{"id":579,"date":"2007-01-01T00:00:00","date_gmt":"2007-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=579"},"modified":"2020-02-28T03:18:54","modified_gmt":"2020-02-28T02:18:54","slug":"reencontremos-la-dimension-utopica-carta-a-los-amigos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=579","title":{"rendered":"Reencontremos la dimensi\u00f3n ut\u00f3pica. Carta a los amigos"},"content":{"rendered":"<p><strong>(1949-1990)<\/strong><\/p>\n<p>El historiador Alberto Flores Galindo naci\u00f3 en el Callao el 28 de mayo de 1949. \u00a0Desde muy joven, se estableci\u00f3 como un analista agudo y enormemente respetado de la realidad peruana, estableci\u00e9ndose como uno de los intelectuales m\u00e1s destacados del pensamiento socialista peruano en las d\u00e9cadas de 1970 y 1980. \u00a0Su abundante obra incluye los libros <i>Los mineros de la Cerro de Pasco<\/i> (1974), <i>Arequipa y el sur andino<\/i> (1977), <i>Apogeo y crisis de la Rep\u00fablica Aristocr\u00e1tica<\/i> (1978, con Manuel Burga), <i>La agon\u00eda de Mari\u00e1tegui<\/i> (1980), <i>Aristocracia y plebe<\/i> (1984), y el recientemente reeditado <i>Buscando un Inca. Identidad y utop\u00eda en los Andes<\/i> con el cual gan\u00f3 el Premio Casa de las Am\u00e9ricas (ensayo) en 1986, y cuya importancia sigue aumentando.\u00a0 Fue el fundador y motor principal de SUR, Casa de estudios para el socialismo, desde donde promovi\u00f3 un intercambio intelectual cuyo registro se encuentra principalmente en la revista <i>M\u00e1rgenes<\/i>. En pleno auge de su actividad intelectual, una enfermedad acab\u00f3 con su vida en poco m\u00e1s de un a\u00f1o. De apenas 41 a\u00f1os, Tito Flores Galindo muri\u00f3 el 26 de marzo de 1990. \u00a0Lo que sigue es la carta final que escribi\u00f3 a sus amigos:\u00a0como gran parte de su trabajo y de sus ideas, tiene mucha relevancia actual. (DM)<\/p>\n<p>Lima, 14 diciembre, 1989.<\/p>\n<p>Queridos amigos:<\/p>\n<p>El 3 de febrero pasado fui asaltado sorpresivamente por una dolencia: un glioblastoma multiforme en el lado izquierdo del cerebro. En otras palabras, un tipo poco frecuente de c\u00e1ncer que por su dif\u00edcil diagn\u00f3stico y ubicaci\u00f3n requer\u00eda un tratamiento fuera del pa\u00eds. Gracias a los amigos pude viajar para tratarme durante dos meses en New York (Presbyterian Hospital). Tiempo despu\u00e9s tuve que regresar una semana m\u00e1s a ese mismo hospital.<\/p>\n<p>Imaginar\u00e1n lo costoso que fue todo esto. A pesar de la buena voluntad de algunos funcionarios p\u00fablicos, del Seguro Social Peruano s\u00f3lo recibimos promesas, que condujeron a dilatadas reuniones, tr\u00e1mites y p\u00e9rdida de tiempo. El Seguro Social, adem\u00e1s, apenas reembolsar\u00eda parte de los gastos. Durante varios meses, casi todos los d\u00edas, debimos ir a una y otra dependencia, buscar los papeles. Parte de nuestra documentaci\u00f3n se perdi\u00f3, el resto daba vueltas por las oficinas y tontamente nosotros tambi\u00e9n. Este enga\u00f1o lleva ya diez meses. Estuvieron a pesar de todo, amigos y, excepcionalmente, algunos dirigentes nacionales que efectivamente quisieron ayudar, pero despu\u00e9s de casi un a\u00f1o no pudieron pasar de la intenci\u00f3n. Esto, sin embargo, es lo que m\u00e1s vale. El m\u00edo no es un caso excepcional. Al Seguro Social no le interesa ayudar a nadie, dificulta intencionalmente los tr\u00e1mites y la atenci\u00f3n. El Estado y su burocracia no sirvieron, hasta ahora.