{"id":700,"date":"2007-04-01T00:00:00","date_gmt":"2007-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=700"},"modified":"2020-02-27T16:55:42","modified_gmt":"2020-02-27T15:55:42","slug":"rodolfo-walsh-un-periodista-con-rango-de-tropa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=700","title":{"rendered":"Rodolfo Walsh: un periodista con rango de tropa"},"content":{"rendered":"<p><em>No iba en busca de la \u00abHistoria\u00bb. La historia lo buscaba a \u00e9l\u2019&#8230; XXX aniversario de su asesinato, luego de publicar su carta a los fascistas.<\/em><\/p>\n<p>Altercom<\/p>\n<p><strong>Dilema recurrente: \u00bfperiodismo, literatura y ciencias sociales van juntos o disociados? Sus pautas parecen insalvables: la una disciplina tratar\u00eda de la <i>\u00abrealidad\u00bb<\/i>, la otra de la <i>\u00abficci\u00f3n\u00bb<\/i>, y las dem\u00e1s estar\u00edan sujetas al <i>\u00abrigor cient\u00edfico\u00bb<\/i>. Pero en vidas como las del escritor argentino Rodolfo Walsh (1927-77) realidad, ficci\u00f3n y pensamiento se fundieron y confundieron en la b\u00fasqueda de la verdad<\/strong><\/p>\n<p>25 de marzo de 2007<\/p>\n<p>Hay periodistas talentosos y complacientes con la realidad de la que informan; hay escritores sensibles que se apiadan de las llagas eternamente abiertas de la condici\u00f3n humana, mas prefieren el c\u00f3modo <i>\u00abglamour\u00bb<\/i> de la duda y el pesimismo, y hay pensadores que abogan por un mundo mejor pero a los que siempre les falta veinte para el peso y siempre gastan por un peso y veinte.<\/p>\n<p>Walsh no ejerci\u00f3 ninguna de esas modalidades. A fines de 1956, en el club \u2019Capablanca\u2019 de La Plata, mientras conjuraba el calor vespertino moviendo alfiles y peones, un hombre se le acerc\u00f3 y le dijo: <i>\u201cHay un fusilado que vive\u201d<\/i>. Walsh ten\u00eda 29 a\u00f1os, no era peronista, ni marxista, ni liberal (en la adolescencia se hab\u00eda adherido a un vago nacionalismo popular), y los nidos culturales de la oligarqu\u00eda empezaban a valorarlo como escritor.<\/p>\n<p>S\u00f3lo que Walsh, a m\u00e1s de su devoci\u00f3n por el g\u00e9nero policial, era un tipo bien informado. Sab\u00eda que los fusilados en junio de aquel a\u00f1o por los militares que derrocaron a Juan Domingo Per\u00f3n (golpe que en 1955 \u00e9l hab\u00eda exaltado en art\u00edculos y cr\u00f3nicas) eran civiles, eran peronistas y eran inocentes.<\/p>\n<p><i>\u201cHay un fusilado que vive\u201d<\/i>. Cinco palabras que cambiaron todo en la vida de los argentinos: en primer lugar, la propia vida de Walsh, quien para ganar tiempo y as\u00ed encontrar el sentido de la vida, reta a la Muerte a un juego de ajedrez en acto que recuerda al caballero de <i>\u2019El s\u00e9ptimo sello\u2019<\/i>, famoso filme de la \u00e9poca (Ingmar Bergman, 1957).<\/p>\n<p>Cinco palabras. Si a cada una le damos valor de un a\u00f1o, tenemos la edad de su hija Mar\u00eda Victoria (Vicki), entonces. Pero si le damos diez tenemos los que vivi\u00f3 su padre durante el medio siglo en que los argentinos padecieron la <strong><i>\u201c&#8230;pesadilla torrencial, en la que hab\u00eda una columna de fuego, poderosa pero contenida en sus l\u00edmites, que brotaba de alguna profundidad\u201d<\/i><\/strong><i> <\/i>(Carta a Vicki, oficial de la guerrilla montonera, ca\u00edda en combate el 29 de septiembre de 1976).<\/p>\n<p>El caballero Walsh reta a la Muerte. La entrevista con el fusilado sobreviviente le da la punta de un ovillo que deshilvana con la maestr\u00eda practicada en el ajedrez y los cuentos policiales. <strong><i>\u201cLa investigaci\u00f3n del crimen personal contin\u00faa con la investigaci\u00f3n del crimen social y la b\u00fasqueda de la justicia -como bien dijo el cr\u00edtico uruguayo Angel Rama- se amplificar\u00e1 hasta abarcar a la sociedad entera\u201d .<\/i><\/strong> Y, de paso, sienta las bases de lo que el periodismo, la literatura y las ciencias sociales deber\u00e1n sopesar en adelante si es que realmente se anhela entender la realidad, jugar en serio con la ficci\u00f3n y aplicar el rigor cient\u00edfico en aras de la verdad.