{"id":7038,"date":"2020-03-05T13:04:08","date_gmt":"2020-03-05T12:04:08","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7038"},"modified":"2020-03-09T06:40:26","modified_gmt":"2020-03-09T05:40:26","slug":"gramsci-frente-al-comunismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7038","title":{"rendered":"\u00bfGramsci frente al comunismo?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Nota cr\u00edtica al libro de Angelo D\u2019Orsi, <em>Gramsci. Una nuova biograf\u00eda<\/em>. Mil\u00e1n : Feltrinelli, 2017, 393 p.<\/strong><\/p>\n<p>El ensayo de Angelo D\u2019Orsi es apreciable sobre todo por la s\u00edntesis que hace en sus cap\u00edtulos finales de las reflexiones recogidas en los Cuadernos de C\u00e1rcel; de manera particular de las principales, y las m\u00e1s recordadas hoy, innovaciones te\u00f3ricas de Gramsci: su concepto de hegemon\u00eda, el bloque hist\u00f3rico, la revoluci\u00f3n pasiva\u2026 Es, ciertamente una nueva biograf\u00eda que recoge el actual inter\u00e9s transversal por su pensamiento; pero que cede tambi\u00e9n a la tendencia de separarlo de su acci\u00f3n militante, dejando algo cojo el objetivo biogr\u00e1fico que se ha propuesto. El trabajo de D\u2019Orsi queda, en mi criterio, desmejorado por la obsesi\u00f3n de desligar a Gramsci del movimiento comunista, del movimiento cominteriano o la direcci\u00f3n cominteriana como lo acostumbra a identificar el autor; llevado en esa obsesi\u00f3n por la repetici\u00f3n de t\u00f3picos sobre la historia de la Internacional Comunista y su pol\u00edtica, que historiograf\u00eda consultable ya ha develado como falsos. As\u00ed como por la repetici\u00f3n de insidias y juicios de intenci\u00f3n, sobre todo contra Togliatti, de manera gratuita en la medida en que ni siquiera son necesarios para el desarrollo de su argumentaci\u00f3n. Ciertamente que D\u2019Orsi rechaza las falsedades mayores que se han difundido sobre la relaci\u00f3n de Gramsci y el Partido Comunista Italiano durante su encarcelamiento (las \u201cteor\u00edas\u201d conspiranoicas sobre su detenci\u00f3n; la supuesta maniobra de Grieco, en colusi\u00f3n con Togliatti desde luego, para frustrar el primer intento de puesta en libertad de Gramsci; la hipot\u00e9tica existencia de dos \u00faltimos Cuadernos de C\u00e1rcel que nunca se habr\u00edan dado a la publicidad, y otras tonter\u00edas mayores); no obstante el rechazo de esa leyendas negras no le proporcionan, por s\u00ed mismo, una mayor ecuanimidad a D\u2019Orsi.<\/p>\n<p>No comparto su conclusi\u00f3n de que el pensamiento de los Cuadernos -pero no su obra pr\u00e1xica anterior, que considera lastrada por el bolchevismo- constituya un \u201cgramscismo\u201d (es el t\u00e9rmino que llega a utilizar),\u201cque puede considerarse una verdadera corriente de pensamiento \u00a0con su propia autonom\u00eda, aun conservando la matriz marxista\u201d (p\u00e1g. 300). No creo que a\u00f1ada m\u00e1s valor a las reflexiones de lo Cuadernos cosific\u00e1ndolas en un nuevo \u201cismo\u201d. A\u00fan m\u00e1s teniendo en cuenta que lo considera como el \u00fanico exponente innovador del marxismo de su \u00e9poca; del que s\u00f3lo considera a Bujarin o a la subsunci\u00f3n de Lenin por Stalin v\u00eda el dogma del \u201cmarxismo-leninismo\u201d. Respecto a Lenin reconoce la influencia en el Gramsci que va de la revoluci\u00f3n de octubre a su detenci\u00f3n, pero tiende a diluirla luego; o a reconocerla solo a rega\u00f1adientes y de pasada, en el concepto de hegemon\u00eda y en la distinci\u00f3n sobre la diversa perspectiva de la revoluci\u00f3n en oriente y occidente (p\u00e1gs. 306-307). En otras palabras, so capa del rechazo de Gramsci al \u201cmarxismo-leninismo\u201d, tiende a subrayar m\u00e1s las diferencias (para \u00e9l casi rupturas) con Lenin que las afinidades y continuidades a partir de sus escritos de c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>En algunos momentos del relato del rechazo de Gramsci al marxismo vulgar me queda la duda de qu\u00e9 es lo que entiende D\u2019Orsi del pensamiento de Marx, de si no tiene una lente deformadora que lo vulgariza aceptando precisamente su interpretaci\u00f3n economicista. Por ejemplo cuando establece el antagonismo entre \u201cmodo de producci\u00f3n\u201d y \u201ccivilizaci\u00f3n\u201d a cuenta de como entiende Gramsci el capitalismo (\u201cno como simple elemento que identifica un modo de producci\u00f3n, sino m\u00e1s bien como una verdadera y propia civilizaci\u00f3n\u201d, p\u00e1g. 349); o cuando defiende que el concepto de bloque hist\u00f3rico significa \u201cuna superaci\u00f3n de la can\u00f3nica dicotom\u00eda marxiana, retomada por todo el marxismo, entre estructura y superestructura\u201d (p\u00e1g. 300). Con el t\u00e9rmino \u201cmarxiana\u201d \u00a0D\u2019Orsi se refiere directamente a Marx \u2013 el mismo lo distingue de \u201cmarxismo\u201d-, pero est\u00e1 por ver que Marx estableciera una \u201ccan\u00f3nica dicotom\u00eda\u201d semejante. En su empe\u00f1o por llevar a Gramsci a otro terreno\u00a0 -en todo caso fuera del movimiento comunista- llega a hacer proposiciones confusas. Refiri\u00e9ndose a los Cuadernos de 1931-1932 , se\u00f1ala que en ellos se habr\u00eda producido \u201cuna toma de distancia del marxismo de su \u00e9poca en la