{"id":749,"date":"2007-05-28T00:00:00","date_gmt":"2007-05-28T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=749"},"modified":"2020-02-27T10:28:54","modified_gmt":"2020-02-27T09:28:54","slug":"la-gran-muralla-verde-de-china","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=749","title":{"rendered":"La gran muralla verde de China"},"content":{"rendered":"<p>\u00abEst\u00e1 claro que el pa\u00eds no puede meter en ciudades<br \/>\na sus 800 millones de campesinos sin ocasionar un desastre social<br \/>\ny ambiental.\u00bb<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.lainsignia.org\/\">La Insignia<\/a>*. Espa\u00f1a, mayo del 2007.<\/p>\n<p>Es como un inmenso zigurat, aquellos templos-observatorio mesopot\u00e1micos que inspiraron el mito b\u00edblico de la torre de Babel. O como una pir\u00e1mide maya. Pero es una monta\u00f1a. Aunque tambi\u00e9n es monumento; al trabajo, continuado y desesperado, de centenares de generaciones de campesinos chinos. En la meseta de loess del curso medio del R\u00edo Amarillo (Huanghe), apenas hay lugares que no hayan sido trabajados. Hasta donde alcanza la vista, terrazas y campos divididos por muros de tierra apisonada. La gente trabaja las laderas y los barrancos m\u00e1s inveros\u00edmiles y hasta vive en ellos: para unos cuarenta millones de habitantes de esta meseta, los \u00abYaodong\u00bb, unas casas-cueva excavadas en los barrancos, son morada.<\/p>\n<p>La regi\u00f3n es algo mayor que Espa\u00f1a y comprende trozos de las provincias de Shanxi, Gansu, Shaanxi y la regi\u00f3n aut\u00f3noma de Ningxia. Durante siglos, los campesinos abonaron con sus huesos este paisaje inmenso y anciano, una de las zonas agr\u00edcolas m\u00e1s antiguas del planeta y matriz de la civilizaci\u00f3n china. Su secreto es el loess, una arcilla muy fina formada por polvo de roca que, transportada por los vientos se fue asentando aqu\u00ed durante milenios. Del loess resulta una tierra f\u00e9rtil, pero fr\u00e1gil. Siglos de deforestaci\u00f3n, excesiva poblaci\u00f3n y pastoreo, resultaron en un ecosistema desertificado. Cualquier lluvia fuerte hace que la tierra sea violentamente arrastrada por los torrentes de esta regi\u00f3n, que, vista desde el avi\u00f3n, es como un mill\u00f3n de peque\u00f1os ca\u00f1ones del Colorado. El agua fluye por sus ramblas, cruelmente secas la mayor parte del a\u00f1o, hasta alcanzar el gran r\u00edo o sus tributarios. Hace 1500 a\u00f1os que el Huanghe ya se llamaba \u00abAmarillo\u00bb, como el Mar en el que desemboca, y no por capricho. Si los grandes r\u00edos europeos llevan una media de 50 gramos de tierra por medio metro c\u00fabico de agua, el Amarillo puede llegar a transportar hasta 300 kilos. Es un r\u00edo de fango amarillo cuyas avenidas costaron la vida a millones de campesinos y hac\u00edan variar hasta mil kil\u00f3metros, el lugar de su desembocadura, bien cerca de Pek\u00edn, bien cerca de Shanghai. \u00abEs como si el Rhin desembocara ahora en Hamburgo, y ahora en C\u00e1diz\u00bb, explica la profesora Dolors Folch en su libro, <i>La construcci\u00f3n de China<\/i>.<\/p>\n<p>El agua es oro aqu\u00ed. Las peleas sangrientas entre comunidades por el agua, a veces con aspecto de peque\u00f1as guerras civiles locales, eran end\u00e9micas, como la miseria. En zonas de Shanxi, el saludo habitual campesino en el norte de China -que no es \u00ab\u00bfqu\u00e9 tal?