{"id":607,"date":"2007-01-18T00:00:00","date_gmt":"2007-01-18T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=607"},"modified":"2020-02-28T03:05:34","modified_gmt":"2020-02-28T02:05:34","slug":"la-declinacion-del-dolar-y-de-los-estados-unidos-las-grandes-potencias-en-la-trampa-global-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=607","title":{"rendered":"La declinaci\u00f3n del d\u00f3lar&#8230; y de los Estados Unidos. Las grandes potencias en la trampa global"},"content":{"rendered":"<p>jorgebeinstein@yahoo.com<\/p>\n<p>Desde comienzos de 2002 el d\u00f3lar inici\u00f3 un descenso que actualmente contin\u00faa y que seg\u00fan la mayor parte de los expertos se agravar\u00e1 en los pr\u00f3ximos meses. La declinaci\u00f3n despeg\u00f3 poco tiempo despu\u00e9s de los atentados (o auto-atentados) del 11 de Septiembre de 2001, es decir del lanzamiento de la ofensiva b\u00e9lica global de los Estados Unidos. Existe un encadenamiento causal claro entre la decadencia econ\u00f3mica del Imperio y la tentativa desesperada de sus dirigentes por frenarla a trav\u00e9s de una sucesi\u00f3n de victorias militares en Asia Central y Medio Oriente. Si esa estrategia hubiera sido exitosa la superpotencia controlar\u00eda hoy la mayor parte de la franja eurasi\u00e1tica que se extiende desde los balcanes hasta Pakist\u00e1n atravesando Turqu\u00eda, la cuenca del Mar Caspio, Irak, e Ir\u00e1n, dominando as\u00ed cerca del 70 % de los recursos petroleros mundiales. Ese hecho le habr\u00eda permitido asegurar su hegemon\u00eda financiera internacional simbolizada por el reinado universal del d\u00f3lar.<\/p>\n<p>Pero la aventura fracas\u00f3 y hoy los norteamericanos est\u00e1n empantanados en Irak y Afganist\u00e1n mientras se reduce su influencia sobre Eurasia.<\/p>\n<p>Andre Gunder Frank sosten\u00eda que el poder de los Estados Unidos descansa sobre dos pilares decisivos: el d\u00f3lar y el Pent\u00e1gono, el primero (la hegemon\u00eda financiera) sosteniendo al segundo y este \u00faltimo imponiendo los privilegios econ\u00f3micos del Imperio. Esta fortaleza doble ha predominado desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y tuvo su per\u00edodo de auge entre 1945 y 1971, a\u00f1o en que la Casa Blancaa decidi\u00f3 liquidar la conversi\u00f3n de d\u00f3lares en oro amenazada por las reservas dolarizadas en poder de las otras potencias industriales.<\/p>\n<p>A partir de ese momento se desarroll\u00f3 una etapa monetaria turbulenta donde el d\u00f3lar sigui\u00f3 reinando en el planeta gracias a un juego perverso que acordaron los pa\u00edses ricos y que culmina ahora con un empapelamiento global que puede conducir a una incontrolable sucesi\u00f3n de crisis financieras.<\/p>\n<p><strong>La declinaci<\/strong><strong>\u00f3<\/strong><strong>n del d<\/strong><strong>\u00f3<\/strong><strong>lar<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de 1971 el d\u00f3lar ya no era la moneda de una superpotencia econ\u00f3mica ascendente sino dinero-papel emitido por una econom\u00eda que iba perdiendo competitividad y cuya producci\u00f3n petrolera hab\u00eda entrado en declive. Sin embargo su consumo sigui\u00f3 creciendo y en consecuencia sus importaciones lo que la convirti\u00f3 en el principal mercado internacional. Europeos, japoneses, sudcoreanos y m\u00e1s recientemente chinos encuentran en los compradores norteamericanos clientes cuyo volumen general de demanda no puede ser remplazado.<\/p>\n<p>Algunos indicadores ilustran bien la decadencia de la econom\u00eda norteamericana.<\/p>\n<p>En primer lugar el d\u00e9ficit comercial que fue creciendo desde cifras relativamente modestas a mediados de los 1970 hasta superar los 700 mil millones de d\u00f3lares en 2006, en este \u00faltimo a\u00f1o por cada d\u00f3lar de exportaci\u00f3n de bienes se importaban dos.