{"id":681,"date":"2007-03-24T00:00:00","date_gmt":"2007-03-24T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=681"},"modified":"2020-02-27T17:15:23","modified_gmt":"2020-02-27T16:15:23","slug":"a-proposito-del-v-congreso-del-psuc","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=681","title":{"rendered":"A prop\u00f3sito del V\u00ba Congreso del PSUC"},"content":{"rendered":"<p>Uno de los aspectos m\u00e1s interesantes del V Congreso del PSUC es que constituye una excepci\u00f3n a lo que com\u00fanmente se piensa sobre las elites y sus bases. En este congreso, la base de una organizaci\u00f3n -y<br \/>\nuna organizaci\u00f3n m\u00e1s estricta que otras- ha conseguido derrotar al v\u00e9rtice de la pir\u00e1mide. (La met\u00e1fora de la pir\u00e1mide es seguramente insuficiente para la comprensi\u00f3n general de las cuestiones del poder, pero parece bastar en este caso). La explicaci\u00f3n conspirativa del acontecimiento, que lo atribuye a la actuaci\u00f3n de unos pocos cuadros de la secretar\u00eda de organizaci\u00f3n, es, en este caso, tan endeble como<br \/>\nsiempre. Es s\u00f3lo un consuelo o desahogo ritual y una vergonzante trinchera pol\u00edtica del sector, cuya condici\u00f3n de minor\u00eda ha quedado de manifiesto en el congreso. La secretar\u00eda de organizaci\u00f3n del PSUC<br \/>\nllevaba muchos a\u00f1os -decenios- bajo la direcci\u00f3n de una misma persona. En el supuesto de que la actuaci\u00f3n de \u00e9sta y sus pocos colaboradores inmediatos hubiera sido una causa eficaz del resultado de este V Congreso, habr\u00eda que preguntarse por qu\u00e9 lo ha sido ahora y no mucho antes. Por esta v\u00eda, como por otras varias, se llega a una conclusi\u00f3n bastante clara para quien considere lo ocurrido sin esp\u00edritu de bander\u00eda: la irrealidad de la pol\u00edtica del PCE-PSUC, su inconsistencia anal\u00edtica, salta ya a la vista de tal manera que la base obrera del partido, pese a estar insuficientemente provista de elementos de juicio, ha podido superar las inhibiciones de la disciplina y de la reverencia a los jefes. La interpretaci\u00f3n conspirativa de los hechos no merece la consideraci\u00f3n de quien conoce la pasi\u00f3n con que los delegados obreros han sostenido sus puntos de vista, articulados generalmente de manera muy simple, pero bastante esencial. El eurocomunismo, le gritaba un delegado obrero en una comisi\u00f3n del congreso a uno de los delegados a los que la Prensa llama leninistas, \u00abno es una palabra; es romper huelgas\u00bb.<br \/>\nNo es ajena a lo dirimido en el V Congreso del PSUC la debilidad del eco que ha tenido esa sorprendente oleada de democracia de base. Se pueden destacar, por lo exacto de sus observaciones al respecto, un<br \/>\npar de p\u00e1rrafos en sendos editoriales de EL PA\u00cdS, en los que el editorialista registraba la evidencia de que el V Congreso del PSUC no ha sido un juego con cartas marcadas, como lo son tantos congresos de<br \/>\ntantos partidos y organizaciones; y, sobre todo, un editorial agudo y completo de Diario de Barcelona. Pero, en general, la Prensa, y tambi\u00e9n la minor\u00eda derrotada, no parecen querer notar la interesante<br \/>\nruptura de la ley de las burocracias que es el V Congreso del PSUC. La nueva extrema derecha est\u00e1 verdaderamente escandalizada por el atrevimiento de la plebe pol\u00edtica comunista: un editorial de Diario 16 reclama que se desplieguen mecanismos de represi\u00f3n eficaces por si ese bajo pueblo comete desmanes.<br \/>\nLa reacci\u00f3n contra la mayor\u00eda del V Congreso del PSUC suele tener car\u00e1cter elitista, no s\u00f3lo por parte de la derecha, sino tambi\u00e9n en la pluma (y aun m\u00e1s violentamente en la boca) de la minor\u00eda derrotada.