{"id":7118,"date":"2020-03-11T05:00:10","date_gmt":"2020-03-11T04:00:10","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7118"},"modified":"2020-03-11T06:02:00","modified_gmt":"2020-03-11T05:02:00","slug":"en-el-aniversario-de-fukushima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7118","title":{"rendered":"En el aniversario de Fukushima"},"content":{"rendered":"<p style=\"padding-left: 320px;\"><small>\u00ab<em>Nada,<\/em><br \/>\n<em>ni el mar gris\u00e1ceo,<\/em><br \/>\n<em>ni el viento del sur que sopla durante el invierno,<\/em><br \/>\n<em>ni las razas de los animales salvajes,<\/em><br \/>\n<em>nada,<\/em><br \/>\n<em>ni siquiera los dioses,<\/em><br \/>\n<em>es m\u00e1s terrible que el hombre.<\/em><\/small><br \/>\n<small><em>Porque todos esos seres son en virtud de su naturaleza,<\/em><br \/>\n<em>han hecho, hacen y har\u00e1n las mismas cosas<\/em><br \/>\n<em>y \u00a0las facultades que les pertenecen han sido<\/em><br \/>\n<em>otorgadas de una vez para siempre,<\/em><br \/>\n<em>sin que puedan cambiarlas,<\/em><br \/>\n<em>lo que son no proviene de ellos mismos,<\/em><br \/>\n<em>no hicieron nada para lograrlo.<\/em><br \/>\n<em>El hombre es el ser m\u00e1s terrible que existe<\/em><br \/>\n<em>porque nada de lo que hace<\/em><br \/>\n<em>puede ser atribuido a un don natural,<\/em><br \/>\n<em>sino que es obra del mismo hombre\u00bb<\/em>.<br \/>\n<i>\u00a0<\/i>S\u00f3focles<i>, <\/i><i>Ant\u00edgona<\/i><i>,\u00a0<\/i>Coro est\u00e1simo 1<\/small><\/p>\n<p style=\"padding-left: 160px;\"><small>\u00ab<em>Es <\/em>dein\u00f3s <em>quien justificadamene provoca terror, miedo, espanto -terrible, terror\u00edfico, peligroso-. Esto nos lleva, mediante una de las m\u00e1s bellas producciones del sentido del griego, a: extraordinariamente fuerte, poderoso, sorprendente, admirable y probablemente tambi\u00e9n extra\u00f1o. \u00bfPor qu\u00e9 sorprendente y admirable? Por ser alguien en grado sumo, diestro, sabio, maestro artesano, capaz de hallar siempre una soluci\u00f3n, jam\u00e1s desprovisto de medios (&#8230;) Los lexic\u00f3grafos y los traductores est\u00e1n obligados a elegir entre estas significaciones. S\u00f3focles, y quienes tenemos la suerte de comprender un poco el griego, no<\/em>\u00bb.<br \/>\nCornelius Castoriadis, <i>Figuras de lo pensable<\/i><\/small><\/p>\n<p>Numerosos autores nos han llamado la atenci\u00f3n sobre la ambig\u00fcedad del t\u00e9rmino griego <em>dein\u00f3s<\/em>, atribuido por S\u00f3focles a los hombres, tal como aparece, por ejemplo, en el texto de Castoriadis que tambi\u00e9n encabeza esta nota: terrible, pero tambi\u00e9n admirable. La sociedad en la que vivimos, si bien construida sobre una base natural que nos impone estrictos l\u00edmites biof\u00edsicos, es fundamentalmente el resultado de nuestra propia actividad. Es un mundo que nosotros construimos. En ese proceso de autoconstrucci\u00f3n, nada representa con m\u00e1s claridad este doble sentido de <em>dein\u00f3s<\/em> que uno de los elementos clave de la idolatr\u00eda por la tecnolog\u00eda y el progreso, el representado por la energ\u00eda nuclear. Sin duda, una muestra de la potencia de la actividad humana, pero tambi\u00e9n de su desmesura.<\/p>\n<p>Nacida para la guerra, un \u00abpecado original\u00bb que cabe no olvidar, su uso militar ha sido siempre un punto clave para su imposici\u00f3n como fuente energ\u00e9tica frente a otras alternativas. Durante sus primeras d\u00e9cadas de existencia, en el contexto de la Guerra Fr\u00eda, la amenaza nuclear fue sin duda uno de los principales peligros a los que se ha visto enfrentada la humanidad. Cre\u00f3 incluso una cierta fascinaci\u00f3n, la del poder absoluto: si queremos, podemos destruir el mundo, o al menos el mundo tal como lo conocemos. Si bien parecemos haber superado esta etapa el peligro de una confrontaci\u00f3n nuclear no ha desaparecido. Si ya no entre la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y Estados Unidos -que recordemos que es el \u00fanico pa\u00eds que ha utilizado bombas nucleares contra otro pa\u00eds-, la geopol\u00edtica contempor\u00e1nea no est\u00e1 exenta de graves riesgos de confrontaci\u00f3n, siendo probablemente el m\u00e1s peligroso el contencioso perpetuo entre India y Pakist\u00e1n, ambos nuclearizados. Pero no podemos olvidar el conflicto en Oriente Medio, con un Israel tambi\u00e9n nuclearizado, o las tensiones en Asia oriental con Corea del Norte y qui\u00e9n sabe si en un futuro con China.<\/p>\n<p>Tampoco est\u00e1 de m\u00e1s recordar que si desde un punto de vista geol\u00f3gico podemos hablar de una nueva Era, el Antropoceno, los<span class=\"mce\"> expertos sit\u00faan el inicio de esta nueva \u00e9poca en 1950 y estiman que es demostrable a partir de la presencia de elementos radioactivos esparcidos a lo largo y ancho del planeta tras los ensayos de bombas nucleares. Es la primera vez en la historia de nuestro planeta que en lugar de disminuir,\u00a0 de decaer, los elementos radioactivos han aumentado como consecuencia de la actividad humana.