{"id":563,"date":"2006-12-03T00:00:00","date_gmt":"2006-12-03T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=563"},"modified":"2020-02-28T08:52:03","modified_gmt":"2020-02-28T07:52:03","slug":"entender-a-foucault-chomsky-la-izquierda-y-el-disparate-etico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=563","title":{"rendered":"\u00bfEntender a Foucault? Chomsky, la izquierda y el disparate \u00e9tico"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n<p>En un art\u00edculo publicado en Rebeli\u00f3n el pasado 27 de noviembre con el sugestivo t\u00edtulo \u00ab<a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=42043\">Chomsky contra Foucault, 35 a\u00f1os despu\u00e9s<\/a>\u00ab, su autor, Darwin Palermo, nos trae a la memoria un interesante debate que tuvo lugar en 1971 en la televisi\u00f3n holandesa entre el ling\u00fcista estadounidense Noam Chomsky y el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Michel Foucault.<\/p>\n<p>Concretamente encabeza dicho art\u00edculo con estas palabras de Chomsky pronunciadas veinte a\u00f1os despu\u00e9s del debate: \u201cNunca he conocido a nadie que fuera tan completamente amoral. Generalmente cuando se habla con alguien, uno da por sentado que se comparte alg\u00fan territorio moral. Con \u00e9l me sent\u00ed, sin embargo, como si estuviera hablando con alguien que no habitara el mismo universo moral. Personalmente me result\u00f3 simp\u00e1tico. Pero no pude entenderlo, como si fuera de otra especie o algo as\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Creo comprender la sensaci\u00f3n que todav\u00eda en aquella \u00e9poca le produjeron a Chomsky las posturas radicales de Foucault, ya que efectivamente los dos pensadores habitaban universos \u00e9ticos distintos. Pero con ser interesante esta cuesti\u00f3n, en lo que sigue me voy a referir al contenido del art\u00edculo del Sr. Palermo, ya que en el mismo se vierten, de forma ciertamente simplista, una serie de opiniones sobre el fil\u00f3sofo franc\u00e9s que, en el mejor de los casos, parecen producto de una aut\u00e9ntica ignorancia. Opiniones que, por cierto, se unen a la moda existente entre ciertos sectores de la izquierda, de descalificar in toto el pensamiento filos\u00f3fico franc\u00e9s \u2013parisino, dir\u00edan algunos- de la segunda mitad del siglo pasado.<\/p>\n<p>Intentando resumir las posiciones enfrentadas en el debate, Darwin Palermo acaba convirtiendo al bueno de Chomsky en una mala caricatura de s\u00ed mismo, con posturas que suscribir\u00eda hasta Benedicto XVI o el mism\u00edsimo George W. Bush: \u201cChomsky manten\u00eda posiciones ilustradas razonablemente sensatas (matar y oprimir est\u00e1 mal, la igualdad y la libertad est\u00e1n bien\u2026 cosas as\u00ed)\u201d. Aqu\u00ed termina la contribuci\u00f3n al an\u00e1lisis de la figura del ling\u00fcista norteamericano, pues, como se ver\u00e1 a continuaci\u00f3n, lo que le interesa de verdad es disparar sobre Foucault. En efecto, si tremendamente simplista es la interpretaci\u00f3n sobre las palabras de Chomsky, directamente delirante es la interpretaci\u00f3n que sobre la postura de Foucault vierte en su art\u00edculo, buscando con ello demostrar que la posici\u00f3n pol\u00edtica del pensador franc\u00e9s, al contrario de las razonadamente ilustradas, es un aut\u00e9ntico disparate \u00e9tico. Dice as\u00ed: \u201cEl encuentro tiene inter\u00e9s porque pone de manifiesto la enorme distancia moral que separa a dos autores que supuestamente se mov\u00edan en espacios ideol\u00f3gicos cercanos o, en otras palabras, muestra hasta qu\u00e9 punto las posiciones pol\u00edticas de izquierdas no est\u00e1n re\u00f1idas con el m\u00e1s puro disparate \u00e9tico\u201d. Ya va quedando claro el campo de batalla: el razonablemente ilustrado Chomsky vs. el disparatado y chalado populista Michel Foucault (no lo digo yo, lo dice el autor: \u201cFoucault se desmarcaba con ramalazos de chaladura populista\u201d). Pues bien, entrando en el asunto, confieso que mi primera impresi\u00f3n fue que el Sr. Palermo no hab\u00eda entendido nada del debate en cuesti\u00f3n, pero tras revisar su art\u00edculo m\u00e1s bien parece que ni siquiera lo ha le\u00eddo. Ruego que me disculpe por este atrevimiento, pero si no es as\u00ed \u00bfc\u00f3mo se explica que fundamente sus argumentos en una sola frase sacada del contexto del debate sin atender en ning\u00fan momento al desarrollo del mismo? La frase en cuesti\u00f3n era la siguiente: \u201cMF: El proletariado no hace la guerra contra la clase dominante porque crea que esa guerra es justa sino porque, por primera vez en la historia, quiere hacerse con el poder (\u2026). Cuando el proletariado toma el poder es perfectamente posible que ejerza sobre las clases que ha derrotado un poder violento, dictatorial e incluso sanguinario. Y no veo qu\u00e9 objeci\u00f3n se puede hacer a eso\u201d.