de las ciencias sociales, me pareci\u00f3 interesante estudiar los dos, un semestre cada uno. Primero desde el punto de vista l\u00f3gico, formal, y luego desde el punto de vista de la metodolog\u00eda de las ciencias sociales\u00bb.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2011\u00a0 Desde este \u00faltimo punto de vista, \u00bfqu\u00e9 me dir\u00eda usted de la inducci\u00f3n y de la dial\u00e9ctica?<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2011\u00a0 Como los dos conceptos son muy discutidos es claro que cada uno tiene su opini\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La m\u00eda es que tanto inducci\u00f3n como dial\u00e9ctica, en planos muy distintos, describen operaciones cuyas reglas son muy triviales, como partos de los montes: decepciona mucho cuando se ponen en forma de reglas; pero, en cambio, son operaciones que se practican constantemente, igual en el conocimiento cient\u00edfico que en el cotidiano, en el com\u00fan, ordinario. Por ejemplo son inductivas las generalizaciones de bajo nivel, generalizaciones emp\u00edricas como a menudo se dice, pero probablemente tambi\u00e9n muchas comparaciones anal\u00f3gicas que se encuentran en la producci\u00f3n de hip\u00f3tesis y, por otra parte, se puede llamar dial\u00e9cticas a muchas operaciones poco formalizables de globalizaci\u00f3n de conocimientos, de integraci\u00f3n de conocimientos. En este sentido algunas t\u00e9cnicas exactas, matem\u00e1ticas, y en especial las basadas en la teor\u00eda general de sistemas se podr\u00edan llamar dial\u00e9cticas. Estos son asuntos de inter\u00e9s en ciencias sociales.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La Editorial Grijalbo ha publicado doce de 68 vol\u00famenes que integran las Obras completas, de Marx y Engels (OME). Manuel Sacrist\u00e1n dirige la edici\u00f3n y traduce, para la misma, El Capital. Traduce ahora el libro tercero (han aparecido el primero y el segundo). Nos informa que obras completas de Marx y Engels \u00abno hay en espa\u00f1ol todav\u00eda. El Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, de M\u00e9xico, est\u00e1 haciendo una amplia edici\u00f3n, pero tambi\u00e9n est\u00e1 en curso\u00bb.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En cuanto a la traducci\u00f3n de El Capital \u00abintento, dice, una traducci\u00f3n que sea muy fiel literariamente. Creo que Marx fue un gran escritor, con una prosa muy en\u00e9rgica que hay que intentar respetar. De todos modos me atengo, al traducir, a dos cosas: el vocabulario y el texto que traduzco.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Quiero decir que a m\u00ed me parece que El Capital que hay que traducir es el editado por Engels, porque es el \u00fanico que ha sido en verdad un libro existente en el movimiento obrero y en la tradici\u00f3n socialista, mientras que los intentos de recomponer El Capital con los borradores de Marx, como hizo Rubel, desembocan en la fabricaci\u00f3n de un libro fantasma que nunca existi\u00f3. Lo que hay que hacer es editar El Capital que prepar\u00f3 Engels y, aparte, los borradores de Marx. Esa es mi opini\u00f3n, por lo menos\u00bb.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 II. Manuel Sacrist\u00e1n es autor de Las ideas gnoseol\u00f3gicas de Heidegger y de Introducci\u00f3n a la l\u00f3gica y al an\u00e1lisis formal. En Espa\u00f1a est\u00e1 en curso la edici\u00f3n de cuatro vol\u00famenes de Escritos varios, el primero Sobre Marx y marxismo, el segundo de Escritos filos\u00f3ficos, el tercero se titula Intervenciones pol\u00edticas y el cuarto, Lecturas. <\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sus terrenos, entonces, son l\u00f3gica y filosof\u00eda de la ciencia y marxismo. En M\u00e9xico es ampliamente conocido por la antolog\u00eda de Gramsci (selecci\u00f3n, traducci\u00f3n y notas), cuya sexta edici\u00f3n fue publicada en octubre de 1981. Ha traducido, entre otros autores, a L\u00facaks, Korsch, Adorno y Della Volpe (traduce del alem\u00e1n, franc\u00e9s, ingl\u00e9s e italiano). \u00abHe tenido que traducir mucho (para comer), afirma, porque bajo el franquismo me expulsaron de la Universidad y viv\u00ed de eso, de traducir\u00bb.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2011\u00a0 \u00bfRecuerda el primer libro que tradujo?<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2011\u00a0 S\u00ed, pues fue un libro de psicolog\u00eda. Hasta que uno traduce mucho puede escoger lo que traduce, pero el segundo ya fue m\u00e1s divertido, fue El banquete, de Plat\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00abSeguramente traducir es importante, pero es, por otro lado, un trabajo muy ingrato, al menos en Espa\u00f1a; en Espa\u00f1a el traductor es un trabajador a destajo, le pagan a tanto la hoja y si est\u00e1 enfermo no gana nada, y en cuanto hay un poco de crisis las editoriales restringen las traducciones. Es un trabajo nada bien pagado. Ahora, es evidente que la traducci\u00f3n en si misma es muy importante\u00bb.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2011 Hay algunos temas actuales que se abordan desde el marxismo: la ecolog\u00eda, la cr\u00edtica a una ciencia econ\u00f3mica y a una pr\u00e1ctica pol\u00edtica alejadas de la soluci\u00f3n de la crisis general del capitalismo&#8230;<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2011 Soy director, en Barcelona de una revista que se llama mientras tanto, de la que han salido doce n\u00fameros. La redacci\u00f3n de la revista es un grupo de personas de pensamiento marxista radical, en su mayor\u00eda procedentes del Partido Comunista y que principalmente se proponen trabajar la integraci\u00f3n de los nuevos problemas de la civilizaci\u00f3n industrial en el pensamiento de tradici\u00f3n socialista revolucionaria. En la pr\u00e1ctica abordamos esa tarea en colaboraci\u00f3n con los peque\u00f1os partidos marxistas revolucionarios, con grupos anarquizantes, con grupos ecologistas y antinucleares y con movimientos alternativos, como feministas, etc\u00e9tera.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2011\u00a0 En la advertencia de la antolog\u00eda de Gramsci usted se refiere a \u00abla necesidad de pasar por encima de las clasificaciones acad\u00e9micas tradicionales cuando se quiere entender el pensamiento revolucionario. Para que haya pensamiento revolucionario, afirma, tiene que hacer ruptura con la estructuraci\u00f3n del pensamiento culturalmente consagrado\u00bb.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2011Cuando sostengo que el pensamiento revolucionario tiene que superar la estructuraci\u00f3n acad\u00e9mica del conocimiento, no es que est\u00e9 por principio despreciando la estructuraci\u00f3n acad\u00e9mica del pensamiento, la cual puede ser un punto de partida imprescindible (aunque no siempre). Lo que pienso es que para ser virtualmente revolucionaria, una cultura filos\u00f3fica y pol\u00edtica ha de rebasar, en un cierto sentido, la estructuraci\u00f3n del conocimiento en la academia. Y el sentido en que hay que rebasarla consiste en una integraci\u00f3n intelectual, en una tendencia a hacer una s\u00edntesis, que es lo que yo considero el momento dial\u00e9ctico de todo pensamiento revolucionario, y por otra parte, la tendencia a una integraci\u00f3n todav\u00eda superior, que es la integraci\u00f3n con la pr\u00e1ctica.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00abEn este punto creo que es necesario hacer una puntualizaci\u00f3n. En realidad, todo conocimiento tiende a desembocar en una pr\u00e1ctica, como dec\u00edan los escol\u00e1sticos, el entendimiento especulativo se hace pr\u00e1ctica por extensi\u00f3n. Pero lo que ocurre es que esa pr\u00e1ctica puede ser puramente tecnol\u00f3gica o ampliamente pol\u00edtico\u2011social, sin que las dos se excluya, naturalmente. Una caracter\u00edstica importante, en mi opini\u00f3n, de la tradici\u00f3n marxista es la aspiraci\u00f3n a un conocimiento cient\u00edfico, pero tambi\u00e9n integrado dial\u00e9cticamente en una pr\u00e1ctica social. Eso hace que todo marxismo cientificista o teoricista me parezca bastante lejano de la inspiraci\u00f3n m\u00e1s central de Marx y de la tradici\u00f3n marxista\u00bb.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Le preguntamos por el tema socialismo y democracia. \u00abYo me siento inc\u00f3modo ante el tema, tengo que reconocerlo. Por un lado es muy claro&#8230; quiero decir, por otro es oscuro. Es muy claro que todo socialista normal tiene que ser partidario de la democracia, mientras sea necesaria la organizaci\u00f3n pol\u00edtica de la vida cotidiana pero, por otra parte, un aut\u00e9ntico socialista tampoco puede ser un adorador de la democracia. La democracia es una forma de organizaci\u00f3n pol\u00edtica, es decir una forma de Estado, en sentido estricto, y a m\u00ed me parece que el socialismo radical, el socialismo en serio, tiene que conservar suficiente parentesco con el anarquismo, como para no considerar bien absoluto ninguna forma de Estado pol\u00edtico, de Estado en sentido estricto.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00abEn estos momentos de reflujo ideol\u00f3gico, de eclipse de la subjetividad revolucionaria en todos los pa\u00edses de capitalismo avanzado, esto que digo puede parecer una locura o una tonter\u00eda, pero a mi me parece que precisamente esa crisis ideol\u00f3gica est\u00e1 pidiendo \u2011para su superaci\u00f3n\u2011 que nos remontemos a la fuente com\u00fan de voluntad emancipatoria de la que nacieron todos los socialismos, incluido el anarquismo.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00abLas cosas se complican todav\u00eda m\u00e1s si se considera la pr\u00e1ctica socialdem\u00f3crata en Europa. Los socialdem\u00f3cratas europeos, que a menudo se llaman abusivamente socialistas, fundan su legitimaci\u00f3n en una exaltaci\u00f3n de la democracia, y hasta el momento est\u00e1n contribuyendo al dictado del gobierno estadounidense al armamento nuclear de Europa. Las posiciones del gobierno socialdem\u00f3crata franc\u00e9s respecto del armamento nuclear en Europa son peores que las del difunto Franco, dicho sea sin pelos en la lengua. No pasar\u00e9 por eso a hablar de nuevo de socialfascismo y otros conceptos aberrantes, pero se me permitir\u00e1 que no me entusiasme con el democratismo de los socialdem\u00f3cratas europeos, incluidos los de Espa\u00f1a<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>Anexo 4: La edici\u00f3n de la tesis doctoral de Sacrist\u00e1n.<\/u><\/p>\n<p>La tesis doctoral de Sacrist\u00e1n fue publicada inicialmente por el Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas, Instituto \u201cLuis Vives\u201d de Filosof\u00eda, delegaci\u00f3n de Barcelona, \u201cen 1959\u201d -realmente, 1960-, al precio de 115 pesetas. La publicaci\u00f3n llevaba la siguiente informaci\u00f3n sobre el autor: \u201cNaci\u00f3 en Madrid en 1925. Curs\u00f3 los estudios de la licenciatura en Filosof\u00eda y Letras, secci\u00f3n de Filosof\u00eda, en la Universidad de Barcelona. Terminados \u00e9stos, estudi\u00f3 de 1954 a 1956 en el \u201cInstitut f\u00fcr mathematische Logik und Grundlagenforschung\u201d de la Universidad de M\u00fcnster-Westfalia. Desde 1956 act\u00faa en la Universidad de Barcelona como ayudante de clases pr\u00e1cticas en la secci\u00f3n de Filosof\u00eda y como Profesor adjunto, encargado de la ense\u00f1anza de Fundamentos de Filosof\u00eda en la facultad de Ciencias Pol\u00edticas y Empresariales. Consigui\u00f3 el grado de doctor en filosof\u00eda en 1958, con la m\u00e1xima calificaci\u00f3n. Ha publicado sobre temas l\u00f3gicos y gnoseol\u00f3gicos en revistas de la especialidad\u201d.\u00a0 \u201cAct\u00faa\u201d no es ninguna errata que se me pueda atribuir.<\/p>\n<p>Fue para la redacci\u00f3n de esta tesis cuando Sacrist\u00e1n suspendi\u00f3 provisionalmente su militancia en el Partido (la segunda vez fue cuando redact\u00f3 <i>Introducci\u00f3n a la l\u00f3gica y al an\u00e1lisis formal<\/i>), presentando las motivaciones centrales de su estudio en los siguientes t\u00e9rminos (<i>Las ideas gnoseol\u00f3gicas de Heidegger., op. cit<\/i>, p. 24)<\/p>\n<p>\u201cLos grandes fil\u00f3sofos antirracionalistas del siglo XX, tanto Bergson como Jaspers o Heidegger, ense\u00f1an adem\u00e1s una doctrina m\u00e1s o menos coherente sobre el conocimiento, sobre la verdad, el pensamiento verdadero, la raz\u00f3n, la abstracci\u00f3n, la l\u00f3gica, etc. Cuando no plenas teor\u00edas, s\u00ed es dable encontrar en ellos abundantes ideas gnoseol\u00f3gicas. <i>El presente estudio tiene su principal motivo en la creencia de que la ocupaci\u00f3n con las ideas gnoseol\u00f3gicas del pensamiento antirracionalista es el primer deber de la raz\u00f3n en su consideraci\u00f3n de esa filosof\u00eda; y tiene como objeto el estudio de las ideas gnoseol\u00f3gicas del fil\u00f3sofo <\/i>m\u00e1s importante desde un punto de vista cultural, y acaso tambi\u00e9n m\u00e1s \u201cprofundo\u201d del antirracionalismo contempor\u00e1neo: <i>Martin Heidegger.<b> <\/b><\/i>Su motivo y su objeto permitir\u00edan acaso cifrar la tarea de este estudio en la contestaci\u00f3n a la siguiente pregunta:<i>\u00bfqu\u00e9 puede aprender el pensamiento racional de las ideas gnoseol\u00f3gicas de Heidegger?<\/i>\u201d<\/p>\n<p>En una carta de 1959 dirigida al \u201cExcmo. Sr. Jefe de la Oficina de Publicaciones\u201d, Laureano L\u00f3pez Rod\u00f3, entonces miembro del patronato de Letras del CSIC, se manifiesta en los siguientes y curiosos t\u00e9rminos sobre la publicaci\u00f3n de la tesis:<\/p>\n<p><i>\u201cExcmo Se\u00f1or:<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la reuni\u00f3n de esta Comisi\u00f3n Permanente del 9 del actual, se acord\u00f3 adjudicar los trabajos de edici\u00f3n de la obra Las ideas gnol\u00f3gicas de Heidegger, por Don Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, a la imprenta Gr\u00e1ficas Marina, S.A. de Barcelona, por un importe de 28.425 ptas que se abonar\u00e1n con cargo a los fondos de la delegaci\u00f3n de Barcelona del Instituto \u201cLuis Vives\u201d, y elevar este acuerdo a la superioridad.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo que comunico a V. E. para su conocimiento y dem\u00e1s efectos.