{"id":7051,"date":"2020-03-08T06:30:13","date_gmt":"2020-03-08T05:30:13","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7051"},"modified":"2020-03-08T06:33:20","modified_gmt":"2020-03-08T05:33:20","slug":"un-sentimiento-de-que-realmente-podiamos-hacer-alguna-cosa-juntos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7051","title":{"rendered":"Un sentimiento de que realmente pod\u00edamos hacer alguna cosa juntos"},"content":{"rendered":"<p><em>Apuntes sobre la organizaci\u00f3n Mujeres Libres<\/em><\/p>\n<p>A d\u00eda de hoy sorprende descubrir que tras el contundente nombre Mujeres Libres se escond\u00eda, de entrada, una revista libertaria aparecida en 1936 gracias a la iniciativa de Amparo Poch y Gasc\u00f3n (escritora y m\u00e9dico), Luc\u00eda S\u00e1nchez Saornil (poeta y telefonista) y Mercedes Comaposada (abogada y pedagoga), militantes de la Confederaci\u00f3n Nacional del Trabajo.<\/p>\n<p>Y es que en un mundo radicalmente distinto del nuestro, el movimiento anarquista espa\u00f1ol daba, seg\u00fan retrata Martha Ackelsberg en su estudio <em>Mujeres Libres. El Anarquismo y la lucha por la emancipaci\u00f3n de las mujeres <\/em>(1991)<em>, <\/em>una importancia fundamental a la educaci\u00f3n y elevaci\u00f3n del nivel cultural de las clases populares:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">B\u00e1sicamente pretend\u00edan incrementar la alfabetizaci\u00f3n entre los obreros y ampliar su base cultural. Espec\u00edficamente, esto significaba que las escuelas, los centros culturales y las revistas intentaban comunicar a sus estudiantes y lectores un sentimiento de entusiasmo por el mundo, y un mensaje de que el mundo estaba ah\u00ed para que ellos lo explorasen y que no era exclusivamente el \u00e1mbito de su opresi\u00f3n cotidiana. Se animaba a las personas a cuestionarse su entorno, a valorar sus experiencias y sus percepciones y a aprender unos de otros y de sus maestros. Estos programas pretend\u00edan tambi\u00e9n comunicar un conjunto diferente de valores morales, reemplazar la resignaci\u00f3n y la aceptaci\u00f3n de la subordinaci\u00f3n que se ense\u00f1aba en las escuelas patrocinadas por la Iglesia por un compromiso con el desarrollo personal de cada uno en una atm\u00f3sfera de mutualismo y cooperaci\u00f3n. Las escuelas, los ateneos, los peri\u00f3dicos y las revistas animaban a la gente a pensar por su cuenta y a desarrollar su sentido de responsabilidad, el de la convivencia y el de la cr\u00edtica.<\/p>\n<p>Las Mujeres Libres sab\u00edan que era ut\u00f3pico aquello de <em>hacer primero la revoluci\u00f3n<\/em> en los medios de propiedad y producci\u00f3n y dejar que despu\u00e9s, casi autom\u00e1ticamente, se aboliese la subordinaci\u00f3n de la mujer al hombre. Por ello su lucha fue un trabajo paciente y costoso, una reforma moral cotidiana, una guerra de trincheras. El concepto \u201ccapacitaci\u00f3n\u201d, muy utilizado en su discurso, constitu\u00eda una cuesti\u00f3n clave. Capacitarse era promover el conocimiento del propio mundo, la valent\u00eda, el ansia de cambio, aprender a organizar a la gente, a formar secciones sindicales en los lugares de trabajo, a producir de forma democr\u00e1tica en el campo y en la ciudad, a crear nuevos modelos de escuela infantil y espacios de socializaci\u00f3n y reflexi\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>Esta capacitaci\u00f3n no aceptaba individualismos &#8211; s\u00f3lo una comunidad rica puede dar lugar a individuos ricos y capaces -. Por ello, la capacitaci\u00f3n de las mujeres no era una cuesti\u00f3n de transgresi\u00f3n personal discursiva, est\u00e9tica y ociosa, sino una lucha por la mejora efectiva de la comunidad entera, por el reconocimiento mutuo y por la creaci\u00f3n de nuevas facultades en las mujeres que las hiciesen valiosas e imprescindibles en la lucha contra el capitalismo y la construcci\u00f3n de un mundo alternativo. Capacitarse tampoco consist\u00eda en dejar fluir ninguna naturaleza reprimida y verdadera de las mujeres, sino en la ardua y disciplinada tarea de formarse como personas m\u00e1s conscientes, reorientando hacia un futuro nuevo su bagaje de esclavas.