{"id":649,"date":"2007-03-03T00:00:00","date_gmt":"2007-03-02T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=649"},"modified":"2020-02-27T17:47:32","modified_gmt":"2020-02-27T16:47:32","slug":"ascenso-y-caida-de-una-abyeccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=649","title":{"rendered":"Ascenso y ca\u00edda de una abyecci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Ferran Gallego, <i>De M\u00fanich a Auschwitz. Una historia del nazismo, 1919-1945.<\/i> Barcelona, Plaza &amp; Jan\u00e9s 2001, 521 p\u00e1ginas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para algunos fil\u00f3sofos, en absoluto indocumentados, su pensamiento fue un conjunto de filosofemas asignificativos. Otros, quiz\u00e1s m\u00e1s comedidos, han apuntado que ya en sus iniciales reflexiones hay inconsistencias nada despreciables. Para la inmensa mayor\u00eda, se trata de un pensador de altura inigualable. Heidegger ha sido un maestro de Alemania, de Europa y del mundo, un nuevo Plat\u00f3n, que pudo sostener, en una lengua creativa y deslumbrante, que tan s\u00f3lo el alem\u00e1n y el griego cl\u00e1sico permit\u00edan una correcta aproximaci\u00f3n a la esencia del Ser.<\/p>\n<p>Sea como sea, el maestro-rector de la Universidad de Friburg, a finales de 1933, en el turbulento per\u00edodo inmediatamente posterior a la ascensi\u00f3n al poder del nazismo, se manifestaba, con sesgo inconfundible, en los t\u00e9rminos siguientes:<\/p>\n<p><i>\u201c\u00a1Hombres y mujeres alemanes! El pueblo ha sido llamado a las urnas por el F\u00fchrer, pero el F\u00fchrer no le pide nada al pueblo, sino que m\u00e1s bien le ofrece al pueblo la posibilidad inmediata de manifestar una decisi\u00f3n completamente libre: si todo el pueblo desea una existencia propia, o si no la quiere. Estas elecciones no tendr\u00e1n parang\u00f3n con ning\u00fan otro proceso electoral. (&#8230;) Esta \u00faltima decisi\u00f3n nos lleva al l\u00edmite \u00faltimo de la existencia (dasein) de nuestro pueblo, y \u00bfcu\u00e1l es este l\u00edmite? El l\u00edmite est\u00e1 en la exigencia radical de toda existencia que mantiene y salva su propio honor, y por la cual el pueblo conserva su dignidad y la firmeza de su car\u00e1cter. No fue la ambici\u00f3n, ni el af\u00e1n de gloria, ni la ciega obstinaci\u00f3n, ni las forzadas aspiraciones, sino \u00fanicamente la clara voluntad de asumir la total responsabilidad para soportar y sobrellevar el destino de nuestro pueblo, lo que motiv\u00f3 al F\u00fchrer para la salida de la Liga de Naciones (&#8230;) El d\u00eda 12 de noviembre el pueblo alem\u00e1n se ratifica como totalidad sobre su destino, destino que se halla ligado al F\u00fchrer. El pueblo no puede votar sobre su destino con un s\u00ed alegando las llamadas \u201crazones de pol\u00edtica exterior\u201d, ni puede votar s\u00ed sin incluir en ese s\u00ed al F\u00fchrer y al movimiento totalmente vinculado a \u00e9l. No hay una pol\u00edtica exterior y \u201cadem\u00e1s\u201d una pol\u00edtica interior. Hay s\u00f3lo una voluntad para el ser pleno del Estado. El F\u00fchrer ha despertado esa voluntad en el pueblo y lo ha fundido en un \u00fanico prop\u00f3sito. \u00a1Nadie puede permanecer alejado el d\u00eda en que estamos llamados a demostrar esta voluntad!