{"id":7341,"date":"2020-04-07T05:00:43","date_gmt":"2020-04-07T04:00:43","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7341"},"modified":"2020-04-07T05:01:40","modified_gmt":"2020-04-07T04:01:40","slug":"introduccion-de-the-great-agrarian-conquest-de-neeladri-bhattacharya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7341","title":{"rendered":"Introducci\u00f3n de The Great Agrarian Conquest de Neeladri Bhattacharya"},"content":{"rendered":"<p><strong> Neeladri Bhattacharya. The Great Agrarian Conquest: The Colonial Reshaping of a Rural World, Permanent Black, 2018.<\/strong><\/p>\n<p><em>Hace unas semanas publicamos <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7033\">la traducci\u00f3n de una rese\u00f1a<\/a> aparecida en la revista india <\/em>Economic &amp; Political Weekly<em> en la que se destaca la importancia de esta obra en el marco de la historia agraria india. Coincidiendo con esta valoraci\u00f3n hemos decidido traducir y publicar la introducci\u00f3n de esta obra, que puede ser adquirida en diversas <a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Great-Agrarian-Conquest-Colonial-Reshaping\/dp\/1438477406\">plataformas<\/a>, tanto en formato papel como libro electr\u00f3nico.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este libro se basa en la premisa de que la idea de lo agrario que damos por hecha tiene una historia que debe ser explorada. Rastrea los procesos mediante los cuales -en la India colonial- lo agrario fue naturalizado como lo rural universal, y el paisaje de agricultura campesina asentada fue proyectado como lo normativo. Busca descifrar los conceptos que organizan la econom\u00eda agraria cuya legitimidad tan a menudo aceptamos sin cuestionar. La colonizaci\u00f3n agraria sin duda no hubiera podido proceder sin la creaci\u00f3n de espacios que se ajustaban a las necesidades de tal colonizaci\u00f3n, ni sin el establecimiento de un r\u00e9gimen apropiado de categor\u00edas -arrendamientos, tenencias, propiedades, residencias- y los marcos de costumbres y leyes que hicieron tal colonizaci\u00f3n posible.<\/p>\n<p>La colonizaci\u00f3n agraria fue en este sentido una conquista profunda. No se produjo simplemente a trav\u00e9s de alg\u00fan proceso econ\u00f3mico inexorable que desplaz\u00f3 formas anteriores de medios de vida y de trabajo. Actu\u00f3 desarrollando un imaginario nuevo y propicio en el que el universo rural pod\u00eda ser completamente rehecho: revisualizado, reordenado, reorganizado y completamente transformado. El proceso supuso reconfigurar los t\u00e9rminos utilizados para describir las relaciones sociales y los v\u00ednculos que un\u00edan las comunidades. Alter\u00f3 las percepciones del espacio y el tiempo, de lo legal y lo permisible, lo ideal y lo normal. Defini\u00f3 el telos hacia el que la historia rural se iba a mover. Produjo nociones espec\u00edficas de desarrollo y crecimiento; hizo que pareciese necesario y deseable la represi\u00f3n de ciertas pr\u00e1cticas y formas de subsistencia; celebr\u00f3 patrones espec\u00edficos de vida y devalu\u00f3 otros. Al naturalizar este nuevo marco, dio forma a la manera en que lo rural pod\u00eda ser imaginado. Al suponer la agricultura campesina establecida como la norma en el mundo rural -creando lo \u201cnormativo rural\u201d- neg\u00f3 la legitimidad de otras formas de estilos de vida y paisajes rurales. Los cambios introducidos fueron, al mismo tiempo, culturales, discursivos, legales, ling\u00fc\u00edsticos, espaciales, sociales y econ\u00f3micos. Por tanto, para entender las diversas capas de significado compactadas en el t\u00e9rmino \u201dagrario\u201d, debemos analizar esta gran conquista y la forma aparentemente silenciosa y discreta en que fue llevada a cabo.<\/p>\n<p>Centrarse en lo imaginario es, en un nivel, analizar las ideas y discursos, su estructura constitutiva, los recursos intelectuales en los que se basan, y las formas en que son apropiados, reelaborados y utilizados. Pero los imaginarios no son solo ideas ni surgen simplemente en el nivel de las ideas. Se forman mediante procesos materiales y se encarnan en cosas materiales: registros, manuales, papeles de asentamiento, mapas catastrales, l\u00edmites vecinales. Se codifican en leyes -leyes de propiedad, c\u00f3digos de costumbres, normas de herencia, derechos de los arrendatarios-. Est\u00e1n integrados y dan forma en las pr\u00e1cticas de mapeo, escritura, clasificaci\u00f3n, categorizaci\u00f3n, demarcaci\u00f3n de campos individuales, establecimiento de l\u00edmites entre aldeas, juicio de conflictos, planificaci\u00f3n de riego, introducci\u00f3n del cultivo de nuevas variedades, plantaci\u00f3n de \u00e1rboles, eliminaci\u00f3n de matorrales y restricci\u00f3n del acceso a las tierras comunales. Si los imaginarios, en este sentido, est\u00e1n constituidos por la historia, tambi\u00e9n son constitutivos de la historia.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a> Este es el sentido en el que hablo de la creaci\u00f3n de un imaginario agrario.<\/p>\n<p>Mi foco de atenci\u00f3n principal no son las grandes proyectos estatales de ingenier\u00eda ni los programas espectaculares de alta modernizaci\u00f3n.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a> Estos son importantes y analizar\u00e9 mediante un estudio de caso c\u00f3mo pudieron desarrollarse en el contexto colonial. Pero mi preocupaci\u00f3n principal es comprender c\u00f3mo un nuevo mundo dado por sentado llega a surgir bajo el colonialismo, reconfigurando el viejo y normalizando la modernidad colonial. Me centro en la rutina aparente, lo discreto, el d\u00eda a d\u00eda, en actos que organizan la vida e institucionalizan pr\u00e1cticas, integrando gentes y cosas en un nuevo orden de normatividad en el mundo rural. Lo que analizo fue una conquista de fenomenales proporciones. Pero lo hondo y profundo no es siempre grande y espectacular.