{"id":585,"date":"2007-01-01T00:00:00","date_gmt":"2007-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=585"},"modified":"2020-02-28T03:24:26","modified_gmt":"2020-02-28T02:24:26","slug":"los-jacobinos-negros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=585","title":{"rendered":"Los jacobinos negros"},"content":{"rendered":"<p>Il Manifesto, 7 diciembre 2006<\/p>\n<p><b>Los esclavos de la Ilustraci\u00f3n en la toma de la Bastilla<\/b><\/p>\n<p><em>Se ha reeditado el libro de C. L. R. James <b>Los jacobinos negros<\/b>, un cl\u00e1sico de la historiograf\u00eda social<a title=\"\" href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. P\u00e1ginas rigurosas y a la vez cautivadoras en las que se reconstruye la revoluci\u00f3n antiesclavista que concluy\u00f3 con la expulsi\u00f3n de los franceses y la fundaci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Hait\u00ed. Un gigantesco levantamiento social que, desde el Caribe, se difunde hasta los Estados Unidos y cambia la historia mundial. Para ser despu\u00e9s ignorado por la historia de los vencedores<\/em><b><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay libros que transforman radicalmente la percepci\u00f3n occidental sobre la historia, la imagen que Occidente tiene de s\u00ed mismo, que sit\u00faan en el centro, de una forma tan radical, la periferia y la marginalidad,\u00a0 que nuestra cultura finge, que en la pr\u00e1ctica no existen. A fines de los a\u00f1os treinta se publicaron\u00a0 dos de estos libros. <b>Black Reconstruction in America<\/b> de W. E. B. DuBois, y <b>Los jacobinos negros. Toussaint de L\u00b4Overture y la Revoluci\u00f3n de Hait\u00ed<\/b> , de C.L. R. James. Sus autores son dos colosos del siglo XX, sin embargo, para la mayor parte de nuestros historiadores y polit\u00f3logos, podr\u00edan no haber existido. Y quiz\u00e1 no existen verdaderamente: despu\u00e9s de todo, ni tan siquiera eran blancos, y encima \u2013cada uno a su manera y en periodos diversos- ambos fueron comunistas, y\u00a0 junto con otro comunista, George Padmore (s\u00ed, claro: \u201c\u00bfy ese, qui\u00e9n era?\u201d), fueron miembros participantes desde sus or\u00edgenes, del movimiento panafricano y anticolonialista.<\/p>\n<p>En <b>Black Reconstruction<\/b>,\u00a0 todav\u00eda no traducido al italiano (constituye un fragmento del mismo una peque\u00f1a y preciosa monograf\u00eda de Lauso Zagato, que data de 1975). W. E. B. DuBois liquidaba la versi\u00f3n etnocentrista de la guerra civil americana: muy lejos de ser pasivamente liberados por la benevolencia de Lincoln y del Norte, los afroamericanos desempe\u00f1aron un papel decisivo en la propia liberaci\u00f3n y en el resultado de la guerra. Fue lo que DuBois denominaba la \u201chuelga general\u201d de los esclavos, su fuga masiva hacia las filas de soldados nordistas, lo que provoc\u00f3 el hundimiento del aparato productivo del Sur rebelde y decidi\u00f3 una guerra que el Norte no consegu\u00eda ganar. Los esclavos, es decir, los afroamericanos, no fueron objeto pasivo de una historia monopolizada por los blancos y por las clases dominantes, sino protagonistas de su propia liberaci\u00f3n, y con \u00e9sta, de la historia entera.