{"id":644,"date":"2007-02-18T00:00:00","date_gmt":"2007-02-18T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=644"},"modified":"2020-02-27T17:52:20","modified_gmt":"2020-02-27T16:52:20","slug":"el-escandalo-de-marianne","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=644","title":{"rendered":"El esc\u00e1ndalo de Marianne"},"content":{"rendered":"<p><em>Intervenci\u00f3n de Florence Gauthier en el Instituto Anna Arendt de Buenos Aires el 18 de septiembre de 2006.<\/em><\/p>\n<p><strong>Presentaci\u00f3n de Diana Maff\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>A los que no son del Instituto, bienvenidas y bienvenidos al Instituto Hannah Arendt. A los que son del Instituto, gracias por concurrir. Y much\u00edsimas gracias a Florence por acompa\u00f1arnos hoy, y tener con nosotros esta reuni\u00f3n especial. Florence est\u00e1 de camino hacia el congreso en Bariloche de Filosof\u00eda. La iniciativa fue de Anthony Dom\u00e9nech, a quien ustedes ya conocen porque estuvo d\u00e1ndonos una conferencia sobre republicanismo. Ya que Florence iba a pasar por Bs. As., coordinamos con el CIF, -aqu\u00ed est\u00e1 Mar\u00eda Julia Bertomeu, la presidenta del Centro de Investigaciones Filos\u00f3ficas-, la posibilidad de una reuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Florence es especialista en Revoluci\u00f3n Francesa. Varias veces hemos discutido el papel de las mujeres en la Revoluci\u00f3n Francesa, la exclusi\u00f3n \u2013muchas veces- de las mujeres del Contrato Social, o de la pol\u00edtica. Ella tiene una visi\u00f3n muy personal con respecto a la revoluci\u00f3n y adem\u00e1s, nos ofrece una conferencia sobre un personaje, que es Marianne, que tenemos muchas expectativa porque ya nos ha contado algo con respecto a esto.<\/p>\n<p>Marianne es la figura de la revoluci\u00f3n Francesa. Ustedes la recuerdan, no la voy a imitar porque tengo que estar vestida en el Instituto (risas), pero tiene una historia muy particular que ella nos va a relatar. Y Tony se ha ofrecido muy generosamente a hacernos de traductor, porque Florence va a hablar en franc\u00e9s. Bienvenida.<\/p>\n<p><b>Presentaci\u00f3n de Antoni Dom\u00e9nech<\/b><\/p>\n<p>Es muy dif\u00edcil presentar a una amiga, y Florence es uno de mis mejores amigas intelectuales. Florence Gauthier es la profesora titular de Revoluci\u00f3n Francesa en la Universidad de Par\u00eds VII, de Saint Denisse. Eso es decir muy poco, porque en realidad Florence, en mi opini\u00f3n, es la gran heredera viva de una gran tradici\u00f3n en estudios de Revoluci\u00f3n Francesa, que arranca de Albert Mathieu, que fue el gran renovador de los estudios de Revoluci\u00f3n Francesa, el gran redescubridor y defensor de Robespierre frente a las calumnias terribles de que fue objeto durante todo el siglo XIX. Creo que Florence es hoy la gran representante de esa tradici\u00f3n. Eso, por lo que hace a su curr\u00edculum acad\u00e9mico.<\/p>\n<p>Por lo que hace a su curr\u00edculum pol\u00edtico, si se permite distinguir entre publicidad y propaganda, y se me permite hacer un poco de propaganda \u2013que no es publicidad-, Florence y yo estamos en una corriente de opini\u00f3n pol\u00edtica, y de cr\u00edtica cultural internacional, que es la revista Sin Permiso, de la que soy editor general. Florence est\u00e1 en el Consejo Editorial.<\/p>\n<p>Lo que va a hacer Florence aqu\u00ed es una conferencia muy original y muy erudita, pero de gran relevancia, no s\u00f3lo historiogr\u00e1fica sino pol\u00edtica, sobre el origen conceptual de la Marianne, del s\u00edmbolo de la Rep\u00fablica revolucionaria francesa. Ella va a trazar ese origen en el famoso antimon\u00e1rquico y tiranicida espa\u00f1ol, el padre jesuita Juan de Mariana, en el S. XVII. Lo que va a hacer hoy es una cosa un poco m\u00e1s amplia, preparada al comienzo para la intervenci\u00f3n en el congreso de Bariloche, una mesa redonda que hemos armado algunos investigadores que trabajamos sobre esas l\u00edneas de historia conceptual, sobre qu\u00e9 importante es ver la evoluci\u00f3n de la historia en los t\u00e9rminos, en los conceptos, para hacer filosof\u00eda en general y filosof\u00eda pr\u00e1ctica en particular.<\/p>\n<p>Entonces, como hab\u00edamos hablado de todos estos temas en mi \u00faltima visita a Buenos Aires con Diana Maff\u00eda, nos pareci\u00f3 que ten\u00eda inter\u00e9s, en este seminario vuestro sobre problemas del feminismo y la filosof\u00eda, el tener esta discusi\u00f3n aqu\u00ed con Florence. Este es el objeto de esta visita, de la que me congratulo mucho de haber hecho el puente entre el Instituto Hannah Arendt, el CIF y Florence Gauthier.