{"id":7289,"date":"2020-04-01T05:00:12","date_gmt":"2020-04-01T04:00:12","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7289"},"modified":"2020-03-31T16:10:48","modified_gmt":"2020-03-31T15:10:48","slug":"el-capitalismo-es-una-religion-dios-no-murio-se-convirtio-en-dinero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7289","title":{"rendered":"El capitalismo es una religi\u00f3n. \u201cDios no muri\u00f3, se convirti\u00f3 en dinero\u201d"},"content":{"rendered":"<p>El t\u00edtulo que precede al presente escrito puede considerarse en principio como una hip\u00f3tesis de trabajo. El documento siguiente est\u00e1 dirigido a probar dicha hip\u00f3tesis y en consecuencia a convertirla en tesis.<\/p>\n<p>El trabajo que se presenta tiene la forma de una par\u00e1frasis, a veces discrepante, de dos escritos fundamentales. El primero de ellos es de Giorgio Agamben y se titula <em>El capitalismo como religi\u00f3n<\/em>. Se trata de una traducci\u00f3n, publicada en Artiller\u00eda Inmanente en 2018, de una parte de los trabajos que constitu\u00edan la publicaci\u00f3n llamada <em>Creaci\u00f3n y Anarqu\u00eda<\/em> y publicada a su vez por Neri Pozza, Vicenza en 2017. Dicha parte ya hab\u00eda sido presentada como la \u00faltima de cinco lecciones impartidas en la Academia de Arquitectura de Mendrisio en 2013.<\/p>\n<p>El segundo es un escrito m\u00e1s largo de Franz J. Hinkelammert publicado en Arlekin, San Jos\u00e9 (Costa Rica) en 2007. Su t\u00edtulo es <em>Hacia una cr\u00edtica de la raz\u00f3n m\u00edtica: El laberinto de la modernidad<\/em>. Se trata de un libro algo err\u00e1tico y mal traducido del alem\u00e1n, pero que contiene muy valiosas intuiciones. En el cap\u00edtulo1 (parte b): Los inicios de los mitos de la modernidad en el cristianismo, se sientan las bases para lo que luego se desarrollar\u00e1 en el cap\u00edtulo 4: El capitalismo como culto, y que va en la misma direcci\u00f3n que el escrito de Agamben.<\/p>\n<p>Sin embargo ambos documentos est\u00e1n fundamentados en un breve pero fundamental texto de Walter Benjamin titulado \u00abEl capitalismo como religi\u00f3n\u00bb. Ese texto, poco accesible y por tanto poco conocido, fue publicado por primera vez en castellano en 1990 por la revista <em>El Porte\u00f1o<\/em>.<\/p>\n<p>Empecemos pues la par\u00e1frasis comentada que constituye nuestra aportaci\u00f3n al tema con una de esas se\u00f1ales de los tiempos (Mt. 16, 2-4) que son claves de interpretaci\u00f3n de la realidad, como postula el Concilio Vaticano II, pero que incluso siendo evidentes, pasan desapercibidas para la mayor parte de personas que miran al dedo en lugar de mirar a las estrellas que el dedo se\u00f1ala. El 15 de agosto de 1971, es decir en pleno y sudoroso verano, el gobierno de ese pa\u00eds que hoy se considera el Imperio, declar\u00f3 suspendida la convertibilidad del d\u00f3lar americano en oro. A partir de ese momento, los billetes de banco ya no llevar\u00edan la inscripci\u00f3n: \u201cSe pagar\u00e1 al portador de tantos d\u00f3lares la cantidad en oro correspondiente a esos d\u00f3lares\u201d. La referencia al patr\u00f3n oro se hab\u00eda cancelado. A partir de ahora el dinero posee cada vez m\u00e1s valor autorreferencial, es decir su valor est\u00e1 remitido a s\u00ed mismo. Los poseedores de dinero ya no pod\u00edan convertirlo en oro. Nadie que fuera parte del colectivo de los grandes poseedores de dinero protest\u00f3 por ello. El dinero se hab\u00eda convertido en papel. Papel bonito, con muchos colores y marcas de agua para evitar falsificaciones, pero papel al fin y al cabo. La moneda se hab\u00eda as\u00ed desmaterializado, un proceso que hab\u00eda comenzado mucho antes por la necesidad de evitar el trasiego pesado y peligroso de las monedas de metal. Las monedas impresas, notas de banco, t\u00edtulos, papel moneda, son desde ahora en realidad t\u00edtulos de cr\u00e9dito. Schumpeter dijo que todo el dinero es cr\u00e9dito y, se podr\u00eda a\u00f1adir, un cr\u00e9dito que se fundamenta en s\u00ed mismo porque no corresponde nada m\u00e1s que a s\u00ed mismo ya que es autorreferencial. Sin embargo, el dinero sigue siendo el patr\u00f3n de cambio, el homogeneizador universal, de todas las mercanc\u00edas.<\/p>\n<p class=\"western\">En t\u00e9rminos antropol\u00f3gicos, es como el amor que tambi\u00e9n es autorreferencial, es decir, s\u00f3lo se remite a s\u00ed mismo. Pregunta: \u00bfPor qu\u00e9 amo a una persona? Respuesta: Porque la amo. Es lo que dice Ana Schmidt (Alida Valli en la pel\u00edcula <i>El tercer hombre<\/i>) a Rollo Martins (Joseph Cotten en la pel\u00edcula) cuando \u00e9ste le ha demostrado (con la oscura pretensi\u00f3n de hacerse con ella) lo mala persona que era su amante Harry Lime (Orson Wells en la pel\u00edcula): \u201cYo quer\u00eda a un hombre, ya se lo he dicho. Un hombre no es diferente porque uno descubra cosas (malas) sobre \u00e9l. Es siempre el mismo hombre.\u201d<\/p>\n<p class=\"western\">En t\u00e9rminos teol\u00f3gicos el dinero sigue con su pretensi\u00f3n de hacerse como Dios, que tambi\u00e9n es autorreferencial. Pregunta: \u00bfA qui\u00e9n se remite Dios? Respuesta: A s\u00ed mismo. Sin embargo las consecuencias de una y otra fe, porque de fe se trata, son diametralmente opuestas como vamos a tratar de probar.<\/p>\n<p class=\"western\">Hay que ver en el capitalismo una religi\u00f3n, porque el capitalismo sirve esencialmente para la satisfacci\u00f3n de las mismas preocupaciones, pulsiones e inquietudes a las que daban, y todav\u00eda dan, respuesta las llamadas religiones. Vamos a ver los rasgos caracter\u00edsticos de esa nueva religi\u00f3n, o mejor, estructura religiosa, reci\u00e9n descubierta.<\/p>\n<ol>\n<li>\n<p class=\"western\">El capitalismo es una religi\u00f3n de puro culto. Lleva al culto a su extremo. En el capitalismo todo tiene significado por su relaci\u00f3n inmediata con el culto. No hay dogmas, como no sean los del mercado, ni tampoco teolog\u00eda.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p class=\"western\">Un segundo rasgo del capitalismo como religi\u00f3n es la duraci\u00f3n permanente del culto. No hay d\u00edas de fiesta especialmente dedicados al culto, sino que este es ininterrumpido. La celebraci\u00f3n m\u00e1s espec\u00edfica del culto tiene lugar en la jornada laboral. Ah\u00ed se despliega toda la pompa sacral, en la extrema tensi\u00f3n del adorante. La propaganda comercial no es propiamente el culto, es parte de la celebraci\u00f3n del culto, por eso est\u00e1 tan presente en nuestras vidas: para que no nos olvidemos. Nos dicen: \u201cLo perfecto es posible con nuestro nuevo sistema de barrer, fregar o con nuestro nuevo modelo de coche\u201d.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p class=\"western\">En tercer lugar el culto capitalista es culpabilizante. Es probablemente el primer y \u00fanico caso de culto no expiante sino culpabilizante. No se dirige a la redenci\u00f3n de una culpa sino a la culpa misma. De lo que se trata es de hacer universal la culpa y la consiguiente culpabilizaci\u00f3n, de meterla a la viva fuerza en la conciencia y de implicar a Dios mismo en el proceso culpabilizador.