{"id":702,"date":"2007-04-11T00:00:00","date_gmt":"2007-04-11T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=702"},"modified":"2020-02-27T16:14:22","modified_gmt":"2020-02-27T15:14:22","slug":"el-pc-de-eeuu-dona-sus-archivos-historicos-a-la-universidad-de-nueva-york","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=702","title":{"rendered":"El PC de EEUU dona sus archivos hist\u00f3ricos a la Universidad de Nueva York"},"content":{"rendered":"<p>1\/04\/07<\/p>\n<p>El cantautor, organizador obrero y h\u00e9roe de folk Joe Hill ha sido motivo de poemas, canciones, una \u00f3pera, libros y pel\u00edculas. Su voluntad, escrita en verso la noche antes de que un pelot\u00f3n de fusilamiento de Utah lo ejecutara en 1915 y m\u00e1s tarde fuera musicada, devino parte de la banda sonora del movimiento obrero. Ahora la copia original de esa voluntad esbozada se encuentra entre las inesperadas joyas hist\u00f3ricas desenterradas de una enorme colecci\u00f3n de documentos y fotograf\u00edas jam\u00e1s hechos p\u00fablicos que el Partido Comunista de los EEUU ha donado a la Universidad de Nueva York.<br \/>\nEl alijo contiene d\u00e9cadas de la historia del partido e incluye documentos fundacionales, contrase\u00f1as secretas, pilas de cartas personales, directrices secretas de Mosc\u00fa, pines de Lenin, fotograf\u00edas y severas \u00f3rdenes sobre c\u00f3mo deb\u00edan comportarse los buenos miembros del partido (no realizaci\u00f3n de trabajo caritativo, por ejemplo, que les distrajera de sus deberes revolucionarios).<br \/>\nAl ofrecer una visi\u00f3n interna, los archivos tienen el potencial de revisar supuestos tanto en la izquierda como en la derecha sobre uno de los temas m\u00e1s discutidos en la historia americana, adem\u00e1s de completar la historia de la pol\u00edtica progresista, el movimiento obrero y las luchas por los derechos civiles.<br \/>\n\u201cEs una de las oportunidades recopilatorias m\u00e1s apasionantes que se hayan presentado aqu\u00ed jam\u00e1s\u201d, dec\u00eda Michael Nash, director de la Biblioteca Tamiment, de la Universidad de Nueva York, que anunciar\u00e1 la donaci\u00f3n el viernes.<br \/>\nHistoriadores liberales y conservadores, informados por <i>The New York Times <\/i>sobre los archivos, se mostraron entusiasmados ante la incorporaci\u00f3n de tantos documentos originales al archivo hist\u00f3rico. Nadie sabe a\u00fan si podr\u00e1n resolverse las persistentes discusiones sobre la extensi\u00f3n de los v\u00ednculos entre los subversivos americanos y Mosc\u00fa, ya que, como ha dicho el Sr. Nash, \u201cnos llevar\u00e1 a\u00f1os catalogarlos\u201d. Pero lo m\u00e1s apasionante, como han dicho el Sr. Said y otros investigadores, son los nuevos campos de investigaci\u00f3n que se abren, m\u00e1s all\u00e1 del desarrollo en casa de la amenaza a la seguridad durante la guerra fr\u00eda.<\/p>\n<p>La \u00faltima rima de Hill \u2500que empieza <i>mi voluntad es f\u00e1cil de decidir \/ no hay nada ah\u00ed que dividir<\/i>\u2500 se descubri\u00f3 en una de las 12.000 cajas. (Hill fue condenado, algunos pensaron que err\u00f3neamente, por homicidio.) En otras cajas hab\u00eda esbozos de programas del partido con cambios manuscritos para su edici\u00f3n y una copia grapada de su primera constituci\u00f3n. \u201cEl Partido Comunista es un hecho\u201d, escrib\u00eda el 18 de septiembre de 1919 C. E. Ruthenberg, el secretario ejecutivo, d\u00edas despu\u00e9s de que los fundadores se reunieran en Chicago. Un documento de 1920 se\u00f1ala la fusi\u00f3n del Partido Comunista con el Partido de los Trabajadores. Recoge <i>Dix <\/i>como nombre secreto de Earl R. Browder, que a\u00f1os m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en secretario general del partido, <i>L. C. Wheat<\/i>, como el de Jay Lovestone, que posteriormente renegar\u00eda del comunismo y trabajar\u00eda con la AFL-CIO y la CIA, y se refiere a Alexander Trachtenberg como \u201cuno de los agentes fiduciarios de Lenin en Am\u00e9rica\u201d.