{"id":693,"date":"2007-04-01T00:00:00","date_gmt":"2007-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=693"},"modified":"2020-02-27T16:41:27","modified_gmt":"2020-02-27T15:41:27","slug":"breve-autobiografia-de-alejandra-kolontai-para-la-enciclopedia-granach","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=693","title":{"rendered":"Breve autobiograf\u00eda de Alejandra Kolont\u00e1i para la Enciclopedia Granach"},"content":{"rendered":"<p>Nac\u00ed en 1872 v crec\u00ed en el seno de una familia de la nobleza terrateniente. Mi padre, general ruso, era de origen ucraniano. En cuanto a mi madre, finlandesa. era de origen campesino. Pas\u00e9 mi infancia y mi juventud en Petrogrado\u00a0 y en Finlandia. Primog\u00e9nita de la familia e hija \u00fanica de mi padre (era el segundo matrimonio de mi madre) fui objeto de cuidados muy cari\u00f1osos por parte de mi numeros\u00edsima familia, que conservaba las costumbres patriarcales. No fui al instituto porque se tem\u00eda tuviese malas compa\u00f1\u00edas. Aprob\u00e9 el bachillerato a los 16 a\u00f1os y segu\u00ed cursos particulares y conferencias sobre historia, literatura, etc. Mis padres me prohibieron tambi\u00e9n asistir a los cursos Best\u00fazhev. Trabaj\u00e9 mucho, particularmente bajo la direcci\u00f3n del e historiad literatura V\u00edctor Petr\u00f3vic Ostrogorsky. \u00c9ste consider\u00f3 que yo ten\u00eda dotes literarias y me Impuls\u00f3 hacia el periodismo, Me cas\u00e9 muy joven, en parte por esp\u00edritu de rebeld\u00eda contra mis padres. Pero al cabo de tres a\u00f1os me separ\u00e9 de mi marido, el ingeniero Kolont\u00e1i, llev\u00e1ndome a mi peque\u00f1o hijito (mi apellido de sol\u00adtera es Domont\u00f3vich).<\/p>\n<p>En ese momento mis ideas pol\u00edticas comenzaron a precisarse. Trabaj\u00e9 en las sociedades de difusi\u00f3n de la cultura, ya que serv\u00edan a mediados de la d\u00e9cada del 90 como fachada a una serie de empresas clandestinas. As\u00ed por medio del famoso \u00abmuseo ambulante de ayuda escolar de material did\u00e1ctica\u00bb hab\u00edamos establecido v\u00ednculos con los detenidos en la fortaleza de Schl\u00fcsselburg. Gracias a nuestra actividad en las sociedades de instrucci\u00f3n y a las lecciones que d\u00e1bamos a los obreros pudimos tener con estos un contacto muy activo. Organizamos veladas de beneficencia para recoger dinero a la Cruz Roja pol\u00edtica. El a\u00f1o 1896 fue decisivo en mi vida. Pas\u00e9 la primavera de ese a\u00f1o en Narva, en la famosa f\u00e1brica de Kremg\u00f3lskaya. El cuadro de servidumbre de doce mil tejedores me impresion\u00f3 profundamente. En ese momento no era a\u00fan marxista y me inclinaba m\u00e1s bien hacia el populismo y el terrorismo.<\/p>\n<p>Tras mi visita a Narva, me use a estudiar marxismo y econom\u00eda. En ese momento aparecieron, una tras otra, las dos primeras revistas marxistas legales: <i>Nachalo<\/i> y <i>N\u00f3voe<\/i><i> slovo<\/i>. Su lectura me abri\u00f3 considerablemente los ojos. Acababa de encontrar la v\u00eda que hab\u00eda empezado a buscar con particular perseverancia desde mi visita a Narva. La famosa huelga de Ios obreros textiles de Petrogrado en 1896, en la que tomaron parte treinta y seis mil obreros, hombres y mujeres, contribuy\u00f3 del mismo modo al esclarecimiento de mis ideas pol\u00edticas. Con Elena D. St\u00e1ssova y un gran n\u00famero de camaradas que trabajaban todav\u00eda al margen del partido, organizamos colectas de ayuda a los huelguistas.<\/p>\n<p>Este ejemplo espectacular del crecimiento de la conciencia del proletariado, esclavizado y desprovisto de derechos, me incit\u00f3 entonces de manera decisiva a pasar al campo marxista. Sin embargo, no trabaj\u00e9 todav\u00eda como publicista marxista y no tom\u00e9 parte activa alguna en el movimiento. Me consideraba aun muy poco preparada. En 1898, escrib\u00ed mi primer estudio sobre la Psicolog\u00eda de la educaci\u00f3n: \u00abBases de la educaci\u00f3n seg\u00fan Dobroli\u00fabov\u00bb. Apareci\u00f3 en septiembre de 1898 en la revista Obrazovanie, que ten\u00eda a\u00fan car\u00e1cter pedag\u00f3gico antes de transformarse, a continuaci\u00f3n, en uno de los \u00f3rganos legales m\u00e1s persistentes del pensamiento marxista. Su redactor jefe era A. Y.Otrogorsky. El 13 de agosto de ese mismo a\u00f1o parti para el extranjero a estudiar ciencias econ\u00f3micas y sociales.