<br \/>\nEsta se expresa con una prepotencia despectiva que revela la consciencia de superioridad del especialista en la t\u00e9cnica y poder sobre el reba\u00f1o de comunes mortales llamados a obedecer a los que<br \/>\nsaben y pueden. No hay ninguna duda de que esa consciencia de superioridad est\u00e1 bien fundada si se acepta la jerarqu\u00eda de valores de esta sociedad. Los pobres vencedores del V Congreso muestran su pesar, con la primariedad de sus conceptos y con su falta de intelectuales (en el aparato del partido y en la producci\u00f3n), que no pueden sostener una batalla de palabras con la peque\u00f1a burgues\u00eda intelectual de t\u00e9cnicos y pol\u00edticos profesionales a la que han derrotado sorprendentemente y, sin duda, p\u00edrricamente.<br \/>\nLas divisiones de clase dentro de las mismas organizaciones pol\u00edticas no han desaparecido por el hecho de que la cultura dominante las ignore o las declare caducas. Pero esa no es la \u00fanica evidencia<br \/>\nrecordada por el V Congreso del PSUC. Otra de bastante inter\u00e9s es la organicidad social de los grupos de intelectuales. El antimarxismo, hoy imperante, y la inveterada costumbre de citar a los cl\u00e1sicos de<br \/>\no\u00eddas creen que el concepto gramsciano de la organicidad o inorganicidad de los grupos de intelectuales en determinadas capas sociales es un asunto program\u00e1tico, o de voluntad pol\u00edtica. En realidad no se trata de un fen\u00f3meno tan pol\u00edtico, sino de un hecho de ra\u00edces m\u00e1s profundas, y m\u00e1s accesible al estudio de los soci\u00f3logos y los historiadores que a la voluntad de los pol\u00edticos. La evoluci\u00f3n del PSUC, cuyo resultado presente queda de manifiesto en el V Congreso, ha llevado a que el grupo de intelectuales (incluidos los pol\u00edticos profesionales que lo representan en los parlamentos y otras instituciones) no sea org\u00e1nico en su base obrera, sino m\u00e1s bien en el dispositivo pol\u00edtico de la clase dominante, y as\u00ed en esta misma. (Ese no es un hecho sin precedentes: en la segunda internacional, ocurri\u00f3 ya antes de la primera guerra mundial, causando en varias secciones nacionales choques entre las fracciones parlamentarias y otras instancias del partido). De ah\u00ed que se exprese respecto de la base obrera con el mismo desprecio y la misma violencia que los intelectuales expl\u00edcitamente org\u00e1nicos en la clase dominante, por ejemplo, los periodistas de la derecha social. De ah\u00ed tambi\u00e9n que \u00e9stos sientan ahora simpat\u00eda por los intelectuales -de aparato o no- dominantes en los grupos parlamentarios comunistas: el mismo n\u00famero de Diario 16 que levantaba el pared\u00f3n para los obreros comunistas publicaba un elogio de uno de los intelectuales parlamentarios del PSUC.<\/p>\n<p><strong>Interpretaciones<\/strong><\/p>\n<p>La intelectualidad del PSUC y del PCE ha empezado en seguida a realizar una de las tareas m\u00e1s caracter\u00edsticas del trabajo intelectual: la interpretaci\u00f3n de lo ocurrido. (Su situaci\u00f3n al hacerlo es excepcional: trabaja pro domo sua, ella misma es el grupo dominante a cuyo poder directo ha de servir su trabajo, cosa ins\u00f3lita en la pr\u00e1ctica intelectual.) Hasta el momento ha producido dos interpretaciones, una de las cuales se presenta en dos versiones. Miembros del grupo procedente de bandera roja ofrecen como interpretaci\u00f3n de lo ocurrido la construcci\u00f3n, ya mencionada, en clave de la teor\u00eda conspirativa de la historia. No vale la pena detenerse ante ese pobre intento. La primera versi\u00f3n de la otra explicaci\u00f3n ha sido repetidamente propuesta por Santiago Carrillo. Consiste en reconocer el malestar de la base comunista, que habr\u00eda llevado en el PSUC al resultado del V Congreso, explicando ese malestar por la crisis econ\u00f3mica y las dificultades de la transici\u00f3n. Parece permisible inferir de esa explicaci\u00f3n, por implicaci\u00f3n, Santiago Carrillo ve en el descontento de la mayor\u00eda de la base obrera comunista ingenuidad pol\u00edtica, frustraci\u00f3n de esperanzas infundadas, en