{"id":606,"date":"2007-01-18T00:00:00","date_gmt":"2007-01-18T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=606"},"modified":"2020-02-27T18:34:59","modified_gmt":"2020-02-27T17:34:59","slug":"anotaciones-de-manuel-sacristan-a-la-critica-y-el-desarrollo-del-conocimiento-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=606","title":{"rendered":"Anotaciones de Manuel Sacrist\u00e1n a La cr\u00edtica y el desarrollo del conocimiento  (I)"},"content":{"rendered":"<p>Las actas del Congreso Internacional de Filosof\u00eda de la Ciencia celebrado en Londres en 1965 fueron editadas por Imre Lakatos y Alan Musgrave en 1970 en Cambridge University Press. La segunda edici\u00f3n de 1972 sirvi\u00f3 de base a Francisco Hern\u00e1n para su versi\u00f3n castellana publicada en 1975, en \u201cTeor\u00eda y realidad\u201d (Grijalbo), con un largo, documentado e influyente pr\u00f3logo de Javier Muguerza: \u201cLa teor\u00eda de las revoluciones cient\u00edficas\u201d.<\/p>\n<p>\u201cTeor\u00eda y realidad\u201d, con subt\u00edtulo \u201cEstudios cr\u00edticos de filosof\u00eda y ciencias sociales, se presentaba como una colecci\u00f3n que se propon\u00eda \u201creunir en versi\u00f3n castellana trabajos, ensayos y documentos pol\u00e9micos, de diferentes \u00e1mbitos pol\u00edticos y culturales, que de manera paradigm\u00e1tica reflejan la autoconsciencia actual de las ciencias sociales y sus diferentes momentos conflictivos. Desde un enfoque cr\u00edtico: porque su planteamiento central se sit\u00faa en ruptura perfectamente definida con toda concepci\u00f3n del conocimiento te\u00f3rico no gobernada por el principio de la pr\u00e1ctica. Pr\u00e1ctica -consumaci\u00f3n del conocimiento- que se identifica con una conducta mental hecha de esfuerzo de conocer y voluntad de transformar.\u201d<\/p>\n<p>Los ecos sacristanianos resuenan en esta declaraci\u00f3n. Se publicaron en esta colecci\u00f3n de la editorial Grijalbo ensayos tan imprescindibles como <i>El comunismo de Bujarin<\/i>, de A. G. L\u00f6wy; <i>La disputa del positivismo en la sociolog\u00eda alemana<\/i>, de Adorno y otros; <i>Sociedad antag\u00f3nica y democracia pol\u00edtica<\/i>, de W. Abendroth; <i>Georg Luk\u00e1cs: el hombre, su obra, sus ideas<\/i>, editado por G.H.R. Parkinson,&#8230; El primer y tercer volumen fueron traducidos por Sacrist\u00e1n; el dedicado a Luk\u00e1cs cont\u00f3 con su entra\u00f1able amigo J. C. Garc\u00eda Borr\u00f3n como traductor. Se anunciaron, si bien no llegaron a publicarse: <i>Historia y dial\u00e9ctica en la econom\u00eda<\/i>, de Otto Morf; <i>Corrientes actuales de la filosof\u00eda de la ciencia<\/i>, de Gerard Radmitzky (corresponsal y amigo detallista de Sacrist\u00e1n), <i>Marxismo y revisionismo<\/i>, de Bo Gustafson y <i>Marx en la sociolog\u00eda del conocimiento<\/i>, de Hans Lenk.<\/p>\n<p>En una carta de 20 de mayo de 1972, dirigida al Sr. Grijalbo con referencia \u201cMaquetas para la colecci\u00f3n \u2018Teor\u00eda y realidad\u201d, Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba refiri\u00e9ndose a uno de los anteriores vol\u00famenes:<\/p>\n<p>\u201cNo me convence ninguna de las cuatro. Si hay que elegir por fuerza entre ellas, prefiero la de formato grande y color ocre, sin trazo horizontal. Pero en ella habr\u00eda que corregir, aparte de la falta de ortograf\u00eda que ser\u00e1 un simple descuido, la informaci\u00f3n que comunica. Pues el libro, no es, como parece decir la portada, un libro de Luk\u00e1cs, sino<i> sobre<\/i> Luk\u00e1cs. Por lo tanto creo que en alto deber\u00eda situarse el nombre del editor (en sentido ingl\u00e9s) de la obra, o el nombre del autor del primer art\u00edculo y la menci\u00f3n \u201cy otros\u201d, y luego:<\/p>\n<p>GEORG LUK\u00c1CS<\/p>\n<p>EL HOMBRE<\/p>\n<p>SU OBRA<\/p>\n<p>SUS IDEAS<\/p>\n<p>Pero la verdad es que preferir\u00eda otras propuestas de maqueta\u201d.<\/p>\n<p>Posteriormente, el 12 de Julio de 1972, en carta dirigida al Sr. Vives de Grijalbo y con referencia: \u201cColecci\u00f3n \u2018Teor\u00eda y realidad\u201d, precisaba Sacrist\u00e1n: \u201cConfirmo la comunicaci\u00f3n verbal probablemente ya hecha por D. Jacobo Mu\u00f1oz, en el sentido de que s\u00f3lo el nombre de \u00e9ste, y no el m\u00edo tambi\u00e9n, ha de aparecer como director de la colecci\u00f3n \u201cTeor\u00eda y realidad\u201d, ya que s\u00f3lo \u00e9l ha trabajado <i>sistem\u00e1ticamente<\/i> hasta ahora en la selecci\u00f3n y la planificaci\u00f3n de la serie\u201d.<\/p>\n<p>Sea como fuere, Sacrist\u00e1n particip\u00f3 activamente en esta colecci\u00f3n dirigida por Jacobo Mu\u00f1oz con traducciones, pr\u00f3logos y notas.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Las siguientes anotaciones sobre las actas del congreso de filosof\u00eda de la ciencia de 1965 puede consultarse en una de las carpetas de res\u00famenes de ensayos de filosof\u00eda de la ciencia depositadas en Reserva de la Universidad de Barcelona. No est\u00e1n fechadas. Desconozco si fueron usadas espec\u00edficamente para alg\u00fan seminario o para alguna lectura complementaria centrada en el estudio de <i>Criticism and the Growth of Knowlledge<\/i> en las clases de metodolog\u00eda de las ciencias sociales que Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 en la Facultad de Econ\u00f3micas de la UB tras su reincorporaci\u00f3n en 1976. No es totalmente improbable esta conjetura.<\/p>\n<p>Mis propias observaciones vienen se\u00f1aladas como \u201cNotas SLA\u201d.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>I. Javier Muguerza: \u201cIntroducci\u00f3n: La teor\u00eda de las revoluciones cient\u00edficas\u201d (pp. 13-80).<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1. Lo copio todo porque as\u00ed recordar\u00e9 que la transici\u00f3n a la pol\u00edtica de la ciencia es del todo abrupta:<\/p>\n<p>\u201cLa apelaci\u00f3n a la ciudadan\u00eda cient\u00edfica, por desgracia, est\u00e1 muy lejos de resolver todos los problemas. Es posible que, como Kuhn apunta, los momentos de normalizaci\u00f3n cient\u00edfica resulten imprescindibles. Si han de explotarse al m\u00e1ximo las posibilidades abiertas por la instauraci\u00f3n revolucionaria de un nuevo paradigma. Pero alguno de los siniestros aspectos de la ciencia normal que en este libro se denuncian son muy ciertos y concuerdan con la imagen que la ciencia presenta con frecuencia en nuestros d\u00edas, cuando se la convierte en un instrumento al servicio de la opresi\u00f3n y presi\u00f3n de los hombres -comenzando muchas veces por sus propios practicantes- en lugar de hacer de ella el instrumento al servicio de la emancipaci\u00f3n humana que indudablemente podr\u00eda ser. El destino de la comunidad cient\u00edfica plantea, pues, a sus miembros \u2013tanto a t\u00edtulo individual como colectivo- una acuciante opci\u00f3n moral (\u2026) Aunque las consecuencias de esa opci\u00f3n nos hayan de afectar a todos, la responsabilidad de la misma incumbe s\u00f3lo a los cient\u00edficos <i>[MSL: no estoy de acuerdo]<\/i> (\u2026) Y la comunidad cient\u00edfica se enfrentar\u00e1 probablemente a nivel pr\u00e1ctico con los mismos problemas a que hab\u00eda que hacer frente a nivel te\u00f3rico. Despu\u00e9s de todo, la distinci\u00f3n kuhniana entre ciencia normal y extraordinaria tiene su exacto analogado en el dominio de la moral, donde cabe asimismo hablar de un moral cerrada (..) y una moral abierta (\u2026) M\u00e1s aun: la elecci\u00f3n de uno y otro camino ni tan siquiera es un asunto exclusivamente moral, puesto que las implicaciones pol\u00edticas acerca del sentido y los \u00faltimos objetivos de la actividad cient\u00edfica son absolutamente insoslayables. De ah\u00ed que su respuesta tenga tambi\u00e9n, e inevitablemente, que ser <i>pol\u00edtica<\/i>\u201d (pp. 68-69).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre mis varias diferencias est\u00e1n:<\/p>\n<p>a) Que la ciencia normal no me parece siniestra, sino placer de conocimiento contemplativo (al mismo tiempo, claro, que riesgo de todo eso).<\/p>\n<p>b) Que despu\u00e9s de decir la \u00faltima frase [J. M.: \u201c(&#8230;) De ah\u00ed que su respuesta tenga tambi\u00e9n, e inevitablemente, que ser <i>pol\u00edtica<\/i>\u201d], hay que pasar a la concreta pol\u00edtica de la ciencia (inversiones, etc.).<\/p>\n<p><u>Nota SLA:<\/u><\/p>\n<p>De los escritos de Javier Muguerza sobre Sacrist\u00e1n, es necesario recordar: \u201cManuel Sacrist\u00e1n en el recuerdo\u201d, <i>mientras tanto<\/i> n\u00ba 30-31, 1987, pp. 101-107; \u201cEntrevista con Javier Muguerza\u201d. En: Salvador L\u00f3pez Arnal y Pere de la Fuente (eds) <i>Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n,<\/i> Destino, Barcelona, 1996, pp. 669-683 y \u201cLa huella de Sacrist\u00e1n\u201d, en Joan Benach, Xavier Juncosa y Salvador L\u00f3pez Arnal (eds), <i>Del pensar, del vivir, del hacer<\/i>. El Viejo Topo, Barcelona, 2006, pp. 87-89 (libro complementario de los documentales dirigidos por Xavier Juncosa, \u201cIntegral Sacrist\u00e1n\u201d, ibidem).<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>II. Thomas S. Kuhn, \u201cL\u00f3gica del descubrimiento o psicolog\u00eda de la investigaci\u00f3n\u201d (pp. 81-111).<\/u><\/p>\n<p>1. Es una confrontaci\u00f3n de las ideas de <i>La estructura de las revoluciones cient\u00edficas<\/i> con las ideas de Popper (p. 81)<\/p>\n<p>2. Indica que los puntos de coincidencia sugieren una identidad de tesis que no existe (p. 81).