<\/p>\n<p>En Z\u00farich, ingres\u00e9 en la universidad, siguiendo los cursos del profesor Herkner, cuya segunda edici\u00f3n de su libro sobre la cuesti\u00f3n obrera me hab\u00eda interesado. Fue algo caracter\u00edstico que cuanto m\u00e1s avanzaba en el estudio a fondo de las leyes econ\u00f3micas, m\u00e1s me convert\u00eda en marxista \u00abortodoxa\u00bb mientras que mi profesor y director de estudios se volv\u00eda cada vez mas, hombre de derechas y se alejaba de la teor\u00eda de Marx, termi\u00adnando, en la quinta edici\u00f3n de su libro, por ser un verdadero renegado. Fue aquel un curioso periodo, cuando apareci\u00f3 abiertamente en el partido alem\u00e1n, por la ligereza de Bernstein, una abierta tendencia a la concilia\u00adci\u00f3n pr\u00e1ctica, al oportunismo, al \u00abrevisionismo\u00bb; es decir, a la revisi\u00f3n de la teor\u00eda de Marx. Mi venerable profesor cantaba alabanzas a Bernstein. Pero yo segu\u00eda resueltamente a la izquierda. Me entusiasm\u00e9 con Kautsky devorando la revista <i>Neue<\/i><i> Zeit,<\/i> editada por \u00e9l, y los art\u00edculos de Rosa Luxemburgo. Me interes\u00f3 particularmente el librito de \u00e9sta <i>Reforma o Revoluci\u00f3n,<\/i> donde refutaba la teor\u00eda integracionista de Bernstein.<\/p>\n<p>Por consejo de mi profesor, y provista de sus recomendaciones, parti en 1899 para Inglaterra a estudiar el movimiento obrero, que por su sensatez me convencer\u00eda de que la verdad estaba del lado de los oportunistas y no de los \u00abizquierdistas\u00bb<\/p>\n<p>Ten\u00eda recomendaciones hasta para Sidney y Beatrice Webb, pero en las primeras conversaciones comprend\u00ed que habl\u00e1bamos lenguas diferentes y, prescindiendo de su direcci\u00f3n, empec\u00e9 a familiarizarme con el movimiento obrero ingl\u00e9s. Sin embargo este encuentro me persuadi\u00f3 en el sentido contrario, mostr\u00e1ndome toda la violencia de las contradicciones sociales existentes en Inglaterra y la impotencia de los reformistas para corregirlas con la t\u00e1ctica de las trade-unions\u00a0 o gracias a los c\u00e9lebres settlements (c\u00e9lulas sociales en los barrios obreros del g\u00e9nero de \u00abToynbee-Hall\u201d, \u201cpalacio de pueblo\u201d, cooperativas, clubs, etc.<\/p>\n<p>Dej\u00e9 Inglaterra m\u00e1s persuadida a\u00fan de la justeza de la concepci\u00f3n de las gentes de izquierda, de los marxistas ortodoxos, y ya no regres\u00e9 a Z\u00farich, sino a Rusia.<\/p>\n<p>Hab\u00eda entrado en contacto con los militantes de las organizaciones obre\u00adras clandestinas y anhelaba dedicarme lo m\u00e1s pronto posible con todas mis fuerzas a la verdadera acci\u00f3n, a la lucha. Cuando hab\u00eda dejado Rusia en 1898, toda el ala de vanguardia de la <i>intelligensia<\/i><i>,<\/i> los estudiantes, tend\u00eda hacia el marxismo. Los \u00eddolos eran, adem\u00e1s de Beltow, Struve y Tugan-Baranovsky. Populistas y marxistas se entregaban a una lucha feroz. Las fuerzas j\u00f3venes, Il\u00edn (Lenin), M\u00e1slov, Bogd\u00e1nov, etc,\u00a0 elaboraban en la clandestinidad los fundamentos te\u00f3ricos de la t\u00e1ctica revolucionaria del partido socialdem\u00f3crata. Hab\u00eda llegado con una inmensa esperanza de encontrarme entre compa\u00f1eros de ideas pol\u00edticas; pero, en el oto\u00f1o de 1899, Rusia no era ya la que hab\u00eda sido. Se hab\u00eda producido un cambio; la luna de miel de la uni\u00f3n del marxismo legal y del marxismo clandestino hab\u00eda llegado a su t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>El marxismo legal pas\u00f3 abiertamente del lado de la defensa del gran capital industrial. El ala izquierda entr\u00f3 en la clandestinidad, defendiendo m\u00e1s resueltamente a\u00fan la t\u00e1ctica revolucionaria del proletariado. Los estudiantes y la <i>intelligentzia<\/i> se apasionaban con tanta fuerza por el revisionismo de Bernstein como por Marx. Nietzsche su \u00abaristocracia deI esp\u00edritu\u201d se pusieron de moda.