<br \/>\nA causa de haber permanecido dobladas durante a\u00f1os, muchas de las p\u00e1ginas est\u00e1n impresas con l\u00edneas surcadas como caras arrugadas; otras est\u00e1n agujereadas por quemaduras de cigarrillo y son delgadas como papel cebolla. Algunas carpetas, repletas de artefactos desmontables, son como si hubieran sido rociadas con confeti amarillo.<br \/>\nRuthenberg subraya la \u201cforma secreta en que se dirige el partido\u201d. La rama de Los Angeles, conocida como <i>XO1XO5<\/i>, utiliza la contrase\u00f1a \u201c<i>kur-heiny<\/i>, que significa \u2018\u00bfAvanzas?\u2019\u201d, escribe. \u201cLa respuesta es: <i>teip<\/i>, que significa \u2018s\u00ed\u2019.\u201d<\/p>\n<p>Copia un carta firmada por los rusos Nikolai Buj\u00e1rin y Ian\u00a0 Berzin, que dice que estaba oculta en el forro del abrigo de un bolchevique, sobre c\u00f3mo deb\u00edan actuar los americanos. Ordenan al partido a que exhorte a soldados y marineros a hacer campa\u00f1a \u201ccontra los oficiales\u201d y a armar a los trabajadores. Advierten de autorizar a los miembros a tomar parte en actividades filantr\u00f3picas o educativas, insistiendo en que forman \u201corganizaciones de lucha para tomar el control del Estado, para derrocar al gobierno y establecer la dictadura del proletariado\u201d.<br \/>\nRobert Minor, un dibujante y radical que cubri\u00f3 la guerra civil rusa, tiene un l\u00facido y l\u00edrico informe de una entrevista con Vladimir Lenin en Mosc\u00fa fechado en diciembre de 1918. A Lenin le fascinaba Am\u00e9rica, la consideraba \u201cun gran pa\u00eds en muchos aspectos\u201d y cosi\u00f3 a preguntas a Minor. \u201c\u00ab\u00bfCu\u00e1nto tardar\u00e1 en llegar la revoluci\u00f3n a Am\u00e9rica?\u00bb No me pregunt\u00f3 si llegar\u00eda, sino cu\u00e1ndo.\u201d Minor, que a\u00fan no se hab\u00eda unido al partido, consider\u00f3 a Lenin un hechicero. \u201cCuando arroja su dogma, se ve al Lenin luchador. Es de hierro. Es el Calvino pol\u00edtico\u201d, dice Minor en sus notas mecanografiadas. \u201cSin embargo, tiene su otra cara. Durante toda la discusi\u00f3n estuvo moviendo su silla hacia m\u00ed\u201d, escribe. \u201cMe sent\u00ed extra\u00f1amente sumergido por su personalidad. Llenaba la habitaci\u00f3n.\u201d<br \/>\nCuando abandon\u00f3 el Kremlin, Minor se fij\u00f3 en dos hombres a bordo de limusinas. \u201cUnos meses antes eran sangrientos agentes del capital de rapi\u00f1a\u201d, escribe. \u201cPero ahora son \u00abcomisarios del pueblo\u00bb y conducen bonitos autom\u00f3viles como antes y viven en bonitas mansiones.\u201d Gobiernan \u201cbajo banderas de seda rojas para protegerse de cualquier desorden. Han percibido los olores de rosas igual de dulces bajo otro nombre.\u201d<\/p>\n<p>Esta descripci\u00f3n es \u201cmuy importante\u201d, dijo John P. Diggins, historiador del Graduate Center de la Ciudad Universitaria de Nueva York. Afirm\u00f3 que espera ingentes tesis y libros como resultado de estos nuevos archivos. Los historiadores han empleado demasiado tiempo discutiendo sobre la servidumbre del partido a Mosc\u00fa, desatendiendo el trabajo de los comunistas en la organizaci\u00f3n obrera, en la lucha contra el racismo y su aportaci\u00f3n filos\u00f3fica al marxismo.<br \/>\nCada caja ofrece un fragmento diferente de historia. Una contiene una hoja informativa de 1940 de estudiantes de la Ciudad Universitaria de Nueva York en que critican a Gran Breta\u00f1a por traicionar a los jud\u00edos en Palestina; otra adjunta un folleto de 1964 del Ayuntamiento Metropolitano sobre la vivienda en que exhorta a la huelga de alquileres \u201cpara resistir el descontrol de apartamentos de m\u00e1s de 250 d\u00f3lares\u201d. Hay poemas manuscritos al \u201cTurn, Turn!, Turn!