versi\u00f3n leninista <em>sub especie<\/em> estalinista, pero incluso pone en discusi\u00f3n, en cierto sentido, al mismo Marx, al menos en ciertas enunciaciones que se hab\u00edan convertido en f\u00f3rmula en la las lecciones impuestas por Stalin(\u2026), el binomio estructura-superestructura, por ejemplo, o la expresi\u00f3n \u201cmaterialismo hist\u00f3rico\u201d, o peor \u201cdial\u00e9ctica materialista\u201d nunca empleadas por Marx y que Gramsci tiende a eliminar. No era una huida del marxismo, ni un repudio de Marx, sino m\u00e1s bien su recolocaci\u00f3n en la precisa posici\u00f3n hist\u00f3rica que le correspond\u00eda, y una primera tentativa significativa de enriquecer, precisar, ampliar el campo marxiano\u201d (p\u00e1g. 286-287). \u00a0Hablando en claro, \u00bfqu\u00e9 pone Gramsci en cuesti\u00f3n, a Marx o al \u201cmarxismo\u201d del diamat?\u00a0 Porque D\u2019Orsi dice las dos cosas, aunque de la primera dice que \u201cen cierto sentido\u201d, \u00bfen cu\u00e1l? Y esa recolocaci\u00f3n en su \u201cprecisa posici\u00f3n hist\u00f3rica\u201d que quiere decir, \u00bfuna negaci\u00f3n de la actualidad de Marx, hacia la que Gramsci se dirigir\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de su reflexi\u00f3n de los Cuadernos?<\/p>\n<p>Habida cuenta\u00a0 de que se est\u00e1 haciendo la biograf\u00eda de un militante comunista, que fue m\u00e1ximo dirigente de su partido, tiene un uso chocante de la bibliograf\u00eda sobre la historia del movimiento comunista. Ignora absolutamente a Raggioneri y eso tiene, ya lo expondr\u00e9 m\u00e1s adelante, consecuencias importantes en la interpretaci\u00f3n de alg\u00fan episodio conflictivo. Su referencia bibliogr\u00e1fica de la Internacional Comunista se limita a los libros de Agosti (2009) y Wolikow (2010, 2012 en versi\u00f3n italiana) y las memorias de Hubert-Droz (interesant\u00edsimas, pero memorias), ignorando a Hajeck (editado en Italia en 1972), a Brou\u00e9 (1997), cuya lectura le habr\u00eda mejorado su percepci\u00f3n del origen del Frente Popular y, sorprendentemente para m\u00ed, incluso a Silvio Pons (2012). Por otra parte, el uso que hace de Vacca ( <em>Vita e pensiero di Antonio Gramsci, <\/em>2012) y de la biograf\u00eda de Agosti sobre Togliatti (2003) \u2013 sombra negativa en el relato de D\u2019Orsi de la imagen positiva de Gramci \u2013 es tendencioso; los cita en cuestiones secundarias, que no ponen en cuesti\u00f3n su propia interpretaci\u00f3n, pero los ignora en episodios en los que Vacca y Agosti dan explicaciones importantes. En el caso de Vacca, no se le empieza a citar hasta la p\u00e1gina 245 y lo hace para recoger una hip\u00f3tesis menor: la de que quiz\u00e1s Gramsci se hubiese dejado enredar por la habilidad del juez Macis que apelaba a su com\u00fan procedencia sarda. Las dos o tres citas de la biograf\u00eda de Togliatti escrita por Agosti son asimismo secundarias y no es tenida en cuenta en ninguno de los asuntos fundamentales de la pol\u00edtica de Togliatti o de la relaci\u00f3n entre Togliatti y Gramsci; algo poco adecuado, la biograf\u00eda de Agosti es hoy por hoy el mayor referente de autoridad bibliogr\u00e1fica sobre\u00a0 Togliatti, que en el relato de D\u2019Orsi es una contrafigura de Gramsci.<\/p>\n<p>Paso a comentar algunos ejemplos. El n\u00famero inicial es el de la p\u00e1gina.<\/p>\n<p>196. Escribe D\u2019Orsi, comentando sobre los primeros cinco a\u00f1os de vida del Partido Comunista Italiano, que Gramsci est\u00e1 \u201ccasi completamente bolchevizado, y su capacidad de lectura de los fen\u00f3menos sociales est\u00e1 ofuscado por las lentes del \u201cmarxismo-leninismo\u201d. D\u2019Orsi no explica en ning\u00fan sitio cu\u00e1l es el contenido de esa \u201cbolchevizaci\u00f3n\u201d y creo una exageraci\u00f3n considerar que a Gramsci lo haya ofuscado el \u201cmarxismo-leninismo\u201d. Cosa distinta ser\u00eda que Gramsci haya compartido percepciones err\u00f3neas o haya aceptado, por raz\u00f3n de mayor\u00eda o de disciplina, determinadas posiciones; pero D\u2019Orsi no entra en ese an\u00e1lisis y prefiere la descalificaci\u00f3n del bolchevismo.<\/p>\n<p>197. Durante el relato del incidente de la carta de la direcci\u00f3n del Partido Comunista Italiano, redactada por Gramsci, sobre el conflicto interno en el seno del Partido Comunista Ruso muestra un prejuicio cuando sugiere, sin documentarlo, que el que Gramsci atribuya la responsabilidad mayor del conflicto a la \u201coposici\u00f3n\u201d lo sea \u201cquiz\u00e1s por un expediente t\u00e1ctico\u201d. Por otra parte, prescinde del hecho de que fuese bloqueada por Togliatti a instancias de Bujarin, como aclar\u00f3 Agosti, de cuya explicaci\u00f3n sobre el incidente D\u2019Orsi se desentiende; y comete un abuso de simplificaci\u00f3n al reducir a la mayor\u00eda con Stalin, en \u00a0esa \u00e9poca, 1926.