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dios guarde a V. E. muchos a\u00f1os. Madrid, 27 de julio de 1959.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El secretario de la comisi\u00f3n permanente.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Firmado: Laureano L\u00f3pez Rod\u00f3\u201d.<\/i><\/p>\n<p>El adjetivo \u201cgnol\u00f3gicas\u201d hizo fortuna porque en dos cartas o comunicados m\u00e1s sobre la edici\u00f3n de <i>Ideas<\/i> se vuelve a hacer referencia a las ideas gno-l\u00f3gicas de Heidegger. Probablemente todo ello fuera fruto de una lectura en profundidad de la tesis y de la aceptaci\u00f3n no-l\u00f3gica de algunas posiciones heideggerianas.<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, el 21 de julio de 1967, el profesor Orlando Pugliese escribi\u00f3 una carta a Sacrist\u00e1n expres\u00e1ndose en los siguientes y elogiosos t\u00e9rminos:<\/p>\n<p><i>\u201cSe\u00f1or profesor Dr Manuel Sacrist\u00e1n<\/i><\/p>\n<p><i>Distinguido colega:<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De entre sus trabajos hab\u00eda conocido casi accidentalmente en Alemania el excelente libro sobre Heidegger y la interesant\u00edsima introducci\u00f3n a Heine, cuando en cierta ocasi\u00f3n, estando en Hamburgo, al hablar de aquel libro como tal vez la mejor obra en espa\u00f1ol sobre Heidegger, Carmen D\u00edaz (hoy se\u00f1ora Fenner), me cont\u00f3 que usted hab\u00eda sido su profesor en Barcelona.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desgraciadamente son los contactos entre Alemania y nuestros pa\u00edses (yo soy argentino, pero vivo desde hace muchos a\u00f1os en Europa y regresar\u00e9 a Buenos Aires probablemente en marzo) no siempre desprovistos de prejuicios y, en lo que se refiere a Alemania, de ciertos aires de autosuficiencia no siempre justificables. De lo contrario, hubiese debido aparecer su obra ya tempranamente en las bibliograf\u00edas de uso corriente aqu\u00ed desde hace a\u00f1os.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me permito enviarle, por correo separado, un ejemplar de mi propio \u201copus\u201d sobre Heidegger, aunque se trate de un trabajo en parte un tanto convencional que deber\u00eda reconsiderar hoy al hilo de otros intereses y sobre todo de otros planteamientos. Pero a\u00fan as\u00ed, acaso pueda ser de su inter\u00e9s. (Le ruego, s\u00ed, dispense las peque\u00f1as manchas de tinta en el borde). Sus se\u00f1as me fueron comunicadas por una carta de la se\u00f1ora Carmen que recib\u00ed\u00a0 hoy.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dese\u00e1ndole mucho \u00e9xito en su trabajo, le ruego acepte los saludos cordiales&#8230;\u201d.<\/i><\/p>\n<p>Todos estos materiales pueden consultarse en Reserva de la Universidad de Barcelona, fondo Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>Anexo 5: Sobre el n\u00famero 9 de <i>Nous Horitzons<\/i>.<\/u><\/p>\n<p>La redacci\u00f3n de Barcelona formul\u00f3 una cr\u00edtica colectiva al n\u00famero 9 de <i>NH<\/i>, fechada en junio de 1967, que puede consultarse en Reserva de la UB. Dirigida a la direcci\u00f3n del PSUC, llevaba la siguiente advertencia: \u201cLos comentarios est\u00e1n hechos r\u00e1pidamente y ser\u00eda necesario argumentar m\u00e1s: perdonad que no lo hayamos hecho esta vez, pero nos ha parecido que os ser\u00eda \u00fatil recibi\u00e9ndolos ahora. Insisto en el punto de que estas notas han sido elaboradas por acuerdo un\u00e1nime de los seis miembros de la redacci\u00f3n barcelonesa\u201d.<\/p>\n<p>Conjeturo que el autor de la redacci\u00f3n final de la cr\u00edtica fue Sacrist\u00e1n. He traducido del catal\u00e1n:<\/p>\n<p><i>\u201cNota: El n\u00famero del margen izquierdo indica la p\u00e1gina del trabajo.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3 [\u201cInutilidad de un refer\u00e9ndum\u201d]. Nos ha parecido pobre de argumentaci\u00f3n. Ten\u00eda que ser m\u00e1s profundo <\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4 [\u201cNuevos elementos en la lucha de la clase obrera\u201d]\u00a0 Correcto<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7 [\u201cLa ense\u00f1anza del catal\u00e1n\u201d] Hecho muy r\u00e1pidamente. Poco riguroso. T\u00edtulo desafortunado. Era necesario decir \u201cla ense\u00f1anza en catal\u00e1n\u201d (no solamente del catal\u00e1n).<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 9 [\u201cLa Universidad en primera l\u00ednea\u201d] Acierto en poner este trabajo aqu\u00ed. L\u00e1stima que no se haya vigilado la ordenaci\u00f3n: el texto del Dr. Rubi\u00f3 [\u201cCarta al Doctor Rubi\u00f3\u201d, p. 10] ten\u00eda que abrir la secci\u00f3n y de manera m\u00e1s destacada<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 29 [ \u201cLenin y la cuesti\u00f3n nacional\u201d]\u00a0 M\u00e1s que la reproducci\u00f3n de un fragmento de la biograf\u00eda de Lenin nos hubiera interesado una rese\u00f1a larga del libro.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 33 [\u201cEl verdadero problema no son los inmigrantes\u201d, R. Vidiella] Es una nota m\u00e1s apropiada para un ling\u00fcista que para un combatiente. Renovamos la petici\u00f3n hecha en otras ocasiones: es necesario convencer al compa\u00f1ero Vidiella para que escriba sus memorias. \u00a1Todos sus escritos sobre hechos vividos por \u00e9l son enormemente bien acogidos!\u00a0 Repetidle el encargo, por favor.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 37 [\u201cLa emocionante ayuda de los pueblos sovi\u00e9ticos al Vietnam\u201d, Emili Vilaseca] Propagand\u00edsticamente es muy flojo, ineficaz. Cuando sea necesario criticar la desviaci\u00f3n de Mao y de su grupo, no recurr\u00e1is m\u00e1s a la prensa occidental.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 46 [\u201cEl PSU y la guerra nacional revolucionaria, 1936-1939\u201d; Josep Moix] Demasiado general y sabido. En cambio, es necesario que el camarada Moix (como hemos pedido al camarada Vidiella) diese cuenta de hechos de su experiencia sindical (Sabadell, etc). Esto es muy importante.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 53 [\u201cEl ciclo de Teatro Latino\u201d, Hernani] Es decente, period\u00edsticamente muy atractivo.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 59 [\u201cEn el centenario del Maestro Millet\u201d, T. P. Beltran] Interesante como experiencia vivida.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 62 [\u201cHomenaje de Barcelona\u00a0 a Picasso\u201d, Un estudiante] Un ejemplo de lo que ser\u00eda necesario NO repetir. En primer lugar: una autocr\u00edtica nuestra por no haber hecho la nota. Ahora todos estos sucesos vendr\u00e1n rese\u00f1ados por nosotros. Una recomendaci\u00f3n: cuando recib\u00e1is una nota de un francotirador llena de anomal\u00edas como esta haced el favor de no incluirla. Nosotros con tiempo ya os anunciaremos los temas y hechos que trataremos en cada n\u00famero.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 63 [\u201cParis, por los 85 a\u00f1os de Picasso\u201d, R. G\u00fcell]\u00a0 No es un art\u00edculo para NH; el tono es muy flojo.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 65 [\u201cUn buen ejemplo\u201d] Es una versi\u00f3n de pol\u00edtica cultural populista, no marxista. De todas maneras, aporta elementos interesantes.<\/i><\/p>\n<p><i>Creemos que la presentaci\u00f3n tendr\u00eda que haber sido cr\u00edtica (no paternalista), situando correctamente al lector enfrente del documento.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 70 [\u201cAlgunas buenas cosas del Sant Jordi\u201d] Nos parece una nota desafortunada: una rese\u00f1a de los premios de Santa Ll\u00facia tiene que ser m\u00e1s ajustada.<\/i><\/p>\n<p><i>79.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/i><i>Felicidades por la iniciativa. \u00a1Que se repita!\u201d.<\/i><i><\/i><\/p>\n<p><i>Acaso este \u00faltimo aparado se refiere a la p. 76 \u2013\u201cDeclaraci\u00f3n de seis partidos de izquierda\u201d o p. 77 \u2013\u201cDeclaraci\u00f3n de un grupo de sacerdotes y religiosos<\/i>\u201d.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>Anexo 6: Esquema de un conferencia sobre Gramsci.<\/u><\/p>\n<p>El 4 de mayo de 1977, en un ciclo de conferencias organizado por un comit\u00e9 de estudiantes con motivo del 40\u00ba aniversario de la muerte de Antonio Gramsci, Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 una conferencia en la Facultad de Geograf\u00eda e Historia de la Universidad de Barcelona. El siguiente esquema, con fichas anexas, es el gui\u00f3n de su intervenci\u00f3n (Con ocasi\u00f3n de estas jornadas, fue entrevistado por F\u00e9lix Manito y Miquel Subirana para <i>Diario de Barcelona<\/i> (10 de mayo de 1977). La conversaci\u00f3n se public\u00f3 con el t\u00edtulo \u201cGramsci es un cl\u00e1sico, no es una moda\u201d. Puede verse ahora en: <i>De la primavera de Praga al marxismo ecologista, op. cit, <\/i>pp.\u00a0 81-90).<\/p>\n<p>Sobre su vivencia de Gramsci, cabe recordar este paso de una entrevista de 1979, realizada por Jordi Guiu y A. Munn\u00e9 para <i>El viejo Topo<\/i>, que no lleg\u00f3 a editarse en su momento:<\/p>\n<p><i>1.1 Lo que me apetece hacer es una conmemoraci\u00f3n de Gramsci, que Gramsci no sea pantalla en este aniversario de su muerte. Lo merece<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1.1.1. Barcelona es sitio adecuado para la conmemoraci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1.1.1.1. Radio Barcelona<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1.1.1.2. Cesare Colombo<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1.2. Muchos recuerdos funerarios, ciertamente. No desconectados del tema. La inclinaci\u00f3n a la eleg\u00eda no es extra\u00f1a en el caso de Gramsci.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1.2.1.\u00a0 Infancia<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1.2.2. Sufrimiento en la c\u00e1rcel: visto por el mismo Gramsci<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.1. Selecci\u00f3n de un hilo continuo para reflexionar \u201cconmemorativamente\u201d, esto es, de un modo breve, pero globalizador<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.1.1. Y por consejo de Gramsci mismo<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.2.\u00a0 Varios hilos continuos importantes:<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.2.1. La pr\u00e1ctica y la teor\u00eda<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.2.2. Los intelectuales<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.2.3. La organizaci\u00f3n de la clase obrera<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.2.3.1. Consejos<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.2.3.2. Partido pol\u00edtico<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.2.4. El an\u00e1lisis de la cultura.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.3.\u00a0 Mostrar el enlace entre ellos.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.4. Y como otro hilo los resume todos: el orden y el tiempo. O el orden, el tiempo y la revoluci\u00f3n en occidente.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.4.1. Lo tomo tambi\u00e9n porque permite considerar el pensamiento pol\u00edtico de Gramsci (y parte de su pr\u00e1ctica) muy vinculado hacia su filosof\u00eda b\u00e1sica, por un lado, y hacia su vida, por otro.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.4.1.1. L\u00e1stima grande que Gramsci no haya escrito su \u201cPoes\u00eda y verdad\u201d<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.4.2.2. Paggi (1967) y Gerratana (1975) sobre este punto: filosof\u00eda o teor\u00eda y pol\u00edtica.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.4.2.3. El mismo Gramsci lo ha dicho<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.4.2.3.1. El fil\u00f3sofo y el pol\u00edtico<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.4.2.3.2. Insinuaci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.1. El concepto gramsciano de revoluci\u00f3n es instauraci\u00f3n de un orden nuevo. <\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.1.1. Recurrencia de la expresi\u00f3n, nombre de peri\u00f3dico y de revista.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.1.2. \u201cTre principi,\u00a0 tre ordini\u00bb1<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.1.2.1 Situaci\u00f3n del\u00a0 art\u00edculo:11\/2\/1917.\u00a0 LCF.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.1.2.2. Planteamiento (p\u00e1gs.17\/18)\u00a0 [No leer]<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.1.2.3. Dos \u00f3rdenes capitalistas (p\u00e1gs. 19\/20) [No leer]<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.1.2.4. Situaci\u00f3n en Italia (p\u00e1g. 22) [No leer]<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.1.2.5. El orden y el tiempo (p\u00e1g. 22 ) [leer: los reformistas]<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.2. Teniendo presente la formaci\u00f3n filos\u00f3fica de Gramsci, se puede pensar que ella sea la causa de esa importancia de la idea de orden.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.2.1. Porque se ha formado en un<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.2.1.1. Idealismo historicista (Croce)<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.2.1.2. Con punta luego biologista-organicista (Bergson)2<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.3. De todos modos, m\u00e1s explicativa es la fase pol\u00edtico-social durante la cual la cual ha cristalizado el pensamiento revolucionario de Gramsci.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.3.1. Con implicaci\u00f3n personal: los sufrimientos de infancia y juventud.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.4.\u00a0 El mundo capitalista es as\u00ed vivido como un imperio del mal describible como caos, desorden.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.4.1. La guerra del 1914 para acabarlo de arreglar<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.4.1.1 El 13 o el 14 ingres\u00f3 en el PSI.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.5. El socialismo es el orden en s\u00ed: p\u00e1gs. 22\/23 [leer]<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4.1. Est\u00e1 claro que detr\u00e1s de las concepciones del joven Gramsci no hay en primer plano filosof\u00eda de la tradici\u00f3n marxista de la II Internacional.