{"id":7033,"date":"2020-03-16T05:00:16","date_gmt":"2020-03-16T04:00:16","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7033"},"modified":"2020-03-12T02:57:50","modified_gmt":"2020-03-12T01:57:50","slug":"un-clasico-de-historia-agraria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7033","title":{"rendered":"Un cl\u00e1sico de historia agraria"},"content":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de The<em> Great Agrarian Conquest: The Colonial Reshaping of a Rural World<\/em> by Neeladri Bhattacharya, Ranikhet: Permanent Black, 2018; pp 542, \u20b91,040 (hardcover).<\/p>\n<p>Es una experiencia rara pero excitante darte cuenta -en alg\u00fan momento durante la lectura de un libro- que tienes en tus manos lo que est\u00e1 destinado a convertirse en un cl\u00e1sico. Este libro de Neeladri Bhattacharya es nada menos que una obra magistral del oficio de historiador: dice cosas\u00a0 importantes con profundidad, con un an\u00e1lisis que es a la vez de gran alcance pero detallado, amplio y cuidadoso; lleno de nuevos enfoques e historias interesantes; y todo ello bellamente escrito. Pero este libro brillante nos proporciona mucho m\u00e1s que simplemente conocimientos hist\u00f3ricos. Abre diversos t\u00e9rminos, categor\u00edas y constructos anal\u00edticos que se despliegan regularmente en diversas ciencias sociales, como la econom\u00eda, la pol\u00edtica y la sociolog\u00eda, para generar una visi\u00f3n mucho m\u00e1s meditada y matizada de sus or\u00edgenes y significados.<\/p>\n<p>El argumento central de este libro es que la conquista colonial agraria del norte de India fue una conquista profunda desde muchos puntos de vista, yendo mucho m\u00e1s all\u00e1 de la expl\u00edcita y dram\u00e1tica (y a menudo violenta) afirmaci\u00f3n del control desde arriba que pod\u00eda ser f\u00e1cilmente observado. Operaba igualmente y posiblemente m\u00e1s primordialmente -aunque m\u00e1s silenciosamente y durante un largo per\u00edodo- desde abajo, \u00abdesarrollando un imaginario nuevo y habilitante por el que al universo rural se le pod\u00eda hacer empezar de cero:\u00a0 revisualizado, reordenado, reorganizado y completamente transformado\u00bb (p. 1). Esto implicaba la introducci\u00f3n de nuevas categor\u00edas -derechos de propiedad y tenencia, asentamientos y aldeas- que fueron luego codificados mediante leyes e instituidos mediante costumbres. Al reconfigurar los t\u00e9rminos utilizados para las relaciones sociales y los v\u00ednculos que manten\u00edan unidas las comunidades, alter\u00f3 realmente\u00a0las ideas de espacio y tiempo, de lo que era legal y lo que era permisible. Dado que dio por sentada la agricultura campesina como norma, con el tiempo devalu\u00f3 y neg\u00f3 la posibilidad de otras formas de medios de vida rurales y paisajes.<\/p>\n<p>El libro se centra en el Punjab colonial, aunque tiene una resonancia mucho m\u00e1s amplia en el espacio, atravesando diferentes geograf\u00edas, e incluso en el tiempo, dando pistas de algunas notables analog\u00edas contempor\u00e1neas. El relato de la conquista se enmarca en dos descripciones evocadoras de viajes a caballo: la primera, un relato literario en los primeros d\u00edas del control colonial de la regi\u00f3n en 1846, y la segunda un siglo m\u00e1s tarde, en v\u00edsperas de la independencia. El cambio desde el paternalismo muscular y masculino de la conquista colonial encarnado por Henry Lawrence a mediados del siglo XIX al viaje m\u00e1s sobrio y reflexivo de Malcolm Darling en el invierno de 1946-47 encapsula mucho m\u00e1s que un cambio de actitudes coloniales. El per\u00edodo intermedio es aquel en el que la realidad agraria en la que cabalgaron estos hombres hab\u00eda sido completamente transformada, no solo en el enfoque de los gobernantes coloniales, sino en la percepci\u00f3n y visi\u00f3n de los gobernados.