\u00bb, sino un \u00ab\u00bfhas comido?\u00bb- se transformaba en un \u00ab\u00bfhas bebido?\u00bb, pues la dieta b\u00e1sica sol\u00eda ser una sopa de gachas de ma\u00edz, que aun hoy es el alimento b\u00e1sico invernal del campesino norcoreano. Y esa comida, m\u00e1s que comer, se bebe. Hasta el punto de que un comentario elogioso sobre alguien, se refiere a que se alimenta de algo m\u00e1s que gachas en remojo y puede sonar as\u00ed de r\u00fastico; \u00abes un buen tipo, come alimento seco y caga s\u00f3lido\u00bb.<\/p>\n<p>La tierra de <i>loess<\/i> es dura como el cemento. Los primeros emperadores chinos construyeron con ella el sector de la gran muralla que transcurre por el norte de esta regi\u00f3n, marcando la frontera hist\u00f3rica entre tierra cultivable (China) y la gran pradera de los pueblos de la estepa de tradici\u00f3n n\u00f3mada pastoril. Pero esa tierra dura se convierte en liviana cuando por ella ha pasado el arado del campesino en primavera. Es entonces cuando los vientos de la estaci\u00f3n se encargan de levantarla en nubes amarillas y llev\u00e1rsela hasta Pek\u00edn, Corea o Jap\u00f3n en forma de devastadoras tormentas de arena.<\/p>\n<p>La aridez de la meseta es extrema. Ni un solo \u00e1rbol. Pero no siempre fue as\u00ed. El eminente ge\u00f3grafo e historiador chino Shi Nianhai, ya fallecido, demostr\u00f3 que esta regi\u00f3n, hoy rugosa y accidentada, era llana hace dos mil a\u00f1os y que sus gargantas y barrancos fueron resultado de la acci\u00f3n del hombre, especialmente despu\u00e9s de la introducci\u00f3n de cultivos del nuevo mundo que incrementaron la erosi\u00f3n. Las cr\u00f3nicas antiguas apoyan esa hip\u00f3tesis al explicar que el primer emperador chino, Shihuangdi, hizo construir una amplia carretera de 600 kil\u00f3metros de longitud y cien metros de ancho, a trav\u00e9s de esta meseta, una labor que habr\u00eda sido imposible con la t\u00e9cnica de entonces y el actual relieve.<\/p>\n<p>Para que la meseta amarilla se convierta en verde no hay m\u00e1s que dejar de cultivarla, explican en Yulin, centro comarcal del norte de Shaanxi, los profesores Yoko Fukao y Ayumi Yasutomi, de la Universidad de Tokio. La pluviometr\u00eda del lugar, unos 400mm anuales (Barcelona, entre 500 y 600mm) permite sostener una recuperaci\u00f3n natural y espont\u00e1nea de la capa vegetal. Los dos profesores animan aqu\u00ed un proyecto muy particular contra la desertificaci\u00f3n. Cuando el pasado octubre lo expusieron en un congreso realizado en la Universidad de Hong Kong, Yasutomi rompi\u00f3 m\u00e1s de un esquema. Dijo, por ejemplo, que China es un pa\u00eds mucho mas libre que Jap\u00f3n, su pa\u00eds, que el anarquismo y la indisciplina de los chinos tiene un gran potencial frente a la rigidez social japonesa, y que uno de los problemas del presidente Mao fue que \u00abquiso convertir en japoneses a los chinos\u00bb, lo que provoc\u00f3 un estallido de carcajadas.