<\/p>\n<p>Desde nuestro presente l\u00edquido &#8211; y futuro frustrado de aquellas libertarias \u2013 Martha Ackelsberg narra de forma sorprendente y reveladora c\u00f3mo, durante sus entrevistas, una anciana que hab\u00eda formado parte de Mujeres Libres ri\u00f1e a su nieta y se queja de que, hoy en d\u00eda, en un mundo hip\u00f3critamente m\u00e1s libre y abierto, a los ni\u00f1os se les cr\u00eda con demasiada permisividad, sin valores comunitarios y permiti\u00e9ndoles malas conductas. Palabra de anarquista.<\/p>\n<p><strong>La revista <em>Mujeres Libres<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Gracias a la web de la Confederaci\u00f3n General del Trabajo podemos consultar online los 13 n\u00fameros de la revista <em>Mujeres Libres<\/em>, que van desde mayo de 1936 hasta el oto\u00f1o de 1938 <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>\u00bfLa cultura por la cultura? \u00bfLa cultura en abstracto? No. Capacitaci\u00f3n de la mujer para un fin inmediato: ayudar de manera positiva a ganar la guerra; capacitaci\u00f3n de la mujer para su propia liberaci\u00f3n, para un orden social m\u00e1s justo, para una concepci\u00f3n de la vida m\u00e1s humana. Esta es la obra efectiva que, con 911 alumnas, realiza el Casal de la Dona Treballadora [\u2026] (Revista n\u00ba 12)<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de declaraciones como estas comprendemos la voluntad principal de la revista: que la escritura y la lectura no fuesen privilegio de unos pocos eruditos sino una herramienta cotidiana e imprescindible para que las clases populares se comunicasen y construyesen pensamiento y acci\u00f3n com\u00fan. Adem\u00e1s, en la revista <em>Mujeres Libres <\/em>no se trataban \u00fanicamente temas declaradamente militantes, sino que se pretend\u00eda abarcar multitud de temas cotidianos, sin separar apenas los m\u00e1s elevados de los m\u00e1s terrenales: en sus p\u00e1ginas encontramos secciones de deportes, de moda, de cuidado de los hijos, de literatura, de cine, de filosof\u00eda, noticias de la guerra, calendarios de actividades de los n\u00facleos de mujeres organizadas\u2026Todas estas secciones estaban escritas por multitud de mujeres de origen humilde que se animaron a tomar papel y bol\u00edgrafo en aquellos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Curiosamente, se abordaron debates que todav\u00eda hoy siguen enfrentando ferozmente a las distintas corrientes feministas y anticapitalistas sin f\u00e1cil consenso a la vista: se discut\u00eda abiertamente si el instinto maternal era un elemento natural o no (Mujeres Libres aseguraba que no lo era), qu\u00e9 tipos de maternidades y de familias eran deseables en el mundo de la revoluci\u00f3n social, si la prostituci\u00f3n deb\u00eda abolirse con urgencia, qu\u00e9 diferencias hab\u00eda entre el trabajo llamado \u201cproductivo\u201d y el \u201creproductivo\u201d\u2026<\/p>\n<p>Todo este trabajo llevado a cabo por Mujeres Libres era muy similar al precedente establecido por las mujeres del Partido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n (lideradas por Clara Zetkin y Aleksandra Kollontai), que en 1913 ya pose\u00edan una revista llamada <em>La igualdad <\/em>que llegaba a 112.000 suscriptoras, y que contribuir\u00eda, con nacimiento de la URSS, a la creaci\u00f3n del gran <em>Zhenodtel<\/em> o \u00f3rgano de las trabajadoras, campesinas y amas de casa, con su propia revista llamada <em>Mujer Comunista<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Ideas y compromiso<\/strong><\/p>\n<p>En 1936, la CNT contaba con m\u00e1s de 1.500.000 afiliados, con 3.000 fincas ocupadas por campesinos sindicados en Extremadura, con 400 colectivizaciones agrarias en Catalu\u00f1a, con la insurrecci\u00f3n asturiana sofocada en 1934 a sus espaldas, con m\u00e1s de 200 escuelas racionalistas y centenares de ateneos, con