{"id":589,"date":"2007-01-02T00:00:00","date_gmt":"2007-01-02T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=589"},"modified":"2020-02-28T03:11:34","modified_gmt":"2020-02-28T02:11:34","slug":"la-configuracion-inicial-del-trotskismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=589","title":{"rendered":"La configuraci\u00f3n inicial del \u201ctrotskismo\u201d"},"content":{"rendered":"<p>No han falta voces que \u2013al igual que con el \u201ccaso\u201d de la guerra espa\u00f1ola-, han mostrado su \u201chartazgo\u201d ante nuevas reediciones sobre el gran dilema comunista entre estalinismo y trotskismo, a su parecer una historia ya perdida. Sin embargo, quiz\u00e1s ocurra \u2013como con la guerra espa\u00f1ola- que resulta que es ahora m\u00e1s que antes, que contamos con la perspectiva y la \u201cdistanciaci\u00f3n\u201d suficiente para precisar unas cuestiones cuya importancia \u201chist\u00f3rica\u201d est\u00e1 fuera duda, y que tambi\u00e9n lo est\u00e1 por cuento todo proceso de reconstrucci\u00f3n requiere un balance objetivo y preciso de los grandes nudos de una historia que contin\u00faa bajo otros imperativos.<\/p>\n<p>Comencemos con dos notas. Una, Lenin polemizo con sus adversarios dentro de la socialdemocracia rusa lo mismo que con sus propios partidarios, entre otras cosas porque la pol\u00e9mica y la libertad de tendencias fue algo connatural al socialismo de su tiempo; segundo, no se empez\u00f3 a oponer \u201cleninismo\u201d y \u201ctrotskismo\u201d hasta la confrontaci\u00f3n de la primera Oposici\u00f3n de izquierda con la di\u00adrecci\u00f3n en 1923, o sea que Lenin no tienen da que ver con este debate. Los adversarios de Trotsky se han dedicado a definir una continuidad entre la lucha pol\u00edtica de Trotsky en esta \u00e9poca y el \u201ctrotskismo\u201d de 1904 a 1917.<\/p>\n<p>Se pretende que los conflictos entre Trotsky y Lenin durante estos trece a\u00f1os anunciaban ya el enfrentamiento que se dar\u00e1 a partir de 1923, todo es una misma cosa al margen de lo sucedido en los a\u00f1os constituyentes de la revoluci\u00f3n. De esta manera se transfer\u00eda a las pol\u00e9micas de Lenin contra Trotsky al presente pretendiendo que ten\u00edan el mismo significado, Trotsky era culpable de un \u201cpecado original\u201d, y la \u201ctroika\u201d pasaba a representar a Lenin agonizante (<b>1<\/b>). El conflicto se insin\u00faa en el discurso del 15 de diciembre de 1923 de Zinoviev, aunque \u00e9ste se remite todav\u00eda al \u201cviejo trotskismo\u201d. Poco despu\u00e9s se estructura la publicaci\u00f3n de tres discursos de Zinoviev, Kamenev y Stalin bajo los no muy originales t\u00edtulos -sucesivamente- de <i>\u00bfBolchevismo o trotskismo?,<\/i> <i>Leninismo o trotskismo<\/i> y <i>Trotskismo o leninismo<\/i>. Finalmente, Bujarin, que se encuentra en su fase m\u00e1s moderada (\u00e9l es el te\u00f3rico del \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d y del avance al socialismo \u201ca paso de tortuga\u201d), ser\u00e1 el que ofrezca una mayor base te\u00f3rica a esta filiaci\u00f3n en su discurso del 13 de diciembre de 1924, y que editara con el nombre de <i>Sobre la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente<\/i>.<\/p>\n<p>Trotsky ofreci\u00f3 a menudo una afirmaci\u00f3n similar a la que coloca al pie de p\u00e1gina en su obra <i>La Revoluci\u00f3n Permanente<\/i>: \u201cEn casi todos los casos, al menos en los m\u00e1s importantes, en que me he opuesto a Lenin, desde el punto de vista t\u00e1ctico o de organizaci\u00f3n, \u00e9l tenia la raz\u00f3n\u201d Al mismo tiempo, afirma la justeza de su \u201cpron\u00f3stico pol\u00edtico\u201d, considerando, por otra parte, que no era esto lo que le separaba de Lenin verdaderamente. Lo que les enfrentaba eran \u201csus divergencias sobre la concepci\u00f3n del partido\u201d.<\/p>\n<p>En realidad, si se examinan atentamente las escritos completos de Lenin, se nota que desde 1904 a 1917, aparte de raras excepciones, no ataca mucho las tesis pol\u00edticas generales de Trotsky. Si lo hace cada vez que Trotsky se opone con su propuesta de unidad en oposici\u00f3n a su actividad de construcci\u00f3n del partido. Durante todo el per\u00edodo de la revoluci\u00f3n de 1905, Lenin no dice ni una palabra acerca de la actividad de Trotsky. No ser\u00e1 hasta 1909 casi no habla de \u00e9l m\u00e1s que a prop\u00f3sito del V Congreso de la socialdemocracia rusa y lo hace en t\u00e9rminos amistosos. En un art\u00edculo de abril de 1907, Lenin distingue tres corrientes dentro del partido unificado: \u201cIos mencheviques, los partidarios de Trotsky y los bolcheviques\u201d. Reprocha a Trotsky que se exalte a prop\u00f3sito de los Soviets \u201cdesarrollando esquem\u00e1ticamente tales instituciones en sistema\u201d. Afirma, en el balance de este congreso, que Trotsky se ha acercado a los bolcheviques.