<\/p>\n<p>En primer lugar \u2013y esto va para los bienpensantes-, parece claro que Foucault no expresa deseo alguno de que eso ocurra, ya que se limita a decir que es perfectamente posible, lo cual nadie puede negar absolutamente. Concretamente lo que se pregunta Foucault es si la posibilidad \u2013ciertamente pensable- de la acci\u00f3n violenta, deslegitimar\u00eda la idea de Revoluci\u00f3n. En segundo lugar, y m\u00e1s importante, si el Sr. Palermo hubiera prestado m\u00e1s atenci\u00f3n al contexto del debate no le habr\u00eda sido dif\u00edcil percibir que la frase se enmarca dentro de la controversia m\u00e1s amplia que los dos pensadores mantuvieron respecto a los conceptos de naturaleza humana, justicia y revoluci\u00f3n. En efecto, Chomsky, desde una posici\u00f3n ilustrada y humanista, defiende, con indudable buena fe, que toda visi\u00f3n de una futura sociedad justa debe estar fundamentada en un s\u00f3lido concepto de la esencia de la naturaleza humana, concepto que proporciona su verdadera dimensi\u00f3n a la libertad y la dignidad. Por tanto deben de existir \u2013piensa- ciertas cualidades humanas fundamentales sobre las que fundar una verdadera noci\u00f3n de justicia. Y es por ello que la \u00fanica raz\u00f3n para desear la Revoluci\u00f3n es \u201ccreer, con raz\u00f3n o equivocadamente, que determinados valores humanos fundamentales podr\u00edan enriquecerse con este cambio de poder\u201d.<\/p>\n<p>Foucault, mucho m\u00e1s esc\u00e9ptico y nominalista, mucho m\u00e1s cr\u00edtico con los proyectos ilustrados humanistas, se muestra incapaz de proponer un modelo de funcionamiento social ideal, y advierte del riesgo de utilizar una definici\u00f3n de naturaleza humana o de justicia en t\u00e9rminos retomados de nuestra sociedad o civilizaci\u00f3n. Para el pensador franc\u00e9s, \u201cestas nociones de naturaleza humana, de justicia, de realizaci\u00f3n de la esencia humana, son nociones y conceptos que se formaron en el interior de nuestra civilizaci\u00f3n , en el interior de nuestro tipo de saber y de nuestro modo de filosofar, y, en consecuencia, forman parte de nuestro sistema de clases, y no podemos por tanto, por muy lamentable que esto resulte, servirnos de estas nociones para describir o justificar un combate que deber\u00eda \u2013que debe en principio- dar la vuelta completamente a los fundamentos mismos de nuestra sociedad\u201d. Se tratar\u00eda entonces de interpretar las luchas en t\u00e9rminos de poder y no en t\u00e9rminos de justicia, que pueden correr el riesgo de neutralizarlas. Lo cual no quiere decir en absoluto \u2013como es posible que se piense.- que el sentido de las acciones no importe, sino que son \u00e9stas las que dar\u00e1n en cada momento y lugar la medida de la justicia de las luchas. \u201cM\u00e1s que pensar en la lucha social en t\u00e9rminos de justicia, hay que poner el acento en la justicia en t\u00e9rminos de lucha social\u201d. Este es, en mi opini\u00f3n, el sentido del debate que, como se podr\u00e1 comprobar, tiene mucho que ver con las actuales controversias entre modernidad y postmodernidad.<\/p>\n<p>Pues bien, lo que le molesta al Sr. Palermo -y me temo que a muchos otros- es que Foucault se niegue a entrar en el juego de la definici\u00f3n de las esencias, de la libertad, de la justicia, y prefiera hablar de la inmanencia de las luchas y las resistencias. Tanto le molesta que cree salvarnos a todos del peligro, convirtiendo a Foucault en un chalado, en algo as\u00ed como un mero apologeta de la violencia o del asesinato pol\u00edtico. Por cierto, hasta el mismo Chomsky, en un momento del debate y ante las interpelaciones de Foucault, se ve obligado a reconocer que no es un pacifista contra viento y marea: CH: \u201cNo afirmo que el recurso a la violencia sea malo en todas las circunstancias\u201d. No contento con todo esto, el Sr. Palermo continua disparando