<\/p>\n<p>Como dec\u00eda antes, presentar a un amigo es lo m\u00e1s f\u00e1cil, pero al mismo tiempo lo m\u00e1s dif\u00edcil del mundo, como que uno no acabar\u00eda nunca de decir cosas arbitrariamente, y por eso voy a cederle la palabra a ella. Yo voy a intentar que la traducci\u00f3n se haga lo menos pesada posible, como para que luego haya un poco de tiempo para el debate. A pesar de que es una ponencia muy erudita sobre un tema muy importante, yo creo que es muy divertida al mismo tiempo. Va a dar lugar a discusiones m\u00e1s generales sobre las cosas que nos han inquietado los \u00faltimos 30 a\u00f1os, con raz\u00f3n \u2013en el fondo- y muchas veces con groser\u00eda e ignorancia completa de los hechos. Es una discusi\u00f3n complicada en la que profesionales absolutos en la investigaci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n Francesa, y adem\u00e1s mujeres como Florence, o una investigadora norteamericana reciente que tiene un libro formidable, Susan Desan, que Florence tambi\u00e9n aprecia, han contribuido y son tal vez un buen motivo para replantearse muchas cosas que se han dicho.<\/p>\n<p>Florence es una de las editoras de las obras completas de Robespierre. Y tenemos la idea de que Florence haga, y se publique simult\u00e1neamente en franc\u00e9s y en espa\u00f1ol, una peque\u00f1a antolog\u00eda con textos in\u00e9ditos de Robespierre sobre las mujeres, verdaderamente interesantes. Es decir, ya no s\u00f3lo del Robespierre pol\u00edtico, sino un Robespierre que desde muy joven tuvo un inter\u00e9s particular sobre la cuesti\u00f3n femenina. Si hay tiempo, supongo que tambi\u00e9n se puede hablar de esto.<\/p>\n<p><b>Intervenci\u00f3n de Florence Gauthier<\/b><\/p>\n<p>El objeto del que voy a hablar esta ma\u00f1ana, es una cuesti\u00f3n de la que todav\u00eda nunca he hablado, as\u00ed que se puede considerar como una especie de estreno mundial. Porque es una cuesti\u00f3n de la que Francia se resiste a escuchar, no es audible en Francia.<\/p>\n<p>Todos ustedes conocen este cuadro de Delacroix, estoy segura. Hablar\u00e9 de esta Marianne, que es un jesuita espa\u00f1ol del S. XVII. En un pa\u00eds como Francia, no es posible decir esto ni siquiera hoy. Es un esc\u00e1ndalo. Yo hablar\u00e9 de este esc\u00e1ndalo, e intentar\u00e9 hacer entender por qu\u00e9 resulta tan escandaloso el v\u00ednculo entre Juan de Mariana y la Marianne de la rep\u00fablica francesa.<\/p>\n<p>Desde hace mucho tiempo estoy interesada en una palabra de los siglos XVI y XVII. Es la palabra \u201cderecho natural\u201d. Esta palabra est\u00e1 en el centro de lo que ocurre en los siglos XVI y XVII. Y es precisamente investigando sobre esta palabra, que me remont\u00e9 hasta la Ilustraci\u00f3n y las Revoluciones Inglesa y Holandesa del S. XVII, y luego fui a parar a Espa\u00f1a. Henos aqu\u00ed con el Renacimiento espa\u00f1ol, en medio de \u00e9l, y el desarrollo de la Escuela de Salamanca. Esa escuela ha renovado completamente la noci\u00f3n de \u201cderecho natural\u201d, y ha inaugurado la Escuela de Derecho Natural moderno.<\/p>\n<p>Para inventar una cosa tan nueva, fue preciso un acontecimiento hist\u00f3rico terrible, que fue el descubrimiento de Am\u00e9rica, lo que Bartolom\u00e9 de las Casas llam\u00f3 \u201cla destrucci\u00f3n de los indios\u201d. Esa noci\u00f3n de derecho natural moderno naci\u00f3 entre las dos orillas del Atl\u00e1ntico. Y la Escuela de Salamanca concentr\u00f3 todas las cr\u00edticas de esas violencias inauditas que se han desarrollado en la Escuela del Derecho Natural moderno. La Escuela de Salamanca redefini\u00f3 el concepto de humanidad. Ya no se trataba de pertenecer a una religi\u00f3n, o a una historia particular, o a cualquier tradici\u00f3n local. La humanidad fue definida de modo universal, y tal como se daba la experiencia en el mundo. Y el \u00fanico criterio que cuenta aqu\u00ed es la pertenencia al g\u00e9nero humano.<\/p>\n<p>Esa pertenencia ha aglutinado los derechos nuevos. Primer derecho: nacer libre y no esclavo. Segundo derecho: seguir siendo libre. Y para ponerlo por obra, a ese derecho, no bastaba una pura definici\u00f3n filos\u00f3fica, sino que era necesario tambi\u00e9n una definici\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En la escuela de Salamanca se trataba, y era un objetivo preciso, de obligar al Papa a reconocer ese derecho, y no era una cosa f\u00e1cil, pues el Papa no hab\u00eda hecho nada hasta entonces. En el centro, pues, se trata de una teor\u00eda pol\u00edtica nueva, con la que voy a insistir.