<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>El viento de la libertad<\/b><\/p>\n<p>Tres a\u00f1os depu\u00e9s, C. L. R. James da un paso m\u00e1s: es la entera historia de nuestro mundo la que gira en torno a los acontecimientos acaecidos en una isla del caribe, Santo Domingo, y al protagonismo de los esclavos que conquistaron la libertad y fundaron la primera rep\u00fablica africana, Hait\u00ed. <b>Los jacobinos negros<\/b> hab\u00eda sido publicado ya hace muchos a\u00f1os, y vuelve hoy en la traducci\u00f3n de Raffaele Petrilli, revisada y adaptada por Filippo Del Luchese, con una introducci\u00f3n de Sandro Chingola y un postfacio del escritor americano Madison Smartt Bell (Ed. Derive Approdi, pp. 363, euro 25).<\/p>\n<p>A fines del siglo XVlll, explica James, Santo Domingo era la \u201ccolonia m\u00e1s hermosa del mundo\u201d y, por eso mismo, un horror esclavista.\u00a0 Tan grande casi como Irlanda, dividida entre Francia y Espa\u00f1a, Santo Domingo era para la econom\u00eda dieciochesca del az\u00facar y el algod\u00f3n, algo semejante a lo que son Bahrein y Kuwait para la econom\u00eda del petr\u00f3leo del siglo XX: una fuente aparentemente inagotable de riqueza, extra\u00edda con absoluta brutalidad ejercida tanto con respecto a la tierra como en relaci\u00f3n con aqu\u00e9lla mercanc\u00eda humana\u00a0 importada de \u00c1frica, a un precio tan barato que resultaba m\u00e1s conveniente matar a un esclavo irrespetuoso y comprar otro que aceptar tolerarlo. Pero sobre esta isla sopla tambi\u00e9n, en las postrimer\u00edas del siglo, el viento de la libertad y de la revoluci\u00f3n. Los Estados Unidos acaban de conquistar a duras penas la independencia, y la madre patria francesa se encuentra inmersa de lleno en su gran revoluci\u00f3n. James\u00a0 sigue con morosa minuciosidad los trajines, las contradicciones, las discusiones de una Francia revolucionaria donde la burgues\u00eda reivindica la libertad, las masas proletarias parisinas presionan en pro de la igualdad, y la cuesti\u00f3n de la esclavitud\u00a0 es el papel tornasol que mide la verdad de la revoluci\u00f3n. Despu\u00e9s de todo, los barcos\u00a0 repletos de esclavos a la ida y de az\u00facar en el viaje de retorno son propiedad de los grandes burgueses revolucionarios de Nantes; e incluso los blancos y los mulatos esclavistas de Santo Domingo se identifican con la rep\u00fablica. Pero los verdaderos \u201cjacobinos\u201d, sugiere James, no se encuentran en Par\u00eds, sino en las plantaciones y en las monta\u00f1as de Hait\u00ed. Aqu\u00ed, al igual que, m\u00e1s tarde, en Virginia y en Georgia, ser\u00e1n\u00a0 precisamente los esclavos \u2013analfabetos, casi reci\u00e9n llegados de \u00c1frica, tratados como seres infrahumanos y semisalvajes- quienes encarnen, desarrollen hasta sus \u00faltimas consecuencias y hagan posibles aquellos valores de libertad que sus amos reivindicaban para s\u00ed, aunque fingieran creerlos universales (inmediatamente despu\u00e9s de la declaraci\u00f3n de independencia, en la que Thomas Jefferson y los colonos americanos proclamaban que \u201ctodos los hombres hab\u00edan sido creados iguales\u201d, \u00e9stos se vieron inundados por cartas y peticiones de sus esclavos y de los negros libres que dec\u00edan, en sustancia: magn\u00edfico, de acuerdo, \u00bfcu\u00e1ndo comenzamos? Naturalmente, hizo falta nada menos que toda una guerra).\u00a0\u00a0 C. L. R. explica una historia complicada, a menudo confusa, de alianzas y rupturas, tanto entre blancos,\u00a0 mulatos y negros de Santo Domingo como entre las diversas almas de clase\u00a0 de la revoluci\u00f3n en Francia ( y por el medio, con las tentativas de Inglaterra, patria de la libertad, por introducirse y meter la mano en la colonia m\u00e1s rica del mundo). Es \u00e9sta una guerra en la que no faltan los golpes, las matanzas, las traiciones en todos los bandos, que se prolonga durante doce a\u00f1os hasta que se hace imposible cualquier compromiso y a los negros rebeldes no les queda otra opci\u00f3n que la independencia y la rep\u00fablica.