{"id":608,"date":"2007-01-26T00:00:00","date_gmt":"2007-01-26T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=608"},"modified":"2020-02-27T18:24:58","modified_gmt":"2020-02-27T17:24:58","slug":"bondad-y-brevedad-john-r-searle-libertad-y-neurobiologia-reflexiones-sobre-el-libre-albedrio-el-lenguaje-y-el-poder-politico-paidos-barcelona-2005-traduccion-y-prologo-de-miguel-candel-120-paginas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=608","title":{"rendered":"Bondad y brevedad. John R. Searle, Libertad y neurobiolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>John R. Searle, <em>Libertad y neurobiolog\u00eda. Reflexiones sobre el libre albedr\u00edo, el lenguaje y el poder pol\u00edtico<\/em>. Paid\u00f3s, Barcelona 2005; traducci\u00f3n y pr\u00f3logo de Miguel Candel, 120 p\u00e1ginas.<\/p>\n<p>Si hubiera que ser estrictamente consecuente con uno de los atributos centrales apuntado en el t\u00edtulo de esta rese\u00f1a, habr\u00eda tan s\u00f3lo que se\u00f1alar: l\u00e9anlo y digan a otros que lo lean, y no se olviden de se\u00f1alar que el pr\u00f3logo de Miguel Candel es parte sustantiva del continente recomendado. Y ya est\u00e1: el resto es lectura. Pero como nos tememos que una heterodoxia as\u00ed no ser\u00eda admisible incluso en una revista con tanta cintura te\u00f3rica como el <i>topo<\/i>, a\u00f1adamos, pues, algo m\u00e1s reconociendo, eso as\u00ed, que lo sustancial ya ha sido enunciado.<\/p>\n<p>Los dos textos que junto con el pr\u00f3logo del traductor forman <i>Libertad y neurobiolog\u00eda<\/i> provienen de sendas conferencias impartidas por Searle (Candel: pron\u00fanciese \u201cS\u00e9rol\u201d) en Par\u00eds, a comienzos de 2001. Se recogen aqu\u00ed con el t\u00edtulo: \u201cLibre albedr\u00edo y neurobiolog\u00eda: una relaci\u00f3n problem\u00e1tica\u201d (pp. 25-88) y\u201dLenguaje y poder\u201d (pp. 89-120). Searle es autor, entre otros, de ensayos tan reconocidos como <i>El descubrimiento de la mente, La construcci\u00f3n de la realidad social, Razones para actuar <\/i>o aquel magn\u00edfico trabajo de los Cuadernos Anagrama de los setenta: <i>La revoluci\u00f3n de Chomsky en ling\u00fc\u00edstica.<\/i><\/p>\n<p>El primer texto se inicia con la exposici\u00f3n de un malestar: la persistencia del problema tradicional del libre albedr\u00edo en la filosof\u00eda contempor\u00e1nea le parece al autor poco menos que un esc\u00e1ndalo.\u00a0 No se ha avanzado mucho en este punto y, como suele ocurrir, la eternizaci\u00f3n de estos problemas cuelga de presupuestos impl\u00edcitos e indiscutidos. En este caso, \u201cel problema es que pensamos que las explicaciones de los fen\u00f3menos naturales han de ser completamente deterministas. Pero, al mismo tiempo, cuando se trata de explicar un cierto tipo de comportamiento humano, parece que tenemos sistem\u00e1ticamente la experiencia de actuar \u201clibre\u201d o \u201cvoluntariamente\u201d, en un sentido de estas \u00faltimas palabras que hacen imposible dar explicaciones deterministas de nuestros actos\u201d (pp. 27-28). Pues, bien, se\u00f1ala Searle, resolvemos algunos de estos problemas supuestamente irresolubles cuando mostramos o se nos muestra el presupuesto falso del que hab\u00edamos partido hasta entonces. En el caso del problema mente-cuerpo, por ejemplo, la falsa presuposici\u00f3n radicaba en el propio vocabulario con el que se enunciaba el problema: los t\u00e9rminos esp\u00edritu-carne, mental-f\u00edsico, presuponen que esos t\u00e9rminos designan categor\u00edas \u00f3nticas mutuamente excluyentes. Liberados de esa creencia el problema se diluye: \u201ctodos nuestros estados mentales est\u00e1n causados por procesos neurobiol\u00f3gicos que tienen lugar en el cerebro, realiz\u00e1ndose en \u00e9l como rasgos suyos de orden superior o sist\u00e9mico\u201d (p. 29).