{"id":544,"date":"2006-11-21T00:00:00","date_gmt":"2006-11-21T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=544"},"modified":"2020-02-28T09:27:03","modified_gmt":"2020-02-28T08:27:03","slug":"el-derecho-a-la-fiesta-y-a-la-lucha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=544","title":{"rendered":"Brasil: El derecho a la fiesta y a la lucha"},"content":{"rendered":"<p>ALAI AMLATINA, 30\/10\/2006, Rio de Janeiro.- Hace exactamente cuatro a\u00f1os atr\u00e1s celebr\u00e1bamos \u2013muchos de nosotros en la Avenida Paulista y otros tantos en el resto de Brasil y en el exterior-, por fin la victoria de Lula, la victoria del PT, la victoria de la izquierda. Nos encontr\u00e1bamos con tanta gente que exteriorizaba, en las l\u00e1grimas, en los gritos, tantas cosas reprimidas, que ven\u00edan de lo m\u00e1s profundo: el recuerdo de los compa\u00f1eros que no pudieron celebrar con nosotros el fin de las frustraciones acumuladas y que un gobierno, que hab\u00eda despedazado el pa\u00eds, terminaba por fin derrotado aquel d\u00eda.<\/p>\n<p>Celebr\u00e1bamos, pero con un trago amargo en la garganta. Sab\u00edamos que era nuestro gobierno, pero alguna cosa se nos escapaba. Gan\u00e1bamos, desped\u00edamos al gobierno Fernando Henrique Cardoso (FHC) con su derrota \u2013 lo m\u00e1s importante en aquel momento -, pero se cern\u00edan sombras sobre la victoria, que indicaban que ella se nos escapaba. De la \u201cCarta a los brasile\u00f1os\u201d a \u201cLulita, paz y amor\u201d, de Duda Mendon\u00e7a a Palocci, y &#8211; confirmando tristemente las sombras, Henrique Meirelles-, algo nos indicaba que nuestra victoria no era necesariamente nuestra victoria, la victoria de la izquierda, la victoria del anti-neoliberalismo, la victoria del \u201cotro mundo posible\u201d por el cual hab\u00edamos luchado tanto tiempo.<\/p>\n<p>Hab\u00edamos luchado contra las privatizaciones, hab\u00edamos luchado contra las (contra) reformas neoliberales, de menos Estado, menos pol\u00edticas sociales, menos reglamentaci\u00f3n, menos derechos laborales, menos empleos formales, menos soberan\u00eda, menos esfera p\u00fablica, menos educaci\u00f3n p\u00fablica, menos cultura p\u00fablica. Hab\u00edamos luchado contra la cesaci\u00f3n de los derechos de los trabajadores, de los jubilados, de los trabajadores sin tierra, de las universidades p\u00fablicas, de la salud p\u00fablica. Hab\u00edamos resistido y en aquel d\u00eda sent\u00edamos que, a pesar de todo lo que se hab\u00eda dilapidado del pa\u00eds, hab\u00edamos derrotado al proyecto neoliberal de FHC, hab\u00edamos triunfado.<\/p>\n<p>El d\u00eda de la posesi\u00f3n y del discurso de Lula en Brasilia parec\u00eda el punto de llegada de m\u00e1s de una d\u00e9cada de luchas de resistencia, en las que Brasil se hab\u00eda vuelto depositario de las esperanzas de la izquierda de todo el mundo. El Brasil de Lula, del PT, del MST, de la CUT, de Porto Alegre, del presupuesto participativo, del Foro Social Mundial.<\/p>\n<p>Nuestras desconfianzas se confirmaron con m\u00e1s rapidez de lo que supon\u00edamos. Henrique Meirelles, la continuaci\u00f3n de las tasas de inter\u00e9s y el super\u00e1vit primario, constitu\u00edan las puntas de un iceberg m\u00e1s profundo: la continuaci\u00f3n del modelo econ\u00f3mico heredado de FHC. Al principio, se la llam\u00f3 la \u201cherencia maldita\u201d. Pero no fue abierta como paquete, para mostrar al Brasil deshecho y rehecho como Bolsa de Valores en las manos de los tucanes-pefelistas, el Brasil de la privatizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n y de la cultura, el del mayor esc\u00e1ndalo de la historia del pa\u00eds con la privatizaci\u00f3n de las estatales \u2013 saneadas con el dinero p\u00fablico del Banco Nacional de Desenvolvimento Econ\u00f4mico e Social (BNDES), para luego ser vendidas a precios rid\u00edculos de nuevo con recursos p\u00fablicos del BNDES.<\/p>\n<p>En nombre de la superaci\u00f3n de esa \u201cherencia\u201d nos fue impuesta una (contra) reforma de las pensiones, que desat\u00f3 un fatal desencuentro entre los movimientos sociales y el gobierno, porque se\u00f1alaba el camino de \u201creconquistar la confianza del mercado\u201d a expensas de los derechos sociales de los trabajadores. Nuestro gobierno hac\u00eda lo que se lleg\u00f3 a decir que har\u00edamos, \u201clo que FHC no hab\u00eda tenido coraje de hacer\u201d, sin decir que era porque no tuvo fuerza, por la resistencia que le opusimos.