<\/p>\n<p>En cambio los amigos s\u00ed. Por ellos pude viajar, hacer que me atendieran y enfrentar los males. La amistad aqu\u00ed no es s\u00f3lo una <img decoding=\"async\" title=\"Tito Flores Galindo\" src=\"docs\/06997f04a7db92466a2baa6ebc8b872d_files\/image001.gif\" \/>abstracci\u00f3n. Es un sentimiento cotidiano y efectivo. Sin la intervenci\u00f3n espont\u00e1nea de mis amigos no podr\u00eda estar refiriendo esta historia, que me mostr\u00f3 la riqueza de la amistad. Experimentar eso se llama ser solidarios. Muchos intervinieron e inmediatamente armaron un gran movimiento de solidaridad. Hubo desde quienes aportaron muy elevadas cantidades, hasta quienes las monedas que ten\u00edan en el bolsillo. Otros, sus visitas. Algunos sus palabras. Estuvieron tambi\u00e9n esos ni\u00f1os a quienes se les ocurri\u00f3 llegar con sus propinas. M\u00e1s importante fue verles y compartir su afecto. Lo m\u00e1s movilizador fue la amistad. Conocidos y desconocidos de fuera y dentro del pa\u00eds han intervenido. De Espa\u00f1a, Francia, Inglaterra, Alemania y Estados Unidos llegaron colaboraciones. Con ellos me he sentido no s\u00f3lo peruano, sino parte de todos los sitios. En estos momentos en el Per\u00fa, cuando todo parece derrumbarse, cari\u00f1o y solidaridad me mostraron otros rostros del pa\u00eds. Hubiera querido agradecer personalmente a, cada uno.<\/p>\n<p>No importa que no se haya podido derrotar al c\u00e1ncer. Perd\u00ed. Perdimos. El final es ineludible. Me aguarda tarde o temprano, en semanas m\u00e1s o menos la muerte. Pero lo trascendente es el despliegue de apoyo que a\u00fan sostiene mi tratamiento y mi familia, que acompa\u00f1a a Cecilia, Carlos y Miguel, en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles. La solidaridad fue moral y econ\u00f3mica. Los amigos llegaron incluso a vigilar mi recuperaci\u00f3n en el hospital, apoyaron a mi esposa, atendieron y cuidaron a mis hijos. He debido rectificarme, dejar a un lado mi habitual pesimismo. Descubrir la fuerza de la solidaridad.<\/p>\n<p>Aunque muchos de mis amigos ya no piensen como antes, yo por el contrario, pienso que todav\u00eda siguen vigentes los ideales que originaron al socialismo: la justicia, la libertad, los hombres. Sigue vigente la degradaci\u00f3n y destrucci\u00f3n a que nos condena el capitalismo, pero tambi\u00e9n el rechazo a convertirnos en la r\u00e9plica de un suburbio norteamericano. En otros pa\u00edses el socialismo ha sido debilitado; aqu\u00ed, como proyecto y realizaci\u00f3n, podr\u00eda seguir teniendo futuro, si somos capaces de volverlo a pensar, de imaginar otros contenidos. Esto no es la moda. Es ir contra la corriente. Tambi\u00e9n debemos enfrentarnos a los cultores de la muerte o de aquellos que s\u00f3lo piensan en repetir las recetas de otros pa\u00edses. El desaf\u00edo creativo es enorme. (\u00bfPodremos?).<\/p>\n<p>Es un desaf\u00edo, adem\u00e1s, donde est\u00e1n en juego nuestras vidas y la edificaci\u00f3n del pa\u00eds. (\u00bfUna sucursal norteamericana?) (\u00bfUn pa\u00eds andino?) (\u00bfQu\u00e9 hacer con el Per\u00fa?) (\u00bfSer\u00e1 posible el socialismo?).<\/p>\n<p>Hasta ahora, entre 1980 y agosto de 1989, se han producido 17,000 muertes. Asesinato de propietarios, obreros, desempleados, campesinos. Todos tienen rostros y nombres aunque los ignoremos. Esto ha ocurrido en un pa\u00eds \u00abdemocr\u00e1tico\u00bb, con el silencio de la derecha pero tambi\u00e9n de la inacci\u00f3n de la izquierda. Muchos convertidos en espectadores. No s\u00f3lo estamos frente a desaf\u00edos econ\u00f3micos, sino tambi\u00e9n frente a requerimientos \u00e9ticos.