{"id":72,"date":"2006-03-30T00:00:00","date_gmt":"2006-03-30T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=72"},"modified":"2020-02-12T12:03:18","modified_gmt":"2020-02-12T11:03:18","slug":"toni-negri-entrevistado-por-herramienta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=72","title":{"rendered":"Toni Negri entrevistado por Herramienta"},"content":{"rendered":"<p>Nuestra revista viene desarrollando desde hace m\u00e1s de tres a\u00f1os una campa\u00f1a por la libertad del fil\u00f3sofo Antonio Negri, encarcelado injustamente en Italia desde el 1\u00ba de julio de 1997. Hoy, junto con la reiteraci\u00f3n de este reclamo, queremos acercar al lector la palabra del protagonista.<\/p>\n<p>Este reportaje es parte de una entrevista con Toni Negri que realizaron dos compa\u00f1eros del Consejo de Redacci\u00f3n de Herramienta en Roma durante el mes de junio del 2000. Con posterioridad se le hizo llegar una serie de preguntas cuyas respuestas nos envi\u00f3 hacia finales de noviembre y que publicamos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Herramienta<\/strong>: \u2013\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda tu evaluaci\u00f3n sobre la actualidad de El capital y la importancia de su actualizaci\u00f3n?<\/p>\n<p><strong>Toni Negri<\/strong>: \u2013El capital de Karl Marx es una obra insuperable desde muchos puntos de vista: bastar\u00eda recordar el an\u00e1lisis de la explotaci\u00f3n y la teor\u00eda del plusvalor. No obstante, Marx no logr\u00f3 desarrollar completamente el plan de su libro: en particular, nos faltan el libro sobre el salario y el correspondiente al Estado. Hoy es posible completar El capital a prop\u00f3sito de la teor\u00eda del Estado (construyendo una teor\u00eda del Estado imperial \u2013no m\u00e1s simplemente nacional e imperialista\u2013 como forma pol\u00edtica y jur\u00eddica posnacional del mercado global), y a prop\u00f3sito de la teor\u00eda del salario (reconociendo claramente que si la productividad del trabajo ya no es m\u00e1s s\u00f3lo relacionable a la \u201cfuerza de trabajo\u201d industrial sino al conjunto de la \u201ccooperaci\u00f3n\u201d social, por lo tanto, el salario debe ser reconocido a todos los que cooperan en la actividad social de producci\u00f3n). Sobre estas bases, es posible tambi\u00e9n actualizar El capital en sus partes insuperadas, llev\u00e1ndolo a confrontarse con realidades nuevas. Por ejemplo, la teor\u00eda del plusvalor: la explotaci\u00f3n sigue existiendo e incluso ha aumentado terriblemente, la extracci\u00f3n de plusvalor se ha extendido a una gran parte de la humanidad y ha arremetido contra el trabajo intelectual. Todo esto nos muestra c\u00f3mo la teor\u00eda del plusvalor (mejor que alguna reminiscencia fuera de foco de la teor\u00eda del valor cl\u00e1sica) representa, en la actualidad m\u00e1s que en el pasado, la violencia del dominio estatal y la ferocidad de la organizaci\u00f3n capitalista del trabajo. \u00bfPor qu\u00e9 hoy m\u00e1s que ayer? Porque actualmente la producci\u00f3n de plusvalor es: a) global, b) esencialmente cooperativa y c) cada vez m\u00e1s inmaterial (intelectual). En consecuencia, cuando muestra que la cooperaci\u00f3n social global e inmaterial de los trabajadores es la base fundamental de la riqueza y que, por lo tanto, ella no puede ser apropiada por el ego\u00edsmo privado sino que, por el contrario, debe ser com\u00fanmente recompuesta en la potencia de la multitud, el an\u00e1lisis marxiano de la explotaci\u00f3n invoca el odio de masas contra el capital y transforma la indignaci\u00f3n contra el plustrabajo en una pasi\u00f3n plena de felicidad, portadora de un porvenir positivo.<\/p>\n<p><strong>H: \u2013<\/strong>\u00bfC\u00f3mo ves las transformaciones del siglo XX y el rol del Estado?