<\/p>\n<p>Esta conquista no fue dirigida por una visi\u00f3n unitaria. No hubo un plan pre-escrito de ingenier\u00eda social que el estado colonial puso en pr\u00e1ctica, ninguna estrategia de reordenaci\u00f3n colonial que los funcionarios brit\u00e1nicos respaldasen sin cuestionarse. Henry Lawrence, John Lawrence, el marqu\u00e9s de Dalhousie y James Wilson -algunos de los individuos en que se centra este libro- fueron todos funcionarios coloniales que afirmaron la l\u00f3gica del colonialismo; pero actuaron de formas muy diferentes, imaginaron el poder de modos distintos, y a menudo expresaron sus diferencias -privada y p\u00fablicamente- con gran vigor pol\u00e9mico. Y estas diferencias importaban. Nos hablan de la elasticidad e incluso las contradicciones al imaginar lo agrario colonial, la formulaci\u00f3n de la pol\u00edtica y la naturaleza de la gobernanza. Es importante escudri\u00f1ar esta heterogeneidad entre los funcionarios, la diversidad de voces y la especificidad de cada una de ellas, y las tensiones internas en las mentes de los funcionarios. En esta b\u00fasqueda de lo heterog\u00e9neo, sin embargo, es igualmente importante no ignorar la unidad global que, con todas sus diferencias constitutivas internas, se puede reconocer sin embargo como unidad. Disonancia no significa desacuerdo paralizante, las ambig\u00fcedades no congelan las decisiones, y los conflictos de opini\u00f3n no bloquean la posibilidad de una acci\u00f3n confiada. Intento explorar c\u00f3mo tales diferencias se articulan, negocian y se trascienden, c\u00f3mo se expresa la autoridad del imperium.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a><\/p>\n<p>La simple afirmaci\u00f3n de una voz autoritaria, sin embargo, no la hace necesariamente efectiva. El soberano puede ordenar una norma que puede ser subvertida por sus s\u00fabditos. Hay una distinci\u00f3n entre intenci\u00f3n y efecto, entre el deseo y su realizaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo acabo la gente aceptando el r\u00e9gimen colonial de leyes y categor\u00edas, su redefinici\u00f3n de lo que era normal y permisible? \u00bfC\u00f3mo se constituy\u00f3 y naturaliz\u00f3 este nuevo habitus? \u00bfQu\u00e9 significa, de hecho, una aceptaci\u00f3n y normalizaci\u00f3n generales? Para explorar estas preguntas me baso en el concepto de \u201chabitus\u201d de Bourdieu, pero reviso su formulaci\u00f3n. Para Bourdieu, habitus es el mundo dado por descontado dentro del cual viven los sujetos; define la forma en que la gente act\u00faa espont\u00e1neamente sin ser conscientes de las normas sociales que regulan su conducta, sus disposiciones. La noci\u00f3n de Bourdieu est\u00e1 apuntalada, sin embargo, por un determinismo estructural, a pesar de que una de las intenciones de su oeuvre es trascender la oposici\u00f3n entre estructura y pr\u00e1ctica; objetivismo y subjetivismo. Dentro de este marco, el habitus produce acciones ciegas y espont\u00e1neas, respaldando la santidad de un mundo normativo pre-dado y pre-escrito -aquel en el que se encuentran localizados los sujetos-.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a> Mi idea de habitus, por otra parte, muestra el mundo prefigurado dado por sentado como continuamente revisado por seres humanos y clases mediante las acciones cotidianas; la norma es socavada por su constante transgresi\u00f3n.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a> As\u00ed, a parte de defender que el poder colonial nunca pudo crear un r\u00e9gimen regulador que incorporase constantemente a los sujetos en su seno -en otras palabras, que los sujetos subsumidos en el orden disciplinario siempre pudieron definir su distancia de \u00e9l-, intento mostrar que las operaciones del estado y las pr\u00e1cticas de poder crearon espacios de conflicto y negociaci\u00f3n que la gente reconfigur\u00f3. Al maniobrar, transgredir y negociar, la gente cuestion\u00f3 el significado de las nuevas normas y reelabor\u00f3 sus implicaciones. El orden que consigui\u00f3 legitimidad surgi\u00f3 de tales reconfiguraciones. Lo normativo se crea mediante la elaboraci\u00f3n de esta dial\u00e9ctica entre la norma y su transgresi\u00f3n, el c\u00f3digo y su subversi\u00f3n. No hay un mundo dado por sentado que no lleve la huella de aquellos que habitan ese mundo.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>Mi objetivo es explorar la visi\u00f3n agraria as\u00ed como sus reformulaciones, y la conexi\u00f3n constitutiva que las un\u00eda.<\/p>\n<p>Defender esto es cuestionar el marco mismo en el que yo mismo empec\u00e9 a entender los estudios agrarios. A mediados de los 70, la Universidad Jawaharlal Nehru de Nueva Delhi, donde yo estudiaba, era un lugar encantado. Bull\u00eda de actividad pol\u00edtica, intensa discusi\u00f3n intelectual, pol\u00e9micas y debates te\u00f3ricos. Todas las formas del pensamiento radical flotaban en sus pasillos, captando la imaginaci\u00f3n de los estudiantes, dando forma la las preguntas que se planteaban. La actividad intelectual, incluso los escritos de historia, era ampliamente sentido, ten\u00edan que ser socialmente relevantes y con significado pol\u00edtico; deb\u00edan ayudar a la transformaci\u00f3n social. La Emergencia de 1975-77 consigui\u00f3 impedir las discusiones p\u00fablicas, pero no silenciar el pensamiento Inspirados por los ideales del socialismo y los sue\u00f1os de un futuro mejor, muchos en el Centro de Estudios Hist\u00f3ricos, yo incluido, empezamos investigando las historias de los campesinos y los trabajadores, y la econom\u00eda agraria e industrial en la que se encontraban.