\u201d<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La pregunta parece imponerse por s\u00ed misma. Con palabras de Edward W. Said: \u201cc\u00f3mo una naci\u00f3n eminentemente civilizada que hab\u00eda producido los mayores fil\u00f3sofos y m\u00fasicos de Europa, as\u00ed como algunos de sus m\u00e1s brillantes cient\u00edficos, poetas y eruditos, pudo caer no s\u00f3lo en la locura del nazismo, sino en uno de los m\u00e1s terribles programas de exterminio humano de toda la historia\u201d. A los or\u00edgenes, ascensi\u00f3n, triunfo y derrota de este movimiento est\u00e1 dedicado el trabajo de Ferran Gallego (FG), <i>De M\u00fanich a Auschwitz. Una historia del nazismo,1919-1945<\/i> (DeMaA). Su autor es profesor de historia de Am\u00e9rica Latina contempor\u00e1nea e historia del fascismo en la UAB y autor, entre otros libros y numerosos art\u00edculos, de <i>Ej\u00e9rcito, nacionalismo y reformismo en Am\u00e9rica Latina<\/i> (1991) y <i>L\u00b4extrema dreta<\/i> (La extrema derecha, 1999). Adem\u00e1s, como es sabido, es colaborador usual, esperado y consultado del topo, como es menos sabido es un exquisito poeta (<i>El beneficio de la duda<\/i>, es la \u00fatima prueba) y como es casi clandestinamente conocido ocupaba la secretar\u00eda general del PSUC-viu, lo cual, como se\u00f1alaba V\u00e1zquez Montalb\u00e1n el d\u00eda de la presentaci\u00f3n del libro en Barcelona, era algo as\u00ed como ser secretario de una formaci\u00f3n pol\u00edtica en el exilio interior.<\/p>\n<p>DeMaA consta de una introducci\u00f3n, de nueve cap\u00edtulos y un ep\u00edlogo final, am\u00e9n de una extensa y documentada bibliograf\u00eda. Los cap\u00edtulos suelen estar divididos en tres apartados (innegable influencia o gui\u00f1o dial\u00e9ctico-hegeliano) y ostentan, tanto ellos como sus secciones, t\u00edtulos con hermosas referencias literarias y cinematogr\u00e1ficas: \u201cEn el principio fue la revoluci\u00f3n\u201d, \u201cSesenta d\u00edas que conmovieron Alemania, 1932-1933\u201d, \u201cFinal. El cielo bajo Berl\u00edn\u201d, \u201cLa realidad y el recuerdo\u201d. Cada uno de ellos se abre con un excelente y sucinto resumen que concreta los puntos asentados anteriormente y nos introduce en el desarrollo posterior. Aqu\u00ed ya pueden encontrarse aut\u00e9nticas joyas. Por ejemplo, la presentaci\u00f3n de \u201cLos hombres que pudieron reinar, 1930-1933\u201d (pp.201-202), o los mod\u00e9licos pr\u00f3logos de \u201cViaje al fin de la noche\u201d (pp.393-394) y del ep\u00edlogo (\u201cLa realidad y el deseo\u201d, pp. 447-450).<\/p>\n<p>Desconozco la autor\u00eda de la selecci\u00f3n de las 32 p\u00e1ginas de fotograf\u00edas que acompa\u00f1an al texto de DeMaA, as\u00ed como el autor de los pies de foto, pero el lector\/a puede estar tranquilo: en general, las fotos no est\u00e1n de m\u00e1s. No adornan, ilustran.<\/p>\n<p>FG dibuja clara y sucintamente el enfoque metodol\u00f3gico de su estudio no muy alejado de la conocida posici\u00f3n de Lawrence Stone: \u201cIgnorad a los que sostienen que el historiador est\u00e1 obligado, por su profesi\u00f3n, a convertirse en un eunuco moral para el que la libertad es tan indiferente como la tiran\u00eda y es incapaz de emitir juicios cualitativos\u201d. En contraste con lo defendido por algunos sobrevivientes del nazismo, quienes sostienen que explicar el Tercer Reich es desconocer la naturaleza \u00edntima del Mal, FG cree \u201cque el nacionalsocialismo es un fen\u00f3meno hist\u00f3rico sin cuya explicaci\u00f3n no llegaremos a entender nunca el siglo XX\u201d (p.11). Si no se llegase, si no lleg\u00e1ramos a vislumbrar la l\u00f3gica de este terrible proyecto, dejar\u00edamos que una de las mayores abyecciones de nuestra \u00e9poca quedara en un inadmisible silencio.