{"id":538,"date":"2006-11-21T00:00:00","date_gmt":"2006-11-21T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=538"},"modified":"2020-02-28T09:23:17","modified_gmt":"2020-02-28T08:23:17","slug":"antologia-de-textos-de-manuel-sacristan-en-torno-a-catalunya-espana-y-el-internacionalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=538","title":{"rendered":"Antologia de textos de Manuel Sacristan en torno a Catalunya Espa\u00f1a y el internacionalismo"},"content":{"rendered":"<p style=\"padding-left: 120px;\">Le dije a L\u00f3pez Rod\u00f3 \u201cCatalu\u00f1a tiene el complejo de haber perdido la guerra civil\u201d. Replic\u00f3 \u00e9l sin ninguna vacilaci\u00f3n. \u201cPues yo soy catal\u00e1n y tengo la impresi\u00f3n clar\u00edsima de haberla ganado.\u201d<br \/>\nSalvador P\u00e1niker, <i>Segunda Memoria<\/i><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">(<i>Anti-Espa\u00f1a, 2<\/i>). \u00a1Ay, Dios m\u00edo!. Tengo miedo de haberme vuelto tan hist\u00e9rico para ciertas cosas que ya es que no me van a aguantar ni las paredes. Me basta con que se me junte, por un lado, en el rabillo del ojo el tremolar de la m\u00e1s inocente rojigualda, limit\u00e1ndose acaso a celebrar la cobertura de aguas de una obra, por otro, ya de frente a la pupila, un cartel de toros de una corrida en Castell\u00f3n de la Plana todav\u00eda chorreando pegajosos y hasta obscenos goterones de engrudo blanquisucio y, en fin, para rematar, en el o\u00eddo cuatro o cinco compases de <i>El gato mont\u00e9s<\/i> o de <i>Marcial, t\u00fa eres el m\u00e1s grande<\/i>, all\u00e1 en la lejan\u00eda para que, literalmente, me prendan fuego cuerpo y alma a la vez en medio de la calle y clame a toda voz, no s\u00e9 si al cielo, a la tierra o al infierno, como si fuese mi \u00faltimo suspiro \u201c\u00a1\u00a1\u00a1Odio Espa\u00f1a !!!\u201d (Os juro, amigos, que no puedo m\u00e1s).<br \/>\nRafael S\u00e1nchez Ferlosio, <i>Vendr\u00e1n m\u00e1s a\u00f1os malos y nos har\u00e1n m\u00e1s ciegos<\/i>, pp. 42-43.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">-\u00a1Oh, en Espa\u00f1a! \u00bfQu\u00e9 tal es Espa\u00f1a?<br \/>\n-Mira&#8230;se viaja mal. Las gentes son medio negras. Castilla es muy seca y dura. El Kremlin es m\u00e1s bello que ese castillo o convento all\u00e1 abajo al pie de la monta\u00f1a&#8230;<br \/>\n-\u00bfEl Escorial?<br \/>\n-S\u00ed, el\u00a0 castillo de Felipe. Un castillo. Me ha gustado mucho m\u00e1s el baile popular de Catalu\u00f1a, la sardana, acompa\u00f1ada de la tenora. Yo tambi\u00e9n bail\u00e9. Todos se dan la mano y se baila en c\u00edrculo, en la plaza llena de gente. Es encantador, es humano. Me compr\u00e9 un peque\u00f1o bonete azul, como todos los hombres y muchachos del pueblo lo llevan; casi es un fez. Llevo la boina en mi cura de reposo y en otras ocasiones. El se\u00f1or juzgar\u00e1 si me est\u00e1 bien.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><i>\u00a0<\/i>(&#8230;) nuestro President [honorable Jordi Pujol] ha dicho que al inmarcesible Gaud\u00ed, que ya va camino de los cielos, le define haber sido \u201cun gran catalanista y un cristiano muy profundo\u201d. No voy a dudar ahora de que fuera ambas cosas, pero eso no lo define y citar\u00e9 un ejemplo que rebate su tesis. Su hijo Josep, directivo de Europraxis, y su otro hijo, Oriol, secretario general del Departament d\u2019Ind\u00fastria, ambos implicados en el caso Lear como asesores e informadores, son sin duda grandes catalanistas y cristianos profundos y, sin embargo, no es eso lo fundamental para definirlos.<br \/>\nGregorio Mor\u00e1n, \u201cLa autoridad no tiene principios\u201d, <i>La Vanguardia<\/i>, 23.3.2002<i><\/i><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cQuerida Anna:<\/p>\n<p>Hace tanto tiempo que no te escribo, que he pensando que te mereces no s\u00f3lo una carta, sino una novela. Ah\u00ed va:<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo I<\/p>\n<p>Era un d\u00eda claro y lleno de sol. El se\u00f1or Manolo recibi\u00f3 una llamada telef\u00f3nica de un amigo suyo de Madrid, Javier Muguerza, profesor de filosof\u00eda de la Universidad Nacional de Educaci\u00f3n a Distancia, una especie de Open University para subdesarrollados de lengua espa\u00f1ola (Esta \u00faltima precisi\u00f3n es quiz\u00e1 redundante y el conjunto de predicados es seguramente tautol\u00f3gico). Le dijo el se\u00f1or Javier al se\u00f1or Manolo: \u00abSi nos prometes que te presentas, sacamos a concurso la c\u00e1tedra de tu materia, en la UNED\u00bb. Contest\u00f3 el se\u00f1or Manolo: \u201clo pensar\u00e9\u201d.<\/p>\n<p>En realidad, el se\u00f1or Manolo estaba muy interesado en este ofrecimiento, porque en la UNED no se dan clases (sino s\u00f3lo consultorio telef\u00f3nico una vez a la semana, y ex\u00e1menes): y es que el lector (o m\u00e1s bien la lectora) debe saber que el se\u00f1or Manolo hab\u00eda empezado a dar clases en 1952, raz\u00f3n por la cual ya no ten\u00eda tantas ganas como antes de hacer el payaso en clase. Adem\u00e1s, en Madrid hay una facultad de Sociolog\u00eda (que no existe en Barcelona), y esto har\u00eda quiz\u00e1s m\u00e1s f\u00e1cil para \u00c1ngeles el encontrar un poco de trabajo interesante y pagado.<\/p>\n<p>Por otra parte, ciertamente en Barcelona el se\u00f1or Manolo ten\u00eda hija y amigos. Tambi\u00e9n una revista, aunque la<b> <\/b>revista podr\u00eda tener muy bien media redacci\u00f3n en Madrid, y aunque la distancia Barcelona-Madrid sea s\u00f3lo de 660 km.<\/p>\n<p>Por otra parte, el se\u00f1or Manolo confesaba en voz baja (y cuando no hab\u00eda catalanes presentes) que le gustaba bastante la idea de volver al \u00e1rea de su lengua infantil. Recientemente, le hab\u00eda recorrido un escalofr\u00edo cuando, despu\u00e9s de 50 a\u00f1os, hab\u00eda vuelto a o\u00edr cantar el estribillo de un juego de ni\u00f1as que recordaba de sus compa\u00f1eras de parvulario: El patio de mi casa \/ es particular: \/ cuando llueve se moja \/ como los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Pero ocurre que lo oy\u00f3 en M\u00e9xico, a ni\u00f1as mexicanas. En Barcelona no se o\u00edan nunca estas cosas.<\/p>\n<p>As\u00ed que el se\u00f1or Manolo fue a ver a su cardi\u00f3logo y le pregunt\u00f3 \u00ab\u00bfUsted cree que puedo irme a Madrid?\u201d. El cardi\u00f3logo, en\u00e9rgico nacionalista catal\u00e1n, contest\u00f3: \u00abSi est\u00e1 usted suficientemente loco como para preferir esa inmundicia de Madrid, yo le dar\u00e9 una carta de presentaci\u00f3n para el cardi\u00f3logo Fulano de aquella horrenda ciudad\u201d. Despu\u00e9s de lo cual, el se\u00f1or Manolo se fue a su nefr\u00f3logo con la misma pregunta: \u00abLo siento\u201d, dijo su nefr\u00f3logo, que era un viejo amigo, \u00abpero claro que en<b> <\/b>Madrid hay tanta nefrolog\u00eda como aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n<p><u>D<\/u>. Hasta aqu\u00ed hemos podido sonre\u00edr. Pero hay un aspecto de las actuaciones del Charlat\u00e1n que acaba con toda disposici\u00f3n ben\u00e9vola: Garc\u00eda-Sanchiz supedita a sus min\u00fasculas pasiones y a sus consignas del momento el sentimiento nacional mismo, dicta sobre \u00e9l decreto de monopolio y ahonda as\u00ed hasta muy dentro del mapa humano espa\u00f1ol divisiones tan est\u00fapidas como desgraciadamente operantes. Sus rabietas son siempre partos de los montes, y en eso estriba su peligrosidad: porque el rat\u00f3n aparece -rid\u00edculamente, es claro- en alguna cueva b\u00e1sica de la historia espa\u00f1ola; para cerrar a Ortega la frontera, Garc\u00eda-Sanchiz crey\u00f3 necesario exhibir de nuevo (en \u00e9l es cosa frecuente) la llaga nacional por excelencia, la guerra del 36-39. Y al negar a Picasso su ciudadan\u00eda espa\u00f1ola ha cre\u00eddo conveniente -por razones, sin duda, del m\u00e1s subido arcano- relacionar la pintura del malague\u00f1o con el Pe\u00f1\u00f3n de Gibraltar. Si bien nos imaginamos que, cuando la nostalgia popular por Gibraltar tom\u00f3 espont\u00e1neamente un car\u00e1cter aut\u00e9nticamente pasional (es decir, a la vuelta de la primera Divisi\u00f3n Azul) el eximio conservador debi\u00f3 formar diligentemente entre las filas de los \u201csensatos\u201d. Tal vez eso contribuya tambi\u00e9n a que los j\u00f3venes que protagonizaron el \u00fanico movimiento popular espa\u00f1ol por Gibraltar que se ha producido en todo el siglo XX sepan que tienen mucho m\u00e1s que ver con Ortega o con Picasso que con el Charlat\u00e1n cuyas inquietudes nacionales funcionan bajo consigna de oportunismo.<\/p>\n<p>Oportunismo que en otro sentido (en sentido serio) es todo menos oportuno. Si hay algo inoportuno en Espa\u00f1a es ahondar zanjas, profundizar divisiones. Los espa\u00f1oles que abisman zanjas divisorias abren fosas para una nueva guerra civil. Bastante diversos somos; demasiado para que nuestra unidad siempre fr\u00e1gil pueda resistir la inoportuna mina de tal o cual est\u00fapido zapador.<\/p>\n<p>\u00c9se es, brevemente dicho, el punto charlatanesco que resulta peligroso. Es probable que, m\u00e1s que por malicia, el pobre hombre llegue a revestir ese aire amenazador para Espa\u00f1a s\u00f3lo gracias a una gigantesca concreci\u00f3n de ceguera m\u00e1s o menos inocente.\u00a0 Pero si la ceguera puede ser a menudo inocente, no es nunca inocua.\u00a0 Tal vez los tontos no sean malos; mas, en todo caso, no hay tonto bueno.<\/p>\n<p>Viendo al Eximio Charlat\u00e1n convertido en peligro para la unidad espa\u00f1ola, suspiramos: \u00a1Ah! \u00a1Buena raz\u00f3n asist\u00eda a Her\u00e1clito cuando nos ense\u00f1\u00f3 que no hay hilo perdido en la madeja del mundo!<\/p>\n<p><u>E<\/u>. Nueva revista. Cuando a juzgar por lo que con evidente impudor exhiben al paso del var\u00f3n transe\u00fante ciertos escaparates, cre\u00edamos desaparecido el cors\u00e9 que anta\u00f1o moderaba climat\u00e9ricas opulencias, he aqu\u00ed que con el t\u00edtulo de <i>Ateneo<\/i> nos llega el n\u00famero inicial de una publicaci\u00f3n. Tal vez parezca disparatada la asociaci\u00f3n mental de revista a cors\u00e9, pero no lo ser\u00e1 tanto si se tiene en cuenta que la frivolidad y la fuerza opresiva les son comunes.<\/p>\n<p>Los creadores de la nueva revista vienen a decir, ya campanudos, ya amenazadores, pero siempre en t\u00e9rminos confusos, que en el cuerpo pensante hisp\u00e1nico amagan formas capaces de alterar el canon esquel\u00e9tico de sus particulares referencias. Por ello y como remedio propio de mentalidades ajenas al m\u00e1s primario concepto de lo vital e invocando una unidad nacional que ha sido y ser\u00e1 siempre tarea conjunta de todos los espa\u00f1oles &#8211;<i>opus hispanorum<\/i>&#8211; y no menester exclusivo de un grupo, presentan bajo el mote hel\u00e9nico de \u201cAteneo\u201d un cors\u00e9 destinado a contener por presi\u00f3n, que es tanto como decir aparentemente, lo que ellos juzgan her\u00e9tico y que no son sino tejidos vivos de un cuerpo que crece en su historia y que posee el vigor suficiente para que resulte superflua la direcci\u00f3n que pretende ejercer ese n\u00facleo de \u201cAteneo\u201d cuya sequedad espiritual yace en el primer n\u00famero que publica.