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4.1.1. Sino incluso idealismo, que es como interpreta a Marx.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4.1.2. Lo que le va a ahorrar siempre estropearse con el Diamat futuro (Lubomir Sochor)<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4.1.3. El Gramsci pantalla ha protagonizado discusiones sobre esto de su formaci\u00f3n. Paggi despoj\u00f3 la redacci\u00f3n cultural del GP.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4.2. En ese mismo art\u00edculo Paggi ha visto en la contradicci\u00f3n inicial de Gramsci una raz\u00f3n de la importancia de la resoluci\u00f3n pol\u00edtica de su pensamiento.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4.2.1. Por lo dem\u00e1s, el mismo Gramsci lo hab\u00eda visto: las \u201cincrustaciones positivistas\u201d en Marx.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5.1. Entre la evidencia del caos, la revoluci\u00f3n de Octubre (contra el canon hist\u00f3rico del Capital) y, tal vez, la juventud, el concepto organicista de orden, con su expansiva totalidad, y el bergsoniano o idealista de tiempo se imponen en su concepto de revoluci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5.1.1. Los consejos: son la concreci\u00f3n del orden nuevo en el seno del viejo orden relativo o absoluto desorden capitalista, y la simultaneidad de dos tiempos.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5.2. En aquel momento el marxismo, el Histamat, es conservador: Serrati<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5.3. Consiguientemente, Gramsci se reafirma en su idealismo;<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5.3.1. La revoluci\u00f3n contra el Capital3<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5.3.2. La historia.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5.3.3. En ese cuadro, nada de \u201cn\u00famero del movimiento\u201d, sino duraci\u00f3n instant\u00e1nea distinguida de otra por su cualidad.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6.1. Contraste con unos a\u00f1os m\u00e1s adelante, ya en la c\u00e1rcel.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6.1.1. El factor tiempo<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6.1.2. Previsi\u00f3n de tiempos largos, constituyente, etc.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6.1.2.1. Aunque no es nunca \u201cv\u00eda parlamentaria&#8217;<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6.2. El sentido autocr\u00edtico es indudable. Autocr\u00edtica, sin embargo, la hab\u00eda habido antes de la c\u00e1rcel y de la victoria del fascismo, ya desde su \u00e9poca de Viena (1924).<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6.2.1. Sobre el partido (la coacci\u00f3n) y los consejos (el orden),<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6.3. Pero ahora el juicio autocr\u00edtico es algo m\u00e1s general, un tono, adem\u00e1s de un pensamiento te\u00f3rico, y engloba a la vez la vida personal<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6.3.1. Final, incluso, del optimismo de la voluntad: p\u00e1g.339. Leer \u201cPoes\u00eda y verdad\u201d.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6.3.1.1. Aunque no el pol\u00edtico.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6.3.2. Mientras que en la autocr\u00edtica de Viena hab\u00eda escrito \u201cContra el pesimismo&#8217;\u201d<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6.3.2.1. Art\u00edculo que, por cierto, impide tomar a Gramsci como pantalla para la renuncia a la III Internacional.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6.4. La declaraci\u00f3n m\u00e1s categ\u00f3rica sobre el tiempo es autobiogr\u00e1fica y es filos\u00f3fica a la vez: P\u00e1gs. 341\/342 [leer]<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6.5. Ese es el fondo biogr\u00e1fico sobre el que entender al Gramsci maduro.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.1. Este \u00faltimo Gramsci es ante todo, como generalmente se admite, un analista de la derrota de la revoluci\u00f3n proletaria en Occidente, y teorizador de su recuperaci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.1.1. Autocr\u00edtica y cr\u00edtica retrospectiva sobre Occidente. Aunque quiz\u00e1:<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.1.2. Desesperaci\u00f3n con el VI Congreso (1928)<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.2. Base que encuentra en el an\u00e1lisis: la complejidad del orden social de Occidente, con su consolidaci\u00f3n de estratos hist\u00f3ricos (-&gt; Tiempo).<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.2.1. \u00c9ste es el punto de arranque de la reordenaci\u00f3n de su pensamiento.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.3. Guerra de movimiento y guerra de posiciones4.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.3.1. C\u00f3mo vivieron sus camaradas la idea de Gramsci. Testimonio de GarugIieri\u00a0 <\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.3.2. Estudio de un paso cl\u00e1sico<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.3.3. No ignorar precedentes\u00a0 [\u00bfsaltar?]<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.3.3.1. Trotski<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.3.2. Lenin<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.3.3.2.1. En general<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.3.3.2.2.\u00a0 Incluso la comparaci\u00f3n militar<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.4. La hegemon\u00eda, campo clave de la guerra de posiciones:<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.4.1. Comparar con los precedentes, Luk\u00e1cs-Korsch:\u00a0\u00a0 [\u00bfsaltar?]<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.5. Peculiar de Gramsci es el hacer de eso una estrategia completa<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.5.1. Con aspecto tambi\u00e9n ofensivo (y justificador de Stalin): p\u00e1g. 292 [No leer]<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.5.2.\u00a0 Muy general: los \u00f3rdenes y los tiempos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.5.2.1. Es curioso que se puede entender como una complementaci\u00f3n por inversi\u00f3n de una idea de Marx, la de la base propia.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 8.1. Muy a menudo, de todos modos, el aspecto ofensivo de sus tesis finales parece sumergido por la desesperaci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 8.1.1.\u00a0 Ya hemos mencionado su reacci\u00f3n al VI\u00a0 IC<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 8.1.2.\u00a0 Alguna alusi\u00f3n a R.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 8.1.3.\u00a0 Lo mismo en el plano m\u00e1s personal.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 8.1.3.1. Sicco Polenton<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 8.1.3.2. E incluso generalizaci\u00f3n<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 8.1.3.3. Su indecisi\u00f3n final\u00edsima.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 8.1.3.4. La \u00faltima impresi\u00f3n de Sraffa5 a Spriano.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 8.2 Pero pese a reconocimiento autocr\u00edtico de la derrota hist\u00f3rica de la III Internacional, del error de las previsiones y de la deficiencia o incumplimiento del esquema explicativo de la revoluci\u00f3n,<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 8.3. No hay, frente a la evoluci\u00f3n socialdem\u00f3crata, abandono de fines ni desnaturalizaci\u00f3n del movimiento.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 8.4. Tal vez, incluso, ni siquiera pesimismo social: p\u00e1gs. 502-503<\/i>.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>Anexo 7: Anotaciones sobre ensayos pol\u00edticos de Lenin.<\/u><\/p>\n<p>En la carpeta \u201cMarxismo\u201d, que pueda consultarse en Reserva de la UB, fondo Manuel Sacrist\u00e1n, pueden verse anotaciones como las siguientes sobre diversos ensayos de Lenin.<\/p>\n<p><u>\u00a0<i>Federico Engels<\/i>, escrito en oto\u00f1o de 1895, vol I, 53 ss<\/u>.<\/p>\n<p>1. p.55 [Desde \u201cEl desarrollo de las fuerzas productivas crean las relaciones sociales en que se basan&#8230;\u201d hasta \u201c&#8230;y tiende al mismo fin que se han planteado los socialistas\u201d]. Es muy notable para la cuesti\u00f3n del estatuto l\u00f3gico del marxismo. \u201cPrimero\u201d est\u00e1 el fin propuesto.<\/p>\n<p>2. En la misma p\u00e1gina 55 la \u201ctesis fundamental\u201d de Hegel es la del cambio. Cuesti\u00f3n de lectura de \u00e9poca.<\/p>\n<p><i><u>Marxismo y revisionismo<\/u><\/i><u>, 1908, no m\u00e1s tarde 3 de abril, vol I, 66 ss.<\/u><\/p>\n<p>1. Empieza historiando las pugnas doctrinales en el movimiento socialista, hasta el triunfo del marxismo en \u00e9l (pp. 66-67). En este contexto, una expresi\u00f3n fatalista o determinista.<\/p>\n<p>2. Luego de su victoria, el marxismo ve c\u00f3mo las luchas doctrinales se trasladan a su interior. Continuidad de este fen\u00f3meno con el socialismo pre-marxista (Proudhon, p. e., parece claramente comentado) (p. 67)<\/p>\n<p>3. Berstein, revisionismo t\u00edpico.<\/p>\n<p>4. Contenido ideol\u00f3gico del revisionismo:<\/p>\n<p>En filosof\u00eda, mimetismo (p. 68). En el contexto, defensa de (el materialismo) Plej\u00e1nov y ataque a Bogd\u00e1nov, Lunacharski, que <i>en su cr\u00edtica se sit\u00faan a la izquierda <\/i>(p. 68) [Desde \u201c[&#8230;] Plej\u00e1nov fue el \u00fanico marxista de la socialdemocracia internacional que hizo&#8230;\u201d hasta \u201c&#8230;de la cr\u00edtica al oportunismo t\u00e1ctico de Plej\u00e1nov\u201d]. El punto principal para valorar la actitud de Lenin ante Bogd\u00e1nov, luego ante Mach, no es, tem\u00e1ticamente, la pugna <i>pol\u00edtica<\/i> con Bogd\u00e1nov que se le pone a su izquierda, sino la plausibilidad o inaceptabilidad de la tesis seg\u00fan la cual la actitud epistemol\u00f3gica de estos hombres es \u201cel viejo f\u00e1rrago filos\u00f3fico\u201d. No lo era literalmente. \u00bfPero lo era en cuanto a la funci\u00f3n fundamentadora de la filosof\u00eda acad\u00e9mica? b) En econom\u00eda, negaci\u00f3n de las crisis y de la doctrina del valor (pp. 68-70). c) En pol\u00edtica, deformaci\u00f3n del tema de la lucha de clases. Sobre la base de 1871 y 1905 (p. 71) [Desde \u201cQuien no comprenda la irresistible dial\u00e9ctica interna del parlamentarismo&#8230;\u201d hasta \u201c&#8230;con los elementos m\u00e1s vacilantes y traidores\u201d].<\/p>\n<p>5. Situaci\u00f3n del problema del revisionismo: hay un potente \u201crevisionismo de derecha\u201d -as\u00ed lo llama- y otro d\u00e9bil \u201crevisionismo de izquierda\u201d que se perfila hoy en los pa\u00edses latinos, con el nombre de \u201csindicalismo revolucionario\u201d \u201c (p. 72)<\/p>\n<p>6. La ra\u00edz b\u00e1sica del revisionismo oportunista o de derechas es la constante producci\u00f3n del capitalismo en la peque\u00f1a industria, con proletarizaci\u00f3n. En este contexto, muy aguda afirmaci\u00f3n, al estilo del vol. III de <i>El Capital <\/i>\u00a0(p. 73) [Desde \u201cEl capitalismo crea de nuevo infaliblemente, toda una serie de \u201ccapas medias\u201d (ap\u00e9ndice de las f\u00e1bricas, trabajo a domicilio, peque\u00f1os talleres&#8230;)\u201d].<i><\/i><\/p>\n<p><i><u>Carlos Marx (Breve esbozo biogr\u00e1fico en una exposici\u00f3n del marxismo).<\/u><\/i><u> Escrito en julio-noviembre de 1914. Publicado en 1918, tomo 28 del Diccionario enciclop\u00e9dico, 3\u00aa edic, Vo I, 21 ss.<\/u><\/p>\n<p><u>1. Prologuillo<\/u>: \u201c(&#8230;) Partidos obreros socialistas <i>de masas<\/i>\u201d. A prop\u00f3sito de la \u00e9poca de la II Internacional (p.27).<\/p>\n<p><u>2. La doctrina de Marx. El materialismo filos\u00f3fico<\/u> (2 p\u00e1ginas largas). a) Con alusi\u00f3n antipositivista (p. 29). b) p. 30. No s\u00f3lo interesa la curiosa interpretaci\u00f3n de mecanicismo, sino tambi\u00e9n, y sobre todo, la precisi\u00f3n sobre el concepto de metaf\u00edsica.<\/p>\n<p><u>3. La dial\u00e9ctica<\/u>. Una p\u00e1gina y media. Aunque alude a dial\u00e9ctica de la naturaleza, su tema did\u00e1ctico es claramente la sociedad.<\/p>\n<p><u>4. La concepci\u00f3n materialista de la historia<\/u>. a) Dos p\u00e1ginas largas. b) pp. 33-34. La idea de conjunto, de totalidad.<\/p>\n<p>[\u201cLa consecuente aplicaci\u00f3n y extensi\u00f3n del materialismo al campo de los fen\u00f3menos sociales1\u201c]. (1) La peligrosa \u201caplicaci\u00f3n\u201d del materialismo a los fen\u00f3menos sociales (Pannekoek) es m\u00e1s peligrosa que realmente, puesto que antes ha distinguido entre materialismo antiguo y moderno. Antes (p. 29) se ha adherido al concepto de materialismo del <i>Ludwig Feuerbach<\/i>&#8230;, sin dar concepto de materia. Tiene importancia la cita del LF por su inmediato sentido antirreligioso.<\/p>\n<p><u>5. La lucha de clases<\/u>. Dos p\u00e1ginas escasas. Poco menos de ocho p\u00e1ginas de doctrina general, pues.<\/p>\n<p><u>\u201cTres fuentes y tres partes integrantes del marxismo\u201d, marzo 1913. VoI, 61 ss.<\/u><\/p>\n<p>1. Tras declarar la naturaleza de clase de la ciencia burguesa, afirma el car\u00e1cter no sectario del marxismo. Acentuando la continuidad (p. 61).<\/p>\n<p>2. La secci\u00f3n dedicada a la primera parte integrante se abre categ\u00f3ricamente, de un modo irritante para Pannekoek o Korsch: \u201cla filosof\u00eda del marxismo es el materialismo\u201d (p. 62). Sigue una elogiosa recepci\u00f3n de la herencia burguesa ilustrada contra \u201clas diversas formas del idealismo filos\u00f3fico, que se reducen siempre, de un modo o de otro, a la defensa o al apoyo de la religi\u00f3n\u201d (p. 62)<\/p>\n<p>3. Pese a la herencia a\u00fan remacha el clavo: \u201cMarx y Engels defendieron del modo m\u00e1s expl\u00edcito el materialismo filos\u00f3fico (&#8230;)\u201d (p. 62). Es notable que d\u00e9 como loci classici el <i>L.F<\/i>\u00a0 [Ludwig Feuerbach y el fin de la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana] y el <i>A.D<\/i>. [Anti-D\u00fchring]<\/p>\n<p>4. Marx enriquece ese fondo con disquisiciones de la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana (p. 62). De ah\u00ed pasa al materialismo hist\u00f3rico como extensi\u00f3n del materialismo filos\u00f3fico (p. 62). El final de la secci\u00f3n es una formulaci\u00f3n recapitulativa contundente: \u201cLa filosof\u00eda de Marx es el materialismo filos\u00f3fico acabado [&#8230;]\u201d (p. 63).