<\/p>\n<p>El resultado fue <strong><i>\u2019Operaci\u00f3n Masacre\u2019 ,<\/i><\/strong> obra maestra del periodismo, la literatura y las ciencias sociales de Am\u00e9rica Latina. Las <i>notas por entrega<\/i> del libro, le\u00eddas por millones de trabajadores, no le franquean a Walsh las puertas de la gran-literatura-gran. Por sus explosivas connotaciones pol\u00edticas la Muerte empieza a jugar recio y duro, y Walsh no tiene tiempo para atender los entretelones fant\u00e1sticos del compromiso herb\u00edvoro y un \u00abboom\u00bb editorial que califica de <i>\u201ctrampa cultural\u201d<\/i>.<\/p>\n<p>Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando el juego va por la mitad, su pluma escribe: <i>\u201c<strong>El campo del intelectual es, por definici\u00f3n, la conciencia. Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su pa\u00eds es una contradicci\u00f3n andante, y el que comprendiendo no act\u00faa, tendr\u00e1 un lugar en la antolog\u00eda del llanto pero no en la historia viva de su tierra<\/strong>\u201d<\/i> (Mensaje al Pueblo, Confederaci\u00f3n General de los Trabajadores de Argentina, CGT-A, primero de mayo de 1968).<\/p>\n<p>Walsh buscaba romper las ataduras que someten a los intelectuales al poder, para llegar a las masas trabajadoras. Cosa que sus libros de ficci\u00f3n, denuncia y testimonio, art\u00edculos y cr\u00f3nicas en el peri\u00f3dico de la CGT-A, el <i>\u2019Semanario Villero\u2019<\/i> y los cursos de periodismo que impulsa en f\u00e1bricas y villas miseria de Buenos Aires (1972), tendr\u00e1n un corolario magistral en el ef\u00edmero y extraordinario peri\u00f3dico <i>\u2019Noticias\u2019<\/i> (1973-74), la <i>\u2019Agencia de Noticias Clandestina\u2019<\/i> (ANCLA, 1975), la <i>\u2019Cadena Informativa en la lucha contra el terrorismo de Estado\u2019<\/i> (1976-77) y en su trabajo de inteligencia en la organizaci\u00f3n pol\u00edtico-militar Montoneros.<\/p>\n<p>La historia de la que Walsh se hizo cargo, carec\u00eda de may\u00fasculas. No iba en busca de la \u00abHistoria\u00bb. La historia lo buscaba a \u00e9l. Y las historias de la realidad que contaba, describ\u00eda y explicaba resultaron m\u00e1s intensas y movilizadoras que la formidable capacidad de imaginaci\u00f3n de sus admirados Edgar Allan Poe, Arthur Connan Doyle, H.G.Wells, Richard Matheson o Anthony Boucher.<\/p>\n<p><strong>\u00bfImaginaron Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares qui\u00e9n era aquel joven de apellido irland\u00e9s de 23 a\u00f1os cuando le dieron una Menci\u00f3n en el concurso literario de la revista <i>\u2019Vea y Lea\u2019<\/i> y la editorial <i>\u2019Emec\u00e9\u2019<\/i>?<\/strong><\/p>\n<p><strong>Las historias de Walsh necesitaban de una m\u00e1quina de escribir, un buen whisky y un rev\u00f3lver cargado en la mesa de trabajo. \u00bfPor qu\u00e9 no? Conforme sus pasos recorr\u00edan laberintos institucionales despejando las tinieblas de un poder m\u00e1s intrincado que el <i>\u201cjard\u00edn de senderos que se bifurcan\u201d<\/i>, los personajes que Walsh volcaba en el papel eran reales: militares asesinos, servicios de inteligencia tenebrosos, polic\u00edas torturadores, sindicalistas corruptos, empresarios venales.<\/strong><\/p>\n<p><strong><i>\u201cMi labor en el periodismo -dice en una entrevista- me puso en contacto con verdaderos investigadores, verdaderos delatores y tambi\u00e9n con algunos verdaderos h\u00e9roes. Desde esta perspectiva, todo lo que pude haber inventado con anterioridad me resulta pobre, como una foto mal revelada\u201d .<\/i><\/strong> Historias de un pasado que hoy se pueden analizar y opinar sobre ellas con tranquilidad y sosiego pero cuyos tr\u00e1gicos fragmentos, recompuestos y situados en perspectiva hist\u00f3rica tentaban a la Muerte.<\/p>\n<p><strong>Agitador de conciencias, como el Che (por quien sent\u00eda cari\u00f1o y admiraci\u00f3n), Walsh no era un dem\u00f3crata constitucional, ni un marxista sabelotodo. Era un periodista militante que opt\u00f3 por jugar el ajedrez en el tablero de la vida. Y por esto fue de los primeros en prestar su inteligencia a Cuba revolucionaria, donde descifra los mensajes en clave de la CIA en los d\u00edas de la invasi\u00f3n a Playa Gir\u00f3n (1961), y en la organizaci\u00f3n de la agencia de noticias Prensa Latina, dirigida por su amigo Jorge Masetti.