{"id":660,"date":"2007-03-04T00:00:00","date_gmt":"2007-03-04T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=660"},"modified":"2020-02-27T17:35:35","modified_gmt":"2020-02-27T16:35:35","slug":"todo-un-mundo-quechua-por-ganar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=660","title":{"rendered":"Todo un mundo quechua por ganar"},"content":{"rendered":"<p><b>De c\u00f3mo el heterodoxo revolucionario Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui logr\u00f3 articular las ideas de socialismo y naci\u00f3n.<\/b><\/p>\n<p>Las primeras impresiones percibidas al abordar la lectura de los \u201c7 ensayos de interpretaci\u00f3n de la realidad peruana\u201d revelan frescura, realismo y fuerza expresiva del relato hist\u00f3rico-pol\u00edtico ofrecido, cuya vocaci\u00f3n parece consistir en la fijaci\u00f3n de las vigas maestras para la correcta comprensi\u00f3n de las estructuras sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas del Per\u00fa.<\/p>\n<p>Sorprende tambi\u00e9n constatar que ese proceso no se halla sometido a ning\u00fan esquema te\u00f3rico predeterminado m\u00e1s all\u00e1 de la concepci\u00f3n materialista de la historia, as\u00ed como el empe\u00f1o con que Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui evita constre\u00f1ir el desarrollo hist\u00f3rico del Per\u00fa a una hip\u00f3tesis o l\u00ednea preexistente. Agrada confirmar la ausencia de cualquier dogma te\u00f3rico de obligado acatamiento. El enfoque anal\u00edtico empleado evoca la obstinada actitud del viejo Marx de comenzar con el estudio de la historia de los pueblos cuyas estructuras presentes pretend\u00eda desvelar. Consigue fijar un retrato realista del mundo en el que vive porque evita aplicar al proceso de revelado, correctivos tendentes a la obtenci\u00f3n del resultado esperado. La antropolog\u00eda y la historia comparada ocupan, como en Marx, un lugar destacado, elementos dif\u00edciles de hallar en los marxistas contempor\u00e1neos de Mari\u00e1tegui, m\u00e1s preocupados en aquel momento por los misterios de la praxis.<\/p>\n<p>Y es que no podemos olvidar que estamos en los a\u00f1os veinte, que la patria de los trabajadores del mundo se encuentra peligrosamente acosada por las potencias capitalistas y que el pueblo ruso se halla profundamente pauperizado tras casi una d\u00e9cada de guerras y revoluci\u00f3n; de manera que el internacionalismo proletario demanda la unilateralidad de la defensa de Rusia. Y, opera, por otro lado, el fracaso de diversos intentos revolucionarios en pa\u00edses mucho mejor situados te\u00f3ricamente que Rusia, hechos que exigen la reelaboraci\u00f3n te\u00f3rica de una praxis tan colosal y determinante. Sin embargo, tambi\u00e9n es cierto que, junto a estos important\u00edsimos elementos objetivos se hallan mezclados otros factores menos \u00e9picos, tales como el sesgo eurocentrista heredado de la burgues\u00eda colonialista, con su tiran\u00eda de las razas superiores e inferiores, y una r\u00edgida ortodoxia marxista levantada a la defensiva del revisionismo instaurado por Berstein y de la traici\u00f3n cometida por la socialdemocracia alemana que concluye con el asesinato de los dirigentes revolucionarios Rosa Luxemburgo y Carlos Liebneck.<\/p>\n<p>Mari\u00e1tegui viaj\u00f3 por Europa y permaneci\u00f3 dos a\u00f1os en Italia, asistiendo a la fundaci\u00f3n del emblem\u00e1tico Partido Comunista Italiano; y aprendi\u00f3 mucho del formidable movimiento obrero europeo y de sus intelectuales y te\u00f3ricos. Pero tambi\u00e9n comprendi\u00f3 con mayor claridad que el Per\u00fa no era Europa y que necesitaba oponer al eurocentrismo hegem\u00f3nico la idea de lo aut\u00f3ctono; y a la ortodoxia marxista unidimensional el concepto de realidad nacional: la naci\u00f3n quechua y el comunismo inkaico.