<\/p>\n<p>En una primera aproximaci\u00f3n al tema podr\u00eda distinguir dos factores. Por una parte el espiral ascendente de gastos p\u00fablicos y privados donde se combinaron el consumismo propio de una sociedad privilegiada, con la expansi\u00f3n del aparato militar y otras erogaciones parasitarias. Y por otro lado la perdida de competitividad industrial, el retraso relativo en la carrera las innovaciones productivas. Pero ambos procesos forman parte de un fen\u00f3meno m\u00e1s amplio de decadencia cultural que incluye tambi\u00e9n a la degradaci\u00f3n institucional, a la creciente apat\u00eda de la poblaci\u00f3n ante el sistema de representaci\u00f3n pol\u00edtica, el ascenso de la criminalidad, etc.<\/p>\n<p>Un segundo indicador de deterioro es la reducci\u00f3n del saldo de los beneficios de negocios de norteamericanos en el exterior contra los beneficios de extranjeros en los Estados Unidos, en el pasado el mismo compensaba en parte los d\u00e9ficits comerciales pero en 2006 y por primera vez en noventa a\u00f1os esa cifra fue negativa.<\/p>\n<p>En tercer t\u00e9rmino y como resultado de la evoluci\u00f3n de los indicadores anteriores el d\u00e9ficit de cuenta corriente creci\u00f3 vertiginosamente: 140 mil millones de d\u00f3lares en 1997, 389 mil millones en 2001&#8230; 834 mil millones en 2006.<\/p>\n<p>Un cuarto indicador es el crecimiento del d\u00e9ficit fiscal que pas\u00f3 de 2.800 millones de d\u00f3lares en 1970 a 74 mil millones en 1980, 240 mil millones en 2000 para alcanzar en 2005 los 430 mil millones. La decadencia productiva fue compensada con una avalancha de d\u00e9ficits y deudas que apuntalaron la expansi\u00f3n del mercado norteamericano. El resto del mundo le abri\u00f3 la canilla del cr\u00e9dito indefinido entregando mercanc\u00edas y servicios a cambio de papeles (d\u00f3lares, t\u00edtulos p\u00fablicos, acciones, deudas empresarias, etc) y en el interior sucesivas olas de cr\u00e9ditos al consumo y la inversi\u00f3n alentadas, sobre todo desde mediados de los a\u00f1os 1990, por burbujas especulativas que ampliaron el poder de compra de los estadounidenses. Al mismo tiempo el ahorro personal descend\u00eda, la parte de los ingresos destinado al ahorro que hist\u00f3ricamente representaba entre el 7% y el 8 % hab\u00eda descendido al 4,3 % en 1998, para caer al 2,4 % en 2003, 2 % en 2004 y a cifras negativas en 2005 y 2006 (respectivamente -0,4 % y -1 %).<\/p>\n<p>Al comenzar la d\u00e9cada actual, cuando se desinfl\u00f3 la burbuja burs\u00e1til, era evidente que la hegemon\u00eda financiera de los Estados Unidos hab\u00eda llegado a un punto cr\u00edtico. La enorme desproporci\u00f3n existente entre su declinante potencial productivo y la masa de papeles-d\u00f3lar circulando por el mundo (d\u00f3lares reales y toda clase de papeles dolarizados) comenz\u00f3 a provocar los primeros crujidos de la moneda norteamericana que r\u00e1pidamente se convirti\u00f3 en irresistible descenso de su valor en relaci\u00f3n con el oro y las otras divisas fuertes, el euro y el yen.<\/p>\n<p>El gobierno de Bush respondi\u00f3 impulsando una nueva burbuja especulativa basada en los negocios inmobiliarios, la m\u00e1s grande de la historia: inund\u00f3 la econom\u00eda con cr\u00e9ditos baratos y redujo los impuestos de los ricos, el consumo y el Producto Bruto Interno crecieron a tasas altas. Volv\u00eda la prosperidad&#8230; \u00bfpero por cuanto tiempo?.<\/p>\n<p>Junto a ello la Casa Blanca exacerb\u00f3 la tendencia a la militariazaci\u00f3n, los gastos militares que ascend\u00edan desde el final de la era Clinton tomaron un fuerte impulso, en consecuencia aumentaron el d\u00e9ficit fiscal y el endeudamiento p\u00fablico.