{"id":7587,"date":"2020-05-19T05:00:02","date_gmt":"2020-05-19T04:00:02","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7587"},"modified":"2020-06-02T05:07:03","modified_gmt":"2020-06-02T04:07:03","slug":"sorgo-y-acero-el-regimen-socialista-de-desarrollo-y-la-forja-de-china-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7587","title":{"rendered":"Sorgo y acero: el r\u00e9gimen socialista de desarrollo y la forja de China (IV)"},"content":{"rendered":"<p><em>El colectivo Chuang est\u00e1 publicando en la revista de mismo t\u00edtulo una serie de art\u00edculos sobre la historia contempor\u00e1nea econ\u00f3mica china. De momento llevan publicadas las dos primeras secciones de las tres previstas, respectivamente en los n\u00fameros 1 (2016 y 2019) y 2 (2019) de la revista. Publicamos a continuaci\u00f3n la primera serie, lo que los autores denominan \u00abr\u00e9gimen socialista de desarrollo\u00bb que datan aproximadamente entre la creaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Popular en 1949 y principios de los a\u00f1os 70, cuando consideran que se produce la transici\u00f3n al capitalismo. Dada su extensi\u00f3n presentaremos los textos en las siguientes 6 entradas separadas:<\/em><br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7539\"><em>I: Introducci\u00f3n<\/em><\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7542\"><em>II: 1 \u2013 Precedentes<\/em><\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7574\"><em>III: 2 \u2013 Desarrollo<\/em><\/a><br \/>\n<em>IV: 3 \u2013 Anquilosamiento<\/em><br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7589\"><em>V: 4 \u2013 Perdici\u00f3n<\/em><\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7591\"><em>VI: Conclusi\u00f3n \u2013 Desligamiento<\/em><\/a><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">ANQUILOSAMIENTO<\/h2>\n<p><strong>Colapso y militarizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Aunque se pusieron en marcha para salvarlos, las pol\u00edticas del Gran Salto en \u00faltima instancia socavaron los cimientos del r\u00e9gimen socialista de desarrollo al interrumpir la producci\u00f3n y exportaci\u00f3n de excedente de grano del campo a la ciudad. Al sacar grandes cantidades de trabajadores de la agricultura mientras al mismo tiempo se requisaba m\u00e1s grano para el consumo industrial, la producci\u00f3n total de grano se qued\u00f3 muy por debajo de lo requerido. La agricultura, aunque colectivizada, era capaz de producir un excedente pero segu\u00eda siendo incapaz del tipo de revoluci\u00f3n de la productividad que hubiera permitido este cambio demogr\u00e1fico. La proporci\u00f3n de grano producido por trabajador agr\u00edcola no hab\u00eda subido sustancialmente, especialmente cuando lo comparamos con las revoluciones\u00a0 agr\u00edcolas protot\u00edpicas que iniciaron las transiciones de los pa\u00edses europeos hacia el capitalismo. El resultado fue el hambre y un colapso econ\u00f3mico devastador.<\/p>\n<p>A medida que la producci\u00f3n de grano se desplomaba y el estado requisaba porciones crecientes de lo que se produc\u00eda para ser exportado a centros urbanos (y una parte m\u00e1s peque\u00f1a a la URSS para pagar los pr\u00e9stamos por la ayuda durante la guerra de Corea), los campesinos huyeron del campo en n\u00famero creciente. Buena parte del pico en la urbanizaci\u00f3n en los a\u00f1os finales del Gran Salto Adelante (GSA) se debi\u00f3 a estos factores de empuje m\u00e1s que por la atracci\u00f3n del empleo industrial. La inversi\u00f3n se desplom\u00f3 de 1960 a 1962 a aproximadamente la misma tasa que hab\u00eda crecido en 1958 y\u00a0 1959.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> Las peque\u00f1as f\u00e1bricas cerraron de nuevo y el nuevo sector de la artesan\u00eda rural colaps\u00f3 completamente.<\/p>\n<p>Esto se\u00f1alaba la primera crisis verdaderamente sist\u00e9mica del r\u00e9gimen de desarrollo, y fue aqu\u00ed donde las tensiones visibles en la ola de huelgas de 1957 se extender\u00edan\u00a0 hasta un colapso en todo el pa\u00eds del proyecto comunista. Con la hambruna, el partido y sus politicas empezaron a perder su mandato popular entre la mayor\u00eda campesina. Pero al haber absorbido buena parte de la heterogeneidad del movimiento comunista, el PCC mantuvo la hegemon\u00eda estrat\u00e9gica. No pod\u00eda formarse ninguna oposici\u00f3n independiente. A medida que el mandato popular se perd\u00eda, el proyecto comunista era roto en pedazos hasta la ra\u00edz para alimentar al r\u00e9gimen de desarrollo. Las potencialidades opuestas que surgieron lo hicieron dentro del partido, convirti\u00e9ndose en conflictos faccionales y, m\u00e1s tarde, purgas. Si el primer paso en la disoluci\u00f3n del proyecto comunista fue su absorci\u00f3n en el cuerpo del PCC, el segundo paso fue la purificaci\u00f3n de este cuerpo en nombre del desarrollo. Los restos disecados de lo que una vez hab\u00eda sido uno de los mayores y m\u00e1s vibrantes movimientos comunistas quedaban reducidos, en los a\u00f1os 70, a poco m\u00e1s que una continua campa\u00f1a de industrializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las medidas de emergencia tuvieron efecto en 1961, y la producci\u00f3n se concentr\u00f3 en \u00abun peque\u00f1o n\u00famero de plantas relativamente eficientes,\u00bb mientras \u00abel control sobre la econom\u00eda era recentralizado en un intento por restaurar el orden.\u00bb El racionamiento de las necesidades b\u00e1sicas se generaliz\u00f3 pues los recursos existentes eran canalizados de vuelta a la agricultura. Se compraron alimentos adicionales en el mercado internacional del grano por primera vez en la era socialista en un intento de impedir la profundizaci\u00f3n de la hambruna. Mientras tanto, se reabrieron mercados limitados con la esperanza de que aumentasen los ingresos rurales y aumentase el suministro de alimentos a las ciudades. En t\u00e9rminos generales, \u00ablas importaciones de bienes de consumo y la liberalizaci\u00f3n del mercado estabilizaron gradualmente los precios a un nivel nuevo, m\u00e1s alto.