<\/p>\n<p><strong>TN<\/strong>: \u2013Entiendo por \u201ccomposici\u00f3n de clase\u201d aquella figura singular del proletariado que es definida por la composici\u00f3n \u201ct\u00e9cnica\u201d (es decir, por las formas tecnol\u00f3gicas de la producci\u00f3n y de la organizaci\u00f3n del trabajo) y de la composici\u00f3n \u201cpol\u00edtica\u201d (es decir, por la historia de sus luchas pol\u00edticas, de sus organizaciones, por la mutaci\u00f3n de sus necesidades y deseos). La composici\u00f3n de clase puede constituir, y a menudo constituye en tiempos y lugares determinados, una formaci\u00f3n subjetiva. Si hablamos, de manera muy general, de una historia de las transformaciones de la composici\u00f3n de clase y por lo tanto de la subjetividad obrera y proletaria, el siglo\u00a0XX nos parece caracterizado por el continuo alternarse de \u201cguerras de clases\u201d (guerras civiles al interior de los distintos pa\u00edses y entre pa\u00edses diversos y\/o grupos de pa\u00edses) y de grandes oleadas de mediaci\u00f3n institucional de estas luchas (el \u201creformismo\u201d, ya sea el \u201ccapitalista\u201d de los pa\u00edses occidentales o el \u201csocialista\u201d de los pa\u00edses del bloque sovi\u00e9tico). A pesar de que en los dos \u00faltimos decenios del siglo\u00a0XX hemos visto el triunfo del neoliberalismo y de la reacci\u00f3n conservadora, no se puede desconocer que este siglo ha sido fundamentalmente progresista. Abierto por el gran ciclo internacional de luchas de 1905, interrumpido por la horrorosa primera gran guerra interimperialista de 1914 a 1918 y, sin embargo, desde el propio seno de \u00e9sta, trastocado por la Revoluci\u00f3n de Octubre. M\u00e1s tarde renovado por la voluntad reformista del New Deal americano y contempor\u00e1neamente ultrajado por la reacci\u00f3n fascista, etc\u00e9tera&#8230; \u00bfA qu\u00e9 servir\u00eda repetir toda la historia de este siglo? Bastar\u00eda fijar esos cuatro o cinco puntos que lo definen de manera indeleble: a) La revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica y la respuesta del capitalismo americano que, con el New Deal, propone el reformismo como desaf\u00edo y oposici\u00f3n a la expansi\u00f3n mundial de la revoluci\u00f3n comunista; b) La derrota del fascismo (es decir, del sector del capitalismo mundial que no hab\u00eda aceptado el reformismo como arma antiobrera) por parte de la alianza norteamericana-sovi\u00e9tica y de la resistencia del proletariado europeo; c) La Revoluci\u00f3n China que inaugura la descolonizaci\u00f3n y tambi\u00e9n la derrota de los Estados Unidos en Vietnam, que impone al capitalismo el proyecto de una constituci\u00f3n global, posimperialista e imperial del mercado planetario; d) Los movimientos proletarios que desde 1968 a 1989, en las victorias y\/o en las derrotas, igualmente revelan un cambio de paradigma en la composici\u00f3n del proletariado (su inmaterialidad dominante, respecto de las nuevas tecnolog\u00edas hegem\u00f3nicas y una profunda mutaci\u00f3n de las relaciones de fuerza entre las clases y de la expresi\u00f3n subjetiva de las necesidades); e) Una nueva fase de la lucha de clases del proletariado, por lo tanto, se ha abierto, si bien con caracter\u00edsticas latentes y subterr\u00e1neas. Las luchas de los a\u00f1os 90 (entre las cuales se destaca la parisina del invierno de 1995) trazan nuevos caminos.<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n a los procesos desencadenados por las luchas del siglo\u00a0XX, podemos reconocer que \u00e9stos son determinados, uno despu\u00e9s del otro, por la profundizaci\u00f3n y extensi\u00f3n de la proletarizaci\u00f3n. En este siglo cada ciudadano (y tambi\u00e9n cada esclavo) deviene un trabajador. Debe producir, debe trabajar, debe ser pagado, instruido, asistido y reconocido como hombre. Es una fuerza inmensa que \u2013originalmente en las luchas del \u201cobrero profesional\u201d, luego en las del trabajador fordista o del \u201cobrero masa\u201d y, en fin (hoy) en las del obrero social (o del \u201cintelectual-t\u00e9cnico masa\u201d) del posfordismo\u2013 se ha expresado y ha subordinado los ordenamientos institucionales del capitalismo (tanto en Occidente como en Oriente). El siglo\u00a0XX ha aumentado enormemente el umbral de posibilidades de la acci\u00f3n revolucionaria comunista ya que, frente a la profundizaci\u00f3n de la generalizaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n capitalista del trabajo, ha ofrecido al proletariado los medios adecuados (trabajo inmaterial-intelectual, cooperaci\u00f3n social ampliada, posibilidades de movilidad internacional, etc\u00e9tera) para militar en esta direcci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>H<\/strong>: \u2013\u00bfC\u00f3mo ves el impacto de estas transformaciones en el seno de la clase obrera y con relaci\u00f3n a su subjetividad? La proletarizaci\u00f3n social da a luz nuevos protagonistas en las luchas. \u00bfC\u00f3mo ves los nuevos sujetos de los procesos de cambio?<\/p>\n<p><strong>TN<\/strong>: \u2013Preferir\u00eda reunir y responder conjuntamente a estas dos preguntas. En realidad, como ya he se\u00f1alado antes, no creo que el nacimiento de nuevos sujetos de la lucha de clases pueda ser distinto de las transformaciones de la organizaci\u00f3n del trabajo (y de sus presupuestos tecnol\u00f3gicos y\/o econ\u00f3mico-financieros) y ni siquiera que pueda ser visto separado de las luchas y\/o de la pasividad, de las victorias y\/o de las derrotas, de las mutaciones del \u201cesp\u00edritu\u201d del sujeto proletario. Queda un interrogante: \u00bfqu\u00e9 ha pasado despu\u00e9s del\u00a0\u201968?<\/p>\n<p>Para responder a esta cuesti\u00f3n se deben tener presentes dos principios. En primer lugar, aquel que llamamos \u201chegemon\u00eda de las luchas proletarias sobre el desarrollo capitalista\u201d. En segundo lugar, hay que tener en cuenta que a veces en la historia de la lucha de clases se llega a puntos que marcan verdaderos y cabales \u201ccambios de paradigma\u201d en la consideraci\u00f3n de la lucha de clases, de las respuestas capitalistas, de instituciones y\/o constituciones espaciotemporales que configuran en modo original el desarrollo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>De esta manera, en el \u201868 asistimos a la conjunci\u00f3n de los dos fen\u00f3menos que hemos descrito. Es decir, que las luchas proletarias \u2013aquellas de la clase obrera central y las del proletariado del Tercer Mundo\u2013, imponen su hegemon\u00eda al capital. Bajo la presi\u00f3n de las luchas el capital entra en crisis. Pero la hegemon\u00eda de las luchas obreras y proletarias sobre el desarrollo no es s\u00f3lo determinaci\u00f3n de la crisis del reformismo capitalista central y del colonialismo (en la forma de \u201cfordismo perif\u00e9rico\u201d que entonces hab\u00eda asumido): es tambi\u00e9n anticipaci\u00f3n del desarrollo; una anticipaci\u00f3n que, en este caso, se impone por el \u201crechazo del trabajo\u201d del obrero masa central y por el rechazo del \u201cintercambio desigual\u201d de los trabajadores del Tercer Mundo. Con el \u201868 y los acontecimientos que lo acompa\u00f1an, los capitalistas se ven obligados a cambiar el modo de producir, es decir, a sustituir (en forma creciente) el trabajo obrero por el trabajo intelectual, a organizar lo social como terreno de explotaci\u00f3n, a unificar el mercado mundial cada vez m\u00e1s, en definitiva, a buscar la ganancia en el dominio sobre la relaci\u00f3n entre producci\u00f3n y reproducci\u00f3n, entre reproducci\u00f3n y circulaci\u00f3n, entre circulaci\u00f3n y consumo m\u00e1s que en la producci\u00f3n industrial. El pasaje del fordismo al posfordismo (a sus tecnolog\u00edas y a sus propios modos de financiamiento y circulaci\u00f3n monetaria, no s\u00f3lo de redistribuci\u00f3n del beneficio del capital colectivo) se determina all\u00ed, en el \u201968. Es una verdadera y real mutaci\u00f3n de paradigma. Las luchas obreras, despu\u00e9s ese a\u00f1o, no pueden ser interpretadas de la misma forma que antes, del mismo modo que con posterioridad a Galileo o a Einstein la f\u00edsica no puede ser entendida tal cual lo era anteriormente. Tampoco las categor\u00edas pol\u00edticas e institucionales pueden ser comprendidas de igual forma despu\u00e9s del \u201968. En realidad, es evidente que desde el rechazo del trabajo fordista (taylorizado) a la invenci\u00f3n y a la hegemon\u00eda del trabajo electr\u00f3nico comunicacional la v\u00eda es directa, tal como lo es la v\u00eda del rechazo de la esclavitud del trabajo de f\u00e1brica (y de la prisi\u00f3n metropolitana) a la movilidad mundial de la fuerza de trabajo. Por lo tanto, en el pasaje del fordismo al posfordismo el capital ha sufrido una ofensiva de clase (obrera y proletaria) implacable, anticipadora y vencedora.