{"id":687,"date":"2007-03-24T00:00:00","date_gmt":"2007-03-24T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=687"},"modified":"2020-02-27T17:19:20","modified_gmt":"2020-02-27T16:19:20","slug":"robespierre-la-derrota-de-la-virtud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=687","title":{"rendered":"Robespierre, o la derrota de la virtud"},"content":{"rendered":"<p>Perder la batalla de 9 thermidor del a\u00f1o II de la Revoluci\u00f3n Francesa ( 27 de julio de 1794) no ha favorecido en nada la fama, ni la suerte hist\u00f3rica de Robespierre. El fundador de la rep\u00fablica democr\u00e1tica francesa, no tiene ninguna calle en el nomencl\u00e1tor de Paris. El inventor del lema <i>Libertad, igualdad, fraternidad<\/i>, no tiene ninguna estatua ni monumento en la ciudad de las luces. \u00danicamente en Arras, su ciudad natal, recibe alg\u00fan reconocimiento el personaje central de la Revoluci\u00f3n Francesa. Thermidor convirti\u00f3 a Robespierre en innombrable.<\/p>\n<p>El cine tampoco ha sido clemente con nuestro personaje. En <i>Danton,<\/i> de Andrej Wajda, es pintado con todos y cada uno de los elementos negativos de la imagen construida tras el 9 thermidor. S\u00f3lo la breve aparici\u00f3n de Robespierre en <i>La Marsellesa<\/i> de Jean Renoir compensa esa imagen negativa. Pero \u00bf qui\u00e9n ve hoy pel\u00edculas francesas de 1936?<\/p>\n<p>212 a\u00f1os m\u00e1s tarde, quiz\u00e1s sea ya hora de nombrar a Robespierre m\u00e1s all\u00e1 de la leyenda. Tarea dif\u00edcil: luchar contra los t\u00f3picos es tarea comparable a la de Alonso Quijano con los molinos.<\/p>\n<p><b>Un drama familiar que marc\u00f3 una vida.<\/b><\/p>\n<p>La familia Robespierre es conocida desde el siglo XVI en el pa\u00eds de Artois como \u201cgens de robe\u201d, es decir abogados, procuradores, notarios y, aunque se pongan la part\u00edcula \u201cde\u201d delante del apellido, simples burgueses. Maximilien-Marie-Isidore de Robespierre naci\u00f3 el 6 de mayo de 1858 en Arras como primer hijo del matrimonio del abogado Fran\u00e7ois Robespierre y de la hija de un cervecero Marguerite Carraut. Fue el mayor de cuatro hermanos : \u00e9l, Charlote, Henriette y Augustin. El quinto hermano muri\u00f3 durante el parto en que tambi\u00e9n muri\u00f3 la madre. Robespierre qued\u00f3 hu\u00e9rfano de madre a los ocho a\u00f1os. Cuando ten\u00eda diez a\u00f1os el padre abandon\u00f3 a los cuatro hermanos dej\u00e1ndolos a cargo del abuelo y de varias t\u00edas.<\/p>\n<p>As\u00ed, desde peque\u00f1o, Maximilien debi\u00f3 asumir la responsabilidad del hermano mayor, al tiempo que superar las consecuencias de un drama familiar. Historiadores, novelistas y psic\u00f3logos se han lanzado a un mont\u00f3n de conjeturas respecto a como este drama afect\u00f3 a la formaci\u00f3n y al car\u00e1cter del futuro l\u00edder revolucionario. Algunos han afirmado que su car\u00e1cter serio, riguroso, responsable, amante del estudio y de la soledad pudo estar marcado por estas circunstancias. Ciertamente su hermana Charlotte afirmaba que Maximilien era grave, serio, y no compart\u00eda los juegos de sus compa\u00f1eros de colegio. Alg\u00fan historiador se\u00f1ala tambi\u00e9n que la estrechez econ\u00f3mica vivida durante la infancia impregn\u00f3 en Robespierre la compasi\u00f3n por el destino de los pobres.<\/p>\n<p>Matriculado en el colegio de Arras, aprendi\u00f3 a hablar bien el franc\u00e9s y recibi\u00f3 los rudimentos de una formaci\u00f3n religiosa. El colegio hab\u00eda sido de los jesuitas y, tras la expulsi\u00f3n de \u00e9stos, estaba a cargo de un comit\u00e9 local nombrado por el obispo. Estudi\u00f3 cuatro a\u00f1os en dicho colegio, antes de recibir una beca de estudios, conseguida por el abuelo, para ingresar en el Colegio Louis le Grand de la universidad de Paris, en la calle Saint-Jacques. Estuvo interno entre los 11 y los 23 a\u00f1os. All\u00ed recibi\u00f3 una s\u00f3lida formaci\u00f3n cl\u00e1sica y jur\u00eddica de la mano de los hermanos horacianos. En estos a\u00f1os tambi\u00e9n ley\u00f3 con pasi\u00f3n a Rousseau y Montesquieu. Esa disciplinada y s\u00f3lida formaci\u00f3n aflorar\u00e1 en sus discursos.