\u00bb<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>Aunque los precios de los bienes de consumo se estabilzasen a un nivel inflado, las pol\u00edticas de recorte supusieron \u00abuna reducci\u00f3n dr\u00e1stica de las transferencias presupuestarias a las empresas estatales\u00bb y \u00abel Consejo de Estado dio directrices a los gestores para que redujesen las medidas de prestaci\u00f3n social\u00bb y \u00abmantuviesen firmes las riendas sobre los salarios.\u00bb Al mismo tiempo, los \u00abSetenta Art\u00edculos\u00bb adoptados en 1961 limitaron las horas de trabajo diarias a ocho, hicieron hincapi\u00e9 en \u00ablas pol\u00edticas de permiso por enfermedad, maternidad y vacaciones\u00bb, y \u00abrestauraron los sistemas de pago por pieza y bonificaciones por superar la cuota.\u00bb<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> Aunque no siempre populares, la abolici\u00f3n de los sistemas de pago por pieza y bonificaciones durante el GSA hab\u00eda supuesto que \u00ablos trabajadores a los que se les pagaba con estos sistemas sufriesen una disminuci\u00f3n de ingresos de entre el 10 y el 30 por ciento,\u00bb a pesar de los aumentos en las prestaciones no salariales.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> La restauraci\u00f3n de este ingreso, junto con el fin de las horas extra no pagadas en fren\u00e9ticas ofensivas de producci\u00f3n, fue una concesi\u00f3n destacada a los trabajadores en medio de la crisis. Emparejadas con el riesgo de la inanici\u00f3n, estas concesiones ayudaron a asegurar que la agitaci\u00f3n popular fuese suprimida durante la mayor parte de los primeros a\u00f1os 60.<\/p>\n<p>Pero otro medio de control social m\u00e1s exhaustivo se desarroll\u00f3 tambi\u00e9n en este periodo. Incapaces de hacer frente al enorme n\u00famero de campesinos que hu\u00edan del campo &#8212; muchos m\u00e1s que aquellos que hab\u00edan migrado anteriormente para surtir de personal la ofensiva industrializadora&#8211; los Setenta Art\u00edculos adoptaron l\u00edmites estrictos en la contrataci\u00f3n de trabajadores. \u00abProhibieron las transferencias de trabajadores no autorizadas (incluidos los t\u00e9cnicos) y la pr\u00e1ctica de contratar en el campo,\u00bb restaurando la estabilidad de la estructura celular de empresa <em>danwei<\/em>.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> Al mismo tiempo, la fuerza de trabajo industrial fue seriamente reducida. En solo dos a\u00f1os y medio, \u00abentre 1961 y mediados de 1963, los funcionarios estatales consiguieron reducir en 19,4 millones de trabajadores una fuerza laboral industrial estimada en 50,4 millones\u00bb, una disminuci\u00f3n de aproximadamente el 40%<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> La inmensa mayor\u00eda de esta reducci\u00f3n vino de \u00abunos 20 millones de trabajadores enviados de vuelta al campo.\u00bb<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/p>\n<p>Una reducci\u00f3n tan masiva de la poblaci\u00f3n urbana nunca hubiera sido posible si no fuese por el exhaustivo sistema de registro de hogares &#8211;conocido como el sistema <em>hukou<\/em>&#8212; desarrollado gradualmente durante los a\u00f1os 50.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> El sistema de registro \u00abfue primeramente restaurado en 1951 para registrar la residencia de la poblaci\u00f3n urbana y rastrear cualquier elemento antigubernamental residual\u00bb durante el Movimiento Democr\u00e1tico de Reforma. Se extendi\u00f3 de un sistema exclusivamente urbano \u00abpara cubrir tanto las poblaciones rural como urbana en 1955.\u00bb El pico migratorio que empez\u00f3 ese mismo a\u00f1o, a pesar de tener lugar en un momento en el que los ciudadanos chinos disfrutaban legalmente de plena libertad para migrar, ver\u00eda el intento del estado por monitorizar y controlar el flujo de poblaci\u00f3n \u00abal imponer comprobaciones de los documentos de viaje y otras medidas administrativas en diversos nodos importantes de transporte [&#8230;] de 1955 a 1957.\u00bb<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> En 1958, el marco legal de libertad de movimientos fue abandonado en la pr\u00e1ctica, a medida que se adoptaba una regulaci\u00f3n m\u00e1s amplia del <em>hukou<\/em>. Esta encarnaci\u00f3n del sistema de <em>hukou<\/em> se convertir\u00eda en una parte integral de la gesti\u00f3n laboral en la transici\u00f3n al capitalismo, y sigue siendo una caracter\u00edstica central de la din\u00e1mica de clases en la China de hoy.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/p>\n<p>Al principio esto era simplemente la formalizaci\u00f3n de la divisi\u00f3n urbana-rural ya solidificada por las estrategias de inversi\u00f3n del estado. Despu\u00e9s de 1958, sin embargo, el estatus como urbanita o habitante rural no solo quedaba fijado desde el punto de vista de donde viv\u00eda uno, sino que pasar\u00eda tambi\u00e9n a los reci\u00e9n nacidos mediante la herencia matrilineal. Este estatus solo muy raramente pod\u00eda ser cambiado a mejor (esto es, de rural a urbano, un proceso conocido como <em>nongzhuanfei<\/em>), con \u00abuna cuota anual de <em>nongzhuanfei<\/em> establecida por el gobierno central de entre el 0,15 y el 0,2 por ciento de la poblaci\u00f3n\u00bb, aunque, en la pr\u00e1ctica, la corrupci\u00f3n local implica que \u00abla tasa real sea m\u00e1s alta.\u00bb<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p>El <em>hukou<\/em> no solo fij\u00f3 a la poblaci\u00f3n, tambi\u00e9n facilit\u00f3 el movimiento descendente de segmentos masivos de la poblaci\u00f3n urbana en periodos de crisis. Aunque el reasentamiento se hab\u00eda producido espor\u00e1dicamente bajo la forma de asignaci\u00f3n laboral o reeducaci\u00f3n pol\u00edtica durante los a\u00f1os 50, solo hab\u00eda sido algo similar a una deportaci\u00f3n a gran escala en el caso de los anteriores soldados del GMD enviados a las \u00e1reas fronterizas como Xinjiang para surtir de trabajadores nuevos proyectos de construcci\u00f3n &#8211;en la pr\u00e1ctica una continuaci\u00f3n del sistema tradicional <em>tuntian<\/em> de asentamientos militares de frontera.