<\/p>\n<p>Las organizaciones obreras, en particular el poder burocr\u00e1tico del socialismo sovi\u00e9tico, no han comprendido nada de este desarrollo de las luchas, de las transformaciones de la composici\u00f3n proletaria y del consiguiente nuevo orden de la organizaci\u00f3n del trabajo, de la sociedad y de la explotaci\u00f3n. El costo de esta ignorancia e imbecilidad fue duramente pagado a costa de su propia desaparici\u00f3n.<\/p>\n<p>Vivimos una fase de transici\u00f3n. Debemos actuar sobre la tendencia. La tendencia es aquella que va hacia una creciente unificaci\u00f3n del capital a nivel mundial y, por lo tanto, hacia una siempre mayor proletarizaci\u00f3n del trabajo, es decir, una unificaci\u00f3n a nivel planetario del trabajo intelectual y del material, de las formas de explotaci\u00f3n comunicacionales y de aquellas de explotaci\u00f3n esclavista. Dentro de esta tendencia, hay muchos nuevos sujetos que est\u00e1n constituy\u00e9ndose&#8230; sujetos proletarios fuertes, es decir, \u201cla intelectualidad de masas\u201d (t\u00e9cnicos de la inform\u00e1tica, personal ligado a la instrucci\u00f3n y a la formaci\u00f3n permanente, t\u00e9cnicos de las comunicaciones, estudiantes, investigadores y administradores p\u00fablicos, etc\u00e9tera) y el \u201ctrabajo social\u201d (que no es simplemente la fuerza de trabajo ligada a la asistencia social y al llamado \u201ctercer sector\u201d sino sobre todo el trabajo obrero extendido en el territorio, recompuesto en la valorizaci\u00f3n capitalista directa, el \u201ctrabajo aut\u00f3nomo\u201d pero sujeto a las decisiones indirectas del capital, en definitiva, todas las figuras del trabajo \u2013fuerza de trabajo\u2013 socialmente extendidas y socialmente productivas). Tambi\u00e9n hay otro sector en el que la subjetividad tiene un peso muy fuerte: el de las personas encargadas de la reproducci\u00f3n de la especie, es decir, las mujeres y todo el trabajo dom\u00e9stico&#8230;<\/p>\n<p>Hagan la prueba de constituir un sindicato con estos tres sujetos (intelectuales de masa, trabajo social y trabajo femenino de reproducci\u00f3n), unific\u00e1ndolo naturalmente con los \u201cbuenos\u201d sindicatos existentes de trabajadores fordistas (aquellos que no se han transformado en puramente corporativos): as\u00ed, de esta forma, pr\u00e1cticamente habr\u00e1n conducido la b\u00fasqueda sobre los nuevos sujetos, e incluso sobre la nueva subjetividad del trabajo y el deseo del comunismo.<\/p>\n<p><strong>H<\/strong>: \u2013\u00bfC\u00f3mo eval\u00faas la experiencia y las perspectivas con relaci\u00f3n a la organizaci\u00f3n nacional e internacional?<\/p>\n<p><strong>TN<\/strong>: \u2013Si las cosas est\u00e1n como hemos comenzado a esbozarlas anteriormente, es claro que el problema de la organizaci\u00f3n revolucionaria comunista y el de la internacionalizaci\u00f3n de las luchas se deben proponer de manera completamente nueva con respecto a la tradici\u00f3n del movimiento obrero. Es decir, se deben ubicar intentando de configurar un proyecto dentro del nuevo paradigma de la lucha de clases (en la composici\u00f3n pol\u00edtica del proletariado, en la figura imperial del poder capitalista, etc\u00e9tera). Pero, \u00bfqu\u00e9 significa configurar un proyecto de reorganizaci\u00f3n comunista de la producci\u00f3n y de la redistribuci\u00f3n de la riqueza com\u00fan en este nivel del desarrollo capitalista y de frente a la nueva composici\u00f3n del proletariado?