<\/p>\n<p>Y otra cosa que es muy importante, es la noci\u00f3n de Derecho Natural Cosmopol\u00edtica. Es una pol\u00edtica de alcance mundial, para toda la humanidad. Y eso implicaba, inmediatamente, una cr\u00edtica a las formas de la opresi\u00f3n. Y esas formas de opresi\u00f3n ten\u00edan un n\u00facleo importante en el derecho, que eran el derecho a resistir a la opresi\u00f3n. Y ese derecho a resistencia implicaba, fundamentalmente, el derecho a nacer libre, a seguir si\u00e9ndolo, y el derecho de los pueblos a su soberan\u00eda. Estamos aqu\u00ed en presencia de un hecho que es a la vez individual, personal, pero al mismo tiempo de alcance universal, y que afecta a todo el g\u00e9nero humano. Y que comporta, al mismo tiempo, una cosmopol\u00edtica de los derechos de los pueblos a su soberan\u00eda.<\/p>\n<p>Todos esos elementos son de extrema importancia, porque han sido eclipsados o perdidos de vista, por los historiadores de los Siglos XIX y XX.<\/p>\n<p>Cuando yo hablar\u00e9 del derecho natural moderno, hablar\u00e9 de todos esos elementos cuyo n\u00facleo acabo de exponerles, desde Bartolom\u00e9 de las Casas a Emmanuel Kant, y en medio de ellos una mir\u00edada de experiencias hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>A\u00fan una \u00faltima salvedad, sobre la historia del descubrimiento de Am\u00e9rica: cuando los conquistadores espa\u00f1oles se percataron de que los ind\u00edgenas no eran cristianos, la cuesti\u00f3n de la existencia de Dios fue conmovida en sus cimientos. A partir de entonces, se abri\u00f3 un proceso que todav\u00eda hist\u00f3ricamente est\u00e1 por concluir, de separaci\u00f3n entre las facultades y su desarrollo, por un lado; y la teolog\u00eda, del otro.<\/p>\n<p>Ahora bien, sabemos que los humanistas fueron derrotados, tanto pol\u00edtica como teol\u00f3gicamente. La victoria de los colonialistas en Am\u00e9rica, y el estallido de las guerras religiosas en Europa, tendieron una espesa capa de plomo sobre el debate europeo. Juan de Mariana pertenece a la corriente de la Contrarreforma cat\u00f3lica en Europa. Naci\u00f3 en 1537 e hizo sus estudios en Italia, Francia y Espa\u00f1a. En 1572, la famosa noche de San Bartolom\u00e9, cuando la masacre de los protestantes en Par\u00eds, \u00e9l se encontraba precisamente en Par\u00eds. Volvi\u00f3 inmediatamente a Espa\u00f1a, a Toledo, donde vivi\u00f3 hasta su muerte en 1624.<\/p>\n<p>\u00c9l ten\u00eda un v\u00ednculo especial con el Cardenal Belarmino, el jesuita que estaba en Roma. Ambos, tanto el cardenal Belarmino en Roma, como Juan de Mariana, no eran s\u00f3lo te\u00f3logos, sino que ten\u00edan ideas pol\u00edticas muy precisas, y hablar\u00e9 sobre todo de las ideas pol\u00edticas de Juan de Mariana. En su libro capital, cuyo t\u00edtulo en lat\u00edn es <u>De Regue et regues instituci\u00f3nis<\/u>, de 1599, Mariana ha escrito la historia humana. Los seres humanos viv\u00edan en familias, luego se re\u00fanen en sociedad regidos por leyes de justicia e igualdad.<\/p>\n<p>Mariana postula que el hombre es un animal social, y que la sociedad pol\u00edtica o civil, que \u00e9l le llama rep\u00fablica, es un bien com\u00fan del pueblo. La doble opresi\u00f3n de la esclavitud y de la conquista, es un deber, y el derecho natural se presenta como un deber impuesto a los gobiernos. Mariana consideraba que la monarqu\u00eda era el mejor r\u00e9gimen pol\u00edtico. Y opone el buen rey al tirano. El buen rey es aquel que recibe el poder del pueblo, que es el mismo soberano. Y en consecuencia el pueblo puede retirarle ese poder. Ese es precisamente el punto escandaloso en la teor\u00eda pol\u00edtica de Mariana.