la primera mujer, Federica Montseny, al mando del Ministerio de Sanidad y Consumo y el primer proyecto de ley del aborto\u2026<\/p>\n<p>Y a pesar de todo ello y con el inicio de la guerra, tal y como explica Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos en <em>Guerra y revoluci\u00f3n en Catalu\u00f1a. 1936-1939 <\/em>(2018), no se logr\u00f3 la dif\u00edcil tarea hist\u00f3rica de implantar un orden nuevo que superase el constituido por las instituciones anteriores. No obstante, y teniendo en cuenta las limitaciones insondables en materia historiogr\u00e1fica de quien escribe, se pueden poner en valor ciertos aspectos de aquella organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si consideramos que los seres humanos construyen el mundo a partir de sus ideas y de sus manos, Mujeres Libres se situaba de lleno en estas coordenadas. Una antigua militante denominaba aquellos inolvidables a\u00f1os como \u201cel florecimiento de ideas hechas realidad\u201d. La capacitaci\u00f3n colectiva de la que se hab\u00edan dotado aquellas mujeres (y hombres) era sin\u00f3nimo de un mayor control sobre su propio mundo y de sus propias vidas.<\/p>\n<p>Contra lo que se entiende hoy en d\u00eda por la irreflexiva y ciega <em>acci\u00f3n directa<\/em>, el n\u00famero 12 de la revista <em>Mujeres Libres<\/em>, en un art\u00edculo titulado \u201cEl trabajo intelectual y manual de la mujer\u201d escrito por Pilar Grangel, expon\u00eda: \u201cManos y cerebros, sin distinci\u00f3n de sexos, a la Gran Obra, que ser\u00e1 la salvaci\u00f3n de la Humanidad\u201d. La coordinaci\u00f3n de las ideas y de las discusiones era imprescindible para la coordinaci\u00f3n de los actos.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n a estos principios, la c\u00e9lebre Emma Goldman, en su viaje a Espa\u00f1a durante 1937, confes\u00f3 sorprendida que jam\u00e1s hab\u00eda conocido mayor inteligencia colectiva que la que observ\u00f3 en los campesinos y obreros espa\u00f1oles. Por lo que respecta a las mujeres, en 1936, la agrupaci\u00f3n Mujeres Libres ofrec\u00eda clases de alfabetizaci\u00f3n, de cultura general, de mecanograf\u00eda, de idiomas, de mec\u00e1nica y electricidad, de comercio, de costura, de avicultura, de econom\u00eda, de enfermer\u00eda, de maternidad consciente y puericultura, de conducci\u00f3n de tranv\u00edas y hasta tertulias literarias a sus 20.000 mujeres afiliadas (con 147 agrupaciones repartidas por toda Espa\u00f1a).<\/p>\n<p>Los sentimientos de capacitaci\u00f3n, o posibilidad, que acompa\u00f1aban a la participaci\u00f3n en estas actividades no abandonaron a las participantes durante a\u00f1os. Como recuerda Enriqueta Rovira: \u201cLo que sent\u00edamos era algo muy especial. Era algo precioso. Ten\u00edamos un sentimiento&#8230; \u00bfC\u00f3mo lo dir\u00eda? De poder. No en el sentido de dominaci\u00f3n, sino en el sentido de que las cosas estaban bajo nuestro control. De posibilidad. Un sentimiento de que realmente pod\u00edamos hacer algo juntos.\u201d<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con todos estos hechos, la escritora republicana Mar\u00eda Teresa Le\u00f3n narr\u00f3 de forma precisa y bella, en la novela <em>Contra viento y marea <\/em>(1941), este momento de cambios individuales gracias al reconocimiento colectivo. En la obra, el personaje de Asunci\u00f3n \u2013 trabajadora de una f\u00e1brica de juguetes <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> y casada con un obrero rudo \u2013 es abandonada por su marido tras el asalto al Cuartel de la Monta\u00f1a que dio inicio a la guerra. Ascensi\u00f3n, preocupada, le prepara a su marido una tartera de comida y emprende un largo viaje en su b\u00fasqueda. Unos milicianos la llevan en coche hasta el frente, y la llaman \u201ccamarada Asunci\u00f3n\u201d apretados en el asiento trasero.<\/p>\n<p>La camarada Ascensi\u00f3n se encontraba a gusto, como debajo de un jazm\u00edn. Tuvo instant\u00e1nea confianza en todo lo que suced\u00eda. Crey\u00f3 sentirse brotar piel nueva. La antigua Asunci\u00f3n quedaba atr\u00e1s. Comenzando a olvidarla, se arrellan\u00f3 satisfecha.