{"id":526,"date":"2006-11-17T00:00:00","date_gmt":"2006-11-17T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=526"},"modified":"2020-02-28T09:30:06","modified_gmt":"2020-02-28T08:30:06","slug":"los-viajes-de-carlo-guinzburg","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=526","title":{"rendered":"Los viajes de Carlo Guinzburg"},"content":{"rendered":"<p><strong>Entrevista sobre la Historia<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Publicado en <a href=\"http:\/\/www.archipielago-ed.com\/47\/\">Archipi\u00e9lago, n\u00fam 47 (2002),\u00a0 Carpeta: \u201cPensar, narrar, ense\u00f1ar la Historia\u201d, p\u00e1gs. 94-102.<\/a><\/p>\n<p><i>Pregunta<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.uv.es\/jserna\/Carlo.htm#_edn1\">[1]<\/a>. En este mismo n\u00famero de <\/i>Archipi\u00e9lago<i>, se reproduce un art\u00edculo suyo de 1994 en el que reflexiona sobre la profesi\u00f3n que ejerce. \u00bfA\u00f1adir\u00eda ahora alguna cosa m\u00e1s sobre ese oficio que desempe\u00f1a, sobre su concepci\u00f3n? \u00bfSe reafirma en el perfil que all\u00ed trazaba? <\/i><\/p>\n<p>Respuesta. El oficio que he aprendido es el de historiador. Es un oficio que me complace porque me permite moverme en muchas direcciones. Hay historiadores que conciben su disciplina como si \u00e9sta fuera una fortaleza en la que refugiarse; hay otros que la consideran (o al menos la consideraban) como si de un imperio se tratara, como un impero cuyo confines fuera necesario extender. Para m\u00ed, por el contrario, es un puerto de mar, un lugar del que se parte y al que se regresa, un lugar que permite encontrar gentes, objetos y variadas formas de saber. Por eso me place. Sin embargo, debo a\u00f1adir que, cuando me hallo en una biblioteca desconocida, frente a una balda en donde se exponen y se suceden las revistas m\u00e1s recientes, prefiero ponerme a hojear las publicaciones de historia del arte, mientras que dejo para despu\u00e9s, para m\u00e1s tarde, los ejemplares de historia.<\/p>\n<p><i>P. Hemos de admitir que es \u00e9sta, la del puerto de mar, una imagen muy bella, porque da idea de libertad y de tr\u00e1nsito intelectual. Pero para concederse esa libertad se necesitan buenos maestros, alguien que tutele con mano firme. \u00bfCu\u00e1les fueron los suyos?<\/i><\/p>\n<p>R. Por suerte he tenido muchos maestros, unos que eran j\u00f3venes y otros que no lo eran tanto. Y digo que he tenido la suerte de tener muchos maestros porque la idea misma de escuela basada en un \u00fanico maestro siempre me ha parecido sofocante. A algunos de los m\u00edos s\u00f3lo los he podido encontrar en los libros: a Antonio Gramsci, a Marc Bloch, a Aby Warburg, por ejemplo. A otros, por el contrario, he podido verlos, escucharlos e incluso conversar con ellos: Delio Cantimori, Arnaldo Momigliano, Augusto Campana, Ernst Gombrich. Una persona por la que sent\u00eda gran admiraci\u00f3n y de la que creo haber aprendido mucho (sin llegar a ser su disc\u00edpulo) ha sido el gran fil\u00f3logo Sebastiano Timpanaro, fallecido hace poco. Podr\u00eda continuar ampliando estos nombres, puesto que la relaci\u00f3n de maestros que reconozco es amplia. A la postre, ense\u00f1ar me gusta, pero me complace a\u00fan m\u00e1s aprender.