<\/p>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p class=\"western\">Por consiguiente, es parte de la esencia de ese movimiento religioso que es el capitalismo, el llevar al sujeto a la consecuci\u00f3n de un estado de permanente inestabilidad y estr\u00e9s sicol\u00f3gico que puede desembocar en la desesperaci\u00f3n. Por lo tanto se trata de una religi\u00f3n que no apunta a la redenci\u00f3n, ni siquiera a la transformaci\u00f3n del mundo, sino a su destrucci\u00f3n, desespedazando al sujeto como efecto colateral. Su dominio en la \u00e9poca que vivimos es tan total que, seg\u00fan Benjamin, incluso los tres grandes profetas de la modernidad, a saber, Nietzche, Marx y Freud son de alguna manera solidarios con la religi\u00f3n de la desesperaci\u00f3n. \u201cEste tr\u00e1nsito del hombre por la casa de la desesperaci\u00f3n en la soledad absoluta de su recorrido es el ethos que define a Nietzche. Se trata del Superhombre, el primero que se reconoce miembro de la nueva religi\u00f3n. Pero tambi\u00e9n la teor\u00eda freudiana pertenece al sacerdocio del culto capitalista: \u201cLo reprimido, la representaci\u00f3n pecaminosa, es el capital, sobre el cual el infierno del inconsciente paga los intereses\u201d. Y en Marx, el capitalismo, \u201ccon los intereses simples con los que paga, y los compuestos con los que cobra, y que son funci\u00f3n de la culpa, se transformar\u00e1 en socialismo\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\">Existe un cuarto y \u00faltimo rasgo de la religi\u00f3n capitalista: Su dios tiene que ser ocultado, no es un Dios oculto como el cristiano, sino que debe ser ocultado, que es diferente. S\u00f3lo en el cenit de la culpabilizaci\u00f3n puede ser mencionado.<\/p>\n<p class=\"western\">En el capitalismo, la culpa proviene de la deuda (en el idioma alem\u00e1n se usa la misma palabra para deuda que para culpa). La deuda tiene que ser, por supuesto, impagable. Por ello la situaci\u00f3n del culpable-deudor, es absolutamente sin salida. Un \u201c<i>cul de sac<\/i>\u201d sin opci\u00f3n. Las preocupaciones cotidianas del sujeto son el \u00edndice de esa conciencia de culpa entronizada en el mism\u00edsimo coco de dicho sujeto.<\/p>\n<p class=\"western\">Si el capitalismo es una religi\u00f3n podemos plantearnos ahora la pregunta en t\u00e9rminos de fe \u00bfEn qu\u00e9 cree el capitalismo? Vamos a tratar de verlo.<\/p>\n<p class=\"western\"><b>La fe capitalista. <\/b><\/p>\n<p class=\"western\">El t\u00e9rmino griego que Jes\u00fas y sus ap\u00f3stoles usaban para \u201cfe\u201d es <i>pistis<\/i>. Por eso los primeros y perseguidos cristianos se daban a conocer clandestinamente dibujando en tierra un pez (<i>piscis<\/i>) que luego borraban inmediatamente por razones de seguridad y evitar ser comida de los leones.<\/p>\n<p class=\"western\">Hoy d\u00eda la manera de escribir en griego \u201cbanco de cr\u00e9dito\u201d es usando la misma palabra. Por eso se puede empezar el an\u00e1lisis asimilando \u201cfe\u201d al \u201ccr\u00e9dito\u201d que le damos a aquel en qui\u00e9n depositamos nuestra fe. Si la fe tiene como objeto Dios, entonces se trata del cr\u00e9dito del que gozamos ante Dios y del cual la Persona y la Palabra (<i>Verbum<\/i>) de Dios goza ante nosotros.<\/p>\n<p class=\"western\">Inciso.<\/p>\n<p class=\"western\"><i>Por supuesto fe y creencias no son lo mismo. En palabras de don Tom\u00e1s Malag\u00f3n (consiliario nacional de la HOAC en la d\u00e9cada de los sesenta), la fe es la actitud que Dios suscita en el hombre al revelarse; las creencias son las formulaciones (siempre limitadas e imperfectas) con las que la persona humana trata de explicarse y entender el contenido de dicha revelaci\u00f3n, una revelaci\u00f3n que es ante todo la del amor gratuito e incondicionado por parte de Dios. Es la misma distinci\u00f3n que \u00e9l hac\u00eda entre los niveles \u00f3ntico y ontol\u00f3gico (los del ser y de la interpretaci\u00f3n que hacemos del ser). Por eso las creencias son un s\u00edmbolo de la fe y por eso decimos que el credo de la misa es un s\u00edmbolo de la fe. Se usa el art\u00edculo indeterminado porque existen muchos s\u00edmbolos de la fe: el primitivo credo de la carta a los Filipenses, el credo de los ap\u00f3stoles, el credo de Nicea, etc. Hay gente que tiene fe pero no sabe o no puede expresarla en forma de creencias, es lo que les acontece a muchos m\u00edsticos. Hay otros que tienen creencias pero tales creencias no se apoyan en ninguna fe. Por ejemplo los disc\u00edpulos de Jes\u00fas cre\u00edan en fantasmas y por eso pensaron que aquel que estaba preparando un almuerzo a base de pescado asado en la orilla del lago era de hecho un fantasma. Sin embargo se puede creer en fantasmas pero no tener necesariamente fe en ellos. La fe es m\u00e1s que todo eso. <\/i><\/p>\n<p class=\"western\"><i>Los hombres del Antiguo Testamento sellaban la fe con una alianza. Por eso Pablo propone la actitud de Abraham como modelo referencial de fe. Una alianza es un pacto, si puede ser, entre iguales. Se trata de establecer una relaci\u00f3n fiduciaria entre dos partes a base de tomar al otro bajo nuestra protecci\u00f3n o prestarle dinero o alg\u00fan bien fi\u00e1ndonos de \u00e9l. Aquel que es objeto de fe, entendida as\u00ed, tiene en sus manos a la persona que se f\u00eda de \u00e9l. En su forma primitiva esa relaci\u00f3n de fe implicaba una reciprocidad y supon\u00eda una garant\u00eda. Por supuesto la fe de aquellos hombres y mujeres no ten\u00eda como objeto lo mismo que nosotros entendemos por fe que es una adhesi\u00f3n personal e intransferible a la persona de Jesucristo, sobre la base de ese Acontecimiento (as\u00ed con may\u00fasculas) llamado resurrecci\u00f3n con todas las consecuencias que ello implica en lo relativo al seguimiento y al compromiso. Resumiendo: Fe es por tanto una actitud antropol\u00f3gica fundamental que da sentido y significado a la existencia. Las creencias son las diferentes formulaciones de la fe. La religi\u00f3n, sin embargo, es una especie de caj\u00f3n de sastre donde han tenido cabida muchas cosas, incluso contradictorias entre s\u00ed.<\/i><\/p>\n<p class=\"western\"><i>Implica una serie de ritos, comportamientos y protocolos que algunas veces en ciertas religiones han tenido car\u00e1cter m\u00e1gico. En cualquier caso, se trata de mediaciones, es decir, de instrumentos que como tales pueden cambiar dentro de una misma religi\u00f3n. M\u00e1s adelante se dar\u00e1 una definici\u00f3n de religi\u00f3n debida a Bergson que denota una realidad en la forma de entender la relaci\u00f3n o religaci\u00f3n con la divinidad. Fe y religi\u00f3n: sentido y eficacia. Si se pierde la fe se produce la desorientaci\u00f3n del sujeto, si se desprecian las mediaciones se cae en la ineficacia. <\/i><\/p>\n<p class=\"western\">Fin del inciso.<\/p>\n<p class=\"western\">Si se asume como cierto lo anterior, resulta obvio que el capitalismo es una religi\u00f3n de puro culto fundada en una fe, en un cr\u00e9dito, y ese cr\u00e9dito tiene como objeto material el dinero. En el capitalismo la fe en el Dios de Jes\u00fas ha sido sustituida por la fe en el cr\u00e9dito, cuya materia sacramental es el dinero. Es una religi\u00f3n cuyo Dios es el dinero. En el mismo sentido, la banca ha tomado el papel de la Iglesia, en cuanto es la detentadora, la gobernanta, la manipuladora y la gestora de ese bien supremo que es el dinero. Por eso los edificios de los bancos se parecen a las iglesias con sus columnas, su ornamentaci\u00f3n y su boato. El confesonario es la ventanilla donde evacuamos los secretos de nuestro patrimonio que escondemos p\u00fadicamente frente a la mirada ajena: \u201cno traspase la l\u00ednea amarilla para proteger la confidencialidad\u201d. El sagrario es la caja fuerte que se halla protegida por todo tipo de medidas de seguridad y que encierra lo m\u00e1s sagrado y amado (inconfesadamente) por todos nosotros: el dinero. Pero prosigamos con nuestras pesquisas.