<\/p>\n<p>Coincidencia primera: el inter\u00e9s por el contexto del descubrimiento:<\/p>\n<p>\u201cAmbos estamos ocupados m\u00e1s en la din\u00e1mica del proceso mediante el cual se adquiere el conocimiento cient\u00edfico que con la estructura l\u00f3gica de los productos de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica\u201d (p. 81).<\/p>\n<p>+ De esa coincidencia deriva muchas de las dem\u00e1s.<\/p>\n<p>3. Es muy interesante el m\u00e9todo por el que se decide, de un \u201cflou\u201d [ligero, suave] que me parece muy fiel a su pensamiento, a la idea de paradigma: el m\u00e9todo consiste en fijarse en met\u00e1foras o modos de decir popperianos que a \u00e9l, Kuhn, le parecen inadecuadas, aun cuando se refieren a conceptos o construcciones filos\u00f3ficas en cuya formulaci\u00f3n coinciden ambos:<\/p>\n<p>\u201cReleyendo una vez m\u00e1s varios de los principales libros y ensayos de Popper, vuelvo a encontrar una serie de frases que se repiten y que, aunque las entiendo y no estoy en total desacuerdo con ellas, son expresiones que yo nunca emplear\u00eda en los mismos lugares. Indudablemente estas frases sirven a menudo como met\u00e1foras que se aplican ret\u00f3ricamente a situaciones para las que Sir Karl ha dado en alg\u00fan otro lugar descripciones admirables. Sin embargo, para el presente prop\u00f3sito estas met\u00e1foras, que me chocan por ser aparentemente inapropiadas, puede que sean m\u00e1s \u00fatiles que descripciones m\u00e1s francas y directas. Es decir, pueden ser s\u00edntomas de diferencias contextuales que una cuidadosa expresi\u00f3n literal oculta sin embargo\u201d (pp. 83-84).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es una decisi\u00f3n muy coherente. Pero supone mucho: supone que la misma formulaci\u00f3n puede significar cosas diferentes.<\/p>\n<p>4. I. [Aqu\u00ed trata la supuesta coincidencia en la atenci\u00f3n a la investigaci\u00f3n real, no a la l\u00f3gica del producto].<\/p>\n<p>5. Se va a oponer a la idea (cl\u00e1sica) popperiana de contrastaci\u00f3n, porque en la \u201cciencia normal\u201d no se contrastan teor\u00edas:<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) aunque las contrastaciones son frecuentes en la ciencia normal, estas contrastaciones son de una especie particular, pero que en el an\u00e1lisis final, m\u00e1s que la teor\u00eda vigente, quien es sometido a contrastaci\u00f3n es el cient\u00edfico considerado individualmente\u201d (p. 85).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esto s\u00f3lo me parece verdad si:<\/p>\n<p>a) la teor\u00eda es ya muy rica y permite muchos intentos de solucionar el rompecabezas, o sea, ofrece muchas hip\u00f3tesis pertinentes, o<\/p>\n<p>b) si el asunto es de poca importancia. Si tiene mucha, se puede producir la situaci\u00f3n Lorenz-Einstein: Lorenz supera \u201csu\u201d propia contrastaci\u00f3n, pero, sin embargo, su teor\u00eda se hunde. Es verdad que para Kuhn esto ya no es ciencia normal, sino revoluci\u00f3n cient\u00edfica: pero aqu\u00ed hay c\u00edrculo.<\/p>\n<p>6. Una de las provocaciones m\u00e1s bonitas de Kuhn:<\/p>\n<p>\u201cLa descripci\u00f3n que Sir Karl hace del pensamiento de los presocr\u00e1ticos [en <i>Conjeturas y Refutaciones<\/i>] es muy atinada, pero lo descrito no se parece en nada a la ciencia. Se trata m\u00e1s bien de la tradici\u00f3n de p<i>ropuestas, contrapropuestas y debates sobre los fundamentos que, quiz\u00e1s excepto durante la Edad Media, han caracterizado a la filosof\u00eda y a gran parte de la ciencia social desde entonces<\/i>. Ya en el per\u00edodo helen\u00edstico los matem\u00e1ticos, la astronom\u00eda, la est\u00e1tica y las partes geom\u00e9tricas de la \u00f3ptica habr\u00edan abandonado este tipo de discurso para pasar a la resoluci\u00f3n de rompecabezas. Otras ciencias, en n\u00famero creciente, han experimentado desde entonces la misma transici\u00f3n. En cierto sentido, por poner cabeza abajo la opini\u00f3n de Sir Karl, es precisamente el abandono del discurso cr\u00edtico lo que marca la transici\u00f3n a la ciencia. Una vez que determinado campo ha hecho esa transici\u00f3n, s\u00f3lo se vuelve al discurso cr\u00edtico en los momentos de crisis en los que hay bases de ese campo que est\u00e1n de nuevo en peligro. Los cient\u00edficos solamente se comportan como fil\u00f3sofos cuando deben decidir entre teor\u00edas en conflicto\u201d (p. 87) [cursiva MSL].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo que de verdad tiene esto es la frase kantiana sobre \u201cel seguro paso de una ciencia\u201d. Pero me parece que falla:<\/p>\n<p>a) porque tambi\u00e9n hay otros productos acr\u00edticos;<\/p>\n<p>b) porque es anacr\u00f3nico no contar, desde aproximadamente Du Boys Raymond, con esta aspiraci\u00f3n cr\u00edtica (o desde el nacimiento del tema de las paradojas de la teor\u00eda de conjuntos).<\/p>\n<p>7. \u201c(&#8230;) la contrastaci\u00f3n no puede jugar un papel muy decisivo en ninguna elecci\u00f3n\u201d (p. 87).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo que hace que lo parezca es la existencia de reglas estrictas de resoluci\u00f3n de rompecabezas. Si se producen muchos fallos en la soluci\u00f3n del rompecabezas:<\/p>\n<p>\u201cLo que precisamente hab\u00eda sido un fracaso personal puede llegar entonces a ser considerado como el fracaso de la teor\u00eda que est\u00e1 bajo contrastaci\u00f3n. Despu\u00e9s de esto, como la contrastaci\u00f3n surgi\u00f3 a partir de un rompezabezas y conllevaba por tanto unos criterios establecidos para su soluci\u00f3n, se muestra m\u00e1s estricta y m\u00e1s dif\u00edcil de evadir que las contrastaciones utilizables en una tradici\u00f3n cuyo estilo normal es el discurso cr\u00edtico m\u00e1s que la resoluci\u00f3n de rompecabezas\u201d (p. 88).<\/p>\n<p>Punto flojo: el fracaso personal se puede poder determinar al cabo de poco tiempo por criterios preexistentes.<\/p>\n<p>8. En suma, su criterio de demarcaci\u00f3n, que se acerca a la acumulatividad, es la tradici\u00f3n de resoluci\u00f3n de rompecabezas (p.88).<\/p>\n<p>9. Al argumentar la \u201ccientificidad\u201d popperiana de la astrolog\u00eda, Kuhn pasa complemente por alto el elemento ideal, regulativo, de la ciencia (p. 89). Luego sigue<\/p>\n<p>\u201cNo obstante, la astrolog\u00eda no fue una ciencia. M\u00e1s bien fue un oficio, una de las artes pr\u00e1cticas, con estrechas semejanzas con la ingenier\u00eda, la metereolog\u00eda y la medicina tal como estos campos se practicaron hasta hace poco m\u00e1s de un siglo. A mi juicio hay un estrecho paralelismo con la vieja medicina y el psicoan\u00e1lisis contempor\u00e1neo. En cada uno de estos campos, la teor\u00eda aceptada s\u00f3lo serv\u00eda para establecer la plausibilidad de la disciplina y para dotar de cierto sello de racionalidad a las varias reglas del oficio que guiaban la pr\u00e1ctica. Estas reglas hab\u00edan demostrado su utilidad en el pasado, pero nadie supon\u00eda que fuesen suficientes para impedir los fracasos repetidos. Se deseaban unas reglas m\u00e1s potentes y una teor\u00eda m\u00e1s articulada, pero habr\u00eda sido absurdo abandonar una disciplina plausible y muy necesaria con una tradici\u00f3n de \u00e9xitos parciales por la simple raz\u00f3n de que estos desiderata no estuviesen todav\u00eda pr\u00f3ximos a alcanzarse. En ausencia de ellos, sin embargo, ni el astr\u00f3logo ni el m\u00e9dico pod\u00edan investigar. Aunque tuvieran reglas que aplicar, no ten\u00edan ning\u00fan rompecabezas que resolver y, por tanto, ninguna ciencia que practicar\u201c (pp. 89-90).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me parece que la cosa falla, y que nadie ha resuelto tantos rompecabezas como los astr\u00f3logos. Evidentemente, hay rompecabezas cient\u00edficos y otros que no lo son. Kuhn sostiene que no, que los astr\u00f3logos no ten\u00edan rompecabezas, retos para autocriticarse y corregirse. Hace afirmaciones que parecen plausibles:<\/p>\n<p>\u201cPod\u00eda explicarse el hecho de que hubiera fracasos, pero los fracasos espec\u00edficos no daban lugar a la investigaci\u00f3n de enigmas, porque ning\u00fan hombre, por h\u00e1bil que fuera, pod\u00eda hacer caso de esos fracasos en un intento constructivo de reconsiderar la tradici\u00f3n astrol\u00f3gica\u201d (p. 89).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero me huele que eso es una crisis revolucionaria, una situaci\u00f3n popperiana, pese a la defensa del \u201cconstructivo\u201d. Para colmo, al final del argumento hay algo muy parecido a una petici\u00f3n de principio:<\/p>\n<p>\u201cResumiendo, aunque los astr\u00f3logos hicieran predicciones contrastables y reconocieran que esas predicciones fallaban algunas veces, ni se comprometieron ni pod\u00edan hacerlo con el tipo de <i>actividad que normalmente caracterizan a todas las ciencias reconocidas<\/i>\u201d (p. 90) [cursiva de MSL].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>10. Cierra con el irrefutable argumento de que hay revoluciones cient\u00edficas sin fallo en la contrastaci\u00f3n (Cop\u00e9rnico-Ptolomeo) (p. 91).<\/p>\n<p>11. En nota 22, excelente observaci\u00f3n de que la deductividad no es condici\u00f3n necesaria de la cientificidad (p. 108).