<\/p>\n<p>203\/204. El episodio de la carta le sirve para lanzar uno de sus principales golpes bajos contra Togliatti: \u201centre los dos compa\u00f1eros emerge, quiz\u00e1s no de improviso, una concepci\u00f3n diferente de la acci\u00f3n pol\u00edtica diferente, tambi\u00e9n una lectura diversa del escenario internacional y, en fin, diversa es la percepci\u00f3n del papel de los compa\u00f1eros rusos\u201d(\u2026)\u201cla diferencia ontol\u00f3gica del modo de sentir la pol\u00edtica (\u2026) Gramsci con s\u00f3lidos fundamentos \u00e9ticos, el primero de los cu\u00e1les es la b\u00fasqueda de la verdad, el otro [Togliatti], privilegiando de la manera absoluta la prosecuci\u00f3n de los objetivos\u201d. Es \u00e9sta una distinci\u00f3n maniquea y tendenciosa, que se fundamenta en el t\u00f3pico sobre la falta de principios de Togliatti y que, al propio tiempo, oscurece el sentido pol\u00edtico del conflicto creado por la redacci\u00f3n de la carta. Gramsci tambi\u00e9n actuaba en funci\u00f3n de los objetivos (D\u2019Orsi habr\u00eda reconocido eso en su supuesto \u201ctacticismo\u201d en la carta) y Togliatti no estaba ajeno a cualquier principio \u00e9tico, ni a la b\u00fasqueda de la verdad.<\/p>\n<p>D\u2019Orsi, adem\u00e1s, supone \u2013 digo supone porque tampoco lo demuestra documentalmente- que la carta marc\u00f3 formalmente la ruptura entre Gramsci y Togliatti, aunque matiza que el hilo entre ambos no se rompi\u00f3. Incluso considera el episodio como uno de los antecedentes de los Cuadernos de C\u00e1rcel. Teniendo en cuenta que para D\u2019Orsi los Cuadernos de C\u00e1rcel son una ruptura te\u00f3rica con su bolchevismo anterior, con el Comintern en \u00faltima instancia, etc. esa suposici\u00f3n\u00a0 significar\u00eda que el episodio fue ya el inicio no de una mera ruptura entre ambos dirigentes sino entre Gramsci y el movimiento comunista. Algo que es mucho suponer y que no documenta, porque no puede hacerlo. Por otra parte, si se produjo alg\u00fan tipo de \u201cruptura\u201d esa fue por parte de Gramsci, nunca de Togliatti y aunque D\u2019Orsi lo reconoce m\u00e1s adelante (p\u00e1g. 228: \u201cgracias al papel de Palmiro Togliatti, ayudado de [entre otros] Piero Sraffa en primer lugar, el hilo entre Gramsci y el partido no se rompi\u00f3 nunca, aunque se deshilach\u00f3 en alg\u00fan momento\u201d)\u00a0 no habr\u00eda estado de m\u00e1s se\u00f1alarlo de entrada, en el transcurso del relato del conflicto de la carta.<\/p>\n<p>250. En esta parte del libro se informa de un segundo intento de puesta en libertad de Gramsci en julio de 1928; a iniciativa de Togliatti que implic\u00f3, dice D\u2019Orsi, a Bujarin para que aprovechara el buen momento de las relaciones entre la URSS e Italia por el salvamento por parte del rompehielos sovi\u00e9tico <em>Krassin<\/em> de los superviviente de la expedici\u00f3n al Polo Norte del dirigible <em>Italia<\/em>, encabezada por Umberto Nobile. D\u2019Orsi apenas da detalles y concluye el caso arrojando basura: \u201cProbablemente, no obstante, a consecuencia de la ca\u00edda en desgracia de Bujarin, entre el verano y el oto\u00f1o de 1928, la cosa muri\u00f3 al nacer y fue el segundo intento fallido\u201d. Si D\u2019Orsi hubiese tenido en cuenta el relato de Vacca, habr\u00eda informado mejor del hecho y no lo habr\u00eda cerrado con esa acusaci\u00f3n nada indirecta a los sovi\u00e9ticos. De entrada Vacca (<em>Vita e pensieri di Antonio Gramsci. 1926-<\/em>1937. 2012, p\u00e1gs.. 55 y siguientes) reproduce la carta de\u00a0 Togliatti a Bujarin plante\u00e1ndole que se inste a la tripulaci\u00f3n del <em>Krassin<\/em>, para que pida a Nobile que se dirija a Mussolini solicit\u00e1ndole que, en justa reciprocidad por el salvamiento de los italianos, Gramsci sea transferido a la URSS con motivo de su delicado estado de salud. En s\u00ed misma la carta no demuestra que Bujarin se implicara \u00a0sino solo la iniciativa de Togliatti; por otra parte, desde el primer momento Vacca sostiene que esa iniciativa era d\u00e9bil de entrada, por cuanto Mussolini no ten\u00eda por qu\u00e9 vanagloriarse p\u00fablicamente de lo que hab\u00eda sido una expedici\u00f3n fracasada y hace recaer precisamente sobre el\u00a0 Duce que la hip\u00f3tesis de excarcelaci\u00f3n no tuviese ning\u00fan recorrido; am\u00e9n de que tampoco entusiasmara a Gramsci que empez\u00f3 a temer que cualquier intento de puesto de libertad solo ser\u00eda aceptado por el r\u00e9gimen fascista a cambio de una renuncia pol\u00edtica, lo que rechaz\u00f3 siempre.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n de que la iniciativa de julio de 1928 \u201cmuriera antes de nacer\u201d nunca estuvo en el campo sovi\u00e9tico, pero D\u2019Orsi no puede evitar lanzar la piedra, de paso, emborronando a Bujarin y a la direcci\u00f3n sovi\u00e9ticapci\u00f3n ; sin base, no solo porque Vacca ya hab\u00eda dado explicaciones convincentes, sino porque incluso la cronolog\u00eda no es congruente con su vinculaci\u00f3n entre el fracaso de la iniciativa y la ca\u00edda de Bujarin, que no se hab\u00eda producido todav\u00eda y no lo ser\u00eda hasta bien entrado 1929.<\/p>\n<p>270. Una nueva cadena de inexactitudes hist\u00f3ricas, ahora a cuenta de la posici\u00f3n de Toigliatti sobre el giro pol\u00edtico de la Internacional Comunista en su X Pleno Ampliado, de julio de 1929, en el que se consagr\u00f3 la l\u00ednea pol\u00edtica sectaria identificada por la adopci\u00f3n del concepto de \u201csocialfascismo\u201d para justificar la lucha contra la socialdemocracia como enemigo principal. Escribe D\u2019Orsi: \u201cTogliatti, como todos los representados se adhiri\u00f3, aunque con alguna tentativa de diferenciar [entre socialdemocracia y fascismo](no s\u00f3lo \u00e9l sino tambi\u00e9n Grieco, presente con \u00e9l en la asamblea)\u201d; y l\u00edneas m\u00e1s adelante a\u00f1ade \u201cinteresante la reflexi\u00f3n de Togliatti, a la distancia exacta de una treintena [en los a\u00f1os sesenta], cuando defini\u00f3 en modo tambi\u00e9n autocr\u00edtico, aquella l\u00ednea como el \u2018error m\u00e1s serio\u2019 del movimiento comunista\u201d.