<\/p>\n<p>Pero al encontrar a su marido \u00e9l le ordena que regrese inmediatamente a casa, aunque ella ya no pueda borrar jam\u00e1s todo lo que ha sentido y vivido.<\/p>\n<p>\u00abElla no ten\u00eda sitio all\u00ed, \u00bfverdad? [&#8230;] ella, claro est\u00e1, no entend\u00eda de pol\u00edtica porque hab\u00eda repasado los pantalones y cosido los calcetines [&#8230;] No quer\u00eda irse, meterse otra vez en su soledad [&#8230;] \u00a1Hab\u00eda visto tanto! [&#8230;] Comprend\u00eda. El nuevo oficio no necesitaba tarterilla azul. Las mujeres aguardar\u00edan de nuevo a que los hombres regresasen. [&#8230;] Asunci\u00f3n rompi\u00f3 a llorar.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Programa de lucha feminista<\/strong><\/p>\n<p>Tras un breve estudio bibliogr\u00e1fico sobre Mujeres Libres, pueden extraerse algunas l\u00edneas rojas que acompa\u00f1aban al proyecto de capacitaci\u00f3n femenina y anticapitalista y que todav\u00eda hoy pueden dar lugar a reflexiones valiosas:<\/p>\n<p>1-La aversi\u00f3n general hacia el t\u00e9rmino \u201cfeminismo\u201d era una cuesti\u00f3n de clase, ya que se relacionaba exclusivamente con las aspiraciones de las mujeres burguesas. La mayor\u00eda de Mujeres Libres se llamaban \u201chumanistas\u201d a s\u00ed mismas, rehuyendo el calificativo \u201cfeminista\u201d. A pesar de que hoy en d\u00eda las terminolog\u00edas hayan cambiado dentro de los movimientos autodenominados anticapitalistas, el debate de fondo sigue muy vivo. \u201cLos privilegios, si son injustos disfrut\u00e1ndolos los hombres, tambi\u00e9n lo ser\u00e1n si los disfrutan las mujeres\u201d, dec\u00eda Mujeres Libres. Y es que su capacitaci\u00f3n femenina no perd\u00eda de vista en ning\u00fan momento la cr\u00edtica radical del mundo existente. Reivindicar puestos en los altos mandos de los gobiernos, el derecho a voto electoral de las mujeres ricas, los mismos salarios en el mundo laboral capitalista, el mismo derecho a la violencia y al poder, etc. no eran los objetivos m\u00e1ximos de las mujeres libertarias.Tal y como escribe Isabel Ben\u00edtez en la conferencia titulada <em>Las mujeres, la revoluci\u00f3n bolchevique y la lucha contra el patriarcado <\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><em>, <\/em>este modo de pensar y de obrar se parec\u00eda mucho al de las militantes sovi\u00e9ticas del <em>Zhenodtel<\/em> mencionado anteriormente. Incluso antes de que las feministas reclamasen el derecho a voto o la equiparaci\u00f3n asalariada con los hombres, las mujeres proletarias trabajaban en las f\u00e1bricas y en el campo y hab\u00edan realizado huelgas masivas femeninas en Francia (1899) o Rusia (1911) cuando alguna de ellas era maltratada por el patr\u00f3n.<\/p>\n<p>2-Una actitud constructiva que no buscaba venganzas personales y hu\u00eda de los particularismos. \u201cM\u00e1s que culpar a nadie por el pasado, las editoras insist\u00edan en que se interesaban por el futuro. Y que tampoco pretend\u00edan hacer una declaraci\u00f3n de guerra entre los sexos. Compenetraci\u00f3n de intereses, fusi\u00f3n de ansiedades, af\u00e1n de cordialidad en la b\u00fasqueda del destino com\u00fan\u201d, escribe Ackelsberg. Y en el manifiesto inicial del primer n\u00famero de <em>Mujeres Libres<\/em> pod\u00eda leerse: \u201cSi nos duele todo el pasado de ignominia en que se nos tuvo hundidas, no nos atrevemos a pensar, sin embargo, que pudo ser de otra manera; sabemos que la Humanidad va haciendo su camino a costa del propio dolor y no nos interesa rememorar el pasado, sino forjar el presente y afrontar el porvenir, con la certidumbre de que en la mujer tiene la Humanidad su reserva suprema, un valor in\u00e9dito capaz de variar [\u2026] todo el panorama del mundo\u201d.