<\/p>\n<p>\u201cPero, al menos en esta forma, no es una condici\u00f3n suficiente, y con seguridad no es tampoco una condici\u00f3n necesaria. Admitir\u00eda, por ejemplo, la agrimensura y la navegaci\u00f3n como ciencias, y eliminar\u00eda la taxonom\u00eda, la filolog\u00eda hist\u00f3rica y la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n. Las conclusiones que obtiene una ciencia pueden ser precisas, y compulsivas sin que sean completamente derivables por procedimientos l\u00f3gicos a partir de premisas aceptadas\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>12. Esta secci\u00f3n (II) arranca de la noci\u00f3n popperiana de rectificaci\u00f3n de errores. El esquema cr\u00edtico de Kuhn es el mismo: Popper aplica a toda la ciencia lo que s\u00f3lo ocurre en la ciencia extraordinaria. Y as\u00ed Popper llama rectificaci\u00f3n de errores a la substituci\u00f3n de unas teor\u00edas por otras:<\/p>\n<p>\u201cSi esa utilizaci\u00f3n [de \u2018error\u2019] no nos parece inmediatamente extra\u00f1a ello se debe principalmente a que apela al residuo inductivista que hay en todos nosotros. Al creer que los teor\u00edas v\u00e1lidas son el producto de inducciones correctas a partir de los hechos, el inductivista est\u00e1 obligado a sostener tambi\u00e9n que una teor\u00eda falsa es el resultado de un error en la inducci\u00f3n\u201d (p. 93).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta cr\u00edtica de Kuhn contiene una acusaci\u00f3n de inconsecuencia a Popper, dado que \u00e9ste -como lo reconoce Kuhn (p. 93)- no es inductivista.<\/p>\n<p>. An\u00e1logamente a este asunto: la posici\u00f3n no-inductivista (que comparto) debe evitar el defecto de ignorar momentos que se puede llama inductivos en la constituci\u00f3n de enunciados expresivos de la experiencia vulgar y cient\u00edfica anterior a una teorizaci\u00f3n nueva.<\/p>\n<p>13. Esta segunda secci\u00f3n termina con un p\u00e1rrafo muy sint\u00e9tico y expresivo del punto de vista de Kuhn:<\/p>\n<p>\u201cAl igual que el <i>t\u00e9rmino<\/i> \u201ccontrastaci\u00f3n\u201d, el <i>t\u00e9rmino<\/i> \u201cerror\u201d se ha tomado de la ciencia normal, donde su uso es razonablemente claro, y se ha aplicado a los episodios revolucionarios, donde sus aplicaciones son, en el mejor de los casos, problem\u00e1ticos. Esa transferencia crea, o al menos refuerza, la extendida impresi\u00f3n de que una teor\u00eda puede juzgarse globalmente mediante el mismo tipo de criterios que se emplea para juzgar las aplicaciones de una investigaci\u00f3n individual dentro de una teor\u00eda. El descubrimiento de criterios aplicables* se hace as\u00ed un desideratum primordial para mucha gente\u201d (p. 94).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(*) Supongo que quiere decir: aplicables al caso de las teor\u00edas globalmente consideradas. Y sigue sin punto y aparte:<\/p>\n<p>\u201cLo extra\u00f1o es que Sir Karl se encuentra entre ellos, porque esa b\u00fasqueda va contra los intentos m\u00e1s originales y fruct\u00edferos en la filosof\u00eda de la ciencia. Pero no puedo entender de otro modo sus escritos metodol\u00f3gicos a partir de la <i>Logik der Forschung<\/i>. Lo que voy a sugerir ahora es que, a pesar de afirmaciones expl\u00edcitas en contrario, Sir Karl ha buscado regularmente procedimientos de evaluaci\u00f3n de teor\u00edas que puedan ser aplicados con la apod\u00edctica certeza que es caracter\u00edstica de las t\u00e9cnicas mediante las que se identifican los errores en la aritm\u00e9tica, en la l\u00f3gica, o en la medida [MSL: Est\u00e1 queriendo decir: en la ciencia normal]. Me temo que est\u00e1 persiguiendo algo inalcanzable nacido de la misma combinaci\u00f3n de ciencia normal y ciencia extraordinaria que hizo que las contrastaciones pareciesen un rasgo tan fundamental de las ciencias\u201d (p. 94).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>14. Y yo me temo que Kuhn, pese a sus muchos aciertos, confunda la contrastaci\u00f3n de teor\u00edas con su validaci\u00f3n, y separe mucho en el tiempo con dos contextos. Su idea de que pasa mucho tiempo entre ambos casos puede valer para otras \u00e9pocas. Quiz\u00e1s no para hoy. Del hecho de que la construcci\u00f3n de teor\u00edas no sea inductiva pasa a negar momentos de contrastaci\u00f3n en la validaci\u00f3n, sin pensar en que ya en la construcci\u00f3n de teor\u00edas hay momentos reductivos (en el sentido) de Lukasiewicz.<\/p>\n<p>15. El criterio de Kuhn (las reglas para la resoluci\u00f3n de problemas definidos) y su juicio sobre el marxismo se compenetran muy bien con mi entendimiento de este \u00faltimo: el marxismo no es una ciencia, sino la mejor construcci\u00f3n existente del socialismo, el cual es una pretensi\u00f3n de innovaci\u00f3n cultural.<\/p>\n<p>16. La ra\u00edz de la unilateralidad de Kuhn podr\u00eda ser el reducir toda la ciencia a ciencia normal, con lo que la extraordinaria (la construcci\u00f3n de grandes teor\u00edas o paradigmas) queda, en realidad, fuera de la extensi\u00f3n de \u2018ciencia\u2019, a pesar de su l\u00e9xico. Si se admite que la ciencia se compone de ambas, no se pueden separar tanto las t\u00e9cnicas de la ordinaria de los acontecimientos (revoluciones) de la extraordinaria. En suma: que hasta Kuhn es demasiado claro.<\/p>\n<p>17. Esta secci\u00f3n [III, pp. 94-101] arranca criticando la motivaci\u00f3n apod\u00edctica de \u2018falsaci\u00f3n\u2019, \u2018refutaci\u00f3n\u2019. La cosa es razonable, pero el argumento (factual) b\u00e1sico de Kuhn es demasiado acorazado:<\/p>\n<p>\u201cTodas las teor\u00edas pueden modificarse mediante varios reajustes <i>ad hoc<\/i> sin que dejen de ser, en sus l\u00edneas principales, las mismas teor\u00edas\u201d (p. 95).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La restricci\u00f3n \u201cen sus l\u00edneas generales\u201d hace tan expandible al argumento que lo expone a la sospecha de petici\u00f3n de principio.<\/p>\n<p>18. Pasa luego a considerar la falsaci\u00f3n desde el punto de vista del criterio de demarcaci\u00f3n. Admite que se podr\u00eda construir sint\u00e1cticamente, pero observa que eso no es lo que interesa a Popper, porque no ser\u00eda <i>Logik der Forschung<\/i> [La l\u00f3gica de la investigaci\u00f3n]. Afirma que Popper no ha aclarado eso y concluye.<\/p>\n<p>\u201cAl dejar sin aclarar estas cuestiones, no estoy seguro de que lo que Sir Karl nos ha dado sea en absoluto una l\u00f3gica del conocimiento. En mi conclusi\u00f3n voy a indicar que, aunque <i>igualmente valioso<\/i>, lo que Sir Karl nos ha dejado es algo completamente distinto. M\u00e1s que una l\u00f3gica, Sir Karl ha dado una ideolog\u00eda; m\u00e1s que reglas metodol\u00f3gicas, ha dado m\u00e1ximas para el empleo de procedimientos\u201d (p. 97) [cursiva de MSL]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El paso es de mucho inter\u00e9s: (a) por lo subrayado [cursiva]; (b) por el uso de \u2018ideolog\u00eda\u2019, que puede ser \u00fatil para la comprensi\u00f3n de \u201cparadigma\u201d; (c) por la coherencia con que remite todo Popper a la ciencia extraordinaria, y la revoluci\u00f3n cient\u00edfica a la ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>19. Luego estudia las dificultades de la noci\u00f3n de falsaci\u00f3n, que presupone, seg\u00fan Kuhn, una articulaci\u00f3n l\u00f3gica completa de la teor\u00eda y una determinaci\u00f3n completa de la aplicabilidad de los t\u00e9rminos, condiciones irrealizables (y que, con Braithwaite, hac\u00edan in\u00fatil la teor\u00eda), y aqu\u00ed dice:<\/p>\n<p>\u201cYo mismo he introducido el t\u00e9rmino \u2018paradigma\u2019 para subrayar que la investigaci\u00f3n cient\u00edfica depende de los ejemplos concretos que tiendan puentes sobre lo que en caso contrario ser\u00edan brechas en la especificaci\u00f3n del contenido y de la aplicaci\u00f3n de las teor\u00edas cient\u00edficas\u201d (p. 98).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta es la principal fuerza de Kuhn: que tampoco en la ciencia normal funciona la falsabilidad como criterio. Pero la verdad es que, puestos a reconocer los derechos de la vaguedad, Quine tiene mejor sentido, con su distinci\u00f3n entre teoremas y conjunto de la teor\u00eda.<\/p>\n<p>20. \u201c(&#8230;) aunque la l\u00f3gica es una herramienta poderosa y esencial de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, podemos obtener conocimiento v\u00e1lido en formas a las que escasamente puede aplicarse la l\u00f3gica [\u2026] la articulaci\u00f3n l\u00f3gica no es un valor por s\u00ed misma, sino que debe emprenderse s\u00f3lo cuando y en la medida en que las circunstancias lo requieran\u201d (pp. 98-99).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo ilustra discutiendo el venerable ejemplo de los cisnes. Y concluye:<\/p>\n<p>\u201cAl enfrentarse con lo inesperado [el cient\u00edfico] siempre debe hacer m\u00e1s investigaci\u00f3n, con objeto de articular posteriormente su teor\u00eda en la zona que se ha hecho problem\u00e1tica. Entonces puede rechazarla en favor de otra y puede dictar completamente la conclusi\u00f3n que debe extraerse\u201d (p. 101).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde luego. Pero es que esta conclusi\u00f3n suya es mucho m\u00e1s modesta que sus tesis. No menos insuficientes ser\u00edan los fallos en la resoluci\u00f3n de rompecabezas.