<\/p>\n<p>Esa explicaci\u00f3n es confusa y tendenciosa. D\u2019Orsi no tendr\u00eda que ignorar que, si en los a\u00f1os sesenta Togliatti explicit\u00f3 esa definici\u00f3n, de hecho \u00e9l, como Dimitrov y la nueva direcci\u00f3n de la Internacional Comunista, a partir de 1934\/35 ya hab\u00edan considerado aquella l\u00ednea como un error importante y hab\u00edan impulsado su abandono incluso a pesar de las reservas de Stalin (tambi\u00e9n volver\u00e9 sobre ello m\u00e1s adelante). Pero sobre todo no puede falsear la verdadera posici\u00f3n de Togliatti en el X Pleno del CE de la IC con esa vaga \u201ctentativa de diferenciar\u201d. Togliatti, Grieco y Di Vitorio hicieron mucho m\u00e1s, como se manifiesta \u00a0en las actas de la reuni\u00f3n de la delegaci\u00f3n italiana con el Comit\u00e9 Ejecutivo\u00a0 de la Internacional Comunista, publicadas en <em>Studi Storici<\/em>, en 1971, con una introducci\u00f3n de Ragionneri. Togliatti que se hab\u00eda negado siempre a adoptar el t\u00e9rmino \u201csocialfascista\u201d se mantuvo en la interpretaci\u00f3n de la socialdemocracia como ala de la burgues\u00eda; y frente a la acusaci\u00f3n de gradualista que se hizo al Partido Comunista Italiano, por parte de Manuilski y el responsable de organizaci\u00f3n del CEIC Vasiliev, defendi\u00f3 la revoluci\u00f3n popular, apoy\u00e1ndose en Lenin: \u201cSe trata de una de las caracter\u00edsticas de la revoluci\u00f3n. La revoluci\u00f3n en Italia ha de tener esa caracter\u00edstica, sin la cual no vencer\u00e1\u201d. La discusi\u00f3n iba camino de la ruptura y ante ello Togliatti asumi\u00f3 evitarla y acatar la nueva l\u00ednea que -ya sin el estorbo de Bujarin que hab\u00eda empezado a ser desplazado- Stalin y el Comit\u00e9 Ejecutivo de la Internacional Comunista impon\u00edan de manera absoluta; pero es significativo la manera como lo hizo al a\u00f1adir: \u201cSiempre hemos dicho que era tarea de nuestro partido estudiar la situaci\u00f3n particular en Italia (\u2026) Si el Comintern nos pide no hacerlo m\u00e1s, no lo haremos m\u00e1s. Pero, \u00bfno es un problema pol\u00edtico estudiar la particularidad de la regi\u00f3n italiana? (\u2026) Si hacer eso es \u201cexcepci\u00f3n\u201d no lo haremos m\u00e1s; pero, ya que no se puede impedir pensar, nos guardaremos para nosotros estas cuestiones y nos limitaremos a hacer afirmaciones personales. Sin embargo, yo afirmo que este estudio debe hacerse\u201d <em>Eppur si muove<\/em>. Agosti, en su biograf\u00eda de Togliatti, se hace eco de esas posici\u00f3n de la delegaci\u00f3n italiana y de las razones por las que el dirigente comunista italiano acat\u00f3; es decir no rompi\u00f3, lo que habr\u00eda significado en aquel momento la quiebra definitiva del Partido Comunista Italiano y, ni que decir tiene, el aislamiento definitivo de Gramsci que dif\u00edcilmente habr\u00eda podido sobrevivir pol\u00edticamente a esa quiebra, como muy dif\u00edcilmente habr\u00edan sobrevivido los propios Cuadernos. Eso fue algo m\u00e1s que una \u201ctentativa de diferenciar\u201d.<\/p>\n<p>El acatamiento de la mayor\u00eda, a\u00fan guard\u00e1ndose para s\u00ed el propio criterio, y evitar hasta donde se pueda la ruptura de la unidad, no es de ninguna manera un comportamiento espurio no ya en el movimiento comunista, sino en el movimiento obrero de la \u00e9poca. Y no fue exclusivo de Togliatti, obviamente. D\u2019Orsi reconocer\u00e1 (p\u00e1g. 297) que el propio Gramsci si bien rechaz\u00f3 el \u00faltimo giro sectario de la Internacional Comunista acept\u00f3 en cambio la expulsi\u00f3n de Leonetti, Treso y Ravazzoli \u2013 miembros de la direcci\u00f3n del Partido Comunista Italiano que tambi\u00e9n hab\u00edan rechazado ese giro y que emprendieron una campa\u00f1a de oposici\u00f3n dentro del partido \u2013 precisamente en nombre de la preservaci\u00f3n de la unidad; no sin lamentarlo y empe\u00f1arse, D\u2019Orsi, en defender la imagen de un Gramsci que habr\u00eda de estar en ruptura progresiva con la Internacional Comunista, como se deduce de su coletilla: \u201c Est\u00e1 [Gramsci] demasiado vinculado al valor de la unidad, demasiado convencido de la importancia del \u201ccentralismo\u201d leniniano para no condenar una l\u00ednea que se presentaba m\u00e1s bien fraccional [el motivo de la expulsi\u00f3n de los tres fue su actividad fraccional] y estaba convencido de que hab\u00eda que valorar con extrema prudencia cualquier iniciativa que pudiera suscitar la fractura con Mosc\u00fa. (\u2026) La IC constitu\u00eda no solo un punto de referencia ideol\u00f3gico, sino una barricada pol\u00edtica tras de la cual refugiarse. Pero, en el plano te\u00f3rico, la distancia de Gramsci y el \u2018comunismo\u2019 oficial de marca cominteriana aumentaba\u201d. \u00a0D\u2019Orsi no deja de despreciar la responsabilidad militante y dirigente \u2013el acuerdo de Gramsci era fundamental para la expulsi\u00f3n