<\/p>\n<p>Recuerdo, como si fuera ayer, una velada que se organiz\u00f3 en el apar\u00adtamento del padre de E. D. St\u00e1ssova, en la calle Furst\u00e1dskaya, a bene\u00adficio de la Cruz Roja pol\u00edtica. Struve dio una conferencia sobre Bernstein. El p\u00fablico era escogido, se encontraban all\u00ed muchos militantes clandestinos y sin embargo el discurso fue acogido con simpat\u00eda y aprobaci\u00f3n. S\u00f3lo Av\u00edlov se alz\u00f3 en contra de Struve. Ped\u00ed la palabra. Se me concedi\u00f3 con reticencia, como a un rostro poco conocido. Mi defensa demasiado apa\u00adsionada de los \u00abortodoxos\u00bb ( izquierda) fue en general desaprobada y acogida con un indignado alzamiento de hombros. Uno opin\u00f3 que era de una impertinencia sin precedentes pedir la palabra contra autoridades tan reconocidas como las de Struve y Tugan; otro, que un ataque seme\u00adjante hac\u00eda el juego a la \u00abreacci\u00f3n\u00bb; un tercero, que ya hab\u00edamos superado el estadio de las \u00abfrases\u00bb y que deb\u00edamos ser pol\u00edticos realistas.<\/p>\n<p>En esta \u00e9poca escrib\u00ed art\u00edculos contra Bernstein, sobre el papel de la lucha de clases\u00bb en defensa de los \u00abortodoxos\u00bb, en la revista <i>Na\u00fachnoe<\/i><i> obozrenie<\/i>, pero la censura, consider\u00e1ndolos impublicables los cruz\u00f3 de rojo y azul.<\/p>\n<p>Entonces decid\u00ed consagrarme al trabajo cient\u00edfico en el dominio de la econom\u00eda. Hab\u00eda conservado v\u00ednculos verdaderos con Finlandia. En ese intervalo de tiempo, el pueblo finland\u00e9s tuvo que sufrir un periodo de vio\u00adlencia y de opresi\u00f3n por parte de la aristocracia rusa. La base de la autonom\u00eda de este peque\u00f1o pueblo se tambaleaba y la constituci\u00f3n y las leyes del pa\u00eds eran pisoteadas. Se entabl\u00f3 la lucha entre el pueblo finland\u00e9s y la autocracia rusa. Yo estaba de todo coraz\u00f3n del lado de Finlandia y no s\u00f3lo por simpat\u00eda intelectual: encontr\u00e9 en ella la fuerza creciente del proletariado industrial, fuerza de la cual pocas personas ten\u00edan conciencia. Observando los signos acentuados de los antagonismos de clase y la formaci\u00f3n de una nueva Finlandia obrera, que serv\u00eda de contrapeso a los partidos nacionalistas burgueses -sueco, fin\u00e9s, peque\u00f1ofin\u00e9s- entr\u00e9 en contacto estrecho con los camaradas finlandeses y les ayud\u00e9 a organizar el primer fondo de huelga. Mis art\u00edculos sobre Finlandia aparecieron en 1900, en la revista econ\u00f3mica alemana <i>Soziale<\/i><i> Praxis,<\/i> en <i>No\u00fachnoe<\/i><i> obozrenie<\/i> y en Obrazovanie. Un art\u00edculo de estad\u00edsticas concretas se public\u00f3 en la revista R\u00faskoe bogatstvo, Al mismo tiempo, entre 1900 y 1903, reun\u00ed los materiales para una obra importante econ\u00f3mico-estad\u00edstica sobre Finlandia, que apareci\u00f3 bajo el t\u00edtulo, inocente para la censura, de Vida de los obreros finlandeses, Esos a\u00f1os, evidentemente, no los consagr\u00e9 s\u00f3\u00adlo a trabajos Iiterarios y cient\u00edficos, Tuve ocasi\u00f3n de participar en ac\u00adtividades clandestinas, pero sobre todo al margen del partido: dirig\u00ed c\u00edrculos en el barrio de N\u00e9vskaya Zastava, redact\u00e9 llamamientos, guard\u00e9 y distribu\u00ed publicaciones ilegales, etc.