<\/strong><\/p>\n<p><strong><i>\u201cMe fui a Cuba, asist\u00ed al nacimiento de un orden nuevo, contradictorio, a veces \u00e9pico, a veces fastidioso..\u201d<\/i><\/strong><i>.<\/i><\/p>\n<p>La ideolog\u00eda de Walsh es concreta. Como intuye que es la especie humana, y no el individuo, la que est\u00e1 herida, no sublimiza el rol del pueblo en la lucha de liberaci\u00f3n. <strong><i>\u201cLas ideas del pueblo<\/i><\/strong><i> <\/i>-dice- <strong><i>son enteramente comunes; por lo general acertadas con respecto a las cosas concretas y tangibles\u201d .<\/i><\/strong><\/p>\n<p>Sabe que tallo, germen y rama hacen al desarrollo del \u00e1rbol pero que la arcilla humana, para conservar su gracia, no debe interferir a tal grado en su crecimiento con razonamientos que nieguen el derecho a equivocarnos.<\/p>\n<p>Dec\u00eda <strong><i>\u201cNo reconozco ni acepto jerarqu\u00eda m\u00e1s alta que la del coraje civil. No puedo, ni quiero, ni debo, renunciar a un sentimiento b\u00e1sico, la indignaci\u00f3n ante el atropello, la cobard\u00eda, el asesinato\u201d .<\/i><\/strong><\/p>\n<p>Eduardo Galeano cuenta que conoci\u00f3 a Walsh cuando ambos coinciden como jurados del premio Casa de las Am\u00e9ricas en 1970. Fueron a una planta de elaboraci\u00f3n de puros y para su sorpresa encontraron que estaban leyendo <i>\u2019Operaci\u00f3n Masacre\u2019<\/i>. <i>\u201cUna vieja tradici\u00f3n cubana que viene de los tiempos coloniales, seg\u00fan la cual en las plantas de tabaco hay un lector. Un tipo que est\u00e1 arriba, sentado en un pupitre, leyendo\u201d<\/i>.<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 m\u00e1s puede aspirar un escritor? \u00bfA la defensa de la <i>\u00ablibertad de expresi\u00f3n\u00bb<\/i> que acaba en la lucha contra el aumento del IVA a los libros? \u00bfA que no haya censura en las salas de redacci\u00f3n a cambio de silenciar los cr\u00edmenes de un modelo econ\u00f3mico <i>\u201c<strong>&#8230;que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada<\/strong>\u201d<\/i>? (Carta a la Junta Militar, 1977).<\/p>\n<p>Que Rodolfo Walsh se adelant\u00f3 a Truman Capote y Tom Wolfe en la <i>\u00abnon fiction novel\u00bb<\/i>&#8230; Vaya. \u00bfY desde cu\u00e1ndo el <i>\u00abnew journalism\u00bb<\/i> tuvo que dormir con un ojo abierto para vigilar a la Muerte?<\/p>\n<p>Walsh, dice el escritor Osvaldo Bayer, sospech\u00f3 de la miop\u00eda que crece en la rutina de los claustros acad\u00e9micos y califica de <i>\u00abperiodismo\u00bb<\/i> sus libros, envi\u00e1ndolos al <i>\u00abdep\u00f3sito de mercader\u00edas varias\u00bb<\/i>.<\/p>\n<p><strong>El 25 de marzo de 1977, un comando de la <i>Escuela de Mec\u00e1nica de la Armada<\/i> lo acribill\u00f3 en una calle de Buenos Aires. Lo quer\u00edan vivo, pero el autor de \u2019Operaci\u00f3n Masacre\u2019 se resisti\u00f3 con un arma de bajo calibre que a sus compa\u00f1eros causaba risa: <i>\u00ab\u00bf<\/i><i>Pens\u00e1s<\/i><i> enfrentarte a los milicos con eso?\u00bb<\/i>. Walsh los miraba con cara de esto es para no entregarme y elegir el modo de morir.<\/strong><\/p>\n<p>Me queda la sensaci\u00f3n de que a la hora de morir, Walsh record\u00f3 a Miss Jennie, su maestra de ingl\u00e9s del Colegio irland\u00e9s para ni\u00f1os pobres:<\/p>\n<p><strong><i>&#8230;Me hizo extender la mano y con una de esas largas reglas negras fileteadas de acero empez\u00f3 a golpearme los nudillos con fuerza, lentitud y m\u00e9todo, contando cada golpe. Creo que si yo hubiera gritado, retirado la mano, encogido un dedo, el castigo habr\u00eda cesado. Pero me limitaba a mirarla, y eso la sacaba de quicio&#8230; Cuando dijo \u2019\u00a1Diez!\u2019 y sent\u00ed el \u00faltimo reglazo sobre la anestesia de los anteriores, la lecci\u00f3n estaba completa. Le hab\u00eda perdido todo respeto&#8230;\u00bb<\/i> <\/strong><\/p>\n<p>Jos\u00e9 Steinsleger<br \/>\nEscritor y periodista argentino. Columnista de La Jornada de M\u00e9xico.