<\/p>\n<p>El tiranicidio es la consecuencia l\u00f3gica de esa concepci\u00f3n. El tiranicidio no es, para Mariana, una cosa vaga, sino que para \u00e9l es una cosa muy precisa. Da m\u00faltiples ejemplos de c\u00f3mo, cu\u00e1ndo y d\u00f3nde hay que proceder al tiranicidio. Esos ejemplos se remontan incluso a la historia de Grecia y Roma; y por supuesto, a la historia contempor\u00e1nea que \u00e9l viv\u00f3. Una cosa muy fundamental ah\u00ed es la oposici\u00f3n entre humanidad, de un lado, e inhumanidad del otro. Porque se trata de un humanista, y es fundamental entender eso. \u00c9l habla del juego que puede dar el acto mismo del tiranicidio, y basa eso en el sentido com\u00fan. \u00c9l subraya el acto del tiranicidio como algo que viene del sentido com\u00fan, y pone especial \u00e9nfasis en este sentido com\u00fan, que forma el nudo de ese sentido com\u00fan. Y para a\u00f1adir esc\u00e1ndalo, Mariana precisa que el tiranicidio es leg\u00edtimo. Y llama al tirano un criminal, un enemigo p\u00fablico. En consecuencia, justifica el tiranicidio como principio pol\u00edtico. Mariana se ha interesado, tambi\u00e9n, por el contrapoder, o el contrabalance del Poder Ejecutivo que est\u00e1 en manos del rey. \u00c9l ha criticado a su coet\u00e1neo franc\u00e9s Juan Bodino, que era un te\u00f3rico de la monarqu\u00eda absoluta. En Bodino existen, de alguna forma, algunos l\u00edmites a ese poder absoluto, que b\u00e1sicamente tienen que ver con los l\u00edmites puestos a la esclavitud. Eso es muy importante, porque hab\u00eda el recuerdo en los pueblos de Europa occidental, del significado de la esclavitud romana. Y todav\u00eda estaba presente la esclavitud bajo la monarqu\u00eda absoluta francesa, y la espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Pero aparte de ese l\u00edmite preciso puesto por Bodino a la monarqu\u00eda absoluta, Bodino da al rey una libertad absoluta para hacer cosas que Mariana considera actos de tiran\u00eda. En su disputa pol\u00e9mica con Bodino, Mariana introduce la separaci\u00f3n de poderes, entre un poder legislativo \u2013que constituye al pueblo-, y un poder para ejecutar que es muy limitado. Y \u00e9l estima que Bodino no hace m\u00e1s que estimular la confusi\u00f3n de poderes. Entonces, para Mariana el poder del rey est\u00e1 limitado, primero, por el derecho natural; segundo, por el poder constituyente del pueblo; y por las leyes de la rep\u00fablica con el poder de la rep\u00fablica con el consentimiento del pueblo.<\/p>\n<p>Entre el gobierno y el pueblo \u2013insiste repetidas veces Mariana- hay que dar siempre confianza al pueblo. \u00c9sa es una idea muy importante y es parte esencial del esc\u00e1ndalo representado por Mariana: tiranicidio y confianza en el pueblo.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n es el pueblo para Mariana? \u00c9l se refiere expl\u00edcitamente a las cortes de Arag\u00f3n. Luego propone otra instituci\u00f3n, que est\u00e1 directamente relacionada con las tradiciones de Arag\u00f3n. Un magistrado intermedio entre el rey y el pueblo, una especie de tribuno llamado el Justicia Mayor, el cual armado de leyes y de autoridad, y sobre todo del amor del pueblo, hab\u00eda de tener \u2013dentro de ciertos l\u00edmites- el poder arbitrario de los reyes. Es una forma de tribunal del pueblo, que estar\u00eda ah\u00ed para recordar una y otra vez los l\u00edmites del ejercicio del poder por parte del rey.<\/p>\n<p>El tiranicidio tiene la funci\u00f3n de amedrentar al rey, a fin de evitar que se convierta en un tirano. Hasta ah\u00ed la teor\u00eda pol\u00edtica de Mariana. Pero me gustar\u00eda poner de relieve que Mariana tiene una clara conciencia del car\u00e1cter peligroso de la pol\u00edtica, y del ejercicio del poder pol\u00edtico. Y a la cuesti\u00f3n central, que yo creo que es central a todo punto de la pol\u00edtica, de saber qui\u00e9n ejerce el poder supremo, Mariana responde \u201chay que dar confianza al pueblo\u201d.<\/p>\n<p>Esa cuesti\u00f3n central, a pesar de todos los esfuerzos en ocultar, de escamotearla, por parte de todas las tiran\u00edas y despotismos m\u00e1s o menos camuflados que han venido luego, esa sigue siendo la cuesti\u00f3n central en la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Queda ahora saber c\u00f3mo estas ideas de Mariana han llegado hasta aqu\u00ed. Esa historia que ha cruzado fronteras, es muy larga. Yo elegir\u00e9 tres momentos en la historia. En primer lugar, c\u00f3mo las ideas de Mariana han entrado en Francia.<\/p>\n<p>Mariana a\u00fan viv\u00eda, y sosten\u00eda y apoyaba el tiranicidio del rey de Francia Enrique III. Y luego de eso, apoy\u00f3 decididamente al rey Enrique IV, junto con otros jesuitas, el rey que pas\u00f3 del protestantismo al catolicismo, y que trataba de hallar una soluci\u00f3n a los conflictos religiosos. Enrique IV fue coronado rey de Francia en 1589. En 1585 se hab\u00eda convertido al catolicismo, mediante un acuerdo con el Papa negociado con los jesuitas. En ese momento, fue obligado a elegir un confesor, y \u00e9l eligi\u00f3 a un jesuita. Es una historia un poco especial, como comprender\u00e1n ustedes. Y es as\u00ed como las ideas de los jesuitas entraron a Francia por la puerta grande.