{"id":729,"date":"2007-04-22T00:00:00","date_gmt":"2007-04-22T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=729"},"modified":"2020-02-27T11:18:30","modified_gmt":"2020-02-27T10:18:30","slug":"sobre-la-construccion-del-partido-socialista-unido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=729","title":{"rendered":"Sobre la construcci\u00f3n del Partido Socialista Unido"},"content":{"rendered":"<p><i><b>Por: Diputado Amilcar Jes\u00fas Figueroa Salazar<\/b><\/i><\/p>\n<p>Doce d\u00edas despu\u00e9s del contundente triunfo electoral del 3 de diciembre de 2006, Hugo Ch\u00e1vez (Presidente re-electo), hace el hist\u00f3rico llamado a la conformaci\u00f3n del Partido \u00danico de los revolucionarios de Venezuela. Se parte de la premisa justa que enrumb\u00e1ndose nuestro proceso hacia una nueva etapa, y arrastrando esa especie de d\u00e9ficit en cuanto a no haber pose\u00eddo hasta la fecha un verdadero instrumento de direcci\u00f3n que permita el ejercicio de la voluntad colectiva en un mismo sentido, las nuevas circunstancias reclaman su conformaci\u00f3n urgente. Pero aun partiendo de un postulado correcto, tal planteamiento ha generado el m\u00e1s amplio debate de ideas y posiciones que hasta el presente haya sostenido a su interior la Revoluci\u00f3n Bolivariana. No podr\u00eda suponerse cosa distinta no habi\u00e9ndose abordado en forma previa la unificaci\u00f3n de criterios en torno a temas tan candentes como: el modelo de construcci\u00f3n social que se est\u00e1 proponiendo, (el llamado Socialismo del Siglo XXI); la estrategia de conformaci\u00f3n de la Patria Grande; o el car\u00e1cter o naturaleza del partido mismo a construir.<\/p>\n<p>Han surgido entonces muchas posiciones no necesariamente siendo la motivaci\u00f3n ideol\u00f3gica la que priva en la mayor\u00eda; pero de cualquier manera, esperemos que ese debate -si se canaliza y\/ o procesa correctamente- sirva para enriquecer y fortalecer esta Revoluci\u00f3n. En ese sentido, procedemos a apuntar algunas consideraciones.<\/p>\n<p><b>Viejas discusiones, nuevos actores.<\/b><\/p>\n<p>No pocas cuartillas se han emborronado en la historia del movimiento revolucionario internacional acerca de si el partido que promueve los cambios ha de ser un partido de masas o de cuadros. Por ese tema se dividieron los revolucionarios rusos en su momento. De ah\u00ed en adelante, en distintas circunstancias se ha replanteado tal pol\u00e9mica que a la vez ha aparecido vinculada a la concepci\u00f3n que acerca del Estado han profesado quienes terciaron en ella.<br \/>\nUna s\u00edntesis del partido como instrumento especializado de direcci\u00f3n nos la ofrece, por ejemplo, Gramsci cuando plantea:&#8230; \u00abel partido debe continuar siendo el \u00f3rgano de educaci\u00f3n comunista, el hogar de la fe, el depositario de la doctrina, el poder supremo que armoniza y que conduce hacia la meta las fuerzas organizadas y disciplinadas de la clase obrera y del campesinado. Precisamente para desarrollar r\u00edgidamente esa su misi\u00f3n el partido no puede abrir de par en par las puertas a la invasi\u00f3n de nuevos adherentes no acostumbrados al ejercicio de la responsabilidad y de la disciplina\u201d.<br \/>\nAhora bien, en este pronunciamiento claro de Gramsci a favor del partido \u00abcomo vanguardia\u00bb est\u00e1n definidas dos cuestiones de suma importancia: 1.- el car\u00e1cter comunista de la revoluci\u00f3n y 2.- la alianza obrero campesina como el motor del cambio. Aparte de ello, habr\u00eda que tomar en cuenta un tercer problema: las circunstancias hist\u00f3ricas en que le toc\u00f3 actuar al excelente te\u00f3rico italiano.<\/p>\n<p><b>Estos tres aspectos debemos revisarlos en las circunstancias venezolanas.