suma, la ignorancia de los legos. Seguramente hay mucha verdad en esa explicaci\u00f3n. Creemos que su defecto es que est\u00e1 demasiado lejos de ser toda la verdad. La segunda versi\u00f3n de esta explicaci\u00f3n se puede atribuir a Antonio Guti\u00e9rrez: consiste en a\u00f1adir a la versi\u00f3n anterior el reconocimiento autocr\u00edtico de errores, por ejemplo, en el seguimiento de los acuerdos de la Moncloa. Esta versi\u00f3n tiene tambi\u00e9n su verdad -algo m\u00e1s que la anterior, al menos en la intenci\u00f3n-, pero igualmente deja fuera de consideraci\u00f3n una causa importante de la frustraci\u00f3n de la mayor\u00eda obrera comunista.<\/p>\n<p>Esa causa es el hecho de que su partido se ha identificado en la crisis con un sistema socioecon\u00f3mico al que las crisis son inherentes,el hecho de que su partido ha aceptado una Constituci\u00f3n que consagra una econom\u00eda que avanza a trav\u00e9s de crisis, el hecho de que su partido ha pretendido demag\u00f3gicamente hallar salidas progresivas a la crisis estrictamente dentro del sistema, y ha presentado as\u00ed la crisis como un extra\u00f1o resultado de la mala voluntad o de la incompetencia de los gobernantes. La base obrera del partido comunista no es tan necia como para reprocharle a \u00e9ste que el capitalismo sufra crisis (sobre los problemas econ\u00f3micos de las sociedades del Este no tiene ni informaci\u00f3n ni instrumentos conceptuales, que no encuentra ni en el partido ni fuera de \u00e9l); lo que le reprocha es su adhesi\u00f3n al sistema de las crisis, su complicidad con lo establecido. La mayor\u00eda del V Congreso del PSUC no ha conseguido decir claramente m\u00e1s que dos ideas: que rechaza el tipo de pol\u00edtica que da de s\u00ed cosas como los pactos de la Moncloa, y que la oposici\u00f3n al imperialismo capitalista es un elemento de su identidad moral e ideal. Esto \u00faltimo lo ha dicho en la resoluci\u00f3n final del congreso, con la condena del innumerable asesinato cotidiano perpetrado en El Salvador por un Gobierno t\u00edtere de Estados Unidos, bajo la direcci\u00f3n de asesores norteamericanos. Ambas posiciones, por escasamente lograda que est\u00e9 su articulaci\u00f3n, consiguen la adhesi\u00f3n de todas las personas y de todos los grupos que tienen algo que ver con las ideas comunistas. Eso explica el florecimiento de iniciativas, discusiones, reuniones de ex militantes del PSUC y del PCE que se est\u00e1n produciendo estos d\u00edas en Barcelona y su comarca, Asturias y Andaluc\u00eda, que sepamos. La reacci\u00f3n primaria en estos ambientes, frecuentados por personas que dejaron el partido comunista durante los \u00faltimos diez a\u00f1os, es de acercamiento a ese partido, atra\u00eddas por la tendencia de la base obrera a recuperar su consciencia anticapitalista. Pero no es probable que ese estado de \u00e1nimo dure mucho, porque la debilidad relativa de los vencedores del V Congreso del PSUC, la en\u00e9rgica y unitaria reacci\u00f3n del establecimiento burgu\u00e9s -desde la extrema derecha, pasando por los socialistas, hasta los mismos intelectuales y pol\u00edticos derrotados del PSUC contra la osad\u00eda de los incultos, y, por \u00faltimo, la funci\u00f3n previsible -y en parte confesada ya- de los cuadros injustificadamente llamados leninistas, que es la de escamotear la victoria de quienes los han votado y desanimar a la mayor\u00eda obrera, hacen muy poco probable que ese curiosum que es para la ciencia pol\u00edtica el V Congreso del PSUC llegue a dar lugar a algo que se consolide. Lo m\u00e1s probable es que la ley de las elites burocr\u00e1ticas vuelva a imponerse en poco tiempo: los obreros del cintur\u00f3n-industrial estar\u00e1n de sus ocho a diez horas en las f\u00e1bricas y en los tajos, mientras los pol\u00edticos profesionales, alimentados con sus cuotas o con las remuneraciones ganadas mediante sus votos, dedican veinte horas al d\u00eda a recomponer la red