<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>Un gigantesco levantamiento<\/b><\/p>\n<p>En el centro del an\u00e1lisis de James se sit\u00faa\u00a0 una dif\u00edcil relaci\u00f3n. Por una parte, los factores de clase, tratados con un rigor marxista propio de otros tiempos, pero siempre sustancialmente convincente, en su planteo general, por otra parte, una personalidad excepcional, Toussaint L\u00b4Ouverture, otro de esos grandes protagonistas de la historia humana cuya existencia finge ignorar nuestra cultura. Precisamente por ello, yo hubiera preferido que en lugar del subt\u00edtulo que se le ha puesto a la edici\u00f3n italiana, \u201cLa primera insurrecci\u00f3n contra el hombre blanco\u201d, se hubiese preservado el originario: \u201cToussaint L\u00b4Ouverture y la revoluci\u00f3n de Santo Domingo\u201d. Un poco porque esta revoluci\u00f3n intent\u00f3 hasta el final no tener como antagonista al \u201chombre blanco\u201d (lo eran varios de los consejeros y ayudantes de Toussaint) sino una instituci\u00f3n y una relaci\u00f3n de clase: la esclavitud. Y sobre todo, porque el nudo del problema sobre el que James insiste es precisamente el de la relaci\u00f3n entre el singular \u201cgran hombre\u201d Toussaint y un inmenso movimiento social colectivo, un gran acontecimiento de masas. \u201cNo fue Toussaint quien hizo la revoluci\u00f3n \u2013escribe, como conclusi\u00f3n, James-, sino la revoluci\u00f3n la que hizo a Toussaint\u201d; hay una copla\u00a0 de un fandango revolucionario andaluz\u00a0 que dice: \u201caqu\u00ed querr\u00edamos un Fidel como en Cuba, pero debemos saber que un pueblo que sabe lo que quiere pare su propio Fidel\u201d).<\/p>\n<p>Yo a\u00f1adir\u00eda que la revoluci\u00f3n ha hecho a Toussaint porque de otro modo no pod\u00eda hacerse a s\u00ed misma.<\/p>\n<p>Toussaint ten\u00eda cuarenta a\u00f1os y se llamaba Toussaint Breda cuando, no sin dudas, se une al levantamiento iniciado por el cimarr\u00f3n Boukman, adopta el nombre de L\u00b4Ouverture, como para decir que en ese momento se abre una \u00e9poca nueva, y pronto se convierte en el jefe carism\u00e1tico indiscutible del mismo. Se percibe algo doloroso cuando James observa que sin las extraordinarias\u00a0 circunstancias hist\u00f3ricas en las que se encontraron inmersos, grandes protagonistas como Toussaint, Christophe, Dessalines habr\u00edan vivido y habr\u00edan muerto pasando desapercibidos, y habr\u00edan sido tratados hasta el fin de sus d\u00edas como inocuos subalternos\u00a0 y criados de confianza.\u00a0 (En 1821, e inspirada en gran medida por los acontecimientos de Hait\u00ed, se prepara en Charleston, Carolina del Sur,\u00a0 una sublevaci\u00f3n de esclavos . Cuando Rolla, uno de sus jefes, es detenido, su amo dice: no puedo creerlo; era mi esclavo de mayor confianza, le he confiado tantas veces a mi familia. Le pregunta: \u00bfPero qu\u00e9 intenciones ten\u00edas?. Y Rolla: clavarte la espada en la barriga y cortarte la cabeza, a ti y a todos los tuyos. Sin aquella tentativa de sublevaci\u00f3n, tambi\u00e9n Rolla habr\u00eda sido recordado tan s\u00f3lo como un fiel dom\u00e9stico de confianza. \u00bfCu\u00e1nto furor anida en el alma de tantos oprimidos que no encuentran las circunstancias apropiadas?)