<\/p>\n<p>Pero como los viejos cors\u00e9s, no faltan a este cintas, lazos y faramallas: aqu\u00ed, artistas de cine fotografiadas desde la vertical, faquires barbudos ingiriendo clavos y vidrios rociados de \u00e1cido n\u00edtrico, y otras cosas demostrativas de que las grandes preocupaciones pueden ir tambi\u00e9n al circo y al cine no apto para menores.<\/p>\n<p>Se\u00f1alemos el \u00edndice de monstruos y r\u00e9probos que parece iniciarse en el n\u00famero aludido y que se encabeza -\u00bfc\u00f3mo no?- con Unamuno. Ha de advertirse, no obstante, que la exclusi\u00f3n de Unamuno aparece contrapesada por la inclusi\u00f3n de la se\u00f1orita Silvana Pampini y sus tremendas protuberancias tor\u00e1cicas.<\/p>\n<p><u>F<\/u>. Todav\u00eda mejores observatorios que la corrida goyesca fueron los festivales regionales del Pueblo\u00a0 Espa\u00f1ol. Todos resultaron brillantes. Alguno incluso -la prensa lo subray\u00f3- de calidad. Pero no es ocasi\u00f3n de analizarlos. Resultar\u00e1 mucho m\u00e1s interesante echar sobre ellos la sonamb\u00falica mirada con que se suele sorprender a las esencias, grandes amigas de los despistados y de los miopes. As\u00ed, desde lejos, y luego de comprobar que -por m\u00e1s calidad que tuvieran- su p\u00fablico no estaba hecho de cultos diletantes, resulta que los festivales de Montjuic se confunden, en la cansada retina, con los dem\u00e1s datos que ella almacenaba sobre el sentimiento folkl\u00f3rico espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Folklore es, francamente, incluso sin ponerla la correcta V, una palabrota bastante m\u00e1s rara que metacarpiano o indigencia. Pero, si usted amenaza a alguien con aplicarle violentamente los metacarpianos o si dice que la terraza de tal bar est\u00e1 llena de indigentes, la gente pensar\u00e1 que es usted un pedante; en cambio, si pide usted folklore todas las noches, quienes le oigan se limitar\u00e1n a sonre\u00edr, convencidos de que es usted un borrach\u00edn simp\u00e1tico, todo naturalidad y campechaner\u00eda. Pues bien, simb\u00f3licamente -s\u00f3lo simb\u00f3licamente- la suerte de la palabra \u201cfolklore\u201d encierra la historia, reciente del sentimiento patri\u00f3tico espa\u00f1ol. Es muy desagradable dogmatizar en exabrupto. Pero como no es posible transformar una cr\u00f3nica en un ensayo, ni l\u00edcito dejar sin comentario esos festivales, necesario ser\u00e1 escribir la siguiente tesis: \u00abEl mapa sociol\u00f3gico del sentimiento patri\u00f3tico espa\u00f1ol se ha invertido hoy con respecto al siglo pasado.\u00bb EI pueblo viv\u00eda en el siglo XIX sobre claras bases patri\u00f3ticas que, por el contrario, faltaban a las clases cultas. El pueblo no tuvo dificultad moral alguna para decidir su conducta ante !a invasi\u00f3n napole\u00f3nica, por ejemplo, mientras que los hombres \u00abeducados\u00bb sufrieron lo indecible, sometidos a desgarradoras antinomias. Pero pasan los a\u00f1os y los hombres cultos descubren una nueva fuente para sentir sentimientos semejantes al que en ellos hab\u00eda hecho crisis. La cosa se llamaba \u00absentimiento nacional\u00bb -no ya de Patria- y fue servido en grandes dosis por todo el pa\u00eds y principalmente, como era l\u00f3gico, en la periferia. El pueblo tard\u00f3 en hacer acopio del nuevo producto, pese a la eficac\u00edsima propaganda. S\u00ed, al pueblo siempre le hab\u00eda gustado bailar. Pero \u00bfqu\u00e9 quer\u00eda decir Volklore? Porque antes, bailaba uno una jota y se quedaba tan tranquilo. Pero ahora, seg\u00fan ense\u00f1aban los peque\u00f1os mancinis peninsulares, bailaba usted una sardana y se llenaba de Volkgeist que daba gusto, hasta rebosar el coraz\u00f3n, las entra\u00f1as y la ves\u00edcula biliar, que es lo que m\u00e1s se llena de Volkgeist\u00a0 cuando se sufre ominosamente bajo brutal opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Se llena uno tanto de eso que, al final y si se tiene un paladar discreto, se sienten n\u00e1useas y se vomita.\u00a0 Hoy, lo m\u00e1s limpio de las clases cultivadas espa\u00f1olas empieza a vomitar Volkgeist.\u00a0 Y el pueblo -tengo conciencia de que la imagen no es muy bella- se lo est\u00e1 tragando.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed pues, que la vanguardia culta espa\u00f1ola ha descubierto los l\u00edmites de la cosa y puede volver a entenderse. Pero ahora, hijos de los peque\u00f1os mancinis, hay que pagar por los padres: ahora que vosotros sois capaces de elaborar un nuevo y\u00a0 depurado sentido de lo espa\u00f1ol, el pueblo -que, abandonado a s\u00ed mismo, ha cambiado el Volklore metaf\u00edsico en el molesto y sucio \u201cfolore\u201d sentimental- no entiende una palabra que no sea \u201cfol\u00f3rica\u201d. De un pueblo que hace cien a\u00f1os era patriota -con un patriotismo de mayor o menor calidad, eso no vamos a discutirlo- hab\u00e9is hecho un pueblo nacionalista. Ahora que, salvo los fan\u00e1ticos y paranoicos, os aburr\u00eds del nacionalismo, \u00bfqu\u00e9 vais a hacer con el pueblo espa\u00f1ol?\u00a0 Mucho me temo que haya que preguntarlo al rev\u00e9s: \u00bfqu\u00e9 va a hacer de vosotros el pueblo? \u00bfQu\u00e9 va a hacer de Espa\u00f1a? Porque hay que tener en cuenta que s\u00f3lo he hablado aqu\u00ed del pueblo que, en l\u00edneas generales, sigue siendo nacionalista, del pueblo que est\u00e1 m\u00e1s o menos \u00abvertebrado\u00bb. Pero \u00bfy el\u00a0 contingente que, m\u00e1s inteligente, se burl\u00f3 pronto de las \u00f1o\u00f1eces nacionalistas? El sector totalmente desvertebrado -claro: el enorme sector marxista- \u00bfc\u00f3mo va a poder ser alcanzado por un nuevo sentimiento espa\u00f1ol?<\/p>\n<p>O estamos ante el nacimiento del m\u00e1s depurado patriotismo hisp\u00e1nico que haya existido nunca o ante la definitiva muerte del sentimiento espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>(Valga en descargo del cronista el que no dicte \u00abanathema\u201d contra ninguna refutaci\u00f3n posible de sus desnudas tesis. Y v\u00e1lgales a \u00e9stas su forzada desnudez cierta consideraci\u00f3n.)<\/p>\n<p>1. A. \u201cConfucio\u201d (1954). En: Esteban Pinillas de las Heras, <i>En menos de la libertad. Dimensones pol\u00edticas del grupo Laye en Barcelona y en Espa\u00f1a<\/i>. Anthropos, Barcelona 1989, p. 207.\u00a0 1. B. Manuel Sacrist\u00e1n, <i>Papeles de filosof\u00eda<\/i>. Icaria, Barcelona, 1984, pp. 483 y 486. 1. C. \u201cLas vacaciones de Barcelona\u201d, <i>L<\/i>aye n\u00fam. 15, p. 50.\u00a0 1. D. \u201dEntre sol y sol, I\u201d, <i>Intervenciones pol\u00edticas<\/i>, Icaria, Barcelona, 1985,\u00a0 pp. 19-20.\u00a0 1. E\u00a0 Nota\u00a0 de <i>Laye<\/i> n\u00ba 17, 1952, p. 70 (firmada como \u2018L\u2019).\u00a0 1.F. \u201dLas vacaciones de Barcelona\u201d, <i>Laye <\/i>\u00a0n\u00fam 15, pp. 47-48.<\/p>\n<p><u>D<\/u>. En una carta, de 9 de setiembre de 1978, dirigida a Rafael Garc\u00eda, director de la editorial Villalar de Madrid, Sacrist\u00e1n admit\u00eda:<\/p>\n<p>Apreciado amigo:<\/p>\n<p>le agradezco (avergonzado) las expresiones de aprecio con que me honra, pero no tengo m\u00e1s remedio que renunciar a la posibilidad que usted me ofrece de prologar el libro sobre la autogesti\u00f3n en Yugoslavia. Yo no tengo suficiente conocimiento de la realidad yugoslava. Lo que s\u00ed ser\u00e9 es atento lector del libro, y desde ahora me propongo publicar una rese\u00f1a del mismo en <i>Materiales<\/i>.<\/p>\n<p>Me Interesa mucho su programa de publicaciones, y hasta el nombre de su editorial (en esta \u00e9poca de nacionalismo fren\u00e9tico los castellanos de la di\u00e1spora estamos un poco inc\u00f3modos). Le ruego que, si tiene tiempo para ello, me mande informaci\u00f3n de lo que editan. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cordialmente, Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n<\/p>\n<p>2. A.\u00a0\u00a0 \u201cOtra p\u00e1gina del diario filos\u00f3fico de Fil\u00f3ghelo\u201d, <i>mientras tanto<\/i>, n\u00ba 18, 1984, pp. 151-152 . 2. B. \u201cManuel Sacrist\u00e1n o el potencial revolucionario de la ecolog\u00eda\u201d, <i>Tele\/Expres<\/i>, 2-6-1979 (ahora en: <i>De la primera de Praga al marxismo ecologista. Entrevistas con Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n,<\/i> Los Libros de la Catarata, Madrid, 2004, pp 115-125; ed. de Francisco Fern\u00e1ndez Buey y Salvador L\u00f3pez Arnal). 2. C. \u2018 \u2018Una conversaci\u00f3n con Manuel\u00a0 Sacrist\u00e1n\u2019, por J. Guiu y A. Munn\u00e9\u2019 (1979)<i>, Ibidem<\/i>, pp. 102-103. 2.D. Reserva Universidad de Barcelona, fondo Sacrist\u00e1n (Carp. correspondencia).<\/p>\n<p><u>B.\u00a0 Lamentable historia (1962)<\/u><\/p>\n<p>No te har\u00e1 falta declaraci\u00f3n expl\u00edcita m\u00eda para creer que si, a pesar de lo agotado de estos \u00faltimos meses, hoy supero mi cr\u00f3nica pereza epistolar, es porque tengo que comunicar contigo algo que me parece importante.<\/p>\n<p>Ese algo es esa lamentable historia Castro-Albornoz, y su importancia es naturalmente moral y personal, de unas cuantas personas: de Castro, Albornoz, t\u00fa y yo y alg\u00fan otro amigo tuyo que, aunque perezoso en escribir, sea amigo desde antiguo\u00a0 con razones. Repito que la relevancia que doy al asunto es moral. Cr\u00edtica, hist\u00f3rica y filos\u00f3ficamente creo evidente que llevas toda la raz\u00f3n y que los dos viejos se han hartado de chochear como les corresponde. Pero la vertiente moral del asunto es m\u00e1s complicada. A uno -y ese uno puede ser t\u00fa- se le ocurre acaso que hay que respetar al desterrado por su condici\u00f3n de tal y por reconocer as\u00ed la injusticia del destierro. Tambi\u00e9n yo soy contrario a toda precipitada condena del emigrado pol\u00edtico por su supuesto `desconocimiento del pa\u00eds real\u00b4. Pero me parece que en este caso <i>hay<\/i> tal desconocimiento, envenenado aun por el resentimiento, y no por sanos sentimientos de odio a tal o cual cosa odiada. Eso es en sustancia lo que quer\u00eda decirte. Cuando me he dado cuenta de que para m\u00ed el asunto hab\u00eda tenido esa cara moral, he pensado que pod\u00eda tenerla tambi\u00e9n para ti y he vencido la pereza. Una cosa m\u00e1s, no esencial, quiero a\u00f1adir: <i>me parece mal<\/i> que hayas tenido tanta consideraci\u00f3n con el Castro en tu \u00faltimo art\u00edculo. Las cosas estaban as\u00ed: [\u00e9l] (&#8230;) no hab\u00eda le\u00eddo t\u00fa <i>S\u00e9neca y los estoicos<\/i>. Pues basta. Hasta la deshonestidad no. Por desterrado, etc\u00e9tera, le podemos perdonar los dem\u00e1s vicios intelectuales de su vocaci\u00f3n tard\u00eda. Pero lo otro, creo que no.<\/p>\n<p><u>C. Anotaciones sobre: Manuel Diez Alegr\u00eda, <i>Ej\u00e9rcito y sociedad<\/i>, Madrid, Alianza editorial 1972 (sin fecha)<\/u><\/p>\n<p>\u201c1. Defensa y sociedad (5.III.1968). Un enfoque actual del problema externo de los ej\u00e9rcitos. \u201c(&#8230;) un profundo antimilitarismo que contrapone las sociedades industrial y militar como dos distintos tipos\u201c (p. 9).<\/p>\n<p>No ha o\u00eddo hablar del \u201ccomplejo militar industrial\u201d, a pesar de que a lo mejor conoci\u00f3 a Eisenhower en USA.<\/p>\n<p>2. \u201cDistinci\u00f3n con la polic\u00eda, porque el fin potencial y propio del ej\u00e9rcito es emplear las armas contra fuerzas comparables y de origen perceptiblemente ex\u00f3geno (pp. 14-15).