<\/p>\n<p>Alumno becado, pobre en un colegio de ricos, con sus zapatos rotos y uniforme desgastado, solo podr\u00e1 destacar por su trabajo y esfuerzo. Los horacianos le premian cuando le designaron para pronunciar un discurso de bienvenida a Luis XVI y a Maria Antonieta en 1775, cuando los monarcas regresaban a Paris desde Reims donde hab\u00edan sido entronizados. No parece que este encuentro con Luis XVI marcase decisivamente a nuestro personaje. S\u00ed, le produce huella un encuentro, no muy documentado, con su h\u00e9roe Rousseau, no se sabe bien si en Paris o en Ermenonville, donde el autor de El Contrato Social pas\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Cuando acaba su carrera de abogado en la universidad de Paris recibe del Colegio Luis le Grand un premio de 600 libras y el permiso de pasar su beca de estudios a su hermano menor Augustin.<\/p>\n<p><b>Abogado de los pobres en Arras.<\/b><\/p>\n<p>A finales de 1781 vuelve a Arras donde se instala, junto con su hermana Charlotte. Durante estos primeros a\u00f1os de abogado en Arras lo vemos sometido a dos tensiones paralelas: por una parte, el intento de insertarse en la sociedad local, ejerciendo de abogado, por otro lado ingresando en la academia de Arras y en la sociedad literaria local denominada \u201cles Rosati\u201d. En \u00e9sta \u00faltima sociedad se prodigan las fiestas literarias, la lectura de poemas y madrigales, las sesiones galantes. Sus producciones po\u00e9ticas de la \u00e9poca son realmente poco valiosas.<\/p>\n<p>En enero de 1782 lleva su primer pleito. Es nombrado juez del obispado. Como juez tiene la desagradable experiencia de tener de dictar una pena de muerte, cosa que le repugna debido a sus convicciones ilustradas, seguidor del abolicionista Beccaria. En el asunto Deteuf defender\u00e1 a un trabajador ante la acusaci\u00f3n de robo formulada por un monje de la abad\u00eda de Anchin. La cosa le costar\u00e1 cara: tendr\u00e1 en contra una parte de la iglesia y a la nobleza.<\/p>\n<p>Su cruda experiencia en el colegio Luis le Grand le llevar\u00e1 a vestir siempre con una cierta afectaci\u00f3n: peluca empolvada, casaca verde oliva, chaleco claro, culotte negro o marr\u00f3n, medias blancas, zapatos con hebilla de plata, un pa\u00f1uelo blanco al cuello, pu\u00f1os de la camisa con puntillas. Nunca se rendir\u00e1 a la moda revolucionaria ni en los momentos m\u00e1s radicales. Nunca llevar\u00e1 pantalones, ni el pelo largo, ni bonete rojo.<\/p>\n<p>La crisis del r\u00e9gimen en 1787 y 1788 ser\u00e1 decisiva para su toma de conciencia pol\u00edtica. Inicialmente se manifiesta por posiciones moderadas: en 1788, a\u00fan escribir\u00e1 que una revoluci\u00f3n general en Francia no servir\u00eda para curar sus males. Justo un a\u00f1o m\u00e1s tarde, el anuncio de la convocatoria de los Estados Generales provoca una agitaci\u00f3n notable en todo el reino. Por doquier cada uno de los tres estados (nobleza, iglesia, pueblo), cada gremio, cada corporaci\u00f3n profesional redacta sus Cuadernos de Quejas ( <i>Cahiers de dol\u00e9ances<\/i>). Robespierre escribe y difunde su primer escrito famoso: \u201c<i>A la naci\u00f3n de Artesiana, sobre la necesidad de reformar los Estados de Artois\u201d<\/i>. Este escrito ser\u00e1 lo que hoy dir\u00edamos el programa electoral de Robespierre para la elecci\u00f3n de los Estados Generales.<\/p>\n<p>Paralelamente, el gremio de los zapateros le conf\u00eda la redacci\u00f3n de sus Cuaderno de Quejas. Las sesiones en que los zapateros le explican sus problemas para que \u00e9l, como portavoz, pueda escribirlos, representan para Robespierre un descubrimiento: aquello que ha le\u00eddo en Rousseau, cobra una nueva luz. Un noble expresa el temor de que alguien como Languillette, el jefe de los zapateros ( que ha firmado el Cahier con una cruz debido a su analfabetismo), pudiera llegar un d\u00eda a ser \u201cmayeur\u201d (alcalde) de Arras. Robespierre el d\u00eda de su elecci\u00f3n responde: \u201c<i>Todo va a cambiar en Francia; si, muy pronto, este pobre Languillette no podr\u00e1 reposar: los Laguillette se convertiran en alcaldes y los alcaldes ser\u00e1n personas como Languillette<\/i>\u201d.<\/p>\n<p><b>Batallas perdidas en la Asamblea Constituyente.<\/b><\/p>\n<p>As\u00ed pues, a los\u00a0 31 a\u00f1os, es elegido diputado en los Estados Generales en 1789 para representar al Tercer Estado de Artois. En la Asamblea Nacional, luego Constituyente, no lograr\u00e1 muchas victorias: casi siempre qued\u00f3 en minor\u00eda. Veamos algunos ejemplos.