<\/p>\n<p>Fukao cre\u00f3 en Yulin el \u00abCentro para la recuperaci\u00f3n de la ecolog\u00eda y la cultura en la meseta de loes\u00bb (CREC), una iniciativa con ciertos momentos m\u00e1gicos. El primero fue c\u00f3mo se consiguieron los fondos, de la empresa de autom\u00f3viles \u00abToyota\u00bb; \u00abno hubo que escribir nada, el ejecutivo responsable lo decidi\u00f3 todo en una entrevista personal, casi mir\u00e1ndome a los ojos\u00bb, explica Yasutomi. El segundo fue descubrir, en Yulin, al Se\u00f1or Zhu Xubi, un carism\u00e1tico septuagenario ex funcionario del departamento de forestaci\u00f3n, pobre y que apenas sabe hablar el dialecto de Pek\u00edn, la lengua china est\u00e1ndar. El \u00abviejo Zhu\u00bb, como le llama la gente respetuosamente, ha dedicado su vida a plantar \u00e1rboles. Sus bolsillos siempre est\u00e1n vac\u00edos, porque en cuanto tiene unos yuanes, se los gasta en semillas, pero es un millonario si uno cuenta el capital de afecto y respeto que le rodea. Tras haber vivido de todo, incluido las talas de \u00e1rboles del Gran Salto Adelante y los des\u00f3rdenes de la <i>revoluci\u00f3n cultural<\/i>, Zhu hizo un descubrimiento mayor: que las creencias populares en dioses y esp\u00edritus son en esta regi\u00f3n la mejor base para la reforestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Zhu, que se declara completamente ateo, observ\u00f3 que los campesinos, que lo arrasaban todo, no cortaban los \u00e1rboles en determinados lugares, por ejemplo junto a las tumbas y en las zonas de templos, para no ofender a los esp\u00edritus. En esta regi\u00f3n de la meseta del R\u00edo Amarillo cada pueblo tiene por lo menos unos o dos templos (\u00abMiao hui\u00bb), sostenidos por la comunidad. Como suele ocurrir en China, los templos campesinos son una mezcla de budismo, tao\u00edsmo confucionismo y creencias locales. La gente acude a pedir favores a una amplia panoplia de dioses y esp\u00edritus protectores. En el de Huashiyan, cerca de Yulin, se rinde culto a Guanyu, un personaje de la saga de los \u00abTres reinos\u00bb (San guo, del Siglo III), junto a estatuas de Buda. En otros, hasta el presidente Mao y Zhu Enlai, tienen sus propios altares\u2026 Fue as\u00ed como, montado en la tradici\u00f3n, Zhu organiz\u00f3 una red de reforestaci\u00f3n, aut\u00f3noma y civil, basada en su propio prestigio y relaciones personales (\u00abguanxi\u00bb), y mucho m\u00e1s din\u00e1mica y eficaz que la pol\u00edtica oficial de reforestaci\u00f3n, que los campesinos observan muchas veces por meras razones econ\u00f3micas y sin entender muy bien lo que est\u00e1 en juego.<\/p>\n<p>La red del viejo Zhu implica a unos 200 voluntarios y sesenta templos. En Huashiyan se han plantado 120 hect\u00e1reas en siete a\u00f1os. En el de Heilongtan, no muy lejos del anterior, otras 80 hect\u00e1reas. Algunos pueblos de la regi\u00f3n han entrado en la red. Uno de ellos es Gaoxigou, una aldea de 522 habitantes muy forestada y cuidada. Su jefe, Gao Jinren, afirma con orgullo que, \u00abcuando cae un chaparr\u00f3n, el agua de nuestras rieras no baja turbia y marr\u00f3n, sino clara\u00bb, porque la vegetaci\u00f3n mantiene el suelo y evita la erosi\u00f3n. Gao, que me canta el himno del pueblo, en el que se habla de \u00abconstruir un nuevo mundo siguiendo al Partido\u00bb, est\u00e1 orgulloso del sistema de su comunidad. Los campos de cultivo son responsabilidad familiar, es decir semiprivados, pero los bosques reforestados, por los que se recibe una subvenci\u00f3n, son comunales (\u00abcomunistas\u00bb), igual que el cuidado de carreteras, la administraci\u00f3n del agua y el seguro m\u00e9dico, basado en una cotizaci\u00f3n de diez yuanes al a\u00f1o que cubre la mitad de los costes. En 2001, el pueblo estableci\u00f3 que cada hogar debe plantar anualmente entre 300 y 500 \u00e1rboles al a\u00f1o y si no lo cumple tiene que pagar una multa de dos a cinco yuan por \u00e1rbol. El ganado cabr\u00edo y ovino se mantiene estabulado para preservar la capa vegetal. A mi comentario de que el pueblo ha hecho una s\u00edntesis entre Mao y Deng Xiaoping, Gao niega rotundamente; \u00abyo sigo a Mao\u00bb, dice. \u00abS\u00f3lo la prosperidad general de todos los vecinos, es verdadera\u00bb, afirma en\u00e9rgicamente cuando se le sondea sobre la desigualdad y las ventajas de las formulas cooperativistas.