{"id":610,"date":"2007-01-26T00:00:00","date_gmt":"2007-01-26T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=610"},"modified":"2020-02-27T18:26:15","modified_gmt":"2020-02-27T17:26:15","slug":"manuel-sacristan-y-las-comisiones-obreras-de-la-ensenanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=610","title":{"rendered":"Manuel Sacrist\u00e1n y las Comisiones Obreras de la Ense\u00f1anza"},"content":{"rendered":"<p>La Escuela de Adultos de Barcelona de la Comisi\u00f3n Obrera Nacional de Catalunya (CONC) lleva el nombre de \u201cManuel Sacrist\u00e1n\u201d. La elecci\u00f3n, la buena elecci\u00f3n del sindicato, se\u00f1ala una de las facetas menos conocidas del fil\u00f3sofo: su participaci\u00f3n a mediados de los setenta en la escuela de alfabetizaci\u00f3n de Can Serra, en L\u2019Hospitalet de Llobregat (Barcelona), experiencia animada por Jaume Botey, que cont\u00f3 tambi\u00e9n con la participaci\u00f3n de Francisco Fern\u00e1ndez Buey, Neus Porta y Rafael Grasa.<\/p>\n<p>Pero la designaci\u00f3n tambi\u00e9n recuerda la especial relaci\u00f3n de Sacrist\u00e1n con el sindicato. Como muchos otros intelectuales, el autor de <i>Panfletos y Materiales<\/i> firm\u00f3 cartas de apoyo a las luchas obreras de los a\u00f1os sesenta y a las entonces nacientes comisiones obreras. Pero su papel no fue \u00e9se tan solo sino que Sacrist\u00e1n divulg\u00f3 y extendi\u00f3 esas luchas entre el movimiento universitario y sirvi\u00f3 de puente, de puente transitado, entre ambos movimientos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, cuando ya no era miembro del comit\u00e9 ejecutivo del PSUC, Sacrist\u00e1n, junto con Giulia Adinolfi y otros compa\u00f1eros \u2013entre otros: Miguel Candel, Fern\u00e1ndez Buey, Joaqu\u00edn Miras, Pere de la Fuente, M\u00aa Dolores Albiac- particip\u00f3 activamente en la formaci\u00f3n de la federaci\u00f3n de ense\u00f1anza de las Comisiones Obreras, no sin fuerte discusi\u00f3n: importantes sectores del sindicato y del partido apostaban entonces por la formaci\u00f3n de una organizaci\u00f3n profesional vinculada al sindicato pero que no fuera parte organizativa de \u00e9l. Pensaron acaso que algunos profesionales (profesores universitarios, m\u00e9dicos o ingenieros en otros \u00e1mbitos) no iban a estar c\u00f3modos en un sindicato de clase y de trabajadores, siendo adem\u00e1s campo abonado para otras organizaciones menos \u201cpolitizadas\u201d, m\u00e1s neutrales sindicalmente, menos de clase.<\/p>\n<p>La actividad de Sacrist\u00e1n durante este per\u00edodo fue de v\u00e9rtigo: encuentros, numerosos encuentros, pol\u00e9micas, asambleas, textos, intervenciones, conferencias,\u2026Dolors Folch ha comentado la opini\u00f3n de muchos de sus compa\u00f1eros: parec\u00eda que Sacrist\u00e1n se hab\u00eda reencontrado con su pandilla juvenil.<\/p>\n<p>Se recuerda a\u00fan en Barcelona el d\u00eda de la presentaci\u00f3n de la federaci\u00f3n de ense\u00f1anza de las CC.OO. en el Aula Magna de la Universidad de Barcelona. All\u00ed se habl\u00f3 de una federaci\u00f3n que ten\u00eda voluntad de agrupar a todos los trabajadores de la ense\u00f1anza, incluyendo administrativos, conserjes, mujeres u hombres de la limpieza, personal t\u00e9cnico, etc.; se acu\u00f1aba el t\u00e9rmino de <i>ense\u00f1antes<\/i> o de trabajadores de la ense\u00f1anza; se hablaba del tronco \u00fanico; se dec\u00eda que el sindicato pondr\u00eda \u00e9nfasis en todas las reivindicaciones justas del sector pero que desde luego era mayor su preocupaci\u00f3n por las condiciones laborales de las personas que se encargaban de la limpieza de aulas y centros que no la de conseguir que los catedr\u00e1ticos numerarios tuvieran mayores trienios o tres horas menos de clase semanales. Ni que decir tiene que la federaci\u00f3n se vinculaba a todos los movimientos ciudadanos que luchaban en aquellos momentos por una ense\u00f1anza p\u00fablica de calidad que no discriminara a nadie por su origen social, g\u00e9nero, orientaci\u00f3n sexual o por su posici\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Sin duda, eran otros tiempos, y no es f\u00e1cil ver que fueran peores en este punto.<\/p>\n<p>Francisco Fern\u00e1ndez Buey, uno de los miembros activos de la federaci\u00f3n, ha se\u00f1alado que a mediados de la d\u00e9cada de los sesenta, Manuel Sacrist\u00e1n fue en Barcelona un importante nexo de uni\u00f3n entre los dos movimientos antifranquistas m\u00e1s importantes de la \u00e9poca: el movimiento obrero, organizado fundamentalmente en torno a CC.OO., y el movimiento estudiantil universitario que cristaliz\u00f3 posteriormente en el SDEUB (Sindicato Democr\u00e1tico de Estudiantes Universitarios de Barcelona). Su labor como divulgador de las luchas y reivindicaciones del entonces movimiento sociopol\u00edtico naciente de las CC.OO. fue esencial para generaciones de estudiantes y para el \u00e1mbito universitario en general.<\/p>\n<p>Aparecen, pues, aqu\u00ed relacionados temas sindicales y asuntos educativos. Por ello se ha incluido en esta selecci\u00f3n escritos de Sacrist\u00e1n relacionados con el sindicato de las CC.OO. sin olvidar algunas de sus intervenciones en el \u00e1mbito de la ense\u00f1anza. Todos estos materiales \u2013sus respuestas a un cuestionario sobre la ense\u00f1anza en Espa\u00f1a de finales de los sesenta, diversos art\u00edculos sobre cuestiones sindicales (\u201cUna cuesti\u00f3n mal planteada\u201d) o sobre temas de ense\u00f1anza (\u201cLibertad y privaticidad\u201d), las l\u00edneas program\u00e1ticas de la federaci\u00f3n de ense\u00f1anza del sindicato, una carta a Daniel Lacalle donde comenta cr\u00edticamente los Pactos de la Moncloa, un comentario a las cr\u00edticas de <i>El Pa\u00eds<\/i> al sindicato\u2014reflejan, aunque sea p\u00e1lidamente, la importancia pol\u00edtica y cultural de todos estos aspectos en la intervenci\u00f3n p\u00fablica de Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>Se da en anexo un texto de L\u00f3pez Bulla, exsecretario general de la CONC, que present\u00f3 en un acto de homenaje celebrado en la sede del sindicato en el d\u00e9cimo aniversario del fallecimiento de Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>Mis observaciones est\u00e1n en letra menor o est\u00e1n indicadas como \u201cNotas SLA\u201d.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>I. Respuestas a un cuestionario sobre ense\u00f1anza.<\/u><\/p>\n<p>Estas respuestas de Sacrist\u00e1n fueron publicadas por vez primera el libro de Sergio Vilar, <i>Protagonistas de la Espa\u00f1a Democr\u00e1tica. La oposici\u00f3n a la dictadura<\/i>, Par\u00eds, Ediciones Sociales, 1969, p\u00e1gs. 682-702 (en la edici\u00f3n de Ayma, Barcelona, de 1976, p\u00e1gs. 607-626), y fueron recogidas posteriormente en Salvador L\u00f3pez Arnal (ed.), <i>Homenaje a Manuel Sacrist\u00e1n. Escritos sindicales y de pol\u00edtica educativa<\/i>. EUB, Barcelona, 1997, pp. 146-151.<\/p>\n<p>El cuestionario, elaborado por Sergio Vilar y sus colaboradores, constaba de nueve preguntas. Respondieron en su totalidad o en parte \u00c1ngel Latorre, Eloy Terr\u00f3n, El\u00edas D\u00edaz, Jos\u00e9 L. Aranguren, Heribert Barrera, Sim\u00f3n S\u00e1nchez Montero, Luis Lucio Lobato y el mismo Sacrist\u00e1n. Se dan aqu\u00ed \u00fanicamente las respuestas de este \u00faltimo. En el ensayo de Vilar no se recogen las respuestas de Sacrist\u00e1n a las preguntas 4\u00aa, 6\u00aa y 7\u00aa que fueron las siguientes: 4\u00aa) En Espa\u00f1a, la educaci\u00f3n, sobre todo primaria y media, est\u00e1 en una parte importante en manos no estatales, y muy especialmente, en manos de instituciones u \u00f3rdenes religiosas. Algo de esto empieza tambi\u00e9n a apuntar en la ense\u00f1anza superior. \u00bfQu\u00e9 opina usted de este hecho? 6\u00aa). \u00bfDebe el Estado subvencionar la ense\u00f1anza privada? En caso afirmativo \u00bfen qu\u00e9 casos y condiciones? (1). 7\u00aa) Dada la variedad de culturas existente en Espa\u00f1a, \u00bfcree usted que la ense\u00f1anza debe reflejar esa variedad cultural? \u00bfEn qu\u00e9 forma?(2).<\/p>\n<p>No es necesario insistir en la fecha del cuestionario -finales de los a\u00f1os sesenta- ni habr\u00eda que olvidar la situaci\u00f3n de la ense\u00f1anza en Espa\u00f1a en aquellos a\u00f1os ni en la casi inexistencia de estudiantes universitarios de origen obrero en aquellos a\u00f1os.<\/p>\n<p><u>Primera pregunta<\/u>:<\/p>\n<p><i>Es una opini\u00f3n general que el nivel de la ense\u00f1anza en Espa\u00f1a no es satisfactorio desde el punto de vista social. La misma ense\u00f1anza primaria no alcanza a todos los espa\u00f1oles. S\u00f3lo recientemente se ha extendido esta ense\u00f1anza general obligatoria y gratuita hasta los 14 a\u00f1os (3); y todo indica que las dificultades para que esta ley sea efectiva son enormes. Las estad\u00edsticas tambi\u00e9n se\u00f1alan que el porcentaje de espa\u00f1oles que reciben cualquier tipo de ense\u00f1anza media es m\u00e1s bajo que el normal en los pa\u00edses desarrollados \u00bfqu\u00e9 opina usted de esta situaci\u00f3n?<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El vicio clasista de la ense\u00f1anza en Espa\u00f1a es, en efecto, particularmente grave y tiene manifestaciones m\u00e1s extensas que en otros pa\u00edses dominados por capas sociales an\u00e1logas. Creo que eso se debe al peculiar anacronismo estructural e ideol\u00f3gico de la oligarqu\u00eda espa\u00f1ola, la cual, por su composici\u00f3n y por su tradicional alianza de clase con los titulares de un feudalismo residual utiliza a\u00fan ideolog\u00edas medievales, hasta el punto de que casi no tom\u00f3 de la propaganda fascista m\u00e1s que los temas corporativos. Era muy natural que una casta dominante de esas caracter\u00edsticas careciera de sensibilidad incluso para lo que pronto iban a ser necesidades de ella misma. Su propio Estado ha deteriorado durante decenios con toda consciencia no s\u00f3lo la ense\u00f1anza universitaria sino tambi\u00e9n y sobre todo la ense\u00f1anza media y la elemental estatales (4). Insisto, de todos modos, en que me parece claro que la causa b\u00e1sica de la lamentable situaci\u00f3n de la ense\u00f1anza en Espa\u00f1a debe buscarse sobre todo en la situaci\u00f3n social b\u00e1sica al principio indicada. Esos \u201cautosabotajes\u201d son mera consecuencia de ella. Incluso sin la autorrepresi\u00f3n de la propia ense\u00f1anza estatal, la instrucci\u00f3n p\u00fablica ten\u00eda que deteriorarse en una situaci\u00f3n que arranc\u00f3 de la supresi\u00f3n retroactiva de los modestos conatos de reforma agraria que hab\u00eda conocido el pa\u00eds.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Segunda pregunta<\/u>:<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 medios efectivos, ve usted para superar esa inferioridad y para conseguir en el m\u00e1s corto plazo de tiempo posible, que exista una ense\u00f1anza general, gratuita y obligatoria y eficaz para todos, por lo menos hasta los 15 o 16 a\u00f1os?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Tercera pregunta<\/u>:<\/p>\n<p>Es un hecho que el acceso a los grados superiores de ense\u00f1anza viene determinado de forma muy clara por el origen social de los estudiantes. Seg\u00fan los datos m\u00e1s optimistas, a lo m\u00e1s un 5% de los estudiantes en universidades y escuelas superiores proceden de familias a nivel obrero, campesinado pobre o incluso peque\u00f1as clases medias. \u00bfC\u00f3mo cree usted que se podr\u00eda superar esa situaci\u00f3n?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las preguntas 2 y 3 me parecen susceptibles de contestaci\u00f3n conjunta, porque la superaci\u00f3n del llamativo clasismo de la ense\u00f1anza en Espa\u00f1a (pregunta 3) ser\u00eda al mismo tiempo la consecuci\u00f3n del objetivo apuntado en la pregunta 2.<\/p>\n<p>Creo que la actual situaci\u00f3n no es superable sin un cambio de contenido de clase del poder pol\u00edtico y de la pol\u00edtica cultural en Espa\u00f1a. Incluso en los pa\u00edses socialistas la superaci\u00f3n del car\u00e1cter clasista burgu\u00e9s de la ense\u00f1anza superior ha requerido en muchos casos disposiciones <i>ad hoc<\/i> (por ejemplo: porcentajes obligados de hijos de trabajadores en el estudiantado), porque hay dos factores que perjudican a las clases trabajadoras en este punto, especialmente a las del campo. Primero: la opresi\u00f3n secular sufrida por las clases trabajadoras impide que los hijos encuentren en la familia obrera o campesina un ambiente en el cual elementos de la cultura superior sean ya parte del \u201csentido com\u00fan\u201d y del lenguaje coloquial (\u00c9sta es la circunstancia que explotan los soci\u00f3logos reaccionarios para sostener la tesis de la inferioridad intelectual de la clase obrera). Segundo: el profesorado superior sigue siendo casi inevitablemente, durante bastante tiempo, de origen burgu\u00e9s urbano o (en menor proporci\u00f3n) rural y su estilo de expresi\u00f3n y comunicaci\u00f3n, as\u00ed como el car\u00e1cter de su capacidad de contacto interpersonal, ponen una barrera a la sensibilidad y la comunicatividad del joven procedente de clases trabajadoras (la introducci\u00f3n preponderante de criterios cient\u00edficos en la ense\u00f1anza disminuye este <i>handicap<\/i> del joven proletario urbano, pero no creo que ocurra lo mismo con el joven campesino). Mas si esos problemas se plantean incluso a una pol\u00edtica cultural socialista en el intento de superar el predominio burgu\u00e9s en la composici\u00f3n de clase del estudiantado \u00bfPuede siquiera hablarse de esa superaci\u00f3n en una sociedad como la espa\u00f1ola actual? Mi opini\u00f3n es que no.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Quinta pregunta<\/u><\/p>\n<p>Se ha dicho que la ense\u00f1anza privada es una de las fuentes de discriminaci\u00f3n social en nuestro pa\u00eds. \u00bfEst\u00e1 usted de acuerdo con esa opini\u00f3n? En caso afirmativo, \u00bfcree usted que habr\u00eda que buscarle remedio? \u00bfCu\u00e1les podr\u00edan ser esos remedios?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Supongo que la primera pregunta es ret\u00f3rica, porque est\u00e1 claro que la gran importancia que tiene en Espa\u00f1a la ense\u00f1anza privada es una manifestaci\u00f3n m\u00e1s del clasismo de una capa dominante tan anacr\u00f3nica que ni siquiera es capaz de convertir su Estado en un instrumento de aut\u00e9ntica hegemon\u00eda social, sino que lo utiliza s\u00f3lo como instrumento de coacci\u00f3n. Creo que la contestaci\u00f3n vale no s\u00f3lo para los grandes colegios de la alta burgues\u00eda, sino hasta para las tristes academias instaladas en tantos entresuelos, que deforman a los chicos de la peque\u00f1a burgues\u00eda, pero los hacen, de todos modos, bachilleres, a precios inasequibles para las \u201cmujeres de faena\u201d, como se dice en Barcelona, que lavan los suelos de esos peque\u00f1os burgueses.<\/p>\n<p>El remedio que hay que poner a eso no puede ser sino la expansi\u00f3n de la ense\u00f1anza p\u00fablica gratuita como una de las primeras funciones de un Estado no dominado por la delgada capa social que est\u00e1 interesada (m\u00e1s o menos torpemente, pero con s\u00f3lidos motivos), en la ignorancia de una gran parte de las clases trabajadoras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Octava pregunta:<\/u><\/p>\n<p>Existen numerosas quejas sobre el estado de la investigaci\u00f3n en Espa\u00f1a \u00bfqu\u00e9 opina usted de este problema? \u00bfQu\u00e9 opina usted de la actual organizaci\u00f3n en Espa\u00f1a y especialmente del Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas? \u00bfQu\u00e9 medidas aconsejar\u00eda sobre esta cuesti\u00f3n?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El desarrollo de la investigaci\u00f3n es un problema dif\u00edcil en todo pa\u00eds no muy adelantado a causa del atractivo que tienen las condiciones de trabajo -t\u00e9cnicas y econ\u00f3micas- en pa\u00edses m\u00e1s adelantados. Pero en la Espa\u00f1a actual el problema se agrava porque a los intelectuales atra\u00eddos por otros pa\u00edses hay que sumar los eliminados por razones pol\u00edticas cuando la guerra civil y posteriormente hasta hoy mismo (6).<\/p>\n<p>El CSIC (6) ampulosa hinchaz\u00f3n, escasamente eficaz de una iniciativa de la II Rep\u00fablica espa\u00f1ola, puede contar en algunos secciones con bastantes investigadores competentes. Pero, dejando aparte las secciones y los institutos que son puro lastre ceremonial y burocr\u00e1tico, incluso en las que podr\u00edan ser fecundas se practica una pol\u00edtica que me perece suicida. En vez de tender -como hizo la Junta de Ampliaci\u00f3n de Estudios a importar conocimiento de fuera (como imprescindible en un pa\u00eds como el nuestro), prepara elementalmente a j\u00f3venes investigadores que luego pierde en favor del extranjero. La causa es que nos les ofrece plazas atractivas en el pa\u00eds. Es posible que esto, a su vez, se deba a una falta de coordinaci\u00f3n con la Universidad. De ser as\u00ed, la cosa ser\u00eda parad\u00f3jica, puesto que las autoridades de las<\/p>\n<p>facultades y del consejo coinciden muchas veces, de acuerdo con el principio del pluriempleo que parece el fruto m\u00e1s granado de nuestro desarrollo econ\u00f3mico y social.<\/p>\n<p>Detallar medidas particulares acerca del CSIC no me es posible ahora. Pero me parecen ya plausibles estos principios generales de reforma: 1\u00ba Poda de las<\/p>\n<p>secciones meramente ceremoniales; 2\u00ba Control de las actividades del CSIC por un parlamento aut\u00e9ntico; 3\u00ba Cambio de la pol\u00edtica de la instituci\u00f3n en el sentido antes apuntado: que las becas y subvenciones a reci\u00e9n licenciados se destinen predominantemente a permitirles trabajar en pa\u00edses adelantados mientras todav\u00eda no han madurado como investigadores, para recuperarlos luego; 4\u00ba. Separaci\u00f3n administrativa clara de la Universidad y el CSIC, y eliminaci\u00f3n del pluriempleo. 5\u00ba. Coordinaci\u00f3n de la pol\u00edtica de la investigaci\u00f3n del CSIC con la de investigaci\u00f3n y ense\u00f1anza de la Universidad (programas, financiaci\u00f3n personal, etc.) (7)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Novena pregunta<\/u>:<\/p>\n<p>Siempre que se habla de vastos proyectos sobre la reforma de la ense\u00f1anza y la investigaci\u00f3n se acostumbra a objetar el enorme costo de esos proyectos. \u00bfQu\u00e9 opina usted sobre este punto? \u00bfQue parte del presupuesto nacional cree usted que deber\u00eda dedicarse a ense\u00f1anza e investigaci\u00f3n?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para un universitario es dif\u00edcil opinar sobre esto <i>sine ira<\/i>. Digamos que opino que una escuadrilla de bombardeos es m\u00e1s cara que una facultad. En un pa\u00eds como Espa\u00f1a la inversi\u00f3n en la ense\u00f1anza deber\u00eda ser hoy -en el orden de urgencias- inmediatamente detr\u00e1s de la necesaria para reformar la agricultura. No soy competente en Hacienda P\u00fablica. Por eso me atengo a ese criterio doblemente negativo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Notas SLA:<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(1) Sobre la financiaci\u00f3n de la ense\u00f1anza privada puede consultarse el ensayo de Sacrist\u00e1n de 1973: \u201cLibertad y privaticidad\u201d, recogido en el <i>Butllet\u00ed del Col.legi de Llicenciats en Ci\u00e8ncies i Lletres de Barcelona<\/i>, n\u00fam 8, mayo-junio de 1973 (y reimpreso en <i>Intervenciones pol\u00edticas. Panfletos y materiales III<\/i>, p\u00e1gs. 152-157) y que aqu\u00ed hemos incorporado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(2) Respecto a este asunto pueden verse pasos del Proyecto de L\u00edneas Program\u00e1ticas de la Federaci\u00f3n de Ense\u00f1anza de CC.OO.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(3) La (casi) gratuidad y obligatoriedad de la ense\u00f1anza hasta los 16 a\u00f1os se ha conseguido en nuestro pa\u00eds un cuarto de siglo m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(4) Puede compararse lo aqu\u00ed afirmado por Sacrist\u00e1n con la secci\u00f3n III de las \u201cObservaciones para una posible reedici\u00f3n del folleto \u2018Por una Universidad Democr\u00e1tica\u201d. En: Salvador L\u00f3pez Arnal (ed), <i>Homenaje a Manuel Sacrist\u00e1n. Escritos sindicales y de pol\u00edtica educativa, op. cit, <\/i>pp. 166-180.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(5) Hay aqu\u00ed una referencia a los entonces expulsados Agust\u00edn Garc\u00eda Calvo, Jos\u00e9 L. Aranguren y Enrique Tierno Galv\u00e1n (o al \u201cautoexpulsado\u201d Jos\u00e9 M\u00aa Valverde).<\/p>\n<p>Sobre autores del exilio republicano escribi\u00f3 Sacrist\u00e1n durante la \u00e9poca de <i>Laye<\/i>. Por ejemplo, sobre el ensayo de Jose Gaos, <i>Introducci\u00f3n a \u201cEl ser y el Tiempo\u201d de Mart\u00edn Heidegger <\/i>(<i>Laye <\/i>n\u00fam.17, 1952, reimpreso en<i> Papeles de filosof\u00eda, op.cit, <\/i>p\u00e1gs. 497-498). En su comentario a la traducci\u00f3n de Gaos de <i>Ser y Tiempo<\/i>, escrib\u00eda Sacrist\u00e1n: \u201c(\u2026) Porque Gaos pertenece a la robusta tradici\u00f3n de la<i> Revista de Occidente<\/i>. Acaso el Fondo y alguna otra de estas grandes editoras americanas sean hoy todo lo que son gracias al feliz injerto (feliz -\u00a1ay!- s\u00f3lo para ellas) que les lleg\u00f3 de la <i>Revista de Occidente<\/i>\u201d (<i>Papeles de filosof\u00eda, op. cit,<\/i> p. 491)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(6) Fue en el Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas. Instituto \u201cLuis Vives\u201d de Filosof\u00eda, delegaci\u00f3n de Barcelona, donde edit\u00f3 Sacrist\u00e1n su tesis doctoral, <i>Las ideas gnoseol\u00f3gicas de Heidegger<\/i>, Barcelona, 1959 (el dep\u00f3sito legal es de 1960). Fue el n\u00famero 5 de la serie general. En la solapa de la edici\u00f3n, se presentaba al autor del libro (\u201cEl doctor Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n. Profesor de la Universidad de Barcelona\u201d) con esta breve nota: \u201cNacido en Madrid en 1925. Curs\u00f3 estudios de licenciatura en Filosof\u00eda y Letras, secci\u00f3n de Filosof\u00eda, en la Universidad de Barcelona. Terminados \u00e9stos, estudi\u00f3 de 1954 a 1956 en el \u201cInstitut fur matematische Logik und Grundlagenforschung\u201d, de la Universidad de M\u00fcnster-Westfalia. Desde 1956 act\u00faa en la Universidad de Barcelona como ayudante de clases pr\u00e1cticas en la secci\u00f3n de Filosof\u00eda y como profesor adjunto, encargado de la ense\u00f1anza de Fundamentos de Filosof\u00eda en la Facultad de Ciencias Pol\u00edticas y Econ\u00f3micas. Consigui\u00f3 el grado de doctor en filosof\u00eda en 1958, con la m\u00e1xima calificaci\u00f3n. Ha publicado sobre temas l\u00f3gicos y gnoseol\u00f3gicos en revistas de la especialidad\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(7) Unos diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1979, en su conferencia \u201cReflexiones sobre una pol\u00edtica socialista de la ciencia\u201d, impartida en el Aula Magna de la Facultad de Geograf\u00eda e Historia de la Universidad de Barcelona por temor a que se venciera el suelo de la Facultad de Filosof\u00eda donde estaba programada, Sacrist\u00e1n suger\u00eda unos principios que, seg\u00fan cre\u00eda, deb\u00edan regir una pol\u00edtica de la ciencia basada en una \u201c\u00e9tica revolucionaria de la mesura, de la cordura\u201d. Esta intervenci\u00f3n ha sido publicada en M. Sacrist\u00e1n, <i>Seis conferencias<\/i>. El Viejo Topo, Barcelona, 2005, con pr\u00f3logo de Francisco Fern\u00e1ndez Buey y ep\u00edlogo de Manuel Monereo.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>II. Libertad y privaticidad<\/u><\/p>\n<p>Este escrito de 1973 fue publicado en el <i>Butllet\u00ed del Col.legi de Llicenciats en Ci\u00e8ncies i Lletres de Barcelona<\/i>, n\u00fam 8, mayo-junio de 1973, y ha sido reimpreso en <i>Intervenciones pol\u00edticas. Panfletos y materiales III<\/i>, Icaria, Barcelona, 1985, p\u00e1gs. 152-157. Fue escrito dos a\u00f1os antes de la muerte del general golpista.<\/p>\n<p>Las deficiencias del sistema educativo del Estado espa\u00f1ol han llegado a cuajar estos \u00faltimos a\u00f1os en una verdadera crisis, sentida como tal por los profesionales, por sectores muy amplios de la poblaci\u00f3n afectada\u2026 y por los empresarios de una actividad que rara vez se atreve nadie a considerar productora de una mercanc\u00eda, pero que, sin embargo, se realiza a menudo en un marco plenamente mercantil.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en la mayor\u00eda de los dem\u00e1s pa\u00edses del \u00e1rea cultural en que se encuentra Espa\u00f1a se perciben elementos de crisis m\u00e1s o menos profunda. Es muy posible que las causas sociales m\u00e1s b\u00e1sicas de estos fen\u00f3menos sean las mismas en esa \u00e1rea. Pero, de todos modos, ateni\u00e9ndonos, como es obligado en una breve bota, a los rasgos m\u00e1s salientes de las respectivas situaciones, y a riesgo de no considerar sino zonas superficiales de estas, se podr\u00eda afirmar la existencia de algunas diferencias importantes entre los fen\u00f3menos cr\u00edticos registrables, por ejemplo, en los sistemas educativos franc\u00e9s, alem\u00e1n o italiano y los m\u00e1s visibles del sistema espa\u00f1ol (pese a que la base com\u00fan est\u00e9 presente en \u00e9l, las peculiaridades de su organizaci\u00f3n hacen aconsejable no tener en cuenta en una mera nota el sistema brit\u00e1nico). Tal vez la principal diferencia consiste en lo siguiente: el hecho cr\u00edtico m\u00e1s inquietante en la vida de los sistemas educativos europeo-occidentales parece ser una progresiva y generalizada falta de fe que se presenta en los educandos ya desde los 10-12 a\u00f1os y que muchas veces experimentan tambi\u00e9n los padres de ni\u00f1os m\u00e1s j\u00f3venes. El inesperado \u00e9xito de las tendencias \u201cdescolarizadoras\u201d \u2013por parafrasear el t\u00edtulo del c\u00e9lebre ensayo de Ivan Illich- en esos pa\u00edses de gran tradici\u00f3n cultural tiene, sin duda, entre sus causas esa creciente p\u00e9rdida de confianza en el conjunto del sistema educativo y de la actividad practicada en \u00e9l. En cambio, no parece que ese factor cr\u00edtico subjetivo sea predominante en el caso espa\u00f1ol. Aqu\u00ed es m\u00e1s bien la insuficiencia material lo que provoca la sensaci\u00f3n de crisis en el p\u00fablico, tanto en los alumnos ya en v\u00edas de maduraci\u00f3n cuanto en los padres de los m\u00e1s peque\u00f1os y en los mismos docentes. Seguro que una afirmaci\u00f3n as\u00ed es exclusivamente simplista, y que tambi\u00e9n en Espa\u00f1a abundan las personas \u2013educadas o familiares suyos- en las que ya hace mella la desconfianza respecto de la tradici\u00f3n pedag\u00f3gica, e incluso el hast\u00edo por los intentos perfeccionistas que no suelen beneficiar .y a\u00fan dudosamente- m\u00e1s que a minor\u00edas adineradas o muy escogidas, desde los varios activismos pedag\u00f3gicos de siempre hasta experiencias refinadas a lo Summerhill. Pero, de todos modos, la causa m\u00e1s generalizada de descontento -y hasta de protesta- es en Espa\u00f1a la sensaci\u00f3n de insuficiencia cuantitativa del sistema de ense\u00f1anza, en todos sus aspectos: instalaciones, financiaci\u00f3n del personal, medios did\u00e1cticos, etc. El motivo cr\u00edtico m\u00e1s presente en segundo lugar, el disgusto por las caracter\u00edsticas sociales e ideol\u00f3gicas del sistema educativo espa\u00f1ol, tiene tanto que ver con el primero -si \u00e9ste se entiende ampliamente- que se le puede considerar fundido con \u00e9l.<\/p>\n<p>Ahora bien: precisamente esa diferencia explica, o posibilita, que el problema de la contraposici\u00f3n ense\u00f1anza p\u00fablica-ense\u00f1anza privada, casi ausente de las discusiones sobre el problema global de la educaci\u00f3n en los dem\u00e1s pa\u00edses europeo-occidentales, tenga en Espa\u00f1a la importancia tan destacada que resulta visible en la misma prensa diaria. Tambi\u00e9n esta afirmaci\u00f3n simplifica, pues, sin duda la historia contempor\u00e1nea del pa\u00eds, principalmente la guerra civil de 1936-39, ha dado un peso enorme, por comparaci\u00f3n con lo que ocurre en otros pa\u00edses de nuestra misma cultura, al tronco principal de la ense\u00f1anza privada, que es la eclesi\u00e1stica. Pero si se concede de nuevo la bula del esquematismo que se suele otorgar a la brevedad, se admitir\u00e1 que es <i>ante todo la insuficiencia cuantitativa del aparato educativo estatal lo que da en Espa\u00f1a al problema de la ense\u00f1anza privada unas dimensiones de que carece en sociedades no menos individualistas, no menos burguesas que la nuestra<\/i>. A nadie se le puede ocurrir en Alemania -en la zona m\u00e1s cat\u00f3lica de Alemania- o en Italia -en la zona m\u00e1s vaticana de Italia- que la situaci\u00f3n de la ense\u00f1anza privada sea objeto de preocupaciones colectivas: en esos pa\u00edses se tiene como dato obvio que la ense\u00f1anza privada es cosa de una \u00ednfima minor\u00eda econ\u00f3micamente muy privilegiada, la cual recurre muchas veces a sistemas educativos extranjeros de prestigio (al menos desde la adolescencia de sus j\u00f3venes y, en todo caso, tiene riquezas de sobra para resolver las dificultades que pudieran presentarse en el selecto amaestramiento de su prole, futura crema rectora y dominante. En Espa\u00f1a, en cambio, resulta, por ejemplo, que poco menos de la mitad de los alumnos de la ense\u00f1anza secundaria lo son privadamente. Hay que suponer que no ser\u00e1 siempre por gusto de los padres.<\/p>\n<p>Pero sobre esta base, de hecho es f\u00e1cil levantar racionalizaciones bastante m\u00e1s sublimes. Por ejemplo, y se\u00f1aladamente, la que explica la importancia de la ense\u00f1anza privada por el respeto a la libertad. \u00bfHabr\u00e1 que inferir de esa justificaci\u00f3n que los pastores cat\u00f3licos alemanes no velan por la libertad de las j\u00f3venes ovejas de sus reba\u00f1os, cuando dan como cosa fuera de toda discusi\u00f3n el que el redil educativo de aqu\u00e9llas -e incluso de sus padres y dem\u00e1s fieles adultos- es la escuela p\u00fablica, la ense\u00f1anza p\u00fablica? \u00bfSer\u00e1 posible alimentar la misma sospecha respecto de los<i> monsignori<\/i> italo-vaticanos? Ser\u00eda horrible de decir&#8230; M\u00e1s veros\u00edmil es que la glorificaci\u00f3n de la ense\u00f1anza privada como \u201creino de la libertad\u201d educativa sea complemento de la escas\u00edsima afici\u00f3n del capital espa\u00f1ol a contar con un estado burgu\u00e9s tambi\u00e9n formalmente, no s\u00f3lo en y por su contenido. En particular, habr\u00e1 que sospechar que por \u201clibertad\u201d se est\u00e1 entendiendo en esas ideologizaciones algo diferente. Y que el pensamiento que alimenta toda la construcci\u00f3n sea una identificaci\u00f3n, tan recusable cuando, sin duda, subjetivamente honrada y sincera por parte de los que la profesan, de libertad con privaticidad, de lo eleut\u00e9rico con lo idi\u00f3tico (dicho as\u00ed para que la pedanter\u00eda evite -esperemos que con ventaja- la ira).<\/p>\n<p>Privaticidad es limitaci\u00f3n. S\u00f3lo puede confundirla con la libertad el que entienda \u00e9sta de un modo puramente negativo, por v\u00eda de pura remoci\u00f3n, como un asceta yermo que nunca hubiera o\u00eddo hablar de m\u00edstica. En el campo educativo, entender la libertad como mantenimiento a ultranza de la integraci\u00f3n, de la homogeneidad interna de los grupos ideol\u00f3gicos (y <i>sociales<\/i>, se sepa o no) de ciudadanos, es confundirla con la oclusi\u00f3n, por as\u00ed decirlo, endog\u00e1mica, con la condena a no superar nunca la idiotez (en sentido etimol\u00f3gico, o sea, pedante, con objeto de mantener la buena educaci\u00f3n y probar la buen crianza que le dieron a uno, sucesivamente, maestros, catedr\u00e1ticos y PNN de la ense\u00f1anza p\u00fablica) que ignora la universalidad impl\u00edcita en la conciencia de los hombres.<\/p>\n<p>Es verdad que hay que evitar la frecuente confusi\u00f3n burocr\u00e1tica de lo p\u00fablico con lo estatal (e incluso central) y de la universalidad espec\u00edfica con la simple generalidad acumulativa y uniformadora. Pero, evitada esa confusi\u00f3n, que no suele esgrimirse glorificadoramente, hay que denunciar la otra, que si que es un procedimiento habitual de dorar la mercantilizaci\u00f3n y la idiotizaci\u00f3n (eth., ut supra) de la ense\u00f1anza. Ninguno de los bienes culturales y espirituales para cuya preservaci\u00f3n (\u00a1qu\u00e9 poco es preservar!) se afirma la necesidad de la ense\u00f1anza privada tiene por qu\u00e9 perderse en un sistema educativo integralmente p\u00fablico, colectivo, no dominado por sectas ni por subdirecciones -ni menos por tenderos sueltos- sino por la colectividad, de tal modo que el tronco gratuito y obligatorio del sistema contenga asegurado lo general y permita que de sus nudos nazcan las ramas de la particularidad (pero <i>todas las ramas, <\/i>no s\u00f3lo aquellas en las que anidan, parasitando al tronco, las imponentes aves de presa y la desastrosa bandada de gorriones subalternos y conformistas que, dejando a un lado las pocas golondrinas incapaces de hacer verano, monopolizan hoy la selva privada). El gigantesco despilfarro que supone ese monopolio es, precisamente, una de las causas de la insuficiencia material del sistema p\u00fablico de ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>Desde luego que otra de ellas es el complementario despilfarro de un aparato p\u00fablico sin control desde abajo. Pero&#8230; pero el director encareci\u00f3 que no pasara de cuatro folios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Nota SLA:<\/u><\/p>\n<p>Sobre ense\u00f1anza y \u201creproducci\u00f3n del sistema\u201d, tienen inter\u00e9s estos apuntes interrumpidos y no fechados que pueden consultarse ahora en Reserva de la UB<i>,<\/i> probable esquema para una conferencia o intervenci\u00f3n en temas educativos:<\/p>\n<p>1. Sobre teor\u00eda.<\/p>\n<p>1.1. Sentido aparentemente secundario de \u201creproducci\u00f3n del sistema\u201d, o de la formaci\u00f3n social o del modo de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>1.1.1. Porque el l\u00e9xico es primariamente econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>1.1.1.1. Reproducci\u00f3n de los factores del producto. Universalidad del concepto: todo modo y formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>1.2. Pero no lo es porque la reproducci\u00f3n de los factores del producto implica la de las condiciones en que esos factores pueden funcionar. \u201cTodo proceso social de producci\u00f3n es&#8230; al mismo tiempo proceso de reproducci\u00f3n\u201d (<i>K I<\/i>, MEW 23, p.591).<\/p>\n<p>1.2.1 Y estas condiciones son conformes a sistema, en concreto, a la formaci\u00f3n social econ\u00f3mica de que se trate: son las relaciones de producci\u00f3n, que cualifican o concretan los factores como factores econ\u00f3mico-sociales, no ya como datos f\u00edsicos o naturales.<\/p>\n<p>1.2.2. Por otra parte, algunas sociedades, y caracter\u00edsticamente la nuestra, reproduce necesariamente su opuesto antag\u00f3nico.<\/p>\n<p>1.2.3. Pero diferencia entre la objetividad y la subjetividad o casi ciencia.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>2. La ense\u00f1anza interviene en la reproducci\u00f3n del sistema en dos planos.<br \/>\na) La reproducci\u00f3n de parte de uno de los factores del producto (fuerza de trabajo cualificado).