<\/p>\n<p>Ahora, muchos han separado pol\u00edtica de \u00e9tica. La eficacia ha pasado al centro. La necesidad de cr\u00edticas al socialismo ha postergado el combate a la clase dominante. No s\u00f3lo estamos ante un problema ideol\u00f3gico. Est\u00e1 de por medio tambi\u00e9n la incorporaci\u00f3n de todos nosotros al orden establecido. Mientras el pa\u00eds se empobrec\u00eda de manera dram\u00e1tica, en la izquierda mejor\u00e1bamos nuestras condiciones de vida. Durante los a\u00f1os de crisis, debo admitirlo, gracias a los centros y las fundaciones, nos fue muy bien y terminamos absorbidos por el m\u00e1s vulgar determinismo econ\u00f3mico. Pero en el otro extremo quedaron los intelectuales empobrecidos, muchos de ellos provincianos, a veces cargados de resentimientos y odios.<\/p>\n<p>En definitiva, lo que nos resultar\u00e1 m\u00e1s costoso es haber separado moral de cultura. Socialismo es crear otra moral. Otros valores.<\/p>\n<p>A pesar de algunos intentos y ciertos personajes minoritarios, hemos vivido con el despliegue del autoritarismo y la muerte. La mayor\u00eda de los intelectuales y demasiados dirigentes pol\u00edticos de izquierda, hemos perdido la capacidad de vivir y sentir la indignaci\u00f3n. Supimos de tantos enfrentamientos como el de Molinos, en el que entre los subversivos no hubo presos, ni heridos, s\u00f3lo 62 muertos de los que el MRTA s\u00f3lo reconoce 42. Estas son ejecuciones. Nadie protest\u00f3, reclam\u00f3, denunci\u00f3, se indign\u00f3. Esta es una p\u00e9rdida de moral en la izquierda. Como este hay muchos otros casos. Nos hemos acostumbrado a vivir as\u00ed. Nadie se atreve a decir que hay gran cantidad de muertos, ejecutados inocentes por las fuerzas represivas. No se puede decir en p\u00fablico, sin romper y colocarse fuera del \u00aborden democr\u00e1tico\u00bb. Pero si no lo dicen todo empeora. Puedo decir todo esto con tranquilidad y sin miedo. No temo lo que me puedan hacer. No deber\u00edamos aceptar el armamentismo que nos quieren imponer. Tambi\u00e9n nos hemos acostumbrado a los cr\u00edmenes del otro lado. En este clima no nos asombra que se quiera hacer proyectos de paz y desarrollo imponiendo el orden c\u00ede las fuerzas armadas. Imposici\u00f3n de los dominadores.<\/p>\n<p>No creo que haya que entusiasmar a los j\u00f3venes con lo que ha sido nuestra generaci\u00f3n. Todo lo contrario. Tal vez exagero. Pero el pensamiento cr\u00edtico debe ejercerse sobre nosotros. Creo que algunos j\u00f3venes, de cierta clase media, tienen un excesivo respeto por nosotros. No me excluyo de estas cr\u00edticas, todo lo contrario. Ha ocurrido sin discutirse, pensarse y menos interrogarse. Espero que los j\u00f3venes recuperen la capacidad de indignaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estos problemas ya han sido planteados, aunque sin \u00e9xito, en otros sitios y tiempos. Fue el caso de los populistas. Nombre para diversas corrientes que aparecieron en Rusia y otros pa\u00edses de Europa Oriental desde mediados del siglo pasado. Al principio enfrentados con Marx, quien luego admiti\u00f3 la posibilidad de otra v\u00eda al socialismo que no implicara la destrucci\u00f3n del mundo campesino. Hasta all\u00ed lleg\u00f3. Los populistas, a su vez, se diversificaron y enfrentaron entre s\u00ed. Desde los legalistas hasta los que perfeccionaron la pr\u00e1ctica del terror. No tuvieron una sola l\u00ednea y son vigentes por los problemas que percibieron y las respuestas y pol\u00e9micas que desarrollaron. Planteados los problemas siguieron presentes hasta cuando, tiempo despu\u00e9s, se eliminaron todas estas discusiones con los muchos desaparecidos o muertos por el estalinismo.