<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> Durante la crisis, sin embargo, el sistema de <em>hukou<\/em> ser\u00eda utilizado para deportar a 20 millones de nuevos migrantes desde las ciudades de vuelta a su lugar oficial de registro en el campo. Pronto ver\u00eda tambi\u00e9n la deportaci\u00f3n de buena parte del \u00abtrabajo de callej\u00f3n\u00bb contratado en el punto m\u00e1s alto del GSA y la \u00abjubilaci\u00f3n anticipada\u00bb involuntaria de decenas de miles de viejos trabajadores incapaces de seguir el ritmo de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para tomar un ejemplo: en Shanghai, a pesar de sus privilegios por antig\u00fcedad, unos 83.540 trabajadores viejos, principalmente mujeres fueron jubilados en el recorte posterior al GSA, perdiendo sus prestaciones sociales y su registro urbano. La mayor\u00eda conservaron un salario al ser transferidas al \u00abpeque\u00f1o sector comercial\u00bb, pero esto apenas era un consuelo. Hubo informes de trabajadores deportados volviendo <em>en masse<\/em> a sus f\u00e1bricas textiles en Shanghai para atacar a cuadros y gerentes, desvalijar sus casas por comida y saquear las tiendas de arroz.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a> En menos de una d\u00e9cada, la agitaci\u00f3n de los ruralitas retornados constituir\u00eda una gran base de soporte para las facciones \u00abultraizquierdistas\u00bb en la Revoluci\u00f3n Cultural.<\/p>\n<p>Junto con la membres\u00eda en <em>danwei<\/em> o la rural colectiva de uno, y el <em>dang&#8217;an<\/em>, un portafolio que conten\u00eda el estatuto de clase anterior a la Liberaci\u00f3n (ahora un rasgo heredable) y varios registros de desempe\u00f1o y \u00abactitud\u00bb, el <em>hukou<\/em> se convertir\u00eda en uno de los elementos m\u00e1s importantes en un sistema de control social similar al de castas que ser\u00eda fundamental m\u00e1s tarde para la construcci\u00f3n de la estructura de clases de China en la transici\u00f3n al capitalismo. Esta divisi\u00f3n del trabajo similar a la casta se formaliz\u00f3 en el curso de los a\u00f1os 60, y el <em>hukou<\/em> no solo fue empleado para la deportaci\u00f3n en tiempos de crisis pol\u00edtica o econ\u00f3mica, sino cada vez m\u00e1s como una herramienta para dividir a\u00fan m\u00e1s la estructura de privilegios de la fuerza de trabajo industrial urbana de manera que se pareciese cada vez m\u00e1s a los sistemas de apartheid racial en otras partes, con la localizaci\u00f3n urbana contra rural ocupando el lugar de la etnicidad.<\/p>\n<p>Con unas prestaciones sociales demasiado caras y el coste de producir\u00a0 productos b\u00e1sicos estabilizados con una tarifa inflada, las f\u00e1bricas que hab\u00edan sido forzadas a jubilar o deportar a buena parte de su recientemente ampliada fuerza de trabajo se enfrentaban ahora al riesgo de una productividad estancada. El trabajo diario fue recortado y las prestaciones sociales reducidas. El resultado fue \u00abla extensi\u00f3n de edemas y otras enfermedades entre los trabajadores urbanos\u00bb causadas por la malnutrici\u00f3n y el exceso de trabajo.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> En lugar de dirigirse al estado central, ahora se animaba a las empresas a que llegasen a ser autodependientes. En las ciudades costeras, algunas f\u00e1bricas empezaron empresas comerciales pesqueras, usando las capturas para surtir a sus comedores y vendiendo el excedente en loa mercados recientemente reabiertos.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a><\/p>\n<p>Todo esto solo hac\u00eda que aumentase la necesidad de una fuente de trabajo que pusiese menos estr\u00e9s sobre la infraestructura urbana. Bajo la direcci\u00f3n de Liu Shaoqi &#8211;en aquel entonces aparente sucesor de Mao&#8211; se anim\u00f3 a los gestores de f\u00e1brica y a los funcionarios locales a resolver la crisis contratando \u00abtrabajadores temporales que pudiesen volver a las \u00e1reas rurales durante la \u00e9poca de cultivo. Los trabajadores contratados bajo esta pol\u00edtica, conocidos como &#8216;trabajando-y-cultivando&#8217; (<em>yigong yinong<\/em>), no ten\u00edan derecho a los salarios y prestaciones de sus equivalentes a jornada completa.\u00bb<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a> Estos trabajadores por tanto eran \u00abm\u00e1s baratos\u00bb en el sentido que no necesitaban ser incorporados al <em>danwei<\/em>, y como ten\u00edan un <em>hukou<\/em> rural pod\u00edan ser devueltos al campo en cualquier momento.<\/p>\n<p>Esta fuerza de trabajo \u00abobrera-campesina\u00bb llegar\u00eda a ser utilizada principalmente en las empresas de tama\u00f1o peque\u00f1o y medio, normalmente cumpliendo contratos para empresas mayores, y la contrataci\u00f3n rural se combinaba a menudo con otras formas temporales de utilizaci\u00f3n del trabajo, como el uso de aprendices, trabajadores-estudiantes y trabajadores \u00abde callej\u00f3n\u00bb. Aunque estos trabajadores estaban haciendo b\u00e1sicamente el mismo trabajo que los empleados en grandes empresas industriales, no recibieron ninguna de las expansiones de las prestaciones sociales entre 1962 y 1965. Lo que es m\u00e1s importante, \u00ablos trabajadores contratados no ten\u00edan derecho a traer a sus dependientes a la ciudad con ellos, reduciendo la presi\u00f3n sobre la vivienda, guarderias, etc.\u00bb, por no mencionar que eso los disuad\u00eda de buscar una residencia a largo plazo en la ciudad.<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> En el curso de los a\u00f1os 60, por tanto, exactamente el mismo segmento de la fuerza de trabajo que hab\u00eda instigado buena parte de la agitaci\u00f3n en los a\u00f1os 56-57, se ampli\u00f3 extraordinariamente.