{"id":635,"date":"2007-02-11T00:00:00","date_gmt":"2007-02-11T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=635"},"modified":"2020-02-27T18:02:12","modified_gmt":"2020-02-27T17:02:12","slug":"encomiable-sensatez-analitico-marxista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=635","title":{"rendered":"Encomiable sensatez anal\u00edtico-marxista"},"content":{"rendered":"<p>Terry Eagleton, <i>Ideolog\u00eda. Una introducci\u00f3n<\/i>, Paid\u00f3s, Barcelona, 1\u00aa edici\u00f3n en la colecci\u00f3n <i>Surcos<\/i>, 2005; 293 p\u00e1ginas (traducci\u00f3n de Jorge Vigil Rubio).<\/p>\n<p><i>Ideolog\u00eda<\/i> de Eagleton se abre con dos breves textos de Rorty de <i>Contingencia, iron\u00eda y solidaridad. <\/i>El segundo de ellos dice as\u00ed:<i> \u201c<\/i>Sobre la inutilidad de la noci\u00f3n de \u201cideolog\u00eda\u201d v\u00e9ase la obra de Raymond Geuss, <i>The<\/i><i> Idea of a Critical Theory\u201d. <\/i>Este\u00a0 ensayo, este deslumbrante ensayo del autor de <i>Despu\u00e9s de la teor\u00eda,<\/i> puede leerse como un documentado intento de discutir la (satisfecha) tesis de Rorty sobre la inutilidad de este concepto, a pesar de que tambi\u00e9n \u00e9l reconoce las bondades de este ensayo: \u201cun estudio particularmente elegante y riguroso sobre el tema, con especial referencia a la escuela de Frankfurt\u201d (p. 285).<\/p>\n<p>Si el Ser se dice de numerosas maneras, la noci\u00f3n de ideolog\u00eda no habla con menos registros. <i>Ideolog\u00eda, <\/i>como es sabido, es una noci\u00f3n particularmente polis\u00e9mica. Eagleton da una lista con diecis\u00e9is significados (pp. 19-20), no todos ellos internamente consistentes. La categor\u00eda jug\u00f3 un papel central en algunas discusiones del marxismo de los a\u00f1os sesenta y setenta. Autores como George Lichtheim, Adolfo S\u00e1nchez V\u00e1zquez o Raymond Williams, entre muchos otros, desde diferentes perspectivas y con resultados diversos, se aproximaron a esta noci\u00f3n. La cr\u00edtica a las ideolog\u00edas fue central en la filosof\u00eda de Althusser y en su defensa del car\u00e1cter cient\u00edfico del marxismo maduro. Pero tambi\u00e9n en otras tradiciones la noci\u00f3n sobrevol\u00f3 con frecuencia: en los intentos de Popper de delimitar la ciencia\u00a0 natural frente a teor\u00edas formales, metaf\u00edsicas o bien frente a criticadas concepciones pseudocient\u00edficas (acaso, ideol\u00f3gicas), o en la insistencia de Kuhn en el papel de los aspectos valorativos, culturales, acaso ideol\u00f3gicos, en los momentos de crisis, de revoluci\u00f3n cient\u00edfica y de irrupci\u00f3n e instauraci\u00f3n de nuevos paradigmas.<\/p>\n<p>Que aquellas discusiones no siempre tuvieron una deseable precisi\u00f3n conceptual\u00a0 es cosa admitida;\u00a0 que la situaci\u00f3n planteaba algunas aristas parad\u00f3jicas a las propias tradiciones emancipatorias no fue tampoco asunto ignorado. Se pretend\u00eda, por una parte, construir teor\u00eda, no repetir lit\u00fargicamente citas de cl\u00e1sicos, intervenir pol\u00edticamente de forma informada, alejada de ideologismos o presupuestos poco analizados, pero, por otra parte, se sosten\u00eda la necesidad del compromiso pol\u00edtico, de la pulsi\u00f3n y debate ideol\u00f3gicos, del humanismo con valores normativos, frente a concepciones tecnocr\u00e1ticas bien instaladas que, previamente al reiterado final de la historia, proclamaban gozosas el anhelado fin de las ideolog\u00edas (que sol\u00eda ser, eso s\u00ed,\u00a0 el feliz entierro de las ideolog\u00edas adversas) y el indiscutible triunfo de lo \u00fanico posible, del saber tecnocr\u00e1tico, que coincid\u00eda b\u00e1sicamente con las l\u00edneas, intereses, valores y reflexiones afines a los c\u00edrculos mejor instalados. De ah\u00ed la sabia recomendaci\u00f3n de Eagleton: la medida en que se est\u00e1 dispuesto a utilizar el t\u00e9rmino \u201cideolog\u00eda\u201d en relaci\u00f3n con las propias ideas pol\u00edticas es un \u00edndice fiable de la naturaleza de la ideolog\u00eda pol\u00edtica, atendible o no, de cada uno (p. 25).