<\/b><\/p>\n<p>Se trata hoy de conformar un partido cuyo imaginario en buena medida sigue en construcci\u00f3n. Le corresponde desempe\u00f1arse sobre las realidades de los albores del tercer milenio y en un pa\u00eds que no transit\u00f3, como hemos se\u00f1alado en muchas oportunidades, un camino cl\u00e1sico en su desarrollo capitalista, por tanto, su composici\u00f3n social es particular y ello determina caracter\u00edsticas espec\u00edficas del bloque hist\u00f3rico interesado en el cambio revolucionario, m\u00e1s all\u00e1 de la clase obrera y el campesinado. Pero a la vez, un pa\u00eds cuya contradicci\u00f3n principal a lo largo de m\u00e1s de un siglo ha sido con el imperialismo norteamericano y a consecuencia de ello existen inmensas tareas nacionales por adelantar. Por lo dem\u00e1s, -y esto no es menos importante-en un proceso de cambios que se ha desarrollado, ampliado y recreado en el \u00e1mbito de la democracia.<br \/>\nTal vez esta \u00faltima circunstancia es la que lleva al profesor Bilbao en su exposici\u00f3n ante el I Congreso Comunal de Caracas a pronunciarse en los siguientes t\u00e9rminos:<br \/>\n\u201cLos partidos de masas en gestaci\u00f3n -se refiere a gran parte de los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina constituyen el escenario privilegiado en el que se deber\u00e1 actuar con lucidez y energ\u00eda\u201d.(Luis Bilbao: Teor\u00eda y Pr\u00e1ctica del Partido Revolucionario, Marzo 2007)<br \/>\nEn el Teresa Carre\u00f1o, en ocasi\u00f3n de juramentar los primeros (2390) propulsores del PSUV, el Cte. Ch\u00e1vez direcciona esta controversia te\u00f3rico-pr\u00e1ctica al definir claramente que la propuesta hoy es un partido de masas que genere los cuadros que el proceso requiere. Pero una pol\u00e9mica a\u00fan m\u00e1s candente ha girado siempre en torno a si la Revoluci\u00f3n la dirige un Partido de la \u00abclase Obrera\u00bb, o si m\u00e1s bien es un Partido policlasista. En el caso venezolano -ya hemos examinado en otros momentos- tanto por la naturaleza de su econom\u00eda misma, de las fuerzas productivas y de las relaciones de producci\u00f3n dentro de un proceso hist\u00f3rico en que la clase obrera tiene un escaso desarrollo, corresponder\u00eda entonces examinar el papel que le toca jugar a cada uno de los factores que componen el \u00abbloque hist\u00f3rico\u00bb del cambio<a href=\"#sdendnote2sym\" name=\"sdendnote2anc\">ii<\/a>; para de esta forma tener claro hacia d\u00f3nde dirigiremos la hegemon\u00eda del proceso.<\/p>\n<p><b>Entramado social, edificaci\u00f3n socialista y partido revolucionario.<\/b><\/p>\n<p>El Cte. Ch\u00e1vez ha dicho que todo militante del Partido Socialista Unido, incluidos aquellos que ejercieran funciones dirigenciales, debe hacer vida pol\u00edtica en un organismo social. Esta idea es absolutamente justa, ya que la historia ha probado hasta la saciedad que se tiende a producir un cierto divorcio entre organismos sociales, la militancia pol\u00edtica y quienes ocupan puestos de jerarqu\u00eda. Es necesario entonces que los militantes vivan, se nutran de los problemas de la cotidianidad y en ello debe contribuir grandemente compartir las labores de los organismos que constituyen la base del entramado social. Mao Tse Tung abord\u00f3 en su momento con mucha claridad este tema. En ese sentido, se plantea como tarea de primer orden seguir profundizando en la construcci\u00f3n de la organizaci\u00f3n social, particularmente en la conformaci\u00f3n y fortalecimiento de los Consejos Comunales organismos en los cuales han de converger todas las instancias de la vida social, y que en definitiva vendr\u00eda a ser el epicentro del Poder Popular. Ahora bien, la importancia misma del trabajo, de la l\u00ednea social y de su desarrollo, nos debe llevar a una revisi\u00f3n que nos de cuenta de cu\u00e1l es el punto donde nos encontramos respecto a tales construcciones.