<\/p>\n<p>b) La interiorizaci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n reproducidas (ideolog\u00eda, factor de hegemon\u00eda).<\/p>\n<p>. por sus contenidos.<\/p>\n<p>. por su organizaci\u00f3n o forma (jerarqu\u00eda).<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>3.1. La ense\u00f1anza reproduce tambi\u00e9n, pero m\u00e1s complicadamente, disfuncionalidad, oposici\u00f3n antag\u00f3nica al sistema:<\/p>\n<p>a) Estructuralmente desde los cimientos: cr\u00edtica y ciencia.<\/p>\n<p>b) Hoy, m\u00e1s o menos en grande,<\/p>\n<p>+ por la inadecuaci\u00f3n de la producci\u00f3n de fuerza de trabajo.<\/p>\n<p>++ pl\u00e9toras y simult\u00e1neas insuficiencias.<\/p>\n<p>+ por el consiguiente despegue ideol\u00f3gico.<\/p>\n<p>++ apoyado adem\u00e1s en caracter\u00edsticas emancipatorias culturales de la crisis general.<\/p>\n<p>3.2. Frente a eso, el poder del sistema intenta:<\/p>\n<p>a) Readaptar la reproducci\u00f3n de fuerza de trabajo intelectual<\/p>\n<p>b) Reinteriorizaci\u00f3n por los valores&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sobre Illich, al que Sacrist\u00e1n hace referencia en este escrito, vale la pena recordar este art\u00edculo publicado en la revista de las juventudes del PSUC, <i>Jove Gu\u00e0rdia<\/i> (\u201cGrandes descubrimientos en el d\u00eda del libro\u201d, <i>JG<\/i> 4, any V, p. 6) en junio de 1975:<\/p>\n<p>\u201cLos otros dos grandes \u00e9xitos y descubrimientos cient\u00edficos de esta primavera son del antiguo sacerdote y rector universitario Ivan Illich. Este ha descubierto que sobran escuelas y hospitales, y nos lo ha contado personalmente por los mismos d\u00edas en que en Barcelona mor\u00edan dos ni\u00f1as (&#8230;) y varios enfermos quir\u00fargicos por falta de servicios suficientes de la seguridad social y sanitarios en general.<\/p>\n<p>El libro de Esther Vilar [<i>El var\u00f3n domado<\/i>, traducido por el propio Sacrist\u00e1n con el pseud\u00f3nimo de Max Estrella] es un gran negocio, hecho con un clientela general. Los libros de Illich son mucho m\u00e1s modestos como negocio, porque los compra una clientela especializada, principalmente de profesionales de la ense\u00f1anza y la sanidad. Tambi\u00e9n tienen m\u00e1s pretensiones intelectuales. Lo que no quiere decir que tengan m\u00e1s verdades que los de Esther Vilar, pues tambi\u00e9n ella dice las suyas. Sin duda es frecuente en las varias capas de la burgues\u00eda el parasitismo de las mujeres (como lo era el de ciertas esclavas de grandes ricos antiguos). Eso es tan verdad como que la escuela tiene entre sus aficiones la de integrar a los ni\u00f1os en la sociedad seg\u00fan las necesidades de buen funcionamiento de \u00e9sta, o sea, seg\u00fan el inter\u00e9s de las clases dominantes. O tan verdad como que la organizaci\u00f3n mercantil y autoritaria de la sanidad promueve tiran\u00edas y dependencias, aparte de explotaci\u00f3n, e incluso que causa enfermedades espec\u00edficas. Esas son verdades importantes que los comunistas no pueden ignorar ni olvidar, como las ignoran los progresistas. Cada una de esas verdades apunta a una cuesti\u00f3n importante que habr\u00eda que estudiar con detalle. Pero en esta hoja se va a intentar decir algo sobre el elemento pol\u00edtico e ideol\u00f3gico com\u00fan a los \u00e9xitos editoriales e intelectuales de esta primavera.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s claro que tienen en com\u00fan esos descubrimientos de que en nuestra sociedad la mujer domina al hombre y sobran escuelas y camas de hospital en su funci\u00f3n de ayuda al sistema capitalista (&#8230;). En el caso de Illich es una ayuda directa y a lo bruto, a pesar de su elaborado estilo literario, cargado de met\u00e1foras brillantes: se trata de negar la existencia de problemas que el capitalismo moderno (a diferencia del antiguo, que hablaba como habla Illich) asegur\u00f3 poder resolver cuando Illich no hab\u00eda descubierto a\u00fan que no existen. Ahora que este autor (que, como muchos otros, se cree, sin serlo, cr\u00edtico del sistema) le ha hecho ese descubrimiento, el sistema se aviene a declarar que son problemas insolubles porque no hay que solucionarlos: no existen. Entre una y otra actitud est\u00e1 el final de lo que se llam\u00f3 \u201cmilagro econ\u00f3mico\u201d el capitalismo en la postguerra de 1945, y la crisis material e ideol\u00f3gica del desarrollismo.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s profundo que tienen en com\u00fan esos descubrimientos es su naturaleza reformista: llegados a la comprobaci\u00f3n de que ni la sociedad capitalista m\u00e1s moderna resuelve los problemas de la discriminaci\u00f3n de la mujer, de la educaci\u00f3n y de la sanidad, por ejemplo (o de la relaci\u00f3n ciudad-campo) se propone una suavizaci\u00f3n de los problemas, en vez de dejar y hacer que las contradicciones agudicen hasta estallar revolucionariamente. Pues ninguno de los descubridores propone soluciones radicales: ni Esther Vilar quiere lanzarse a la liberaci\u00f3n del hombre (que seria la liberaci\u00f3n del trabajo asalariado, de la fuera de trabajo-mercanc\u00eda), ni Ivan Illich propone la supresi\u00f3n de las escuelas p\u00fablicas, los hospitales, etc. La Vilar aconseja m\u00e1s bien que cada mujer se resuelva sus asuntos, e Illich tiene bastante con que la instrucci\u00f3n no sea general, obligatoria y p\u00fablica.<\/p>\n<p>Puesto que los descubrimientos de Illich son los que realmente est\u00e1n pesando en serio, y no s\u00f3lo para hacer negocio, vale la pena observar que Illich desemboca en esas propuestas moderadas -a pesar de todo el radicalismo verbal en sus argumentaciones y an\u00e1lisis- en el mismo momento en que, por ejemplo, la FIAT amenaza al estado italiano con negarse a pagar la parte de los impuestos destinada a la educaci\u00f3n de \u201csus\u201d aprendices, obreros, t\u00e9cnicos y administrativos, y los grandes mandarines de la medicina amenazan a los sindicatos con boicotear la seguridad social, y la gran burgues\u00eda imperialista norteamericana limita su inversi\u00f3n en ciencia y en lo que sus te\u00f3ricos llaman \u201ccapital humano\u201d. La oportunidad de este falso radicalismo da que pensar sobre la profundidad del largo \u201cmi\u00e9rcoles de ceniza\u201d del sistema que estamos viviendo.\u201d<\/p>\n<p>Igualmente, en una carta de 1984 enviada al diario <i>Liberaci\u00f3n<\/i> en la \u00e9poca del lanzamiento de la publicaci\u00f3n, comentaba Sacrist\u00e1n: \u201cClaro que es una buena noticia, \u00e9sa de que a lo mejor sale en Espa\u00f1a un peri\u00f3dico de izquierda, quiero decir, un peri\u00f3dico de quiosco, no de correo, como las benem\u00e9ritas hojas de los micropartidos de izquierda que nos quedan. Pero tantos a\u00f1os de recibir palos y meter la pata deben ense\u00f1arnos a erizar nosotros mismos de distingos y objeciones todo lo que se nos ocurra en el primer calor de la empresa. Y, as\u00ed, me permito objetar ya el favor que el n\u00famero cero que he visto dispensa en asuntos de ense\u00f1anza al privatismo irracionalista de Illich, tan aprovechable por el business de la electr\u00f3nica, la informaci\u00f3n, el tel\u00e9fono y la tele. M\u00e1s, en general, me tomo tambi\u00e9n la libertad de decir que, tanto los palos que hemos recibido, cuanto las meteduras de pata que hemos consumado, han tenido alguna relaci\u00f3n con nuestro defecto principal: que no nos resulta f\u00e1cil dosificar como es debido la combinaci\u00f3n del principio de realidad y principio de placer, por lo que unas veces nos hemos ido por los cerros de \u00dabeda y otras por las cloacas de una infrasocialdemocracia trist\u00edsima. Me alegrar\u00eda mucho que <i>Liberaci\u00f3n<\/i> sirviera para superar las memeces sesentayochistas y los eurodesastres posteriores.\u201d<\/p>\n<p>Por otra parte, en el coloquio de una conferencia de 1980, se le pidi\u00f3 a Sacrist\u00e1n su opini\u00f3n sobre la obra de Illich. Su respuesta fue la siguiente:<\/p>\n<p>\u201cCada vez estoy m\u00e1s en contra de \u00e9l. A m\u00ed, francamente, Ivan Illich me parece no s\u00f3lo flojo y mal pensador sino insincero. Indirectamente es un defensor de tecnolog\u00edas detr\u00e1s de las cuales est\u00e1n grandes monopolios. Por ejemplo, esa apolog\u00eda de los medios electr\u00f3nicos y del tel\u00e9fono, que \u00e9l hace constantemente, y el objeto de su ataque siempre es lo p\u00fablico, y cuando decimos peque\u00f1o no queremos decir privado ni individualista, queremos decir colectivo, comunitario. Ivan Illich no cuenta. A m\u00ed me parece, dicho en plata, si puedo permitirme la palabra, un falsario\u201d.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, en 1983, tambi\u00e9n en el coloquio de la conferencia \u201cTradici\u00f3n marxista y nuevos problemas\u201d (ahora en Manuel Sacrist\u00e1n<i>, Seis conferencias<\/i>, op. cit), Sacrist\u00e1n se refiri\u00f3 nuevamente a las tesis y actuaciones pedag\u00f3gicas de Illich, en los t\u00e9rminos siguientes:<\/p>\n<p>\u201cLa cuesti\u00f3n del intimismo es un poco ambigua por culpa m\u00eda porque yo he calificado de intimista a Illich y habr\u00eda tenido que decir privatista. No se ve que Illich sea m\u00e1s capaz de exploraciones \u00edntimas que cualquier otro psic\u00f3logo o poeta. M\u00e1s bien el tipo de ideolog\u00eda que Illich o Gorz est\u00e1n produciendo, y difundiendo, es m\u00e1s un privatismo, aunque tiene la gracia literaria del intimismo. Esto hay que reconocerlo.<\/p>\n<p>Antes he dado un ejemplo de Gorz, pero tomemos uno de Illich. Por ejemplo, su campa\u00f1a contra la escuela p\u00fablica, que empez\u00f3 en Cuerno Alta, en M\u00e9xico, en un pa\u00eds en el que la escuela es un privilegio muy considerable, incluso la escuela p\u00fablica, y no digamos ya las escuelas privadas. En M\u00e9xico, en el Distrito Federal, hay catorce universidades: tres p\u00fablicas y once privadas. En las tres p\u00fablicas est\u00e1 pues lo m\u00e1s si no rico, los que est\u00e1n en mejor posici\u00f3n econ\u00f3mica de las clases populares, afortunados, 300.000 en una, 180.000 en otra, etc. y en las once universidades privadas, a todo lujo, algunas de ellas de la Iglesia, otras norteamericanas, est\u00e1 la peque\u00f1a minor\u00eda de los ricos. Pues bien, en un pa\u00eds as\u00ed formul\u00f3 Illich por primera vez su tesis de que hay que abolir la escuela p\u00fablica, sustituy\u00e9ndola por bolsas de conocimiento, dice \u00e9l y sus partidarios, es decir, por una red telef\u00f3nica, dicho materialmente, pero, en fin, en cuanto a su contenido, por una red de informaci\u00f3n y de informantes que privadamente se suministran los ciudadanos. Entonces uno no va a la escuela sino que cuando quiere informarse acerca pues de biolog\u00eda, llama a un tel\u00e9fono y paga el servicio de esa informaci\u00f3n. Este ejemplo es de Illich, no de Gorz, pero el resultado es el mismo. En seguida se ve qui\u00e9n va a tener ese banco de informaci\u00f3n. Eso salta a la vista. Intimismo ninguno. Lo que hay es privatismo. Adem\u00e1s, con todos los rasgos caracter\u00edsticos de la econom\u00eda centralizada, porque se va a producir una concentraci\u00f3n (tanto) de conocimientos como la del capital. Es evidente. Pero en fin yo he sido el culpable de usar la palabra \u201cintimismo\u201d que pod\u00eda haber evitado\u201d.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><u>III. Una cuesti\u00f3n mal planteada.<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este breve art\u00edculo apareci\u00f3 por vez primera en la <i>Gaceta del derecho social, <\/i> Madrid n\u00ba 72, a\u00f1o 6, mayo de 1977, p\u00e1gina 13, y en traducci\u00f3n catalana en <i>Documents de treball, dossiert obert<\/i>, Sindicat d\u00b4Enseyament de CC.OO. de Barcelona, 1977.<\/p>\n<p>En los primeros a\u00f1os de la transici\u00f3n, cuando CC.OO. estaba organiz\u00e1ndose como sindicato de trabajadores a partir del movimiento socio-pol\u00edtico antifranquista que hab\u00eda vertebrado gran parte de la resistencia obrera y socialista al franquismo, se discut\u00eda sobre la conveniencia o no de organizar a los trabajadores no-manuales (ense\u00f1antes, personal sanitario, ingenieros, t\u00e9cnicos,&#8230;) en el seno de la organizaci\u00f3n o bien mantener sindicatos \u201cunitarios\u201d en los correspondientes sectores profesionales. En el \u00e1mbito de la ense\u00f1anza, Jordi Olivares, que fue secretario general de la federaci\u00f3n de ense\u00f1anza de CC.OO. en Catalunya, se refiri\u00f3 en una intervenci\u00f3n que aqu\u00ed se recoge -\u201cManuel Sacrist\u00e1n y la fundaci\u00f3n de CC.OO. en la ense\u00f1anza\u201d- a algunas de las posiciones debatidas. Por ejemplo, Nicol\u00e1s Sartorius, entonces un destacado dirigente del PCE, era partidario de la existencia de organizaciones unitarias de sector, permitiendo la doble militancia sindical.<\/p>\n<p>Para comprender algunos juicios vertidos por Sacrist\u00e1n en este art\u00edculo es bueno recordar que la U. G. T., dicho sin \u00e1nimo sectario alguno, no hab\u00eda tenido en general una presencia muy activa en las luchas obreras antifranquistas, si exceptuamos casos muy singulares como algunas zonas industriales de Vizcaya -en Catalunya, por ejemplo, su presencia en el movimiento obrero antifranquista no hab\u00eda sido muy destacada-, y que en su resurgimiento tuvieron mucho que ver decisivos, generosos y poderosos apoyos de la socialdemocracia internacional.<\/p>\n<p>Sobre el dise\u00f1o internacional de la transici\u00f3n espa\u00f1ola y el papel que jug\u00f3 la Internacional socialdem\u00f3crata en nuestro pa\u00eds, v\u00e9ase: Joan E Garc\u00e9s, <i>Soberanos e intervenidos. Estrategias globales, americanas y espa\u00f1olas<\/i>. Siglo XXI, Madrid 200 (2\u00aa edici\u00f3n), con pr\u00f3logo de Mario Benedetti.<\/p>\n<p>Cuando se contrapone los sindicatos de trabajadores de la ense\u00f1anza de las centrales sindicales aut\u00e9nticas (entre ellas, la CS de CC. OO.) a la unidad sindical, suponiendo representada \u00e9sta por los sindicatos llamados \u201cunitarios\u201d que est\u00e1n en v\u00edas de formaci\u00f3n, se confunde los movimientos unitarios de los trabajadores de la ense\u00f1anza, que no han sido nunca un sindicato, con un intento organizativo que nace como fruto de un caso t\u00edpico de \u201ccorrea de transmisi\u00f3n\u201d y ser\u00e1, por lo tanto, lo que se quiera, menos unitario (1).<\/p>\n<p>Esa confusi\u00f3n entre movimiento y sindicatos se debe a que se plantea mal un problema importante. Se plantea mal, primero, porque suponer que en Espa\u00f1a se pueda evitar desde el principio la pluralidad sindical es pasar por alto la incidencia de la pol\u00edtica mundial, los intereses de las grandes potencias imperialistas (principalmente, USA y la Rep\u00fablica Federal Alemana) en Espa\u00f1a; y pasar por alto, tambi\u00e9n, la circunstancia de que el fascismo espa\u00f1ol no ha sido derrotado, sino que termina por muerte natural, dejando tranquilamente su herencia a un heredero intacto que es encarnaci\u00f3n pol\u00edtica de la misma clase dominante. Y se plantea mal, en segundo lugar, porque, dada esta situaci\u00f3n, los nonatos sindicatos supuestamente \u201dunitarios\u201d no van a ser unitarios (para empezar, ya existen los de las centrales) (2), sino aut\u00f3nomos respecto de las centrales obreras, o sea, estamentales y corporativos, un factor de divisi\u00f3n m\u00e1s del mundo del trabajo.<\/p>\n<p>De eso se trata en realidad: <i>para plantear bien el problema de la unidad sindical hay que partir del conjunto del mundo del trabajo.<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>El destino de los sindicatos aut\u00f3nomos.<\/u><\/p>\n<p>Los sindicatos aut\u00f3nomos son, por el contrario (aunque a veces contra la voluntad de sus promotores), la cristalizaci\u00f3n de una tendencia a reducir la actividad reivindicativa a la promoci\u00f3n de capas privilegiadas de trabajadores: en ning\u00fan pa\u00eds ni \u00e9poca nacen sindicatos aut\u00f3nomos de peones, sino siempre y s\u00f3lo de trabajadores intelectuales y de aristocracia trabajadora en general, principalmente de los servicios (catedr\u00e1ticos, alto funcionarios de carrera, piloto de aviaci\u00f3n (2), jefes de estaci\u00f3n de los ferrocarriles, etc.). Cuando un sindicato aut\u00f3nomo tiene \u00e9xito, su resultado consiste en obtener para sus miembros una tajada mayor de la plusval\u00eda arrancada a otras capas de trabajadores. Por eso varios de esos sindicatos aut\u00f3nomos desempe\u00f1an en Europa una funci\u00f3n de flanqueo de las fuerzas pol\u00edticas conservadoras e incluso reaccionarias. De no seguir esa tendencia objetiva a la ampliaci\u00f3n y la consolidaci\u00f3n de las desigualdades y la jerarqu\u00eda de los salarios y las dem\u00e1s relaciones de trabajo, el sindicato aut\u00f3nomo estamental se desintegra, porque le falta raz\u00f3n de ser.<\/p>\n<p>Puede producir sorpresa y tristeza ver a modestos trabajadores de la ense\u00f1anza afanarse, desorientados, por construir sindicatos aut\u00f3nomos. Pero este<\/p>\n<p>espect\u00e1culo es s\u00f3lo una de tantas consecuencias de la ignorancia o el olvido de que la vida de la sociedad capitalista discurre a trav\u00e9s de lucha de clases.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>El camino de la unidad.<\/u><\/p>\n<p>La vocaci\u00f3n unitaria est\u00e1 inscrita en la historia de CCOO y presente en su pr\u00e1ctica. La unidad a que aspiran las CC.OO. es la unidad de las clases trabajadoras en torno a las clase obrera y en una perspectiva socialista. Esa l\u00ednea unitaria requiere la adopci\u00f3n de <i>posiciones igualitarias y antijer\u00e1rquicas<\/i> que son incompatibles con organizaciones aut\u00f3nomas corporativas. En el plano de la organizaci\u00f3n, requiere partir de las organizaciones sindicales de base obrera, que representan la organizaci\u00f3n de clase del trabajo a escala social.<\/p>\n<p>El camino de la unidad sindical tiene que empezar por el robustecimiento de las centrales obreras, cuya presente debilidad es una de las consecuencias de que en Espa\u00f1a no se haya derrotado al fascismo. Luego, ese camino seguir\u00e1 por la progresiva aproximaci\u00f3n e integraci\u00f3n de las tradiciones representadas por las grandes centrales.<\/p>\n<p>Para avanzar por el camino de la unidad las centrales sindicales tienen que someterse lo m\u00e1s continuamente posible a la iniciativa y la cr\u00edtica de todos los trabajadores. El medio adecuado para ello es familiar y esencial al esp\u00edritu de CC.OO.: es <i>la asamblea<\/i> (4) El camino hacia la unidad sindical est\u00e1 en <i>la dial\u00e9ctica entre las centrales de clase y las asambleas,<\/i> no en la constituci\u00f3n de aparatos corporativistas a la sombra de la autoridad acad\u00e9mica y de otros poderes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Notas SLA :<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(1) Ni una bientencionada voluntad podr\u00eda tener dudas sobre la vinculaci\u00f3n entre algunos de aquellos sindicatos unitarios y fuerzas pol\u00edticas de la extrema izquierda de la \u00e9poca como la ORT (Organizaci\u00f3n Revolucionaria de Trabajadores) o el PTE (Partido del Trabajo de Espa\u00f1a).<\/p>\n<p>(2) Uno de los varios sindicatos unitarios creados despu\u00e9s de la muerte de Franco se autodenominaba as\u00ed, \u201cSindicato Unitario\u201d<b>. <\/b>Paradoja de paradojas, y si la memoria no me falla, creo que llegaron a existir dos sindicatos unitarios, cada uno vinculado respectivamente al PTE y a la ORT. Despu\u00e9s del acuerdo entre estas fuerzas pol\u00edticas hoy desaparecidas, ambos sindicatos unitarios siguieron sendero id\u00e9ntico que el de sus correspondientes tutores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(3) Basta pensar en el sindicato de pilotos de Iberia y su actuaci\u00f3n durante las crisis de reconversi\u00f3n de la compa\u00f1\u00eda, o las posiciones del CSIF en las movilizaciones de trabajadores de la Administraci\u00f3n donde no todos los empleados p\u00fablicos son funcionarios.<\/p>\n<p>(4) Sobre este punto puede verse lo dicho en las \u201cL\u00edneas program\u00e1ticas del Sindicato de Ense\u00f1anza\u201d. Personas pr\u00f3ximas al sindicato han criticado en ocasiones la p\u00e9rdida de esta tradici\u00f3n asamblearia hoy muy disminuida.<b> <\/b><\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>IV. Carta a Daniel Lacalle.<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El siguiente texto es una carta-respuesta de Sacrist\u00e1n de 19 de febrero de 1978 publicada en la revista <i>Materiales<\/i>. Se presenta aqu\u00ed por su referencia cr\u00edtica a los Pactos de la Moncloa que, como es sabido, fueron firmados por las Comisiones Obreras, por la UGT, por la CEOE y por las fuerzas pol\u00edticas del momento, y que llegaron a ser presentados por dirigentes del PCE, cuyo nombre no es necesario recordar, como una v\u00eda singular y \u00fanica de aproximaci\u00f3n al socialismo.<\/p>\n<p>Sobre las posiciones de Sacrist\u00e1n ante temas de la transici\u00f3n pol\u00edtica espa\u00f1ola: <i>Pacifismo, ecolog\u00eda y pol\u00edtica alternativa<\/i>, Icaria, Barcelona 1987 (ed. Juan-Ram\u00f3n Capella).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Querido Daniel,<\/p>\n<p>no me ha sorprendido nada que mi discursito del verano te decepcionara profundamente: primero est\u00e1n mis limitaciones, luego las de una intervenci\u00f3n as\u00ed, y, por \u00faltimo, la diferencia de m\u00e9todo que nos separa. Para ti, el \u201cproblema central\u201d que \u201cse sigue escamoteando como escribes, se formula con estas palabras: \u201c\u00bfc\u00f3mo ligar la pr\u00e1ctica cotidiana con la necesaria transformaci\u00f3n socialista de la realidad?\u201d. El n\u00facleo de mi posici\u00f3n metodol\u00f3gica consiste precisamente en negar que esa pregunta tenga sentido seg\u00fan el criterio marxiano del sentido de los problemas sociales ( = su solubilidad). Por cierto que lo expres\u00e9 este verano, al decir que no creo en estrategias.<\/p>\n<p>Me dir\u00e1s que me he vuelto anarquista. Te conceder\u00e9 que siempre lo he sido un poco. En buena compa\u00f1\u00eda, por lo dem\u00e1s, porque lo mismo se dijo de Lenin, por lo menos hasta su momificaci\u00f3n estaliniana. Y con Lenin comparto la convicci\u00f3n de que la \u00faltima palabra de la sabidur\u00eda estrat\u00e9gica revolucionaria es el napole\u00f3nico <i>on s\u00b4engage, et puis l\u00b4on voit <\/i>[SLA: Uno emprende el camino y ya se ver\u00e1 despu\u00e9s ad\u00f3nde llega]<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n me diferencio del anarquismo, al menos del corriente: no creo (como creen el leninismo tradicional y la vieja socialdemocracia, etc.) en la existencia de estrategias, de esos \u201cengarces\u201d y \u201csoluciones correctas\u201d que buscas t\u00fa y buscan los \u201ceurocomunistas\u201d en la medida en que de verdad se diferencian de la nueva socialdemocracia; pero creo (a diferencia de los anarquistas) que las mediaciones son inevitables, a tenor de la experiencia hist\u00f3rica y tambi\u00e9n por simple an\u00e1lisis; s\u00f3lo que pienso (con Lenin y contra el leninismo, por as\u00ed decirlo) que las mediaciones son imprevisibles: no las pone la voluntad sola, ni menos la pseudociencia de la estrategia.<\/p>\n<p>Por lo tanto, no caigo en la tentaci\u00f3n de inventar mediaciones ni, consiguientemente, y por ejemplo, habr\u00eda firmado el pacto de la Moncloa; con lo que te sugiero que mis propuestas no son \u201cen \u00faltima instancia id\u00e9nticas\u201d a las de los \u201ceurocomunistas\u201d. Desde mi punto de vista, firmar el pacto de la Moncloa o, en general, fabular v\u00edas al socialismo es meterse a zascandil de la historia, intentar ser universal y perder en el intento hasta la misma identidad de uno; es, en suma, querer ser demiurgo y quedarse en mequetrefe. Y eso mismo me parece en general el empe\u00f1arse el hombre en instrumentar \u201cengarces\u201d entre el d\u00eda y el siglo.<\/p>\n<p>De esta posici\u00f3n metodol\u00f3gica nace lo que te parece superficialidad (no a ti solo, por cierto, sino tambi\u00e9n a los aspirantes confesos a demiurgo, que son los fil\u00f3sofos especulativos).<\/p>\n<p>En la redacci\u00f3n de <i>Materiales<\/i> me dicen que dispones de 15 d\u00edas para replicar a esta contestaci\u00f3n, la cual aparecer\u00e1 junto con tu carta, en el n\u00ba 8 de la revista.<\/p>\n<p>Un abrazo, M.S.<\/p>\n<p><u>Nota SLA:<\/u><\/p>\n<p>No es asunto central en esta carta, pero acaso valga la pena recordar este paso donde Sacrist\u00e1n valora cr\u00edticamente el eurocomunismo, una concepci\u00f3n pol\u00edtica defendida por el PCE y por el PSUC y por algunos partidos comunistas (PCI, PCF, PCJ,..) en los a\u00f1os setenta del siglo XX, a la que hace referencia en esta carta a Daniel Lacalle (\u201cA prop\u00f3sito del \u2018Eurocomunismo\u201d, <i>Intervenciones pol\u00edticas, op. cit<\/i>, pp. 196-204):<\/p>\n<p>\u201cEl \u201ceurocomunismo\u201d est\u00e1 absorbiendo buena parte de la discusi\u00f3n comunista. Se ha llegado a decir de \u00e9l que es el mayor hecho pol\u00edtico desde la II Guerra Mundial, o desde la revoluci\u00f3n china, o desde el final de la Guerra Fr\u00eda. La prensa burguesa -inventora del t\u00e9rmino \u201ceurocomunismo\u201d, que los PPCC afectados rechazaron hasta que el estilo expeditivo y el talento populista de Santiago Carrillo lo consagraron- ha promovido publicitariamente el tema, pero ella no es la agente principal de su preponderancia. El \u201ceurocomunismo\u201d es la gran cuesti\u00f3n actual de la reflexi\u00f3n en el movimiento comunista porque encarna la mayor realidad social de \u00e9ste fuera de las \u00e1reas sovi\u00e9tica y china&#8230; Fuera del bloque de hegemon\u00eda rusa y del Extremo Oriente, los tres principales partidos \u201ceurocomunistas\u201d, si no ya tambi\u00e9n el japon\u00e9s, integran la mayor realidad pol\u00edtico-social procedente del movimiento que se origin\u00f3 por reacci\u00f3n al abandono del internacionalismo proletario por la socialdemocracia, al voto nacionalista de los cr\u00e9ditos de guerra de 1914.<\/p>\n<p>La mucha realidad social que toca, que es, le permite al \u201ceurocomunismo\u201d aciertos de an\u00e1lisis y razonamientos pol\u00edticos a los que no llegan otras agrupaciones comunistas. Tres de esos aciertos pueden abarcar a todos los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>El primero es una buena percepci\u00f3n de los hechos sociales y, ante todo, del incumplimiento de la perspectiva revolucionaria que motiv\u00f3 la constituci\u00f3n de la Internacional Comunista en 1919. Esa percepci\u00f3n, si no va acompa\u00f1ada por una reafirmaci\u00f3n de voluntad revolucionaria, puede ser el punto de partida de una involuci\u00f3n hacia la socialdemocracia&#8230;<\/p>\n<p>El segundo acierto es la pr\u00e1ctica de una autocr\u00edtica efectiva de su propia tradici\u00f3n. Eso permite al \u201ceurocomunismo\u201d poner en movimiento reflexi\u00f3n aut\u00e9ntica interesante no s\u00f3lo para fieles de secta, sino para much\u00edsimos trabajadores.<\/p>\n<p>El tercero es el an\u00e1lisis sin prejuicios de las novedades de la estructura social. Posibilitado por la liberaci\u00f3n del dogmatismo (sincero o farisaico) de los pol\u00edticos del Este, ese an\u00e1lisis fresco permite a su vez la b\u00fasqueda nueva de alianzas fundadas en la articulaci\u00f3n de las clases sociales y sus capas tal como se dan hoy en la sociedad, no en pobres manuales.<\/p>\n<p>Pero por encima de aquella dimensi\u00f3n anal\u00edtica (en la que el \u201ceurocomunismo\u201d, en aparente contradicci\u00f3n con su escasa afici\u00f3n a la teor\u00eda, se destaca favorablemente del resto del movimiento comunista) no hay una dimensi\u00f3n totalizadora socialista. El an\u00e1lisis \u201ceurocomunista\u201d no es parte de una dial\u00e9ctica revolucionaria. O, para decirlo con las palabras de la intervenci\u00f3n de ayer, el \u201ceurocomunismo\u201d no es una estrategia al socialismo. Precisamente cuando se presenta como estrategia socialista pierde incluso su calidad anal\u00edtica y se convierte en ideolog\u00eda enga\u00f1osa<\/p>\n<p>(&#8230;) mantienen la peque\u00f1a llama del ideal junto al movimiento real. Hasta se podr\u00eda adornar consoladoramente esa proposici\u00f3n con la c\u00e9lebre sentencia de Marx, aplicada esta vez a nosotros mismos: \u201cNo lo saben , pero lo hacen\u201d.<\/p>\n<p>Pero esa actitud no se puede adoptar porque la pol\u00edtica reformista tiende a producir en los militantes la p\u00e9rdida de voluntad revolucionaria, y porque los espejismos ideol\u00f3gicos tienen de producir en ellos, al final, escepticismo o desesperaci\u00f3n. El resultado de la copresencia desligada de reformismo e ideologismo no ser\u00e1 una integraci\u00f3n de voluntad comunista en el conocimiento y en el movimiento obrero real, sino la divergencia acentuada de uno y otro motivo, la socialdemocratizaci\u00f3n definitiva de unos partidos \u201ceurocomunistas\u201d probablemente en crecimiento (al menos electoral), el enquistamiento dogm\u00e1tico de unos grupos minoritarios probablemente en disminuci\u00f3n relativa y, sobre todo, la neutralizaci\u00f3n decepcionada de un sector popular que queda en disposici\u00f3n de sucumbir a demagogos fascistas, tal vez de nuevo disfrazados de anarquistas, al modo como Falange se cubri\u00f3 en los a\u00f1os 30 con el rojo-y-negro confederal&#8230;\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por otra parte, en el coloquio de una conferencia sobre Sartre de 1980, Sacrist\u00e1n se refiri\u00f3 brevemente al tema de la consciencia pol\u00edtica de las clases trabajadoras de nuestro pa\u00eds. Admiti\u00f3, de entrada, que las conjeturas que hasta aquel entonces se hab\u00edan realizado sobre \u201cla conciencia de clase, sobre la conciencia social y pol\u00edtica de clases trabajadoras peninsulares\u201d eran hip\u00f3tesis que, en general, no hab\u00edan resultado acertadas. Lo mismo ten\u00eda que admitirse respecto a las esperanzas de transformaci\u00f3n social en pa\u00edses como Francia e Italia. Tambi\u00e9n aqu\u00ed \u201chab\u00eda que registrar una cierta p\u00e9rdida de esperanza positiva\u201d. A\u00f1ad\u00eda Sacrist\u00e1n que el car\u00e1cter cada vez m\u00e1s grave de los problemas de la crisis econ\u00f3mica, tecnol\u00f3gica y cultural daban pie a lenguajes cada vez m\u00e1s t\u00e9cnicos, cada vez m\u00e1s alejados de clases despose\u00eddas, de los sectores sustentadores de la sociedad, \u201cpor lo menos en pa\u00edses en los cuales no es que tengan a su disposici\u00f3n muchos conocimientos\u201d. Cuesti\u00f3n a la que, despu\u00e9s de una serie de intervenciones de los asistentes, a\u00f1adi\u00f3: \u201cLo que era falso era la creencia de los intelectuales de extrema izquierda de que fueran las direcciones reformistas las que estaban parando el movimiento revolucionario. Eso era un error manifiesto, En nuestros d\u00edas, evidente: salta a la vista. No eran las direcciones: era la sociedad. Empezando por la clase obrera misma. Esto hay que trag\u00e1rselo. Es duro, para quien viene de una tradici\u00f3n te\u00f3rica determinada, pero hay que trag\u00e1rselo\u201d.<\/p>\n<p>En el coloquio de otra conferencia impartida en 1981 sobre la funci\u00f3n de la ciencia en la sociedad contempor\u00e1nea, se le pregunt\u00f3 a Sacrist\u00e1n sobre las posibilidades de un cambio transformador que posibilitara la irrupci\u00f3n de una racionalidad completa, no centrada \u00fanicamente en el beneficio personal y en la acumulaci\u00f3n. En su respuesta, Sacrist\u00e1n se\u00f1al\u00f3 que si pasando de las minor\u00edas que en los a\u00f1os sesenta encarnaron una gran esperanza se va al grueso de la poblaci\u00f3n, cre\u00eda entonces que estaba igualmente justificado el pesimismo. \u201cLa mayor\u00eda de las poblaciones incluso se muestran muy poco sensibles, tanto a la reivindicaci\u00f3n de su libertad cuanto a la amenaza que se cierne sobre ellos por los instrumentos tecnol\u00f3gicos que manejan los poderes pol\u00edticos y econ\u00f3micos. En todo los planos. [\u2026] La falta de reivindicaci\u00f3n de libertad&#8230; Basta con ir a un hospital donde la gente se deja operar sin preguntar qu\u00e9 tiene, literalmente. O, en otro plano, salir a la calle y preguntar a cualquiera, hacer una peque\u00f1a encuesta por la calle, \u201c\u00bfUsted qu\u00e9 piensa de las centrales nucleares?\u201d. Se puede apostar doble contra sencillo que en el noventa y tantos por ciento de los casos o bien os van a despedir con cajas destempladas o a deciros que no les importa y que eso es cosa de otros, que ellos no se ocupan de eso, que ellos se ocupan del fin de semana, el seiscientos y sus sustitutos y algunas pocas cosas m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>Era pues muy pesimista sobre este asunto. \u201cNi veo que est\u00e9n claras posibilidades pol\u00edticas en sentido cl\u00e1sico, ni veo que haya una clara reserva cr\u00edtica en las poblaciones. Por ahora\u201d, pero, por otra parte, \u201ctambi\u00e9n he de decir que ya tengo edad suficiente para haber vivido \u00e9pocas muy distintas y que, por tanto, ya comprendo que \u00e9sta no es una \u00e9poca definitiva\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hacer entonces?\u201c, se pregunta y pregunta Sacrist\u00e1n. Advirti\u00f3 que no iba a escurrir el bulto construyendo su respuesta de la forma siguiente: \u201cDir\u00eda que a m\u00ed lo que se me ocurre es que \u00e9sta es una \u00e9poca en la que la acci\u00f3n principal es lo que podr\u00edamos llamar, lo que Gramsci llamaba, \u201cacci\u00f3n capilar\u201d. No grandes proyectos espectaculares de fundar partidos o de fundar empresas, sino meterse, como vasos capilares, en todas partes y en todas partes ir contando las cosas, dando informaci\u00f3n e intentando presionar sobre la racionalidad que importa, la racionalidad de los valores, es decir, la racionalidad moral y social. Esa acci\u00f3n capilar es la que hoy d\u00eda, aunque parezca m\u00ednima, me parece la m\u00e1s importante. Si uno est\u00e1 en un Instituto, pues en el Instituto; si est\u00e1 en un sindicato, en el sindicato, y si est\u00e1 en un partido pol\u00edtico, en el partido pol\u00edtico y si no, donde est\u00e9. Por ahora. Supongo que m\u00e1s adelante habr\u00e1 una toma de conciencia que permita organizaciones m\u00e1s colectivas\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, en el coloquio de \u201cTradici\u00f3n marxista y nuevos problemas\u201d, dictada en 1983, se le pregunt\u00f3 por el papel de las organizaciones de la clase obrera en las luchas de los nuevos movimientos sociales. \u00bfEra menor la importancia de la clase obrera en esos movimientos? \u00bfSu papel era entonces menos destacado? Se\u00f1al\u00f3 Sacrist\u00e1n en su respuesta que a \u00e9l le parec\u00eda claro que sin una convergencia del movimiento obrero organizado y de los nuevos movimientos sociales no habr\u00e1 nunca una salida eficaz a la situaci\u00f3n. Sin embargo, lo importante era se\u00f1alar que hab\u00eda problemas nuevos. Era obvio que el combate en el interior de las f\u00e1bricas por las condiciones de higiene y por un trabajo digno y con condiciones adecuadas, era una lucha que ten\u00eda que ver con estos nuevos movimientos, \u201cpero la clase obrera situada en condiciones tradicionales, en l\u00edneas de producci\u00f3n que vienen desde principios de siglo, o del siglo pasado, est\u00e1 muchas veces necesitada de un \u2018repensamiento\u2019 de su situaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Para ilustrar este punto, Sacrist\u00e1n puso el ejemplo de la industria del amianto en Alemania Occidental y la actitud del movimiento sindical organizado. Lo explic\u00f3 as\u00ed: \u201cHar\u00e1 unos cinco o seis a\u00f1os, el gobierno alem\u00e1n anterior, reconoci\u00f3 \u00faltimamente, ante la presi\u00f3n del movimiento ecologista, que el amianto es una de las industrias m\u00e1s cancer\u00edgenas que existen. La silicosis de amianto es m\u00e1s frecuente y m\u00e1s cancer\u00edgena que la de un minero del carb\u00f3n. Y entonces prepararon un proyecto de ley por el cual la industria del amianto ser\u00eda abolida en cuatro a\u00f1os, durante los cuales dar\u00eda un subsidio equivalente, aproximadamente, al salario m\u00ednimo a los obreros de la industria del amianto y se dotaba un premio para inventores, para ingenieros, que desarrollaran suced\u00e1neos del amianto, como aislante t\u00e9rmino. Bueno entonces hubo un movimiento en contra que derrib\u00f3 la ley y en ese movimiento estaba la patronal y el sindicato. Ah\u00ed hab\u00eda un sector de clase obrera cogido entre la espada y la pared. Entre la espada de los nuevos problemas y la pared de la conservaci\u00f3n del puesto de trabajo tradicional\u201d. Las clases trabajadoras, en su opini\u00f3n, estaban pues ante problemas muy serios, muy nuevos, tambi\u00e9n en este caso, \u201cporque, por ejemplo, en este caso, ese grupo, ese sector de la clase obrera es claro que prefiri\u00f3 su alto salario y su coche y su nevera a su salud. Fen\u00f3meno que en otras \u00e9pocas no se produc\u00eda as\u00ed. En otras \u00e9pocas se produc\u00edan situaciones de mucha mayor esclavitud. Y requiere, por tanto, en esta \u00e9poca una elaboraci\u00f3n bastante cuidadosa de los problemas sindicales. Hay que hacer un balance en ese sentido\u201d.