<\/p>\n<p>3-Un modelo de feminidad que no imitase ciegamente la masculinidad hegem\u00f3nica. Tal y como indica Mary Nash en su estudio sobre Mujeres Libres <a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, en algunas militantes de aquel tiempo \u2013 y de hoy en d\u00eda \u2013 se apreciaba un fuerte odio hacia todo aquello que se identificase con conductas tradicionalmente femeninas, y en cambio se recib\u00edan positivamente las masculinas. Era el caso, por ejemplo, de Federica Montseny, que jam\u00e1s perteneci\u00f3 a Mujeres Libres. Por el contrario, Luc\u00eda S\u00e1nchez Saornil, fundadora de la organizaci\u00f3n femenina y perteneciente a una tradici\u00f3n comunitaria y colectivista (lectora de Kropotkin), pon\u00eda de relieve la inteligencia de tantas mujeres que hab\u00edan encontrado modos de \u201cno naufragar en la animalidad\u201d y dar valor a sus propias vidas a pesar de la sumisi\u00f3n hist\u00f3rica. Esta tradici\u00f3n entronca con lo expuesto muchos a\u00f1os despu\u00e9s por Giulia Adinolfi, profesora de la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona y militante del PSUC, como \u201clas subculturas femeninas\u201d <a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>4-Limitaci\u00f3n de ciertos extremismos personales con la finalidad de no perder de vista ni dejar atr\u00e1s el grueso de las mujeres espa\u00f1olas a las que se pretend\u00eda implicar en el movimiento. Este punto afectaba principalmente a la moralidad sexual y matrimonial. Ackelsberg explica que, a pesar de que algunas integrantes de Mujeres Libres practicasen lo que hoy en d\u00eda llamar\u00edamos \u201cpoliamor\u201d o profesaran un fuerte odio hacia el matrimonio, ello no deb\u00eda convertirse en pol\u00edtica imprescindible del colectivo. \u201cAlgunas mir\u00e1bamos con recelo los matrimonios [\u2026]. Pero cuando pienso sobre todo aquello ahora, lo veo de distinta manera. Se trataba, despu\u00e9s de todo, de j\u00f3venes que acababan de unirse, de muchachos que se iban al frente, quiz\u00e1 para no volver. \u00bfC\u00f3mo criticar a aquellos j\u00f3venes que quer\u00edan alg\u00fan reconocimiento formal de esa uni\u00f3n, un trozo de papel firmado antes de que su compa\u00f1ero se fuera al frente?\u201d. Es decir: que no se opusieron con virulencia al matrimonio entre sus militantes ni a las relaciones sexuales mon\u00f3gamas, aunque no renunciaron a impartir charlas sobre educaci\u00f3n sexual femenina o anticoncepci\u00f3n.<\/p>\n<p>A pesar de que algunas militantes tambi\u00e9n rechazaban la familia tradicional o la funci\u00f3n de la mujer como madre, las Mujeres Libres jam\u00e1s rehuyeron el terreno del cuidado y educaci\u00f3n de los hijos como tarea imprescindible y valiosa. Estas cuestiones vuelven a tener peso social hoy en d\u00eda, ya que cada vez m\u00e1s mujeres migrantes y racializadas recriminan a los feminismos blancos su rechazo hacia la maternidad y la familia consider\u00e1ndolas retr\u00f3gradas y dando m\u00e1s valor a sus relaciones sexuales pol\u00edgamas mientras a ellas los Estados les retiran la custodia de sus hijos (y con ellos el amor y el arraigo) por insuficiente poder adquisitivo.<\/p>\n<p>Estas cuatro l\u00edneas tienen m\u00e1s que ver con la construcci\u00f3n coherente de una nueva totalidad social (en la que tambi\u00e9n intervienen los hombres) que con la creaci\u00f3n de peque\u00f1os grupos de mujeres transgresoras. En palabras del pensador Antonio Gramsci, Mujeres Libres no pretend\u00eda crear \u201cvanguardias sin ej\u00e9rcito\u201d ni \u201cpseudo-arist\u00f3cratas\u201d.<\/p>\n<p>Regresando, para terminar, a la novela de Mar\u00eda Teresa Le\u00f3n, recordemos un peque\u00f1o pero luminoso momento en el que se aprecia c\u00f3mo la moral masculina tambi\u00e9n cambiaba para dar lugar al nuevo mundo. Un miliciano republicano conversa con una burguesa prisionera, obligada a fregar los suelos y encender las estufas quemando catecismos. Ella se siente profundamente degradada al ejercer estas funciones y piensa que si provoca sexualmente al miliciano \u00e9l a cambio la liberar\u00e1 o la dejar\u00e1 escapar. Cuando ella muy sutilmente se le insin\u00faa, \u00e9l le responde con contundencia:<\/p>\n<p>\u00abNo te apures, mujer. Nosotros no violamos a las mujeres. Eso solo lo hac\u00edan, con las sirvientas, los se\u00f1oritos.