<\/p>\n<p>Gaoxigou es un pueblo bonito y cuidado, que incluso atrae a gente de la ciudad para descansar, algo muy excepcional en un pa\u00eds en el que el paisaje rural pintoresco es casi una rareza. Pregunto al viejo Zhu cual es el principal orgullo de sus cincuenta a\u00f1os de labor reforestadora: \u00abtrabajar para el pueblo\u00bb, responde. En este rinc\u00f3n de la meseta, restablecer el entorno, convertir el amarillo en verde, tambi\u00e9n es una cuesti\u00f3n de valores. Pero la situaci\u00f3n est\u00e1 bien lejos de ser un cuento de hadas.<\/p>\n<p>Cada a\u00f1o por estas fechas, centenares de miles, mejor dicho, millones, de chinos, plantan \u00e1rboles. Ocurre desde hace 26 a\u00f1os, desde que una resoluci\u00f3n de la Asamblea Nacional estableciera, en 1981, que, \u00abtodos los chinos de mas de 11 a\u00f1os, excepto los ancianos y enfermos, los d\u00e9biles e inv\u00e1lidos, deben plantar voluntariamente de tres a cinco \u00e1rboles, o realizar un trabajo de cuidado de \u00e1rboles y planteles equivalente\u00bb. Se trata de un proyecto de 70 a\u00f1os que debe extenderse hasta el 2050: crear un \u00abmuro de contenci\u00f3n\u00bb verde a lo largo de 4480 kil\u00f3metros alrededor del desierto de Gobi en el noroeste de China; la \u00abGran Muralla Verde de China\u00bb. Alrededor del 27% del territorio de China es desierto, m\u00e1s de 2,6 millones de kil\u00f3metros cuadrados. Al avance de la desertificaci\u00f3n se le opone la mayor campa\u00f1a de reforestaci\u00f3n de la historia.<\/p>\n<p>Oficialmente los \u00abbosques\u00bb cubren el 18% de la superficie del pa\u00eds, casi dos puntos m\u00e1s que hace dos a\u00f1os, y el objetivo para el 2010 es alcanzar el 20%. Seg\u00fan cifras que se encuentran en la red, anualmente se dedican a \u00e9sta labor en el conjunto del pa\u00eds 540 millones de personas, el 46% de la poblaci\u00f3n china \u00fatil, y se plantan 2200 millones de \u00e1rboles. Si esas cifras fueran correctas- algo bastante discutible- se habr\u00edan plantado ya 55.700 millones de \u00e1rboles desde 1981 en una superficie similar a la mitad de Espa\u00f1a. No hay duda de que el esfuerzo y la voluntad aplicada son meritorios, pero, \u00bfcu\u00e1l es la realidad?. Como tantas veces ocurre en China, los resultados est\u00e1n lejos de ser satisfactorios.<\/p>\n<p>Sujichaga es un pueblo mongol del sur de la provincia de Mongolia Interior. Su nombre significa \u00abagua buena\u00bb, explica la se\u00f1ora Narenhua, jefa local del partido, porque en alg\u00fan tiempo aqu\u00ed hubo fuentes. Es un nombre bonito para un lugar tan seco y desangelado donde caen 200 mil\u00edmetros de lluvia al a\u00f1o, una cantidad similar a la de ciertas zonas del Bajo Arag\u00f3n. A solo unos 300 kil\u00f3metros al norte de la Meseta del Ri\u00f3 Amarillo, el paisaje es aqu\u00ed bien distinto: una gran llanura des\u00e9rtica. Hoy, el proceso de desertificaci\u00f3n que se vive aqu\u00ed, ocasionado por el consumo de hierba del ganado, el retroceso de la pradera a costa de la agricultura y la deforestaci\u00f3n, proporciona un segundo punto de origen a las tempestades de arena, que se suma al de la meseta del r\u00edo Amarillo, y al tercero, exterior a China: las estepas del Kazajst\u00e1n.