<\/p>\n<p><b>Comprender las &#8216;Categor\u00edas&#8217;\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Para los economistas y los soci\u00f3logos, algunas de las partes m\u00e1s fascinantes del libro de Bhattacharya son aquellas que tratan categor\u00edas y conceptos que demasiado a menudo se dan simplemente por sentados. Como alguien que hace d\u00e9cadas investig\u00f3 el cambio econ\u00f3mico agrario usando los registros de asentamientos de tierras coloniales, comprend\u00ed (con alg\u00fan remordimiento) cu\u00e1nto de mi an\u00e1lisis hab\u00eda estado basado en una visi\u00f3n excesivamente simplista de estas categor\u00edas. Pero este error est\u00e1 de hecho muy extendido entre los cient\u00edficos sociales.<\/p>\n<p>La \u00abaldea\u00bb es una de estas categor\u00edas, incuestionablemente aceptada como el principio definidor de lo \u00abrural\u00bb en India, como, de hecho, en otros lugares. La famosa frase de Gandhi que \u00abIndia significa sus setecientas mil aldeas\u00bb fue tomada durante mucho tiempo como obvia y perentoria a la vez, y los cient\u00edficos sociales hab\u00edan tendido normalmente a igualar lo rural y el asentamiento en aldeas. Sin embargo, Bhattacharya demuestra que en el Punjab del siglo XIX la agricultura establecida en aldeas claramente delimitadas no era ni universal ni incluso la norma. Las aldeas se encontraban en las llanuras fluviales, que eran \u00e1reas de cultivo intensivo. En otros lugares hab\u00eda grandes tramos donde ni las aldeas ni la agricultura establecida estaban generalizadas -suponiendo alrededor del 60% de la tierra censada en 1870-. Dependiendo del paisaje (boscoso, semi\u00e1rido, desierto y dem\u00e1s) hab\u00eda muchas formas diferentes tanto de asentamiento como de medios de vida, yendo del cultivo itinerante de secano al pastoreo. Pero los administradores coloniales trabajaban con una noci\u00f3n idealizada de la agricultura estable basada en la aldea, un enfoque que borraba efectivamente la legitimidad de otros espacios y formas de asentamiento, como bosques, matorrales, pastos, desiertos, praderas y regiones monta\u00f1osas.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se hizo esto? El instrumento m\u00e1s importante fue la recaudaci\u00f3n por asentamiento, que obligaba a constituir una \u00abaldea\u00bb mediante registro y a asignar alguna forma de propiedad y\/o derecho de ocupaci\u00f3n sobre todas las tierras. Cada conjunto de registros de recaudaci\u00f3n inclu\u00eda una \u00abhistoria\u00bb de la aldea, que validaba su existencia como un cuerpo espacial distinto aun si eso no era en absoluto como lo percib\u00edan los habitantes o las costumbres locales. Los llamamientos a la precisi\u00f3n eran confirmados por los registros de <i>patwari<\/i> [individuo de la autoridad local que manten\u00eda los registros de propiedad y se encargaba de la recaudaci\u00f3n de impuestos sobre la tierra. Nota del tr.], incluso cuando se buscaba que estos fuesen \u00abmodernizados\u00bb y adaptados al esquema colonial de las cosas. M\u00e1s tarde fueron reforzados por el uso de la cartograf\u00eda: los mapas y las valoraciones catastrales se convirtieron en instrumentos esenciales para el proyecto de ordenaci\u00f3n, apropiaci\u00f3n y dominio del paisaje. Bhattacharya presenta algunos mapas que se\u00f1alan las contradicciones inherentes a la empresa, puesto que los entusiastas brit\u00e1nicos buscaron imponer su idea de un orden agrario establecido sobre tramos \u00e1ridos con modos de vida pastoral y residencia cambiante, o sobre \u00e1reas de colinas que reagrupaban aldehuelas dispersas y parcelas cultivadas en nuevos c\u00edrculos de recaudaci\u00f3n llamados <i>mauzas<\/i>, estableciendo l\u00edmites que no exist\u00edan en la realidad. Las aldeas de las llanuras f\u00e9rtiles se convirtieron as\u00ed en el patr\u00f3n al que todas las dem\u00e1s formas de residencia ten\u00edan que acomodarse forzadamente.