<\/p>\n<p class=\"western\">\u00bfQu\u00e9 signific\u00f3, para esta religi\u00f3n, la decisi\u00f3n de suspender la convertibilidad del dinero en oro? Supuso algo parecido a la acci\u00f3n de Mois\u00e9s destruyendo el becerro de oro: una purificaci\u00f3n de la fe. Supuso cancelar su nexo idol\u00e1trico con el oro y la afirmaci\u00f3n de su total independencia con relaci\u00f3n a cualquier referente, a cualquier fundamento. El dinero se ha emancipado de cualquier referente, se ha vuelto autoreferencial. En el mismo sentido, el cr\u00e9dito pasa a ser un ser inmaterial, un verdadero fetiche sin representaci\u00f3n. Notemos de paso, que lo que Pablo propone es que aquel que ha puesto su <i>pistis<\/i> en Cristo, tome la palabra de Cristo como si fuera la verdadera sustancia (<i>ousia<\/i> en griego), el verdadero fundamento. Pero este \u201ccomo si\u201d es lo que la parodia de la religi\u00f3n capitalista cancela. El dinero, que se ha vuelto intangible, es ahora la sustancia a-referenciada. El dinero es la esencia misma de la cosa, su <i>ousia, <\/i>es decir la sustancia pura. De esta manera se va suprimiendo el \u00faltimo obst\u00e1culo para la transformaci\u00f3n integral del dinero en mercanc\u00eda y por tanto para llegar al mercado universal del dinero. La universalizaci\u00f3n es la pretensi\u00f3n secreta de cualquier religi\u00f3n. Se trata de la omnipresencia. El car\u00e1cter destructivo de la religi\u00f3n capitalista aparece aqu\u00ed con toda su fuerza. Vamos a verlo. Una sociedad cuya religi\u00f3n es el cr\u00e9dito, que tiene fe en el cr\u00e9dito y que cree s\u00f3lo en las formalidades asociadas al cr\u00e9dito, es una sociedad que est\u00e1 condenada a vivir del cr\u00e9dito. Cr\u00e9dito a muerte dice Robert Kurz <i>(El fin de la pol\u00edtica y la apoteosis del dinero, Roma, Manifestolibri, 1997)<\/i>. \u201cPara el capital privado del siglo XIX todav\u00eda val\u00edan los principios de la fiabilidad y la solvencia y serv\u00eda el valor de la palabra dada. El cr\u00e9dito y por tanto los negocios del \u201ccapital ficticio\u201d parec\u00edan una obscenidad propia de estafadores\u201d. Hoy la estafa se ha globalizado porque en el siglo XX esa concepci\u00f3n patriarcal se ha disuelto en las fr\u00edas aguas del capitalismo financiero. Esto significa que las empresas, para poder continuar con la producci\u00f3n, deben hipotecar anticipadamente siempre mayores cantidades de un bien que no es propiamente suyo: el trabajo humano. En un primer momento, el capital que se usa para producir mercanc\u00edas se alimenta ficticiamente de un futuro ciertamente incierto, porque ellos sab\u00edan perfectamente que hay cr\u00e9ditos de dudoso cobro y procuran prestar s\u00f3lo al que pide sin necesidad de pedir. En su libro de econom\u00eda Samuelson dec\u00eda, \u201cUna ley que hace la desgracia del que no la sigue: Nunca preste a qui\u00e9n lo necesita\u201d. Pero ahora, en el presente estadio del capitalismo, se presta dinero incluso al que lo necesita, sabiendo de antemano que no lo va a devolver, pero que eso le va a convertir en un ser sometido a perpetuidad. La religi\u00f3n capitalista vive, de esta manera, de un endeudamiento continuo que no puede ni debe ser extinguido. Y de manera an\u00e1loga a la forma como operan las empresas, las personas y las familias se endeudan recurriendo al cr\u00e9dito, con lo que se comprometen religiosamente en ese acto continuo y generalizado de fe sobre el incierto futuro. Y es la banca que como sumo sacerdote administra el dinero a los fieles por medio del \u00fanico sacramento de la religi\u00f3n capitalista: el cr\u00e9dito-deuda-culpa. Por ello, si la gente, por efecto de un extra\u00f1o milagro, dejara de tener fe en el cr\u00e9dito y dejara de vivir a cr\u00e9dito tendido, el capitalismo se derrumbar\u00eda inmediatamente. Se trata por tanto de ser ateo con relaci\u00f3n a ese dios cr\u00e9dito.<\/p>\n<p class=\"western\">Cuatro a\u00f1os antes de la supresi\u00f3n del patr\u00f3n oro, Guy Debord public\u00f3 <i>La sociedad del espect\u00e1culo. <\/i>La tesis central de ese libro es que en la etapa actual de desarrollo del capitalismo, \u00e9ste se presenta como una inmensa acumulaci\u00f3n de im\u00e1genes en un escenario en que todo lo realmente vivido se aleja de la realidad para convertirse en una representaci\u00f3n. Paralelamente todo valor de uso desaparece porque todo queda transformado en dinero, elemento b\u00e1sico del valor de cambio. \u201cEl espect\u00e1culo es el dinero, porque en \u00e9l la totalidad del uso se ha intercambiado por la totalidad de una representaci\u00f3n abstracta, por una abstracci\u00f3n, que es dinero. El dinero es la mercanc\u00eda absoluta que no puede ya referirse a una cantidad espec\u00edfica de metal-oro. En consecuencia, el dinero tiende cada vez a ser m\u00e1s invisible: \u201cpague ahora sin dinero\u201d. Para eso est\u00e1n las tarjetas de cr\u00e9dito. El dinero crediticio es s\u00f3lo un apunte en una libreta o, m\u00e1s frecuentemente, un fr\u00edo dato en un ordenador. Llegamos as\u00ed a la abstracci\u00f3n suprema, al fetiche del fetiche: la tarjeta de cr\u00e9dito. Ella es nuestra salvaci\u00f3n ante el peligro de una insolvencia moment\u00e1nea y por eso la llevamos en la cartera junto a la oraci\u00f3n a Jes\u00fas Obrero y a la ficha donde los de la HOAC tenemos escrito nuestro proyecto personal de vida militante.<\/p>\n<p class=\"western\">En este contexto, el lenguaje humano se transforma, porque ya no hay nada que comunicar, es decir, ya que el dinero es cada vez m\u00e1s autorreferencial, en el mismo sentido, el lenguaje ha roto su nexo con el mundo real y se convierte en \u201ccomunicaci\u00f3n de lo incomunicable\u201d, porque ya no hay nada que comunicar sino la misma comunicaci\u00f3n que no dice nada. Existe por tanto, una semejanza entre el lenguaje y el dinero. Si el lenguaje se convierte tambi\u00e9n en autorreferencial entonces el lenguaje no dice nada aunque se emitan sonidos. Se ha roto el nexo entre el lenguaje y el mundo real y como consecuencia el Verbo, la Palabra, ya no se ha hecho carne. Se vuelve del rev\u00e9s el veredicto de Dios sobre el mundo real. Aqu\u00ed es donde aparece con total claridad la relaci\u00f3n parasitaria del capitalismo con el cristianismo. Un par\u00e1sito absorbe y capitaliza la savia vital de la que vive el sujeto paciente dejando a \u00e9ste inerme e indefenso frente a agresiones externas. Es como el c\u00e1ncer que vive a costa del enfermo que lo padece hasta que consigue la destrucci\u00f3n de la vida del paciente que lo sufre y concomitantemente la muerte del propio c\u00e1ncer.