<\/p>\n<p>No s\u00e9 responder a este interrogante que, no obstante, considero un deber plantearse: tal vez sea verdadera la sentencia que dice que los problemas nacen cuando est\u00e1 madura su soluci\u00f3n. Reafirmo que no s\u00e9 la respuesta, pero esto no significa que no se pueda hacer nada. Se puede, por ejemplo, indicar algunos trazos o senderos por recorrer para comenzar a perge\u00f1ar alguna respuesta. Para comenzar a organizar alg\u00fan paso pr\u00e1ctico. Para decir desde el comienzo un \u201cno\u201d a aquellos que nos indican caminos ya conocidos y demasiado f\u00e1ciles.<\/p>\n<p>El primer \u201cno\u201d se debe decir a todos aquellos que sostienen (y representan la mayor parte del movimiento comunista internacional) que la resistencia y la alternativa a la mundializaci\u00f3n y a las pol\u00edticas imperiales puedan basarse s\u00f3lo sobre el \u201cEstado-naci\u00f3n\u201d. A estos \u201czul\u00faes\u201d se les debe decir simplemente que la muerte del Estado-naci\u00f3n se ha transformado en una posici\u00f3n capitalista (a pesar de ser \u2013\u00a1ay de nosotros!\u2013, resistida) sobre la base del odio potente y profundo que siempre ha sentido el proletariado. En cuanto a las alianzas que en el Tercer Mundo se han realizado entre el proletariado y las \u201cburgues\u00edas nacionales\u201d contra el imperialismo central, \u00a1f\u00edjense bien a qu\u00e9 final nos han conducido! El proletariado ha sido confinado en las distintas provincias del Imperio mientras la burgues\u00eda nacional se ha transformado en \u201ccapital colectivo\u201d de \u00e9ste (en los grandes organismos internacionales como en las bolsas centrales que todos los burgueses unifican, por no hablar de las guerras y de las operaciones de polic\u00eda internacional que galvanizan, como nunca anteriormente, a los peque\u00f1os \u201czul\u00faes\u201d locales, convocados a un destino y a un portafolio imperiales).<\/p>\n<p>El segundo \u201cno\u201d se debe decir a todos aquellos que piensan que es todav\u00eda posible una especie de keynesianismo imperial&#8230; y que, sobre esta base, haya posibilidades de restaurar un socialismo reformista a nivel mundial que se oponga al \u201cmercado libre\u201d y a sus instituciones imperiales. Ni siquiera esta propuesta es realista ni posible de poner en pr\u00e1ctica para permitir al proletariado reconstruirse como organizaci\u00f3n y expresar su subjetividad. Para que una propuesta reformista pueda ser realizada, hace falta que se abra una confrontaci\u00f3n (dial\u00e9ctica) en la lucha entre las clases y hoy no es \u00e9sta la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfqu\u00e9 hacer? A la cuesti\u00f3n leninista se le debe dar una respuesta leninista. Lo que implica organizar peque\u00f1os grupos de militantes que, sosteni\u00e9ndose mutuamente, sean capaces de construir el conocimiento de la tendencia, de difundirla, de fundar medios de agitaci\u00f3n, utilizar cada ocasi\u00f3n para construir organizaci\u00f3n y potencialidad de lucha de masas. Esto se deber\u00e1 realizar a nivel internacional y aqu\u00ed debe ser creada una fuerte cooperaci\u00f3n y construir una cohesi\u00f3n en torno a modalidades de organizaci\u00f3n y a consignas transitorias que sean comunes. Por ejemplo, hoy las tres consignas que se ponen a la orden del d\u00eda cada vez con mayor frecuencia (y que no son excluyentes sino que comprenden a otras) y \u00e9stas son: salario garantizado a todos los ciudadanos del mundo; libertad de movimiento en todo sentido y en todo tiempo para todos; y control del proceso social cient\u00edfico y productivo, o mejor a\u00fan, control (biopol\u00edtico) de base del biopoder capitalista.<\/p>\n<p>Nota: Que quede claro que cuando escribimos \u201cvolvamos a decir Lenin\u201d, nosotros no queremos referirnos a las experiencias asi\u00e1ticas del leninismo. Hablamos del hilo rojo indestructible que liga las experiencias de la subversi\u00f3n del capital, desde Maquiavelo a Espinoza, de Thomas M\u00fcntzer a Karl Marx, de Lenin a Gramsci, de Lumumba al Che&#8230; y, para no olvidar alguna flor asi\u00e1tica, de Trotsky a Mao, a Ho Chi Minh&#8230; Pero el problema no consiste en la filolog\u00eda: el olvido ha sido tan r\u00e1pido que el ansia de revoluci\u00f3n y de reconstruir la organizaci\u00f3n es impaciente y, a veces, feroz.