<\/p>\n<p>El GSA se presenta a menudo como si solo hubiese sido un breve periodo de caos de entusiasmo excesivo, despu\u00e9s del cual se volvieron a poner en marcha pol\u00edticas m\u00e1s racionales parecidas a las de los a\u00f1os 50. Termina la movilizaci\u00f3n total, se restauran los incentivos materiales para la producci\u00f3n, las cifras de t\u00e9cnicos y cuadros se amplian de nuevo, el estado central recentraliza la autoridad de planificaci\u00f3n &#8211;todo para ser de nuevo revocado y luego finalmente reinstituido en otro ciclo de entusiasmo y recorte durante la Revoluci\u00f3n Cultural. Pero estas tendencias tienden a disfrazar cambios m\u00e1s profundos iniciados durante el GSA que fundamentalmente dieron forma al car\u00e1cter de la era socialista en las siguientes dos d\u00e9cadas. La aplicaci\u00f3n del <em>hukou<\/em> y, a trav\u00e9s suyo, la estandarizaci\u00f3n del sistema obrero-campesino, fue uno de estos cambios. Otro fue la persistente descentralizaci\u00f3n de la autoridad de planificaci\u00f3n y las redes de producci\u00f3n urbana.<\/p>\n<p>A pesar del lenguaje recentralizador, la autoridad de planficaci\u00f3n nunca volvi\u00f3 a los ministerios industriales que la hab\u00edan ejercido, al menos de palabra, durante el Primer Plan Quinquenal. Por el contrario, la descentralizaci\u00f3n fue simplemente reorganizada, pues \u00ablos Setenta Art\u00edculos y otras medidas del comit\u00e9 central tomadas en los primeros a\u00f1os 60 recentralizaron poderes en los comit\u00e9s provinciales que hab\u00edan sido devueltos a las ciudades, condados, distritos, etc. durante el GSA.\u00bb M\u00e1s que reestructurar el estado de arriba abajo concebido en el primer Modelo Sovi\u00e9tico, por tanto, los 60 vieron en cambio la solidificaci\u00f3n de una estructura semipesada del estado, en la que \u00ablos comit\u00e9s provinciales del partido siguieron siendo m\u00e1s poderosos que los ministerios del gobierno central.\u00bb<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> Esto era, una vez m\u00e1s, una reproducci\u00f3n de las tendencias vistas en formas tradicionales de gobierno en la regi\u00f3n, aunque ahora emparejadas con un sistema celular de control social sin precedentes que se extend\u00eda hasta la base de la sociedad.<\/p>\n<p>De manera similar, no hubo un nuevo intento de \u00abmodernizar\u00bb muchas de las peque\u00f1as y medianas empresas que hab\u00edan surgido de nuevo durante los a\u00f1os del GSA consolid\u00e1ndolas en grandes conglomerados <em>danwei<\/em> de propiedad estatal. De hecho, estas redes de producci\u00f3n m\u00e1s flexibles se convirtieron en los principales empleadores de trabajo barato \u00abobrero-campesino\u00bb, a menudo cubriendo contratos para las grandes empresas estatales y por tanto proporcion\u00e1ndoles otra fuente de insumos baratos. De esta forma, a muchas ciudades se les permiti\u00f3 reinventar sistemas tradicionales de producci\u00f3n bajo nuevas circunstancias, en los que una mezcla de talleres descentralizados, generalmente sin prestaciones sociales, se aglomeraban en torno a n\u00facleos de grandes f\u00e1bricas en las que trabajaban trabajadores m\u00e1s privilegiados con un estatus de residencia permanente. Estas grandes f\u00e1bricas nunca m\u00e1s se incorporaron a las estructuras de prestaciones sociales de arriba abajo, sino que por el contrario conservaron y ampliaron las autarqu\u00edas que hab\u00edan desarrollado durante los a\u00f1os 50.<\/p>\n<p>A nivel nacional, se form\u00f3 una nueva geograf\u00eda desigual a medida que las inversiones se dirig\u00edan de nuevo hacia ciertas regiones a expensas de otras. En 1964, las condiciones hab\u00edan mejorado de tal forma que se inici\u00f3 un nuevo empuje inversor. Pero las condiciones internacionales hab\u00edan cambiado significativamente desde la primera campa\u00f1a de industrializaci\u00f3n en los a\u00f1os 50. Los Estados Unidos, que todav\u00eda ten\u00edan decenas de miles de soldados estacionados en Corea, intensificaron sus guerras subsidiarias contra pa\u00edses socialistas, escenificando una fallida invasi\u00f3n de Cuba y redoblando los esfuerzos militares en Vietnam. Mientras tanto, los lazos sino-sovi\u00e9ticos estaban completamente rotos. China no solo hab\u00eda perdido a su principal socio comercial y fuente de ayuda internacional, sino que, en 1969, escaramuzas fronterizas pondr\u00edan a los dos pa\u00edses al borde de la guerra. A lo largo de los a\u00f1os 60, por tanto, China se encontr\u00f3 cada vez m\u00e1s aislada. Con la p\u00e9rdida de su principal socio comercial, la suma de las importaciones y exportaciones chinas hab\u00edan disminuido a un exiguo 5% del PIB en 1970.<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/p>\n<p>La industrializaci\u00f3n en este periodo sigui\u00f3 una l\u00f3gica militar. En 1964, se lanz\u00f3 una nueva expansi\u00f3n industrial llamada el \u00abTercer Frente\u00bb, centrando la inversi\u00f3n en el interior de China. El \u00abTercer Frente\u00bb era un concepto geo-militar para designar el frente de batalla menos accesible a potenciales agresores (principalmente los EEUU en el mar y la URSS a lo largo de la frontera norte). El objetivo era \u00abcrear toda una base industrial que diese a China independencia estrat\u00e9gica\u00bb construyendo f\u00e1bricas en regiones interiores \u00abremotas y monta\u00f1osas\u00bb en las provincias de Yunnan, Guizhou, Sichuan (la \u00abPrimera Fase\u00bb del plan), as\u00ed como Hunan, Hubei, Shannxi, (\u00abSegunda Fase\u00bb), y Qinghai, Gansu y Ningxia (fase \u00abNoroeste\u00bb). <a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a><\/p>\n<p>Finalmente, la escala del pico de inversiones del Tercer Frente, entre 1963 y 1966, superar\u00eda la del Primer Plan Quinquenal, aunque se quedase corta respecto al boom inversor visto durante 1958. El Tercer Frente lleg\u00f3 a su c\u00e9nit cuando la inversi\u00f3n lleg\u00f3 al 30 por ciento del PIB en 1966, antes de caer durante la Revoluci\u00f3n Cultural.<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> Las cifras son m\u00e1s significativas si consideramos que esta nueva expansi\u00f3n industrial se hab\u00eda realizado sin la ayuda y el apoyo t\u00e9cnico ofrecido por los sovi\u00e9ticos en los a\u00f1os 50, se\u00f1alando un periodo en el que la \u00abautosuficiencia\u00bb se convertir\u00eda en una de las consignas m\u00e1s importantes del socialismo chino.