de los tres\u00a0 y, desde luego, Gramsci no ten\u00eda por qu\u00e9 no ser consciente de ello, todo lo contrario. En ning\u00fan momento considera D\u2019Orsi otra diferencia entre Togliatti y Gramsci, que habr\u00eda tenido que serle evidente: el comportamiento de Togliatti, en libertad, era en todo momento p\u00fablico, mientras que el de Gramsci, en la c\u00e1rcel, era privado hasta que la libertad le permitiera hacer p\u00fablicas sus reflexiones en los t\u00e9rminos en los que \u00e9l libremente decidiera. En 1930 pod\u00eda haber tenido la ocasi\u00f3n de romper con el comunismo \u201ccominteriano\u201d \u2013 como dice simplificando mucho D\u2019Orsi- y no lo hizo, ni entonces ni nunca; sigui\u00f3 en \u00e9l y en sus normas, pero al propio tiempo pensando por su cuenta. M\u00e1s o menos como Togliatti y su respuesta \u201cgalileana\u201d del a\u00f1o anterior.<\/p>\n<p>Abundando en su intento de establecer una fractura entre Gramsci y la Internacional Comunista D\u2019Orsi especular\u00e1 m\u00e1s adelante (pag. 287) \u201csi la referencia se dirige expl\u00edcitamente a Bujarin [se refiere al rechazo de su vulgata sobre el marxismo], en realidad Gramsci tiene como objetivo todo el complejo no solo doctrinal que aquel representa en cierto modo, del mundo sovi\u00e9tico y del Comintern\u201d. La clave es el \u201cno solo doctrinal\u201d, que incluir\u00eda el de proyecto pol\u00edtico y organizativo.<\/p>\n<p>281. D\u2019Orsi repite, sin m\u00e1s, uno de los t\u00f3picos m\u00e1s calumniosos sobre el movimiento comunista: \u201cel da\u00f1o estaba hecho, con el acceso al poder de Adolfo Hitler, favorecido precisamente por la l\u00ednea decidida por el Comintern y adoptada por el Partido Comunista Italiano\u201d. Esa mentira ha sido un lema habitual de desacreditaci\u00f3n del comunismo por parte del populismo cat\u00f3lico, el liberalismo y la socialdemocracia, que han buscado con ello esconder sus propias responsabilidades. La responsabilidad principal de esa \u201crep\u00fablica sin republicanos\u201d, que fue la Rep\u00fablica de Weimar, es de sus tres pilares pol\u00edticos, el SPD, el Zentrum cat\u00f3lico y el Partido Popular \u2013 los liberales-; que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n alemana basculara hacia el nacionalsocialismo, hay que adjudicarlo a las pol\u00edtica deflacionistas que los tres desarrollaron al frente del gobierno de la Rep\u00fablica, o al frente del gobierno del Land de Prusia \u2013 que fue siempre del SPD -; y la responsabilidad final de que no se presentara una oposici\u00f3n firme y activa al control del estado por el nacionalsocialismo hasta la dictadura tambi\u00e9n fue de ellos, del partido cat\u00f3lico y de manera singular del SPD que prefiri\u00f3, por boca de sus dirigentes, al nacionalsocialismo que a abrir la puerta a una revoluci\u00f3n comunista (Otto Wels: \u201c No debe suceder que las masas desesperadas derriben a Hitler para ayudar a establecer el dominio del bolchevismo\u201d). La pol\u00edtica de confrontaci\u00f3n con la socialdemocracia nada tuvo que ver con el ascenso de Hitler; sin olvidar que, curiosamente, en esa confrontaci\u00f3n los muertos los puso el KPD; en la represi\u00f3n de su manifestaci\u00f3n del 1\u00ba de mayo en Berlin, en 1929, por parte del gobierno socialdem\u00f3crata de Prusia.<\/p>\n<p>281. D\u2019Orsi atribuye a Gramsci, y a nadie m\u00e1s, la idea de que en aquella coyuntura hist\u00f3rico-pol\u00edtica no se puede pasar del fascismo al comunismo y de que es \u201c\u00fatil e indispensable\u201d un per\u00edodo intermedio transitorio. Supina ignorancia por su parte de la historia del movimiento comunista. Esa no fue una posici\u00f3n, una elaboraci\u00f3n pol\u00edtica y te\u00f3rica, exclusiva de Gramsci; fue compartida con Togliatti y con Tasca, como se demuestra por la defensa de la revoluci\u00f3n popular y del per\u00edodo transitorio cuando ya Gramsci est\u00e1 en la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>336\/337. \u201cPero la pregunta de por s\u00ed concierne a la identidad del partido-moderno Pr\u00edncipe: \u00bfes el Partido comunista, como generalmente se est\u00e1 inclinado a creer, o es el partido en cu\u00e1nto tal? Y si la verdad es lo segundo, \u00bfse debe pensar que Gramsci ha aceptado los principios de la democracia liberal? \u00bfEs un partido no solo comunista, sino \u201ctotalitario\u201d que excluye la democracia en su seno \u00bfO, por el contrario, es un partido que en tanto en cuanto est\u00e1 fundado sobre el principio de la hegemon\u00eda entendida como sistema de alianza, se coloca plenamente en \u00e1mbito del estado liberal? Se est\u00e1 forzando la cuesti\u00f3n, en ambas interpretaciones. Gramsci, una vez m\u00e1s, parece huir\u00e1 de este esquema y tiene en mente, quiz\u00e1s no de manera clara, un proyecto nuevo\u2026\u201d\u00a0 Mi impresi\u00f3n es que aqu\u00ed se fuerza esa cuesti\u00f3n forzada, para dejar en el aire que Gramsci ya no piensa en t\u00e9rminos de \u201cpartido comunista\u201d, sino\u00a0 que\u00a0 aunque \u201c su bagaje principal no es la tradici\u00f3n que desciende de Montesquieu, sino m\u00e1s bien una genealog\u00eda a <em>grosso modo<\/em> identificable en Rousseau\/Marx\/Labriola\/Lenin, respeto a la cual, es bueno insistir, \u00e9l introduce innovaciones tan potentes que hace entrever en el horizonte una l\u00ednea de pensamiento enteramente nueva, que no puede llamarse de otra manera que \u2018gramsciana\u2019\u201d. Y concluye de nuevo en suponer que el desenlace final, presente ya <em>in nuce<\/em> en los Cuadernos, no es que no sea marxismo-leninismo, sino que no es marxismo, no puede ya referirse tampoco a Lenin, no es comunismo es algo nuevo; es decir un punto y aparte, una ruptura.