<\/p>\n<p>Al desarrollo de una estrategia similar para el problema del libre albedr\u00edo est\u00e1 dedicado el resto de la conferencia de Searle. No se trata aqu\u00ed de explicitar el desarrollo de su argumentaci\u00f3n, pero cabe, eso s\u00ed, se\u00f1alar que en el sendero recorrido est\u00e1 el inter\u00e9s de su aproximaci\u00f3n con un destacable apartado dedicado a \u201cLa estructura de la explicaci\u00f3n racional\u201d (pp. 46-57). En los compases conclusivos de este texto, Searle discute con detalle las dos hip\u00f3tesis contrapuestas en torno a \u201csi los procesos mentales conscientes que tienen lugar en el cerebro, los procesos que constituyen la experiencia del libre albedr\u00edo, se realizan en un sistema neurobiol\u00f3gico que es totalmente determinista\u201d (p. 62). En medio, un apunte tan destacable como el siguiente: el yo no es una ninguna entidad aparte sino la suma del car\u00e1cter propio y de la propia racionalidad de un agente consciente.<\/p>\n<p>La segunda parte del ensayo, m\u00e1s breve, est\u00e1 dedicada al tema del lenguaje y el poder. Su objetivo es \u201cexplicar la ontolog\u00eda del poder pol\u00edtico y explicar el papel del lenguaje en la constituci\u00f3n de dicho poder\u201d (p. 89). Las p\u00e1ginas 91-93, donde Searle presenta sus nociones de dependencia e independencia del observador, son mod\u00e9licas de lo mejor de la tradici\u00f3n anal\u00edtica. El autor presenta en su an\u00e1lisis las categor\u00edas que usa en su aproximaci\u00f3n: intencionalidad colectiva, funciones de estatuto y reglas constitutivas. En nueve puntos (pp. 107-120), explicita su concepci\u00f3n de lo pol\u00edtico y del poder pol\u00edtico. En el \u00faltimo de estos puntos, Searle se\u00f1ala que de la misma forma que ha dejado sin resolver la cuesti\u00f3n de la legitimaci\u00f3n pol\u00edtica, \u201cha pasado tambi\u00e9n por alto los problemas tradicionales del cambio social\u201d (p. 120). No es necesario indicar que cualquier ayuda al respecto ser\u00eda muy bien recibida. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El traductor y prologuista aventura, a ra\u00edz de\u00a0 este segundo texto, un interesante apunte para disolver la aparente contraposici\u00f3n entre causalidad y libertad: el presupuesto falso del que Searle parece partir en su exposici\u00f3n es la confusi\u00f3n entre libertad con indeterminaci\u00f3n y, desde un punto de vista psicol\u00f3gico, de determinaci\u00f3n con deseo. Pero, sostiene Candel, ser libre no es carecer de causas determinantes de la propia acci\u00f3n sino <i>ser uno mismo la causa.<\/i> \u201cCon arreglo a ese concepto de libertad es m\u00e1s importante querer lo que uno hace que hacer lo que uno quiere\u201d (p. 19).<\/p>\n<p>Si se nos permite una peque\u00f1a nota cr\u00edtica para finalizar, no deja de ser curioso que un pensador como Searle, tan poco dado al cl\u00e1sico dualismo mente-cuerpo y al embrujo del lenguaje sobre este asunto, escriba: \u201c(&#8230;) si estoy sentado en un parque contemplando un \u00e1rbol, hay un cierto sentido en el cual no depende de m\u00ed lo que estoy experimentando. Depende m\u00e1s bien de la manera de ser del mundo y de mi aparato perceptivo\u201d (p. 31), de lo que parece deducirse que este \u201cm\u00ed\u201d no incluye una parte tan de m\u00ed con mi propio aparato perceptivo que, sin duda, me guste o no, desee o no otras capacidades, me condiciona (o me ayuda, depende de c\u00f3mo queramos decirlo) pero que no por ello deja de ser parte de m\u00ed mismo. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Salvador L\u00f3pez Arnal<\/p>\n<p>Nota: Esta rese\u00f1a se public\u00f3 en la\u00a0 revista <i>El Viejo Topo<\/i>, 2005.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota: Esta rese\u00f1a se public\u00f3 en la\u00a0 revista El Viejo Topo, 2005.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[1425,1426,917],"class_list":["post-608","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-filosofia","tag-john-r-searle","tag-libertad-y-neurobiologia-reflexiones-sobre-el-libre-albedrio-el-lenguaje-y-el-poder-politico","tag-resenas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/608","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=608"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/608\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=608"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=608"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=608"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}