<\/p>\n<p>En el Per\u00fa s\u00f3lo hemos pensado en una tradici\u00f3n comunista, olvidando a quienes fueron derrotados pero que quiz\u00e1 planteaban caminos que pueden ser \u00fatiles para discutir. No buscar otra receta, hacernos una. En todos los campos. Insistir con toda nuestra imaginaci\u00f3n. Hay que volver a lo esencial del pensamiento cr\u00edtico, lo que no siempre coincide con mostrarse digerible o hacer proyectos rentables. Es diferente pensar para las instituciones o para los sujetos.<\/p>\n<p>El socialismo no deber\u00eda ser confundido con una sola v\u00eda. Tampoco es un camino trazado. Despu\u00e9s de los fracasos del estalinismo es un desaf\u00edo para la creatividad. Est\u00e1bamos demasiados acostumbrados a leer y repetir. Saber citar. Pero si se quiere tener futuro, ahora m\u00e1s que antes, es necesario desprenderse del temor a la creatividad. Reencontremos la dimensi\u00f3n ut\u00f3pica.<\/p>\n<p>El socialismo en el Per\u00fa es un dif\u00edcil encuentro entre el pasado y el futuro. Este es un pa\u00eds antiguo. Redescubrir las tradiciones m\u00e1s lejanas, pero para encontrarlas hay que pensar desde el futuro. No repetirlas. Al contrario. Encontrar nuevos caminos. Perder el temor al futuro. Renovar el estilo de pensar y actuar. Lo que resulta quiz\u00e1 imposible sin una ruptura con esos izquierdistas excesivamente ansiosos de poder, apenas interesados en lo que realmente sucede.<\/p>\n<p>Sospecho que no hay tiempo indefinido. Desde el siglo XVI, las culturas andinas excluidas y combatidas, han podido resistir, cambiar y continuar. Fueron derrotadas al terminar el siglo XVIII. Desaparece entonces la aristocracia andina, se combate a la sociedad rural, se deporta y extermina a sus miembros. Sin embargo, subsistir\u00e1 el mundo campesino. En el siglo XX nuevos enfrentamientos. Primero a principios de la d\u00e9cada del 1920, despu\u00e9s alrededor de 1960 y ahora. El capitalismo no necesita de ese mundo andino, lo ignora. Se propone desaparecerlo. Sobre todo ahora que tenemos nuevamente un discurso liberal, repetitivo y dirigido contra las formas de organizaci\u00f3n tradicionales. Dispone de instrumentos y posibilidades que antes no ten\u00eda.<\/p>\n<p>Esto ha sucedido en otros lugares, pero aqu\u00ed no es inevitable destruirlo.<\/p>\n<p>Hay que proponer otro camino. Fue advertido por Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas, pero desde su muerte han transcurrido veinte a\u00f1os y nuestro desaf\u00edo es c\u00f3mo y de qu\u00e9 manera evitarlo. La respuesta no s\u00f3lo est\u00e1 en un escritorio. Exigir\u00e1 un cambio de vida. Lo que se propon\u00eda Arguedas en El Zorro de Arriba y el Zorro de Abajo no era el regreso al pasado sino la construcci\u00f3n de una nueva sociedad, donde:<\/p>\n<p>Todo eso es para ganar plata. \u00bfY cuando ya no haya la imprescindible urgencia de ganar plata? Se desmariconizar\u00e1 lo mariconizado por el comercio, tambi\u00e9n en la literatura, en la medicina, en la m\u00fasica, hasta en el modo en que la mujer se acerca al macho. Pruebas de eso, de lo renovado, de lo desvilecido encontr\u00e9 en Cuba. Pero lo intocado por la vanidad y el lucro est\u00e1, como el sol, en algunas fiestas de los pueblos andinos del Per\u00fa. (Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas, <i>El Zorro de Arriba y el Zorro de Abajo<\/i>, p. 22, Lima, Editorial Horizonte, 1983).