<\/p>\n<p>21. La secci\u00f3n (IV) comienza con un bonito resumen de su cr\u00edtica:<\/p>\n<p>\u201cCasi todo lo dicho hasta aqu\u00ed son variaciones sobre un tema \u00fanico. Los criterios con los cuales los cient\u00edficos determinan la validez de una articulaci\u00f3n o una aplicaci\u00f3n de la teor\u00eda existente no bastan por s\u00ed mismos para determinar la elecci\u00f3n entre teor\u00edas en competencia. Sir Karl se ha equivocado al transferir caracter\u00edsticas elegidas de la investigaci\u00f3n cotidiana a los ocasionales episodios revolucionarios en los que el avance cient\u00edfico es m\u00e1s obvio, ignorando a continuaci\u00f3n por completo la actividad cotidiana. En particular, ha tratado de resolver el problema de la elecci\u00f3n de teor\u00edas durante las revoluciones <i>por criterios l\u00f3gicos que s\u00f3lo son completamente aplicables cuando ya puede presuponerse una teor\u00eda<\/i>\u201d (p. 102) [cursiva MSL].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Est\u00e1 muy bien. Pero sus cautelas -\u201dcompletamente\u201d- deber\u00edan moverle a menos esc\u00e1ndalo en sus tesis.<\/p>\n<p>22. Luego, tras reconocer que no puede explicarlo todo, empieza sus aportaciones constructivas.<\/p>\n<p>23. La primera es la formulaci\u00f3n del problema:<\/p>\n<p>\u201cEn primer lugar debo preguntar qu\u00e9 es lo que todav\u00eda requiere una explicaci\u00f3n. No lo es el que los cient\u00edficos descubran la verdad sobre la naturaleza ni siquiera que se acerquen m\u00e1s a la verdad. Salvo que, como sugiere uno de mis cr\u00edticos, definamos la aproximaci\u00f3n a la verdad como el resultado de lo que los cient\u00edficos hacen, no podemos reconocer el progreso hacia ese objetivo. Antes bien, lo que debemos explicar es por qu\u00e9 la ciencia -nuestro ejemplo m\u00e1s seguro de conocimiento v\u00e1lido- progresa como lo hace, y primeramente debemos averiguar c\u00f3mo la ciencia progresa de hecho\u201d (p. 102).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo que dice \u00faltimamente Quine se parece mucho a esto. O negarse al pseudoproblema o citar el \uf074\uf061\uf020\uf06f\uf06e\uf074\uf061 \uf070\uf076\uf07a \uf065\uf073\uf074\uf069\uf020\uf070\uf061\uf068\uf074\uf061.<\/p>\n<p>24. \u201cLos problemas resueltos durante los \u00faltimos treinta a\u00f1os no exist\u00edan como cuestiones abiertas hace un siglo. En cualquier \u00e9poca el conocimiento cient\u00edfico disponible agota virtualmente lo que hay que saber. Dejando enigmas que s\u00f3lo son en el horizonte del conocimiento existente. \u00bfNo es posible, o quiz\u00e1s incluso probable, que los cient\u00edficos contempor\u00e1neos sepan menos de lo que hay que saber acerca de su mundo que los cient\u00edficos del siglo XVIII acerca del suyo?\u201d (p. 103).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta es una de esas verdades a pu\u00f1o de Kuhn que son completas falsedades o trivialidades. Puesto que \u201clo que hay que saber\u201d es la <i>totalidad<\/i> de la ciencia, la especializaci\u00f3n y la acumulaci\u00f3n de conocimientos convierte su verdad casi en una tautolog\u00eda. Pero se pasa por alto que tambi\u00e9n la consciencia de la ignorancia es conocimiento.<\/p>\n<p>25. Una coincidencia literal con Quine:<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) las teor\u00edas cient\u00edficas est\u00e1n en contacto con la naturaleza s\u00f3lo aqu\u00ed y all\u00e1\u201d (p. 103).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>26. Desarrollando el tema de nuestra mayor ignorancia relativa, e ignorando la cuesti\u00f3n del n\u00famero de problemas, que podr\u00eda servirle (afinando) para la comprensi\u00f3n del progreso cient\u00edfico, hace una negaci\u00f3n m\u00e1s categ\u00f3rica que nunca de cualquier perspectiva \u201cmetaparadigm\u00e1tica\u201d:<\/p>\n<p>\u201cHasta que podamos responder a estas preguntas y otras como \u00e9stas, no sabremos por completo lo que es el proceso cient\u00edfico y no podremos por tanto, explicarlo enteramente. Por otra parte, las respuestas a estas preguntas proporcionar\u00e1n muy aproximadamente la explicaci\u00f3n que se busca. Las dos cosas vienen casi juntas. Deber\u00eda ya estar claro que, en \u00faltimo an\u00e1lisis, la explicaci\u00f3n debe ser psicol\u00f3gica o sociol\u00f3gica. Esto es, debe ser una descripci\u00f3n de un sistema de valores, una ideolog\u00eda, junto con un an\u00e1lisis de las instituciones a trav\u00e9s de la cuales es transmitido y fortalecido. Si sabemos qu\u00e9 es lo que los cient\u00edficos valoran, podemos esperar comprender qu\u00e9 problemas emprender\u00e1n y qu\u00e9 elecciones har\u00e1n en circunstancias espec\u00edficas de conflicto. Dudo que haya que buscar otro tipo de respuestas\u201d (p. 104).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fundado. Pero quiz\u00e1s insuficiente. La ideolog\u00eda de<i> la<\/i> ciencia (metaparadigm\u00e1tica) misma incluye el progreso problem\u00e1tico. Lo que no obedeciera a ese criterio ser\u00eda otro conocimiento. Para la ciencia en general, para la explicaci\u00f3n del hacer cient\u00edfico, lo que dice Kuhn es evidente. Pero, de todos modos, los correspondientes \u201cimperativos morales\u201d, como dice Kuhn, que son paradigm\u00e1ticos respecto de otros de su mismo nivel, son metaparadigm\u00e1ticos respecto de la historia de la ciencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Nota SLA:<\/u><\/p>\n<p>Sobre la lectura de Sacrist\u00e1n de las concepciones de Kuhn, pueden verse igualmente sus interesantes anotaciones a <i>La estructura de las revoluciones cient\u00edficas<\/i> (<u><a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=43408\">www.rebelion.org\/noticia.php?id=43408<\/a><\/u>, www.rebelion.org\/noticia.php?id=43632).<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>III. John Watkins, \u201cContra la \u2018ciencia normal\u201d (pp. 115-132).<\/u><\/p>\n<p>1. \u201c[&#8230;] la metodolog\u00eda, tal como ya la entiendo, est\u00e1 relacionada con la ciencia tomada en condiciones \u00f3ptimas, o con la ciencia tal como deber\u00eda organizarse, m\u00e1s que con la ciencia a ras del suelo\u201d (p. 117).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es curioso que, con esta manera relajada de hablar, reproduzca m\u00e1s la idea tradicional de <i>scientia in status perfectionis<\/i> que el \u201ccontexto de la fundamentaci\u00f3n\u201d. En cualquier caso, tambi\u00e9n \u00e9l se toma en serio esta cuesti\u00f3n liminar en la metodolog\u00eda.<\/p>\n<p>2. Esta secci\u00f3n (II) expone la \u201cciencia normal\u201d de Kuhn desde un punto de vista popperiano.<\/p>\n<p>3. \u201cParece que una teor\u00eda dominante puede llegar a ser reemplazada no a causa de la creciente presi\u00f3n emp\u00edrica (la cual puede que sea escasa), sino a causa de que se haya elaborado libremente una teor\u00eda nueva e incompatible (inspirada quiz\u00e1 por una perspectiva metaf\u00edsica diferente): las causas de una crisis cient\u00edfica pueden ser m\u00e1s te\u00f3ricas que emp\u00edricas. Si ello es as\u00ed hay en la ciencia m\u00e1s pensamiento libre de lo que Kuhn supone\u201d (p. 122).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La argumentaci\u00f3n es curiosa, y no s\u00e9 hasta qu\u00e9 punto afecta a lo que dice Kuhn. La argumentaci\u00f3n consiste en usar contra Kuhn un argumento factual esgrimido por \u00e9ste. Pero lo que a Kuhn le importa no es, precisamente, la fuerza de la instancia emp\u00edrica, sino, al contrario, la de la instancia ideol\u00f3gica. Kuhn quiere mejor que el l\u00edmite de la libertad ideol\u00f3gica sea la falsaci\u00f3n. Watkins mea completamente fuera de tiesto.<\/p>\n<p>4. Esta secci\u00f3n (III) discute si la ciencia normal de Kuhn es la esencia de la ciencia. Y lo niega , claro.<\/p>\n<p>5. Esta secci\u00f3n (IV) discute si la ciencia normal de Kuhn podr\u00eda engendrar ciencia extraordinaria (de Kuhn). Y lo niega, claro:<\/p>\n<p>\u201cConcentrar\u00e9 mi atenci\u00f3n sobre el primer cient\u00edfico que se compromete en un paradigma nuevo. Mi tesis ser\u00e1 que un paradigma nuevo nunca podr\u00eda emerger de la ciencia normal tal como Kuhn la ha caracterizado\u201d (p. 125)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>6. \u201cDebemos recordar que el nuevo paradigma es de inmediato lo bastante poderoso como para inducir a nuestro cient\u00edfico a volverse contra el paradigma bien articulado y no refutado que hasta ese momento ha dominado su pensamiento cient\u00edfico. Esto significa, me parece, que el nuevo paradigma no puede comenzar meramente con unas pocas ideas fragmentarias, sino que debe ser el principio suficientemente amplio y definido para que sus atrayentes potencialidades aparezcan con cierta solidez ante su inventor\u201d (p. 127).<\/p>\n<p>La argumentaci\u00f3n me parece falsa e ignorante de experiencia muy com\u00fan. Estaba mucho m\u00e1s en lo cierto Schumpeter cuando usaba la idea de \u201cvisi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>IV. Stephen Toulmin, \u201cLa distinci\u00f3n entre ciencia normal y ciencia revolucionaria. \u00bfresiste un examen?\u201d (pp. 133-144).