<\/p>\n<p><b>Una personalidad social<\/b><\/p>\n<p>La Francia revolucionaria abole la esclavitud con retraso, casi por casualidad y, un poco, arrepinti\u00e9ndose de ello; Napole\u00f3n la restaura pero ya es demasiado tarde, y los ej\u00e9rcitos que manda para domar Santo Domingo son destruidos por las fiebres y por los rebeldes negros (Toussaint paga con la libertad y la vida el haberse fiado de la Francia revolucionaria; y Dessalines completar\u00e1 el trabajo sin escr\u00fapulos y sin piedad). Y es entonces cuando el mundo gira en torno a la centralidad de Hait\u00ed. Record\u00e9moslo: Francia era entonces due\u00f1a del rico y f\u00e9rtil valle del Mississippi, desde Nueva Orle\u00e1ns (Orle\u00e1ns, precisamente) hasta la frontera canadiense (atravesando lugares denominados San Luis, Louisville, D\u00b4Etroits, Sault Sainte Marie, Des Moines\u2026) y todav\u00eda no se hab\u00eda resignado a la reciente p\u00e9rdida del Canad\u00e1. Recuperar santo Domingo es pues la piedra angular de un proyecto imperial franc\u00e9s que abarca desde el Caribe al c\u00edrculo polar \u00e1rtico, pasando por el valle del Mississippi y el Canad\u00e1, reconquistado en guerra contra los ingleses. Son los esclavos negros de Hait\u00ed los que hacen saltar esta visi\u00f3n: sin la preciosa Santo Domingo, ya no vale la pena. Fijaos: en 1802 Hait\u00ed es independiente; en 1803, Napole\u00f3n vende todo el valle del Mississippi a los reci\u00e9n nacidos Estados Unidos, a cuatro c\u00e9ntimos el acre. Derrotada por sus esclavos, Francia abandona Norte Am\u00e9rica. Lo dem\u00e1s, -la frontera, la expansi\u00f3n, la hegemon\u00eda de los Estados Unidos- es la historia de Occidente hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>Pero en torno de Hait\u00ed corre una historia contraf\u00e1ctica que que habr\u00eda gustado a Philip K. Dick: Si Hait\u00ed hubiese sido derrotado, \u00bfser\u00eda el franc\u00e9s hoy la lengua hegem\u00f3nica?<\/p>\n<p>Los esclavos fugitivos de Georgia, los esclavos revolucionarios de Santo Domingo, no han escrito episodios marginales, a pesar de ser entusiasmantes, de nuestra historia. La han hecho ellos. Post scriptum. En las p\u00e1ginas culturales de <b>Repubblica<\/b> del 3 noviembre, un corresponsal literario de Nueva Cork conmemora a William Styron y escribe: \u201c<b>En las\u00a0 confesiones de Nat Turner<\/b>, afront\u00f3 la abominaci\u00f3n de la esclavitud a trav\u00e9s de los ojos de un personaje imaginario, un afroamericano que intent\u00f3 una sublevaci\u00f3n contra los \u201camos\u201d\u201d.<\/p>\n<p>A parte le inspiegabili virgolette (i padroni erano letteralmente tali: proprietari degli schiavi), forse vale la pena di informarlo che Nat Turner non \u00e8 \u00abimmaginario\u00bb per niente: si \u00e8 ribellato, ha terrorizzato il Sud, \u00e8 stato sconfitto ed \u00e8 stato giustiziato nel 1831 lasciando una memorabile narrazione di s\u00e9. Ma Nat Turner \u00e8 altrettanto inconcepibile di Toussaint e Dessalines, e di George Padmore: semplicemente, ci rifiutiamo di accettare la loro esistenza, la loro rivolta, la loro intelligenza. D&#8217;altronde, questo \u00e8 lo stesso critico che anni fa sulle stesse pagine sbeffeggiava intellettuali neri come Henry Louis Gates, Jr. e Kwame Appiah perch\u00e9 la loro Encyclopaedia Africana dava troppo spazio, pensate, al \u00abgiocatore di cricket\u00bb C. L. R. James.