{"id":737,"date":"2007-04-22T00:00:00","date_gmt":"2007-04-22T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=737"},"modified":"2020-02-27T11:22:13","modified_gmt":"2020-02-27T10:22:13","slug":"12-mitos-sobre-el-hambre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=737","title":{"rendered":"12 Mitos sobre el hambre"},"content":{"rendered":"<p>foodfirst.org<\/p>\n<p><b>El hambre no es un mito, son los mitos que nos impiden acabar con el hambre. Por lo menos 780 millones de personas no tienen lo suficiente para comer. Cada a\u00f1o el hambre mata 12 millones de ni\u00f1os en todo el mundo. \u00bfPor qu\u00e9 hay tanta hambre? \u00bfQu\u00e9 podemos hacer acerca de esto?<\/b><\/p>\n<p>Para responder estas preguntas necesitamos desaprender mucho de lo que nos ha sido ense\u00f1ado.<\/p>\n<p>Solamente liber\u00e1ndonos de la manera de concebir este problema que es ampliamente divulgada a trav\u00e9s de mitos, podremos entender las ra\u00edces del hambre y ver que podemos hacer para terminar con ella.<\/p>\n<p><b>Mito 1: No hay suficientes alimentos para todos.<\/b><\/p>\n<p>Realidad: Abundancia, no escasez, es lo que mejor describe la disponibilidad de comida en el mundo. Suficiente trigo, arroz y otros granos son producidos para proveer a cada ser humano 3.500 calor\u00edas al d\u00eda. Esto sin considerar siquiera muchos otros alimentos consumidos com\u00fanmente, como vegetales, frijoles, nueces, tub\u00e9rculos, frutas, carnes o pescados. Hay suficientes alimentos disponibles para proveer por lo menos 4,3 libras de comida por persona al d\u00eda en todo el mundo: dos libras y media de grano, de frijoles y nueces, alrededor de una libra de frutas y de vegetales y casi una libra de carne, leche y huevos\u2014esto ser\u00eda suficiente para engordar a casi todo el mundo. El problema es que mucha gente es muy pobre para comprar los alimentos que hay disponibles. Inclusive muchos de los \u00abpa\u00edses con hambre\u00bb tienen suficiente comida para toda su poblaci\u00f3n <i>en este momento.<\/i> Muchos de ellos son exportadores netos de alimentos y de otros productos agr\u00edcolas.<\/p>\n<p><b>Mito 2: La naturaleza es culpable de la hambruna<\/b><\/p>\n<p>Realidad: Es muy f\u00e1cil culpar a la naturaleza. Fuerzas creadas por los seres humanos est\u00e1n haciendo a la gente cada vez m\u00e1s vulnerable a los caprichos de la naturaleza. Hay siempre comida disponible para aquellos que puedan pagarla y la hambruna, en los tiempos dif\u00edciles golpea solamente a los m\u00e1s pobres. Millones viven al borde del desastre en el sur de Asia, \u00c1frica y otras partes, porque fueron despojados de sus tierras por una minor\u00eda poderosa, y est\u00e1n atrapados permanentemente por la presi\u00f3n de las deudas o recibiendo salarios miserables. Los eventos naturales rara vez explican las muertes; ellos son simplemente el empuj\u00f3n final sobre el abismo. Instituciones y pol\u00edticas, hechas por seres humanos, determinan quienes comen y quienes pasan hambre en los tiempos dif\u00edciles. Asimismo, en los Estados Unidos, muchos de los que no tienen casa mueren de fr\u00edo cada invierno y a pesar de esto la responsabilidad \u00faltima no la tiene el clima. Los reales culpables son una econom\u00eda incapaz de ofrecer a todos oportunidades y una sociedad que coloca la eficiencia econ\u00f3mica por encima de la compasi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Mito 3: Hay demasiada gente<\/b><\/p>\n<p>La Realidad es que las tasas de nacimiento est\u00e1n decreciendo r\u00e1pidamente en todo el mundo. En