<\/p>\n<p>Los 7 ensayos constituyen la obra fundacional de una historiograf\u00eda nacional peruana materialista, que logra superar una de las grandes cuestiones que la tradici\u00f3n marxista no hab\u00eda resuelto definitiva y satisfactoriamente, como es la correcta articulaci\u00f3n de la naci\u00f3n y la clase social (la otra ser\u00e1 la articulaci\u00f3n del g\u00e9nero y la clase), problema que hab\u00eda sido abordado desde un contexto europeo en que las vigorosas burgues\u00edas nacionales hab\u00edan construido los estados-naci\u00f3n contra la clase trabajadora y contra los pueblos colonizados, apropi\u00e1ndose oportunistamente, a la salud de sus beneficios capitalistas, de todos los componentes culturales nacionales. Nuevamente comprende Mari\u00e1tegui que Am\u00e9rica no es Europa (lo mismo que Lenin y el partido bolchevique hab\u00edan comprendido en el terrero pr\u00e1ctico que Rusia no era, ni pod\u00eda ser, Inglaterra); y por este inexplorado camino de la realidad nacional lograr\u00e1 abrir las puertas socialistas a los movimientos de liberaci\u00f3n nacional.\u00a0 \u201c\u00c9ste es un instante de nuestra historia en que no es posible ser efectivamente nacionalista y revolucionario sin ser socialista\u201d, dice. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>El imperio inkaico hab\u00eda levantado una estructura econ\u00f3mica socialista, a la que Mari\u00e1tegui denomina comunismo agrario, tomando en cuenta que es colectiva la propiedad de la tierra, que es colectiva la propiedad del agua, de los bosques y de los pastos, y que el trabajo se desarrolla de modo comunitario y en r\u00e9gimen de cooperaci\u00f3n. Es una f\u00f3rmula comunista que no puede ser negada por la existencia de la estructura autocr\u00e1tica del imperio, si aplicamos, afirma, una m\u00ednima dosis de relativismo hist\u00f3rico que nos ayude a comprender que el comunismo adquiere formas diferentes seg\u00fan la sociedad o la civilizaci\u00f3n que lo construya. Autocracia y comunismo son conceptos antag\u00f3nicos hoy, pero no lo eran en el siglo XIV o XV, donde no exist\u00eda el concepto de libertades individuales, las cuales por otra parte no podr\u00edan tener la misma dimensi\u00f3n en aquella sociedad agraria de econom\u00eda y propiedad socialistas, donde el robo y la herencia eran desconocidos y donde la comunidad satisfac\u00eda las necesidades y resolv\u00eda los problemas de todos sus miembros.<\/p>\n<p>La conquista espa\u00f1ola interrumpe por la fuerza, aniquila ese comunismo inkaico agrario que ofrec\u00eda una existencia relativamente feliz a 10 millones de quechuas, y lo sustituye por una estructura econ\u00f3mica con elementos feudales y esclavistas, orientada y supeditada a las necesidades de la metr\u00f3poli, a la obtenci\u00f3n de las riquezas naturales mediante el m\u00e9todo de los trabajos forzados y el saqueo. En tres siglos de dominio espa\u00f1ol los diez millones de quechuas se vieron reducidos a un mill\u00f3n. Y la revoluci\u00f3n de la independencia no logra (ni pretende) resolver el problema de la tierra, manteniendo b\u00e1sicamente la estructura del latifundio. Las tierras recuperadas por la naci\u00f3n quechua para su r\u00e9gimen de comunidad, el ayllu, son insuficientes y pobres, y en muchos casos, expropiadas nuevamente por los gamonales en cuanto alg\u00fan comunero se encuentra en dificultades econ\u00f3micas.