<br \/>\n<a name=\"auteur120290\"><\/a>Altercom<br \/>\nAgencia de Prensa de Ecuador. Comunicaci\u00f3n para la Libertad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CARTA ABIERTA A LA JUNTA MILITAR ARGENTINA<\/p>\n<h3>Rodolfo Walsh, 24 de marzo de 1977<\/h3>\n<p><strong>\u201cReproduzca esta informaci\u00f3n, h\u00e1gala circular por los medios a su alcance: a mano, a m\u00e1quina, a mime\u00f3grafo, oralmente. El Terror se basa en la incomunicaci\u00f3n. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacci\u00f3n moral de un acto de libertad\u201d. Rodolfo Walsh<\/strong><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"docs\/043c3d7e489c69b48737cc0c92d0f3a2_files\/image006.jpg\" \/><\/p>\n<p><i>1. La censura de prensa, la persecuci\u00f3n a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la p\u00e9rdida de una hija que muri\u00f3 combati\u00e9ndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresi\u00f3n clandestina despu\u00e9s de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta a\u00f1os.<\/i><\/p>\n<p><i>El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acci\u00f3n de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son cr\u00edmenes y lo que omiten son calamidades.<\/i><\/p>\n<p><i>El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su pol\u00edtica represiva, y cuyo t\u00e9rmino estaba se\u00f1alado por elecciones convocadas para nueve meses m\u00e1s tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Mart\u00ednez sino la posibilidad de un proceso democr\u00e1tico donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.<\/i><\/p>\n<p><i>Ileg\u00edtimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresi\u00f3n objetiva de la voluntad del pueblo, \u00fanico significado posible de ese \u201cser nacional\u201d que ustedes invocan tan a menudo.<\/i><\/p>\n<p><i>Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minor\u00edas derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al pueblo y disgregan la Naci\u00f3n. Una pol\u00edtica semejante s\u00f3lo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror m\u00e1s profundo que ha conocido la sociedad argentina.<\/i><\/p>\n<p><i>2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror.<\/i><\/p>\n<p><i>Colmadas las c\u00e1rceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del pa\u00eds virtuales campos de concentraci\u00f3n donde no entra ning\u00fan juez, abogado, periodista, observador internacional.<\/i><\/p>\n<p><i>El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigaci\u00f3n, convierte a la mayor\u00eda de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin l\u00edmite y el fusilamiento sin juicio.<\/i><\/p>\n<p><i>M\u00e1s de siete mil recursos de h\u00e1beas corpus han sido contestados negativamente este \u00faltimo a\u00f1o. En otros miles de casos de desaparici\u00f3n el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo despu\u00e9s que los cincuenta o sesenta que lo hac\u00edan fueron a su turno secuestrados.<\/i><\/p>\n<p><i>De este modo han despojado ustedes a la tortura de su l\u00edmite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez d\u00edas seg\u00fan manda una ley que fue respetada a\u00fan en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.<\/i><\/p>\n<p><i>La falta de l\u00edmite en el tiempo ha sido complementada con la falta de l\u00edmite en los m\u00e9todos, retrocediendo a \u00e9pocas en que se oper\u00f3 directamente sobre las articulaciones y las v\u00edsceras de las v\u00edctimas, ahora con auxiliares quir\u00fargicos y farmacol\u00f3gicos de los que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el \u201csubmarino\u201d, el soplete de las actualizaciones contempor\u00e1neas.<\/i><\/p>\n<p><i>Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerrilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metaf\u00edsica en la medida que el fin original de obtener informaci\u00f3n se extrav\u00eda en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdi\u00f3 el verdugo, que ustedes mismos han perdido.<\/i><\/p>\n<p><i>3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistem\u00e1tica ejecuci\u00f3n de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga.<\/i><\/p>\n<p><i>Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en veh\u00edculos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no est\u00e1 hecho para ser cre\u00eddo sino para burlar la reacci\u00f3n internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el car\u00e1cter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras.<\/i><\/p>\n<p><i>Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Polic\u00eda de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del A\u00f1o Nuevo que sigui\u00f3 a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosi\u00f3n que destruy\u00f3 la comisar\u00eda de Ciudadela forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos.<\/i><\/p>\n<p><i>Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia, incapaces de influir en la pol\u00edtica que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas seg\u00fan la doctrina extranjera de \u201ccuentacad\u00e1veres\u201d que usaron los SS en los pa\u00edses ocupados y los invasores en Vietnam.<\/i><\/p>\n<p><i>El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un a\u00f1o atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y s\u00f3lo 10 \u00f3 15 heridos, proporci\u00f3n desconocida en los m\u00e1s encarnizados conflictos. Esta impresi\u00f3n es confirmada por un muestreo period\u00edstico de circulaci\u00f3n clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos.<\/i><\/p>\n<p><i>M\u00e1s de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco est\u00e1 destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y los partidos de que a\u00fan los presos reconocidos son la reserva estrat\u00e9gica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo seg\u00fan la marcha de los combates, la conveniencia did\u00e1ctica o el humor del momento. As\u00ed ha ganado sus laureles el general Benjam\u00edn Men\u00e9ndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ej\u00e9rcito, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en C\u00f3rdoba, despu\u00e9s con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor.<\/i><\/p>\n<p><i>El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicci\u00f3n del Primer Cuerpo de Ej\u00e9rcito que manda el general Su\u00e1rez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la pol\u00edtica misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno.<\/i><\/p>\n<p><i>4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto despu\u00e9s que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cad\u00e1veres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros pa\u00edses, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas.<\/i><\/p>\n<p><i>Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, peque\u00f1a parte quiz\u00e1s del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mec\u00e1nica de la Armada, fondeados en el R\u00edo de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 a\u00f1os, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, \u201ccon lastimaduras en la regi\u00f3n anal y fracturas visibles\u201d seg\u00fan su autopsia.<\/i><\/p>\n<p><i>Un verdadero cementerio lacustre descubri\u00f3 en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el Lago San Roque de C\u00f3rdoba, acudi\u00f3 a la comisar\u00eda donde no le recibieron la denuncia y escribi\u00f3 a los diarios que no la publicaron.<\/i><\/p>\n<p><i>Treinta y cuatro cad\u00e1veres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el R\u00edo Luj\u00e1n el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kil\u00f3metros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora.<\/i><\/p>\n<p><i>En esos enunciados se agota la ficci\u00f3n de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de L\u00f3pez Rega, capaces de atravesar la mayor guarnici\u00f3n del pa\u00eds en camiones militares, de alfombrar de muertos el R\u00edo de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada A\u00e9rea 7, sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre \u201cviolencias de distintos signos\u201d ni el \u00e1rbitro justo entre \u201cdos terrorismos\u201d, sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y s\u00f3lo puede balbucear el discurso de la muerte.<\/i><\/p>\n<p><i>La misma continuidad hist\u00f3rica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan Jos\u00e9 Torres, Zelmar Michelini, H\u00e9ctor Guti\u00e9rrez Ruiz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democr\u00e1ticos en Chile, Bolivia y Uruguay.