<\/p>\n<p>En ese momento, los jesuitas ten\u00edan dos enemigos poderosos en Francia, el partido fan\u00e1tico de los cat\u00f3licos y el partido fan\u00e1tico de los protestantes. Cuando Enrique IV fue asesinado, los jesuitas se pusieron en la l\u00ednea de la denuncia del asesinato del rey. Pero los dos partidos fan\u00e1ticos confundieron a la opini\u00f3n p\u00fablica, a partir de la opini\u00f3n favorable de los jesuitas al tiranicidio, insinuando que los jesuitas hab\u00edan sido los responsables del asesinato de Enrique IV, lo que obviamente no era verdad.<\/p>\n<p>Hab\u00eda una mujer francesa de la \u00e9poca, que se llamaba Marie de Gournay, que cont\u00f3 esa historia de manera muy precisa, pero desgraciadamente ha ca\u00eddo en el olvido. Se traba de una amiga de Montaigne. Escribi\u00f3 una historia favorable, o de defensa de los jesuitas, para hacer frente a esta situaci\u00f3n de calumnia, difamaci\u00f3n y confusi\u00f3n extrema. Los jesuitas fueron inmediatamente prohibidos en Francia, y las obras de Mariana y del cardenal Belarmino fueron quemadas ante la Catedral de Notre Dame en Par\u00eds.<\/p>\n<p>La segunda escala hist\u00f3rica que quiero hacer en el decurso de las ideas de Mariana, es su estaci\u00f3n en Inglaterra. Hubo una gran difusi\u00f3n de las ideas de Mariana en Inglaterra, sobre todo en el contexto de la lucha contra los dos fanatismos que ah\u00ed hac\u00edan pie. Es decir, el fanatismo calvinista y el fanatismo anglicano. Y en ese contexto, las ideas de Mariana experimentaron un nuevo auge, una nueva vida en Inglaterra, y fueron desarrolladas por la tendencia democr\u00e1tica de la Revoluci\u00f3n Inglesa, en los llamados \u201cLevellers\u201d o \u201cNiveladores\u201d.<\/p>\n<p>No voy a insistir, porque ustedes ya lo conocen, pero all\u00ed encontramos el mismo n\u00facleo de ideas en torno del derecho natural desarrollado por los radicales dem\u00f3cratas, -los niveladores-, s\u00f3lo que ah\u00ed el derecho natural recibe el nombre de \u201cderecho de nacimiento\u201d. Los niveladores reelaboraron en Inglaterra las dos ideas nucleares de Mariana, la idea de la confianza en el pueblo y la idea de la soberan\u00eda popular. La idea de la que tambi\u00e9n les he hablado a ustedes, que es la idea del consentimiento del pueblo, la encontramos en el proyecto de Constituci\u00f3n Inglesa de los niveladores, cuyo significativo t\u00edtulo era \u201cEl consentimiento del pueblo\u201d. Y la idea del tiranicidio fue reelaborada, y ulteriormente desarrollada por los niveladores. Particularmente por uno de ellos, que se llamaba Edward Shespi, con un t\u00edtulo que era \u201cMatar, no asesinar\u201d. Ah\u00ed est\u00e1, tambi\u00e9n, la idea de Mariana que recordaba antes, de que la idea del tiranicidio es aterrorizar o amedrentar al posible tirano. Cromwell hizo su trabajo, destruy\u00f3 a los niveladores, e impuso su propia tiran\u00eda. Las ideas de los niveladores fueron luego sintetizadas por John Locke en los famosos \u201cDos Tratados de Gobierno\u201d. Y en el primer tratado del gobierno civil, de Locke, como es bien sabido, desarrolla ah\u00ed una cr\u00edtica de las teor\u00edas de Fillmore, que hab\u00eda reelaborado una idea de justificaci\u00f3n del despotismo como derecho divino.<\/p>\n<p>Hay que decir que las interpretaciones de Locke, hoy divergen much\u00edsimo, y hay una cierta confusi\u00f3n en la forma de entender a Locke. No voy a entrar en eso, pero s\u00ed voy a decir que es claro que Locke ha le\u00eddo y entendido la idea del derecho natural.<\/p>\n<p>Locke retoma la escuela del derecho natural moderno, que viene de la Escuela de Salamanca, y retoma tambi\u00e9n elaboraci\u00f3n de las ideas de Mariana que han habido en Inglaterra a trav\u00e9s de los niveladores aplastados por Cromwell.<\/p>\n<p>No voy a entrar en los detalles, pero es claro que respecto del asunto de la soberan\u00eda del pueblo, Locke es algo m\u00e1s suave o blando que los niveladores. Pero en Locke encontramos claramente la idea de Mariana, de la separaci\u00f3n de los poderes por un lado, y de la jerarquizaci\u00f3n de los poderes, teniendo la primac\u00eda la soberan\u00eda del pueblo.