<\/p>\n<p>\u00bfTiene sentido despu\u00e9s de todo ello aproximarse a este concepto con alguna utilidad te\u00f3rico-pr\u00e1ctica, con alguna posibilidad de ganancia conceptual? \u00bfPuede a\u00fan servirnos esta noci\u00f3n? \u00bfNo ha proclamado reiteradamente la misma izquierda la caducidad de esta categor\u00eda? \u00bfNo condenamos por ideol\u00f3gicas las creencias asociadas al neoliberalismo omnimercantil o a \u201cla teor\u00eda\u201d del dise\u00f1o inteligente? \u00bfLas teor\u00edas postmodernistas no han insistido acaso en la coincidencia del fin de la modernidad y del final de las ideolog\u00edas? Este es precisamente uno de los temas centrales del ensayo de Eagleton: la explicaci\u00f3n de esta paradoja, mostrar por qu\u00e9 en un mundo atormentado por conflictos ideol\u00f3gicos la noci\u00f3n misma de ideolog\u00eda se ha evaporado sin dejar huella en los escritos postmodernos y postestructuralistas, con la diferencia de que la vieja ideolog\u00eda del final de las ideolog\u00edas era netamente de derechas (con una dif\u00edcil intersecci\u00f3n con la concepci\u00f3n marxiana y marxista de la ideolog\u00eda como falsa consciencia) y que, en cambio, el rechazo postmoderno adquiere en ocasiones tintes radicales. Eagleton responde a estas cuestiones en este ensayo\u00a0 que estructura en apartados como los siguientes: a) \u00bfQu\u00e9 es la ideolog\u00eda?\u00a0 b) De la Ilustraci\u00f3n a la segunda internacional. c) De Luk\u00e1cs a Gramsci. d) Discurso e ideolog\u00eda. Combina, pues, precisas discusiones anal\u00edticas y rigurosas miradas hist\u00f3ricas a un tiempo: <i>Ideolog\u00eda<\/i> no es tan s\u00f3lo una aproximaci\u00f3n al devenir de este concepto sino una atenta mirada, lleva de matices y de ideas novedosas, sobre grandes debates de las \u00faltimas d\u00e9cadas del XX. Si se quiere una prueba concluyente del mod\u00e9lico hacer de Eagleton, basta mirar atentamente las p\u00e1ginas 42 y ss que dedica a las posiciones de Louis Althusser en este campo.<\/p>\n<p>Hay varias presuposiciones (sin duda, ideol\u00f3gicas) en esta recomendaci\u00f3n de <i>Ideolog\u00eda<\/i>. Confesar\u00e9 una de ellas: este rese\u00f1ador tiene predilecci\u00f3n por ensayos que se enfrentan a sesudos asuntos filos\u00f3fico-pol\u00edticos, como sin duda es \u00e9ste, y lo hacen con pertinentes descensos terrenales. As\u00ed, Eagleton se\u00f1ala de entrada que la consabida consideraci\u00f3n de ideolog\u00eda como un conjunto particularmente r\u00edgido de ideas no se puede mantener por la simple raz\u00f3n de que no todos los conjuntos r\u00edgidos de ideas son ideol\u00f3gicos. El ejemplo es del propio autor: \u201cYo puedo tener ideas inflexibles poco comunes acerca de c\u00f3mo cepillarme los dientes, sometiendo a cada uno de mis dientes a un n\u00famero exacto de cepillados y utilizando s\u00f3lo cepillos de dientes de color malva, pero seria extra\u00f1o, en cualquier caso, llamar ideol\u00f3gica tal postura\u201d (p. 24). Para Eagleton, algo m\u00e1s en serio, la fuerza del t\u00e9rmino reside en su capacidad para discriminar entre aquellas luchas por el poder que son de alguna manera centrales a toda forma de vida social y aquellas que no lo son.<\/p>\n<p>Las conclusiones del ensayo est\u00e1 sucintamente expuestas en las p\u00e1ginas 281-284. Como, una vez m\u00e1s, lo decisivo no es la meta sino el camino hacia ella, no me resisto a dar aqu\u00ed un peque\u00f1o adelanto:<\/p>\n<p>1. La visi\u00f3n racionalista de las ideolog\u00edas como sistemas de creencias conscientes y articulados es insuficiente, porque \u201cpasa por alto las dimensiones afectiva, inconsciente, m\u00edtica, simb\u00f3lica de la ideolog\u00eda\u201d, pero ello no implica que las ideolog\u00edas carezcan de un importante contenido proposicional o que proposiciones como las que formulan no puedan valorarse sem\u00e1nticamente.