<\/p>\n<p><u>Resumen de las \u201cLecciones sobre la esencia de la religi\u00f3n\u201d de Feuerbach de <i>Cuadernos filos\u00f3ficos<\/i>, p\u00e1gs 39 ss (1914).<\/u><\/p>\n<p>1. Esta extractando Feuerbach, p\u00e1gs. 192-193 (lecci\u00f3n 5\u00aa). Y anota: N. B. (cf. Dietzgen). Por lo tanto, al menos en 1914, Lenin conoc\u00eda a Dietzgen, contra lo que luego presupuso Pannekoek.<\/p>\n<p>2. Important\u00edsimo para el realismo de Lenin. Cita a Feuerbach, misma lecci\u00f3n, p. 324. Y anota algo incompatible con las versiones rom\u00e1nticas de los <i>Manuscritos<\/i> de 1844 (p.51).<\/p>\n<p><u>Plan de la peque\u00f1a L\u00f3gica (Enc), 1914. <i>Cuadernos filos\u00f3ficos<\/i>. p\u00e1gs 209 ss.<\/u><\/p>\n<p>1. En estas pocas p\u00e1ginas Lenin est\u00e1 absorbido por el problema L\u00f3gica\/Historia que ser\u00e1 el tema de Luk\u00e1cs. Est\u00e1 muy hegelianizado en la afirmaci\u00f3n (p. 200). \u00bfHa pensado en las implicaciones de eso? \u00bfEn qu\u00e9 habr\u00eda leyes del pensamiento de aparici\u00f3n (no ya descubrimiento) posterior a la de otras? M\u00e1s probable es que haya pensado con mistificaci\u00f3n hegeliana. Un texto posterior permite aclarar. Pero antes est\u00e1 el c\u00e9lebre paso sobre <i>El Capital<\/i> (p. 201).<i><\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/i>2<i>. <\/i>Luego hay un semi-cuadro bastante instructivo y a rengl\u00f3n seguido el paso antes citado, que es quiz\u00e1s el m\u00e1s aclaratorio de lo anterior, e importante vaguedad hegeliana (p. 201). Y a rengl\u00f3n seguido el paso, antes discutido, que es quiz\u00e1s el m\u00e1s aclarativo de lo anterior, e importante, vaguedad hegeliana (p. 201).<\/p>\n<p>3. p. 201. El riesgo de que esto, sin m\u00e1s, determine pensamiento sof\u00edstico es evidente. Para evitarlo, hay que empezar por pensar que no se trata de hablar primero de g\u00e9nesis de la validez, sino de g\u00e9nesis de estructuras. <i>Una vez<\/i> engendrada una estructura, est\u00e1 necesariamente dada su racionalidad interna, o sea, sus criterios de validez. Esto vale sin problemas para cualquier formaci\u00f3n hist\u00f3rica. El problema se presenta en otros dos campos, para las estructuras te\u00f3ricas -se\u00f1aladamente las formales- y para la estructura incoada en referencia a la axial negamos racionalidad a una estructura dada. Para este segundo caso, el problema es m\u00e1s resoluble: las estructuras ya impulsadas no tienen racionalidad interna perfecta [\u2026]: por eso sugieren ideas de otra estructura. Para el primer caso, la dificultad es m\u00e1s seria -e inversa. Se trata de estructuras de racionalidad interna perfecta. Por eso no pueden sino ampliarse o abandonarse, no transformarse (s\u00f3lo sus materiales se pueden conservar, los hechos recogidos). Para la l\u00f3gica y la matem\u00e1tica b\u00e1sica, habr\u00e1 que pensar en que la g\u00e9nesis ha sido cosmol\u00f3gica (tal modo como, en alguna fase, Russell la crey\u00f3 biol\u00f3gica). No se trata, naturalmente, de los sistemas particulares, sino de la teor\u00eda de sistemas.<\/p>\n<p><u>Resumen de las \u201cLecciones de la Historia de la Filosof\u00eda de Hegel\u201d, 1915, en <i>Cuadernos Filos\u00f3ficos<\/i>, p\u00e1gs 203 ss.<\/u><\/p>\n<p>1. Aplaude lo de que el movimiento es <i>estin<\/i> y no <i>estin<\/i> al mismo tiempo, etc. \u00bfC\u00f3mo es que los hegelianos no se dan cuenta de su problema de lenguaje, de que para pensar claramente su idea han de empezar por relativizar -o abandonar, en contexto t\u00e9cnico- el verbo \u201cestin\u201d? (p. 215)<\/p>\n<p>2. Mach es \u201cmal idealismo\u201d (p. 222). Ten\u00eda ya otra justificaci\u00f3n para <i>Materialismo y Empiriocriticismo<\/i>, a saber, el subjetivismo de lo que Hegel llama \u201cmal idealismo\u201d.<\/p>\n<p>3. Recuadrado triple\u00a0 a prop\u00f3sito de los sofistas antiguos (p. 229).<\/p>\n<p>4.\u00a0 Identificaci\u00f3n de filosof\u00eda y dial\u00e9ctica (entre par\u00e9ntesis) (p. 230).<\/p>\n<p>5. Otra serie de notas sobre el conocimiento de lo concreto, a prop\u00f3sito de Plat\u00f3n. Son tres recuadros, bajo el r\u00f3tulo (tambi\u00e9n en recuadro) N. B. \u201cDial\u00e9ctica del conocimiento\u201d N. B.<\/p>\n<p>6. Habr\u00e1 que tomarse en serio la insistente acusaci\u00f3n de cobard\u00eda a Hegel -y a otros fil\u00f3sofos- por sustraerse a conclusiones materialistas que son, en el caso de Lenin, la aceptaci\u00f3n de la alteridad radical del mundo externo. Ejemplo (p. 240). Tiene que haber aqu\u00ed una cuesti\u00f3n de sensibilidad y moral. Relacionar con su afici\u00f3n monta\u00f1esca.<\/p>\n<p>7. Es curios\u00edsima la furia b\u00e9lica materialista que le sacude cuando lee el (mal) tratamiento de Epicuro por Hegel. Por ejemplo (p. 244). La entusiasta defensa de Epicuro llega al rid\u00edculo de ver en el movimiento de los electrones -que Lenin ve circularmente como en el modelo de Rutherford- una documentaci\u00f3n del <i>clinamen<\/i>, entendido como movimiento curvil\u00edneo (p. 244). De todos modos, en un recuadro es m\u00e1s cauto (p. 245). Esto expresa quiz\u00e1s del modo m\u00e1s fiel el resultado final de su primer materialismo m\u00e1s el estudio de Hegel (Por cierto, habr\u00eda que fechar la relaci\u00f3n entre hegelismo de Lenin y principio subjetivo de la pr\u00e1ctica. Creo que \u00e9ste es anterior).<\/p>\n<p><u>Resumen de la \u201cCiencia de la l\u00f3gica\u201d de Hegel, 1914.<i>Cuadernos filos\u00f3ficos<\/i>, pp. 65 y ss.<\/u><\/p>\n<p>1. [Pr\u00f3logo a la segunda edici\u00f3n]. a) Interpretaciones de textos de Hegel desmetafisic\u00e1ndolos y despoj\u00e1ndolos de pseudoproblemas especulativos y conceptos absolutos (p. 75). b) Extracta, acotando doblemente, el paso ( p. 77). A\u00f1ade dos veces N. B. y comenta, en recuadro (p. 77). Tiene inter\u00e9s para su concepto de consideraci\u00f3n materialista, evidentemente anti-contemplativa y anti-especulativa.<\/p>\n<p>2. [Interpretaci\u00f3n: concepto general de la l\u00f3gica].<\/p>\n<p>a. Los extractos muestran que para Lenin son muy importantes en Hegel la concreci\u00f3n y el (derivado de ello) peliagudo concepto hegeliano de m\u00e9todo. As\u00ed, por ejemplo, acota comentando (p. 79). Como en todos los escritores serios, tambi\u00e9n en Hegel aparece, como en Arist\u00f3teles el <i>anima est quodammodo omnia <\/i>[el alma es, en cierto modo, todas las cosas]. Pues s\u00f3lo as\u00ed puede el conocimiento proceder seg\u00fan la dial\u00e9ctica inherente a, impulsora del proceso estudiado. Pero hay que observar que se trata de dos procesos: el de lo conocido y el del conocedor. Y aunque su ra\u00edz ser\u00e1 la misma en \u00faltimo t\u00e9rmino <i>quodammodo<\/i>, eso no resuelve el problema marxista (no kantiano), o sea, el que consiste en justificar el valor de reproducci\u00f3n del trabajo cognoscitivo.<\/p>\n<p>b. Al final de sus notas sobre la introducci\u00f3n se manifiesta muy interesantemente su adhesi\u00f3n al principio de lo concreto,\u00a0 tambi\u00e9n su fuente de inspiraci\u00f3n al respecto. En mi opini\u00f3n, los siguientes textos dejan fuera de duda que Lenin ha aprendido esto en comentarios del <i>Anti-D\u00fchring<\/i> sobre <i>El Capital<\/i>.<\/p>\n<p>Lenin cita a Hegel cuando \u00e9ste dice que la l\u00f3gica \u201cno es el universal abstracto, sino el universal que se encarna en la riqueza del particular\u201d, y anota breve, pero significativamente: \u201cCf. <i>Le Capital<\/i>\u201d. A rengl\u00f3n seguido escribe, recuadrando, \u201cFormula magn\u00edfica\u201d (p.81). Interpreta a Kant como salvador de la fe (p. 82).<\/p>\n<p>3. [La teor\u00eda del ser]. a. p.85. Uno de los textos que m\u00e1s f\u00e1cilmente permiten ver la deformaci\u00f3n marxista del conceptos b\u00e1sicos de Hegel. El marxista (ya el mismo Marx) se aferra a esos conceptos para evitar la postulaci\u00f3n de lo Absoluto, que es, en cambio, el concepto inspirador de Hegel. Por eso el marxista est\u00e1 presuponiendo entes m\u00faltiples en n\u00famero. Hegel no.<\/p>\n<p>4. [Primera secci\u00f3n: La determinaci\u00f3n (cualidad)]. A) Acota insistentemente sobre el mismo tema: sobre la concreci\u00f3n, sobre la dial\u00e9ctica (p. 88, p. 89). Se van acumulando esas notas y acotaciones, que pronto presenta repentinamente con r\u00f3tulo: \u201cPensamientos sobre la dial\u00e9ctica&#8230;\u201d (p. 91, por primera vez). Ese r\u00f3tulo me hace pensar -junto con la nota sobre dial\u00e9ctica- que Lenin pensaba escribir un ensayo sobre el tema. La primera vez que aparece el r\u00f3tulo, acota un comentario suyo, con los dos temas: a) dial\u00e9ctica \/ sof\u00edstica; b) el concreto universal (p. 91). B) En esta secci\u00f3n aparecen las primeras (que yo conozca) manifestaciones de consciencia de lo que ser\u00eda la principal peculiaridad de su aportaci\u00f3n. El apunte siguiente est\u00e1 recuadrado (p. 94). El \u00faltimo N.B es un paso grande.<\/p>\n<p>5. [Tercera secci\u00f3n]. Lenin acota con exclamaci\u00f3n cada vez que Hegel habla de salto, y acota con nada menos que 10 trazos la expresi\u00f3n \u201cruptura de la progresividad\u201d (p.103).<\/p>\n<p>6. [Libro segundo. Primera secci\u00f3n: La esencia].<\/p>\n<p>a. Lenin da siempre mucha importancia al <i>proceso hist\u00f3rico<\/i> del conocimiento. Ejemplo aqu\u00ed p. 107.<\/p>\n<p>b. Superficial tendencia a reducir Mach a Kant (p. 109).<\/p>\n<p>c. Tambi\u00e9n la insistencia con que acota la tesis hegeliana de la realidad del Schein tiene que ver con el principio de concreci\u00f3n (p. 110).<\/p>\n<p>d. Al final de sus apuntes sobre esta secci\u00f3n hay una nota recuadrada, acotada por otra m\u00e1s breve, tambi\u00e9n recuadrada. La expresi\u00f3n de ambas es m\u00e1s bien floja y vulgar, pero para \u00e9l la cosa era de mucha m\u00e1s importancia, a juzgar por el modo de anotaci\u00f3n. Por lo tanto, vale la pena buscar por debajo de la trivialidad aparente, la nota grande recuadrada (pp. 121-122). Tal vez llega a esa conclusi\u00f3n [\u201cLa continuaci\u00f3n de la obra de Hegel y de Marx debe consistir en la elaboraci\u00f3n <i>dial\u00e9ctica<\/i> de la historia del pensamiento humano, de la ciencia y de la t\u00e9cnica\u201d] porque piensa que esa elaboraci\u00f3n sea necesaria para que los conceptos sean flexibles, etc. La nota breve, tambi\u00e9n recuadrada, que acota la anterior dice (p. 121). Esta breve observaci\u00f3n ha tenido mucha importancia, para \u00e9l y para otros. Es la primera formulaci\u00f3n de la idea de m\u00e9todo l\u00f3gico-gen\u00e9tico. Es una idea con problemas, por supuesto (por ejemplo, cuando se presenta con la ingenuidad de Luk\u00e1cs). Ante todo, su caso ha de ser muy especial en ciencias de la validez formal (l\u00f3gica formal, matem\u00e1ticas). Pero Lenin la formula muy bien como idea reguladora del pensar marxista.<\/p>\n<p>7. [Secci\u00f3n segunda: El fen\u00f3meno]. p. 126. La medida en que este tema esencial de la dial\u00e9ctica leninista se separe de Hegel (a pesar de su inspiraci\u00f3n en \u00e9l) est\u00e1 determinada por la medida en la cual lo concreto (incluso el todo concreto) no sea lo Absoluto. Destrucci\u00f3n de la categor\u00eda de absoluto. Concreci\u00f3n nunca definitivamente total, sino para <i>intervenir<\/i>. De eso se desprende el elemento <i>procesual real, con tiempo real<\/i>, no hegeliano, y el consiguiente posible criticismo (negado a Hegel) (p. 127).<\/p>\n<p>8. [Tercera secci\u00f3n: La realidad]. A) A prop\u00f3sito de dial\u00e9ctica, Lenin da a veces un sesgo epistemol\u00f3gico o gnoseol\u00f3gico a textos de Hegel que son metaf\u00edsicos. Ejemplo. Lenin cita. Y, dentro de ese mismo recuadro con ese texto (tan espl\u00e9ndidamente no absolutista, por cierto), comenta (p. 130). En el mismo contexto, Lenin trae la siguiente frase de la <i>Enciclopedia<\/i> y comenta en un recuadro (p. 131). Dicho sea de paso, el enderezamiento de Hegel pasa para Lenin por idea = conocimiento humano. B) p.133. Recuadrado. \u201cEstructuralismo\u201d del dial\u00e9ctico.<\/p>\n<p>9. [Libro tercero. Ciencia de la l\u00f3gica subjetiva]. A) Alguna manifestaci\u00f3n de evolucionismo ingenuo en el \u201cenderezamiento\u201c de Hegel (p. 139). B) p. 142. Recuadrado. Este important\u00edsimo texto empieza con una primera afirmaci\u00f3n que parece contradecir del principio del conocimiento de lo concreto. Pero luego, en vez de afirmar la mera, esencial, sustantividad de la idea, se pasa a la pr\u00e1ctica, en busca de una concreci\u00f3n no hegeliana. Ese paso presupone y consume el conocimiento de la realidad concreta.<\/p>\n<p>10. [Primera secci\u00f3n: La subjetividad]. A) Un texto recuadrado y comentado en su primer punto, prueba que Lenin se hac\u00eda ya en 1914 la cr\u00edtica que luego le dirigir\u00e1 Pannekoek (p. 148). La alusi\u00f3n a s\u00ed mismo es inconfundible. B) Al final de una larga nota recuadrada, el eslab\u00f3n mediador de la contradicci\u00f3n entre las dos motivaciones gnoseol\u00f3gicas-epistemol\u00f3gicas de Lenin. O quiz\u00e1 no mediador: mediador es quiz\u00e1s la pr\u00e1ctica. Esta \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda? El determinante de la contradicci\u00f3n. Se pone (A) el principio de lo concreto, por anti-idealismo, anti-hip\u00f3stasis, etc. Se comprueba imposibilidad directa. En el choque con la realidad se produce (B), la abstracci\u00f3n, no-A, real mediaci\u00f3n. La vuelta del conocimiento abstracto a la realidad es la pr\u00e1ctica, \u201cnegaci\u00f3n de la negaci\u00f3n\u201d, consumaci\u00f3n de la mediaci\u00f3n (C). El texto dice (p. 151). En realidad, el mismo Lenin ense\u00f1a que puede m\u00e1s que eso: puede, mediante la pr\u00e1ctica, tocar la realidad, m\u00e1s o menos l\u00facidamente, en cada momento.<\/p>\n<p>11. [Segunda secci\u00f3n: la objetividad]. Descripci\u00f3n de sentido com\u00fan de la \u201cdial\u00e9ctica materialista\u201d, en paralelismo de contraposici\u00f3n con Hegel (pp. 155-156).<\/p>\n<p>12. [Tercera secci\u00f3n: la idea].