<\/p>\n<p>En Locke encontramos la idea de Mariana de que no hay sociedad civil sin gobierno civil, y eso es por el sencillo motivo de que es la sociedad civil la que debe civilizar al gobierno.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, en mi opini\u00f3n, se utiliza la noci\u00f3n de sociedad civil de una forma totalmente abusiva. En la noci\u00f3n de sociedad civil que se emplea en nuestros d\u00edas, se suele pensar que sociedad civil es algo opuesto al estado. Una sociedad civil que no ejercer\u00eda ning\u00fan tipo de poder p\u00fablico, una especie de sociedad civil apol\u00edtica,\u00a0 mientras que -como es natural- en Mariana y en Locke eso no funciona as\u00ed, porque la sociedad civil es la detentadora del poder.<\/p>\n<p>La misma idea est\u00e1 en Marx, que obviamente es un pensador de tradici\u00f3n republicana tambi\u00e9n. Est\u00e1 en la Cr\u00edtica del Programa de Gotha. Si les parece bien, se los voy a leer en extenso. Se trata de la discusi\u00f3n de c\u00f3mo debe ser la escuela. Marx replica al Programa de Gotha que han hecho sus amigos alemanes.<\/p>\n<p><i>Es m\u00e1s, es preciso, por eso mismo, expulsar de la escuela todo tipo de influencias que vengan del Gobierno o de la Iglesia. Particularmente es as\u00ed en el imperio prusiano-alem\u00e1n. Es al contrario, es el estado el que necesita ser educado de una manera ruda, por parte del pueblo. <\/i><\/p>\n<p>\u00c9sta es una cita de la Cr\u00edtica de Marx al Programa de Gotha.<\/p>\n<p>Ahora entramos en la tercera fase hist\u00f3rica que quiero hacer, despu\u00e9s de Francia y de Inglaterra, y volvemos a Francia y a Madrid, que ha vuelto a reelaborar los temas de la soberan\u00eda popular. Es con el gran movimiento revolucionario que ha encontrado el viejo tema de la resistencia a la opresi\u00f3n con que ha hallado una nueva v\u00eda, ha revivido. La Declaraci\u00f3n de Derechos Humanos y Ciudadanos de 1789, y si cabe m\u00e1s, la Declaraci\u00f3n de 1793, concentra y nuclea las ideas fundamentales de Mariana, y su desarrollo posterior por parte de los niveladores y de Locke en Inglaterra. Por ejemplo, el art\u00edculo 1 de la Declaraci\u00f3n de 1789, puede ser que resuma las ideas de Salamanca.<\/p>\n<p><i>Los hombres nacen -y siguen siendo- libres en derechos y deberes<\/i>.<\/p>\n<p>Esto no era ret\u00f3rica acad\u00e9mica, sino que la esclavitud era un problema completamente vivo, no s\u00f3lo como restos, sino que \u2013la esclavitud- estaba en pleno desarrollo en esa \u00e9poca.<\/p>\n<p>En el S. XVIII, hay que recordarlo, esa econom\u00eda que podemos llamar la \u201ceconom\u00eda del caf\u00e9 azucarado\u201d ha puesto de rodillas a tres continentes para que pueda ser dulce el caf\u00e9, con az\u00facar en las mesas europeas. Esos tres continentes son la Am\u00e9rica India por un lado, el \u00c1frica en la que se capturaban esclavos, y tambi\u00e9n la India, -porque para poder capturar esclavos y poder comerciar con los reyezuelos que los vend\u00edan, eran necesarios los tejidos que ven\u00edan de la India asi\u00e1tica. Esa econom\u00eda que estoy llamando del \u201ccaf\u00e9 con az\u00facar\u201d ha contribuido decisivamente al desarrollo del capitalismo, que a\u00fan no estaba desarrollado en la Europa dieciochesca. Pero no es sobre estos objetos de lujo, del caf\u00e9 y el az\u00facar, que el capitalismo ha ejercido su tiran\u00eda en Europa, sino sobre productos de consumo popular.<\/p>\n<p>Y es en este contexto, en Europa, de ataque a los productos de consumo popular, que ha aparecido junto a los viejos derechos de la Escuela de Salamanca, un nuevo derecho, que es el derecho a la existencia. Quer\u00eda traer a colaci\u00f3n una cita de Montesquieu, y del esp\u00edritu de Mariana y de Locke, que habla de los derechos de existencia. Dice:<\/p>\n<p><i>Algunas limosnas que puedan hacerse a un hombre desnudo en las calles, no quitan las obligaciones al estado. El estado les debe a todos los ciudadanos una existencia, una subsistencia garantizada. A saber: la alimentaci\u00f3n, vestidos convenientes, y un tipo de vida que no sea enemiga de la salud<\/i>.<\/p>\n<p>Un vasto programa el de Montesquieu. Encontramos eso en las dos declaraciones de derechos \u2013de 1789 y 1793-, en el art\u00edculo 2, que habla precisamente de eso. En el coraz\u00f3n, en el n\u00facleo mismo de la Revoluci\u00f3n Francesa, est\u00e1 la lucha por la declaraci\u00f3n de ese derecho de existencia.