m\u00e1gica de la opresi\u00f3n cultural. La base obrera mayoritaria en el V Congreso puede contar con muy pocos intelectuales -unos cuantos abogados laboralistas, un ingeniero, un pol\u00edtico profesional, y muy pocos m\u00e1s-, y a\u00fan s\u00f3lo relativamente, pues, como se vio en el congreso, las posiciones a las que apasionadamente lleg\u00f3, la mayor\u00eda obrera rebasaban ampliamente las formulaciones del n\u00facleo que intentaba ser su portavoz. En cualquier caso, estos pocos portavoces no se decidir\u00e1n<br \/>\na intentar una batalla de ideas contra el ej\u00e9rcito de profesores, periodistas, magistrados, arquitectos, m\u00e9dicos, pol\u00edticos profesionales&#8230; Esta sociedad es as\u00ed. En ella siguen vigentes cosas<br \/>\nvistas -y, en nuestra opini\u00f3n, mal entendidas- por Kautsky y por Lenin hace mucho tiempo a prop\u00f3sito de las relaciones entre obreros e intelectuales.<\/p>\n<p><strong>Dudas sobre la consolidaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>De modo que consideramos muy poco probable que la fugaz victoria de la mayor\u00eda obrera del PSUC se consolide. Por otra parte, creemos que una conmoci\u00f3n en s\u00ed misma tan notable como el V Congreso del PSUC es todav\u00eda demasiado poco para poner en marcha un proceso de reconstrucci\u00f3n comunista. El PCE y el PSUC llevan ya tantos a\u00f1os degradando su sustancia que, aunque sus crisis puedan tener importancia en el camino hacia la constituci\u00f3n de una nueva cultura comunista, no abren un horizonte suficiente para ese camino. El mismo estallido de consciencia obrera en el V Congreso del PSUC adopta, por falta de otra cosa, los conceptos acomodaticios y el l\u00e9xico vago de los eurocomunistas.<br \/>\nLa situaci\u00f3n de derrota del comunismo entre el martillo imperialista occidental y el yunque del despotismo oriental es demasiado grave para que la pueda compensar la crisis de consciencia de un partido.<\/p>\n<p>Esa crisis, sin embargo, tiene mucho inter\u00e9s, porque recuerda que la base humana, social y moral del comunismo sigue ah\u00ed, en las necesidades de la humanidad explotada y oprimida. Esa persistencia, por debajo de la marea ideol\u00f3gica y propagand\u00edstica que acompa\u00f1a a los primeros escarceos de la nueva ofensiva imperialista del rearme y la generalizaci\u00f3n de las t\u00e9cnicas destructoras del planeta, constituye el principal fundamento en que basar la resistencia al futuro, muy poco deseable, implicado por la recomposici\u00f3n de la econom\u00eda capitalista a trav\u00e9s de esta crisis. En ese fundamento pueden conseguir consistencia los intentos de hallar formas de vida alternativas a la perspectiva anunciada por la nueva escalada del armamento at\u00f3mico, el creciente desarrollo de las armas biol\u00f3gicas y las centrales nucleares, pensando en cuyo plutonio se regodean ya tantos aguerridos estrategas de pa\u00edses<br \/>\npeque\u00f1os o medianos. Hace tiempo ya que la esperanza de evitar el fatal camino seguido por las clases dominantes estriba en llegar a la uni\u00f3n del movimiento obrero, no con sus explotadores -en Gobiernos de concentraci\u00f3n o en consensos-, sino con las fuerzas que rechazan la din\u00e1mica del desastre. Tambi\u00e9n en este punto el V Congreso del PSUC da cierta vida a esa esperanza, con su oposici\u00f3n a las centrales<br \/>\nnucleares. Mucha gente puede obtener la nueva o reforzada motivaci\u00f3n para seguir esforz\u00e1ndose dentro de esa perspectiva. Mientras tanto, el V Congreso del PSUC nos ha refrescado con el agradable espect\u00e1culo de la derrota (por fugaz que sea) de un equipo pol\u00edtico de peque\u00f1os burgueses, profesionales de la palabra, a manos, principalmente, de obreros de la construcci\u00f3n del Vall\u00e9s y el Bajo Llobregat.