<\/p>\n<p>Todo se agrava cuando, a partir de 1909, Trotsky intenta seriamente interpretar un papel unificador fuera de fracciones en la socialdemocracia, sosteniendo ordinariamente a los mencheviques en contra de los bolcheviques a pesar de sus desacuerdos pol\u00edticos con los primeros. De esta \u00e9poca datan (1909-1914) las breves biograf\u00edas vengativas, .Ios ep\u00edtetos m\u00e1s furiosos, muy propios del tono pol\u00e9mico en la izquierda rusa: jactancioso, tocador de balalaika, presuntuoso, parlanch\u00edn, Iuducha Golovlev, etc.<\/p>\n<p>Esto da lugar a las denuncias desencadenadas, y a la afirmaci\u00f3n de la con\u00adnivencia entre Trotsky y los llamados \u201cliquidacionistas\u201d&#8230;Los art\u00edculos se multiplican, culminando a prop\u00f3sito del Bloque de Agosto abortado; el sarcasmo le disputa a la c\u00f3lera, pero siempre a prop\u00f3sito del problema del partido. Por ejemplo, a prop\u00f3sito de la \u201cseparaci\u00f3n del Bloque de Agosto\u201d escribe Lenin: \u201cTrotsky no ha tenido nunca ninguna \u00abfisonom\u00eda\u00bb y no tiene ninguna; en su activo no tiene m\u00e1s que migraciones, deserciones que le han hecho pasar de los liberales a los marxistas y viceversa, ramos de palabras ingeniosas y de frases sonoras, cogidas de izquierda y de derecha.\u201d<\/p>\n<p>Sus preocupaciones t\u00e1cticas le llevaron a veces a declarar que Lenin ten\u00eda raz\u00f3n en contra suya, en todos sus puntos de divergencia desde 1904 a 1917 (cf. declaraci\u00f3n de diciembre de 1926 delante del Ejecutivo de la Internacional Comunista), Trotsky se atender\u00e1 siempre, a partir de 1929, al breve balance pol\u00edtico que \u00e9l mismo traza sobre este per\u00edodo en <i>Mi vida,<\/i> en donde, condenando su actividad en el problema del partido como reveladora de una especie de fatalismo de signo socialrevolucionario, Lenin dedica algunas p\u00e1ginas a su actividad en el movimiento obrero ruso de 1906 a 1914: \u201cMi trabajo durante los a\u00f1os de la reacci\u00f3n ha consistido en buena parte en comentarios sobre la revoluci\u00f3n de 1905 y en una preparaci\u00f3n te\u00f3rica para la otra revoluci\u00f3n\u00bb, y del Bloque de Agosto declara: \u201cEste bloque no ten\u00eda base pol\u00edtica\u201d.<\/p>\n<p>La \u00fanica alusi\u00f3n que hizo Lenin despu\u00e9s de octubre acerca de las divergencias de antes de 1917 se encuentra en la nota del 24 de diciembre de 1922 destinada al congreso y redactada en t\u00e9rminos bastante secos. Se\u00f1alando la imposibilidad de reprochar a Trotsky su \u201cno bolchevismo\u201d pasado, sin duda s\u00f3lo alude a su actitud \u201coriginal\u201d sobre la cuesti\u00f3n del partido, pues las cr\u00edticas que le dirige (\u201cseguridad excesiva, afici\u00f3n igualmente excesiva hacia la parte puramente administrativa de las cosas\u201d) no aluden en absoluto sus concepciones pol\u00edticas, distintamente de lo que dice de Bujarin y de lo que sugiere de Zinoviev y de Kamenev.<\/p>\n<p>En su <i>Historia de la revoluci\u00f3n rusa,<\/i> Trotsky, analizando la posici\u00f3n tomada por Lenin a partir de la revoluci\u00f3n de febrero, expresada por las <i>Tesis de Abril<\/i>, y compar\u00e1ndola a la definici\u00f3n .que da del \u201ctrotskismo\u201d (\u201cla idea de que el proletariado de Rusia puede hallarse en el poder m\u00e1s pronto que el del Occidente y que, en este caso, no podr\u00eda mantenerse en los cuadros de una dictadura democr\u00e1tica sino que deber\u00eda emprender las primeras medidas socialistas\u201d) afirma: \u201cNo es sorprendente que las Tesis de Abril de Lenin hubieran sido reprobadas como trotskistas.\u201d<\/p>\n<p>En el folleto publicado por el PCF en 1937 (en plena campa\u00f1a contra el \u201chitlerotrotskismo\u201d), <i>Trotsky el le trotskysme,<\/i> los editores no encuentran m\u00e1s que dos textos de Lenin sobre la her\u00e9tica teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente, uno de marzo de 1909 y el otro del 20 de noviembre de 1915, y el presentador an\u00f3nimo precisa: \u201cFue Stalin quien (&#8230;) dio la caracter\u00edstica y el rechazo m\u00e1s completo a las falsas teor\u00edas trotskistas sobre la revoluci\u00f3n.\u201d A estos dos textos se puede a\u00f1adir la frase de Lenin en la biograf\u00eda pol\u00e9mica que hace de Trotsky en un art\u00edculo totalmente dedicado a denunciar la pol\u00edtica de Trotsky sobre el problema del partido: \u201cTan pronto colabora con Martinov (economista) como proclama la absurda teor\u00eda izquierdista de la revoluci\u00f3n permanente\u201d (marzo de 1914).