<\/i><\/p>\n<p><i>La segura participaci\u00f3n en esos cr\u00edmenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Polic\u00eda Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a trav\u00e9s de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ej\u00e9rcito, encabezados por el general Men\u00e9ndez, en la creaci\u00f3n de la Logia Libertadores de Am\u00e9rica, que reemplaz\u00f3 a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas.<\/i><\/p>\n<p><i>Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capit\u00e1n Horacio G\u00e1ndara, quien desde hace una d\u00e9cada investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de \u201cPrensa Libre\u201d Horacio Novillo apu\u00f1alado y calcinado, despu\u00e9s que ese diario denunci\u00f3 las conexiones del ministro Mart\u00ednez de Hoz con monopolios internacionales.<\/i><\/p>\n<p><i>A la luz de estos episodios cobra su significado final la definici\u00f3n de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: \u201cLa lucha que libramos no reconoce l\u00edmites morales ni naturales, se realiza m\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal\u201d.<\/i><\/p>\n<p><i>5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han tra\u00eddo al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la pol\u00edtica econ\u00f3mica de ese gobierno debe buscarse no s\u00f3lo la explicaci\u00f3n de sus cr\u00edmenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.<\/i><\/p>\n<p><i>En un a\u00f1o han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participaci\u00f3n en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar, resucitando as\u00ed formas de trabajo forzado que no persisten ni en los \u00faltimos reductos coloniales.<\/i><\/p>\n<p><i>Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamaci\u00f3n colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupaci\u00f3n al r\u00e9cord del 9% prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotra\u00eddo las relaciones de producci\u00f3n a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.<\/i><\/p>\n<p><i>Los resultados de esa pol\u00edtica han sido fulminantes. En este primer a\u00f1o de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa m\u00e1s del 50%, el de medicinas ha desaparecido pr\u00e1cticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud p\u00fablica a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de m\u00e9dicos, profesionales y t\u00e9cnicos se suman al \u00e9xodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la \u201cracionalizaci\u00f3n\u201d.<\/i><\/p>\n<p><i>Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante pol\u00edtica la convirti\u00f3 en una villa miseria de diez millones de habitantes.<\/i><\/p>\n<p><i>Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monop\u00f3licas saquean las napas subterr\u00e1neas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes s\u00f3lo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo, el r\u00edo m\u00e1s grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Mart\u00ednez de Hoz arrojan en \u00e9l sus residuos industriales, y la \u00fanica medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se ba\u00f1e.<\/i><\/p>\n<p><i>Tampoco en las metas abstractas de la econom\u00eda, a las que suelen llamar \u201cel pa\u00eds\u201d, han sido ustedes m\u00e1s afortunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 d\u00f3lares por habitante, una inflaci\u00f3n anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre lleg\u00f3 al 9%, una baja del 13% en la inversi\u00f3n externa constituyen tambi\u00e9n marcas mundiales, raro fruto de la fr\u00eda deliberaci\u00f3n y la cruda inepcia.<\/i><\/p>\n<p><i>Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve aut\u00f3noma. Mil ochocientos millones de d\u00f3lares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Polic\u00eda Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelaci\u00f3n ni desocupaci\u00f3n en el reino de la tortura y de la muerte, \u00fanico campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotizaci\u00f3n por guerrillero abatido sube m\u00e1s r\u00e1pido que el d\u00f3lar.