algunas regiones del Tercer Mundo se empieza a tener una transici\u00f3n demogr\u00e1fica cuando las tasas de crecimiento caen como respuesta a una ca\u00edda en las tasas de mortalidad. Aunque el r\u00e1pido crecimiento de la poblaci\u00f3n sigue siendo una seria preocupaci\u00f3n en muchos pa\u00edses, en ninguna parte la densidad de la poblaci\u00f3n explica el hambre. Por cada pa\u00eds densamente poblado y con problemas de hambre como Bangladesh, encontramos pa\u00edses como Nigeria, Brasil o Bolivia, donde abundantes recursos alimentarios coexisten con el hambre. Costa Rica, \u00fanicamente con la mitad de hect\u00e1reas de cultivo por persona de Honduras, tiene una expectativa de vida&#8211;uno de los indicadores de nutrici\u00f3n&#8211;once a\u00f1os superior a la de Honduras y muy cerca de la de los pa\u00edses desarrollados.<\/p>\n<p>El r\u00e1pido crecimiento de la poblaci\u00f3n no es la causa originaria del hambre. Como el hambre misma, resulta de las desigualdades b\u00e1sicas que despojan a las personas, especialmente a las mujeres pobres, de oportunidades econ\u00f3micas y seguridad. El r\u00e1pido crecimiento de la poblaci\u00f3n y del hambre son end\u00e9micos a las sociedades donde la propiedad de las tierras, los trabajos, la educaci\u00f3n, el cuidado de la salud y la seguridad de las personas de la tercera edad est\u00e1n fuera del alcance de la mayor\u00eda de las personas. Aquellas sociedades del Tercer Mundo con \u00e9xitos impresionantes y r\u00e1pidas reducciones de la tasa de crecimiento de la poblaci\u00f3n como China, Sri Lanka, Colombia, Cuba y el estado de Kerala en la India, demuestran que la vida de los pobres, especialmente de las mujeres pobres, debe mejorar antes de que pueda escoger tener menos hijos.<\/p>\n<p><b>Mito 4: M\u00e1s alimentos a costa del medio ambiente.<\/b><\/p>\n<p>Realidad: Debemos estar alarmados de que la crisis del medio ambiente est\u00e1 disminuyendo los recursos para la producci\u00f3n de alimentos, pero el tener que escoger entre nuestro medio ambiente y la necesidad del mundo por alimentos no es inevitable. Los esfuerzos por alimentar a los hambrientos no est\u00e1n causando la crisis ambiental. Grandes corporaciones son las principales responsables de la deforestaci\u00f3n porque crean, y se benefician de la demanda de maderas tropicales y alimentos ex\u00f3ticos o fuera de estaci\u00f3n para los consumidores de los pa\u00edses desarrollados. La mayor\u00eda de los pesticidas usados en el Tercer Mundo son aplicados a los cultivos de exportaci\u00f3n, que juega un rol muy peque\u00f1o en la alimentaci\u00f3n de los hambrientos, mientras que en los Estados Unidos estos son utilizados para darle una impecable apariencia cosm\u00e9tica a los productos, sin ninguna mejor\u00eda en su valor nutricional.<\/p>\n<p>Existen alternativas en este momento y muchas m\u00e1s son posibles. El \u00e9xito de los agricultores org\u00e1nicos en los Estados Unidos, ofrece una idea de las posibilidades. El \u00e9xito reciente de Cuba al superar su crisis alimentaria a trav\u00e9s de autoabastecimiento y de una agricultura sostenible y casi totalmente libre de pesticidas, es otro buen ejemplo. Realmente, alternativas agr\u00edcolas ecol\u00f3gicamente sustentables pueden ser m\u00e1s productivas que las que destruyen el medio ambiente.