<\/p>\n<p>Los Estados Unidos hab\u00edan intentado detener su declinaci\u00f3n por medio de una loca fuga hacia adelante expandiendo el consumismo sin respaldo productivo interno y desatando una desmesurada agresi\u00f3n imperialista en Asia. Pero esa doble apuesta se vio r\u00e1pidamente acorralada por su propia debilidad estructural, la aventura se apoyaba en una monta\u00f1a de papel, en la acumulaci\u00f3n de deudas de todo tipo y de reservas en d\u00f3lares de chinos, japoneses y europeos, es decir en cr\u00e9ditos otorgados al Imperio por dichos pa\u00edses. Mientras en la superficie la fiesta militar y consumista aturd\u00eda al planeta en la profundidad del sistema global el reinado financiero norteamericano declinaba.<\/p>\n<p>Hacia mediados de la d\u00e9cada actual los dos pilares del Imperio empezaron a tambalear al mismo tiempo: desastre en Irak y degradaci\u00f3n del d\u00f3lar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfPar\u00e1sito o basurero?<\/strong><\/p>\n<p>El argumento corriente es que los Estados Unidos parasitan sobre la econom\u00eda mundial entregando d\u00f3lares con valor futuro incierto a cambios de bienes y servicios. Pero la pregunta clave es porque japoneses, europeos, chinos, sudcoreanos y otros aceptan esa estafa.<\/p>\n<p>Mi respuesta es que tal &#8216;estafa&#8217; no existe y que en realidad el gigante enfermo viene siendo engordado por esos pa\u00edses porque es su cliente decisivo, sin \u00e9l, sin su consumo, sin su espacio de negocios, la crisis de sobreproducci\u00f3n cr\u00f3nica que sufre desde hace m\u00e1s de tres d\u00e9cadas el capitalismo mundial se convertir\u00eda en un derrumbe imparable. Un tercio de las exportaciones chinas van hacia los Estados Unidos y otro tanto a pa\u00edses asi\u00e1ticos cuya capacidad de pago depende estrechamente de sus exportaciones a la superpotencia. Los otros pa\u00edses industriales o emergentes de Asia como por ejemplo Jap\u00f3n o Corea del Sur tienen una dependencia similar. La Uni\u00f3n Europea, en especial sus pa\u00edses l\u00edderes, presentan una inter-penetraci\u00f3n industrial, comercial y financiera con el Imperio de tal magnitud que su destino est\u00e1 absolutamente ligado al mismo.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, el par\u00e1sito es en realidad un enorme dep\u00f3sito-basurero de bienes, servicios y fondos y la decadencia norteamericana no es otra cosa que la cara visible de la decadencia global del capitalismo.<\/p>\n<p>El d\u00f3lar, es decir el instrumento de &#8216;pago&#8217; de la econom\u00eda (deficitaria) norteamericana es la pieza esencial de toda la trama. Su ca\u00edda demasiado r\u00e1pida provocar\u00eda una contracci\u00f3n general de las importaciones de los Estados Unidos y de su nivel rentabilidad interna (medido seg\u00fan las otras divisas) comprimiendo directamente tanto las ventas como las inversiones de esos pa\u00edses en el Imperio. Pero adem\u00e1s dicho derrumbe causar\u00eda la hiper revaluaci\u00f3n del yen y del euro lo que reducir\u00eda de manera significativa las exportaciones de la Uni\u00f3n Europea y Jap\u00f3n con fuertes impactos recesivos en ambas potencias. China tambi\u00e9n se ver\u00eda negativamente afectada.<\/p>\n<p>Todos estos pa\u00edses tratan entonces de apuntalar al d\u00f3lar, sin embargo a medida que la econom\u00eda estadounidense se va debilitante (proceso irresistible en el mediano y largo plazo) deben tomar algunas precauciones aunque no es mucho lo que pueden hacer. Los europeos solo tratan de prolongar la agon\u00eda porque saben que el desenlace fatal los golpear\u00e1 duramente, algo parecido hacen los japoneses, y los chinos intentan t\u00edmidamente diversificar (desdolarizar) sus mega-reservas dolarizadas sabiendo que si desdolarizan r\u00e1pido pueden llegar a provocar una cat\u00e1strofe financiera global que tambi\u00e9n los da\u00f1ara a ellos. Todos han llegado a la conclusi\u00f3n de que no pueden quedarse indefinidamente en el reino del d\u00f3lar pero tambi\u00e9n saben que no pueden irse de un d\u00eda para otro, \u00bfdonde est\u00e1 la &#8216;soluci\u00f3n&#8217;?, en ninguna parte (algunos esperan sin decirlo que el paso del tiempo despeje alguna via de salida).