<\/p>\n<p>Esta toma de posici\u00f3n del autor por un enfoque netamente cient\u00edfico, no quita un \u00e1pice de importancia a la perspectiva moral desde la que se realiza la investigaci\u00f3n: \u201cAqu\u00ed, se trata de comprender la otra cara de la modernidad, la perversi\u00f3n del progreso, la instrumentalizaci\u00f3n de la ciencia, la conversi\u00f3n del exterminio en una causa solidaria con la comunidad nacional. Ninguna de estas apreciaciones puede estar al margen de una actitud moral, valorativa, con capacidad para mostrar la indignaci\u00f3n ante los cr\u00edmenes y la compasi\u00f3n por sus v\u00edctimas\u201d (p. 11). Se trata pues de no expulsar del continente de la historia el fen\u00f3meno nacionalsocialista tach\u00e1ndolo de singularidad inexplicable, de locura generalizada. El nazismo es parte integrante de la cultura e historia europea. No es ni siquiera, como a veces se ha sostenido, un fen\u00f3meno medievalizante. Posiblemente haya sido el intento m\u00e1s coherente de construir un modernismo reaccionario, que combine, a un tiempo y sin contradicci\u00f3n, el poder de la tecnociencia con una (contra)revoluci\u00f3n moral y pol\u00edtica opuesta a los valores ilustrados. Auschwitz no es la negaci\u00f3n sino la depravaci\u00f3n de la modernidad.<\/p>\n<p>FG comentaba el d\u00eda de la presentaci\u00f3n de su trabajo que \u201chay una gran diferencia entre familiaridad y conocimiento. Estamos familiarizados con el nazismo&#8230; Estamos en contacto permanente con el <i>espect\u00e1culo<\/i> del nazismo, pero dudo que haya un conocimiento real de lo que fue\u201d. DeAaM quiere contribuir sin duda a que esa familiaridad devenga conocimiento real. El libro est\u00e1 dividido en dos partes diferenciadas y a su vez complementarias: en la primera, se describe con detalle la descomposici\u00f3n de la Rep\u00fablica de Weimar y de la p\u00e9rdida de confianza de la ciudadan\u00eda en las instituciones; en la segunda parte, se analiza \u201clas esferas de acci\u00f3n del Tercer Reich en la paz y en la guerra que estaba en el fondo de su propuesta pol\u00edtica\u201d. El objetivo final del estudio es n\u00edtido: se trata de un intento de comprensi\u00f3n totalizadora del per\u00edodo, en la que todos los elementos parciales (econom\u00eda, pol\u00edtica, experiencias personales, cultura, filosof\u00eda de la vida) est\u00e9n, si se me permite, dial\u00e9cticamente hilvanados, aspiraci\u00f3n a la explicaci\u00f3n de una totalidad concreta que no implica, en ninguno de los posibles sentidos del t\u00e9rmino, justificaci\u00f3n moral de lo analizado.<\/p>\n<p>Se\u00f1alo algunas de las tesis m\u00e1s destacadas defendidas por el autor a lo largo de su trabajo:<\/p>\n<p>1. Decisiva importancia del fracaso de las instituciones democr\u00e1ticas y de los errores de la izquierda para explicar el triunfo del fascismo. Fueron grietas, boquetes incluso, por donde la bestia penetr\u00f3.<\/p>\n<p>2. Contra cualquier determinismo hist\u00f3rico, la historia alemana o europea no conduc\u00eda inexorablemente al triunfo del nazismo. La derrota del movimiento obrero, el tratado de Versalles, la crisis econ\u00f3mica, entre otras causas, fueron decisivas para su ascensi\u00f3n, sin olvidar los efectos sociales de la Gran Guerra que fueron condici\u00f3n de posibilidad del auge del nazismo. Hab\u00edan sido cuatro a\u00f1os atroces donde los j\u00f3venes iban a la guerra a \u201cvivir peligrosamente\u201d<\/p>\n<p>3. El nazismo no es una simple patolog\u00eda (Croce) de la historia europea, vista como desarrollo mod\u00e9lico de un continente superior, ni cosa de historiadores de la medicina (asunto psiqui\u00e1trico). El apoyo de los trece (\u00a113!) millones de alemanes al movimiento no puede explicarse en clave psicoanal\u00edtica o apelando al mismo complejo de Edipo.<\/p>\n<p>4. Decisiva importancia del fen\u00f3meno en el \u00e1mbito intelectual: no fueron pocos ni insignificantes los intelectuales y cient\u00edficos que apoyaron el nazismo, visto y analizado como una regeneraci\u00f3n de la cultura europea. Los casos se amontonan: Heidegger, Celine, J\u00fcnger,&#8230;<\/p>\n<p>5. Inconsistencia de la usual y actual tesis neoliberal sobre la existencia del comunismo como causa explicativa del surgimiento del nazismo, seg\u00fan la cual si el primero no hubiera triunfado, el segundo no hubiera irrumpido.