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P>TRIBUNA: MANUEL SACRISTANA prop&oacute;sito del V Congreso del PSUCMANUEL SACRISTAN \/\/Uno de los aspectos m&aacute;s interesantes del V Congreso del PSUC es queconstituye una excepci&oacute;n a lo que com&uacute;nmente se piensa sobre laselites y sus bases. En este congreso, la base de una organizaci&oacute;n -yuna organizaci&oacute;n m&aacute;s estricta que otras- ha conseguido derrotar alv&eacute;rtice de la pir&aacute;mide. (La met&aacute;fora de la pir&aacute;mide es seguramenteinsuficiente para la comprensi&oacute;n general de las cuestiones del poder,pero parece bastar en este caso). La explicaci&oacute;n conspirativa delacontecimiento, que lo atribuye a la actuaci&oacute;n de unos pocos cuadrosde la secretar&iacute;a de organizaci&oacute;n, es, en este caso, tan endeble comosiempre. Es s&oacute;lo un consuelo o desahogo ritual y una vergonzantetrinchera pol&iacute;tica del sector, cuya condici&oacute;n de minor&iacute;a ha quedado demanifiesto en el congreso. La secretar&iacute;a de organizaci&oacute;n del PSUCllevaba muchos a&ntilde;os -decenios- bajo la direcci&oacute;n de una misma persona.En el supuesto de que la actuaci&oacute;n de &eacute;sta y sus pocos colaboradoresinmediatos hubiera sido una causa eficaz del resultado de este VCongreso, habr&iacute;a que preguntarse por qu&eacute; lo ha sido ahora y no muchoantes. Por esta v&iacute;a, como por otras varias, se llega a una conclusi&oacute;nbastante clara para quien considere lo ocurrido sin esp&iacute;ritu debander&iacute;a: la irrealidad de la pol&iacute;tica del PCE-PSUC, su inconsistenciaanal&iacute;tica, salta ya a la vista de tal manera que la base obrera delpartido, pese a estar insuficientemente provista de elementos dejuicio, ha podido superar las inhibiciones de la disciplina y de lareverencia a los jefes. La interpretaci&oacute;n conspirativa de los hechosno merece la consideraci&oacute;n de quien conoce la pasi&oacute;n con que losdelegados obreros han sostenido sus puntos de vista, articuladosgeneralmente de manera muy simple, pero bastante esencial. Eleurocomunismo, le gritaba un delegado obrero en una comisi&oacute;n delcongreso a uno de los delegados a los que la Prensa llama leninistas,&laquo;no es una palabra; es romper huelgas&raquo;.No es ajena a lo dirimido en el V Congreso del PSUC la debilidad deleco que ha tenido esa sorprendente oleada de democracia de base. Sepueden destacar, por lo exacto de sus observaciones al respecto, unpar de p&aacute;rrafos en sendos editoriales de EL PA&Iacute;S, en los que eleditorialista registraba la evidencia de que el V Congreso del PSUC noha sido un juego con cartas marcadas, como lo son tantos congresos detantos partidos y organizaciones; y, sobre todo, un editorial agudo ycompleto de Diario de Barcelona. Pero, en general, la Prensa, ytambi&eacute;n la minor&iacute;a derrotada, no parecen querer notar la interesanteruptura de la ley de las burocracias que es el V Congreso del PSUC. Lanueva extrema derecha est&aacute; verdaderamente escandalizada por elatrevimiento de la plebe pol&iacute;tica comunista: un editorial de Diario 16reclama que se desplieguen mecanismos de represi&oacute;n eficaces por si esebajo pueblo comete desmanes.La reacci&oacute;n contra la mayor&iacute;a del V Congreso del PSUC suele tenercar&aacute;cter elitista, no s&oacute;lo por parte de la derecha, sino tambi&eacute;n en lapluma (y aun m&aacute;s violentamente en la boca) de la minor&iacute;a derrotada.Esta se expresa con una prepotencia despectiva que revela laconsciencia de superioridad del especialista en la t&eacute;cnica y podersobre el reba&ntilde;o de comunes mortales llamados a obedecer a los quesaben y pueden. No hay ninguna duda de que esa consciencia desuperioridad est&aacute; bien fundada si se acepta la jerarqu&iacute;a de valores deesta sociedad. Los pobres vencedores del V Congreso muestran su pesar,con la primariedad de sus conceptos y con su falta de intelectuales(en el aparato del partido y en la producci&oacute;n), que no pueden sosteneruna batalla de palabras