<\/p>\n<p class=\"western\">El capitalismo es el final de la historia que como tal no tiene m\u00e1s salida que el acto final de reverencial sumisi\u00f3n al capital precipit\u00e1ndose en una nada que se ve llegar. De ah\u00ed que el capitalismo est\u00e9 sumido permanentemente en la crisis (que etimol\u00f3gicamente significa \u201cjuicio definitivo\u201d), es decir, en un estado de excepci\u00f3n permanente. El desenlace de esta macabra historia es un apocalipsis, que en este caso es la consecuencia de una carrera sin sentido hacia la nada, y cuyos profetas son los cient\u00edficos convertidos ahora en profetas que anuncian el inminente fin de la vida sobre la tierra, lo que desde luego no carece de fundamento. Un apocalipsis que, por supuesto, no tiene nada que ver con el atribuido a Juan sino que representa su inversi\u00f3n radical. La misma inversi\u00f3n que supone el que la acci\u00f3n humana ya no est\u00e9 fundamentada en el ser: por eso es libre, pero con una libertad que est\u00e1 condenada al azar y a la aleatoriedad que es precisamente lo que produce el mercado en su an\u00e1rquico comportamiento. Se tratar\u00eda pues de empezar a abrir un espacio en el que pensar, ese nuevo acto subversivo, vuelva a ser posible aunque con riesgo de ser detenido por las fuerzas del orden.<\/p>\n<p class=\"western\">Como pieza a a\u00f1adir en esta tapicer\u00eda, que quedar\u00e1 sin concluir y por ello permanecer\u00e1 abierta de momento, habr\u00eda que hablar del proceso, del mecanismo por medio del cual se produce la parasitizaci\u00f3n a que se acaba de aludir. Pero para ello hace falta dar un peque\u00f1o rodeo. Se trata de explorar los or\u00edgenes y causas de lo que ha conducido a que el capitalismo se haya convertido en un par\u00e1sito del cristianismo. Por eso hay que hablar de mitos y de la mitolog\u00eda subyacente en el capitalismo. Un mito es un relato (story) acerca de los or\u00edgenes de cualquier realidad. Se suele apelar, aunque no necesariamente, a lo sobrenatural como elemento explicativo del mismo. Eso no quiere decir, sin embargo, que el mito est\u00e9 exento de base hist\u00f3rica (history). Por ejemplo, la historia de Abraham contiene elementos claramente m\u00edticos (ver cursillo de Biblia impartido por la HOAC), pero <i>algo muy importante<\/i> debi\u00f3 de pasar en la historia (history) para que aquel personaje m\u00edtico no asesinando ritualmente (es decir religiosamente) a su hijo, tuvo que salir corriendo de su pueblo y llevar una vida itinerante, es decir n\u00f3mada, por el desierto. Ese <i>algo muy importante<\/i> fue un elemento decisivo en el origen de un pueblo que pact\u00f3 con ese Dios innombrable (IHWH) una alianza que le garantizar\u00eda un futuro y una descendencia grandiosa, como las estrellas del cielo y las arenas del mar, pese a la esterilidad del propio Abraham (que se cuelga a Sara, sin fundamento m\u00e9dico alguno), y que m\u00e1s tarde tanto Jes\u00fas como Pablo computaron como fe (<i>pistis<\/i>).<\/p>\n<p class=\"western\">Otro inciso.<\/p>\n<p class=\"western\"><i>Se han escrito las dos palabras, story e history en ingl\u00e9s porque en ese idioma se distingue lo que es una historia ejemplar m\u00e1s o menos fabulosa, o un simple relato de un sucedido (story), de un suceso del pasado (history) del que se tiene constancia y verificaci\u00f3n emp\u00edrica y por ello se puede analizar con las metodolog\u00edas de cualquier otra ciencia. <\/i><\/p>\n<p class=\"western\">Fin del segundo inciso.<\/p>\n<p class=\"western\">Volvamos a los mitos. Los mitos elaboran marcos categoriales (las categor\u00edas permiten la distinci\u00f3n, la separaci\u00f3n y la clasificaci\u00f3n de los hechos) de un pensamiento frente a la contingencia o sea las limitaciones, del mundo, en particular frente a los juicios vida\/muerte. En cierto sentido, es lo que dice Bergson sobre la religi\u00f3n (ver Las dos fuentes de la moral y de la religi\u00f3n): \u201cla religi\u00f3n es una reacci\u00f3n defensiva de la naturaleza contra la representaci\u00f3n, por la inteligencia, de un margen desalentador de imprevisibilidad entre la iniciativa tomada y el efecto deseado, de lo que podr\u00eda haber de deprimente para el sujeto, y de disolvente para la sociedad, y sobre todo de la inevitabilidad de la muerte\u201d. Eso explica el origen de los elementos m\u00edticos en la historia de las religiones. Los mitos no son categor\u00edas de la raz\u00f3n instrumental y de los juicios medio-fin, cuyo centro es el principio de causalidad, porque en el mito no hay causalidad. Los mitos aparecen m\u00e1s all\u00e1 de la raz\u00f3n instrumental, precisamente cuando aparece la irracionalidad de la raz\u00f3n instrumental, es decir de la racionalidad medio-fin que es la propia del capitalismo. Aparecen mitos que niegan las amenazas para la vida y que a veces tienen un car\u00e1cter marcadamente sacrificial y en los que se celebra la muerte para la vida. Porque si bien la muerte es algo seguro, lo m\u00e1s inseguro es la hora de la muerte. Esa inseguridad es la contingencia a la que se alud\u00eda m\u00e1s arriba. Hay que suponer entonces una referencia trascendente, que es pura ilusi\u00f3n. La modernidad intenta defenderse contra el mito, pero no puede escapar de ellos, incluso fabrica nuevos mitos s\u00f3lo que secularizando los antiguos. Pero como en el mito se hace abstracci\u00f3n de la muerte, hay que recurrir a la racionalidad medio fin, es decir la raz\u00f3n instrumental que s\u00f3lo se fija en los resultados, en la eficiencia, o sea, en la <i>performance<\/i>.<\/p>\n<p class=\"western\">Es como el<b> <\/b>viaje del Titanic o como cortar la rama del \u00e1rbol. Esas acciones parecen racionales, pero son profundamente irracionales. En el viaje del Titanic la irracionalidad consisti\u00f3 en ir a toda velocidad en medio de los icebergs. En cortar la rama del \u00e1rbol la irracionalidad consiste en cortar la rama del \u00e1rbol entre el sitio donde estoy sentado y el tronco del \u00e1rbol. Los resultados de tales acciones irracionales son de preveer, y de hecho el primero de los casos citados forma parte de la historia. En el marco del sistema econ\u00f3mico neoliberal, el resultado es la desorientaci\u00f3n del mercado y del propio pensamiento sobre el mercado con relaci\u00f3n a la racionalidad reproductiva. En el mercado todas las acciones medio-fin son igualmente racionales con tal de que sean eficientes, aunque con relaci\u00f3n a la racionalidad reproductiva tengan efectos destructivos. De igual manera, cortar la rama del \u00e1rbol sobre la que est\u00e1 uno sentado es tan racional como cortar cualquier otra rama. De aqu\u00ed que la tendencia del mercado es inherentemente destructiva y destruye seres humanos a la vez que la propia naturaleza. Se trata de la irracionalidad de lo racionalizado. La racionalidad reproductiva se asume como \u201cimperfecci\u00f3n\u201d del mercado. Sin embargo, la racionalidad reproductiva no es cuesti\u00f3n de voluntad o de deseo: El ser humano tiene que producir y reproducir (consumir) continuamente. De ah\u00ed resulta la indiferencia entre la vida y la muerte que existe como paradigma en el seno del capitalismo.