<\/p>\n<p><b>Mito 5: La Revoluci\u00f3n Verde es la respuesta<\/b><\/p>\n<p>Realidad: Los avances productivos de la Revoluci\u00f3n Verde no son un mito. Gracias a las semillas mejoradas, muchos m\u00e1s millones de toneladas de granos est\u00e1n siendo cosechadas por a\u00f1o. Pero enfoc\u00e1ndose solamente en el incremento de la producci\u00f3n no puede aliviar el hambre porque falla en la alteraci\u00f3n de la apretada concetraci\u00f3n de la distribuci\u00f3n del poder econ\u00f3mico que determina quienes pueden comprar los alimentos adicionales. Es por esto que en varios de los pa\u00edses en que los que ha tenido mayores \u00e9xitos la Revoluci\u00f3n Verde: India, M\u00e9xico y las Filipinas, la producci\u00f3n de granos y en algunos casos las exportaciones han aumentado, mientras que el hambre ha persistido y la capacidad productiva de los suelos a largo plazo se ha degradado. Ahora debemos combatir las amenazas de una \u00abNueva Revoluci\u00f3n Verde\u00bb basada en la biotecnolog\u00eda, la cual amenaza con acentuar mucho m\u00e1s las desigualdades.<\/p>\n<p><b>Mito 6: Las fincas mas grandes son las mas eficientes.<\/b><\/p>\n<p>Realidad: Grandes propietarios que controlan gran parte de las mejores tierras con frecuencia dejan muchas de ellas improductivas. Sistemas injustos de producci\u00f3n, dejan las tierras agr\u00edcolas en manos de los productores m\u00e1s ineficientes. En contraste, peque\u00f1os agricultores normalmente obtienen entre cuatro y cinco veces m\u00e1s rendimiento por hect\u00e1rea, en parte porque trabajan sus tierras en una forma m\u00e1s intensiva y emplean sistemas productivos integrados, y con frecuencia m\u00e1s sostenibles. Sin una posesi\u00f3n segura, muchos millones de campesinos en el Tercer Mundo tienen poco incentivo para invertir en mejorar las tierras, hacer rotaci\u00f3n de cultivos, o dejar tierras en descanso para favorecer la fertilidad a largo plazo. El futuro de la produccci\u00f3n alimentaria no est\u00e1 amenazado. Por otro lado, la redistribuci\u00f3n de tierras puede favorecer la producci\u00f3n. Reformas agrarias integrales han incrementado notablemente la producci\u00f3n en pa\u00edses tan diversos como Jap\u00f3n, Zimbabwe y Taiwan. Un estudio del Banco Mundial del nordeste del Brasil, estima que redistribuyendo las tierras en peque\u00f1as parcelas se incrementar\u00eda la producci\u00f3n hasta en un sorprendente 80 por ciento.<\/p>\n<p><b>Mito 7: El libre mercado puede terminar con el hambre<\/b><\/p>\n<p>Realidad: Desafortunadamente, la f\u00f3rmula: \u00abel mercado es bueno, el gobierno es malo\u00bb nunca puede ayudar a dirigir los esfuerzos hacia las causas del hambre. Esta posici\u00f3n dogm\u00e1tica nos lleva a pensar equivocadamente que una sociedad puede optar por uno o por otro, cuando de hecho toda econom\u00eda en el mundo combina el mecado y el gobierno en la designaci\u00f3n de recursos y distribuci\u00f3n de bienes. De todas maneras, las eficiencias maravillosas del mercado solamente pueden trabajar para eliminar el hambre, cuando el poder de compra est\u00e9 ampliamente repartido. Entonces todos aquellos que creen en la inutilidad del mercado y en la necesidad de terminar con el hambre deben concentrarse en la promoci\u00f3n no en el mercado, sino en los consumidores! En esta tarea, el gobierno tiene un rol muy importante contrarrestando la tendencia hacia la concentraci\u00f3n econ\u00f3mica, a trav\u00e9s de impuestos reales, cr\u00e9ditos y reformas agrarias para distribuir el poder de compra hacia los pobres. Las recientes tendencias hacia la privatizaci\u00f3n y desregulaci\u00f3n no son definitivamente la respuesta.