\u201d de Pete Seeger, una carta de W. E. B. du Bois de 1939 en que niega haber recibido dinero de Jap\u00f3n para realizar propaganda a su servicio y quejas detalladas de brutalidad policial contra afroamericanos.<\/p>\n<p>Montones de correspondencia carcelaria de activistas o miembros del partido muestran la parte humana subyacente a la ret\u00f3rica. \u201cQuerida esposa Lydia\u201d, escribe Minor a l\u00e1piz despu\u00e9s de ser detenido en 1930 durante una reuni\u00f3n obrera en Union Square (Manhattan). \u201cEsa peque\u00f1a media hora de hoy me ha parecido la m\u00e1s breve de toda mi vida. \u00a1Y tan indescriptiblemente dulce!\u201d.<br \/>\nEl partido comenz\u00f3 como una organizaci\u00f3n revolucionaria clandestina, pero alcanz\u00f3 sus mayores \u00e9xitos y popularidad a finales de los a\u00f1os treinta como parte del Frente Popular, al cual se adhiri\u00f3 por orden de Mosc\u00fa, seg\u00fan Maurice Isserman, historiador de Hamilton Collage que ha escrito varios libros sobre el comunismo americano. Al mismo tiempo, afirma, algunos miembros del Partido Comunista fueron reclutados en una red de espionaje que se expandi\u00f3 fuertemente durante la Segunda Guerra Mundial y finalmente se infiltr\u00f3 en el equipo de trabajo sobre la bomba at\u00f3mica.<\/p>\n<p>A pesar de su devoci\u00f3n a la l\u00ednea sovi\u00e9tica, el partido fue todav\u00eda influyente en los c\u00edrculos de izquierda y obreros durante los primeros a\u00f1os de la guerra fr\u00eda. Pero en 1948 sufri\u00f3 un triple rev\u00e9s: la expulsi\u00f3n progresiva de los comunistas, el golpe comunista en Checoslovaquia, apoyado por los sovi\u00e9ticos y que decepcion\u00f3 a muchos de sus miembros y el p\u00e1nico rojo, que devast\u00f3 sus bases. Las revelaciones de los cr\u00edmenes de Stalin en 1956 desilusionaron a muchos de los que permanec\u00edan en el partido y le asestaron un golpe casi mortal.<br \/>\nEl Partido Comunista de los EEUU se puso en contacto hace un a\u00f1o con Tamiment, que se ha dedicado al estudio de la historia movimiento obrero y la pol\u00edtica progresista. El Sr. Nash dijo que la llamada le sorprendi\u00f3. \u201cLa verdad es que no me hab\u00eda percatado de que todav\u00eda exist\u00eda\u201d, admiti\u00f3.<\/p>\n<p>Durante el verano el Sr. Nash afirm\u00f3 que un grupo de estudiantes y \u00e9l rastrearon las oficinas del partido en la calle West 23 de Manhattan. Recogieron fren\u00e9ticamente documentaci\u00f3n antes de que vinieran los contratistas a renovar el espacio, que estaba alquilado. La donaci\u00f3n incluye 20.000 libros, diarios, panfletos y un mill\u00f3n de fotograf\u00edas procedentes de los archivos de <i>The Daily Worker<\/i>.<br \/>\nSam Webb, presidente nacional del Partido Comunista de los EEUU, afirm\u00f3 que \u201ccre\u00edmos que Tamiment podr\u00eda conservar mejor la colecci\u00f3n y proporcionarle un p\u00fablico mucho m\u00e1s amplio\u201d. Dijo que dif\u00edcilmente se podr\u00eda revisada carpeta alguna antes de la donaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La principal fuente de documentaci\u00f3n del partido americano abierta al p\u00fablico ha sido hasta ahora la Biblioteca del Congreso, que microfilm\u00f3 una serie de documentos del Partido Comunista de los EEUU que hab\u00edan sido enviados a los archivos sovi\u00e9ticos 50 a\u00f1os antes para su custodia. John Earl Haynes, historiador de la Biblioteca del Congreso y primer americano que consult\u00f3 los archivos sovi\u00e9ticos, ha afirmado que el hecho de que la Universidad de Nueva York disponga de copia del material de la Biblioteca del Congreso \u201cdar\u00e1 a Tamiment el envidiable rango de poder ofrecer a los investigadores el acceso a lo que est\u00e1 tanto en Mosc\u00fa como en la nueva colecci\u00f3n del Partido Comunista de los EEUU\u201d.