<\/p>\n<p>En 1901 part\u00ed para el extranjero. Me relacion\u00e9 personalmente con Kautsky,\u00a0 Rosa Luxemburgo y Lafargue en Par\u00eds y con Plejanov en Gi\u00adnebra, En <i>Zari\u00e1<\/i> apareci\u00f3 uno de mis art\u00edculos sobre Finlandia, sin fir\u00adma, y, en la revista <i>Neue<\/i><i> Zeit<\/i> de Kautsky, un art\u00edculo con el seud\u00f3ni\u00admo de H\u00e9l\u00e8ne Maline. Desde entonces permanec\u00ed en contacto constante con mis camaradas del extranjero. A comienzos de 1903, apareci\u00f3 mi libro Vida de los obreros finlandeses, encuesta econ\u00f3mica sobre la situa\u00adci\u00f3n de los trabajadores y el desarrollo de la econom\u00eda en Finlandia, Redactado con esp\u00edritu marxista, los militantes clandestinos le otorga ron buena acogida, pero numerosos marxistas legales manifestaron su des\u00adaprobaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 1903 tom\u00e9 por primera vez la palabra en una reuni\u00f3n p\u00fablica organizada por los estudiantes de Santa Tatiana, para oponer el con\u00adcepto del mundo idealista al concepto del mundo socialista. El verano de 1903 part\u00ed de nuevo para el extranjero, Era aquella la \u00e9poca de las rebeliones campesinas en Rusia. Los obreros del sur se sublevaron; los \u00e1nimos se desataban, Dos fuerzas antag\u00f3nicas se enfrentaban cada vez m\u00e1s ferozmente; la Rusia clandestina, que marchaba hacia la revolu\u00adci\u00f3n, y la autocracia obstinadamente aferrada al poder. El grupo <i>Osvo\u00adbozhdenm<\/i><i>e,<\/i>\u00a0 con Struve a la cabeza, ocupaba una situaci\u00f3n intermedia, Muchos de mis amigos \u00edntimos se sumaron a los miembros de este gru\u00adpo, viendo en \u00e9l la \u00abfuerza real\u00bb considerando el socialismo puro como una utop\u00eda en la Rusia de entonces. Hube de separarme con rudeza de mis recientes compa\u00f1eros de armas y de mis amigos pol\u00edticos, En la emigraci\u00f3n socialista prosegu\u00edan entonces las discusiones, no entre po\u00adpulistas y marxistas, como en los a\u00f1os precedentes, sino entre menche\u00adviques y bolcheviques, Ten\u00eda amigos en los dos campos, Me sent\u00eda m\u00e1s pr\u00f3xima a los bolcheviques, admirando su intransigencia y su esp\u00edritu revolucionario, pero el prestigio de la personalidad de Plejanov me im\u00adped\u00eda condenar a los mencheviques,<\/p>\n<p>A mi regreso del extranjero, en 1903, no me sum\u00e9 a ninguno de estos grupos del partido, pero ofrec\u00ed a las dos fracciones la posibilidad de utilizarme como agitadora, redactora de proclamas y en otras tareas corrientes. El \u201cdomingo sangriento\u00bb de1905 me sorprendi\u00f3 en la calle. Me dirig\u00ed con los manifestantes hacIa el Palacio de Invierno y la vi\u00adsi\u00f3n de la matanza cruel de los obreros desarmados se grab\u00f3 para siem\u00adpre en mi memoria: aquel d\u00eda de enero extraordinariamente soleado, los rostros confiados en espera, la se\u00f1al fat\u00eddica de las tropas desplegadas en torno del palacio&#8230;los mares de sangre sobre el blancor de la nieve, los l\u00e1tigos de cuero, los gritos, los gendarmes, los muertos, los heridos&#8230;los ni\u00f1os muertos en las descargas. El comit\u00e9 del partido des\u00adconfiaba de esta manifestaci\u00f3n del 9 de enero. Gran n\u00famero de cama\u00adradas, en las reuniones obreras convocadas a este efecto, trataron de disuadir a los obreros de participar en esta manifestaci\u00f3n, que a ellos s\u00f3lo les parec\u00eda una provocaci\u00f3n y una trampa, En cuanto a m\u00ed, opi\u00adnaba que se deb\u00eda ir, Esa manifestaci\u00f3n demostraba la determinaci\u00f3n de la clase obrera, se revelaba una escuela de actividad revolucionaria,\u00a0 Estaba entonces apasionada por las decisiones del congreso de Amsterdam sobre las \u00abacciones de masas\u00bb.<\/p>\n<p>Tras las jornadas de enero, la actividad clandestina se reanud\u00f3 con m\u00e1s energ\u00eda y m\u00e1s fuerza, Los bolcheviques de Petrogrado comenzaron a editar su peri\u00f3dico clandestino (del cual no recuerdo el nombre). Co\u00adlabore en \u00e9l, no s\u00f3lo como periodista, sino tambi\u00e9n como encargada de los problemas t\u00e9cnicos de la edici\u00f3n. Entre los manifiestos que redact\u00e9 entonces, aquel donde me pronunciaba por una Asamblea Constituyente y en contra de la \u00abZemskii Sobor\u00bb obtuvo un \u00e9xito particular.