<\/p>\n<p>El armamento de la polic\u00eda puede ser mucho m\u00e1s d\u00e9bil que el del ej\u00e9rcito, porque el adversario es normal y sensiblemente inerme. Ello coloca a la polic\u00eda m\u00e1s en la marco de la Administraci\u00f3n (p. 15).<\/p>\n<p>3. Explica el fracaso del desarme general controlado por la falta de \u201cdesarme moral\u201d de los grandes potencias, que ambicionan la hegemon\u00eda y por los poderosos intereses vinculados a la industria del armamento, que se oponen a la distensi\u00f3n y a una paz con garant\u00edas (p. 36).<\/p>\n<p>4. \u201cEl ej\u00e9rcito debe mantener el orden en pa\u00edses en que los provincialismos y la oposici\u00f3n pueden adquirir car\u00e1cter agudo que arrastre a las fuerzas de la polic\u00eda (p. 47).<\/p>\n<p>Aunque incoherente con otras tendencias del texto, esto es inequ\u00edvoco y concluyente.<\/p>\n<p>5. \u201cPero sin descuidar esta misi\u00f3n primordial, y en muchos casos como continuaci\u00f3n de la misma, le corresponder\u00e1 tambi\u00e9n un deber hist\u00f3rico de guardi\u00e1n de las tradiciones, y valores nacionales, que deben permanecer en el momento de crisis que nos es dado vivir\u201d (p. 49).<\/p>\n<p>O sea, tras la intervenci\u00f3n en la lucha de clases, determinaci\u00f3n del contenido de clase (valores) del poder triunfante.<\/p>\n<p>6. \u201cPero esta apoliticidad del elemento armado, dogma indiscutible para la ideolog\u00eda militar, no puede considerarse como absoluta en todas las circunstancias. Precisamente en nuestros tiempos y como consecuencia de los procesos de Nuremberg, ese principio, aunque farisaicamente se pretenda ignorarlo, ha entrado en cierto modo en revisi\u00f3n\u201d (p. 52).<\/p>\n<p>As\u00ed que en la guerra civil espa\u00f1ola, en la revoluci\u00f3n francesa, o en la revoluci\u00f3n rusa, el ej\u00e9rcito fue apol\u00edtico&#8230;<\/p>\n<p>7. pp.52-53 [Desde \u201cEs decir, y ello no es nuevo, que pueden existir casos, enormemente restringidos&#8230;\u201d hasta \u201c(&#8230;) pueden venir a ejercer en la gobernaci\u00f3n del Estado\u201d]. El \u201cpor una parte\/por otra\u201d de la filosof\u00eda militar. Pero uno de los tipos de intervencionismo, subespecie del tipo que compara con los grupos de presi\u00f3n, es sumamente ambiguo para el r\u00e9gimen: \u201cSe fijar\u00edan impl\u00edcitamente una serie de principios que se consideran intangibles y las fuerzas armadas intervendr\u00edan, en forma m\u00e1s o menos discreta, cuando creyeran que la acci\u00f3n del gobierno alcanzara a alguno de ellos\u201d (p. 54). Pero no habla del pueblo. Este es subversivo. Si es \u00e9l el que lesiona los principios -las <i>esencias,<\/i> \u00bfqu\u00e9 otra cosa son?-\u00a0 garantazo \u201csingular\u00edsimo\u201d, \u00bfno?.<\/p>\n<p>8. Apoy\u00e1ndose en el sentir general, cabe que el Ej\u00e9rcito derribe violentamente a un r\u00e9gimen que estime indigno (p. 54) hip\u00f3tesis que no es lamentable (p. 55).<\/p>\n<p>9. \u201cEl ej\u00e9rcito se ver\u00e1 llamado a colaborar con ellas en los casos de graves perturbaciones de orden p\u00fablico que caben dentro de la denominaci\u00f3n general de lucha subversiva\u201d (p. 65).<\/p>\n<p>Ellas son las fuerzas armadas de la polic\u00eda.<\/p>\n<p>10. \u201cEl problema de la seguridad europea a los 25 a\u00f1os de la II Guerra Mundial\u201d (22. VI.1971). Es de pol\u00edtica internacional, y se le ve ideol\u00f3gica y pol\u00edticamente muy distinto que cuando habla de Espa\u00f1a (\u00c9sta es una conferencia en Wilton Park). Cinismo m\u00e1s&#8230; progresista.<\/p>\n<p>11. \u201cIntroducci\u00f3n para un estudio de la guerra de guerrillas\u201d (Escuela Superior del Ej\u00e9rcito, 9.I.1966). La guerrilla son los comunistas (105, passim).<\/p>\n<p>A muchos las banderas no nos hab\u00edan dicho gran cosa hasta ahora. Lo que menos pod\u00edamos suponer era que eso de las banderas fuera un asunto estimulador de la imaginaci\u00f3n. Hoy se tiene que reconocer que lo es. En materia de banderas est\u00e1n pasando cosas muy originales. Eso anima la productividad de todo el mundo, y as\u00ed nosotros mismos, que hasta hace poco nos cont\u00e1bamos entre los insensibles, hemos dibujado el siguiente modelo que proponemos como modesta contribuci\u00f3n al certamen:<\/p>\n<p>[SLA: La propuesta era una bandera republicana con una franja roja ampliamente destacada].<\/p>\n<p>3. A.\u00a0 \u201cObservaciones para un posible reedici\u00f3n del folleto: \u2018Por una Universidad democr\u00e1tica\u201d (1975), <i>Homenaje a Manuel Sacrist\u00e1n. Escritos sindicales y de pol\u00edtica educativa<\/i>, EUB., Barcelona, 1997, p. 172. 3. B. Carta (8\/IV\/1962) de Sacrist\u00e1n a Juan-Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n. <i>mientras tanto<\/i> 30-31, 1987, pp. 52-53.\u00a0 3. C. Reserva UB, fondo Sacrist\u00e1n.\u00a0 3. D. <i>Materiales<\/i> n\u00ba 3, 1977 (contraportada).<\/p>\n<p>En agosto de 1973, Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 para la editorial Grijalbo un informe sobre <i>Give me battle<\/i>, de Julio \u00c1lvarez del Vayo (1891-1975), uno de los legendarios l\u00edderes republicanos con activ\u00edsimo papel en la lucha antifranquista. Acaso fuera este comentario uno de los motivos de la publicaci\u00f3n del libro de \u00c1lvarez del Vayo en 1975, al poco de la muerte del dictador, con el t\u00edtulo <i>En la lucha. Memorias <\/i><\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00c1lvarez del Vayo, Julio.\u00a0 <i>Give me battl<\/i>e,\u00a0 texto mecanografiado y manuscrito.<\/p>\n<p>Estas fragmentarias memorias de \u00c1lvarez del Vayo son, como pod\u00eda suponerse ya antes de la lectura, un texto del mayor inter\u00e9s. Como pod\u00eda suponerse ya antes de la lectura y, sin embargo, con sorpresa el leer. Pues pod\u00eda adelantarse el inter\u00e9s de la experiencia vivida desde observatorios hist\u00f3ricos tan panor\u00e1micos como los ocupados por el autor en \u00e9pocas decisivas; pero no la espl\u00e9ndida y simp\u00e1tica vitalidad con que \u00c1lvarez del Vayo reproduce el sentido a\u00fan duradero de lo que vivi\u00f3 e introduce en la narraci\u00f3n hist\u00f3rica una constante remisi\u00f3n al presente. Es in\u00fatil -me parece- detallar cualidades de un texto que habr\u00eda que editar lo antes posible. Por eso paso a exponer el problema principal que plantea su edici\u00f3n (el otro, el de censura, no me parece resoluble, de modo que no aludir\u00e9 a \u00e9l).<\/p>\n<p>Julio \u00c1lvarez del Vayo ha perdido el uso del castellano escrito. Es ese un efecto natural -en un hombre que no es fundamentalmente escritor- del uso cotidiano del ingl\u00e9s en su vida p\u00fablica y en su vida privada (\u00c1lvarez del Vayo est\u00e1 o estaba casado con una suiza, y hablaba con ella ingl\u00e9s y alem\u00e1n). Su texto es, ling\u00fc\u00edsticamente, una extra\u00f1a jerga inglesa con palabras -no siempre- castellanas. Hay que realizar un trabajo de redacci\u00f3n integral, frase por frase. El trabajo es, adem\u00e1s de pesado, un poco -no mucho- delicado: por ejemplo, hay que estar sobreaviso respecto de los siglas y los nombres de instituciones internacionales, que el autor menciona en su tenor ingl\u00e9s; lo mismo ocurre -con m\u00e1s gravedad- a prop\u00f3sito de instituciones espa\u00f1olas, ya de antes del actual r\u00e9gimen, ya de \u00e9ste. El trabajo de redacci\u00f3n ha de ser, en suma, cuidadoso. El texto no se puede publicar tal como est\u00e1<\/p>\n<p>Por otra parte, el redactor deber\u00e1 introducir -en la medido de lo posible- en el texto principal las aclaraciones del autor a un editor probablemente ingl\u00e9s; son textos manuscritos que tienen en varios casos much\u00edsimo inter\u00e9s y ampl\u00edan el texto principal.<\/p>\n<p>En cuanto a la noci\u00f3n de cultura, Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba en un breve art\u00edculo \u201cLa cultura popular\u201d- publicado en <i>Jove Gu\u00e0rdia<\/i>, a\u00f1o V, n\u00fam3,\u00a0 mayo 1975, p. 8:<\/p>\n<p>\u201cUna cultura es el conjunto de normas y valores de una manera de vivir, o sea, un conjunto de reglas de la conducta econ\u00f3mica (de los modos de trabajar, consumir y poseer), social (comportamiento familiar, de grupo, estatal, cuando hay estado), en las ideas, en el conocimiento, en el arte, en el tiempo ocioso, etc., y un conjunto de valores correspondiente. As\u00ed que una tribu de cazadores del Amazonas, por ejemplo, sin lengua escrita, sin objetos de metal, etc., pero con sus costumbres observadas por todos los miembros, no s\u00f3lo no es un grupo de incultos, sino que es un grupo de seres humanos con una cultura probablemente mucho m\u00e1s s\u00f3lida, m\u00e1s organizada e integrada que la nuestra en una gran ciudad industrial capitalista.<\/p>\n<p>Cuando a la palabra \u201ccultura\u201d, en vez de usarla en ese sentido b\u00e1sico y principal (que es el sentido que le dan los cient\u00edficos que estudian el tema, los antrop\u00f3logos y los etn\u00f3logos), se le tienen que a\u00f1adir adjetivos y hay que hablar de \u201ccultura popular\u201d y \u201ccultura superior\u201d, por ejemplo, entonces es que la sociedad de que se trate est\u00e1 dividida en clases sociales. Por eso est\u00e1 justificado y no es ning\u00fan vicio de sectarismo afirmar que hoy, en nuestra sociedad, existe una cultura burguesa, la del bloque de clases dominantes, con matices varios que son lo que se llaman subculturas, culturas parciales: por ejemplo, la subcultura de la peque\u00f1a burgues\u00eda comercial&#8230;\u00a0 Entonces, \u00bfqu\u00e9 es cultura popular? Probablemente no es nada, del mismo modo que nunca se sabe muy bien qu\u00e9 quiere decir \u201cel pueblo\u201d, aparte de ser una palabra muy c\u00f3moda para los reformistas y los nacionalistas. A lo sumo, \u201ccultura popular\u201d puede querer decir una combinaci\u00f3n de elementos de subculturas proletarias, campesinas, peque\u00f1o-burguesas urbanas y marginales (o sea, minoritarias) de la ciudad y del campo.\u201d<\/p>\n<p>Desconozco por lo dem\u00e1s si alguna vez Sacrist\u00e1n se consider\u00f3 \u201cun catal\u00e1n de adopci\u00f3n\u201d, pero de lo que no parece que puedan existir dudas razonables es que fue un ciudadano \u201cmuy barcelon\u00e9s\u201d, aunque no s\u00f3lo, o, si se prefiere, un ciudadano ampliamente informado sobre Barcelona y su entorno. En un carta enviada a su hija Vera desde M\u00e9xico, fechada el 14 de julio de 1983 (\u201c194 aniversario de la toma de la Bastilla, que total, \u00bfpara qu\u00e9?\u201d), comentaba con detallismo costumbrista y sociol\u00f3gico la estructura de un microbarrio del Eixample barcelon\u00e9s en los siguientes t\u00e9rminos:<\/p>\n<p>\u201cMe parece muy bien que hay\u00e1is encontrado piso, y que lo pint\u00e9is, y que est\u00e9 en un sitio tan agradablemente barcelon\u00e9s como esa manzana, en la que estuvo la escuela de Comercio, y en la que una vez estuve a punto de matar a un se\u00f1or (a un cerdo, para ser m\u00e1s exacto) o de que me matara \u00e9l a m\u00ed, y que es la manzana de al lado de la de la Pensi\u00f3n Cisneros, donde yo he vivido dos veces cuando, antes de llegar a no tener nada, me encontraba en la m\u00e1s absoluta miseria. Muy divertido todo.