<\/p>\n<p class=\"western\">Por eso el capitalismo necesita de mitos, y si pueden ser religiosos mejor. Se necesitan seguridades ante las contingencias. Para el capitalismo la seguridad la ofrece el mercado. Entonces la modernidad (como ya se dijo, y digan los sabios lo que digan) fabrica mitos o toma mitos antiguos seculariz\u00e1ndolos. El gran mito de la modernidad es el progreso, entendido como crecimiento. Se trata de un progreso indefinido. Ese mito es inseparable de las ciencias emp\u00edricas e implica hacer abstracci\u00f3n de la muerte. \u201cLo perfecto es posible\u201d. Empieza con las ciencias emp\u00edricas (duras) pero se extiende a la econom\u00eda. En la econom\u00eda neocl\u00e1sica se han sustituido las necesidades por las preferencias, las apetencias (los apetitos que dir\u00eda san Juan de la Cruz). En ese punto, se abstrae la muerte. El poder pol\u00edtico mata, por el contrario el poder del mercado deja morir. Pero el resultado es el mismo. Al abstraer la muerte se omite el criterio de verdad. Abstrayendo la muerte se puede pensar en un tiempo sin fin. Como el espacio del mito es el que se refiere a las limitaciones de la condici\u00f3n humana, y la muerte es la mayor limitaci\u00f3n a la vida, el mito es la otra cara (la cara bonita) de la raz\u00f3n instrumental. Ahora el mito es la verdad, la <i>pistis<\/i>, porque la verdad es aquello con y por lo cual se puede (y merece la pena) vivir.<\/p>\n<p class=\"western\">Tercer inciso.<\/p>\n<p class=\"western\"><i>Pero como la condici\u00f3n humana implica la muerte como contingencia fundamental del ser humano hay que buscar remedio a esa problem\u00e1tica. Sin embargo la ciencia emp\u00edrica no puede analizar la contingencia sino s\u00f3lo tiene que suponerla, admitirla. La contingencia presupone la causalidad como referencia de todo an\u00e1lisis. Es decir dada la contingencia de la vida humana y del mundo, se tiene que recurrir a la causalidad. La causalidad se impone por el hecho de que el mundo es contingente. La causalidad es la muleta que precisa la contingencia. Al no poder conocer el mundo en su interior, en su verdad, sustituimos ese conocimiento por el supuesto de la causalidad. No podemos derivar el principio de causalidad de ciencia emp\u00edrica alguna, es al rev\u00e9s, es la causalidad la que hace posible la ciencia emp\u00edrica y la tecnolog\u00eda, la cual tambi\u00e9n est\u00e1 rodeada de un halo m\u00edtico. Ni Hume, ni Kant, que despreciaban la metaf\u00edsica, se pueden librar de argumentos que aparecen en el espacio m\u00edtico y que acaba siendo la otra cara de la raz\u00f3n instrumental. Lo mismo pasa con los cient\u00edficos: la mayor parte dicen que son agn\u00f3sticos (no saben, no contestan) pero que acaban creyendo en cosas tales como la masa puntual, el gas perfecto, el aislante ideal, etc.,etc. que son todo abstracciones idealizadas. En definitiva: la causalidad es condici\u00f3n humana. Por supuesto el Acontecimiento se salta la causalidad. El ejemplo m\u00e1s claro es precisamente la Resurrecci\u00f3n, como la entiende Pablo, que es el fin de la contingencia y por tanto est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de la causalidad. <\/i><\/p>\n<p class=\"western\">Fin del tercer inciso.<\/p>\n<p class=\"western\">Como consecuencia de lo dicho, asociado a este tipo de categor\u00edas neoliberales, aparece tambi\u00e9n el gran mito de la raz\u00f3n sacrificial. Se trata de atribuir eficacia al sacrificio. Est\u00e1 claro que eso es una secularizaci\u00f3n. Pero como estamos en una sociedad donde lo que predomina es el c\u00e1lculo (de utilidades, de oportunidades, de la eficiencia), se trata de calcular el n\u00famero de sacrificios humanos que va a ser necesario. El neoliberalismo econ\u00f3mico se vuelve sacrificial. La historia de los sacrificios humanos es muy antigua, recordemos lo dicho sobre Abraham. Atraviesa las religiones. Ahora, cuando ya parec\u00eda que la historia de los sacrificios se hab\u00eda acabado (seg\u00fan dice la carta a los Hebreos), resulta que desde la econom\u00eda se nos piden sacrificios. Para que unos vivan, otros tienen que morir. Es lo que dice Hayek, premio Nobel de econom\u00eda. Es lo mismo que decir que para acabar con el paro hay que mandar gente a la calle. Para decir eso que dice Hayek, no hace falta que encima le den el premio Nobel. Ser\u00eda m\u00e1s adecuado aplicarle la ley de peligrosidad social. Nueva paradoja, los profetas de la muerte son ensalzados como pas\u00f3 con el nazismo. Pero detr\u00e1s del mito del sacrificio necesario aparece el mito del poder. Porque de la contingencia se puede pasara la discusi\u00f3n sobre las instituciones, las leyes y de los protocolos sociales, incluyendo los que proceden de la religi\u00f3n. La institucionalizaci\u00f3n impone unas normas de comportamiento, que la modernidad etiqueta como leyes. Pero como esas normas no se cumplen espont\u00e1neamente, esa institucionalizaci\u00f3n implica el ejercicio del poder. Esa institucionalizaci\u00f3n es la administraci\u00f3n de la contingencia y en el fondo de la muerte. El gran mito del poder, es por tanto un mito sacrificial: para que unos vivan, otros tienen que morir. Hay que producir muerte para que haya vida. Se trata de un gran circuito sacrificial. \u00bfCu\u00e1les son las reglas morales que llevan al \u201cc\u00e1lculo de vidas\u201d?: La propiedad privada y el contrato. Y como las desgracias nunca vienen solas, la compa\u00f1era del mito del sacrificio es la agresividad. La sociedad neoliberal es profundamente agresiva una agresividad que se detecta f\u00e1cilmente en los rasgos de la cultura dominante y es tambi\u00e9n una consecuencia de la desesperaci\u00f3n a que conduce el cr\u00e9dito (<i>pistis<\/i>) capitalista.<\/p>\n<p class=\"western\">Si el rito se contextualiza en el sacrificio, lo propio del rito es la seriedad. Una seriedad que va adornada con frecuencia del correspondiente boato. Por eso un mecanismo de des-sacralizaci\u00f3n, l\u00e9ase profanaci\u00f3n, es la banalizaci\u00f3n, la burla, la frivolizaci\u00f3n, la s\u00e1tira, el juego, el chiste. El pueblo ib\u00e9rico es experto en la profanaci\u00f3n por medio de los chistes. El juego, que en su versi\u00f3n infantil es la forma sacramental anticipada de algo tan serio como el trabajo humano, es tambi\u00e9n una inversi\u00f3n de la esfera sagrada. El juego de los disfraces es una forma de des-sacralizaci\u00f3n. A eso apunta la oraci\u00f3n que se propone como apertura del cursillo (ver p\u00e1gina 1 del mismo). Jes\u00fas mismo utiliza el humor burl\u00f3n como herramienta pedag\u00f3gica. Parafraseando a Benzo: \u201cel humor apunta con frecuencia en las palabras de jes\u00fas, unas veces en forma de iron\u00eda amable, y otras, de s\u00e1tira amarga. (Mt. 11, 7-8, Id. 16-19, Lucas 16, 1-9; 18, 1-8; Mt. 9, 12; Lc. 13, 33; Juan, 10, 32; Lucas, 6, 41-42; Mt. 23; Lc, 22, 25; Mc. 14, 48).<\/p>\n<p class=\"western\">De hecho un profeta es un sujeto que usa extensivamente ese mismo procedimiento. Se ha dicho, que el profeta es un individuo que situ\u00e1ndose vital y epistemol\u00f3gicamente en el lugar de los pobres hace un an\u00e1lisis cr\u00edtico (la cr\u00edtica es una forma de des-sacralizaci\u00f3n) de las patolog\u00edas del poder del imperio. Chesterton, tambi\u00e9n \u00e9l burl\u00f3n, dice que lo primero que tiene que hacer un profeta es burlarse de s\u00ed mismo. En general nos tomamos demasiado en serio a nosotros mismos y a lo que hacemos. Afortunadamente con la edad se relativizan esas \u201cgrandes acciones\u201d en las que nos hemos visto envueltos. Teresa de Lisieux, santa y doctora de la Iglesia, dec\u00eda que le gustar\u00eda ser una canica para que el Ni\u00f1o Jes\u00fas jugara con ella. Palabras infantiles de qui\u00e9n hizo del esp\u00edritu de infancia una forma de vida. Dejando a los santos y yendo a los ateos, Benjamin dec\u00eda que el derecho desactivado y no aplicado, sino s\u00f3lo estudiado, abr\u00eda la puerta a la justicia. Notemos de pasada que son precisamente los jueces, con todas sus pu\u00f1etas en la bocamanga de sus negros trajes los que engalanados de esa guisa aplican leyes supuestamente justas. El car\u00e1cter negligente e informal de los sacramentos cristianos se manifiesta en la forma banal de la llamada materia sacramental. No s\u00f3lo algo tan banal como el pan y el vino son la materia sacramental (recordemos aquello de materia, forma, ministro y sujeto) de la eucarist\u00eda, en el caso del matrimonio son los cuerpos desnudos, y por tanto pobres, vulnerables y des-sacralizados, de los contrayentes los que constituyen la materia prima viva del sacramento. Resulta as\u00ed que la materia del sacramento es tambi\u00e9n la manera sacramental (valga la redundancia) de des-sacralizar, de profanar, el sacramento. No cabe ya la menor duda de que nuestro Dios es un Dios medi\u00e1tico. A Dios parece que le placen las mediaciones y los disfraces.