<\/p>\n<p>El recuerdo del Tawantinsuyo socialista y del esplendor incaico permanece latente en los cerros, valles y quebradas andinas. Subsiste en la memoria como para\u00edso robado y \u00fanica esperanza de emancipaci\u00f3n ind\u00edgena. Ese recuerdo y una f\u00e9rrea voluntad de recuperar la dignidad y las tierras perdidas, resurgen peri\u00f3dicamente en forma de rebeliones o insurrecciones ind\u00edgenas sofocadas en sangre, conform\u00e1ndose una s\u00f3lida tradici\u00f3n revolucionaria del campesinado ind\u00edgena en la que podr\u00eda germinar f\u00e1cilmente el moderno anhelo revolucionario, y suplir de ese modo la delgadez del proletariado industrial peruano, propiciando el salto desde una realidad semicolonial al socialismo.<\/p>\n<p>Aunque no se encuentran alusiones al levantamiento tupamaro en los 7 ensayos, es obvio que la concepci\u00f3n mariateguista del proceso hist\u00f3rico, no pod\u00eda ser ajena a una ofensiva tan extensa y paradigm\u00e1tica contra el dominio espa\u00f1ol como la lucha encabezada por T\u00fapac Amaru, siendo como fue, un movimiento que incluso anticipa o preludia ciertos elementos de su an\u00e1lisis pol\u00edtico, dada la envergadura del componente de liberaci\u00f3n nacional que contiene y la magnitud continental que alcanz\u00f3<b>. <\/b><\/p>\n<p>Se hab\u00eda ido formando a lo largo del siglo XVIII una cierta conciencia nacional entre las comunidades ind\u00edgenas que reivindicaban lo aut\u00f3ctono mientras crec\u00eda el desprestigio del poder colonial y la resistencia. Hasta que por fin despunta un desaf\u00edo que cristaliza en la mayor insurrecci\u00f3n ind\u00edgena conocida en Am\u00e9rica Latina contra el dominio espa\u00f1ol, contra la mita (obligaci\u00f3n de trabajar gratuitamente en las minas, a veces durante la vida entera, lejos del ayllu), contra los obrajes (trabajos obligatorios en f\u00e1bricas textiles), contra la avaricia de los corregidores, contra la esclavitud de la raza negra y contra la marginaci\u00f3n de indios, mestizos, mulatos, negros y zambos, que ten\u00edan vetado el acceso a la ense\u00f1anza, a los empleos p\u00fablicos, al sacerdocio, al ej\u00e9rcito e incluso a montar a caballo. Tambi\u00e9n persegu\u00eda este movimiento la expulsi\u00f3n de los criollos europeos, salvo los sacerdotes, que es tanto como aspirar a la independencia. Un conde de Alba y virrey del Per\u00fa nos brinda un amargo y gr\u00e1fico testimonio, revelador del tipo de explotaci\u00f3n ind\u00edgena colonial: \u201clas piedras de Potos\u00ed y sus minerales est\u00e1n ba\u00f1adas con sangre de indios, y si se exprimiera el dinero que de ellos se saca habr\u00eda de brotar m\u00e1s sangre que plata\u201d.<\/p>\n<p>El 4 de noviembre de 1780 estalla el levantamiento encabezado por el mestizo T\u00fapac Amaru (descendiente de un inka) con la ejecuci\u00f3n en la plaza p\u00fablica del corregidor Arriaga y la supresi\u00f3n de obrajes y mitas, inici\u00e1ndose a continuaci\u00f3n una marcha sobre la capital de la provincia. Con las primeras victorias tupamaras, miles y miles de indios, al grito de \u201cya tenemos rey inka\u201d, se incorporan a las filas rebeldes y la sublevaci\u00f3n se extiendo por toda la provincia del Per\u00fa y el Plata.<\/p>\n<p>Micaela Bastidas comparti\u00f3 con Jos\u00e9 Gabriel T\u00fapac Amaru la direcci\u00f3n del alzamiento y parece que su iniciativa y su energ\u00eda eran incluso mayores que las de su marido. Dirig\u00eda la vida de la retaguardia y cumpl\u00eda funciones de lugarteniente. Encabez\u00f3 tropas ind\u00edgenas y reproch\u00f3 a T\u00fapac Amaru la negativa a marchar con todo el poder rebelde sobre el Cuzco, la capital del Tawantinsuyo, tras la primera victoria ind\u00edgena, comenzando incluso a reclutar soldados para encabezar esa marcha ella misma.