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <a href=\"http:\/\/cgt.org.es\/noticias-cgt\/noticias-cgt\/revista-mujeres-libres\">http:\/\/cgt.org.es\/noticias-cgt\/noticias-cgt\/revista-mujeres-libres<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> A pesar del t\u00f3pico tan repetido por algunas corrientes feministas que plantea al hombre como ser \u201cproductivo\u201d y a la mujer como ser hacinado en la casa y llevando a cabo exclusivamente tareas dom\u00e9sticas, lo cierto es que las mujeres pobres siempre trabajaron \u201cproductivamente\u201d en las f\u00e1bricas, en el campo \u2026 Este art\u00edculo publicado en la revista online <em>Ab origine, <\/em>titulado \u201cLa dona treballadora del segle XIX: resist\u00e8ncies i fissures del model <em>male breadwinner<\/em>\u201d y escrito por Amara P\u00e9rez Davila, problematiza esta cuesti\u00f3n: <a href=\"http:\/\/www.aboriginemag.com\/dona-treballadora-del-segle-xix\/\">http:\/\/www.aboriginemag.com\/dona-treballadora-del-segle-xix\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Conferencia que forma parte del volumen editado por el Viejo Topo y coordinado por el historiador Joan Tafalla <em>La revoluci\u00f3n rusa de 1917 y el Estado<\/em> (2018). Puede descargarse aqu\u00ed: <a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/37210551\/Las_mujeres_la_revoluci%C3%B3n_bolchevique_y_la_lucha_contra_el_patriarcado?fbclid=IwAR0_sNBLJqX4t6gkn_nSzGnhQvljRKwt83plJ5y2Il9SpS6jSv5X1IwsPhU\">https:\/\/www.academia.edu\/37210551\/Las_mujeres_la_revoluci%C3%B3n_bolchevique_y_la_lucha_contra_el_patriarcado?fbclid=IwAR0_sNBLJqX4t6gkn_nSzGnhQvljRKwt83plJ5y2Il9SpS6jSv5X1IwsPhU<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Mujeres Libres. Espa\u00f1a 1936-1939<\/em>, editorial Tusquets, Barcelona, 1975.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Las contradicciones del feminismo<\/em> (1978), que puede leerse aqu\u00ed: <a href=\"https:\/\/www.grupotortuga.com\/Las-contradicciones-del-feminismo\">https:\/\/www.grupotortuga.com\/Las-contradicciones-del-feminismo<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las Mujeres Libres sab\u00edan que era ut\u00f3pico aquello de hacer primero la revoluci\u00f3n en los medios de propiedad y producci\u00f3n y dejar que despu\u00e9s, casi autom\u00e1ticamente, se aboliese la subordinaci\u00f3n de la mujer al hombre. Por ello su lucha fue un trabajo paciente y costoso, una reforma moral cotidiana, una guerra de trincheras. El concepto \u201ccapacitaci\u00f3n\u201d, muy utilizado en su discurso, constitu\u00eda una cuesti\u00f3n clave. Capacitarse era promover el conocimiento del propio mundo, la valent\u00eda, el ansia de cambio, aprender a organizar a la gente, a formar secciones sindicales en los lugares de trabajo, a producir de forma democr\u00e1tica en el campo y en la ciudad, a crear nuevos modelos de escuela infantil y espacios de socializaci\u00f3n y reflexi\u00f3n, etc.<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":7042,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20,22,46],"tags":[1485,1487,1486,1490,1484],"class_list":["post-7051","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-guerra-civil-espanola","category-historia-del-movimiento-y-de-la-clase-obrera","category-memoria-historica","tag-anarquismo","tag-anos-30","tag-cnt","tag-mujeres","tag-mujeres-libres"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7051","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7051"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7051\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7042"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7051"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7051"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7051"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}