<\/p>\n<p>Por lo que dices, las aberturas est\u00e1n orientadas a Poniente, es decir, a Enrique Granados, o hacia la Plaza Letamendi. En la Plaza Letamendi hay un estanquito donde una vez me met\u00ed para despistar a gentuza y, para no despertar sospechas del estanquero, sal\u00ed, casi media hora despu\u00e9s sin una peseta, pero con mucho tabaco y con una pitillera de piel de test\u00edculo de toro que le regal\u00e9 a Anna, la cual quiz\u00e1 se acuerde todav\u00eda. Pero la plaza, que era muy agradable en los a\u00f1os 40, qued\u00f3 hecha una birria al cubrirse la zanja del tren de la calle Arag\u00f3n y al instalarse un garaje monstruoso de SEAT en el chafl\u00e1n NO. En el chafl\u00e1n SE hay, o hab\u00eda, una ferreter\u00eda, de la que proceden nuestros cubiertos de acero inoxidable. Giulia, que era tan europea, s\u00f3lo quer\u00eda acero inoxidable cuando en Espa\u00f1a no se fabricaba apenas. Y una tarde, esperando por all\u00ed una rebuzni\u00f3n, v\u00ed descargar una caja que llevaba una gran etiqueta: \u201dCuberter\u00eda de acero inoxidable\u201d. De modo que al d\u00eda siguiente fuimos a comprar los cubiertos. Item m\u00e1s: en la acera de Enrique Granados entre Cjo. de Ciento y Arag\u00f3n hay o hab\u00eda una parroquia en una especie de garaje, regentada durante a\u00f1os por uno de los curas m\u00e1s fascistas de Barcelona. En el chafl\u00e1n SO de Balmes y Arag\u00f3n hay una pastelera, m\u00e1s patriota catalanista que buena. Y un poquito m\u00e1s lejos, en el tramo de Consejo de Ciento, entre Enrique Granados y Aribau, hay tiendas y talleres muy atractivos: carpinter\u00edas, papeler\u00edas, una granja a la antigua con cosas muy buenas. Un poco m\u00e1s lejos, en el tramo de Aribau, acera de los pares, entre Consejo de Ciento y Arag\u00f3n, hay un restaurante muy camp que, salvo que est\u00e9 en temporada de moscas, resulta muy agradable. Adem\u00e1s, en el cine que est\u00e1 en Arag\u00f3n, acera monta\u00f1a, entre Aribau y Muntaner, se consumen tantas pipas como el La Bordeta o en el Bes\u00f3s. En suma, es un microbarrio muy divertido\u201d.<b><u><\/u><\/b><\/p>\n<p><u>7. <\/u><u>Joan Brossa (1919-1998)<\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>I. Hermetismo.<\/u><\/p>\n<p>El hermetismo de Brossa no se debe nunca a met\u00e1foras raras ni a violencias verbales. La dificultad de lectura, cuando se llega del buen sentido coloquial-funcional, dificultad que es seguramente lo exorcizado como hermetismo, se debe m\u00e1s bien a la imposibilidad de urdir una coherencia confortadora entre lo muy com\u00fan que muy naturalmente dicen unas palabras del poeta y lo muy com\u00fan, que muy naturalmente dicen otras luego de punto, punto y coma, coma o conjunci\u00f3n. Pero la evocaci\u00f3n de un surrealismo, a lo Dal\u00ed, hecho de fragmentos naturalistas, que esa estructura puede sugerir es enga\u00f1osa: si se hiciera una transposici\u00f3n al campo visual, la imagen del poema de Brossa ser\u00eda cotidiana, com\u00fan.<\/p>\n<p><u>II. Perfecci\u00f3n formal <\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>A. El llanto de Chaplin (1969)<\/u><\/p>\n<p>La imperiosidad de la palabra explica la paradoja de la perfecci\u00f3n formal de la poes\u00eda de Brossa, milagrosa y casi gratuita algunas veces, sobre todo en la inveros\u00edmil perfecci\u00f3n de tantos sonetos suyos. Ya el mero ejercicio de metro, ritmo y acento de algunos de esos sonetos pueden poner en vilo, y uno se siente a veces ante ellos como Chaplin, seg\u00fan \u00e9l cuenta, ante la Pavlova: con ganas de llorar por la impresi\u00f3n que produce \u201cla tragedia de la perfecci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Pero desde muy pronto es tambi\u00e9n la perfecci\u00f3n en la poes\u00eda de Brossa un cauce terrible del sarcasmo y de la sard\u00f3nica destrucci\u00f3n de \u201cvalores\u201d, po\u00e9ticos o no. Bastantes<i> Sonets de Caruixa <\/i>(1949) [Sonetos de Caruixa] eran ya espeluznantes como perfectos. Tampoco este elemento se ha perdido en el crecer del poeta.<\/p>\n<p><u>B.\u00a0 La miseria alemana (1970)<\/u><\/p>\n<p>Yo relacionar\u00eda la perfecci\u00f3n formal de la poes\u00eda de Brossa con este segundo talante, sin olvidar que Brossa utiliza en ocasiones la perfecci\u00f3n formal de manera sarc\u00e1stica. Ahora bien: si se prescinde de este \u00faltimo uso, la perfecci\u00f3n de la poes\u00eda de Brossa, si entiendo bien su funci\u00f3n, es uno de esos fen\u00f3menos culturales cuyo prototipo analiz\u00f3 Marx bajo el r\u00f3tulo de \u201cla miseria alemana\u201d (no ignoro que al an\u00e1lisis de Marx pueden a\u00f1adirse otros de orden psicol\u00f3gico): fen\u00f3menos en los cuales una excelencia cultural -la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana, los sonetos de Brossa- se explica por una deficiencia b\u00e1sica -el atraso alem\u00e1n, la postguerra espa\u00f1ola. Ante fen\u00f3menos as\u00ed son frecuentes dos reacciones que hay que evitar: la que podr\u00edamos llamar esclavista -que haya arte y sufra el pueblo-, y la que podr\u00edamos llamar populista: que el pueblo no sufra y no haya arte (&#8230;). Pero si se busca la abolici\u00f3n de tal o cual objetivaci\u00f3n sin conseguir a la vez (en sentido f\u00edsico de \u201ctiempo\u201d) y previamente (en sentido l\u00f3gico) la abolici\u00f3n y superaci\u00f3n de sus fundamentos b\u00e1sicos no se logra sino retrasar esta \u00faltima, al replantear tareas culturales o, en general, sobreestructurales claramente irresolubles por la misma base inalterada. Por ello la reacci\u00f3n populista es tambi\u00e9n reaccionaria, como todo lo que consiste en \u201cabolir por arriba\u201d, que, en el fondo, comparte con la actitud francamente reaccionaria, o \u201cesclavista\u201d, aunque inconscientemente, la convicci\u00f3n de que no se puede abolir\/superar la contradicci\u00f3n en un estadio social distinto. Por eso lo revolucionario es siempre el <i>todo a la vez,<\/i> no, por supuesto, t\u00e1cticamente, pero s\u00ed en la fijaci\u00f3n de los objetivos.<\/p>\n<p><u>III. Esencialidad (1969)<\/u><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n desde muy pronto se suman en la poes\u00eda de Brossa esos dos vetas de esencialidad: la conmovida (pero tambi\u00e9n alegre) poes\u00eda sobre la poes\u00eda (o sobre el poetizar ) y la sencillez. Documento t\u00edpico de esta buen\u00edsima combinaci\u00f3n podr\u00edan ser los <i>Romancets del Dragol\u00ed <\/i>(1948) [Romancillos del dragoncito]; la graciosa exacerbaci\u00f3n del verso duro del auca y una como petrificaci\u00f3n del l\u00e9xico por la distanciaci\u00f3n que implica el juego con \u00e9l permiten una visi\u00f3n de la realidad terrible que el poeta barrunta en el romance popular. Simplicidad y poes\u00eda sobre el poetizar se vehiculan aqu\u00ed rec\u00edprocamente. La cosa no es nada com\u00fan, y se puede registrar como una caracter\u00edstica bastante peculiar de la poes\u00eda de Brossa.<\/p>\n<p>De todos modos, la esencialidad de ese discurso no es siempre de complejidad visible y analizable tan a primera vista. Aqu\u00ed habr\u00e1 que hacer una concesi\u00f3n al reproche de hermetismo. Porque la mayor\u00eda de los lectores tienen derecho a no aceptar la afirmaci\u00f3n de <i>El cigne i l\u00b4oca<\/i> (1964) [El cisne y la oca]<\/p>\n<p><i>EM RENTO LA CARA I EM QUEDA REPRESENTADA A LA TOVALLOLA <\/i><\/p>\n<p>[Me lavo la cara y me queda representada en la toalla].<\/p>\n<p>pero los lectores que conocieran a cierto armero paranoico que a finales de los a\u00f1os 40 contaba en Sant Boi c\u00f3mo determinaron su destino las formas humanas que \u00e9l vio impresas en su toalla, esos lectores querr\u00e1n enhebrar aqu\u00ed de nuevo un discurso que ya les pareci\u00f3 de inter\u00e9s cuando lo inici\u00f3 aquel viejo maestro armero en el Auschwitz samboyano.<\/p>\n<p><u>IV. El peso de la cat\u00e1strofe (1969)<\/u><\/p>\n<p>Brossa ha sido uno de tantos jovenc\u00edsimos soldados del Ej\u00e9rcito Popular cuyo servicio militar de vencidos se prolong\u00f3 en el tedio de los a\u00f1os m\u00e1s negros. El peso de la cat\u00e1strofe gravita tambi\u00e9n culturalmente y arranca al poeta las pocas intemperancias contra las concepciones y las expectativas de la generaci\u00f3n anterior:<\/p>\n<p><i>El pas del mar rebat aquest farcell<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De peix podrit. Tens cara d\u00b4ou, her\u00e8ncia!\u00a0 <\/i>(1)<\/p>\n<p>Pero no ahoga el pensamiento ni aplasta la voluntad. En la reiteraci\u00f3n de la derrota se va incluso aclarando para el poeta la sustancia de lo enemigo:<\/p>\n<p><i>No resta en peu sin\u00f3 amistat deserta;<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 fent versos em revenjo del meu fat,<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 i al fort de la demanda i de l\u00b4oferta<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 paro tenda, llibert, fora poblat\u00a0 <\/i>(2)<i><\/i><\/p>\n<p>El pensamiento en derrotada libertad cuaja bien cuando la voluntad se siente feliz en la utop\u00eda, en Jauja:<\/p>\n<p><i>\u00a0Escopir a les monedes,<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aquesta sola llei hi ha\u00a0 <\/i>(3)<\/p>\n<p>(1) \u201cEl paso del mar devuelve este fardel \/ De pescado podrido. \u00a1Tienes cara de huevo, herencia!\u201d.\u00a0 (2)\u00a0 \u201cNo queda en pie sino amistad desierta; \/ haciendo versos me vengo de mi hado, \/ y en lo m\u00e1s fuerte de la demanda y de la oferta \/ levanto tienda, liberto, fuera de poblado.\u201d\u00a0 (3)\u00a0 \u201cEscupir a las monedas\u00a0 \/ Esta sola ley hay\u201d<i><\/i><\/p>\n<p><b><u>\u00a0<\/u><\/b><\/p>\n<p><u>V. Dos breves notas (1970)<\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>A. Brossa y\u00a0 Foix<\/u><\/p>\n<p>Soy demasiado poco competente para atreverme a situar la poes\u00eda de Brossa en el marco de la poes\u00eda catalana. S\u00e9, como todo el mundo, que para la lengua po\u00e9tica de Brossa han tenido importancia la lectura de ciertos poetas y el trato inicial con Foix&#8230;<\/p>\n<p><u>B. Incorruptibilidad<\/u><\/p>\n<p>Yo dir\u00eda que la constante principal del trabajo de Brossa es la incorruptibilidad. Una incorruptibilidad popular, sin gestos grandilocuentes. La constante principal de la poes\u00eda de Brossa es la destrucci\u00f3n de falsedades. Pero es tambi\u00e9n caracter\u00edstico de su poes\u00eda que la destrucci\u00f3n permita brotes de utop\u00eda, de felicidad.<\/p>\n<p>7. I. \u201cLa pr\u00e1ctica de poes\u00eda\u201d, <i>Lecturas,<\/i> Icaria, Barcelona, 1985, pp. 222-223.\u00a0 7. II. A. <i>Ibidem<\/i>,\u00a0 p. 225.\u00a0 7.II.B. \u201cEntrevista sobre el poeta Joan Brossa\u201d, <i>Ibidem<\/i>, pp. 249-250. 7.III \u201cLa pr\u00e1ctica de la poes\u00eda\u201d, <i>Ibid<\/i>., pp. 227-228.\u00a0 7. IV. <i>Ibidem<\/i>,\u00a0 pp. 238-239.\u00a0\u00a0 7.V. A.\u201cEntrevista sobre el poeta Joan Brossa\u201d,<i> Ibidem<\/i>,\u00a0 p. 243.\u00a0 7.V. B. <i>Ibidem<\/i>, p. 244.<\/p>\n<p><u>Nota SLA<\/u>:<\/p>\n<p>Esta breve observaci\u00f3n de Sacrist\u00e1n, de uno de los cuadernos de res\u00famenes depositados en Reserva de la UB, sobre los <i>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/i> de Gramsci:<\/p>\n<p>\u201cPara Brossa, LUN, Q II, p.79 [Desde \u201cPorque ninguna obra de arte&#8230;\u201d hasta \u201c(&#8230;) de una vieja o diversa cultura\u201d].