con la peque&ntilde;a burgues&iacute;a intelectual det&eacute;cnicos y pol&iacute;ticos profesionales a la que han derrotadosorprendentemente y, sin duda, p&iacute;rricamente.Las divisiones de clase dentro de las mismas organizaciones pol&iacute;ticasno han desaparecido por el hecho de que la cultura dominante lasignore o las declare caducas. Pero esa no es la &uacute;nica evidenciarecordada por el V Congreso del PSUC. Otra de bastante inter&eacute;s es laorganicidad social de los grupos de intelectuales. El antimarxismo,hoy imperante, y la inveterada costumbre de citar a los cl&aacute;sicos deo&iacute;das creen que el concepto gramsciano de la organicidad oinorganicidad de los grupos de intelectuales en determinadas capassociales es un asunto program&aacute;tico, o de voluntad pol&iacute;tica. Enrealidad no se trata de un fen&oacute;meno tan pol&iacute;tico, sino de un hecho dera&iacute;ces m&aacute;s profundas, y m&aacute;s accesible al estudio de los soci&oacute;logos ylos historiadores que a la voluntad de los pol&iacute;ticos. La evoluci&oacute;n delPSUC, cuyo resultado presente queda de manifiesto en el V Congreso, hallevado a que el grupo de intelectuales (incluidos los pol&iacute;ticosprofesionales que lo representan en los parlamentos y otrasinstituciones) no sea org&aacute;nico en su base obrera, sino m&aacute;s bien en eldispositivo pol&iacute;tico de la clase dominante, y as&iacute; en esta misma. (Eseno es un hecho sin precedentes: en la segunda internacional, ocurri&oacute;ya antes de la primera guerra mundial, causando en varias seccionesnacionales choques entre las fracciones parlamentarias y otrasinstancias del partido). De ah&iacute; que se exprese respecto de la baseobrera con el mismo desprecio y la misma violencia que losintelectuales expl&iacute;citamente org&aacute;nicos en la clase dominante, porejemplo, los periodistas de la derecha social. De ah&iacute; tambi&eacute;n que&eacute;stos sientan ahora simpat&iacute;a por los intelectuales -de aparato o no-dominantes en los grupos parlamentarios comunistas: el mismo n&uacute;mero deDiario 16 que levantaba el pared&oacute;n para los obreros comunistaspublicaba un elogio de uno de los intelectuales parlamentarios del PSUC.InterpretacionesLa intelectualidad del PSUC y del PCE ha empezado en seguida arealizar una de las tareas m&aacute;s caracter&iacute;sticas del trabajointelectual: la interpretaci&oacute;n de lo ocurrido. (Su situaci&oacute;n alhacerlo es excepcional: trabaja pro domo sua, ella misma es el grupodominante a cuyo poder directo ha de servir su trabajo, cosa ins&oacute;litaen la pr&aacute;ctica intelectual.) Hasta el momento ha producido dosinterpretaciones, una de las cuales se presenta en dos versiones.Miembros del grupo procedente de bandera roja ofrecen comointerpretaci&oacute;n de lo ocurrido la construcci&oacute;n, ya mencionada, en clavede la teor&iacute;a conspirativa de la historia. No vale la pena detenerseante ese pobre intento. La primera versi&oacute;n de la otra explicaci&oacute;n hasido repetidamente propuesta por Santiago Carrillo. Consiste enreconocer el malestar de la base comunista, que habr&iacute;a llevado en elPSUC al resultado del V Congreso, explicando ese malestar por lacrisis econ&oacute;mica y las dificultades de la transici&oacute;n.Parece permisible inferir de esa explicaci&oacute;n, por implicaci&oacute;n, queSantiago Carrillo ve en el descontento de la mayor&iacute;a de la base obreracomunista ingenuidad pol&iacute;tica, frustraci&oacute;n de esperanzas infundadas,en suma, la ignorancia de los legos. Seguramente hay mucha verdad enesa explicaci&oacute;n. Creemos que su defecto es que est&aacute; demasiado lejos deser toda la verdad. La segunda versi&oacute;n de esta explicaci&oacute;n se puedeatribuir a Antonio Guti&eacute;rrez: consiste en a&ntilde;adir a la versi&oacute;n anteriorel reconocimiento autocr&iacute;tico de errores, por ejemplo, en elseguimiento de los acuerdos