<\/p>\n<p>Este fue un proyecto formulado hace veinte a\u00f1os y que ahora requiere que quienes se dedican al marxismo y las ciencias sociales contin\u00faen ese proyecto pensando en el futuro. Los cient\u00edficos sociales no lo piensan hasta ahora suficientemente. No hay que limitar el horizonte del pensamiento a cosas locales. Ese libro de <i>El Zorro de Arriba y el Zorro de Abajo<\/i>, en contra de lo que pod\u00eda suponerse, no se refiere a problemas locales, sino que aborda el conjunto de la sociedad para incluir propuestas alternativas.<\/p>\n<p>Fue hecho hace veinte a\u00f1os, repito. Sin embargo la izquierda no ha podido todav\u00eda responder a ese desaf\u00edo. Tiene miedo ahora de enfrentar el futuro. En un pa\u00eds como este, la revoluci\u00f3n no s\u00f3lo reclama reformas sino la formaci\u00f3n de un nuevo tipo de sociedad. En el pa\u00eds se ha comenzado a discutir el lugar de los campesinos, coloc\u00e1ndolos no s\u00f3lo como an\u00e9cdotas, sino pensados como protagonistas. Hay que discutir el poder, entonces no hay que discutir la producci\u00f3n y los mercados, sino tambi\u00e9n d\u00f3nde est\u00e1 el poder, qui\u00e9nes lo tienen y como llegar a \u00e9l. Cuestionar el discurso liberal. Los j\u00f3venes lo pueden hacer. Muchos somos viejos prematuros.<\/p>\n<p>La derecha avanza en todos los terrenos. Quisieran estar listos militarmente. Tambi\u00e9n dan la ilusi\u00f3n de un nuevo discurso. Un discurso en realidad c\u00ednico, que tiene tras suyo muchos muertos. Pero esa derecha sigue siendo una suma heterog\u00e9nea de individuos con intereses particulares, muchas veces demasiado vinculados al exterior. Tampoco tienen s\u00f3lo un proyecto. Por el contrario. Aparte de las discrepancias hasta ahora no asumen la construcci\u00f3n de una sola alternativa. Pero para ser admitidos esos izquierdistas, que frecuentan m\u00e1s las recepciones que las pol\u00e9micas y cultivan los buenos modales, se visten a la medida. En otro lado de la ciudad, las marchas, los enfrentamientos callejeros, largos, agresivos se han vuelto frecuentes. Reclaman respuestas urgentes. \u00bfLas buscamos?<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n se plantea s\u00f3lo como el dilema entre quienes admiten la violencia y quienes optan por la v\u00eda legal. As\u00ed como hace falta una nueva alternativa, es necesario pensar el camino. Algunos creen que hay recetas ya establecidas y que apenas tienen que aplicarlas. Cuando las revoluciones han tenido \u00e9xito no ha sido as\u00ed. Todo lo contrario, siempre han sido y ser\u00e1n excepcionales.