<br \/>\nCuando la colecci\u00f3n se abri\u00f3 en 2000, la Biblioteca del Congreso dijo que \u201cel Partido Comunista de los EEUU ha sido siempre una organizaci\u00f3n reservada\u201d y que \u201cla anterior escasez de documentaci\u00f3n archivada ha constituido el mayor obst\u00e1culo para la investigaci\u00f3n del movimiento comunista americano\u201d, adem\u00e1s de motivo de debates \u201caltamente crispados\u201d.<br \/>\nLa crispaci\u00f3n contin\u00faa. En un art\u00edculo de la semana pasada de la p\u00e1gina web de <i>The New Republic <\/i>desvinculado de los archivos donados, el historiador Ronald Radosh atacaba al recientemente creado Centro sobre la Guerra Fr\u00eda y los Estados Unidos de la Universidad de Nueva York, parcialmente patrocinado por la Biblioteca Tamiment. Le acusaba de haber planificado su calendario primaveral de manera \u201ctotalmente parcial y banderiza\u201d y afirmaba que los invitados al encuentro del viernes son \u201ctodos sin excepci\u00f3n comunistas o compa\u00f1eros de viaje suyos a\u00fan comprometidos\u201d.<br \/>\nEl Sr. Nash, codirector del centro, caracteriz\u00f3 el acto del viernes como de relaciones p\u00fablicas y afirm\u00f3 que en el conjunto de su programa est\u00e1n representados todos los puntos de vista.<br \/>\nDespu\u00e9s de revolver cajas y cajas, el Sr. Nash traslad\u00f3 una vitrina que conten\u00eda una fotograf\u00eda de los archivos, un cuadro de ocho oficiales americanos que hab\u00edan luchado en la guerra civil espa\u00f1ola como parte de la Brigada Abraham Lincoln. En la siguiente sala estaba Moe Fishman, de 92 a\u00f1os y uno de los \u00faltimos supervivientes de la Brigada, que casualmente estaba en la biblioteca ese d\u00eda para la filmaci\u00f3n de un documental. Hab\u00eda tra\u00eddo la bandera azul hecha jirones. Preguntado sobre si \u00e9l aparec\u00eda en la fotograf\u00eda, camin\u00f3 r\u00e1pidamente hacia ella, se puso sus gafas e intent\u00f3 ver. \u00a0\u201cNo estoy\u201d, afirm\u00f3, \u201cyo no era oficial\u201d. Pero \u201ctengo una igual en casa\u201d, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<p><b>Patricia Cohen <\/b>\u00a0es una reportera que trabaja para el <i>New York Times.<\/i><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/index.php?id=1117\">http:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/index.php?id=1117<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P>El Partido Comunista de EEUU dona sus archivos hist&oacute;ricos a la Universidad de Nueva York Patricia Cohen &middot; &middot; &middot; &middot; &middot;  <\/P><P> 1\/04\/07    <\/P><P> <\/P><P>El cantautor, organizador obrero y h&eacute;roe de folk Joe Hill ha sido motivo de poemas, canciones, una &oacute;pera, libros y pel&iacute;culas. 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En otras cajas hab&iacute;a esbozos de programas del partido con cambios manuscritos para su edici&oacute;n y una copia grapada de su primera constituci&oacute;n. &ldquo;El Partido Comunista es un hecho&rdquo;, escrib&iacute;a el 18 de septiembre de 1919 C. E. Ruthenberg, el secretario ejecutivo, d&iacute;as despu&eacute;s de que los fundadores se reunieran en Chicago. Un documento de 1920 se&ntilde;ala la fusi&oacute;n del Partido Comunista con el Partido de los Trabajadores. Recoge Dix como nombre secreto de Earl R. Browder, que a&ntilde;os m&aacute;s tarde se convertir&iacute;a en secretario general del partido, L. C. Wheat, como el de Jay Lovestone, que posteriormente renegar&iacute;a del comunismo y trabajar&iacute;a con la AFL-CIO y la CIA, y se refiere a Alexander Trachtenberg como &ldquo;uno de los agentes fiduciarios de Lenin en Am&eacute;rica&rdquo;. 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