<\/u><\/p>\n<p>1. \u201c(&#8230;) aunque su [de Kuhn] elecci\u00f3n de la palabra \u201cdogma\u201d sirvi\u00f3 bastante bien como t\u00edtulo de un sugerente art\u00edculo en la reuni\u00f3n del Worcester College, no hac\u00eda falta m\u00e1s que un examen un poco m\u00e1s cuidadoso para revelar que su verdadera efectividad brotaba de cierta exageraci\u00f3n ret\u00f3rica o juego de palabras (Decir que \u201ctoda ciencia normal descansa sobre un dogma\u201d era como decir \u201ctodos nosotros en realidad estamos locos\u201d, lo cual puede ser un punto de inter\u00e9s en una ocasi\u00f3n particular, pero&#8230;)\u201d (p. 134).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esto es lo primero que se tiene que decir de Kuhn. Y lo dice muy bien.<\/p>\n<p>2. \u201c(&#8230;) debemos guardarnos de seguir todo el tiempo con la originaria hip\u00f3tesis \u201crevolucionaria\u201d de Kuhn. Porque el desplazamiento de un sistema de conceptos por otro es algo que ocurre por razones perfectamente aceptables, aun cuando estas determinadas \u201crazones\u201d no puedan ser formalizadas en conceptos aun m\u00e1s amplios, o axiomas todav\u00eda m\u00e1s generales; porque lo que en ambas partes presuponen en tal debate -tanto aquellos que se agarran al viejo punto de vista, como aquellos que enuncian uno nuevo- no es un cuerpo com\u00fan de principios y axiomas sino que es m\u00e1s bien un conjunto com\u00fan de \u201cprocedimientos de selecci\u00f3n\u201d y \u201creglas de selecci\u00f3n\u201d, y \u00e9stos no son tanto \u201cprincipios cient\u00edficos\u201d como \u201cprincipios constitutivos de la ciencia\u201d (Que pueden cambiar, tambi\u00e9n, durante el curso de la historia, como Imre Lakatos ha demostrado en el caso de los criterios de demostraci\u00f3n matem\u00e1tica, pero que lo hace m\u00e1s lentamente que las teor\u00edas a los que juzgan habitualmente\u201d (p. 139).<\/p>\n<p>Esta buen\u00edsima exposici\u00f3n, muy emparentada con el \u201crelativismo\u201d de Quine, es, en realidad, la afirmaci\u00f3n de un \u201cmetaparadigma\u201d <i>ciencia<\/i>. Kuhn pod\u00eda objetar que es propiamente un paradigma que se cree metaparadigma. Pero la relatividad, la composici\u00f3n hist\u00f3rica de ese metaparadigma habla en contra de la posible cr\u00edtica.<\/p>\n<p>3. \u201cHago esta sugerencia: el volumen de innovaci\u00f3n que tiene lugar en una ciencia es presumible que en gran medida depende de las oportunidades que el contexto social proporciona para hacer trabajo original en la ciencia en cuesti\u00f3n; de aqu\u00ed que la fase de innovaci\u00f3n responda sustancialmente a factores externos a la ciencia. Por otra parte, los criterios de selecci\u00f3n para valorar las innovaciones conceptuales en la ciencia ser\u00e1n un asunto ampliamente profesional y por tanto interno: verdaderamente muchos cient\u00edficos esperar\u00e1n que estos criterios sean un asunto completamente interno, profesional, aunque puede que en la pr\u00e1ctica esto no sea m\u00e1s que un ideal irrealizable. Por \u00faltimo, la direcci\u00f3n de innovaci\u00f3n en una ciencia determinada depende de una compleja combinaci\u00f3n de factores, tanto internos como externos: las fuentes de nuevas hip\u00f3tesis son altamente variadas y sujetas a influencias y a remotas analog\u00edas derivadas de los problemas detallados que se tienen a mano\u201d (pp. 142-143).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La facilidad y la bondad con que este bonito art\u00edculo de Toulmin responde cr\u00edticamente a los temas centrales de Kuhn me sugiere la cuesti\u00f3n de la significaci\u00f3n del aspecto literario de las obras que se hacen \u201cc\u00e9lebres\u201d. Ret\u00f3rica. Acaso sea necesaria. Acaso s\u00f3lo en la adolescencia. El caso Althusser.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>V. l. Pearce Williams, \u201cLa ciencia normal, las revoluciones cient\u00edficas y la historia de la ciencia\u201d (pp. 145-147).<\/u><\/p>\n<p><u>Nota SLA:<\/u><\/p>\n<p>De este breve apartado, Sacrist\u00e1n s\u00f3lo reproduce el siguiente texto de Pearce Williams, sin ning\u00fan comentario anexo: \u201cComo historiador, pues, debo mirar a Popper y a Kuhn con una mirada recelosa. Ambos han suscitado asuntos de fundamental importancia; ambos han hecho profundas observaciones sobre la naturaleza de la ciencia; pero ninguno ha complicado y aducido hechos suficientemente fuertes como para llevarme a creer que la esencia de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica haya sido captada. Seguir\u00e9 utilizando a ambos como gu\u00eda en mis investigaciones, teniendo siempre presente la observaci\u00f3n de Lord Bolingbroke de que \u201cla historia es filosof\u00eda ense\u00f1ada mediante ejemplos\u201d. Necesitamos muchos m\u00e1s ejemplos\u201d.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>VI. Karl Popper, \u201cLa ciencia normal y sus peligros\u201d (pp. 149-158)<\/u><\/p>\n<p>1. Al principio, el art\u00edculo decepciona un poco porque Popper reduce las nociones de Kuhn a un plano muy trivial, como si Kuhn hablara s\u00f3lo de ideologismos internos a la ciencia. Claro que es posible que el mismo Kuhn tenga esa trivialidad, y que s\u00f3lo el <i>background<\/i> marxista nos haga ver en \u00e9l m\u00e1s profundidad.<\/p>\n<p>2. Respuesta m\u00e1s general de Popper a la idea de ciencia normal de Kuhn:<\/p>\n<p>\u201dAdmito que esta clase de actitud existe; y que no s\u00f3lo existe entre los ingenieros, sino tambi\u00e9n entre las personas entrenadas para cient\u00edficos. S\u00f3lo puedo decir que veo un peligro muy grande en ella y en la posibilidad de que llegue a ser normal (del mismo modo que veo un gran peligro en el aumento de especializaci\u00f3n, el cual es tambi\u00e9n un hecho hist\u00f3rico innegable): un peligro para la ciencia y aun para nuestra civilizaci\u00f3n. Eso muestra por qu\u00e9 considero tan importante el \u00e9nfasis que pone Kuhn en la existencia de esta clase de ciencia.<\/p>\n<p>Creo, sin embargo, que Kuhn se equivoca cuando considera que lo que \u00e9l llama \u201cciencia normal\u201d es normal.<\/p>\n<p>Desde luego que no pienso establecer una disputa acerca de un t\u00e9rmino. Lo que quiero decir es que pocos, si es que hay alguno, de los cient\u00edficos de los que la historia de la ciencia guarda memoria fueron \u201ccient\u00edficos normales\u201d en el sentido de Kuhn\u201d (p. 152).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me parece una argumentaci\u00f3n bastante mala de un punto, en cambio, muy s\u00f3lido. En vez de negar el corte entre los dos trabajos cient\u00edficos, Popper reacciona imprecisamente (dice que no es normal una \u201cactitud\u201d a la que considera peligro grave por su casi-normalidad, como <i>tambi\u00e9n<\/i> la especializaci\u00f3n) y da un argumento -la escasez de cient\u00edficos recordados- que da la raz\u00f3n a Kuhn.<\/p>\n<p>3. El argumento hist\u00f3rico sobre la teor\u00eda de la materia tampoco es muy bueno: Kuhn podr\u00eda replicar justificadamente que ese tema es caracter\u00edsticamente filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>4. \u201cConsidera [Kuhn] que la discusi\u00f3n racional, y la cr\u00edtica racional, s\u00f3lo son posibles si estamos de acuerdo sobre los puntos fundamentales.<\/p>\n<p>\u00c9sta es una tesis ampliamente aceptada y que ciertamente est\u00e1 de moda: la tesis del <i>relativismo<\/i>. Y es una tesis l\u00f3gica.<\/p>\n<p>A mi juicio la tesis es err\u00f3nea. Admito, desde luego, que es mucho m\u00e1s f\u00e1cil discutir rompecabezas dentro de un marco general com\u00fanmente aceptado y ser arrastrado a un nuevo marco general por la marea de una nueva moda dominante, que discutir los puntos fundamentales, esto es, el propio marco general de nuestras presuposiciones. Pero la tesis relativista de que el marco general <i>no puede<\/i> ser discutido cr\u00edticamente es una tesis que <i>s\u00ed puede<\/i> ser discutida cr\u00edticamente y que no resiste la cr\u00edtica.<\/p>\n<p>He puesto a esta tesis el nombre de <i>El Mito del Marco General<\/i>, y la he discutido en varias ocasiones. La considero un error l\u00f3gico y filos\u00f3fico\u201d (p. 155).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es curioso que esto se tenga que afirmar contra los que, por su mayor sensibilidad hist\u00f3rica, deber\u00edan saber que la posibilidad de salirse del marco general es el fruto m\u00e1s sabroso de la consciencia hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>5. \u201cAdmito que en todo momento somos prisioneros atrapados en el marco general de nuestras teor\u00edas, nuestras expectativas, nuestras experiencias anteriores, nuestro lenguaje. Pero somos prisioneros en una sentido pickwiciano; si lo intentamos, en cualquier momento podemos escapar de nuestro marco general. Es indudable que nos encontraremos de nuevo en otro marco general, pero ser\u00e1 uno mejor y m\u00e1s espacioso; y en todo momento de nuevo podemos escapar de \u00e9l.<\/p>\n<p>El punto central es que siempre es posible una discusi\u00f3n cr\u00edtica y una comparaci\u00f3n de los varios marcos generales. No es sino un dogma -un peligroso dogma-el que los distintos marcos generales sean como lenguajes mutuamente intraducibles. El hecho es que incluso lenguajes totalmente diferentes (como el ingl\u00e9s y el hopi, el chino) no son intraducibles, y que hay muchos hopis o chinos que dominan el ingl\u00e9s\u201d (pp. 155-156).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La exposici\u00f3n es espl\u00e9ndida, aunque Popper quiz\u00e1s vea demasiado f\u00e1cil y alegremente la ruptura de marcos, y eso le puede hacer primitivo.