<\/p>\n<p>No tard\u00f3 mucho para que el modelo \u2013denominado al comienzo la \u201cherencia maldita\u201d \u2013 fuese perennizado, con el mantenimiento de las tasas de inter\u00e9s reales m\u00e1s altas del mundo, con un super\u00e1vit primario m\u00e1s alto que el definido por el FMI, con la dictadura de las \u201ccompensaciones\u201d de recursos a cargo del equipo econ\u00f3mico, que pas\u00f3 a tener el poder de definir cuantos recursos se destinar\u00edan (o no) para las pol\u00edticas sociales, cu\u00e1l ser\u00eda el aumento posible del salario m\u00ednimo y todo lo que deber\u00eda ser la referencia central del gobierno, para poder cumplir la \u201cprioridad de lo social\u201d, aspecto por el cual hab\u00eda sido elegido.<\/p>\n<p>De esta manera se perpetu\u00f3 el modelo, luego se afirm\u00f3 que esto era el mejor, se<br \/>\nagradeci\u00f3 al antecesor de Lula por la herencia &#8211; a partir de all\u00ed rebautizada de bendita &#8211; que hab\u00eda dejado y se afirm\u00f3 que \u201csi yo tuviese diez a\u00f1os, diez a\u00f1os mantendr\u00eda este super\u00e1vit primario\u201d. Acompa\u00f1aba a esta pol\u00edtica, un discurso desmovilizador, de auto-complacencia, que no se\u00f1alaba cu\u00e1les eran los adversarios, los que hab\u00edan generado el pa\u00eds m\u00e1s injusto del mundo, que llev\u00f3 a Lula a la Presidencia para redimirlo y no para mantenerlo.<\/p>\n<p>Nunca sentimos tanta amargura. Porque una cosa era ver al pa\u00eds despedazado por los que nos hab\u00edan derrotado, otra era ver un equipo en el Banco Central, completamente ajeno a toda la tradici\u00f3n de los economistas del PT, atribuirse el derecho de predominar sobre lo dio notoriedad al PT: sus pol\u00edticas sociales. Otra cosa era ver a los grandes empresarios imponer sus intereses ligados a los agro-negocios-exportadores, de diseminaci\u00f3n de los transg\u00e9nicos, sobre los de los sin tierra, la reforma agraria, la econom\u00eda familiar, la autosuficiencia alimentaria en nuestro gobierno. Otra cosa era ver a las radios comunitarias reprimidas en lugar de ser apoyadas, la prensa alternativa sobrevivir a duras penas, mientras el gobierno continuaba alimentando a los grandes monopolios anti-democr\u00e1ticos de los mass media privados. Otra cosa era ver a los softwares alternativos subestimados o excluidos en favor de los grandes lobbies de las corporaciones privadas. Todo eso, por nuestro gobierno.<\/p>\n<p>Fue duro, fue muy duro. Quiz\u00e1s hubiese sido m\u00e1s f\u00e1cil \u2013 si todo fuese pensado desde el punto de vista de la biograf\u00eda individual de cada uno \u2013 haber roto, haberse ido, haber dicho todo lo que lo gobierno merec\u00eda o\u00edr, en todos los tonos y sonidos. Pero habr\u00eda significado decir que hab\u00edamos sido irremediablemente derrotados, que todo lo que hab\u00edamos hecho en las d\u00e9cadas anteriores hab\u00eda desembocado en una inmensa derrota. Habr\u00eda significado abandonar las trincheras de lucha que hab\u00edamos construido con tanto esfuerzo y sacrificio.<\/p>\n<p>Ganas no faltaban. En ciertos momentos habr\u00eda sido mucho m\u00e1s f\u00e1cil dejar que corran sueltas las palabras, adherir a la teor\u00eda de la \u201ctraici\u00f3n\u201d, refugiarnos en las denuncias y abandonar la posibilidad de construir una alternativa concreta.<\/p>\n<p>Como si no fuese suficiente todo eso, vinieron los \u201cesc\u00e1ndalos\u201d: Waldomiro Diniz, Roberto J\u00e9ferson, el \u00abmensualazo\u00bb, las \u201csanguijuelas\u201d: cada uno como un nuevo pu\u00f1al en nuestro coraz\u00f3n. La imagen \u00e9tica del PT, construida como la ni\u00f1a de nuestros ojos, era revertida. Nos volv\u00edamos el partido de los \u201cmayores esc\u00e1ndalos de la historia del pa\u00eds\u201d. La palabra \u201cpetista\u201d pasaba a ser revestida de una imagen de desconfianza y de \u201ccorrupci\u00f3n\u201d. Nada peor pod\u00eda acontecer a un partido que hab\u00eda nacido, crecido, fortalecido y se hab\u00eda vuelto victorioso con las banderas de la \u201cjusticia social y de la \u00e9tica en la pol\u00edtica\u201d. No \u00e9ramos fieles ni a la una ni a la otra.<\/p>\n<p>Sin embargo no nos fuimos. Nos quedamos. Seguimos intentando encontrar los hilos para retomar el camino del que nos hab\u00edamos desviado. Sab\u00edamos que los grandes enfrentamientos todav\u00eda estaban por darse. Sab\u00edamos que nuestra pol\u00edtica externa era la correcta y se hab\u00eda vuelto esencial para el continente, ahora lleno de gobiernos progresistas, como nunca en la historia de Am\u00e9rica Latina. Sab\u00edamos que nos pod\u00edamos enorgullecer de Petrobr\u00e1s \u2013 que casi se hab\u00eda tornado en Petrobrax en las manos criminales de los tucanes -, de la autosuficiencia en materia petrolera, de que una de las mayores empresas del mundo hab\u00eda alejado a Brasil de la crisis del petr\u00f3leo a trav\u00e9s de una tecnolog\u00eda de investigaci\u00f3n y extracci\u00f3n de petr\u00f3leo en aguas profundas, con tecnolog\u00eda nacional y p\u00fablica.