<\/p>\n<p>Esto dio lugar a unas luchas encarnizadas entre los opresores del pueblo, se\u00f1ores feudales y otros productores y comerciantes capitalistas en torno del monopolio financiero, productores de subsistencias para todo el mundo, y el acceso a la tierra para los campesinos. Sin olvidarse de la lucha por la libertad en las colonias francesas de Am\u00e9rica, con la abolici\u00f3n de la esclavitud realizada por los partidarios de la liberaci\u00f3n de los esclavos.<\/p>\n<p>Robespierre ha sido uno de los hombres m\u00e1s calumniados de la historia, pero fue al mismo tiempo el gran continuador de las ideas de derecho natural moderno de las que hemos venido hablando hasta ahora. \u00c9l se ha batido por el derecho a existencia, y por la libertad, por la soberan\u00eda popular efectiva. En su Declaraci\u00f3n de Derechos dej\u00f3 sentado, de modo inequ\u00edvoco, que para \u00e9l los dos derechos m\u00e1s importantes, son el derecho a la existencia y la libertad. No s\u00f3lo derecho a la existencia, sino la existencia y la libertad. \u00c9l reafirm\u00f3 la vieja idea tan escandalosa de Mariana, de que es preciso tener confianza en el pueblo. Y lo dijo de una forma muy hermosa:<\/p>\n<p><i>Cualquier instituci\u00f3n que no parta de que el pueblo es bueno, y s\u00f3lo el magistrado corruptible, es una instituci\u00f3n viciosa<\/i>.<\/p>\n<p>Y para hacer frente a esa posibilidad, que siempre est\u00e1 agazapada, de corrupci\u00f3n de los gobernantes, \u00e9l ha reflexionado a fondo en la tradici\u00f3n y la l\u00ednea de Mariana, y ha hecho propuestas de nuevo tipo. Y reflexionando sobre eso, quiz\u00e1s no pueda decirse que rebas\u00f3 a Mariana, pero s\u00ed que dio respuestas y remedios completamente nuevos a los viejos problemas planteados por Mariana, y luego reelaborados por los niveladores. Respuestas que, al vivir en una coyuntura hist\u00f3rica que permit\u00eda ponerlas en obra, lleg\u00f3 m\u00e1s lejos. Y va otra cita de Robespierre:<\/p>\n<p><i>\u00bfQu\u00e9 nos importan a nosotros las combinaciones que balancean la autoridad de los tiranos? Lo que hay que hacer, precisamente, es extirpar la tiran\u00eda. Es por esta misma raz\u00f3n que yo ya no soy partidario de una instituci\u00f3n del tribunado. La historia me ha ense\u00f1ado a no respetarla. Yo no conf\u00edo en la defensa de una causa tan grande a hombres d\u00e9biles o corruptibles. No hay m\u00e1s que un tribuno del pueblo al cual yo pueda tener confianza, y ese tribuno es el pueblo mismo. Es, en cada secci\u00f3n de la Rep\u00fablica francesa, que yo deposito la capacidad tribunicia. Y es f\u00e1cil organizarla de una manera que est\u00e9, a la vez, alejada de las tempestades de la democracia absoluta y de la p\u00e9rfida tranquilidad del despotismo representativo. <\/i><\/p>\n<p>Existe una leyenda, completamente expandida, que se ha convertido en una especie de vulgata, que cualquier especialista en Revoluci\u00f3n Francesa deber\u00eda saber que es falsa, y es seg\u00fan la cual Robespierre habr\u00eda erigido una especie de rep\u00fablica dictatorial completamente centralizada. Esto es absolutamente falso, forma parte de las calumnias a Robespierre. La Rep\u00fablica francesa estaba totalmente descentralizada,\u00a0 todos los cargos eran elegibles, hubo una gran participaci\u00f3n popular \u2013que dicho sea de paso, y luego habr\u00e1 ocasi\u00f3n de comentarlo- junto con una participaci\u00f3n extraordinaria de las mujeres. Y el n\u00facleo central institucional de esa descentralizaci\u00f3n, era la Comuna. Y he aqu\u00ed que nos volvemos a encontrar con Marianne.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo apareci\u00f3 la Marianne? Apareci\u00f3, por lo pronto, en plena Revoluci\u00f3n Francesa, y apareci\u00f3 bajo forma de insulto. Era un insulto. Ese insulto es un nombre que ha venido rodando por los \u00faltimos tres siglos en Francia, y que aparece y reaparece una y otra vez, y que en la Revoluci\u00f3n Francesa aparece como un insulto en los ambientes de la corte realista. En 1793, un comit\u00e9 someti\u00f3 a un interrogatorio a un contrarrevolucionario, y era el momento en el cual hab\u00eda sublevaciones militares. Esos contrarrevolucionarios se regocijaban pensando que la rep\u00fablica de un momento a otro iba a hundirse. Y ese contrarrevolucionario dijo, de una manera entre ir\u00f3nica y provocativa: \u201cMarianne tiene problemas\u201d.