<\/p>\n<p>Pero pronto, un ej\u00e9rcito bien armado y entrenado, de m\u00e1s de 17.000 soldados espa\u00f1oles, venci\u00f3 a unas huestes ind\u00edgenas mal pertrechadas; y el revolucionario T\u00fapac Amaru, Micaela Bastidas y buena parte de los hombres y mujeres de su familia fueron apresados y ejecutados en la horca o a garrote, y descuartizados por cuatro jinetes.<\/p>\n<p>Pese a ser descabezada, la rebeli\u00f3n india continu\u00f3 su lucha bajo mando de Diego Crist\u00f3bal T\u00fapac Amaru, hermano del ajusticiado Jos\u00e9 Gabriel, que traslad\u00f3 su cuartel general al Callao. Unos 40.000 indios asediaron La Paz en dos ocasiones durante 109 y 64 d\u00edas respectivamente. Los ecos de la rebeli\u00f3n llegaron hasta C\u00f3rdoba (Argentina) y la Plata, donde se formaron n\u00facleos rebeldes capitaneados por el mestizo Jos\u00e9 Quiroga.<\/p>\n<p>El 27 de enero de 1782 Diego Crist\u00f3bal T\u00fapac Amaru firma un tratado de paz que establece el fin del reparto de los corregidores, la prohibici\u00f3n de la mita y los obrajes y el indulto de todos los rebeldes capturados, una genuina victoria material y moral, pero este tratado de paz fue pronto violado por las autoridades coloniales espa\u00f1olas y toda la familia del dirigente tupamaro perseguida y ejecutada o desterrada a c\u00e1rceles de la pen\u00ednsula. Marcela Castro y Diego Crist\u00f3bal T\u00fapac Amaru, condenados en la misma sentencia, fueron arrastrados por un caballo, colgados de la horca, descuartizados y exhibidos sus miembros en los postes de los caminos.<\/p>\n<p>Tanto el feudalismo colonial como el latifundismo de los gamonales instaurado por la Rep\u00fablica, sometieron a la raza india a una profunda miseria moral y material, insuperable mediante la aplicaci\u00f3n de medidas humanitarias, educacionales o filantr\u00f3picas porque el problema del indio hunde sus ra\u00edces en el r\u00e9gimen de propiedad de la tierra que la revoluci\u00f3n de la independencia no logra (ni pretende) resolver. La clase social emergente, los gamonales, reproduce el mismo r\u00e9gimen de propiedad de la tierra y de servidumbre ind\u00edgena, quedando por tanto incapacitada y deslegitimada para dise\u00f1ar y dirigir la construcci\u00f3n del nuevo Per\u00fa. De manera que la reconstrucci\u00f3n de la naci\u00f3n quechua surge como alternativa viable y pareja al desarrollo de un proceso revolucionario socialista enraizando en el comunismo inkaico tradicional y vertebrado por las c\u00e9lulas de las comunidades quechuas.<\/p>\n<p>Junto a estos elementos centrales, el problema del indio y el problema de la tierra, estudia Mari\u00e1tegui otros factores que vienen a completar su interpretaci\u00f3n de la realidad peruana, tales como el modelo de instrucci\u00f3n p\u00fablica, el factor religioso, el problema de la unidad nacional y el proceso de la\u00a0 literatura.<\/p>\n<p>A los modelos de ense\u00f1anza fracasados (tanto el colonial, orientado a la formaci\u00f3n de cl\u00e9rigos y doctores, como el de la rep\u00fablica, orientado al impuso capitalista pero sin proceso democratizador pol\u00edtico y econ\u00f3mico), a estas dos f\u00f3rmulas de instrucci\u00f3n p\u00fablica fracasadas y excluyentes del campesinado ind\u00edgena, opone un modelo popular surgido del enorme movimiento estudiantil por la reforma universitaria del Per\u00fa, que se extendi\u00f3 por toda la Am\u00e9rica Latina durante los a\u00f1os 1919 y 1920, cuyo producto m\u00e1s original fue la creaci\u00f3n, al margen de las instituciones, de las universidades populares, a partir de n\u00facleos de estudiantes e intelectuales que en estrecha colaboraci\u00f3n con sectores conscientes del proletariado comienzan a difundir ideas sociales avanzadas y a estudiar las teor\u00edas marxistas y la Historia.