<\/p>\n<p>Habiendo conservado durante todos estos a\u00f1os un contacto estrecho con Finlandia, contribu\u00ed activamente a la unidad de acci\u00f3n de los dos partidos de la socialdemocracia rusa y finlandesa dirigidos contra el zarismo.<\/p>\n<p>Fu\u00ed una de las primeras socialistas rusas que sent\u00f3 las bases de unja organizaci\u00f3n de mujeres obreras, organizando m\u00edtines con este prop\u00f3\u00adsito especialmente, etc. A partir de 1906 defend\u00ed la idea de que las organizaciones de las obreras no deb\u00edan ser aut\u00f3nomas, sino que era pre\u00adcisa la existencia en el partido de un bur\u00f3 especial o una comisi\u00f3n par la defensa y representaci\u00f3n de sus intereses.<\/p>\n<p>Trabaj\u00e9 con los bolcheviques hasta 1906. Me separ\u00e9 cuando surgi\u00f3 la cuesti\u00f3n de la participaci\u00f3n de los obreros en la primera Duma del Estado, y la cuesti\u00f3n del papel de los sindicatos.<\/p>\n<p>Desde 1906 hasta 1915, form\u00e9 parte de la fracci\u00f3n menchevique y, desde esta \u00faltima fecha, soy miembro del partido comunista bolchevique, En 1908 hu\u00ed de Rusia, pues estaba acusada en dos procesos: uno por la organizaci\u00f3n de los obreros textiles, el otro por el llamamiento a la in\u00adsurrecci\u00f3n que hice en el folleto <i>Finlandia y el socialismo<\/i>. Viv\u00ed en la emigraci\u00f3n pol\u00edtica desde fines de 1908 hasta1917, es decir, hasta la primera rep\u00fablica burguesa, En el extranjero me adher\u00ed inmediatamente al partido alem\u00e1n, luego al belga. etc.\u00a0 Milit\u00e9 como \u00abagitador\u00bb, escritora y propagandista, en Alemania, Francia, Inglaterra, Suiza,\u00a0 B\u00e9lgica, Italia, Dinamarca, Noruega y los Estados Unidos (1915-16).<\/p>\n<p>Fui detenida en Alemania durante la guerra, expulsada a Suecia y detenida de nuevo por realizar propaganda antimilitarista. Pese a esto, milit\u00e9 sistem\u00e1ticamente durante los a\u00f1os de la guerra por la unidad de Zimmerwald en contra de la Segunda Internacional y por el internacionalismo;\u00a0 en los Estados Unidos, por invitaci\u00f3n del grupo alem\u00e1n del Partido Socialista Norteamericano, en Noruega y en Suecia, sin dejar de servir clandestinamente a Rusia.<\/p>\n<p>De regreso a \u00e9sta en 1917, fu\u00ed la primera mujer elegida para el co\u00admit\u00e9 ejecutivo del Soviet de Petrogrado y despu\u00e9s miembro del comit\u00e9 ejecutivo panruso. Antes de la revoluci\u00f3n bolchevique, fui detenida con otros l\u00edderes bolcheviques por el gobierno de Kerensky. Se me puso en libertad, poco antes de la revoluci\u00f3n bolchevique de octubre, a petici\u00f3n del Soviet de Petrogrado.<\/p>\n<p>En el momento de la revoluci\u00f3n bolchevique era miembro del CC del partido bolchevique y fui partidaria de la toma del poder por los obreros y campesinos. Se me nombr\u00f3 comisario del pueblo para la asisten cia p\u00fablica en el primer gabinete deI gobierno bolchevique revolucionario. Desde mi regreso a Rusia, me ocup\u00e9 de la organizaci\u00f3n de los obreros. A partir de 1920 fui responsable del sector femenino del partido para la organizaci\u00f3n de las obreras. Como comisario del pueblo para la seguridad social, promulgue decretos para la protecci\u00f3n y la seguridad de la maternidad y de la infancia.<\/p>\n<p>Fui representante comercial plenipotenciaria de la URSS desde mayo de 1923 en Noruega, luego agregada al cuerpo diplom\u00e1tico en cali\u00addad de encargada de negocios, en mayo de 19244; por \u00faltimo, ministro plenipotenciario y enviada extraordinaria de la URSS a Noruega, en agosto de 1924.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed la lista de mis obras m\u00e1s importantes sobre teor\u00eda socialista y econom\u00eda: <i>La situaci\u00f3n de la clase obrera en Finlandia<\/i> (1903); <i>La lu\u00adcha de clases<\/i> (1906); <i>Primer almanaque obrero<\/i> (1906); <i>Base social de la cuesti\u00f3n femenina<\/i> (1908): <i>Finlandia y el socialismo<\/i> (1907); Sociedad y maternidad (600 pags); <i>\u00bfQui\u00e9nes necesitan de la guerra?