<\/p>\n<p>a. A veces la reducci\u00f3n es tal que se puede poner en duda que quede algo aut\u00e9nticamente hegeliano. En el caso siguiente reduce Hegel a mero buen sentido aristot\u00e9lico-escol\u00e1stico (p. 161).<\/p>\n<p>b. p. 162. Es comentario a un paso de Hegel en el que \u00e9ste introduce la \u201cactividad\u201d porque la Idea lo es del verum y del bonum. Da la impresi\u00f3n de que para Lenin la formulaci\u00f3n general de la que se despende todo a este respecto se encuentra en <i>Enciclopedia<\/i>, p\u00e1rr. 213, que acota doblemente del siguiente modo [\u2026]<\/p>\n<p>c. Es curioso que en estas p\u00e1ginas de apariencia tan segura se repita la pregunta \u201c\u00bfEn qu\u00e9 consiste la dial\u00e9ctica?\u201d (p. 163).<\/p>\n<p>d. p. 164. Est\u00e1 recuadrado. Es una reducci\u00f3n mucho m\u00e1s dr\u00e1stica que la interpretaci\u00f3n luk\u00e1csiana.\u00a0 Resume un texto de la <i>Peque\u00f1a L\u00f3gica<\/i>, p\u00e1rr. 213.<\/p>\n<p>e. p. 166. Resumen y comentario est\u00e1n recuadrados, y luego acotados por el siguiente comentario m\u00e1s breve (p. 166). Pese a su sencillez el texto es intrincado. El primer comentario, reacci\u00f3n primera al texto de Hegel, es predominantemente materialista, hasta trivialmente. El segundo es principalmente dial\u00e9ctico, praxeol\u00f3gico. Puede valer la pena comparar el texto de Hegel que le motiva el resumen y el comentario.<\/p>\n<p>f. Tambi\u00e9n Lenin ve ridiculez en Hegel (p. 168).<\/p>\n<p>g. p. 171. Est\u00e1 recuadrado doblemente y tiene obvia importancia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>h. Cuatros recuadros, con dos acotaciones, muestran una reflexi\u00f3n de importancia central para el pensamiento de Lenin. Primer recuadro (p. 174). Este primer recuadro lleva la acotaci\u00f3n siguiente (p. 174). El segundo recuadro es trivial y traduce la ignorancia de Lenin (p. 174). Tercer recuadro (p. 174). Este texto es importante por dos razones:\u00a0 para la comprensi\u00f3n del pensamiento de Lenin y para establecer su interpretaci\u00f3n de Marx. Cuarto recuadro, de gran importancia pol\u00edtica (p. 174). Lleva la acotaci\u00f3n\u00a0 (p. 174).<\/p>\n<p>i. El desarrollo culmina unas p\u00e1ginas m\u00e1s adelante. Lenin est\u00e1 leyendo lo que Hegel dice sobre la idea de Bien. Lo resume as\u00ed (p. 175). Con la misma intenci\u00f3n filos\u00f3fica hay algunas observaciones m\u00e1s. La siguiente (recuadrada) es particularmente acertada (p. 180).\u00a0 Que la negaci\u00f3n es determinada (p. 185).<\/p>\n<p>13. En los <i>Cuadernos Filos\u00f3ficos<\/i> sale la cosa esa de que en la frase \u201cJuan es un hombre\u201d est\u00e1 ya la contradicci\u00f3n de los singular y lo universal. Se liquida por an\u00e1lisis de la c\u00f3pula. Tambi\u00e9n en los <i>Cuadernos<\/i> la mala herencia de Hegel en la frase \u201c\u00bfHace falta cronolog\u00eda? \u00a1No!\u201d.<\/p>\n<p>Igualmente, de una carpeta dedicada a la revoluci\u00f3n bolchevique que puede consultarse en Reserva de la UB, fondo Sacrist\u00e1n, probable material de trabajo para una conferencia o un seminario sobre el tema, estas anotaciones sobre diversas obras e intervenciones pol\u00edticas de Lenin:<\/p>\n<p><i><u>\u00bf Qu\u00e9 hacer?<\/u><\/i><\/p>\n<p>1. \u201cLa historia plantea hoy ante nosotros una tarea inmediata que es la m\u00e1s revolucionaria de todas las tareas inmediatas del proletariado de cualquier otro pa\u00eds. La realizaci\u00f3n de esta tarea, la demolici\u00f3n del m\u00e1s poderoso baluarte no ya de la reacci\u00f3n europea&#8230;\u201d (I, 140).<\/p>\n<p>Presencia de la preocupaci\u00f3n internacional desde el primer momento.<\/p>\n<p>El \u201ceslab\u00f3n\u201d m\u00e1s d\u00e9bil\u201d era el \u201cm\u00e1s poderoso baluarte\u201d.<\/p>\n<p>2. \u201c\u00a1Hay que so\u00f1ar!\u201d (I,\u00a0 p. 61).<\/p>\n<p><u>\u201cDos t\u00e1cticas de la socialdemocracia en la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d.<\/u><\/p>\n<p>1.\u00a0 pp. 477-478. El contenido de clase de la revoluci\u00f3n se resuelve en su curso y es fruto de la acci\u00f3n pol\u00edtica. Fundamento: el principio general de que ha sonado ya la hora de la revoluci\u00f3n socialista. \u201cMadurez\u201d.<\/p>\n<p>. \u201cAhora bien, para el partido pol\u00edtico en lucha la cuesti\u00f3n consiste en ver si sabremos ense\u00f1ar algo a la revoluci\u00f3n&#8230;\u201d Principio de subjetividad.<\/p>\n<p>2. \u201cEl desenlace de la revoluci\u00f3n depende del papel que desempe\u00f1e en ella la clase obrera; de que se limite a ser un auxiliar de la burgues\u00eda aunque sea un auxiliar poderoso por la intensidad de su empuje contra la autocracia, pero pol\u00edticamente importante, o asuma el papel de dirigente de la revoluci\u00f3n popular1\u201d (pp. 478-479). Se da por supuesto que hay base objetiva material.<\/p>\n<p>(1) Quiz\u00e1s. Pero la decisi\u00f3n en ese pensamiento es el plano pol\u00edtico. Con el peligro -claro- de identificar el partido pol\u00edtico con la clase. En suma, es tambi\u00e9n marxismo de la subjetividad.<\/p>\n<p>3. Habla del \u201cpapel activo, dirigente y orientador que pueden y deben desempe\u00f1ar en la historia los partidos que tengan consciencia de las condiciones materiales de la revoluci\u00f3n y que se pongan al frente de las clases avanzadas\u201d (p. 500). Principio de subjetividad. Con el peligro clase = partido.<\/p>\n<p>4.\u00a0 pp. 504-505. Sigue convencido por lo tanto, como dice expl\u00edcitamente, del car\u00e1cter burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n inminente y de que desarrollar\u00e1 el capitalismo.<\/p>\n<p>5. p. 507. La \u00e9poca est\u00e1 aqu\u00ed determinada por la \u201crevoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d evidentemente para Rusia. Esto es coincidir con los futuros Pannekoeks, pero con su grano salis. Y discrepar de la futura tesis \u201cleninista-stalinista\u201d. Quiz\u00e1s la posici\u00f3n m\u00e1s acertada. Transici\u00f3n al final.<\/p>\n<p>6. \u201cEn esto consiste ahora (&#8230;) el fondo de la cuesti\u00f3n (&#8230;): en que nuestra revoluci\u00f3n se vea coronada por una verdadera y grandiosa victoria o tan s\u00f3lo por una transacci\u00f3n mezquina: en que llegue hasta <i>la dictadura revolucionario-democr\u00e1tica del proletariado y de los campesinos<\/i> o que \u2018pierda sus fuerzas\u2019 en una constituci\u00f3n liberal (&#8230;)\u201d (I, p. 508). En el mismo contexto en que se reafirma que se trata de la \u201c\u00e9poca de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d. La noci\u00f3n de esa dictadura es muy complicada y oscura, puesto que su concepci\u00f3n sigue en el marco de la tesis de que la revoluci\u00f3n prevista es burguesa. Entonces, \u00e9sa ser\u00eda la tesis Pannekoek.<\/p>\n<p>Construcciones radicalmente nuevas respecto de Marx.<\/p>\n<p>7. I, p. 511 [Desde \u201cLa victoria decisiva de la revoluci\u00f3n sobre el zarismo es la dictadura&#8230;\u201d hasta \u201c(&#8230;) gigantesca para el desarrollo futuro de Rusia y del mundo entero\u201d]. Es la posici\u00f3n intermedia.<\/p>\n<p>8. \u201c(&#8230;) todos nosotros contraponemos la revoluci\u00f3n burguesa y la socialista, todos nosotros insistimos incondicionalmente en la necesidad de establecer una distinci\u00f3n rigurosa entre las mismas, pero \u00bfse puede negar acaso que se entrelacen en la historia elementos aislados, <i>particulares<\/i> de una y otra revoluci\u00f3n? \u00bfAcaso la \u00e9poca de las revoluciones democr\u00e1ticas en Europa no registra una serie de movimientos socialistas y de tentativas socialistas? \u00bfY acaso la futura revoluci\u00f3n socialista en Europa no tendr\u00e1 todav\u00eda mucho que hacer para culminar lo que ha quedado sin terminar en el terreno de la democracia?\u201d (I, p. 536).<\/p>\n<p>Este principio de concreci\u00f3n (hist\u00f3rica) es tambi\u00e9n un fundamento del principio de subjetividad.<\/p>\n<p>En la p\u00e1gina siguiente (p. 537) dice: \u201dNo existe la verdad abstracta. La verdad es siempre concreta\u201d.<\/p>\n<p>La m\u00e1s rica intrincaci\u00f3n del pensamiento pol\u00edtico de Lenin. Dicho sea de paso: la presencia de versiones mucho menos complicadas en el mismo escrito hace pensar que escrib\u00eda el texto definitivo como borrador.<\/p>\n<p>9. \u201cLlegar\u00e1 un tiempo -cuando haya terminado la lucha contra la autocracia rusa, cuando haya pasado para Rusia la \u00e9poca de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica-, en la que ser\u00e1 rid\u00edculo incluso hablar de la \u201cunidad de voluntad\u201d del proletariado y de los campesinos, de la dictadura democr\u00e1tica, etc. Entonces pensaremos de un modo inmediato en la dictadura socialista del proletariado\u201d (I, p. 537).<\/p>\n<p>Il s\u00b4engage en voyant, en pr\u00e9voyant beaucoup.<\/p>\n<p>En este momento -y p\u00e1gina- hab\u00eda para \u00e9l dos dictaduras proletarias: una democr\u00e1tica-revolucionaria, en uni\u00f3n con los campesinos; y otra socialista, sin campesinos (\u00bfo\/y sin campesinado?).<\/p>\n<p>10. p. 538 [Desde \u201cNuestra consigna reconoce incondicionalmente el car\u00e1cter burgu\u00e9s de&#8230;\u201d hasta \u201c(&#8230;) el proletariado por el socialismo tenga el mayor \u00e9xito\u201d]. Misma tesis en p. 534. La tesis intermedia.<\/p>\n<p>11. \u201cEl proletariado debe llevar a t\u00e9rmino la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica1 atray\u00e9ndose a las masas campesinas, para aplastar por la fuerza la resistencia de la autocracia y paralizar la inestabilidad de la burgues\u00eda. El proletariado debe llevar a cabo la revoluci\u00f3n socialista&#8230;\u201d (O, p. 549).<\/p>\n<p>(1) Esta afirmaci\u00f3n completamente nueva respecto de Marx (que en varias \u00e9pocas hab\u00eda registrado la <i>colaboraci\u00f3n<\/i> del proletariado en la revoluci\u00f3n, no su <i>protagonismo<\/i> en ella), junto con la que se refiere a la revoluci\u00f3n socialista, hoy muy convincentes, chocaban en su caso con la escasa realidad del proletariado ruso. En todo caso, es una de las visiones m\u00e1s articuladas de su primera posici\u00f3n, y facilita el paso a la segunda.<\/p>\n<p>12. \u201cLa \u00e9poca revolucionaria (&#8230;)\u201d sin m\u00e1s calificativo. \u201cEl momento revolucionario (&#8230;)\u201d sin m\u00e1s calificativo (I, p.554; I, p. 560). Estas ser\u00edan las formulaciones m\u00e1s pobres. Pero tambi\u00e9n las m\u00e1s anarquistas y las m\u00e1s cargadas de subjetividad (que puede ser buena).<\/p>\n<p>13. pp. 557-558. Formulaci\u00f3n general del contenido de la revoluci\u00f3n rusa y de la relaci\u00f3n del proletariado con ella.<\/p>\n<p>14. p. 558. El enlace entre las dos revoluciones es la naturaleza de \u201cvanguardia del pueblo\u201d que tiene el proletariado. Misma idea en pp. 566-567.<\/p>\n<p><u>\u201cCartas desde lejos\u201d.<\/u><\/p>\n<p>1. \u201cLa guerra imperialista deb\u00eda -ello era objetivamente inevitable- acelerar extraordinariamente y recrudecer de manera inusitada la lucha de clases del proletariado contra la burgues\u00eda, dec\u00eda transformarse en una guerra civil entre las clases enemigas\u201d (1\u00aa; II; p. 25).<\/p>\n<p>La funci\u00f3n de la guerra imperialista alterando el esquema de la lucha de clases.<\/p>\n<p>La primera alteraci\u00f3n de la concepci\u00f3n incluye curiosamente la idea de Gramsci: \u201caceleraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>En cambio, de todos modos, a\u00fan no dice\u00a0 o implica un cambio del contenido de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. \u201cEstos aliados son dos: en primer lugar, la amplia masa de los semiproletarios y, en parte, de los peque\u00f1os campesinos de Rusia (&#8230;). En segundo lugar, aliado del proletariado ruso es el proletariado de todos los pa\u00edses beligerantes y de todos los pa\u00edses en general\u201d (II, p. 32)<\/p>\n<p>Es notable que la alianza hab\u00eda sido ya definida como antiburguesa, pero en marzo todav\u00eda habla de revoluci\u00f3n burguesa \u00fanicamente. Otra vez el punto de vista internacional.<\/p>\n<p>3. \u201cCon estos dos aliados el proletariado puede marchar y marchar\u00e1, aprovechando las particularidades del actual momento de transici\u00f3n, primero a la conquista de la rep\u00fablica democr\u00e1tica y de la victoria completa de los campesinos sobre los terratenientes (&#8230;) y despu\u00e9s al socialismo, pues s\u00f3lo \u00e9ste dar\u00e1 la paz, el pan y la libertad a los pueblos extenuados por la guerra\u201d (II, p. 32).<\/p>\n<p>Eso son ya las dos revoluciones en una. Reforzado por la alianza de que se trata (v. otra ficha). Sin la idea expl\u00edcita de fases.<\/p>\n<p><u>\u201cLas tareas del proletariado en nuestra revoluci\u00f3n\u201d.<\/u><\/p>\n<p>1. \u201c(..) un <i>nuevo<\/i> per\u00edodo <i>objetivamente<\/i> necesario desde que estall\u00f3 la primera guerra imperialista mundial, que abri\u00f3 <i>la era de la revoluci\u00f3n social\u201d<\/i> (II, p. 62).<\/p>\n<p>Esto es novedad importante, que anula, o engloba al menos, la cuesti\u00f3n de los goznes. La guerra imperialista no habr\u00eda sido un gozne s\u00f3lo, sino un cambio del medio, que pasa de una fase a otra. Gozne lo sigue siendo para pa\u00edses atrasados como Rusia. Enlaza con la motivaci\u00f3n internacionalista, o mundial.<\/p>\n<p>2. \u201c(&#8230;) sin derrocar el capital es imposible poner fin a la guerra, con una paz verdaderamente democr\u00e1tica y no impuesta por la violencia\u201d (II, p. 36).<\/p>\n<p>Este hecho es enlace entre las dos fases de la revoluci\u00f3n y tiene que ver con la doctrina del \u201ceslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil\u201d: era el eslab\u00f3n que m\u00e1s necesitaba la paz.<\/p>\n<p>Tesis enormemente confusa o imprecisa: derrocar el capitalismo, \u00bfs\u00f3lo en Rusia? Si su gobierno hizo luego la paz, \u00bfes que estaba ya derrocado el capitalismo? No olvidar que el decir del pol\u00edtico puede ser muy precipitado. Si eso se ha dicho de Marx&#8230;<\/p>\n<p>3. \u201cLa peculiaridad del momento actual en Rusia consiste en el paso de la primera etapa de la revoluci\u00f3n, que ha dado el poder a la burgues\u00eda<i> por carecer el proletariado del grado necesario de conciencia y de organizaci\u00f3n<\/i>2, <i>a su segunda etapa<\/i>, que debe poner el poder en manos del proletariado y de las capas pobres del campesinado1\u201d (II, p. 36).