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es cr\u00edtico Mari\u00e1tegui con la ortodoxia anticlerical marxista porque considera que convierte en un nuevo dogma, en otra iglesia, el ate\u00edsmo racionalista europeo. Antes de condenar la religi\u00f3n inkaica, prefiere analizar las razones de una tradici\u00f3n tan profundamente arraigada en el alma india, y descubre que el sentimiento religioso andino est\u00e1 muy alejado de la concepci\u00f3n de los grandes monote\u00edsmos, que es m\u00e1s un c\u00f3digo moral que una creencia metaf\u00edsica, se identifica con el r\u00e9gimen social y pol\u00edtico de la comunidad quechua y se preocupa antes de los asuntos terrenales que del reino de los cielos. Comprueba que esta religiosidad carece de abstracciones complicadas, elude violentar los instintos y las costumbres naturales y es m\u00e1s propensa a la paz que a la guerra.<\/p>\n<p>Parece, as\u00ed, m\u00e1s que probable que esta original tradici\u00f3n, sumada a la valiente defensa que de los pueblos ind\u00edgenas hicieron algunos religiosos como el padre Bartolom\u00e9 de las Casas, y el recuerdo de las vivibles misiones jesu\u00edticas, conecta y preludia fen\u00f3menos tan sorprendentes (\u00bfo no?) como la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las pr\u00e1cticas m\u00e1gicas, el sentimiento pante\u00edsta y el animismo que a\u00fan hoy subsisten en los Andes, son elementos que el criollo coste\u00f1o Mario Vargas Llosa se ha mostrado incapaz de comprender en su novela Lituma en los Andes, en la que ofrece una visi\u00f3n cruel, unilateral y despectiva de las creencias m\u00e1gicas andinas, y de los diablos, pishtacos y mukis que habitan los cerros andinos (eso s\u00ed, ejemplar en cuanto a creaci\u00f3n literaria). Pero de la sierra parece haber surgido por fin, como pronosticaba Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui, una corriente literaria indigenista de calidad, de la mano (o de la pluma) de algunos indios y mestizos como Manuel Scorza o Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas, quienes logran pulsar con maestr\u00eda las persecuciones de los l\u00edderes campesinos, las revueltas ind\u00edgenas, los castigos a los comuneros insolentes, las crueldades de las autoridades administrativas, la pobreza y la vida cotidiana andina, con humor, en un estilo emparentado con el realismo m\u00e1gico colombiano, poniendo al servicio de la construcci\u00f3n nacional su novedosa originalidad creativa.<\/p>\n<p>Este dualismo literario moderno es la expresi\u00f3n de un dualismo preexistente en toda la estructura pol\u00edtica y social peruana, que Mari\u00e1tegui consider\u00f3 irresuelto, dada la\u00a0 existencia de dos razas, dos lenguas, dos mentalidades, dos formas de sentir y de valorar, representadas geogr\u00e1ficamente en la costa y en la sierra, que tiene su origen en la conquista del Per\u00fa aut\u00f3ctono por una raza extranjera incapaz de eliminar o absorber a la raza ind\u00edgena, debiendo optar el Per\u00fa entre el indio y el gamonal para desbloquear el dilema entre revoluci\u00f3n y decadencia.<\/p>\n<p>As\u00ed describe y explica Mari\u00e1tegui el Per\u00fa de los a\u00f1os veinte en el que vive; as\u00ed interpreta el desarrollo de un proceso hist\u00f3rico que no pude ser reducido arbitrariamente a previsiones te\u00f3ricas emanadas de realidades alejadas y distintas; as\u00ed descubre el ADN social que va a determinar el car\u00e1cter singular del socialismo peruano y de su proceso revolucionario desde unas estructuras sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas concretas, es decir desde una realidad peruana \u00fanica; la cual exige la creaci\u00f3n de un tipo particular de partido con ra\u00edces en la tradici\u00f3n propia, determina una composici\u00f3n espec\u00edfica del sujeto revolucionario peruano, demanda la unificaci\u00f3n, un mismo proceso, de construcci\u00f3n nacional y de socialismo, y prescribe, finalmente, el dise\u00f1o de una estrategia y unas t\u00e1cticas emanadas de todos estos factores predeterminados.