<\/i><\/p>\n<p><i>6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional seg\u00fan una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la pol\u00edtica econ\u00f3mica de esa Junta s\u00f3lo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarqu\u00eda ganadera, la nueva oligarqu\u00eda especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S. Steel, la Siemens, al que est\u00e1n ligados personalmente el ministro Mart\u00ednez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.<\/i><\/p>\n<p><i>Un aumento del 722% en los precios de la producci\u00f3n animal en 1976 define la magnitud de la restauraci\u00f3n olig\u00e1rquica emprendida por Mart\u00ednez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: \u201cLlena de asombro que ciertos grupos peque\u00f1os pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos\u201d.<\/i><\/p>\n<p><i>El espect\u00e1culo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la ma\u00f1ana duplicaron su capital sin producir m\u00e1s que antes, la rueda loca de la especulaci\u00f3n en d\u00f3lares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el inter\u00e9s por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que ven\u00eda a acabar con el \u201cfest\u00edn de los corruptos\u201d.<\/i><\/p>\n<p><i>Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el cr\u00e9dito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupaci\u00f3n en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse qui\u00e9nes son los ap\u00e1tridas de los comunicados oficiales, d\u00f3nde est\u00e1n los mercenarios al servicio de intereses for\u00e1neos, cu\u00e1l es la ideolog\u00eda que amenaza al ser nacional.<\/i><\/p>\n<p><i>Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, a\u00fan cabr\u00eda pedir a los se\u00f1ores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al pa\u00eds tras la ilusi\u00f3n de ganar una guerra que, a\u00fan si mataran al \u00faltimo guerrillero, no har\u00eda m\u00e1s que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os mueven la resistencia del pueblo argentino no estar\u00e1n desaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelaci\u00f3n de las atrocidades cometidas.<\/i><\/p>\n<p><i>Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asum\u00ed hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos dif\u00edciles.<\/i><\/p>\n<p><i>Rodolfo Walsh. C.I. 2845022<\/i><\/p>\n<p><i>Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No iba en busca de la \u00abHistoria\u00bb. La historia lo buscaba a \u00e9l\u2019&#8230; XXX aniversario de su asesinato, luego de publicar su carta a los fascistas.                                                       *  Altercom* <\/p>\n<\/p>\n<p>Dilema recurrente:   \u00bfperiodismo, literatura y ciencias   sociales van juntos o disociados? Sus pautas parecen insalvables: la   una disciplina tratar\u00eda de la \u00abrealidad\u00bb, la otra de la \u00abficci\u00f3n\u00bb, y las dem\u00e1s estar\u00edan sujetas al \u00abrigor cient\u00edfico\u00bb. Pero en vidas como las del escritor argentino Rodolfo Walsh (1927-77) realidad, ficci\u00f3n y pensamiento se fundieron y confundieron en la b\u00fasqueda de la verdad.<\/p>\n<p>25 de marzo de 2007 <\/p>\n<\/p>\n<p>Hay periodistas talentosos y complacientes con la realidad de la que informan; hay escritores sensibles que se apiadan de las llagas eternamente abiertas de la condici\u00f3n humana, mas prefieren el c\u00f3modo \u00abglamour\u00bb de la duda y el pesimismo, y hay pensadores que abogan por un mundo mejor pero a los que siempre les falta veinte para el peso y siempre gastan por un peso y veinte.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[1387],"class_list":["post-700","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-america-latina","tag-rodolfo-walsh"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/700","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=700"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/700\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=700"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=700"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=700"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}