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n conflictiva, de mala y conservadora reacci\u00f3n ante las nuevas situaciones, no era s\u00f3lo aplicable a la sociedad alemana. Aludi\u00f3 entonces Sacrist\u00e1n a un posible ejemplo extra\u00eddo de nuestro pa\u00eds: \u201cNosotros somos, por ejemplo, grandes productores de aluminio, desproporcionadamente para nuestra entidad estatal. \u00bfC\u00f3mo es que producimos tanto aluminio un pa\u00eds de 36 millones de habitantes? Posiblemente porque es demasiado malo para los pa\u00edses adelantados. Entonces prefieren que intoxiquemos a nuestros obreros que intoxicar a los de ellos. Pero si ahora se plantea esa cuesti\u00f3n en serio, desde un punto de vista moderno, de acuerdo con la problem\u00e1tica de pol\u00edtica ecol\u00f3gica correcta y se dice \u201ceso hay que reducirlo\u201d, ya ver\u00edamos como reaccionar\u00eda, si no est\u00e1 suficientemente preparada por una propaganda, por un trabajo adecuado, la clase obrera del sector\u201d. Hab\u00eda, por tanto, problemas nuevos, en su opini\u00f3n, no todo se reduc\u00eda a la verdad, con la que coincid\u00eda, de que la soluci\u00f3n de estos problemas fuera protagonizada por la clase obrera industrial y por otras capas trabajadoras. \u00c9ste no era, finalizaba Sacrist\u00e1n, el punto esencial de la discusi\u00f3n.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>V. Proyecto de \u201cL\u00edneas program\u00e1ticas de la federaci\u00f3n Ense\u00f1anza de CC.OO\u201d. Enmiendas y texto program\u00e1tico<b>. <\/b><\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se reproduce aqu\u00ed el proyecto de l\u00edneas program\u00e1ticas de la Federaci\u00f3n de ense\u00f1anza de CC.OO. Doy cuenta de algunas de las enmiendas que se plantearon al proyecto durante el proceso de discusi\u00f3n sindical y finalmente se da el texto program\u00e1tico definitivo. No conozco la fecha exacta del texto de Sacrist\u00e1n, pero debi\u00f3 ser a lo largo de 1977, sin poder precisar m\u00e1s.<\/p>\n<p>Este proyecto es una propuesta que la Comisi\u00f3n de Programa constituida en la segunda reuni\u00f3n preparatoria del sindicato presenta a la asamblea para su discusi\u00f3n, correcci\u00f3n y eventual aprobaci\u00f3n, y para que el sindicato lo presente en su d\u00eda a la Federaci\u00f3n de Ense\u00f1anza de la CONC como trabajo orientador del programa federal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>I. GENERALIDADES.<\/u><\/p>\n<p>1. Las Comisiones Obreras, al constituirse en confederaci\u00f3n sindical, han conservado la naturaleza sociopol\u00edtica del movimiento que han sido y siguen siendo desde su nacimiento bajo la tiran\u00eda franquista contra la cual constituyeron la principal resistencia desde principios de los a\u00f1os 1960. Las Comisiones Obreras son hoy un sindicato sociopol\u00edtico que sit\u00faa la defensa y la mejora de las condiciones de vida y realizaci\u00f3n de los trabajadores en el marco de una transformaci\u00f3n socialista de la sociedad. Por esa raz\u00f3n el sindicato de ense\u00f1anza de la CONC no puede prescindir de situar su actividad en una visi\u00f3n general de los problemas educativos.<\/p>\n<p>2. Por lo dem\u00e1s, la mala situaci\u00f3n de la ense\u00f1anza en Catalu\u00f1a (en algunos aspectos, m\u00e1s grave, incluso, que en Espa\u00f1a en general), impone inevitablemente, antes de cualquier otra consideraci\u00f3n, la de la crisis de las instituciones educativas. Esa crisis se presenta en casi todos los pa\u00edses capitalistas, pero est\u00e1 agravada en Espa\u00f1a, y acusadamente en Catalunya, por circunstancias espec\u00edficas, como, por ejemplo, la degradaci\u00f3n del estado burgu\u00e9s espa\u00f1ol que se traduce en la excepcional importancia de la ense\u00f1anza privada, o la opresi\u00f3n de las culturas nacionales y de sus lenguas.<\/p>\n<p>La agravaci\u00f3n de la crisis de la ense\u00f1anza entre nosotros es resultado, primero, del dominio de una clases sociales que durante siglos actuaron por debajo de las posibilidades que realizaron clases an\u00e1logas de otros estados (el capitalismo espa\u00f1ol no ha llegado siquiera a construir la escuela burguesa positivista cl\u00e1sica del siglo XIX); y, luego, durante cuatro d\u00e9cadas de dictadura armada del gran capital que, tras destruir los conatos republicanos de una ense\u00f1anza burguesa progresiva -destrucci\u00f3n particularmente catastr\u00f3fica en las grandes ciudades del estado, y sobre todo en las capitales de las nacionalidades, como Barcelona-, ha implantado un sistema educativo discriminatorio contra las clases explotadas, opresor de las culturas nacionales, oscurantista en sus contenidos y regresivamente privatista en su institucionalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ha bastado el simple cambio econ\u00f3mico cuantitativo de los a\u00f1os 60 para que ese aparato de ense\u00f1anza mostrara que no cumple adecuadamente ni siquiera su funci\u00f3n m\u00e1s elemental en la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo. La consiguiente manifestaci\u00f3n de la crisis abarca un abigarrado y conocido cuadro de s\u00edntomas que no es necesario describir un vez m\u00e1s aqu\u00ed.<\/p>\n<p>3. Las CC.OO ven la ense\u00f1anza (en el sentido de parte institucional del proceso educativo) como servicio social a la constante reproducci\u00f3n de la vida humana y rechazan su construcci\u00f3n como mero instrumento de la reproducci\u00f3n econ\u00f3mica de la fuerza de trabajo mutilada y parcial que es caracter\u00edstica de la cultura capitalista y funcional a ella; tambi\u00e9n rechazan la organizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza como canal ideol\u00f3gico de perpetuaci\u00f3n del dominio de las clases poseedoras de la riqueza social y detentadoras del poder del estado.<\/p>\n<p>4. Consiguientemente, las CC.OO. ven a los trabajadores de la ense\u00f1anza no como productores de la mayor explotabilidad de la fuerza de trabajo y transmisores de la cultura de dominio, sino como agentes de comunidad en otra sociedad m\u00e1s justa. Ellos han de facilitar la solidaridad y la comunidad de los individuos en la producci\u00f3n y el descanso cotidianos, y tambi\u00e9n con las generaciones pasadas (mediante la transmisi\u00f3n de su legado) y las futuras (despertando la comprensi\u00f3n de la responsabilidad del presente para con ellas).<\/p>\n<p>5. Con ese horizonte act\u00faa el sindicato de la ense\u00f1anza de la CONC, en una realidad social incompatible con el mismo. En esa realidad se trata de trabajar, sin suponer realizable hoy lo que no es posible sin un cambio social radical, pero sin suponer tampoco que la sociedad o sus instituciones vayan a cambiar por s\u00ed mismas, sin la lucha de las clases antag\u00f3nicamente contrapuestas. Los siguientes puntos program\u00e1ticos son orientaci\u00f3n para una lucha, probablemente larga, de transformaci\u00f3n de las instituciones educativas en el marco de una transformaci\u00f3n b\u00e1sica de la sociedad. En distintos grados de radicalidad o profundidad, cada uno de los puntos enunciados estar\u00e1 presente como objetivo a lo largo de todo el camino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>II. PUNTOS PARA UN PROGRAMA. <\/u><\/p>\n<p>1. Las CC. OO. aspiran a un sistema de ense\u00f1anza <i>igualitario, libre, democr\u00e1tico, p\u00fablico y din\u00e1micamente integrado en la sociedad.<\/i><\/p>\n<p>2. <i>Una ense\u00f1anza igualitaria<\/i> requiere ante todo <i>la gratuidad<\/i>, en un sentido veraz que no se limite a exenciones en realidad parciales y a menudo s\u00f3lo formales. En segundo lugar, la igualdad implica la organizaci\u00f3n en <i>tronco \u00fanico<\/i> de la ense\u00f1anza pre-profesional y una movilidad sin trabas entre los varias sectores del sistema. Por \u00faltimo, supone una <i>equivalencia social de los contenidos<\/i> de la ense\u00f1anza, aunque sin incurrir en uniformidades que violaran el derecho igual de las personas a cultivar su especificidad ling\u00fc\u00edstica, cultural, etc.<\/p>\n<p>Todas las realizaciones de la igualdad en la ense\u00f1anza implican dos presupuestos esenciales:<\/p>\n<p>Primero, que no haya discriminaci\u00f3n individual en el acceso a la ense\u00f1anza, que el acceso sea libre en todos los niveles. Ese supuesto acarrea la recusaci\u00f3n del <i>numerus claussus <\/i>y de requisitos burocr\u00e1ticos para cursar cualesquiera estudios: es s\u00f3lo el individuo el que ha de decidir si los cursa o no. Pero tambi\u00e9n implica, por otro lado, que el estudio realizado no predetermina la funci\u00f3n social del individuo.<\/p>\n<p>Segundo, que se anule en el acceso a la ense\u00f1anza y en su proceso el prejuicio, a\u00fan difundido, que discrimina entre los sexos, agudizando culturalmente los problemas de relaci\u00f3n entre ellos incluso cuando la ense\u00f1anza no los separa formalmente.<\/p>\n<p>3. <i>Una ense\u00f1anza en la libertad<\/i> requiere la defensa incondicional de los derechos del educando, especialmente del ni\u00f1o, y de los del trabajador de la ense\u00f1anza, a sus respectivas motivaciones culturales. Esto se cifra en la garant\u00eda de la <i>aconfesionalidad religiosa y filos\u00f3fica<\/i> del sistema de ense\u00f1anza. Ser\u00eda enga\u00f1oso creer que una instituci\u00f3n o un grupo de hombres puedan actuar sin una visi\u00f3n global que fundamente su pr\u00e1ctica; pero es razonable y realista exigir que no haya adoctrinamiento voluntario en ella. La <i>garant\u00eda<\/i> de la probable <i>pluralidad ideol\u00f3gica<\/i> de los sujetos de la ense\u00f1anza es una forma irrenunciable de combatir el riesgo de adoctrinamiento.<\/p>\n<p>As\u00ed mismo son condiciones de la ense\u00f1anza en la libertad <i>la configuraci\u00f3n antirrepresiva de las relaciones pedag\u00f3gicas y el car\u00e1cter cr\u00edtico del contenido<\/i> de la ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>4. <i>Una ense\u00f1anza democr\u00e1tica<\/i> es una ense\u00f1anza regida por el pueblo <i>tanto en la planificaci\u00f3n cuanto en la gesti\u00f3n<\/i>. Una y otra se articulan en tres grandes planos: la estatal, el del centro de ense\u00f1anza y el de las instancias intermedias, m\u00e1s o menos numerosas seg\u00fan la estructura del estado.<\/p>\n<p>En el plano estatal (legislaci\u00f3n, ejecutivo central) y en los planos intermedios (normativa de las nacionalidades, administraci\u00f3n local) la democracia en la ense\u00f1anza depende de la democratizaci\u00f3n del conjunto de la sociedad. La acci\u00f3n sindical desemboca aqu\u00ed, m\u00e1s visiblemente que en otros contextos, en la directamente pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En el plano de los centros de ense\u00f1anza una real democracia educativa muestra del modo m\u00e1s material su naturaleza de <i>autogesti\u00f3n,<\/i> disimulada en mayor o menor grado por la delegaci\u00f3n en las integraciones sociales m\u00e1s extensas. Para el sindicato de la ense\u00f1anza de la CONC la facultad decisoria ha de residir en la <i>asamblea de centro<\/i>, formada por los trabajadores del centro (ense\u00f1antes y no-ense\u00f1antes), los alumnos maduros para ella (que a partir de ciertas edad m\u00ednima son todos) y los padres de los alumnos, a trav\u00e9s de los cuales hay que conseguir la presencia en la asamblea de motivaciones e intereses generales del \u00e1rea servida por el centro.<\/p>\n<p>5. <i>Una ense\u00f1anza p\u00fablica<\/i> es el \u00fanico marco institucional adecuado para realizar los valores enunciados: s\u00f3lo una instituci\u00f3n<b> <\/b>p\u00fablica, propiedad y expresi\u00f3n de<\/p>\n<p>todo el pueblo, puede ser realmente igualitaria; s\u00f3lo si se da en ella, con igualdad de derechos, toda la pluralidad ideal y cultural de la sociedad puede ser la ense\u00f1anza realmente aconfesional, espiritualmente libre; s\u00f3lo si verdaderamente es del pueblo puede ser democr\u00e1tica en su planificaci\u00f3n y en su gesti\u00f3n. El car\u00e1cter p\u00fablico de la ense\u00f1anza es una condici\u00f3n de su libertad, su igualitarismo y su democracia.<\/p>\n<p>\u201cP\u00fablica\u201d quiere decir del pueblo, no de la administraci\u00f3n. La naturaleza p\u00fablica del sistema de ense\u00f1anza no debe excluir el derecho de cualquier ciudadano o grupo de ciudadanos a fundar sus propias escuelas. El estado, supuestos ciertos requisitos t\u00e9cnicos, no debe rechazar y discriminar los resultados profesionales, cient\u00edficos y culturales de esas ense\u00f1anzas privadas.<\/p>\n<p>La publicidad de la ense\u00f1anza, ya en esta misma sociedad, no es una cuesti\u00f3n de monopolio, sino de oferta p\u00fablica suficiente: se trata de <i>garantizar la posibilidad<\/i> de que todo ciudadano acceda a una ense\u00f1anza igualitaria, libre y democr\u00e1tica, o sea, p\u00fablica. Ning\u00fan medio p\u00fablico de financiaci\u00f3n debe destinarse a la ense\u00f1anza privada. Los principales centros de \u00e9stos son, por lo dem\u00e1s, propiedad y servicio de las clases explotadoras, las cuales no necesitan ayuda alguna para mantenerse en posiciones de privilegio en todos los aspectos de la vida (Ver Ap\u00e9ndice).<\/p>\n<p>6. <i>Una ense\u00f1anza din\u00e1micamente integrada en la sociedad<\/i> debe responder adecuadamente a los problemas de la producci\u00f3n y vincularse al medio cultural. La ense\u00f1anza debe cultivar y difundir los conocimientos pertinentes a la producci\u00f3n caracter\u00edstica del medio social en que se desenvuelve, e intervenir eficazmente en la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo adecuada.<\/p>\n<p>Pero esa funci\u00f3n b\u00e1sica es parcial, y ha de articularse en la tarea general de servicio a la reproducci\u00f3n global de la vida humana, en el sentido de promover su mayor enriquecimiento posible. Por esta raz\u00f3n las dos importantes cuestiones de la <i>relaci\u00f3n entre educaci\u00f3n e investigaci\u00f3n<\/i>, y de la aportaci\u00f3n del sistema de ense\u00f1anza a la <i>formaci\u00f3n permanente<\/i> de los ciudadanos se han de plantear y resolver desde el punto de vista del enriquecimiento global de los individuos: enriquecimiento en bienes f\u00edsicos, y tambi\u00e9n y cada vez m\u00e1s en posibilidades culturales, en libertad. Consiguientemente el papel de la investigaci\u00f3n en la ense\u00f1anza y en relaci\u00f3n con la ense\u00f1anza, la formaci\u00f3n permanente y, en general, la integraci\u00f3n del sistema de ense\u00f1anza en la base productiva de la sociedad no han de estar determinadas exclusivamente por las necesidades del aparato de producci\u00f3n de bienes f\u00edsicos individualizados, sino por las de la reproducci\u00f3n del conjunto de las fuerzas productivas, en primer lugar de las cuales est\u00e1 la creatividad del ser humano. Los s\u00edntomas de crisis general del modo de producci\u00f3n capitalista, de sus valores y de la civilizaci\u00f3n fundada en aqu\u00e9l y articulada en \u00e9stos (s\u00edntomas que perciben cada vez m\u00e1s personas y fuerzas pol\u00edticas), dan a esta reivindicaci\u00f3n un sentido concreto.<\/p>\n<p>La principal tarea de vinculaci\u00f3n de la ense\u00f1anza al medio cultural es en Catalu\u00f1a la <i>catalanizaci\u00f3n<\/i> de la escuela y las dem\u00e1s instituciones de ense\u00f1anza, desnacionalizadas desp\u00f3ticamente por el fascismo.<\/p>\n<p>La integraci\u00f3n de los inmigrantes en el sistema de ense\u00f1anza catal\u00e1n debe conseguirse sin incurrir, respecto de ellos, en un intento de etnocidio semejante al sufrido por la naci\u00f3n catalana bajo el r\u00e9gimen franquista.<\/p>\n<p>Un medio eficaz de vinculaci\u00f3n de la ense\u00f1anza al medio social es la utilizaci\u00f3n corriente de las instalaciones escolares para actividades sociales de la zona servida, durante horas en las que esa utilizaci\u00f3n no obstaculice la funci\u00f3n elemental de la ense\u00f1anza. La m\u00e1s obvia de esas utilizaciones es el aprovechamiento de los locales y otros medios del sistema de ense\u00f1anza para la educaci\u00f3n religiosa, filos\u00f3fica, etc. de grupos particulares pertenecientes a la comunidad servida por el centro.<\/p>\n<p>Las CC.OO. no ven la presente sociedad como un hecho inmutable, sino que, por el contrario, la consideran cambiante y act\u00faan en el sentido de su transformaci\u00f3n socialista. Para CC.OO. la integraci\u00f3n del sistema de ense\u00f1anza en la sociedad tiene, consiguientemente, una perspectiva revolucionaria. As\u00ed, por ejemplo, la adecuaci\u00f3n de la ense\u00f1anza a la realidad de la producci\u00f3n implica el rechazo de la ense\u00f1anza mandarinesca, productora de letrados, que recibe la juventud de las clases altas y, por inercia generalizadora del sistema, incluso una parte considerable de las clases trabajadoras. Frente a ella el sindicato de la ense\u00f1anza de la CONC propone la presencia del trabajo manual en el sistema mismo de la ense\u00f1anza, no s\u00f3lo en el proceso educativo global del individuo. Pero dicha presencia se ha de instituir no en el sentido exclusivo de la producci\u00f3n del momento, sino tambi\u00e9n y fundamentalmente como preparaci\u00f3n cultural de un estado social de abolici\u00f3n de la divisi\u00f3n fija de los trabajadores en trabajadores manuales y trabajadores intelectuales.<\/p>\n<p>As\u00ed tambi\u00e9n la atenci\u00f3n del sistema de ense\u00f1anza a las peculiaridades biol\u00f3gicas, econ\u00f3micas, sociales y culturales del medio local debe subordinarse a la promoci\u00f3n de la conciencia de la universalidad de la cultura, y ha de evitar en\u00e9rgicamente la fijaci\u00f3n de mentalidades y subculturas cerradas rurales, provincianas, suburbanas o producto de la vaciedad cosmopolita de las enfermizas grandes ciudades modernas; en suma: ha de evitar las formas y antiguas y nuevas de idiotismo.<\/p>\n<p>7. <i>Sobre la financiaci\u00f3n de la ense\u00f1anza<\/i>. Incluso desde el punto de vista de las necesidades del sistema educativo tal como hoy existe es insuficiente la financiaci\u00f3n p\u00fablica actual. La abolici\u00f3n de las subvenciones a las empresas no p\u00fablicas puede facilitar el camino hacia la necesaria financiaci\u00f3n total de la ense\u00f1anza por v\u00eda p\u00fablica. Pero la necesidad de expansionar el sistema, de transformarlo en busca de una elevaci\u00f3n de calidad es ya imprescindible, junto con la necesidad de instaurar un proceso eficaz de formaci\u00f3n permanente para toda la poblaci\u00f3n (y con especial urgencia para los trabajadores de la ense\u00f1anza), evidencian que hay que proponerse una ampliaci\u00f3n sin precedentes de la asignaci\u00f3n de recursos a la ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>El gran aumento necesario de las inversiones en ense\u00f1anza no se puede conseguir, al menos en un futuro inmediato, sin la disminuci\u00f3n de otros gastos sociales. El sindicato de ense\u00f1anza de CC.OO. sostiene que los gastos que han de ser ante todo disminuidos en favor de la ense\u00f1anza son los que financian los superbeneficios que obtienen las grandes compa\u00f1\u00edas en una civilizaci\u00f3n de despilfarro individualista (ejemplos destacados en este cap\u00edtulo son las gigantescas inversiones al servicio directo o indirecto de las grandes compa\u00f1\u00edas el\u00e9ctricas y automovil\u00edsticas), y los que sostienen unos aparatos represivos de dimensiones fascistas.<\/p>\n<p>8. <i>Sobre los trabajadores de la ense\u00f1anza<\/i>. El sistema de ense\u00f1anza emplea a numerosos trabajadores en una variedad de tareas necesarias, cada una a su manera, para la funci\u00f3n educadora. La sociedad en que vivimos y la repercusi\u00f3n de su funcionamiento y de sus valores en la ense\u00f1anza construyen situaciones de privilegio y de explotaci\u00f3n, de dominio y opresi\u00f3n, y tensiones de varia gravedad entre los trabajadores del sistema. El sindicato de la ense\u00f1anza de CC.OO. comprende que es imposible laborar por la superaci\u00f3n de ese estado de cosas sin insertarse en la lucha de clases activa en toda la sociedad y tambi\u00e9n sin oponerse a las posiciones de privilegio y dominio ocupadas por grupos de personas en el mismo sistema de ense\u00f1anza. Ese rechazo es adem\u00e1s necesario porque la estructura de privilegio y dominio, unida a la rigidez burocr\u00e1tica de la administraci\u00f3n, favorece la corrupci\u00f3n en la ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>Los criterios de igualitarismo, libertad, democracia, publicidad e integraci\u00f3n social sostenidos para el conjunto del sistema de ense\u00f1anza tienen su aplicaci\u00f3n espec\u00edfica para los que trabajan en \u00e9l.<\/p>\n<p>Los ense\u00f1antes tienen titulaciones muy diversas. Cosa an\u00e1loga ocurre con los trabajadores de la ense\u00f1anza que desempe\u00f1an funciones no docentes. Sin perjuicio de reconocer en esa <i>diversidad de titulaci\u00f3n<\/i>, aunque aspirando a que ella implique menos diferencias de oportunidades de formaci\u00f3n que hoy d\u00eda, el sindicato de ense\u00f1anza de CC.OO sostiene la conveniencia de dotar a todos los trabajadores de la ense\u00f1anza de un <i>estatuto \u00fanico<\/i> de naturaleza laboral que estatuya los mismos derechos y deberes de que es sujeto cualquier trabajador. Para los trabajadores contratados en la ense\u00f1anza, ese estatuto ha de formalizarse en un <i>contrato laboral<\/i>. Los abusivos contratos administrativos bajo cuyas condiciones han tenido que actuar numerosos trabajadores de la ense\u00f1anza, a menudo durante muchos a\u00f1os, tienen que desaparecer sin dilaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El estatuto \u00fanico debe rectificar las desmesuradas desigualdades retributivas que existen en la ense\u00f1anza, sobre la base del principio: a trabajo igual, salario igual.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de si los trabajadores de la ense\u00f1anza, como los de cualquier servicio p\u00fablico, son o no funcionarios en cualquier supuesto es un problema jur\u00eddico interesante, pero cuya soluci\u00f3n cient\u00edfica o jurisprudencial no afecta al prop\u00f3sito del sindicato de ense\u00f1anza de CC.OO, que es <i>la extinci\u00f3n de los cuerpos burocr\u00e1ticos<\/i> de trabajadores de la ense\u00f1anza asentados vitaliciamente en un empleo. La extinci\u00f3n de los cuerpos burocr\u00e1ticos se entiende con respeto de todos los derechos adquiridos por sus miembros.<\/p>\n<p>La perspectiva de extinci\u00f3n de los cuerpos burocr\u00e1ticos obliga a plantear de un modo general el problema del acceso a los empleos de trabajador de la ense\u00f1anza. El sistema de oposiciones signific\u00f3 en la \u00e9poca de su implantaci\u00f3n una promesa (en Espa\u00f1a poco fiable desde el principio, por la forma degradada en que se presenta aqu\u00ed<\/p>\n<p>el estado burgu\u00e9s) de modernizaci\u00f3n regeneradora de la administraci\u00f3n y los servicios p\u00fablicos en general, en el marco de la funci\u00f3n ilustrada del estado antifeudal, capitalista. Pero hoy el sentido de las oposiciones ha cambiado sustancialmente, como lo sugiere la extendida resistencia que provoca en muchos ense\u00f1antes, sobre todo en las zonas m\u00e1s industrializadas y densamente pobladas del pa\u00eds. En primer lugar, la principal excelencia abstracta del sistema de oposiciones, la confianza en la objetividad o el automatismo de ciertos mecanismos administrativos, ha quedado muy en entredicho al convertir la tiran\u00eda franquista ese sistema en un procedimiento de discriminaci\u00f3n y represi\u00f3n ideol\u00f3gicas. Esta funci\u00f3n represiva del sistema de oposiciones se ha ejercido con eficacia varia en los distintos sectores de la ense\u00f1anza. Algunos han sufrido relativamente poco de ella, pero otros, principalmente la ense\u00f1anza superior, han recibido da\u00f1os dif\u00edcilmente reparables, al sumarse a la represividad ideol\u00f3gica de los tribunales de oposiciones el corruptor forcejeo de intereses de los grupos de catedr\u00e1ticos entrelazados con la administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En segundo lugar, el sistema de oposiciones ha resultado poco compatible con aspiraciones sociales nuevas o que, siendo conocidas desde antiguo, cobran en estos tiempos una vitalidad renovada. Se trata principalmente de la aspiraci\u00f3n a una organizaci\u00f3n democr\u00e1tica de la ense\u00f1anza con el m\u00e1ximo desarrollo posible de formas autogestionarias y de la voluntad de que el sistema de ense\u00f1anza est\u00e9 integrado en su medio social y cultural. Ambos criterios indican que el acceso de los aspirantes a los empleos en la ense\u00f1anza debe ser resuelto por el organismo decisorio de los centros, que es <i>la asamblea<\/i>. Los actos por medio de los cuales se decida la contrataci\u00f3n de trabajadores en la ense\u00f1anza ha de ser <i>actos p\u00fablicos basados en una normativa de alcance estatal<\/i> que permita a los aspirantes contratados el <i>recurso a la magistratura laboral.<\/i><\/p>\n<p><b> <\/b>Muy en contra de lo que actualmente ocurre, el trabajo de todos los empleados en la ense\u00f1anza tiene que ser objeto de una <i>valoraci\u00f3n cr\u00edtica continuada<\/i> ejercida por la <i>asamblea de centro<\/i>. La naturaleza laboral del v\u00ednculo entre el trabajador y el centro permite rechazar el car\u00e1cter vitalicio de los empleos, en especial de los docentes, sin provocar con ello situaciones de indefensi\u00f3n y desamparo del trabajador (como las que se producen bajo el presente r\u00e9gimen administrativo) en el caso de que alguna fase de la valoraci\u00f3n continuada ponga de manifiesto que la persona ha dejado de ser adecuada para la funci\u00f3n que ejerce. Adem\u00e1s de los derechos se\u00f1alados por la legislaci\u00f3n laboral para estos casos (derechos por cuya ampliaci\u00f3n lucha la CONC), las normas generales que regulen la ense\u00f1anza habr\u00e1n de estatuir una espec\u00edfica <i>movilidad<\/i> de los trabajadores dentro del sistema mismo, de tal modo que en la hip\u00f3tesis considerada el trabajador que deba dejar de desempe\u00f1ar una determinada funci\u00f3n pueda pasar a encargarse de otra en la ense\u00f1anza misma, con precedencia (si las dem\u00e1s circunstancias son iguales) respecto de aspirantes todav\u00eda ajenos a las instituciones educativas. La movilidad de que se trata en este p\u00e1rrafo abarca por igual y conjuntamente los empleos docentes y no docentes. Uno de sus sentidos, y no el \u00faltimo, ser\u00e1 la erosi\u00f3n de los prejuicios elitistas en la diferenciaci\u00f3n entre empleos dentro del sistema de ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>La <i>formaci\u00f3n permanente<\/i> es una necesidad particularmente aguda de los trabajadores de la ense\u00f1anza. Su generalizaci\u00f3n facilita la problem\u00e1tica aqu\u00ed tratada.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, la posibilidad de hacer uso voluntario de la movilidad espec\u00edfica entre los empleos de la ense\u00f1anza y la fijaci\u00f3n de una edad adecuada de jubilaci\u00f3n voluntaria de todo trabajador de la ense\u00f1anza pueden completar esas l\u00edneas de actuaci\u00f3n. De acuerdo con una opini\u00f3n repetidamente expresada por profesores de EGB, el sindicato de ense\u00f1anza de CC.OO. propone fijar provisionalmente en los 60 a\u00f1os la edad de jubilaci\u00f3n voluntaria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>III. A P \u00c9 N D I C E .<\/u><\/p>\n<p>Los problemas m\u00e1s agudos causados en la ense\u00f1anza por el r\u00e9gimen franquista requieren unas soluciones de emergencia que no siempre coincidir\u00e1n con la organizaci\u00f3n duradera y m\u00e1s justa cuyas l\u00edneas generales se proponen en el programa que antecede. Las soluciones urgentes que se adopten para corregir las injusticias m\u00e1s clamorosas y para asegurar el funcionamiento del sistema de ense\u00f1anza deben responder a los siguientes criterios:<\/p>\n<p>1. <i>Reconocimiento de los derechos adquiridos en el trabajo<\/i>. Esto implica el reconocimiento del derecho a su empleo de los numerosos interinos (ense\u00f1antes y no ense\u00f1antes), no numerarios e incluso no titulados, que durante a\u00f1os han desempe\u00f1ado una funci\u00f3n en el sistema de ense\u00f1anza, sin que el poder se refiriera durante todo ese tiempo a su presunta inadecuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. <i>Reconocimiento del derecho al trabajo de los que aspiran a practicarlo en la ense\u00f1anza<\/i>. La v\u00eda prevista en el presente programa para el acceso al trabajo en la ense\u00f1anza prev\u00e9 la defensa del aspirante no contratado. Pero el plano en el cual ha de resolverse primordialmente este problema, dada la grave insuficiencia de la ense\u00f1anza p\u00fablica en Catalu\u00f1a y Espa\u00f1a, es el de la asignaci\u00f3n de recursos.<\/p>\n<p>3. <i>Reconocimiento del derecho<\/i> de todo trabajador -y de todo ciudadano- a las prestaciones sociales establecidas por la ley para los que se encuentran bajo el r\u00e9gimen de contrato de trabajo. Para estos y para todos es urgente la elevaci\u00f3n de la cuant\u00eda de las prestaciones monetarias.<\/p>\n<p><b> <\/b>4. <i>Supresi\u00f3n inmediata de las subvenciones a las empresas privadas de ense\u00f1anza<\/i>. Las empresas que no puedan renunciar a la subvenci\u00f3n deben pasar a ser de propiedad p\u00fablica y seguir funcionando para evitar que disminuyan las plazas de ense\u00f1anza. Si el propietario de una empresa as\u00ed trabajaba \u00e9l mismo en la ense\u00f1anza, se le debe confirmar en el empleo que desempe\u00f1aba.<\/p>\n<p>El problema de inversiones en ense\u00f1anza debe tener entre sus primeros objetivos la sustituci\u00f3n material de las instalaciones y los locales de esos centros, en los numerosos casos en que son inadecuados, por otro adecuados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>N o t a<\/u> :<\/p>\n<p><b> <\/b>Las remisiones al estado en el texto de las presentes l\u00edneas program\u00e1ticas valen con independencia de la estructura estatal. En cualquier caso, \u201cestado\u201d se entiende en el sentido amplio que engloba todas las instancias de la administraci\u00f3n<\/p>\n<p>p\u00fablica, y no s\u00f3lo instituciones centrales o federales.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de la titularidad jur\u00eddica espec\u00edfica de la propiedad p\u00fablica de los centros de ense\u00f1anza ha de resolverse de acuerdo con los principios de organizaci\u00f3n del estado<\/p>\n<p><b> * <\/b><\/p>\n<p><b> <\/b>Este proyecto fue discutido en las organizaciones de ense\u00f1antes de CC.OO. (y n\u00facleos afines). Durante el proceso de discusi\u00f3n, fueron presentadas cuatro enmiendas y un anexo del sector de ense\u00f1anza a distancia. Recojo los fragmentos m\u00e1s importantes de estas propuestas de modificaciones:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>I. Enmienda A<\/u><\/p>\n<p><b> <\/b>Esta enmienda fue una propuesta de la <i>Comisi\u00f3n del Programa<\/i>, constituida en la segunda reuni\u00f3n preparatoria del Sindicato de Ense\u00f1anza. Se present\u00f3 en la Asamblea de ense\u00f1antes para su discusi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>I. <u>Raz\u00f3n de las CC.OO. de la Ense\u00f1anza.<\/u><\/p>\n<p>Propuso modificar el apartado <i>Generalidades <\/i>del proyecto con el siguiente texto alternativo. <i>No fue aceptada en el Congreso de la Federaci\u00f3n<\/i><b>.<\/b><\/p>\n<p>\u201c1. Las CC.OO., al constituirse en confederaci\u00f3n sindical, conservan la naturaleza sociopol\u00edtica del movimiento que fueron y que contin\u00faan siendo desde su nacimiento bajo el r\u00e9gimen franquista. Contra este r\u00e9gimen configuraron el principal foco de resistencia obrera, ya en los inicios de los a\u00f1os 60. Las CC.OO. son hoy un sindicato de clase que sit\u00faa la defensa y la mejora de las condiciones de vida y realizaci\u00f3n de los trabajadores dentro del marco de una transformaci\u00f3n socialista de la sociedad. Por esta raz\u00f3n el sindicato de ense\u00f1anza de la CONC centra su actividad en el an\u00e1lisis y la interpretaci\u00f3n de los problemas que en cada momento plantea la realidad educativa, con el objetivo de decidir de este modo las respuestas adecuadas y las l\u00edneas id\u00f3neas a seguir por parte de los trabajadores de la ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>2. Para CC.OO los trabajadores de la ense\u00f1anza no son de ninguna manera productores de la mayor explotabilidad de la fuerza de trabajo y transmisores de la cultura de clase dominante, sino que son agentes de comunidad en otra sociedad m\u00e1s justa. Ellos han de facilitar la solidaridad y la comunidad de los individuos en la producci\u00f3n y el reposo cotidianos. Los trabajadores de la ense\u00f1anza son el puente que interpreta el legado de la historia, en la realidad concreta de la actualidad presente.<\/p>\n<p>3. Delante de las condiciones de represi\u00f3n y explotaci\u00f3n que una sociedad capitalista impone en los m\u00e9todos, finalidades, contenidos y sujetos de la Ense\u00f1anza, el sindicato de la CONC considera imprescindible abrir un an\u00e1lisis en torno de las siguientes cuestiones:<\/p>\n<p>a) Significaci\u00f3n y funci\u00f3n de la ense\u00f1anza en el seno de la sociedad.<\/p>\n<p>b) Funci\u00f3n que la ense\u00f1anza est\u00e1 cumpliendo en el marco sociopol\u00edtico en el que ahora se desarrolla.<\/p>\n<p>c) Utilizaci\u00f3n que la sociedad capitalista hace de los trabajadores que dentro de ella desarrollan su fuerza de trabajo.<\/p>\n<p>d) Cu\u00e1les son los m\u00e9todos para que el trabajador de la ense\u00f1anza recupere su entidad desalienada.