{"id":530,"date":"2006-02-10T02:50:08","date_gmt":"2006-02-10T01:50:08","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=530"},"modified":"2020-02-10T05:43:43","modified_gmt":"2020-02-10T04:43:43","slug":"olvidados-olvidadores-y-olvidadizos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=530","title":{"rendered":"Olvidados, olvidadores y olvidadizos"},"content":{"rendered":"<p>\u201cEn griego, lo que se opone a la verdad es el olvido. Verdad se dice <i>alezeia<\/i> y olvido <i>leze<\/i>. Nuestra democracia est\u00e1 edificada sobre una mentira: sobre un pacto de olvido\u201d<\/p>\n<p>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jes\u00fas Ib\u00e1\u00f1ez<\/p>\n<p>En las tapias del cementerio de M\u00e9rida se aferra con alevos\u00eda el olvido. El olvido es la grama del poder, la planta trepadora del odio, la amnesia de los viles.<\/p>\n<p>El olvido es d\u00factil y sinuoso. Tan pronto se sienta en los sillones municipales, como se pone la toga o se disfraza de periodista y va recitando su veterana letan\u00eda: \u201cSon cosas del pasado\u201d, \u201cMejor no remover los muertos\u201d, \u201cHijo, no te signifiques\u201d.\u00a0 Es el experimentado miedo vestido de responsabilidad, la doblez exhibiendo sus mejores galas en forma de sentido com\u00fan, la prolongaci\u00f3n del vano ayer del franquismo narrada como \u201cmod\u00e9lica transici\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Los olvidadores se afanan en borrar o difuminar el rastro del crimen. El 8 de junio se hallaron los restos humanos y de bala que confirmaban lo que todo el mundo sabe: M\u00e9rida fue como Badajoz o Castuera otro de los n\u00facleos del exterminio. Pero la obra del Jard\u00edn Bot\u00e1nico, en un alarde de provocaci\u00f3n e indecencia, contin\u00faa, presumiblemente encima de los cuerpos represaliados, y la investigaci\u00f3n no ha avanzado ni un solo mil\u00edmetro.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es posible que cualquier ruina arqueol\u00f3gica romana en M\u00e9rida goce de una exquisita protecci\u00f3n y diligencia administrativas mientras que los cad\u00e1veres de personas asesinadas hace menos de 70 a\u00f1os son tratados como despojos insignificantes? \u00bfC\u00f3mo se explica que estos desaparecidos no cuenten en nuestro pa\u00eds con ning\u00fan insigne-juez-adalid-de-los-derechos-humanos al contrario que sus hermanos de infortunio de Am\u00e9rica Latina?<\/p>\n<p>Son muchos a\u00f1os de sistem\u00e1tica ocultaci\u00f3n, de magistratura de los olvidadores y de complicidad de los olvidadizos. Son muchos a\u00f1os asfixiando la memoria o corrompi\u00e9ndola en \u201cCu\u00e9ntames\u201d y ficciones de consenso. Son muchos a\u00f1os de franquismo sociol\u00f3gico, molecular, cernido. Muchos a\u00f1os de claudicaci\u00f3n tambi\u00e9n, de cambiar dignidad por votos, de memoria hist\u00f3rica de quita y pon, intermitente, de temporada.<\/p>\n<p>\u201cTampoco los muertos estar\u00e1n seguros ante el enemigo cuando este venza. Y este enemigo no ha cesado de vencer\u201d. Walter Benjamin, ya en los a\u00f1os treinta, advert\u00eda sobre el peligro que acecha a la memoria de los vencidos y sobre la necesidad en toda \u00e9poca de \u201carrancar la tradici\u00f3n al respectivo conformismo que est\u00e1 a punto de subyugarla\u201d.<\/p>\n<p>Ahora se pretende sepultar de nuevo a los fusilados del cementerio de M\u00e9rida bajo las obras del Jard\u00edn Bot\u00e1nico, matarlos de cemento y olvido otra vez m\u00e1s. Pero ni todas las rosas, azucenas, lirios, hortensias o magnolias del mundo pueden ya evitar el olor simple y brutal de la sangre. No hay pinos, robles, olmos, hayas y sauces suficientes para ensombrecer la verdad del crimen. Y los paseos de los amantes en busca de caricias furtivas tropezar\u00e1n con la silueta de aquellos otros \u201cpaseos\u201d de muerte, compuestos de gritos, de bajeza, de s\u00faplicas y desaf\u00edos heroicos.