<\/p>\n<p>Sab\u00edamos que la privatizaci\u00f3n en la educaci\u00f3n, que hab\u00eda hecho proliferar facultades y universidades privadas como verdaderos centro comerciales que vend\u00edan educaci\u00f3n como Big Mac, hab\u00eda terminado. Que se fortalec\u00edan las universidades p\u00fablicas, que pas\u00e1bamos a tener, por primera vez, pol\u00edticas p\u00fablicas de cultura, abiertas a la creatividad y a la diversidad popular. Que Lula no era FHC, que el PT no era el PSDB. Que los movimientos sociales no eran ya criminalizados y reprimidos. Que la relaci\u00f3n con Venezuela, Bolivia, Cuba, Argentina y Uruguay era de hermandad y no de prejuicios de quien mira hacia el Norte y hacia fuera. Que el ALCA hab\u00eda sido quebrado y derrotado por nuestra pol\u00edtica externa. Que Brasil hab\u00eda sido el principal responsable de la reaparici\u00f3n del Sur del mundo en el escenario internacional con el Grupo de los 20 y las alianzas con Sud\u00e1frica e India. Que las pol\u00edticas sociales del gobierno, pese a no ser las que hist\u00f3ricamente hab\u00edan caracterizado al PT, cambiaban, por primera vez las manecillas de la desigualdad \u2013 la mayor del mundo, el mayor desaf\u00edo de la historia brasile\u00f1a \u2013 en el sentido positivo. Que no solo por solidaridad con la amplia mayor\u00eda de los brasile\u00f1os \u2013 pobres, miserables, excluidos, discriminados, humillados y ofendidos secularmente -, ten\u00edamos que valorizar esas pol\u00edticas sociales.<\/p>\n<p>Nos quedamos tambi\u00e9n porque sab\u00edamos que irse ser\u00eda volver a caer en la vieja e inf\u00e9rtil tentaci\u00f3n del refugio en el doctrinarismo, camino justamente que el PT se hab\u00eda propuesto superar. Ello ser\u00eda reanudar el viejo circulo de S\u00edsifo, interminable proceso de avances, victoria, \u201ctraici\u00f3n\u201d y reanudaci\u00f3n de la resistencia. Como una tragedia griega que hab\u00eda condenado a la izquierda a tener raz\u00f3n, pero siempre a ser derrotada A tener verg\u00fcenza y desconfianza de la izquierda que triunfa. De los desaf\u00edos que la construcci\u00f3n de una hegemon\u00eda alternativa pone frente a nosotros.<\/p>\n<p>Vali\u00f3 la pena habernos quedado, haber continuado en la lucha, haber cre\u00eddo que este es el mejor espacio de lucha, de acumulaci\u00f3n de fuerzas, de construcci\u00f3n de alternativas para Brasil. No porque hayamos triunfado en las elecciones. Claro que tambi\u00e9n por ello. Porque derrotamos al gran monopolio privado de los mass media, demostrando que es posible e indispensable construir formas democr\u00e1ticas de expresi\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica, quit\u00e1ndola de las manos oligop\u00f3licas de las cuatro familias que se cre\u00edan due\u00f1as de lo que se piensa en Brasil. Claro que porque derrotamos el bloque tucano-pefelista \u2013 y de carambola mandamos a la jubilaci\u00f3n pol\u00edtica a Tasso Jereissatti, a la ACM, Jorge Bornhausen, a FHC -, derrotamos la derecha.<\/p>\n<p>Pero sobre todo porque recuperamos la posibilidad de construir ese \u201cotro Brasil\u201d, camino que parec\u00eda clausurado por tanto super\u00e1vit fiscal, tasas de inter\u00e9s exorbitantes y tantas denuncias. Nos recuperamos, en especial en la segunda vuelta, porque llamamos la derecha, derecha. Hablamos un poco de las desgracias que ellos causaron a Brasil: por fin abrimos el dossier de la \u201cherencia maldita\u201d. Criminalizamos las privatizaciones, posibilitando que apareciese a la superficie la condena mayoritaria de los brasile\u00f1os a un proceso embellecido y sacralizado por los mass media y por los emisarios del gran capital privado dentro de ella. Porque apelamos a la movilizaci\u00f3n popular, porque hicimos una campa\u00f1a de izquierda en la segunda vuelta. Porque comparamos el gobierno de ellos con el nuestro que, incluso con todas sus flojeras, se mostr\u00f3 incuestionablemente superior al de ellos. Fue eso lo que triunf\u00f3. Triunfamos por lo que cambiamos, no por lo que mantuvimos. Ganamos porque nos mostramos diferentes y no iguales a ellos.