<\/p>\n<p>Por su parte, Trotsky afirma en <i>La Revoluci\u00f3n Permanente<\/i> (1929) afirma que Lenin no hab\u00eda le\u00eddo nunca la obra en la cual \u00e9ste define su teor\u00eda, <i>Balance y perspectivas<\/i>. De hecho, las \u00fanicas citas que hace Lenin de este op\u00fasculo figuran en el art\u00edculo de marzo de 1909 dedicado a refutar un art\u00edculo de Martov, de donde las extrae. El art\u00edculo del 20 de noviembre de 1915 alude a un art\u00edculo de Trotsky en <i>Nache Slovo.<\/i> Se puede admitir lo que Trotsky afirma sobre este punto: \u201cLas objeciones pol\u00e9micas de Lenin, raras y aisladas, contra la revoluci\u00f3n permanente est\u00e1n basadas casi exclusivamente en el prefacio de Parvus a mi folleto <i>Antes del 9 de enero de 1905,<\/i> en su proclamaci\u00f3n <i>Sin el zar,<\/i> que ignoro totalmente, y en las discusiones anteriores de Lenin con Bujarin y los otros.\u201d<\/p>\n<p>El art\u00edculo de marzo de 1909 (el \u00fanico en que Lenin se dedica algunos instantes a discutir esta teor\u00eda) no consiste, por otra parte, m\u00e1s que en algunas anotaciones de detalles sobre los errores parciales que se deducen del \u201cerror fundamental de Trotsky\u201d, que Lenin define as\u00ed: \u201cNo ve el car\u00e1cter burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n (rusa) y no comprende claramente como se efectuar\u00e1 el paso de esta revoluci\u00f3n a la revoluci\u00f3n socialista.\u201d<\/p>\n<p>Como es sabido, a partir de 1917, Lenin se abstiene de toda alusi\u00f3n a la revoluci\u00f3n permanente. Hay una excepci\u00f3n en las <i>Cartas sobre la t\u00e1ctica,<\/i> a trav\u00e9s de las consignas de Parvus <i>No al zar, gobierno obrero,<\/i> que Trotsky se niega a reemprender por su cuenta y que&#8230;en <i>La Revoluci\u00f3n Permanente,<\/i> niega haber conocido. Ahora bien, sobre este slogan se basa la cr\u00edtica de Lenin, quien afirma, por ejemplo, en la conferencia de Petrogrado, el 14 de abril de 1917: \u201cEl trotskismo dice: <i>No zar, un gobierno obrero.<\/i> Es falso. La peque\u00f1a burgues\u00eda existe, no podemos no tenerla en cuenta. Pero se compone de dos partes. La parte pobre va con la clase obrera.\u201d Trotsky afirma en <i>La Revoluci\u00f3n Permanente<\/i> que cuando Parvus elaboraba este slogan (y los anotadores de la quinta edici\u00f3n de las <i>Obras<\/i> de Lenin ya no lo atribuyen solamente a Parvus sino que hacen de \u00e9l la base de la \u201cteor\u00eda trotskista de la revoluci\u00f3n permanente\u201d), \u00e9l escrib\u00eda una octavilla- titulada: \u201cNi zar ni zemtsy, \u00a1el pueblo!\u201d La historiograf\u00eda estalinista, que siempre ha atribuido a Trotsky el slogan de Parvus, niega evidentemente todo acercamiento de Lenin a la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente a partir de abril de 1917, puesto que convierten a Lenin en el padre del&#8230; \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d.<\/p>\n<p>Ya muerto, Lenin es tomado como la \u201c\u00faltima palabra\u201d, y Stalin ser\u00e1 su \u201cverdadero\u201d int\u00e9rprete, enfocando semejante legado para legitimar sus propias aspiraciones. Su \u201cleninismo\u201d sufrir\u00e1 toda de transtornos y modificaciones, pero ya es cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Los otros historiadores admiten a menudo la tesis de Trotsky. El historiador brit\u00e1nico V. R. Daniels, comentando las <i>Tesis de Abril<\/i>, escribe que \u201cLenin acepta en ellas t\u00e1citamente la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente\u201d (The Conscience o! the Re\u00advolution, p. 43). F\u00f3rmula reemprendida por Pierre Brou\u00e9 en su laboriosa obra sobre <i>El Partido bolchevique<\/i>, tambi\u00e9n lo hace Marcel Liebman en <i>La revoluci\u00f3n rusa<\/i> (p. 146) y Leonard Schapiro en <i>The Communist Party o! the Soviet Union<\/i> (de la que existe una versi\u00f3n francesa en Minuit). El germano Heinz Schurer le da su forma m\u00e1s extrema en su an\u00e1lisis de la revoluci\u00f3n permanente, que considera, por otra parte, como un sue\u00f1o pasado: \u201cLenin, que hasta entonces no hab\u00eda tenido nunca tiempo de ocuparse de esta teor\u00eda, ni siquiera para refutarla (&#8230;), acept\u00f3, despu\u00e9s de febrero de 1917, las perspectivas audaces de la revoluci\u00f3n permanente para Rusia, que lanzar\u00eda la antorcha incendiada en el barril de p\u00f3lvora de la Europa occidental (&#8230;) La nueva concepci\u00f3n de Lenin constitu\u00eda una completa ruptura con las tradiciones del bolchevismo\u201d (Revisionism). Por lo general, los historiadores anticomunistas muestran muy poco inter\u00e9s por este debate, y resulta bastante natural desde el momento en que para ellos se trata de problemas menores entre bolcheviques.