<\/p>\n<p>En el curso de los a\u00f1os 60 y 70, esta l\u00f3gica de autosuficiencia y militarizaci\u00f3n saturar\u00eda incluso las unidades m\u00e1s b\u00e1sicas de la sociedad china. Aunque los Setenta Art\u00edculos supuestamente abogaban por un regreso a las viejas pol\u00edticas del \u00abModelo Sovi\u00e9tico\u00bb, el periodo en realidad vio la formalizaci\u00f3n, con un disfraz m\u00e1s moderado, de las mismas pol\u00edticas de gesti\u00f3n industrial partido-c\u00e9ntricas que hab\u00edan saltado a la palestra al final del Primer Plan Quinquenal y alcanzado extremos durante el GSA. De hecho, los Setenta Art\u00edculos \u00abrespaldaban expl\u00edcitamente la doctrina del Octavo Congreso del partido de tener &#8216;al director de la f\u00e1brica bajo el liderazgo del comit\u00e9 del partido'\u00bb y mientras \u00abintentaban reestablecer y redefinir ciertas tareas y poderes para los congresos y sindicatos de empresa de los trabajadores de la empresa, [&#8230;] los comit\u00e9s de partido de empresa maten\u00edan firmemente el control de estas dos instituciones.\u00bb<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a><\/p>\n<p>A pesar del aumento de t\u00e9cnicos y personal administrativo en este periodo, no se les devolvi\u00f3 el poder a ingenieros o gerentes, y las jerarqu\u00edas basadas en las capacidades t\u00e9cnicas nunca se desarrollaron como estaba previsto. Por el contrario, los privilegios en el nivel b\u00e1sico segu\u00edan estando distribuidos por antig\u00fcedad, estatus de empleo y proximidad a industrias priorizadas, mientras el poder pol\u00edtico y las funciones de direcci\u00f3n del d\u00eda a d\u00eda se concentraron cada vez m\u00e1s en las ramas del partido. La l\u00f3gica militar del momento aseguraba que solo aquellos con la adecuada persuasi\u00f3n pol\u00edtica eran aptos para gestionar industrias importantes. Esto incentivaba a aquellos dentro de la estructura de poder pol\u00edtico a conseguir capacitaci\u00f3n t\u00e9cnica, y a aquellos con capacitaciones t\u00e9cnicas a probar sus credenciales pol\u00edticas, creando funcionarios que eran a la vez \u00abrojos\u00bb y \u00abexpertos\u00bb<\/p>\n<p>Divulgada primero durante el Movimiento de Educaci\u00f3n Socialista (1963-1966) y luego ampliada a principios de los a\u00f1os 70, esta pol\u00edtica ver\u00eda tanto la militarizaci\u00f3n directa de la producci\u00f3n (con el Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Popular (ELP) encarg\u00e1ndose de posiciones administrativas despu\u00e9s de 1969) y la fusi\u00f3n de poder t\u00e9cnico y pol\u00edtico, pues el partido se convirti\u00f3 pr\u00e1cticamente en sin\u00f3nimo del estado. El n\u00famero de cuadros salt\u00f3 a 11,6 millones en 1965, cay\u00f3 ligeramente en 1969 en el c\u00e9nit de la Revoluci\u00f3n Cultural \u00abcorta\u00bb<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>, y luego creci\u00f3 vertiginosamente a 17 millones en 1973. Aunque no se dispone de n\u00fameros fiables para el resto de los a\u00f1os 70, en 1980 el n\u00famero hab\u00eda crecido hasta los 18 millones.<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a><\/p>\n<p>La corrupci\u00f3n creci\u00f3 al mismo ritmo, a medida que los cuadros se apoderaban de los cupones de las raciones, malversaban fondos para \u00abbanquetes fastuosos\u00bb y dirig\u00edan negocios rentables en secreto. Mientras tanto, la empresa privada era revitalizada incluso entre trabajadores, quienes a menudo dirig\u00edan peque\u00f1os negocios entremedio de sus tareas oficiales.<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a> Esta situaci\u00f3n de fusi\u00f3n partido-estado, anquilosamiento burocr\u00e1tico y crecimiento del mercado negro llevar\u00eda, finalmente, a la formaci\u00f3n de la clase capitalista roja<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a> y al colapso del r\u00e9gimen socialista de desarrollo en favor de reformas del mercado interno y una creciente integraci\u00f3n con las redes de producci\u00f3n capitalista globales.<\/p>\n<p><strong>Racionalizaci\u00f3n rural <\/strong><\/p>\n<p>El repliegue de las pol\u00edticas rurales del GSA lleg\u00f3 a principios de los 60. Estaba claro que el problema de la escasez no estaba resuelto y que la producci\u00f3n agr\u00edcola ten\u00eda que ser una prioridad: las industrias rurales fueron cerradas y los sistemas de remuneraci\u00f3n y distribuci\u00f3n fueron reformados continuamente para elevar la producci\u00f3n. Esto significaba reestructurar el control sobre las decisiones de producci\u00f3n y de gesti\u00f3n del trabajo, especialmente mediante la devoluci\u00f3n del nivel de rendici\u00f3n de cuentas de la enorme comuna a una escala mucho m\u00e1s peque\u00f1a. Mientras algunas de las comunas m\u00e1s grandes fueron reducidas, el cambio m\u00e1s importante tuvo lugar dentro de la misma comuna, que tom\u00f3 una estructura de tres niveles conocida como el sistema de \u00abpropiedad a tres niveles\u00bb, institutido en 1962.<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a><\/p>\n<p>Las aldeas en la comuna fueron divididas en equipos de producci\u00f3n (<em>shengchan dui<\/em>) de 10 a 50 hogares, a los que se les dio el control sobre la tierra y las decisiones de producci\u00f3n. Los miembros del equipo pod\u00edan escoger a su propio l\u00edder. Esta se convirti\u00f3 en la \u00fanidad b\u00e1sica de rendici\u00f3n de cuentas en el campo, el nivel en el cual el producto neto era dividido por los puntos de trabajo de los miembros para decidir la remuneraci\u00f3n.<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a> La comuna y la brigada de producci\u00f3n de nivel medio (<em>shengchan dadui<\/em>) se encargar\u00edan de diversas funciones institucionales como la administraci\u00f3n local, escuelas, hospitales, grandes proyectos de infraestructura y dem\u00e1s. Pero el control y la rendici\u00f3n de cuentas de la producci\u00f3n y la distribuci\u00f3n de ingresos tendr\u00eda lugar en el nivel mucho m\u00e1s peque\u00f1o de equipo de producci\u00f3n. Al equipo de producci\u00f3n se le conced\u00eda el derecho a rechazar trabajo en los niveles de comuna y brigada.