<\/p>\n<p>Por eso miden con extrema prudencia cada movimiento, intensifican las consultas entre ellos, se extorsionan mutuamente, se dan golpes bajos, se ayudan&#8230;<\/p>\n<p><strong>Sombras amenazantes<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo m\u00e1s all\u00e1 de las triqui\u00f1uelas de las grandes potencias existen fen\u00f3menos que determinan la coyuntura y sobre los cuales los estados de los pa\u00edses ricos tienen una influencia limitada. Principalmente el proceso de financiarizaci\u00f3n que fue avanzando en las tres \u00faltimas d\u00e9cadas y que puede en cualquier momento producir hechos catastr\u00f3ficos.<\/p>\n<p>Pensemos por ejemplo en la especulaci\u00f3n con &#8216;derivados&#8217;, complejas articulaciones de negocios que se expanden vertiginosamente y que seg\u00fan el Banco de Basilea que contabilizada su volumen global se estar\u00eda aproximando a los 400 millones de millones de d\u00f3lares (equivalente a casi de diez veces el Producto Bruto Mundial), prestemos atenci\u00f3n a la sobreacumulaci\u00f3n de reservas (casi totalmente dolarizadas) en los pa\u00edses perif\u00e9ricos que ya supera los 3200 millones de millones de d\u00f3lares, pero tambi\u00e9n observemos el tama\u00f1o de la burbuja inmobiliaria global equivalente al Producto Bruto de los pa\u00edses ricos.<\/p>\n<p>Algunas de estas masas financieras son relativamente controlables, por ejemplo las reservas, pero otras mucho menos como es el caso de los negocios con &#8216;derivados&#8217; o la especulaci\u00f3n inmobiliaria.<\/p>\n<p>Decae (gradualmente por ahora) el d\u00f3lar y aparecen las primeras se\u00f1ales de desconfianza hacia las otras monedas &#8216;fuertes&#8217; como el yen o el euro cuyas econom\u00edas de respaldo, Jap\u00f3n y la Uni\u00f3n Europea, est\u00e1n estrechamente ligadas a la de los Estados Unidos. Ello incita a los especuladores a diversificar su negocios y a un cortoplacismo mayor pero tambi\u00e9n en algunos casos (cada d\u00eda m\u00e1s numerosos) a buscar valores de refugio, un ejemplo de ello es la especulaci\u00f3n sobre el oro cuyo precio ha estado ascendiendo desde el comienzo de la d\u00e9cada actual acerc\u00e1ndose en algunos momentos a su mayor nivel hist\u00f3rico (alcanzado en 1980 con algo m\u00e1s de 800 d\u00f3lares la onza). \u00bfA cuando puede llegar el precio del oro si tan solo una peque\u00f1a porci\u00f3n de la masa especulativa global se vuelca hacia ese metal?. Seguramente una euforia del oro desatar\u00eda otras euforias precipitando una turbulencia internacional dif\u00edcil de imaginar.<\/p>\n<p>Pero la financierizaci\u00f3n no es el \u00fanico problema, el tema del agotamiento de los recursos energ\u00e9ticos no renovables es tambi\u00e9n grave. Como sabemos las cuatro principales potencias industriales (Estados Unidos, Uni\u00f3n Europa, Jap\u00f3n y China) son abrumadoramente deficitarias en materia energ\u00e9tica, su expansi\u00f3n probablemente se desacelerar\u00e1 debido al inevitable enfriamiento de la econom\u00eda norteamericana, pero a\u00fan con crecimiento bajo seguir\u00e1n presionando sobre (agotando) las reservas energ\u00e9ticas globales: el precio del petr\u00f3leo, por ejemplo, seguir\u00e1 subiendo aunque en ciertos per\u00edodos a ritmos menos estridentes. Y un agotamiento provoca otro, porque el desarrollo de los biocombustibles tendiente a compensar la declinaci\u00f3n de la producci\u00f3n petrolera se apropia de tierras f\u00e9rtiles actualmente utilizadas en la producci\u00f3n de alimentos que sufrir\u00e1 as\u00ed un impacto negativo. La &#8216;soluci\u00f3n cient\u00edfica&#8217; al problema es aumentar en ambos casos la productividad por hect\u00e1rea cultivada con aplicaci\u00f3n masiva de transg\u00e9nicos (y degradaci\u00f3n a mediano plazo de la tierra agr\u00edcola).