<\/p>\n<p>El socialismo en el poder comenz\u00f3 sorpresivamente en 1917, hace s\u00f3lo 70 a\u00f1os. Apareci\u00f3 apenas terminada la primera guerra mundial en un pa\u00eds y en un lugar que se supon\u00eda uno de los espacios m\u00e1s atrasados, donde no se producir\u00eda uno de esos cambios sustanciales. Sin embargo, all\u00ed surgi\u00f3 el socialismo que, a\u00f1os m\u00e1s tarde, despu\u00e9s de la segunda guerra mundial, se expandir\u00eda a otros territorios, al Asia, al \u00c1frica. La empresa capitalista, en cambio, lleva ya algunos siglos de expansi\u00f3n. Las puertas al socialismo no est\u00e1n cerradas, pero se requiere pensar en otras v\u00edas. Una tercera, cuarta, quinta forma. Un socialismo construido sobre otras bases, que recoja tambi\u00e9n los sue\u00f1os, las esperanzas, los deseos c\u00ede la gente. Uno en que se d\u00e9 cabida tambi\u00e9n a estas necesidades.<\/p>\n<p>Se requiere de los intelectuales. Pero, insisto, lo lamentable es el desencuentro entre ellos y la militancia pol\u00edtica. Aqu\u00ed tambi\u00e9n hay una responsabilidad de quienes han estado demasiado preocupados por la lucha inmediata, la imposici\u00f3n de una secta, la disputa del poder min\u00fasculo. As\u00ed se envejece. Ser\u00e1 muy dif\u00edcil que estemos a la altura de las circunstancias. pero no todo est\u00e1 perdido. Pueden aparecer otros personajes. Adem\u00e1s, ya tenemos hijos. Ojal\u00e1 pierdan admiraci\u00f3n y respeto esos j\u00f3venes, y asuman lo que no ha podido ser hecho. Pasar cuarenta a\u00f1os en este pa\u00eds es haber hecho demasiadas transacciones, consentimientos, silencios, retrocesos. Domesticados.<\/p>\n<p>Algunos imaginaron que los votos de izquierda les pertenec\u00edan. Pero las clases populares piensan, aunque no lo crean ellos. No dan cheques en blanco. Recordemos c\u00f3mo fluct\u00faan las votaciones. Los pobres no les pertenecen.<\/p>\n<p>Pero el socialismo \u2014insisto\u2014 exigir\u00e1 para el futuro un cambio radical en el discurso. Revoluci\u00f3n no es sin\u00f3nimo s\u00f3lo de violencia. Hace falta proponer una nueva sociedad alternativa. Ahora es un poco tarde. En toda revoluci\u00f3n siempre hay un sector demasiado radical que aparece al final. Aqu\u00ed el desarrollo de los acontecimientos ha sido diferente. Ha surgido primero y, no obstante empezar desde un sector reducido, ha conseguido seguir existiendo y hasta incrementar sus seguidores. Ha aparecido un sector demasiado radical, que ha derivado en el fanatismo, el sectarismo y el crimen. Ha conseguido funcionar y por lo menos tener un relativo \u00e9xito en ciertas regiones. Con el tiempo se ha ido tornando m\u00e1s sectario y su acci\u00f3n pol\u00edtica ha derivado en una pr\u00e1ctica contaminada con lo criminal. Son capaces de eliminar a dirigentes populares, como hace la derecha. \u00a1Qu\u00e9 horrible! \u00a1Esta gente que era de izquierda! Y los dem\u00e1s no se lo recriminan. Guardan silencio.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed \u2014como m\u00e1s o menos en otros espacios\u2014 no se puede predecir y anunciar el futuro. El futuro no est\u00e1 cerrado. Si doy esa impresi\u00f3n, me corrijo. No hay una receta. Tampoco un camino trazado, ni una alternativa definida. Hay que construirlo, resultado de los m\u00faltiples factores: la experiencia de la izquierda, los discursos del pasado, los nuevos problemas. Ahora, en el Per\u00fa, hay demasiadas posibilidades contrapuestas. Los enfrentamientos son m\u00e1s duros, con enormes costos de vidas, pero los caminos siguen apareciendo. No es frecuente, pero queda tambi\u00e9n la posibilidad de un socialismo masivo, revolucionario, pero sin asesinatos.