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n agraria -siempre central para el imaginario nacionalista y socialista- se hab\u00eda convertido en una obsesi\u00f3n en las d\u00e9cadas posteriores a la Independencia. Los problemas del sector rural y los problemas del atraso, era ampliamente compartido, no se pod\u00edan solucionar sin resolver el problema agrario. Mientras el estado segu\u00eda con su proyecto de alta industrializaci\u00f3n y la revoluci\u00f3n verde, los economistas hablaban de las barreras sociales al desarrollo y de las limitaciones al crecimiento agrario. Para conocer estas barreras, argumentaban los economistas marxistas, era esencial estudiar la estructura interna de la econom\u00eda agraria e identificar los modos de producci\u00f3n en la agricultura.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a> En el debate, los problemas de definici\u00f3n conceptual y la cuesti\u00f3n de la caracterizaci\u00f3n nunca fueron resueltos, y las diferencias persistieron, pero los antagonistas compart\u00edan un supuesto: que analizar el modo de producci\u00f3n era centrarse en lo agrario, no en los espacios m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de la agricultura establecida. Sin embargo, lo rural era caracterizado -feudal, semi-feudal, capitalista-, el objeto de an\u00e1lisis era la econom\u00eda campesina establecida.<\/p>\n<p>Las categor\u00edas utilizadas en estos debates se convirtieron en parte del habitus intelectual de la \u00e9poca, proporcionando el marco en el que se desarrollaban otras discusiones. Muchos de nosotros, que nos ve\u00edamos como marxistas cr\u00edticos, sent\u00edamos la necesidad de definir una relaci\u00f3n dial\u00f3gica con los debates de la \u00e9poca. Pero no hab\u00eda escapada del debate del modo de producci\u00f3n. Las narrativas de transici\u00f3n -del feudalismo al capitalismo- daban forma a nuestra visi\u00f3n, aunque nos resisti\u00e9semos al poder de este marco. Alej\u00e1ndonos de un foco exclusivo en las d\u00e9cadas posteriores a la Independencia, eramos entusiastas de un an\u00e1lisis de <i>longue dur\u00e9e<\/i> de la econom\u00eda agraria. Para explorar el mundo agrario colonial empezamos cartografiando las formas de trabajo, buscando la l\u00f3gica de los cultivos arrentadarios, las interrelaciones de los diferentes mercados, los movimientos de precios y rentas y las consiguientes transformaciones que reflejaban.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a> Cuestion\u00e1bamos teleolog\u00edas unilineales as\u00ed como la aplicaci\u00f3n mec\u00e1nica de t\u00e9rminos sacados de los debates occidentales, pero segu\u00edamos centrados en las transformaciones dentro del mundo agrario, no m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9l.<\/p>\n<p>Al hacer historia agraria nos ve\u00edamos comprometidos en producir un cambio radical respecto a las historias sobre ingresos p\u00fablicos de las d\u00e9cadas anteriores y las lecturas nacionalistas de la crisis agraria.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a> Los niveles de extracci\u00f3n de impuestos hab\u00edan afectado sin duda las vidas campesinas, pero un enfoque \u00fanico en los impuestos parec\u00eda miope. No nos pod\u00eda decir todo lo que val\u00eda la pena conocer sobre el funcionamiento de la econom\u00eda colonial agraria. Apart\u00e1ndonos de la idea nacionalista de un mundo agrario homog\u00e9neo -uniformemente devastado por la expropiaci\u00f3n colonial- busc\u00e1bamos variaciones -entre regiones y dentro de ellas-. El proceso colonizador ten\u00eda que operar en diferentes contextos sociales, enfrentarse a estructuras insertas que eran diversas y a r\u00e9gimenes medioambientales que eran diferentes. Desde lo homog\u00e9neo colonial hubo por tanto un giro hacia lo heterog\u00e9neo agrario.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>En otras partes, tambi\u00e9n, los historiadores agrarios estaban conceptualizando tales variaciones, operando con marcos diferentes, terminando con respuestas variadas. Fueron examinadas muy atentamente las distinciones entre zonas h\u00famedas y secas, el este y el oeste de la India, Bengala y Punjab.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>Pero el foco de toda esta investigaci\u00f3n estaba sobre el funcionamiento interno de la econom\u00eda colonial agraria. La b\u00fasqueda de la heterogeneidad segu\u00eda limitada dentro de la la frontera agraria.<\/p>\n<p>A mediados de los 80, era evidente que hab\u00eda problemas con este enfoque sobre el mundo agrario. Era exclusivista. Bloqueaba la visi\u00f3n de los historiadores de muchas maneras. Proporcionaba un marco dentro del cual s\u00f3lo importaban los campesinos \u2014pobres, medianos, ricos&#8212;. El mundo rural, se daba por supuesto, era sin\u00f3nimo del mundo agrario. Hab\u00eda otros fuera del espacio del mundo urbano que no aparec\u00edan en este enfoque. \u00bfQu\u00e9 pasaba, por ejemplo, con los pastores, los habitantes de los bosques, los recolectores de comida y los cultivadores itinerantes que rechazaban establecerse? \u00bfPor qu\u00e9 sus historias y vidas quedaban fuera del marco de nuestro inter\u00e9s, eran excluidos de los temas que nos interesaban? \u00bfPor qu\u00e9 no aparec\u00edan en las p\u00e1ginas de nuestras historias?<\/p>\n<p>Parte del problema se encuentra en la forma en que las transformaciones a largo plazo hab\u00edan sido identificadas en el pasado precolonial de India. En la narrativa <i>longue dur\u00e9e <\/i>aceptada en esa \u00e9poca \u2014ampliamente compartida incluso hoy&#8212;, los historiadores rastreaban una transici\u00f3n de una sociedad tribal a una campesina establecida a finales del periodo V\u00e9dico, cuando los pastores se establecieron, adoptaron el arado de acero, desarrollaron la econom\u00eda agraria y ampliaron la frontera agraria.