<\/p>\n<p>D\u2019Orsi invoca esta vez la referencia de Vacca en su nota a pie de p\u00e1gina [llamada a continuaci\u00f3n de la frase que se interrogaba sobre su inserci\u00f3n en el \u00e1mbito del estado liberal], con un escueto \u201csobre esta tesis, Vacca 2017, pp. 208 y ss\u201d. Pues bien, rele\u00eddas esas p\u00e1ginas de Vacca no veo d\u00f3nde \u00e9ste plantee tal tesis (la \u00faltima era la de la inserci\u00f3n en el \u00e1mbito del Estado liberal). S\u00ed analiza en ellas Vacca la cr\u00edtica absoluta que hace Gramsci no ya solo al marxismo-leninismo en versi\u00f3n estaliniana\u00a0 \u201csino al marxismo sovi\u00e9tico en su conjunto\u201d (Vacca, p\u00e1g. 209), pero a\u00f1ade una distinci\u00f3n importante que no va en la direcci\u00f3n de lo que propone D\u2019Orsi: la cr\u00edtica de Gramsci a Lenin, que recoge Vacca en esa parte de su libro, se refiere a los escritos expl\u00edcitamente filos\u00f3ficos de Lenin (<em>Materialismo y empiriocriticismo, <\/em>1909; <em>Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo<\/em>, 1913; y los <em>Cuadernos filos\u00f3ficos<\/em> escritos entre 1914 y 1915 y publicados en 1930-1931) dando la vuelta a la estimaci\u00f3n de esos fundamentos del \u201cmarxismo sovi\u00e9tico\u201d\u00a0 para subrayar cu\u00e1l es el valor genuino de Lenin: \u201cPuede suceder [escribe Gramsci] que una gran personalidad exprese su pensamiento m\u00e1s fecundo no en el lugar que aparentemente sea la m\u00e1s \u201cl\u00f3gica\u201d (\u2026), sino en otra parte que aparentemente puede ser juzgada extra\u00f1a. Un pol\u00edtico escribe de filosof\u00eda: puede darse que su \u2018verdadera\u2019 filosof\u00eda haya de buscarse en cambio en sus escritos de pol\u00edtica\u201d (citado por Vacca en pag. 210). De lo que deduce Vacca: \u201cGramsci contrapone el valor \u2018filos\u00f3fico\u2019 impl\u00edcito de la obra pol\u00edtica de Lenin y la cr\u00edtica de su filosof\u00eda expl\u00edcita\u201d y a\u00f1ade un nuevo fragmento de Gtramsci : \u201cEl principio te\u00f3rico-practico de la hegemon\u00eda tiene un alcance gnoseol\u00f3gico y por tanto es en este campo donde hay que buscar la m\u00e1xima aportaci\u00f3n te\u00f3rica de\u00a0 de Ilich a la filosof\u00eda de la praxis (\u2026) El m\u00e1s grande te\u00f3rico moderno de la filosof\u00eda de la praxis, en el terreno de la lucha y la organizaci\u00f3n pol\u00edtica, con terminolog\u00eda pol\u00edtica en oposici\u00f3n a las diversas tendencias \u201ceconomicistas\u201d ha revaluado el frente de lucha cultural y constituido la doctrina de la hegemon\u00eda como complemento de la teor\u00eda del Estado-fuerza y como forma actual de la doctrina del 48 de la \u2018revoluci\u00f3n permanente\u2019\u201d.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n de Vacca en estas p\u00e1ginas es muy diferente a la sugerencia de ruptura de hecho: \u201csu posici\u00f3n no es la de un cism\u00e1tico que ahora se ponga fuera del del comunismo sovi\u00e9tico, sino la de un comunista heterodoxo que piensa que se puede luchar desde su interior para reformar los fundamentos\u201d (Vacca, 211). D\u2019Orsi tiene el m\u00e9rito de resumir los nudos esenciales del pensamiento de Gramsci en sus escritos de c\u00e1rcel, pero insisto en que fuerza la interpretaci\u00f3n de \u00e9stos mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que se expresa en esos escritos y en el comportamiento respecto a su partido y la Internacional Comunista. La interpretaci\u00f3n de Vacca es, habitualmente, no solo m\u00e1s clara en su exposici\u00f3n sino m\u00e1s prudente.<\/p>\n<p>344. Vuelvo a las inexactitudes de D\u2019Orsi sobre la historia pol\u00edtica de la Internacional Comunista, que no me parecen insignificantes ni que no tengan que ver con su interpretaci\u00f3n \u201crupturista\u201d. En esta p\u00e1gina, comentando el reforzamiento de la campa\u00f1a de <em>L\u2019Unit\u00e0<\/em> en favor de la liberaci\u00f3n de Gramsci y como \u00e9sta se cruza con el \u00faltimo intento por conseguir su puesta en libertad y, en \u00faltima instancia, su transferencia a una instalaci\u00f3n en la que pueda ser atendido de acuerdo con el agravamiento de su enfermedad, D\u2019Orsi vuelve a \u201ccontextualizar\u201d en referencia al momento del movimiento comunista se\u00f1alando la \u201cconcomitancia entre esta acci\u00f3n y la paralela correcci\u00f3n de la l\u00ednea del peri\u00f3dico, que parec\u00eda alejarse de la tesis del socialfascismo para dirigirse en lugar de ella hacia el frente \u00fanico proletario\u201d. Una redacci\u00f3n que puede sobreentenderse por pasiva como si antes de 1933 la discrepancia de Gramsci hacia aquella tesis hubiese frenado la petici\u00f3n p\u00fablica de su liberaci\u00f3n. Quiz\u00e1s D\u2019Orsi no haya querido decir eso, pero el t\u00e9rmino \u201cconcomitancia\u201d no significa coincidencia sino correlaci\u00f3n, una correlaci\u00f3n que no est\u00e1 avalada por la realidad del comportamiento del Partido Comunista Italiano y en particular de su m\u00e1ximo dirigente en libertad, Togliatti.