{"id":546,"date":"2006-11-26T00:00:00","date_gmt":"2006-11-26T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=546"},"modified":"2019-01-21T18:58:51","modified_gmt":"2019-01-21T18:58:51","slug":"imagenes-marxistas-i-antologia-de-textos-de-manuel-sacristan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=546","title":{"rendered":"Im\u00e1genes Marxistas I. Antologia de textos de Manuel Sacrist\u00e1n"},"content":{"rendered":"\n<p>En \u201cEntrevista con<i> Naturaleza<\/i>\u201d (<i>Ib\u00eddem,\u00a0 <\/i>pp. 179-190), Sacrist\u00e1n expon\u00eda este equilibrado punto de vista sobre las relaciones entre tecnolog\u00eda y ecologismo: \u201cNo hay antagonismo entre tecnolog\u00eda (en el sentido de t\u00e9cnicas de base cient\u00edfico-te\u00f3rica) y ecologismo, sino entre tecnolog\u00edas destructoras de las condiciones de vida de nuestra especie y tecnolog\u00edas favorables a largo plazo a \u00e9sta. Creo que as\u00ed hay que plantear las cosas, no con una mala m\u00edstica de la naturaleza. Al fin y al cabo, no hay que olvidar que nosotros vivimos quiz\u00e1 gracias a que en un remoto pasado ciertos organismos que respiraban en una atm\u00f3sfera cargada de CO2 polucionaron su ambiente con ox\u00edgeno. No se trata de adorar ignorantemente una naturaleza supuestamente inmutable y pura, buena en s\u00ed, sino de evitar que se vuelva invivible para nuestra especie. Ya como est\u00e1 es bastante dura. Y tampoco hay que olvidar que un cambio radical de tecnolog\u00eda es un cambio de modo de producci\u00f3n y, por lo tanto, de consumo, es decir, una revoluci\u00f3n; y que por primera vez en la historia que conocemos hay que promover ese cambio tecnol\u00f3gico revolucionario consciente e intencionadamente\u201d<\/p>\n<p>Veinte a\u00f1os antes, en una conferencia de 1963 -\u201c<i>Studium generale<\/i> para todos los d\u00edas de la semana<i>\u201d, Intervenciones pol\u00edticas<\/i>, Icaria, Barcelona, 1985, pp. 47-48-, Sacrist\u00e1n ya hab\u00eda apuntado: \u201cEl fil\u00f3sofo alem\u00e1n Georg Klaus, bas\u00e1ndose en un c\u00e9lebre texto de una carta de Marx, ha trazado un interesante cuadro especulativo al respecto: imag\u00ednese que en una sociedad de este tipo irracional se renueva totalmente la t\u00e9cnica del proceso de producci\u00f3n mediante la automatizaci\u00f3n, etc. Quedan entonces liberadas enormes energ\u00edas humanas que no tienen ya aplicaci\u00f3n al trabajo mec\u00e1nico y que, por tanto, s\u00f3lo pueden desarrollarse econ\u00f3micamente y racionalmente accediendo al trabajo creador, a la administraci\u00f3n de la sociedad. Pero esa direcci\u00f3n comunitaria est\u00e1 en contradicci\u00f3n con la estructura del dominio de clase que es propio de la sociedad en\u00a0 que vivimos y que se toma en el ejemplo. Entonces, si no se produce una victoriosa reacci\u00f3n de los casualmente liberados del trabajo mec\u00e1nico, la sociedad irracional tiene a\u00fan una salida irracional para preservar el poder de la case dominante: puede recurrir al gigantesco despilfarro de mantener a los antiguos trabajadores mec\u00e1nicos en una situaci\u00f3n de proletariado parasitario, aliment\u00e1ndoles, divirti\u00e9ndolos y lav\u00e1ndoles el cerebro gratuitamente a cambio de tenerles alejados de la direcci\u00f3n de la sociedad. Georg Klaus recuerda que en Roma se ha dado algo parecido&#8230; La t\u00e9cnica, pues, no puede cumplir por s\u00ed sola la otra racionalizaci\u00f3n, la seria, la socializaci\u00f3n de la divisi\u00f3n del trabajo, que es el primer paso para su superaci\u00f3n. Lo esencial para cumplir esa tarea es, naturalmente, suprimir la base de la irracionalidad, las instancias meramente mec\u00e1nicas, inconscientes, no-humanas, que mueven hoy, la divisi\u00f3n del trabajo entre nosotros.\u201d<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><u>C<\/u>. La adhesi\u00f3n de buena parte de los trabajadores de los pa\u00edses industriales a los valores del crecimiento econ\u00f3mico depredatorio y a la estructura jer\u00e1rquica y desp\u00f3tica que, con formas diversas, organiza a menudo ese crecimiento, ha hecho caer a Rudolf Bahro (autor de otro de los principales intentos marxistas de elaborar la crisis) en lo que probablemente es la debilidad principal de su estudio <i>La alternativa:<\/i> proponer a los intelectuales como sujeto revolucionario, mientras concibe a la clase obrera (en los pa\u00edses del Este) como un pasivo peso cuya gravedad estabiliza a la burocracia que dirige all\u00ed con retraso la r\u00e9plica del mundo material capitalista, retocada con algunos buenos rasgos colectivistas o comunitarios. Esa tesis de Bahro es inveros\u00edmil porque los intelectuales, igual los letrados que los t\u00e9cnicos, son un grupo social beneficiario del sistema en la medida en que \u00e9ste se basa en la divisi\u00f3n fundamental entre trabajo manual y trabajo intelectual. La eficaz publicidad de los intelectuales que se creen cr\u00edticos, difundida con diligencia por los medios de masas del sistema criticado, desde la televisi\u00f3n hasta los \u00f3rganos de prensa m\u00e1s distinguidos, no puede esconder el hecho de que esa capa social es, en la producci\u00f3n y en el consumo, un ap\u00e9ndice de las clases dominantes igual en el Este que en el Oeste. Sus privilegios espec\u00edficos, el lenguaje y la ciencia, facilitan que del grupo de los intelectuales se separen frecuentemente individuos que se sit\u00faan del otro lado, con las clases explotadas y oprimidas. Pero eso no es ninguna novedad que confirme la tesis de Bahro.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>3. A. \u201cLa situaci\u00f3n pol\u00edtica y ecol\u00f3gica en Espa\u00f1a y la manera de acercarse cr\u00edticamente a esta situaci\u00f3n desde una posici\u00f3n de izquierdas\u201d, <a name=\"OLE_LINK1\"><i>Pacifismo, ecolog\u00eda y pol\u00edtica alternativa<\/i><\/a>, Icaria, Barcelona, 1987, pp. 18-19.\u00a0 3.B. \u201cUna conversaci\u00f3n con Wolfgang Harich y Manuel Sacrist\u00e1n\u201d, Salvador L\u00f3pez Arnal y Pere de la Fuente (eds), <i>Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n, <\/i>Destino, Barcelona, 1996,<i> <\/i>pp. 135-136.\u00a0 3. C.\u00a0 \u201cComunicaci\u00f3n Jornadas de Ecolog\u00eda y Pol\u00edtica\u201d, <i>Pacifismo, ecolog\u00eda y pol\u00edtica alternativa,<\/i> op.cit. pp. 13-14.