<\/p>\n<p><b>Paisaje rural reconfigurado\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Estos procesos tambi\u00e9n implicaron afirmar -y en algunos casos reafirmar- jerarqu\u00edas sociales tradicionales. Pero tambi\u00e9n ten\u00edan que plasmar peculiaridades locales en t\u00e9rminos m\u00e1s generales que se ajustasen a las ideas coloniales de estratificaci\u00f3n. Los manuales de recaudaci\u00f3n coloniales clasificaron la sociedad del norte de la India en tenencias <i>zamindari<\/i>, <i>pattidari <\/i>y <i>bhaichara<\/i>, que eran puntualmente enumeradas cada a\u00f1o. Aunque estos reclamaban describir realidades rurales preexistentes, en realidad eran constructos coloniales que &#8216;redefinieron el significado de la costumbre, la forma de las relaciones sociales y el significado de propiedad\u00bb (p. 111), reconfigurando a efectos pr\u00e1cticos el paisaje rural en su totalidad.<\/p>\n<p>Bhattacharya describe los esfuerzos desesperados de Baden-Powell y otros por traducir esta teor\u00eda de tenencias a la realidad operacional frente a la mucho mayor complejidad, fluidez y variaci\u00f3n sobre el terreno. Esto significaba que los t\u00e9rminos ten\u00edan que ser estirados, redefinidos y forzados a acomodarse a significados contrarios. \u00abSin embargo, aunque los funcionarios los encontraban in\u00fatiles, los t\u00e9rminos se mantuvieron: enga\u00f1osos y ficticios, pero al final indispensables\u00bb (p. 125-26). Esta clasificaci\u00f3n de la tenencia se convirti\u00f3 en otro instrumento de conquista agraria ya que todos los grupos sociales rurales fueron identificados no solo como residentes en aldeas, sino como miembros de comunidades operando con sistemas de tenencia particular definidos.<\/p>\n<p>Esta camisa de fuerza supuso un impacto sobre las comunidades pastoriles en al menos dos trayectorias distintas. En algunas regiones, las tribus fueron forzadas a establecerse con una tasa sobre la tierra impuesta conjuntamente a los miembros de una tribu determinada. En otras partes, propiedades individuales eran unidas y declaradas ser una comunidad aldeana (burocr\u00e1ticamente instituida). Pero el orden que todo esto hab\u00eda supuestamente impuesto era ef\u00edmero y a menudo ilusorio. \u00abLos funcionarios exasperados encontraban imposible clasificar cualquier aldea particular en una \u00fanica categor\u00eda. Diferentes partes de la aldea parec\u00edan ajustarse a las caracter\u00edsticas de diferentes tenencias\u00bb (p. 141) hasta el punto en el que los registros de tenencia eran completamente confusos.<\/p>\n<p>Esta clasificaci\u00f3n y gradaci\u00f3n de derechos basados en la sangre y el linaje consolid\u00f3 de manera importante el patriarcado y la hermandad masculina, marginando a mujeres, castas y grupos que no pod\u00edan pertenecer a linajes definidos. Como el poder colonial buscaba gobernar mediante instituciones locales, las hermandades de aldea que fueron as\u00ed creadas fueron santificadas dando poder a los <i>panchayats<\/i>, que pod\u00edan impartir justicia r\u00e1pidamente sobre el terreno. Aunque la actitud del estado colonial hacia estos <i>panchayats <\/i>locales pas\u00f3 por una evoluci\u00f3n compleja, se convirtieron en un lugar crucial para la consolidaci\u00f3n del poder patriarcal en las aldeas (tanto las originales como las creadas) con implicaciones a largo plazo para la distribuci\u00f3n del poder rural as\u00ed como para las mujeres y dalits en particular.