<\/p>\n<p><i>P. Hace unos meses se public\u00f3 en castellano <\/i>Ojazos de madera<i>. Acaba de aparecer en italiano <\/i>Rapporti di forza<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.uv.es\/jserna\/Carlo.htm#_edn2\"><i>[2]<\/i><\/a><i>. Son varias las preguntas que la coincidencia de ambos textos nos suscitan. \u00bfQu\u00e9 es <\/i>Ojazos de madera<i>? \u00bfQu\u00e9 es <\/i>Rapporti di forza<i>? \u00bfSon libros que re\u00fanen ensayos o una suma de investigaciones propiamente hist\u00f3ricas? \u00bfCu\u00e1l es la diferencia entre el ensayo y la monograf\u00eda?<\/i><\/p>\n<p><i>R. Ojazos de madera <\/i>y <i>Rapporti di forza<\/i> tienen algo en com\u00fan, ya sea desde el punto de vista de los temas que abordo en esos libros, ya sea desde la perspectiva de su organizaci\u00f3n formal. En cuanto a esta \u00faltima en ambos casos se trata, en efecto, de libros constituidos por ensayos hist\u00f3ricos, un g\u00e9nero que he cultivado mucho en los \u00faltimos diez a\u00f1os. El ensayo, a diferencia de la monograf\u00eda, no pretende ser exhaustivo. Quiz\u00e1 (y \u00e9ste es el parecer de un antiguo estudiante m\u00edo, Daniele Pianesani) la forma ensay\u00edstica permite vivir sin ansiedad la provisionalidad de la investigaci\u00f3n. Finalmente y sobre todo, como mostr\u00f3 espl\u00e9ndidamente su inventor, Montaigne, el ensayo consiente una gran libertad de movimientos. A la postre, todo me parece compatible con el ensayo excepto &#8211;me atrever\u00eda a decir parafraseando a Voltaire&#8211; el aburrimiento.<\/p>\n<p><i>P.<\/i><i> \u00bfCu\u00e1l es la coherencia interna de ambos textos? \u00bfCu\u00e1l es la pregunta que est\u00e1 en la base de cada uno de esos libros?<\/i><\/p>\n<p>R. En el caso de <i>Ojazos de madera<\/i>, la coherencia que se d\u00e9 entre las distintas piezas que lo componen (la met\u00e1fora de la distancia, mencionada en el subt\u00edtulo) es algo que se distingue retrospectivamente, hasta el punto de convertirse en un criterio de selecci\u00f3n. Por el contrario, en el caso de <i>Rapporti di forza<\/i> he partido de un n\u00facleo inicial, esto es, de las tres conferencias que di hace a\u00f1os en Jerusal\u00e9n, y al que, despu\u00e9s, he a\u00f1adido el resto de los cap\u00edtulos. La introducci\u00f3n analiza las implicaciones, te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas, del tema del libro, que no es otro que el de la contraposici\u00f3n entre la ret\u00f3rica de los antiguos y la de los modernos: mientras que la primera comprende la prueba, la segunda se opone a ella. Los \u00faltimos tres cap\u00edtulos constituyen otros tantos ejemplos de esta contraposici\u00f3n.\u00a0 Ustedes me preguntan, adem\u00e1s, de d\u00f3nde han partido ambos libros. Yo les dir\u00eda que en realidad no hay una sola pregunta que le sirva de fundamento, sino muchas y que en gran parte surgen en el momento mismo de la propia investigaci\u00f3n. Porque, en efecto, quien parte de una sola pregunta se arriesga muy a menudo a hallar una respuesta previsible.<\/p>\n<p><i>P. Son varias las cosas del volumen traducido que le pueden llamar la atenci\u00f3n al lector espa\u00f1ol que no conozca suficientemente a Carlo Ginzburg. La primera es el t\u00edtulo, un t\u00edtulo que, como advierte la cita inicial, el exergo del principio, usted toma del <\/i>Pinocho<i> de Collodi. Esos grandes ojos de madera parecen ser aqu\u00ed una met\u00e1fora del extra\u00f1amiento, de la distancia cultural. \u00bfDe qui\u00e9n son esos <\/i>ojazos<i>? \u00bfY por qu\u00e9 <\/i>Pinocho<i>, un referente tan cargado de simbolismo, un referente mil veces interpretado<\/i>?