<\/p>\n<p>Isaac Deutscher, en su c\u00e9lebre <i>Trots\u00adky, el profeta armado<\/i> presenta una visi\u00f3n sint\u00e9tica de las relaciones pol\u00edticas entre Trotsky y Lenin a partir de abril de 1917: sin que ellos mismos tuvieran conciencia de ello, sus puntos de vista se hab\u00edan unido: \u201cTrotsky se hab\u00eda acercado a Lenin acerca del problema del partido (&#8230;) Lenin&#8230;lleg\u00f3 a tener en cuenta, durante la guerra, la revoluci\u00f3n socialista en los pa\u00edses avanza\u00addos de Europa ya situar la revoluci\u00f3n rusa en esta perspectiva internacional.\u201d<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de Arthur Rosenberg, el antiguo comunista de izquierda alem\u00e1n, intenta sistematizar en su brillante <i>Historia del bolchevismo,<\/i> lleva un sentido diferente. Para Rosenberg las divergencias que aparecieron desde 1906 hasta 1917 sobre este punto entre \u201cleninismo\u201d y \u201ctrotskismo\u201d. Ve en Lenin al representante de la \u201cprimera etapa del marxismo\u201d, la que \u201cconsist\u00eda en la organizaci\u00f3n de los obreros, en vistas a acabar la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico. burguesa\u201d; y en Trotsky, como en Rosa Luxemburg y el consejista holand\u00e9s Hermann Gorter el autor de <i>Cartas a Lenin,<\/i> al representante de la tercera eta\u00adpa, la de una sociedad sin clases. El objetivo de Lenin era la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico burguesa, pero persegu\u00eda este objetivo \u00abde una manera radical y consecuente\u00bb; se a\u00f1ad\u00eda a ello el im\u00adpulso de las masas, \u201cla actividad revolucionaria que Le\u00adnin y Trotsky llevaron entonces en com\u00fan releg\u00f3 provi\u00adsionalmente a un \u00faltimo plano las oposiciones doctrina\u00adles que exist\u00edan entre bolchevismo y trotskismo\u201d.<\/p>\n<p>Esta construcci\u00f3n permitir\u00eda explicar f\u00e1cilmente por qu\u00e9 Lenin guard\u00f3 siempre silencio, despu\u00e9s de 1917, sobre la revoluci\u00f3n permanente. Desgraciadamente, la revoluci\u00f3n permanente choca con gran n\u00famero de evidencias: a todo lo largo de 1917, Lenin no deja de presentar a la revoluci\u00f3n rusa como el primer momento de la revoluci\u00f3n socialista mundial y los desacuerdos que surgen entre Trotsky y \u00e9l despu\u00e9s de la Paz de Brest-\u00adLitovsk se refieren \u00fanicamente a la apreciaci\u00f3n diver\u00adgente que hacen uno y otro sobre los ritmos de la revoluci\u00f3n europea y en principio alemana.<\/p>\n<p>Hay otro momento especial en esta debate, el que nos lleva a un momento muy significativo del curso que estaba tomando la URSS. Es el momento situado en la v\u00edspera de su suicidio del Abraham Yoff\u00e9 escribi\u00f3 una carta Trotsky en la que afirmaba: \u201cA menudo le he declarado que hab\u00eda o\u00eddo a Lenin con mis propios o\u00eddos, reconocer que en 1905 no era \u00e9l sino usted quien ten\u00eda raz\u00f3n.\u201d Testimonio precioso, sin duda, pero que no vale algunas l\u00edneas de Lenin&#8230;Se\u00f1alemos, no obstante, un detalle de peso. El reproche te\u00f3rico dirigido por Le\u00adnin a Trotsky hasta 1917 era el de <i>subestimar <\/i>el papel del campesinado. y este tema se convirti\u00f3 en la piedra angular de la campa\u00f1a antitrotskista a partir de 1924. Ahora bien, en 1919 Lenin respondi\u00f3 p\u00fablicamente \u201ca la pregunta de un campesino\u201d que no \u201cexist\u00eda ning\u00fan desa\u00adcuerdo entre \u00e9l y Trotsky en lo concerniente a los cam\u00adpesinos medios\u201d (<i>Pravda,<\/i> 15 de febrero de 1919), lo que significa que no hab\u00eda ning\u00fan desacuerdo acerca del problema del campesinado, puesto que el kulac no era considerado entonces por nadie como un elemento de la construcci\u00f3n del socialismo. \u201cSuscribo con las dos manos todo lo que ha dicho el camarada Trotsky\u201d prosegu\u00eda Lenin, cuya insistencia tend\u00eda sin duda a disipar los fantasmas del pasado.<\/p>\n<p>Cuando tuvo lugar la primera lucha emprendida por la Oposici\u00f3n de izquierda, la. direcci\u00f3n del partido bol\u00adchevique tuvo al principio algunas dificultades para definirla. Colg\u00e1ndole la etiqueta de \u201ctrotskista\u201d, la defini\u00f3 por un cierto n\u00famero de desviaciones presentadas como un resurgimiento del antiguo trotskismo (Stalin, discur\u00adso del 19 de noviembre de 1924). Por su lado, Zinoviev vio entonces en ella un \u201cintento bastante abierto de revisi\u00f3n o incluso de liquidaci\u00f3n del leninismo\u201d (Zinoviev, <i>Bolchevismo o trotskismo<\/i>, <i>Correspondencia internacional,<\/i> n\u00fam. 81,11 de diciembre de 1924). Su \u201calter ego\u201d Kamenev va m\u00e1s lejos en <i>Leni\u00adnismo o trotskismo<\/i>, afirmando: \u201cTrotsky se ha convertido en el elemento conductor de la peque\u00f1a burgues\u00eda en nuestro partido.