<\/p>\n<p class=\"western\"><b>Volvamos al poder. <\/b><\/p>\n<p class=\"western\">No se ha reflexionado bastante sobre el poder. Tiene el poder, el que es capaz de dictar el estado de excepci\u00f3n. Los pobres viven en estado de excepci\u00f3n permanente. Pero adem\u00e1s, el poder econ\u00f3mico es claramente m\u00edtico porque su concepto te\u00f3rico b\u00e1sico es el conocimiento perfecto: la omnisciencia, que es claramente una abstracci\u00f3n. De ah\u00ed deriva el poder sin control de las compa\u00f1\u00edas multinacionales. Sin contestar a ese mito final no hay salida posible para la vida. O haces sacrificios de buen grado o te los impone el poder, t\u00fa eliges. Sin embargo Dios, de qui\u00e9n se dice que es todopoderoso, no parece usar nunca de su infinito poder. Entonces, una de dos o es que tiene tanto poder que no necesita usar de \u00e9l o es que en realidad no tiene ning\u00fan poder. A ver si resulta que el poder de Dios es el poder de amar. Claro que todo eso es metaf\u00edsica.<\/p>\n<p class=\"western\">Lo dicho tiene que ver con la metaf\u00edsica que llevan inherentes las abstracciones. Sin embargo, el problema no est\u00e1 en que hagan abstracciones, sino en la \u201cfalacia de la reducci\u00f3n (concreci\u00f3n) injustificada\u201d. Es decir, una cosa es que se haga abstracci\u00f3n de lo incidental para destacar lo fundamental, y otra que se abstraiga lo fundamental para salvar un modelo (econ\u00f3mico, f\u00edsico, moral, tanto da) ideal asumido previamente como dogma. Las idealizaciones son siempre parte de la metaf\u00edsica. Por ejemplo, la competencia perfecta es metaf\u00edsica. Los sistemas ideales en los que se basan las leyes f\u00edsicas e incluso los experimentos son pura metaf\u00edsica. Se trata de una ilusi\u00f3n trascendental. La ciencia emp\u00edrica moderna recurre constantemente a la creaci\u00f3n de representaciones idealizadas de la realidad. Esas idealizaciones no son alcanzables emp\u00edricamente y por tanto no son factibles. Se trata de reconstruir artificialmente la realidad a partir de modelos presuntamente basados en la experiencia. Aqu\u00ed aparecen los llamados mecanismos de funcionamiento del estilo del diablillo de Maxwell de la Termodin\u00e1mica, que es omnisciente (lo sabe todo) y por tanto orienta el proceso de separaci\u00f3n de las part\u00edculas de una mezcla. Esa omnisciencia se puede aplicar a una deidad o se puede secularizar. Sin embargo, la paradoja (tautolog\u00eda) es evidente: Si se quiere una explicaci\u00f3n natural, es decir, sin recurrir a ning\u00fan factor externo, entonces se necesita un \u201cconocimiento perfecto\u201d, pero ese conocimiento no es un factor natural, sino resultado de la metaf\u00edsica. Aparece subrepticiamente la instancia omnisciente. Resulta pues que, aunque san Alberto Magno dec\u00eda que hay que hacer ciencia como si Dios no existiera, la verdad es que los cient\u00edficos emp\u00edricos sostienen impl\u00edcitamente que hay un dios, aunque se declaren agn\u00f3sticos o ateos. Claro que lo sostienen virtualmente, como el sexo virtual. Por eso la ciencia emp\u00edrica es menos emp\u00edrica de lo que el p\u00fablico de a pie se imagina.<\/p>\n<p class=\"western\"><b>Ahora ya estamos en condiciones de abordar el tema de la mitificaci\u00f3n-parasitizaci\u00f3n del cristianismo. <\/b><\/p>\n<p class=\"western\">El primer anuncio fundamental del cristianismo es: Dios se ha hecho hombre, es decir ser humano en Jes\u00fas de Nazaret. (El segundo, no menos importante, es: Jes\u00fas ha resucitado). Ese primer anuncio trastoca completamente el universo m\u00edtico existente. Todos los marcos categoriales del pensamiento m\u00edtico cambian.<\/p>\n<p class=\"western\">1) El mensaje subyacente es \u201cHaz como Dios, o sea human\u00edzate\u201d. Eso quiere decir dejar de ser inhumano. Deja lo que te hace ser inhumano. 1\u00aa) Contrapartida m\u00edtica: Jesucristo es hombre pero no como los dem\u00e1s: Comparti\u00f3 la condici\u00f3n humana menos en el pecado. \u00bfY qui\u00e9n ha dicho que la condici\u00f3n humana implique precisa y necesariamente el pecado, cuando lo m\u00e1s inhumano es precisamente el pecado?<\/p>\n<p class=\"western\">2) Jes\u00fas fue ejecutado en el cumplimiento de la ley, jud\u00eda y romana. Consecuencia: la aplicaci\u00f3n de la ley lleva la muerte A partir de Pablo, al que se adhiere Juan, el pecado se comete cumpliendo la ley. No se trata de los pecados, sino del pecado. \u00bfQu\u00e9 pecado?: El asesinato del Pobre, lo que es una injusticia. \u201cLa c\u00f3lera de Dios se revela desde el cielo contra los hombres que tienen atrapada la verdad en la injusticia\u201d (Rm. 1, 18). Se trata de una injusticia declarada justicia, pero que acaba con la vida del justo. El mundo cambia si digo, crey\u00e9ndolo: Yo soy si t\u00fa eres. As\u00ed pues la ley no es la justicia. Pablo es el primero que dijo eso, tomen nota los letrados. El viejo Marx no hace m\u00e1s que seguir con eso (no estoy seguro si se dio cuenta de ello), s\u00f3lo que seculariz\u00e1ndolo en la forma de la ley del mercado. En cualquier caso, la ley ha sido clavada en la cruz. 2\u00aa) Contrapartida m\u00edtica. Jes\u00fas no fue ejecutado cumpliendo la ley sino por unos jud\u00edos malos que interpretaron la ley a su conveniencia. O peor a\u00fan, Jes\u00fas fue v\u00edctima de un terrible malentendido. \u00bfFue Jes\u00fas, entonces, el que no se explic\u00f3 con la suficiente claridad?<\/p>\n<p class=\"western\">3) El hombre Jes\u00fas, Hijo de Dios, y por medio del cual todos somos hijos de Dios, resucit\u00f3 para una nueva vida corporal. Adem\u00e1s si Jesucristo no resucit\u00f3 vana es nuestra fe (1Cor. 15, 14). Y si nosotros no resucitamos tambi\u00e9n, es que El tampoco resucit\u00f3 (1Cor. 15, 13). La eternidad pasa ahora a ser cosa de los cuerpos, no del alma (eso ya se sab\u00eda). El enemigo a vencer es la muerte, y Jes\u00fas venci\u00f3 a la muerte. 3\u00aa) Contrapartida m\u00edtica. El cuerpo resucitado es un cuerpo sin sensualidad ni apetitos. Est\u00e1 controlado por el alma que como es sabido est\u00e1 al margen de todo tipo de deseos (que son potencialmente malos). Se trata de un cuerpo abstracto incapaz de producir un cuestionamiento de la ley. Desaparece con ello el valor de la corporalidad.