<\/p>\n<p>\u201cCuando se ha visto la sangre,\/ en la soledad no hay r\u00edo\/ del olvido\u201d escrib\u00eda Alberti a\u00f1os despu\u00e9s de la ignominia, mirando aquel pa\u00eds donde se pod\u00eda \u201cnavegar en sangre\u201d. Y Benedetti, que comparti\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s con Alberti la condici\u00f3n de desterrado, le contestaba esperanzado: \u201cEs cierto\/ rafael\/ no hay un r\u00edo\/ del olvido\/ hay mar de la memoria\u201d.<\/p>\n<p>Hay un mar de la memoria imposible de achicar. Un mar de ferroviarios, de campesinos, de artesanos, de jornaleros afirmando el tiempo de la dignidad, el tiempo de la revoluci\u00f3n. El tiempo en el que temblaron los generales, la tierra volvi\u00f3 a ser de todos, intent\u00f3 la raz\u00f3n zafarse de las supersticiones, los poetas se fundieron con las gentes y los hombres se llamaron, sin miedo y sin verg\u00fcenza, compa\u00f1eros.<\/p>\n<p>Es justamente todo ese deseo de humanidad que represent\u00f3 la Rep\u00fablica lo que se ha mantenido y se mantiene arrumbado en fosas comunes como las de M\u00e9rida. Franco muri\u00f3 en la cama y los franquistas pudieron reconvertirse pl\u00e1cidamente. Escritores como Isaac Rosa o Rafael Chirbes han tenido la valent\u00eda de adentrarse en esas zonas vedadas por un espeso silencio de complicidades que afecta a nuestro pasado reciente.<\/p>\n<p>Reivindicar la memoria de los represaliados del franquismo debe ser mucho m\u00e1s que una simple exigencia de \u201csepultura digna\u201d o de confortaci\u00f3n de sentimientos familiares. Benjamin fijaba precisamente en la redenci\u00f3n hist\u00f3rica de los de abajo la posibilidad de liberaci\u00f3n presente. \u201cArticular hist\u00f3ricamente lo pasado significa adue\u00f1arse de un recuerdo tal y como relumbra en un instante de peligro\u201d.<\/p>\n<p>La memoria de las v\u00edctimas del franquismo es la afirmaci\u00f3n de la esperanza presente, de la utop\u00eda de nuestros d\u00edas. Otra sociedad culta, solidaria, igualitaria, sin reyes ni amos, es posible.<\/p>\n<p>CONTEXTUALIZACION<\/p>\n<p>El art\u00edculo est\u00e1 relacionado con la aparici\u00f3n en la cara sur del cementerio de M\u00e9rida de una fosa com\u00fan que, seg\u00fan la Asociaci\u00f3n por la Recuperaci\u00f3n de la Memoria Hist\u00f3rica, podr\u00eda albergar los restos de m\u00e1s de 2000 represaliados del franquismo.<\/p>\n<p>La existencia de esta fosa com\u00fan ha sido denunciada reiteradamente por la Asociaci\u00f3n que ha venido exigiendo la apertura de una investigaci\u00f3n y de las excavaciones oportunas.<\/p>\n<p>El Ayuntamiento del PP, a pesar de haber reconocido que los restos humanos hallados con motivo de las obras del Jard\u00edn Bot\u00e1nico pertenecen a represaliados pol\u00edticos del franquismo, se ha negado sin embargo a paralizar las obras.<\/p>\n<p>Desde el d\u00eda 8 de junio en que aparecieron los restos humanos y de bala se han celebrado tres actos de homenaje a las v\u00edctimas represaliadas exigiendo al mismo tiempo la paralizaci\u00f3n de las obras.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>M\u00e1s informaci\u00f3n:<\/p>\n<p>1\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <u>http:\/\/www.memoriahistorica.org\/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=298<\/u><\/p>\n<p>2\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <u>http:\/\/servicios.hoy.es\/pg060609\/prensa\/noticias\/Merida\/200606\/09\/HOY-LOC-006.html<\/u><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 OLVIDADOS, OLVIDADORES Y OLVIDADIZOS<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cEn griego, lo que se opone a la verdad es el olvido. Verdad se dice alezeia y olvido leze. Nuestra democracia est\u00e1 edificada sobre una mentira: sobre un pacto de olvido\u201d<\/p>\n<p>\u00b7        \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jes\u00fas Ib\u00e1\u00f1ez<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-530","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia-del-movimiento-y-de-la-clase-obrera"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/530","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=530"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/530\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}