\u201d Stalin por su lado precisar\u00e1, en <i>La Revoluci\u00f3n de Octubre, la t\u00e1ctica de los Comunistas ru\u00adsos<\/i> (Pravda del 20 de diciembre de 1924) definiendo el trotskismo, o m\u00e1s precisamente la revoluci\u00f3n permanente que es su piedra angular, como \u201cuna de las variedades del menchevismo\u00bb. Esta caracte\u00adrizaci\u00f3n se patentizar\u00e1 con el a\u00f1adido de \u201cdesviaci\u00f3n socialdem\u00f3crata\u201d y tambi\u00e9n afinada por la precisi\u00f3n \u201cpeque\u00f1oburguesa\u201d. Desde entonces se convertir\u00e1 en el clich\u00e9 de la pol\u00e9mica estaliniano hasta el principio de los a\u00f1os 30.<\/p>\n<p>En <i>La Oposici\u00f3n trotskista ayer y hoy<\/i>, Stalin denuncia, en el an\u00e1lisis, que la Oposici\u00f3n hizo del Termidor el signo de que \u201cel camino de los trotskistas en el curso de los tres \u00faltimos a\u00f1os ha sido del trotskismo al menchevismo y al liberalismo en la cuesti\u00f3n fundamental de la degeneraci\u00f3n\u201d. En el discurso de clausura del XV Congreso del PCUS (7 de diciembre de 1927), Stalin dio un paso de m\u00e1s al declarar, a prop\u00f3sito de la actitud de la oposici\u00f3n en la manifestaci\u00f3n del 7 de noviembre de 1927: \u201cEsta ten\u00adtativa de la oposici\u00f3n no se distingue en nada de la famosa tentativa de los socialistas-revolucionarios de iz\u00adquierda en 1918\u201d. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, se dio un paso decisivo cuando Stalin declar\u00f3 en el XVI Congreso: \u201cEn la actualidad, el grupo trotskista es un grupo antiproletario, antisovi\u00e9tico y contrarrevolucionario que se ensa\u00f1a en informar a la burgues\u00eda acerca de los asuntos de nuestro partido\u201d. Un a\u00f1o m\u00e1s tar\u00adde, en su famosa carta a la revista \u201cProletarskaia Revoliutsia\u201d, titulada Sobre las cuestiones de historia del bolchevismo, Stalin precisa: \u201cEl trotskismo es el destacamento de vanguardia de la burgues\u00eda contrarrevolucionaria que lleva la lucha contra el comunismo, contra el poder, con\u00adtra la construcci\u00f3n del socialismo en la URSS\u201d..<\/p>\n<p>El asesinato de Kirov, la fase de las purgas y de los llamados \u201cprocesos de Mosc\u00fa\u201d, termina la evoluci\u00f3n y oscurece la defi\u00adnici\u00f3n: \u201cEl trotskismo ha dejado de ser una corriente pol\u00edtica dentro de la clase obrera, es una banda sin prin\u00adcipios y sin ideolog\u00eda, una banda de saboteadores, de agentes de diversi\u00f3n y de informaci\u00f3n, de esp\u00edas, de asesinos, una banda de enemigos jurados de la clase obrera, una banda a sueldo de los servicios de espionaje de Estados extranjeros\u201d (<i>Para una formaci\u00f3n bol\u00adchevique,<\/i> en <i>El hombre, el capital m\u00e1s precioso<\/i>).<\/p>\n<p>En la muy oficialista<i> Historia del partido comunista (bolchevique) de la URSS, <\/i>se ofrece un resumen en su t\u00edtulo de la cuarta parte de su cap\u00edtulo XI: \u201cLos bujarinistas degeneran en pol\u00edticos de doble cara. Los trotskistas de doble cara degeneran en una banda de guardias blancos, asesinos y esp\u00edas\u201d; en el cap\u00edtulo XII se califica a los trotskistas de \u201cmons\u00adtruos\u201d, \u201cdeshechos del g\u00e9nero humano\u201d, \u201cpigmeos con\u00adtrarrevolucionarios\u201d, \u201cplaga de guardias blancos\u201d, \u201cm\u00ed\u00adseros lacayos de los fascistas\u201d. En la actualidad, solamente algunos panfletistas estalinistas \u2013como el belga Ludo Martens- dan del trotskismo una defi\u00adnici\u00f3n parecida que daban de 1927 a 1934.<\/p>\n<p>Uno de los antiguos especialistas del PCF sobre la cuesti\u00f3n, L\u00e9o Figueres, public\u00f3 en los <i>Cahiers du commu\u00adnisme<\/i> (octubre de 1968) un art\u00edculo titulado <i>Le trots\u00adkysme, oportunisme <\/i>(t\u00edtulo colocado en la portada y que se convirti\u00f3 en <i>Le trotskysme, une vari\u00e9t\u00e9 du gau\u00adchisme<\/i>), afirma que el trotskismo es una \u201cideolog\u00eda de la peque\u00f1a burgues\u00eda\u201d, \u201cuna forma del anticomunismo\u201d, y precisa \u201cque no era justificado tratar a los trotskistas de hitlerianos\u201d, f\u00f3rmula que en <i>Le Trotskysme, cet anti\u00adl\u00e9ninisme,<\/i> se convierte en: \u00abno eran indistintamente agentes hitlerianos, hace treinta a\u00f1os\u201d. Falsificando las tesis esenciales del trotskismo, Figueres afirma que ha desarrollado la tesis de que los Estados capitalistas y los Estados socialistas ten\u00edan que ponerse en un mismo plano y que, en los dos casos, era indispensable una \u201crevoluci\u00f3n\u201d para derrocar a la \u201cclase dominante\u201d. Pero una de las bases fundamentales del trotskis\u00admo es la negaci\u00f3n de considerar a la burocracia como una nueva clase y, por consiguiente, la afirmaci\u00f3n de la necesaria defensa de la URSS contra el capitalismo. La intransigencia de Trotsky sobre este punto hizo es\u00adtallar el Socialist Worker Party en 1940 como se puede comprobar en la esmerada edici\u00f3n espa\u00f1ola de <i>En defensa del marxismo<\/i> (Fontamara, Barcelona, 1979).