<\/p>\n<p>R. Hay t\u00edtulos descriptivos y t\u00edtulos evocadores: <i>Ojazos de madera<\/i> pertenece a este segundo tipo. Si un lector curioso abriera mi libro y rebasara la primera p\u00e1gina se tropezar\u00eda con la siguiente cita: \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 me mir\u00e1is, ojazos de madera?\u00bb Si estas palabras le invitaran a leer el volumen, le invitaran a proseguir, descubrir\u00eda que uno de sus temas es el de la idolatr\u00eda, el hecho de que el \u00eddolo se vuelva contra quien lo ha fabricado, que es justamente lo que sucede en el caso de Pinocho, quien cuando cobra vida mira al carpintero Gepetto. Pero trat\u00e1ndose de un t\u00edtulo evocador no excluyo que puedan darse otros significados &#8211;como los que ustedes mismos me proponen&#8211;, y de los que quiz\u00e1 no soy completamente consciente: por ejemplo, una referencia al extra\u00f1amiento (otro de los temas centrales del libro y objeto expl\u00edcito del primer cap\u00edtulo). Naturalmente, para emprender la lectura de <i>Ojazos de madera<\/i> y para poder entenderlo no hace falta haber le\u00eddo previamente el <i>Pinocho<\/i>: libro por otra parte precioso y que es uno de los que me han formado, incluso desde el punto de vista estil\u00edstico, ya que, por ejemplo, me ense\u00f1\u00f3 a detestar la prolijidad in\u00fatil. Me doy cuenta ahora, al responderles, que eso mismo es lo que dec\u00eda Italo Calvino en una entrevista que concediera antes de morir. Calvino es tambi\u00e9n otra de las personas de las que m\u00e1s he aprendido. <i>Rapporti di forza<\/i> est\u00e1 dedicado a \u00e9l y a Arnaldo Momigliano.<\/p>\n<p><i>P. M\u00e1s all\u00e1 de la referencia a Pinocho, otro elemento com\u00fan en sus dos \u00faltimos libros es el uso y la presencia de la literatura, cosa poco habitual entre los historiadores. \u00bfQu\u00e9 papel desempe\u00f1an en sus obras los recursos literarios (las met\u00e1foras, etc\u00e9tera)? \u00bfComo ornamento o aderezo? \u00bfO como<br \/>\nmedio de persuasi\u00f3n o como instrumento de imaginaci\u00f3n moral? <\/i><\/p>\n<p>R. Que la literatura de invenci\u00f3n &#8211;a pesar de ser de invenci\u00f3n, pero tambi\u00e9n por eso mismo&#8211; nos ayuda a orientarnos en el mundo lo sabe cualquiera que haya le\u00eddo a Homero o a Cervantes, a Dante o a Kafka. Nadie osar\u00eda considerar sus invenciones, las invenciones que he citado, como un mero ornamento. Que los libros de historia nos ayudan a orientarnos en el mundo lo sabe cualquiera que haya le\u00eddo a T\u00e1cito o a Marc Bloch, a Tuc\u00eddides o a E.P. Thomson. Si ambas clases de libros proporcionan una orientaci\u00f3n ante el mundo, cabe preguntarse si hay alguna relaci\u00f3n entre las obras de historia y la literatura de invenci\u00f3n. Naturalmente que existe esa relaci\u00f3n &#8211;deber\u00edamos responder&#8211;, al menos porque los historiadores &#8211;incluso cuando recurren a estad\u00edsticas, diagramas o mapas&#8211; usan, como los escritores de invenci\u00f3n, una lengua no formalizada: la lengua de todos los d\u00edas (m\u00e1s o menos). Por eso, hace tiempo se me ocurri\u00f3\u00a0 aconsejar a un hipot\u00e9tico aprendiz de historiador la lectura de novelas, de much\u00edsimas novelas: como enriquecimiento cognitivo y como nutriente de la imaginaci\u00f3n moral<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.uv.es\/jserna\/Carlo.htm#_edn3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p><i>P. \u00bfMantendr\u00eda hoy ese mismo consejo? Y de ser as\u00ed, \u00bfen qu\u00e9 sentido?