<\/p>\n<p>Cuando en septiembre de 1789 la Asamblea nacional, a propuesta de Mirabeau, concede el derecho de veto al rey, Robespierre se indigna: \u201c<i>Aquel que dice que un hombre tiene el derecho de oponerse a la ley, dice que la voluntad de uno s\u00f3lo est\u00e1 por encima de la voluntad de todos. Dice que la Naci\u00f3n no es nada y que un solo hombre es todo\u201d<\/i>. Queda en \u00ednfima minor\u00eda.<\/p>\n<p>Los intentos de dar libertad absoluta al comercio de granos durante el Antiguo R\u00e9gimen hab\u00edan fracasado porque el pueblo hab\u00eda impedido su puesta en pr\u00e1ctica mediante insurrecciones como la llamada Guerra de las Harinas de 1775. La Asamblea Nacional decret\u00f3, el 29 de agosto de 1789, la libertad ilimitada del comercio de granos. Ello acarreaba ineludiblemente el hambre, motines y insurrecciones.<\/p>\n<p>El siguiente 21 de octubre la Asamblea nacional discuti\u00f3 y promulg\u00f3 posteriormente el proyecto de Ley Marcial con la \u00fanica oposici\u00f3n de Robespierre y de Charles Lameth. En febrero de 1790, la Asamblea Nacional extendi\u00f3 la ley marcial con la oposici\u00f3n, de nuevo, de Robespierre: \u201c <i>No proclamemos una nueva ley marcial contra un pueblo que defiende sus derechos, que recobra su libertad. \u00bfDebemos deshonrar al patriotismo llam\u00e1ndolo esp\u00edritu sedicioso y turbulento, y honrar la esclavitud en nombre del amor al orden y la paz?\u201d.<\/i> La ley marcial estuvo vigente hasta el 23 de junio de 1793, tras la expulsi\u00f3n de la Convenci\u00f3n de los diputados girondinos por el pueblo. Las v\u00edctimas de este terror de las clases dominantes no han sido nunca contadas. Ascienden a miles.<\/p>\n<p>La declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre de 26 de agosto de 1789, proclamaba en su art\u00edculo 6: \u201c<i>La ley es la expresi\u00f3n de la voluntad general. Todos los ciudadanos tienen derecho a concurrir personalmente o por sus representantes a su formaci\u00f3n\u2026 Todos los ciudadanos, siendo iguales ante sus ojos, son igualmente admisibles a todas las dignidades, puestos y empleos p\u00fablicos\u2026 \u201d<\/i>. Pero la Asamblea Nacional aprob\u00f3 una ley electoral en que divid\u00eda a los ciudadanos en \u201c<i>activos\u201d<\/i> ( ricos) y \u201c<i>pasivos\u201d<\/i> ( pobres). De ese modo, se retiraba el derecho a voto a tres millones de personas que, sin embargo, lo hab\u00edan ejercitado en las elecciones para el Tercer Estado.<\/p>\n<p>Mientras Dupont de Nemours dir\u00e1 que: \u201c<i>Para ser elector, es preciso tener una propiedad\u201d<\/i>, Robespierre declarar\u00e1: \u201c<i>La constituci\u00f3n establece que la soberan\u00eda reside en el pueblo. Cada individuo tiene, pues, derecho de contribuir a la ley que luego deber\u00e1 acatar, y a la administraci\u00f3n de la cosa p\u00fablica, que es suya. Si no, no es verdad que los hombres son iguales en derechos, que todo hombre es ciudadano\u201d<\/i>. Robespierre quedar\u00e1 en \u00ednfima minor\u00eda y la Asamblea legislativa ( elegida el 1 de octubre de 1791) ser\u00e1 elegida s\u00f3lo con los votos de los ricos. El sufragio universal s\u00f3lo volver\u00e1 tras la revoluci\u00f3n de 10 de agosto de 1792 que depondr\u00e1 al rey y proclamar\u00e1 la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Otro asunto en el que librar\u00e1 una batalla democr\u00e1tica ser\u00e1 su propuesta de que los pobres, artesanos, obreros y campesinos, pudieran formar parte de la Guardia nacional integrada, inicialmente por ciudadanos \u201cactivos\u201d. Precisamente, en su famoso discurso de 18 de diciembre de 1790, propuso Robespierre que el lema de la guardia nacional fuera: \u201c<i>Libertad, igualdad, fraternidad\u201d.<\/i><\/p>\n<p>Robespierre estuvo siempre en contra la pena de muerte. Partidario de la tesis del ilustrado Beccaria, se opuso en el debate de la Constituyente a dicho castigo: \u201c<i>Antes del pacto social el hombre no ten\u00eda derecho a dar muerte a su enemigo m\u00e1s que en el caso en que este acto funesto fuera necesario para su defensa, pero este caso \u00fanico, \u00bfpuede existir para la sociedad con relaci\u00f3n a un culpable?\u201d.<\/i> Robespierre perdi\u00f3 abrumadoramente la votaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Robespierre mantuvo su punto de vista hasta que las circunstancias terribles que atravesaba la revoluci\u00f3n le obligaron a cambiar. Incluso en enero de 1793, cuando se propuso la pena de muerte contra los asesinos de un gran amigo suyo, diputado e importante revolucionario, Le Peletier, se opuso Robespierre, diciendo: \u201c<i>Ataco el fondo mismo de la moci\u00f3n. Es contraria a todos los principios. \u00bfAcaso en el momento en que vais a borrar de vuestro c\u00f3digo la pena de muerte, la decretar\u00edais para un caso particular? Los principios eternos de justicia se oponen a ello. \u00bfPor qu\u00e9 salirse de la ley para vengar a un representante del pueblo?