<\/p>\n<p>6. \u201cAdmito que una revoluci\u00f3n intelectual parece a menudo una conversi\u00f3n religiosa. Un modo nuevo de considerar las cosas puede afectarnos como un fogonazo. Pero eso no significa que no podamos evaluar, cr\u00edtica y racionalmente, nuestros puntos de vista anteriores a la luz de los nuevos\u201d (p. 156).<\/p>\n<p>Racionalidad de la racionalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>7. \u201cDe modo que en la ciencia, no as\u00ed en la teolog\u00eda, siempre es posible una comparaci\u00f3n cr\u00edtica de las teor\u00edas que est\u00e1n en competencia, de los marcos generales que est\u00e1n en competencia. Y la negaci\u00f3n de esta posibilidad es un error. En la ciencia (y s\u00f3lo en la ciencia) podemos decir que hemos hecho un progreso genuino: que sabemos m\u00e1s que sab\u00edamos antes\u201d (p. 156).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al pie de la letra, me parece falso que s\u00f3lo en la ciencia sea posible la comparaci\u00f3n. Lo que s\u00f3lo es posible en la ciencia es la valoraci\u00f3n comparativa. Todas las culturas est\u00e1n igual de cerca de Dios, dijo Ranke. Hay que a\u00f1adir: pero no todas las ciencias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Nota SLA:<\/u><\/p>\n<p>Cuando, despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, Karl Popper public\u00f3 su inmensamente influyente libro <i>La sociedad abierta y sus enemigos<\/i>, colocando muy buena parte de la responsabilidad de la cat\u00e1strofe alemana en la funesta influencia del pensamiento de Hegel, pareci\u00f3 que se hab\u00eda ajustado el clavo final al ata\u00fad del hegelianismo. Que el tratamiento popperiano de Hegel fuera un esc\u00e1ndalo en s\u00ed mismo, no sirvi\u00f3 para acallar los temores de muchos de que el estudio de las obras de Hegel, como si \u00e9stas tuvieran algo que decir, fuera de por s\u00ed una empresa peligrosa.<\/p>\n<p>Terry Pinkard, <i>Hegel<\/i>, p.13.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A Popper y a <i>La l\u00f3gica de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica<\/i> dedic\u00f3 Sacrist\u00e1n varios seminarios en los cursos de Metodolog\u00eda de las ciencias sociales impartidos en la Facultad de Econ\u00f3micas de la Universidad de Barcelona tras su reincorporaci\u00f3n en 1976 tras la muerte del general golpista, despu\u00e9s de haber estado unos diez a\u00f1os expulsado de la universidad catalana, espa\u00f1ola. En Reserva, fondo Sacrist\u00e1n, de la UB se conserva un cuaderno con anotaciones sobre la l\u00f3gica popperiana.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n a las aportaciones de Popper al tema de la inducci\u00f3n dedic\u00f3 Sacrist\u00e1n su atenci\u00f3n y alg\u00fan seminario. Parte del curso de postgrado sobre \u201cInducci\u00f3n y dial\u00e9ctica\u201d de 1982-1983 impartido en la UNAM, est\u00e1 dedicado a esta importante arista de la obra popperiana.<\/p>\n<p>En 1969, para el <i>Diccionario de Filosof\u00eda<\/i> (pp. 299-230) de Dagobert D. Runes cuya traducci\u00f3n coordin\u00f3, Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 la siguiente entrada sobre Popper:<\/p>\n<p>\u201cNacido en Viena en 1902, actualmente [1969] profesor en la London School of Economics. Aunque no se le puede considerar miembro del C\u00edrculo de Viena, sus trabajos han tenido una gran influencia en la evoluci\u00f3n de esa escuela y, en general, en la de todo el empirismo l\u00f3gico y la filosof\u00eda de la ciencia. Popper critic\u00f3 tempranamente el principio de verificabilidad, concebido por los neopositivistas como criterio de sentido de las proposiciones. Insisti\u00f3 en que ninguna proposici\u00f3n est\u00e1 tan desprovista de conceptos generales como para ser directamente sometible a verificaci\u00f3n emp\u00edrico-sensible.<\/p>\n<p>Frente al principio de verificabilidad propuso el de la falsabilidad (el poder ser puesta en falso por la experiencia), como criterio no del sentido de las proposiciones, sino del car\u00e1cter cient\u00edfico de las proposiciones y de las teor\u00edas.<\/p>\n<p>Su filosof\u00eda de la ciencia incluye tambi\u00e9n una recusaci\u00f3n de la idea tradicional seg\u00fan la cual las teor\u00edas cient\u00edficas se obtienen por abstracci\u00f3n e inducci\u00f3n a partir de la experiencia.<\/p>\n<p>Popper ha escrito de filosof\u00eda social, sobre todo para oponerse al marxismo\u201d.<\/p>\n<p>Curiosamente, en una de las fichas confeccionadas por Sacrist\u00e1n para una de sus conferencias puede verse este paso de una carta de Karl Marx: \u201c[&#8230;] y ciertos fen\u00f3menos no casan <i>prima facie <\/i>con la teor\u00eda de Ricardo. Esto \u00faltimo no dice absolutamente nada contra una teor\u00eda\u201d (A Ferdinand Lassalle, 16\/6\/1862, MEW 30, p. 627).<\/p>\n<p>Algunas aproximaciones a la obra Popper de sus clases de metodolog\u00eda de las ciencias sociales de 1980-1981 ser\u00edan las siguientes:<\/p>\n<p>Popper critic\u00f3 muy tempranamente las tesis neopositivistas sobre el significado de las proposiciones: 1) Los enunciados de la metaf\u00edsica o de otros \u00e1mbitos no carecen de sentido dado que la comunidad de hablantes los comprende. 2) El criterio de verificabilidad aplicado a las proposiciones cient\u00edficas produce resultados inesperados dado que las leyes cient\u00edficas tienen car\u00e1cter universal por lo que \u00e9stas no podr\u00edan ser nunca verificadas completamente, y, por tanto, carecer\u00edan de sentido, adem\u00e1s de la imposibilidad de verificabilidad directa de los enunciados cient\u00edficos. El concepto de solubilidad, por ejemplo, no es directamente verificable; como m\u00e1ximo podremos comprobar que tal o cual sustancia se ha disuelto en otra sustancia. Consiguientemente, podr\u00e1n comprobarse acaso las consecuencias de nuestros enunciados te\u00f3ricos, pero no \u00e9stos en s\u00ed mismos.<\/p>\n<p>Popper provoc\u00f3, pues, un cambio de problem\u00e1tica filos\u00f3fica: sustituy\u00f3 la cuesti\u00f3n del sentido de una proposici\u00f3n por la cuesti\u00f3n de la demarcaci\u00f3n de los enunciados cient\u00edficos de car\u00e1cter emp\u00edrico respecto a aquellos que no lo son, pero que puedan tener en cambio pleno significado o incluso alcance epist\u00e9mico. Sacrist\u00e1n observ\u00f3 a este respecto la importancia de la reducci\u00f3n del \u00e1mbito de la problem\u00e1tica epistemol\u00f3gica en apenas un siglo y medio: del <i>por qu\u00e9 hay conocimiento cient\u00edfico<\/i> en Kant hasta <i>la demarcaci\u00f3n<\/i> de los enunciados de las ciencias emp\u00edricas en Popper.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n se refiri\u00f3 igualmente la variaci\u00f3n del criterio popperiano de demarcaci\u00f3n. Si en las primeras ediciones de la <i>L\u00f3gica <\/i>se hablaba de criterio de falsabilidad, en la edici\u00f3n definitiva de 1959 el criterio ya no es \u00e9ste sino su potencial <i>criticabilidad<\/i>. Si bien en el texto principal, Popper sigue hablando de falsabilidad en las notas a pie de p\u00e1gina introduce esta nueva noci\u00f3n (por ejemplo, en el cap\u00edtulo V). Observ\u00f3 finalmente Sacrist\u00e1n que esta nueva concepci\u00f3n popperiana representaba la introducci\u00f3n de criterios sociol\u00f3gicos en epistemolog\u00eda, tan criticados por otra parte por el mismo Popper: una teor\u00eda es cient\u00edfica cuando es criticable y es criticable cuando la comunidad cient\u00edfica de un determinado \u00e1mbito critica o disputa sobre un aspecto de la teor\u00eda o sobre la teor\u00eda en su conjunto.<\/p>\n<p>Igualmente, en las clases de metodolog\u00eda de 1981-1982, Sacrist\u00e1n comenta la situaci\u00f3n de crisis de fundamentos de finales del XIX y principios del XX, se centra a continuaci\u00f3n en el caso de la aparici\u00f3n de paradojas en la teor\u00eda de conjuntos y da cuenta de la irrupci\u00f3n del teorema de incompletud de G\u00f6del como un resultado que limita las viejas aspiraciones de la filosof\u00eda de la ciencia de inspiraci\u00f3n kantiana de fundamentar el edificio del conocimiento humano.<\/p>\n<p>Surgieron entonces varias formulaciones m\u00e1s restringidas de la tarea de la epistemolog\u00eda, \u201cla m\u00e1s influyente de las cuales, desde los a\u00f1os cuarenta, es decir, a los diez a\u00f1os del teorema de G\u00f6del, aproximadamente, hasta por lo menos el a\u00f1o 62&#8230; fecha de aparici\u00f3n de<i><b> <\/b>La estructura de las revoluciones cient\u00edficas <\/i>de Kuhn, que es un libro que ha influido mucho en los economistas\u201d, ha sido la primera gran obra de Karl R. Popper, <i>La l\u00f3gica de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica<\/i>.<\/p>\n<p>Desde los a\u00f1os cuarenta -\u201caunque la primera edici\u00f3n del libro de Popper, al que me voy a referir, es del 34\u201d- hasta el 62, a ra\u00edz de la publicaci\u00f3n del libro de Kuhn, el problema que centra la filosof\u00eda de la ciencia en el mundo occidental, \u201cen la cultura en la que nosotros estamos\u201d, es el de lo que se llama el problema de \u201cla l\u00ednea de demarcaci\u00f3n\u201d, la cuesti\u00f3n de no ya c\u00f3mo se fundamenta el conocimiento \u201cni cosas tan ambiciosas, sino de por donde pasa la l\u00ednea que demarca, que divide, lo que es ciencia, el conocimiento que es ciencia, del conocimiento que no es ciencia. A eso se le llama el problema de la l\u00ednea de demarcaci\u00f3n.