<\/p>\n<p>Pero, lamentablemente, el concepto de realidad nacional, sobre el que despu\u00e9s una multitud de movimientos revolucionarios soberanistas van a ser teorizados y construidos en clave socialista (como Cuba<u>,<\/u> Vietnam, China, Nicaragua o Euskadi) resultaba heterodoxo, extra\u00f1o y ajeno a los postulados manejados por la corriente hegem\u00f3nica de la Internacional Comunista (a la que estaba adscrito el socialismo peruano pese a sus discrepancias te\u00f3ricas). Donde Mari\u00e1tegui ve\u00eda y argumentaba un extenso proceso hist\u00f3rico nacional (una realidad peruana), la Internacional ve\u00eda s\u00f3lo un pa\u00eds semicolonial que deb\u00eda seguir met\u00f3dicamente la l\u00ednea correcta de la descolonizaci\u00f3n, desarrollo del capitalismo, formaci\u00f3n del proletariado industrial y revoluci\u00f3n socialista. Ignoraba la Komintern que el capitalismo no impulsaba el progreso y la riqueza de los pa\u00edses colonizados porque ven\u00eda de la mano del imperialismo, y \u00e9ste esparc\u00eda sus prendas m\u00e1s genuinas de atraso, dependencia, subordinaci\u00f3n, empobrecimiento y destrucci\u00f3n de las estructuras econ\u00f3micas nacionales. Y el salto directo al socialismo desde una realidad semicolonial y semifeudal no pudo ser comprendido en aquel momento por la Internacional Comunista.<\/p>\n<p>Donde Mari\u00e1tegui propon\u00eda un sujeto revolucionario en el que integrar, junto al min\u00fasculo proletariado, un magn\u00edfico campesinado ind\u00edgena de larga tradici\u00f3n revolucionaria y tendencia al comunismo, la Komintern ve\u00eda s\u00f3lo un proletariado exiguo a la espera de un probable y futuro desarrollo capitalista.<\/p>\n<p>La Internacional hab\u00eda llamado a la formaci\u00f3n de partidos obreros monol\u00edticos con dirigentes y cuadros fuertemente proletarizados, escindi\u00e9ndose de los reformistas partidos socialdem\u00f3cratas, y de nombre comunista, pero lo que era una necesidad y una estrategia correcta para Europa se desvelaba err\u00f3neo para un pa\u00eds que no contaba todav\u00eda con un partido al estilo de la II Internacional ni con una m\u00ednima estructuraci\u00f3n de la clase obrera, por lo que el socialismo peruano demandaba una praxis m\u00e1s realista,\u00a0 optando por la construcci\u00f3n de un partido revolucionario de masas, integrado por obreros, campesinos, artesanos e intelectuales de izquierda, con rasgos propios, gestado lentamente, y de nombre socialista, denominaci\u00f3n asociada en el Per\u00fa a la Tercera y no a la Segunda Internacional, a diferencia de Europa y algunos pa\u00edses latinoamericanos con un mayor desarrollo de la clase obrera.<\/p>\n<p>El Partido Socialista del Per\u00fa fue fundado en 1928 vincul\u00e1ndose a la III Internacional. Se defin\u00eda adscrito al marxismo revolucionario y rechazaba taxativamente el reformismo de la II Internacional, domesticada por los estados burgueses e incapacitada, por tanto, para dirigir el proceso de construcci\u00f3n del socialismo. El programa pol\u00edtico aprobado por este Partido intentaba conjugar pragm\u00e1ticamente la estrategia insurreccional a largo plazo con el realismo m\u00e1s elemental de los objetivos t\u00e1cticos concretos, y lograba articular la defensa de lo nacional y la necesidad del internacionalismo.