<\/p>\n<p>En el otro polo del horizonte pol\u00edtico, el trotskismo se ha visto definido, desde los a\u00f1os 1930, como el rever\u00adso o el hermano gemelo del estalinismo, hijo monstruoso, como \u00e9ste, del centralismo leninista. <i>Su moral y la nues\u00adtra,<\/i> escrito por Trotsky en 1938, se da como objetivo el rechazo de \u00abla idea de que el estalinismo y el trotskis\u00admo son \u00abid\u00e9nticos en el fondo, idea que halla hoy la m\u00e1s amplia audiencia. Re\u00fane a los liberales, a los dem\u00f3cratas, a los piadosos cat\u00f3licos, a los idealistas, a los pragm\u00e1ticos, a los anarquistas ya los fascistas\u201d. El antiguo comunista y oposicionista yugoslavo Anton Ciliga hac\u00eda notar en reconocido testimonio <i>En el pa\u00eds de gran mentira<\/i>: \u201cTrotsky y sus partidarios est\u00e1n demasiado \u00edntima\u00admente ligados al r\u00e9gimen burocr\u00e1tico en la URSS para poder llevar la lucha contra este r\u00e9gimen hasta sus con-secuencias extremas (&#8230;) Trotsky es, en el fondo, el te\u00f3rico de un r\u00e9gimen cuyo realizador es Stalin\u201d.<\/p>\n<p>Trotsky respondi\u00f3, adem\u00e1s de hacerlo en <i>Su moral y la nuestra,<\/i> en Bolchevismo y estalinismo, as\u00ed como en algunos de sus trabajos m\u00e1s elaborados como <i>La Revolu\u00adci\u00f3n traicionada<\/i> y <i>En defensa del marxismo<\/i>. Denuncia, en la amalgama entre trotskismo y estalinismo, una su\u00adpercher\u00eda consistente en privilegiar la forma exterior ol\u00advidando el contenido, en privilegiar lo abstracto en de\u00adtrimento de lo concreto, en privilegiar \u201clos indicios ex\u00adteriores y secundarios\u201d, \u201ctal o cual principio abstracto al que el clasificador atribuye profesionalmente un sig\u00adnificado particular\u201d (<i>Su moral y la nuestra<\/i>) en detrimento de lo esencial.<\/p>\n<p>En <i>La Revoluci\u00f3n traicionada,<\/i> analizando la \u201cdegeneraci\u00f3n del partido bol\u00adchevique\u201d, estudia las ra\u00edces sociales del paso del \u201ccen\u00adtralismo democr\u00e1tico\u201d al \u201ccentralismo burocr\u00e1tico\u201d, cuyo primer an\u00e1lisis preciso hab\u00eda sido dado por Racovsky en su <i>Carta a Valentinov,<\/i> y afirma: \u201cNo so\u00f1amos en oponer a la abstracci\u00f3n dictadura la abstracci\u00f3n democracia para a pesar sus cualidades respectivas sobre la balanza de una raz\u00f3n pura\u201d, y recuerda al principio de <i>Su moral y la nuestra<\/i>: \u201cEl devenir hist\u00f3rico es ante todo lucha de clases, y sucede qu\u00e9 las clases di\u00adferentes utilizan, con fines diferentes, medios an\u00e1logos. No podr\u00eda ser de otra manera. Los ej\u00e9rcitos beligeran\u00adtes son siempre m\u00e1s o menos sim\u00e9tricos; si no hubiera nada en com\u00fan en su manera de combatir, no podr\u00edan herirse\u201d.<\/p>\n<p>Durante los a\u00f1os treinta, Trotsky trat\u00f3 de responder reiteradamente al interrogante, \u00bfPor qu\u00e9 Stalin ha vencido a Trotsky?, que fue un motivo asiduo de c\u00e1balas que, salvo algunas excepciones, enfocaban la cuesti\u00f3n al \u00e1mbito de las actitudes personales, y que abstra\u00edan por lo tanto las condiciones concretas (el desplome social que sigue a la guerra civil, y el ascenso de un \u201cpartido\u201d de funcionarios en el seno del partido, un \u201cpartido\u201d que se beneficia de la muerte de Lenin, y que se presenta como representante del \u201cverdadero leninismo\u201d).<\/p>\n<p>De ah\u00ed que limitarse a esta formulaci\u00f3n digamos \u201cpersonal\u201d, significa explicar uno de los momentos decisivos de la evoluci\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9\u00adtica y del movimiento obrero internacional por y a tra\u00adv\u00e9s de un combate entre dos hombres por el poder; elegir la primera es distinguir, a trav\u00e9s de un enfren\u00adtamiento cuyas dos expresiones y cuyos dos polos fueron Stalin y Trotsky, el choque entre dos fuerzas pol\u00edti\u00adcas y, por tanto, entre dos fuerzas sociales hostiles.