<\/p>\n<p>Y sigue D\u2019Orsi refiri\u00e9ndose al contexto de 1934: \u201cEn ese mismo a\u00f1o, bajo el est\u00edmulo de Stalin en persona, justo empezaba a delinearse la estrategia de la unidad de acci\u00f3n entre comunistas y socialistas, de la que naci\u00f3 el Frente Popular\u201d. Correcci\u00f3n: en 1934, tras producirse la coincidencia en las calles de comunistas y socialistas en la lucha contra el fascismo, o el autoritarismo que le iba abriendo la puerta, en Francia y Austria, se empez\u00f3 en efecto a dibujar no solo la recuperaci\u00f3n de la pol\u00edtica de Frente \u00danico sino una nueva propuesta que no surgi\u00f3 directamente de ella, porque era de diferente naturaleza, el Frente Popular, y no estimulado por Stalin sino propuesto por Thorez, asumido por Dimitrov y finalmente aceptado por Stalin, en un proceso en el que Togliatti pudo empezar a recuperar el discurso de la revoluci\u00f3n popular. Sobre las dudas de Stalin y de c\u00f3mo Dimitrov consigui\u00f3 negociar su aceptaci\u00f3n a la nueva pol\u00edtica v\u00e9ase, Alexander Darlin y Friedrich F. Firsov, <em>Dimitrov &amp; Stalin. 1934-1943. Letters from the soviet archives,<\/em> Yale University, 2000.<\/p>\n<p>En el fin del giro sectario de 1929 tuvo su papel Togliatti y la Internacional Comunista no actu\u00f3 simplemente como el transmisor de una consigna que ven\u00eda de arriba, lo que no significa que su propuesta no fuera concomitante \u2013 en esta cuesti\u00f3n s\u00ed \u2013 con la nueva pol\u00edtica exterior de la URSS en defensa de su supervivencia amenazada por Hitler y la pol\u00edtica \u201ctolerante\u201d del gobierno conservador brit\u00e1nico; una situaci\u00f3n que revaloriz\u00f3 la dimensi\u00f3n nacional de los proyectos revolucionarios y la autonom\u00eda de las secciones nacionales de la Internacional Comunista, los partidos comunistas nacionales. Puestos a interpretar y adivinar que pod\u00eda haber en el horizonte de las reflexiones de Gramsci tambi\u00e9n podr\u00edan considerarse el impacto que en \u00e9l podr\u00eda haber tenido el giro del giro, sobre todo a partir de la guerra de Espa\u00f1a y la orientaci\u00f3n del frentepopulismo en un sentido propositivo; algo sobre lo que Gramsci ya no podr\u00e1 pronunciarse por el definitivo deterioro de su salud en junio de 1935, inicio de una larga agon\u00eda durante la cual abandona la redacci\u00f3n de sus notas de c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>354. El relato que D\u2019Orsi hace del \u00faltimo intento de puesta en libertad frustrado &#8211; mediante un acuerdo de intercambio con una agente italiana encarcelada en Mosc\u00fa, gestionado a trav\u00e9s de sus ministerios exteriores- pone una vez m\u00e1s de relieve la tendenciosidad de D\u2019Orsi, por no decir su falta de escr\u00fapulo historiogr\u00e1fico. Los t\u00e9rminos de ese intercambio de nuevo eran problem\u00e1ticos desde el principio, por cuanto hab\u00eda de implicar p\u00fablicamente gobiernos y chocaban otra vez las exigencias de Mussolini de renuncia de Gramsci a la pol\u00edtica, con la decisi\u00f3n de este \u00faltimo de no pasar por ese aro. La posici\u00f3n italiana, por tanto, nunca fue firme y m\u00e1s bien se empecin\u00f3 en condiciones que hac\u00edan imposible el intercambio; entretanto la adopci\u00f3n por parte sovi\u00e9tica de una nueva l\u00ednea de pol\u00edtica exterior, que subrayaba el m\u00e1ximo de apoyos exteriores frente a Alemania, introdujo nuevas dificultades, incluidas la de las divergencias en el seno de la direcci\u00f3n sovi\u00e9tica sobre las relaciones con Italia. La complejidad habitual y los nuevos embrollos son explicados con alg\u00fan detalle por Vacca (pp 293-304) que concluye que la liberaci\u00f3n sin precio pol\u00edtico se hizo de nuevo imposible, pero que \u201ctanto Togliatti ( a trav\u00e9s de Sraffa) como la URSS, hab\u00edan operado eficazmente para la transferencia a Formia [de Gramsci] y la concesi\u00f3n de la libertad condicional\u201d, todo lo cual lleg\u00f3 desgraciadamente demasiado tarde. Gramsci, como en el pasado sobre la carta de Grieco, tuvo la percepci\u00f3n de que se le estaba abandonando lo que Vacca desmiente de manera suficientemente clara.<\/p>\n<p>Pues bien D\u2019Orsi, que en ning\u00fan momento cita el relato de Vacca sobre este \u00faltimo episodio, lo cierra con un juicio de intenci\u00f3n que prescinde de toda la complejidad -de \u00e9ste y de anteriores intentos- y de nuevo se\u00f1ala un principal culpable: \u201cel gobierno italiano consideraba obstinadamente la medida de gracia [que implicaba el arrepentimiento pol\u00edtico] y no ten\u00eda inter\u00e9s de conceder la expatriaci\u00f3n sin garant\u00edas de renuncia a la actividad pol\u00edtica. No solo eso, Gramsci resultaba entonces, para la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica un prisionero de escaso valor por el que no val\u00eda la pena comprometer las relaciones con Italia\u201d. Y punto, y sobre la intervenci\u00f3n de Togliatti-Sforza y la URSS respecto al traslado a la cl\u00ednica de Formia y la libertad provisional, ni una palabra. Pero ah\u00ed queda el supuesto desprecio sovi\u00e9tico hacia Gramsci.