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a> La historia posterior era le\u00edda mayoritariamente como el desarrollo gradual de esta econom\u00eda agraria en diferentes formas y contextos hist\u00f3ricos, con subidas y bajadas, sus fases de expansi\u00f3n y contracci\u00f3n. A medida que la agricultura se extend\u00eda por las llanuras f\u00e9rtiles, se produc\u00edan excedentes que pod\u00edan financiar al estado y mantener grupos sociales &#8212;las castas superiores&#8212; que no trabajaban la tierra. Con su entusiasmo por rastrear las transiciones dentro de la agricultura campesina establecida, los historiadores ignoraron lo no agrario dentro de este reino rural. Era como si los habitantes de los bosques y los pastores fuesen figuras evanescentes de un pasado obsoleto y por tanto, ir\u00f3nicamente, no mereciesen el inter\u00e9s de los historiadores &#8212;quienes deb\u00edamos centrarnos en trayectorias que presagiaban el futuro&#8212;.<\/p>\n<p>En esta narrativa sobre la transici\u00f3n del mundo rural indio, la historia se mueve inexorablemente hacia una sociedad campesina establecida. Esta teleolog\u00eda se da por sentado que es normativa, como si hiciese referencia a un proceso natural e inevitable. Esta historia se centraba en los tramos aluviales y los cinturones f\u00e9rtiles con campesinos establecidos, no tanto en las zonas secas, las zonas de matorrales, los bosques y los pastos.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a> La extracci\u00f3n de excedentes <i>agrarios<\/i> &#8212;impuestos sobre la tierra y rentas&#8212; aparec\u00eda en primer plano, mientras se pasaba por alto la importancia de otras formas de exacci\u00f3n que estaban relacionadas con espacios rurales no agrarios. Una consecuencia natural fue que la aldea fuese vista como lo universal rural, excluyendo otras formas de residencia y asentamiento. Hablar de lo rural era centrarse en la aldea. La casta &#8212;el orden social de las zonas agrarias aluviales&#8212; era considerado en consecuencia una instituci\u00f3n universal. Era un marco agrarioc\u00e9ntrico, estadoc\u00e9ntrico, campesinoc\u00e9ntrico para investigar el pasado. Como siempre, los l\u00edmites del marco inevitablemente estructuraron la naturaleza de las conclusiones.<\/p>\n<p>Insatisfechos con lo que quedaba borrado, algunos historiadores de India volvieron su mirada a los bosques y los pastos, a la historia de las \u201ctribus\u201d y pastores, la recolecci\u00f3n y la agricultura itinerante. Rastrearon la forma en que el estado colonial extendi\u00f3 su control sobre los recursos forestales, estableci\u00f3 un nuevo r\u00e9gimen de silvicultura \u201ccient\u00edfica\u201d e integraron las econom\u00edas forestales en las estructuras de explotaci\u00f3n colonial.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote14sym\" name=\"sdfootnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a> Otros exploraron la implicaci\u00f3n de las pol\u00edticas estatales sobre los pastores y las econom\u00edas pastoriles.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote15sym\" name=\"sdfootnote15anc\"><sup>15<\/sup><\/a> A medida que la historia medioambiental adquir\u00eda prestigio intelectual, los bosques y los pastos desplazaron lentamente el campo del campesino como el objeto de inter\u00e9s hist\u00f3rico.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote16sym\" name=\"sdfootnote16anc\"><sup>16<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Este alejamiento de lo agrario fue, en un nivel, inmensamente productivo, abriendo muchos nuevos campos de investigaci\u00f3n. Los historiadores empezaron a explorar la historia de la agricultura itinerante y la silvicultura cient\u00edfica, r\u00edos y monta\u00f1as, animales e insectos, presas y canales, minerales y plantas.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote17sym\" name=\"sdfootnote17anc\"><sup>17<\/sup><\/a> Pero en el proceso algo se perdi\u00f3. Ahora, la historia agraria era vista como algo anticuado, restos de un tiempo pasado. Creada como un campo distinto y definida en oposici\u00f3n a la agraria, la historia medioambiental buscaba, al menos en sus primeras articulaciones, recuperar un estado de naturaleza no tocado por la agricultura establecida. Ni indagaba sobre lo agrario, investigaba la forma en que su vida e historia tomaron forma por su conexi\u00f3n con lo que era visto como no agrario. La \u00edntima y complicada historia de estas interconexiones segu\u00eda quedando inexplorada.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote18sym\" name=\"sdfootnote18anc\"><sup>18<\/sup><\/a><\/p>\n<p>No es suficiente, sin embargo, explorar estas interconexiones. No es suficiente investigar la forma en que diferentes modos de vida, espacios e historias se entrelazan, creando sus formas mutuas. Debemos llevar la discusi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1. El punto importante es explorar c\u00f3mo lo agrario acab\u00f3 convirti\u00e9ndose en lo universal rural. La misma idea de lo agrario, destaco, tiene que ser problematizada e historizada.<\/p>\n<p>Al desarrollar mis argumentos tambi\u00e9n discuto contra dos ortodoxias. Cuando empec\u00e9 a investigar, hacer historia econ\u00f3mica y social era excitante. \u201cEcon\u00f3mica\u201d y \u201csocial\u201d eran vistas como categor\u00edas fundacionales. Es como si su materialidad estuviese preconstituida, solo su funcionamiento tuviese que ser entendido. Eramos cr\u00edticos del marxismo esquem\u00e1tico y las explicaciones reduccionistas, pero no investigamos la naturaleza constituyente de las categor\u00edas con que oper\u00e1bamos. Eramos conscientes de la necesidad de ser sensibles a las cuestiones de cultura, pero no reconceptualizamos adecuadamente el objeto de nuestro estudio &#8212;la econom\u00eda&#8212; para tener en cuenta la mediaci\u00f3n cultural.