sus balas: \u201cLa cosa no pasar\u00eda de la mera an\u00e9cdota si no fuera por el catastr\u00f3fico efecto que tuvieron las tesis de Foucault y los suyos sobre parte de la izquierda durante los a\u00f1os ochenta, cuando mucha gente se cans\u00f3 de tener raz\u00f3n sin que el mundo le hiciera el menor caso y prefiri\u00f3 prescindir alegremente del mundo. El resultado fue una aut\u00e9ntica debacle relativista que concluy\u00f3, no pod\u00eda ser de otra forma, con una desbandada hacia la derecha (sin ir m\u00e1s lejos, Jim\u00e9nez Losantos tiene el discutible honor de haber introducido en Espa\u00f1a la obra de Lyotard a principios de los a\u00f1os ochenta)\u201d. Ya tenemos a un culpable del alegre y generalizado desencantamiento del mundo, de la muerte de la acci\u00f3n pol\u00edtica. \u00bfQu\u00e9 ceguera, qu\u00e9 densidad ideol\u00f3gica \u2013o grado de ignorancia- puede llenar la pluma que escribe esas l\u00edneas? \u00bfFoucault neoconservador? Para salir de ese atolladero, al Sr. Palermo le habr\u00eda bastado quiz\u00e1s con seguir leyendo atentamente otros p\u00e1rrafos del debate:<\/p>\n<p>MF: \u201cSu pregunta es: \u00bfpor qu\u00e9 me intereso tanto por la pol\u00edtica? Para responder de un modo muy simple dir\u00eda: \u00bfpor qu\u00e9 no deber\u00eda interesarme por ella? \u00bfQu\u00e9 ceguera, qu\u00e9 sordera, qu\u00e9 densidad ideol\u00f3gica tendr\u00edan que pesar sobre m\u00ed para impedir que me interesase por el problema sin duda m\u00e1s crucial de nuestra existencia, es decir, la sociedad en la que vivimos, las relaciones econ\u00f3micas con las que funciona, y el sistema que define las formas habituales de relaci\u00f3n, lo que est\u00e1 permitido y lo que est\u00e1 prohibido, que rigen normalmente nuestra conducta? La esencia de nuestra vida est\u00e1 hecha, en \u00faltimo t\u00e9rmino, por el funcionamiento pol\u00edtico de la sociedad en la que nos encontramos. As\u00ed pues, no puedo responder a la cuesti\u00f3n de por qu\u00e9 me intereso por la pol\u00edtica, \u00fanicamente puedo responder pregunt\u00e1ndome: \u00bfpor qu\u00e9 no deber\u00eda hacerlo?&#8230; Lo que ser\u00eda un verdadero problema ser\u00eda no interesarse por la pol\u00edtica\u201d.<\/p>\n<p>Pero la cosa no queda ah\u00ed. Si pensamos que la intenci\u00f3n del Sr. Palermo, en \u00faltimo extremo, era presentar el pensamiento foucaultiano como la pen\u00faltima muralla levantada por la burgues\u00eda contra las ansias revolucionarias, se entiende mucho mejor entonces que no haga menci\u00f3n alguna a estas otras palabras: MF: \u201cNo, no creo en absoluto que nuestra sociedad sea democr\u00e1tica. Si se entiende por democracia el ejercicio efectivo del poder por parte de una poblaci\u00f3n que no est\u00e1 dividida ni ordenada jer\u00e1rquicamente en clases, est\u00e1 perfectamente claro que estamos muy alejados de la democracia\u201d.<\/p>\n<p>O si quiere convertirlo en un defensor del quietismo pol\u00edtico, es normal que se olvide de estas otras:<\/p>\n<p>MF: \u201cLa verdadera tarea pol\u00edtica, en una sociedad como la nuestra, me parece que es criticar el juego de las instituciones aparentemente neutras e independientes\u2026 En primer lugar porque el poder pol\u00edtico cala mucho m\u00e1s hondo de lo que sospechamos: el poder cuenta con centros y puntos de apoyo invisibles, poco conocidos; su verdadera resistencia, su verdadera solidez se encuentran quiz\u00e1s all\u00ed donde no se piensa. Quiz\u00e1s no basta con decir que, tras los gobiernos, tras el aparato de Estado se encuentra la clase dominante; es preciso situar los puntos de actividad, los lugares y las formas bajo los cuales se ejerce esta dominaci\u00f3n\u2026 Si no se es capaz de reconocer estos puntos de apoyo del poder de clase se corre el riesgo de permitirles que contin\u00faen existiendo y de ver c\u00f3mo se reconstituye ese poder de clase tras un proceso aparentemente revolucionario\u201d.<\/p>\n<p>Continuando con el art\u00edculo, resulta sumamente revelador el intento de relacionar a Foucault con el incombustible Jim\u00e9nez Losantos, por medio de una inestimable e indirecta comparaci\u00f3n con Lyotard. Insisto en que si se interesara un poco m\u00e1s en el pensamiento del fil\u00f3sofo franc\u00e9s se dar\u00eda cuenta de que est\u00e1 m\u00e1s cerca, por ejemplo, de la teor\u00eda cr\u00edtica de la primera generaci\u00f3n de la Escuela de Frankfurt que del postmoderno Lyotard, como reconoce el propio Foucault en una de sus entrevistas. La cuesti\u00f3n es meter a todos los herejes en el mismo saco y aqu\u00ed paz y despu\u00e9s no precisamente gloria.