\u00a0\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Igualmente, de varias carpetas de res\u00famenes depositadas en Reserva de la Universidad de Barcelona, estas anotaciones de art\u00edculos de <i>Rinascita<\/i>, la excelente revista te\u00f3rica del PCI de la que Sacrist\u00e1n fue lector asiduo.<\/p>\n<p><u>A. Siegmund Ginzberg, \u201cDue indagini recenti e le loro implicazioni teoriche. Occupazione e mercato del lavoro in Italia\u201d, <i>Rinascita<\/i>, 25.4.1974.<\/u><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1. Los dos libros a que se refiere el art\u00edculo son: Paci, Massino: <i>Mercato del lavoro e eclassi sociale in Italia<\/i>; Meldolesi, Luca: <i>Disoccupazione et esercito industriale di riserva in Italia<\/i>. Respeta mucho m\u00e1s el primero. Lo que enlaza en art\u00edculo las dos rese\u00f1as es la defensa de la pol\u00edtica del PCI y la identificaci\u00f3n de un error te\u00f3rico de los autores.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2. Paci distingue trabajo manual, trabajo intelectual y trabajo marginal, cada uno con su propio mercado (p. 22). El mercado marginal, cuenta, seg\u00fan \u00e9l, con 2.000.000 de personas que aparecen en las estad\u00edsticas como parte de la poblaci\u00f3n activa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3. La cr\u00edtica de Paci al PCI es que se ha orientado a buscar una alianza en direcci\u00f3n de las llamadas capas medias (entre las cuales se encuentra obviamente la peque\u00f1a burgues\u00eda, que sobrevive gracias a la explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo marginal), en vez de actuar concretamente por una recomposici\u00f3n del proletariado\u201d (p. 22). La formulaci\u00f3n es muy apreciable.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4. Ginzberg arguye preguntando si esas dos cosas son incompatibles. Empieza por decir que los problemas de recomposici\u00f3n (que ampl\u00eda: norte-sur, empleados-parados, etc) son muy importantes. Y sigue: <\/p>\n<p>\u201cPero \u00bfse puede reducir el problema del mercado de trabajo a la \u00fanica exigencia de reforzar mediante la unidad de los oferentes, la oferta de la fuerza de trabajo respecto\u00a0 de la demanda? \u00bfO no es necesario ir m\u00e1s a fondo y afrontar las contradicciones que act\u00faan en lo profundo de todo el mecanismo de la estructura productiva? Se trata, en efecto, de ver c\u00f3mo el problema del tipo de desarrollo econ\u00f3mico, o sea, de las razones por las cuales se han determinado un estrechamiento relativo de la base industrial, y un freno al desarrollo de las fuerzas productivas del pa\u00eds, tales que la explotaci\u00f3n ilimitada del ej\u00e9rcito activo \u201cirregular\u201d predomina relativamente sobre el de las tropas \u201cregulares\u201d, est\u00e1 estrechamente relacionado con las <i>decisiones<\/i> tomadas por las clases dominantes y su capacidad de <i>imponerlas<\/i>. Pero decisiones diferentes no se pueden <i>imponer<\/i> m\u00e1s que sobre la base de un arco de fuerzas muy amplio, superiores a aquellas en las cuales las clases dominantes apoyan su propio poder pol\u00edtico\u201d (p. 22). <\/p>\n<p>Es el meollo de la cuesti\u00f3n. Y tiene, como toda esta estrategia, los siguientes puntos dudosos: si de verdad lo que hace la clase dominante en eso es frenar fuerzas productivas (Este punto, se puede resolver favorablemente al PCI con reformulaci\u00f3n de \u201cfuerzas productivas\u201d); si no es ut\u00f3pico el arco enorme; si eso es compatible con la negociaci\u00f3n de cuestiones pol\u00edtico-econ\u00f3micas con los grandes, no con los peque\u00f1os; si los 2.0000.000 de marginales y sus familias no son una parte del gran arco, y si se pueden ganar apoyando a sus explotadores.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5. Menos interesante es la pol\u00e9mica con el otro autor, m\u00e1s grosero. Ginzberg refuta su redefinici\u00f3n de \u201cej\u00e9rcito industrial de reserva\u201d mostr\u00e1ndole que en todo momento de cambio tecnol\u00f3gico pasa lo mismo, y que Marx ya lo sab\u00eda \u201cSobrepoblaci\u00f3n relativa\u201d (pp. 22-23). Ginzberg es muy bueno. Pero no tiene presente que el tema, precisamente por ser tan viejo como \u00e9l lo muestra, requiere mucho pensamiento, no insistencia tacticista. O no s\u00f3lo ella.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/p>\n<p><u>B. \u201cIntervista a Bruno Trentin: bilancio delle vertenze aziendali e di grupo. Un capitolo nuovo per il sindacato\u201d.<\/u><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1. Los temas que por vez primera han sido objeto de contrataci\u00f3n: las inversiones en el sur, los niveles de empleo, la afirmaci\u00f3n de la aportaci\u00f3n de las empresas al robustecimiento de los servicios sociales colectivos (p. 9).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2. Una observaci\u00f3n t\u00e1ctica de BT que est\u00e1 muy prudente en toda la entrevista: \u201cLos concretos resultados obtenidos confirman la importancia de las opciones hechas en oto\u00f1o, aunque fuera con mucho escepticismo y dudas incluso dentro el movimiento sindical, y entre los resultados vuelvo a colocar el aguante pol\u00edtico del movimiento, que en una situaci\u00f3n de crisis no se ha replegado a la defensiva ni se ha dejado desviar de los objetivos de fondo que se hab\u00eda propuesto\u201d (p. 59).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3. Y el gran marco estrat\u00e9gico. \u201cPor primera vez el tema de las aportaciones sociales se convierte en asunto de negociaci\u00f3n&#8230;\u201d (p. 9).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4. D\u2019Agostini usa, y BT no se opone, la expresi\u00f3n \u201cpadronato pubblico\u201d para las empresas de \u201cparticipaci\u00f3n estatal, que han sido a\u00fan m\u00e1s duras que las privadas en la lucha. (p. 9).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><u>C. Gerardo Chiaromonte, \u201cUn comitato di salute pubblica?\u201d, <i>Rinascita<\/i>, 26.4.1974 (Relaci\u00f3n clase-estado).<\/u><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1. El tema es la decisi\u00f3n de los grandes patronos de dirigir abiertamente la Confindustria.