\u201d.<\/i> La proposici\u00f3n de decretar la pena de muerte contra los asesinos de Lepeletier fue rechazada por la Convenci\u00f3n.<\/p>\n<p>La declaraci\u00f3n de los Derechos de 1789 creaba un problema a los propietarios de esclavos en las colonias y al propio sistema colonial. Entre el 11 y el 15 de mayo de 1791 se produjo un debate sobre la esclavitud en la Asamblea Constituyente. Los esclavistas pretend\u00edan establecer una diferencia entre la metr\u00f3polis ( donde no habr\u00eda esclavos) y las colonias ( donde la esclavitud estar\u00eda permitida). Robespierre y una \u00ednfima minor\u00eda de la Asamblea se mostraron en contra de esta constitucionalizaci\u00f3n de la esclavitud. La inmensa mayor\u00eda vot\u00f3 como art\u00edculo constitucional que el cuerpo legislativo no pod\u00eda legislar sobre el tema de la esclavitud en la colonias si ello no era propuesto por los diputados de las colonias. Robespierre exclam\u00f3: \u201cPerezcan las colonias si deben costar vuestro honor, vuestra gloria y vuestra libertad\u201d. Unos meses m\u00e1s tarde, estall\u00f3 la insurrecci\u00f3n de Santo Domingo que crear\u00eda la primera rep\u00fablica dirigida por negros liberados de la esclavitud, cuyo l\u00edder fue Toussaint Louverture, un jacobino negro. La esclavitud solo pudo ser abolida en Francia en febrero de 1794 y despu\u00e9s de Thermidor, fue restablecida ya con Napole\u00f3n.<\/p>\n<p>Robespierre consigui\u00f3 una victoria importante durante la Asamblea Constituyente: que los constituyentes no pudieran se elegidos en las elecciones de la asamblea legislativa, que sin embargo fue elegida solamente con voto censatario. Robespierre quedaba as\u00ed fuera a la asamblea legislativa, cuyas sesiones empezaron el 1 de octubre de 1791.<\/p>\n<p>Cuando la Constituyente se disolvi\u00f3 el 30 de septiembre de 1791, Robespierre, P\u00e9tion y Gr\u00e9goire, recibieron una corona c\u00edvica y la ovaci\u00f3n del pueblo que les agradec\u00eda la defensa que los tres hab\u00edan hecho de los principios democr\u00e1ticos.<\/p>\n<p><strong>\u201cNadie quiere a los misioneros armados\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>El club de los jacobinos vivi\u00f3 en ese tiempo la ascensi\u00f3n de Brissot quien defend\u00eda la guerra de conquista hasta lo que se llam\u00f3 las \u201cfronteras naturales\u201d de Francia. Aunque Brissot defend\u00eda la guerra como un medio de derrotar a las monarqu\u00edas absolutistas de la \u00e9poca, en realidad se trataba de una guerra de conquista. Estas propuestas brissotinas encontraron un enorme eco popular, incluso en los clubs revolucionarios. S\u00f3lo Robespierre y Billaud-Varenne en los jacobinos y Marat en el Club de los Cordeleros, se opusieron a esta guerra de conquista. Robespierre sosten\u00eda que la guerra s\u00f3lo pod\u00eda favorecer al rey y al partido militar. Para Robespierre la verdadera \u201cCoblenza\u201d (refiri\u00e9ndose a la contrarrevoluci\u00f3n) estaba en el interior del pa\u00eds y no en el extranjero. A\u00f1ad\u00eda que qui\u00e9n se beneficiar\u00eda de la guerra ser\u00edan los especuladores, los fabricantes de armas y los militares y que el pueblo ser\u00eda quien pagar\u00eda los platos rotos. Este debate durar\u00eda entre octubre de 1791 y agosto de 1792 y durante \u00e9l Robespierre pronunci\u00f3 la famosa frase: \u201c<i>La idea m\u00e1s extravagante que pueda nacer en la cabeza de un pol\u00edtico es creer que es suficiente que un pueblo entre a mano armada en un pueblo extranjero para hacerle adoptar sus leyes y su constituci\u00f3n. Nadie quiere a los misioneros armados\u201d.<\/i><\/p>\n<p>Fue \u00e9sta otra batalla perdida de Robespierre: el 20 de abril el ministerio \u201cbrissotino\u201d declara la guerra a las potencias. Una guerra que, a pesar de las ilusiones de Brissot no pod\u00eda ser ganada. El ej\u00e9rcito prusiano ocup\u00f3 el norte del pa\u00eds y avanz\u00f3 hacia Paris, dirigido por Brunswick qui\u00e9n en un famoso manifiesto amenaz\u00f3 con arrasar la ciudad si se tocaba un pelo del rey.