<\/p>\n<p>Celebramos ahora de nuevo, en la Avenida Paulista y en muchos otros sitios y sobre todo en esos millones de casas de beneficiados de la Bolsa Familia, de la electrificaci\u00f3n rural, de los microcr\u00e9ditos, del aumento del salario m\u00ednimo, que sobre todo los dignifica, al sentirse tomados en cuenta y representados. Es en esas casas donde nunca se dud\u00f3 que este gobierno es mejor que todos los otros. Que nos hab\u00edan dado la lecci\u00f3n de la tenacidad y de la resistencia contra las campa\u00f1as terroristas de los mass media.<\/p>\n<p>Celebramos con el mismo trago amargo en la garganta, pero con esperanza y con m\u00e1s confianza. Celebramos el derecho de tener otra oportunidad. Celebramos la fuerza que conseguimos construir y reconstruir. Celebramos el derecho de salir de la pol\u00edtica econ\u00f3mica conservadora que impidi\u00f3 el crecimiento econ\u00f3mico y que podr\u00eda bloquear la extensi\u00f3n del crecimiento social en caso que perdure la dictadura de las \u201ccompensaciones\u201d de recursos. Celebramos el derecho de desterrar esa maldita expresi\u00f3n \u2013 \u201ccompensaci\u00f3n\u201d \u2013 del vocabulario pol\u00edtico del gobierno.<\/p>\n<p>Celebramos el derecho a reabrir espacios de lucha y de esperanza que nuestros errores hab\u00edan amenazado con cerrarlos. Celebramos porque conseguimos salvarnos de una derrota que habr\u00eda condenado a la izquierda \u2013 y con ella, al pa\u00eds \u2013 a muchos a\u00f1os de nuevos retrocesos. Celebramos porque bloqueamos la posibilidad de regresiones en Am\u00e9rica Latina y seguimos sum\u00e1ndonos a los procesos de integraci\u00f3n. Celebramos porque en este momento firmamos un acuerdo con Bolivia, demostrando que el camino del di\u00e1logo y del entendimiento con los pa\u00edses amigos es el camino correcto.<\/p>\n<p>No fue f\u00e1cil mantener la dignidad y esperanza, incluso durante la campa\u00f1a. Pero resistimos, con dignidad, hasta que triunfamos. Y reconquistamos el derecho a la esperanza. Sobre todo en la segunda vuelta, con una campa\u00f1a de izquierda, de reivindicar el Brasil que queremos, se\u00f1alando los enemigos de un Brasil justo y solidario: las fuerzas pol\u00edticas, medi\u00e1ticas, econ\u00f3micas, las elites tradicionales.<\/p>\n<p>Ganamos el derecho a luchar, a luchar por un gobierno que por fin promueva la prioridad de lo social, que sea un gobierno posneoliberal, trabaje por la construcci\u00f3n de una democracia con alma social.<\/p>\n<p>Celebremos, porque merecemos la victoria, a pesar de nuestros errores. Pero para estar a la altura de nuestra victoria, tenemos que hacer de ella una victoria de la izquierda. Una victoria que est\u00e9 a la altura del emocionante apoyo que el gobierno recibi\u00f3, a lo largo de toda la campa\u00f1a, de los m\u00e1s pobres, de los m\u00e1s marginados, de los que constituyen la amplia mayor\u00eda de los brasile\u00f1os, de los que trabajan m\u00e1s y ganan menos. De los que supieron, como nadie, resistir al torrente de propaganda que los mass media difundieron sobre todos. Hacer del nuevo gobierno, ante todo el gobierno de ellos. De todos los brasile\u00f1os, pero sobre todo de los que siempre hab\u00edan sido marginados, excluidos, reprimidos, que siempre vivieron y murieron sobreviviendo, en el anonimato, en el silencio, en el abandono.<\/p>\n<p>Celebremos, pero juremos nunca m\u00e1s dejar que nuestro gobierno se desv\u00ede del camino del desarrollo econ\u00f3mico y social, de las pol\u00edticas de universalizaci\u00f3n de los derechos, de democratizaci\u00f3n de los mass media, de socializaci\u00f3n de la pol\u00edtica y del poder. Nunca m\u00e1s aceptemos que nuestro gobierno se confunda con el gobierno de los otros, haga y diga lo que los otros dijeron, leg\u00e1ndonos la \u201cherencia maldita\u201d.<\/p>\n<p>Celebremos y reanudemos la lucha, en condiciones mejores, por ese \u201cotro Brasil posible\u201d que est\u00e1 al alcance de nosotros, del gobierno, del PT, de la izquierda, de los movimientos sociales, de la intelectualidad cr\u00edtica, de la militancia pol\u00edtica y cultural. De esa lucha depende el segundo gobierno Lula, que conquistamos con mucho sufrimiento y tenacidad.<\/p>\n<p>Supimos decir \u201cNo a la derecha\u201d, sepamos decir \u201cFHC nunca m\u00e1s\u201d, sepamos construir la \u201cprioridad de lo social\u201d, sepamos derrotar a la derecha en todos los planos, sepamos construir un Brasil justo, solidario, democr\u00e1tico y humanista. Para volver a celebrar de aqu\u00ed a cuatro a\u00f1os, sin tragos amargos, sin desconfianza, con el coraz\u00f3n y la mente orgullosos del pa\u00eds que supimos construir. (Traducci\u00f3n ALAI)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Brasil:  El derecho a la fiesta y a la lucha   Emir Sader   ALAI AMLATINA, 30\/10\/2006, Rio de Janeiro.