<\/p>\n<p>355\/336. De manera sorprendente, despu\u00e9s de haber obviado el papel jugado por Togliatti, en el giro pol\u00edtico de la IC y en la relaci\u00f3n de Sraffa y Tatiana Schucht con Gramsci, D\u2019Orsi al cierre del libro, en su antepen\u00faltima p\u00e1gina, lanza un nuevo bajonazo contra Togliatti que no viene a cuento: \u201cEn aquel mismo junio del 35, mientras Gramsci se encaminaba hacia una largu\u00edsima agon\u00eda, ahora ya fuera de cualquier papel pol\u00edtico, su compa\u00f1ero Togliatti, que hab\u00eda \u201cheredado\u201d el partido y que en el bienio 34-45 fue, a decir de Camila Ravera \u2018uno de los principales protagonistas de la correcci\u00f3n pr\u00e1ctica\u2019 de la l\u00ednea [sectaria, en el texto se utiliza el t\u00e9rmino \u201csvoltista\u201d], en un informe para la Internacional Comunista, azuzaba contra los trotskistas presentes en los pa\u00edses capitalistas, e invitaba a la lucha sin cuartel contra aquella peligrosa mala hierba\u201d y a\u00f1ade \u201cGramsci estaba en peligro de muerte, las deducciones del Comintern sobre la crisis se hab\u00edan revelado falaces, Stalin hab\u00eda iniciado las \u201cgrandes purgas\u201d) y Togliatti no encontraba nada mejor que pedir mano dura contra los llamados trotskistas\u201d. No acierto a encontrar otra explicaci\u00f3n a este exabrupto casi final -el libro acaba en la siguiente p\u00e1gina- que una inquina personal e ideol\u00f3gica de D\u2019Orsi contra Togliatti y un ferviente anticomunismo. Un grosero contraste de im\u00e1genes, de contraposici\u00f3n entre Gramsci el bueno, que habr\u00eda acabado sali\u00e9ndose fuera de aquel campo, y Togliatti, el malo, que representaba todo lo peor de \u00e9l. L\u00e1stima, porque, buena una parte del trabajo de D\u2019Orsi es \u00fatil, pero queda desmerecido por su tendenciosidad, su falta de profesionalidad historiogr\u00e1fica \u2013 yo no puedo entender de otra manera la utilizaci\u00f3n peculiar de la propia bibliograf\u00eda italiana y de la historiograf\u00eda sobre la IC \u2013 y su empecinamiento en sugerir un \u201cgramscismo\u201d en punto de ruptura con el movimiento comunista.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota cr\u00edtica al libro de Angelo D\u2019Orsi, Gramsci. Una nuova biograf\u00eda (Feltrinelli, Mil\u00e1n 2017, 393 p.)<\/p>\n<p>El ensayo de Angelo D\u2019Orsi es apreciable sobre todo por la s\u00edntesis que hace en sus cap\u00edtulos finales de las reflexiones recogidas en los Cuadernos de C\u00e1rcel; de manera particular de las principales, y las m\u00e1s recordadas hoy, innovaciones te\u00f3ricas de Gramsci: su concepto de hegemon\u00eda, el bloque hist\u00f3rico, la revoluci\u00f3n pasiva\u2026 Es, ciertamente una nueva biograf\u00eda que recoge el actual inter\u00e9s transversal por su pensamiento; pero que cede tambi\u00e9n a la tendencia de separarlo de su acci\u00f3n militante, dejando algo cojo el objetivo biogr\u00e1fico que se ha propuesto. El trabajo de D\u2019Orsi queda, en mi criterio, desmejorado por la obsesi\u00f3n de desligar a Gramsci del movimiento comunista, del movimiento cominteriano o la direcci\u00f3n cominteriana como lo acostumbra a identificar el autor; llevado en esa obsesi\u00f3n por la repetici\u00f3n de t\u00f3picos sobre la historia de la Internacional Comunista y su pol\u00edtica, que historiograf\u00eda consultable ya ha develado como falsos. As\u00ed como por la repetici\u00f3n de insidias y juicios de intenci\u00f3n, sobre todo contra Togliatti, de manera gratuita en la medida en que ni siquiera son necesarios para el desarrollo de su argumentaci\u00f3n. Ciertamente que D\u2019Orsi rechaza las falsedades mayores que se han difundido sobre la relaci\u00f3n de Gramsci y el Partido Comunista Italiano durante su encarcelamiento (las \u201cteor\u00edas\u201d conspiranoicas sobre su detenci\u00f3n; la supuesta maniobra de Grieco, en colusi\u00f3n con Togliatti desde luego, para frustrar el primer intento de puesta en libertad de Gramsci; la hipot\u00e9tica existencia de dos \u00faltimos Cuadernos de C\u00e1rcel que nunca se habr\u00edan dado a la publicidad, y otras tonter\u00edas mayores); no obstante el rechazo de esa leyendas negras no le proporcionan, por s\u00ed mismo, una mayor ecuanimidad a D\u2019Orsi.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":7039,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,26,22,28],"tags":[1483,865,1482,917],"class_list":["post-7038","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","category-historia-del-comunismo","category-historia-del-movimiento-y-de-la-clase-obrera","category-siglo-xx","tag-angelo-dorsi","tag-antonio-gramsci","tag-gramsci-una-nuova-biografia","tag-resenas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7038","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7038"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7038\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7039"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7038"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7038"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7038"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}