<\/p>\n<p>(1)\u00a0\u00a0 Las dos etapas o fases.<\/p>\n<p>(2)\u00a0\u00a0 Extremo subjetivismo: supone que al proletariado no le falta cantidad.<\/p>\n<p>4. \u201cEs imposible salir de la guerra imperialista, es imposible conseguir una paz democr\u00e1tica, una paz no impuesta por la violencia, sin derribar el poder del capital y sin que el poder del estado pase a manos de otra clase, del proletariado\u201d (II, pp. 53-54). La necesidad de paz, bisagra, gozne de las fases de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>p. 65. Es igual.<\/p>\n<p>5. \u201cNo \u2018implantaci\u00f3n\u2019 del socialismo como nuestra tarea inmediata, sino pasar \u00fanicamente a la instauraci\u00f3n inmediata del control de la producci\u00f3n social y de la distribuci\u00f3n de los productos por los soviets de diputados obreros\u201d (II, p. 37).<\/p>\n<p>El control resultar\u00e1 luego imposible y acarrear\u00e1 nacionalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>6. \u201cTareas del partido [&#8230;] modificaci\u00f3n del programa del partido, principalmente 1) sobre el imperialismo y la guerra imperialista, 2) sobre la posici\u00f3n ante el Estado y nuestra reivindicaci\u00f3n de un \u2018Estado-Comuna\u20191, 3) reforma del programa m\u00ednimo, ya anticuado&#8230;\u201d (III, p. 37).<\/p>\n<p>(1) Idea confusa, pero realista, fruto de 1870.<\/p>\n<p>7. \u201cEl poder del estado ha pasado en Rusia a manos de una nueva clase: la clase de la burgues\u00eda y los terratenientes aburguesados. En esta medida, la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa en Rusia est\u00e1 terminada\u201d (II, p.45). \u201cEsa medida\u201d le importaba precisamente. Fabuloso el completo desprecio de lo b\u00e1sico.<\/p>\n<p>8. \u201cEl origen y la significaci\u00f3n de clase de esta dualidad de poderes residen en que la revoluci\u00f3n rusa de marzo de 1917, adem\u00e1s de barrer toda la monarqu\u00eda zarista y entregar todo el Poder a la burgues\u00eda, se acerc\u00f3 de lleno a la dictadura democr\u00e1tica revolucionaria del proletariado y de los campesinos1\u201d (II, pp. 47-48).<\/p>\n<p>(1) \u00c9l observa un hecho pol\u00edtico. Y observa bien. Pero sobre la base de una creencia socialdem\u00f3crata ortodoxa, como era la suya acerca de la base, habr\u00eda tenido que plantearse ya el interesante problema, la contradicci\u00f3n entre la esfera pol\u00edtica y psico-social, por un lado, y la econ\u00f3mica, por otro. Si no hubiera profesado aquella ortodoxia, habr\u00eda podido buscar en otra v\u00eda: <i>con m\u00e1s soviets y menos electricidad.<\/i><\/p>\n<p>9. \u201cLa dualidad de poderes no expresa m\u00e1s que un momento<i> transitorio<\/i> en el curso de la revoluci\u00f3n, el momento en que \u00e9sta ha rebasado ya los cauces de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa corriente, <i>pero no ha llegado todav\u00eda al tipo<\/i> \u201cpuro\u201d de dictadura del proletariado y de los campesinos\u201d (II, p. 48). El l\u00e9xico es curioso. \u00c9l inventaba1, sab\u00eda no estar repitiendo categor\u00edas.<\/p>\n<p>(1) Y lo que se inventa es a veces falso o si no, incoherente: el tipo corriente de revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa cuenta con capitalismo algo desarrollado (Aunque ahora se me ocurre que acaso \u00e9l pensara s\u00f3lo en el cachito del Imperio que ya reun\u00eda esas condiciones).<\/p>\n<p>10. La propuesta del estado-comuna y la nacionalizaci\u00f3n de las tierras prueban que ahora es muy optimista, desde abril (pp. 54-58). Antes hab\u00eda despreciado la comuna.<\/p>\n<p><u>\u201cDiscurso resumen ante VII conferencia\u00a0 de toda Rusia\u201d.<\/u><\/p>\n<p>1. (&#8230;) la marcha de los acontecimientos ha venido a confirmar, sin lugar a dudas, la previsi\u00f3n de los socialistas del mundo entero, quienes en el Manifiesto de Basilea de 1912 se\u00f1alaron un\u00e1nimemente la inevitabilidad de la <i>revoluci\u00f3n proletaria<\/i>, en relaci\u00f3n precisamente con la guerra imperialista que entonces se avecinaba y hoy hace estragos\u201d (II, p. 137). Esto es la versi\u00f3n amplia de los goznes.<\/p>\n<p>La guerra y lo internacional (en d\u00eda a d\u00eda) fue lo decisivo.<\/p>\n<p>2. Afirma contra Rykov la existencia de \u201cfase de transici\u00f3n entre el capitalismo y el socialismo\u201d (II, p. 100).<\/p>\n<p>3. \u201cLa nacionalizaci\u00f3n de la tierra, que es una medida burguesa1, significa liberar la lucha de clases&#8230;\u201d (II, p. 125). Modelo de operaci\u00f3n del proletariado en la transici\u00f3n. (1) Esto es Marx literal.<\/p>\n<p><u>\u201cLa dualidad de poderes\u201d.<\/u><\/p>\n<p>1. \u201cEl problema del poder del Estado es el fundamental en toda revoluci\u00f3n\u201d (II, p. 40). Aqu\u00ed el marxismo de la subjetividad, pol\u00edtico, toma concreci\u00f3n pol\u00edtica. Con esta comprobaci\u00f3n -y su aplicaci\u00f3n- empez\u00f3 todo el problema, el triunfo y la tragedia.<\/p>\n<p><u>\u201cLas ense\u00f1anzas de la revoluci\u00f3n\u201d.<\/u><\/p>\n<p>1. Que la primera fase de la revoluci\u00f3n no ha sido realmente democr\u00e1tica (II p. 215). Comprobaciones as\u00ed chocar\u00edan con los esquemas optimistas acerca de la segunda fase. No es esquem\u00e1tico ya al exponerlo.<\/p>\n<p><u>\u201cLa cat\u00e1strofe que nos amenaza y c\u00f3mo combatirla\u201d. <\/u><\/p>\n<p>1. p. 277 [Desde \u201cLos malharados marxistas al servicio de la burgues\u00eda no comprenden&#8230;\u201d hasta \u201c(&#8230;) puesto al servicio de todo el pueblo y que, por ello, ha dejado de ser monopolio capitalista\u201d]. El imperialismo, fundamento te\u00f3rico del gozne. Relacionar con la misma funci\u00f3n de la guerra imperialista. Dir\u00eda que el imperialismo es la base estructural y la guerra es el hecho desencadenador del funcionamiento de esa estructura. Que tambi\u00e9n en Rusia el capitalismo se ha transformado en capitalismo monopolista\u201d. Afirmaci\u00f3n decisiva.<\/p>\n<p>2. \u201cNo cabe t\u00e9rmino medio. El curso objetivo del desarrollo es tal que no hay posibilidad de dar un paso de avance, partiendo de los monopolios (cuyo n\u00famero, papel e importancia ha venido a decuplicar la guerra) sin cambiar hacia el socialismo (&#8230;) Y en esto estriba la contradicci\u00f3n fundamental de nuestra revoluci\u00f3n\u201d (II, p.277). La guerra repercute adem\u00e1s sobre la estructura imperialista. La produce ulteriormente, no es s\u00f3lo un hecho en ella. El imperialismo, fundamento te\u00f3rico del cambio.<\/p>\n<p>3. p. 278 [Desde \u201cla guerra, al acelerar extraordinariamente la transformaci\u00f3n del capitalismo monopolista en capitalismo monopolista de Estado..\u201d hasta \u201c(&#8230;) y el pelda\u00f1o llamado socialismo no hay ning\u00fan pelda\u00f1o intermedio\u201d]. Es la exposici\u00f3n m\u00e1s completa de la dial\u00e9ctica imperialismo-guerra imperialista-socialismo (ergo cambio de la concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n rusa, o m\u00e1s bien, teorizaci\u00f3n del gozne de sus fases).<\/p>\n<p>. \u201c(&#8230;) pues no hay insurrecci\u00f3n capaz de instaurar el socialismo si no han madurado las condiciones econ\u00f3micas para \u00e9l\u201d.<\/p>\n<p>Luego crey\u00f3 ya en esa fecha que tambi\u00e9n en la base estaba rebasado el dominio burgu\u00e9s.<\/p>\n<p><u>\u201cSegundo Congreso de los Soviets de toda Rusia\u201d.<\/u><\/p>\n<p>1. El gobierno se llama \u201cobrero y campesino\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl movimiento obrero saldr\u00e1 triunfante y abrir\u00e1 el camino hacia la paz y el socialismo\u201d (II, p. 499). Curiosamente, ahora casi se dir\u00eda que se refrena un poco.<\/p>\n<p><u>\u201c\u00a1La patria socialista est\u00e1 en peligro!\u201d.<\/u><\/p>\n<p>1. La expresi\u00f3n \u201cpatria socialista\u201d.<\/p>\n<p>La falsedad de la propaganda de Estado empieza a imponerse o manifestar el: die List der Macht&#8230;[la artima\u00f1a del Poder].<\/p>\n<p><u>\u201cEl infantilismo izquierdista y el esp\u00edritu peque\u00f1o burgu\u00e9s\u201d.<\/u><\/p>\n<p>1. \u201cSi dentro de unos seis meses se estableciera en nuestro pa\u00eds el capitalismo de Estado, eso ser\u00eda un inmenso \u00e9xito y la m\u00e1s firme garant\u00eda de que, al cabo de un a\u00f1o, el socialismo se afianzar\u00eda definitivamente y se har\u00eda invencible\u201d (II, p. 735). Hab\u00eda anticipado la concepci\u00f3n general, como es obvio. Pero realismo: no creo ni que haya capitalismo de Estado.<\/p>\n<p>Contin\u00faa:<br \/>\n\u201cMe imagino la noble indignaci\u00f3n con que rechazar\u00e1 estas palabras el comunista de izquierda y la cr\u00edtica demoledora que desencadenar\u00eda ante los obreros contra \u2018la desviaci\u00f3n bolchevique de derecha\u201d (II, p. 735).<\/p>\n<p>\u201cEl capitalismo de estado es incomparablemente, desde el punto de vista econ\u00f3mico, a nuestra econom\u00eda actual1. Eso en primer lugar. Y en segundo lugar, no tiene nada de temible para el poder sovi\u00e9tico, pues el Estado sovi\u00e9tico es un Estado en el que est\u00e1 asegurado el Poder de los obreros y de los campesinos pobres\u201d 2(II, p. 739).<\/p>\n<p>La importancia del Poder es la clave de todo, de toda su actitud. 1) Ahora se da cuenta.\u00a1Y es el \u201ccomunismo de guerra\u201d! 2) Pero entonces, el principio de subjetividad rellena el hueco.<\/p>\n<p>2. \u201c(&#8230;) nosotros, el proletariado de Rusia, vamos adelante de cualquier Inglaterra y de cualquier Alemania por nuestro r\u00e9gimen pol\u00edtico, en virtud del Poder pol\u00edtico de los obreros, y, al mismo tiempo, vamos detr\u00e1s del estado m\u00e1s atrasado de Europa Occidental en lo que se refiere a la organizaci\u00f3n de un buen capitalismo de Estado, al nivel cultural y al grado de preparaci\u00f3n de la producci\u00f3n material para \u201cimplantar\u201d el socialismo\u201d (II, p. 744).<\/p>\n<p>Important\u00edsimo: un principio de desarrollo desigual econ\u00f3mico-pol\u00edtico, que cabe dentro del esquema marxista general (dial\u00e9ctica) y fundamenta definitivamente toda la cuesti\u00f3n del principio de subjetividad, <i>al mismo tiempo que prev\u00e9los futuros problemas*<\/i>.<\/p>\n<p>Paradoja dial\u00e9ctica del posterior retraso pol\u00edtico (aunque sin volver atr\u00e1s: retraso no respecto de los reg\u00edmenes capitalistas, sino respecto de \u201cs\u00ed mismos\u201d).<\/p>\n<p>(*) Sobre la base de inevitabilidad de esquema din\u00e1mico europeo-occidental.<\/p>\n<p><u>\u201cTesis e informe sobre la democracia burguesa y la dictadura del proletariado. I Congreso de la IC, 4 de marzo de 1919\u201d.<\/u><\/p>\n<p>1. \u201cEn nuestra revoluci\u00f3n, nosotros no avanzamos por el camino de la teor\u00eda, sino por el camino de la pr\u00e1ctica. Por ejemplo, la cuesti\u00f3n de la Asamblea Constituyente no la plante\u00e1bamos antes te\u00f3ricamente, y no dec\u00edamos que no reconoc\u00edamos la Asamblea Constituyente. S\u00f3lo m\u00e1s tarde, cuando las organizaciones sovi\u00e9ticas se extendieron por todo el pa\u00eds y conquistaron el poder pol\u00edtico, nos resolvimos a disolver la asamblea Constituyente\u201d (III, p. 160).<\/p>\n<p>Yo creo que esta es la actitud final, ya tras las borrachera y tras las resacas. O sea, ya inicialmente por encima de las dos fases -o varias fases- ideol\u00f3gicas anteriores: la determinista con sus matices y grados; la polite\u00edsta con los suyos.<\/p>\n<p>2. III, p. 161 [Desde \u201cA nosotros nos fue m\u00e1s f\u00e1cil conseguir la victoria porque en octubre de 1917&#8230;\u201d hasta \u201c(&#8230;) de semiproletarios, y a luchar sistem\u00e1ticamente contra la burgues\u00eda rural\u201d]. En suma, que sus teorizaciones no val\u00edan nada. Final resaca.<\/p>\n<p><u>\u201cNuestra revoluci\u00f3n\u201d<\/u><\/p>\n<p>1. \u201cRecuerdo que Napole\u00f3n escribi\u00f3: \u2018On s\u00b4engage et puis on voit\u2019, lo cual, traducido libremente, quiere decir: \u201cPrimero hay que entablar el combate serio y despu\u00e9s ya veremos lo que pasa\u201d. Pues, bien, nosotros, en octubre de 1917 entablamos primero el combate serio y despu\u00e9s ya hemos visto los detalles del desarrollo\u201d (III, p. 795). Final de la resaca. Las teorizaciones eran filfa. Y la autoridad es&#8230; Napole\u00f3n. Aunque con el esp\u00edritu de Marx. Pero, repito, reconociendo el car\u00e1cter \u2018acient\u00edfico\u2019 de lo que \u00e9l mismo teoriz\u00f3 entre 1917 y ahora.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n principio de subjetividad si hay alguna superaci\u00f3n de la ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cUna clase en la que, cuando se levanta, se concentran los intereses revolucionarios de la sociedad, encuentra inmediatamente en su misma situaci\u00f3n el contenido y el material de su actividad revolucionaria: derrotar enemigos, tomar medidas impuestas por las necesidades de lucha; las consecuencias de su propia acci\u00f3n la empujan adelante. No emprende investigaciones te\u00f3ricas acerca de su propia tarea\u201d (K. Marx,<i> Las luchas de clases en Francia,<\/i> p.135, Berl\u00edn 1964).<\/p>\n<p>Relacionar con la cita de Napole\u00f3n por Lenin.<\/p>\n<p>Pero la diferencia es que Marx habla de clases y piensa en la \u201castucia de la Raz\u00f3n\u201d.<u><\/u><\/p>\n<p><u>\u201cAcerca del papel y de las tareas de los sindicatos en las condiciones de la nueva pol\u00edtica econ\u00f3mica\u201d Resoluci\u00f3n del CC del PC(b) de Rusia del 13 de enero de 1922.<\/u><\/p>\n<p>\u201cHay una diferencia esencial entre la lucha de clase del proletariado en un estado que reconoce la propiedad privada sobre la tierra, las f\u00e1bricas, etc. y cuyo poder pol\u00edtico se encuentra en manos de la clase capitalista, y la lucha econ\u00f3mica del proletariado en un estado que no reconoce la propiedad privada sobre la tierra y sobre la mayor\u00eda de las grandes empresas, en un estado cuyo poder pol\u00edtico se encuentra en manos del proletariado\u201d (II, p. 678).<\/p>\n<p>Sigue pareci\u00e9ndole decisivo el problema del poder y todav\u00eda no ve peligro en la identificaci\u00f3n dial\u00e9ctica partido-(Estado)-clase.<\/p>\n<p><u>Esquema.