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2. \u00abEl primer experimento de esta &#8216;gesti\u00f3n directa&#8217; de la vida econ\u00f3mica tendr\u00eda que producirse con las &#8216;concesiones&#8217; que el gobierno Rumor se dispone a dar a la Fiat, la Montedison y las participaciones estatales, concesiones para construir \u00abinfraestructuras&#8217; (ceses, escuelas, hospitales, proyectos globales). Tal vez el acuerdo de v\u00e9rtice de la Confindustria est\u00e9 tambi\u00e9n vinculado a eso, o sea, a la necesidad de no presentar frente al Parlamento, las Regiones y los Ayuntamientos (el gobierno est\u00e1 ya conquistado para su causa) en orden disperso, sino unidos y m\u00e1s fuertes, y decididos a superar toda resistencia democr\u00e1tica. El pacto en el v\u00e9rtice de la Confindustria perece dirigido tambi\u00e9n, en sustancia, contra la autonom\u00eda de las Regiones y de los Ayuntamientos, o sea, contra la articulaci\u00f3n democr\u00e1tica y constitucional del estado\u00bb (4)<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ah\u00ed se suma una nueva articulaci\u00f3n social que es como la imagen de pesadilla de cierta autogesti\u00f3n con una manera de salir de la crisis del estado italiano.\u00a0 Que puede serle de otros.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3. \u201cPor lo que hace a los trabajadores y a sus organizaciones sindicales, no se ha dicho nada -por lo que se sabe- en la reuni\u00f3n que ha llevado el &#8216;comit\u00e9 de salvaci\u00f3n p\u00fablica&#8217; de la Confindustria. \u00bfEn qu\u00e9\u00a0 piensan sobre este punto los promotores del acuerdo? Tambi\u00e9n en esto vemos en primer lugar la agencia de presentarse m\u00e1s fuertes y unidos ante el movimiento sindical. Pero no necesariamente para arrollar una pol\u00edtica represiva. Puede incluso ocurrir que en la mente de alguno de los grandes industriales promotores del acuerdo haya una vaga aspiraci\u00f3n a trabajar por cierto entendimiento con sindicatos sobre algunos problemas del desarrollo econ\u00f3mico y social: tambi\u00e9n en esto partiendo la constataci\u00f3n de las carencias de los poderes p\u00fablicos y del gobierno, o sea, \u201cde la pol\u00edtica\u201d. No har\u00e1 falta subrayar lo abstracto y veleidoso que es ese posible proyecto en la concreta realidad italiana (&#8230;)\u201d (p. 4)<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfEra pol\u00e9mica interna? Por qu\u00e9 el final la CGIL, al imponer en varias grandes empresas los nuevos temas de negociaci\u00f3n, ha ido por ese camino\u00a0 \u201cabstracto y veleidoso\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><u>D. Victo Neto, \u201cAspetti dello sviluppo capitalistico sotto la dittatura\u201d, <i>Rinascita<\/i>, 31.5.1974.<\/u><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1. El golpe militar fue el 28.5.1926.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2. \u201cSintetizando, se puede afirmar que la pol\u00edtica del gobierno fascista (guiada por la gran burgues\u00eda) ha consistido en facilitar, con la imposici\u00f3n coercitiva (bajos salarios, represi\u00f3n, liquidaci\u00f3n de las propiedad y empresas) y con la ayuda directa del estado (protecci\u00f3n aduanera, limitaci\u00f3n de la competici\u00f3n, pr\u00e9stamos, subsidios, facilidades fiscales, etc) el proceso de formaci\u00f3n, acumulaci\u00f3n y concentraci\u00f3n de capitales a un ritmo m\u00e1s acelerado del que se habr\u00eda originado del simple curso de las leyes econ\u00f3micas en un sistema de competici\u00f3n libre. Esta ha sido la verdadera \u201cfunci\u00f3n hist\u00f3rica\u201d del fascismo portugu\u00e9s\u201c (p. 17).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Clar\u00edsimo tambi\u00e9n para el fascismo espa\u00f1ol, con la diferencia del menor atraso y la m\u00e1s real industrializaci\u00f3n. <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <u>E. Alesandro Natta, \u201cLe novit\u00e0 del partito nuovo\u201d. <i>Rinascita<\/i>,29.3.1974 (Svolta di Salerno).<\/u><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1. \u201cPartito laico\u201d respecto del marxismo, claro (p. 19).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2. \u201c(&#8230;) El Estado que no es nunca la pura expresi\u00f3n de los intereses corporativos de una clase&#8230;\u201d (p. 20). La mejor expresi\u00f3n del asunto. Habr\u00eda que relacionar el bloque dominante con la estructura a la que mantiene en pie. Quiz\u00e1s porque no hay estructura para una clase sola, corporativamente entendida, ni, por lo mismo, para toda una clase, corporativamente entendida.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><u>F. Ferdinando Chiaramonte, \u201cL\u00b4organizzazione scientifica del lavoro nel modo\u201d,<i> Rinascita<\/i> 5.4.1974 y 12.4.1974 (Organizaci\u00f3n cient\u00edfico trabajo).<\/u><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1. p. 12. De mucho inter\u00e9s para la importancia del factor subjetivo hoy. <\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2. Reconoce los peligros pol\u00edticos de eso por asimilaci\u00f3n (p. 13). Pero se\u00f1ala utilidad.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3. Habla primero brevemente del agotamiento de la l\u00ednea de conducta empresarial que combina el taylorismo con las \u201chuman relations\u201d, destinadas a suavizar el bestial cosismo de aquel.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (*) Acordarse de lo positivamente que lo vio Lenin.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4. En la valoraci\u00f3n empieza por reconocer como positivo: inversi\u00f3n de tendencia respecto al taylorismo y al planteamiento manipulatorio de las relaciones humanas; atenci\u00f3n al contenido espec\u00edfico del trabajo y a la autonom\u00eda de los trabajadores; modificaci\u00f3n de la divisi\u00f3n horizontal del trabajo, y a veces tambi\u00e9n de la vertical. <\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5. Aspectos negativos de ese \u201cmodelo\u201d: medio nuevo para viejos fines; no se considera el problema de la tecnolog\u00eda, esto es, se la considera variable independiente; no analiza el problema de las relaciones de poder y de las decisiones estrat\u00e9gicas; dessindicalizaci\u00f3n de los trabajadores; en los USA, adem\u00e1s, todas las modificaciones organizativas son de iniciativa empresarial (p.10).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6. Luego examina el desarrollo en Europa (Inglaterra, Suecia, Noruega) (pp. 10-11).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7. Hace\u00a0 cr\u00edtica final de la orientaci\u00f3n europea.