<\/p>\n<p>Roma, agosto de 2000.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n a cargo de Carlos Cu\u00e9llar.<\/p>\n<p>\u00a9EspaiMarx 2002<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestra revista viene desarrollando desde hace m\u00e1s de tres a\u00f1os una campa\u00f1a por la libertad del fil\u00f3sofo Antonio Negri, encarcelado injustamente en Italia desde el 1\u00ba de julio de 1997. Hoy, junto con la reiteraci\u00f3n de este reclamo, queremos acercar al lector la palabra del protagonista.<\/p>\n<p>Este reportaje es parte de una entrevista con Toni Negri que realizaron dos compa\u00f1eros del Consejo de Redacci\u00f3n de Herramienta en Roma durante el mes de junio del 2000. Con posterioridad se le hizo llegar una serie de preguntas cuyas respuestas nos envi\u00f3 hacia finales de noviembre y que publicamos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Herramienta: \u2013\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda tu evaluaci\u00f3n sobre la actualidad de El capital y la importancia de su actualizaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Toni Negri: \u2013El capital de Karl Marx es una obra insuperable desde muchos puntos de vista: bastar\u00eda recordar el an\u00e1lisis de la explotaci\u00f3n y la teor\u00eda del plusvalor. No obstante, Marx no logr\u00f3 desarrollar completamente el plan de su libro: en particular, nos faltan el libro sobre el salario y el correspondiente al Estado. Hoy es posible completar El capital a prop\u00f3sito de la teor\u00eda del Estado (construyendo una teor\u00eda del Estado imperial \u2013no m\u00e1s simplemente nacional e imperialista\u2013 como forma pol\u00edtica y jur\u00eddica posnacional del mercado global), y a prop\u00f3sito de la teor\u00eda del salario (reconociendo claramente que si la productividad del trabajo ya no es m\u00e1s s\u00f3lo relacionable a la \u201cfuerza de trabajo\u201d industrial sino al conjunto de la \u201ccooperaci\u00f3n\u201d social, por lo tanto, el salario debe ser reconocido a todos los que cooperan en la actividad social de producci\u00f3n). Sobre estas bases, es posible tambi\u00e9n actualizar El capital en sus partes insuperadas, llev\u00e1ndolo a confrontarse con realidades nuevas. Por ejemplo, la teor\u00eda del plusvalor: la explotaci\u00f3n sigue existiendo e incluso ha aumentado terriblemente, la extracci\u00f3n de plusvalor se ha extendido a una gran parte de la humanidad y ha arremetido contra el trabajo intelectual. Todo esto nos muestra c\u00f3mo la teor\u00eda del plusvalor (mejor que alguna reminiscencia fuera de foco de la teor\u00eda del valor cl\u00e1sica) representa, en la actualidad m\u00e1s que en el pasado, la violencia del dominio estatal y la ferocidad de la organizaci\u00f3n capitalista del trabajo. \u00bfPor qu\u00e9 hoy m\u00e1s que ayer? Porque actualmente la producci\u00f3n de plusvalor es: a)\u00a0global, b)\u00a0esencialmente cooperativa y c)\u00a0cada vez m\u00e1s inmaterial (intelectual). En consecuencia, cuando muestra que la cooperaci\u00f3n social global e inmaterial de los trabajadores es la base fundamental de la riqueza y que, por lo tanto, ella no puede ser apropiada por el ego\u00edsmo privado sino que, por el contrario, debe ser com\u00fanmente recompuesta en la potencia de la multitud, el an\u00e1lisis marxiano de la explotaci\u00f3n invoca el odio de masas contra el capital y transforma la indignaci\u00f3n contra el plustrabajo en una pasi\u00f3n plena de felicidad, portadora de un porvenir positivo.<\/p>\n<p>H: \u2013\u00bfC\u00f3mo ves las transformaciones del siglo XX y el rol del Estado?<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-72","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/72","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=72"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/72\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=72"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=72"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=72"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}