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote19sym\" name=\"sdfootnote19anc\"><sup>19<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Cuando el giro discursivo barri\u00f3 el mundo acad\u00e9mico a finales de los 80 y los 90, la seducci\u00f3n de la historia econ\u00f3mica se desvaneci\u00f3 r\u00e1pidamente. Los historiadores se volvieron hacia el estudio de discursos y textos, signos y representaciones.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote20sym\" name=\"sdfootnote20anc\"><sup>20<\/sup><\/a> Lo que sigui\u00f3 fue una reconsideraci\u00f3n radical de la idea del archivo, exploraciones cr\u00edticas de las ideas de verdad e historia y una apertura a nuevas \u00e1reas de investigaci\u00f3n. Molestos por este giro cultural, muchos historiadores econ\u00f3micos abogaron por un regreso a la vieja historia econ\u00f3mica. Ve\u00edan en las corrientes intelectuales del momento la disoluci\u00f3n de todo lo que ellos valoraban.<\/p>\n<p>En cierto sentido ambas tendencias ten\u00edan algo en com\u00fan. El giro discursivo y cultural se alej\u00f3 del reino de la econom\u00eda, como si el estudio de la econom\u00eda no tuviese que ser repensado, como si el dominio en el que los historiadores econ\u00f3micos se hab\u00edan centrado antes estuviese irrevocablemente mancillado. Era como si hablar de lo agrario fuese un regreso a algo arcaico. Por otra parte, el ruego desesperado de los historiadores econ\u00f3micos por volver a la historia econ\u00f3mica no era simple hostilidad contra el giro discursivo. Presupon\u00eda que el dominio de lo econ\u00f3mico pod\u00eda y deb\u00eda ser estudiado solamente en el modo que lo hab\u00eda sido antes, incontaminado por el giro cr\u00edtico y discursivo.<\/p>\n<p>Este libro es un producto de mi esfuerzo por negociar estas oposiciones.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote21sym\" name=\"sdfootnote21anc\"><sup>21<\/sup><\/a> Yo no creo que abrirse al giro discursivo signifique renunciar a lo agrario como materia de estudio. Ni siento que un estudio de lo que anteriormente era visto como la esfera de lo econ\u00f3mico pueda, y deba hacerse mediante una vuelta a la historia econ\u00f3mica como era practicada anteriormente. Para repensar el mundo agrario debemos analizarlo como una categor\u00eda y someterlo a un examen cr\u00edtico. Podemos hacerlo, creo, mediante un compromiso productivo y dial\u00f3gico con los hallazgos del giro discursivo.<\/p>\n<p>El lugar de mi investigaci\u00f3n es Punjab, aunque los argumentos que ofrezco tienen un valor mucho m\u00e1s amplio. Como historiador desarrollo mis argumentos mediante un di\u00e1logo con los registros y las fuentes, de manera que el archivo define ciertos l\u00edmites espaciales a mi investigaci\u00f3n, como hacen otros historiadores. Pero me esfuerzo por alejarme de los l\u00edmites provincianos de lo local, conectar &#8212;como se dice a menudo&#8212; lo local con lo global. Alguien podr\u00eda darle la vuelta al argumento para defender el punto opuesto. Lo global solo puede existir hist\u00f3ricamente mediante los muchos locales. El capital, por ejemplo, puede ser conceptualizado como una categor\u00eda universal, pero opera en contextos locales, se enfrenta a estructuras integradas, se reconfigura mediante procesos hist\u00f3ricamente espec\u00edficos y se personifica en seres humanos \u201creales\u201d. Como categor\u00eda universal, el capital es una abstracci\u00f3n, pero hist\u00f3ricamente existe en formas concretas, como capitales espec\u00edficos. No se puede comprender lo abstracto universal en sus formas hist\u00f3ricas sin investigar cuidadosamente sus articulaciones concretas. De manera similar, la historia de la colonizaci\u00f3n nos fuerza a reflexionar sobre un proceso supuestamente universal; pero el colonialismo opera bajo diferentes formas, se articula de formas distintas en sitios distintos, y es reconfigurado por las historias locales. Solo lo local puede infundir a lo abstracto universal densidad y espesor, crear sus formas distintivas. Mi narrativa se centra en una historia local que tambi\u00e9n nos puede hablar de procesos m\u00e1s amplios de colonizaci\u00f3n agraria.<\/p>\n<p>El libro est\u00e1 organizado en cuatro partes. Empiezo en la Parte I con una discusi\u00f3n sobre el estilo espec\u00edfico de gobernanza colonial que tom\u00f3 forma en el Punjab del siglo XIX. Lo que all\u00ed se desarroll\u00f3, sugiero, fue un paternalismo masculino y un ideal de gobernanza. Este ideal surgi\u00f3 mediante una negociaci\u00f3n sitiada por una visi\u00f3n utilitaria alternativa del gobierno, y sus contornos tomaron forma por estos ideales en conflicto. El paternalismo masculino defini\u00f3 la visi\u00f3n en la que la sociedad agraria del Punjab fue imaginada y se desarrollaron sus categor\u00edas marco. Sin comprender los elementos constitutivos de esta visi\u00f3n, argumento, no podemos explorar la forma en que lo agrario lleg\u00f3 a existir.<\/p>\n<p>En la Parte II mis esfuerzos se centran en explorar el imaginario agrario tal como evolucion\u00f3 en el Punjab. En cuatro cap\u00edtulos, rastreo la ascendencia de un conjunto de categor\u00edas e instituciones que proporcionaron el gran marco de la reordenaci\u00f3n agraria. Estas se convirtieron en la base de una impresionante reorganizaci\u00f3n del paisaje rural, una revisi\u00f3n radical de c\u00f3mo eran percibidos los grupos sociales y las formas en que las relaciones entre las personas y las cosas eran legalmente constitutidas. Analizo la categor\u00eda \u201caldea\u201d para mostrar c\u00f3mo las aldeas fueron consagradas como la forma universal de asentamiento rural. Al crear mapas sobre la totalidad del paisaje, los brit\u00e1nicos desplazaron formas alternativas de residencia y medio de vida. Se tom\u00f3 el control sobre la totalidad del terreno y fue delimitado como un espacio dentro del cual se ampliar\u00eda la frontera agraria, los pastores y las comunidades n\u00f3madas ser\u00edan desplazadas y se instituir\u00eda la agricultura estable. Demarcar los l\u00edmites entre las aldeas se convirti\u00f3 en un acto de conquista agraria, un acto de cercamiento a una escala masiva.