<\/p>\n<p>La crisis del aparato educativo, patente en todo el estado Espa\u00f1ol, cobra una especial virulencia en el contexto concreto de Catalunya que ha visto sistem\u00e1ticamente postergada, cuando no negada, su cultura, bloqueada cualquier posibilidad de manifestaci\u00f3n de su peculiaridad y obstaculizada la organizaci\u00f3n de su ense\u00f1anza\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>II. <u>Propuesta para el apartado II: \u201cPuntos para un Programa\u201d<\/u>.<\/p>\n<p>Tampoco fue aceptada en el pleno de la Federaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b> \u201c<\/b>Las CC.OO. aspiran a un sistema de ense\u00f1anza <i>igualitario<\/i> como condici\u00f3n indispensable para que la libertad y la solidaridad, propias de la sociedad socialista que propugnan, puedan ser un hecho. A partir de esta igualdad CC.OO. propugna unas instituciones educativas <i>democr\u00e1ticas, p\u00fablicas y din\u00e1micamente integradas en los valores culturales de la sociedad<\/i><b>.<\/b><\/p>\n<p>1. <i>Igualitario<\/i>. Nada m\u00e1s es posible plantearse una ense\u00f1anza igualitaria a partir de alcanzar una conquistas de clase que pasan por:<\/p>\n<p>a) El establecimiento de un estado democr\u00e1tico que elimine los antagonismos entre las clases.<\/p>\n<p>b) La posibilidad, a partir de aqu\u00ed, de un desarrollo de las capacidades del individuo.<\/p>\n<p>c) La oferta, por parte del Estado, de opciones de acceso a los niveles de ense\u00f1anza -como a discente o como trabajador de la ense\u00f1anza- que en cada momento necesite la sociedad.<\/p>\n<p>\u00danicamente las necesidades sociales previstas por la planificaci\u00f3n del Estado de los trabajadores ser\u00e1 un criterio de diversificaci\u00f3n de funciones. Y esto porque las trabas econ\u00f3micas e ideol\u00f3gicas habr\u00e1n de ser suprimidas.<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza as\u00ed establecida ser\u00e1 gratuita y no establecer\u00e1 ninguna discriminaci\u00f3n ideol\u00f3gica ni impondr\u00e1 la separaci\u00f3n o discriminaci\u00f3n entre personas de uno y otro sexo a ninguno de sus niveles: discentes o trabajadores de la ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>2. <i>Democr\u00e1tico<\/i>. Esto supone la eliminaci\u00f3n de jerarqu\u00edas dentro del aparato de la ense\u00f1anza. La ense\u00f1anza ha de ser un instrumento democratizador en la medida que capacite y posibilite a cada individuo para cumplir de forma \u00f3ptima su misi\u00f3n dentro de la sociedad. La existencia de diversas opciones de responsabilidad implica, juntamente con un mejor servicio social, el reconocimiento del derecho del individuo a su satisfacci\u00f3n personal.<\/p>\n<p>3. <i>P\u00fablico<\/i>. Para CC.OO. una ense\u00f1anza p\u00fablica es la que programa el Estado representante de la clase trabajadora, controlado y definido por ella.<\/p>\n<p>Dentro de la normativa general que el Estado programa, con el concurso de los t\u00e9cnicos de la ense\u00f1anza, se ha suponer la participaci\u00f3n directa de los inmediatamente interesados en la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p><i>Siendo la ense\u00f1anza un servicio p\u00fablico, garant\u00eda primera del progreso de la sociedad, ser\u00e1<\/i> -como se ha dicho- <i>necesariamente gratuito, estando su financiaci\u00f3n a cargo del Estado.<\/i><\/p>\n<p>4. <i>Din\u00e1micamente integrado en los valores culturales de la sociedad<\/i>. CC.OO reclama una ense\u00f1anza que se fundamente en el conocimiento e interpretaci\u00f3n de las realidades concretas dentro de las cuales se desarrolla. Los programas, tanto en metodolog\u00eda como en contenidos, ser\u00e1n la respuesta adecuada a las necesidades que plantee la sociedad concreta en sea llevado a t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>Rehabilitar la cultura catalana existente y dotarla de las mejores medios para una realizaci\u00f3n y extensi\u00f3n \u00f3ptimas no implica de ninguna manera el menosprecio de otras culturas que el fen\u00f3meno social de la emigraci\u00f3n hace coexistir con la cultura aut\u00f3ctona. El Estado tendr\u00e1 que garantizar el pleno desarrollo de las diferentes opciones culturales\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>II. Enmienda B.<\/u><\/p>\n<p>Selecciono los puntos siguientes de esta propuesta de modificaci\u00f3n:<b> <\/b><\/p>\n<p>1. <u>Apartado II.2., primer p\u00e1rrafo, \u201cUna ense\u00f1anza igualitaria\u201d<\/u>. Fue incorporada.<\/p>\n<p><b> \u201c<\/b>Creemos que se mezclan varias cuestiones. La equivalencia social de los contenidos ha de hacer referencia a la no-uniformidad del tronco \u00fanico en su \u00faltima parte principalmente. La referencia a la especificidad ling\u00fc\u00edstica, cultural, etc., tendr\u00eda que ir en el punto II.4. (ense\u00f1anza democr\u00e1tica). Ser\u00eda necesario explicar mejor este p\u00e1rrafo. Redacci\u00f3n propuesta<b>:<\/b><\/p>\n<p><b> <\/b>\u201c<i>Una ense\u00f1anza igualitaria<\/i> demanda antes que nada la gratuidad, en sentido verdadero, que no se limite a exenciones de hecho parciales y a menudo nada m\u00e1s formales. En segundo lugar, la igualdad implica la organizaci\u00f3n en un <i>tronco com\u00fan<\/i> de la ense\u00f1anza obligatoria, incluida la preparaci\u00f3n pre-profesional y una <i>movilidad<\/i> sin trabas entre los diversos sectores del sistema. Las ense\u00f1anzas de este tronco com\u00fan tendr\u00edan que tender a superar la actual divisi\u00f3n entre una formaci\u00f3n abstracta y te\u00f3rica (bachillerato) y una formaci\u00f3n pr\u00e1ctica y aplicada con una orientaci\u00f3n adiestrativa (formaci\u00f3n profesional), sin caer otra vez en una ense\u00f1anza desvinculada de la pr\u00e1ctica y vac\u00eda de todo tipo de profesionalidad. La programaci\u00f3n no tendr\u00eda que ser r\u00edgida ni uniforme para todos. Lo que es necesario es garantizar <i>la equivalencia social de los contenidos<\/i>, evitando que la adaptaci\u00f3n a las particularidades socioecon\u00f3micas del medio i\/o de las preferencias del alumno se transforme en hecho socialmente diferenciador. En tercer lugar, la igualdad exige ofrecer una escolarizaci\u00f3n previa al per\u00edodo obligatorio para todo el mundo, para evitar entrar en la escuela habiendo perdido toda posibilidad de seguir. En cuarto lugar, una ense\u00f1anza igualitaria ha de fundamentarse en una pedagog\u00eda del \u00e9xito y no del fracaso, no identificando mec\u00e1nicamente edad cronol\u00f3gica con proceso de maduraci\u00f3n y partiendo de una constante estimulaci\u00f3n del alumno\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b> <\/b>2.<u> A\u00f1adir al final de todo el punto II.2., y como punto y seguido<\/u>:<\/p>\n<p><b> \u201c<\/b>La pr\u00e1ctica educativa ha de luchar para superar la diferenciaci\u00f3n de papeles entre hombres y mujeres, y los conceptos de masculinidad y feminidad que les est\u00e1n asociados\u201d. No fue incorporada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b> <\/b><u>3. Apartado II.6., \u201cUna ense\u00f1anza din\u00e1micamente integrada en la sociedad\u201d <\/u><\/p>\n<p><b> <\/b>No estamos de acuerdo con algunas de las cosas de este apartado. Proponemos la desaparici\u00f3n del p\u00e1rrafo que empieza con \u201cLa integraci\u00f3n de los inmigrantes&#8230;\u201d por otro que diga: <b>\u201c<\/b>Esta catalanizaci\u00f3n se ha de entender b\u00e1sicamente en el sentido de llenar la ense\u00f1anza de contenidos nacionales catalanes a todos los niveles y en todos los \u00e1mbitos. Dentro de estos contenidos nacionales es necesario incluir la problem\u00e1tica social y cultural que comporta la inmigraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La lengua catalana como elemento de primer orden integrante de esta nacionalidad, ha de ser utilizada en toda la ense\u00f1anza, y en los casos y situaciones en los que su utilizaci\u00f3n \u00edntegra como lengua vehicular de la ense\u00f1anza no sea factible, es necesario asegurar siempre, al menos, que ser\u00e1 aprendida por todo el alumnado hasta llegar a un buen dominio oral y escrito\u201d<\/p>\n<p><b> <\/b>No fue incorporada literalmente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b> <\/b><u>4. Apartado II.6, \u201cUna ense\u00f1anza din\u00e1micamente integrada en la sociedad\u201d<\/u><\/p>\n<p>1. \u201cAmpliar las posibles utilizaciones de los locales escolares (centro cultural, locales deportivos, formaci\u00f3n de adultos, etc.)<\/p>\n<p>Es necesario que exista un p\u00e1rrafo que defina en positivo la formaci\u00f3n permanente\u201d<\/p>\n<p><b> <\/b>Ambas ideas fueron recogidas en el texto program\u00e1tico<b>.<\/b><\/p>\n<p>2. A\u00f1adir al final del p\u00e1rrafo que acaba diciendo<b> <\/b>\u201cmanuales y trabajadores intelectuales\u201d lo siguiente \u201cEsto quiere decir tambi\u00e9n que no habr\u00e1 de subordinarse el trabajo a las necesidades de la producci\u00f3n capitalista\u201d<\/p>\n<p>No fue incorporada.<\/p>\n<p><b> <\/b>3<b>. <\/b>Sustituir totalmente el \u00faltimo p\u00e1rrafo por el siguiente<b>: <\/b>\u201cEs un objetivo primordial del sistema de ense\u00f1anza la promoci\u00f3n de la consciencia de la universalidad de la cultura y el desarrollo de la solidaridad internacional. Y de hecho se llegar\u00e1 a esos objetivos, si la atenci\u00f3n a las peculiaridades biol\u00f3gicas, econ\u00f3micas, sociales y culturales del medio local, nacional, estatal,&#8230;es el punto de partida que nos permite conocernos e ir descubriendo el papel de nuestra comunidad dentro de sectores m\u00e1s amplios. Por todo ello, es necesario evitar en\u00e9rgicamente la fijaci\u00f3n de mentalidades y subculturas cerradas rurales, provincianas, suburbanas o producto del vac\u00edo cosmopolita de las enfermizas megal\u00f3polis modernas\u201d<\/p>\n<p>Fue incorporada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>III. La enmienda C<\/u><\/p>\n<p>Esta enmienda ten\u00eda un car\u00e1cter fundamentalmente antisexista. Selecciono los pasos siguientes:<\/p>\n<p>\u201c1<u>. Enmienda al apartado II.2,<\/u> \u201cUna ense\u00f1anza igualitaria\u201d<\/p>\n<p>La realizaci\u00f3n de la igualdad en la ense\u00f1anza supone acabar con el sexismo de la instituci\u00f3n escolar y del conjunto de la sociedad.<\/p>\n<p>El sistema capitalista ha agudizado y profundizado la divisi\u00f3n de sexos de la que derivan discriminaciones importantes:<\/p>\n<p>&#8211; Los juegos infantiles reproducen la falsa divisi\u00f3n entre lo masculino (violencia, fuerza, t\u00e9cnica) y lo femenino (juegos que desarrollan la falsa feminidad, la \u201cdulzura\u201d,&#8230;)<\/p>\n<p>-Los libros de texto en cuyo contenido presentan un modelo de instituci\u00f3n familiar donde el papel masculino es dedicarse a las tareas sociales \u201cnobles\u201d mientras que la mujer, se\u00f1ora de casa cerrada en su hogar, se dedica al trabajo dom\u00e9stico y a la educaci\u00f3n de los hijos.<\/p>\n<p>-La divisi\u00f3n sexista entre los ense\u00f1antes (autoridad de los hombres, maternalismo y dulzura de las mujeres) configura una instituci\u00f3n escolar que reproduce el esquema burgu\u00e9s de la familia con los papeles espec\u00edficos del padre y de la madre. De esta visi\u00f3n sexista deriva la actitud \u201cnatural\u201d de las ni\u00f1as y ni\u00f1os de identificarse con uno o con otra.<\/p>\n<p>Una ense\u00f1anza completamente igualitaria tendr\u00e1 que acabar con el sexismo en la instituci\u00f3n escolar. Llevar a t\u00e9rmino estos objetivos supone previamente el fin de los papeles sexistas en el conjunto de la sociedad, sin que esta condici\u00f3n sea un pretexto para aplazar la necesaria lucha ideol\u00f3gicas contra el sexismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Reivindicaciones<\/u>:<\/p>\n<p>&#8211; Educaci\u00f3n mixta.<\/p>\n<p>&#8211; Abolici\u00f3n de las materias \u201cfemeninas\u201d<\/p>\n<p>&#8211; Abolici\u00f3n de las carreras \u201cfemeninas\u201d<\/p>\n<p>&#8211; Coeducaci\u00f3n a todos los niveles de la ense\u00f1anza y de las instituciones educativas\u201d<\/p>\n<p>Fue incorporada, con algunos matices, al texto definitivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b> <\/b><u>2. Enmienda al apartado II.8,\u201cLos trabajadores de la ense\u00f1anza<\/u><\/p>\n<p>\u201c Es necesario a\u00f1adir<b>:<\/b><\/p>\n<p><b> <\/b>\u201cLa situaci\u00f3n laboral de las mujeres en la ense\u00f1anza sufre una serie de discriminaciones espec\u00edficas: discriminaci\u00f3n de sueldos, promoci\u00f3n, discriminaci\u00f3n en el acceso al trabajo, desigualdades importantes en la formaci\u00f3n profesional.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito del trabajo se reproducen las discriminaciones a que est\u00e1n sometidas las mujeres en la sociedad. Por tanto, el sindicato de CC.OO de la Ense\u00f1anza asumir\u00e1 las reivindicaciones de los sectores (de trabajadores y trabajadoras) m\u00e1s discriminados, conjuntamente con las reivindicaciones generales. Vigilar\u00e1 particularmente por la realizaci\u00f3n de la igualdad de oportunidades para las mujeres trabajadores. Esto supone:<\/p>\n<p>&#8211; La lucha por la estabilidad laboral de las mujeres trabajadoras, las m\u00e1s afectadas por el paro (la facilidad de despedirlas se fundamenta en valores ideol\u00f3gicos sexistas que consideran el trabajo femenino como subsidiario)<\/p>\n<p>&#8211; La lucha por el derecho igualitario en el trabajo para la mujer, denunciando el prejuicio de su papel \u201cnatural\u201d de madre y esposa al hogar.<\/p>\n<p>&#8211; La extensi\u00f3n de los derechos femeninos laborales a los hombres. La posibilidad de baja por enfermedad de los hijos, que actualmente nada m\u00e1s es reconocida a la madre, ha de hacerse tambi\u00e9n extensiva al padre. Esto supone una infraestructura material que permita, tanto a los hombres como a las mujeres, integrarse plenamente al trabajo, a la vida social, a las luchas, al sindicato; el sindicato de CC.OO. de la Ense\u00f1anza luchar\u00e1 por equipamientos colectivos suficientes tanto en los barrios de las ciudades como en los municipios de zonas rurales (guarder\u00edas y colectivizaci\u00f3n de trabajos dom\u00e9sticos a cargo del estado y con personal mixto).<\/p>\n<p><b> <\/b>Fue incorporada con peque\u00f1as variantes<b> <\/b>(as\u00ed \u201ccapas\u201d en lugar de \u201csectores\u201d, por ejemplo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>3. <u>Enmienda general al proyecto de L\u00edneas Program\u00e1ticas:<\/u><\/p>\n<p>\u201cSiendo la gram\u00e1tica un medio m\u00e1s de reproducci\u00f3n de la ideolog\u00eda dominante, se propone que cada vez que aparezca en el texto la expresi\u00f3n \u201clos trabajadores\u201d se sustituya por \u201clos trabajadores y las trabajadoras\u201d; estos cambios se har\u00e1n extensivos a situaciones an\u00e1logas\u201d<\/p>\n<p>No fue recogida literalmente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>IV. Enmienda D.<\/u><\/p>\n<p><b> <\/b>De esta \u00faltima enmienda, selecciono los siguientes puntos:<\/p>\n<p>1. <u>Enmienda al apartado II.5. fusionado con el II.7; II.5. Una ense\u00f1anza p\u00fablica, II.7. Sobre la financiaci\u00f3n de la ense\u00f1anza.<\/u><\/p>\n<p>Se propone la sustituci\u00f3n del texto del Anteproyecto de L\u00edneas Program\u00e1ticas por el siguiente texto:<\/p>\n<p><b> \u201c<\/b>La ense\u00f1anza ha de ser considerada como un servicio p\u00fablico. Por tanto, su financiaci\u00f3n y control ha de estar en manos de los organismos p\u00fablicos. Las CC.OO defienden que la ense\u00f1anza <i>ha de dejar de ser una fuente de beneficios y un instrumento de control ideol\u00f3gico.<\/i><\/p>\n<p>Asimismo entendemos que la estructura ha de ser \u00fanica en todo lo que se refiere a la dotaci\u00f3n de infraestructura, material, planes de formaci\u00f3n, horario de trabajo y formaci\u00f3n de los trabajadores de la ense\u00f1anza. Creemos que la actuaci\u00f3n de la escuela en Catalunya (coexistencia de una escuela privada fuerte y especuladora con una escuela p\u00fablica minoritaria) no permite garantizar en absoluto la escolarizaci\u00f3n total y la gratuidad completa, y todav\u00eda menos el derecho elemental de los ni\u00f1os a recibir desde la infancia una formaci\u00f3n pluralista.<\/p>\n<p>Creemos que construir una nueva escuela p\u00fablica en Catalunya implica reconvertir todos los centros privados y estatales, que re\u00fanan las condiciones estructurales, para realizar una ense\u00f1anza adecuada, en centros p\u00fablicos, bas\u00e1ndose en una <i>expropiaci\u00f3n sin indemnizaciones <\/i>de los centros de los grandes empresarios, manteniendo el lugar de trabajo de los trabajadores de la ense\u00f1anza y de los equipos pedag\u00f3gicos por ellos configurados.<\/p>\n<p>As\u00ed tambi\u00e9n supone la canalizaci\u00f3n de importantes fuentes p\u00fablicas (recaptadas a trav\u00e9s de una <i>reforma fiscal radical<\/i> sobre las rentas del gran capital) hacia la construcci\u00f3n de nuevas plazas escolares para mitigar el d\u00e9ficit estructural existente y para cubrir las plazas de ni\u00f1os mal escolarizados, garantizando un lugar de trabajo o una reconversi\u00f3n profesional a los peque\u00f1os empresarios.<\/p>\n<p>En el terreno inmediato, las CC.OO denuncian y se oponen a la actual pol\u00edtica de subvenciones o a cualquier pol\u00edtica an\u00e1loga (conciertos) cuyo objetivo sea tan s\u00f3lo el mantenimiento del nivel de beneficios del empresario de la ense\u00f1anza y proponemos:<\/p>\n<p>&#8211; La supresi\u00f3n de las cuotas y que \u00e9stas pasen a cargo del estado.<\/p>\n<p>&#8211; La obertura de libros de cuentas en todos los centros, controlados por las asambleas y las centrales sindicales obreras.<\/p>\n<p>&#8211; La abolici\u00f3n de las permanencias y la integraci\u00f3n de \u00e9stas en el sueldo base.<\/p>\n<p>&#8211; El control de la subvenciones, mientras existan, por parte de las organizaciones de trabajadores de la ense\u00f1anza y de padres trabajadores, en la perspectiva de la reconversi\u00f3n de estos centros en centros p\u00fablicos\u201d.<\/p>\n<p>No fue incorporada.<\/p>\n<p>Se propuso un texto sobre el tema de la ense\u00f1anza a distancia que deb\u00eda figurar como anexo al programa de la Federaci\u00f3n<b>. <\/b>Selecciono el punto siguiente<b>: <\/b>\u201cNo podemos aceptar la ense\u00f1anza a distancia ni como \u00fanico sistema educativo ni como sustituto (ni mucho menos en edad escolar donde la ense\u00f1anza ha de ser p\u00fablica, gratuita y obligatoria). En todo caso, ha de ser un complemento de los estudios realizados, ya sea como ense\u00f1anza complementaria para adultos, ya como preparaci\u00f3n de ex\u00e1menes para la obtenci\u00f3n de t\u00edtulos profesionales o acad\u00e9micos, como ampliaci\u00f3n de la ense\u00f1anza general o como m\u00e9todo de ampliaci\u00f3n de la cultura personal; tambi\u00e9n puede servir para la formaci\u00f3n profesional permanente (cursos de perfeccionamiento o de ampliaci\u00f3n de conocimientos te\u00f3ricos) o para facilitar los estudios que se cursan en clases tutoriales o de tipo tradicional<b>.<\/b><\/p>\n<p><b> <\/b><u>Reivindicaciones de los trabajadores(as) de la Ense\u00f1anza a distancia:<\/u><\/p>\n<p>&#8211; Reconocimiento de las categor\u00edas adecuadas para cada lugar de trabajo<\/p>\n<p>&#8211; Jornada equiparada con las restantes de la ense\u00f1anza\u201d<\/p>\n<p><b> <\/b>El texto no fue incorporado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b> <\/b>El documento editado por la Federaci\u00f3 d\u00b4Ensenyament de las Comissions Obreres de Catalunya con el t\u00edtulo \u201cPrimer Congr\u00e9s. Documents i conclusions\u201d, junio de 1978, inclu\u00eda la siguiente explicaci\u00f3n: <b> <\/b>\u201cEstas l\u00edneas program\u00e1ticas que fueron presentadas como proyecto en la sesi\u00f3n constituyente del Sindicato de Ense\u00f1anza de Barcelona el 31 de marzo de 1977, han sido aprobadas en su forma actual por el 1er Congreso de la Federaci\u00f3n de Ense\u00f1anza de Catalunya y se presentan tambi\u00e9n como trabajo orientador del programa global de la C.O.N.C.\u201d<\/p>\n<p>El texto definitivo es, pues, resultado de la discusi\u00f3n del proyecto de programa que redact\u00f3 Sacrist\u00e1n. Se incluye aqu\u00ed en su versi\u00f3n definitiva. Para facilitar la lectura he se\u00f1alado los p\u00e1rrafos que introducen innovaciones respecto al proyecto de programa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>L\u00cdNEAS PROGRAMATICAS DE LA FEDERACI\u00d3N DE ENSE\u00d1ANAZA DE CC.OO.<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>I. Generalidades<\/u>.<\/p>\n<p>1. Las Comisiones Obreras, al constituirse en confederaci\u00f3n sindical, han conservado la naturaleza sociopol\u00edtica del movimiento que ha sido y siguen siendo desde su nacimiento bajo la tiran\u00eda franquista contra la cual constituyeron la principal resistencia desde principios de los a\u00f1os 1960. Las Comisiones Obreras son hoy un sindicato sociopol\u00edtico que sit\u00faa la defensa a la mejora de las condiciones de vida y realizaci\u00f3n de los trabajadores en el marco de una transformaci\u00f3n socialista de la sociedad. Por esa raz\u00f3n, el sindicato de ense\u00f1anza de la CONC no puede prescindir de situar su actividad en una visi\u00f3n general de los problemas educativos.<\/p>\n<p>2.<b> <\/b>Por lo dem\u00e1s, la mala situaci\u00f3n de la ense\u00f1anza en Catalunya (en algunos aspectos m\u00e1s grave, incluso, que en Espa\u00f1a en general), impone inevitablemente, antes de cualquier otra consideraci\u00f3n, la de la crisis de las instituciones educativas. Esa crisis se presenta en casi todos los pa\u00edses capitalistas, pero est\u00e1 agravada en Espa\u00f1a, y acusadamente en Catalunya, por circunstancias espec\u00edficas, como, por ejemplo, la degradaci\u00f3n del estado burgu\u00e9s espa\u00f1ol, que se traduce en la excepcional importancia de la ense\u00f1anza privada, o la opresi\u00f3n de las culturas nacionales y de sus lenguas.<\/p>\n<p>La agravaci\u00f3n de la crisis de la ense\u00f1anza entre nosotros es resultado, primero, del dominio de unas clases sociales que durante siglos actuaron por debajo de las posibilidades que realizaron clases an\u00e1logas de otros estados (el capitalismo espa\u00f1ol no ha llegado siquiera a construir la escuela burguesa positivista cl\u00e1sica del siglo XIX); y, luego, de cuatro d\u00e9cadas de dictadura armada del gran capital que, tras destruir los conatos republicanos de una ense\u00f1anza burguesa progresiva -destrucci\u00f3n particularmente catastr\u00f3fica en las grandes ciudades del estado y sobre todo en Catalunya, donde es necesario destacar la destrucci\u00f3n del \u00fanico proyecto educativo socialmente m\u00e1s avanzado y popular que fue la creaci\u00f3n del C.E.N.U. (Consell de l\u2019Escola Nova Unificada) en el a\u00f1o 1937 [SLA: incorporaci\u00f3n del p\u00e1rrafo que va desde \u201csobre todo\u201d hasta \u201c1937\u201d], ha implantado un sistema educativo discriminatorio contra las clases explotadas, opresor de las culturas nacionales, oscurantista en sus contenidos y regresivamente privatista en su institucionalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ha bastado el simple cambio econ\u00f3mico cuantitativo de los a\u00f1os 60 para que ese aparato de ense\u00f1anza mostrara que no cumple adecuadamente ni siquiera su funci\u00f3n m\u00e1s elemental en la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo. La consiguiente<\/p>\n<p>manifestaci\u00f3n de la crisis abarca un abigarrado y conocido cuadro de s\u00edntomas que no es necesario describir una vez m\u00e1s aqu\u00ed.<\/p>\n<p>3. Las CC.OO. ven en la ense\u00f1anza (en el sentido de parte institucional del proceso educativo) como servicio social a la constante reproducci\u00f3n de la vida humana, y rechazan su construcci\u00f3n como mero instrumento de la reproducci\u00f3n econ\u00f3mica de la fuerza de trabajo mutilada y parcial que es caracter\u00edstica de la cultura capitalista y funcional a ella; tambi\u00e9n rechazan la organizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza como canal ideol\u00f3gico de perpetuaci\u00f3n del dominio de las clases poseedoras de la riqueza social y detentadoras del poder del estado.<\/p>\n<p>4. Consiguientemente, las CC.OO. ven a los trabajadores de la ense\u00f1anza no como productores de la mayor explotabilidad de la fuerza de trabajo y transmisores de la cultura del dominio, sino como agentes de comunidad en otra sociedad m\u00e1s justa. Ellos han de facilitar la solidaridad y la comunidad de los individuos en la producci\u00f3n y el descanso cotidiano, y tambi\u00e9n con las generaciones pasadas (mediante la transmisi\u00f3n de su legado) y las futuras (despertando la comprensi\u00f3n de la responsabilidad del presente para con ellas).<\/p>\n<p>5. Con este horizonte act\u00faa el sindicato de la ense\u00f1anza de la CONC, en una realidad social incompatible con el mismo. En esa realidad se trata de trabajar sin suponer realizable hoy lo que no es posible sin un cambio social radical, pero sin suponer tampoco que la sociedad o sus instituciones vayan a cambiar por s\u00ed mismas, sin la lucha de las clases antag\u00f3nicas contrapuestas. Los siguientes puntos program\u00e1ticos son orientaci\u00f3n para una lucha, probablemente larga, de transformaci\u00f3n de las instituciones educativas en el marco de una transformaci\u00f3n b\u00e1sica de la sociedad. En distintos grados de radicalidad o profundidad, cada uno de los puntos enunciados estar\u00e1 presente como objetivo a lo largo de todo ese camino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>II. Puntos para un programa<\/u>.<\/p>\n<p>1. Las CCC.OO. aspiran a un sistema de ense\u00f1anza <i>igualitario, libre, democr\u00e1tico, p\u00fablico y din\u00e1micamente integrado en la sociedad.<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>[Punto modificado]<\/i><\/p>\n<p>2. Una <i>ense\u00f1anza igualitaria<\/i> necesita antes que nada <i>la gratuidad<\/i>, en un sentido real que no se limite a exenciones de hecho parciales y a menudo \u00fanicamente formales. En segundo lugar, la igualdad implica la organizaci\u00f3n de un <i>tronco com\u00fan<\/i> de la ense\u00f1anza obligatoria, incluida la preparaci\u00f3n pre-profesional, y una<b> <\/b><i>movilidad <\/i>sin trabas entre los diversos actores del sistema. Las ense\u00f1anzas de este tronco com\u00fan habr\u00edan de tender a superar la actual divisi\u00f3n entre una formaci\u00f3n abstracta y te\u00f3rica (bachillerato) y una formaci\u00f3n pr\u00e1ctica y aplicada con una orientaci\u00f3n adiestrativa (formaci\u00f3n profesional), sin caer otra vez en una ense\u00f1anza desvinculada de la pr\u00e1ctica y vac\u00eda de todo tipo de profesionalidad. La programaci\u00f3n no habr\u00eda de ser r\u00edgida y uniforme para todos. Lo necesario es garantizar la <i>equivalencia social de los contenidos<\/i><b>, <\/b>evitando que la adaptaci\u00f3n a las particularidades socioecon\u00f3micas del medio y\/o a las preferencias del alumnado se convierta en un hecho socialmente diferenciado. En tercer lugar, la igualdad exige ofrecer una escolarizaci\u00f3n previa a partir del actual per\u00edodo obligatorio para todos, a fin de evitar entrar en la escuela habiendo perdido toda posibilidad de seguir. En cuarto lugar, una ense\u00f1anza igualitaria ha de fundamentarse en una pedagog\u00eda del \u00e9xito y no del fracaso, no identificando mec\u00e1nicamente edad cronol\u00f3gica con proceso de madurez y partiendo de una constante estimulaci\u00f3n del alumno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>[Punto modificado]<\/i><\/p>\n<p>Todas las realizaciones de la igualdad en la ense\u00f1anza implican dos presupuestos esenciales:<\/p>\n<p>Primero, que no haya discriminaci\u00f3n individual en el acceso a la ense\u00f1anza, que el acceso sea libre en todos los niveles. Este supuesto acarrea la recusaci\u00f3n del <i>numerus claussus<\/i> y de requisitos burocr\u00e1ticos para cursar cualesquiera estudios: es s\u00f3lo el individuo el que ha de decidir si los cursa o no. Pero tambi\u00e9n implica, por otro lado, que el estudio realizado no predetermine la funci\u00f3n social del individuo.<\/p>\n<p>Segundo, que se anule en el acceso a la ense\u00f1anza y en un proceso, el prejuicio, a\u00fan difundido, que discrimina entre los sexos, agudizando culturalmente los problemas de relaci\u00f3n entre ellos incluso cuando la ense\u00f1anza no los separa formalmente.<\/p>\n<p>La realizaci\u00f3n de la igualdad de la ense\u00f1anza supone acabar con el sexismo de la instituci\u00f3n escolar y del conjunto de la sociedad.<\/p>\n<p>El sistema capitalista ha agudizado y profundizado la divisi\u00f3n de sexos, de la que derivan discriminaciones importantes:<\/p>\n<p>-Los juegos infantiles reproducen la falsa divisi\u00f3n entre masculino (violencia, fuerza, t\u00e9cnica,&#8230;) y femenino (juegos que desarrollan la falsa feminidad, la dulzura,&#8230;)<\/p>\n<p>-Los libros de texto en su contenido, presentan un modelo de instituci\u00f3n familiar donde el papel masculino es dedicarse a las tareas sociales \u201cnobles\u201d, mientras la mujer, ama de casa encerrada en el hogar, se dedica al trabajo dom\u00e9stico y a la educaci\u00f3n de los hijos.<\/p>\n<p>-La divisi\u00f3n sexista entre los ense\u00f1antes (autoridad de los hombres, maternalismo y dulzura de las mujeres) configura una instituci\u00f3n escolar que reproduce el esquema burgu\u00e9s de la familia con los papeles espec\u00edficos del padre y de la madre. De esta divisi\u00f3n sexista deriva la actitud \u201cnatural\u201d de las ni\u00f1as y de los ni\u00f1os de identificaci\u00f3n al uno o al otro.<\/p>\n<p>Llevar a cabo estos objetivos supone previamente el fin de los roles sexistas en el conjunto de la sociedad sin que esta condici\u00f3n sea un pretexto para aplazar la necesaria lucha ideol\u00f3gica contra el sexismo.<\/p>\n<p>Para ello deben abolirse las asignaturas \u201cfemeninas\u201d y las carreras femeninas y establecer la coeducaci\u00f3n a todos los niveles de la ense\u00f1anza y de las instituciones educativas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se luchar\u00e1 contra las expulsiones o discriminaciones del alumnado por razones de actividad u orientaci\u00f3n sexual fuera del centro y contra los despidos o discriminaciones de los trabajadores de la ense\u00f1anza en raz\u00f3n de su sexualidad, orientaci\u00f3n sexual, vida privada o p\u00fablica fuera del centro. Siempre que ello se mantenga en la l\u00ednea de la libertad de \u201cel otro\u201d y a su libertad [SLA: Texto incorporado: desde \u201cLa realizaci\u00f3n de la igualdad&#8230;\u201d hasta \u201c&#8230;y a su libertad\u201d].<b> <\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>[(Modificaci\u00f3n]<\/i><\/p>\n<p>3. <i>Una ense\u00f1anza en la libertad<\/i><b> <\/b>requiere la defensa incondicional de los derechos del educando, especialmente del ni\u00f1o, y de los trabajadores de la ense\u00f1anza, a sus respectivas motivaciones culturales. Esto se cifra en la garant\u00eda de la <i>aconfesionalidad <\/i>religiosa y filos\u00f3fica del sistema de ense\u00f1anza. Ser\u00eda enga\u00f1oso creer que una instituci\u00f3n o un grupo de hombres puedan actuar sin una visi\u00f3n global que fundamente su pr\u00e1ctica, pero es razonable y realista exigir que no haya adoctrinamiento voluntario en ella. <b>La <\/b><i>garant\u00eda de la probable pluralidad ideol\u00f3gica<\/i><b> <\/b>de los sujetos de la ense\u00f1anza es una forma irrenunciable de combatir el riesgo de adoctrinamiento.<\/p>\n<p>Asimismo son condiciones de la ense\u00f1anza en la libertad la <i>configuraci\u00f3n antirrepresiva de las relaciones pedag\u00f3gicas y el car\u00e1cter cr\u00edtico del contenido de la ense\u00f1anza.<\/i><\/p>\n<p><b> <\/b>Tambi\u00e9n se impulsar\u00e1 una ense\u00f1anza de contenidos no sexistas, ni machistas ni heterosexistas en todas las materias a impartir, as\u00ed como la formaci\u00f3n e informaci\u00f3n sexual sin prejuicios ni tab\u00faes en toda la ense\u00f1anza<b> <\/b>[SLA: punto a\u00f1adido]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>4. <i>Una ense\u00f1anza democr\u00e1tica<\/i> es una ense\u00f1aza regida por el pueblo <i>tanto en la planificaci\u00f3n cuanto en la gesti\u00f3n<\/i><b>. <\/b>Una y otra se articulan en tres grandes planos; el estatal; el del centro de ense\u00f1anza y el de las instancias intermedias, m\u00e1s o menos numerosas seg\u00fan la estructura del estado.<\/p>\n<p>En el plano estatal (legislaci\u00f3n, ejecutivo central) en los planos intermedios (normativa de las nacionalidades, administraci\u00f3n local) la democracia en la ense\u00f1anza depende de la democratizaci\u00f3n del conjunto de la sociedad. La acci\u00f3n sindical desemboca aqu\u00ed, m\u00e1s visiblemente que en otro contexto, en el directamente pol\u00edtico.<\/p>\n<p>En el plano de los centros de ense\u00f1anza una real democracia educativa muestra del modo m\u00e1s material su naturaleza de autogesti\u00f3n, disimulada en mayor o menor grado por la delegaci\u00f3n en las integraciones sociales m\u00e1s extensas. Para el sindicato de la ense\u00f1anza de la CONC la facultad decisoria ha de residir en la <i>asamblea de centro<\/i><b>, <\/b>formada por los trabajadores del centro (ense\u00f1antes y no-ense\u00f1antes) los alumnos maduros para ello (que a partir de cierta edad m\u00ednima son todos) y los padres de los alumnos, a trav\u00e9s de los cuales hay que conseguir la presencia en la asamblea de motivaciones e intereses generales del \u00e1rea servida por el centro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>[Modificaci\u00f3n]<\/i><\/p>\n<p>5. <i>Una ense\u00f1anza p\u00fablica <\/i>es el \u00fanico marco institucional adecuado para realizar los valores enunciados: s\u00f3lo una instituci\u00f3n p\u00fablica, propiedad y expresi\u00f3n de todo el pueblo, puede ser realmente igualitaria: s\u00f3lo si se da en ella, con igualdad de derechos, toda la pluralidad ideal y cultural de la sociedad puede ser la ense\u00f1anza realmente aconfesional, espiritualmente libre; s\u00f3lo si verdaderamente es del pueblo puede ser democr\u00e1tica en su planificaci\u00f3n y en su gesti\u00f3n. El car\u00e1cter p\u00fablico de la ense\u00f1anza es una condici\u00f3n de su libertad, su igualitarismo y su democracia.<\/p>\n<p>\u201cP\u00fablica\u201d quiere decir del pueblo, no de la administraci\u00f3n. La naturaleza p\u00fablica del sistema de ense\u00f1anza no debe excluir el derecho de cualquier ciudadano o grupo de ciudadanos a fundar sus propias escuelas. El estado, supuestos ciertos requisitos t\u00e9cnicos, no debe rechazar ni discriminar los resultados profesionales, cient\u00edficos y culturales de esas ense\u00f1anzas privadas. En los centros privados, el Estado garantizar\u00e1 tanto el cumplimiento de la legislaci\u00f3n laboral como la calidad \u00fanica de la ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter p\u00fablico de la ense\u00f1anza, ya en esta misma sociedad, no es una cuesti\u00f3n de monopolio sino de oferta p\u00fablica suficiente: se trata de <i>garantizar la posibilidad <\/i>de que todo ciudadano acceda a una ense\u00f1anza igualitaria, libre y democr\u00e1tica, o sea, p\u00fablica. Ning\u00fan medio p\u00fablico de financiaci\u00f3n debe destinarse a la ense\u00f1anza privada. Los principales centros de \u00e9sta, por lo dem\u00e1s, propiedad y servicio de las clases explotadoras, las cuales no necesitan ayuda alguna para mantenerse en posiciones de privilegio en todos los aspectos de la vida.<\/p>\n<p><i>[Modificaciones]<\/i><\/p>\n<p>6. <i>Una ense\u00f1anza din\u00e1micamente integrada en la sociedad<\/i><b> <\/b>debe responder adecuadamente a los problemas de la producci\u00f3n y vincularse al medio cultural. La ense\u00f1anza debe cultivar y difundir los conocimientos pertinentes a la producci\u00f3n caracter\u00edstica del medio social en que se desenvuelve, e intervenir eficazmente en la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo adecuada.