<\/p>\n<p class=\"western\">4) De lo dicho resulta una teolog\u00eda de la deuda y de la culpa, cuyo contrapunto se expresa magn\u00edficamente en el Padrenuestro: \u201cPerdona nuestras deudas como perdonamos a nuestros deudores\u201d (Mt. 6, 12, seg\u00fan la primera edici\u00f3n de la Biblia de Jerusal\u00e9n). Seg\u00fan esa teolog\u00eda las deudas no se deben pagar, hay que objetar contra el pago de las deudas. Pagar la deuda es ofender a Dios. Pero, hay condiciones: \u201ccomo nosotros tambi\u00e9n perdonamos\u201d. Ser como Dios manda es perdonar las deudas y es adem\u00e1s la manera de que Dios perdone las nuestras. 4\u00aa) Contrapartida m\u00edtica: Ahora, sin embargo, las deudas se pagan. Adem\u00e1s como se trata de deudas impagables, el pago de la deuda es la muerte. Resucitamos la muerte a la que Jes\u00fas hab\u00eda vencido. Ni siquiera la sangre de Cristo elimina nuestra deuda impagable con Dios, porque la ley de Cristo obliga a cumplir esa nueva ley de pagar la deuda. La deuda no se cancela, se traslada. Seguimos, pues, endeudados <i>per in secula seculorum<\/i>.<\/p>\n<p class=\"western\">5) Se abre un marco hist\u00f3rico en el cual se desemboca en una tierra nueva y un cielo nuevo, porque los antiguos \u201cdesaparecieron\u201d (Ap. 21, 1)).<\/p>\n<p class=\"western\">5\u00aa) Contrapartida m\u00edtica: Se trata de volver al para\u00edso, el futuro es una vuelta al pasado. Es el mito del eterno retorno que ya conoc\u00edamos. El eterno retorno es la estrategia acomodaticia de la modernidad ante la contingencia de una muerte sin resurrecci\u00f3n. A este respecto, no ha habido mayor tergiversaci\u00f3n que la que se ha llevado a cabo con el Apocalipsis de Juan.<\/p>\n<p class=\"western\">Como vemos, desde la fe en Jesucristo estamos pertrechados para hacer toda una cr\u00edtica de la raz\u00f3n m\u00edtica. Se suele criticar, con motivo, la raz\u00f3n sentimental, pero tan perversas son las tergiversaciones de la raz\u00f3n (ya sea esta cient\u00edfica, m\u00edtica o incluso m\u00edstica) como las de los sentimientos. En ese proceso de mitificaci\u00f3n est\u00e1 inherentemente presente el capitalismo. Eso es lo que se ha tratado de probar.<\/p>\n<p class=\"western\"><b>Cap\u00edtulo siguiente: Alternativas. <\/b><\/p>\n<p class=\"western\"><b>Ap\u00e9ndice 1.<\/b><\/p>\n<p class=\"western\"><b>Consecuencias pol\u00edticas que se siguen de lo dicho hasta ahora.<\/b><\/p>\n<p class=\"western\">En el presente escrito, se ha criticado la abstracci\u00f3n de la realidad en forma de leyes que siempre son idealizaciones porque toman como base modelos matem\u00e1ticos supuestamente basados en el empirismo. Y ya se sabe lo que pasa con los y las modelos, que envejecen con el tiempo y son superados por otros y otras m\u00e1s j\u00f3venes y lozanos\/as. Ya se dijo que las idealizaciones son siempre parte de la metaf\u00edsica. La competencia perfecta es metaf\u00edsica. Los sistemas ideales en los que se basan las leyes f\u00edsicas son pura metaf\u00edsica. La ciencia emp\u00edrica moderna recurre constantemente a la creaci\u00f3n de representaciones idealizadas de la realidad. Como ya se dijo, esas idealizaciones no son alcanzables emp\u00edricamente y por tanto no son factibles. En el capitalismo se produce la abstracci\u00f3n de la naturaleza en tierra, del patrimonio en capital y la vida y el trabajo humano en mercanc\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 se ha abandonado la teor\u00eda de la divisi\u00f3n social del trabajo por una simple teor\u00eda abstracta del equilibrio formal de los mercados? Porque no se quiere hablar del reparto del excedente econ\u00f3mico ni del problema del poder pol\u00edtico que le es inherente.<\/p>\n<p class=\"western\">Se introduce una l\u00f3gica particular que produce a partir de esa objetividad abstracta un mundo invertido. Ejemplos:<\/p>\n<p class=\"western\">1) Cuando me doy de cabeza contra la pared (circunstancia mucho m\u00e1s frecuente de lo que pudiera parecer) \u00bfSiento dolor de cabeza porque la pared est\u00e1 dura? O m\u00e1s bien, \u00bfconcluyo que la pared est\u00e1 dura porque siento dolor al pegarle con la cabeza? M\u00e1s bien esto segundo.<\/p>\n<p class=\"western\">2) \u00bfEs el asesinato un crimen porque es punible seg\u00fan la ley? \u00bfNo ser\u00e1 m\u00e1s bien que hay que prohibir por ley el asesinato porque es un crimen al atentar contra la dignidad de la persona?<\/p>\n<p class=\"western\">3) La sinfon\u00eda de \u201clos adioses\u201d o de \u201cla despedida\u201d de Haydn. \u00bfSe van yendo los m\u00fasicos poco a poco en el cuarto movimiento para acomodarse el t\u00edtulo de la sinfon\u00eda? O m\u00e1s bien, \u00bfNo ser\u00e1 que la sinfon\u00eda saca su nombre de una huelga en forma de plante que hicieron los m\u00fasicos porque no se les pagaba el salario?<\/p>\n<p class=\"western\">Resulta as\u00ed un mundo al rev\u00e9s. El mundo se vuelve m\u00e1gico. \u00bfCorren los coches?, \u00bfLava la ropa la lavadora?, \u00bfCalcula el ordenador? \u00bfTrabaja el dinero? La respuesta a todas esas preguntas es NO. Mediante ese dispositivo ideol\u00f3gico la experiencia pierde su valor fundante. Las cosas tienen vida y amor en sus entra\u00f1as a la vez que las personas se vuelven cosas extra\u00f1as. Ya lo dijo Pablo de Tarso: \u201cAhora vemos como en un espejo\u201d (1Co. 13, 12). (Es bien sabido que el espejo da una imagen invertida de la realidad). A eso (muchos a\u00f1os m\u00e1s tarde) el viejo Marx le llamar\u00eda fetichismo. No sabemos si conoc\u00eda la primera carta a los corintios. Entonces sucede que el objeto devora al sujeto. El sujeto desaparece o se vuelve abstracto, accesorio. De igual forma el ser humano desaparece ante la ley (f\u00edsica, jur\u00eddica, religiosa o del tipo que sea). La ley abstrae a la persona y la convierte en sujeto: sujeto de derechos, sujeto pasivo, sujeto fiscal, etc. Lo mismo pasa con la ciencia emp\u00edrica moderna que de hecho nace de ese tipo de abstracciones y la convierte con frecuencia en metaf\u00edsica. Ejemplo: El principio de conservaci\u00f3n de la energ\u00eda nunca ha sido demostrado en su total generalidad. La objetividad del mundo se convierte en una conclusi\u00f3n te\u00f3rica cuando se independiza de la realidad y de la experiencia. \u201cLa vida es sue\u00f1o\u201d dec\u00eda Calder\u00f3n. As\u00ed resulta que mirando las cosas del rev\u00e9s, no es que el mundo sea falso, sino que se ve trastocado en un producto te\u00f3rico. Con esto llegamos al universo m\u00edtico que se critic\u00f3 m\u00e1s arriba. No es que el mito sea necesariamente malo, pero hay que ser conscientes de lo que es un mito y de sus inherentes limitaciones.<\/p>\n<p class=\"western\"><b>Ap\u00e9ndice 2.