- Hace exactamente cuatro a\u00f1os atr\u00e1s celebr\u00e1bamos \u2013muchos de nosotros en la Avenida Paulista y otros tantos en el resto de Brasil y en el exterior-, por fin la victoria de Lula, la victoria del PT, la victoria de la izquierda. Nos encontr\u00e1bamos con tanta gente que exteriorizaba, en las l\u00e1grimas, en los gritos, tantas cosas reprimidas, que ven\u00edan de lo m\u00e1s profundo: el recuerdo de los compa\u00f1eros que no pudieron celebrar con nosotros el fin de las frustraciones acumuladas y que un gobierno, que hab\u00eda despedazado el pa\u00eds, terminaba por fin derrotado aquel d\u00eda.   Celebr\u00e1bamos, pero con un trago amargo en la garganta. Sab\u00edamos que era nuestro gobierno, pero alguna cosa se nos escapaba. Gan\u00e1bamos, desped\u00edamos al gobierno Fernando Henrique Cardoso (FHC) con su derrota \u2013 lo m\u00e1s importante en aquel momento -, pero se cern\u00edan sombras sobre la victoria, que indicaban que ella se nos escapaba. De la \u201cCarta a los brasile\u00f1os\u201d a \u201cLulita, paz y amor\u201d, de Duda Mendon\u00e7a a Palocci, y &#8211; confirmando tristemente las sombras, Henrique Meirelles-, algo nos indicaba que nuestra victoria no era necesariamente nuestra victoria, la victoria de la izquierda, la victoria del anti-neoliberalismo, la victoria del \u201cotro mundo posible\u201d por el cual hab\u00edamos luchado tanto tiempo.   Hab\u00edamos luchado contra las privatizaciones, hab\u00edamos luchado contra las (contra) reformas neoliberales, de menos Estado, menos pol\u00edticas sociales, menos reglamentaci\u00f3n, menos derechos laborales, menos empleos formales, menos soberan\u00eda, menos esfera p\u00fablica, menos educaci\u00f3n p\u00fablica, menos cultura p\u00fablica. Hab\u00edamos luchado contra la cesaci\u00f3n de los derechos de los trabajadores, de los jubilados, de los trabajadores sin tierra, de las universidades p\u00fablicas, de la salud p\u00fablica. Hab\u00edamos resistido y en aquel d\u00eda sent\u00edamos que, a pesar de todo lo que se hab\u00eda dilapidado del pa\u00eds, hab\u00edamos derrotado al proyecto neoliberal de FHC, hab\u00edamos triunfado.   El d\u00eda de la posesi\u00f3n y del discurso de Lula en Brasilia parec\u00eda el punto de llegada de m\u00e1s de una d\u00e9cada de luchas de resistencia, en las que Brasil se hab\u00eda vuelto depositario de las esperanzas de la izquierda de todo el mundo. El Brasil de Lula, del PT, del MST, de la CUT, de Porto Alegre, del presupuesto participativo, del Foro Social Mundial.   Nuestras desconfianzas se confirmaron con m\u00e1s rapidez de lo que supon\u00edamos. Henrique Meirelles, la continuaci\u00f3n de las tasas de inter\u00e9s y el super\u00e1vit primario, constitu\u00edan las puntas de un iceberg m\u00e1s profundo: la continuaci\u00f3n del modelo econ\u00f3mico heredado de FHC. Al principio, se la llam\u00f3 la \u201cherencia maldita\u201d. Pero no fue abierta como paquete, para mostrar al Brasil deshecho y rehecho como Bolsa de Valores en las manos de los tucanes-pefelistas, el Brasil de la privatizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n y de la cultura, el del mayor esc\u00e1ndalo de la historia del pa\u00eds con la privatizaci\u00f3n de las estatales \u2013 saneadas con el dinero p\u00fablico del Banco Nacional de Desenvolvimento Econ\u00f4mico e Social (BNDES), para luego ser vendidas a precios rid\u00edculos de nuevo con recursos p\u00fablicos del BNDES.   En nombre de la superaci\u00f3n de esa \u201cherencia\u201d nos fue impuesta una (contra) reforma de las pensiones, que desat\u00f3 un fatal desencuentro entre los movimientos sociales y el gobierno, porque se\u00f1alaba el camino de \u201creconquistar la confianza del mercado\u201d a expensas de los derechos sociales de los trabajadores. Nuestro gobierno hac\u00eda lo que se lleg\u00f3 a decir que har\u00edamos, \u201clo que FHC no hab\u00eda tenido coraje de hacer\u201d, sin decir que era porque no tuvo fuerza, por la resistencia que le opusimos.   No tard\u00f3 mucho para que el modelo \u2013denominado al comienzo la \u201cherencia maldita\u201d \u2013 fuese perennizado, con el mantenimiento de las tasas de inter\u00e9s reales m\u00e1s altas del mundo, con un super\u00e1vit primario m\u00e1s alto que el definido por el FMI, con la dictadura de las \u201ccompensaciones\u201d de recursos a cargo del equipo econ\u00f3mico, que pas\u00f3 a tener el poder de definir cuantos recursos se destinar\u00edan (o no) para las pol\u00edticas sociales, cu\u00e1l ser\u00eda el aumento posible del salario m\u00ednimo y todo lo que deber\u00eda ser la referencia central del gobierno, para poder cumplir la \u201cprioridad de lo social\u201d, aspecto por el cual hab\u00eda sido elegido.   