<\/p>\n<p>Pero esta funci\u00f3n b\u00e1sica es parcial, y ha de articularse en la tarea general de servicio a la reproducci\u00f3n global de la vida humana, en el sentido de promover su mayor enriquecimiento posible. Por esta raz\u00f3n las dos importantes cuestiones de la <i>relaci\u00f3n entre educaci\u00f3n e investigaci\u00f3n<\/i> y de la aportaci\u00f3n del sistema de ense\u00f1anza a la <i>formaci\u00f3n permanente<\/i><b> <\/b>de los ciudadanos se han de plantear y resolver desde el punto de vista del enriquecimiento global de los individuos: enriquecimiento en bienes f\u00edsicos, y tambi\u00e9n y cada vez m\u00e1s en posibilidades culturales, en libertad. Consiguientemente, el papel de la investigaci\u00f3n en la ense\u00f1anza y en relaci\u00f3n con la ense\u00f1anza, la formaci\u00f3n permanente y, en general, la integraci\u00f3n del sistema de ense\u00f1anza en la base productiva de la sociedad no han de estar determinadas exclusivamente por las necesidades del aparato de producci\u00f3n de bienes f\u00edsicos individualizados, sino por las de la reproducci\u00f3n del conjunto de las fuerzas productivas, en primer lugar de las cuales est\u00e1 la creatividad del ser humano.<\/p>\n<p>Los s\u00edntomas de crisis general del modo de producci\u00f3n capitalista, de sus valores y de la civilizaci\u00f3n fundada en aquel y articulada por \u00e9stos (s\u00edntomas que perciben cada vez m\u00e1s personas y fuerzas pol\u00edticas), dan a esta reivindicaci\u00f3n un sentido concreto.<\/p>\n<p>En tanto esta formaci\u00f3n global y permanente no sea un hecho, CCOO reconoce la necesidad de impulsar la creaci\u00f3n de Escuelas para la Formaci\u00f3n Permanente de Adultos como una medida para paliar la insuficiencia -cuando no nula- falta de escolarizaci\u00f3n de la mayor\u00eda de los trabajadores. Estas escuelas, que habr\u00edan de ser financiadas por el Estado, y gestionadas por los trabajadores, ense\u00f1antes y organizaciones populares, no deber\u00edan servir para integrar al trabajador en el sistema de valores imperantes sino para proporcionarle los suficientes elementos culturales que le permitan analizar y transformar la realidad que les rodea [SLA: Punto incorporado].<\/p>\n<p>Un medio eficaz de vinculaci\u00f3n de la ense\u00f1anza al medio social es la utilizaci\u00f3n corriente de las instalaciones escolares para actividades sociales de la zona servida, durante horas en las que esa utilizaci\u00f3n no obstaculice la funci\u00f3n elemental de la ense\u00f1anza. La m\u00e1s obvia de esas utilizaciones es el aprovechamiento de los locales y otros medios del sistema de ense\u00f1anza para la educaci\u00f3n religiosa, filos\u00f3fica, etc. de grupos particulares pertenecientes a la comunidad servida por el centro y, evidentemente, para la Formaci\u00f3n Permanente de Adultos en aquellos casos en que no sea absolutamente necesaria la creaci\u00f3n de nuevas instalaciones [SLA: punto modificado].<\/p>\n<p>La principal tarea de vinculaci\u00f3n de la ense\u00f1anza al medio cultural es en Catalunya la <i>catalanizaci\u00f3n<\/i> de la escuela y la dem\u00e1s instituciones de ense\u00f1anza, desnacionalizadas desp\u00f3ticamente por el fascismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><u>[Punto incorporado]<\/u><\/i><\/p>\n<p>En Catalunya la vinculaci\u00f3n de la ense\u00f1anza al medio cultural presenta caracter\u00edsticas particulares. Debemos considerar:<\/p>\n<p>1. La opresi\u00f3n y la negaci\u00f3n de la lengua, cultura y personalidad de Catalunya bajo el fascismo.<\/p>\n<p>2. El gran n\u00famero de emigrantes que tienen derecho a la cultura catalana, intentado integrar las otras culturas que por el fen\u00f3meno de la inmigraci\u00f3n coexisten en Catalunya.<\/p>\n<p>Por ello proponemos:<\/p>\n<p>a) Que la lengua catalana como elemento de primer orden, integrante de esta nacionalidad, ha de ser utilizada en toda la ense\u00f1anza. La integraci\u00f3n de los inmigrantes en el sistema de ense\u00f1anza catal\u00e1n debe conseguirse sin incurrir, respecto de ellos, en un intento de etnocidio semejante al sufrido por la naci\u00f3n catalana bajo el r\u00e9gimen franquista. Para lo cual, entre otras cosas, se ha de garantizar el aprendizaje de la lectura y escritura en la lengua vehicular familiar. En los casos y situaciones en que la utilizaci\u00f3n \u00edntegra del catal\u00e1n como lengua vehicular de la ense\u00f1anza no sea factible, es necesario asegurar siempre, al menos que sea aprendida por todos hasta llegar a un buen dominio oral y escrito.<\/p>\n<p>b) Impartir, tambi\u00e9n, la ense\u00f1anza con contenidos catalanes: Historia, Gram\u00e1tica, Arte, Literatura catalanas, etc.<\/p>\n<p>c) La descentralizaci\u00f3n del aparato educativo e inmediato traspaso total de las competencias educativas a la Conselleria de Cultura de la Generalitat de Catalunya. Este traspaso de competencias no ha de suponer naturalmente la p\u00e9rdida de ninguno de los derechos de la poblaci\u00f3n inmigrante y facilitar el tiempo y los medios para la adaptaci\u00f3n del profesorado de habla no catalana.<\/p>\n<p><i>[Incorporaci\u00f3n: desde \u201cEn Catalunya&#8230;\u201d hasta \u201c&#8230;de habla no catalana\u201d]).<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las CC.OO. no ven la presente sociedad como un hecho inmutable, sino que, por el contrario, la consideran cambiante y act\u00faan en el sentido de su transformaci\u00f3n socialista. Para CC.OO. la integraci\u00f3n del sistema de ense\u00f1anza en la sociedad tiene, consiguientemente, una perspectiva revolucionaria. As\u00ed, por ejemplo, la adecuaci\u00f3n de la ense\u00f1anza a la realidad de la producci\u00f3n implica el rechazo de la ense\u00f1anza mandaniresca, productora de letrados, que recibe la juventud de las clases altas y, por inercia generalizadora del sistema, incluso una parte considerable de las clases trabajadoras. Frente a ella el sindicato de la ense\u00f1anza de la CONC propone la presencia del trabajo manual en el sistema mismo de la ense\u00f1anza, no s\u00f3lo en el proceso educativo global del individuo. Pero dicha presencia se ha de instituir no en el sentido exclusivo de la producci\u00f3n del momento, sino tambi\u00e9n y fundamentalmente como preparaci\u00f3n cultural de un estadio social de abolici\u00f3n de la divisi\u00f3n fija de los trabajadores, en trabajadores manuales y trabajadores intelectuales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>[Punto incorporado] <\/i><\/p>\n<p>Es un objetivo primordial del sistema de ense\u00f1anza la promoci\u00f3n de la consciencia de la universalidad de la cultura y el desarrollo de solidaridad internacional. De hecho se llegar\u00e1, si la atenci\u00f3n a las peculiaridades biol\u00f3gicas, econ\u00f3micas, sociales y culturales del medio local, nacional, estatal, etc., es el punto de partida que permite conocernos e ir descubriendo el rol de nuestra comunidad dentro de sectores m\u00e1s amplios. Por eso es necesario evitar en\u00e9rgicamente la fijaci\u00f3n de mentalidades y subculturas cerradas rurales, provincianas, suburbanas o producto del vac\u00edo cosmopolita de las enfermizas grandes ciudades modernas.<\/p>\n<p>Por otra parte, afirmamos que todo individuo es educable desde los 0 a\u00f1os e independientemente de los d\u00e9ficits org\u00e1nicos o ambientales que presente. Por tanto, aunque a corto plazo impulsaremos la creaci\u00f3n de centros p\u00fablicos y gratuitos de educaci\u00f3n especial, consideramos que:<\/p>\n<p>&#8211; Hay que promover en ellos cambios sustanciales que faciliten la desaparici\u00f3n del car\u00e1cter marginador de la educaci\u00f3n especial, posibilitando la reinserci\u00f3n gradual del individuo en el aparato escolar.<\/p>\n<p>&#8211; es preciso sustituir los criterios de \u201calmacenamiento\u201d y productividad por criterios educativos para aquellos casos que, a pesar de todo, requieran educaci\u00f3n especial o tratamientos espec\u00edficos;<\/p>\n<p>&#8211; s\u00f3lo la transformaci\u00f3n profunda de todo el sistema educativo posibilitar\u00e1 la desaparici\u00f3n de la escolarizaci\u00f3n especial tal y como est\u00e1 hoy concebida, por lo que ya hoy es necesario incorporar esa problem\u00e1tica, incluida la de la marginaci\u00f3n de los minusv\u00e1lidos motivada por simples barreras arquitect\u00f3nicas o de falta de medios materiales, en la elaboraci\u00f3n de alternativas globales.<\/p>\n<p><i>[Incorporaci\u00f3n: desde \u201cEs un objetivo primordial&#8230;\u201d hasta \u201c&#8230; de alternativas globales\u201d]. <\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>7. <i>Sobre la financiaci\u00f3n de la ense\u00f1anza<\/i><b>. <\/b>Incluso desde el punto de vista de las necesidades del sistema educativo tal como hoy existe es insuficiente la financiaci\u00f3n p\u00fablica actual. La abolici\u00f3n de las subvenciones a las empresas no p\u00fablicas puede facilitar el camino hacia la necesaria financiaci\u00f3n total de la ense\u00f1anza por v\u00eda p\u00fablica. Pero la necesidad de expansionar el sistema, de transformarlo en busca de una elevaci\u00f3n de calidad que es ya imprescindible, junto con la necesidad de instaurar un proceso eficaz de formaci\u00f3n permanente para toda la poblaci\u00f3n (y con especial urgencia para los trabajadores de la ense\u00f1anza), evidencian que hay que proponerse una ampliaci\u00f3n sin precedentes de la asignaci\u00f3n de recursos a la ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>El gran aumento necesario de las inversiones en ense\u00f1anza no se puede conseguir, al menos en un futuro inmediato, sin la disminuci\u00f3n de otros gastos sociales. El sindicato de la ense\u00f1anza de CC.OO. sostiene que los gastos que han de ser ante todo disminuidos en favor de la ense\u00f1anza son los que <i>financian los superbeneficios<\/i><b> <\/b>que obtienen las grandes compa\u00f1\u00edas en una civilizaci\u00f3n de despilfarro individualista y los que sostienen unos aparatos represivos de dimensiones fascistas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[<i>Modificaciones]<\/i><\/p>\n<p>8. <i>Sobre los trabajadores de la ense\u00f1anza<\/i>. El sistema de ense\u00f1anza emplea a numerosos trabajadores en una variedad de tareas necesarias, cada una a su manera, para la funci\u00f3n educadora. La sociedad en que vivimos y la repercusi\u00f3n de su funcionamiento y de sus valores en la ense\u00f1anza construyen situaciones de privilegio y de explotaci\u00f3n, de dominio y agresi\u00f3n y tensiones de varia gravedad entre los trabajadores del sistema. El sindicato de la ense\u00f1anza de CC.OO. comprende que es imposible laborar por la supresi\u00f3n de ese estado de cosas sin insertarse en la lucha de clases activa en toda la sociedad, y tambi\u00e9n sin oponerse a las posiciones de privilegio y dominio ocupadas por grupos de personas en el mismo sistema de ense\u00f1anza. Ese rechazo es adem\u00e1s necesario porque la estructura de privilegio y dominio, unida a la rigidez burocr\u00e1tica de la administraci\u00f3n, favorece la corrupci\u00f3n en la ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>Los criterios de igualitarismo, libertad, democracia, publicidad e integraci\u00f3n social sostenidos para el conjunto del sistema de ense\u00f1anza tienen su aplicaci\u00f3n espec\u00edfica para los que trabajan en \u00e9l.<\/p>\n<p>Los ense\u00f1antes tienen titulaciones muy diversas. Cosa an\u00e1loga ocurre con los trabajadores de la ense\u00f1anza que desempe\u00f1an funciones no docentes. Sin perjuicio de reconocer esa <i>diversidad de titulaci\u00f3n<\/i>, aunque aspirando a que ella implique menos diferencias de oportunidades de formaci\u00f3n que hoy d\u00eda, el sindicato de ense\u00f1anza de CC.OO. sostiene la necesidad de dotar a todos los trabajadores de la ense\u00f1anza de un <i>estatuto \u00fanico<\/i><b> <\/b>de naturaleza <i>laboral<\/i><b> <\/b>que estatuya los mismos derechos y deberes de que es sujeto cualquier trabajador. Para los trabajadores contratados en la ense\u00f1anza, ese estatuto ha de formalizarse en un <i>contrato laboral<\/i><b>. <\/b>Los abusivos contratos administrativos bajo cuyas condiciones han tenido que actuar numerosos trabajadores de la ense\u00f1anza, a menudo durante muchos a\u00f1os, tienen que desaparecer sin dilaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El estatuto \u00fanico debe rectificar las desmesuradas desigualdades retributivas que existen en la ense\u00f1anza, sobre la base del principio: a trabajo igual, salario igual.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de si los trabajadores de la ense\u00f1anza, como los de cualquier<\/p>\n<p>servicio p\u00fablico, son o no funcionarios en cualquier supuesto es un problema jur\u00eddico interesante, pero cuya soluci\u00f3n cient\u00edfica o jurisprudencial no afecta al prop\u00f3sito del sindicato de ense\u00f1anza de CC.OO que es la <i>extinci\u00f3n de los cuerpos burocr\u00e1ticos<\/i><b> <\/b>de trabajadores de la ense\u00f1anza asentados vitaliciamente en un empleo. Este objetivo es perfectamente compatible con cualquiera de las respuestas posibles al citado problema jur\u00eddico.<\/p>\n<p><i>[Incorporaci\u00f3n: Desde \u201cEste objetivo&#8230;\u201d hasta \u201c&#8230;problema jur\u00eddico\u201d). La extinci\u00f3n de los cuerpos burocr\u00e1ticos se entiende con respeto de todos los derechos adquiridos por sus miembros].<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La perspectiva de extinci\u00f3n de los cuerpos burocr\u00e1ticos obliga a plantear de un modo general el problema del acceso a los empleos de trabajador de la ense\u00f1anza. El sistema de oposiciones signific\u00f3 en la \u00e9poca de su implantaci\u00f3n una promesa (en Espa\u00f1a poco fiable desde el principio, por la forma degradada en que se presenta aqu\u00ed el estado burgu\u00e9s) de modernizaci\u00f3n regeneradora de la administraci\u00f3n y los servicios p\u00fablicos en general, en el marco de la funci\u00f3n ilustrada del estado antifeudal, capitalista. Pero hoy el sentido de las oposiciones han cambiado sustancialmente, como lo sugiere la extendida resistencia que provoca en muchos ense\u00f1antes, sobre todo en las zonas m\u00e1s industrializadas y densamente pobladas del pa\u00eds. En primer lugar, la principal excelencia abstracta del sistema de oposiciones, la confianza en la objetividad o el automatismo de ciertos mecanismos administrativos, ha quedado muy en entredicho al convertir la tiran\u00eda franquista ese sistema en un procedimiento de discriminaci\u00f3n y represi\u00f3n ideol\u00f3gica. Esta funci\u00f3n represiva del sistema de oposiciones se ha ejercido con eficacia varia en los distintos sectores de la ense\u00f1anza. Algunos han sufrido relativamente poco en ella, pero otros, principalmente la ense\u00f1anza superior, han recibido da\u00f1os dif\u00edcilmente reparables, al sumarse a la represividad ideol\u00f3gica de los tribunales de oposiciones el corruptor forcejeo de intereses de los grupos de catedr\u00e1ticos entrelazados con la administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En segundo lugar, el sistema de oposiciones ha resultado poco compatible con aspiraciones sociales nuevas o que, siendo conocidas desde antiguo, cobran en estos tiempos una vitalidad renovada. Se trata principalmente de la aspiraci\u00f3n a una organizaci\u00f3n democr\u00e1tica de la ense\u00f1anza con el m\u00e1ximo desarrollo posible de formas autogestionarias; y de la voluntad de que el sistema de ense\u00f1anza est\u00e9 integrado en su medio social y cultural. Ambos criterios indican que el acceso de los aspirantes a los empleos de la ense\u00f1anza debe ser resuelto por el organismo decisorio de los centros que es la <i>asamblea<\/i><b>.<\/b> Los actos por medio de los cuales se dedica la contrataci\u00f3n de trabajadores en la ense\u00f1anza han de ser <i>actos p\u00fablicos basados en una normativa de alcance estatal<\/i><b> <\/b>que permita a los aspirantes no contratados <i>el recurso a la magistratura laboral.<\/i><\/p>\n<p><b> <\/b>Muy en contra de lo que actualmente ocurre, el trabajo de todos los empleados en la ense\u00f1anza tiene que ser objeto de una <i>valoraci\u00f3n cr\u00edtica continuada<\/i><b> <\/b>ejercida por <i>la asamblea del centro<\/i><b>. <\/b>La naturaleza laboral del v\u00ednculo entre el trabajador y el centro permite rechazar el car\u00e1cter vitalicio de los empleos, en especial de los docentes, sin provocar con ello situaciones de indefensi\u00f3n y desamparo del trabajador (como las que se producen bajo el presente r\u00e9gimen administrativo) en el caso de que alguna fase de la valoraci\u00f3n continuada ponga de manifiesto que la persona ha dejado de ser adecuada para la funci\u00f3n que ejerce.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los derechos se\u00f1alados por la legislaci\u00f3n laboral para estos casos (derechos por cuya ampliaci\u00f3n lucha la CONC), las normas generales que regulen las ense\u00f1anzas habr\u00e1n de estatuir una espec\u00edfica <i>movilidad<\/i><b> <\/b>de los trabajadores de la ense\u00f1anza dentro del sistema mismo, de tal modo que en la hip\u00f3tesis considerada el trabajador que deba dejar de desempe\u00f1ar una determinada funci\u00f3n pueda pasar a encargarse de otra en la ense\u00f1anza misma, con precedencia (si las dem\u00e1s circunstancias son iguales) respecto de aspirantes todav\u00eda ajenos a las instituciones educativas. La movilidad de que se trata en este p\u00e1rrafo abarca por igual y conjuntamente los empleos docentes y no docentes. Uno de sus sentidos, y no el \u00faltimo, ser\u00e1 la erosi\u00f3n de los prejuicios elitistas en la diferenciaci\u00f3n entre empleos dentro del sistema de ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>La <i>formaci\u00f3n permanente<\/i><b> <\/b>es una necesidad particularmente aguda de los trabajadores de la ense\u00f1anza. Su generalizaci\u00f3n facilita la problem\u00e1tica aqu\u00ed tratada.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, la posibilidad de hacer uso voluntario de la movilidad espec\u00edfica entre los empleos de la ense\u00f1anza y fijaci\u00f3n de una edad adecuada de jubilaci\u00f3n voluntaria de todo trabajador de la ense\u00f1anza pueden contemplar esas l\u00edneas de actuaci\u00f3n. De acuerdo con una opini\u00f3n repetidamente expresada por profesores de EGB, el sindicato de ense\u00f1anza de CCOO propone fijar provisionalmente en los 60 a\u00f1os la edad de jubilaci\u00f3n voluntaria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>[Incorporaci\u00f3n]<\/i><\/p>\n<p>La situaci\u00f3n laboral de las mujeres en la ense\u00f1anza sufre una serie de discriminaciones espec\u00edficas: discriminaci\u00f3n de sueldos, de promoci\u00f3n, discriminaci\u00f3n en el acceso al trabajo, desigualdades importantes en la formaci\u00f3n profesional.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito del trabajo se reproducen las discriminaciones a las que est\u00e1n sometidas las mujeres en la sociedad. Por lo tanto, el sindicato de CCOO de la Ense\u00f1anza asumir\u00e1 las reivindicaciones de las capas (de trabajadores y trabajadoras) m\u00e1s discriminadas, conjuntamente con las reivindicaciones generales. Velar\u00e1 particularmente por la realizaci\u00f3n de la igualdad de oportunidades para las mujeres empleadas. Esto supone:<\/p>\n<p>-La lucha por la <i>estabilidad laboral<\/i><b> <\/b>de las mujeres trabajadoras, las m\u00e1s afectadas por el paro (la facilidad para despedirlas se fundamenta en valores ideol\u00f3gicos sexistas que consideran el trabajo femenino como subsidiario)<\/p>\n<p>&#8211; La lucha por el <i>derecho igualitario al trabajo<\/i><b> <\/b>para las mujeres, denunciando el prejuicio de su papel \u201cnatural\u201d de madre y esposa en el hogar.<\/p>\n<p>&#8211; Extender los <i>derechos \u201cfemeninos\u201d laborales a<\/i><b> <\/b>los hombres. La posibilidad de baja por enfermedad de los hijos, que actualmente s\u00f3lo se reconoce a la madre, debe hacerse extensiva tambi\u00e9n al padre. Esto supone una infraestructura material que permita tanto a los hombres como a las mujeres integrarse plenamente en el trabajo, en la vida social, en las luchas, en el sindicato,&#8230;; el sindicato de CCOO de la Ense\u00f1anza luchar\u00e1 por equipamientos colectivos suficientes tanto en los barrios de las ciudades como en los municipios de las zonas rurales (guarder\u00edas y colectivizaci\u00f3n de los trabajos dom\u00e9sticos a cargo del Estado y con personal mixto).<\/p>\n<p>[<i>Incorporaci\u00f3n del nuevo texto: desde \u201cLa situaci\u00f3n laboral de las mujeres&#8230;\u201d hasta \u201c&#8230; y con personal mixto)<\/i>]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>III. &#8211; AP\u00c9NDICE<\/u>.<\/p>\n<p><b> <\/b>Los problemas m\u00e1s agudos causados en la ense\u00f1anza por el r\u00e9gimen franquista requieren unas soluciones de emergencia que no siempre coincidir\u00e1n con la organizaci\u00f3n duradera y m\u00e1s justa cuyas l\u00edneas generales se proponen en el programa que antecede. Las soluciones urgentes que se adopten para corregir las injusticias m\u00e1s clamorosas y para asegurar el funcionamiento del sistema de ense\u00f1anza deben responder a los siguientes criterios:<\/p>\n<p>1. <i>Reconocimiento de los derechos adquiridos en el trabajo<\/i><b>. <\/b>Esto implica el reconocimiento del derecho a su empleo de los numerosos interinos (ense\u00f1antes y no ense\u00f1antes) no numerarios e incluso no titulados que durante a\u00f1os han desempe\u00f1ado una funci\u00f3n en el sistema de ense\u00f1anza, sin que el poder se refiera durante todo ese tiempo a su presunta inadecuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. <i>Reconocimiento del derecho al trabajo de los que aspiran a practicarlo en la ense\u00f1anza<\/i><b>. <\/b>La v\u00eda prevista en el presente programa para el acceso al trabajo en la ense\u00f1anza prev\u00e9 la defensa del aspirante no contratado. Pero el plano en el cual ha de resolverse primordialmente este problema, dada la grave insuficiencia de la ense\u00f1anza p\u00fablica en Catalunya y en Espa\u00f1a, es el de la asignaci\u00f3n de recursos.<\/p>\n<p>3. <i>Reconocimiento del derecho<\/i><b> <\/b>de todo trabajador -y de todo ciudadano- a <i>las prestaciones sociales <\/i>establecidas por la ley para los que se encuentran bajo el r\u00e9gimen de contrato de trabajo. Para \u00e9stos y para todos es urgente la elevaci\u00f3n de la cuant\u00eda de las prestaciones monetarias.<\/p>\n<p>4. <i>Supresi\u00f3n inmediata de las subvenciones a las empresas privadas de ense\u00f1anza<\/i><b>. <\/b>Las empresas que no puedan renunciar a la subvenci\u00f3n deben pasar a ser de propiedad p\u00fablica y seguir funcionando para evitar que disminuyan las plazas de ense\u00f1anza. Si el propietario de una empresa as\u00ed trabajaba \u00e9l mismo en la ense\u00f1anza, se le debe confirmar en el empleo que desempe\u00f1aba.<\/p>\n<p>El programa de inversiones en ense\u00f1anza debe tener entre sus primeros objetivos la sustituci\u00f3n material de las instalaciones y los locales de esos centros en los numerosos casos en que son inadecuados, por otros adecuados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Nota:<\/u><b> <\/b>Las remisiones al estado en el texto de las presentes l\u00edneas program\u00e1ticas valen con independencia de la estructura estatal. En cualquier caso, \u201cestado\u201d se entiende en el sentido amplio que engloba toda las instancias de la administraci\u00f3n p\u00fablica, y no s\u00f3lo instituciones centrales o federales.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de la titularidad jur\u00eddica espec\u00edfica de la propiedad p\u00fablica de los centros de ense\u00f1anza ha de resolverse de acuerdo con los principios de organizaci\u00f3n<\/p>\n<p>del estado.<\/p>\n<p><u>Nota SLA:<\/u><\/p>\n<p><b> <\/b>El texto definitivo est\u00e1 fechado en junio de 1978 y fue aprobado en el primer congreso de la Federaci\u00f3n de Ense\u00f1anza de CC.OO. de Catalunya. Entre los documentos aprobados en este primer congreso figuran, adem\u00e1s de las<b> <\/b><i>L\u00edneas Program\u00e1ticas de la Federaci\u00f3n<\/i>, el informe balance, elaborado por Jordi Olivares; la propuesta de Organizaci\u00f3n del sindicato de ense\u00f1anza; el documento de Acci\u00f3n Sindical<b> <\/b>y un Comunicado Final.<\/p>\n<p>La composici\u00f3n del secretario local de Barcelona fue la siguiente: Jordi Olivares, secretario general; M\u00aa Dolors Albiac, organizaci\u00f3n; Dolors Porcel, finanzas; Enrique Elejalde y Onofre Janer, formaci\u00f3n sindical; Jordi Albert\u00ed, publicaciones e informaciones; Carola Ribaud\u00ed, acci\u00f3n sindical EGB; Miquel Esteban, acci\u00f3n sindical INB; Jos\u00e9 Luis Rovira, acci\u00f3n sindical FP; Guillermo Lusa, acci\u00f3n sindical UPB; Joana Agudo y Zacar\u00edas Henar, acci\u00f3n sindical privada; Gabriel Dalmau, relaciones jur\u00eddicas; Rosa Blanch, secretar\u00eda de la mujer y Lourdes Gaspar, secretar\u00eda del paro.<\/p>\n<p>El siguiente texto de Jordi Olivares, el que fuera primer secretario general de la federaci\u00f3n de ense\u00f1anza de las CC.OO., ayuda a situar mejor el papel de Sacrist\u00e1n en la fundaci\u00f3n de CC.OO. Lleva por t\u00edtulo \u201cManuel Sacrist\u00e1n y la fundaci\u00f3n de CC.OO. en la ense\u00f1anza\u201d, y fue publicado en: Salvador L\u00f3pez Arnal (ed), <i>Homenaje a Manuel Sacrist\u00e1n. Escritos sindicales y de pol\u00edtica educativa<\/i>, op. cit, pp. 30-36:<\/p>\n<p>\u201cPara comprender la influencia de Manuel Sacrist\u00e1n en la fundaci\u00f3n del Sindicato de Ense\u00f1anza de CC.OO., es necesario que situemos su constituci\u00f3n en un contexto hist\u00f3rico m\u00e1s amplio. La victoria de CC.OO. en las elecciones sindicales de 1975, convocadas por el sindicato vertical (el mismo a\u00f1o en que muri\u00f3 el dictador), abri\u00f3 un intenso debate en el seno del movimiento obrero y de los partidos pol\u00edticos. Para unos, la victoria permit\u00eda iniciar r\u00e1pidamente la construcci\u00f3n del Sindicato Unitario, hecho que implicaba la desaparici\u00f3n de CC.OO. Para otros, era necesario preservar todav\u00eda la estructura organizativa de CC.OO. hasta la convocatoria de un Congreso Sindical Constituyente. Se argumentaba que la victoria de las candidaturas democr\u00e1ticas aprovechando las fisuras que ofrec\u00eda el sindicato vertical franquista hab\u00eda creado las condiciones para avanzar hacia el Sindicato Unitario, y que la hegemon\u00eda de CC.OO. era la garant\u00eda del proceso de unidad, frente a los peligros de divisi\u00f3n sindical. La realidad de los cambios que vivi\u00f3 el pa\u00eds en 1976 hicieron descarrilar esta pol\u00e9mica. Las resucitadas UGT y CNT se negaron a apoyar un proyecto que significaba la disoluci\u00f3n de sus formaciones para integrarse en un Sindicato Unitario que, dada la correlaci\u00f3n de fuerzas existente en aquel momento, presum\u00edan que habr\u00eda estado dominado por los comunistas. Como escribi\u00f3 Manuel Sacrist\u00e1n en el a\u00f1o 1977, suponer que en el Estado espa\u00f1ol pod\u00eda evitarse la pluralidad sindical era pasar por alto la incidencia de los intereses de las grandes potencias, como la Rep\u00fablica Federal de Alemania, y menospreciar la circunstancia de que el fascismo no hab\u00eda sido derrotado. Este era el precio de lo que hoy llamamos \u201cla transici\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n de constituir el Sindicato de Ense\u00f1anza de CCOO a finales de marzo de 1977, se inscribe en el contexto del debate que acompa\u00f1a al proceso de transformaci\u00f3n de las Comisiones Obreras como un movimiento socio-pol\u00edtico en las CC.OO. como un sindicato en el marco de la pluralidad sindical. El nacimiento del Sindicato de Ense\u00f1anza era la concreci\u00f3n, dentro del movimiento de ense\u00f1antes, de este debate sobre el futuro sindical en nuestro pa\u00eds. El avance del proyecto de un Sindicato de Ense\u00f1anza de CC.OO., se hizo entre la voluntad llena de coraje de un sector de los ense\u00f1antes y una oposici\u00f3n encarnizada al proyecto, no tan s\u00f3lo de los sectores contrarios al sindicalismo de clase (aut\u00f3nomos, profesionales o corporativos) sino frente a la oposici\u00f3n, de sectores de la misma izquierda, del PSUC, de la ORT, de la LCR y tambi\u00e9n de destacados dirigentes de CC.OO. .<\/p>\n<p>En aquellos momentos, la presencia de Manuel Sacrist\u00e1n entre nosotros, fue determinante para dar solidez al proyecto. Y esto fue as\u00ed, tanto por su rigor en la formulaci\u00f3n de los objetivos program\u00e1ticos del movimiento de ense\u00f1anza y del sindicato, como en el momento de hacer el an\u00e1lisis de una situaci\u00f3n extremadamente fluida. Tambi\u00e9n con el ejemplo personal de su voluntarismo militante y de su modestia personal con el fin de impulsar el sindicato de Ense\u00f1anza. Probablemente no es nada osado afirmar que el grupo de maestros, profesores y personal no-docente, que impulsamos la constituci\u00f3n del Sindicato, de no contar con la presencia y la inteligencia de Manuel Sacrist\u00e1n, no habr\u00edamos tenido \u00e9xito en nuestro prop\u00f3sito.<\/p>\n<p>El movimiento de ense\u00f1anza hab\u00eda tenido su momento \u00e1lgido en las huelgas generalizadas del a\u00f1o 1972 contra la Ley General de Educaci\u00f3n, y las estudiantiles contra la selectividad. La huelga general de maestros de la escuela p\u00fablica, de febrero y marzo de 1973, abri\u00f3 una etapa de luchas intermitentes convocadas cada curso por la estabilidad laboral, por la supresi\u00f3n de la oposiciones, por la gesti\u00f3n democr\u00e1tica de los centros y por el reconocimiento de los representantes de centro y de zona. Por ejemplo, la convocatoria de la huelga del a\u00f1o 1976, moviliz\u00f3 a 26.000 maestros. Las huelgas convocadas por los profesores no numerarios de los Institutos de Bachillerato, especialmente en el a\u00f1o 1975, consiguieron el paro de los profesores numerarios e interinos por el contrato laboral, el derecho a la negociaci\u00f3n colectiva y a la democratizaci\u00f3n de los centros. A partir de esta plataforma de luchas se hicieron habituales cada curso. En los a\u00f1os 1973 y 1976, las acciones en torno de los convenios colectivos en la ense\u00f1anza privada, fueron importantes y, juntamente con los mejoras de car\u00e1cter salarial, se reivindicaba la democratizaci\u00f3n en la gesti\u00f3n de los centros. El movimiento de renovaci\u00f3n pedag\u00f3gica reun\u00eda cada a\u00f1o a millares de ense\u00f1antes, instituciones y fuerzas pol\u00edticas, en la <i>Escola d\u00b4Estiu de Rosa Sensat<\/i><b> <\/b>de Barcelona, que el a\u00f1o 1975 elabor\u00f3 una alternativa en defensa de una escuela p\u00fablica, democr\u00e1tica y catalana.<\/p>\n<p>Este amplio movimiento de ense\u00f1antes se hab\u00eda desarrollado bajo la dictadura franquista, al margen de ligaduras org\u00e1nicas con el movimiento de Comisiones Obreras. Maestros y profesores de la escuela p\u00fablica se hab\u00edan organizado en una estructura que a partir de los claustros iba a las asambleas de zona y, de \u00e9stas, a las coordinadoras provinciales de todo el Estado. Esta descripci\u00f3n, muy esquem\u00e1tica, no ha de ocultarnos sus fuertes contradicciones: eran movilizaciones sectoriales, no hab\u00eda coordinaci\u00f3n entre maestros de EGB y los profesores no numerarios de Instituto, y las luchas, una vez iniciadas, a menudo mor\u00edan por la radicalizaci\u00f3n de las huelgas indefinidas. El principio de independencia de hecho enmascaraba la tendencia de amplios sectores de ense\u00f1antes a cerrarse sobre ellos mismos, situ\u00e1ndose totalmente al margen de los otros trabajadores. En fin, el principio de independencia respecto de los sindicatos de clase era tambi\u00e9n la coartada ideol\u00f3gica de sectores corporativistas<\/p>\n<p>En la encrucijada de los a\u00f1os 1976-1977, delante de la inminente legalizaci\u00f3n de las diversas fuerzas pol\u00edticas y sindicales, los ense\u00f1antes tambi\u00e9n tuvimos que plantearnos nuestros objetivos y el futuro sindical del movimiento de ense\u00f1antes en una democracia. La cuesti\u00f3n de la sindicaci\u00f3n de los ense\u00f1antes interesaba a personalidades de izquierda. Nicol\u00e1s Sartorius hab\u00eda escrito entusiasmado sobre la organizaci\u00f3n unitaria de los maestros, a prop\u00f3sito de la huelga estatal del a\u00f1o 1976 (<i>Triunfo<\/i>, marzo de 1976) y en diciembre (tambi\u00e9n en <i>Triunfo<\/i>), se manifestaba partidario de la transformaci\u00f3n del movimiento de ense\u00f1antes en un Sindicato Unitario que, al mismo tiempo, permitiera la doble afiliaci\u00f3n de los ense\u00f1antes de UGT y de las CC.OO (el n\u00facleo impulsor del sindicato de ense\u00f1anza tuvimos ocasi\u00f3n de discutir personalmente con \u00e9l esta cuesti\u00f3n). En unos t\u00e9rminos muy similares, aunque mucho m\u00e1s prudentes, se hab\u00eda pronunciado Manuel Azc\u00e1rate (<i>Cuadernos de Pedagog\u00eda<\/i><b>,<\/b> agosto de 1976). El a\u00f1o 1977 este proyecto de reconvertir el movimiento de ense\u00f1anza en un Sindicato autoproclamado Unitario y Aut\u00f3nomo respecto de los sindicatos de clase, hab\u00eda cuajado en Catalunya (el PSUC -una mayor\u00eda del pleno de ense\u00f1anza- y buena parte del Comit\u00e9 Ejecutivo &#8211; singularmente, Sol\u00e9 Tura-, se hab\u00eda pronunciado a favor del Sindicato Unitario, democr\u00e1tico y aut\u00f3nomo, asumiendo como mal menor \u201cel peligro que esta orientaci\u00f3n favorezca el surgimiento de tendencias corporativistas y gremialistas\u201d). Manuel Sacrist\u00e1n consider\u00f3 que esta era \u201cUna cuesti\u00f3n mal planteada\u201d (t\u00edtulo del breve art\u00edculo publicado en <i>Gaceta del Derecho Social<\/i>, mayo de 1977). Seg\u00fan \u00e9l, cuando se contrapon\u00edan los sindicatos de ense\u00f1anza de las centrales sindicales obreras (entre ellas la comisi\u00f3n sindical de CC.OO.) a la unidad sindical, supuestamente representada por los sindicatos llamados \u201cunitarios\u201d, se confund\u00edan los movimientos unitarios de los ense\u00f1antes, que no hab\u00edan estado jam\u00e1s en un sindicato, con un intento organizativo de Sindicato Unitario creado desde arriba \u201cun caso t\u00edpico de correa de transmisi\u00f3n\u201d y que ser\u00eda, por tanto, lo que se quiera, menos unitario, y s\u00ed \u201caut\u00f3nomo\u201d respecto de las centrales obreras, o sea, estamental. En todas parte de Europa, escrib\u00eda, los sindicatos aut\u00f3nomos son la cristalizaci\u00f3n de una reducci\u00f3n de la actividad reivindicativa a la promoci\u00f3n de capas privilegiadas de trabajadores. En conclusi\u00f3n, el camino de la unidad sindical hab\u00eda de empezar por el reforzamiento de las centrales obreras.<\/p>\n<p>En la pol\u00e9mica sobre la sindicaci\u00f3n de los ense\u00f1antes (tambi\u00e9n de la Sanidad, de la Administraci\u00f3n, de los T\u00e9cnicos), estaba en juego la unidad de los trabajadores de las ramas de la producci\u00f3n con tradici\u00f3n sindical con los nuevos sectores asalariados. Los impulsores del Sindicato de Ense\u00f1anza de CC.OO ten\u00edan claro que un sindicato aut\u00f3nomo era un sindicalismo d\u00e9bil en la defensa de las cuestiones no estrictamente profesionales o salariales como las que planteaba la lucha por una ense\u00f1anza democr\u00e1tica y por una escuela p\u00fablica de calidad.