<\/p>\n<p>Crisis financiera (simbolizada por la declinaci\u00f3n del d\u00f3lar) manifestaci\u00f3n de una crisis cr\u00f3nica de sobreproducci\u00f3n global y agotamiento de recursos productivos (crisis de subproducci\u00f3n) se combinan para marcar la irrupci\u00f3n de un fen\u00f3meno sin precedentes en la historia de la civilizaci\u00f3n industrial.<\/p>\n<p>La declinaci\u00f3n del d\u00f3lar no es solo la de una moneda, as\u00ed se trate de la moneda global dominante, si fuera as\u00ed las superpoderosas instituciones financieras de los pa\u00edses ricos podr\u00edan imponer alguna alternativa superadora, por supuesto en medio de disputas feroces entre las grandes potencias. Lo que est\u00e1 en crisis es la totalidad del sistema monetario mundial incluyendo al d\u00f3lar y las otras divisas &#8216;fuertes&#8217; expresi\u00f3n de un crisis-decadencia estructural alimentada por (y alimentando) desajustes que se van agravando.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\n<p>jorgebeinstein@yahoo.com<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Desde comienzos de 2002 el d\u00f3lar inici\u00f3 un descenso que actualmente contin\u00faa y que seg\u00fan la mayor parte de los expertos se agravar\u00e1 en los pr\u00f3ximos meses. La declinaci\u00f3n despeg\u00f3 poco tiempo despu\u00e9s de los atentados (o auto-atentados) del 11 de Septiembre de 2001, es decir del lanzamiento de la ofensiva b\u00e9lica global de los Estados Unidos. Existe un encadenamiento causal claro entre la decadencia econ\u00f3mica del Imperio y la tentativa desesperada de sus dirigentes por frenarla a trav\u00e9s de una sucesi\u00f3n de victorias militares en Asia Central y Medio Oriente. Si esa estrategia hubiera sido exitosa la superpotencia controlar\u00eda hoy la mayor parte de la franja eurasi\u00e1tica que se extiende desde los balcanes hasta Pakist\u00e1n atravesando Turqu\u00eda, la cuenca del Mar Caspio, Irak, e Ir\u00e1n, dominando as\u00ed cerca del 70 % de los recursos petroleros mundiales. Ese hecho le habr\u00eda permitido asegurar su hegemon\u00eda financiera internacional simbolizada por el reinado universal del d\u00f3lar.<\/p>\n<p>Pero la aventura fracas\u00f3 y hoy los norteamericanos est\u00e1n empantanados en Irak y Afganist\u00e1n mientras se reduce su influencia sobre Eurasia.<\/p>\n<p>Andre Gunder Frank sosten\u00eda que el poder de los Estados Unidos descansa sobre dos pilares decisivos: el d\u00f3lar y el Pent\u00e1gono, el primero (la hegemon\u00eda financiera) sosteniendo al segundo y este \u00faltimo imponiendo los privilegios econ\u00f3micos del Imperio. Esta fortaleza doble ha predominado desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y tuvo su per\u00edodo de auge entre 1945 y 1971, a\u00f1o en que la Casa Blancaa decidi\u00f3 liquidar la conversi\u00f3n de d\u00f3lares en oro amenazada por las reservas dolarizadas en poder de las otras potencias industriales.<\/p>\n<p>A partir de ese momento se desarroll\u00f3 una etapa monetaria turbulenta donde el d\u00f3lar sigui\u00f3 reinando en el planeta gracias a un juego perverso que acordaron los pa\u00edses ricos y que culmina ahora con un empapelamiento global que puede conducir a una incontrolable sucesi\u00f3n de crisis financieras.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44],"tags":[],"class_list":["post-607","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/607","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=607"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/607\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=607"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=607"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=607"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}