<\/p>\n<p>\u00bf Y cu\u00e1ndo no hay mundo po\u00e9tico? La obra se liga a la vertiente cultural (lenguaje) de un mundo sin poes\u00eda.<\/p>\n<p>Por otra parte, contenido no es el \u201ctema\u201d<\/p>\n<p>Igualmente, de Reserva de la UB, estas anotaciones no fechadas sobre el teatro de Brossa probablemente escritas durante la elaboraci\u00f3n de su pr\u00f3logo para <i>Poesia rasa<\/i>:<\/p>\n<p><u>A. El comte Arnau [Fecha final, 11.XI.1955]<\/u><\/p>\n<p>1. Una especie de auto sacramental social y clasista, en el cual (acto II) se desarrolla bastante el tema de al alienaci\u00f3n del intelectual.<\/p>\n<p>2. Pero los actos siguientes, sobre todo el 3\u00ba, no son nada auto sacramental, y tienen como tema real la mujer.<\/p>\n<p><u>B. El cavall blanc (6-VI-1957)<\/u><\/p>\n<p>1. Dif\u00edcil el tercer cuadro. El segundo es el prestidigitador. El tercero, los arist\u00f3cratas. Puede ser una especie de cosmolog\u00eda social de Brossa (Prestidigitador = artista, intelectual).<\/p>\n<p><u>C. Tr\u00edptic. Agosto 1957.<\/u><\/p>\n<p>1. La acci\u00f3n, el 1957.<\/p>\n<p>2. La t\u00e9cnica general es realmente el habla estereotipada, ya por lugares comunes, ya por refranes.<\/p>\n<p>3. Los personajes no son coherentes siempre.<\/p>\n<p>4. \u201cL\u00b4ovella d\u00b4or [La oveja de oro]\u201d: un acto de denuncia pol\u00edtico-social que enlaza con el anterior\u00a0 (la muerte del campesino novio) por una noticia del peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>5. \u201cA ca l\u00b4antiquari [En el anticuario]\u201d: veros\u00edmilmente, el primer acto es anterior a la guerra civil, un idilio que acaba en muerte. El segundo es la victoria, el 3\u00ba la explotaci\u00f3n de la victoria.<\/p>\n<p>Pero entonces los personajes que hablan con frases hechas no est\u00e1n en modo alguno condenados -aunque tampoco salvados: no son el bien populista.<\/p>\n<p><u>D. Tamb\u00e9. III-1959.<\/u><\/p>\n<p>1. Un primer acto de guerreros arcaicos. Por dos seres del \u00faltimo cuadro, se entiende que es un museo.<\/p>\n<p>2. Un segundo acto de modernidad y lugares comunes. Evidente reducci\u00f3n de lo primero (pesad\u00edsimo) a lo segundo.<\/p>\n<p><u>E. La llenya viva [La le\u00f1a viva]. IX-1962<\/u>.<\/p>\n<p>1. Es completamente realista de cuestiones, con graciosas frases acad\u00e9mico-ir\u00f3nicas, etc.<\/p>\n<p>2. Se le mezcla aqu\u00ed el dato a la Brecht.<\/p>\n<p>3. Pese a las ingenuidades propiamente pol\u00edticas, el realismo es profund\u00edsimo. El paso social es impresionante, y en el acto 2\u00ba se (?) la burgues\u00eda catalana de estos a\u00f1os.<\/p>\n<p><u>F. El saltamart\u00ed [El tentetieso], XII-1962.<\/u><\/p>\n<p>1. Lo crudo que le sale, hasta ingenuo, lo pol\u00edtico directo es prueba de que lo \u201cenigm\u00e1tico\u201d no es disfraz. Las normas cuestionan y juzgan literalmente la guerra civil espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>2. El teatro de Brossa, que, por lo dem\u00e1s, no pretende ser espectacular ni romper ninguna unidad, no tiene m\u00e1s que una unidad: la de problema, no la de acci\u00f3n, ni tiempo ni espacio. Lo mismo su poes\u00eda no tiene acci\u00f3n de discurso, sino s\u00f3lo de asunto.<\/p>\n<p>3. Esta reveladora pieza revela tambi\u00e9n ingenuidad de sensibilidad pol\u00edtico-<i>moral<\/i>.<\/p>\n<p>4. Esta es completamente realista. La unidad de problema o de situaci\u00f3n o de problem\u00e1tica incluso se realiza plenamente: cuadros de conversaci\u00f3n de burgueses, de las normas, de curas, de gente pobre&#8230;<\/p>\n<p><u>G. El temps esc\u00e9nic [El tiempo esc\u00e9nico], mayo 1963.<\/u><\/p>\n<p>1. Un ejemplo muy bonito y gracioso de su t\u00e9cnica de frases hechas y refranes.<\/p>\n<p><u>H. Or i sal [Oro y sal]. 1963. Pr\u00f2leg d\u00b4Arnau Puig.<\/u><\/p>\n<p>1. El pr\u00f3logo de Puig, tontamente condescendiente, tiene algunas informaciones de inter\u00e9s y una tesis que vale la pena tomar como error b\u00e1sico.<\/p>\n<p>(pp. 8-9) Esto es una tonter\u00eda si se refiere -como pretende- al estilo. La cosa s\u00f3lo es verdadera de triqui\u00f1uelas. S\u00ed es posible, en cambio, que Brossa haya ido perdiendo la fe liberadora que aliment\u00f3 el surrealismo. Pero eso no implica necesidad de cambiar estilo.<\/p>\n<p>2. Los tres actos no tienen ning\u00fan personaje com\u00fan. En el primero, tres hombres (primero s\u00f3lo dos) desarrollan una conversaci\u00f3n hecha (sobre todo al principio) de lugares comunes fingidos o reales, incoherentes, que \u201cconduce\u201d a una \u201ddisputa \u201c religiosa en la que el hombre 1 resulta agn\u00f3stico y curioso de otras religiones (es el que separa las manzanas buenas de las malas), mientras que el 2, negociante, quiere creer en su dios. De ah\u00ed se pasa a conversaci\u00f3n de negocios. H2 enga\u00f1a a H1. Llega H3, el pol\u00edtico, y deshace el enga\u00f1o y anuncia el aumento del \u201cCasal\u201d. Nada.<\/p>\n<p>En el segundo acto, un primer acto de juego de ni\u00f1os. Luego el mon\u00f3logo de la novia ante el espejo, luego el cuadro del prestidigitador procesado por el Santo Oficio.<\/p>\n<p>El tercer acto, el de la mujer graciosa y el marido cazador de dragones.<\/p>\n<p><u>I. Diumenge [Domingo], 1964.<\/u><\/p>\n<p>1. Teatro en el teatro.<\/p>\n<p>2. Integralmente realista, salvo pr\u00f3logo y ep\u00edlogo, a base de tramoyistas.<\/p>\n<p>3. Es un relato de la sirvienta burguesa, burgues\u00eda culta.<\/p>\n<p><u>J. El dia del profeta.<\/u><\/p>\n<p>1. El friso hace que muchas cosas est\u00e9n s\u00f3lo por la totalizaci\u00f3n no aristot\u00e9lica, no intr\u00ednseca.<\/p>\n<p>2. Gracios\u00edsima transposici\u00f3n pol\u00edtica de Wittgenstein, frase final del acto 1\u00ba (Del que no podem parlar, hem de callar [De lo que no podemos hablar, hemos de callar]). El acto I es patente lucha de clases con presentaci\u00f3n de las conquistas como vencedores futuros.<\/p>\n<p>3. La lucha de clases se suma a la lucha contra la Iglesia (que es la base: J. B. es un ilustrado al que han hablado de las clases).<\/p>\n<p><u>K. Concert irregular, verano 67.<\/u><\/p>\n<p>1. En la casi liquidaci\u00f3n de la palabra hay: fregolismo, pesimismo art\u00edstico-cultural, valoraci\u00f3n de la palabra final.<\/p>\n<p>2. Impresi\u00f3n (interpretaci\u00f3n) primaria, al hilo, de los elementos: alegr\u00eda fregoliana. Insubstancia de la realidad. Imposibilidad de las formas art\u00edsticas. Falta de respeto a formas culturales t\u00edpicas (concierto).<\/p>\n<p><u>L. Joan Brossa, Teatro. Versi\u00f3n castellana de Pere Gimferrer, 1968.<\/u><\/p>\n<p>1. El Gancho: Experimento -as\u00ed se presenta- que es acaso reducci\u00f3n a nada del teatro.<\/p>\n<p><u>B. Presentaci\u00f3n: <\/u><i><u>Poemas y canciones<\/u><\/i><u><\/u><\/p>\n<p>1. Poco m\u00e1s que las palabras de la presente traducci\u00f3n de las \u201cletras\u201d de Raimon son de exclusiva responsabilidad m\u00eda. Los detalles de la edici\u00f3n reflejan el compromiso al<b> <\/b>que hemos llegado cuatro personas: Raimon, Xavier Folch (director literario de Ariel), Alfred Pic\u00f3 (director de talleres de Ariel) y yo. Criterio com\u00fan de los cuatro, ya antes de empezar la discusi\u00f3n, era que no se deb\u00eda dar una versi\u00f3n cantable de los poemas, sino una traducci\u00f3n literal que permitiera a la persona de lengua castellana cantar el<b> <\/b>texto catal\u00e1n entendi\u00e9ndolo en todos sus detalles, o que le sirviera de ca\u00f1amazo o material para hacerse su propia versi\u00f3n po\u00e9tica y cantable en castellano, al modo como el mismo Raimon se ha hecho la suya catalana de una canci\u00f3n de V\u00edctor Jara, por ejemplo.<\/p>\n<p>En cambio, discrep\u00e1bamos en cuanto a la manera de poner en pr\u00e1ctica ese criterio. Yo quer\u00eda suministrar una versi\u00f3n literal, palabra por palabra e interlineada. \u00c9sa me sigue pareciendo la forma radical de aplicar el criterio com\u00fan dicho. Pero mis tres compa\u00f1eros coincidieron en rechazar la presentaci\u00f3n interlineada.<\/p>\n<p>El compromiso al que llegu\u00e9 desde mi minor\u00eda de uno consiste en presentar traducciones literales, pero no interlineadas, sino enfrentadas. Se trata de traducciones palabra por palabra, salvo en los poqu\u00edsimos casos de frases hechas, como, por ejemplo, <i>deixar ploure <\/i>(literalmente &#8216;dejar llover&#8217;, traducida por \u00abo\u00edr llover\u00bb) o, en otro plano, <i>hora foscant\u00a0 <\/i>(literalmente &#8216;hora oscureciente&#8217;, traducida por \u00abentre dos luces\u00bb).<\/p>\n<p>Doy brevemente cuenta de una peque\u00f1a peculiaridad de la traducci\u00f3n: traduzco algunos valencianismos -los que m\u00e1s<b> <\/b>se prestan a ello- por andalucismos.\u00a0 Por ejemplo: traduzco <i>poc <\/i>por \u00abpoco\u00bb y <i>miqueta\u00a0 <\/i>por \u00abpoquito\u00bb, porque son t\u00e9rminos corrientes en Catalu\u00f1a; pero traduzco <i>poquet, <\/i>que es catal\u00e1n del Pa\u00eds Valenciano, por \u201cpoquiyo\u201d, no por \u201cpoquito\u201d, ni por \u201cpoquillo\u201d. Quiero as\u00ed incitar a mis paisanos a ver de qu\u00e9 modo el valenciano es, sencillamente, un catal\u00e1n, igual que el andaluz es un castellano. Y quiz\u00e1 por causas parecidas a las que hacen que para mi o\u00eddo el castellano m\u00e1s hermoso sea el sevillano, creo que el valenciano de Raimon es un catal\u00e1n particularmente agraciado.<\/p>\n<p>2. Me siento algo inc\u00f3modo al ver reproducida en esta edici\u00f3n para lectores de lengua castellana la nota que escrib\u00ed en 1973 por cordial encargo de Raimon. Alguna gente de izquierda en sentido amplio (yo dir\u00eda que en sentido ampl\u00edsimo), crey\u00e9ndose inminentemente ministrable o alcaldable, considera hoy oportuno abjurar sonoramente de Lenin. No pretendo ignorar los puntos del leninismo necesitados de (auto-)cr\u00edtica. Pero por lo que hace a la cuesti\u00f3n de las nacionalidades, la verdad es que la actitud de Lenin me parece no ya la mejor, sino, lisamente, la buena. Ahora bien: una regla pr\u00e1ctica importante de la actitud leninista respecto del problema de las nacionalidades aconseja subrayar unas cosas cuando se habla a las nacionalidades minoritarias en un estado y las cosas complementarias cuando se habla a la nacionalidad m\u00e1s titular del estado. A tenor de esa regla de conducta, tal vez sea un error la publicaci\u00f3n en castellano de mi nota de 1973, dirigida primordialmente a catalanes.<\/p>\n<p>Espero que no sea un error importante. Y me anima a esperarlo as\u00ed la acogida de mis paisanos madrile\u00f1os a Raimon en este suave y confuso invierno de 1976.<\/p>\n<p>E. Peque\u00f1o fragmento de una intervenci\u00f3n de Sacrist\u00e1n en una reuni\u00f3n de suscriptores de la revista <i>mientras tanto<\/i> celebrada en 1985 en el CTD de Major de Gr\u00e0cia. Sacrist\u00e1n se \u201cdefend\u00eda\u201d de ciertas cr\u00edticas a la falta de sensibilidad \u201cnacionalitaria\u201d del colectivo editor de la revista.