{"id":572,"date":"2006-12-10T00:00:00","date_gmt":"2006-12-09T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=572"},"modified":"2023-02-04T06:57:13","modified_gmt":"2023-02-04T05:57:13","slug":"venezuela-el-socialismo-del-siglo-xxi-y-nosotros-europeos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=572","title":{"rendered":"Venezuela, el socialismo del siglo XXI y nosotros, europeos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os, cuando ya hab\u00eda desaparecido la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, vi un documental que me hizo repensar las largas discusiones que durante largos a\u00f1os hab\u00edamos tenido en Europa sobre la naturaleza del socialismo a prop\u00f3sito de lo que cre\u00edamos saber que estaba pasando Rusia, China, Cuba, Vietnam, etc. En el documental, un periodista, no recuerdo ahora si ingl\u00e9s o alem\u00e1n, preguntaba a un viejo campesino de un pa\u00eds euro-asi\u00e1tico por qu\u00e9 en su pueblo se hab\u00edan hecho comunistas al final de la primera guerra mundial.<\/p>\n<p>El viejo campesino cont\u00f3 esta historia: \u201cLlegaron aqu\u00ed unos funcionarios de la lejana Mosc\u00fa y nos dijeron que se hab\u00eda acabado la era del capitalismo y empezaba la era del socialismo. Y nosotros, que ten\u00edamos noticia de que all\u00ed hab\u00edan acabado con el r\u00e9gimen de los zares, les preguntamos: Y eso del socialismo, \u00bfqu\u00e9 es? Uno de los funcionarios llegados de Mosc\u00fa nos lo explic\u00f3: El socialismo \u2013nos dijo\u2013 es vivir en comunidad, labrar las tierras en com\u00fan, producir en com\u00fan y repartir equitativamente lo que se produce en la comunidad. El socialismo es todo eso y \u2013a\u00f1adi\u00f3\u2013 poder trabajar la tierra con tractores que nosotros os vamos a traer para ahorraros esfuerzos\u201d.<\/p>\n<p>Aquel viejo campesino concluy\u00f3 instruyendo al periodista occidental: \u201cNos hicimos inmediatamente socialistas porque lo primero, lo de trabajar las tierras en com\u00fan, es lo que ven\u00edamos haciendo desde siempre, y era bueno y justo continuar haci\u00e9ndolo; y lo segundo nos pareci\u00f3 a\u00fan mejor: ellos nos tra\u00edan los tractores que \u00edbamos a necesitar para labrar la tierra y que produjera m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>El viejo campesino euro-asi\u00e1tico no hab\u00eda o\u00eddo hablar todav\u00eda de las pol\u00e9micas que en aquellos tiempos antiguos enfrentaban a los componentes del n\u00facleo dirigente bolchevique. Apenas sab\u00eda nada sobre la discusi\u00f3n, entonces en curso, acerca de c\u00f3mo hab\u00eda que denominar lo que se estaba haciendo en la URSS, si socialismo o proto-socialismo o capitalismo de estado dirigido por la clase obrera. Por aquel entonces muchos campesinos analfabetos, o casi, ten\u00edan una noci\u00f3n tan elemental como s\u00f3lida del socialismo; identificaban socialismo con estas tres cosas juntas: pan, paz y consejos. Capitalismo, en cambio, era para ellos lo que hab\u00edan sufrido en los \u00faltimos tiempos: hambre, guerra y disoluci\u00f3n progresiva de la propia comunidad.<\/p>\n<p>Esta visi\u00f3n del socialismo, que a la mayor\u00eda de los europeos parecer\u00e1 hoy primitiva, se parece mucho al \u201ccomunismo solar\u201d de <i>Chevengur<\/i>, la estupenda novela de Plat\u00f3nov que no pudo publicarse en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica estalinista. Y se parece bastante a la noci\u00f3n de socialismo que tuvieron los primeros <i>narodnikis<\/i> o populistas rusos, luego llamados socialistas revolucionarios. Tiene poco que ver con la noci\u00f3n de socialismo que hay en las obras de Marx y de Engels. Apenas un punto de contacto: la defensa emotiva de los valores de la comunidad (antes de su desestructuraci\u00f3n) y la esperanza en que la clase obrera industrial con conciencia, que estaba construyendo otra comunidad, llegara a tiempo de salvar de la ruina a la comuna rural. Por eso la mayor\u00eda de los \u201cpingos almidonados\u201d europeos decretaron hacia 1919 que lo que dec\u00edan y hac\u00edan los campesinos euro-asi\u00e1ticos no ten\u00eda nada que ver con el socialismo. Prefirieron el concepto a los hombres, a lo que dec\u00edan y hac\u00edan los hombres. Y por eso mismo uno de los pocos marxistas europeos que no quiso ser \u201cpingo almidonado\u201d escribi\u00f3 aquello de que la revoluci\u00f3n rusa era en realidad \u201cuna revoluci\u00f3n contra <i>El capital<\/i>\u201d para luego manifestar su preferencia por la revoluci\u00f3n sobre <i>El capital.