<\/p>\n<p>Hasta los a\u00f1os cincuenta y sesenta, la poblaci\u00f3n local era n\u00f3mada y se desplazaba en busca de pastos y agua, lo que permit\u00eda que la pradera se recuperase. El \u00abprogreso\u00bb de la pol\u00edtica china forz\u00f3 al mongol a descender del caballo y asentarse. Centenares de miles de emigrantes chinos de otras provincias pobres acudieron al lugar. La poblaci\u00f3n se increment\u00f3. Donde antes hab\u00eda uno o dos habitantes por kil\u00f3metro cuadrado, una densidad soportable para la pradera, se instalaron diez, y adem\u00e1s sedentarios que practicaban tanto la ganader\u00eda como la agricultura, lo que aument\u00f3 la presi\u00f3n sobre el entorno y rompi\u00f3 un equilibrio tradicional. Como todos los habitantes del pueblo, la se\u00f1ora Narenhua pertenece a la primera generaci\u00f3n de mongoles sedentarios y hoy participa en los intentos oficiales de arreglar el desaguisado.<\/p>\n<p>La jefa me lleva en el todo terreno de la polic\u00eda local, que conduce su hijo, a una plantaci\u00f3n de \u00e1rboles que forma parte de la \u00abGran Muralla Verde\u00bb, una lastimosa hilera de chopos escu\u00e1lidos, de d\u00e9bil y fr\u00e1gil aspecto, que echan sus ra\u00edces en la arena y es descrita como \u00abbosque\u00bb por la estad\u00edstica oficial. Es un ejemplo claro de lo que los chinos describen como \u00ab\u00e1rboles peque\u00f1os y ancianos\u00bb (Xiao Laoren Shu), muy vulnerables a las plagas. En Ningxia, una provincia colindante, al sur de esta regi\u00f3n, varios miles de millones de estos chopos han sido destruidos por una plaga de escarabajos. La se\u00f1ora Narenhua explica que \u00abcomo m\u00e1ximo\u00bb los \u00e1rboles duran unos veinte a\u00f1os. La inutilidad de la empresa parece manifiesta. La pregunta es si sirve de algo para retener la arena y recomponer el tejido vegetal. Seg\u00fan Jiang Gaoming, profesor del Instituto de Bot\u00e1nica de la Academia de Ciencias china, la respuesta es \u00abno\u00bb.<\/p>\n<p>Las zonas arenosas de China pueden dividirse en dos categor\u00edas; \u00abinutilizables\u00bb para la agricultura, como las zonas des\u00e9rticas de Xinjiang, y \u00abutilizables\u00bb, como \u00e9sta zona de Mongolia Interior que abarca unos 150.000 kil\u00f3metros cuadrados, equivalente a casi una tercera parte de la superficie de Espa\u00f1a. La vegetaci\u00f3n se compone de hierba, matorral, y, muy por detr\u00e1s, \u00e1rboles. Seg\u00fan Jiang, la actual estrategia de plantar \u00e1rboles en zonas \u00e1ridas y semi\u00e1ridas para afrontar problemas causados por la falta de hierba es err\u00f3nea, y, \u00abest\u00e1 dise\u00f1ada para ser vista por los funcionarios que aprueban las subvenciones\u00bb. Lo que hay que hacer es prestar m\u00e1s atenci\u00f3n al matorral y a la hierba.