<\/p>\n<p>La otra cuesti\u00f3n que quer\u00eda puntualizar es la cuesti\u00f3n del nacionalismo. Es muy curioso que a\u00f1o tras a\u00f1o se diga que no tenemos posici\u00f3n cuando es de las pocas cuestiones que, desde hace a\u00f1os, se repite en estas reuniones y en otros lugares y que permanece bastante clara y en pie. Es una viej\u00edsima tradici\u00f3n de nuestro movimiento que el problema nacional se resuelve con el ejercicio del derecho de autodeterminaci\u00f3n, incluida la separaci\u00f3n. Punto y basta. Es una de las pocas cosas que hay claras. \u00bfD\u00f3nde esta la falta de sensibilidad para el problema y decidme si hay alguna otra manera de tratarlo que no sea la represi\u00f3n de los movimientos nacionales?<\/p>\n<p><u>Nota SLA:<\/u><\/p>\n<p>Sobre la cuesti\u00f3n nacional, y m\u00e1s concretamente, sobre la pol\u00edtica del PSUC-PCE en referencia a las nacionalidades ib\u00e9ricas, Sacrist\u00e1n se manifest\u00f3 breve pero contundentemente en su intervenci\u00f3n ante el pleno del comit\u00e9 central del PCE en el verano de 1970 (La trascripci\u00f3n de su intervenci\u00f3n figura como anexo de la tesis doctoral de Miguel Manzanera sobre Sacrist\u00e1n).<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 inicialmente Sacrist\u00e1n que la doctrina del PSUC-PCE en lo que respectaba a este tema le parec\u00eda clara y sin problemas de conceptos. \u201cSer radical, dec\u00eda Marx, es coger las cosas por la ra\u00edz, y la ra\u00edz de las cosas es el hombre. La ra\u00edz de nuestra concepci\u00f3n del problema de las nacionalidades no son conceptos m\u00e1s o menos mitol\u00f3gicos, de patriotismo antiguo, de fidelidades feudales, ni de mitos burgueses, sino la presencia real de los individuos con sus caracter\u00edsticas nacionales en las diversas localizaciones geogr\u00e1ficas\u201d.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de argumentar contra el lysenkismo cultural y pol\u00edtico que descalificaba una cuesti\u00f3n o problema simplemente por su posible origen social (en este caso, por el origen burgu\u00e9s de la cuesti\u00f3n tratada), Sacrist\u00e1n matiz\u00f3 que sin negar, desde un punto de vista hist\u00f3rico, la fecundidad de la burgues\u00eda, ya reconocida en el propio <i>Manifiesto<\/i>, \u201clo que no es ni mucho menos verdad, es que el fen\u00f3meno de la constituci\u00f3n de las nacionalidades haya sido un fruto tan recto de la evoluci\u00f3n burguesa como parece en las historias. Por ejemplo, no se ve por qu\u00e9, no hay ninguna ley interna a los rasgos nacionales, para que lo que se llama la naci\u00f3n francesa tuviera que ser m\u00e1s naci\u00f3n que lo que habr\u00eda podido ser una naci\u00f3n occitana con trozos de lo que hoy es Francia y trozos de lo que hoy es Espa\u00f1a. O en el caso de Euzkadi exactamente igual\u201d.<\/p>\n<p>Lo que es fruto de la burgues\u00eda, prosegu\u00eda Sacrist\u00e1n, es, en cambio, el Estado nacional. \u201cUn Estado que no coincide necesariamente -como manifiestamente lo prueba el caso espa\u00f1ol, pero tambi\u00e9n cualquier otro como el franc\u00e9s- con una nacionalidad. Es nacional en el sentido que representa el dominio y tambi\u00e9n la hegemon\u00eda de la funci\u00f3n dirigente de una determinada burgues\u00eda nacional. En el caso de Francia la del centro, la del n\u00facleo parisiense, y en el caso espa\u00f1ol no me atrevo a decirlo porque es demasiado complicado hist\u00f3ricamente; en el caso italiano, la Toscana, etc.\u201d<\/p>\n<p>La predominancia del aspecto cultural en algunos acontecimientos nacionalitarios era explicada por \u00e9l en los siguientes t\u00e9rminos. \u201cPrecisamente esto, la no coincidencia estricta entre cosas a las que se pueden llamar naci\u00f3n, por ejemplo Euzkadi, por ejemplo Occitania y aquello a lo que se llama \u201cnaci\u00f3n\u201d en las historias burguesas y que es el Estado nacional, a saber, que en el fen\u00f3meno nacional tal como lo conocemos ahora, sin resolver por la burgues\u00eda, hay un visible predominio del elemento sobreestructural. \u00bfPor qu\u00e9? Porque los elementos b\u00e1sicos, es decir, los econ\u00f3micos, fueron m\u00e1s o menos cristalizados con la constituci\u00f3n del mercado que en cada caso dio pie al Estado nacional. Pero como el Estado nacional no es exactamente una naci\u00f3n, han quedado elementos no fundamentados ni en la delimitaci\u00f3n del mercado, ni por tanto recogidos por el poder, que quedan no s\u00f3lo como sobreestructuras, sino como sobreestructuras sin pol\u00edtica, casi s\u00f3lo como cultura. De aqu\u00ed el aspecto muy cultural que tienen algunos fen\u00f3menos nacionales\u201d.<\/p>\n<p>Prosegu\u00eda Sacrist\u00e1n recordando que no hab\u00eda que olvidar que algunos de estos rasgos nacionales tienen un car\u00e1cter radical, \u201cson rasgos que est\u00e1n en el hombre: su lengua, su constituci\u00f3n psicol\u00f3gica, much\u00edsimos otros elementos que no se trata de enumerar y que precisamente porque no se quedaron calcados en la realidad econ\u00f3mica la burgues\u00eda no resolvi\u00f3, pues ella ha sido un agente muy fecundo, pero dentro del reino de la necesidad\u201d. Finalizaba su intervenci\u00f3n se\u00f1alando que el asunto de las nacionalidades, en lo que tiene de problema irresuelto, apuntaba, como otros tantos problemas de g\u00e9nesis burguesa (libertades, democracia, por ejemplo) \u201cprecisamente m\u00e1s all\u00e1 del reino de la burgues\u00eda, hacia m\u00e1s all\u00e1 del reino de la necesidad\u201d.<\/p>\n<p>A.\u00a0 Este \u201cmovimientismo\u201d es caracter\u00edstico de los partidos \u201ceurocomunistas\u201d con un acento, y, con otro acento, y con mayor o\u00a0 menor retraso en las posiciones adoptadas, lo es tambi\u00e9n de los partidos comunistas menores. Se puede recordar a este prop\u00f3sito, como ejemplos ilustrativos, que hace unos ocho a\u00f1os los partidos minoritarios de extrema izquierda (y su inconsistente corte de intelectuales deslumbrados) vituperaban la defensa de la lengua catalana (\u201cla lengua de la burgues\u00eda\u201d como dec\u00edan en castellano con mucho acento catal\u00e1n) por el PSUC, antes de convertirse en destacados catalanistas; y que todav\u00eda hace cuatro a\u00f1os combat\u00edan con graves acusaciones la consigna de amnist\u00eda propugnada entonces exclusivamente (entre los comunistas) por el PCE-PSUC. Aqu\u00ed en Barcelona, hay otro ejemplo espectacular de lo mismo, que es la Asamblea de Catalu\u00f1a.<\/p>\n<p><u>B<\/u>. Creo que no es ninguna exageraci\u00f3n decir que esa circunstancia, impuesta por la correlaci\u00f3n de fuerzas en la Universidad franquista, y hasta en la sociedad entera, pudo cuajar tan intensamente gracias a la inflexi\u00f3n pol\u00edtica del PCE en su quinto congreso y del PSUC en su primer congreso. La nueva pol\u00edtica comunista espa\u00f1ola del a\u00f1o 1956 (por fecharlo con acontecimientos \u201coficiales\u201d como son los congresos) determin\u00f3 la formaci\u00f3n de una peque\u00f1a vanguardia universitaria estudiantil comunista convencida de que su tarea era fabricar una oposici\u00f3n democr\u00e1tica, por as\u00ed decirlo un poco a lo bruto. La nueva pol\u00edtica comunista consigui\u00f3 tener desde ese movimiento la continuidad que hab\u00eda faltado a otros valiosos esfuerzos de resistencia, en especial catalanistas y socialdem\u00f3cratas. Mientras que \u00e9stos (y los comunistas hasta 1956) hab\u00edan tendido a desarrollarse c\u00edclicamente, perdi\u00e9ndose, o casi, cada a\u00f1o las bases conseguidas en el curso anterior, lo que empez\u00f3 en 1956 por la inspiraci\u00f3n del PCE y del PSUC fue una espiral que no se cort\u00f3 ya hasta el hundimiento del SEU y la crisis del SDEUB. El nuevo movimiento lo hac\u00eda todo: desde las protestas por deficiencias particulares de la ense\u00f1anza, la difusi\u00f3n de consignas simplemente liberales o democr\u00e1ticas que estaban a la orden del d\u00eda, hasta la propaganda marxista, pasando tambi\u00e9n por la presencia de la lengua catalana en la Universidad: la \u00fanica prensa universitaria catalana y en catal\u00e1n que ha durado ininterrumpidamente desde el curso 1956-57 hasta hoy en la Universidad de Barcelona ha sido la prensa del comit\u00e9 estudiantil del PSUC.<\/p>\n<p><u>D<\/u>.\u00a0 Teniendo el PCE una organizaci\u00f3n important\u00edsima en la clandestinidad, \u00bfc\u00f3mo se pudo perder despu\u00e9s en la democracia?<\/p>\n<p>Sobre esto se puede empezar a trazar c\u00edrculos conc\u00e9ntricos. La primera onda es constatar que durante la clandestinidad sobrestimamos la educaci\u00f3n de clase de los trabajadores. Ten\u00edamos motivos para enga\u00f1arnos. Por ejemplo, en 1964-1965 estuvieron aqu\u00ed los dirigentes del PCI, los que luego formaron \u201cIl Manifiesto\u201d. Rossana Rossanda, entre otros.\u00a0 A esta gente les mostramos muy poca cosa de la organizaci\u00f3n. Y lo poco que vieron dijeron que era m\u00e1s de lo que ten\u00edan ellos en Italia bajo Mussolini. Ten\u00edamos motivos para creer que \u00edbamos a ser una fuerza muy importante y eso era una creencia equivocada. Se ha visto que la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola estaba bastante m\u00e1s dominada ideol\u00f3gicamente por los cuarenta a\u00f1os de dictadura de lo que cre\u00edamos. No lo vimos. Si a eso se une que la relaci\u00f3n de la direcci\u00f3n del Partido con los intelectuales fue un desastre&#8230; No se puede inventar un procedimiento mejor para quedarse sin intelectuales que lo que hizo la direcci\u00f3n. Hay que tener en cuenta que a\u00fan en 1966-1968 el n\u00facleo de intelectuales del PSUC -por limitarme a Catalunya, que es lo que m\u00e1s conozco- era el m\u00e1s fuerte de Catalunya. Hab\u00eda casi una hegemon\u00eda. Se hab\u00eda deslizado un comunista intelectual en cualquier publicaci\u00f3n, digo uno por lo menos, porque en muchos sitios hab\u00eda m\u00e1s. De eso se pas\u00f3 a una carencia completa.<\/p>\n<p>(&#8230;) Desde el punto de vista sociol\u00f3gico -que no es mi campo espec\u00edfico- es visible una completa supeditaci\u00f3n de vida econ\u00f3mica espa\u00f1ola a la norteamericana y esto va a tener seguramente consecuencias de bastante gravedad.<\/p>\n<p><u>E<\/u>. Sobre la opini\u00f3n de Sacrist\u00e1n en lo que respecta a la pol\u00edtica del PSUC-PCE de los a\u00f1os sesenta en torno\u00a0 a la denominada \u201ccuesti\u00f3n nacional\u201d, este paso de su intervenci\u00f3n en el pleno de comit\u00e9 central del PCE (Tesis doctoral de Miguel Manzanera, p. 831):<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) Eso lo puedo ilustrar y con eso termino, con una experiencia que el camarada Est\u00e9vez y yo, y otro camarada, que no esta aqu\u00ed, vivimos no hace mucho tiempo a principios del 68 o final del 67, en Barcelona, y que es lo siguiente.<\/p>\n<p>Ten\u00edamos que ir ante un grupo de intelectuales catalanes un poco como acusados, un poco como sospechosos de inautenticidad ante el problema nacional, para argumentar que no, que el PSUC es un partido catal\u00e1n y que el PCE tiene una pol\u00edtica de nacionalidades correcta. Nos recib\u00edan como jueces, ten\u00edamos que argumentar largamente, de repente ocurren los hechos de mayo y se produce una cierta contaminaci\u00f3n de extremismo en la intelectualidad barcelonesa y en los estudiantes. Entonces un tercer camarada, ni Est\u00e9vez ni yo, pero que hac\u00eda relaciones de este tipo, se vio obligado en la semana siguiente a defenderse de la acusaci\u00f3n de catalanismo procedente de los mismos medios y de dos de las tres personas ante las cuales, semanas antes, Est\u00e9vez y yo hab\u00edamos tenido que justificar la naturaleza catalana del partido.