<\/p>\n<p>6. Importancia del pseudosaber cient\u00edfico sobre las razas y su desigualdad para construir el cemento que uni\u00f3 el edificio levantado: Patria y raza fueron consideradas como referencias comunitarias superadoras de las escisiones sociales producidas por las luchas de clases.<\/p>\n<p>7. Los fascismos, el nazismo entre ellos, no son excepcionales sino depuradas t\u00e9cnicas pol\u00edticas para el mantenimiento del poder cuando los m\u00e9todos usuales no son suficientes. \u201cDevolverle al nazismo un lugar en la historia no es absorberlo. Por el contrario, puede ser el camino para documentar una condena que ni siquiera acepte el atenuante fraudulento de la locura\u201d (p. 28).<\/p>\n<p>8. Las relaciones entre fascismo y capitalismo no son simples ni deber\u00eda caerse en la gastada met\u00e1fora del aparato manipulable, pero son muchos los rasgos de consistencia funcional del fascismo y el reino del capital (por ejemplo, el uso de mano de obra esclava en las dependencias que la IG-Farben pose\u00eda cerca de Auschwitz). \u201cEstos son algunos rasgos de su utilidad, nada reducible a un instrumento pasivo, un t\u00edtere del capitalismo, pero tampoco ajeno a los objetivos restauracionistas con que los grandes industriales rectificaron la revoluci\u00f3n de 1918\u201d (p. 29).<\/p>\n<p>9. Sobre el papel de la clase obrera durante el per\u00edodo de la Rep\u00fablica de Weimar, FG se\u00f1ala que, m\u00e1s all\u00e1 de las diferencias internas de segmentos de la clase de orientaci\u00f3n y militancia marxista, hay un punto que conviene no olvidar: la clase obrera industrial nunca pas\u00f3 de ser una minor\u00eda (sin duda, con enorme capacidad de intervenci\u00f3n pol\u00edtica), entre la poblaci\u00f3n alemana de entreguerras. Junto a ella, exist\u00edan multitud de capas de trabajadores de otros sectores \u201ccuyas condiciones de existencia empeoraron durante el per\u00edodo republicano. Todo estos sectores medios se vieron a s\u00ed mismos en decadencia, frente a la posici\u00f3n de columna vertebral de la sociedad que hab\u00edan ejercido en los decenios previos a la guerra\u201d (p.245). Su exclusi\u00f3n del pacto republicano fue una de las causas decisivas de su b\u00fasqueda de veh\u00edculos alternativos de representaci\u00f3n.<\/p>\n<p>10. Sobre los grandes enemigos del nazismo, FG se\u00f1ala el enfoque del movimiento poco antes de su ascensi\u00f3n al poder. Cuando Hitler, en febrero de 1933, iniciando la campa\u00f1a electoral, se dirige a la ciudadan\u00eda alemana \u201cel tono poco ten\u00eda que ver con el nihilismo revolucionario que habr\u00eda agradado a algunos viejos luchadores. No fue un gui\u00f1o lanzado a los adeptos, sino un llamamiento a la regeneraci\u00f3n de Alemania que afectaba a la totalidad de la ciudadan\u00eda\u201d (p.249). El enemigo no era entonces la comunidad jud\u00eda. La campa\u00f1a deb\u00eda apuntar a un lucha sin cuartel contra el marxismo, \u201ccomo una cruzada para erradicar esa peste de la sociedad alemana e iniciar el proceso de recuperaci\u00f3n de \u00e9sta\u201d (p.249), campa\u00f1a que pod\u00eda tener, como tuvo, bastantes posibilidades de levantar el entusiasmo de amplias franjas de la sociedad, que ve\u00edan \u201cen la rep\u00fablica un instrumento de la socialdemocracia, amenazada, adem\u00e1s, por la progresiva crispaci\u00f3n y potencia del partido comunista\u201d (p. 250).