<\/p>\n<p><b>Mejor hierba que \u00e1rboles<\/b><\/p>\n<p>La hierba es mucho m\u00e1s eficaz que los \u00e1rboles para fijar el suelo y prevenir las tormentas de arena, y no necesita ser plantada, \u00absimplemente basta con protegerla para que crezca sola\u00bb, afirma. En las zonas h\u00famedas, un bosque equivale a un contenedor de agua, pero en las secas los \u00e1rboles act\u00faan como bombas succionadoras de agua, dice por su parte Wang Xian, profesor de la universidad forestal de Pek\u00edn. En la zona de Yulin donde opera el viejo Zhu, algo de eso est\u00e1 ocurriendo: la capa fre\u00e1tica ha descendido tres metros a causa de la masiva plantaci\u00f3n de \u00e1rboles. Casi todos los peque\u00f1os charcos y lagos que aparec\u00edan entre las dunas y muchas fuentes se han secado.<\/p>\n<p>\u00abLos \u00e1rboles consumen agua subterr\u00e1nea, mientras que la hierba solo usa agua de lluvia\u00bb, dice Jiang, seg\u00fan el cual, \u00abnuestras repetidas advertencias han tenido por resultado que ahora se preste m\u00e1s atenci\u00f3n al matorral y la hierba\u00bb.<\/p>\n<p>En China existe la creencia de que las hierbas restan agua y nutrici\u00f3n a los \u00e1rboles, as\u00ed que cuando se planta un \u00e1rbol se despeja toda la zona a su alrededor. En Yulin, la red del viejo Zhu ha logrado, con grandes esfuerzos, introducir una pol\u00edtica que respete la hierba lo que sostiene el terreno mucho mejor.<\/p>\n<p>Como resultado de ese giro, desde la terrible sequ\u00eda de 1999 en Sujigacha se ha establecido la norma de mantener al ganado estabulado entre marzo y junio, y s\u00f3lo se permite una cabra por <i>mu<\/i>, la medida tradicional china de superficie agraria equivalente a 0,0667 hect\u00e1rea (15 <i>mues<\/i> = 1 hect\u00e1rea). De esta forma, se intenta evitar la destrucci\u00f3n de la capa vegetal que si se la deja descansar puede recuperarse en tres o cinco a\u00f1os, explica Bao Jinshan, jefe local del departamento forestal. Aunque se han malgastado muchos esfuerzos, la situaci\u00f3n no es un fracaso total. China es demasiado grande y sus resultados de forestaci\u00f3n tan diversos como sus regiones, pero la estrategia arb\u00f3rea en zona \u00e1ridas debe corregirse.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Jiang Gaoming, el \u00e9nfasis de la campa\u00f1a de forestaci\u00f3n debe ponerse en las zonas monta\u00f1osas y parte de las llanuras del este de China, restableciendo el bosque en las zonas tropicales y templadas, lo que aliviar\u00eda la sequ\u00eda en el oeste de China. Al mismo tiempo, \u00abdebe cesar la plantaci\u00f3n de \u00e1rboles en la pradera y en los desiertos, y en su lugar permitirse que la hierba y los arbustos crezcan naturalmente\u00bb.<\/p>\n<p>En un pa\u00eds que tiene la m\u00e1s cr\u00edtica relaci\u00f3n entre tierra cultivable y gente que depende de ella para subsistir, ceder tierra de cultivo, para que crezca la hierba y el matorral es complicado. Desde hace a\u00f1os, el gobierno chino practica una pol\u00edtica de subvenciones pagando a los campesinos por ceder esa tierra y por plantar \u00e1rboles en ella. El mecanismo funciona, pero las condiciones \u00abde mercado\u00bb y las inercias burocr\u00e1tico-administrativas, adem\u00e1s de la ignorancia, lo complican todo. Muchas veces para el funcionario es m\u00e1s importante el cumplimiento formal del plan sobre el papel, que la realidad de su verdadero impacto en el terreno. La b\u00fasqueda del beneficio determina la elecci\u00f3n de especies de crecimiento r\u00e1pido, que alimentan a la industria papelera, pero que degradan el entorno. El resultado es muy ambiguo.