\u00a0 <\/i><\/p>\n<p>R. Hoy en d\u00eda, cuando la atm\u00f3sfera cultural ha cambiado tanto, siento la necesidad de precisar que la invitaci\u00f3n a leer novelas no significa que literatura de invenci\u00f3n e historiograf\u00eda sean la misma cosa, que sean indistinguibles (que, a la postre, es la tesis que defienden los neoesc\u00e9pticos). De todos modos, al ser evidentemente contiguas, ese hecho ha generado desde Her\u00f3doto en adelante una intensa relaci\u00f3n de conflictos e intercambios en ambas direcciones: precisamente es \u00e9ste un tema al que he dedicado muchos ensayos y que pronto recuperar\u00e9 en un volumen<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.uv.es\/jserna\/Carlo.htm#_edn4\">[4]<\/a>. Ciertamente, la pretensi\u00f3n de verdad de la historiograf\u00eda ha variado y ha sido argumentada de diversos modos a lo largo del tiempo. En la antig\u00fcedad, por ejemplo, a los historiadores se les ped\u00eda que sus descripciones tuvieran <i>vida<\/i>, es decir, que tuvieran lo que los griegos llamaban <i>enargeia<\/i> y los latinos <i>evidentia in narratione<\/i>. Como argument\u00f3 Arnaldo Momigliano, dos siglos y medio despu\u00e9s, esto es, tras la fusi\u00f3n entre anticuaria e historia filos\u00f3fica, la verdad descansaba sobre una red de inferencias documentales, y por eso mismo falsificables. De esta red forman parte igualmente los textos: como tambi\u00e9n, pero no s\u00f3lo, hab\u00edan mostrado los anticuarios de los siglos XVII y XVIII y como confirm\u00f3 hace medio siglo Lucien Febvre.<\/p>\n<p><i>P. <\/i><i>Si \u00e9se es el riesgo en que podemos incurrir cuando avecindamos historia y literatura, \u00bfqu\u00e9 papel le reservar\u00edamos a la verdad hist\u00f3rica?, \u00bfqu\u00e9 concepto de verdad defender\u00eda?<\/i><\/p>\n<p>R. Tanto las inferencias como las pruebas basadas sobre inferencias son una construcci\u00f3n, no un dato: la presencia de la persona que investiga, del observador, no se puede eliminar. Este trabajo de construcci\u00f3n es el que niegan los positivistas. Por el contrario, los neoesc\u00e9pticos rechazan la otra vertiente del trabajo del historiador: la posibilidad de que la construcci\u00f3n de hip\u00f3tesis y argumentos lleve a una reconstrucci\u00f3n, es decir, a la b\u00fasqueda de la verdad (falsable y, por eso mismo, intr\u00ednsecamente provisional). Con unos y con otros polemizo en <i>Rapporti di forza<\/i>, mostrando la fecundidad de una tradici\u00f3n ret\u00f3rica que se inicia con Arist\u00f3teles y contin\u00faan Quintiliano y Valla, una tradici\u00f3n en la que la persuasi\u00f3n se basa tanto en la verosimilitud como en la prueba. Si el historiador sabe escribir con eficacia, tanto mejor, puesto que quien le lea evitar\u00e1 el aburrimiento. Pero las implicaciones cognitivas de la narraci\u00f3n hist\u00f3rica son otra cosa. S\u00f3lo un ingenuo, o un falso ingenuo, creer\u00eda que la eficacia estil\u00edstica (entendida como mero ornamento) pueda llegar hoy a sustituir en un libro de historia la solidez de los argumentos.<\/p>\n<p><i>P.