<\/i><\/p>\n<p>De Gramsci dijeron casi todos sus colegas de entonces que no era marxista. Y, por supuesto, de los campesinos euro-asi\u00e1ticos tambi\u00e9n, aunque \u00e9stos no se enteraron de la cr\u00edtica. Tuvo que pasar mucho tiempo para que otro que tampoco quer\u00eda ser \u201cpingo almidonado\u201d, el poeta y novelista John Berger, en <i>Puerca tierra<\/i>, contara una historia de los campesinos que resisten, en la que hombres y concepto vuelven a aproximarse. Y estaba hablando de los campesinos de la Europa occidental. La historia de la vieja historia era tan nueva que John Berger se crey\u00f3 obligado a poner al final de su relato un interesant\u00edsimo ensayito para explicar la supervivencia y resistencia de aquellos seres humanos que parec\u00edan haber desaparecido ya, tragados por la industria y engullidos por las megaurbes. <i>Puerca tierra <\/i>fue algo as\u00ed como un aldabonazo. Y no porque cubriera de flores un mundo en disoluci\u00f3n, sino porque, sin flores, descubri\u00f3 a muchos que aquel mundo campesino no hab\u00eda muerto del todo y que los seres humanos que lo poblaban eran mucho menos primitivos de lo que hab\u00eda pensado la mayor\u00eda de los marxistas acad\u00e9micos.<\/p>\n<p>Desde entonces, y han pasado ya varias d\u00e9cadas, algunos venimos pensando, por inspiraci\u00f3n de John Berger y de Pier Paolo Pasolini, que las luci\u00e9rnagas no se han extinguido del todo en todo el mundo, que las luci\u00e9rnagas, si se me permite la met\u00e1fora, a\u00fan est\u00e1n ah\u00ed, al otro lado del mundo medi\u00e1tico, y son el equivalente, en un contexto que incluye la cordillera andina, el lago Titicaca, Monte \u00c1vila y la zona amaz\u00f3nica, de aquello que los fil\u00f3sofos humanistas y urbanitas europeos suelen llamar \u201clas Luces\u201d. Me di cuenta de eso una noche descansando al raso y mirando al cielo en el Pantanal, en el Mato Grosso brasile\u00f1o. Vuelvo a pensarlo ahora, al pie del Monte \u00c1vila, mientras escucho al poeta y ecologista Thiago de Melo. \u00bfY si el socialismo del que vuelve a hablarse ahora en Venezuela, cuyos ecos llegan a La Paz, Guayaquil, Lima y El Pantanal, tuviera m\u00e1s que ver con las luci\u00e9rnagas que ah\u00ed se reproducen a montones que con \u201clas Luces\u201d de los \u201cpingos almidonados\u201d europeos, incluidas \u201clas Luces\u201d de los marxistas acad\u00e9micos.<\/p>\n<p>No creo que el socialismo del siglo XXI, del que se habla en Caracas y en La Paz, y por impulso del chavismo y de Morales, en algunos documentos de los sin tierra brasile\u00f1os y en varios papeles de V\u00eda Campesina, vaya a tener gran cosa que ver con la noci\u00f3n de socialismo que hemos elaborado en Europa. Lo intuy\u00f3 ya Mari\u00e1tegui, que anduvo por varios pa\u00edses europeos y luego pens\u00f3 en ello. Y seguramente lo intuy\u00f3 Guevara en la aventura boliviana que le llev\u00f3 a la muerte. Pero hoy en d\u00eda la cosa est\u00e1 a\u00fan m\u00e1s clara. Y por eso viene a cuento la historia de la memoria del viejo campesino euro-asi\u00e1tico con la que empezaba esta nota. Esa historia une el principio del \u201csiglo breve\u201d (la ilusi\u00f3n socialista) con su final (la crisis terminal del neo-liberalismo y el resurgir del ideal socialista). Si hay que reconstruir la noci\u00f3n del socialismo habr\u00e1 que empezar por ah\u00ed.<\/p>\n<p>Nosotros, europeos, estamos mal preparados para eso. A\u00fan tendemos a llamar \u201csocialdemocracia\u201d (que fue el primer nombre del socialismo organizado) a lo que hoy es la negaci\u00f3n sin m\u00e1s de cualquier proyecto socialista. A\u00fan dejamos que se llame \u201csocialistas\u201d a partidos que hace d\u00e9cadas que perdieron la noci\u00f3n de lo que eso es. A\u00fan llamamos \u201ccomunistas\u201d a partidos pol\u00edticos que se dar\u00edan con un canto en los dientes si tuvieran un programa socialdem\u00f3crata de verdad. Y a\u00fan exportamos al oro lado del Atl\u00e1ntico libros, revistas y peri\u00f3dicos que dan por supuesto que se sabe en Europa qu\u00e9 es socialismo y que, en base a ese supuesto (y ocultando los intereses econ\u00f3micos de los \u201cdadores de trabajo\u201d), descalifican cualquier medida que se aproxime a la noci\u00f3n de socialismo del viejo campesino euro-asi\u00e1tico.