de la Moncloa. Esta versi&oacute;n tiene tambi&eacute;nsu verdad -algo m&aacute;s que la anterior, al menos en la intenci&oacute;n-, peroigualmente deja fuera de consideraci&oacute;n una causa importante de lafrustraci&oacute;n de la mayor&iacute;a obrera comunista.Esa causa es el hecho de que su partido se ha identificado en lacrisis con un sistema socioecon&oacute;mico al que las crisis soninherentes,el hecho de que su partido ha aceptado una Constituci&oacute;n queconsagra una econom&iacute;a que avanza a trav&eacute;s de crisis, el hecho de quesu partido ha pretendido demag&oacute;gicamente hallar salidas progresivas ala crisis estrictamente dentro del sistema, y ha presentado as&iacute; lacrisis como un extra&ntilde;o resultado de la mala voluntad o de laincompetencia de los gobernantes. La base obrera del partido comunistano es tan necia como para reprocharle a &eacute;ste que el capitalismo sufracrisis (sobre los problemas econ&oacute;micos de las sociedades del Este notiene ni informaci&oacute;n ni instrumentos conceptuales, que no encuentra nien el partido ni fuera de &eacute;l); lo que le reprocha es su adhesi&oacute;n alsistema de las crisis, su complicidad con lo establecido.La mayor&iacute;a del V Congreso del PSUC no ha conseguido decir claramentem&aacute;s que dos ideas: que rechaza el tipo de pol&iacute;tica que da de s&iacute; cosascomo los pactos de la Moncloa, y que la oposici&oacute;n al imperialismocapitalista es un elemento de su identidad moral e ideal. Esto &uacute;ltimolo ha dicho en la resoluci&oacute;n final del congreso, con la condena delinnumerable asesinato cotidiano perpetrado en El Salvador por unGobierno t&iacute;tere de Estados Unidos, bajo la direcci&oacute;n de asesoresnorteamericanos. Ambas posiciones, por escasamente lograda que est&eacute; suarticulaci&oacute;n, consiguen la adhesi&oacute;n de todas las personas y de todoslos grupos que tienen algo que ver con las ideas comunistas. Esoexplica el florecimiento de iniciativas, discusiones, reuniones de exmilitantes del PSUC y del PCE que se est&aacute;n produciendo estos d&iacute;as enBarcelona y su comarca, Asturias y Andaluc&iacute;a, que sepamos. La reacci&oacute;nprimaria en estos ambientes, frecuentados por personas que dejaron elpartido comunista durante los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os, es de acercamiento aese partido, atra&iacute;das por la tendencia de la base obrera a recuperarsu consciencia anticapitalista. Pero no es probable que ese estado de&aacute;nimo dure mucho, porque la debilidad relativa de los vencedores del VCongreso del PSUC, la en&eacute;rgica y unitaria reacci&oacute;n del establecimientoburgu&eacute;s -desde la extrema derecha, pasando por los socialistas, hastalos mismos intelectuales y pol&iacute;ticos derrotados del PSUC contra laosad&iacute;a de los incultos, y, por &uacute;ltimo, la funci&oacute;n previsible -y enparte confesada ya- de los cuadros injustificadamente llamadosleninistas, que es la de escamotear la victoria de quienes los hanvotado y desanimar a la mayor&iacute;a obrera, hacen muy poco probable queese curiosum que es para la ciencia pol&iacute;tica el V Congreso del PSUCllegue a dar lugar a algo que se consolide. Lo m&aacute;s probable es que laley de las elites burocr&aacute;ticas vuelva a imponerse en poco tiempo: losobreros del cintur&oacute;n-industrial estar&aacute;n de sus ocho a diez horas enlas f&aacute;bricas y en los tajos, mientras los pol&iacute;ticos profesionales,alimentados con sus cuotas o con las remuneraciones ganadas mediantesus votos, dedican veinte horas al d&iacute;a a recomponer la red m&aacute;gica dela opresi&oacute;n cultural. La base obrera mayoritaria en el V Congresopuede contar con muy pocos intelectuales -unos cuantos abogadoslaboralistas, un ingeniero, un pol&iacute;tico profesional, y muy pocos m&aacute;s-,y a&uacute;n s&oacute;lo relativamente, pues, como se vio en el congreso, lasposiciones a las