<\/p>\n<p>\u201c<b>Luis debe morir, para que Francia viva\u201d<\/b><\/p>\n<p>La agitaci\u00f3n de las secciones de Paris, as\u00ed como de los federados que acuden de todas partes de Francia a defender la capital, llevar\u00e1 a la jornada del 10 de agosto en que el pueblo, dirigido por la Comuna insurreccional, toma las Tuller\u00edas, derriba la monarqu\u00eda y convoca elecciones a una Convenci\u00f3n Nacional. Unas elecciones que volver\u00e1n a ser por sufragio universal masculino. Robespierre formar\u00e1 parte de la Comuna de Paris, desde la cual impulsar\u00e1 el proceso de instauraci\u00f3n de la primera rep\u00fablica. En las elecciones ser\u00e1 elegido diputado por Paris.<\/p>\n<p>En ese momento, se negar\u00e1 a formar parte del tribunal extraordinario que deb\u00eda juzgar a los opositores al 10 de agosto por escr\u00fapulos jur\u00eddicos: no se cre\u00eda lo suficientemente imparcial. De nuevo, el t\u00f3pico se rompe cuando vemos a Robespierre criticar las matanzas del 2 al 6 de septiembre en las c\u00e1rceles de Paris, realizadas por el pueblo de Paris en respuesta al temor de un complot aristocr\u00e1tico. Danton, ministro de justicia en ese momento, mirar\u00e1 hacia otro lado y no har\u00e1 nada para detener esas masacres.<\/p>\n<p>Robespierre suspender\u00e1 su opini\u00f3n sobre la pena de muerte ante la cuesti\u00f3n de qu\u00e9 deb\u00eda hacer la naciente primera rep\u00fablica frente al rey. El no cre\u00eda que su oposici\u00f3n a la pena de muerte fuera de aplicaci\u00f3n al caso del rey a qui\u00e9n el consideraba reo de alta traici\u00f3n. El pueblo franc\u00e9s seg\u00fan Robespierre no pod\u00eda considerar al rey uno de los suyos, si no que deb\u00eda considerarlo un enemigo frente al cual no cab\u00eda otra soluci\u00f3n que la defensa propia. Por tanto, Robespierre se opuso a que se juzgara al rey como a un ciudadano. LA alternativa era simple: \u201c<i>Luis debe morir, para que Francia viva\u201d.<\/i> La mayor\u00eda de la Convenci\u00f3n, tras varias votaciones, opin\u00f3 lo mismo y el \u201cciudadano Capeto\u201d subi\u00f3 los escalones del cadalso un 21 de enero de 1793.<\/p>\n<p><strong>\u201cEl fin de la sociedad es la felicidad com\u00fan\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s de la ejecuci\u00f3n del rey, la Convenci\u00f3n se aplic\u00f3 a la tarea de fundar el nuevo r\u00e9gimen republicano: hac\u00eda falta una constituci\u00f3n. Al debate de la Constituci\u00f3n se dedicaron los mayores esfuerzos. Pensadores y hombres de acci\u00f3n tales como Condorcet, Saint-Just, Si\u00e8yes y otros aplicaron sus esfuerzos a fundamentar la nueva democracia. En el debate se enfrentaron diversas concepciones sobre la sociedad y durante los siguientes doscientos a\u00f1os, \u00e9stas han continuado en pugna entre ellas.<\/p>\n<p>Digamos que la aplicaci\u00f3n de los derechos del hombre fue el tema central del debate. La Constituyente, ya lo vimos, matiz\u00f3 y recort\u00f3 esos derechos: elimin\u00f3 el sufragio universal, constitucionaliz\u00f3 la esclavitud, declar\u00f3 la igualdad c\u00f3mo principio jur\u00eddico pero no real, supedit\u00f3 el derecho a la existencia a la libertad de comercio de los granos y convirti\u00f3 propiedad ( que no la fraternidad) en el tercero de la principios fundadores del nuevo r\u00e9gimen mon\u00e1rquico constitucional.<\/p>\n<p>La nueva rep\u00fablica elabor\u00f3 una Constituci\u00f3n democr\u00e1tica, con sufragio universal masculino, encabezada por una nueva y m\u00e1s igualitaria Declaraci\u00f3n de los derechos, que declaraba la felicidad com\u00fan como fin de la sociedad, que elevaba el derecho a la subsistencia de los \u201cciudadanos infortunados\u201d a deber de la sociedad, que abol\u00eda la esclavitud y la servidumbre, que proclamaba que todos los ciudadanos deb\u00edan y pod\u00edan concurrir a la formaci\u00f3n de las leyes, que proclamaba la presunci\u00f3n de inocencia, la no retroactividad de las leyes, el derecho a la instrucci\u00f3n p\u00fablica, el derecho de petici\u00f3n y el control ciudadano sobre los cargos p\u00fablicos, la temporalidad de los mismos y el derecho del pueblo a resistir a la opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Derechos que en el resto de Europa y del mundo, tardaron decenios e incluso un siglo, seg\u00fan los pa\u00edses, a ser proclamados y practicados. Constituci\u00f3n y Declaraci\u00f3n de los derechos que fue calificada por sus enemigos\u00a0 como origen del terror, puesto que comportaba arrancar de las manos de la aristocracia de la sangre y a la nueva aristocracia del dinero, unos privilegios que consideraban suyos. Las vieja y la nueva aristocracia estaban dispuestas a lo que fuera para impedirlo, incluida a guerra civil y la traici\u00f3n a la naci\u00f3n francesa. Todav\u00eda hoy algunos fil\u00f3sofos pol\u00edticos identifican la declaraci\u00f3n de la felicidad como objetivo de la sociedad con el terror.