<\/p>\n<p>Pero yendo m\u00e1s all\u00e1 del debate, si que lo que necesitan algunos para acercarse a los malditos heterodoxos es tranquilizar previamente sus conciencias, ser\u00eda interesante que dedicaran alg\u00fan tiempo a hojear otros libros, en los que podr\u00edan tropezarse con opiniones que mitigar\u00edan mucho la tentaci\u00f3n, si es el caso, de convertir al pensador de Poitiers en un furibundo antimarxista a lo Jim\u00e9nez Losantos. MF: \u201cAun cuando uno admita que Marx est\u00e1 hoy en v\u00edas de desaparecer, no hay duda de que volver\u00e1 a aparecer. Es lo que yo deseo [\u2026]. No tanto la recuperaci\u00f3n, la restituci\u00f3n de un Marx aut\u00e9ntico sino, muy probablemente, el aligeramiento, la liberaci\u00f3n de Marx de los dogmas de partido que durante tanto tiempo lo han aprisionado al mismo tiempo que transmit\u00edan y esgrim\u00edan lo que \u00e9l dijo\u201d.<\/p>\n<p>Hay que reconocer que el pecado de Foucault es haber mantenido actitudes mucho m\u00e1s radicales \u2013en el sentido etimol\u00f3gico de la palabra- que las de ciertos izquierdismos dogm\u00e1ticos y clarividentes. El pecado ha consistido en atreverse a problematizar nociones como naturaleza humana, justicia, libertad, democracia, construidas siempre desde una cultura o civilizaci\u00f3n determinada \u2013en este caso, la sociedad burguesa-. Todo ello con el consiguiente esc\u00e1ndalo de todos aquellos que se consideran capaces de pasear todas las ma\u00f1anas por el afuera de nuestra civilizaci\u00f3n capitalista, y desde all\u00ed dibujar con total nitidez \u2013como si de un pincel divino se tratara- los contornos de tales nociones, retornando as\u00ed de nuevo a nuestro mundo con el rostro de la futura Revoluci\u00f3n perfectamente delineado.<\/p>\n<p>Podr\u00eda referirme a las miles de p\u00e1ginas que dej\u00f3 escritas. Podr\u00eda recordar las decenas de im\u00e1genes de los a\u00f1os setenta en las que es posible vislumbrar la calva del fil\u00f3sofo franc\u00e9s -entre otros grandes pensadores como Sartre- encabezando diversas manifestaciones y asambleas a favor de los inmigrantes, los presos, los estudiantes, los trabajadores. Podr\u00eda hablar de su vida revolucionaria, de su compromiso anticapitalista radical, pero ser\u00eda demasiado extenso.<\/p>\n<p>En definitiva, un pensamiento complejo, pero sobre todo militante y profundamente comprometido con las v\u00edctimas de un mundo enloquecido. Un pensamiento que veinte a\u00f1os despu\u00e9s sigue inspirando en diferentes sentidos a numerosos movimientos sociales de feministas, homosexuales, anarquistas, presos, enfermos mentales, antiglobalizadores, etc, no merece este pelot\u00f3n de fusilamiento. Ya sabemos que los pensamientos reaccionarios, incapaces de neutralizarlo, desean verlo morir por las balas de sus mismos compa\u00f1eros de barricadas. Pero no les hagamos el juego. Las mismas barricadas que, a pesar de los malentendidos, \u00e9l compart\u00eda con Chomsky, y en las que nos hemos encontrado Darwin Palermo y yo. En algo estoy de acuerdo con el autor del art\u00edculo. Coincido con \u00e9l en que toda esta situaci\u00f3n que nos ocupa va m\u00e1s all\u00e1 de la mera an\u00e9cdota. Pero no \u2013como se\u00f1ala- \u201cpor los efectos catastr\u00f3ficos que para la izquierda ha tenido el pensamiento de Michel Foucault\u201d, sino, muy al contrario, por los desastrosos efectos que se siguen de descalificar un pensamiento cr\u00edtico revolucionario, por el simple hecho de que no se adapta como un guante a los r\u00edgidos marcos de un cierto pensamiento de izquierdas dogm\u00e1tico y decimon\u00f3nico. Estoy seguro de que Darwin Palermo y yo nos seguiremos encontrando en aquellas barricadas levantadas contra la estupidez de la moral burguesa y las pol\u00edticas neoliberales, barricadas como las de Rebeli\u00f3n, dicho sea de paso. Pero espero que sea construyendo en el futuro un pensamiento de izquierdas con mejores y m\u00e1s abiertos argumentos. Y en ese camino hay grandes pensadores que nos han aportado valiosas herramientas. \u00bfOlvidar a Foucault? Lo que no se puede olvidar es que para entender a un fil\u00f3sofo hay que tomarse la molestia de leerlo.