que apasionadamente lleg&oacute;, la mayor&iacute;a obrerarebasaban ampliamente las formulaciones del n&uacute;cleo que intentaba sersu portavoz. En cualquier caso, estos pocos portavoces no se decidir&aacute;na intentar una batalla de ideas contra el ej&eacute;rcito de profesores,periodistas, magistrados, arquitectos, m&eacute;dicos, pol&iacute;ticosprofesionales&#8230; Esta sociedad es as&iacute;. En ella siguen vigentes cosasvistas -y, en nuestra opini&oacute;n, mal entendidas- por Kautsky y por Leninhace mucho tiempo a prop&oacute;sito de las relaciones entre obreros eintelectuales.Dudas sobre la consolidaci&oacute;nDe modo que consideramos muy poco probable que la fugaz victoria de lamayor&iacute;a obrera del PSUC se consolide. Por otra parte, creemos que unaconmoci&oacute;n en s&iacute; misma tan notable como el V Congreso del PSUC estodav&iacute;a demasiado poco para poner en marcha un proceso dereconstrucci&oacute;n comunista. El PCE y el PSUC llevan ya tantos a&ntilde;osdegradando su sustancia que, aunque sus crisis puedan tenerimportancia en el camino hacia la constituci&oacute;n de una nueva culturacomunista, no abren un horizonte suficiente para ese camino. El mismoestallido de consciencia obrera en el V Congreso del PSUC adopta, porfalta de otra cosa, los conceptos acomodaticios y el l&eacute;xico vago delos eurocomunistas.La situaci&oacute;n de derrota del comunismo entre el martillo imperialistaoccidental y el yunque del despotismo oriental es demasiado grave paraque la pueda compensar la crisis de consciencia de un partido.Esa crisis, sin embargo, tiene mucho inter&eacute;s, porque recuerda que labase humana, social y moral del comunismo sigue ah&iacute;, en lasnecesidades de la humanidad explotada y oprimida. Esa persistencia,por debajo de la marea ideol&oacute;gica y propagand&iacute;stica que acompa&ntilde;a a losprimeros escarceos de la nueva ofensiva imperialista del rearme y lageneralizaci&oacute;n de las t&eacute;cnicas destructoras del planeta, constituye elprincipal fundamento en que basar la resistencia al futuro, muy pocodeseable, implicado por la recomposici&oacute;n de la econom&iacute;a capitalista atrav&eacute;s de esta crisis. En ese fundamento pueden conseguir consistencialos intentos de hallar formas de vida alternativas a la perspectivaanunciada por la nueva escalada del armamento at&oacute;mico, el crecientedesarrollo de las armas biol&oacute;gicas y las centrales nucleares, pensandoen cuyo plutonio se regodean ya tantos aguerridos estrategas de pa&iacute;sespeque&ntilde;os o medianos. Hace tiempo ya que la esperanza de evitar elfatal camino seguido por las clases dominantes estriba en llegar a launi&oacute;n del movimiento obrero, no con sus explotadores -en Gobiernos deconcentraci&oacute;n o en consensos-, sino con las fuerzas que rechazan ladin&aacute;mica del desastre. Tambi&eacute;n en este punto el V Congreso del PSUC dacierta vida a esa esperanza, con su oposici&oacute;n a las centralesnucleares. Mucha gente puede obtener la nueva o reforzada motivaci&oacute;npara seguir esforz&aacute;ndose dentro de esa perspectiva. Mientras tanto, elV Congreso del PSUC nos ha refrescado con el agradable espect&aacute;culo dela derrota (por fugaz que sea) de un equipo pol&iacute;tico de peque&ntilde;osburgueses, profesionales de la palabra, a manos, principalmente, deobreros de la construcci&oacute;n del Vall&eacute;s y el Bajo Llobregat.&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/P><P> <\/P><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-681","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/681","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=681"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/681\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=681"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=681"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=681"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}