\u201d El problema, a\u00f1ad\u00eda, \u201ctiene ya toda su g\u00e9nesis dentro del siglo XX, es ya un problema sin precedentes anteriores, caracter\u00edstico del siglo XX\u201c.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n presentaba al autor de <i>Conjeturas y refutaciones<\/i> en los siguientes t\u00e9rminos: \u201cPopper es un austriaco, todav\u00eda vivo [1981], que estuvo alg\u00fan tiempo en Australia de profesor y luego se convirti\u00f3 en el culpable de que en las facultades de Econom\u00eda haya filosof\u00eda, por su presencia en la London School of Economics, donde durante treinta a\u00f1os ha estado haciendo filosof\u00eda de la ciencia, con influencia mundial, y donde se ha jubilado ahora, hace cuatro o cinco a\u00f1os. Y ha sido el prestigio de la escuela de Londres la que ha motivado que hubiera filosof\u00eda de la ciencia en muchas facultades de Econom\u00eda. En realidad, esta asignatura [Metodolog\u00eda de las ciencias sociales, la que Sacrist\u00e1n impart\u00eda, e impartieron posteriormente disc\u00edpulos suyos como Francisco Fern\u00e1ndez Buey o Antoni Dom\u00e8nech] es obra de Popper se puede decir\u201d.<\/p>\n<p>La contribuci\u00f3n popperiana empezaba con una cr\u00edtica del concepto de verificaci\u00f3n, con una cr\u00edtica del criterio de sentido neopositivista. Sacrist\u00e1n se\u00f1al\u00f3 que \u201c\u00c9l [Popper] viv\u00eda en Viena, con los dem\u00e1s neopositivistas, pero nunca lo fue\u201d. Ciertamente, mantuvo relaciones con miembros del C\u00edrculo de Viena, pero eso no implica su pertenencia al mismo: cuando se \u201cpresenta muy a menudo a Popper como un neopositivista es una completa falsedad. Ha sido siempre un cr\u00edtico del neopositivismo desde su primera aportaci\u00f3n que consiste en criticar este criterio de sentido de los neopositivistas, haciendo ver que si se aplica al pie de la letra hace imposible cualquier trabajo cient\u00edfico\u201d.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica popperiana la expuso Sacrist\u00e1n del modo siguiente: la empresa de la ciencia est\u00e1 llena de proposiciones y de conceptos no verificables en este sentido positivista. En efecto, desde este punto de vista, \u201cverificar era comparar la proposici\u00f3n que fuera, con lo que se llama (en castellano se llama muy poco as\u00ed, en las lenguas latinas muy poco, pero en las lenguas germ\u00e1nicas, y sobre todo en alem\u00e1n, es una frase corriente) <i>proposiciones de protocolo &#8211;<\/i>proposiciones de protocolo son las oraciones, las proposiciones, que salen de la lectura de un libro-diario de laboratorio; por ejemplo, (&#8230;) supongamos que hay un programa de observaciones en un observatorio astron\u00f3mico, entonces el libro-diario, el protocolo, el libro de protocolo de actas, de ese observatorio tiene varias columnas. Por ejemplo: d\u00eda, hora, observador, observaci\u00f3n, y esas proposiciones son lo m\u00e1s emp\u00edricas posibles. El tipo ideal de una proposici\u00f3n de protocolo puramente emp\u00edrica es una que diga, pues, por ejemplo: \u201cEl d\u00eda, 18 [mes, a\u00f1o]; hora, 17; observador, Juan; observaci\u00f3n, \u2018El astro tal se encuentra en las coordenadas tal y cual\u2019\u201d. Desde el punto de vista neopositivista, este tipo de proposiciones inmediatas, estas proposiciones de protocolo, de laboratorio, ser\u00edan el fundamento emp\u00edrico de la ciencia y verificar una proposici\u00f3n ser\u00eda pues compararla con estas proposiciones de observaci\u00f3n directa.<\/p>\n<p>Popper argumenta entonces, prosigue Sacrist\u00e1n, que, en primer lugar, los enunciados de la ciencia \u201cest\u00e1n llenos de conceptos abstractos que no se ve como se pueden comparar con una proposici\u00f3n de protocolo. Supongamos la proposici\u00f3n siguiente: \u201cLa demanda de gasolina es inel\u00e1stica, respecto de tal y de cual en el mercado tal\u201d, con todas las precisiones que haga falta para un economista muy exigente.\u201d Se puede ir tomando proposiciones de protocolo del tipo: \u201cd\u00eda 18, hora 17, observador Juan, \u201cla demanda de gasolina ha sido de tantos litros\u201d; d\u00eda 18, hora tal, observador Pedro, \u201cla demanda de gasolina ha sido de tantos libros\u201d, los precios hab\u00edan variado de tal modo\u201d. Pero, se\u00f1ala Sacrist\u00e1n, no hay manera alguna de obtener, por pura comparaci\u00f3n con datos inmediatos, una justificaci\u00f3n de la idea de elasticidad, ya que \u201celasticidad es un concepto abstracto, el cual, por s\u00ed mismo, nunca es un dato, <i>es ya una teorizaci\u00f3n sobre datos<\/i>.\u201d Los datos s\u00f3lo indican, por ejemplo, una posible correlaci\u00f3n entre la demanda, en litros, por ejemplo, y los precios en pesetas. Pero, desde luego, no va a aparecer nunca una cosa llamada \u201celasticidad\u201d en una proposici\u00f3n de protocolo para que podamos compararla con la proposici\u00f3n \u201cLa demanda de gasolina es inel\u00e1stica\u201d.<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n de Popper: en cualquier proposici\u00f3n cient\u00edfica siempre habr\u00e1 conceptos que no tienen una posibilidad de comparaci\u00f3n directa con la experiencia, \u201cporque son ya abstracciones complicadas, m\u00e1s o menos artificiales\u201d.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n insist\u00eda en que \u00e9sta era la situaci\u00f3n no ya en las ciencias sociales sino tambi\u00e9n en las ciencias de la naturaleza. De hecho, el ejemplo de Popper no era elasticidad sino solubilidad: \u201cEl az\u00facar es soluble en agua a tal temperatura\u201d. Comentando a Popper, Sacrist\u00e1n sostuvo que eso era atribuir la propiedad \u201csolubilidad al agua\u201d, como \u00e9l hac\u00eda con elasticidad y la demanda de gasolina, esto es, \u201catribuir la solubilidad al agua, pero la solubilidad no nos la vamos a encontrar jam\u00e1s en una proposici\u00f3n de protocolo, como un dato de los sentidos. Eso no es un dato de los sentidos, eso es una construcci\u00f3n conceptual acerca del agua. Lo que los datos de los sentidos nos van a dar va a ser el espect\u00e1culo de una cucharadita de az\u00facar que entra en el agua y que luego ya no la vemos. Eso es todo lo que va a pasar\u201d. Pero, en cambio, no vamos a poder verificar sensorial y directamente la misma noci\u00f3n de solubilidad.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s estaba el caso de los condicionales contraf\u00e1cticos, que no parec\u00edan ser verificables. \u00c9ste era otro de los an\u00e1lisis de Popper contra la idea de verificaci\u00f3n, por lo que dado que en la ciencia hab\u00eda muchas construcciones que no eran verificables \u201csi de verdad se dice que s\u00f3lo tiene sentido lo verificable, entonces no s\u00f3lo en el lenguaje cotidiano sino en la misma ciencia se deshace [\u2026] la mitad\u201d. De aqu\u00ed coleg\u00eda Popper, a\u00f1ad\u00eda Sacrist\u00e1n, \u201cque lo que hay que preguntarse no es cuando una proposici\u00f3n tiene sentido o no lo tiene, sino cuando es cient\u00edfica o cuando es del conocimiento com\u00fan\u201d. As\u00ed se plantea, as\u00ed deb\u00eda plantearse, el problema central de la filosof\u00eda de la ciencia de orientaci\u00f3n anal\u00edtica, que es el llamado problema de la l\u00ednea de demarcaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n indicaba que todo este tema se ver\u00eda m\u00e1s tarde en sus clases, en la secci\u00f3n 8\u00aa del programa, con m\u00e1s profundidad pero que ahora \u201cme limitar\u00e9 a decir que este planteamiento de Popper, de centrar la filosof\u00eda de la ciencia en torno al problema de la l\u00ednea de demarcaci\u00f3n, ha caracterizado la \u00e9poca inmediatamente anterior a \u00e9sta en que estamos. Lo que caracteriza la filosof\u00eda de la ciencia de ahora, de 1981, es una especie de crisis final de la filosof\u00eda anal\u00edtica de la ciencia\u201d.<\/p>\n<p>Finalizaba Sacrist\u00e1n este punto con una nota sobre las reediciones de <i>La l\u00f3gica de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, que <\/i>\u201cse public\u00f3 por vez primera, lo public\u00f3 Popper por vez primera, en 1934. Luego en una edici\u00f3n muy corregida en 1958, cuando el libro ya se hab\u00eda hecho famos\u00edsimo, hasta el punto de que las correcciones de la segunda edici\u00f3n han sido impotentes. Por regla general, los manuales siguen repitiendo la primera edici\u00f3n, sin que las correcciones de la segunda hayan conseguido imponerse, y la traducci\u00f3n castellana es de 1962 y se ha reimpreso varias veces\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en las clases de Metodolog\u00eda de las ciencias sociales de 1983-1984 Sacrist\u00e1n se refiri\u00f3 a las aportaciones filos\u00f3ficas de Popper haciendo una valoraci\u00f3n de las tesis de <i>La l\u00f3gica de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica<\/i>, \u201cque es uno de los grandes cl\u00e1sicos de la filosof\u00eda de la ciencia y de lectura recomendable\u201d. Advirtiendo que la edici\u00f3n espa\u00f1ola es la traducci\u00f3n de la tercera edici\u00f3n inglesa, se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n que la primera edici\u00f3n ten\u00eda una versi\u00f3n \u201csumamente optimista sobre la postura del criterio de sentido cient\u00edfico\u201d. Seg\u00fan este criterio de los a\u00f1os treinta, la l\u00ednea de demarcaci\u00f3n entre proposiciones cient\u00edficas y aquellas que no lo eran estribaba en la falsabilidad de las primeras. Es decir, una proposici\u00f3n ser\u00eda cient\u00edfica si es susceptible de refutaci\u00f3n, \u201csi uno puede imaginar un estado del mundo en el cual est\u00e1 proposici\u00f3n ser\u00eda falsa\u201d. As\u00ed, \u201ctodos somos hijos de Dios\u201d no ser\u00eda una proposici\u00f3n cient\u00edfica porque no es posible imaginar su falsaci\u00f3n emp\u00edrica. \u00bfC\u00f3mo someter a contrastaci\u00f3n emp\u00edrica el concepto de Dios y la noci\u00f3n de descendencia de Dios?.