<\/p>\n<p>Analizo entonces la recreaci\u00f3n de las costumbres, la constituci\u00f3n de tipos de propiedad y la producci\u00f3n de categor\u00edas mediante las cuales las relaciones sociales en el campo fueron ordenadas y el paisaje se hizo legible. Mis esfuerzos se centran en investigar la l\u00f3gica interna de estos procesos de recreaci\u00f3n &#8212;los recursos conceptuales a los que recurrieron, las tensiones internas en los discursos sobre propiedad, costumbres, tenencias y arrendamientos, y las implicaciones del establecimiento de este r\u00e9gimen codificador.<\/p>\n<p>Sin embargo, el deseo de legibilidad no crea necesariamente un mundo legible; los proyectos de simplificaci\u00f3n a menudo terminan en circunvoluciones clasificatorias. Lo que tenemos que ver son las formas en las que los proyectos y planes funcionaron sobre el terreno, la manera en que las visiones se concretan, se leen las leyes y se reciben las notificaciones. Por tanto, en la parte III cambio de la exploraci\u00f3n de modelos a la de estrategias, de los c\u00f3digos a las pr\u00e1cticas, de los discursos de poder a las actividades de la vida cotidiana. Estos no fueron ni binarios estrictos ni oposiciones absolutas. No podemos entender la creaci\u00f3n de un c\u00f3digo sin investigar la forma en que es reordenado mediante las pr\u00e1cticas; no podemos explorar discursos de poder sin indagar las pr\u00e1cticas discursivas en las que est\u00e1n incorporados, sin examinar las formas en que son interpretados, cuestionados y reconfigurados en la vida cotidiana. Pero el foco central de an\u00e1lisis puede cambiar. Si en las partes I y II alud\u00eda brevemente a las pr\u00e1cticas mientras manten\u00eda el foco central sobre la creaci\u00f3n de los ideales de gobernanza y la visi\u00f3n colonial agraria, en la parte III miro m\u00e1s de cerca el funcionamiento del r\u00e9gimen codificador sobre el terreno &#8212;las pr\u00e1cticas cotidianas que a la vez dan forma y son reformadas por el r\u00e9gimen de normas, c\u00f3digos, leyes y categor\u00edas.<\/p>\n<p>Investigo a continuaci\u00f3n las formas en que la redefinci\u00f3n de derechos era percibida por los campesinos que despejaron las tierras comunales y se instalaron en el terreno, esperando que sus derechos no ser\u00edan tocados, como hab\u00eda sido la costumbre en el campo. Mediante los versos de un poeta campesino y las protestas que se desarrollaron en una parte de Punjab, reflexiono sobre c\u00f3mo experimentaron los campesinos el proceso de colonizaci\u00f3n. Un nuevo r\u00e9gimen de derechos no se convierte simplemente en parte del habitus una vez las reglas son legalmente codificadas. La gente entiende y reacciona a los nuevos c\u00f3digos a su modo, recurriendo a nociones e ideales que les son familiares, creando as\u00ed espacios de conflicto y negociaci\u00f3n. Analizo la turbulenta historia de estos encuentros que mediatizaron la constituci\u00f3n de este nuevo r\u00e9gimen de derechos y costumbres.<\/p>\n<p>Si los c\u00f3digos buscan fijar el significado de costumbres y derechos, las batallas en los tribunales revelan las ambig\u00fcedades de su definici\u00f3n. Y as\u00ed el libro se desplaza a la sala del juzgado. Fue aqu\u00ed, mediante el proceso judicial y las luchas por su interpretaci\u00f3n, donde se desenmara\u00f1aron y se rehicieron las ideas de derechos. Las pr\u00e1cticas de herencia, las reglas de adopci\u00f3n y donaci\u00f3n y las ideas de patrilinealidad y primogenitura fueron continuamente reformuladas y reespecificadas mediante la litigaci\u00f3n. El nuevo r\u00e9gimen de propiedad que surgi\u00f3 fue un producto de estas historias. Arrendatarios y terratenientes, padres e hijos, madres e hijas, no operaban en un habitus legal pre-escrito cuyo guion tuviesen que seguir incuestionablemente. Al impugnar los c\u00f3digos a la vez afirmaban su poder y subvert\u00edan su fijeza.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los tribunales, en la vida cotidiana, los c\u00f3digos son negociados de muchas maneras. Ninguna norma tiene consecuencias predecibles. Hist\u00f3ricamente, vemos individuos y grupos en diferentes contextos, enfrent\u00e1ndose a las normas creativamente, reconfigurando sus implicaciones. Sigo analizando las formas en que los campesinos negociaron las implicaciones de la primogenitura, frustrando las percepciones oficiales. Recurriendo a la experiencia en Inglaterra, los funcionarios coloniales menospreciaron la costumbre del herencia masculina igualitaria como una pr\u00e1ctica irracional responsable de todos los males del campo: fragmentaci\u00f3n de propiedades, parcelizaci\u00f3n de la tierra, proliferaci\u00f3n de parcelas poco rentables que bloqueaban toda posibilidad de mejorar la agricultura. Para desvelas las premisas coloniales de estas suposiciones comunes, rastreo la historia de parcelas individuales, exploro las estrategias desplegadas por los terratenientes para consolidar sus campos y examino la l\u00f3gica de la dispersi\u00f3n.