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 8. Reconoce que evita dos defectos de los recursos humanos: la consideraci\u00f3n de la tecnolog\u00eda como variable independiente y la limitaci\u00f3n del an\u00e1lisis organizativo al examen del job. Ambos quedan respectivamente superados por la noci\u00f3n de sistema sociot\u00e9cnico y por la de grupo homog\u00e9neo. De los otros dos defectos -ignorancia de la cuesti\u00f3n del poder y objetivo antisindical- dice que la \u201cdemocracia industrial\u201d sueca est\u00e1 exenta de ellos y pasa al final (p.11).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sobre el izquierdismo como tradici\u00f3n \u201calocada\u201d del movimiento comunista, no siempre originada en impulsos \u00e9ticos no atendibles, estas dos sucintas aproximaciones de Sacrist\u00e1n: \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <u>A <\/u>\u00a0\u201cPor otro lado, se produce tambi\u00e9n en esas fases una reacci\u00f3n inmovilista: al no haber ya una posibilidad revolucionaria inmediata, los hombres pueden quedar desprovistos de perspectivas y de capacidad de lucha real; los que as\u00ed queden desarmados seguir\u00e1n usando entonces, pero ya en el vac\u00edo, las expresiones corrientes en el per\u00edodo de crisis aguda y se aferrar\u00e1n a una m\u00edstica expectativa de alguna cat\u00e1strofe que vuelva a poner la insurrecci\u00f3n, como por fatalidad, al orden del d\u00eda. La inhibici\u00f3n respecto de las luchas posibles en el movimiento, el desprecio de los \u201cobjetivos intermedios\u201d subrayados por Lenin, es tambi\u00e9n una posibilidad de liquidaci\u00f3n, por atrofia pol\u00edtica. Esto es lo que en la tradici\u00f3n comunista se llama izquierdismo\u201d (<i>El orden y el tiempo<\/i>, Trotta, Madrid (edici\u00f3n de Albert Domingo Curto), \u00a0p. 153).<\/p>\n<p><u>B<\/u>. \u201cTasca acogi\u00f3 literalmente la pol\u00edtica de fusi\u00f3n en el sentido de liquidaci\u00f3n del PCd\u2019I. Gramsci hizo casa com\u00fan con Bordiga en contra de esa interpretaci\u00f3n, y desarroll\u00f3 la parte principal de la pol\u00e9mica contra Zinoviev. Pero cuando en la crisis del 24 de noviembre Lenin y Trotski (con Radek y Bujarin) se inclinan resueltamente por la pol\u00edtica de fusi\u00f3n en Italia, se manifest\u00f3 enseguida la diferencia entre la visi\u00f3n izquierdista de la sustantividad del partido como secta cerrada y pasiva y la visi\u00f3n dial\u00e9ctica de Gramsci; una vez derrotados Bordiga y Gramsci, el primero decide retirarse, el segundo intervenir, hacerse nombrar para la comisi\u00f3n de fusi\u00f3n y poner condiciones que equival\u00edan a reducir la operaci\u00f3n al ingreso de la izquierda socialista en el PCdI, como en efecto ocurri\u00f3 al final\u201d (<i>Ibidem<\/i>, pp. 155-156).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/b>Vale la pena recordar este apunte hist\u00f3rico contra un prejuicio: \u201cCuando se habla del izquierdismo comunista de los a\u00f1os 20 se suele hoy pensar en el pensamiento de ra\u00edz especulativa hegeliana caracter\u00edsticamente representado por el joven Luk\u00e1cs de <i>Historia y consciencia de clase<\/i> (1923). Pero la identificaci\u00f3n de las tendencias positivistas o criticistas con la derecha y de las hegelianizantes con la izquierda en el seno del movimiento comunista es un prejuicio. En el extremismo de aquellos a\u00f1os hay predominio de positivistas m\u00e1s o menos estrictos -Korsch, Pannekoek- y de mecanicistas de lo m\u00e1s elemental, como Bordiga\u201d (\u201cEl filosofar de Lenin\u201d, <i>Sobre Marx y marxismo<\/i>, op. cit,\u00a0 p. 141, n.\u00a0 6)<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tambi\u00e9n este apunte de equilibrio en torno a problemas ecol\u00f3gicos y vindicaciones de igualdad social: <\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cLos nuevos problemas que han dado pie a los movimientos ecologistas imponen a menudo revisiones bastante traumatizadoras de ciertos puntos de vista tradicionales en la izquierda. Por ejemplo, el ideal de simple y universal democratizaci\u00f3n de los bienes presentes en la vida cotidiana, si se entiende la democratizaci\u00f3n como goce irrestricto. Un caso pertinente es el tradicional disfrute por los arist\u00f3cratas y los ricos de los mejores parajes de las costas de pa\u00eds densamente poblado, como las del Mediterr\u00e1neo espa\u00f1ol, franc\u00e9s e italiano. Desde el momento en que se ha democratizado el acceso a la Costa Brava catalana, por ejemplo, lo que era un disfrute paradis\u00edaco se ha convertido en la est\u00fapida estancia en un ruidoso paisaje de cemento. La gente modesta que hoy consigue pagarse una semana de vacaciones en Tossa de Mar no est\u00e1 disfrutando lo mismo que hace cincuenta a\u00f1os gozaban los pocos ricos con casa all\u00ed (por eso los ricos se van a otras partes, de las que cada vez quedan menos). Los izquierdistas tradicionales se fijan s\u00f3lo -por explotar ese ejemplo- en que todav\u00eda queda mucha gente que no puede pasar unas vacaciones en la Costa Brava. Los verdes puros se fijan s\u00f3lo en que ya no vale la pena conseguir esas vacaciones. Se trata de dos modos de pensar manifiestamente unilaterales, que no conseguir\u00e1n resolver los problemas\u201d (\u201cEntrevista con <i>Naturaleza<\/i>\u201d, <i>De la primavera de Praga al marxismo ecologista<\/i>, op. cit,\u00a0 p. 183). <\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y estas tres miradas matizadas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A. Proceso de Burgos (1976): \u201c(Por cierto, que los grandes esfuerzos por evitar la ejecuci\u00f3n de las sentencias del proceso de Burgos no lo fueron, precisamente, de los pobres abolidores de la divisi\u00f3n del trabajo en 1970.\u00a0 Ellos, que hab\u00edan anunciado la insurrecci\u00f3n armada de la clase obrera espa\u00f1ola para septiembre de 1969, no estaba para peque\u00f1eces tales como el pellejo de los vascos).