<\/p>\n<p><i>Pan, paz, libertad, consejos, tractores <\/i>, <i>electricidad,<\/i> dec\u00edan las pobres gentes de 1919 cuando hablaban de socialismo en comunidades y asambleas, en las calles y plazas. No digo yo que los campesinos sin tierra, los de V\u00eda Campesina, los cultivadores de coca, los ind\u00edgenas amontonados en los suburbios de las megaurbes, los ayer campesinos y hoy obreros en lo que salga, vayan a repetir esas palabras en la primera d\u00e9cada del siglo XXI, o que tengan que repetirlas. No en la \u00e9poca de las parab\u00f3licas, de la rob\u00f3tica y de Internet. Claro que no. Pero si, como dec\u00eda Juan de Mairena, hay que hablar, y hablar en serio, de \u201clo que pasa en la calle\u201d y no de \u201clos acontecimientos que suceden en la r\u00faa\u201d, entonces lo primero que tiene que hacer el europeo amante del socialismo es preguntar en esos sitios e intentar traducir aquellas \u201cpobres\u201d palabras al lenguaje de los pobres (y proletarios de hoy). Probemos.<\/p>\n<p><i>Pan <\/i>quiere decir hoy, para quienes est\u00e1n abajo en la pir\u00e1mide social, <i>soberan\u00eda alimentaria.<\/i> La base material del socialismo es <i>hambre cero<\/i>. Para erradicar el hambre hace falta soberan\u00eda alimentaria. Y, por lo que se ve en todos los pa\u00edses empobrecidos, para que haya soberan\u00eda alimentaria se necesita soberan\u00eda <i>sensu stricto<\/i> (o sea, independencia para redistribuir equitativamente los recursos disponibles).<\/p>\n<p><i>Paz <\/i>quiere decir, para esas mismas gentes, lo mismo que ayer: que el nuevo imperialismo en su competici\u00f3n capitalista por la obtenci\u00f3n de beneficios r\u00e1pidos no nos traiga la guerra o nos lleve forzadamente a ella (invent\u00e1ndose, preventivamente, enemigos que son s\u00f3lo resistentes frente a la homogeneizaci\u00f3n cultural).<\/p>\n<p><i>Libertad <\/i>seguir\u00e1 siendo, hoy como ayer, palabra clave de cualquier socialismo que se precie. Un d\u00eda alguien se pregunt\u00f3 con raz\u00f3n: \u00bflibertad para qui\u00e9n? Pero habr\u00e1 que prestar atenci\u00f3n para no preguntar esto con \u00e1nimo liberticida, sino reconociendo aquello, tan sabido y tantas veces olvidado, de que la libertad <i>es uno de los m\u00e1s preciados dones que a los hombres dieron los cielos<\/i>, y vinculando la libertad, como hizo el cl\u00e1sico, a la lucha por el pan, o sea, a la soberan\u00eda alimentaria: \u201cVenturoso aqu\u00e9l a quien el cielo dio un pedazo de pan, sin que le quede obligaci\u00f3n de agradecerlo a otro que al mismo cielo\u201d. O sea, en no habiendo cielo en el sentido religioso de la palabra, a las luci\u00e9rnagas de hoy.<u> <\/u><\/p>\n<p><i>Consejos <\/i>quiere decir hoy democracia participativa. Y, como ayer, andar atentos a lo dicen los dirigidos y a lo que hacen los dirigentes. <i>Barrio adentro<\/i> y <i>barrio atento<\/i>. <i>Consejo<\/i> fue palabra grande del socialismo y el concepto que expresa se tiene que conservar. Tal vez haya que llamar a la cosa de otra manera, porque el socialismo del siglo XXI, y particularmente en Am\u00e9rica Latina, tendr\u00e1 que respetar otras lenguas y otras culturas &#8211;distintas de esta en la que estoy escribiendo&#8211;, pero en su concepto (deliberar y decidir desde abajo) est\u00e1 la clave de la democracia socialista.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 decir de los <i>tractores <\/i>y de la <i>electricidad<\/i> del viejo campesino euro-asi\u00e1tico? Que cien a\u00f1os despu\u00e9s eso no basta. Y no s\u00f3lo porque el ecologismo social de los empobrecidos rechaza hoy la vieja loa al viejo productivismo. Tambi\u00e9n por otra cosa, que es esencial y que diferencia a los campesinos sin tierra, a los de V\u00eda Campesina, a los cultivadores de coca, a los ind\u00edgenas amontonados en los suburbios de las megaurbes, a los ayer-campesinos-y-ahora-proletarios del viejo campesino de los confines euro-asi\u00e1ticos: porque nadie, en el mundo andino, caribe\u00f1o o amaz\u00f3nico, espera ya que vengan \u201clos funcionarios de Mosc\u00fa\u201d a salvar la comunidad. Tiempo hubo y no lo hicieron.