<\/p>\n<p>Sin embargo, no hay que olvidar que \u201cEl SPD y el KPD, en unas elecciones hechas abiertamente contra el marxismo, hab\u00edan conseguido retener una tercera parte de los votos, lo que sorprendi\u00f3 a los observadores\u201d (p. 255). Hay que recordar igualmente que, como se\u00f1ala el autor, la influencia de ciudadanos de la comunidad jud\u00eda (o de tal origen) en los ambientes de la izquierda \u201chabr\u00eda de consolidar el prejuicio antisemita que se hab\u00eda desarrollado en los medios conservadores durante la Rep\u00fablica de Weimar\u201d (p.376).<\/p>\n<p>11. FG apunta, con buenas razones, la importancia del contexto social para entender algunas de las discusiones cient\u00edficas del per\u00edodo. Ya no se trata como ha intentado argumentar Paul Forman de que el \u201cirracionalismo social\u201d posibilitara el surgimiento y desarrollo de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica, por ejemplo, sino que \u201cel debate cient\u00edfico no era, en absoluto, algo que pudiera quedar en el silencio de los anaqueles universitarios o en la calma de los laboratorios m\u00e9dicos\u201d (p.349). Parec\u00eda que se estaba discutiendo sobre salud, al debatir sobre eugenesia o higienismo racial, pero \u201cen el fondo se estaba discutiendo acerca de una respuesta de la ciencia a los problemas sociales derivados de este proceso de modernizaci\u00f3n\u201d (p. 349).<\/p>\n<p>Son muchos los apartados de DeMaA que merecen una lectura atenta y un sincero reconocimiento, pero, si me permite alguna recomendaci\u00f3n, destacar\u00eda, a t\u00edtulo de ejemplo, los siguientes: \u201c\u201dLa capital del movimiento\u201d (pp. 44-53), \u201cEl gran salto, 1929-1930\u201d (pp.188-200), \u201cVerano y humo: 1932\u201d (pp.221-231), \u201cLo sagrado y lo profano. Los recursos de una mitolog\u00eda\u201d (pp. 286-308), \u201cLa obra del Supremo Creador\u201d (pp.366-382) y, muy especialmente, las que, en mi opini\u00f3n, son las mejores secciones del libro: \u201cLa comunidad organizada\u201d (pp. 308-341), \u201cLa ciencia al servicio de la exclusi\u00f3n\u201d (pp.344-366), contenido, pero absolutamente estremecedor, y \u201cCenizas y diamantes\u201d (pp.412-428), donde se describe, en p\u00e1ginas no olvidables, como, \u201ca su paso, el imperio racial ya s\u00f3lo generaba asesinatos y robo, cad\u00e1veres y riqueza. Cenizas y diamantes\u201d (p.429). Las razones de la elecci\u00f3n han sido ya apuntadas: documentaci\u00f3n, rigor expositivo, estilo envidiable, ausencia de falacias argumentativas,&#8230; Me permito llamar la atenci\u00f3n sobre el excelente an\u00e1lisis que el autor realiza de la obra de Niezsche y de Spengler (\u201cFil\u00f3sofos, soldados y propagandistas\u201d, pp. 60-80), muy alejado, en el primer caso, de las usuales aproximaciones de la tradici\u00f3n marxista, aunque deba confesar mi dificultad para ser convencido, en su plenitud, de la correcci\u00f3n de la lectura ferrangalleguista.<\/p>\n<p>Para no convertir esta rese\u00f1a en una <i>Apolog\u00eda de FG,<\/i> por lo dem\u00e1s merecida -el firmante de este papel no ha hallado hasta la fecha un papel period\u00edstico, alg\u00fan art\u00edculo o libro de FG que no sea una ganancia en orden mental y en tiempo aprovechado-, tal vez sean admisibles algunos comentarios finales que, m\u00e1s que notas cr\u00edticas, deber\u00edan interpretarse como puntos de posibles desarrollos posteriores o como se\u00f1ales para que el autor recoja, si le apetece, el guante:<\/p>\n<p>1. En reiteradas ocasiones, FG insiste en la separaci\u00f3n de las nociones de racionalidad y legitimaci\u00f3n. Dos ejemplos: \u201cLa confusi\u00f3n entre otorgar racionalidad a un proceso y pretender legitimarlo, entre tratar de hallar la l\u00f3gica de su existencia y a\u00f1adirle por ese simple motivo atributos positivos, no existe en las esferas acad\u00e9micas, pero tiene una difusi\u00f3n evidente en los \u00e1mbitos de la divulgaci\u00f3n\u201d (p. 26) o \u201c(&#8230;) Si no desentra\u00f1amos la l\u00f3gica de la barbarie, si no somos capaces de superar el impacto anestesiante del terror, lo que fue un proyecto a la vez razonable y abyecto para organizar el capitalismo europeo en nuestra \u00e9poca quedar\u00e1 en silencio\u201d (p.11).