\u201d (\u201cLa Universidad y la divisi\u00f3n del trabajo\u201d,\u00a0 <i>Intervenciones pol\u00edticas<\/i>, op. cit,\u00a0 p. 99, nota) <\/p>\n<p>B. Asimilaci\u00f3n de la segunda etapa de la revoluci\u00f3n cultural proletaria mao\u00edsta (1979): <u>\u00a0<\/u>\u201cPor ejemplo, de una persona por m\u00ed muy querida, un antiguo dirigente estudiantil, hoy del PSUC, que hizo el 67, el 68, como los nuevos fil\u00f3sofos franceses, en los grupos mao\u00edstas y ultra-mao\u00edstas, explicaba fen\u00f3menos espa\u00f1oles, cosas que ocurr\u00edan en Espa\u00f1a, del modo siguiente: hab\u00eda ocurrido tal o cual cosa, tal fen\u00f3meno pol\u00edtico hab\u00eda ocurrido porque su partido (y su partido en aquel momento quer\u00eda decir un m\u00e1ximo de cuatrocientas personas), no la direcci\u00f3n, hab\u00eda asimilado bien la segunda etapa de la revoluci\u00f3n cultural china. Esto no s\u00e9 si es para morirse de risa o para morirse de llanto, que la gente pudiera estar tan obnubilada como para aplicar mentiras ideol\u00f3gicas sobre China a la realidad pol\u00edtica espa\u00f1ola (&#8230;), adem\u00e1s con un exactismo, con un rigor formal&#8230; El segundo paso consist\u00eda en que fuera destituido el comit\u00e9 ejecutivo porque, seg\u00fan \u00e9stos, la revoluci\u00f3n cultural hab\u00eda sido bombardeada.\u00a0 El cuartel general, que se produce exactamente como la ciencia, es universal; se deduce que hay que cambiar el ejecutivo de aqu\u00ed\u00a0 Eso ha sido el marxismo de estas personas, v\u00edctimas desde luego de una educaci\u00f3n escol\u00e1stica horrible, de la que es en gran parte culpable la tradici\u00f3n rusa de la III Internacional, en parte tambi\u00e9n la escol\u00e1stica occidental, claro, particularmente en Espa\u00f1a, el catecismo\u201d (\u2018Una conversaci\u00f3n\u00a0 con Manuel Sacrist\u00e1n\u201d por Jordi Guiu y Antoni Munn\u00e9\u2019, <i>De la Primavera de Praga al marxismo ecologista, op,. cit, <\/i>p. 109-110).<i> <\/i><\/p>\n<p>C. Sin fundamento serio (1968): \u201cY, sin embargo, los textos de abril del PCCh contienen elementos que, vistos con la \u00f3ptica del esquema superficialmente aplicado hoy por el provecto te\u00f3logo F. V. Konstantinov, deber\u00edan quedar catalogados como \u201cizquierdismo\u201d. Por ejemplo, lo que este te\u00f3logo tan tediosamente longevo tendr\u00eda que llamar (si fuera al menos coherente en su escol\u00e1stica) voluntarismo moralista, varias veces presente en el informe Dubcek, aunque los no-te\u00f3logos puedan entenderlo como valoraci\u00f3n del factor subjetivo. Pero lo que hay que decir en general es otra cosa: que no existe ning\u00fan fundamento serio para llamar izquierdismo al derrocamiento militar de la tiran\u00eda de Batista, por ejemplo, ni para llamar derechismo a la supresi\u00f3n del control estatal sobre los sindicatos obreros en la Rep\u00fablica Socialista de Checoeslovaquia. En ambos casos se trata de pol\u00edtica no-burocr\u00e1tica, respondente a las aut\u00e9nticas necesidades de las clases trabajadoras urbanas y rurales\u201d\u00a0 (\u201cCuatro notas a los documentos de abril del partido comunista de Checoeslovaquia\u201d, <i>Intervenciones pol\u00edticas<\/i>, op. cit,\u00a0\u00a0 p. 96). <\/p>\n<p>Igualmente, este breve apunte de Sacrist\u00e1n, de una carpeta res\u00famenes de Reserva de la UB, sobre interpretaciones alocadas, a prop\u00f3sito de un art\u00edculo de Michiiko Suzuki, \u201cL\u00b4affaire Hiro Kim\u201d,<i> Les Temps Modernes<\/i>, 268, oct. 1968: \u201cEl autor interpreta la simpat\u00eda por Kim de algunos de los rehenes que tom\u00f3 como \u201cnacimiento de una comuna\u201d. He aqu\u00ed el paso m\u00e1s caracter\u00edstico (pp. 724-725). Hay una cosas que decir: 1. Esta gente desconoce todo de las situaciones humanas, no sabe que cualquier sociedad burguesa es capaz de imponer reacciones extraordinarias -heroicas, brutales, santas, crueles, etc.- en situaciones l\u00edmite, sin que eso signifique superaci\u00f3n alguna de nada. 2. Esa \u201ccomuna\u201d no tiene nada que ver con la producci\u00f3n ni el consumo. 3. Es una \u201ccomuna\u201d montada por un tirano que mata. El Portero de Noche. Masoquismo.\u201d<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><u>Nota SLA:<\/u><\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n acostumbraba a regalar a los miembros del comit\u00e9 central del PCE copias de su traducci\u00f3n de \u201cA los por nacer\u201d de Brecht, de 1938. \u00c9sta es una de sus traducciones<\/p>\n<p>I.<\/p>\n<p>Verdaderamente: vivo en tiempos tenebrosos.<\/p>\n<p>La c\u00e1ndida palabra es necia. Una frente tersa<\/p>\n<p>revela insensibilidad. Y si alguien r\u00ede<\/p>\n<p>es que no le ha llegado todav\u00eda<\/p>\n<p>la noticia terrible.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tiempos son \u00e9stos, en que<\/p>\n<p>es casi un crimen hablar de los \u00e1rboles<\/p>\n<p>porque eso es callar sobre tantas maldades?<\/p>\n<p>Ese hombre que va tranquilamente por la calle,<\/p>\n<p>\u00bfes ya acaso inaccesible a sus amigos<\/p>\n<p>en la necesidad?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cierto: yo me gano la vida todav\u00eda.<\/p>\n<p>Pero creedme: es por casualidad. Nada<\/p>\n<p>de lo que hago me da derecho a hartarme.<\/p>\n<p>Por caso me respetan (pero si cambia mi suerte<\/p>\n<p>estoy perdido).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Me dicen: \u00a1C\u00f3mo y bebe, s\u00e9 alegre t\u00fa que tienes!<\/p>\n<p>Pero \u00bfc\u00f3mo voy a comer y beber<\/p>\n<p>si le arranco al hambriento lo que como<\/p>\n<p>y\u00a0 mi vaso de agua le falta al sediento?<\/p>\n<p>Y, sin embargo, como y bebo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n me gustar\u00eda ser sabio.<\/p>\n<p>Los viejos libros dicen que es sabidur\u00eda<\/p>\n<p>apartarse de las luchas del mundo y pasar <\/p>\n<p>el breve tiempo sin temor.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n renunciar a la fuerza, devolver bien por mal,<\/p>\n<p>no cumplir los deseos, sino olvidarlos<\/p>\n<p>dicen que es sabidur\u00eda.<\/p>\n<p>Pero yo no puedo hacer nada de eso:<\/p>\n<p>verdaderamente, vivo en tiempos tenebrosos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>II.<\/p>\n<p>Yo llegu\u00e9 a las ciudades en la hora del desorden,<\/p>\n<p>cuando reinaba el hambre.<\/p>\n<p>Me mezcl\u00e9 entre los hombres en la hora de la rebeli\u00f3n<\/p>\n<p>y me indign\u00e9 junto con ellos<\/p>\n<p>As\u00ed transcurri\u00f3 mi tiempo,<\/p>\n<p>el tiempo que me hab\u00eda sido dado sobre la tierra.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Com\u00ed mi pan entre las batallas.<\/p>\n<p>Me ech\u00e9 a dormir entre los asesinos.<\/p>\n<p>Cultiv\u00e9 sin respeto el amor<\/p>\n<p>y fui impaciente con la naturaleza.<\/p>\n<p>As\u00ed transcurri\u00f3 mi tiempo,<\/p>\n<p>el tiempo que me hab\u00eda sido dado sobre la tierra.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A una ci\u00e9naga llevaban en mi tiempo todos los caminos.