<\/i> (tirada por millones de ejemplares) <i>La clase obrera y la nueva moral<\/i> a m\u00e1s de numeros\u00edsimos art\u00edculos, relatos sobre los problemas sexuales y literatura de propaganda contra la guerra y por la liberaci\u00f3n de las trabajadoras.<\/p>\n<p>Alejandra Kolont\u00e1i<\/p>\n<p><i>Especialista en sexualidad y emancipaci\u00f3n de la mujer, la Kolont\u00e1i ha dejado su nombre en la historia. como inspiradora, con Schli\u00e1pnikov, Kisselev y Medvedev de la Oposici\u00f3n Obrera (1919 a 1922).<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Su autobiograf\u00eda de Granach no hace la menor alusi\u00f3n a esto. Por otra parte, esa autobiograf\u00eda es sin duda una de las m\u00e1s desenvueltas y m\u00e1s reveladoras de la \u00e9poca en que fue escrita., una larga prehistoria y luego algunas l\u00edneas discretas a partir de 1917.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0 Despu\u00e9s de haber sido uno de los dirigentes del bloque de agosto contra Lenin, en 1912, desde 1915 -fecha en que se uni\u00f3 a los bolcheviques- hasta 1917 se convirti\u00f3 en uno de los raros fieles a Lenin, con quien entonces mantuvo correspondencia. De regreso a Petersburgo, en v\u00edsperas de la revoluci\u00f3n, se opuso a la l\u00ednea de apoyo cr\u00edtico al gobierno provisional, adoptada por la mayor\u00eda. y cuando el de abril pronunci\u00f3 Lenin su discurso hist\u00f3rico ante la conferencia bolchevique asombrada, s\u00f3lo Kolont\u00e1i tom\u00f3 la palabra para apoyarle.. Entonces circul\u00f3 por Petrogrado una<\/i><i> <\/i><i>chastushka<\/i><i> que dec\u00eda:<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00abLo que Lenin grita la Kolont\u00e1i lo imita.\u00bb<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El Vl Congreso la eligi\u00f3 para el comit\u00e9 central en su ausencia, ya que entonces estaba en las prisiones de Kerensky. Su prestigio era enton\u00adces tan grande que el 5 de octubre de 1917 el comit\u00e9 central la eligi\u00f3 para la comisi\u00f3n encargada de poner al d\u00eda el programa del partido, que Lenin consideraba anticuado. Figur\u00f3 a la cabeza de la (en el tercer puesto) de los candidatos bolcheviques para la Asamblea Constituyente. Jacques Sadoul, que la conoci\u00f3 entonces, la encontr\u00f3 muy bella elocuente; la egeria bolchevique del amor libre.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0 Impulsada por el sentimiento, m\u00e1s que por el an\u00e1lisis, se uni\u00f3 a los \u00abcomunistas de izquierda\u00bb, durante los debates sobre la paz de Bres\u00adt-Listovsk, y declar\u00f3 en el VII Congreso: \u201cSi nuestra Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica ha de perecer, otros llevaran m\u00e1s adelante la bandera.\u00bb Este romanti\u00adcismo exacerbado le cost\u00f3 el puesto en el comit\u00e9 central, que ya no volvi\u00f3 a recobrar.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00ad\u00a0 Conserv\u00f3 sin embargo cierto prestigio y, cuando se uni\u00f3 a la Oposici\u00f3n Obrera en 1920, aport\u00f3 a ese-grupo de sindicalistas izquierdistas el peso de su nombre y un cierto talento de escritora. Redact\u00f3 un op\u00fasculo titulado La Oposici\u00f3n Obrera, a primeros de 1921, que no tuvo sino una difusi\u00f3n muy limitada. All\u00ed defin\u00eda los problemas que suscitaron el nacimiento de la Oposici\u00f3n Obrera:\u00a0 \u00bb El\u00a0 punto cardinal de la controversia \u2013entre los dirigentes del partido y esta oposici\u00f3n es el siguiente: \u00bfa qui\u00e9n confiar\u00e1 el partido la edificaci\u00f3n de la econom\u00eda comunista? \u00bfal Consejo Superior de Econom\u00eda Nacional, con todos sus departamentos burocr\u00e1ticos, o a los sindicatos industriales?, y en un an\u00e1lisis general de los peligros de degeneraci\u00f3n que acechan al partido, afirma crudamente: \u201cPara desterrar la burocracia que se alberga en las instituciones sovi\u00e9ticas hay que empezar por desterrar la burocracia en el propio partido\u201d. Bujar\u00edn descubri\u00f3 en ella entonces rastros de \u201cbestialidad cat\u00f3lica, repugnante por su sentimentalismo2.