<\/u><\/p>\n<p>1. C\u00f3mo se plantea el problema. 1.1. Entonces, la escasez de clase obrera. 1.2. Luego, el desarrollo del sistema.<\/p>\n<p>2. La cr\u00edtica izquierdista Mattick-Pannekoek.<\/p>\n<p>3. Lenin antes.<\/p>\n<p>4. Luk\u00e1cs, Gramsci: Lenin despu\u00e9s.<\/p>\n<p>5. Economicismo en el izquierdismo.<\/p>\n<p>6. Marxismo de la subjetividad.<\/p>\n<p>7. Marxismo del siglo XX.<\/p>\n<p>. Porque ya est\u00e1 todo maduro<\/p>\n<p>8. El democratismo, camino \u00fanico hacia el socialismo (I, p.488)<\/p>\n<p>9. La cuesti\u00f3n del poder y el partido lo sintetiza todo, incluso el papel (\u00bf) de la ofensiva anticapitalista (II, p. 694) y NEP.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>Anexo 8: Solapa para el volumen 8 de las \u201cObras Competas\u201d de Luk\u00e1cs <\/u><\/p>\n<p>Este texto, fechado el 18 de octubre de 1976, fue escrito por Sacrist\u00e1n como solapa para la edici\u00f3n del volumen 8 de las obras completas de Luk\u00e1cs en Grijalbo:<\/p>\n<p>\u201c<i>El presente volumen de las Obras Completas de Georg Luk\u00e1cs contiene escritos de caracter\u00edsticas varias pero que tienen en com\u00fan, como dice el autor mismo, la condici\u00f3n de \u201cpreludios teor\u00e9ticos\u201d a sus estudios m\u00e1s extensos y conocidos sobre el realismo literario y art\u00edstico. Se podr\u00eda a\u00f1adir que tambi\u00e9n \u201cpreludian\u00bb las investigaciones de Luk\u00e1cs en el terreno de la est\u00e9tica general.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se a\u00f1ade a ese inter\u00e9s el que estos textos tienen para la historia de las ideas est\u00e9ticas y literarias, e incluso (indirectamente) para la historia pol\u00edtica. Los art\u00edculos m\u00e1s antiguos de los aqu\u00ed publicados aparecieron en el marco de la pol\u00e9mica interna sobre todo alemana, pero tambi\u00e9n sostenida por numerosos escritores no alemanes de la III Internacional, acerca de la actitud del escritor comunista respecto de la vanguardia burguesa y la tradici\u00f3n burguesa y preburguesa. Estuvieron implicados en esa pol\u00e9mica -y sus nombres aparecen en los escritos de Luk\u00e1cs aqu\u00ed reunidos- Ernst Bloch, Brecht, Eisler, Anna Seghers y muchos otros menos conocidos en los pa\u00edses latinos. Los \u00f3rganos principales en que se desarroll\u00f3 la discusi\u00f3n fueron los del exilio comunista alem\u00e1n -Das Wort- y tambi\u00e9n los de la Internacional Comunista, por ejemplo y se\u00f1aladamente Internationale Literatur. Todo lector interesado por la historia de las ideas literarias en el siglo XX comprobar\u00e1 que con la publicaci\u00f3n de la discusi\u00f3n epistolar entro Luk\u00e1cs y Anna Seghers del a\u00f1o 1938 (por dar un ejemplo) el editor de las \u201cObras Completas\u201d de Luk\u00e1cs le presenta una pieza verdaderamente notable para su biblioteca.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El arco de tiempo por el que se distribuyen los escritos recogidos en \u00e9ste volumen -1938-1967, m\u00e1s la nota epilogal de 1970- invita a pensar que el sentido en el que Luk\u00e1cs considera \u201cpreludios\u201d esos textos no es un sentido corriente. En efecto: estos escritos tienen esa colocaci\u00f3n preludial en la obra de Luk\u00e1cs porque su autor los ve como dilucidaciones metodol\u00f3gicas obligadas ante otros tantos nuevos problemas est\u00e9tico-literarios que se le plantean en su programa de edificaci\u00f3n de una est\u00e9tica marxista. La vinculaci\u00f3n de los problemas est\u00e9ticos con los generales del marxismo (de la concepci\u00f3n del marxismo por el autor) da raz\u00f3n de la mayor parte de la producci\u00f3n de Luk\u00e1cs. En el ep\u00edlogo a este volumen esa amplia cuesti\u00f3n est\u00e1 expresada por Luk\u00e1cs mismo: \u201cen cuanto filosof\u00eda universal el marxismo no pod\u00eda contentarse con tomar simplemente de anteriores concepciones sus ideas teor\u00e9ticas sobre el arte, complet\u00e1ndolas en el mejor de los casos con concreciones \u201csociol\u00f3gicas\u201d, como es el caso de te\u00f3ricos incluso como Plej\u00e1nov\u00a0 y Mehring. Por el contrario, habr\u00eda que partir de que Marx, arrancando de su concepci\u00f3n general hist\u00f3rico-filos\u00f3fica, pod\u00eda y ten\u00eda que elaborar tambi\u00e9n en este campo material metodol\u00f3gicamente independiente.\u201d<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No es f\u00e1cil predecir si los lectores de este volumen 8 de las Obras Completas de Luk\u00e1cs lo van a leer como querr\u00edan esas l\u00edneas del autor, o m\u00e1s bien como documento imprescindible de la historia de las ideas literarias del siglo, de la historia de la cultura comunista marxista, o incluso como documento de la historia de la III Internacional. En cambio, casi es jugar con ventaja predecir que el libro ser\u00e1 realmente le\u00eddo, desde cualquiera de esos puntos de vista<\/i>.\u201d<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>Anexo 9: Pr\u00f3logo a la primera edici\u00f3n catalana de <i>El Capital<\/i>, <\/u> Edicions 62, en colaboraci\u00f3n con la Diputaci\u00f3 de Barcelona, public\u00f3 en 1983 la primera edici\u00f3n completa de <i>El Capital<\/i>, con traducci\u00f3n de Jordi Moners. Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 en M\u00e9xico el siguiente pr\u00f3logo, fechado el primero de mayo de 1983, y que fue publicado en traducci\u00f3n de la versi\u00f3n catalana en M. Sacrist\u00e1n, <i>Escritos sobre El Capital (y textos afines), op. cit<\/i>, pp. 360-364. Se da aqu\u00ed el original castellano: <b><u><\/u><\/b> \u201c<i>La aparici\u00f3n de esta traducci\u00f3n catalana de El Capital puede parecer intempestiva. El libro sale, en efecto, alrededor de un siglo despu\u00e9s de que empezara a estar presente en la vida social y cultural de Catalunya; y, adem\u00e1s, en un momento que no se puede considerar de mucho predicamento de la obra de su autor, sobre todo en comparaci\u00f3n con lo que ocurr\u00eda hace quince o veinte a\u00f1os.<\/i> <i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es obvio que la primera circunstancia tiene mucho que ver con los obst\u00e1culos con\u00a0 que ha tropezado la cultura superior catalana durante estos cien a\u00f1os, desde los de\u00a0 lejan\u00eda ra\u00edz hist\u00f3rica hasta los particularmente dif\u00edciles que levant\u00f3 el franquismo. Desde el punto de vista de esta consideraci\u00f3n, la publicaci\u00f3n de El Capital en catal\u00e1n, como la de cualquier otro libro cl\u00e1sico, es una buena noticia para todos los que se alegran de que los pueblos y sus lenguas vivan y florezcan.<\/i> <i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La segunda circunstancia -el hecho de que este libro aparezca en catal\u00e1n en un momento que no es de los m\u00e1s favorables para \u00e9l- puede facilitar una buena lectura. Esto no tiene mucho de parad\u00f3jico: cualquier libro y cualquier autor pagan el hecho de estar muy de moda con una simplificaci\u00f3n m\u00e1s o menos burda de su contenido o con versiones apolog\u00e9ticas demasiado estilizadas. Es posible que s\u00f3lo a este precio la obra influya extensamente: por eso nadie es due\u00f1o de sus propias influencias. En el caso del Capital todo esto adquiere proporciones grandes y reales. Y, puesto que \u201cgris es toda teor\u00eda \/ y verde el \u00e1rbol de la vida\u201d, seguramente es m\u00e1s jugoso el caos de la influencia pr\u00e1ctica de las lecturas dudosas propias de las \u00e9pocas de \u00e9xito de una obra que el fruto de una lectura tranquila, relativamente f\u00e1cil en una situaci\u00f3n de escasa acci\u00f3n social de la ideas le\u00eddas.<\/i> <i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En cualquier caso, el lector del Capital puede beneficiarse hoy de la conclusi\u00f3n de las pol\u00e9micas de los a\u00f1os 1960 y 1970 acerca de la posici\u00f3n y la importancia de este libro en la obra de su autor. Hoy deber\u00eda estar salom\u00f3nicamente claro, por una parte, que El Capital es la obra m\u00e1xima de la madurez de Marx (como, tal vez innecesariamente, lo proclam\u00f3 con gran \u00e9nfasis Louis Althusser) y, por otra parte, que El Capital no es toda la \u201cEconom\u00eda\u201d planeada por su autor, ni lo habr\u00eda sido aunque Marx lo hubiera terminado (como no menos insistentemente lo ense\u00f1\u00f3 Maximilien Rubel en las pol\u00e9micas aludidas).<\/i> <i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero quiz\u00e1 no haya que hacerse ilusiones acerca de la superaci\u00f3n definitiva de pol\u00e9micas causadas por lecturas unilaterales de Marx impregnadas de intereses ideol\u00f3gicos o pol\u00edticos. Tal vez ni siquiera se haya acallado para siempre la disputa acerca de la relaci\u00f3n entre el \u201cMarx joven\u201d y el \u201cMarx maduro\u201d, que presidi\u00f3 la literatura marxol\u00f3gica de los \u00faltimos decenios y en cuyo marco se inscribieron las tomas de posici\u00f3n de Althusser y Rubel. La verdad es que toda persona hecha a criterios acad\u00e9micos de discusi\u00f3n tiene motivos para considerar resuelta esta vexatam\u00a0 quaestionem. Pero no se puede decir lo mismo de los que leen a Marx con el deseo de encontrar en \u00e9l argumentos, o, por lo menos, palabras en que apoyar tesis pol\u00edticas propias. As\u00ed, por ejemplo, bajo el betselleriano t\u00edtulo de Adi\u00f3s al proletariado, Andr\u00e9 Gorz ha publicado recientemente unos escritos que, en lo que tienen de ex\u00e9gesis de Marx, utilizan l\u00edneas de pensamiento del autor procedentes de \u00e9pocas diferentes de su desarrollo y aparentemente discordes, sin trabajar el problema hist\u00f3rico y textual que plantea esta situaci\u00f3n. Parecer\u00eda que esto no fuera posible en Francia despu\u00e9s del Pour Marx\u00a0 [La revoluci\u00f3n te\u00f3rica de Marx] y el Lire le Capital [Para leer El Capital] de Althusser, pero lo es.<\/i> <i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin embargo, a pesar de la aparente inmortalidad de este asunto de los dos Marx -el joven y el maduro, el filos\u00f3fico y el cient\u00edfico-, es razonable pensar que se trata de un asunto mucho menos importante para el futuro de lo que ha sido en el pasado reciente. Pues las reconstrucciones del pensamiento marxiano unilateralmente basadas en\u00a0 uno u otro de los \u201cdos\u201d Marx est\u00e1n en peligro de no o\u00edr siquiera los interrogantes nuevos que una nueva \u00e9poca del \u201cdesarrollo de las fuerzas productivas\u201d va a dirigir a la lectura de Marx.<\/i> <i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En efecto, prescindiendo de la caducidad de tesis particulares de Marx, la historia reciente y las anticipaciones hipot\u00e9ticas del futuro pr\u00f3ximo coinciden en quitar verosimilitud a la hip\u00f3tesis marxiana acerca de la funci\u00f3n del desarrollo de las fuerzas productivas materiales e intelectuales en su modelo de revoluci\u00f3n socialista.<\/i> <i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La acentuaci\u00f3n unilateral de la importancia del Marx maduro -el Marx del Capital y de sus borradores, de la fase de su vida que empieza en 1857 y dura hasta sus a\u00f1os \u00faltimos-, con desprecio de la obra anterior a esa fase, se apoya decisivamente en la objetividad de las leyes hist\u00f3ricas, centradas en \u00faltima instancia en torno a la creciente \u201ccontradicci\u00f3n\u201d entre las fuerzas productivas y las relaciones de producci\u00f3n de una \u00e9poca de crisis. Ahora bien, ciertas consideraciones bastante obvias tienden a desbaratar este modelo por lo que hace a la crisis de nuestros d\u00edas, o, por lo menos, a la predicci\u00f3n que a este respecto enuncia la vulgata marxista. Los textos de Marx sugieren desde 1848 que su autor cre\u00eda que las fuerzas productivas entonces operantes estaban entrando en \u201ccontradicci\u00f3n\u201d con las relaciones de producci\u00f3n capitalistas y que la resoluci\u00f3n de esa \u201ccontradicci\u00f3n\u201d s\u00f3lo pod\u00eda ser el socialismo. Una lectura lo m\u00e1s literal posible de esos textos permite salvar el modelo te\u00f3rico general marxiano (pues sin duda se puede entender el florecimiento de las sociedades an\u00f3nimas industriales y financieras como la revoluci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n resolutoria de la \u201ccontradicci\u00f3n\u201d con el desarrollo de las fuerzas productivas se\u00f1alada por Marx en aquellos a\u00f1os), pero no su predicci\u00f3n socialista. Esto mismo ocurre hoy, pero todav\u00eda m\u00e1s demoledoramente para la predicci\u00f3n marxiana, porque las fuerzas productivas cuyo desarrollo caracteriza nuestra presente civilizaci\u00f3n no han sido ni\u00a0\u00a0 so\u00f1adas por Marx, pero, a pesar de ello, la predicci\u00f3n del inminente \u201cpaso al socialismo\u201d no es m\u00e1s veros\u00edmil que en 1848. Esta consideraci\u00f3n quita mucho atractivo al marxismo teoricista, objetivista y cientificista, basado en el \u201cMarx maduro\u201d, que predomin\u00f3 en el marxismo de los pa\u00edses capitalistas durante los a\u00f1os 1960 y 1970. Aquella lectura de Marx ten\u00eda graves defectos internos -principalmente la incoherencia entre su cientificismo y la inspiraci\u00f3n hegeliana, presumiblemente ignorada por sus protagonistas, de su infalibilismo y objetivismo hist\u00f3rico-, pero sin duda es la evoluci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica ocurrida desde entonces lo que m\u00e1s la desacredita. Por lo dem\u00e1s, ese teoricismo marxista se ve\u00eda obligado a despreciar no solo la obra del \u201cMarx joven\u201d, del que tanto se discut\u00eda, sino tambi\u00e9n la del menos le\u00eddo \u201cMarx viejo\u201d, el cual hab\u00eda escrito categ\u00f3ricamente, en una carta hoy c\u00e9lebre a la revolucionaria rusa Vera Sassulich, que sus tesis del Capital se refer\u00edan exclusivamente a las sociedades europeas occidentales.