<\/p>\n<p>Mi habla me traicion\u00f3 al matarife.<\/p>\n<p>Poco pude. Pero los amos<\/p>\n<p>habr\u00edan seguido m\u00e1s seguros sin m\u00ed: \u00e9sa fui mi esperanza.<\/p>\n<p>As\u00ed transcurri\u00f3 mi tiempo,<\/p>\n<p>el tiempo que me hab\u00eda sido dado sobre la tierra.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pocas eran las fuerzas. La meta<\/p>\n<p>estaba muy lejos<\/p>\n<p>Pero era ya visible, aunque para m\u00ed<\/p>\n<p>apenas alcanzable.<\/p>\n<p>As\u00ed transcurri\u00f3 mi tiempo,<\/p>\n<p>el tiempo que me hab\u00eda sido dado sobre las tierra.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>III.<\/p>\n<p>Vosotros, los que surgir\u00e9is del pantano<\/p>\n<p>en que nosotros hemos sucumbido<\/p>\n<p>pensad,<\/p>\n<p>cuando habl\u00e9is de nuestras debilidades,<\/p>\n<p>tambi\u00e9n en el tiempo de tiniebla<\/p>\n<p>del que os hab\u00e9is librado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Porque a menudo, cambiando de patria m\u00e1s que de sandalias<\/p>\n<p>fuimos desamparados a trav\u00e9s de la guerra de las clases, <\/p>\n<p>cuando todo era injusticia y faltaba la c\u00f3lera.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Mas no por ello ignoramos<\/p>\n<p>que tambi\u00e9n el odio contra la vileza<\/p>\n<p>desencaja al rostro,<\/p>\n<p>que tambi\u00e9n la c\u00f3lera contra la injusticia<\/p>\n<p>enroquece la voz. S\u00ed, nosotros,<\/p>\n<p>que quer\u00edamos preparar el terreno a la amistad<\/p>\n<p>no pudimos ser amistosos.<\/p>\n<p>Vosotros, cuando se llegue a tanto<\/p>\n<p>que el hombre sea un apoyo para el hombre,<\/p>\n<p>pensad en nosotros<\/p>\n<p>con indulgencia.\u201d<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Otra traducci\u00f3n del poema de Brecht. Esta es de enero de 1973 y fue regalo de cumplea\u00f1os: <\/p>\n<p>I. La verdad, vivo en tiempos obscuros. \/ La palabra ingenua es fatua. Una frente tersa\/ Indica insensibilidad.\u00a0 El que r\u00ede\/ Es que no ha recibido todav\u00eda\/\u00a0 La noticia terrible. \/\u00bfQu\u00e9 tiempos son \u00e9stos, en que \/Casi es un crimen hablar de \u00e1rboles,\/ Porque eso implica callar sobre tantas fechor\u00edas?\/ Aqu\u00e9l que cruza tranquilamente la calle, \/\u00bfEs que no es ya accesible a los amigos suyos\/ que est\u00e1n en la miseria? \/Es verdad: todav\u00eda me gano el sustento. \/Pero creedme: es s\u00f3lo por casualidad. Nada\/ De lo que hago justifica que me sacie. \/Da la casualidad de que me dejan en paz. (Como se me pase esa suerte Estoy perdido). \/Me dicen: \u00a1t\u00fa come y bebe! \u00a1Al\u00e9grate de que puedes! \/ Pero,\u00bfc\u00f3mo puedo comer y beber, si \/Arranco al hambriento lo que me como y \/Mi vaso de agua le hace falta al sediento? \/Y el hecho es que como y bebo. \/Tambi\u00e9n me gustar\u00eda ser sabio. \/Est\u00e1 en los viejos libros, qu\u00e9 es sabio: \/Quedarse fuera de la pugna del mundo y pasar \/Sin temor este poco de tiempo. \/Salir del paso sin violencia, \/Devolver bien por mal, \/No satisfacer los deseos, sino olvidarlos, \/Se tiene por sabio. \/De nada de eso soy capaz. \/De verdad, vivo en tiempos obscuros.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>II. Llegu\u00e9 a las ciudades en el tiempo del desorden,\/ Cuando reinaba el hambre.\/ Entre los hombres llegu\u00e9 en el tiempo de la rebeli\u00f3n, \/Y me indign\u00e9 junto con ellos.\/ As\u00ed pas\u00f3 mi tiempo,\/El que me estaba dado en la tierra.\/ Me com\u00ed la comida entre las batallas. \/Me ech\u00e9 a dormir entre los asesinos. \/Cultiv\u00e9 el amor sin atenci\u00f3n \/Y sin paciencia v\u00ed la naturaleza.\/As\u00ed pas\u00f3 mi tiempo, \/El que me estaba dado en la tierra. \/En mi tiempo los caminos llevaban al pantano. \/El habla me traicionaba ante el carnicero. \/Yo no era capaz de gran cosa.\u00a0 Pero los amos \/Habr\u00edan estado m\u00e1s seguros sin m\u00ed: esa fue mi esperanza.\/ As\u00ed pas\u00f3 mi tiempo,\/ El que me hab\u00eda sido dado en la tierra. \/Las fuerzas eran escasas. La meta \/Estaba muy lejos. \/Era visible con claridad, aunque para m\u00ed\/ Seguramente inalcanzable.\/ As\u00ed pas\u00f3 mi tiempo, \/El que me hab\u00eda sido dado en la tierra.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>III. Vosotros los que salg\u00e1is a flote del diluvio \/En que nosotros nos hemos ahogado,\/ Recordad,\/ Cuando habl\u00e9is de nuestras debilidades,\/ Tambi\u00e9n el tiempo oscuro \/Del que os hab\u00e9is puesto a salvo.\/ Porque, cambiando m\u00e1s de tierras que de suelas,\/ Nosotros anduvimos a trav\u00e9s de las guerras de las clases, desesperados,\/Cuando s\u00f3lo hab\u00eda injusticia y no hab\u00eda rebeli\u00f3n.\/ Pero al mismo tiempo lo sabemos: \/Tambi\u00e9n el odio a la vileza \/Tuerce los rasgos. \/Tambi\u00e9n la c\u00f3lera por la injusticia \/Enronquece la voz. Ya: nosotros, \/que quisimos preparar el suelo de la amistad,\/no pudimos ser amistosos. \/Pero vosotros, cuando llegue el d\u00eda \/De que el hombre sea ayuda del hombre, \/Acord\u00e1os de nosotros \/Con indulgencia.\u201d<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Una traducci\u00f3n de Sacrist\u00e1n de principios de 1974 [\u201cEl B.B. nuestro de cada a\u00f1o, que nos lo traen los Meges Rayos, arrebujado en sus grandes sayos, porque m\u00e1s vale que el oro en pa\u00f1o\u201d] de los fragmentos II y III del borrador de los<i> Di\u00e1logos entre fugitivos <\/i>de Brecht, regalo para su hija Vera o\/y para Giulia Adinolfi, llevaba incorporada la siguiente nota:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cB. B. escribi\u00f3 la mayor parte de los <i>Di\u00e1logos entre fugitivos <\/i>en el oto\u00f1o de 1940 y en los primeros meses de 1941, cuando estaba refugiado en Finlandia. Ten\u00eda entonces entre cuarenta y dos y cuarenta y tres a\u00f1os. Pocos meses antes, tambi\u00e9n en Finlandia, hab\u00eda escrito <i>El se\u00f1or Puntila y su siervo Matti<\/i>. Termin\u00f3 de escribirlos durante los a\u00f1os siguientes, ya en Norteam\u00e9rica.