<\/p>\n<p>De la misma manera que los gobernantes coloniales codificaron la tierra en propiedades, tambi\u00e9n buscaron codificar las costumbres sociales. Sin embargo, el registro de la costumbre social que se convirti\u00f3 en una caracter\u00edstica de la pol\u00edtica de paternalismo en Punjab, se hizo a trav\u00e9s del prisma de las percepciones, convenciones y suposiciones brit\u00e1nicas. Este proceso, adem\u00e1s, estuvo plagado de orientalismo, la ansiedad de los gobernantes y las contradicciones asociadas. Esto fue evidente en la actitud hacia los <i>pandits<\/i> [brahmines eruditos, nota del tr.], quienes al principio fueron tratados como intermediarios en la transmisi\u00f3n de costumbres a los brit\u00e1nicos, aunque los intelectuales de la Compa\u00f1\u00eda de las Indias Orientales reclamaron progresivamente m\u00e1s autoridad moral para registrar y representar la tradici\u00f3n india. Desde un punto de vista efectivo, por tanto, la ret\u00f3rica de la costumbre se convirti\u00f3 en un nuevo lenguaje de poder, legitimaci\u00f3n y, en \u00faltima instancia, de control. De la misma manera que con los derechos sobre la tierra, esto reforz\u00f3 el patriarcado: al privilegiar la descendencia agnaticia incluso cuando las pr\u00e1cticas cognaticias hab\u00edan sido predominantes anteriormente; haciendo que los derechos de las mujeres dependiesen de ideas de pureza corporal, y de divdersas otras formas.<\/p>\n<p><b>Categorizaciones incongruentes\u00a0<\/b><\/p>\n<p>No obstante, este control colonial, si bien omnipresente, no fue nunca completo. Bhattacharya destaca que nunca fue capaz de crear un r\u00e9gimen regulatorio constante e incontestado que incorporase a los gobernados en \u00e9l. En cambio, hubo espacios de confrontaci\u00f3n y negociaci\u00f3n -y se describen varios ejemplos fascinantes de tales rupturas y negociaciones, entre las que se incluyen casos judiciales que sacaron a relucir las contradicciones de las codificaciones coloniales-.<\/p>\n<p>Estas contradicciones llegaron a ser a\u00fan m\u00e1s importantes con la aparici\u00f3n de la econom\u00eda para el\u00a0 mercado, ya que los derechos y obligaciones ten\u00edan que ser expresados categ\u00f3ricamente en el lenguaje del contrato, de manera que incluso los v\u00ednculos afectivos adquirieron formas legales. Los administradores coloniales dieron por supuesto que las propiedades colectivas se desintegrar\u00edan con el tiempo, movi\u00e9ndose hacia la partici\u00f3n en lotes individuales y luego la posesi\u00f3n individual. Sin embargo, las propiedades colectivas persistieron, a menudo porque pod\u00edan ser \u00abel ancla alrededor de la cual se mov\u00eda la vida campesina\u00bb (p. 310). Por ejemplo, al posibilitar la emigraci\u00f3n durante determinados per\u00edodos. Los intentos por reducir la fragmentaci\u00f3n de las propiedades mediante la consolidaci\u00f3n se hundieron igualmente con el tiempo, a medida que las grandes propiedades creadas mediante las concesiones de tierras fueron divididas en peque\u00f1as parcelas y arrendadas para su cultivo.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n de Bhattacharya de la colonizaci\u00f3n de los pastos y otras tierras comunales tiene una notable resonancia contempor\u00e1nea. Examina las zonas de pastoreo de las praderas en altura al oeste del r\u00edo Sutlej, donde la colonizaci\u00f3n empez\u00f3 con el marcado (artificial) de lindes mediante la colocaci\u00f3n de pilares de piedra, que al principio fueron simplemente ignorados por los locales porque la idea misma les resultaba completamente ajena. Luego estas se convirtieron en la base para imponer