<\/p>\n<p>La historia posterior le hizo ver a Popper que siempre era posible para una teor\u00eda salvarse de la refutaci\u00f3n mediante el a\u00f1adido de modificaciones ad hoc. Adem\u00e1s, se\u00f1al\u00f3 Sacrist\u00e1n, la historia de la ciencia no parece confirmar las concepciones metate\u00f3ricas popperianas. \u201cEso es el prototipo de resoluci\u00f3n ad hoc. La teor\u00eda geoc\u00e9ntrica fue sustituida, no porque hubiera fallado en su primera versi\u00f3n, sino porque apareci\u00f3 otra que al cabo del tiempo los autores consideraron m\u00e1s conveniente\u201d, pero, en su opini\u00f3n, si no hubiera aparecido otra teor\u00eda alternativa se habr\u00eda seguido perfeccionando la teor\u00eda cl\u00e1sica geoc\u00e9ntrica con t\u00e9cnicas ad hoc, sin necesidad de revoluciones te\u00f3ricas.<\/p>\n<p>Popper, seg\u00fan Sacrist\u00e1n, admiti\u00f3 esta cr\u00edtica, admiti\u00f3 que el criterio de falsabilidad no era exigible e introdujo entonces un criterio mucho m\u00e1s modesto e interesante: el criterio de criticabilidad, \u201cmucho m\u00e1s laxo, mucho m\u00e1s dif\u00edcil de definir\u201d. Una proposici\u00f3n o conjunto de proposiciones ser\u00edan cient\u00edficas si, en principio, se presentaban como criticables. Este criterio, en su opini\u00f3n, era b\u00e1sicamente: 1\u00ba) m\u00e1s razonable, se aguantaba bien; 2\u00ba) era mucho menos definible, porque \u00bfdonde esta escrito que no se puedan criticar principios de la creencia moral, pol\u00edtica, metaf\u00edsica o incluso religiosa?; 3\u00ba) pod\u00edamos caer en un c\u00edrculo vicioso: \u201cse puede decir que esas cr\u00edticas no ser\u00e1n hechas desde el punto de vista cient\u00edfico, pero entonces hay una repetici\u00f3n de principio. Si se define la ciencia por la criticabilidad y luego decimos cr\u00edtica cient\u00edfica, estamos cometiendo una repetici\u00f3n de principio, no se puede hacer. Nos mordemos la cola\u201d, y 4\u00ba) es admisible la idea de que cuanto m\u00e1s se admite la cr\u00edtica, m\u00e1s cient\u00edfico y m\u00e1s racional se es, pero definir eso con precisi\u00f3n es sumamente dif\u00edcil, y \u201cpuede haber un viejo catedr\u00e1tico muy empe\u00f1ado en su teor\u00eda y que no admita cr\u00edtica de una teor\u00eda f\u00edsica, por ejemplo, y a lo mejor, un cura muy abierto que admita discusi\u00f3n y cr\u00edtica de sus dogmas. Eso puede ocurrir perfectamente, es decir, hay una zona de indefinici\u00f3n, pero en todo caso el criterio tiene la ventaja de ser sostenible, que el de falsabilidad no lo era por demasiado exigente, por demasiado ambicioso\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, dos breves pasos de las clases de metodolog\u00eda de 1983-1984<i>. <\/i><\/p>\n<p>El primero versa sobre el Popper conservador: \u201cSi uno no se plantea como problema el conjunto de la realidad social o cultural en la que vive, le basta con lo que un gran fil\u00f3sofo conservador, seguramente el principal fil\u00f3sofo conservador del siglo, Popper (que es conservador en el sentido no s\u00f3lo de un estado de esp\u00edritu sino de haber sido, ahora ya es demasiado viejo, un consejero activo del partido conservador brit\u00e1nico durante toda su madurez), lo que se expresa diciendo que el buen m\u00e9todo del pensamiento social, sobre todo el pensamiento pol\u00edtico, es lo que llama la \u201cingenier\u00eda social fragmentaria\u201d. La palabra \u201cfragmentaria\u201d ah\u00ed es muy significativa. Efectivamente si el conjunto de la realidad se toma como bueno, como dado, como algo que no hay que poner en discusi\u00f3n, entonces lo que hay que hacer es operar fragmentariamente sobre sus puntos malos, mejorar tal cosa, mejorar tal otra. En cambio, si uno -ya sea en el plano cient\u00edfico, ya sea en el plano pr\u00e1ctico, pol\u00edtico- arranca en cambio de un (&#8230;) respecto de la globalidad social, es natural que aspire a una visi\u00f3n global tambi\u00e9n, y no s\u00f3lo a una visi\u00f3n fragmentaria\u201d.<\/p>\n<p>El segundo es un reconocimiento expl\u00edcito de la obra epistemol\u00f3gica de Popper: \u201cNunca se hab\u00eda reducido en todas las escuelas hasta el extremo de la tendencia de Popper, que es por otra parte una tendencia cargad\u00edsima de m\u00e9ritos, no crean ustedes que estoy despreci\u00e1ndola. Ni mucho menos\u201d.<\/p>\n<p>No olvidemos, por otra parte, que Sacrist\u00e1n, como sir Karl, trabaj\u00f3 de metod\u00f3logo, de profesor de metodolog\u00eda, en una instituci\u00f3n universitaria no estrictamente filos\u00f3fica, del \u00e1mbito de las ciencias Econ\u00f3micas, lo cual, bien mirado, tanto en un caso como en otro, tiene su l\u00f3gica, aunque en alg\u00fan caso fuera forzada exteriormente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P> \tLas actas del Congreso Internacional de Filosof&iacute;a de la Ciencia celebrado en Londres en 1965 fueron editadas por Imre Lakatos y Alan Musgrave en 1970 en Cambridge University Press. La segunda edici&oacute;n de 1972 sirvi&oacute; de base a Francisco Hern&aacute;n para su versi&oacute;n castellana publicada en 1975, en &ldquo;Teor&iacute;a y realidad&rdquo; (Grijalbo), con un largo, documentado e influyente pr&oacute;logo de Javier Muguerza: &ldquo;La teor&iacute;a de las revoluciones cient&iacute;ficas&rdquo;.  <\/P><P> &ldquo;Teor&iacute;a y realidad&rdquo;, con subt&iacute;tulo &ldquo;Estudios cr&iacute;ticos de filosof&iacute;a y ciencias sociales, se presentaba como una colecci&oacute;n que se propon&iacute;a &ldquo;reunir en versi&oacute;n castellana trabajos, ensayos y documentos pol&eacute;micos, de diferentes &aacute;mbitos pol&iacute;ticos y culturales, que de manera paradigm&aacute;tica reflejan la autoconsciencia actual de las ciencias sociales y sus diferentes momentos conflictivos. Desde un enfoque cr&iacute;tico: porque su planteamiento central se sit&uacute;a en ruptura perfectamente definida con toda concepci&oacute;n del conocimiento te&oacute;rico no gobernada por el principio de la pr&aacute;ctica. Pr&aacute;ctica -consumaci&oacute;n del conocimiento- que se identifica con una conducta mental hecha de esfuerzo de conocer y voluntad de transformar.&rdquo;<\/P><P>\tLos ecos sacristanianos resuenan en esta declaraci&oacute;n. Se publicaron en esta colecci&oacute;n de la editorial Grijalbo ensayos tan imprescindibles como El comunismo de Bujarin, de A. G. L&ouml;wy; La disputa del positivismo en la sociolog&iacute;a alemana, de Adorno y otros; Sociedad antag&oacute;nica y democracia pol&iacute;tica, de W. Abendroth; Georg Luk&aacute;cs: el hombre, su obra, sus ideas, editado por G.H.R. Parkinson,&#8230; El primer y tercer volumen fueron traducidos por Sacrist&aacute;n; el dedicado a Luk&aacute;cs cont&oacute; con su entra&ntilde;able amigo J. C. Garc&iacute;a Borr&oacute;n como traductor. Se anunciaron, si bien no llegaron a publicarse: Historia y dial&eacute;ctica en la econom&iacute;a, de Otto Morf; Corrientes actuales de la filosof&iacute;a de la ciencia, de Gerard Radmitzky (corresponsal y amigo detallista de Sacrist&aacute;n), Marxismo y revisionismo, de Bo Gustafson y Marx en la sociolog&iacute;a del conocimiento, de Hans Lenk.<\/P><P>\tEn una carta de 20 de mayo de 1972, dirigida al Sr. Grijalbo con referencia &ldquo;Maquetas para la colecci&oacute;n &lsquo;Teor&iacute;a y realidad&rdquo;, Sacrist&aacute;n se&ntilde;alaba refiri&eacute;ndose a uno de los anteriores vol&uacute;menes:<\/P><P> \t&ldquo;No me convence ninguna de las cuatro. Si hay que elegir por fuerza entre ellas, prefiero la de formato grande y color ocre, sin trazo horizontal. Pero en ella habr&iacute;a que corregir, aparte de la falta de ortograf&iacute;a que ser&aacute; un simple descuido, la informaci&oacute;n que comunica. Pues el libro, no es, como parece decir la portada, un libro de Luk&aacute;cs, sino sobre Luk&aacute;cs. Por lo tanto creo que en alto deber&iacute;a situarse el nombre del editor (en sentido ingl&eacute;s) de la obra, o el nombre del autor del primer art&iacute;culo y la menci&oacute;n &ldquo;y otros&rdquo;, y luego:<\/P><P> \t\t\t\tGEORG LUK&Aacute;CS<\/P><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-606","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/606","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=606"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/606\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=606"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=606"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=606"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}