<br \/>\n<b><br \/>\n* Josu Crist\u00f3bal De-Gregorio. Profesor de Filosof\u00eda del Derecho. <\/b><b>UNED <\/b><br \/>\n<a href=\"\/\/\/home\/antonio\/.mozilla\/default\/w42a3px9.slt\/Mail\/pop.correo.yahoo.es\/Inbox?number=188511609\">jcristobal@der.uned.es<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfEntender a Foucault? Chomsky, la izquierda y el disparate \u00e9tico <\/p>\n<p>Josu Crist\u00f3bal De-Gregorio<\/p>\n<p>Rebeli\u00f3n<\/p>\n<p> En un art\u00edculo publicado en Rebeli\u00f3n el pasado 27 de noviembre con el sugestivo t\u00edtulo &quot;Chomsky contra Foucault, 35 a\u00f1os despu\u00e9s&quot;, su autor, Darwin Palermo, nos trae a la memoria un interesante debate que tuvo lugar en 1971 en la televisi\u00f3n holandesa entre el ling\u00fcista estadounidense Noam Chomsky y el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Michel Foucault.  Concretamente encabeza dicho art\u00edculo con estas palabras de Chomsky pronunciadas veinte a\u00f1os despu\u00e9s del debate: \u201cNunca he conocido a nadie que fuera tan completamente amoral. Generalmente cuando se habla con alguien, uno da por sentado que se comparte alg\u00fan territorio moral. Con \u00e9l me sent\u00ed, sin embargo, como si estuviera hablando con alguien que no habitara el mismo universo moral. Personalmente me result\u00f3 simp\u00e1tico. Pero no pude entenderlo, como si fuera de otra especie o algo as\u00ed\u201d.  Creo comprender la sensaci\u00f3n que todav\u00eda en aquella \u00e9poca le produjeron a Chomsky las posturas radicales de Foucault, ya que efectivamente los dos pensadores habitaban universos \u00e9ticos distintos. Pero con ser interesante esta cuesti\u00f3n, en lo que sigue me voy a referir al contenido del art\u00edculo del Sr. Palermo, ya que en el mismo se vierten, de forma ciertamente simplista, una serie de opiniones sobre el fil\u00f3sofo franc\u00e9s que, en el mejor de los casos, parecen producto de una aut\u00e9ntica ignorancia. Opiniones que, por cierto, se unen a la moda existente entre ciertos sectores de la izquierda, de descalificar in toto el pensamiento filos\u00f3fico franc\u00e9s \u2013parisino, dir\u00edan algunos- de la segunda mitad del siglo pasado.   Intentando resumir las posiciones enfrentadas en el debate, Darwin Palermo acaba convirtiendo al bueno de Chomsky en una mala caricatura de s\u00ed mismo, con posturas que suscribir\u00eda hasta Benedicto XVI o el mism\u00edsimo George W. Bush: \u201cChomsky manten\u00eda posiciones ilustradas razonablemente sensatas (matar y oprimir est\u00e1 mal, la igualdad y la libertad est\u00e1n bien\u2026 cosas as\u00ed)\u201d. Aqu\u00ed termina la contribuci\u00f3n al an\u00e1lisis de la figura del ling\u00fcista norteamericano, pues, como se ver\u00e1 a continuaci\u00f3n, lo que le interesa de verdad es disparar sobre Foucault. En efecto, si tremendamente simplista es la interpretaci\u00f3n sobre las palabras de Chomsky, directamente delirante es la interpretaci\u00f3n que sobre la postura de Foucault vierte en su art\u00edculo, buscando con ello demostrar que la posici\u00f3n pol\u00edtica del pensador franc\u00e9s, al contrario de las razonadamente ilustradas, es un aut\u00e9ntico disparate \u00e9tico. Dice as\u00ed: \u201cEl encuentro tiene inter\u00e9s porque pone de manifiesto la enorme distancia moral que separa a dos autores que supuestamente se mov\u00edan en espacios ideol\u00f3gicos cercanos o, en otras palabras, muestra hasta qu\u00e9 punto las posiciones pol\u00edticas de izquierdas no est\u00e1n re\u00f1idas con el m\u00e1s puro disparate \u00e9tico\u201d. Ya va quedando claro el campo de batalla: el razonablemente ilustrado Chomsky vs. el disparatado y chalado populista Michel Foucault (no lo digo yo, lo dice el autor: \u201cFoucault se desmarcaba con ramalazos de chaladura populista\u201d). Pues bien, entrando en el asunto, confieso que mi primera impresi\u00f3n fue que el Sr. Palermo no hab\u00eda entendido nada del debate en cuesti\u00f3n, pero tras revisar su art\u00edculo m\u00e1s bien parece que ni siquiera lo ha le\u00eddo. Ruego que me disculpe por este atrevimiento, pero si no es as\u00ed \u00bfc\u00f3mo se explica que fundamente sus argumentos en una sola frase sacada del contexto del debate sin atender en ning\u00fan momento al desarrollo del mismo? La frase en cuesti\u00f3n era la siguiente: \u201cMF: El proletariado no hace la guerra contra la clase dominante porque crea que esa guerra es justa sino porque, por primera vez en la historia, quiere hacerse con el poder (\u2026). Cuando el proletariado toma el poder es perfectamente posible que ejerza sobre las clases que ha derrotado un poder violento, dictatorial e incluso sanguinario. Y no veo qu\u00e9 objeci\u00f3n se puede hacer a eso\u201d.  