<\/p>\n<p>No hay duda, en mi opini\u00f3n, que construir la l\u00f3gica de un proceso, por abyecto moralmente que \u00e9ste sea, no es legitimarlo pero no s\u00e9 si siempre es aproblem\u00e1tico el uso de los t\u00e9rminos \u201cracioanalidad\u201d o \u201crazonable\u201d por el autor. \u00bfPuede sostenerse que el nazismo no s\u00f3lo fue una ignominia moral sino adem\u00e1s un proceso hist\u00f3rico irracional? S\u00ed, desde mi punto de vista. Algunas, muchas de la razones esgrimidas por el nazismo fueron p\u00e9simas razones que calaron en la ciudadan\u00eda por motivos que FG desentra\u00f1a como pocos. \u00bfHab\u00eda razones para creer que exist\u00eda una raza pura superior intelectual o f\u00edsicamente a las dem\u00e1s? Si las hubiera habido, no se hubiera justificado con ello la abyecci\u00f3n nazi (nunca un \u201ces\u201d permite alegremente el paso a un \u201cdeber ser\u201d), pero es que, adem\u00e1s, no hab\u00eda tales razones. En este sentido, el nazismo era pues netamente irracional. Usaba malas razones o pseudorazones. As\u00ed, se entienden los motivos por los que FG se\u00f1ala que el biologismo nazi es barbarie racista para quienes sufren la exclusi\u00f3n o el genocidio, al mismo tiempo que \u201cfundamentaci\u00f3n de la comunidad popular para quienes son incluidos en ella\u201d (p.29), pero puede haber una problem\u00e1tica formulaci\u00f3n de la idea. Una cosa es aceptar el relativismo real, social, las varias creencias existentes, sincera o c\u00ednicamente aceptadas, y otra cosa es dar base, fundamento racional, a tales creencias (cosa que sin duda FG no hace): no hubo (ni hay) base racional, cient\u00edfica, que justifique tal consideraci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de las posiciones mantenidas por algunos miembros de las comunidades cient\u00edficas.<\/p>\n<p>2. No deja de ser curioso que un libro tan totalizador como DeMaA apenas tenga dos referencias, por lo dem\u00e1s no b\u00e1sicas, a Heidegger. S\u00e9 que nunca es posible decirlo todo y que es muy plausible que, a partir de una fecha temprana, el papel del autor de <i>Ser y tiempo<\/i> fuera lateral en la construcci\u00f3n ideol\u00f3gica del nazismo (sin duda, fil\u00f3sofos como Rosenberg, mucho menos relevantes que \u00e9l -un quark frente a una galaxia- jugaron un papel mucho m\u00e1s destacado), pero hubiera sido interesante, al igual que en el novedoso an\u00e1lisis que FG hace de la filosof\u00eda de Nietzsche, comprobar si existe alguna l\u00ednea de continuidad entre las tesis mantenidas por el autor de <i>\u00bfQu\u00e9 es pensar?<\/i> y algunas de las tesis centrales del nazismo. \u00bfFue acaso <i>Ser y tiempo<\/i> la filosof\u00eda del nacionalsocialismo o de alguna de sus tendencias? A tal efecto causa extra\u00f1eza que el autor no cite el estudio de V\u00edctor Far\u00edas sobre<i> Heidegger y el nazismo<\/i> o el <i>Martin Heidegger<\/i> de Hugo Ott, as\u00ed como la edici\u00f3n \u00faltima del estuido de Steiner sobre el fil\u00f3sofo-rector, pero s\u00ed, en cambio, el ensayo de Safranski sobre Heidegger como maestro de Alemania.