<\/p>\n<p>Entre el a\u00f1o 1977 y finales de 1978, el sindicato de ense\u00f1anza de CC.OO. tuvo una presencia muy activa en el movimiento de ense\u00f1anza: intervino en la huelga de maestros de octubre de 1977; particip\u00f3 en las elecciones sindicales en la escuela privada y form\u00f3 parte de la mesa de negociaciones del convenio colectivo provincial de la ense\u00f1anza no estatal entre 1977-1978, impuls\u00f3 las huelgas del PND de la Universidad de Barcelona y la Polit\u00e9cnica, que paralizaron la Universidad y negociaron directamente con el equipo rectoral de la Universidad de Barcelona.<\/p>\n<p>Releyendo los papeles del sindicato entre los a\u00f1os 1976 a 1978 (gracias al archivo que cuidadosamente hab\u00eda conservado Biel Dalmau), se me aclar\u00f3 como aquel fue un tiempo apasionante, dicho sin ninguna nostalgia, un momento de flexi\u00f3n desde la resistencia y el silencio, hacia la acci\u00f3n y la palabra. Resulta sorprendente redescubrir la necesidad que sent\u00edamos entonces de concretar con precisi\u00f3n el contenido de cada palabra, de cada concepto, y de buscar sus l\u00edmites. En marzo de 1977 se present\u00f3 el \u201cProyecto de L\u00edneas Program\u00e1ticas\u201d del Sindicato de Ense\u00f1anza. Este documento hab\u00eda de ser el eje del debate en el per\u00edodo precongresual y fue aprobado con enmiendas en el Primer Congreso de la Federaci\u00f3n de Ense\u00f1anza de CC.OO., junio de 1978. Su primera redacci\u00f3n es casi totalmente una producci\u00f3n de Manuel Sacrist\u00e1n. A mi parecer, es una reflexi\u00f3n rigurosa y densa que sit\u00faa los ejes principales de lo que ha de ser una escuela democr\u00e1tica y la funci\u00f3n de los ense\u00f1antes, y de un sindicalismo socio-pol\u00edtico que lucha por un sistema de ense\u00f1anza \u201cigualitario, libre, democr\u00e1tico, p\u00fablico y din\u00e1micamente integrado en la sociedad\u201d, en una perspectiva de \u201ctransformaci\u00f3n de las instituciones educativas dentro del marco de una transformaci\u00f3n b\u00e1sica de la sociedad\u201d. No tengo la intenci\u00f3n de emprender una descripci\u00f3n y an\u00e1lisis de su contenido (<i>es lamentable que este documento no se haya jam\u00e1s reeditado ni pueda estar al alcance de todo el mundo<\/i>), solamente quiero resaltar su importancia y su vigor en el momento actual como instrumento b\u00e1sico de desarrollo de las ideas de izquierda transformadora en la ense\u00f1anza. Una producci\u00f3n de pensamiento que, desgraciadamente, hoy est\u00e1 paralizada entre los ense\u00f1antes, de dentro y de fuera de los sindicatos, ahogados por las peque\u00f1as peleas del d\u00eda a d\u00eda que, integradas dentro de la gesti\u00f3n burocr\u00e1tica, tienen, finalmente, un efecto desmovilizador.<\/p>\n<p>Una breve gui\u00f3n de las cuesti\u00f3n que este documento plante\u00f3 al Primer Congreso nos dar\u00e1 una p\u00e1lida idea de su contenido. Se defiende un \u201cense\u00f1anza igualitaria\u201d en el marco institucional de una escuela p\u00fablica, del pueblo y no del estado. Mientras en los planes estatal y de las nacionalidades, la democracia en la ense\u00f1anza depende de la democratizaci\u00f3n del conjunto de la sociedad, en el terreno de los centros de ense\u00f1anza, la democracia ha de basarse en la autogesti\u00f3n garantizada por la asamblea del centro (de todos los sectores implicados). La igualdad de la ense\u00f1anza implica dos presupuestos: primero, ninguna discriminaci\u00f3n individual en el acceso a la ense\u00f1anza. Este presupuesto comporta la \u201crecusaci\u00f3n del <i>numerus claussus<\/i>\u201d y de cualquier otro requisito burocr\u00e1tico para cursar cualquier tipo de estudios, que el acceso sea libre a todos los niveles; segundo, ninguna discriminaci\u00f3n administrativa ni cultural por raz\u00f3n del sexo. El sindicato se pronuncia por <i>la supresi\u00f3n inmediata de las subvenciones a las empresas privadas<\/i><b> <\/b>de la ense\u00f1anza. Las empresas que no puedan renunciar a las subvenciones han de transformarse en propiedad p\u00fablica.<\/p>\n<p>Una \u201cense\u00f1anza en la libertad\u201d quiere decir aconfesionalidad religiosa y filos\u00f3fica y la garant\u00eda de pluralidad ideol\u00f3gica y la configuraci\u00f3n antirrepresiva de las relaciones pedag\u00f3gicas y el car\u00e1cter cr\u00edtico del contenido de la ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>Una \u201cense\u00f1anza din\u00e1micamente integrada en la sociedad\u201d ha de relacionar la educaci\u00f3n y la investigaci\u00f3n y la aportaci\u00f3n del sistema de ense\u00f1anza a la formaci\u00f3n permanente de los ciudadanos. La tarea principal de vinculaci\u00f3n de la ense\u00f1anza al medio cultural es, en Catalunya, la catalanizaci\u00f3n de la escuela y de otras instituciones de ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>Sobre los trabajadores de la ense\u00f1anza, en todos los niveles del sistema, el sindicato, aun reconociendo la diversidad de titulaciones, sosten\u00eda la conveniencia de dotar a todos los trabajadores de la ense\u00f1anza de <u><i>un \u201cestatuto \u00fanico\u201d<\/i><\/u> de naturaleza<b> <\/b><i>\u201claboral\u201d,<\/i> sin que esto provoque situaciones de indefensi\u00f3n. Han de desaparecer los abusivos contratos administrativos, bajo cuyas condiciones han de trabajar numerosos trabajadores de la ense\u00f1anza (PNN, sustitutos, ense\u00f1antes y no ense\u00f1antes). El prop\u00f3sito del sindicato de ense\u00f1anza de CC.OO. era la <i>extinci\u00f3n de<\/i><b> <\/b><i>cuerpos burocr\u00e1ticos<\/i><b> <\/b> de ense\u00f1anza, asentados vitaliciamente en una plaza. Los trabajadores de la ense\u00f1anza han de ser objeto de una <i>\u201cvaloraci\u00f3n cr\u00edtica continuada\u201d<\/i> y han de tener derecho a una <b>\u201c<\/b><i>formaci\u00f3n permanente\u201d.<\/i><b> <\/b>Las normas generales habr\u00e1n de estatuar la <i>\u201cmovilidad<b>\u201d<\/b><\/i> de los trabajadores de la ense\u00f1anza, dentro del sistema mixto, desde la ense\u00f1anza preescolar hasta la Universidad. El sindicato se pronunci\u00f3 por fijar la edad de jubilaci\u00f3n voluntaria a los 60 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Este documento nos transmite la necesidad de luchar para cambiar las cosas sin renunciar a planteamientos radicales de transformaci\u00f3n social. Desgraciadamente, la historia de este per\u00edodo es la historia de la derrota de la izquierda, maquillada con el nombre de \u201ctransici\u00f3n\u201d<\/p>\n<p>La actual reforma del sistema educativo elaborada por el PSOE, y CiU en el marco nacional, significa el sometimiento de la ense\u00f1anza p\u00fablica a las necesidades de una burgues\u00eda y de un capitalismo perif\u00e9rico y subalterno al servicio de las multinacionales, de acuerdo con el lugar que le ha asignado la divisi\u00f3n del capital en el marco europeo. Contrastando con el ampl\u00edsimo debate que provoc\u00f3 la reforma de Villar Palas\u00ed, cuando las cosas eran mucho m\u00e1s dif\u00edciles, la promulgaci\u00f3n de la Reforma ha pasado sin pena ni gloria, en medio del silencio, la complicidad y el aplauso de las instituciones pol\u00edticas, sin que las fuerzas sociales de izquierda fueran capaces de imaginar una alternativa y las fuerzas sindicales no han ido m\u00e1s all\u00e1 de la cr\u00edtica de los problemas de gesti\u00f3n y de car\u00e1cter administrativo. Se ha menospreciado la potencialidad social que ofrec\u00eda el rechazo a esta reforma sentida por amplios sectores de padres, y no se ha reorientado ni aprovechado el profundo malestar expresado cada d\u00eda por una mayor\u00eda de los ense\u00f1antes de secundaria.<\/p>\n<p>Los estudiantes contemplan impotentes y callados el <i>numerus claussus<\/i><b> <\/b>practicado mediante la Selectividad, que en su pretendida asignaci\u00f3n de los recursos acad\u00e9micos, atropella los derechos m\u00e1s elementales del individuo.<\/p>\n<p>Delante de un mercado laboral extremadamente precario, los <i>\u201ccuerpos burocr\u00e1ticos de la ense\u00f1anza\u201d<\/i> se han cerrado sobre s\u00ed mismos, ya nadie es capaz de levantar la voz contra las c\u00e1tedras vitalicias en la Universidad, ni tampoco para debatir sobre las formas de gesti\u00f3n democr\u00e1tica en los centros. Los Consejos Escolares son hoy una farsa, montada al servicio de la administraci\u00f3n y, cada vez m\u00e1s, dominados por los directores de centro que acumulan m\u00e1s y m\u00e1s poder enfrente de unos claustros vac\u00edos de contenido.<\/p>\n<p>Deseo que este acto de homenaje a Manuel Sacrist\u00e1n, sirva para abrir un debate sobre la actualidad de su pensamiento, y haga tomar conciencia de la necesidad de recuperar las alternativas y la acci\u00f3n de la izquierda anti-capitalista\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se refer\u00eda aqu\u00ed Jordi Olivares al tema de la selectividad universitaria de los a\u00f1os setenta. Quiz\u00e1 interese recordar este texto -\u201cCinco c\u00e9ntimos de teor\u00eda. El fondo de la pol\u00edtica de selectividad\u201d- que Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 para la revista de las juventudes del PSUC, <i>Jove Gu\u00e0rdia<\/i>, any V, n\u00fam 6, octubre 1975, pp. 6-7:<\/p>\n<p>\u201cLa ley de selectividad no es ninguna especialidad espa\u00f1ola. Las restricciones al acceso a los estudios superiores -en forma de <i>numerus claussus<\/i> o en otras formas, como la de la ley espa\u00f1ola- son bastante universales. En la Conferencia de Ministros de Educaci\u00f3n europeos convocada por la UNESCO y celebrada en Bucarest en diciembre de 1973 s\u00f3lo un gobierno (el italiano) declar\u00f3 que no implantar\u00eda restricciones al estudio universitario. En la reuni\u00f3n estaban representados todos los gobiernos europeos, menos los de Portugal y Albania. Tampoco en cuesti\u00f3n de cantidad es el caso espa\u00f1ol el m\u00e1s acusado. El gobierno alem\u00e1n occidental, por ejemplo, ha calculado que entre 1975 y 1978 las universidades alemanas federales rechazaron 130.000 solicitudes de ingreso. La restricci\u00f3n o selectividad es, pues, un hecho muy generalizado. El mismo representante italiano en Bucarest reconoci\u00f3 que su gobierno no implantaba la selectividad porque no pod\u00eda impon\u00e9rsela al pueblo, o sea, por la gran fuerza de las organizaciones proletarias y democr\u00e1ticas italianas, pero anunciaba al mismo tiempo que adoptar\u00eda otros procedimientos (por ejemplo, el dar t\u00edtulos de dos calidades) para conseguir de todos modos alguna restricci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en Espa\u00f1a la reacci\u00f3n contra la restricci\u00f3n del acceso a los estudios superiores ha sido amplia y popular, no reducida a minor\u00edas de izquierda pol\u00edtica o educadas, como en otros pa\u00edses. lncluso lleg\u00f3 a algo m\u00e1s de cincuenta procuradores de las pseudocortes fascistas. Por eso el Ministerio de Educaci\u00f3n y Ciencia espa\u00f1ol ha tenido que hacer propaganda abundante en favor de su pol\u00edtica de selectividad. Esta propaganda maneja sobre todo tres argumentos, dados oficialmente en la nota del servicio de prensa del Ministerio del 3 de mayo de 1974: que la selectividad es la \u00fanica manera de asegurar la calidad de la ense\u00f1anza; que s\u00f3lo ella posibilita la igualdad de oportunidades entre los j\u00f3venes; y que s\u00f3lo ella permite adecuar el producto de la ense\u00f1anza superior -los titulados universitarios- a la demanda de fuerza de trabajo intelectual.<\/p>\n<p>El argumento de la calidad s\u00f3lo vale si es imposible dotar mejor de profesores y de medios did\u00e1cticos la ense\u00f1anza superior; el de la igualdad es falso, porque pasa por alto el condicionamiento social de los j\u00f3venes antes de la edad universitaria; y el de los puestos de trabajo para los titulados superiores remite otra vez, como el primero, a la base econ\u00f3mica de la sociedad espa\u00f1ola tal como ha sido constituida bajo el r\u00e9gimen durante casi cuarenta a\u00f1os. Si hay un exceso relativo de universitarios en Espa\u00f1a (un exceso en relaci\u00f3n con las posibilidades de trabajo), ese exceso dejar\u00e1 en muy mal lugar al r\u00e9gimen que ha dominado el pa\u00eds, porque resulta que ese exceso relativo se dar\u00e1 con una proporci\u00f3n de graduados universitarios en la poblaci\u00f3n inferior incluso a la de Grecia:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Universitarios por cada 168.000 habitantes<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Italia 1289 Grecia 856 Espa\u00f1a 653 Francia 1211 Uruguay 646<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otro ejemplo: la facultad espa\u00f1ola en la que antes se ha implantado la selectividad -en una forma r\u00edgida de <i>numerus claussus<\/i>&#8211; es la de Medicina. Pues bien, en vez de la proporci\u00f3n de un m\u00e9dico por cada 500 habitantes, que es la proporci\u00f3n dada como m\u00ednimo por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, Espa\u00f1a cuenta con un m\u00e9dico por cada 833 habitantes, y, si se prescinde de la medicina privada, y se tiene s\u00f3lo en cuenta la medicina social, un m\u00e9dico por cada 1200 habitantes.<\/p>\n<p>Pero estas circunstancias espa\u00f1olas son s\u00f3lo el agravante fascista de un problema general y profundo. La verdadera ra\u00edz de las restricciones a los estudios universitarios en todos los pa\u00edses avanzados es una profunda crisis de cambio social que no se pueda resolver dentro de los sistemas econ\u00f3micos existentes, dentro de las divisiones del trabajo tradicionales, aunque sean democr\u00e1ticas y progresistas incluso. La productividad del trabajo, el desarrollo de las fuerzas productivas en general, han alcanzado en las sociedades adelantadas un grado tal que se hace innecesario el trabajo manual, productivo en jornada completa de numerosos j\u00f3venes en edades a las que antes el trabajo pleno era imprescindible. Esto permitir\u00eda la dedicaci\u00f3n de una parte mucho mayor de la vitalidad de la sociedad a actividades culturales, de relaci\u00f3n y de disfrute de la vida. Pero el aprovechamiento en ese sentido del desarrollo de los fuerzas productivas chocar\u00eda con los sistemas sociales existentes: primero porque estar\u00eda en contra de la necesidad capitalista de una ampliaci\u00f3n constante de la escala a la que se valoriza y acumula el capital (lo que Marx llam\u00f3 reproducci\u00f3n ampliada); segundo, porque, al producir gran n\u00famero de hombres mejor equipados intelectualmente, reducir\u00eda los sentimientos de sumisi\u00f3n jer\u00e1rquica a las clases dominantes.<\/p>\n<p>Durante algunos a\u00f1os, desde 1955 hasta 1968 aproximadamente, los que mandan en estas viejas sociedades no vieron el peligro en que les pon\u00eda el gran aumento de la poblaci\u00f3n universitaria. Al contrario: encandilados por lo que se ha llamado \u00abrevoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica\u201d, cre\u00edan que iban a tener una gran necesidad de trabajadores intelectuales, que la inversi\u00f3n en instrucci\u00f3n iba a ser la m\u00e1s rentable y no les iba a dificultar -sino al contrario, favorecer- la acumulaci\u00f3n de capital a ritmos crecientes.<\/p>\n<p>Pero desde 1967-1968 las clases dominantes de los pa\u00edses adelantados recuperan, a la luz de la crisis que entonces comienza, su tradicional sabidur\u00eda, comprueban que la inversi\u00f3n en instrucci\u00f3n y ciencia fundamental no es en cualquier caso ni a cualquier escala beneficiosa para la valoraci\u00f3n del capital y redescubren la vieja verdad de que es mejor para los dominantes que<i> <\/i>el pueblo no sepa leer. Entonces empiezan a cerrar de nuevo el grifo universitario: es la \u00e9poca de decadencia de la Ley General de Educaci\u00f3n en Espa\u00f1a, de la reimplantaci\u00f3n generalizada del <i>numerus claussus<\/i> en Alemania, de la ley Fontanet en Francia, con sus dos bachilleratos, etc.<\/p>\n<p>Las ra\u00edces de estos hechos est\u00e1n tan profundamente metidas en el modo de producci\u00f3n que aparecen incluso -aunque con grandes diferencias- en los pa\u00edses del Pacto de Varsovia. Por primera vez desde que existen esos estados, sus gobiernos aparecen preocupados por un \u201cexceso\u00bb de universitarios. El gobierno de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana, por ejemplo, expres\u00f3 en 1974 su temor de que la RDA se convirtiera en \u00abun pobre pa\u00eds de profesores\u00bb sin trabajo.<\/p>\n<p>Eso parece indicar que, como en algunos otros campos, tambi\u00e9n en \u00e9ste de la ense\u00f1anza y de la ciencia est\u00e1n apareciendo -en los pa\u00edses adelantados- situaciones problem\u00e1ticas cuya soluci\u00f3n s\u00f3lo puede ser comunista, ni siquiera socialista, o sea, soluciones no basadas en el principio \u201ca cada cual seg\u00fan su trabajo\u201d (que quiere decir seg\u00fan el valor de su fuerza de trabajo), principio que implica, por ejemplo, que un f\u00edsico trabaje s\u00f3lo de f\u00edsico y cobre much\u00edsimo m\u00e1s que una ciudadana dedicada a la limpieza de locales. S\u00f3lo el principio comunista de igualdad puede evitar que la riqueza social empe\u00f1ada en la educaci\u00f3n por la educaci\u00f3n, por la calidad de la vida del sujeto, y su libertad, no sea un despilfarro. Pero una sociedad comunista no parece nada pr\u00f3xima.<\/p>\n<p>Esta profundidad, esa radicalidad del problema de la selectividad, en el que est\u00e1 madurando mucho antes que en otros campos la crisis de la divisi\u00f3n capitalista del trabajo, hace verdaderamente complicada la lucha contra las restricciones al estudio superior. Pero tambi\u00e9n es la raz\u00f3n de su importancia. Para que las luchas contra las restricciones educativas tengan suficiente sentido y empuje duradero hay que tener presente ese radical horizonte del problema\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sobre los entonces iniciales intentos de una pol\u00edtica restrictiva de entrada a la Universidad, se manifestaba Sacrist\u00e1n en los siguientes t\u00e9rminos en <i>GCPE 73:<\/i> \u201cEn estas primeras semanas de lo que habr\u00eda debido ser el curso acad\u00e9mico 1973-74, la confusi\u00f3n es grande en la ense\u00f1anza superior. No s\u00f3lo en ella, desde luego: tambi\u00e9n en el bachillerato y en la ense\u00f1anza general b\u00e1sica hay una situaci\u00f3n parecida, al menos en cuanto a la confusi\u00f3n. El elemento \u00faltimo y quiz\u00e1s m\u00e1s representativo de esta situaci\u00f3n es la indicaci\u00f3n llegada a algunos Institutos Nacionales de Ense\u00f1anza Media de que sigan preparando el tercer curso del viejo bachillerato, porque el 8\u00ba curso de la Ense\u00f1anza General B\u00e1sica no llegar\u00e1 a existir. Esto, que equivale a rebajar -\u00a1a estas alturas!- la edad de escolaridad obligatoria, ha trascendido a la prensa, e incluso se ha hecho eco de ello alg\u00fan periodista muy significado como entusiasta del R\u00e9gimen. El caos, pues, se tiene en todo el campo de la ense\u00f1anza, y tal vez la confusi\u00f3n en la Universidad no sea la m\u00e1s grave. Pero, aparte de ser la que m\u00e1s directamente nos afecta a los universitarios, resulta tambi\u00e9n ser aquella en que las causas de la confusi\u00f3n y los motivos de las marchas y contramarchas de la pol\u00edtica educativa espa\u00f1ola son m\u00e1s f\u00e1ciles de entender\u201d.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba que las aparentes contradictorias acciones del Ministerio de Educaci\u00f3n \u201ctienen una causa que ha dicho sin pelos en la lengua el director general, a saber, que al Ministerio le sobran estudiantes universitarios. La motivaci\u00f3n del gobierno no es menos clara: lo que busca es reducir, al menos relativamente, el n\u00famero de estudiantes y de profesores universitarios. Para eso cierra discriminatoriamente el ingreso en la ense\u00f1anza superior mediante la llamada selectividad\u201d.<\/p>\n<p>Esta intenci\u00f3n restrictiva de acceso a la ense\u00f1anza superior estaba haciendo, en su opini\u00f3n, \u201cque ya desde el anterior ministerio la misma Ley General de Educaci\u00f3n resulte a veces inc\u00f3moda para el gobierno. Y eso que la Ley General de Educaci\u00f3n no es precisamente una ley de apertura social. La ley general de Educaci\u00f3n, por ejemplo, no instituye educaci\u00f3n preescolar gratuita, con lo que opone un primer obst\u00e1culo, una primera discriminaci\u00f3n o \u201cselecci\u00f3n\u201d contra los ni\u00f1os de las clases trabajadoras: la Ley general de Educaci\u00f3n establece una divisi\u00f3n entre los j\u00f3venes de 14 a\u00f1os que es pr\u00e1cticamente imposible superar m\u00e1s tarde; y luego, en la ense\u00f1anza universitaria as\u00ed cerrada, levanta dos divisorias m\u00e1s (las varias titulaciones por ciclos), con objeto de reducir ulteriormente el n\u00famero de ciudadanos a los que se permite una instrucci\u00f3n realmente superior\u201d.<\/p>\n<p>A\u00f1ad\u00eda Sacrist\u00e1n las razones que, en su opini\u00f3n, explicaban el movimiento universitario de oposici\u00f3n a esta pol\u00edtica restrictiva: \u201cEn Espa\u00f1a, la respuesta restrictiva al crecimiento de la demanda social de instrucci\u00f3n parece, a primera vista, m\u00e1s f\u00e1cil que en otros pa\u00edses: el Ministerio puede liquidar profesores y estudiantes m\u00e1s f\u00e1cilmente que en pa\u00edses de constituci\u00f3n burguesa liberal; puede legislar a placer, e incluso saltarse tranquilamente sus propias leyes, y gobernar por \u00f3rdenes ministeriales, sin molestarse siquiera en derogar previamente -cosa que tampoco le ser\u00eda nada dif\u00edcil- decretos y leyes de rango superior.<\/p>\n<p>Pero, por otra parte, Espa\u00f1a es un pa\u00eds cuyas capas medias, por el car\u00e1cter estatalista y centralista de la Administraci\u00f3n desde el siglo XIX, suelen aspirar a t\u00edtulos acad\u00e9micos; y en el que existe un movimiento universitario de oposici\u00f3n desde hace d\u00e9cadas, desde mucho antes de que las universidades norteamericanas y europeas empezaran a dejar de ser un idilio de las elites destinadas a servir a las clases dominantes\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, estos dos hechos -la tradici\u00f3n universitaria de las capas medias, por una parte, y el movimiento de oposici\u00f3n al fascismo, por otra- dificultaban, en su opini\u00f3n, \u201cen alguna medida el ejercicio de la pol\u00edtica restrictiva de la ense\u00f1anza superior que est\u00e1 en la base del actual caos universitario\u201d. En todo caso, como cualquier otra ense\u00f1anza superior moderna, \u00e9sta tiene que elegir entre la tendencia que socava el valor mercantil y de escasez del conocimiento superior y la restricci\u00f3n, la \u201cdesmasificaci\u00f3n\u201d de la universidad, las \u201cpr\u00e1cticas anticonceptivas en la ense\u00f1anza superior\u201d, el mathusianismo universitario.<\/p>\n<p>En la medida en que lleguen a esas consecuencias de las actuales tendencias econ\u00f3mico-sociales, los estudiantes universitarios pueden ir dejando de ser capas medias t\u00edpicas para convertirse, incluso con toda conciencia, en parte colectivamente activa en la crisis de la ense\u00f1anza institucionalizada en la madura sociedad capitalista en que vivimos, como tambi\u00e9n empieza a ocurrir, aunque todav\u00eda modestamente, con algunas capas de ex-estudiantes, o sea, con los trabajadores intelectuales de la industria y los servicios\u201d.<\/p>\n<p>Este marco, remarca MSL, en el que se presentan todos los problemas de la ense\u00f1anza superior \u201cno est\u00e1 tan alejado de las cuestiones particulares como podr\u00eda parecer. Y se desprende directamente de las medidas restrictivas ministeriales que est\u00e1n provocando el caos en la Universidad\u201d.<\/p>\n<p>Cada problema universitario, en su opini\u00f3n, presentaba entonces dos soluciones posibles: o bien democratizar el acceso a la educaci\u00f3n superior \u201co intentar la marcha atr\u00e1s contra el crecimiento de la productividad de la fuerza de trabajo y las dem\u00e1s fuerzas productivas, o sea, seguir reservando la educaci\u00f3n superior, sobre todo la pura, la cient\u00edfica y la human\u00edstica y art\u00edstica, a una minor\u00eda, parte muy reducida de los que ya hoy podr\u00edan llegar a ella\u201d.<\/p>\n<p>Pero, en \u00faltima instancia, prosigue Sacrist\u00e1n, no ser\u00e1 posible la democratizaci\u00f3n de un cuerpo de instituciones -como en este caso la ense\u00f1anza superior- \u201csin la transformaci\u00f3n an\u00e1loga de todo lo que rodea a esas instituciones. Por eso, la necesidad de la ruptura democr\u00e1tica con la situaci\u00f3n presente se ve tambi\u00e9n en la Universidad. Por eso, o sea, porque la misma poblaci\u00f3n universitaria, la actual y la potencial, est\u00e1 interesada en ella, y no s\u00f3lo porque la Universidad sea una caja de resonancia del resto de la sociedad\u201d.<\/p>\n<p>Desde la perspectiva de la Universidad, Sacrist\u00e1n se\u00f1ala que la necesaria transformaci\u00f3n democr\u00e1tica \u201cno es una cuesti\u00f3n s\u00f3lo de formas, sino tambi\u00e9n y sobre todo de contenidos sociales: no se trata s\u00f3lo de obtener las libertades formales o particulares de que carecemos, sino tambi\u00e9n y principalmente ya de abrir camino a la libertad en singular, a la liberaci\u00f3n contra la opresi\u00f3n y la desigualdad: una ense\u00f1anza superior de masas, lo opuesto a la actual selectividad, supone un completo cambio material de la ense\u00f1anza y del conocimiento, no s\u00f3lo un cambio de las formas en que se ejercen y se adquieren. La ense\u00f1anza y el conocimiento de masas tienen por fuerza que ir dejando de ser instrumento adjetivo, subproducto del poder y el privilegio de una minor\u00eda, para convertirse en sustancia de perfeccionamiento y de disfrute de todos, contando con la necesaria rotaci\u00f3n de trabajo y funciones\u201d.<\/p>\n<p>De tal forma que los problemas menores, \u201calgunos acaso de soluci\u00f3n inmediatamente posible\u201d, se enlazan de cerca, en su opini\u00f3n, con la problem\u00e1tica b\u00e1sica de lo que \u00e9l denomina aqu\u00ed democracia material, es decir, de la ense\u00f1anza socialista. \u201cPor de pronto, el problema de la parte del gasto social que ha de destinarse a unas instrucci\u00f3n de masas, incluyendo en ella la actividad de investigaci\u00f3n; luego, la del reflejo administrativo de la democracia real en el interior de la ense\u00f1anza superior, o sea, la gesti\u00f3n democr\u00e1tica de \u00e9sta, aboliendo las arcaicas jerarqu\u00edas de orden medieval o reforzadas por el burocratismo y el estatalismo capitalista al que en la Universidad solemos llamar \u201cnapole\u00f3nico\u201d; tambi\u00e9n el problema de la naturalizaci\u00f3n, por as\u00ed decirlo, de la ense\u00f1anza superior, esto es, su asimilaci\u00f3n de las caracter\u00edsticas culturales nacionales de las poblaciones; y muchas m\u00e1s cosas, cuyo detalle ser\u00eda objeto no de una ponencia breve, como \u00e9sta, sino de un programa detallado, del que ahora no se puede proponer m\u00e1s que la inspiraci\u00f3n, la l\u00ednea general, que queda dicha, de democracia material o b\u00e1sica, de superaci\u00f3n de la universidad tradicional, de la ense\u00f1anza superior tan al servicio de las capas dominantes que hasta la cantidad de los que estudian ha de estar determinada por la necesidad de mantener sin roces el sistema social de dominio. Como es natural, tambi\u00e9n se enlaza directamente con esa cuesti\u00f3n b\u00e1sica de la democracia real, de la ense\u00f1anza socialista, el problema de la consecuci\u00f3n del medio imprescindible para avanzar por esa l\u00ednea: el ejercicio por la mayor\u00eda de las libertades parciales o formales que son instrumento de la conquista de la libertad\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por otra parte, en el congreso fundacional de la federaci\u00f3n de ense\u00f1anza de CC.OO, surgi\u00f3 la idea de ofrecer a Sacrist\u00e1n la presidencia de la federaci\u00f3n. La carta fue firmada, entre otros, por Pere de la Fuente, Teresa Rodr\u00edguez, Pau Pons, Guillermo Lusa, M. D. Albiac y Joaquim Miras. La respuesta de Sacrist\u00e1n, con fecha 15 de junio de 1978, fue la siguiente:<\/p>\n<p>\u201cAl secretariado del sindicato de ense\u00f1anza de la C.O.N.C.<\/p>\n<p>Queridos compa\u00f1eros;<\/p>\n<p>aunque agradezco mucho al congreso del sindicato el ofrecimiento de la Presidencia, me creo obligado a no aceptarlo, porque ni necesitamos presidente en el sindicato ni veo que, caso de necesitarlo, yo fuera indicado para serlo.<\/p>\n<p>Eso no quita que me considere particularmente obligado por vuestro cordial ofrecimiento.<\/p>\n<p>Con afecto, Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para la asamblea constituyente del sindicato de la ense\u00f1anza de Barcelona de la CONC, Sacrist\u00e1n prepar\u00f3 una intervenci\u00f3n que respond\u00eda al siguiente esquema:<\/p>\n<p>\u201c1. No es un programa, contra lo que equivocadamente dice la convocatoria, sino un proyecto de l\u00edneas generales. Cuando est\u00e9 aprobado, lo aprobado ser\u00e1n unas l\u00edneas, no un programa.<\/p>\n<p>1.1. Problema de cu\u00e1ndo se discute y se vota.<\/p>\n<p>1.1.1. No gastar tiempo hoy.<\/p>\n<p>1. La importancia de lo no tratado indica bien la limitaci\u00f3n de unas meras l\u00edneas program\u00e1ticas.<\/p>\n<p>2.1.Todo lo espec\u00edfico de cada sector.<\/p>\n<p>2.2. La mayor parte de los problemas concretos de la integraci\u00f3n social, incluso en un plano general, como inserci\u00f3n en barrios, etc.<\/p>\n<p>2.3. La ense\u00f1anza en el medio campesino.<\/p>\n<p>2.4. Y eso son s\u00f3lo ejemplos.<\/p>\n<p>3. Frente a ese aspecto rudimentario, ventaja: persistencia de unas l\u00edneas generales.<\/p>\n<p>3.1. Explicar la t\u00e9cnica de los puntos.<\/p>\n<p>4. La posible coincidencia f\u00e1cil en lo esencial no excluye que pueda haber matices en puntos importantes. Algunos ejemplos:<\/p>\n<p>4.1. En igualdad: el principio de rechazo del examen de ingreso.<\/p>\n<p>4.2. En democracia: la variedad de condiciones y los consejos.<\/p>\n<p>4.3. En integraci\u00f3n social: el uso educativo-religioso de locales.<\/p>\n<p>4.4. Aparte de discrepancias por desaciertos. Yo quer\u00eda se\u00f1alar dos.<\/p>\n<p>4.4.1. \u201cEmpresas no-p\u00fablicas\u201d de ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>4.4.2. \u201cAutomovil\u00edsticas\u201d: petrol\u00edferas.<\/p>\n<p>5. En cambio, parece que se ha resuelto con fidelidad al esp\u00edritu de CC.OO. y a los elementos m\u00e1s complicados y varios de la situaci\u00f3n el serio problema del estatuto laboral. Explicarlo.<\/p>\n<p>5.1. Aunque quiz\u00e1s algunos detalles est\u00e9n en el aire, como el de los 60 a\u00f1os.<\/p>\n<p>6. Presento tres propuestas: comisi\u00f3n, no-asamblea, subcomisiones.<\/p>\n<p>7. Pero antes: por naturaleza nuestro sindicato.<\/p>\n<p>7.1. Declaraci\u00f3n solidaridad construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>7.2. Cotizaci\u00f3n extraordinaria para empezar esa solidaridad\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>E, igualmente, para la presentaci\u00f3n de los trabajos program\u00e1ticos de la federaci\u00f3n de ense\u00f1anza de la CONC en la Escola d\u00b4Estiu (verano) Rosa Sensat de 1977, Sacrist\u00e1n prepar\u00f3 una intervenci\u00f3n con los puntos siguientes:<\/p>\n<p>\u201c1. Repaso subrayado del proyecto de l\u00edneas program\u00e1ticas.<\/p>\n<p>2. Repaso subrayado de la Enmienda A.<\/p>\n<p>2.1. El estatismo.<\/p>\n<p>3. Repaso subrayado de la Enmienda B.<\/p>\n<p>3.1. La acentuaci\u00f3n nacionalista.<\/p>\n<p>3.1.1 Sensibilidad, m\u00e1s que hechos.<\/p>\n<p>3.2. La cuesti\u00f3n de la obligatoriedad de la ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>3.3. El mayor desarrollo de algunos puntos (ya como programa)<\/p>\n<p>4. Repaso subrayado de la Enmienda C.<\/p>\n<p>4.1. El antisexismo.<\/p>\n<p>4.2. Cierto mayor estatismo (servicios dom\u00e9sticos a cargo Estado).<\/p>\n<p>4.2.1. Pero podr\u00eda ser s\u00f3lo l\u00e9xico.<\/p>\n<p>5. Repaso subrayado de la Enmienda D.<\/p>\n<p>5.1. Expropiaci\u00f3n de centros privados.<\/p>\n<p>6. Repaso subrayado del Anexo de Ense\u00f1anza a Distancia.<\/p>\n<p>6.1. Obligatoriedad<\/p>\n<p>I<u>I. Resumen.<\/u><\/p>\n<p>1. Puntos no conflictivos previsiblemente.<\/p>\n<p>1.1. Desarrollo l\u00edneas hacia programa.<\/p>\n<p>1.2. Acentuaci\u00f3n nacionalismo.<\/p>\n<p>1.3. Acentuaci\u00f3n antisexismo.<\/p>\n<p>2. Puntos previsiblemente conflictivos.<\/p>\n<p>2.1. Estatismo en general.<\/p>\n<p>2.2. Obligatoriedad en particular.<\/p>\n<p>3. Raz\u00f3n de la previsible conflictividad es la diferencia de apreciaci\u00f3n de la fase social.<\/p>\n<p>3.1. Los enmendantes mantienen la hip\u00f3tesis cl\u00e1sica.<\/p>\n<p>3.2. Los otros ven un cambio de datos sociales en el sentido de cierta verosimilitud real ya de principios comunistas o libertarios.<\/p>\n<p>3.2.1. No Illich.<\/p>\n<p>3.2.2. Ni acient\u00edficos.<\/p>\n<p>4. En oto\u00f1o se ver\u00e1 Muchas gracias.\u201d<\/p>\n<p>Con enmienda A, B, C o D, Sacrist\u00e1n se refer\u00eda a las modificaciones presentadas durante el estimulante proceso de discusi\u00f3n de las l\u00edneas program\u00e1ticas de la federaci\u00f3n a las que aqu\u00ed se ha hecho referencia. Como se se\u00f1al\u00f3, algunas de ellas fueron aceptadas e introducidas en el texto final.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>VI. Problemas del sistema educativo espa\u00f1ol.<\/u><\/p>\n<p>El siguiente esquema es el gui\u00f3n de una conferencia que con este t\u00edtulo imparti\u00f3 Sacrist\u00e1n en la sede de CC. OO. de Premi\u00e0 de Mar el 11 de febrero de 1978. Se trata de una de las intervenciones que realiz\u00f3 durante el proceso de constituci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de la federaci\u00f3n de ense\u00f1anza del sindicato<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>0. Introducci\u00f3n.<\/p>\n<p>. Exposici\u00f3n nada euf\u00f3rica.<\/p>\n<p>. Maneras de ver los problemas.<\/p>\n<p>1. La de la t\u00e9cnica de gobierno tradicional, aunque sea ilustrada.<\/p>\n<p>2. La de la base (trabajadores y usuarios)<\/p>\n<p>3. La visi\u00f3n general desde la izquierda social.<\/p>\n<p>1. Enfoque t\u00e9cnico-gubernamental (Rubio Llorente)<\/p>\n<p>1.1. El problema financiero.<\/p>\n<p>1.1.1. Cuantitativo: disminuci\u00f3n real 1971-74<\/p>\n<p>1.1.2. Estructural: utilizaci\u00f3n de fondos de inversi\u00f3n para financiaci\u00f3n corriente.<\/p>\n<p>1.2. El problema de personal.<\/p>\n<p>1.2.1. Aumentos de centros estatales desde 1962 sin aumento de plazas de funcionarios; gravedad del problema de los contratados.<\/p>\n<p>1.2.2. La p\u00e9rdida de calidad del profesorado.<\/p>\n<p>1.2.2.1. Por la crisis universitaria.<\/p>\n<p>1.2.2.2. Por los maestros en bachillerato elemental.<\/p>\n<p>1.3. El problema de la ense\u00f1anza privada.<\/p>\n<p>1.3.1. Nueva ofensiva<\/p>\n<p>1.3.2. Falsedad del principio de libre elecci\u00f3n.<\/p>\n<p><i>\u201cLlevar a la pr\u00e1ctica el principio de libertad de elecci\u00f3n significar\u00eda cuando menos crear y sostener dos puestos escolares, uno estatal y otro privado por cada ni\u00f1o espa\u00f1ol, empresa que excede con mucho de lo posible ahora y en los pr\u00f3ximos siglos.