De esta manera se perpetu\u00f3 el modelo, luego se afirm\u00f3 que esto era el mejor, se  agradeci\u00f3 al antecesor de Lula por la herencia &#8211; a partir de all\u00ed rebautizada de bendita &#8211; que hab\u00eda dejado y se afirm\u00f3 que \u201csi yo tuviese diez a\u00f1os, diez a\u00f1os mantendr\u00eda este super\u00e1vit primario\u201d. Acompa\u00f1aba a esta pol\u00edtica, un discurso desmovilizador, de auto-complacencia, que no se\u00f1alaba cu\u00e1les eran los adversarios, los que hab\u00edan generado el pa\u00eds m\u00e1s injusto del mundo, que llev\u00f3 a Lula a la Presidencia para redimirlo y no para mantenerlo.   Nunca sentimos tanta amargura. Porque una cosa era ver al pa\u00eds despedazado por los que nos hab\u00edan derrotado, otra era ver un equipo en el Banco Central, completamente ajeno a toda la tradici\u00f3n de los economistas del PT, atribuirse el derecho de predominar sobre lo dio notoriedad al PT: sus pol\u00edticas sociales. Otra cosa era ver a los grandes empresarios imponer sus intereses ligados a los agro-negocios-exportadores, de diseminaci\u00f3n de los transg\u00e9nicos, sobre los de los sin tierra, la reforma agraria, la econom\u00eda familiar, la autosuficiencia alimentaria en nuestro gobierno. Otra cosa era ver a las radios comunitarias reprimidas en lugar de ser apoyadas, la prensa alternativa sobrevivir a duras penas, mientras el gobierno continuaba alimentando a los grandes monopolios anti-democr\u00e1ticos de los mass media privados. Otra cosa era ver a los softwares alternativos subestimados o excluidos en favor de los grandes lobbies de las corporaciones privadas. Todo eso, por nuestro gobierno.   Fue duro, fue muy duro. Quiz\u00e1s hubiese sido m\u00e1s f\u00e1cil \u2013 si todo fuese pensado desde el punto de vista de la biograf\u00eda individual de cada uno \u2013 haber roto, haberse ido, haber dicho todo lo que lo gobierno merec\u00eda o\u00edr, en todos los tonos y sonidos. Pero habr\u00eda significado decir que hab\u00edamos sido irremediablemente derrotados, que todo lo que hab\u00edamos hecho en las d\u00e9cadas anteriores hab\u00eda desembocado en una inmensa derrota. Habr\u00eda significado abandonar las trincheras de lucha que hab\u00edamos construido con tanto esfuerzo y sacrificio.   Ganas no faltaban. En ciertos momentos habr\u00eda sido mucho m\u00e1s f\u00e1cil dejar que corran sueltas las palabras, adherir a la teor\u00eda de la \u201ctraici\u00f3n\u201d, refugiarnos en las denuncias y abandonar la posibilidad de construir una alternativa concreta.   Como si no fuese suficiente todo eso, vinieron los \u201cesc\u00e1ndalos\u201d: Waldomiro Diniz, Roberto J\u00e9ferson, el &quot;mensualazo&quot;, las \u201csanguijuelas\u201d: cada uno como un nuevo pu\u00f1al en nuestro coraz\u00f3n. La imagen \u00e9tica del PT, construida como la ni\u00f1a de nuestros ojos, era revertida. Nos volv\u00edamos el partido de los \u201cmayores esc\u00e1ndalos de la historia del pa\u00eds\u201d. La palabra \u201cpetista\u201d pasaba a ser revestida de una imagen de desconfianza y de \u201ccorrupci\u00f3n\u201d. Nada peor pod\u00eda acontecer a un partido que hab\u00eda nacido, crecido, fortalecido y se hab\u00eda vuelto victorioso con las banderas de la \u201cjusticia social y de la \u00e9tica en la pol\u00edtica\u201d. No \u00e9ramos fieles ni a la una ni a la otra.   Sin embargo no nos fuimos. Nos quedamos. Seguimos intentando encontrar los hilos para retomar el camino del que nos hab\u00edamos desviado. Sab\u00edamos que los grandes enfrentamientos todav\u00eda estaban por darse. Sab\u00edamos que nuestra pol\u00edtica externa era la correcta y se hab\u00eda vuelto esencial para el continente, ahora lleno de gobiernos progresistas, como nunca en la historia de Am\u00e9rica Latina. Sab\u00edamos que nos pod\u00edamos enorgullecer de Petrobr\u00e1s \u2013 que casi se hab\u00eda tornado en Petrobrax en las manos criminales de los tucanes -, de la autosuficiencia en materia petrolera, de que una de las mayores empresas del mundo hab\u00eda alejado a Brasil de la crisis del petr\u00f3leo a trav\u00e9s de una tecnolog\u00eda de investigaci\u00f3n y extracci\u00f3n de petr\u00f3leo en aguas profundas, con tecnolog\u00eda nacional y p\u00fablica.   