<\/i> <i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero no es probable que la reconocida implausibilidad de la imagen de un Marx te\u00f3rico puro, o autor de ciencia pura, tal como tendi\u00f3 a verlo el estructuralismo, haga hoy mas convincente la vuelta a una interpretaci\u00f3n de la obra marxiana desde el \u201cMarx joven\u201d, desde los manuscritos de 1844 principalmente, como la cultivada por varias escuelas marxistas o marxol\u00f3gicas en los a\u00f1os 1950, con desprecio m\u00e1s o menos acentuado del \u201cpositivismo\u201d del Capital. Tambi\u00e9n en este punto lo decisivo ha de ser\u00a0 \u201cla pr\u00e1ctica\u201d, esto es, un criterio de coherencia con las necesidades sociales. No parece que los conceptos fundamentales del Marx fil\u00f3sofo (que as\u00ed es como habr\u00eda que llamarle, m\u00e1s que \u201cMarx joven\u201d) -humanidad gen\u00e9rica, alienaci\u00f3n, retrocaptaci\u00f3n de la alienaci\u00f3n, etc.-, por interesantes que sean y por adecuadamente que expresen las motivaciones y las valoraciones comunistas marxianas, sean por s\u00ed solos suficientemente operativos para permitir un manejo eficaz del intrincado complejo de problemas tecnol\u00f3gicos, sociales y culturales con que se ha de enfrentar hoy un proyecto socialista. Para eso hace falta ciencia, \u201cpositivista\u201d conocimiento de lo que hay, de lo \u201cdado\u201d, cuyo estudio es tan antip\u00e1tico para el revolucionario rom\u00e1ntico cuanto\u00a0 imprescindible para toda pr\u00e1ctica no fantasmag\u00f3rica. Esto har\u00e1 siempre del Capital una pieza imprescindible de cualquier lectura sensata de Marx, pues esas dos mil\u00a0 p\u00e1ginas y pico contienen el esfuerzo m\u00e1s continuado y sistem\u00e1tico de su autor para conseguir una comprensi\u00f3n cient\u00edfica de lo que hay y de sus potencias y tendencias de cambio. <\/i> <i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero una visi\u00f3n cient\u00edfica adecuada, ni cientificista ni apolog\u00e9tica, tiene que partir de la revisabilidad de todo producto cient\u00edfico emp\u00edrico. Luk\u00e1cs hizo una vez el experimento mental de preguntarse si quedar\u00eda algo del marxismo una vez que todas sus tesis particulares hubieran sido falsadas o vaciadas por la evoluci\u00f3n social. Pens\u00f3 que s\u00ed, que quedar\u00eda algo, a saber, el estilo de pensamiento muy abarcante y din\u00e1mico, hist\u00f3rico, que \u00e9l llam\u00f3 \u201cm\u00e9todo dial\u00e9ctico\u201d. Admitiendo que esta idea de Luk\u00e1cs es muy convincente, habr\u00eda que a\u00f1adirle o precisarle algo: el programa dial\u00e9ctico de Marx -que engloba econom\u00eda, sociolog\u00eda y pol\u00edtica, para totalizarse en la historia- incluye un n\u00facleo de teor\u00eda en sentido estricto que, sin ser todo El Capital, se encuentra en esta obra. El programa mismo era ya entonces inabarcable para un hombre solo; seguramente esto explica muchos de los padecimientos ps\u00edquicos y f\u00edsicos de Karl Marx; y tambi\u00e9n da su estilo de \u00e9poca a una empresa intelectual que hoy considerar\u00edamos propia de un colectivo, y no de un investigador solo. Por eso El Capital qued\u00f3 en mu\u00f1\u00f3n, y por esto es inconsistente todo intento de convertir su letra en texto sagrado. Pero lo que s\u00ed parece imperecedero es su mensaje de realismo de la inteligencia: un programa revolucionario tiene que incluir conocimiento, poseer ciencia. Por su propia naturaleza, la ciencia real es caduca. Pero sin ella no puede llegar a ser aquello que no es ciencia. Por esta convicci\u00f3n ha dedicado Marx su vida y ha sacrificado mucho de su felicidad -con el turbio resultado que eso suele arrojar- en la redacci\u00f3n de estas miles de p\u00e1ginas que al final le produc\u00edan tan escaso entusiasmo\u00a0 que se limit\u00f3 a sugerir que Engels \u201chiciera algo\u201d con ellas<\/i>.\u201d \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/p>\n<p><u>Anexo 10: Rese\u00f1a de Sacrist\u00e1n sobre el <i>Lenin<\/i> de Garaudy: <i>Nous Horitzons<\/i>, n\u00ba 17, segon trimestre de 1969, pp. 53-54.<\/u><\/p>\n<p>Se presenta aqu\u00ed la traducci\u00f3n castellana de la rese\u00f1a de Sacrist\u00e1n que se public\u00f3 en <i>Nous Horitzons<\/i> en traducci\u00f3n catalana de Francesc Vallverd\u00fa. Creo que se ha perdido el original de Sacrist\u00e1n:<\/p>\n<p>\u201c<i>La publicaci\u00f3n de este peque\u00f1o volumen en la serie de \u201cfil\u00f3sofos\u201d de PUF es como un anticipo de la inmediata conmemoraci\u00f3n de Lenin. La colecci\u00f3n en la que aparece est\u00e1 destinada al uso did\u00e1ctico en el bachillerato y en la iniciaci\u00f3n universitaria; ser\u00eda entonces injusto esperar del libro detalle monogr\u00e1fico o interpretaci\u00f3n arriesgada que no tendr\u00eda mucho espacio para ser argumentada (Si restamos la breve antolog\u00eda de textos de Lenin, que ocupa el final del volumen, el autor dispone de nada m\u00e1s que 66 p\u00e1ginas para su ensayo).<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A pesar de la brevedad, el texto merece atenci\u00f3n por proceder de un escritor marxista tan sincero y tan le\u00eddo como Garaudy. La gravedad de los problemas con los que se enfrenta hoy el movimiento comunista revela ya con tanta claridad la inutilidad de la literatura marxista inaut\u00e9ntica, de tantos tratados y manuales con todos los problemas del mundo resueltos, que la lectura de los escritores marxistas que verdaderamente piensan -guste o no guste lo que piensen- es hoy recomendable incluso como ejercicio pol\u00edtico. Garaudy puede haber sucumbido en otros momentos, como Althusser lo confiesa de s\u00ed mismo, a la \u201cl\u00ednea imperativa\u201d seg\u00fan la cual la filosof\u00eda marxista no puede elegir sino entre el comentario y el silencio, una convicci\u00f3n iluminada o bien obligada y al mutismo del malestar. Pero hay mudos y mudos, y Garaudy, como su contrincante Althusser, pertenec\u00eda ya entonces a la clase de mudos que pod\u00edan hablar porque saben pensar. Por esto vale la pena atender su reciente ensayo sobre Lenin.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El escrito tiene dos buenos rasgos que conviene destacar. El primero puede decirse brevemente: Garaudy no muestra en este ensayo el excesivo respeto acad\u00e9mico por las definiciones tradicionales que es frecuente en la literatura francesa, incluso en la marxista; y as\u00ed caracteriza el pensamiento de Lenin al margen de cualquier definici\u00f3n universitaria de la filosof\u00eda: \u201cEl problema principal de su (de Lenin) filosof\u00eda es el del militante: elaborar una metodolog\u00eda de la iniciativa hist\u00f3rica\u201d.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El segundo se presenta en su manera de construir los aspectos del pensamiento de Lenin, que Garaudy ofrece al estudio del lector. La elecci\u00f3n es muy adecuada para las necesidades presentes. Garaudy acent\u00faa sobre todo la insistencia de Lenin en la importancia del factor subjetivo en la historia y las en\u00e9rgicas tomas de posici\u00f3n antidogm\u00e1ticas y antisectarias de diversos textos de Lenin. No hay duda que una y otra cosa son elementos esenciales del pensamiento leninista, pero la redacci\u00f3n de esta nota no obedece solamente al deseo de dar noticia del ensayo de Garaudy y de registrar elogiosamente estas caracter\u00edsticas de su composici\u00f3n, sino de a\u00f1adir una observaci\u00f3n m\u00e1s.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En las 66 p\u00e1ginas del ensayo queda muy claro que Garaudy lo ha escrito con el fin de librar la cl\u00e1sica batalla en dos frentes: subrayar la importancia del factor subjetivo en el pensamiento de Lenin (igual que en el de Marx, por otra parte) le es \u00fatil contra el derechismo de tipo tradicional. Mostrar que Lenin quiere pensar siempre de manera antidogm\u00e1tica y antisectaria le sirve contra el infantilismo o izquierdismo. Y ambas cosas le sirven, adem\u00e1s, y muy eficazmente, contra el burocratismo y el estatalismo de la degeneraci\u00f3n socialista, la cual presenta al mismo tiempo el mecanicismo y la raz\u00f3n de Estado y un sectarismo hip\u00f3critamente dogm\u00e1tico que disfraza de teor\u00eda, desde los tiempos de Zdanov, lo que es mera implicaci\u00f3n del poder o de la lucha por \u00e9ste en tal o cual intriga moment\u00e1nea.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los textos de Lenin que recoge Garaudy son muy eficaces para ilustrar todos aquellos puntos. La selecci\u00f3n es un \u00e9xito. En particular, el izquierdista reflexivo podr\u00e1 aprender mucho de la s\u00f3lida demostraci\u00f3n por parte de Garaudy de que Lenin ha tomado prestado los rasgos m\u00e1s autoritarios del \u00bfQu\u00e9 hacer? (uno de los textos m\u00e1s cultivados por el extremismo) directamente del patriarca de la socialdemocracia, de Kautsky.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aqu\u00ed se plantea, sin embargo, justamente la cuesti\u00f3n. No parece que la mejor manera de oponerse al derechismo y el nuevo izquierdismo, al igual a que a la degeneraci\u00f3n del poder socialista, sea continuar utilizando los cl\u00e1sicos del movimiento socialista convirti\u00e9ndolos en instrumentos de la disputa. Parece claro que Garaudy tiene raz\u00f3n en su triple pol\u00e9mica, pero parece dudoso que esta raz\u00f3n vaya a triunfar substancialmente con los mismos procedimientos que ha llevado al derechismo \u201cfilol\u00f3gico\u201d de la vieja social-democracia (hecha de citas a pie de p\u00e1gina de algunos elementos de El Capital), al infantilismo (hecho de citas a pie de p\u00e1gina del<b> <\/b>\u00bfQu\u00e9 hacer?, etc.) y a la degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica revestida con todas las citas, sean de donde sean, que vayan bien para expulsar a alguien, justificar tal ley o proclamar tal sentencia).<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es necesario de una vez dejar vivir a los cl\u00e1sicos. Y no se ha de ense\u00f1ar a citarlos, sino a leerlos\u201d.<\/i><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>Anexo 12: Notas sobre <i>El futuro<\/i> (y textos afines).<\/u><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Anexo 1: Una carta de Sacrist\u00e1n al Ministerio de Educaci\u00f3n traducida al catal\u00e1n por Salvador Espriu.<\/p>\n<p>Xavier Folch, compa\u00f1ero de militancia en el PSUC en los a\u00f1os sesenta, ha conservado un papel, traducido al catal\u00e1n por Salvador Espriu, que fue escrito por Sacrist\u00e1n a instancias de unos estudiantes -entre ellos el mismo Folch- del incipiente movimiento universitario barcelon\u00e9s de finales de los cincuenta. Pretend\u00edan dar respuesta con \u00e9l a un art\u00edculo del entonces ministro franquista de Educaci\u00f3n, Jes\u00fas Rubio. <\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No he podido encontrar el original castellano del texto que lleva por t\u00edtulo \u201cLa enfermedad nacional\u201d. Presento a continuaci\u00f3n una traducci\u00f3n castellana de la exquisita traducci\u00f3n de Salvador Espriu del original de Sacrist\u00e1n que ha contado con la generosa y competente ayuda de Carles Gil: <\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cBajo el t\u00edtulo \u201cLa buena salud universitaria\u201d, el ministro de Educaci\u00f3n Nacional, don Jes\u00fas Rubio, public\u00f3 en La Hora un art\u00edculo en el que aseguraba que el estado de salud de la Universidad espa\u00f1ola era malo: lo explica de la manera siguiente: \u201cNuestros j\u00f3venes universitarios, en contraste con lo que pasa en otros pa\u00edses, no son suficientemente aplicados\u201d. Despu\u00e9s de este diagn\u00f3stico y de su comentario (\u201cSe precisa, por el propio equilibrio y por el equilibrio de la colectividad a la que pertenecen, que nuestro esfuerzo tenga una aplicaci\u00f3n exacta&#8230;\u201d), el n\u00facleo del art\u00edculo queda redondeado con una promesa (\u201cEl resto le ser\u00e1 otorgado por a\u00f1adidura\u201d), mezclada con una amenaza elegante: \u201c&#8230;y no hay error m\u00e1s grave que el de intentar alcanzar directamente aquello que tan s\u00f3lo por a\u00f1adidura se puede conseguir\u201d. <\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nosotros, los universitarios de Barcelona, muy especialmente afectados por la pol\u00edtica y por las frases del se\u00f1or Ministro, creemos que esa acusaci\u00f3n no est\u00e1 fundamentada. Por el contrario, los funcionarios del Ministerio de Educaci\u00f3n Nacional han repetido muchas veces que jam\u00e1s se hab\u00eda estudiado en Espa\u00f1a con tanta aplicaci\u00f3n como ahora. Es cierto que el testimonio de unos funcionarios no puede convencer de nada al ciudadano espa\u00f1ol actual, pero en este caso coincide con nuestra experiencia: muchos de nosotros hemos visitado en estos \u00faltimos a\u00f1os universidades extranjeras y hemos podido comprobar que nuestra inferioridad intelectual, respecto al estudiante europeo de nuestra edad y de nuestra misma especialidad, no consiste en una mayor aplicaci\u00f3n por su parte. Por el contrario, es normal que el estudiante espa\u00f1ol sea, por decirlo as\u00ed, m\u00e1s \u201cerudito\u201d que su colega extranjero: sabemos m\u00e1s cosas -datos, por ejemplo, o, t\u00edtulos de obras, o nombres de c\u00f3nsules romanos-, adquiridos con una paciente aplicaci\u00f3n. Nuestra inferioridad proviene de otra fuente: del hecho de no conocer casi nunca el planteamiento actual de los grandes problemas ideol\u00f3gicos y cient\u00edficos. Si no tenemos la suerte de encontrarnos con un profesor ajeno a los elaboradores de cuestionarios oficiales, o si alguna casualidad no nos ayuda a dirigir con buenas lecturas nuestro forzado autodidactismo, somos inevitablemente, con todas nuestras monta\u00f1as de cosas con tanta aplicaci\u00f3n aprendidas, unos r\u00fasticos provincianos en la cultura del siglo XX, unos provincianos a los que nadie ha mostrado donde radica la fuente, signo de estudio y de discusi\u00f3n, de la vida espiritual del mundo en que vivimos.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-515","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-manuel-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/515","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=515"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/515\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=515"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=515"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=515"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}