<\/p>\n<p>Una revista social, Amauta, dirigida por Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui, se convirti\u00f3 en el \u00f3rgano de expresi\u00f3n espont\u00e1neo de una generaci\u00f3n de trabajadores, estudiantes e intelectuales peruanos cuya raz\u00f3n existencial y destino hist\u00f3rico se circunscrib\u00eda a la gestaci\u00f3n acompasada del partido de la revoluci\u00f3n peruana. No era una revista de agitaci\u00f3n coyuntural o de respuestas t\u00e1cticas a los problemas inmediatos, sino de pensamiento cr\u00edtico estrat\u00e9gico, de an\u00e1lisis marxista y de reconstrucci\u00f3n de la Historia indo-americana, pero junto a estos elementos te\u00f3ricos no faltaban aportes complementarios de tipo po\u00e9tico, art\u00edstico y cultural. La revista Amauta era dise\u00f1ada en los imprevisibles debates surgidos de la tertulia que cada tarde ten\u00eda lugar en la casa de Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui entre las seis y las ocho, que convocaba a personas del \u00e1mbito estudiantil, obrero o intelectual sin cita previa ni orden del d\u00eda. Esta din\u00e1mica y bien estructurada revista pol\u00edtica y cultural logr\u00f3 cimentar, vertebrar y ensanchar una conciencia de clase bien fundamentada, pre\u00e1mbulo del instrumento, dos a\u00f1os despu\u00e9s, de la emancipaci\u00f3n nacional: el partido comunista.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P>TODO UN MUNDO QUECHUA POR GANAR<\/P><P>Mila de Frutos.  <\/P><P>De c&oacute;mo el heterodoxo revolucionario Jos&eacute; Carlos Mari&aacute;tegui logr&oacute; articular las ideas de socialismo y naci&oacute;n.<\/P><P> <\/P><P>Las primeras impresiones percibidas al abordar la lectura de los &ldquo;7 ensayos de interpretaci&oacute;n de la realidad peruana&rdquo; revelan frescura, realismo y fuerza expresiva del relato hist&oacute;rico-pol&iacute;tico ofrecido, cuya vocaci&oacute;n parece consistir en la fijaci&oacute;n de las vigas maestras para la correcta comprensi&oacute;n de las estructuras sociales, econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas del Per&uacute;.  <\/P><P>Sorprende tambi&eacute;n constatar que ese proceso no se halla sometido a ning&uacute;n esquema te&oacute;rico predeterminado m&aacute;s all&aacute; de la concepci&oacute;n materialista de la historia, as&iacute; como el empe&ntilde;o con que Jos&eacute; Carlos Mari&aacute;tegui evita constre&ntilde;ir el desarrollo hist&oacute;rico del Per&uacute; a una hip&oacute;tesis o l&iacute;nea preexistente. Agrada confirmar la ausencia de cualquier dogma te&oacute;rico de obligado acatamiento. El enfoque anal&iacute;tico empleado evoca la obstinada actitud del viejo Marx de comenzar con el estudio de la historia de los pueblos cuyas estructuras presentes pretend&iacute;a desvelar. Consigue fijar un retrato realista del mundo en el que vive porque evita aplicar al proceso de revelado, correctivos tendentes a la obtenci&oacute;n del resultado esperado. La antropolog&iacute;a y la historia comparada ocupan, como en Marx, un lugar destacado, elementos dif&iacute;ciles de hallar en los marxistas contempor&aacute;neos de Mari&aacute;tegui, m&aacute;s preocupados en aquel momento por los misterios de la praxis.  <\/P><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[1401],"class_list":["post-660","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-siglo-xx","tag-jose-carlos-mariategui"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/660","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=660"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/660\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=660"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=660"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=660"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}