<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a> Aunque considerado a menudo una \u00abdevoluci\u00f3n\u00bb de autoridad, este concepto no capta plenamente la ra\u00edz de los cambios que se estaban produciendo. En realidad, el control de la comuna sobre el trabajo y la producci\u00f3n se desintegr\u00f3 en el GSA, y el sistema colectivo en el campo tuvo que ser casi completamente reconstruido de abajo arriba. Esto se convertir\u00eda en uno de los principales objetivos del Movimiento de Educaci\u00f3n Socialista de 1963.<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a><\/p>\n<p>Para recuperarse del desastre del GSA, los colectivos rurales fueron forzados a centrarse en la agricultura y abandonar la mayor parte de las actividades suplementarias y de artesan\u00eda. Un componente crucial del repliegue fue una directiva de 1960 dictando que al menos el 90% del trabajo rural ten\u00eda que ser en producci\u00f3n agr\u00edcola.<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a> A mediados de 1960 el empleo industrial de brigada y comuna hab\u00eda ca\u00eddo al 7% del trabajo rural.<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a> Pero esto todav\u00eda le parec\u00eda demasiado al partido central, \u00abque propuso cerrar las industrias rurales <em>en masse<\/em> y devolver sus trabajadores al frente agr\u00edcola.\u00bb<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a> El trabajador rural ya no iba a ser contratado m\u00e1s para la producci\u00f3n industrial rural. Esta agriculturizaci\u00f3n del campo barri\u00f3 la naturaleza dual milenaria de la econom\u00eda rural, y profundiz\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la divisi\u00f3n rural-urbana.<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a> Lo que es m\u00e1s importante, este intento improvisado y fragmentado de reconfigurar la producci\u00f3n rural produjo una estructura rural aut\u00e1rquica, en gran parte autodependiente y autocontenida a nivel local, aunque unificada a nivel nacional como un \u00fanico motor de producci\u00f3n de grano para el estado.<\/p>\n<p>Un retorno a la distribuci\u00f3n seg\u00fan el trabajo fue un aspecto clave de esta reconstrucci\u00f3n. Despu\u00e9s del GSA, sin embargo, el sistema de remuneraci\u00f3n sufri\u00f3 ajustes continuos hasta la descolectivizaci\u00f3n a principios de los 80. A pesar de que se les echase la culpa en parte a los sistemas de distribuci\u00f3n y remuneraci\u00f3n por el debilitamiento de la productividad agr\u00edcola durante el GSA, era dif\u00edcil encontrar una soluci\u00f3n factible.<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a> Los pagos siguieron siendo en especie. En las \u00e1reas rurales m\u00e1s pobres, \u00abel dinero en efectivo pr\u00e1cticamente desapareci\u00f3, forzando a la gente a vivir casi enteramente de los ingresos en especie procedentes de la producci\u00f3n colectiva.\u00bb<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a> En 1978, los pagos medios en met\u00e1lico supon\u00edan menos de un tercio de la remuneraci\u00f3n por hogar, con unos 15 d\u00f3lares US ese a\u00f1o.<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a><\/p>\n<p>El problema clave era c\u00f3mo encontrar una forma de aumentar los incentivos por trabajo para el trabajo agr\u00edcola, mejorar la producci\u00f3n econ\u00f3mica y elevar la calidad, por un lado, sin aumentar una desigualdad que llevase al desmoronamiento del sistema colectivo, por otro. \u00abSe demostr\u00f3 imposible dise\u00f1ar sistemas de pago que produjesen el mismo tipo de trabajo diligente, automotivado, para el colectivo, que el que caracterizaba a campesinos trabajando para su propia familia.<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a> Antes de la colectivizaci\u00f3n, por supuesto, el trabajo de los hogares hab\u00eda sido disciplinado en un sistema patriarcal para elevar el rendimiento total aunque esto significase a\u00f1adir trabajo cada vez m\u00e1s ineficiente &#8211;el sistema pre-colectivo en otras palabras, no era m\u00e1s natural que el sistema colectivo. Los sistemas de remuneraci\u00f3n colectiva evolucionaron con el tiempo y fueron a menudo bastante complejos. En una brigada de los 70, por ejemplo, la lista de las normas de puntos por trabajo conten\u00edan m\u00e1s de 200 tareas diferentes que requer\u00edan diferente contabilidad. Los requerimientos de calidad en particular eran dif\u00edciles de establecer y hacer cumplir.<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a> Adem\u00e1s, hab\u00eda much\u00edsima diversidad regional.<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a><\/p>\n<p>En 1961, el estado promovi\u00f3 un sistema de contratos por hogar, por el cual cada a\u00f1o diferentes parcelas comunales eran contratadas a hogares con cuotas espec\u00edficas vinculadas a ellas. La cuota ser\u00eda entregada al estado a cambio puntos por trabajo, que pod\u00edan entonces ser intercambiados con el colectivo por pagos en especie y algo de dinero en met\u00e1lico. Inicialmente se permiti\u00f3 a los hogares quedarse con todo lo que produc\u00edan por encima de la cuota. Este era un compromiso probablemente necesario por parte del estado, que claramente lo estaba teniendo dif\u00edcil para reconstruir el sistema de extracci\u00f3n rural. Para ganar m\u00e1s control sobre el excedente, tras el primer a\u00f1o el estado empez\u00f3 a exigir que se entregase tambi\u00e9n el grano por encima de la cuota, pero por un n\u00famero mayor de puntos de trabajo que el grano de cuota.<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a><\/p>\n<p>Pero la creciente desigualdad creada por este sistema de contrato por hogar llev\u00f3 a una disminuci\u00f3n de su popularidad y se intent\u00f3 un nuevo sistema de tasaci\u00f3n de tareas a partir de 1963. A diferentes tareas se les asignaban diferentes n\u00fameros de puntos por trabajo dependiendo de la dificultad percibida de la tarea. Era complejo administrar y supervisar el sistema, y segu\u00eda creando desigualdades &#8211;especialmente entre g\u00e9neros. Las peleas entre los trabajadores y quienes registraban eran comunes. Adem\u00e1s, el sistema pagaba a la gente por la cantidad, no la calidad de su trabajo, y esto llev\u00f3 a menores rendimientos, especialmente comparado con el sistema de contrato por hogar.