<\/p>\n<p>Es de esa forma de insulto que ese nombre, que es el s\u00edmbolo de la lucha del derecho natural moderno, ha reentrado en la revoluci\u00f3n. No es el \u00fanico nombre. Hay otros nombres, como por ejemplo \u201cjacobinos\u201d, los \u201cde la calle Cordelliere\u201d \u2013que es otra fracci\u00f3n de la revoluci\u00f3n-. Todos esos nombres eran nombres que estaban en relaci\u00f3n con las guerras de religi\u00f3n de los siglos XVI y XVII.<\/p>\n<p>Era la contrarrevoluci\u00f3n, que rebautizaba con nombres que guardaban relaci\u00f3n con las guerras de religi\u00f3n de los siglos XVI y XVII, y bautizaban as\u00ed a los revolucionarios, con el prop\u00f3sito de difamarlos o degradarlos. Y hubo una corriente de revolucionarios que adoptaron eso que, en un principio, era un insulto peyorativo, y lo convirtieron en un galard\u00f3n propio, con el que dieron nombre a la rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Vuelvo al cuadro de Delacroix, y en ese cuadro me interesa especialmente aquello que daba miedo de Juan de Mariana. \u00bfPor qu\u00e9 daba miedo Juan de Mariana? Daba miedo porque hablaba de la confianza en el pueblo, y de cosas inauditas que parece que resultan inaceptables.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 vemos en este cuadro? Vemos a una mujer hermosa, joven, popular, que va sin ning\u00fan tipo de afeites ni maquillajes, desnuda o semidesnuda \u2013no por provocaci\u00f3n sino porque trabaja para la Revoluci\u00f3n, y est\u00e1 en el trabajo, y eso caus\u00f3 gran esc\u00e1ndalo en la \u00e9poca, y una gran animadversi\u00f3n contra el cuadro de Delacroix-, va tan sin afeites que ni siquiera se ha depilado los sobacos \u2013cosa que parec\u00eda de p\u00e9simo gusto-. Es la imagen misma del pueblo, que resulta tan temible para otros. Entonces, ese gran movimiento popular que dur\u00f3 tres siglos, un movimiento cuya primera expresi\u00f3n conceptualmente articulada viene de la Escuela de Salamanca que tuvo una historia breve, y que ha sido derrotado y olvidado, y de ese movimiento sin embargo queda un nombre; y ese nombre es Marianne.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P>El Esc&aacute;ndalo de Marianne<\/P><P>Florence Gauthier<\/P><P>Intervenci&oacute;n de Florence Gauthier en el Instituto Anna Arendt de Buenos Aires el 18 de septiembre de 2006.<\/P><P> A los que no son del Instituto, bienvenidas y bienvenidos al Instituto Hannah Arendt. A los que son del Instituto, gracias por concurrir. Y much&iacute;simas gracias a Florence por acompa&ntilde;arnos hoy, y tener con nosotros esta reuni&oacute;n especial. Florence est&aacute; de camino hacia el congreso en Bariloche de Filosof&iacute;a. La iniciativa fue de Anthony Dom&eacute;nech, a quien ustedes ya conocen porque estuvo d&aacute;ndonos una conferencia sobre republicanismo. Ya que Florence iba a pasar por Bs. As., coordinamos con el CIF, -aqu&iacute; est&aacute; Mar&iacute;a Julia Bertomeu, la presidenta del Centro de Investigaciones Filos&oacute;ficas-, la posibilidad de una reuni&oacute;n.  <\/P><P>Florence es especialista en Revoluci&oacute;n Francesa. Varias veces hemos discutido el papel de las mujeres en la Revoluci&oacute;n Francesa, la exclusi&oacute;n &ndash;muchas veces- de las mujeres del Contrato Social, o de la pol&iacute;tica. Ella tiene una visi&oacute;n muy personal con respecto a la revoluci&oacute;n y adem&aacute;s, nos ofrece una conferencia sobre un personaje, que es Marianne, que tenemos muchas expectativa porque ya nos ha contado algo con respecto a esto.  <\/P><P>Marianne es la figura de la revoluci&oacute;n Francesa. Ustedes la recuerdan, no la voy a imitar porque tengo que estar vestida en el Instituto (risas), pero tiene una historia muy particular que ella nos va a relatar. Y Tony se ha ofrecido muy generosamente a hacernos de traductor, porque Florence va a hablar en franc&eacute;s. Bienvenida.  <\/P><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-644","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-revolucion-francesa"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/644","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=644"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/644\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=644"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=644"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=644"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}