<\/p>\n<p>En estos momentos podemos dividir el espectro pol\u00edtico del pa\u00eds b\u00e1sicamente en tres. Tenemos de un lado a la derecha, aglutinada y representada por el Fredemo, aparentemente homog\u00e9neo, en realidad con diversos intereses que pugnan en su interior. Tenemos tambi\u00e9n a Sendero Luminoso y al MRTA, uno transitan\u2014do a la acci\u00f3n criminal y otro insuficientemente creativo y sin propuesta social. Est\u00e1 tambi\u00e9n la Izquierda Unida en el centro, entre uno y otro. Esta izquierda oficial, empe\u00f1ada en participar en las elecciones y en los mecanismos tradicionales de poder, se aleja del movimiento popular, es \u00e9tnica y culturalmente distante de las mayor\u00edas populares. No puede sentir como ellos y no los incorpora en los cargos dirigenciales. Pero no es tampoco homog\u00e9nea. De una izquierda que hace unos a\u00f1os se pensaba todav\u00eda revolucionaria, se han ido desgajando y delimitando algunos sectores. Uno transita hacia la derecha o el Apra. Aparentemente la mayor\u00eda quiere persistir tercamente en el centro. Se empe\u00f1a en las reformas. Muy pegados a ellos hay tambi\u00e9n un sector, m\u00e1s peque\u00f1o, que quiere ser revolucionario, no criminal, que quiere remover las estructuras, no reformarlas, que empieza a plantearse el problema de la construcci\u00f3n de un socialismo original. Todav\u00eda no existe una alternativa revolucionaria diferente, cuajada. Requiere de esfuerzo, de creaci\u00f3n, est\u00e1n all\u00ed sus elementos pero no puede crecer liderada por profesionales de clase media.<\/p>\n<p>No repetir, crear otro tipo de dirigente. Dar cabida a otros sectores sociales y a los j\u00f3venes. Ellos no deben seguir haciendo lo mismo, no pueden seguir pensando como hace veinte a\u00f1os. Las cosas han cambiado.<\/p>\n<p>Hay quienes sienten su urgencia y quienes piensan que tienen tiempo. Es m\u00e1s, no es s\u00f3lo un problema de tiempo. Hay tambi\u00e9n uno geogr\u00e1fico. Las posibilidades de acci\u00f3n pol\u00edtica son diferentes seg\u00fan las regiones del pa\u00eds. Los problemas no se pueden pensar igual desde Lima, desde Ayacucho o la regi\u00f3n central.<\/p>\n<p>No se tome todo esto como una cr\u00edtica por alguien \u2014insisto\u2014que se imagina por encima. Es en parte una autobiograf\u00eda. Termino evitando ponerme como ejemplo de cualquier cosa. Lo cierto es que, como en otros sitios, hemos sido una intelectualidad muy numerosa, pero a la vez poco creativa. Incapaces de dar a nuestro propio pa\u00eds la posibilidad de un marxismo nuevo. Intelectuales y pol\u00edticos ignoran el pasado, la historia, lo que han sido. Demasiado modernos. Incapaces de elaborar un proyecto. Insisto que mientras en muchos otros pa\u00edses latinoamericanos el socialismo ha sido destruido, aqu\u00ed sigue vigente. Todav\u00eda. A pesar de estar arrinconado. La izquierda se divide. La mayor\u00eda, en estos momentos, parece derechizarse. Pero tambi\u00e9n est\u00e1 esa minor\u00eda que se radicaliza. Hay una posibilidad de izquierda en todo esto, pero debe tomar forma.<\/p>\n<p>Muchas gracias a todos los amigos y desde luego, sobre todo, a quienes discrepan conmigo. Siempre mi estilo agresivo pero que no anula el cari\u00f1o y el agradecimiento con todos ustedes, m\u00e1s a\u00fan con quienes m\u00e1s he discutido. Discrepar es otra manera de aproximarnos: Y, desde luego, cuando acudieron a ayudarme no les interes\u00f3 saber qu\u00e9 posici\u00f3n ten\u00eda en la cultura o en la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Un abrazo. \u00a1Qu\u00e9 buenos amigos!