En primer lugar \u2013y esto va para los bienpensantes-, parece claro que Foucault no expresa deseo alguno de que eso ocurra, ya que se limita a decir que es perfectamente posible, lo cual nadie puede negar absolutamente. Concretamente lo que se pregunta Foucault es si la posibilidad \u2013ciertamente pensable- de la acci\u00f3n violenta, deslegitimar\u00eda la idea de Revoluci\u00f3n. En segundo lugar, y m\u00e1s importante, si el Sr. Palermo hubiera prestado m\u00e1s atenci\u00f3n al contexto del debate no le habr\u00eda sido dif\u00edcil percibir que la frase se enmarca dentro de la controversia m\u00e1s amplia que los dos pensadores mantuvieron respecto a los conceptos de naturaleza humana, justicia y revoluci\u00f3n. En efecto, Chomsky, desde una posici\u00f3n ilustrada y humanista, defiende, con indudable buena fe, que toda visi\u00f3n de una futura sociedad justa debe estar fundamentada en un s\u00f3lido concepto de la esencia de la naturaleza humana, concepto que proporciona su verdadera dimensi\u00f3n a la libertad y la dignidad. Por tanto deben de existir \u2013piensa- ciertas cualidades humanas fundamentales sobre las que fundar una verdadera noci\u00f3n de justicia. Y es por ello que la \u00fanica raz\u00f3n para desear la Revoluci\u00f3n es \u201ccreer, con raz\u00f3n o equivocadamente, que determinados valores humanos fundamentales podr\u00edan enriquecerse con este cambio de poder\u201d.   Foucault, mucho m\u00e1s esc\u00e9ptico y nominalista, mucho m\u00e1s cr\u00edtico con los proyectos ilustrados humanistas, se muestra incapaz de proponer un modelo de funcionamiento social ideal, y advierte del riesgo de utilizar una definici\u00f3n de naturaleza humana o de justicia en t\u00e9rminos retomados de nuestra sociedad o civilizaci\u00f3n. Para el pensador franc\u00e9s, \u201cestas nociones de naturaleza humana, de justicia, de realizaci\u00f3n de la esencia humana, son nociones y conceptos que se formaron en el interior de nuestra civilizaci\u00f3n , en el interior de nuestro tipo de saber y de nuestro modo de filosofar, y, en consecuencia, forman parte de nuestro sistema de clases, y no podemos por tanto, por muy lamentable que esto resulte, servirnos de estas nociones para describir o justificar un combate que deber\u00eda \u2013que debe en principio- dar la vuelta completamente a los fundamentos mismos de nuestra sociedad\u201d. Se tratar\u00eda entonces de interpretar las luchas en t\u00e9rminos de poder y no en t\u00e9rminos de justicia, que pueden correr el riesgo de neutralizarlas. Lo cual no quiere decir en absoluto \u2013como es posible que se piense.- que el sentido de las acciones no importe, sino que son \u00e9stas las que dar\u00e1n en cada momento y lugar la medida de la justicia de las luchas. \u201cM\u00e1s que pensar en la lucha social en t\u00e9rminos de justicia, hay que poner el acento en la justicia en t\u00e9rminos de lucha social\u201d. Este es, en mi opini\u00f3n, el sentido del debate que, como se podr\u00e1 comprobar, tiene mucho que ver con las actuales controversias entre modernidad y postmodernidad.   Pues bien, lo que le molesta al Sr. Palermo -y me temo que a muchos otros- es que Foucault se niegue a entrar en el juego de la definici\u00f3n de las esencias, de la libertad, de la justicia, y prefiera hablar de la inmanencia de las luchas y las resistencias. Tanto le molesta que cree salvarnos a todos del peligro, convirtiendo a Foucault en un chalado, en algo as\u00ed como un mero apologeta de la violencia o del asesinato pol\u00edtico. Por cierto, hasta el mismo Chomsky, en un momento del debate y ante las interpelaciones de Foucault, se ve obligado a reconocer que no es un pacifista contra viento y marea: CH: \u201cNo afirmo que el recurso a la violencia sea malo en todas las circunstancias\u201d. No contento con todo esto, el Sr. Palermo continua disparando sus balas: \u201cLa cosa no pasar\u00eda de la mera an\u00e9cdota si no fuera por el catastr\u00f3fico efecto