<\/p>\n<p><b>Consejos Comunales, Poder popular y Partido Socialista Unido.<\/b><\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n Bolivariana en el poder ha desarrollado una constante b\u00fasqueda por construir su entramado social que le permita sembrarse abajo en forma definitiva, en la base de la sociedad. En efecto, C\u00edrculos Bolivarianos, Unidades de Batalla Electorales, Consejos Locales de Planificaci\u00f3n P\u00fablica, etc, han sido esfuerzos por dotar de organicidad a ese gran sentimiento revolucionario que abraz\u00f3 a la mayor\u00eda de la naci\u00f3n venezolana al influjo del despertar provocado por los sucesivos febreros; a ello habr\u00eda que a\u00f1adirles estructuras como los Comit\u00e9s de Tierra Urbana, los Comit\u00e9s de Salud, las Mesas T\u00e9cnicas de Agua, cuya condici\u00f3n de instrumentos constituidos para respuestas espec\u00edficas, les han permitido jugar un rol trascendente en el proceso de organizar y\/o movilizar al pueblo tras determinados objetivos. Todas estas experiencias se suman a muchas organizaciones locales de mayor o menor desarrollo que a lo largo de los \u00faltimos a\u00f1os, en algunos casos de varios lustros, han nacido por todo el territorio nacional. Pareciera entonces que desde la perspectiva organizaci\u00f3n social, la revoluci\u00f3n venezolana tiene resuelto el problema y hasta el presente \u00e9sta ha sido una de las mayores fortalezas del proceso; pero la experiencia hist\u00f3rica nos ense\u00f1a varias cosas, a saber:<br \/>\n-Muchas organizaciones sociales o no responden a metas a largo plazo, o en su propia concepci\u00f3n se han impuesto elementos oportunistas que las transformaron en experiencias cuya fortaleza se vuelve transitoria.<br \/>\n-Las Revoluciones en el poder han liquidado su propia construcci\u00f3n social cuando el (los) partido (s) o el Estado han secuestrado las organizaciones amplias. El caso de la Revoluci\u00f3n Bolchevique pudiera ser tal vez uno de los m\u00e1s ilustrativos. La fuerza participativa de la consigna TODO EL PODER A LOS SOVIETS se pierde en el tiempo cuando estos dejan de ser organismos que responden a los intereses de soldados, obreros y campesinos y en alguna medida empieza un proceso de hipoteca de sus intereses de clase a los intereses del \u00abPartido\u00bb.<br \/>\nEs bueno que profundicemos en este ejemplo, porque a nuestro juicio los soviets, en su etapa de formaci\u00f3n, son un antecedente v\u00e1lido de ejercicio de la democracia participativa, de la democracia directa. Con el lanzamiento de los Consejos Comunales, la Revoluci\u00f3n Bolivariana ha tenido su oportunidad hist\u00f3rica de consolidar eso que se ha dado en llamar el PODER POPULAR, pero todo seguir\u00e1 dependiendo de la orientaci\u00f3n que prive en el impulso de los mismos. El hecho de haberse promulgado la ley en momentos cuando entr\u00e1bamos en una fase de implementaci\u00f3n de la actividad electoral pudo desviar, en alguna medida, el car\u00e1cter estrat\u00e9gico de esta construcci\u00f3n y desvirtuar el rol impl\u00edcito en su definici\u00f3n: \u00abLos consejos comunales en el marco constitucional de la democracia participativa y protag\u00f3nica, son instancias de participaci\u00f3n, articulaci\u00f3n e integraci\u00f3n entre las diversas organizaciones comunitarias, grupos sociales y los ciudadanos y ciudadanas, que permiten al pueblo organizado ejercer directamente la gesti\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas y proyectos orientados a responder a las necesidades y aspiraciones de las comunidades en la construcci\u00f3n de una sociedad de equidad y justicia social\u00bb(Art\u00edculo 