<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a><\/p>\n<p>Alrededor de 1966, en un ejemplo bien estudiado (y en diferentes momentos en otros lugares) se instituy\u00f3 el nuevo \u00absistema Dazhai\u00bb. Este era un sistema de valoraci\u00f3n mutua por el que los trabajadores asignaban colectivamente puntos por trabajo basados en la valoraci\u00f3n del trabajo de cada miembro del equipo y la actitud hacia el trabajo. Inicialmente el sistema funcion\u00f3 bien y la producci\u00f3n aument\u00f3 en consonancia. Pero el foco subjetivo sobre las actitudes caus\u00f3 problemas entre los aldeanos con el tiempo, y el sistema cambi\u00f3 para valorar solo el trabajo cumplido. Pero muchos aldeanos todav\u00eda ve\u00edan el sistema como un juicio de valor subjetivo. A medida que crec\u00eda la acritud, se celebraban menos reuniones de valoraci\u00f3n. Finalmente, los l\u00edderes abandonaron completamente las valoraciones, asignando simplemente a los miembros los mismos puntos que hab\u00edan recibido la vez anterior, transformando el sistema en un r\u00e9gimen m\u00e1s fijo y reduciendo de nuevo los incentivos.<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a><\/p>\n<p>A medida que el sistema Dazhai se desintegraba a principios de los a\u00f1os 70 (cuando la agricultura se estaba desplomando por toda China), muchos equipos volvieron a los sistemas de tasa por tarea, y finalmente, el intercambio de tareas se deleg\u00f3 a grupos cada vez m\u00e1s peque\u00f1os. A finales de los 70, la producci\u00f3n era contratada a peque\u00f1os grupos de hogares o incluso, al final, a hogares individuales, con pagos en puntos por trabajo seg\u00fan la cuota y tasas por encima de la cuota.<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a> Esta historia ofrece un agudo contraste con el argumento habitual de que hubo un repentino cambio en la organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n y la remuneraci\u00f3n rural a finales de los a\u00f1os 70. De hecho, el sistema fue inestable y en constante cambio desde 1949 hasta principios de los 80, cuando se lleg\u00f3 a un sistema m\u00e1s estable.<\/p>\n<p>Los campesinos tambi\u00e9n ganaron ingresos mediante los mercados privados, que volvieron a principios de los 60. Estos mercados y las parcelas privadas que se les proporcionaban segu\u00edan siendo peque\u00f1as, sin embargo, con un 5 a 7% de la tierra cultivable. Pero los campesinos intentaban poner m\u00e1s energ\u00eda en las parcelas privadas que en las colectivas, un problema que molestaba constantemente a los cuadros.<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a> Esta tendencia parece haber sido exacerbada por la p\u00e9rdida de fe de los campesinos en el sistema colectivo y en el liderazgo rural del partido. El sistema de remuneraci\u00f3n colectivo continuamente en cambio, en otras palabras, era un s\u00edntoma de la descomposici\u00f3n del sistema de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n rural\u00a0 que siempre se hab\u00eda centrado en la extracci\u00f3n del excedente agr\u00edcola y en la acumulacion nacional en lugar de en las necesidades locales. Durante el periodo colectivo hubo solo un exiguo crecimiento de los ingresos campesinos.<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, bajo el sistema colectivo, el poder adopt\u00f3 una estructura celular, cada vez m\u00e1s segmentada y limitada en cada nivel de la burocracia. La vida social y econ\u00f3mica rural se volvi\u00f3 autocontenida.<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a> Dentro de esta estructura celular, los puntos por trabajo mostraban solo el valor en especie del trabajo de la unidad que reportaba (la comuna o el equipo de producci\u00f3n dependiendo del periodo). El producto excedente no vendido al estado junto con los pagos del estado ser\u00edan entonces divididos por el total de puntos por trabajo del a\u00f1o, y se pagar\u00eda a los individuos seg\u00fan sus puntos por trabajo. Pero los puntos por trabajo no permit\u00edan valorar o comparar el trabajo entre unidades, solo contabilizar las diferencias dentro de ellas. De este modo, los puntos por trabajo no permiten una comparaci\u00f3n del \u00abvalor\u00bb de los productos del trabajo, no se comunican a trav\u00e9s del sistema social, y por tanto, el trabajo como tal nunca fue abstra\u00eddo mediante el intercambio de mercado. Los puntos por trabajo, por tanto, no expresaban el tiempo de trabajo socialmente necesario como una relaci\u00f3n que pudiese dominar la producci\u00f3n social. No hab\u00eda ley del valor en el campo chino.<\/p>\n<p>A lo largo de la era socialista, la relaci\u00f3n rural-urbana estuvo cada vez m\u00e1s subdividida. Incluso las unidades rurales individuales estaban cada vez m\u00e1s desconectadas unas de otras. La red de relaciones de mercado que hab\u00eda formado el continuo rural-urbano antes de los a\u00f1os 50 fue cortada por la toma del estado de toda comercializaci\u00f3n. A pesar de la ret\u00f3rica del partido sobre la abolici\u00f3n de la diferencia entre las esferas rural y urbana, las desiguadades rural-urbanas e intrarurales crecieron durante el periodo colectivo, desde 1955 en adelante.<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a><\/p>\n<p><strong>La producci\u00f3n rural y el sistema colectivo<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>En cualquier caso, a diferencia de la estructura m\u00e1s r\u00edgida de la comuna del GSA, la comuna a tres niveles posterior a 1962 se convirti\u00f3 en un sistema flexible para organizar la producci\u00f3n rural y la reproducci\u00f3n social y para facilitar la extracci\u00f3n de excedente de grano. La producci\u00f3n agr\u00edcola empez\u00f3 a crecer lentamente de nuevo, y algo de industrializaci\u00f3n rural tambi\u00e9n volvi\u00f3 en los a\u00f1os 70. El sistema colectivo llev\u00f3 a repartir el riesgo entre todo el colectivo, reduciendo los riesgos para los granjeros individuales inherentes a la agricultura. Mientas tanto, los niveles de vida rurales aumentaron desde el punto de vista de la salud y la educaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>\u00a0 La atenci\u00f3n m\u00e9dica b\u00e1sica lleg\u00f3 al campo, y aunque estaba mal financiada, ayud\u00f3 a cortar la mortalidad infantil dr\u00e1sticamente y subi\u00f3 la esperanza de vida.