un impuesto &#8211;<i>timi<\/i>-. Esta se convirti\u00f3 en una v\u00eda crucial para que se proclamase el poder colonial, puesto que fue m\u00e1s all\u00e1 de los ingresos recaudados, hasta una aserci\u00f3n de derechos sobre las tierras cultivables, los campos de pastoreo e incluso las tierras salvajes. El <i>timi<\/i> se convirti\u00f3 en \u00faltima instancia en un instrumento para el asentamiento de grupos n\u00f3madas y su confinamiento en espacios demarcados, reforzado por los inevitables mapas con lindes a menudo fraudulentos contra los que hasta algunos funcionarios coloniales protestaron.<\/p>\n<p>Pero este no fue un proceso f\u00e1cil: la autoridad de las nuevas normas estuvo siempre en cuesti\u00f3n y a menudo era impugnada. La respuesta local contra esto era tratada con miedo y odio, hasta el punto que se atribuy\u00f3 una avalancha de fuegos incontrolados a aldeanos malintencionados, aunque la investigaci\u00f3n oficial determin\u00f3 otra cosa. Pero los argumentos usados entonces todav\u00eda se pueden o\u00edr hoy. Veamos esto:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">los funcionarios forestales se ve\u00edan a s\u00ed mismos como portadores de la ciencia y la verdad, la raz\u00f3n y la racionalidad, y a los aldeanos como primitivos e irracionales, ignorantes y poco razonables. El proyecto de conservaci\u00f3n era visto como una guerra contra la irracionalidad y la batalla contra aquellos vistos como pir\u00f3manos era considerada una lucha por la ciencia. (p. 372)<\/p>\n<p>Esta contradicci\u00f3n se intensificaba con algo que sigue estando presente hoy: el uso mixto de la tierra, donde las tierras cultivadas y forestales no se pueden separar f\u00e1cilmente, puesto que est\u00e1n m\u00e1s bien \u00abinterpenetradas\u00bb.<\/p>\n<p><b>Conquista agraria de arriba abajo<\/b><\/p>\n<p>De manera similar, el proyecto de desarrollo de canales en Punjab no iba solo de infraestructura rural, sino que se convirti\u00f3 en un gran proyecto de ingenier\u00eda social. En las Colonias de Canales, funcionarios que se hab\u00edan desesperado durante tanto tiempo por la falta de orden en el paisaje agrario pod\u00edan imponer por fin su propio sentido del orden, puesto que el paisaje en su totalidad era parcelado en una red de l\u00edneas rectas: toda el \u00e1rea se convirti\u00f3 en un \u00abr\u00e9gimen de cuadrados\u00bb. Las aldeas fueron cercadas y delimitadas, con puntos de entrada y salida \u00fanicos -supuestamente para su propia protecci\u00f3n, aunque esto hac\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil la vigilancia funcionarial y policial-. Esto estaba estrechamente relacionado con el cercado y demarcaci\u00f3n de todos los campos. Hubo, por supuesto, reacciones locales a esto, especialmente por parte de pastores y otros excluidos por este proceso. Pero lo que es m\u00e1s importante, Bhattacharya destaca que la promesa de rendimientos mucho m\u00e1s altos en los tramos canalizados result\u00f3 ser un espejismo, principalmente por las barreras ecol\u00f3gicas que presentaban los anegamientos, la salinidad y sus impactos. \u00abLa ciencia no pod\u00eda mantener f\u00e1cilmente la arrogancia de la modernidad. La promesa de la modernidad se desmoron\u00f3, aquejada de las antinomias del desarrollo\u00bb (p. 435).