<\/p>\n<p>El estado educador puede poner las bases del socialismo a trav\u00e9s de micro-cr\u00e9ditos concedidos a las mujeres pobres, potenciando cooperativas y misiones sociales en los barrios perif\u00e9ricos de la ciudad y en el campo, como lo est\u00e1 haciendo ya en Venezuela. Ser\u00e1 en ellas, en las cooperativas, en las misiones, en los barrios d\u00f3nde se decida acerca de las nuevas tecnolog\u00edas (equivalentes del viejo tractor y de la ya vieja electricidad) que haya que emplear respetando el entorno y sobre el uso alternativo de esas nuevas tecnolog\u00edas. Socialismo es tambi\u00e9n responsabilidad, social e individual. La responsabilidad se puede fomentar desde arriba. Para lo cual hay que dar ejemplo. Se materializa por abajo cuando el ejemplo de los dirigentes es bueno. Se pierde hasta la idea de la responsabilidad cuando se llama socialismo a la burocracia y a la corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p>Vuelvo, para terminar, a la alegor\u00eda del viejo campesino euro-asi\u00e1tico. Cuando se pregunta ahora a los moradores de esos lugares que se han visto beneficiados por las misiones sociales, la creaci\u00f3n de cooperativos, los micro-cr\u00e9ditos y los mercados alternativos subvencionados por el Estado, tal vez digan, ellos tambi\u00e9n, que <i>socialismo es esto<\/i>. Los europeos amantes del socialismo deber\u00edamos comprenderlos porque quienes as\u00ed hablan no hab\u00edan visto nunca en su vida hasta ahora un m\u00e9dico que les tratara con dignidad, ni apenas una escuela, ni ten\u00edan otra noci\u00f3n del cr\u00e9dito que la negativa de los grandes bancos, ni otra noci\u00f3n del consumo que aquello que los otros, los de arriba, pod\u00edan hacer y ellos no. \u201cSocialismo\u201d \u2013dijo uno de los pobres latino-americanos, hasta ahora humillado y ofendido\u2013 \u201ces haberse pasado a\u00f1os sin ver nada de lo que nos rodea y empezar a verlo gracias a una simple operaci\u00f3n de cataratas financiada por el Estado con la ayuda de los m\u00e9dicos cubanos\u201d.<\/p>\n<p>Marx contestar\u00eda: socialismo es mucho m\u00e1s que eso. Ah\u00ed falta la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n. Ah\u00ed falta la nacionalizaci\u00f3n de las grandes empresas. Ah\u00ed falta la abolici\u00f3n de la propiedad privada. Ah\u00ed falta una educaci\u00f3n polit\u00e9cnica a la altura de los tiempos. Ah\u00ed falta empezar a superar la vieja divisi\u00f3n social entre trabajo manual y trabajo intelectual. Y, s\u00ed, falta. Pero necesitar\u00edamos una operaci\u00f3n de cataratas, tambi\u00e9n nosotros, si desde Europa no atendi\u00e9ramos a las razones del viejo campesino euro-asi\u00e1tico y del pobre viejo latino-americano que se ha hecho chavista. Si el socialismo del siglo XXI quiere seguir dialogando con Marx, hay que contarle eso tambi\u00e9n a \u00e9l. Ya sabemos que lo sabe, pero no en esta versi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Venezuela, el socialismo del siglo XXI y nosotros, europeos <\/p>\n<p>Francisco Fern\u00e1ndez Buey<\/p>\n<p>Rebeli\u00f3n<\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os, cuando ya hab\u00eda desaparecido la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, vi un documental que me hizo repensar las largas discusiones que durante largos a\u00f1os hab\u00edamos tenido en Europa sobre la naturaleza del socialismo a prop\u00f3sito de lo que cre\u00edamos saber que estaba pasando Rusia, China, Cuba, Vietnam, etc. En el documental, un periodista, no recuerdo ahora si ingl\u00e9s o alem\u00e1n, preguntaba a un viejo campesino de un pa\u00eds euro-asi\u00e1tico por qu\u00e9 en su pueblo se hab\u00edan hecho comunistas al final de la primera guerra mundial.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32,1948],"tags":[1002],"class_list":["post-572","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-america-latina","category-francisco-fernandez-buey","tag-francisco-fernandez-buey"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/572","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=572"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/572\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=572"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=572"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=572"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}