<\/p>\n<p>Otro grave problema se deduce del hecho de que en China el grueso del ganado se concentra en las zonas \u00e1ridas y semi\u00e1ridas del oeste ecol\u00f3gicamente muy vulnerables, como Mongolia interior, Xinjiang y Tibet. Lo ideal ser\u00eda que esos animales consumieran rastrojos, que son subproducto de la acci\u00f3n agr\u00edcola, pero esos rastrojos se encuentran en el este del pa\u00eds y no en el oeste, en provincias como Henan, Hebei y Shandong, que tienen una capacidad muy superior para sostener ganado. \u00abPero en el este los rastrojos se queman, y en el oeste, donde podr\u00edan alimentar al ganado, se presiona al l\u00edmite al medio ambiente para sostenerlo\u00bb, explica el especialista.<\/p>\n<p>Al final, la clave de la recuperaci\u00f3n del tejido vegetal es convertir en yermo terreno cultivado, pero los campesinos necesitan esa zona. Cultivan hasta las pendientes m\u00e1s inveros\u00edmiles no por capricho, sino por estrictas razones de subsistencia. La situaci\u00f3n demogr\u00e1fica no mejorar\u00e1 hasta dentro de cincuenta o cien a\u00f1os, as\u00ed que de lo que se trata es de compensar la cesi\u00f3n de esa zona agr\u00edcola, mediante otros recursos, como las subvenciones, poner al campesino a cuidar el entorno, desarrollar cultivos biol\u00f3gicos que dan m\u00e1s ingreso, convertir pueblos degradados y sucios en entornos agradables que atraigan a gente de la ciudad. Y hacer todo eso, desarrollando el verdadero progreso rural: la educaci\u00f3n y la sanidad, hoy muy abandonadas. Algo de todo ello se afirma en la nueva pol\u00edtica de \u00abconstruir un agro socialista\u00bb, iniciada el a\u00f1o pasado. De esta compleja transformaci\u00f3n depende el futuro de China, porque est\u00e1 claro que el pa\u00eds no puede meter en ciudades a sus 800 millones de campesinos sin ocasionar un desastre social y ambiental. La construcci\u00f3n de la \u00abGran Muralla Verde\u00bb de China, el seud\u00f3nimo de esta reconversi\u00f3n rural, est\u00e1 llamada a ser aun m\u00e1s compleja que la hist\u00f3rica obra en la que su nombre se inspira.<\/p>\n<p>Publicado originalmente en el diario <a href=\"http:\/\/www.lavanguardia.es\/\">La Vanguardia<\/a>, de Espa\u00f1a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEst\u00e1 claro que el pa\u00eds no puede meter en ciudades a sus 800 millones de campesinos sin ocasionar un desastre social y ambiental.\u00bb <\/p>\n<p>La Insignia*. Espa\u00f1a, mayo del 2007. <\/p>\n<p>Es como un inmenso zigurat, aquellos templos-observatorio mesopot\u00e1micos que inspiraron el mito b\u00edblico de la torre de Babel. O como una pir\u00e1mide maya. Pero es una monta\u00f1a. Aunque tambi\u00e9n es monumento; al trabajo, continuado y desesperado, de centenares de generaciones de campesinos chinos. En la meseta de loess del curso medio del R\u00edo Amarillo (Huanghe), apenas hay lugares que no hayan sido trabajados. Hasta donde alcanza la vista, terrazas y campos divididos por muros de tierra apisonada. La gente trabaja las laderas y los barrancos m\u00e1s inveros\u00edmiles y hasta vive en ellos: para unos cuarenta millones de habitantes de esta meseta, los &quot;Yaodong&quot;, unas casas-cueva excavadas en los barrancos, son morada. <\/p>\n<p>La regi\u00f3n es algo mayor que Espa\u00f1a y comprende trozos de las provincias de Shanxi, Gansu, Shaanxi y la regi\u00f3n aut\u00f3noma de Ningxia. Durante siglos, los campesinos abonaron con sus huesos este paisaje inmenso y anciano, una de las zonas