<\/p>\n<p>3. Las relaciones entre ciencia y nazismo, como FG sin duda conoce, no s\u00f3lo se sit\u00faan en la perspectiva apuntada en DeMaA. Hubieron intentos de crear una deutsche Mathematik y una deutsche Physik, una f\u00edsica alemana, cuyos protagonistas no fueron, en absoluto, dos f\u00edsicos incompetentes. El primero, Phillip Lenard, fue premio Nobel de F\u00edsica, en 1905, por su estudios sobre rayos cat\u00f3dicos, y, el segundo, Johannes Stark, lo fue en 1919 por el descubrimiento del efecto Doppler en los rayos canales. Es cierto que, a pesar de sus comienzos \u201cprometedores\u201d, ni la f\u00edsica aria de Lenard, ni la partidista de Stark, consiguieron hacerse con el poder en la disciplina, pero tal vez no lo lograron por simple torpeza pol\u00edtica: cuando seleccionaron un objetivo entre los cient\u00edficos que se hab\u00edan quedado en Alemania y que se opon\u00edan a su absurdo y resentido discurso cient\u00edfico-ideol\u00f3gico, escogieron al intocable Werner Heisenberg, quien adem\u00e1s de ser una gloria cient\u00edfica, era un \u201cario puro\u201d y alguien que ten\u00eda excelentes relaciones con Himmler. La ciencia aria no triunf\u00f3, pero, en todo caso, no hay que olvidar que ese intento existi\u00f3: de la misma forma que se ha hablado, con motivos suficientes y hasta la saciedad, del tr\u00e1gico intento de creaci\u00f3n y desarrollo de una ciencia proletaria opuesta a la ciencia burguesa, en el per\u00edodo considerado surgieron intentos, nada despreciables, de desarrollar una ciencia racial, opuesta a la degenerada ciencia jud\u00eda. Hubiera sido de enorme inter\u00e9s conocer la posici\u00f3n y an\u00e1lisis de FG en este asunto.<\/p>\n<p>Unas anotaciones finales: 1. El autor usa eutanasia (p.29, p.359) para referirse a unas pr\u00e1cticas que, sin duda, \u00e9l mismo aceptar\u00eda que nada tienen que ver con muertes dulces y aceptadas. Las comillas hubieran sido, probablemente, necesarias. 2. Tal vez sea una errata reiterada pero. si no fuera el caso, la correcci\u00f3n gramatical, de inspiraci\u00f3n fon\u00e9tica, propuesta por el autor en el uso de \u201cdarwinista\u201d suena extra\u00f1a. No s\u00e9 si \u201cdarvinista\u201d, sin la w de Darwin y con la v del sonido castellano, es muy defendible. 3. Algunas, escas\u00edsimas afirmaciones, sin no ando muy errado, tal vez tuvieran que ser matizadas. Por ejemplo,\u201c(&#8230;) y los partidarios de Gregor Mendel, para quienes los seres humanos eran <i>meros recept\u00e1culos<\/i> de una carga gen\u00e9tica ajena a la acci\u00f3n de los factores educativos y s\u00f3lo comprensible por las leyes de la herencia\u201d [la cursiva es m\u00eda] (p. 347). No s\u00e9 si todos los mendelianos de la \u00e9poca consideraban a los humanes como meros recept\u00e1culos de su carga gen\u00e9tica. 4.El autor, sin duda para evitar publicidad comercial e incrementar cuentas de resultados, no ha querido citar los nombres de las editoriales de los libros referenciados. Una cierta inconsistencia en este punto, s\u00f3lo este punto, hubiera sido de agradecer. 5. Sugiero, para las futuras reediciones de este excelente estudio, la incorporaci\u00f3n de un \u00edndice anal\u00edtico al complet\u00edsimo \u00edndice onom\u00e1stico que cierra el volumen.<\/p>\n<p>Hans Heinz Holz, unos de los fil\u00f3sofos que entrevistaron a Luk\u00e1cs en aquellas inolvidables <i>Conversaciones con Luk\u00e1cs<\/i>, recordaba en su reciente estancia como profesor invitado a la C\u00e1tedra Ferrater Mora el aforismo brechtiano seg\u00fan el cual el huevo de la serpiente del nazismo contin\u00faa vivo. FG corroborar\u00eda, sin duda, la anterior afirmaci\u00f3n. Si es cierto que, como dijera Spinoza, todo lo excelso es tan dif\u00edcil, por infrecuente, como extra\u00f1o, no hay duda de que esta historia del nazismo es excelsa y extra\u00f1a. No s\u00f3lo se lee como una novela sino como una buena novela, que combate moral e intelectualmente para que all\u00ed, precisamente all\u00ed, donde rein\u00f3, sin control ni l\u00edmite, la barbarie, la abyecci\u00f3n, la ignominia m\u00e1s inimaginable e indeseable, all\u00ed, en ese amplio \u00e1mbito de la historia europea, no pueda habitar nunca m\u00e1s, sin grito, el olvido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P>Ferran Gallego, De M&uacute;nich a Auschwitz. Una historia del nazismo, 1919-1945. Barcelona, Plaza &amp; Jan&eacute;s 2001, 521 p&aacute;ginas.