2 de la Ley de los Consejos Comunales). Podemos afirmar, siendo autocr\u00edticos, que se trabaj\u00f3 en muchos casos con una mentalidad electoralista-clientelar y menos con la visi\u00f3n que estamos ante un instrumento estrat\u00e9gico llamado a ser garante de la profundizaci\u00f3n y perpetuidad de la Revoluci\u00f3n. Hoy, cuando se ha iniciado el proceso de conformaci\u00f3n del PSUV, cuando debemos abocarnos a propulsarlo, hacemos un llamado de atenci\u00f3n para que no liquidemos las construcciones que nosotros mismos hemos generado; todo lo contrario, el partido debe nacer en los Consejos Comunales; el proceso de constituci\u00f3n de estos no debe interrumpirse y estar atentos en cuanto a que la facultad administrativa que el Estado Revolucionario les ha dado, no introduzca esa especie de perversi\u00f3n en el sentido de que se creen nuevos Consejos s\u00f3lo con el prop\u00f3sito de manejar los recursos asignados y no para lo que fueron concebidos: una funci\u00f3n integral en la gestaci\u00f3n de un verdadero Poder Popular. De tal forma, la construcci\u00f3n del entramado social de la revoluci\u00f3n, no es cosa distinta ni a la conformaci\u00f3n del Partido, ni a la edificaci\u00f3n de la Sociedad Socialista.<\/p>\n<p><b>Partido Revolucionario y \u00absaber colectivo\u00bb.<\/b><\/p>\n<p>Volvemos a Gramsci, a fin de precisar nuestra convicci\u00f3n de que s\u00f3lo a trav\u00e9s de la construcci\u00f3n colectiva de un nuevo \u00absaber\u00bb es lo que en definitiva nos conducir\u00e1 por un camino cierto. De tal forma, la elaboraci\u00f3n de la l\u00ednea pol\u00edtica, del proyecto nacional ha de ser tarea de todo el partido; por eso su afirmaci\u00f3n: &#8230; \u00abllegar conjuntamente a la verdad es lo que constituye una acci\u00f3n comunista y revolucionaria\u00bb&#8230;(GRAMSCI, p\u00e1g. 24). Lo anterior est\u00e1 \u00edntimamente relacionado con el tipo de militante que queremos, donde el conocimiento juega un papel de primer orden. En efecto, las tareas que tiene la Revoluci\u00f3n Bolivariana por delante implican la formaci\u00f3n de militantes que no s\u00f3lo apoyen en la mesa electoral o en la demostraci\u00f3n de calle, por ejemplo. Se requiere que todos los militantes y en general todo nuestro pueblo posea un manejo profundo de la sociedad en que vivimos, un amplio conocimiento de su historia y del proyecto de cambio que construye y defiende. S\u00f3lo de esta forma podremos acometer con \u00e9xito la enorme tarea cultural que implica la transformaci\u00f3n de la conciencia para que adquiera la cualidad revolucionaria. En este punto queremos se\u00f1alar algo: se hace necesario superar esa especie de \u00abdesprecio por la teor\u00eda\u00bb que entre nosotros ha existido. Problema que viene afectando a la mayor\u00eda de nuestras instancias de direcci\u00f3n pol\u00edtica. Particularmente nos ha asombrado siempre, a trav\u00e9s de una d\u00e9cada ya, la escasa elaboraci\u00f3n pol\u00edtica del CTN de V Rep\u00fablica y en general, la poca discusi\u00f3n te\u00f3rica al interior del Partido. Por el contrario la vida pol\u00edtica del Movimiento siempre fue excesivamente pragm\u00e1tica. El PSUV debe representar un salto de calidad en ese particular.<\/p>\n<p><b>El problema del internacionalismo revolucionario.