<br \/>\nA parte\u00a0 de las inexplicables comillas (los amos eran literalmente eso: propietarios de esclavos), quiz\u00e1 valiera la pena informarle de que Nat Turner no es \u201cimaginario\u201d en absoluto: se rebel\u00f3, aterroriz\u00f3 el Sur, fue derrotado y fue ajusticiado en 1831, y dej\u00f3 una memorable narraci\u00f3n sobre s\u00ed mismo. Pero Nat Turner\u00a0 es tan inconcebible como Toussaint y Dessalines, y como George Padmore: simplemente, rechazamos aceptar su existencia, su sublevaci\u00f3n, su inteligencia. Por otra parte, este es el mismo cr\u00edtico que hace a\u00f1os, en esas mismas p\u00e1ginas, se burlaba de intelectuales negros como Henry Louis Gates, Jr. y Kwame Appiah porque su <b>Encyclopaedia Africana <\/b>dedicaba demasiado espacio, imaginaos, al \u201cjugador de cricket\u201d C.L.R. James.<\/p>\n<p>Traducido para Sin Permiso por: Joaqu\u00edn Miras<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> En castellano hay edici\u00f3n de 2003\u00a0 a cargo de Editorial Turner, Madrid,\u00a0y de Fondo de Cultura Econ\u00f3mica,\u00a0 M\u00e9xico, conjuntamente, pero con distintos ISBN: <b>Los jacobinos negros. Toussaint de L\u00b4Overture y la Revoluci\u00f3n de Hait\u00ed<\/b>, 2003, (1938). Introducci\u00f3n y notas de James Walvin.\u00a0 Trad. de Ram\u00f3n Garc\u00eda<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Il Manifesto, 7 diciembre 2006<\/p>\n<p>Los esclavos de la Ilustraci\u00f3n en la toma de la Bastilla<\/p>\n<p>Se ha reeditado el libro de C. L. R. James Los jacobinos negros, un cl\u00e1sico de la historiograf\u00eda social[1]. P\u00e1ginas rigurosas y a la vez cautivadoras en las que se reconstruye la revoluci\u00f3n antiesclavista que concluy\u00f3 con la expulsi\u00f3n de los franceses y la fundaci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Hait\u00ed. Un gigantesco levantamiento social que, desde el Caribe, se difunde hasta los Estados Unidos y cambia la historia mundial. Para ser despu\u00e9s ignorado por la historia de los vencedores<\/p>\n<p>Alejandro Portelli<\/p>\n<p> Hay libros que transforman radicalmente la percepci\u00f3n occidental sobre la historia, la imagen que Occidente tiene de s\u00ed mismo, que sit\u00faan en el centro, de una forma tan radical, la periferia y la marginalidad,\u00a0 que nuestra cultura finge, que en la pr\u00e1ctica no existen. A fines de los a\u00f1os treinta se publicaron\u00a0 dos de estos libros. Black Reconstruction in America de W. E. B. DuBois, y Los jacobinos negros. Toussaint de L\u00b4Overture y la Revoluci\u00f3n de Hait\u00ed , de C.L. R. James. Sus autores son dos colosos del siglo XX, sin embargo, para la mayor parte de nuestros historiadores y polit\u00f3logos, podr\u00edan no haber existido. Y quiz\u00e1 no existen verdaderamente: despu\u00e9s de todo, ni tan siquiera eran blancos, y encima \u2013cada uno a su manera y en periodos diversos- ambos fueron comunistas, y\u00a0 junto con otro comunista, George Padmore (s\u00ed, claro: \u201c\u00bfy ese, qui\u00e9n era?\u201d), fueron miembros participantes desde sus or\u00edgenes, del movimiento panafricano y anticolonialista.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"class_list":["post-585","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-jacobinismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/585","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=585"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/585\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=585"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=585"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=585"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}