<\/p>\n<p>2. Gran parte de las afirmaciones que sostienen las ideolog\u00edas son verdaderas, dado que ser\u00edan ineficaces en caso contrario, pero contienen tambi\u00e9n enunciados falsos: no por una cualidad inherente sino por su frecuente intento de ratificar y legitimar sistemas pol\u00edticos injustos y opresivos.<\/p>\n<p>3. La concepci\u00f3n sociol\u00f3gica que se\u00f1ala que la ideolog\u00eda es el cemento de una formaci\u00f3n social, o una proyecci\u00f3n cognitiva que orienta a sus agentes a la acci\u00f3n, tiene un efecto despolitizador, vaciando al concepto de todo conflicto y contradicci\u00f3n. La ideolog\u00eda nunca es mero efecto expresivo de intereses sociales objetivos, aunque tampoco todos los significantes ideol\u00f3gicos son independientes de estos intereses. La ideolog\u00eda contribuye a la constituci\u00f3n de intereses sociales, no s\u00f3lo refleja pasivamente posiciones dadas de antemano.<\/p>\n<p>4. Las ideolog\u00edas no son entidades ultramundanas. Todo lo contrario: la ideolog\u00eda suele ser una fuerza social que constituye a los sujetos humanos en la ra\u00edz de su experiencia vivida y les dota de formas de valor y creencia relevantes para sus tareas sociales y para la reproducci\u00f3n del orden social.<\/p>\n<p>5. No se impone f\u00e1cilmente el optimismo en relaci\u00f3n a la forma de rebajar la letal presi\u00f3n de las ideolog\u00edas. El \u00e1mbito donde estas formas de conciencia pueden transformarse muy r\u00e1pidamente es en la lucha pol\u00edtica: cuando en un determinado lugar, de forma aparentemente modesta y local, algunos ciudadanos se ven llevados a una confrontaci\u00f3n directa con el poder del Estado e instituciones dominadoras, su conciencia pol\u00edtica puede modificarse de manera irreversible y definitiva. \u00bfQu\u00e9 valor tiene entonces la teor\u00eda de la ideolog\u00eda? Contribuir a iluminar el proceso por el que puede llevarse a cabo en la pr\u00e1ctica esta liberaci\u00f3n respecto de creencias que versan, frecuentemente, sobre la muerte. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La traducci\u00f3n de Jorge Vigil Rubio hace justicia al texto de Eagleton. Tres breves comentarios: a) \u201cperformativo\u201d acaso ser\u00eda una palabra que deber\u00edamos evitar en la lengua castellana. b) Hay un \u201csino\u201d que falta en la p\u00e1gina 23 (\u201cEsto, como el lector advierte, no es en s\u00ed mismo &#8230; un punto de vista ideol\u00f3gico\u201d). c) Hay una errata de \u201csuprimidos\u201d por \u201coprimidos\u201d en \u201cDe hecho, la mayor\u00eda de los pueblos suprimidos a lo largo de la historia no han concedido de manera patente este cr\u00e9dito a sus gobernantes&#8230;\u201d (p. 60) y un \u201creducible por \u201cirreducible\u201d en \u201cLa estructura del fetichismo de la mercanc\u00eda es igualmente reducible a la psicolog\u00eda del sujeto humano\u201d (p. 283).<\/p>\n<p>En s\u00edntesis: si al igual que a este rese\u00f1ador compungido, a alguno de ustedes les falt\u00f3 tiempo o informaci\u00f3n y no ley\u00f3 en su momento (original ingl\u00e9s, Verso, 1995; primera traducci\u00f3n castellana, 1997) este deslumbrante trabajo de Eagleton, no tengan duda alguna: reg\u00e1lenselo, no se arrepentir\u00e1n se lo aseguro. Merece ser un cl\u00e1sico (y esto no es \u00a0s\u00f3lo una creencia ideol\u00f3gica).<\/p>\n<p>Nota: Esta rese\u00f1a fue publicada en la revista <i>El Viejo Topo.<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota: Esta rese\u00f1a fue publicada en la revista El Viejo Topo.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[1418,917,1417],"class_list":["post-635","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-filosofia","tag-ideologia-una-introduccion","tag-resenas","tag-terry-eagleton"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/635","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=635"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/635\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=635"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=635"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=635"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}