agr\u00edcolas m\u00e1s antiguas del planeta y matriz de la civilizaci\u00f3n china. Su secreto es el loess, una arcilla muy fina formada por polvo de roca que, transportada por los vientos se fue asentando aqu\u00ed durante milenios. Del loess resulta una tierra f\u00e9rtil, pero fr\u00e1gil. Siglos de deforestaci\u00f3n, excesiva poblaci\u00f3n y pastoreo, resultaron en un ecosistema desertificado. Cualquier lluvia fuerte hace que la tierra sea violentamente arrastrada por los torrentes de esta regi\u00f3n, que, vista desde el avi\u00f3n, es como un mill\u00f3n de peque\u00f1os ca\u00f1ones del Colorado. El agua fluye por sus ramblas, cruelmente secas la mayor parte del a\u00f1o, hasta alcanzar el gran r\u00edo o sus tributarios. Hace 1500 a\u00f1os que el Huanghe ya se llamaba &quot;Amarillo&quot;, como el Mar en el que desemboca, y no por capricho. Si los grandes r\u00edos europeos llevan una media de 50 gramos de tierra por medio metro c\u00fabico de agua, el Amarillo puede llegar a transportar hasta 300 kilos. Es un r\u00edo de fango amarillo cuyas avenidas costaron la vida a millones de campesinos y hac\u00edan variar hasta mil kil\u00f3metros, el lugar de su desembocadura, bien cerca de Pek\u00edn, bien cerca de Shanghai. &quot;Es como si el Rhin desembocara ahora en Hamburgo, y ahora en C\u00e1diz&quot;, explica la profesora Dolors Folch en su libro, La construcci\u00f3n de China. <\/p>\n<p>El agua es oro aqu\u00ed. Las peleas sangrientas entre comunidades por el agua, a veces con aspecto de peque\u00f1as guerras civiles locales, eran end\u00e9micas, como la miseria. En zonas de Shanxi, el saludo habitual campesino en el norte de China -que no es &quot;\u00bfqu\u00e9 tal?&quot;, sino un &quot;\u00bfhas comido?&quot;- se transformaba en un &quot;\u00bfhas bebido?&quot;, pues la dieta b\u00e1sica sol\u00eda ser una sopa de gachas de ma\u00edz, que aun hoy es el alimento b\u00e1sico invernal del campesino norcoreano. Y esa comida, m\u00e1s que comer, se bebe. Hasta el punto de que un comentario elogioso sobre alguien, se refiere a que se alimenta de algo m\u00e1s que gachas en remojo y puede sonar as\u00ed de r\u00fastico; &quot;es un buen tipo, come alimento seco y caga s\u00f3lido&quot;. <\/p>\n<p>La tierra de loess es dura como el cemento. Los primeros emperadores chinos construyeron con ella el sector de la gran muralla que transcurre por el norte de esta regi\u00f3n, marcando la frontera hist\u00f3rica entre tierra cultivable (China) y la gran pradera de los pueblos de la estepa de tradici\u00f3n n\u00f3mada pastoril. Pero esa tierra dura se convierte en liviana cuando por ella ha pasado el arado del campesino en primavera. Es entonces cuando los vientos de la estaci\u00f3n se encargan de levantarla en nubes amarillas y llev\u00e1rsela hasta Pek\u00edn, Corea o Jap\u00f3n en forma de devastadoras tormentas de arena. <\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[],"class_list":["post-749","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-asia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/749","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=749"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/749\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=749"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=749"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=749"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}