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Todos los dibujos son de B. B. pero los que llevan un asterisco no se encuentran en el manuscrito de los <i>Di\u00e1logos<\/i>, sino en una tabla de signos que hab\u00eda ido preparando. Los editores de las <i>Obras Completas<\/i> en alem\u00e1n los han introducido aqu\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estos fragmentos son del per\u00edodo norteamericano, como se puede inferir de la fecha puesta al signo \u201cdoctrina\u201d en el fragmento II. Yo creo que el fragmento III es posterior al II. El III articula en forma de poema ideas que el II da en forma de di\u00e1logo encadenado, todav\u00eda con el tono del Puntila. Precisamente despu\u00e9s de escribir esa obra B. B. hab\u00eda le\u00eddo<i> Jacques le Fataliste<\/i> de Diderot, y segu\u00eda gustando de trabajar la prosa en forma dialogada.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dicho sea de paso, el fragmento III anticipa la poes\u00eda visual que hoy -1974- est\u00e1 bastante de moda\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al comentar la distinci\u00f3n entre ciencia de la ciencia y filosof\u00eda de la ciencia, Sacrist\u00e1n hac\u00eda en las clases de Metodolog\u00eda de las ciencias sociales del curso 1983-1984 una referencia a Buj\u00e1rin en los t\u00e9rminos siguientes: \u201cLa expresi\u00f3n \u201cciencia de la ciencia\u201d tiene un poco de historia y precisamente est\u00e1 en conexi\u00f3n con lo que se acaba de decir antes porque nace en conexi\u00f3n con el primer encuentro importante de fil\u00f3sofos de la ciencia occidentales y marxistas en el congreso internacional de la historia de la ciencia de Londres en 1931. Eso era un poco antes de las grandes purgas rusas, y aqu\u00ed aparecieron por \u00faltima vez intelectuales importantes de la revoluci\u00f3n rusa que luego sucumbieron a las purgas, muy se\u00f1aladamente Buj\u00e1rin, que era un personaje quiz\u00e1 de los m\u00e1s finos intelectualmente del equipo bolchevique. Luego fue asesinado en 1938\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por otra parte, prosigue Sacrist\u00e1n, Buj\u00e1rin tiene importancia en la historia de las ideas econ\u00f3micas. Fue seguramente el viejo bolchevique que ser\u00eda de m\u00e1s digna lectura en una facultad de Econom\u00eda. \u201cLo que pasa es que es uno de esos personajes malditos en la historia, porque de las tres grandes figuras sucesoras de Lenin, las otras dos han tenido su partido, sus fieles, sus continuadores, que han defendido su fama. Trotsky y Stalin han tenido cada uno sus seguidores y autores que han escrito sobre ellos. En cambio, Buj\u00e1rin sucumbi\u00f3 sin dejar seguidores ni escuela y, consiguientemente, es el m\u00e1s enterrado de todos aquellos personajes del a\u00f1o 1917, el m\u00e1s olvidado. Pero era tambi\u00e9n el m\u00e1s culto y a \u00e9l correspond\u00eda la presidencia de la delegaci\u00f3n sovi\u00e9tica de este congreso de historia de la ciencia en Londres, en el 31, y, all\u00ed, \u00e9l y otros sovi\u00e9ticos, pero principalmente \u00e9l, pronunciaron un discurso que caus\u00f3 enorme impacto en Occidente&#8230;\u201d<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Igualmente, en un paso de su conferencia \u201cSobre Luk\u00e1cs\u201d de 1985 sobre la l\u00ednea pol\u00edtica defendida por Buj\u00e1rin en la revoluci\u00f3n china, a prop\u00f3sito de la importancia revolucionaria de las sociedades del Tercer Mundo y la consideraci\u00f3n de este fen\u00f3meno por parte de Luk\u00e1cs , se expresaba Sacrist\u00e1n en los t\u00e9rminos siguientes: \u201c(&#8230;) porque f\u00edjate que la revoluci\u00f3n china ha sido para la gente de la III Internacional el gran descubrimiento de las potencialidades revolucionarias del Tercer Mundo. Descubrimiento muy siniestro porque Stalin ah\u00ed impuso una l\u00ednea pol\u00edtica horrible. Por cierto que la de Buj\u00e1rin era mucho mejor en aquellos momentos, en contra de todos los t\u00f3picos sobre Buj\u00e1rin. Buj\u00e1rin ve\u00eda claramente una l\u00ednea de revoluci\u00f3n con campesinado y Stalin, por no s\u00e9 qu\u00e9 raz\u00f3n, pero quiz\u00e1s por un dogmatismo tonto no cre\u00eda en eso. Desde la revoluci\u00f3n china Luk\u00e1cs y la gente de la III Internacional\u00a0 tienen muy clara conciencia de la capacidad revolucionaria del Tercer Mundo\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tambi\u00e9n en el curso de Metodolog\u00eda de 1983-1984, dando cuenta del surgimiento de la tendencia de la \u201cciencia de la ciencia\u201d en la\u00a0 epistemolog\u00eda contempor\u00e1nea, Sacrist\u00e1n se refiri\u00f3 al congreso de 1931 en los siguientes t\u00e9rminos:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201c(&#8230;) y all\u00ed, \u00e9l [Buj\u00e1rin], y otros sovi\u00e9ticos, pero principalmente \u00e9l, pronunciaron un discurso que caus\u00f3 enorme impacto en Occidente (que los ingleses han reeditado recientemente, en el a\u00f1o 71, en un libro titulado <i>La ciencia en la encrucijada,<\/i> publicado por la Universidad de Oxford). La influencia del discurso de Buj\u00e1rin y de algunos otros de los delegados sovi\u00e9ticos fue muy grande -ellos presentaron una visi\u00f3n externalista de la historia de la ciencia, sobre un trasfondo sociol\u00f3gico y econ\u00f3mico- e inmediatamente produjeron una peque\u00f1a escuela inglesa, por as\u00ed decirlo\u201d. <\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mientras que estas consideraciones de sociolog\u00eda de la ciencia, prosigui\u00f3 Sacrist\u00e1n, apenas tuvieron continuaci\u00f3n en la misma URSS, tal vez por el gran cataclismo que significaron las purgas estalinistas de 1938 o por el estallido la Segunda Guerra mundial, en cambio, \u201cen Inglaterra s\u00ed que dejaron semilla. Fil\u00f3sofos de la ciencia e historiadores de la ciencia ingleses, que suelen ser bastante le\u00eddos y que s\u00ed que est\u00e1n traducidos al castellano, son en realidad resultado de la influencia de Buj\u00e1rin en el congreso de 1931, disc\u00edpulos m\u00e1s o menos directos de \u00e9l. Bernal, por ejemplo, o Farrington, que ha escrito sobre ciencia griega\u00a0 y tambi\u00e9n sobre un fil\u00f3sofo y cient\u00edfico de particular inter\u00e9s para economistas, Francis Bacon. Otro autor es Needham, que es el principal especialista occidental en ciencia e instituciones chinas. Needham es un personaje muy curioso. Es algo cat\u00f3lico, un cat\u00f3lico ingl\u00e9s -que son muy frecuentes, como es sabido- y adem\u00e1s comunista desde muy joven, es decir, es un personaje muy original, con un tipo de originalidad que en los a\u00f1os 30 y 40 era completamente ins\u00f3lito. Vendr\u00eda a ser casi el \u00fanico intelectual europeo en esa condici\u00f3n