que tuvieron las tesis de Foucault y los suyos sobre parte de la izquierda durante los a\u00f1os ochenta, cuando mucha gente se cans\u00f3 de tener raz\u00f3n sin que el mundo le hiciera el menor caso y prefiri\u00f3 prescindir alegremente del mundo. El resultado fue una aut\u00e9ntica debacle relativista que concluy\u00f3, no pod\u00eda ser de otra forma, con una desbandada hacia la derecha (sin ir m\u00e1s lejos, Jim\u00e9nez Losantos tiene el discutible honor de haber introducido en Espa\u00f1a la obra de Lyotard a principios de los a\u00f1os ochenta)\u201d. Ya tenemos a un culpable del alegre y generalizado desencantamiento del mundo, de la muerte de la acci\u00f3n pol\u00edtica. \u00bfQu\u00e9 ceguera, qu\u00e9 densidad ideol\u00f3gica \u2013o grado de ignorancia- puede llenar la pluma que escribe esas l\u00edneas? \u00bfFoucault neoconservador? Para salir de ese atolladero, al Sr. Palermo le habr\u00eda bastado quiz\u00e1s con seguir leyendo atentamente otros p\u00e1rrafos del debate:   MF: \u201cSu pregunta es: \u00bfpor qu\u00e9 me intereso tanto por la pol\u00edtica? Para responder de un modo muy simple dir\u00eda: \u00bfpor qu\u00e9 no deber\u00eda interesarme por ella? \u00bfQu\u00e9 ceguera, qu\u00e9 sordera, qu\u00e9 densidad ideol\u00f3gica tendr\u00edan que pesar sobre m\u00ed para impedir que me interesase por el problema sin duda m\u00e1s crucial de nuestra existencia, es decir, la sociedad en la que vivimos, las relaciones econ\u00f3micas con las que funciona, y el sistema que define las formas habituales de relaci\u00f3n, lo que est\u00e1 permitido y lo que est\u00e1 prohibido, que rigen normalmente nuestra conducta? La esencia de nuestra vida est\u00e1 hecha, en \u00faltimo t\u00e9rmino, por el funcionamiento pol\u00edtico de la sociedad en la que nos encontramos. As\u00ed pues, no puedo responder a la cuesti\u00f3n de por qu\u00e9 me intereso por la pol\u00edtica, \u00fanicamente puedo responder pregunt\u00e1ndome: \u00bfpor qu\u00e9 no deber\u00eda hacerlo?&#8230; Lo que ser\u00eda un verdadero problema ser\u00eda no interesarse por la pol\u00edtica\u201d.   Pero la cosa no queda ah\u00ed. Si pensamos que la intenci\u00f3n del Sr. Palermo, en \u00faltimo extremo, era presentar el pensamiento foucaultiano como la pen\u00faltima muralla levantada por la burgues\u00eda contra las ansias revolucionarias, se entiende mucho mejor entonces que no haga menci\u00f3n alguna a estas otras palabras: MF: \u201cNo, no creo en absoluto que nuestra sociedad sea democr\u00e1tica. Si se entiende por democracia el ejercicio efectivo del poder por parte de una poblaci\u00f3n que no est\u00e1 dividida ni ordenada jer\u00e1rquicamente en clases, est\u00e1 perfectamente claro que estamos muy alejados de la democracia\u201d.   O si quiere convertirlo en un defensor del quietismo pol\u00edtico, es normal que se olvide de estas otras:   MF: \u201cLa verdadera tarea pol\u00edtica, en una sociedad como la nuestra, me parece que es criticar el juego de las instituciones aparentemente neutras e independientes\u2026 En primer lugar porque el poder pol\u00edtico cala mucho m\u00e1s hondo de lo que sospechamos: el poder cuenta con centros y puntos de apoyo invisibles, poco conocidos; su verdadera resistencia, su verdadera solidez se encuentran quiz\u00e1s all\u00ed donde no se piensa. Quiz\u00e1s no basta con decir que, tras los gobiernos, tras el aparato de Estado se encuentra la clase dominante; es preciso situar los puntos de actividad, los lugares y las formas bajo los cuales se ejerce esta dominaci\u00f3n\u2026 Si no se es capaz de reconocer estos puntos de apoyo del poder de clase se corre el riesgo de permitirles que contin\u00faen existiendo y de ver c\u00f3mo se reconstituye ese poder de clase tras un proceso aparentemente revolucionario\u201d.   Continuando con el art\u00edculo, resulta sumamente revelador el intento de relacionar a Foucault con el incombustible Jim\u00e9nez Losantos, por medio de una inestimable e indirecta comparaci\u00f3n con Lyotard. Insisto en que si se interesara un poco m\u00e1s en el pensamiento del fil\u00f3sofo franc\u00e9s se dar\u00eda cuenta de que est\u00e1 m\u00e1s cerca, por ejemplo, de la teor\u00eda cr\u00edtica de la primera generaci\u00f3n de la Escuela de Frankfurt que del postmoderno Lyotard, como reconoce el propio Foucault en una de sus entrevistas. La cuesti\u00f3n es meter a todos los herejes en el mismo saco y aqu\u00ed paz y despu\u00e9s no precisamente gloria.   