<\/p>\n<p>El experimento en las Colonias de Canales tipific\u00f3 el patr\u00f3n abiertamente de arriba abajo que Bhattacharya describe como una de las dos v\u00edas de conquista agraria, por las que el estado colonial buscaba imponer un orden completamente nuevo desde arriba. Por el contrario, la otra v\u00eda, descrita mayoritariamente en la parte anterior del libro, fue una conquista desde abajo, que proced\u00eda<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">lentamente, cuidadosamente, casi subrepticiamente\u00bb -una basada supuestamente en las costumbres e instituciones nativas, pero que, en realidad, \u00abtrazaron un nuevo mapa del paisaje, redefinieron las costumbres, reconfiguraron los derechos, reorganizaron las relaciones sociales y reordenaron los reg\u00edmenes agrarios. (p. 436)<\/p>\n<p>Inevitablemente, la distinci\u00f3n entre estas dos v\u00edas se derrumb\u00f3 con el tiempo, puesto que la conquista agraria desde abajo no pod\u00eda proseguir sin iniciativas estatales desde arriba.<\/p>\n<p>Pero las contradicciones de este proceso -y las m\u00e1s amplias y m\u00e1s profundas contradicciones de la ideolog\u00eda paternalista del colonialismo en Punjab- solo lleg\u00f3 a hacerse evidente a partir de principios del siglo XX. Aunque Bhattacharya no trata este \u00faltimo periodo con una cierta extensi\u00f3n, su relato de las muchas formas de contestaci\u00f3n y rebeli\u00f3n, del ejercicio de agencia por los gobernados en la segunda mitad del siglo XIX, permite una mejor comprensi\u00f3n de c\u00f3mo un r\u00e9gimen as\u00ed no pod\u00eda sobrevivir un nuevo lenguaje de derechos individuales, y, sobre todo, la esperanza del grito universal de <i>azadi <\/i>[libertad, nota del tr.].<\/p>\n<p>Hay, por supuesto, muchas m\u00e1s cosas en este maravilloso libro de las que se pueden mostrar en un breve intento de resumen. Pero la ense\u00f1anza m\u00e1s importante para este lector -m\u00e1s all\u00e1 del an\u00e1lisis de conceptos ampliamente utilizados que son inadecuadamente comprendidos en demasiadas ocasiones- es que una conquista de proporciones hondas, profundas, e incluso fenomenales no tiene por qu\u00e9 ser siempre grandiosa y dram\u00e1tica; puede producirse mediante \u00abla supuesta rutina, lo poco espectacular, los actos cotidianos que organizan la vida e institucionalizan pr\u00e1cticas\u00bb (p. 2-3). Dado que vivimos otro per\u00edodo de conquista hoy, posiblemente a\u00fan m\u00e1s complejo, esta visi\u00f3n es a\u00fan m\u00e1s poderosa.<\/p>\n<p>Jayati Ghosh (<a href=\"mailto:jayatijnu@gmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><i>jayatijnu@gmail.com<\/i><\/a>) del Centre for Economic Studies and Planning, School of Social Sciences, Jawaharlal Nehru University, New Delhi.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n de Carlos Valmaseda<br \/>\nFuente: <a href=\"https:\/\/www.epw.in\/journal\/2019\/51\/book-reviews\/classic-agrarian-history.html\">Economic &amp; Political Weekly \u00bb Journal \u00bb Vol. 54, Issue No. 51, 28 Dec, 2019 \u00bb A Classic of Agrarian History<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de The Great Agrarian Conquest: The Colonial Reshaping of a Rural World by Neeladri Bhattacharya, Ranikhet: Permanent Black, 2018;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":7036,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39,17,16],"tags":[1479,994,1481,917,1480],"class_list":["post-7033","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-asia","category-historia","category-imperio-imperialismo","tag-campesinado","tag-india","tag-neeladri-bhattacharya","tag-resenas","tag-the-great-agrarian-conquest-the-colonial-reshaping-of-a-rural-world"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7033","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7033"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7033\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7036"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7033"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7033"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7033"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}