<\/P><P> <\/P><P>\tPara algunos fil&oacute;sofos, en absoluto indocumentados, su pensamiento fue un conjunto de filosofemas asignificativos. Otros, quiz&aacute;s m&aacute;s comedidos, han apuntado que ya en sus iniciales reflexiones hay inconsistencias nada despreciables. Para la inmensa mayor&iacute;a, se trata de un pensador de altura inigualable. Heidegger ha sido un maestro de Alemania, de Europa y del mundo, un nuevo Plat&oacute;n, que pudo sostener, en una lengua creativa y deslumbrante, que tan s&oacute;lo el alem&aacute;n y el griego cl&aacute;sico permit&iacute;an una correcta aproximaci&oacute;n a la esencia del Ser.  <\/P><P>\tSea como sea, el maestro-rector de la Universidad de Friburg, a finales de 1933, en el turbulento per&iacute;odo inmediatamente posterior a la ascensi&oacute;n al poder del nazismo, se manifestaba, con sesgo inconfundible, en los t&eacute;rminos siguientes:<\/P><P>\t&ldquo;&iexcl;Hombres y mujeres alemanes! El pueblo ha sido llamado a las urnas por el F&uuml;hrer, pero el F&uuml;hrer no le pide nada al pueblo, sino que m&aacute;s bien le ofrece al pueblo la posibilidad inmediata de manifestar una decisi&oacute;n completamente libre: si todo el pueblo desea una existencia propia, o si no la quiere. Estas elecciones no tendr&aacute;n parang&oacute;n con ning&uacute;n otro proceso electoral. (&#8230;) Esta &uacute;ltima decisi&oacute;n nos lleva al l&iacute;mite &uacute;ltimo de la existencia (dasein) de nuestro pueblo, y &iquest;cu&aacute;l es este l&iacute;mite? El l&iacute;mite est&aacute; en la exigencia radical de toda existencia que mantiene y salva su propio honor, y por la cual el pueblo conserva su dignidad y la firmeza de su car&aacute;cter. No fue la ambici&oacute;n, ni el af&aacute;n de gloria, ni la ciega obstinaci&oacute;n, ni las forzadas aspiraciones, sino &uacute;nicamente la clara voluntad de asumir la total responsabilidad para soportar y sobrellevar el destino de nuestro pueblo, lo que motiv&oacute; al F&uuml;hrer para la salida de la Liga de Naciones (&#8230;) El d&iacute;a 12 de noviembre el pueblo alem&aacute;n se ratifica como totalidad sobre su destino, destino que se halla ligado al F&uuml;hrer. El pueblo no puede votar sobre su destino con un s&iacute; alegando las llamadas &ldquo;razones de pol&iacute;tica exterior&rdquo;, ni puede votar s&iacute; sin incluir en ese s&iacute; al F&uuml;hrer y al movimiento totalmente vinculado a &eacute;l. No hay una pol&iacute;tica exterior y &ldquo;adem&aacute;s&rdquo; una pol&iacute;tica interior. Hay s&oacute;lo una voluntad para el ser pleno del Estado. El F&uuml;hrer ha despertado esa voluntad en el pueblo y lo ha fundido en un &uacute;nico prop&oacute;sito. &iexcl;Nadie puede permanecer alejado el d&iacute;a en que estamos llamados a demostrar esta voluntad!&rdquo;<\/P><P> <\/P><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[1406,1405,917],"class_list":["post-649","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia-general","tag-de-munich-a-auschwitz-una-historia-del-nazismo-1919-1945","tag-ferran-gallego","tag-resenas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/649","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=649"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/649\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=649"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=649"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=649"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}