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Form\u00f3 parte de los \u00ab22\u00a0 protestatarios\u201d de la Oposici\u00f3n Obrera ante la Internacional, y el comit\u00e9 central trat\u00f3 de su separaci\u00f3n en el XI Congreso de marzo de 1922. Stalin prob\u00f3 con ella un \u00abtruco\u00bb que re\u00adpiti\u00f3 con frecuencia: para desligarla de la oposici\u00f3n, con la cual rompi\u00f3 efectivamente, la envi\u00f3 como diplom\u00e1tica al extranjero: Desde entonces hizo carrera en la diplomacia: de 1923 a 1925, dirigi\u00f3 la legaci\u00f3n sovi\u00e9\u00adtica en Noruega; de 1925 a 1927, en M\u00e9xico; de 1927 a 1930 en No\u00adruega otra vez y de 1930 a 1945 en Suecia. En 1927 escribi\u00f3 una nove\u00adla titulada Un gran amor, donde algunos han querido ver una trama novelesca sobre la relaci\u00f3n que unir\u00eda a Lenin con Inessa Armand y un arma en la lucha entablada por Stalin para hacer capitular a Kruskaya, ligada a la oposici\u00f3n. En 1930 adopt\u00f3 p\u00fablicamente posici\u00f3n a favor de Stalin.\u00a0 En 1935 fue ella quien comunic\u00f3 al gobierno sueco dispuesto a conceder a Trotsky el visado, un ultim\u00e1tum de Stalin. En 1946 se retir\u00f3, y muri\u00f3 tranquila el 9 de marzo de 1952 en Mosc\u00fa. Fue el \u00fanico dirigente de una oposici\u00f3n a quien Stalin no hizo dar muerte (Jean-Jacques Marie, Los bolcheviques, Ed. ERA, M\u00e9xico, 1972, tr. Manuel de Escalera, pags, 297-304)<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0Nac\u00ed en 1872 v crec\u00ed en el seno de una familia de la nobleza terrateniente. Mi padre, general ruso, era de origen ucraniano. En cuanto a mi madre, finlandesa. era de origen campesino. Pas\u00e9 mi infancia y mi juventud en Petrogrado\u00a0 y en Finlandia. Primog\u00e9nita de la familia e hija \u00fanica de mi padre (era el segundo matrimonio de mi madre) fui objeto de cuidados muy cari\u00f1osos por parte de mi numeros\u00edsima familia, que conservaba las costumbres patriarcales. No fui al instituto porque se tem\u00eda tuviese malas compa\u00f1\u00edas. Aprob\u00e9 el bachillerato a los 16 a\u00f1os y segu\u00ed cursos particulares y conferencias sobre historia, literatura, etc. Mis padres me prohibieron tambi\u00e9n asistir a los cursos Best\u00fazhev. Trabaj\u00e9 mucho, particularmente bajo la direcci\u00f3n del e historiad literatura V\u00edctor Petr\u00f3vic Ostrogorsky. \u00c9ste consider\u00f3 que yo ten\u00eda dotes literarias y me Impuls\u00f3 hacia el periodismo, Me cas\u00e9 muy joven, en parte por esp\u00edritu de rebeld\u00eda contra mis padres. Pero al cabo de tres a\u00f1os me separ\u00e9 de mi marido, el ingeniero Kolont\u00e1i, llev\u00e1ndome a mi peque\u00f1o hijito (mi apellido de sol\u00adtera es Domont\u00f3vich).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En ese momento mis ideas pol\u00edticas comenzaron a precisarse. Trabaj\u00e9 en las sociedades de difusi\u00f3n de la cultura, ya que serv\u00edan a mediados de la d\u00e9cada del 90 como fachada a una serie de empresas clandestinas. As\u00ed por medio del famoso &quot;museo ambulante de ayuda escolar de material did\u00e1ctica&quot; hab\u00edamos establecido v\u00ednculos con los detenidos en la fortaleza de Schl\u00fcsselburg. Gracias a nuestra actividad en las sociedades de instrucci\u00f3n y a las lecciones que d\u00e1bamos a los obreros pudimos tener con estos un contacto muy activo. Organizamos veladas de beneficencia para recoger dinero a la Cruz Roja pol\u00edtica. El a\u00f1o 1896 fue decisivo en mi vida. Pas\u00e9 la primavera de ese a\u00f1o en Narva, en la famosa f\u00e1brica de Kremg\u00f3lskaya. El cuadro de servidumbre de doce mil