<\/i><i>\u00a0 Cambiemos de direcci\u00f3n y recuperemos uno de los asuntos que le han hecho m\u00e1s c\u00e9lebre. Nos referimos a la microhistoria. \u00bfA qu\u00e9 llamamos microhistoria<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.uv.es\/jserna\/Carlo.htm#_edn5\">[5]<\/a>? <\/i><\/p>\n<p>R. A la microhistoria, si la entendemos como un an\u00e1lisis cercano, le pido mucho, dir\u00eda incluso que much\u00edsimo: le pido entre otras cosas que nos ayude a entender mejor la historia (es decir, el nivel micro y el macro as\u00ed como sus relaciones). \u00bfC\u00f3mo se logra? Desde luego, ese objetivo no se alcanza confeccionando programas, sino haciendo investigaciones concretas (y es justamente en esta direcci\u00f3n en la que actualmente me muevo). A la postre, la metodolog\u00eda desentendida de la investigaci\u00f3n es pura ch\u00e1chara, un repertorio de frases hechas. Pero, claro, cansa menos, de ah\u00ed tambi\u00e9n\u00a0 su \u00e9xito.<\/p>\n<p><i>P. Su pr\u00e1ctica de la microhistoria ha ido unida a la defensa y aplicaci\u00f3n de la morfolog\u00eda. Esto es extra\u00f1o para el com\u00fan de los historiadores e, incluso, puede parecer contradictoria la aleaci\u00f3n entre historia y morfolog\u00eda. <\/i><i>\u00bfC\u00f3mo entiende esa relaci\u00f3n? <\/i><\/p>\n<p>R. La morfolog\u00eda &#8211;esto es, el conocimiento de las formas&#8211; me atrae extraordinariamente en todos los sentidos: art\u00edstico, religioso, pol\u00edtico, etc\u00e9tera. Mantener que la morfolog\u00eda tiende necesariamente a reconstruir relaciones ahist\u00f3ricas es un error. Por ejemplo, dos cuadros pueden llegar a ser morfol\u00f3gicamente similares porque hayan sido pintados por el mismo artista, porque dependan de un modelo com\u00fan, porque respondan de forma independiente a solicitudes an\u00e1logas, etc\u00e9tera. S\u00f3lo este \u00faltimo caso puede abrir el camino a la individualizaci\u00f3n de convergencias ahist\u00f3ricas que, a menudo, es muy dif\u00edcil de demostrar. De estos problemas me he ocupado sobre todo en mi libro <i>Historia nocturna<\/i>, en donde intent\u00e9 poner la morfolog\u00eda al servicio de la historia, emple\u00e1ndola como una sonda para llegar a estratos hist\u00f3ricos insuficientemente documentados. Pero, lejos de haberlo abandonado, he continuado ocup\u00e1ndome de la relaci\u00f3n entre morfolog\u00eda e historia y es cierto que es uno de los hilos conductores de mi trabajo, m\u00e1s all\u00e1 de la variedad de los temas<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.uv.es\/jserna\/Carlo.htm#_edn6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p><i>P. Para terminar, y al margen de la morfolog\u00eda y del fen\u00f3meno de la distancia cultural que hoy le preocupan especialmente, podr\u00edamos regresar a la obra que le ha hecho c\u00e9lebre y que se ha identificado con las formas y maneras de la microhistoria. Nos referimos a <\/i>El queso y los gusanos<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.uv.es\/jserna\/Carlo.htm#_edn7\">[7]<\/a><i>. S<\/i><i>e public\u00f3 originariamente en 1976 y ha sido objeto de continuas reimpresiones y de m\u00faltiples traducciones, de m\u00faltiples lecturas e interpretaciones. Algunas de las conjeturas que usted propon\u00eda le han sido discutidas. \u00bfQu\u00e9 tiene de obra clausurada? \u00bfLa modificar\u00eda hoy? <\/i><\/p>\n<p>R. <i>Il formaggio e i vermi<\/i> ha sido traducido a muchas lenguas (la \u00faltima en el tiempo es la versi\u00f3n estonia y est\u00e1n a punto de aparecer la coreana y la checa). No s\u00e9 c\u00f3mo han podido leer mi libro p\u00fablicos tan dispares. Imagino que muchos habr\u00e1n encontrado por analog\u00eda, en el fragmento de historia que ellos ignoraban y yo intent\u00e9 reconstruir, algunos temas que les eran familiares: el desaf\u00edo a la autoridad y la relaci\u00f3n entre cultura oral y cultura escrita. Que un