Sab\u00edamos que la privatizaci\u00f3n en la educaci\u00f3n, que hab\u00eda hecho proliferar facultades y universidades privadas como verdaderos centro comerciales que vend\u00edan educaci\u00f3n como Big Mac, hab\u00eda terminado. Que se fortalec\u00edan las universidades p\u00fablicas, que pas\u00e1bamos a tener, por primera vez, pol\u00edticas p\u00fablicas de cultura, abiertas a la creatividad y a la diversidad popular. Que Lula no era FHC, que el PT no era el PSDB. Que los movimientos sociales no eran ya criminalizados y reprimidos. Que la relaci\u00f3n con Venezuela, Bolivia, Cuba, Argentina y Uruguay era de hermandad y no de prejuicios de quien mira hacia el Norte y hacia fuera. Que el ALCA hab\u00eda sido quebrado y derrotado por nuestra pol\u00edtica externa. Que Brasil hab\u00eda sido el principal responsable de la reaparici\u00f3n del Sur del mundo en el escenario internacional con el Grupo de los 20 y las alianzas con Sud\u00e1frica e India. Que las pol\u00edticas sociales del gobierno, pese a no ser las que hist\u00f3ricamente hab\u00edan caracterizado al PT, cambiaban, por primera vez las manecillas de la desigualdad \u2013 la mayor del mundo, el mayor desaf\u00edo de la historia brasile\u00f1a \u2013 en el sentido positivo. Que no solo por solidaridad con la amplia mayor\u00eda de los brasile\u00f1os \u2013 pobres, miserables, excluidos, discriminados, humillados y ofendidos secularmente -, ten\u00edamos que valorizar esas pol\u00edticas sociales.   Nos quedamos tambi\u00e9n porque sab\u00edamos que irse ser\u00eda volver a caer en la vieja e inf\u00e9rtil tentaci\u00f3n del refugio en el doctrinarismo, camino justamente que el PT se hab\u00eda propuesto superar. Ello ser\u00eda reanudar el viejo circulo de S\u00edsifo, interminable proceso de avances, victoria, \u201ctraici\u00f3n\u201d y reanudaci\u00f3n de la resistencia. Como una tragedia griega que hab\u00eda condenado a la izquierda a tener raz\u00f3n, pero siempre a ser derrotada A tener verg\u00fcenza y desconfianza de la izquierda que triunfa. De los desaf\u00edos que la construcci\u00f3n de una hegemon\u00eda alternativa pone frente a nosotros.   Vali\u00f3 la pena habernos quedado, haber continuado en la lucha, haber cre\u00eddo que este es el mejor espacio de lucha, de acumulaci\u00f3n de fuerzas, de construcci\u00f3n de alternativas para Brasil. No porque hayamos triunfado en las elecciones. Claro que tambi\u00e9n por ello. Porque derrotamos al gran monopolio privado de los mass media, demostrando que es posible e indispensable construir formas democr\u00e1ticas de expresi\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica, quit\u00e1ndola de las manos oligop\u00f3licas de las cuatro familias que se cre\u00edan due\u00f1as de lo que se piensa en Brasil. Claro que porque derrotamos el bloque tucano-pefelista \u2013 y de carambola mandamos a la jubilaci\u00f3n pol\u00edtica a Tasso Jereissatti, a la ACM, Jorge Bornhausen, a FHC -, derrotamos la derecha.   Pero sobre todo porque recuperamos la posibilidad de construir ese \u201cotro Brasil\u201d, camino que parec\u00eda clausurado por tanto super\u00e1vit fiscal, tasas de inter\u00e9s exorbitantes y tantas denuncias. Nos recuperamos, en especial en la segunda vuelta, porque llamamos la derecha, derecha. Hablamos un poco de las desgracias que ellos causaron a Brasil: por fin abrimos el dossier de la \u201cherencia maldita\u201d. Criminalizamos las privatizaciones, posibilitando que apareciese a la superficie la condena mayoritaria de los brasile\u00f1os a un proceso embellecido y sacralizado por los mass media y por los emisarios del gran capital privado dentro de ella. Porque apelamos a la movilizaci\u00f3n popular, porque hicimos una campa\u00f1a de izquierda en la segunda vuelta. Porque comparamos el gobierno de ellos con el nuestro que, incluso con todas sus flojeras, se mostr\u00f3 incuestionablemente superior al de ellos. Fue eso lo que triunf\u00f3. Triunfamos por lo que cambiamos, no por lo que mantuvimos. Ganamos porque nos mostramos diferentes y no iguales a ellos.   Celebramos ahora de nuevo, en la Avenida Paulista y en muchos otros sitios y sobre todo en esos millones de casas de beneficiados de la Bolsa Familia, de la electrificaci\u00f3n rural, de los microcr\u00e9ditos, del aumento del salario m\u00ednimo, que sobre todo los dignifica, al sentirse tomados en cuenta y representados. Es en esas casas donde nunca se dud\u00f3 que este gobierno es mejor que todos los otros. Que nos hab\u00edan dado la lecci\u00f3n de la tenacidad y de la resistencia contra las campa\u00f1as terroristas de los mass media.   