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p>Tras la primera fisi\u00f3n controlada por el equipo de Enrico Fermi en 1942 con la creaci\u00f3n del primer reactor nuclear artificial, el mito tecnol\u00f3gico del progreso se encarn\u00f3 en una nueva fuente de energ\u00eda, en apariencia pr\u00e1cticamente inagotable, los \u00ab\u00c1tomos para la paz\u00bb. Como ejemplo, al creador de la teor\u00eda del Pico del petr\u00f3leo, King Hubbert, no le preocupaba en exceso llegar a esa situaci\u00f3n porque \u00abpodemos haber encontrado finalmente una fuente de energ\u00eda adecuada a nuestras necesidades para al menos los pr\u00f3ximos siglos del &#8216;futuro previsible'\u00bb.<\/p>\n<p>Si no universal, este optimismo nuclear estuvo ampliamente extendido entre las clases dirigentes tanto de Occidente como de los pa\u00edses socialistas. Pero con su implementaci\u00f3n muy pronto empezaron los problemas, especialmente en dos puntos: seguridad y tratamiento de los residuos. Este \u00faltimo punto nunca ha encontrado una soluci\u00f3n pr\u00e1ctica, a pesar de los a\u00f1os transcurridos y los esfuerzos dedicados. Respecto al primero, tras Chern\u00f3bil y Fukushima parecer\u00eda que no fuese necesaria m\u00e1s discusi\u00f3n. Los riesgos superan en mucho cualquier beneficio. No obstante, ante la combinaci\u00f3n de crisis energ\u00e9tica y crisis clim\u00e1tica, se ha producido un cierto repunte de propagandistas de la opci\u00f3n nuclear.<\/p>\n<p>Pero el nuevo mito tecnol\u00f3gico es sin duda la promesa de la energ\u00eda de fusi\u00f3n. El chiste recurrente es que siempre est\u00e1 a 30 a\u00f1os vista a pesar de los ingentes recursos que se est\u00e1n dedicando. Porque la promesa es demasiado tentadora: sustituir la \u00absucia\u00bb fisi\u00f3n por la \u00ablimpia\u00bb fusi\u00f3n. Un santo Grial sin residuos. Crear un peque\u00f1o sol en la Tierra. Lo que nos vuelve a llevar a la mitolog\u00eda griega con dos advertencias contra la <em>hibris<\/em>, la desmesura: Prometeo, que roba el fuego a los dioses y es castigado por ello; e \u00cdcaro, al que acercarse demasiado al sol supuso su perdici\u00f3n.<\/p>\n<p>Como recordatorio de lo que nos jugamos con accidentes como el ocurrido en Fukushima en 2011 queremos invitaros a recuperar dos obras que tenemos alojadas en nuestra biblioteca virtual, Els Arbres de Fahrenheit. Se trata de <em>\u00bfNucleares? No gracias<\/em> y <em>\u00bfPor qu\u00e9 Chernobil no fue la \u00faltima advertencia?<\/em>, dos recopilaciones de Salvador L\u00f3pez Arnal en conversaci\u00f3n con Eduard Rodr\u00edguez Farr\u00e9 con diversos art\u00edculos y fragmentos de obras anteriores, especialmente <em>Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos de la energ\u00eda nuclear en la salud y el medio ambiente<\/em>, publicada por El Viejo Topo en 2008. Aunque alguno de los art\u00edculos es coyuntural, publicados en su mayor\u00eda en 2011 tras el accidente en Fukushima, creemos que estas obras siguen teniendo un gran inter\u00e9s y suponen un acercamiento muy \u00fatil a las diversas aristas de la cuesti\u00f3n nuclear.<\/p>\n<p>Los dos libros son de descarga directa, con una nueva maquetaci\u00f3n, y se pueden encontrar en las siguientes entradas de nuestra biblioteca:<\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/elsarbres\/?rcno_review=nucleares-no-gracias-eduard-rodriguez-farre-y-salvador-lopez-arnal\">\u00bfNucleares? No gracias<\/a><\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/elsarbres\/?rcno_review=por-que-chernobil-no-fue-la-ultima-advertencia-eduard-rodriguez-farre-y-salvador-lopez-arnal\">\u00bfPor qu\u00e9 Chernobil no fue la \u00faltima advertencia?<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1><\/h1>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como recordatorio de lo que nos jugamos con accidentes como el ocurrido en Fukushima en 2011 queremos invitaros a recuperar dos obras que tenemos alojadas en nuestra biblioteca virtual, Els Arbres de Fahrenheit. Se trata de \u00bfNucleares? No gracias y \u00bfPor qu\u00e9 Chernobil no fue la \u00faltima advertencia?, dos recopilaciones de Salvador L\u00f3pez Arnal en conversaci\u00f3n con Eduard Rodr\u00edguez Farr\u00e9 con diversos art\u00edculos y fragmentos de obras anteriores, especialmente Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos de la energ\u00eda nuclear en la salud y el medio ambiente, publicada por El Viejo Topo en 2008. 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