tejedores me impresion\u00f3 profundamente. En ese momento no era a\u00fan marxista y me inclinaba m\u00e1s bien hacia el populismo y el terrorismo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tras mi visita a Narva, me use a estudiar marxismo y econom\u00eda. En ese momento aparecieron, una tras otra, las dos primeras revistas marxistas legales: Nachalo y N\u00f3voe slovo. Su lectura me abri\u00f3 considerablemente los ojos. Acababa de encontrar la v\u00eda que hab\u00eda empezado a buscar con particular perseverancia desde mi visita a Narva. La famosa huelga de Ios obreros textiles de Petrogrado en 1896, en la que tomaron parte treinta y seis mil obreros, hombres y mujeres, contribuy\u00f3 del mismo modo al esclarecimiento de mis ideas pol\u00edticas. Con Elena D. St\u00e1ssova y un gran n\u00famero de camaradas que trabajaban todav\u00eda al margen del partido, organizamos colectas de ayuda a los huelguistas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Este ejemplo espectacular del crecimiento de la conciencia del proletariado, esclavizado y desprovisto de derechos, me incit\u00f3 entonces de manera decisiva a pasar al campo marxista. Sin embargo, no trabaj\u00e9 todav\u00eda como publicista marxista y no tom\u00e9 parte activa alguna en el movimiento. Me consideraba aun muy poco preparada. En 1898, escrib\u00ed mi primer estudio sobre la Psicolog\u00eda de la educaci\u00f3n: &quot;Bases de la educaci\u00f3n seg\u00fan Dobroli\u00fabov&quot;. Apareci\u00f3 en septiembre de 1898 en la revista Obrazovanie, que ten\u00eda a\u00fan car\u00e1cter pedag\u00f3gico antes de transformarse, a continuaci\u00f3n, en uno de los \u00f3rganos legales m\u00e1s persistentes del pensamiento marxista. Su redactor jefe era A. Y.Otrogorsky. El 13 de agosto de ese mismo a\u00f1o parti para el extranjero a estudiar ciencias econ\u00f3micas y sociales.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En Z\u00farich, ingres\u00e9 en la universidad, siguiendo los cursos del profesor Herkner, cuya segunda edici\u00f3n de su libro sobre la cuesti\u00f3n obrera me hab\u00eda interesado. Fue algo caracter\u00edstico que cuanto m\u00e1s avanzaba en el estudio a fondo de las leyes econ\u00f3micas, m\u00e1s me convert\u00eda en marxista &quot;ortodoxa&quot; mientras que mi profesor y director de estudios se volv\u00eda cada vez mas, hombre de derechas y se alejaba de la teor\u00eda de Marx, termi\u00adnando, en la quinta edici\u00f3n de su libro, por ser un verdadero renegado. Fue aquel un curioso periodo, cuando apareci\u00f3 abiertamente en el partido alem\u00e1n, por la ligereza de Bernstein, una abierta tendencia a la concilia\u00adci\u00f3n pr\u00e1ctica, al oportunismo, al &quot;revisionismo&quot;; es decir, a la revisi\u00f3n de la teor\u00eda de Marx. Mi venerable profesor cantaba alabanzas a Bernstein. Pero yo segu\u00eda resueltamente a la izquierda. Me entusiasm\u00e9 con Kautsky devorando la revista Neue Zeit, editada por \u00e9l, y los art\u00edculos de Rosa Luxemburgo. Me interes\u00f3 particularmente el librito de \u00e9sta Reforma o Revoluci\u00f3n, donde refutaba la teor\u00eda integracionista de Bernstein. <\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por consejo de mi profesor, y provista de sus recomendaciones, parti en 1899 para Inglaterra a estudiar el movimiento obrero, que por su sensatez me convencer\u00eda de que la verdad estaba del lado de los oportunistas y no de los &quot;izquierdistas&quot;<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-693","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-siglo-xx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/693","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=693"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/693\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=693"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=693"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=693"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}