Celebramos con el mismo trago amargo en la garganta, pero con esperanza y con m\u00e1s confianza. Celebramos el derecho de tener otra oportunidad. Celebramos la fuerza que conseguimos construir y reconstruir. Celebramos el derecho de salir de la pol\u00edtica econ\u00f3mica conservadora que impidi\u00f3 el crecimiento econ\u00f3mico y que podr\u00eda bloquear la extensi\u00f3n del crecimiento social en caso que perdure la dictadura de las \u201ccompensaciones\u201d de recursos. Celebramos el derecho de desterrar esa maldita expresi\u00f3n \u2013 \u201ccompensaci\u00f3n\u201d \u2013 del vocabulario pol\u00edtico del gobierno.   Celebramos el derecho a reabrir espacios de lucha y de esperanza que nuestros errores hab\u00edan amenazado con cerrarlos. Celebramos porque conseguimos salvarnos de una derrota que habr\u00eda condenado a la izquierda \u2013 y con ella, al pa\u00eds \u2013 a muchos a\u00f1os de nuevos retrocesos. Celebramos porque bloqueamos la posibilidad de regresiones en Am\u00e9rica Latina y seguimos sum\u00e1ndonos a los procesos de integraci\u00f3n. Celebramos porque en este momento firmamos un acuerdo con Bolivia, demostrando que el camino del di\u00e1logo y del entendimiento con los pa\u00edses amigos es el camino correcto.   No fue f\u00e1cil mantener la dignidad y esperanza, incluso durante la campa\u00f1a. Pero resistimos, con dignidad, hasta que triunfamos. Y reconquistamos el derecho a la esperanza. Sobre todo en la segunda vuelta, con una campa\u00f1a de izquierda, de reivindicar el Brasil que queremos, se\u00f1alando los enemigos de un Brasil justo y solidario: las fuerzas pol\u00edticas, medi\u00e1ticas, econ\u00f3micas, las elites tradicionales.   Ganamos el derecho a luchar, a luchar por un gobierno que por fin promueva la prioridad de lo social, que sea un gobierno posneoliberal, trabaje por la construcci\u00f3n de una democracia con alma social.   Celebremos, porque merecemos la victoria, a pesar de nuestros errores. Pero para estar a la altura de nuestra victoria, tenemos que hacer de ella una victoria de la izquierda. Una victoria que est\u00e9 a la altura del emocionante apoyo que el gobierno recibi\u00f3, a lo largo de toda la campa\u00f1a, de los m\u00e1s pobres, de los m\u00e1s marginados, de los que constituyen la amplia mayor\u00eda de los brasile\u00f1os, de los que trabajan m\u00e1s y ganan menos. De los que supieron, como nadie, resistir al torrente de propaganda que los mass media difundieron sobre todos. Hacer del nuevo gobierno, ante todo el gobierno de ellos. De todos los brasile\u00f1os, pero sobre todo de los que siempre hab\u00edan sido marginados, excluidos, reprimidos, que siempre vivieron y murieron sobreviviendo, en el anonimato, en el silencio, en el abandono.   Celebremos, pero juremos nunca m\u00e1s dejar que nuestro gobierno se desv\u00ede del camino del desarrollo econ\u00f3mico y social, de las pol\u00edticas de universalizaci\u00f3n de los derechos, de democratizaci\u00f3n de los mass media, de socializaci\u00f3n de la pol\u00edtica y del poder. Nunca m\u00e1s aceptemos que nuestro gobierno se confunda con el gobierno de los otros, haga y diga lo que los otros dijeron, leg\u00e1ndonos la \u201cherencia maldita\u201d.   Celebremos y reanudemos la lucha, en condiciones mejores, por ese \u201cotro Brasil posible\u201d que est\u00e1 al alcance de nosotros, del gobierno, del PT, de la izquierda, de los movimientos sociales, de la intelectualidad cr\u00edtica, de la militancia pol\u00edtica y cultural. De esa lucha depende el segundo gobierno Lula, que conquistamos con mucho sufrimiento y tenacidad.   Supimos decir \u201cNo a la derecha\u201d, sepamos decir \u201cFHC nunca m\u00e1s\u201d, sepamos construir la \u201cprioridad de lo social\u201d, sepamos derrotar a la derecha en todos los planos, sepamos construir un Brasil justo, solidario, democr\u00e1tico y humanista. Para volver a celebrar de aqu\u00ed a cuatro a\u00f1os, sin tragos amargos, sin desconfianza, con el coraz\u00f3n y la mente orgullosos del pa\u00eds que supimos construir. (Traducci\u00f3n ALAI)<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-544","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-america-latina"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/544","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=544"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/544\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=544"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=544"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=544"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}