<\/b><\/p>\n<p>Pareciera, ahora si, que est\u00e1n dadas las condiciones para que el sue\u00f1o del Libertador de constituir una Am\u00e9rica Latina unida se materialice; pero ello tropezar\u00e1 con no pocos obst\u00e1culos y aqu\u00ed juega un papel la acci\u00f3n militante. Tal como grandes contingentes de venezolanos se movilizaron por buena parte del continente durante la Guerra Nacional de Independencia; o como en tiempos m\u00e1s recientes nuestros combatientes internacionalistas como Carlos Aponte, Al\u00ed G\u00f3mez y tantos otros, lucharon con pundonor en otras regiones de la Patria Grande, el Partido que se est\u00e1 gestando debe educar a su militancia en las banderas del Internacionalismo Revolucionario para de esta forma prestar una contribuci\u00f3n efectiva en las enormes tareas planteadas en Nuestra Am\u00e9rica. Rescatar el car\u00e1cter continental de nuestra Revoluci\u00f3n debe ser un principio definitorio en la presente etapa.<\/p>\n<p><b>Problemas de la \u00e9tica revolucionaria.<\/b><\/p>\n<p>\u00abLa pol\u00edtica es hoy la \u00fanica actividad creadora. Es la realizaci\u00f3n<br \/>\nde un inmenso ideal humano.<br \/>\nLa pol\u00edtica se ennoblece, se dignifica, se eleva cuando es<br \/>\nrevolucionaria.<br \/>\nY la verdad de nuestra \u00e9poca es la revoluci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui<\/p>\n<p>Hemos venido afirmando que uno de los mayores enemigos de nuestro proceso revolucionario est\u00e1 a lo interno del mismo, y tiene que ver con valores propios de la cultura de la sociedad burguesa, que se reproducen en unos casos y en otros nunca dejaron de existir. Siendo el m\u00e1s nocivo de ellos: la corrupci\u00f3n, en la cual aparecen involucrados no pocos funcionarios de Estado y que suele incrementarse en todos los momentos de bonanza petrolera que ha vivido nuestro pa\u00eds. Sostener una postura firme frente a este problema &#8211; m\u00e1s all\u00e1 de las palabras- es la actitud que corresponde al Partido revolucionario. Pero no es s\u00f3lo ese el problema, una serie de manifestaciones propias de lo que alguna vez se catalog\u00f3 de \u00abmentalidad petrolera\u00bb pululan hoy entre nosotros. De tal manera el Partido Socialista Unido, si aspira conformarse en un verdadero partido revolucionario deber\u00e1 sostener una lucha constante contra el facilismo, el despilfarro, la indolencia respecto a los bienes p\u00fablicos, la malversaci\u00f3n en cualquiera de sus expresiones y una acci\u00f3n no menos intensa contra el oportunismo, el burocratismo, el amiguismo, el nepotismo y en general, todas las desviaciones que hemos proclamado combatir. Son cuestiones de la \u00e9tica y en la pol\u00edtica cuando es revolucionaria la \u00e9tica cuenta. En general, la idea militante de la pol\u00edtica tendr\u00e1 que ver con \u00abservir al pueblo\u00bb y no con lucrar de ella. Por lo dem\u00e1s, en las condiciones actuales de nuestra Am\u00e9rica, donde nuestra revoluci\u00f3n vive la permanente agresi\u00f3n del imperialismo; el Partido tiene que ser un destacamento de combate. De tal suerte, el Partido debe ser celoso de que a sus instancias de direcci\u00f3n no lleguen individuos que hayan sido vacilantes o hayan incurrido en la traici\u00f3n y\/o delaci\u00f3n cuando pasamos por los momentos de confrontaci\u00f3n, por ser estas actitudes no c\u00f3nsonas con una conducta aut\u00e9nticamente revolucionaria.<br \/>\nPor \u00faltimo, estando conscientes de nuestras propias limitaciones, queremos involucrarnos en la m\u00e1s amplia y participativa discusi\u00f3n a fin de que la Revoluci\u00f3n Bolivariana siga enriqueciendo su ideario y el Partido que construyamos salde cuentas con las pr\u00e1cticas incorrectas del pasado. Por lo dem\u00e1s, nos hemos propuesto hacer estas notas porque estamos persuadidos que construir la unidad del pueblo, construir el Partido Unido, no puede dejar de lado dos criterios:<br \/>\n1.- para el pueblo la unidad no debe divorciarse de la unidad ideol\u00f3gica,<br \/>\n2.- para el Partido es b\u00e1sica la unidad program\u00e1tica.<\/p>\n<p>Por supuesto, quedan muchos temas por estudiar, reflexionar y que en un momento como el presente no pueden dejar de preocupar a los revolucionarios. Temas como:<\/p>\n<p>-La naturaleza y el papel del Estado en la Sociedad de hoy<a href=\"#sdendnote3sym\" name=\"sdendnote3anc\">iii<\/a>.