<\/p>\n<p>La declaraci\u00f3n de Derechos de 1793 incorporaba muchas de las aportaciones de Robespierre y de su amigo Saint Just. Sin embargo, no incorporaba una matizaci\u00f3n muy importante del derecho de propiedad propuesta por Robespierre: \u201c<i>IV. La propiedad es el derecho que tiene cada ciudadano de gozar y de disponer dela porci\u00f3n de bienes que se le garantiza por ley. VII. El derecho de propiedad est\u00e1 limitado, como todos los dem\u00e1s, por la obligaci\u00f3n de respetar los derechos del pr\u00f3jimo. VIII. No puede perjudicar la seguridad, ni la libertad, ni la existencia, ni la propiedad de nuestros semejantes\u201d.<\/i> Esta matizaci\u00f3n ha sido calificada como un precedente m\u00e1s directo de las modernas teor\u00edas socialistas.<\/p>\n<p>Sea como sea la Constituci\u00f3n y la Declaraci\u00f3n de derechos de 1793, abolida por la reacci\u00f3n thermidoriana en 1795, sigui\u00f3 siendo el sue\u00f1o y al inspiraci\u00f3n de los reformadores sociales franceses durante el siglo XIX empezando por Laponeraye, Buonarroti, Blanqui, Louis Blanc entre otros. Tras 1795 ninguna constituci\u00f3n francesa vino precedida de una dlcaraci\u00f3n de derechos hasta 1946 tras la segunda guerra mundial, en el momento de la victoria sobre el nazismo.<\/p>\n<p><strong>\u201cEl primero de los derechos es el derecho a la existencia\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Si se quiere juzgar objetivamente a Robespierre no se puede ignorar su pol\u00edtica social. La igualdad y la fraternidad es una preocupaci\u00f3n permanente de nuestro personaje, sea durante la Constituyente, durante la Legislativa o durante la convenci\u00f3n y el gobierno revolucionario.<\/p>\n<p>Se ha dicho con bastante raz\u00f3n que el motor de los poderosos movimientos populares, urbanos o rurales, durante la Revoluci\u00f3n francesa fue la cuesti\u00f3n de las subsistencias. Las masas que tomaron la Bastilla en julio de 1789, las que se levantaron en el campo durante el Gran Miedo, y trasladaron al \u201c<i>panadero, a la panadera y al pastelerito\u201d<\/i> ( el rey, la reina y el delf\u00edn) a Paris durante el 5 y 6 de octubre de 1789, las que derribaron la monarqu\u00eda el 10 de agosto de 1792, las que echaron a los Girondinos de la Convenci\u00f3n entre los d\u00edas 31 de mayo \u2013 2 de junio de 1793, y las que realizaron seis inmensas jacqueries ( revueltas campesinas) entre 1789 y 1794 lo hicieron en demanda, por un lado de pan y por otro, de tierra.<\/p>\n<p>La dieta de cualquier artesano, obrero o campesino franc\u00e9s durante el siglo XVIII comprend\u00eda el pan como elemento esencial. Por eso, cualquier carest\u00eda, proviniera de una mala cosecha, de la especulaci\u00f3n o bien de alguna maniobra pol\u00edtica, condenaba directamente al hambre a los sectores populares. Uno de los lugares cl\u00e1sicos de formaci\u00f3n de los tumultos durante todo el siglo XVIII y parte del XIX fueron las colas ante las panader\u00edas. Para el pueblo franc\u00e9s era de sentido com\u00fan que no se pod\u00eda negociar ni especular con el grano. Ese sentimiento formaba parte de lo que Rousseau y Robespierre llamaron \u201ceconom\u00eda pol\u00edtica popular\u201d. Tambi\u00e9n formaba parte de la cultura, delas costumbres y de los usos consuetudinarios del pueblo.<\/p>\n<p>Tanto Rousseau como Robespierre que opon\u00edan esa concepci\u00f3n a la econom\u00eda pol\u00edtica de los partidarios del libre comercio como Turgot, Necker, Barnave o la mayor\u00eda de los Girondinos. Robespierre llamaba \u201ctir\u00e1nica\u201d esa teor\u00eda econ\u00f3mica liberal porque se opon\u00eda a un derecho humano previo a todos los derechos humanos: el derecho a la subsistencia<i>: \u201cNing\u00fan hombre puede amontonar el trigo al lado de su pr\u00f3jimo que se muere de hambre. El primero de los derechos es el derecho a la existencia. La primera ley social es aquella que garantiza a todos los miembros de la sociedad los medios para subsistir; las dem\u00e1s leyes est\u00e1n subordinadas a esta. Las propiedades se tienen con el fin de poder vivir. No es cierto que la propiedad pueda estar jam\u00e1s en oposici\u00f3n con la subsistencia de los hombres, tan sagrada como la vida misma; todo lo que es necesario para conservarla es una propiedad com\u00fan de la entera sociedad; s\u00f3lo el excedente puede ser propiedad individual y puede ser abandonado a la industria de los comerciantes\u201d.