<\/p>\n<p>En las partes II y III, por tanto, examino las muy diferentes formas en que lo agrario fue creado mediante procesos discursivos, legales y sociales. Se supon\u00eda que ahora todo ten\u00eda que transcurrir mediante los t\u00e9rminos establecidos dentro del r\u00e9gimen agrario. En la parte IV, sigo explorando una forma m\u00e1s espectacular de conquista agraria. A finales del siglo XIX, el proceso de conquista agraria se hab\u00eda extendido m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de los viejos asentamientos agrarios en el Punjab Central para transformar los vastos pastos de las tierras altas hacia el oeste.<\/p>\n<p>En la imaginaci\u00f3n colonial, los pastos y los matorrales eran bald\u00edos improductivos, espacios vacios esperando ser poblados y cultivados. Ten\u00edan que ser medidos, mapeados y delimitados. Los derechos de los comunes ten\u00edan que ser restringidos, los movimientos de los pueblos m\u00f3viles regulados, los pastores convertidos en campesinos, establecida la agricultura a gran escala, introducidos los canales de riego y promocionada la agricultura \u201ccient\u00edfica\u201d. En las tierras altas del Punjab al oeste del r\u00edo Sutlej, vemos un experimento de ingenier\u00eda estatal, una forma m\u00e1s agresiva de colonizaci\u00f3n agraria. Cambio el foco ahora a la forma en que estas tierras de pasto al oeste del Punjab &#8212;los b<span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\">\u0101<\/span><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\">rs, como son conocidos&#8212; fueron primero apropiados y luego radicalmente transformados. Analizo tanto el proyecto de colonizaci\u00f3n tal como fue imaginado e iniciado, como las formas en que los campesinos establecidos y los pastores n\u00f3madas experimentaron este proceso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\">Concluyo distinguiendo dos formas distintas pero relacionadas de conquista agraria una que opera desde abajo, transformando lenta y silenciosamente el mundo de los campesinos, y otra que es implantada m\u00e1s dr\u00e1sticamente desde arriba, desplazando a la fuerza anteriores mundos de vida. El significado de la violencia colonial difer\u00eda dentro de estos dos procesos. Mis esfuerzos en este libro tratan de comprender este significado.<\/span><\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a>Castoriadis. La instituci\u00f3n imaginaria de la sociedad.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote2\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a>De alguna forma mis intereses en este libro <span style=\"font-size: small;\">concuerdan<\/span> con los de James C. Scott en Seeing like a State. Pero Scott se centra principalmente en los grandes proyectos estatales de ingenier\u00eda, los muy modernistas proyectos que han <span style=\"font-size: small;\">fracasado<\/span> a menudo. Yo me centro principalmente en los peque\u00f1os proyectos de ingenier\u00eda social por parte del estado colonial que produjeron el orden agrario colonial.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote3\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a>Los provechosos comentarios de Bhabha sobre la ambivalencia y la ambig\u00fcedad en \u201cOf Mimicry\u201d (y en otras partes en <i>The Location of Culture<\/i>) se han fetichizado a menudo en conceptos sin sentido, disolviendo la idea de mando imperial. V\u00e9ase Cooper and Stoler, de. <i>Tensions od Empire<\/i>, para exploraciones creativas de la ambivalencia en el discurso colonial y las ansiedades de gobernar.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote4\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a>V\u00e9ase Bordieu, <i>Outline of a Theory of Practice<\/i>, idem, <i>The Logic of Practice. <\/i>Para una cr\u00edtica, v\u00e9ase de Certeau, \u201cFoucault and Bourdieu\u201d; Bouveresse, \u201cRules, Dispositions, and the Habitus\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote5\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a>Mis ideas aqu\u00ed son pr\u00f3ximas a las de Michel de Certeau aunque \u00e9l tiende a separar demasiado abruptamente los espacios disciplinarios de los transgresores. Esta separaci\u00f3n se <span style=\"font-size: small;\">hace<\/span> dif\u00edcil si exploramos su entrelazamiento mutuo y la forma en que cada espacio define al otro. V\u00e9ase de Certeau, <i>The Practice of Everyday Life<\/i>; idem, <i>Heterologies.<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote6\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a>En este sentido, el uso de la idea fruct\u00edfera de E.P. Thompson de \u201ceconom\u00eda moral\u201d sigue siendo problem\u00e1tica. El concibe los c\u00f3digos morales como preconstituidos, como una tradici\u00f3n heredada: dan forma a la acci\u00f3n de la multitud pero no son reconfigurados mediante esta acci\u00f3n. V\u00e9ase Thompson \u201cLa econom\u00eda moral\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote7\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a>Las contribuciones importantes al debate est\u00e1n hoy reunidas en Patnaik, <i>Agrarian Relations and Accumulation<\/i>; v\u00e9ase tambi\u00e9n Banaji, \u201cMode of Production in Indian Agriculture\u201d; idem, \u201cCapitalist Domination and the Small Peasantry\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote8\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a>Bhattacharya, \u201cThe Logic of Tenancy Cultivation\u201d; idem, \u201cAgricultural Labour and Production\u201d; Guha, \u201cCommodity and Credit in Upland Maharashtra\u201d; idem, <i>The Agrarian Economy of the Bombay Deccan<\/i>, Mohapatra, \u201cLand and Credit Market in Chota Nagpur\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote9\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a>Algunos de los mejores historiadores veteranos de aquella \u00e9poca hab\u00edan trabajado sobre las pol\u00edticas de <span style=\"font-size: small;\">impuestos<\/span> en India y era ampliamente asumido que el estudio del mundo colonial agrario ten\u00eda que ser un estudio sobre la pol\u00edtica de i<span style=\"font-size: small;\">mpuestos<\/span> en sus diversas encarnaciones. Stokes, <i>The English Utilitarians and India; <\/i>Guha, <i>A Rule of Property for Bengal.