<br \/>\n-Los m\u00e9todos de funcionamiento<br \/>\n-Los m\u00e9todos de direcci\u00f3n<br \/>\n-Habiendo sido la alianza pueblo-ej\u00e9rcito uno de los pilares de este proceso, \u00bfc\u00f3mo queda la relaci\u00f3n: ej\u00e9rcito-partido, en adelante?<\/p>\n<p>Patria Grande, Revoluci\u00f3n Socialista o muerte!<\/p>\n<p><a href=\"#sdendnote1anc\" name=\"sdendnote1sym\">i<\/a>Inicialmente fueron Martov y Lenin quienes aportaron elementos en uno u otro sentido.<br \/>\n<a href=\"#sdendnote2anc\" name=\"sdendnote2sym\">ii<\/a> Las dos pol\u00e9micas citadas, que se manifestaron con vehemencia entre los te\u00f3ricos internacionales, han tenido varias expresiones en la historia venezolana del Siglo XX. Recu\u00e9rdese que la contradicci\u00f3n entre R\u00f3mulo Betancourt y los n\u00facleos marxistas existentes en Venezuela, entre fines de los a\u00f1os 20 y durante las d\u00e9cadas del 30 y 40 del siglo pasado, gir\u00f3 exactamente sobre estos problemas. Betancourt sac\u00f3 ventaja respecto al PCV al asumir un programa concreto de 5 puntos para la realidad nacional de la \u00e9poca, expuesto en el llamado \u00abPlan de Barranquilla\u00bb y al construir un partido a lo largo y ancho de la geograf\u00eda nacional que aplic\u00f3 -sin proclamarlo- muchos de los principios leninistas de organizaci\u00f3n. Pero el car\u00e1cter policlasista de su organizaci\u00f3n (y de su pensamiento) lo llev\u00f3 a comprometerse muy r\u00e1pidamente con la burgues\u00eda proimperialista que gradualmente ocup\u00f3 el aparato estatal. Esta lecci\u00f3n de la historia nos obliga a estar alertas porque, al lado de los grandes esfuerzos que hace el gobierno para impulsar la econom\u00eda social, se ha gestado un embri\u00f3n de nueva clase econ\u00f3mica surgida a la sombra de nuestro proceso de hoy, que como hemos analizado en otros puntos, ya ha tendido puentes con la vieja oligarqu\u00eda econ\u00f3mica y que ocupa un lugar nada desestimable en el desenvolvimiento de la pol\u00edtica y del Estado venezolano actual. Por lo dem\u00e1s, estamos convencidos de que en el caso de Betancourt, privaba en el fondo una visi\u00f3n anticomunista.<br \/>\nOtro momento de la vida pol\u00edtica nacional cuando estos problemas fueron debatidos, correspondi\u00f3 al tiempo en que nacieron el MAS y la Causa R. Por su parte, el PRV se esforz\u00f3 por construir una organizaci\u00f3n de cuadros revolucionarios.<br \/>\n<a href=\"#sdendnote3anc\" name=\"sdendnote3sym\">iii<\/a> Por viejos que pueda parecer, recomendamos releer: El Estado y la Revoluci\u00f3n de Lenin y Sobre el tratamiento correcto de las Contradicciones en el seno del Pueblo de Mao.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P>SOBRE LA CONSTRUCCI&Oacute;N DEL PARTIDO SOCIALISTA UNIDO<\/P><P> <\/P><P>Por: Diputado Amilcar Jes&uacute;s Figueroa Salazar<\/P><P> <\/P><P>Doce d&iacute;as despu&eacute;s del contundente triunfo electoral del 3 de diciembre de 2006, Hugo Ch&aacute;vez<\/P><P>(Presidente re-electo), hace el hist&oacute;rico llamado a la conformaci&oacute;n del Partido &Uacute;nico de los<\/P><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-729","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-america-latina"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/729","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=729"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/729\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=729"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=729"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=729"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}