<\/i><\/p>\n<p>En las diversas fases de la revoluci\u00f3n Robespierre defendi\u00f3 siempre ese derecho a la subsistencia del pueblo, coincidiendo siempre con las demandas de los movimiento populares. \u00c9stos se orientaron siempre, no tanto a tratar de aumentar los salarios para combatir la carest\u00eda de la vida, como imponer una tasa m\u00e1xima a los precios de los alimentos de primera necesidad. No todos los partidarios de la Monta\u00f1a y pocos en la Llanura eran partidarios de esas teor\u00edas. El enfrentamiento por estas cuestiones, o por otras como los llamados decretos de Vent\u00f4se ( Marzo de 1794) presentados ante la Convenci\u00f3n por Saint-Just, que preve\u00edan el reparto de las propiedades de los emigrados y sospechosos de colaborar con las potencias extranjeras entre los despose\u00eddos y menesterosos, fueron los temas claves de las luchas que se desarrollaron en el conjunto de Francia durante los a\u00f1os 1793 y 1794 y son los que precipitaron, finalmente la ca\u00edda de Robespierre y de la minor\u00eda de diputados de la Monta\u00f1a que le apoyaban, el 9 thermidor del a\u00f1o II ( 27 de julio de 1794).<\/p>\n<p>\u201c<b>Poner el Terror en el orden del d\u00eda\u201d<\/b><\/p>\n<p>Terrorista es, junto a dictador y sanguinario de los t\u00edtulos infamantes con que Robespierre ha pasado a la historia. Conviene no dejarse enga\u00f1ar por el uso actual del t\u00e9rmino terrorismo. La palabra Terror, de la que surgi\u00f3 \u201cterrorismo\u201d o \u201cterrorista\u201d, tiene un origen diferente al que el t\u00f3pico indica: fue usada por primera vez por los diputados de la colonias ante la proclamaci\u00f3n de los Derechos del Hombre y del Ciudadano en 1789. Como hemos visto, esta proclamaci\u00f3n conllevaba la abolici\u00f3n de la esclavitud. Los esclavistas llamaron Terror a la aplicaci\u00f3n irrestricta de los derechos humanos, que arruinaba su modo de vida.<\/p>\n<p>La creaci\u00f3n del gobierno revolucionario (decretos de 10 de octubre y 4 de diciembre de 1793) no fue algo deseado ni planificado desde ning\u00fan oscuro grupo de conspiradores. La guerra civil levantada por los mon\u00e1rquicos y por los partidarios del feudalismo y del esclavismo as\u00ed como la insurrecci\u00f3n de los sectores moderados en el interior, m\u00e1s la guerra desplegada contra Francia por la potencias ( Austria, Prusia, Inglaterra, Espa\u00f1a, Piamonte) exig\u00eda la movilizaci\u00f3n nacional y el estado de guerra. La reacci\u00f3n interior y exterior se un\u00edan y conspiraban contra la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Robespierre, no sin ofrecer resistencia, acab\u00f3 renunciando, provisionalmente, a sus posturas abolicionistas y garantistas, apoyando la instauraci\u00f3n del gobierno revolucionario y provisional. La Constituci\u00f3n de 1793 fue guardada en un arca en la Convenci\u00f3n a la espera de que las victorias militares tanto en el interior como en el exterior permitieran su aplicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No debemos confundirnos aplicando el concepto moderno de dictadura a esta situaci\u00f3n. Nada parecido a la dictadura de una persona o de un partido sucedi\u00f3 durante los meses en que se practic\u00f3 el gobierno revolucionario. Era la Convenci\u00f3n, es decir, el poder legislativo elegido por sufragio universal quien designaba sus Comit\u00e9s ( entre ellos el de Salvaci\u00f3n P\u00fablica y el de Seguridad Nacional), renov\u00e1ndolos peri\u00f3dicamente y controlando su actividad. Era la Convenci\u00f3n quien mandaba diputados electos a las provincias para combatir el feudalismo, el absolutismo y la invasi\u00f3n extranjera.<\/p>\n<p>Robespierre se opuso tanto al moderantismo de algunos sectores y como al radicalismo ultra-izquierdista de otros. Fue precisamente una combinaci\u00f3n ( o conjuraci\u00f3n seg\u00fan\u00a0 entre ambos sectores la que acab\u00f3 con su gobierno y con su vida.