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>En nota:<\/p>\n<p><i>\u00abDos puestos por cada ni\u00f1o en el supuesto, naturalmente falso de que.todos los centros privados tuviesen el mismo significado. Si se entiende, como parece correcto, que la libertad de elecci\u00f3n s\u00f3lo queda asegurada por la posibilidad de asistir a un centro que tenga la orientaci\u00f3n filos\u00f3fico-ideol\u00f3gica preferida por los escolares o sus familiares, el n\u00famero de puestos escolares a crear para cada ni\u00f1o espa\u00f1ol ser\u00eda igual al de corrientes de pensamiento existentes en el pa\u00eds que no es bajo. Si, como en la actualidad sucede, se entiende que, dada la forzosa identidad de orientaci\u00f3n filos\u00f3fico-religiosa de los centros la libertad de elecci\u00f3n significa simplemente posibilidad de optar entre empresarios distintos, el n\u00famero de puestos necesarios para satisfacer el principio es indefinido.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Rubio Llorente, Francisco, \u00abLa pol\u00edtica educativa\u00bb, en M. Fraga Iribarne, Juan Velarde Fuertes y Salustiano Del Campo Urbano, eds., <i>La Espa\u00f1a de los a\u00f1os 70,<\/i> vol.III, tomo II, p\u00e1g.499, Madrid, Editorial Moneda y Cr\u00e9dito, 1974<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>\u00abEn el Documento n.2 6, recogido en la publicaci\u00f3n Sindicato de Ense\u00f1anza Reforma educativa (p\u00e1g.35), se menciona entre las actividades llevadas a cabo por el Sindicato en las Cortes, una enmienda a la Ley del III Plan de Desarrollo, incluida como apartado 62 de la Disposici\u00f3n Final 41, seg\u00fan la cual \u00abla creaci\u00f3n de nuevos Centros por parte del Estado se planificar\u00e1 y coordinar\u00e1 con la correspondiente a la de los Centros de Ense\u00f1anza Privados, con objeto de lograr una extensi\u00f3n educativa m\u00e1s equilibrada, tanto para evitar su duplicidad como para conseguir una mayor eficacia\u00bb (subrayado nuestro).<\/i><\/p>\n<p><i> La Comisi\u00f3n Permanente de la Uni\u00f3n Nacional de Empresarios del mismo Sindicato adopt\u00f3 a su vez unas conclusiones, elevadas al ministro de Educaci\u00f3n en junio de 1972 (Ibid., p\u00e1g. 31), en las que solicitan que se reglamente esa norma \u00abteniendo en cuenta: a) La necesidad de evitar las incidencias que est\u00e1n provocando los planes de urgencia y especiales; b) Que se garantice, un vez aceptada la clasificaci\u00f3n y transformaci\u00f3n de los centros actuales, que no ser\u00e1 construido otro de su nivel, mientras no haya una necesidad que el centro existente no puede atender\u00bb (subrayado nuestro).<\/i><\/p>\n<p><i> La Presidencia del Sindicato Nacional de M\u00e1laga lamenta que al admitir nuevos alumnos en los Centros estatales de la provincia no se rechace a aquellos que ya estaban escolarizados en centros privados (p\u00e1g. 59), lamentaci\u00f3n que expresa tambi\u00e9n el presidente del Sindicato de Ceuta, tanto m\u00e1s quejoso cuando que no puede pensar que esa lesi\u00f3n se deba a inadvertencia, pues seg\u00fan afirma (p\u00e1g. 54), solicit\u00f3 del delegado de Educaci\u00f3n que \u00abno se admitiese en ninguno de esas sesiones de ma\u00f1ana o tarde (de los centros estatales. F.R.) a los alumnos que ya estaban matriculados en un centro privado. Las citas podr\u00edan multiplicarse\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Francisco Rubio Llorente, p\u00e1g. 500, nota.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>\u201c(&#8230;) la inanidad del argumento [de la libertad de elecci\u00f3n de centro escolar] ha quedado palmariamente demostrada en una reciente publicaci\u00f3n del Sindicato Nacional de Ense\u00f1anza [Sindicato de Ense\u00f1anza Y Reforma Educativa, Madrid, 1973] cuya creaci\u00f3n en 1967 ha contribuido no poco a clarificar los problemas, otorgando voz propia a una industria pujante y permiti\u00e9ndole aparecer con su propia faz. En dicha publicaci\u00f3n, que recoge los trabajos a escala regional o nacional del Sindicato, se califica de \u00abtema sangrante\u00bb la creaci\u00f3n de nuevos centros estatales en localidades atendidas por la iniciativa privada y de \u00abcompetencia poco leal\u00bb la creaci\u00f3n en Zaragoza de un Instituto de Ense\u00f1anza Media (I Asamblea Regional del Sindicato Nacional de Ense\u00f1anza, en p\u00e1gs. 38 y 45). Tales lamentaciones, que son s\u00f3lo muestra de una actitud generalizada, niegan absolutamente el principio de libertad de elecci\u00f3n y apuntan directamente al origen real del problema, que no est\u00e1 en el terreno de los grandes principios, sino de las modestas realidades materiales.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>F. Rubio Llorente, p\u00e1gs. 500-501<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1adido m\u00edo:<\/p>\n<p>1.4. El problema nacional.<\/p>\n<p>1.4.1. Gravedad general<\/p>\n<p>1.4.2. Determinaci\u00f3n de ambig\u00fcedades en problemas del aparato, como de las oposiciones.<\/p>\n<p>2. Enfoque de base.<\/p>\n<p>2.1. Alumnos, usuarios.<\/p>\n<p>2.1.1. Crisis econ\u00f3mica, paro y funcionalidad del aparato y de los t\u00edtulos.<\/p>\n<p>2.1.2. Crisis cultural y deformaci\u00f3n de los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>2.2. Trabajadores de la ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>2.2.1. Algunas categor\u00edas del PND [personal no docente]<\/p>\n<p>2.2.2. Docentes. PNN [profesores no numerarios] (1).<\/p>\n<p>2.2.2.1. Inseguros y<\/p>\n<p>2.2.2.2. Parados<\/p>\n<p>2.2.2.3. Corporativismo.<\/p>\n<p>3. Intento de enfoque general de izquierda.<\/p>\n<p>3.1. Sensaci\u00f3n de impotencia.<\/p>\n<p>3.2. Ante algunos aspectos de la problem\u00e1tica la impotencia es obvia.<\/p>\n<p>3.2.1. Financiaci\u00f3n<\/p>\n<p>3.2.2. Ense\u00f1anza privada<\/p>\n<p>3.2.3. Problema nacional.<\/p>\n<p>3.3. Ante otros, consiste en que lo que se puede esperar est\u00e1 dentro de la vieja l\u00f3gica:<\/p>\n<p>3.3.1.Soluci\u00f3n italiana del problema del personal, con otra educaci\u00f3n para los ricos.<\/p>\n<p>3.3.2. Coherente relajaci\u00f3n integradora de usuarios. Promoci\u00f3n de rebeld\u00eda universitaria.<\/p>\n<p>3.4. La ra\u00edz de todo es el pudrimiento (Lenin)<\/p>\n<p>3.4.1. El desprestigio del estado y la ense\u00f1anza privada. Ejemplo de salida involutiva de la crisis.<\/p>\n<p>3.5. La necesidad de otra base.<\/p>\n<p>3.6. Imposibilidad consiguiente del nuevo enfoque necesario de la relaci\u00f3n ense\u00f1anza-producci\u00f3n.<\/p>\n<p>[Nota manuscrita:<\/p>\n<p>. No olvidar que 1 es enfoque general desde el poder].<\/p>\n<p>4. Orientaci\u00f3n pr\u00e1ctica (2)<\/p>\n<p>4.1. El principio de servir al pueblo.<\/p>\n<p>4.2. Combatir degradaci\u00f3n ense\u00f1anza popular.<\/p>\n<p>4.2.1. Combatir privatizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>4.2.2. Combatir mala calidad propia.<\/p>\n<p>4.3. Enfrentar un programa:<\/p>\n<p>4.3.1. Autonom\u00eda social.<\/p>\n<p>4.3.2. Nueva base productiva.<\/p>\n<p>4.3.3. Primado temporal de la educaci\u00f3n sobre la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>4.3.4. Primado de la investigaci\u00f3n indigenista (no aut\u00e1rquica)<\/p>\n<p>4.3.5. Primac\u00eda de lo pol\u00edtico: el ej\u00e9rcito, con cuya \u201cmodernidad\u201d es incompatible todo eso no s\u00f3lo desde el punto de vista de clase, sino incluso desde el de casta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Notas SLA:<\/u><\/p>\n<p>1) Respecto al movimiento de los profesores no-numerarios y su vindicaci\u00f3n de un contrato laboral estable, en el pr\u00f3logo a Equipo L\u00edmite,<i> La agon\u00eda de la universidad franquista <\/i>(Editorial Laia, Barcelona 1976) Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba las siguientes consideraciones: \u201c[&#8230;] Pero con esas alusi\u00f3n a la URSS y a China (y precisamente a una de las mejoras cosas de ambos estados: el justiciero igualitarismo parcial de su ense\u00f1anza) queda indicado la punta por la cual la reivindicaci\u00f3n laboral para profesores universitarios p\u00fablicos rebasa el horizonte puramente burgu\u00e9s: esta desacralizaci\u00f3n del status del profesor le libera a \u00e9ste de ataduras arcaicamente estamentales y le permite fundirse con las capas trabajadoras; la explicaci\u00f3n de una relaci\u00f3n de trabajo hace visible para todos la cuesti\u00f3n, hasta ahora oculta por los perifollos acad\u00e9micos, de \u201cqui\u00e9n\u201d ha de ser la otra parte contratante; esta problematizaci\u00f3n lleva a la cuesti\u00f3n radical -s\u00f3lo resoluble en una democracia radical- de qui\u00e9nes han de ser los dotados de poder en la ense\u00f1anza. Y esta problem\u00e1tica democr\u00e1tica radical abre, como siempre, la problem\u00e1tica propiamente socialista, la dial\u00e9ctica Estado-clases sociales.<\/p>\n<p>Claro que esas cerezas enlazadas no se comen todas a la vez; ni siquiera apetecen todas a todos. Pero, en cualquier caso, la ristra de cuestiones suscitadas por la reivindicaci\u00f3n de contrataci\u00f3n laboral en la ense\u00f1anza del Estado permite que se unan en torno a ellas muchas personas interesadas por los aspectos m\u00e1s inmediatos del objetivo, sin que por ello se aburran los menos (en la universidad) que no pueden alimentarse moralmente ni intelectualmente con algo que no sea, en el peor de los casos, democratismo \u201cradical\u201d.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, la radicalidad democr\u00e1tica de ese objetivo intermedio es mayor de lo que puede parecer a primera vista: contiene, en efecto, alguna punta de ruptura con los l\u00edmites formales tradicionales del Estado, esa punta rebasa, aunque s\u00f3lo sea tendencialmente, el marco funcional de la instituci\u00f3n docente en pa\u00edses que han vivido una revoluci\u00f3n socialista. El reconocimiento de la capacidad contractual del colectivo de alumnos, profesores y personal no docente (marco en el que los PNN presentan a veces la idea de contrataci\u00f3n laboral), \u201csin privatizar la universidad\u201d, alterar\u00eda ya un poco la noci\u00f3n burocr\u00e1tica burguesa de Estado y supondr\u00eda otra noci\u00f3n de Estado, una noci\u00f3n bastante m\u00e1s socialista que la vigente por ahora en todos los pa\u00edses as\u00ed llamados. \u00c9sta, sin embargo, es harina de otro costal, y no hay por qu\u00e9 amasarla ahora. Aqu\u00ed se trataba s\u00f3lo de exponer c\u00f3mo el movimiento reciente de PNN, aunque acaso tenga hoy menos camino por delante que en otros tiempos m\u00e1s tenebrosos, dispone, sin embargo, de un concepto rico y potencial articulado al que no llegamos los que fuimos trampeando, con el magro testigo en la mano, por los a\u00f1os cincuenta y sesenta.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>2) En \u201cLa Universidad y la divisi\u00f3n del trabajo\u201d (<i>Intervenciones pol\u00edticas, op. cit, <\/i>p.152), apuntaba Sacrist\u00e1n la siguiente perspectiva: \u201c(&#8230;) Pero al principio, estuvo y est\u00e1 la acci\u00f3n. Tanto para llegar directamente, donde ello sea posible, a una organizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza del investigar y de las profesiones que rompa con la contaminaci\u00f3n ideol\u00f3gica hegemonizadora de hombres y eternizadora de una divisi\u00f3n del trabajo ya innecesaria, cuanto para acelerar, donde eso sea lo hist\u00f3ricamente viable, el proceso de autodisoluci\u00f3n de la tradici\u00f3n clasista mediante el poder de los trabajadores, lo primero es plantear acertadamente la fase previa: luchar contra la yugulaci\u00f3n del empuje de los pueblos hacia el conocimiento -posibilitado por la producci\u00f3n moderna- y contra los intentos de esterilizarla mediante la estratificaci\u00f3n aparentemente t\u00e9cnica, pero en realidad inteligentemente clasista, que intentan implantar las reformas universitarias de todos los pa\u00edses del capitalismo m\u00e1s o menos avanzado, incluso el nuestro. Los pueblos tienen que seguir llegando, acrecentadamente, a la ense\u00f1anza superior y tienen que impedir que los fraccionen jer\u00e1rquicamente en ella. Por esa v\u00eda seguir\u00e1 agudiz\u00e1ndose la contradicci\u00f3n entre las presentes relaciones de producci\u00f3n y las fuerzas productivas ya en obra. El movimiento estudiantil tiene, seguramente, muchos otros campos de acci\u00f3n. Pero para que las dem\u00e1s luchas den resultados importantes es esencial que se muevan sobre aquella contradicci\u00f3n de fondo.\u201d<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>VII. \u00bfRealmente fueron tan malos los telegramas de CC.OO.<\/u>?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>EL PAIS<\/i> de 18 de octubre de 1984 public\u00f3 en primera p\u00e1gina (del diario, no de la secci\u00f3n de \u201cEconom\u00eda, trabajo y sociedad<b>\u201d<\/b>) una informaci\u00f3n con el siguiente t\u00edtulo: <i>La actitud del sindicato ante el pacto social provoca un fuerte debate ideol\u00f3gico. Sectores de Comisiones Obreras plantean el relevo de Camacho.<\/i><\/p>\n<p>El corresponsal del diario, Rodolfo Serrano, dedicado entonces a informar de Izquierda Unida y CC.OO, contaba la siguiente historia:<i>El Acuerdo Econ\u00f3mico y Social (AES), y sobre todo las posibles alternativas a esta pol\u00edtica de pactos, ha provocado un fuerte debate interno en Comisiones Obreras (CCOO). Por primera vez, sectores con gran responsabilidad -cualitativa y cuantitativamente significativos- dentro del aparato de la central sindical se platean la necesidad de que Marcelino Camacho, actual secretario general, pase a ocupar \u00e1reas no ejecutivas dentro de la organizaci\u00f3n, en l\u00ednea con los deseos que \u00e9l mismo ha expresado en distintas ocasiones. Las fuentes consultadas han exigido el anonimato para evitar las tensiones personales con el propio Camacho.<\/i><\/p>\n<p><b> <\/b>En informaci\u00f3n detallada, Serrano comentaba cosas del siguiente tenor: a) L\u00f3pez Bulla, entonces secretario general de la CONC, hab\u00eda anunciado a Camacho su intenci\u00f3n de renunciar a todos los cargos federales, en protesta por la forma en la que el sindicato hab\u00eda abordado la pol\u00edtica de pactos sociales. A\u00f1ad\u00eda Serrano que, sin embargo, \u201cL\u00f3pez Bulla -que reiter\u00f3 su postura absolutamente contraria al AES- desminti\u00f3 rotundamente que hubiera existido intento alguno de dimisi\u00f3n del secretariado confederal, del que \u00e9l es vocal\u201d. Seg\u00fan fuentes, que el corresponsal no cita, la actitud de L\u00f3pez Bulla respond\u00eda a un clima de \u201cmalestar existente en la central por la actitud seguida por CC.OO. a la hora de llevar a la pr\u00e1ctica su llamada <i>Pol\u00edtica de solidaridad contra el paro y la crisis<\/i>\u201d. Los sectores \u201ccr\u00edticos\u201d, que nada tienen que ver con el sector cr\u00edtico actual del sindicato, denunciaban la marginaci\u00f3n del sindicato durante las negociaciones del AES,<b> <\/b>las valoraciones negativas del acuerdo sin ofrecer alternativa alguna, y el incumplimiento de algunas de las resoluciones del congreso confederal de CC.OO. del mes de junio del mismo a\u00f1o 1984.<\/p>\n<p>La informaci\u00f3n segu\u00eda en la p\u00e1gina 37 del diario con el mismo encabezamiento. Rodolfo Serrano indicaba aqu\u00ed que el debate se planteaba en torno a si CC.OO. deb\u00eda defender una pol\u00edtica de resistencia frente a la pol\u00edtica agresiva del Gobierno (primer gobierno con mayor\u00eda absoluta PSOE), o, superando demagogias obreristas, deb\u00eda construir una pol\u00edtica de alternativas realistas a la crisis y al paro. Se trataba, seg\u00fan el sector cr\u00edtico citado por el corresponsal de <i>EL PAIS<\/i>, de aportar una ideolog\u00eda al sindicato de la que \u201c<i>hasta ahora ha carecido al estar excesivamente dependiente de la figura carism\u00e1tica de Marcelino Camacho\u201d.<\/i><\/p>\n<p>La informaci\u00f3n segu\u00eda dando cuenta de las diferencias entre la l\u00ednea de L\u00f3pez Bulla (y la CONC), y el entonces sector mayoritario del sindicato. Se\u00f1alaba algunas de las divergencias del hipot\u00e9tico \u201csector cr\u00edtico\u201d respecto a algunas posiciones de Marcelino Camacho y finalizaba con la siguiente reflexi\u00f3n: <i>\u201cEl sector que encabeza este movimiento no oculta, sin embargo, las dificultades de ofrecer una alternativa a Marcelino Camacho. Y alguno confiesa que \u201cel que aparezca como cabeza del movimiento, o gana la batalla, o se va de Comisiones Obreras\u201d. Pero si reconocen que el sistema para conseguir que Camacho quede relegado a otras tareas -\u201d\u00e9l mismo ha asegurado en diversas ocasiones que debe retirarse de la direcci\u00f3n y dejar en otras manos esta responsabilidad\u201d argumentan- s\u00f3lo pod\u00eda llevarse a cabo mediante la negociaci\u00f3n directa o, en \u00faltimo extremo, con la celebraci\u00f3n de un Congreso extraordinario, del que CCOO podr\u00eda salir fortalecida o partida en dos\u201d<\/i><\/p>\n<p><b> <\/b>Al d\u00eda siguiente, 19 de octubre,<i> EL PAIS<\/i> dedicaba toda la p\u00e1gina 43 del diario a la cuesti\u00f3n. Reproduc\u00eda enteramente una resoluci\u00f3n del \u00f3rgano de direcci\u00f3n permanente de CC. OO, publicaba una carta abierta de Jos\u00e9 Luis L\u00f3pez Bulla dirigida a Marcelino Camacho, y nuestro nunca suficientemente estimado Rodolfo Serrano volv\u00eda a la carga con una informaci\u00f3n que titulaba, en letra peque\u00f1a, <i>\u201cEl sindicato califica de ataque personal la informaci\u00f3n sobre el posible relevo del secretario general\u201d, <\/i>y con tipos mucho m\u00e1s destacados daba cuenta del siguiente hecho, de indudable trascendencia socio-pol\u00edtica para la marcha general del pa\u00eds: <i>\u201cEl responsable del gabinete jur\u00eddico de Comisiones Obreras ingresa en UGT\u201d.<\/i><\/p>\n<p><b> <\/b>La marcha de Miguel Gonz\u00e1lez Zamora ten\u00eda como origen la actitud del sindicato durante las negociaciones del AES. Como el mismo Serrano reconoc\u00eda, haciendo patente una probable inconsistencia en el tratamiento dado a la noticia, CC.OO., al igual que UGT, quit\u00f3 importancia a la marcha del ex-asesor jur\u00eddico del sindicato.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, el corresponsal daba cuenta de las reacciones registradas tras la informaci\u00f3n que \u00e9l mismo hab\u00eda dado el d\u00eda anterior. Seg\u00fan su opini\u00f3n, las reacciones ten\u00edan <i>\u201ccomo principal componente\u201d<\/i> negar la veracidad de la noticia y <i>\u201cvestir el hecho\u201d<\/i> como ataque personal a Camacho. En la resoluci\u00f3n de la direcci\u00f3n de CC.OO, se se\u00f1alaba lo siguiente:<\/p>\n<p>\u201c&#8230;Por todo ello era previsible que, iniciada esta campa\u00f1a por el propio presidente de gobierno \u2013[SLA: Felipe Gonz\u00e1lez en aquel entonces, quien curiosamente firma sus actuales art\u00edculos de la forma siguiente: \u201cFG es ex presidente del gobierno espa\u00f1ol\u201d]- de descr\u00e9dito de CC OO, centrada adem\u00e1s en el ataque personal a Marcelino Camacho, continuase precisamente en la medida en que el AES concita las cr\u00edticas incluso de sectores del \u00e1rea de influencia del Gobierno del PSOE.<\/p>\n<p>3. Es de todo punto deplorable que medios como <i>EL PAIS<\/i> se presten a servir de altavoz de intoxicaciones m\u00e1s propias del amarillismo period\u00edstico.<\/p>\n<p>Es de esperar que la objetividad informativa tan necesaria en una sociedad libre, y a la que siempre ha contribuido Comisiones Obreras, se imponga por encima de especulaciones y falsedades como la que rechazamos en esta ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>4. Dentro de la pluralidad en la que por principio se desarrollan las Comisiones Obreras es perfectamente natural la discrepancia, incluso el alejamiento de alg\u00fan afiliado. Precisamente desde esta pluralidad, la cohesi\u00f3n de CC OO en la defensa de su programa y alternativas, su unidad en la acci\u00f3n sindical y ante la negociaci\u00f3n se constata como el fortalecimiento creciente de CC OO&#8230;\u201d<\/p>\n<p>En su carta abierta a Marcelino Camacho, L\u00f3pez Bulla se expresaba en los siguientes t\u00e9rminos (reproduzco s\u00f3lo algunos pasos):<\/p>\n<p><b> <\/b>\u201c&#8230;Todo el mundo recordar\u00e1 qu\u00e9 dijo Camacho sobre el Estatuto de los Trabajadores y sobre la pol\u00edtica econ\u00f3mica y social del Gobierno sobre el paro, los precios, las cotizaciones a la Seguridad Social, la revisi\u00f3n salarial, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Pues bien los datos nos dicen que Camacho ha tenido (y tiene) raz\u00f3n. Y tiene raz\u00f3n precisamente porque su an\u00e1lisis se basa en los hechos concretos. Y los hechos concretos nos indican que fue un mal planteamiento el Estatuto de los Trabajadores, y los hechos tozudos afirman que se est\u00e1 perdiendo poder adquisitivo, que las previsiones de inflaci\u00f3n no se cumplen, que se est\u00e1 desmantelando el car\u00e1cter p\u00fablico de la Seguridad Social, que se est\u00e1 desdibujando la revisi\u00f3n salarial&#8230; En definitiva que la CEOE est\u00e1 asestando golpes certeros a los planteamientos electorales del PSOE y al discurso de investidura de Felipe Gonz\u00e1lez. Veamos, \u00bfacaso erraba Camacho cuando afirm\u00f3 -en un momento determinado- que el PSOE y el Gobierno hab\u00edan renunciado a la creaci\u00f3n de los 800.000 empleos? \u00bfAcaso erraba Camacho cuando alert\u00f3 del lamentable giro en relaci\u00f3n a la OTAN del Gobierno PSOE?<\/p>\n<p>(&#8230;) Entonces \u00bfpor qu\u00e9 tanta agresividad contra Marcelino Camacho? \u00bfPor qu\u00e9 -por ejemplo- se dice que Marcelino no tiene raz\u00f3n en torno a la puerta que se abre para el despido libre, si luego el presidente de la CEOE viene a confirmar que es verdad, que se abre un portillo a dicho despido libre?<\/p>\n<p>Si no fuera por el sacrilegio de corregir al gran Cervantes, me atrever\u00eda a parafrasearlo con aquello de \u201cest\u00e1 rebuznando en balde el uno y el otro alcalde\u201d.<\/p>\n<p><b> <\/b>No acab\u00f3 aqu\u00ed la insistente carga de la brigada ligera. El 20 de octubre, <i>EL PAIS<\/i> dedicaba parte de su primera p\u00e1gina a informar sobre el tema. Titulaba en letra peque\u00f1a: \u201cEl l\u00edder sindical se creer v\u00edctima de una \u201cp\u00e9rfida maniobra\u201d\u201d y con letras de mucho mayor tama\u00f1o: \u201cMovilizaci\u00f3n del aparato de CC.OO. en defensa de Camacho\u201d. La foto de un Camacho desencajado, acompa\u00f1aba a la siguiente nota: \u201cMarcelino Camacho acus\u00f3 ayer al presidente de Gobierno, Felipe Gonz\u00e1lez, de ser el instigador de una \u201cp\u00e9rfida maniobra\u201d dirigida contra su persona, y cuyo instrumento, seg\u00fan el secretario general de CC.OO., habr\u00eda sido este peri\u00f3dico. Paralelamente, el aparato del sindicato, que valora la informaci\u00f3n de las tensiones existentes en el seno del mismo como un ataque personal a su l\u00edder hist\u00f3rico, ha iniciado una campa\u00f1a de cartas, telegramas y manifestaciones en apoyo de Camacho\u201d [Lo confieso: en aquellos a\u00f1os yo pens\u00e9 que era un disparate o una acusaci\u00f3n muy aventurada la afirmaci\u00f3n de Marcelino Camacho; no pienso ahora lo mismo y pido perd\u00f3n por ello al compa\u00f1ero Camacho].<\/p>\n<p><b> <\/b>La secci\u00f3n<i> Cartas al Director<\/i> de ese mismo d\u00eda (p\u00e1ginas 11 y 12) se dedic\u00f3 tambi\u00e9n sustancialmente al sindicato. Tan s\u00f3lo tres cartas no tuvieron que ver con la cuesti\u00f3n. <i>EL PAIS<\/i> reprodujo con el titular \u201cTelegramas de apoyo a Camacho\u201d <i>SETENTA Y UN TELEGRAMAS<\/i> enviados por diversas organizaciones de CC OO. Los textos eran del siguiente tenor: \u201cEl sindicato del Textil-Piel de la regi\u00f3n de Cantabria de CC OO repudia vuestra manipulaci\u00f3n informativa y apoya la decisi\u00f3n mayoritaria del Consejo Confederal en contra de la firma del AES. Torrelavega\u201d, o \u201cEL PAIS persigue crear confusi\u00f3n y desacreditar a CC.OO.\u201d, o \u201cComit\u00e9 trabajadores Cespa, Alcal\u00e1, muestra firme repulsa noticia dada por diario EL PAIS referente falsa dimisi\u00f3n de nuestro secretario general, Marcelino Camacho. Exigimos aclaraci\u00f3n apoyando pol\u00edtica sindical. Confederaci\u00f3n CC OO rechaza AES. Alcal\u00e1 de Henares\u201d<\/p>\n<p><b> <\/b>En algunos, en bastantes casos, el contenido de los telegramas era id\u00e9ntico o muy similar.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, la cosa prosigui\u00f3. La direcci\u00f3n de <i>EL PAIS<\/i> tuvo en consideraci\u00f3n dedicar la principal editorial del d\u00eda al sindicato. Para comprender mejor el comentario posterior de Sacrist\u00e1n, no est\u00e1 de m\u00e1s reproducir algunos pasos, de cuya sustancialidad para el asunto ni el mism\u00edsimo David Hume, esc\u00e9ptico donde los haya, discrepar\u00eda (El lector\/a tal vez piense que he cometido alg\u00fan error de trascripci\u00f3n al leer estos pasajes; no es el caso. Las posibles erratas estaban ya en el texto del diario. No ser\u00eda una p\u00e9rdida de tiempo conjeturar sobre la autor\u00eda de esta editorial).<\/p>\n<p>\u201c[&#8230;] Comisiones Obreras contempla en su seno problemas de identidad que se han agravado desde el triunfo electoral del partido socialista. El debate ideol\u00f3gico, herencia en gran medida de la crisis sufrida por el partido comunista, se centra en c\u00f3mo hacer comprender a sus afiliados y al conjunto de los trabajadores la necesidad de una t\u00e1ctica de contestaci\u00f3n contra un Gobierno de izquierdas y, paralelamente, justificar la adopci\u00f3n de un nuevo modelo sindical.<\/p>\n<p>La pol\u00e9mica sobre<i> qu\u00e9 hacer <\/i>-tradicional y consustancial a la historia del movimiento obrero- se plante\u00f3 en el III Congreso Confederal de CC OO, celebrado el pasado mes de junio. Si bien las tesis triunfantes -con el apoyo decisivo de Camacho- fueron claramente favorables a la pol\u00edtica de acuerdos sociales, el comportamiento posterior ha demostrado la dificultad de llevar a cabo esas decisiones contra la opini\u00f3n contraria de quienes perdieron el congreso, entre ellos muchos de los dirigentes <i>hist\u00f3ricos<\/i> (cursiva del diario)<\/p>\n<p>(&#8230;) En este contexto, CC.OO. necesita una redefinici\u00f3n de su pol\u00edtica. Si se vio abocada a rechazar un acuerdo en el que no encontraba ninguna satisfacci\u00f3n a sus planteamientos, la t\u00e1ctica de la contestaci\u00f3n permanente puede no resultar interesante en unas circunstancias en las que los pactos generan una gran espacio de gesti\u00f3n y consolidaci\u00f3n para los propios sindicatos. Experimentos anteriores en los que Comisiones se qued\u00f3 fuera de pactos similares han demostrado que este aislamiento, tras su fachada de radicalismo, escond\u00eda una actitud beneficiosa para los prop\u00f3sitos de UGT y perjudicial para la propia estabilidad del sindicato comunista. Durante la transici\u00f3n, \u00e9ste ha visto desaparecer su liderazgo indiscutible en los \u00faltimos a\u00f1os del franquismo y muchos piensan que no es ajeno a ello su reiterada pol\u00edtica de no estar en algunos acuerdos marcos sociales. (&#8230;) La reacci\u00f3n del aparato de CC.OO. pretendiendo centrar la pol\u00e9mica en la publicaci\u00f3n de la noticia de los deseos o intentos de relevar a Camacho antes que en el contenido del problema, habla por s\u00ed sola de la esclerosis que el propio aparato experimenta. Los telegramas que hoy publica <i>EL PAIS<\/i>, en su identidad pros\u00f3dica, ortogr\u00e1fica y sint\u00e1ctica, demuestran la capacidad de consigna y disciplina que ese aparato todav\u00eda mantiene. Pero dudamos de que eso estimule a afiliarse a CC.OO. Porque s\u00f3lo nos hablan de la vieja tentaci\u00f3n de<i> matar al mensajero<\/i>, pero no de los problemas reales que Comisiones Obreras y, sus representados, tienen\u201d.<\/p>\n<p>Ni a la mejor voluntad humana existente se le escap\u00f3 (ni se le escapa ahora) una de las intencionalidades de nuestro estimado y admirado diario independiente liberal de las ma\u00f1anas: ridiculizar a las CC.OO. de aquellos a\u00f1os y su modo de funcionamiento, dar la impresi\u00f3n de que, en el seno de la organizaci\u00f3n sindical, se segu\u00eda obrando a toque de pito leninista-estalinista.<\/p>\n<p>El diario, entonces dirigido por Jos\u00e9 Luis Cebri\u00e1n, pareci\u00f3 conseguir su prop\u00f3sito. Muchas fueron las voces, algunas de ellas internas al mismo sindicato, que se\u00f1alaron la torpeza de los masivos e id\u00e9nticos telegramas. El texto de Sacrist\u00e1n, publicado en <i>mientras tanto<\/i><b>,<\/b> n\u00famero 21, diciembre 1984, p\u00e1gs. 16-19, reflexionaba sobre esta situaci\u00f3n y mostraba un punto de vista distinto. Su nota lleva fecha de noviembre de 1984 y, desde mi punto de vista, demuestra, una vez m\u00e1s, la envidiable sensibilidad pol\u00edtico-cultural de Sacrist\u00e1n y su conocimiento, no dado por su origen social ni por su situaci\u00f3n de clase, de los esfuerzos y realidades del mundo de los trabajadores. No deja de ser sangrante que \u00e9l pensara lo que puede leerse a continuaci\u00f3n y yo mismo, hijo y nieto de obreros y campesinos por derecha e izquierda, trabajador de banca durante doce a\u00f1os, cayera en la versi\u00f3n defendida por el diario matutino y leyera con rubor los telegramas de las delegaciones del sindicato.<\/p>\n<p><b>*<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La retirada de CC.OO. de las negociaciones del Acuerdo Econ\u00f3mico y Social (AES) -en el curso de las cuales el sindicato hab\u00eda sido tratado despectivamente, hasta el punto de no convocarlo a las reuniones decisivas- ofreci\u00f3 al gobierno (1) una oportunidad para organizar una campa\u00f1a bastante amplia contra ese sindicato, dentro de una guerra que ya ven\u00eda de antes. La lucha se encon\u00f3 cuando entr\u00f3 en liza un periodista que inform\u00f3 de CC.OO. con bastante hostilidad. El diario <i>El Pa\u00eds<b> <\/b><\/i><b> <\/b>anunci\u00f3 entonces en cuerpo grande y en primera p\u00e1gina una importante pugna interna de CC.OO. en torno al posible apartamiento de Camacho de las funciones de direcci\u00f3n del sindicato (2). Setenta y una organizaciones de CC.OO. replicaron con telegramas a <i>El Pa\u00eds <\/i> el cual los public\u00f3 todos, por lo liberal que es y porque debi\u00f3 de parecerle que la repetici\u00f3n de la mon\u00f3tona cantinela setenta veces ridiculizar\u00eda y perjudicar\u00eda al sindicato.<\/p>\n<p>\u00bfDe verdad es tan horrible que muchas organizaciones de CC.OO. enviaran un telegrama de protesta pr\u00e1cticamente id\u00e9ntico? <i>El Pa\u00eds <\/i>pens\u00f3 que s\u00ed. \u201cLos telegramas\u201d, dec\u00eda un editorial del 20 de octubre, \u201cen su identidad pros\u00f3dica, ortogr\u00e1fica y sint\u00e1ctica, demuestran la capacidad de consigna y disciplina que ese sindicato todav\u00eda mantiene\u201d. La elegancia del comentario era inteligente: enfrentado a la burda uniformidad de esos ignorantes bur\u00f3cratas obreros, el peri\u00f3dico no responde destempladamente, ni siquiera cuenta alg\u00fan pertinente chiste de Guareschi (3); s\u00f3lo se<\/p>\n<p>refiere, con un gui\u00f1o graciosamente acad\u00e9mico a la \u201cidentidad pros\u00f3dica, ortogr\u00e1fica y sint\u00e1ctica\u201d; la discreci\u00f3n potencia el desprecio hasta un sarcasmo que s\u00f3lo el gran esfuerzo autodidacta de los m\u00e1s destacados l\u00edderes de CC.OO conseguir\u00e1 barruntar.<\/p>\n<p><i>EL Pa\u00eds, <\/i>no se limitaba a ese <i>pianissimo.<\/i> De entrada hab\u00eda soplado fuerte en las trompetas: la reacci\u00f3n de CC.OO, dice el editorial, \u201cser\u00eda c\u00f3mica si no fuera tambi\u00e9n triste, parece el fruto de viejos reflejos hist\u00f3ricos que confunden lo personal con lo pol\u00edtico y se traduce en un cierre de filas que niega la reflexi\u00f3n cr\u00edtica para doblegarse ante el poder\u201d. Pero si la cr\u00edtica del esquematismo disciplinario de los telegramas est\u00e1 justificada en su literalidad (por lo que ser\u00eda una perversi\u00f3n pol\u00edtica discrepar de lo que dice), la en\u00e9rgica obertura es mucho menos convincente. No hay duda de que el movimiento obrero espa\u00f1ol y el de otros pa\u00edses ha confundido muchas veces lo personal con lo pol\u00edtico y ha cerrado filas rehuyendo la reflexi\u00f3n cr\u00edtica. Esto vale tanto para los partidos pol\u00edticos cuanto para las organizaciones sindicales. Mas lo de doblegarse ante las exigencias del poder se aplica menos a CC.OO y al PCE, que a UGT y al PSOE, por ejemplo. El poder (o lo que parece serlo, pero, si no lo es, es encubridor del otro) cambia redondamente su programa econ\u00f3mico, su pol\u00edtica interior y su pol\u00edtica internacional (4), y su partido ni rechista casi. \u201cEl AES\u201d ha dicho con raz\u00f3n Camacho, \u201cHa sido el certificado de defunci\u00f3n del programa socialista\u201d. Y ni en UGT ni en el PSOE ha pasado nada digno de menci\u00f3n (5); se ha doblegado ante el poder pr\u00e1cticamente todo el mundo. En cambio, cuando todav\u00eda eran un partido, los comunistas, tan pobres en pluralismo pros\u00f3dico, ten\u00edan a veces la verg\u00fcenza de escindirse en circunstancias parecidas, en vez de doblegarse ante el poder.<\/p>\n<p>El incidente tiene otra cara. La cr\u00edtica m\u00e1s importante que el editorial de <i>El Pa\u00eds<\/i><b> <\/b>del 20 de octubre hac\u00eda a Comisiones Obreras es la inconsistencia. \u201cComo en un mal viaje\u201d escrib\u00eda el editorialista, \u201clos vencedores del congreso (de CC.OO) han resultado derrotados a la hora de poner en pr\u00e1ctica la pol\u00edtica aprobada\u201d. Marcelino Camacho tiene raz\u00f3n al advertir al presidente del gobierno que una pol\u00edtica de concesiones a los patronos contra la clase obrera (incluida una represi\u00f3n a veces sangrienta de los movimientos de \u00e9sta) puede abrirle camino al fascismo. Pero a la direcci\u00f3n de CC.OO se le podr\u00eda recordar, casi en el mismo tono, algo que, aunque menos grave, se parece un poco a eso: una pol\u00edtica de pactismo politicista fundada en que \u201chab\u00eda que posponer la soluci\u00f3n de las tensiones sociales a la construcci\u00f3n de la democracia\u201d, pol\u00edtica que se sirvi\u00f3 con mentiras o ingenuidades tan grandes como la de decir a los trabajadores que una patronal que se negaba a pagarles un salario decente (que es lo menos) iba a permitirles intervenir en la pol\u00edtica empresarial (que es lo m\u00e1s) &#8211; y ese cuento se cont\u00f3 a los obreros para justificar los pactos de la Moncloa (6)- dif\u00edcilmente puede conseguir que se tome en serio el reciente intento de Camacho de recuperar la vieja originalidad de CC.OO., cuando dice \u201cEstamos creando un tipo de sindicalismo nuevo, que entronca con el car\u00e1cter sociopol\u00edtico del sindicato\u201d. Comisiones Obreras fue un movimiento sociopol\u00edtico; todav\u00eda hoy es una fuerza anticapitalista considerable, quiz\u00e1 la principal que queda en Espa\u00f1a; pero arrastra ya el lastre de dos pactos sociales desorientadores de los trabajadores y el estigma de ser un sindicato subvencionado oficialmente (7). La entusiasta inserci\u00f3n de CC.OO en la \u201ctransici\u00f3n\u201d, prefiguraba ya un conformismo que, al chocar con la tradici\u00f3n del sindicato, ten\u00eda que dar lugar a incoherencias (8).