tan peculiar y complicada&#8230;\u201d<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/p>\n<p>  \u00a0                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En \u201cEntrevista con Naturaleza\u201d (Ib\u00eddem,\u00a0 pp. 179-190), Sacrist\u00e1n expon\u00eda este equilibrado punto de vista sobre las relaciones entre tecnolog\u00eda y ecologismo: \u201cNo hay antagonismo entre tecnolog\u00eda (en el sentido de t\u00e9cnicas de base cient\u00edfico-te\u00f3rica) y ecologismo, sino entre tecnolog\u00edas destructoras de las condiciones de vida de nuestra especie y tecnolog\u00edas favorables a largo plazo a \u00e9sta. Creo que as\u00ed hay que plantear las cosas, no con una mala m\u00edstica de la naturaleza. Al fin y al cabo, no hay que olvidar que nosotros vivimos quiz\u00e1 gracias a que en un remoto pasado ciertos organismos que respiraban en una atm\u00f3sfera cargada de CO2 polucionaron su ambiente con ox\u00edgeno. No se trata de adorar ignorantemente una naturaleza supuestamente inmutable y pura, buena en s\u00ed, sino de evitar que se vuelva invivible para nuestra especie. Ya como est\u00e1 es bastante dura. Y tampoco hay que olvidar que un cambio radical de tecnolog\u00eda es un cambio de modo de producci\u00f3n y, por lo tanto, de consumo, es decir, una revoluci\u00f3n; y que por primera vez en la historia que conocemos hay que promover ese cambio tecnol\u00f3gico revolucionario consciente e intencionadamente\u201d<\/p>\n<p>Veinte a\u00f1os antes, en una conferencia de 1963 -\u201cStudium generale para todos los d\u00edas de la semana\u201d, Intervenciones pol\u00edticas, Icaria, Barcelona, 1985, pp. 47-48-, Sacrist\u00e1n ya hab\u00eda apuntado: \u201cEl fil\u00f3sofo alem\u00e1n Georg Klaus, bas\u00e1ndose en un c\u00e9lebre texto de una carta de Marx, ha trazado un interesante cuadro especulativo al respecto: imag\u00ednese que en una sociedad de este tipo irracional se renueva totalmente la t\u00e9cnica del proceso de producci\u00f3n mediante la automatizaci\u00f3n, etc. Quedan entonces liberadas enormes energ\u00edas humanas que no tienen ya aplicaci\u00f3n al trabajo mec\u00e1nico y que, por tanto, s\u00f3lo pueden desarrollarse econ\u00f3micamente y racionalmente accediendo al trabajo creador, a la administraci\u00f3n de la sociedad. Pero esa direcci\u00f3n comunitaria est\u00e1 en contradicci\u00f3n con la estructura del dominio de clase que es propio de la sociedad en\u00a0 que vivimos y que se toma en el ejemplo. Entonces, si no se produce una victoriosa reacci\u00f3n de los casualmente liberados del trabajo mec\u00e1nico, la sociedad irracional tiene a\u00fan una salida irracional para preservar el poder de la case dominante: puede recurrir al gigantesco despilfarro de mantener a los antiguos trabajadores mec\u00e1nicos en una situaci\u00f3n de proletariado parasitario, aliment\u00e1ndoles, divirti\u00e9ndolos y lav\u00e1ndoles el cerebro gratuitamente a cambio de tenerles alejados de la direcci\u00f3n de la sociedad. Georg Klaus recuerda que en Roma se ha dado algo parecido&#8230; La t\u00e9cnica, pues, no puede cumplir por s\u00ed sola la otra racionalizaci\u00f3n, la seria, la socializaci\u00f3n de la divisi\u00f3n del trabajo, que es el primer paso para su superaci\u00f3n. Lo esencial para cumplir esa tarea es, naturalmente, suprimir la base de la irracionalidad, las instancias meramente mec\u00e1nicas, inconscientes, no-humanas, que mueven hoy, la divisi\u00f3n del trabajo entre nosotros.\u201d<\/p>\n<p>C. La adhesi\u00f3n de buena parte de los trabajadores de los pa\u00edses industriales a los valores del crecimiento econ\u00f3mico depredatorio y a la estructura jer\u00e1rquica y desp\u00f3tica que, con formas diversas, organiza a menudo ese crecimiento, ha hecho caer a Rudolf Bahro (autor de otro de los principales intentos marxistas de elaborar la crisis) en lo que probablemente es la debilidad principal de su estudio La alternativa: proponer a los intelectuales como sujeto revolucionario, mientras concibe a la clase obrera (en los pa\u00edses del Este) como un pasivo peso cuya gravedad estabiliza a la burocracia que dirige all\u00ed con retraso la r\u00e9plica del mundo material capitalista, retocada con algunos buenos rasgos colectivistas o comunitarios. Esa tesis de Bahro es inveros\u00edmil porque los intelectuales, igual los letrados que los t\u00e9cnicos, son un grupo social beneficiario del sistema en la medida en que \u00e9ste se basa en la divisi\u00f3n fundamental entre trabajo manual y trabajo intelectual. La eficaz publicidad de los intelectuales que se creen cr\u00edticos, difundida con diligencia por los medios de masas del sistema criticado, desde la televisi\u00f3n hasta los \u00f3rganos de prensa m\u00e1s distinguidos, no puede esconder el hecho de que esa capa social es, en la producci\u00f3n y en el consumo, un ap\u00e9ndice de las clases dominantes igual en el Este que en el Oeste. Sus privilegios espec\u00edficos, el lenguaje y la ciencia, facilitan que del grupo de los intelectuales se separen frecuentemente individuos que se sit\u00faan del otro lado, con las clases explotadas y oprimidas. Pero eso no es ninguna novedad que confirme la tesis de Bahro.<\/p>\n<p>3. A. \u201cLa situaci\u00f3n pol\u00edtica y ecol\u00f3gica en Espa\u00f1a y la manera de acercarse cr\u00edticamente a esta situaci\u00f3n desde una posici\u00f3n de izquierdas\u201d, Pacifismo, ecolog\u00eda y pol\u00edtica alternativa, Icaria, Barcelona, 1987, pp. 18-19.\u00a0 3.B. \u201cUna conversaci\u00f3n con Wolfgang Harich y Manuel Sacrist\u00e1n\u201d, Salvador L\u00f3pez Arnal y Pere de la Fuente (eds), Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n, Destino, Barcelona, 1996, pp. 135-136.\u00a0 3. C.\u00a0 \u201cComunicaci\u00f3n Jornadas de Ecolog\u00eda y Pol\u00edtica\u201d, Pacifismo, ecolog\u00eda y pol\u00edtica alternativa, op.cit. pp. 13-14.\u00a0\u00a0 <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-546","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-logica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/546","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=546"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/546\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=546"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=546"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=546"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}