<\/b><\/p>\n<p class=\"western\"><b>Consecuencias cristol\u00f3gicas. <\/b><\/p>\n<p class=\"western\">El mismo Walter Benjamin hab\u00eda escrito muchos a\u00f1os antes de caer en la cuenta de que el capitalismo es una religi\u00f3n: \u201cNada es tan an\u00e1rquico como el orden burgu\u00e9s\u201d. El orden burgu\u00e9s es el que produce el capitalismo. Anarqu\u00eda viene de <i>An-archos<\/i> que es una palabra griega compuesta que quiere decir sin principio, sin fundamento, sin referencia. Vamos a ver como las importantes cuestiones cristol\u00f3gicas que se debatieron en la Iglesia desde el principio del siglo IV hasta bien pasado el siglo VI, tienen un claro reflejo en el paradigma de la anarqu\u00eda capitalista. En efecto, la Iglesia de aquella \u00e9poca estuvo profundamente dividida por la controversia contra el arrianismo, cuya propuesta era que el Hijo, Palabra (Verbum) y praxis de Dios, tiene su fundamento (<i>arch\u00e9<\/i>) en el Padre. Parece que el t\u00e9rmino decisivo en la controversia arriana era precisamente el tema del fundamento, de la referencia. Fue en el concilio de Nicea (325 dC) donde se acu\u00f1\u00f3 la frase \u201cengendrado, no creado, de la misma naturaleza (<i>homousios<\/i>) que el Padre\u201d con lo que se declaraba tambi\u00e9n el car\u00e1cter an\u00e1rquico de Hijo y con ello el car\u00e1cter infundado del lenguaje, de la acci\u00f3n y del gobierno de Jesucristo. Es esta escisi\u00f3n entre ser y actuar, entre ontolog\u00eda y praxis lo que introduce la manera de ser secular en todo el occidente. Que Cristo an\u00e1rquico, adem\u00e1s de verdadero Dios, sea hombre verdadero deja abierta la puerta a las infinitas posibilidades de la acci\u00f3n humana y descubre ese nuevo aspecto que consiste en el car\u00e1cter laico, adem\u00e1s de religioso, de la fe cristiana. En otras palabras, enfatiza la libertad y la voluntad con todo lo que eso significa para que la <i>pistis<\/i> se encarne en la historia humana. Adem\u00e1s, s\u00f3lo encarn\u00e1ndose en la historia humana, Dios se realiza plenamente para el hombre, para todos los hombres.<\/p>\n<p class=\"western\">En esas condiciones, el capitalismo hereda y sobre todo seculariza mediante su estrategia parasitaria el car\u00e1cter an\u00e1rquico de la cristolog\u00eda. En manos del capitalismo ya sabemos lo que esto significa: la exaltaci\u00f3n de la libertad (ahora concebida como libertad de mercado) y una acci\u00f3n humana infundada en el ser y por tanto sometida a partir de ahora al determinismo de ciertas leyes mercantiles declaradas como dogmas infalibles, cuando no a la aleatoriedad del propio funcionamiento del mercado y a las oscuras apetencias y exigencias del capital.<\/p>\n<p class=\"western\"><b>Ap\u00e9ndice 3.<\/b><\/p>\n<p class=\"western\"><b>Consecuencias teol\u00f3gicas. <\/b><\/p>\n<p class=\"western\">Hemos dicho que la encarnaci\u00f3n del Verbo Divino en Cristo deja abiertas una multitud de posibilidades, buenas y malas, a la libertad humana y marca definitivamente el car\u00e1cter laico de nuestra religi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"western\">Al mismo tiempo, y de acuerdo con Pablo; el Verbo se hizo carne en Cristo, y este, \u201csiendo de condici\u00f3n divina, no consider\u00f3 como presa (retuvo \u00e1vidamente) el ser igual a Dios, sino que se despoj\u00f3, no de la naturaleza divina, sino de las prerrogativas, es decir del rango, correspondientes a dicha naturaleza, haci\u00e9ndose hombre, con todas las consecuencias y limitaciones inherentes a la condici\u00f3n humana, y se humill\u00f3, obedeciendo hasta la muerte y una muerte de cruz\u201d (Fil. 2, 6-8).<\/p>\n<p class=\"western\">En la cruz se produce el m\u00e1ximo anonadamiento de la condici\u00f3n divina y la m\u00e1xima separaci\u00f3n de dicha condici\u00f3n divina de la condici\u00f3n humana cuando Jes\u00fas dice: \u201cDios m\u00edo, \u00bfporqu\u00e9 me has abandonado?\u201d (Mt. 27, 46). Ese sentirse abandonado Dios por Dios, es el punto en el que esa aparente brecha radical que separa a Dios del hombre se ha trasladado al propio Dios. Cuando me experimento totalmente separado de Dios, dejado de la mano de Dios, es cuando estoy absolutamente m\u00e1s cerca de El, porque en ese momento estoy en la situaci\u00f3n de Cristo abandonado. Al mismo tiempo la oraci\u00f3n de Cristo abandonado por Dios (Mt. 27, 46) se convierte en la oraci\u00f3n propia del ateo. Es decir el abandono de Dios por el hombre, l\u00e9ase ate\u00edsmo, y el abandono del Hombre Jesucristo por Dios, son estrictamente correlativos, son como las dos caras de un mismo gesto.<\/p>\n<p class=\"western\">Eso implica, al menos, dos cosas: 1) Es en ese horizonte, donde el amor cristiano surge como un amor mucho m\u00e1s all\u00e1 de la condescendencia, un amor que se manifiesta en la asunci\u00f3n de la indigencia humana. 2) La modernidad, al remover a Dios del mundo, no s\u00f3lo no ha salido de la teolog\u00eda, sino que no ha hecho m\u00e1s que dar cumplimiento al veredicto divino, que es un proyecto laicista, de convertir al hombre en hijo de Dios mediante el proceso inverso, el proceso reversible, de ese anonadamiento descrito por Pablo en la carta a los filipenses. En otras palabras, Dios ha hecho el mundo <i>como si<\/i> \u00e9ste pudiera funcionar bien sin Dios, y lo gobierna providencialmente <i>como si<\/i> \u00e9ste se gobernara al margen de Dios, o sea, por s\u00ed mismo. En esa imagen todo sucede <i>como si<\/i> el ate\u00edsmo se haya disuelto en teolog\u00eda y la teolog\u00eda en ate\u00edsmo, mientras que la democracia ocupa el lugar de la divina providencia. Por ello, en esa imagen, en la que el mundo, creado por Dios, se identifica a s\u00ed mismo como un mundo sin Dios, y en el que contingencia, necesidad y libertad se desvanecen unas en otras, aparece a plena luz el veredicto divino seg\u00fan el cual la gloria de Dios mismo est\u00e1 en que viva el pobre, el indigente hombre pobre. Concomitantemente, el veredicto divino es que el pobre queda definitivamente fuera del estado de excepci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"western\"><b>A modo de ep\u00edlogo<\/b> (sacado de un texto de Bernanos para incluir en <i>La Impostura<\/i> y citado por A. Beguin en <i>Bernanos par lui m\u00eame<\/i>).<\/p>\n<p class=\"western\">Uno de los principales problemas que existen en la detecci\u00f3n del pecado es su car\u00e1cter oculto, su disfraz. \u201cNi la efusi\u00f3n de la caridad, ni la intuici\u00f3n de un coraz\u00f3n fraterno sabr\u00edan descubrir esa parte secreta que hay en nosotros donde el mal arraiga y se nutre. Sobre este punto nuestra ignorancia rec\u00edproca es profunda. Podemos caminar mucho tiempo en compa\u00f1\u00eda, pero al final cada uno abraza por su cuenta su propia mentira para la que est\u00e1 hecho. Se peca solo, como se muere solo. Las fanfarrias del vicio son para los est\u00fapidos, pero su planta secreta s\u00f3lo es comprendida por muy pocos. Ciertamente el \u00e1ngel oscuro raramente es descubierto \u201d<i>in fraganti<\/i>\u201d, \u00e9l golpea y se escapa r\u00e1pidamente. Pero su trabajo m\u00e1s lento y minucioso delata inequ\u00edvocamente su presencia\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\">RDC. 20-25 de octubre de 2019 (corregido el 1 de noviembre de 2019).<\/p>\n<p class=\"western\">Sobre el autor, RDC= Ricardo D\u00edaz Calleja*, es militante de la HOAC (Hermandad Obrera de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica). Profesionalmente es catedr\u00e1tico (jubilado) de Termodin\u00e1mica y Fisicoqu\u00edmica en la Escuela T\u00e9cnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad Polit\u00e9cnica de Valencia. Ha investigado en propiedades viscoel\u00e1sticas y diel\u00e9ctricas de pol\u00edmeros y en la actualidad trabaja en problemas de inestabilidad y bifurcaci\u00f3n en materiales electroel\u00e1sticos y en cristales l\u00edquidos nem\u00e1ticos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El t\u00edtulo que precede al presente escrito puede considerarse en principio como una hip\u00f3tesis de trabajo. 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