<\/p>\n<p>\u00bfSe lo tiene, entonces, merecido todo la direcci\u00f3n de CC.OO.? Mucho s\u00ed tiene merecido, pero quiz\u00e1s no todo. No, en particular, el desenfado insultante del ministro de Trabajo que se permite llamar \u201cdesequilibrado\u201d a Camacho. El comentario del ministro Almunia (9) a la declaraci\u00f3n del presidente de la patronal tras la firma del AES es una regodeo en la sorna y la arrogancia. Cuenta la prensa del 3 de noviembre \u201cEl titular de Trabajo, hablando de unas declaraciones de Jos\u00e9 Mar\u00eda Cuevas, presidente de la patronal CEOE, en las que afirmaba que \u00e9l no hab\u00eda asumido ning\u00fan compromiso sobre inversi\u00f3n y empleo, coment\u00f3 que \u201cel se\u00f1or Cuevas no tiene una empresa propia, y ser\u00eda absurdo hacerle responsable de las actuaciones de todos los empresarios\u201d. Es tan evidente que lo que Cuevas negaba es que la patronal se haya comprometido a invertir y a crear empleo, que el comentario de Almunia s\u00f3lo se puede entender como un sarcasmo para burlarse de los trabajadores. A continuaci\u00f3n, Almunia dedicaba a los entendidos unas palabras que corroboraban lo dicho por Cuevas en nombre de la patronal \u201cPero lo cierto es que las condiciones han mejorado tras la firma del AES <i>y es de espera<b>r <\/b><\/i>(cursiva m\u00eda) que la inversi\u00f3n privada sea mayor\u201d.<\/p>\n<p>Si la cultura pol\u00edtica que hay del otro lado es la s\u00edntesis de falsedad y prepotencia que constituye la agudeza del ministro, habr\u00e1 que pensar que la r\u00edgida pobreza de los telegramas de CC.OO. no ha sido lo m\u00e1s feo de este asunto\u201d (10).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Notas SLA :<\/u><\/p>\n<p>(1) Era un gobierno PSOE, con mayor\u00eda parlamentaria, dirigido por Felipe Gonz\u00e1lez, que contaba con Miguel Boyer en el Ministerio de Econom\u00eda y Hacienda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(2) Marcelino Camacho fue secretario general y, posteriormente, presidente del sindicato.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(3) Giovanni Guareschi (1908-1968), escritor y periodista italiano, fue redactor del <i>Corriere emiliano<\/i> y de los seminarios <i>Bertoldo<b> <\/b><\/i>y <i>Candido<\/i>. Alcanz\u00f3 su mayor popularidad con <i>Don Camilo<\/i>, 1950, de la que se hicieron versiones cinematogr\u00e1ficas. Sigui\u00f3 una \u201cserie\u201d: <i>Don Camilo y su parroquia<\/i>, <i>El camarada don Camilo<\/i>, etc.<\/p>\n<p>(4) Fue la legislatura en la que se habl\u00f3 de la creaci\u00f3n de 800.000 puestos de trabajo y del refer\u00e9ndum sobre la permanencia en la OTAN que buena parte del electorado entendi\u00f3 como \u201cDe entrada, no y de salida, s\u00ed\u201d. Posteriormente, como es sabido, los acontecimientos tomaron otro camino: reconversiones industriales, una corrupci\u00f3n inimaginable para muchos electores del PSOE de aquellos a\u00f1os (y por electores no socialistas), los GAL y el refer\u00e9ndum sobre la permanencia en la Alianza (OTA<i>N<b>O<\/b><\/i>TAN) en el que el PSOE tom\u00f3 finalmente una posici\u00f3n favorable a la permanencia. Del cumplimiento de la voluntad popular, del cumplimiento de las condiciones de entrada en la OTAN aprobadas en el refer\u00e9ndum de 1986, \u00bfqueda algo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(5) Las relaciones entre UGT y PSOE eran, por aquel entonces, muy distintas a las que fueron poco a\u00f1os despu\u00e9s durante la etapa de Redondo y la huelga general de 1989.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(6) No se trata de agitar nuevamente la casa de la izquierda pero hubo dirigentes del PCE de aquellos a\u00f1os que llegaron a afirmar que los pactos de la Moncloa era un paso adelante en el camino de la construcci\u00f3n del socialismo. Pueden consultarse <i>Viejos topos <\/i>(y afines) de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(7) Sacrist\u00e1n se manifest\u00f3 siempre en contra de esta dependencia econ\u00f3mica de los sindicatos de clase.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(8) La valoraci\u00f3n de Sacrist\u00e1n de lo que se suele llamar \u201ctransici\u00f3n pol\u00edtica espa\u00f1ola\u201d quiz\u00e1 pueda ilustrarse con dos breves textos extra\u00eddos de dos notas de 1981, \u201cEn muchas partes cuecen desencantos\u201d, <i>mientras tanto, <\/i>n\u00fam.7, e \u201dIntoxicaci\u00f3n de masas, masas intoxicadas\u201d, <i>mientras tanto, <\/i>n\u00fam. 9 (reimpresas en <i>Pacifismo, ecolog\u00eda y pol\u00edtica alternativa<\/i>, op. cit, p\u00e1gs. 67-70 y 76-80, respectivamente): \u201cAunque expresada de forma que se aplica directamente a la izquierda en la oposici\u00f3n -que es el caso espa\u00f1ol-, la hip\u00f3tesis vale tambi\u00e9n para la socialdemocracia alemana, por ejemplo: tambi\u00e9n ella tiene que elegir entre cambiar profundamente la concepci\u00f3n de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica o llegar a su autodisoluci\u00f3n por el procedimiento de seguir haciendo lo que har\u00eda la derecha: reducir costes salariales, nuclearizar la sociedad y el estado, conquistar una colocaci\u00f3n \u00f3ptimamente explotadora en el mercado mundial, aunque sea con tanques; en suma: seguir sacrificando al Moloch del crecimiento econ\u00f3mico indefinido\u201d (p. 70)<\/p>\n<p>E, igualmente: \u201cA estas alturas resulta ya aburrido y triste no poder comentar nada de la vida cotidiana sin aludir cr\u00edticamente a los grandes partidos obreros. Pero es evidente que \u00e9stos no hacen pr\u00e1cticamente nada por contrarrestar la intoxicaci\u00f3n moral de las masas que acompa\u00f1a y facilita su otra intoxicaci\u00f3n. Igual que al tratar la crisis econ\u00f3mica, han aceptado la l\u00f3gica del sistema y acusan exclusivamente al gobierno de los burgueses, el cual no es por s\u00ed mismo culpable m\u00e1s que de los particulares refinamientos que una mala administraci\u00f3n a\u00f1ade a torturas fundadas en \u00faltima instancia -\u00faltima, pero nada lejana ni inescrutable- en el sistema econ\u00f3mico-social, en el capitalismo de 1857 y en el de 1981. Para empezar a salir de este basurero letal hay que intentar subir por un camino distinto del c\u00edrculo sin pendiente elegido por el PSOE y el PCE. Y hay que llamar a las cosas por su nombre-fuerzas productivas, relaciones de producci\u00f3n, clases sociales, explotaci\u00f3n, capitalismo- y re\u00edrse de la risa de los est\u00e1n de vuelta sin haber ido m\u00e1s all\u00e1 de la Carrera de San Jer\u00f3nimo o del Parc de la Ciutadella\u201d (p. 80)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(9) Joaqu\u00edn Almunia fue portavoz del grupo parlamentario socialista en la oposici\u00f3n. Despu\u00e9s de su etapa en el Ministerio de Trabajo, pas\u00f3 a dirigir el Ministerio de Administraciones P\u00fablicas y fue portavoz parlamentario del partido cuando el PSOE gobernaba en alianza con CiU. M\u00e1s tarde fue candidato del PSOE a la presidencia de gobierno y es actualmente eurodiputado con importante cargo institucional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(10) Sobre las relaciones de Sacrist\u00e1n con CC.OO., tiene inter\u00e9s recordar un escrito de Francisco Fern\u00e1ndez Buey de octubre de 1985 (\u201c\u00bfQu\u00e9 fue Manuel Sacrist\u00e1n para Comisiones Obreras?\u201d), in\u00e9dito hasta ahora seg\u00fan mi conocimiento, donde se vierten los siguientes juicios:<\/p>\n<p>1. A mediados de la d\u00e9cada de los sesenta, Sacrist\u00e1n fue en Barcelona un nexo de uni\u00f3n entre los dos movimientos antifranquistas m\u00e1s importantes de la \u00e9poca: el movimiento obrero, organizado en torno a CC.OO. fundamentalmente, y el movimiento estudiantil universitario que cristaliz\u00f3 posteriormente en el SDEUB (Sindicato Democr\u00e1tico de Estudiantes Universitarios de Barcelona). Su labor como divulgador de las luchas y reivindicaciones del movimiento sociopol\u00edtico naciente de las CC.OO. fue esencial.<\/p>\n<p>2. De hecho, el movimiento universitario de la \u00e9poca incorpor\u00f3 entre sus exigencias, mucho mas all\u00e1 de todo enfoque corporativo, el combate contra las barreras clasistas imperantes en aquella universidad donde la presencia de estudiantes de origen trabajador rozaba el cero absoluto (m\u00e9trica Kelvin). Pueden verse huellas de todo ello en el <i>Manifiesto por una universidad democr\u00e1tica<b>, <\/b><\/i>redactado por \u00e9l (y recogido en el volumen III de sus <i>Panfletos y Materiales, Intervenciones pol\u00edticas<\/i>, p\u00e1gs. 50-61). Muchos estudiantes aprendieron entonces que la vindicaci\u00f3n de la universidad democr\u00e1tica exig\u00eda la superaci\u00f3n de la divisi\u00f3n clasista del trabajo y a pensarse a ellos mismos como \u201cagentes\u201d del movimiento obrero anticapitalista en el medio burgu\u00e9s universitario.<\/p>\n<p>3. Mantuvo Sacrist\u00e1n un trato igualitario en sus relaciones con los trabajadores manuales. Sin complejos de superioridad por sus conocimientos, ni de inferioridad por consciencia desgraciada. Trat\u00f3 a los otros, a los trabajadores organizados en el movimiento anticapitalista, sin falsas condescendencias, discutiendo de igual a igual sobre asuntos de estrategia pol\u00edtica o de pol\u00edtica sindical.<\/p>\n<p>4. Mantuvo, cuando fue necesario, sus divergencias con la direcci\u00f3n del sindicato: en la fundaci\u00f3n de la federaci\u00f3n de ense\u00f1anza de las CC.OO., cuando la firma de los Pactos de la Moncloa, en la forma de hacer pol\u00edtica-sindical a partir de los primeros a\u00f1os de la transici\u00f3n, en el financiamiento gubernamental de los sindicatos obreros, etc.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, en este breve paso de una reuni\u00f3n de suscriptores de <i>mientras tanto<\/i> de 1985 Sacrist\u00e1n se manifestaba sobre el car\u00e1cter social de las CC.OO -y de UGT- de mediados de los ochenta en los t\u00e9rminos siguientes:<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) En cuanto a la valoraci\u00f3n de CC.OO. no es una valoraci\u00f3n ideol\u00f3gica. <i>CC.OO. o UGT son pesos anticapitalistas<\/i>. Ni por su ideolog\u00eda ni por su conducta sino por su composici\u00f3n de clase. El d\u00eda que se hundan definitivamente se habr\u00e1 hundido ya lo \u00fanico que queda consistente [\u2026] No tengo ninguna duda de que en la izquierda de CC.OO., en la izquierda de UGT y en la CNT, y en algunos otros grupos sindicales y colectivos menos organizados, pero no menos vivos, hay conciencia ideol\u00f3gicamente mucho m\u00e1s consistente, revolucionaria y af\u00edn a nosotros que la del grueso de CC.OO., o la del grueso de UGT, pero el peso, relativo, no mucho, de la clase obrera sindical est\u00e1 en CC.OO. y UGT. De eso no hay ninguna duda y m\u00e1s en CC.OO. que en UGT. Esto es todo. No es una valoraci\u00f3n ideol\u00f3gica ni pol\u00edtica. Es una valoraci\u00f3n sociol\u00f3gica. Pero es que si de verdad estamos en un naufragio, pues estamos reducidos a estimar los datos b\u00e1sicos de la situaci\u00f3n y los datos b\u00e1sicos son los datos sociales. Con esto no quiero, naturalmente, decir que no sean fundamentales los ideol\u00f3gicos. Lo que no son es b\u00e1sicos, por poco marxismo que le queda a uno en la cabeza\u201d [la cursiva es m\u00eda].<\/p>\n<p>Las palabras de Sacrist\u00e1n, no se olvide, llevan fecha de 1985. Resulta dif\u00edcil pensar que se expresara actualmente con t\u00e9rminos id\u00e9nticos.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Anexo: Jos\u00e9 Luis L\u00f3pez Buella: \u201cManuel Sacrist\u00e1n, uno de los nuestros\u201d.<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este texto fue le\u00eddo por Jos\u00e9 Luis L\u00f3pez Bulla, entonces secretario general de la CONC, en un acto de homenaje a Sacrist\u00e1n que se celebr\u00f3 en la sede del sindicato el 9 de noviembre de 1995, diez a\u00f1os despu\u00e9s de su fallecimiento (Est\u00e1 recogido en: Salvador L\u00f3pez Arnal (ed), <i>Homenaje a Manuel Sacrist\u00e1n. Escritos sindicales y de pol\u00edtica educativa, op. cit<\/i>, pp. 49-54).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1. Que la Comisi\u00f3n Obrera Nacional de Catalunya (CONC) participe tambi\u00e9n en el recuerdo de Manuel Sacrist\u00e1n es algo m\u00e1s que un simbolismo. Es, en principio, estar con<b> <\/b><i>uno de lo nuestros<\/i>; por eso lo hacemos en esta casa que es una de las suyas. Quiero darle a esta expresi\u00f3n \u201ces de los nuestros\u201d el contenido fraterno que tiene en tantas ocasiones, es decir, un valor lleno de <i>ideas, de emociones y de sentimientos;<\/i> enti\u00e9ndase, de ideas transformadoras, de sentimientos y emociones solidarias. Pero tambi\u00e9n esta expresi\u00f3n (\u201ces de los nuestros\u201d) tiene, en este caso, un sentido claro: porque \u201ces de los nuestros\u201d conlleva, simult\u00e1neamente, el <i>antagonismo consciente<\/i><b> <\/b>hacia otros. O sea, lo mismo que el movimiento de los trabajadores y trabajadoras que, desde su diferencia como antagonista, se coloca contra el adversario con cuyo <i>pensamiento consagrado<\/i> se ha roto y al que se le enfrenta con una cultura propositiva radicalmente distinta; y, por otra parte, es exactamente lo contrario de ese contagio de la indistinci\u00f3n con las derechas en que ha ca\u00eddo un determinado sector de la izquierda, que se ha dejado seducir por la cultura prevalente. As\u00ed pues, Manuel Sacrist\u00e1n es \u201cde los nuestros\u201d, pero <u><i>no<\/i><\/u> como un \u201celemento externo\u201d, que, en esa condici\u00f3n, indica ideas o propuestas, sino desde su evidente <i>corresponsabilidad interior<\/i><b>.<\/b> Dos testimonios lo expresan de manera clara: uno, lo que siempre nos recuerda el compa\u00f1ero Botey: Sacrist\u00e1n ense\u00f1ando las primeras letras y las cuatro reglas a grupos de trabajadores de L\u00b4Hospitalet, no como el catedr\u00e1tico que era, sino, sencilla y modestamente, como uno m\u00e1s de los nuestros; otro, su l\u00facida cabezoner\u00eda defendiendo el nacimiento de Comisiones Obreras de Ense\u00f1anza frente a los que la negaban, propiciando tan s\u00f3lo sindicatos unitarios en el sector. El compa\u00f1ero Sacrist\u00e1n no cay\u00f3 en el inicial embeleso de algunos que, de manera artificiosa, situaban al sindicalismo confederal, exclusivamente en los sectores industriales exigiendo que determinados colectivos de post\u00edn, es un decir, se separaran de la familia confederal, de suerte que una parte relevante de nuestro sindicato est\u00e1 tambi\u00e9n relacionada con el pensamiento y la obra de Manuel Sacrist\u00e1n. El se comprometi\u00f3 con fuerza en el nacimiento de la Federaci\u00f3n de Ense\u00f1anza de Comisiones Obreras desde su <i>\u201cnoci\u00f3n de pr\u00e1ctica<b>\u201d<\/b><\/i> y lo hizo con \u201c<i>su visi\u00f3n integradora del pensamiento y de la conducta <\/i>\u201d, la misma que atribu\u00eda a Antonio Gramsci en la <i>Nota preliminar <\/i>de su formidable traducci\u00f3n de la <i>Antolog\u00eda<\/i> de nuestro amigo italiano, que publicara Siglo XXI (Entre nosotros: su pasi\u00f3n cr\u00edtica por Comisiones Obreras explica, siempre en parte, el prestigio que el sindicato tiene en determinados escenarios del mundo universitario). En cierto modo esa visi\u00f3n integradora del pensamiento y de la conducta me recuerda la costumbre moral, salvando todas las distancias que se quieran, de Cipriano Garc\u00eda, recientemente fallecido (1).<\/p>\n<p>2. Seg\u00fan mis recuerdos, Manuel Sacrist\u00e1n ten\u00eda una fuerte obsesi\u00f3n por la cultura de los trabajadores. Evidentemente, la cultura como necesidad vital para que los trabajadores no sean <i>sujetos alquilados de nadie y por nadie, como conquista de m\u00e1s espacios de independencia y autonom\u00eda colectivas<\/i><b> <\/b>y, por lo tanto, como palanca intelectual contra todo tipo de subalternidades; en definitiva, como <i>agente de propuesta y de conflicto<\/i><b>,<\/b> como elemento de <i>disputa de poderes<\/i>. No estoy hablando de una cultura aut\u00e1rquica o de un ghetto cultural, como en algunas ocasiones ha ca\u00eddo el movimiento obrero. Eso fue extra\u00f1o a los fundadores del movimiento obrero y a las mentes m\u00e1s l\u00facidas que hemos tenido a lo largo de la historia. De hecho, imitando al cl\u00e1sico, podr\u00edamos decir que nada de la cultura nos es indiferente. Por ejemplo, Engels en su <i>Prefacio<\/i> de la primera edici\u00f3n italiana del <i>Manifiesto Comunista<\/i>, all\u00e1 en 1893, nos dice \u201cEl t\u00e9rmino del Medioevo feudal y el inicio de la era capitalista moderna est\u00e1n caracterizados por una figura grandiosa: es la de un italiano, Dante, a la vez \u00faltimo poeta del Medioevo y primer poeta de la Edad Moderna\u201d (2); ahora, como en 1300, comienza a despuntar una nueva era hist\u00f3rica. \u00bfNos dar\u00e1 Italia al nuevo Dante que marque la hora del nacimiento de la nueva era proletaria?\u201d.<\/p>\n<p>Naturalmente, este ejemplo es un caso extremo, por as\u00ed decirlo, aunque, bien mirado, pueda referirse a una cosa tan aparentemente lejana a la cultura de los trabajadores como lo pueda ser<i><b> <\/b>La Divina Comedia<\/i>.<\/p>\n<p><b> <\/b>La necesidad de una mayor cultura para el movimiento de los trabajadores se pone de manifiesto cuando -precisamente hoy- est\u00e1 en marcha una importante operaci\u00f3n de privatizaci\u00f3n, directa e indirecta, de la ense\u00f1anza p\u00fablica. Los intentos neoliberales de privatizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza y la sanidad p\u00fablicas tienen un hilo conductor, a saber: trasladar los ingentes recursos financieros, que se gestionan de manera p\u00fablica, al mundo de los negocios privados. Sin embargo, en el caso de las ense\u00f1anzas, existe un inter\u00e9s m\u00e1s espec\u00edfico: gobernar el mundo de los conocimientos -cient\u00edficos, t\u00e9cnicos y human\u00edsticos- a imagen y semejanza de la cultura instalada y al servicio de \u00e9sta. Ello significar\u00eda poner todas las trabas posibles a la cultura cr\u00edtica y a la contestaci\u00f3n alternativa, fomentando con esa operaci\u00f3n dirigista que las sabidur\u00edas fueran cooptadas, en unos casos, y alquiladas en otros. As\u00ed las cosas, al movimiento de los trabajadores tan s\u00f3lo le corresponder\u00edan los m\u00e1s elementales conocimientos para que la persona que trabaja no sobrepase <u><i>excesivamente<\/i><\/u> a la mona amaestrada de la que habl\u00f3 en su d\u00eda el ingeniero Taylor. Estoy diciendo que las derechas econ\u00f3micas y pol\u00edticas est\u00e1n interesadas en que el trabajo dependiente tenga un list\u00f3n en sus conocimientos y saberes para que sigan siendo clases subalternas en todos los escenarios de la vida.<\/p>\n<p>Sin embargo, no me parece que la obsesi\u00f3n de Manuel Sacrist\u00e1n por la cultura sea debidamente percibida por todos nosotros. Con frecuencia acostumbro a preguntar a Fulano y a Mengana si han le\u00eddo tal o cual libro, distante o no de<i> nuestras cosas.<\/i> Por lo general, me encuentro con la misma explicaci\u00f3n, que me parece ya como una especie de coartada: <i>\u201cno tengo tiempo\u201d.<\/i> De esta manera estamos consolidando nosotros mismos una especie de movimientos rutinarios sin saber exactamente hacia d\u00f3nde vamos. Esta indolencia nos impide aprender lo nuevo, si es que podemos, y <u><i>des-aprender<\/i><\/u> lo que, a partir de un momento, ya no sirve. Y, la verdad, \u00a1qu\u00e9 dif\u00edcil es desaprender toda una serie de conocimientos, de h\u00e1bitos y rutinas! Qu\u00e9 complicado es todo ello, precisamente, en una fase del desarrollo tecnol\u00f3gico y la frecuencia, cada vez mayor, en sus cambios y en las mutaciones que provoca en todas las esferas de la sociedad y de las personas.<\/p>\n<p>Que todo no se ense\u00f1a en los libros parece evidente, aunque el problema se<\/p>\n<p>agrava en que tampoco generamos el tiempo para la reflexi\u00f3n y para interrogarnos sobre<i> nuestras cosas<\/i>, y si me lo permit\u00eds, para dudar de algunas de nuestras cosas.<\/p>\n<p>\u201cNo tengo tiempo para formarme\u201d es un poderoso adversario que tenemos en nosotros mismos, pues nos conduce a una serie de pr\u00e1cticas emp\u00edricas solamente relacionadas con el presente, ignor\u00e1ndose qu\u00e9 relaci\u00f3n tienen con nuestros objetivos de largo alcance.<\/p>\n<p>La cultura es, de igual, manera, un elemento de superaci\u00f3n del actual <i>pathos<\/i> de nuestra izquierda transformadora, incluyendo en ella al sindicalismo confederal \u00bfEn qu\u00e9 consiste ese <i>pathos,<\/i> ese <i>sufrimiento<\/i><b> <\/b>de la izquierda? En cierta medida en que importante sectores de la misma creen -o sienten de alguna manera- que <i>estamos derrotados ideol\u00f3gicamente<\/i>. Mi punto de vista, en estas y otras cuestiones, es radical y confrontadamente distinto: <i>nosotros no estamos derrotados ideol\u00f3gicamente<\/i><b>. <\/b>Eso s\u00ed, vivimos tiempos muy complicados en los que una nueva \u201csanta alianza\u201d, extremadamente poderosa, ha contraatacado con inusitada fuerza y, en estos momentos, est\u00e1 determinando las cosas la de vida, pero eso, con ser duro, no me lleva a contagiarme del excesivo sufrimiento de algunos sectores de nuestra izquierda. S\u00e9 perfectamente que, de esta situaci\u00f3n, no se puede salir a golpe de invocaci\u00f3n triunfalista, ni con proclamas subjetivas, pero, si os parece, tampoco podemos instalarnos en aquella concepci\u00f3n de Ortega cuando dec\u00eda \u201cno sabemos lo que nos pasa, y eso es precisamente lo que nos pasa\u201d.<\/p>\n<p>3. Pienso que no estamos ante una derrota ideol\u00f3gica, sino en una <i>profunda perplejidad <\/i><b>&#8211;<\/b><i>o niebla<\/i><b>, <\/b>que dir\u00eda nuestro Eric Hobsbawm- que, desde luego, no nos favorece en absoluto. Parece evidente que entre perplejidad (o niebla) y derrota ideol\u00f3gica hay un buen techo bastante largo, afortunadamente. De modo que confundir una y otra es un enorme disparate. Es m\u00e1s, la derrota ideol\u00f3gica se produce cuando ya no se tienen ideas que proponer. Sin embargo, tambi\u00e9n es un contrasentido confundir nuestras enormes dificultades o la agresividad de las derechas econ\u00f3micas y pol\u00edticas con nuestra derrota ideol\u00f3gica. Entre par\u00e9ntesis, \u00bfno estamos abusando de las expresiones \u201cideolog\u00eda, \u201cideol\u00f3gico\u201d? Me gustar\u00eda que se volviera a leer a Marx en su c\u00e9lebre pol\u00e9mica con Feuerbach sobre el asunto, o las percepciones diversas que ten\u00eda Manolo Sacrist\u00e1n de Gramsci y Togliatti, tambi\u00e9n sobre el asunto, que nos recuerda Joaquim Sempere en su peque\u00f1o relato biogr\u00e1fico de Sacrist\u00e1n en el <i>mientras tanto<\/i><b> <\/b> monogr\u00e1fico dedicado a su memoria (3). Por cierto, todo ello, con raz\u00f3n o sin ella, nos indica que Manolo no ten\u00eda tampoco pelos en la lengua cuando se refer\u00eda al autor de los <i>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/i>.<\/p>\n<p>Volvamos al asunto. Es un dato incontrovertible que la izquierda (y dentro de ella, el sindicalismo) ha conseguido importantes conquistas de civilizaci\u00f3n, que representan poderes e instrumentos reales. Que unas y otros sean insuficientes no invalida que, en efecto, representen un avance en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos. Precisamente el inter\u00e9s de clase del neoliberalismo apunta a esa diana, y se dirige al coraz\u00f3n de los poderes e instrumentos que significan tales conquistas. Mientras tanto, nosotros seguimos sin renovar \u201cla pr\u00e1ctica integradora del pensamiento y de la conducta\u201d,o -lo que es lo mismo- el car\u00e1cter del conflicto; pero, con ser grave esto, no es exactamente una \u201cderrota ideol\u00f3gica\u201d aunque pueda llegar a serlo. Quiero decir lo siguiente: tambi\u00e9n ahora \u201cse han revolucionado incesantemente los instrumentos de producci\u00f3n y, por consiguiente, las relaciones de producci\u00f3n y todas las relaciones sociales\u201d, sin embargo, el paradigma de la izquierda (y en la parte que le pueda corresponder al sindicalismo confederal) se sigue con los c\u00f3digos de pensamiento y conducta anteriores a la fase de esta <i>revoluci\u00f3n incesante<\/i><b> <\/b>de los medios de producci\u00f3n, cuya frecuencia de cambio es cada vez m\u00e1s r\u00e1pida. Adem\u00e1s, nuestros amigos alemanes nos dijeron que ya en el siglo pasado viv\u00edan en \u201cuna interdependencia universal de las naciones, y que eso se refiere tanto a la producci\u00f3n material como a la producci\u00f3n intelectual\u201d. Sin embargo, no se puede decir que se haya avanzado en esa direcci\u00f3n. Antes al contrario, percibo que las izquierdas de cada Estado-naci\u00f3n est\u00e1n profundamente contagiadas de culturas y pr\u00e1cticas aut\u00e1rquicas y, por lo tanto, separadas entre s\u00ed, sin ninguna relaci\u00f3n con un proyecto unificador y unificante. Es curioso, tambi\u00e9n en el seno de algunas fuerzas pol\u00edticas de la derecha -as\u00ed en Europa como en nuestro pa\u00eds- reaparecen comportamientos extremadamente palurdos y de adoraci\u00f3n al campanario propio. S\u00f3lo la empresa trasnacional tiene una concepci\u00f3n de la interdependencia universal y hasta sospecho que sus intelectuales org\u00e1nicos son los \u00fanicos que les abren las tripas a los libros de nuestros amigos alemanes de 1848. Por cierto, ya es gracioso que haya tenido que ser Jacques Derrida quien nos ofrezca un libro &#8211;<i>Los espectros de Marx<\/i><b>&#8211;<\/b> mientras que nuestros intelectuales, al parecer, se est\u00e1n resignando a la aparente desmarxistizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero ambas nociones (la revoluci\u00f3n incesante de los medios de producci\u00f3n y la interdependencia universal) se inscriben en un nuevo paradigma que es la <i>cuesti\u00f3n medioambiental<\/i><b>, <\/b>que plantea una extrema complicaci\u00f3n a la izquierda y al sindicalismo confederal. Marx ha sido, posiblemente, quien ha puesto m\u00e1s insistencia en la necesidad de su propia metamorfosis. Nadie como \u00e9l ha hablado tanto de la transformaci\u00f3n de sus propias tesis. Seguramente por eso Manuel Sacrist\u00e1n intent\u00f3 abrirnos nuevas pistas en torno a la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica, que fue una de sus preocupaciones al final de su vida. Seguramente necesitamos <i>saber tener tiempo<\/i><b> <\/b> para leer y releer sus observaciones tambi\u00e9n en ese sentido. De igual manera pienso que precisamos volver a leer a Gramsci que nos tradujera tan excelentemente Sacrist\u00e1n -y discutirlo colectivamente- para ver si tiene sentido lo que nuestro amigo italiano afirmaba en aquellos tiempos sobre el taylorismo. Digo esto porque dicha forma de organizaci\u00f3n del trabajo (que, seg\u00fan veo yo las cosas, ha sido santificada por algunos sectores de la izquierda), se ha ido consolidando esencialmente como metamodelo social, cultural, y pol\u00edtico, esto es, como <i>forma de vida<\/i><b>.<\/b> Por cierto, me gustar\u00eda charlar con alguien sobre estas cosas, y m\u00e1s concretamente, sobre lo que me parece algunas confusiones que dijera nuestro amigo italiano sobre los tip\u00f3grafos tayloristas en un escrito como <i>Americanismo y fordismo<\/i> (4). Por eso he dicho en repetidas ocasiones que me parece urgente empezar a <i>salir de la<\/i><b> <\/b><i>l\u00f3gica del taylorismo<\/i> en el que seguimos instalados as\u00ed en los centros de trabajo (con formas m\u00e1s sofisticadas, ciertamente), como en la vida misma y, por supuesto, en la pol\u00edtica. Debo hacer una aclaraci\u00f3n que me parece de cierto inter\u00e9s. Si nos proponemos investigar sobre tan importantes asuntos una cosa debe quedar clara: el pensamiento correr\u00e1 m\u00e1s veloz que la capacidad de conquistas que, en un principio, ser\u00e1n aparentemente modestas. Es decir, aqu\u00ed lo importante ser\u00e1 si estamos en una vereda m\u00e1s adecuada,\u00bfno es verdad?<\/p>\n<p>4. Necesitamos un <i>pensamiento y una conducta<\/i> de largo alcance, no para evitar la derrota <i>sino para avanzar<\/i>, a pesar de las condiciones adversas, que tenemos en todos nuestros alrededores y de la niebla espesa que nos rodea. Yo tengo una serie de interrogantes que ninguno de los cl\u00e1sicos me ayudar\u00e1 a resolver. Estos son los siguientes: 1) Si Marx nos dijo que, en su \u00e9poca, el \u201cagente principal de la gran industria\u201d era la m\u00e1quina de Watt, \u00bfcu\u00e1l es hoy dicho agente principal?, 2) \u00bfqui\u00e9n es hoy el <i>sujeto hist\u00f3rico<\/i><b> <\/b>de las transformaciones?, 3) \u00bfc\u00f3mo establecer una l\u00ednea unificante, capaz de recorrer todas las diversidades, en un proyecto transformador del trabajo y de la sociedad?. En otras palabras, \u00a1menos hablar de derrotas y m\u00e1s darle vueltas a la cabeza sobre estas (u otras) cosas!; o, lo que es lo mismo: hay que investigar.<\/p>\n<p>Dejemos estas cosas para <i>un urgente otro d\u00eda<\/i><b>. <\/b>El sentido de este encuentro era recordar a <i>uno de los nuestros<\/i><b>, <\/b>y, con todas las limitaciones que se quiera, lo hemos hecho tambi\u00e9n en esta casa de los trabajadores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Notas SLA:<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1) Cipriano Garc\u00eda fue uno de los principales dirigentes obreros del PSUC. Tiene inter\u00e9s recordar un texto de Antoni Guti\u00e9rrez D\u00edaz, ex-secretario general del PSUC y eurodiputado por Iniciativa per Catalunya-Izquierda Unida recientemente fallecido, en el que el Guti hac\u00eda referencia a un comentario de Sacrist\u00e1n sobre la sabidur\u00eda existencial de Cipriano Garc\u00eda:<\/p>\n<p>\u201c[&#8230; ] El Cipri, como muchos de nosotros, pas\u00f3 de la lucha intuitiva a la cultura de los principios incuestionables, de la sabidur\u00eda popular a la ense\u00f1anza empobrecedora, de cuidar cabras a la monta\u00f1a a movilizar hombres a pie de obra. Y, a pesar de todas las traves\u00edas, una cosa que jam\u00e1s lo abandon\u00f3 fue la sabidur\u00eda.<\/p>\n<p>Recuerdo que otro sabio, m\u00e1s acad\u00e9mico pero no menos aut\u00e9ntico, Manolo Sacrist\u00e1n, tan poco dado a los elogios y m\u00e1s bien cr\u00edtico agudo -puedo hablar con experiencia-, durante un viaje a Francia, todav\u00eda en la dura clandestinidad, lo hac\u00eda \u201cdoctor honoris causa\u201d cuando, en un momento en el que el Cipri se hab\u00eda ausentado, me dec\u00eda: \u201c\u00c9ste s\u00ed que es un sabio de verdad\u201d&#8230;\u201d (\u201cRecordant el Cipri des d\u00b4Estrasburg\u201d, <i>Iniciative i Treball<\/i>, n\u00fam. 67, mayo 1996)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>2) Pr\u00f3logo de Friedrich Engels, de 1 de febrero de 1893, \u201cAl lector italiano\u201d. Karl Marx-Friedrich Engels, <i>Manifiesto Comunista. Nueva Gaceta Renana (I)1847-1848,OME 9<\/i>, Cr\u00edtica, Barcelona, 1978, p. 390.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>3) Joaquim Sempere \u201cManuel Sacrist\u00e1n: Una semblanza personal, intelectual y pol\u00edtica\u201d, <i>mientras tanto<\/i>, n\u00fam. 30-31, mayo 1987, p\u00e1gs 5-31.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>4) <i>Americanismo y fordismo <\/i>de Gramsci est\u00e1 formado por un conjunto de reflexiones escritas, b\u00e1sicamente, entre 1929 y 1932, redactadas nuevamente entre 1933 y 1934 o en fecha anterior. Sobre este ensayo, v\u00e9ase: Juan Ram\u00f3n Capella, \u201cUna lectura de \u201cAmericanismo y fordismo\u201d de Antonio Gramsci\u201d, en <i>mientras tanto<\/i>, 47, noviembre-diciembre 1991, p\u00e1gs 45-58<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P>\tLa Escuela de Adultos de Barcelona de la Comisi&oacute;n Obrera Nacional de Catalunya (CONC) lleva el nombre de &ldquo;Manuel Sacrist&aacute;n&rdquo;. La elecci&oacute;n, la buena elecci&oacute;n del sindicato, se&ntilde;ala una de las facetas menos conocidas del fil&oacute;sofo: su participaci&oacute;n a mediados de los setenta en la escuela de alfabetizaci&oacute;n de Can Serra, en L&rsquo;Hospitalet de Llobregat (Barcelona), experiencia animada por Jaume Botey, que cont&oacute; tambi&eacute;n con la participaci&oacute;n de Francisco Fern&aacute;ndez Buey, Neus Porta y Rafael Grasa.<\/P><P>Pero la designaci&oacute;n tambi&eacute;n recuerda la especial relaci&oacute;n de Sacrist&aacute;n con el sindicato. Como muchos otros intelectuales, el autor de Panfletos y Materiales firm&oacute; cartas de apoyo a las luchas obreras de los a&ntilde;os sesenta y a las entonces nacientes comisiones obreras. Pero su papel no fue &eacute;se tan solo sino que Sacrist&aacute;n divulg&oacute; y extendi&oacute; esas luchas entre el movimiento universitario y sirvi&oacute; de puente, de puente transitado, entre ambos movimientos.<\/P><P>Adem&aacute;s, cuando ya no era miembro del comit&eacute; ejecutivo del PSUC, Sacrist&aacute;n, junto con Giulia Adinolfi y otros compa&ntilde;eros &ndash;entre otros: Miguel Candel, Fern&aacute;ndez Buey, Joaqu&iacute;n Miras, Pere de la Fuente, M&ordf; Dolores Albiac- particip&oacute; activamente en la formaci&oacute;n de la federaci&oacute;n de ense&ntilde;anza de las Comisiones Obreras, no sin fuerte discusi&oacute;n: importantes sectores del sindicato y del partido apostaban entonces por la formaci&oacute;n de una organizaci&oacute;n profesional vinculada al sindicato pero que no fuera parte organizativa de &eacute;l. Pensaron acaso que algunos profesionales (profesores universitarios, m&eacute;dicos o ingenieros en otros &aacute;mbitos) no iban a estar c&oacute;modos en un sindicato de clase y de trabajadores, siendo adem&aacute;s campo abonado para otras organizaciones menos &ldquo;politizadas&rdquo;, m&aacute;s neutrales sindicalmente, menos de clase.  <\/P><P>La actividad de Sacrist&aacute;n durante este per&iacute;odo fue de v&eacute;rtigo: encuentros, numerosos encuentros, pol&eacute;micas, asambleas, textos, intervenciones, conferencias,&hellip;Dolors Folch ha comentado la opini&oacute;n de muchos de sus compa&ntilde;eros: parec&iacute;a que Sacrist&aacute;n se hab&iacute;a reencontrado con su pandilla juvenil.  <\/P><P>Se recuerda a&uacute;n en Barcelona el d&iacute;a de la presentaci&oacute;n de la federaci&oacute;n de ense&ntilde;anza de las CC.OO. en el Aula Magna de la Universidad de Barcelona. All&iacute; se habl&oacute; de una federaci&oacute;n que ten&iacute;a voluntad de agrupar a todos los trabajadores de la ense&ntilde;anza, incluyendo administrativos, conserjes, mujeres u hombres de la limpieza, personal t&eacute;cnico, etc.; se acu&ntilde;aba el t&eacute;rmino de ense&ntilde;antes o de trabajadores de la ense&ntilde;anza; se hablaba del tronco &uacute;nico; se dec&iacute;a que el sindicato pondr&iacute;a &eacute;nfasis en todas las reivindicaciones justas del sector pero que desde luego era mayor su preocupaci&oacute;n por las condiciones laborales de las personas que se encargaban de la limpieza de aulas y centros que no la de conseguir que los catedr&aacute;ticos numerarios tuvieran mayores trienios o tres horas menos de clase semanales. Ni que decir tiene que la federaci&oacute;n se vinculaba a todos los movimientos ciudadanos que luchaban en aquellos momentos por una ense&ntilde;anza p&uacute;blica de calidad que no discriminara a nadie por su origen social, g&eacute;nero, orientaci&oacute;n sexual o por su posici&oacute;n econ&oacute;mica.<\/P><P>Sin duda, eran otros tiempos, y no es f&aacute;cil ver que fueran peores en este punto.<\/P><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-610","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/610","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=610"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/610\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=610"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=610"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=610"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}