<\/p>\n<p>No quiero generalizar eso. Muy probablemente los reproches con que os encontr\u00e1is son sensatos. Pero en cualquier caso, yo no veo que ninguna otra fuerza pol\u00edtica hoy existente tenga la claridad, que ya limita con simplicidad de la doctrina nacional nuestra. Yo creo por tanto que, por inmaduro que est\u00e9 el tema entre vosotros, no lo s\u00e9 -y me sorprende un poco, porque entre nosotros en el PSUC no lo est\u00e1- no hay motivo para tener inhibiciones al respecto\u201d.<\/p>\n<p>9.I.A. Intervenciones pol\u00edticas, Icaria, Barcelona, 1985, p. 200. 9.I.B. Ib\u00eddem, pp. 268-269. 9.I.C. Ibidem, pp. 280-281. 9.I.D. \u201cEntrevista con <i>Mundo Obrero<\/i>\u201d (1985). <i>De la primavera de Praga al marxismo ecologista. Entrevistas con Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, op. cit, <\/i>\u00a0pp. 216-217. 9.I.E. Tesis doctoral Miguel Manzanera, p. 831.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>II. Observaciones cr\u00edticas<\/u>.<\/p>\n<p>9. II. A. Reserva de la UB, fondo Sacrist\u00e1n.\u00a0\u00a0\u00a0 9. II. B. Ib\u00eddem.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>10. El doctor Rubi\u00f3.<\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p>Los escritores, artistas y cient\u00edficos m\u00e1s representativos de la cultura catalana se ha movilizado ya pr\u00e1cticamente todos en una ocasi\u00f3n u otra en actividades antifranquistas. Puede decirse que en este terreno se ha alcanzado ya casi un techo. Pero, sin embargo, las formas de movilizaci\u00f3n preferidas por estas personalidades destacadas, con la admirable excepci\u00f3n del decano de la cultura superior catalana, el doctor Rubi\u00f3, no suelen ser muy en\u00e9rgicas. En cambio, el viejo Rubi\u00f3, que hay para quitarse el sombrero, no retrocede ante nada. Por ejemplo, de todas esas grandes figuras fue el \u00fanico que se atrevi\u00f3 a firmar una carta bastante dura dirigida al Gobernador militar de Barcelona cuando la detenci\u00f3n del camarada Ardiaca, Guti\u00e9rrez D\u00edaz y algunos otros. Fue un momento cr\u00edtico de firmas porque no se consigui\u00f3 arrancar m\u00e1s de cincuenta. A la gente le dio bastante miedo aquella carta. Sin embargo, Rubi\u00f3, al que se recurri\u00f3 cuando no se hab\u00edan conseguido promesas de que quiz\u00e1s firmara, \u00e9l mismo tuvo la iniciativa de firmar el primero y de que el camarada nuestro que la llevaba -bastante conocido como comunista- firmara al lado, mezcl\u00e1ndose juntos a pesar de los 80 a\u00f1os que el hombre ten\u00eda.<\/p>\n<p>10. Intervenci\u00f3n de Manuel Sacrist\u00e1n en el II Congreso del PSUC de 1965 (anexo tesis doctoral de Miguel Manzanera).<\/p>\n<p><u>Nota SLA:<\/u><\/p>\n<p>La carta a la que alude Sacrist\u00e1n fue enviada al capit\u00e1n general de Catalunya, la IV Regi\u00f3n Militar de la \u00e9poca. Apoyaba la petici\u00f3n de inhibici\u00f3n de la jurisdicci\u00f3n militar solicitada por el Colegio de M\u00e9dicos de Barcelona y estaba firmada por intelectuales y profesores de la Universidad de Barcelona. Encabezaba las firmas, como se\u00f1al\u00f3 Sacrist\u00e1n en su intervenci\u00f3n, el Dr. Jordi Rubi\u00f3 i Balaguer. Adem\u00e1s de \u00e9l, firmaban, entre otros, Oriol Bohigas, Jordi Carbonell, Joan Triad\u00fa, J. M. Castellet, Antoni Moragas, Agust\u00ed de Semir, J. L. Sureda, J. M. Valverde, J. V. Foix, Salvador Espriu, J. A. Goytisolo, J. Petit, Jaime Salinas, Carlos Barral, Jaime Gil de Biedma, Luis Goytisolo, J. M. Casalmiglia, M. Jim\u00e9nez de Parga y el propio Sacrist\u00e1n. Creo que es \u00e9l tambi\u00e9n el autor del texto; la carta est\u00e1 fechada en Barcelona, el 1 de febrero de 1963.<\/p>\n<p>\u201cExcmo. Sr.:<\/p>\n<p>Los abajo firmantes -escritores, universitarios y personas de profesiones liberales- tenemos noticia del escrito dirigido a V. E. por m\u00e9dicos del Colegio de Barcelona en el que solicitan la inhibici\u00f3n de la jurisdicci\u00f3n militar en favor de la ordinaria en el procedimiento sumar\u00edsimo seguido contra el Dr. D. Antoni Guti\u00e9rrez D\u00edaz y diversas otras personas, ninguna de ellas acusada de haber alterado el orden p\u00fablico ni de haber realizado ning\u00fan acto de violencia. Consideramos que las razones expuestas en el referido escrito son jur\u00eddicamente plausibles y moralmente fundamentadas por cuya raz\u00f3n rogamos a V. E. que tenga en cuenta dichas razones y nos considere solidarios con los m\u00e9dicos firmantes del escrito en cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hemos tenido noticia de otro caso respecto del que deseamos manifestar a V. E. nuestros sentimientos: se trata de la detenci\u00f3n de D. Dom\u00e8nec Ribas, cuya avanzada edad y estado de salud suscitan serias preocupaciones. Como en el caso del Dr. Guti\u00e9rrez D\u00edaz y las personas con \u00e9l encarceladas, rogamos a V. E. que considere la conveniencia de mantener la jurisdicci\u00f3n militar al margen de hechos de esta naturaleza y que, de momento, tome las medidas oportunas para asegurar la adecuada asistencia sanitaria a D. Dom\u00e8nec Ribas.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>11. Un manuscrito in\u00e9dito sobre la cuesti\u00f3n nacional.<\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p>El siguiente texto es el esquema desarrollado, e interrumpido, de lo que seguramente fue una intervenci\u00f3n de Sacrist\u00e1n \u2013muy probablemente a finales del erial franquista- en alguna reuni\u00f3n abierta de militantes del PSUC sobre el principio de autodeterminaci\u00f3n y las caracter\u00edsticas \u201cnacionales\u201d del Estado espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>El manuscrito resulta especialmente dif\u00edcil. Mis m\u00faltiples dudas las he se\u00f1alado con un interrogante, si dudo de la palabra, o con un par\u00e9ntesis vac\u00edo, si no he logrado ni siquiera conjeturar el t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>En esta reuni\u00f3n el problema de las nacionalidades me interesa sobre todo desde el punto de vista de la teor\u00eda de la clase obrera como sujeto de la transformaci\u00f3n socialista y comunista de la sociedad. O sea, desde el punto de vista del marxismo.<\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n leninista el tema de las nacionalidades qued\u00f3 claro desde el principio como un problema que no tiene m\u00e1s soluci\u00f3n posible que el ejercicio del derecho de autodeterminaci\u00f3n por las distintas poblaciones. \u2018Desde el principio\u2019 quiere decir que la cuesti\u00f3n se concret\u00f3 en ese sentido ya antes de la llegada de los comunistas al poder en Rusia. Los conocidos textos de Lenin y de Stalin son anteriores a ese momento.<\/p>\n<p>Sin embargo, Lenin ha tenido en la \u00faltima fase de su vida una preocupaci\u00f3n especial por el problema. \u201cLa \u00faltima batalla de Lenin\u201d, seg\u00fan la expresi\u00f3n que ha hecho c\u00e9lebre un conocido libro del historiador Moshe Lewin, est\u00e1 motivada entre otras cosas, por la defensa de la nacionalidad georgiana frente la \u201csa\u00f1a\u201d de Stalin -la palabra es de Lenin- contra lo que \u00e9ste llamaba el social-nacionalismo. \u201cYo creo -escrib\u00eda Lenin en la carta del 30.XII.1922 a la direcci\u00f3n del partido ruso- que en este asunto han ejercido una injerencia fatal las prisas y los afanes administrativos de Stalin, as\u00ed como su sa\u00f1a contra el decantado \u2018social-nacionalismo\u2019 \u201d (III Mosc\u00fa 1966, p.774). Y contesta a la objeci\u00f3n que espera: \u201cSe dice que era necesaria la unidad del aparato. \u00bfDe d\u00f3nde han partido esas afirmaciones? \u00bfNo ser\u00e1 de ese mismo aparato ruso que, como indicaba ya en uno de los anteriores n\u00fameros de mi diario, hemos tomado del zarismo, habi\u00e9ndonos limitado a ungirlo ligeramente con el \u00f3leo sovi\u00e9tico\u201d (ibid, 773).<\/p>\n<p>Lenin, pues, achaca la exigencia de \u201cunidad del aparato\u201d, esgrimida para ( ) la nacionalidad georgiana, precisamente a los bur\u00f3cratas gran rusos, procedentes del zarismo. Pero antes, en la misma carta, hab\u00eda manifestado la profundidad de su preocupaci\u00f3n escribiendo como primeras palabras: \u201cMe parece que he incurrido en una grave culpa antes los obreros de Rusia [MSL: de Rusia, no de la URSS en general] por no haber intervenido con la suficiente energ\u00eda y dureza en el decantado problema de la autonomizaci\u00f3n [&#8230;]\u201d (ibid, 773).<\/p>\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde le viene a Lenin esta preocupaci\u00f3n por un correcto planteamiento del problema de las nacionalidades, ese estado de \u00e1nimo un tanto pesimista que se manifiesta en la autocr\u00edtica con que empieza la carta? Le viene seguramente del pasado del tema en el movimiento marxista. Lenin -y tambi\u00e9n, en la teor\u00eda, Stalin, pese a su posici\u00f3n en el asunto de Georgia- hab\u00eda planteado radicalmente el problema de las nacionalidades sobre la base del principio de autodeterminaci\u00f3n. Pero no siempre hab\u00eda sido as\u00ed. La socialdemocracia hab\u00eda sido insensible y hasta, a veces, reaccionaria ante el problema de las nacionalidades por causa del estatismo, de la identificaci\u00f3n de la idea de socialismo con la de Estado com\u00fan fuerte, que es una tendencia caracter\u00edsticamente socialdem\u00f3crata (en el sentido dominante en la II Internacional). La debilidad del socialismo en las nacionalidades peninsulares ib\u00e9ricas -por hacer referencia a hechos pr\u00f3ximos- se debi\u00f3 en gran parte al desprecio estatista de la socialdemocracia espa\u00f1ola por las nacionalidades perif\u00e9ricas. Pero la actitud m\u00e1s frecuente ( ) de la socialdemocracia respecto del problema de las nacionalidades -como en todo lo dem\u00e1s- se produjo al inclinarse la II\u00aa Internacional por la \u201clealtad\u201d a las \u201cpatrias\u201d, o a los estados militaristas en la guerra de 1914-1918. La lealtad para con el estado propio, por ejemplo, de los socialdem\u00f3cratas austriacos no-leninistas contra los derechos de las minor\u00edas nacionales checa, polaca, serbia, croata, eslovena, alemana, b\u00falgara, rumana. Los mismos hechos que desencadenaron la revoluci\u00f3n rusa destruyen los grandes potencias estatales con las que se hab\u00eda solidarizado la socialdemocracia con su abandono -entre otras cosas- del principio de las nacionalidades.