<\/p>\n<p><b>Mito 8: El comercio libre es la respuesta<\/b><\/p>\n<p>Realidad: La f\u00f3rmula de promoci\u00f3n del comericio ha probado ser uno de los peores fracasos para aliviar el hambre. En casi todos pa\u00edses del Tercer Mundo las exportaciones se han incrementado mientras que el hambre continua e inclusive ha empeorado. Mientras que las exportaciones de soya se han incrementado en Brasil&#8211;para alimentar el ganado Japon\u00e9s y Europeo&#8211;el hambre se ha ampliado de un tercio a dos tercios de la poblaci\u00f3n. En donde la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n ha sido empobrecida tanto que no pueden comprar los alimentos producidos en las tierras de su propio pa\u00eds, aquellos que controlan los recursos productivos, orientan su producci\u00f3n a los mercados m\u00e1s lucrativos en el exterior. La producci\u00f3n de cultivos de exportaci\u00f3n ocupa el lugar de la producci\u00f3n de alimentos b\u00e1sicos. Las pol\u00edticas en favor del comercio como NAFTA y GATT pone a competir a las clases trabajadoras de diferentes pa\u00edses unos contra otros, en condiciones desfavorables, donde las bases de competencia son quien trabajar\u00e1 por menos pago, sin un cubrimiento adecuado de salud o sin un m\u00ednimo de condiciones ambientales. M\u00e9xico y los Estados Unidos son un ejemplo relevante: desde que empez\u00f3 el TLC se ha tenido una p\u00e9rdida neta de 250,000 trabajos en USA, mientras en M\u00e9xico se han perdido 2 millones de empleos y el hambre est\u00e1 aumentando en los dos pa\u00edses.<\/p>\n<p><b>Mito 9: Demasiado hambrientos para poder luchar por sus derechos<\/b><\/p>\n<p>Realidad: Bombardeados por imagenes de personas pobres, muy d\u00e9biles y pasando hambre, hemos perdido de vista lo obvio: para aquellos con peque\u00f1os recursos la simple supervivencia requiere de un esfuerzo tremendo. Si los pobres fueran verdaderamente pasivos, muy pocos de ellos podr\u00edan sobrevivir. Alrededor del mundo, desde los Zapatistas en Chiapas, M\u00e9xico, hasta el movimiento de los agricultores en India, en cualquier parte donde la gente esta sufriendo innecesariamente, se encuentran movimientos que quieren cambiar las cosas. Los pueblos se alimentar\u00e1n por si mismos, si se les permite hacerlo. No es nuestro trabajo arreglar las cosas para los otros. Nuestra responsabilidad es remover los obst\u00e1culos de su camino, obst\u00e1culos creados con frecuencia por grandes corporaciones y las pol\u00edticas de Estados Unidos, el Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional.<\/p>\n<p><b>Mito 10: M\u00e1s ayuda de los EEUU ayudar\u00e1 contra el hambre<\/b><\/p>\n<p>Realidad: Casi todas las ayudas de los EEUU trabajan empeorando el hambre. La ayuda extranjera \u00fanicamente puede reforzar, y no cambiar, el \u00abstatu quo\u00bb. Donde los gobiernos responden \u00fanicamente a las \u00e9lites, la ayuda de EEUU no solo falla en alcanzar a las personas con hambre, tambi\u00e9n soporta las propias fuerzas que est\u00e1n trabajando en contra de ellos. Nuestra ayuda es usada para imponer libre intercambio y libres pol\u00edticas de mercado, para promover los exportaciones a expensas de la producci\u00f3n de alimentos y para proveer armamentos que los gobiernos represivos usan para permanecer en el poder. Inclusive la ayuda de emergencia, o humanitaria, que alcanza solamente el 5 por ciento del total, con frecuencia termina enriqueciendo a las compa\u00f1\u00edas estadounidenses de granos mientras fracasa en llegar a aquellos con hambre y puede disminuir peligrosamente la producci\u00f3n local de alimentos en el pa\u00eds que la recibe. Ser\u00eda mejor utilizar el presupuesto de ayuda internacional de EEUU para aliviar incondicionalmente la deuda, ya que es el peso de la deuda externa lo que est\u00e1 forzando a muchos pa\u00edses del Tercer Mundo a hacer recortes en los servicios b\u00e1sicos de salud, educaci\u00f3n y programas de lucha contra la pobreza.