texto consienta muchas lecturas me parece un elemento positivo, un testimonio de su riqueza. Pero no significa, naturalmente, que todas las lecturas sean posibles, pues el texto dispone de determinados mecanismos que favorecen unas e impiden otras. Me parece que el libro, veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s, sigue en pie firmemente (aunque admito tener ante \u00e9l un prejuicio favorable). Tal vez deber\u00eda corregir un par de afirmaciones, incluso puede que un d\u00eda lo vuelva a publicar con un ap\u00e9ndice, como he hecho con el libro de Piero della Francesca<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.uv.es\/jserna\/Carlo.htm#_edn8\">[8]<\/a>. Sin embargo, hasta ahora me ha faltado el tiempo, puesto que siempre tengo una nueva investigaci\u00f3n por delante que me parece m\u00e1s interesante. Ya veremos, pues.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.uv.es\/jserna\/Carlo.htm#_ednref1\">[1]<\/a> Entrevista hecha y traducida por Justo Serna y Anaclet Pons en diciembre de 2000. Las notas de edici\u00f3n que siguen y acompa\u00f1an a estas declaraciones corresponden a los traductores.\u00a0 Las tareas de traducci\u00f3n y edici\u00f3n forman parte del proyecto GV 99-130-1-09.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.uv.es\/jserna\/Carlo.htm#_ednref2\"> [2]<\/a> <i>Ojazos de madera. Nueve reflexiones sobre la distancia<\/i>. Barcelona, Pen\u00ednsula, 2000.<i> Rapporti di forza. Storia, retorica, prova.<\/i> Mil\u00e1n, Feltrinelli, 2000. Este \u00faltimo libro apareci\u00f3 originariamente en ingl\u00e9s: <i>History, Rethoric and Proof<\/i>. Hannover, University Press of New England, 1999.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.uv.es\/jserna\/Carlo.htm#_ednref3\"> [3]<\/a> Carlo Ginzburg alude a la respuesta que le diera a Adriano Sofri en una entrevista publicada en <i>Lotta Continua<\/i> el 17 de febrero de 1982. La traducci\u00f3n puede encontrarse en <i>Prohistoria<\/i>, n\u00fam. 3 (1999), pp. 261-281, en particular en la p\u00e1gina 279:\u00a0 \u201cLeer novelas, much\u00edsimas novelas. Porque la cosa fundamental en la historia es la imaginaci\u00f3n moral, y en las novelas est\u00e1 la posibilidad de multiplicar las vidas, de ser el Pr\u00edncipe Andrei, de <i>La guerra y la paz<\/i>, o el asesino de la vieja usurera de <i>Crimen y castigo<\/i> (&#8230;). La imaginaci\u00f3n moral\u00a0 no tiene nada que ver con la fantas\u00eda, que prescinde del objeto y es narcisista (&#8230;). Esa imaginaci\u00f3n quiere decir, por el contrario, sentir mucho m\u00e1s cerca de ese asesino de la usurera, o a Natacha, o a un ladr\u00f3n, un sentimiento que es, justamente, lo contrario del narcisismo\u201d.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.uv.es\/jserna\/Carlo.htm#_ednref4\"> [4]<\/a>\u00a0 En espera de que aparezca ese volumen, el lector interesado puede consultar el cap\u00edtulo que con el t\u00edtulo \u00abAntiWhite\u00bb se incluye en nuestro libro <i>C\u00f3mo se escribe la microhistoria. Ensayo sobre carlo Ginzburg<\/i>. Madrid, C\u00e1tedra-Universitat de Val\u00e8ncia, 2000, pp. 177-230.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.uv.es\/jserna\/Carlo.htm#_ednref5\"> [5]<\/a>\u00a0 Las dificultades de definici\u00f3n de la microhistoria y los malentendidos a que ha dado lugar pueden seguirise en Justo Serna y Anaclet Pons, \u00abEl ojo de la aguja. \u00bfDe qu\u00e9 hablamos cuando hablamos de microhistoria?, <i>Ayer<\/i>, n\u00fam. 12 (1993), pp. 93-133.