Pero yendo m\u00e1s all\u00e1 del debate, si que lo que necesitan algunos para acercarse a los malditos heterodoxos es tranquilizar previamente sus conciencias, ser\u00eda interesante que dedicaran alg\u00fan tiempo a hojear otros libros, en los que podr\u00edan tropezarse con opiniones que mitigar\u00edan mucho la tentaci\u00f3n, si es el caso, de convertir al pensador de Poitiers en un furibundo antimarxista a lo Jim\u00e9nez Losantos. MF: \u201cAun cuando uno admita que Marx est\u00e1 hoy en v\u00edas de desaparecer, no hay duda de que volver\u00e1 a aparecer. Es lo que yo deseo [\u2026]. No tanto la recuperaci\u00f3n, la restituci\u00f3n de un Marx aut\u00e9ntico sino, muy probablemente, el aligeramiento, la liberaci\u00f3n de Marx de los dogmas de partido que durante tanto tiempo lo han aprisionado al mismo tiempo que transmit\u00edan y esgrim\u00edan lo que \u00e9l dijo\u201d.   Hay que reconocer que el pecado de Foucault es haber mantenido actitudes mucho m\u00e1s radicales \u2013en el sentido etimol\u00f3gico de la palabra- que las de ciertos izquierdismos dogm\u00e1ticos y clarividentes. El pecado ha consistido en atreverse a problematizar nociones como naturaleza humana, justicia, libertad, democracia, construidas siempre desde una cultura o civilizaci\u00f3n determinada \u2013en este caso, la sociedad burguesa-. Todo ello con el consiguiente esc\u00e1ndalo de todos aquellos que se consideran capaces de pasear todas las ma\u00f1anas por el afuera de nuestra civilizaci\u00f3n capitalista, y desde all\u00ed dibujar con total nitidez \u2013como si de un pincel divino se tratara- los contornos de tales nociones, retornando as\u00ed de nuevo a nuestro mundo con el rostro de la futura Revoluci\u00f3n perfectamente delineado.   Podr\u00eda referirme a las miles de p\u00e1ginas que dej\u00f3 escritas. Podr\u00eda recordar las decenas de im\u00e1genes de los a\u00f1os setenta en las que es posible vislumbrar la calva del fil\u00f3sofo franc\u00e9s -entre otros grandes pensadores como Sartre- encabezando diversas manifestaciones y asambleas a favor de los inmigrantes, los presos, los estudiantes, los trabajadores. Podr\u00eda hablar de su vida revolucionaria, de su compromiso anticapitalista radical, pero ser\u00eda demasiado extenso.  En definitiva, un pensamiento complejo, pero sobre todo militante y profundamente comprometido con las v\u00edctimas de un mundo enloquecido. Un pensamiento que veinte a\u00f1os despu\u00e9s sigue inspirando en diferentes sentidos a numerosos movimientos sociales de feministas, homosexuales, anarquistas, presos, enfermos mentales, antiglobalizadores, etc, no merece este pelot\u00f3n de fusilamiento. Ya sabemos que los pensamientos reaccionarios, incapaces de neutralizarlo, desean verlo morir por las balas de sus mismos compa\u00f1eros de barricadas. Pero no les hagamos el juego. Las mismas barricadas que, a pesar de los malentendidos, \u00e9l compart\u00eda con Chomsky, y en las que nos hemos encontrado Darwin Palermo y yo. En algo estoy de acuerdo con el autor del art\u00edculo. Coincido con \u00e9l en que toda esta situaci\u00f3n que nos ocupa va m\u00e1s all\u00e1 de la mera an\u00e9cdota. Pero no \u2013como se\u00f1ala- \u201cpor los efectos catastr\u00f3ficos que para la izquierda ha tenido el pensamiento de Michel Foucault\u201d, sino, muy al contrario, por los desastrosos efectos que se siguen de descalificar un pensamiento cr\u00edtico revolucionario, por el simple hecho de que no se adapta como un guante a los r\u00edgidos marcos de un cierto pensamiento de izquierdas dogm\u00e1tico y decimon\u00f3nico. Estoy seguro de que Darwin Palermo y yo nos seguiremos encontrando en aquellas barricadas levantadas contra la estupidez de la moral burguesa y las pol\u00edticas neoliberales, barricadas como las de Rebeli\u00f3n, dicho sea de paso. Pero espero que sea construyendo en el futuro un pensamiento de izquierdas con mejores y m\u00e1s abiertos argumentos. Y en ese camino hay grandes pensadores que nos han aportado valiosas herramientas. \u00bfOlvidar a Foucault? Lo que no se puede olvidar es que para entender a un fil\u00f3sofo hay que tomarse la molestia de leerlo.   * Josu Crist\u00f3bal De-Gregorio. Profesor de Filosof\u00eda del Derecho. 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