<\/p>\n<p><b>Mito 11: Nosotros nos beneficiamos de su pobreza<\/b><\/p>\n<p>Realidad: La m\u00e1s grande amenaza al bienestar de la gran mayor\u00eda de Estadounidenses no es el avance del hambre pero si el continuo despojo de los hambrientos. Los bajos salarios&#8211;tanto en los otros pa\u00edses como en EEUU&#8211;pueden significar bananos, camisetas, computadores y comidas r\u00e1pidas m\u00e1s baratas para muchos estadounidenses, pero de otra forma en EEUU se paga un precio muy alto por el hambre y la pobreza. La pobreza impuesta en el Tercer Mundo amenaza los trabajos, salarios, y las condiciones de trabajo en EEUU ya que las corporaciones buscan mano de obra mas barata en el exterior. En una conom\u00eda global, lo que los trabajadores estadounidenses han conseguido en empleo, niveles salariales, y en sus condiciones de trabajo, pueden ser protegidos \u00fanicamente cuando las clases traajadoras en cada pa\u00eds son liberadas de la desesperaci\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>En los EEUU, pol\u00edticas como la reforma al sistema de beneficiencia lanz\u00f3 m\u00e1s gente al mercado de la que \u00e9ste puede absorver&#8211;a los niveles m\u00ednimos de la escala salarial en el caso de los trabajos de servicio p\u00fablico requerido a los beneficiarios del sistema&#8211;lo cual ejerce presi\u00f3n en los salarios de aquellos que se encuentran en los rangos altos de la escala de empleos. Los crecientes n\u00fameros de \u00abtrabajadores pobres\u00bb son aquellos que tienen trabajos con salarios bajos de medio tiempo o tiempo completo y sin embargo no tienen con que adquirir una adecuada alimentaci\u00f3n o habitaci\u00f3n para sus familias. Educ\u00e1ndonos acerca de los intereses comunes que muchos estadounidenses comparten con los pobres del Tercer Mundo y en los EEUU, nos permite ser compasivos sin caer en la l\u00e1stima. Trabajando para despejar el camino por el que los pobres puedan liberarse ellos mismos de la opresi\u00f3n econ\u00f3mica, nos libera tambi\u00e9n a nosotros.<\/p>\n<p><b>Mito 12: Restringir la libertad para acabar con el hambre?<\/b><\/p>\n<p>Realidad: No hay raz\u00f3n te\u00f3rica o pr\u00e1ctica para que la libertad, asumida para significar libertades civiles, sea incompatible con terminar con el hambre. Examinando el mundo, no vemos correlaci\u00f3n entre el hambre y las libertades civiles. Sin embargo, una estrecha definici\u00f3n de libertad&#8211;el derecho a la acumulaci\u00f3n ilimitada de propiedad productora de riqueza y el derecho a utilizar esa propiedad de la cualquier manera que a uno le parezca&#8211;est\u00e1 en conflicto fundamental con la tarea de acabar con el hambre. En contraste, una definici\u00f3n de libertad m\u00e1s consistente con la vis\u00edon fundante de la nacionalidad estadounidense sostiene que la seguridad econ\u00f3mica para todos es la garant\u00eda de la libertad para todos sus ciudadanos. Esta comprensi\u00f3n de la libertad es esencial para acabar con el hambre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P>12 Mitos sobre el hambre <\/P><P> <\/P><P>foodfirst.org<\/P><P> <\/P><P>El hambre no es un mito, son los mitos que nos impiden acabar con el hambre. Por lo menos 780 millones de personas no tienen lo suficiente para comer. 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