<\/p>\n<p>El total de personas juzgadas por el Tribunal revolucionario fue de unas 2500 personas. Las personas muertas en la intensa guerra civil desatada por el bando contrario desde 1789 es much\u00edsimo mayor. Debemos hablar de las v\u00edctimas de la ley marcial tanto en la ciudad como en las seis grandes jacqueries que se desarrollaron durante la revoluci\u00f3n, debemos hablar de las muertes en las guerras de las monarqu\u00edas contra la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>En todo momento, Robespierre apoy\u00f3 y organiz\u00f3 la represi\u00f3n contra los enemigos de la revoluci\u00f3n desde la moderaci\u00f3n: trat\u00f3 de salvar a la hermana del rey, sin conseguirlo, critic\u00f3, trat\u00f3 de frenar y hizo llamar a Paris a los representantes en misi\u00f3n que practicaron excesos: Bernard de Saintes, Carrier, Fouch\u00e9, Tallien, Barras, Fr\u00e9ron, Rov\u00e8re, Poultier y Lebon. Estos nombres est\u00e1n entre los que conspiraron para derribar a Robespierre el 9 de thermidor. Las cifras dadas por un enemigo de Robespierre, el girondino Saladin, son claras: \u201c en los 45 d\u00edas que precedieron a la retirada de Robespierre de Comit\u00e9 de Salvaci\u00f3n P\u00fablica, el n\u00famero de v\u00edctimas es de 577, y en los 45 d\u00edas que siguieron a esta retirada, hasta el 9 de thermidor, el n\u00famero es de 1286\u201d. Robespierre no ejerc\u00eda ning\u00fan poder en esos momentos y el Tribunal no era un instrumento en sus manos.<\/p>\n<p>La \u00fanica conclusi\u00f3n posible que se desprende de los hechos anteriores y posteriores al 9 de thermidor es que el Terror no fue dise\u00f1ado ni deseado por Robespierre, que \u00e9ste trat\u00f3 durante todo el tiempo de moderar las medidas revolucionarias y de reducirlas a lo imprescindible, y que fueron parte delos que desde el Comit\u00e9 de Seguridad General, y desde el Comit\u00e9 de Salvaci\u00f3n P\u00fablica ( donde Robespierre estaba en minor\u00eda) organizaron el complot que acab\u00f3 con la breve hegemon\u00eda de la minor\u00eda de robespierristas en la Convenci\u00f3n, los principales autores de ese Terror. Luego se ocuparon de endosarle la factura hist\u00f3rica a nuestro personaje. La represi\u00f3n post-thermidor es otro cap\u00edtulo de las luchas terribles que presidieron la formaci\u00f3n de la primera democracia moderna. Pero ese cap\u00edtulo queda para otro d\u00eda.<\/p>\n<p>Joan Tafalla Monferrer<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P>Robespierre, o la derrota de la virtud.<\/P><P>Joan Tafalla Monferrer<\/P><P>Perder la batalla de 9 thermidor del a&ntilde;o II de la Revoluci&oacute;n Francesa ( 27 de julio de 1794) no ha favorecido en nada la fama, ni la suerte hist&oacute;rica de Robespierre. El fundador de la rep&uacute;blica democr&aacute;tica francesa, no tiene ninguna calle en el nomencl&aacute;tor de Paris. El inventor del lema Libertad, igualdad, fraternidad, no tiene ninguna estatua ni monumento en la ciudad de las luces. &Uacute;nicamente en Arras, su ciudad natal, recibe alg&uacute;n reconocimiento el personaje central de la Revoluci&oacute;n Francesa. Thermidor convirti&oacute; a Robespierre en innombrable.  <\/P><P>El cine tampoco ha sido clemente con nuestro personaje. En Danton, de Andrej Wajda, es pintado con todos y cada uno de los elementos negativos de la imagen construida tras el 9 thermidor. S&oacute;lo la breve aparici&oacute;n de Robespierre en La Marsellesa de Jean Renoir compensa esa imagen negativa. Pero &iquest; qui&eacute;n ve hoy pel&iacute;culas francesas de 1936?<\/P><P>212 a&ntilde;os m&aacute;s tarde, quiz&aacute;s sea ya hora de nombrar a Robespierre m&aacute;s all&aacute; de la leyenda. Tarea dif&iacute;cil: luchar contra los t&oacute;picos es tarea comparable a la de Alonso Quijano con los molinos.  <\/P><P>Un drama familiar que marc&oacute; una vida.<\/P><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[1100],"class_list":["post-687","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-jacobinismo","tag-maximilien-robespierre"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/687","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=687"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/687\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=687"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=687"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=687"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}