<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote10\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a>Bhattacharya, de. <i>Essays on the Agrarian History of Colonial India.<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote11\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a>Ludden, <i>Peasant History in South India; <\/i>Bose, <i>Agrarian Bengal<\/i>; Charlesworth, <i>Peasants and Imperial Rule<\/i>; Washbrook, \u201cEconomic Development and Social Stratification in Rural Madras\u201d; Islam, <i>Bengal Agriculture, 1920-1946.<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote12\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a>V\u00e9ase Sharma, <i>Material Culture and Social Formation<\/i>; Thapar, <i>From Lineage to State<\/i>. Sobre la tecnolog\u00eda del acero y el cambio agrario v\u00e9ase la recopilaci\u00f3n de ensayos en Sahu, ed. <i>Iron and Social Change in India.<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote13\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a>Para el giro hacia los pastos y los bosques en los estudios de la India precolonial, v\u00e9ase Ratnagar, de, <i>On Pastoralism<\/i>; Thapar, \u201cPerceiving the Forest\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote14\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote14anc\" name=\"sdfootnote14sym\">14<\/a>En India dos libros fueron pioneros en el cambio en el enfoque: Guha, <i>Unquiet Woods<\/i>, y Grove, <i>Green Imperialism<\/i>. M\u00e1s internacionalmente, <i>Ends of the Earth <\/i>de Worster y <i>Ecological Imperialism<\/i> de Crosby, se convirtieron en los textos fundacionales de la historia medioambiental. V\u00e9ase tambi\u00e9n Cronon, <i>Changes in the Land.<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote15\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote15anc\" name=\"sdfootnote15sym\">15<\/a>Bhattacharya, \u201cPastoralists in a Colonial World\u201d; Singh, <i>Natural Premises<\/i>.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote16\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote16anc\" name=\"sdfootnote16sym\">16<\/a>La fecundidad del nuevo campo de estudios medioambientales en India se puede ver en muchas recopilaciones que fueron publicadas en los 90: Arnold y Guha, <i>Nature, Culture, Imperialism<\/i>; Damodaran y Sangwan, <i>Nature and the Orient<\/i>. V\u00e9ase tambi\u00e9n Rangarajan, <i>Fencing the Forest<\/i>; Prasad, \u201cThe Political Ecology of Swidden Cultivation\u201d; Skaria, <i>Hybrid Histories<\/i>; Rajan, <i>Modernizing Nature.<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote17\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote17anc\" name=\"sdfootnote17sym\">17<\/a>V\u00e9anse los ensayos en Arnold y Guha, <i>Nature, Culture, Imperialism<\/i>; Grove, Damodaran y Sangwan, <i>Nature and the Orient. <\/i>Una gran selecci\u00f3n de ensayos publicados durante varios a\u00f1os est\u00e1n ahora recopilados en Rangarajan y Sivaramakrishnan, <i>India\u2019s Environmental History<\/i>, 2 vols. Para una amplia historia <span style=\"font-size: small;\">medioambiental trasnacional de la modernidad temprana, v\u00e9ase Richards,<\/span><span style=\"font-size: small;\"><i> The Unending Frontier.<\/i><\/span><i> <\/i><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote18\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote18anc\" name=\"sdfootnote18sym\">18<\/a>Este marco se puso en cuesti\u00f3n en los 90. V\u00e9ase Agrawal y Sivaramakrishnan, <i>Agrarian Environments<\/i>; tambi\u00e9n Bhattacharya, ed. <i>Forests, Fields and Farms<\/i>. V\u00e9ase tambi\u00e9n Prasad, \u201cForests and Subsistence in Colonial India\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote19\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote19anc\" name=\"sdfootnote19sym\">19<\/a>Aunque <i>La formaci\u00f3n de la clase obrera en Inglaterra<\/i> tuvo una inmediata y poderosa influencia sobre los estudios de la clase trabajadora, no tuvo el mismo efecto transformador sobre el estudio de la \u201ceconom\u00eda\u201d. El mismo Thompson se movi\u00f3 gradualmente hacia el estudio de las practicas y rituales, leyes y costumbres culturales populares.V\u00e9ase Thompson, <i>Costumbres en com\u00fan<\/i>. En su gran serie sobre la era moderna, Hobsbawm escribi\u00f3 cap\u00edtulos separados sobre cultura, econom\u00eda y pol\u00edtica sin explorar sus mediaciones mutuas. V\u00e9ase Hobsbawm, <i>La era del imperio; <\/i>idem, <i>La era del capital.<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote20\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote20anc\" name=\"sdfootnote20sym\">20<\/a>En India los ensayos publicados en <i>Subaltern Studies<\/i> \u2014 especialmente tras los primeros cuatro vol\u00famenes&#8212; expresan este cambio muy claramente.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote21\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote21anc\" name=\"sdfootnote21sym\">21<\/a>He destacado durante mucho tiempo la necesidad de reconciliar estas oposiciones en algunos de mis ensayos generales conceptuales. V\u00e9ase Bhattacharya, \u201cRethinking Marxist History\u201d, e \u00eddem, \u201cLineages of Capital\u201d. Para un \u00e9nfasis similar en la necesidad de repensar la categor\u00eda \u201ceconom\u00eda\u201d, v\u00e9ase Mitchell, <i>Rule of Experts.<\/i><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Neeladri Bhattacharya. The Great Agrarian Conquest: The Colonial Reshaping of a Rural World, Permanent Black, 2018. 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