<\/p>\n<p>Este tema resurgi\u00f3 en los a\u00f1os sesenta entre los historiadores eurocomunistas italianos como Giuliano Procacci, autor de una recopilaci\u00f3n efectuada para empresa editorial del PCI, Editori Reuniti, y que en castellano dio a conocer Siglo XXI en dos tomos que recog\u00edan los textos de la controversia. Para Procacci (autor de una peque\u00f1a historia del PCUS que tambi\u00e9n conoci\u00f3 edici\u00f3n castellana), se trata de una lucha entre dos concepciones del desarrollo de la Rusia sovi\u00e9tica. Asegura que fue vencida la que no correspond\u00eda ni a la situaci\u00f3n interior de Rusia, pa\u00eds agotado y \u201crefractario y dudoso frente a la pers\u00adpectiva de una ofensiva revolucionaria\u201d, ni a la situa\u00adci\u00f3n internacional. En oposici\u00f3n a este desenfoque, defiende que el \u201cempirismo de Sta\u00adlin, alumbrado por ciertos principios indiscutibles y fundamentales&#8230;(&#8230;) encarnado por los cuadros, llevaba a la URSS hacia la v\u00eda de los planes quinquenales y permit\u00eda \u00abponer las bases de la primera sociedad socia\u00adlista de la historia humana\u201d. Esta versi\u00f3n digamos \u201crealista\u201d (el estalinismo fue necesario e inevitable por m\u00e1s que se puedan criticar sus m\u00e9todos).<\/p>\n<p>Cabe pensar que los eurocomunistas debieron de llevar este enfoque hasta su conclusi\u00f3n l\u00f3gica, a saber: que los dirigentes bol\u00adcheviques se equivocaron crasamente en 1917 cuando opusieron a los dirigentes mencheviques, que declaraban la imposibilidad de construir el socialismo en Rusia. Lenin considerar\u00e1 que esto era irrefutable (en sus <i>Notas sobre la revoluci\u00f3n<\/i>, de 1923 y en la que hace un elogio a las obras de Nikolai Sujanov y al c\u00e9lebre libro de John Reed), pero al tiempo afirma de que la revoluci\u00f3n rusa era posible como el primer momento de la revoluci\u00f3n mundial. La explicaci\u00f3n de Procacci debe inducir a considerarla como un accidente nacional ligado a un conjunto de circunstancias hist\u00f3ricas muy particulares, al tiempo que reconoce que en la opci\u00f3n nacional-aut\u00e1rquica el \u201csocialismo\u201d (el famoso \u201creino de la libertad\u201d de Engels) acab\u00f3 siendo una mera ficci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un antiguo trotskista, Boris Souvarine, en su c\u00e9lebre biograf\u00eda de Stalin, habla de los a\u00f1os 1923-1927 desde el \u00e1ngulo de la lucha entre \u201cla oposici\u00f3n\u201d y la direcci\u00f3n, y no entre dos hombres, explica la derrota de la oposici\u00f3n con una larga sucesi\u00f3n sistem\u00e1tica de errores t\u00e1cticos y estrat\u00e9gicos. \u201cLa inconsecuencia de la t\u00e1ctica acaba las antinomias de la teor\u00eda y el ilogis\u00admo de la pol\u00edtica.\u201d Ataca cuando deber\u00eda esperar y es\u00adpera cuando deber\u00eda atacar, \u201cdistribuyendo los golpes a diestro y siniestro (&#8230;) y pasa de la expectativa est\u00e9ril a la ofensiva sin esperanza\u201d, etc. Otro historiador conocido, Robert V. Daniels, asumir\u00e1 esta misma requisitoria en el \u00faltimo cap\u00edtulo de su obra <i>The Conscience of the Revolution<\/i> (1960) titulado: <i>Por qu\u00e9 fracas\u00f3 la oposici\u00f3n.<\/i> \u201cEn cada momento cr\u00edtico la Oposici\u00f3n despleg\u00f3 tanta vacilaci\u00f3n, tantos desacuerdos internos, tanta estupi\u00addez en el terreno de la t\u00e1ctica as\u00ed como en el de la organizaci\u00f3n, que no puede m\u00e1s que sorprender que la fuerza de los disidentes comunistas hubieran podido sobrevivir tanto tiempo. Los opositores estaban prime\u00adro paralizados por la doctrina. Trotsky era un dirigente excepcional pero no un hombre pol\u00edtico, y la oposici\u00f3n, desde sus primeros pasos, hizo gala de una irresoluci\u00f3n y de una impotencia radicales\u00bb, adem\u00e1s de la falta de unidad, etc\u201d.<\/p>\n<p>Trotsky pues escribi\u00f3 abundantemente sobre esta cuesti\u00f3n, as\u00ed en el cap\u00edtulo citado de <i>La Revoluci\u00f3n trai\u00adcionada<\/i> re\u00fane lo esencial de su argumentaci\u00f3n que, sin negar el hecho de que \u00abel \u00e9xito o el fracaso de la lucha de la oposici\u00f3n ha dependido evidentemente, en tal o cual grado, de la\u00bb cualidades de la direcci\u00f3n en los campos en lucha\u00bb, insiste sobre el cuadro en el cual actuaban la oposici\u00f3n y el aparato, cuadro \u201cnacio\u00adnal\u201d de la URSS, como parte integrante de un cua\u00addro internacional cuyo elemento determinante es la sucesi\u00f3n continuada de las derrotas que sufre la revolu\u00adci\u00f3n a partir del primer retroceso de la revoluci\u00f3n ale\u00admana en enero de 1919 hasta la derrota de la revolu\u00adci\u00f3n china en 1927, luego la ascensi\u00f3n del fascismo, etc. \u201cEl declive del movimiento revolucionario, el decaimien\u00adto, los fracasos en Europa y en Asia, la decepci\u00f3n de las masas obreras inevitablemente ten\u00edan que debilitar las posiciones de los internacionalistas revolucionarios y, por el contrario, reforzar las posiciones de la burocracia nacional y conservadora. Un nuevo cap\u00edtulo se abre dentro de la revoluci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>&#8212;1) Entre la enorme bibliograf\u00eda existente sobre esta cuesti\u00f3n, parte de la cual aparece citada en este trabajo, el lector puede recurrir a dos trabajos de reconocida solvencia, ambos del mismo autor, Moshe Lewin: <i>El \u00faltimo combate de Lenin<\/i> (Ed. Lumen, Barcelona, 1970, tr. Esteban Busquets), y sobre todo, <i>El siglo sovi\u00e9tico, \u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3 realmente en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica?<\/i> (Ed. Cr\u00edtica, Barcelona, 2006, tr. Ferran Esteve). Me he referido a la misma cuesti\u00f3n en otro art\u00edculo, <i>Lenin y Trotsky: convergencias y divergencias<\/i>, aparecido en Kaosenlared.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P>          No han falta voces que &ndash;al igual que con el &ldquo;caso&rdquo; de la guerra espa&ntilde;ola-, han mostrado su &ldquo;hartazgo&rdquo; ante nuevas reediciones sobre el gran dilema comunista entre estalinismo y trotskismo, a su parecer una historia ya perdida. Sin embargo, quiz&aacute;s ocurra &ndash;como con la guerra espa&ntilde;ola- que resulta que es ahora m&aacute;s que antes, que contamos con la perspectiva y la &ldquo;distanciaci&oacute;n&rdquo; suficiente para precisar unas cuestiones cuya importancia &ldquo;hist&oacute;rica&rdquo; est&aacute; fuera duda, y que tambi&eacute;n lo est&aacute; por cuento todo proceso de reconstrucci&oacute;n requiere un balance objetivo y preciso de los grandes nudos de una historia que contin&uacute;a bajo otros imperativos.<\/P><P>         <\/P><P>  <\/P><P>        Comencemos con dos notas. Una, Lenin polemizo con sus adversarios dentro de la socialdemocracia rusa lo mismo que con sus propios partidarios, entre otras cosas porque la pol&eacute;mica y la libertad de  tendencias fue algo connatural al socialismo de su tiempo; segundo, no se empez&oacute; a oponer &ldquo;leninismo&rdquo; y  &ldquo;trotskismo&rdquo; hasta la confrontaci&oacute;n de la primera Oposici&oacute;n de izquierda con la di&shy;recci&oacute;n en 1923, o sea que Lenin no tienen da que ver con este debate. Los adversarios de Trotsky se han dedicado a definir una continuidad entre la lucha pol&iacute;tica de Trotsky en esta &eacute;poca y el &ldquo;trotskismo&rdquo; de 1904 a 1917.  <\/P><P>       Se pretende que los conflictos entre Trotsky y Lenin durante estos trece a&ntilde;os anunciaban ya el enfrentamiento que se dar&aacute; a partir de 1923,  todo es una misma cosa al margen de lo sucedido en los a&ntilde;os constituyentes de la revoluci&oacute;n. De esta manera se transfer&iacute;a a las pol&eacute;micas de Lenin contra Trotsky al presente pretendiendo que ten&iacute;an el mismo significado, Trotsky era culpable de un &ldquo;pecado original&rdquo;, y la &ldquo;troika&rdquo; pasaba a representar a Lenin agonizante (1). El conflicto se insin&uacute;a en el discurso del 15 de diciembre de 1923 de Zinoviev, aunque &eacute;ste se remite todav&iacute;a al  &ldquo;viejo trotskismo&rdquo;. Poco despu&eacute;s se estructura la publicaci&oacute;n de tres discursos de Zinoviev, Kamenev y Stalin bajo los no muy originales t&iacute;tulos -sucesivamente- de &iquest;Bolchevismo o trotskismo?, Leninismo o trotskismo y Trotskismo o leninismo. Finalmente, Bujarin, que se encuentra en su fase m&aacute;s moderada (&eacute;l es el te&oacute;rico del &ldquo;socialismo en un solo pa&iacute;s&rdquo; y del avance al socialismo &ldquo;a paso de tortuga&rdquo;), ser&aacute; el que ofrezca una mayor base te&oacute;rica a esta filiaci&oacute;n en su discurso del 13 de diciembre de 1924, y que editara con el nombre de Sobre la teor&iacute;a de la Revoluci&oacute;n Permanente.  <\/P><P>       Trotsky ofreci&oacute; a menudo una afirmaci&oacute;n similar a la que coloca al pie de p&aacute;gina en su obra La Revoluci&oacute;n Permanente: &ldquo;En casi todos los casos, al menos en los m&aacute;s importantes, en que me he opuesto a Lenin, desde el punto de vista t&aacute;ctico o de organizaci&oacute;n, &eacute;l tenia la raz&oacute;n&rdquo; Al mismo tiempo, afirma la justeza de su &ldquo;pron&oacute;stico pol&iacute;tico&rdquo;, considerando, por otra parte, que no era esto lo que le separaba de Lenin verdaderamente. Lo que les enfrentaba eran &ldquo;sus divergencias sobre la concepci&oacute;n del partido&rdquo;.  <\/P><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-589","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-siglo-xx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/589","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=589"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/589\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=589"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=589"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=589"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}