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.uv.es\/jserna\/Carlo.htm#_ednref6\"> [6]<\/a>\u00a0 <i>Historia nocturna<\/i>. Barcelona, Muchnik, 1991. En lo que se refiere la morfolog\u00eda, el primer texto de Ginzburg en donde aparece de una manera expl\u00edcita es en la recopilaci\u00f3n de ensayos de 1986, titulada en castellano <i>Mitos, emblemas, indicios. Morfolog\u00eda e historia<\/i>. Barcelona, Gedisa, 1994.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.uv.es\/jserna\/Carlo.htm#_ednref7\"> [7]<\/a>\u00a0 <i>El queso y los gusanos<\/i>. Barcelona, Muchnik, 1981.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.uv.es\/jserna\/Carlo.htm#_ednref8\"> [8]<\/a> Se refiere a la nueva edici\u00f3n de su obra, aparecida en 1981, y titulada <i>Indagine su Piero. Il Battesimo, il ciclo di Arezzo, la Flagellazione di Urbino<\/i>. Tur\u00edn, Einaudi, 1994. La versi\u00f3n castellana de la primera edici\u00f3n lleva el t\u00edtulo de <i>Pesquisa sobre Piero<\/i>. Barcelona, Muchnik, 1984.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los viajes de Carlo Ginzburg.                                                <\/p>\n<p>(Justo Serna y Anaclet Pons) <\/p>\n<p> Publicado en Archipi\u00e9lago, n\u00fam 47 (2002),  Carpeta: \u201cPensar, narrar, ense\u00f1ar la Historia\u201d, p\u00e1gs. 94-102. <\/p>\n<p>Pregunta[1]. En este mismo n\u00famero de Archipi\u00e9lago, se reproduce un art\u00edculo suyo de 1994 en el que reflexiona sobre la profesi\u00f3n que ejerce. \u00bfA\u00f1adir\u00eda ahora alguna cosa m\u00e1s sobre ese oficio que desempe\u00f1a, sobre su concepci\u00f3n? \u00bfSe reafirma en el perfil que all\u00ed trazaba? <\/p>\n<p>Respuesta. El oficio que he aprendido es el de historiador. Es un oficio que me complace porque me permite moverme en muchas direcciones. Hay historiadores que conciben su disciplina como si \u00e9sta fuera una fortaleza en la que refugiarse; hay otros que la consideran (o al menos la consideraban) como si de un imperio se tratara, como un impero cuyo confines fuera necesario extender. Para m\u00ed, por el contrario, es un puerto de mar, un lugar del que se parte y al que se regresa, un lugar que permite encontrar gentes, objetos y variadas formas de saber. Por eso me place. Sin embargo, debo a\u00f1adir que, cuando me hallo en una biblioteca desconocida, frente a una balda en donde se exponen y se suceden las revistas m\u00e1s recientes, prefiero ponerme a hojear las publicaciones de historia del arte, mientras que dejo para despu\u00e9s, para m\u00e1s tarde, los ejemplares de historia. <\/p>\n<p> P. Hemos de admitir que es \u00e9sta, la del puerto de mar, una imagen muy bella, porque da idea de libertad y de tr\u00e1nsito intelectual. Pero para concederse esa libertad se necesitan buenos maestros, alguien que tutele con mano firme. \u00bfCu\u00e1les fueron los suyos?<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[1441],"class_list":["post-526","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia-del-movimiento-y-de-la-clase-obrera","tag-carlo-guinzburg"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/526","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=526"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/526\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=526"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=526"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=526"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}