<\/p>\n<p>Un hecho como tal recomienda prudencia cr\u00edtica cuando se habla del car\u00e1cter burgu\u00e9s de tal y cual reivindicaci\u00f3n nacional. Pues mientras haya nacionalidades, la opresi\u00f3n o el mero desprecio de una de ellas ocurrir\u00e1 por fuerza desde otra nacionalidad. El \u201cinternacionalismo\u201d de la socialdemocracia austriaca era opresi\u00f3n de las dem\u00e1s nacionalidades por la germ\u00e1nica. Y la \u201csa\u00f1a\u201d de Stalin, contra el \u201csocial-nacionalismo\u201d georgiano era, como dice Lenin, nacionalismo gran-ruso, chauvinismo de gran potencia. M\u00e1s en general, hay que darse cuenta de lo que quiere decir la afirmaci\u00f3n verdadera de que el principio de las nacionalidades es de origen burgu\u00e9s. Quiere decir que la vieja aristocracia feudal y din\u00e1stica era una casta cosmopolita, como a\u00fan lo siguen siendo sus \u00faltimos y m\u00e1s o menos c\u00f3micos descendientes. Ese universalismo m\u00ednimo de casta del siglo XIV es (entre otras cosas, naturalmente) la ideolog\u00eda de esa casta que, mientras quiere, puede saltar indiferentemente de Hungr\u00eda a Valladolid o de Centroeuropa a Sicilia. El pueblo, mientras tanto, no habla lat\u00edn, ni quiere ni siente con el cosmopolitismo de sus se\u00f1ores. La burgues\u00eda es la clase que, durante siglos, ha dirigido la resistencia y las rebeliones de esos pueblos contra sus amos. Por eso ha dado voz por vez primera a la reivindicaci\u00f3n nacional, del mismo modo que ha vuelto a revindicar las de libertad, igualdad, fraternidad. Tambi\u00e9n la igualdad, la libertad y la fraternidad, en sentido moderno, son invenciones burguesas. Pero de la burgues\u00eda ascendente. Nadie dir\u00eda hoy que la igualdad o la libertad sean precisamente rasgos de la vida burguesa. Por no hablar ya de la fraternidad\u201d.<\/p>\n<p>[SLA: viene a continuaci\u00f3n un pasaje especialmente dif\u00edcil sobre la falta de plasmaci\u00f3n del ideario burgu\u00e9s, del que entresaco el siguiente paso]:<\/p>\n<p>La clase burguesa no podr\u00e1 realizar el programa y la ideolog\u00eda de su ascenso pues no es una clase que represente una visi\u00f3n (?) universal y suficiente. Por eso sus ideales fueron s\u00f3lo, como dice Marx, \u201cilusiones heroicas\u201d: no intentar\u00e1 la libertad, ni la igualdad ni la fraternidad. <i>Ni tampoco el principio de las nacionalidades.<\/i> <i>Algunas<\/i> nacionalidades facilitaron su lengua y sus tradiciones para imponer nuevos estados opresores de las clases subalternas y, con ellos, de las nacionalidades minoritarias\u201d.<\/p>\n<p>[SLA: En otro pasaje nada f\u00e1cil,\u00a0 Sacrist\u00e1n ejemplifica esta \u00faltima tesis con la formaci\u00f3n del estado-nacional franc\u00e9s, para finalizar se\u00f1alando que]:<\/p>\n<p>El poder burgu\u00e9s se caracteriza por la exacerbaci\u00f3n del principio del Estado, no por el de las nacionalidades. Por eso dice el <i>Manifiesto Comunista<\/i> que los proletarios no tienen patria: \u201cTambi\u00e9n se ha reprochado a los comunistas que quieran abolir la patria, la nacionalidad.\/ Los trabajadores no tienen\u00a0 patria. No se les puede quitar lo que no tienen. Pero como el proletariado tiene que conquistar primero el poder pol\u00edtico, alzarse a clase nacional, constituirse como naci\u00f3n, es \u00e9l mismo nacional, aunque de ninguna manera en el sentido de la burgues\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Patria, no naci\u00f3n: porque \u201cla Patria\u201d es el pilar nacionalmente resuelto en un estado, de una doctrina (?) de clase. Y el proletariado tiende objetivamente a la superaci\u00f3n del Estado. El internacionalismo no puede consistir en hacerse c\u00f3mplice de esa opresi\u00f3n de las nacionalidades no utilizadas como revestimiento cultural del Estado, sino en oponerse a esa imposici\u00f3n como a cualquier otra.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>La idea de que el proletariado no est\u00e1 objetivamente interesado en el problema de las nacionalidades ten\u00eda ra\u00edces te\u00f3ricas profundas en el marxismo socialdem\u00f3crata. \u00c9ste era, a principios de siglo, un marxismo unilateralmente obrerista, determinista, economicista, penetrado de la idea de que el momento hist\u00f3rico no tiene m\u00e1s motivos que los basados directa e inmediatamente en la vida econ\u00f3mica. (&#8230;) Esta reducci\u00f3n de la lucha de clases a su base m\u00e1s estrecha hace que desaparezcan todos los problemas no estrictamente econ\u00f3mico-corporativos. Y as\u00ed la socialdemocracia acaba por proponer a la clase obrera una pol\u00edtica en realidad medieval: corporativista, estamental, impropia de una clase que va representando y m\u00e1s, con el trabajo, los elementos definitivos (?) de la vida de la especie.<\/p>\n<p>Para ser revolucionaria, para conseguir el cambio y la sociedad que nazca de \u00e9l, la clase obrera tiene plenamente que superar su desinter\u00e9s corporativo y construir, organizar expl\u00edcitamente su universalidad, su car\u00e1cter de representante de toda la especie, de portadora del futuro de toda la especie. Para conseguir eso tiene que abarcar todas las realidades sociales, e indicar las v\u00edas del desarrollo de \u00e9stas.<\/p>\n<p>El hecho nacional es una de esas realidades. La nacionalidad es, por de pronto, un conjunto de rasgos del individuo, un bloque de caracter\u00edsticas ling\u00fc\u00edsticas, culturales y principios que constituyen su modo de ser. Si existe hist\u00f3ricamente una comunidad (\u00bf) que propague\u00a0 esas caracter\u00edsticas y, con ella, una integraci\u00f3n econ\u00f3mica de alg\u00fan orden, entonces los rasgos \u00e9tnicos del individuo tienen en su base una naci\u00f3n ya formada. Todo eso es realidad, incluso cotidiana del individuo. Lo que no es vida real de cada cual, sino aparato ideol\u00f3gico de dominio sobre los individuos, es la serie de ideas especulativas postuladas para gobernar esa realidad, como la idea de destino hist\u00f3rico, el patrimonio imperial, etc. <i>Ning\u00fan individuo ni pueblo tiene m\u00e1s sentido que el de vivir, incluyendo en el vivir la muerte. Todo lo dem\u00e1s, todas las vestimentas patriotas son ideolog\u00eda encubridora de dominio<\/i> [cursiva SLA].<\/p>\n<p>El internacionalismo es el reconocimiento de la realidad plural nacional, la condena de las ideolog\u00edas patri\u00f3ticas-imperialistas. No se puede ser internacionalista empezando por aplastar las nacionalidades. \u00c9sta es una verdad elemental pero, por lo visto, necesitada de repetici\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde que el capitalismo conquist\u00f3 pr\u00e1cticamente el mundo entero, instaurando m\u00e1s o menos completamente un mercado mundial, se aprecia un proceso de unificaci\u00f3n de la especie humana. La unificaci\u00f3n de la especie es gen\u00e9ticamente tan burguesa como el principio de las nacionalidades. Ni una ni otra posibilidad se puede realizar bajo el capitalismo, y en los dos casos por la misma raz\u00f3n: porque el capitalismo no puede legalizar situaciones sin dominio pol\u00edtico. La \u00fanica unificaci\u00f3n posible bajo el capitalismo ser\u00eda del mismo tipo que su \u00fanica realizaci\u00f3n posible del principio de las nacionalidades: la instauraci\u00f3n de un dominio que pretendiese ser uni\u00f3n sin igualdad. El gobierno de Estados Unidos lo habr\u00eda intentado al comienzo de la guerra fr\u00eda, si la URSS no hubiera conseguido construir ella tambi\u00e9n la bomba at\u00f3mica. Pero una voluntad resistente no puede seguir ese camino de integraci\u00f3n de la especie humana. Las peculiaridades nacionales o \u00e9tnicas, como las dem\u00e1s, tender\u00e1n a superarse, como las dem\u00e1s, por una v\u00eda de s\u00edntesis&#8230; [SLA: a continuaci\u00f3n viene un breve, dif\u00edcil y casi imposible pasaje sobre la forma de superaci\u00f3n de la peculiaridad \u00e9tnica que no he logrado transcribir]<\/p>\n<p>*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/p>\n<p>Ser\u00eda malo terminar una exposici\u00f3n, por te\u00f3rica que sea, sin aludir al menos, a la problem\u00e1tica propia. Malo moralmente y malo intelectualmente.<\/p>\n<p>La principal dificultad pr\u00e1ctica del tema nacional ha sido posiblemente su explotaci\u00f3n por las clases dominantes para tener sometidas a las clases dominadas. Francia y Castilla-Espa\u00f1a son seguramente los dos ejemplos hist\u00f3ricos m\u00e1s claros a este respecto.<\/p>\n<p>La distinci\u00f3n entre el hecho nacional y su fetichizaci\u00f3n patri\u00f3tico-imperialista es importante para no sucumbir a la propaganda patri\u00f3tica y pseudonacional burguesa. Pero lo esencial es darse cuenta de que el capitalismo no ha resuelto el problema nacional, que su principio es el del poder estatal, no el de las libertades nacionales. Hay que\u00a0 poner eso de manifiesto e impedir que la clase burguesa finja contar con un elemento de universalidad social del que carece. Esto es particularmente visible en el caso catal\u00e1n: la gran burgues\u00eda catalana no es sino un elemento m\u00e1s -casi tan importante como los grandes financieros vascos-\u00a0 en la alianza olig\u00e1rquica que dirige igualmente este pueblo y a los otros pueblos de la pen\u00ednsula, incluido el castellano. Igual que contribuy\u00f3 a financiar el ej\u00e9rcito de Franco durante la guerra civil, la gran burgues\u00eda catalana se opondr\u00e1 ma\u00f1ana al principio de autodeterminaci\u00f3n, al igual que a todo cambio democr\u00e1tico&#8230;\u201d<\/p>\n<p>[SLA: El manuscrito se interrumpe en este punto].<\/p>\n<p>11. Reserva de la UB, fondo Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p><b>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Le dije a L\u00f3pez Rod\u00f3 \u201cCatalu\u00f1a tiene el complejo de haber perdido la guerra civil\u201d. Replic\u00f3 \u00e9l sin ninguna vacilaci\u00f3n. \u201cPues yo soy catal\u00e1n y tengo la impresi\u00f3n clar\u00edsima de haberla ganado.\u201d<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Salvador P\u00e1niker, Segunda Memoria<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (Anti-Espa\u00f1a, 2). \u00a1Ay, Dios m\u00edo!. Tengo miedo de haberme vuelto tan hist\u00e9rico para ciertas cosas que ya es que no me van a aguantar ni las paredes. Me basta con que se me junte, por un lado, en el rabillo del ojo el tremolar de la m\u00e1s inocente rojigualda, limit\u00e1ndose acaso a celebrar la cobertura de aguas de una obra, por otro, ya de frente a la pupila, un cartel de toros de una corrida en Castell\u00f3n de la Plana todav\u00eda chorreando pegajosos y hasta obscenos goterones de engrudo blanquisucio y, en fin, para rematar, en el o\u00eddo cuatro o cinco compases de El gato mont\u00e9s o de Marcial, t\u00fa eres el m\u00e1s grande, all\u00e1 en la lejan\u00eda para que, literalmente, me prendan fuego cuerpo y alma a la vez en medio de la calle y clame a toda voz, no s\u00e9 si al cielo, a la tierra o al infierno, como si fuese mi \u00faltimo suspiro \u201c\u00a1\u00a1\u00a1Odio Espa\u00f1a !!!\u201d (Os juro, amigos, que no puedo m\u00e1s).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Rafael S\u00e1nchez Ferlosio, Vendr\u00e1n m\u00e1s a\u00f1os malos y nos har\u00e1n m\u00e1s ciegos, pp. 42-43.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-538","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-logica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/538","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=538"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/538\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}