<\/p>\n<p>Alberto Flores Galindo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El historiador Alberto Flores Galindo naci\u00f3 en el Callao el 28 de mayo de 1949.  Desde muy joven, se estableci\u00f3 como un analista agudo y enormemente respetado de la realidad peruana, estableci\u00e9ndose como uno de los intelectuales m\u00e1s destacados del pensamiento socialista peruano en las d\u00e9cadas de 1970 y 1980.  Su abundante obra incluye los libros Los mineros de la Cerro de Pasco (1974), Arequipa y el sur andino (1977), Apogeo y crisis de la Rep\u00fablica Aristocr\u00e1tica (1978, con Manuel Burga), La agon\u00eda de Mari\u00e1tegui (1980), Aristocracia y plebe (1984), y el recientemente reeditado Buscando un Inca. Identidad y utop\u00eda en los Andes con el cual gan\u00f3 el Premio Casa de las Am\u00e9ricas (ensayo) en 1986, y cuya importancia sigue aumentando.  Fue el fundador y motor principal de SUR, Casa de estudios para el socialismo, desde donde promovi\u00f3 un intercambio intelectual cuyo registro se encuentra principalmente en la revista M\u00e1rgenes. En pleno auge de su actividad intelectual, una enfermedad acab\u00f3 con su vida en poco m\u00e1s de un a\u00f1o. De apenas 41 a\u00f1os, Tito Flores Galindo muri\u00f3 el 26 de marzo de 1990.  Lo que sigue es la carta final que escribi\u00f3 a sus amigos: como gran parte de su trabajo y de sus ideas, tiene mucha relevancia actual. (DM) <\/p>\n<p>Lima, 14 diciembre, 1989.<\/p>\n<p>Queridos amigos:<\/p>\n<p>El 3 de febrero pasado fui asaltado sorpresivamente por una dolencia: un glioblastoma multiforme en el lado izquierdo del cerebro. En otras palabras, un tipo poco frecuente de c\u00e1ncer que por su dif\u00edcil diagn\u00f3stico y ubicaci\u00f3n requer\u00eda un tratamiento fuera del pa\u00eds. Gracias a los amigos pude viajar para tratarme durante dos meses en New York (Presbyterian Hospital). Tiempo despu\u00e9s tuve que regresar una semana m\u00e1s a ese mismo hospital.<\/p>\n<p>Imaginar\u00e1n lo costoso que fue todo esto. A pesar de la buena voluntad de algunos funcionarios p\u00fablicos, del Seguro Social Peruano s\u00f3lo recibimos promesas, que condujeron a dilatadas reuniones, tr\u00e1mites y p\u00e9rdida de tiempo. El Seguro Social, adem\u00e1s, apenas reembolsar\u00eda parte de los gastos. Durante varios meses, casi todos los d\u00edas, debimos ir a una y otra dependencia, buscar los papeles. Parte de nuestra documentaci\u00f3n se perdi\u00f3, el resto daba vueltas por las oficinas y tontamente nosotros tambi\u00e9n. Este enga\u00f1o lleva ya diez meses. Estuvieron a pesar de todo, amigos y, excepcionalmente, algunos dirigentes nacionales que efectivamente quisieron ayudar, pero despu\u00e9s de casi un a\u00f1o no pudieron pasar de la intenci\u00f3n. Esto, sin embargo, es lo que m\u00e1s vale. El m\u00edo no es un caso excepcional. Al Seguro Social no le interesa ayudar a nadie, dificulta intencionalmente los tr\u00e1mites y la atenci\u00f3n. El Estado y su burocracia no sirvieron, hasta ahora.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-579","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-america-latina"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/579","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=579"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/579\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=579"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}