<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a> La matriculaci\u00f3n en las escuelas rurales se dobl\u00f3 desde los a\u00f1os 60 a los 70.<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a> Adem\u00e1s, la comuna rural era eficiente en la acumulaci\u00f3n de fondos de prestaciones sociales colectivas que asegurasen un m\u00ednimo de supervivencia durante los tiempos normales para las familias desfavorecidas.<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a><\/p>\n<p>A pesar de ser tomada como prueba de la naturaleza socialista de China, sin embargo, la colectivizaci\u00f3n deber\u00eda ser entendida como una instituci\u00f3n impuesta por el estado dise\u00f1ada para asegurar la separaci\u00f3n b\u00e1sica rural-urbana que sustentaba el r\u00e9gimen socialista de desarrollo. Su funci\u00f3n primaria fue facilitar la extracci\u00f3n del excedente absoluto bajo la forma de grano. M\u00e1s que una ruptura del crecimiento \u00abinvolucionista\u00bb del periodo imperial, la organizaci\u00f3n colectiva del trabajo rural \u00abfue en algunos aspectos una mera ampliaci\u00f3n de la vieja granja familiar\u00bb<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a> Como la granja familiar patriarcal, el trabajador no pod\u00eda ser despedido del colectivo. As\u00edmismo, lo que les importaba a aquellos que estaba a cargo (patriarca o planificador), \u00abera el nivel absoluto de producci\u00f3n, del cual colgaban las cuotas estatales para impuestos y la compra obligatoria. Cuanto m\u00e1s alta la producci\u00f3n, mayor la parte del estado.\u00bb<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a><\/p>\n<p>Con un aumento en la fuerza de trabajo agr\u00edcola y una ligera ca\u00edda en la cantidad de tierra cultivable, la cantidad de tierra por trabajdor agr\u00edcola disminuy\u00f3 en el curso de la era socialista, de 0,58 hect\u00e1reas en 1957 a 0,34 ha en 1957.<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a> En otras palabras, el crecimiento del rendimiento provino principalmente de un aumento masivo de insumos de trabajo, mientras la productividad de ese trabajo cay\u00f3. Las tasas de participaci\u00f3n laboral (tanto rural como urbana) crecieron: hab\u00eda m\u00e1s gente trabajando y la gente trabajaba m\u00e1s.<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a> En los a\u00f1os 20, los campesinos trabajaban de media 160 d\u00edas al a\u00f1o, mientras a finales de los 70, la media hab\u00eda aumentado a entre 200 y 275 d\u00edas por a\u00f1o.<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a><\/p>\n<p>Buena parte de esta movilizaci\u00f3n de \u00abtrabajo excedente\u00bb rural se utiliz\u00f3 para construir infraestructuras agr\u00edcolas de bajo costo que llevaron a algunos verdaderos \u00e9xitos, como el aumento de la tierra irrigada de 20 millones de hect\u00e1reas en 1952 a 27 millones en 1957 y 43 millones en 1975.<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a> Los retornos de estos proyectos a menudo eran bajos, pero eso no le importaba al estado, pues estaba m\u00e1s preocupado por aumentar la cantidad absoluta de producci\u00f3n que la productividad del trabajo. La fuerza de trabajo agr\u00edcola creci\u00f3 de 193 millones en 1957 a 295 millones en 1975,<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a> pero como la poblaci\u00f3n y por tanto la oferta de trabajo crec\u00eda, la tendencia fue movilizar tanto excedente rural como fuese posible, independientemente de su productividad.<\/p>\n<p>Nuevos patrones de cultivo tambi\u00e9n ayudaron a la intensificaci\u00f3n del uso de la tierra.<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a> Un aumento de la producci\u00f3n de grano tra\u00eda consigo una menor diversificaci\u00f3n en otros cultivos. La producci\u00f3n per c\u00e1pita del aceite de semillas, por ejemplo cay\u00f3 de los a\u00f1os 50 a los 70, llevando a un estricto racionamiento y a una \u00abdieta mon\u00f3tona y austera\u00bb.<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a> El estado promovi\u00f3 una pol\u00edtica de \u00abtomar el grano como el eslab\u00f3n clave\u00bb, lo que quer\u00eda decir que la producci\u00f3n de grano se priorizaba sobre otros cultivos. Esto se hac\u00eda cumplir mediante cuotas de producci\u00f3n de grano, de manera que las comunas y m\u00e1s tarde los equipos de producci\u00f3n ten\u00edan poca o ninguna autonom\u00eda desde el punto de vista de la diversificaci\u00f3n de la producci\u00f3n. La inmensa mayor\u00eda de la tierra y el trabajo ten\u00eda que dedicarse a la producci\u00f3n de grano, para cumplir las cuotas. La presi\u00f3n sobre el grano se fortaleci\u00f3 a\u00fan m\u00e1s por una pol\u00edtica de incremento de la autosuficiencia regional, incluso en \u00e1reas en las que la producci\u00f3n de grano no era muy adecuada, lo que llev\u00f3 a un aumento de la desigualdad regional.<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a><\/p>\n<p>Por supuesto, el objetivo de la estrategia del PCC durante el periodo socialista no fue poner fin a la involuci\u00f3n. Por el contrario, el objetivo fue extraer tanto excedente <em>absoluto<\/em> como fuese posible para desarrollar la econom\u00eda industrial. Con el tiempo esto podr\u00eda haber llevado a reinversiones en modernizaci\u00f3n agr\u00edcola y a un aumento del empleo urbano, produciendo un desarrollo transformador. Esto formaba parte claramente de la visi\u00f3n a largo plazo, aunque la productividad del trabajo rural probablemente solo empez\u00f3 a subir a mediados-finales de los 70. De hecho, el producto de grano per capita no alcanz\u00f3 de nuevo el pico anterior al GSA hasta finales de los a\u00f1os 70, creciendo r\u00e1pidamente en los 80.<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a><\/p>\n<p>Algo de industrializaci\u00f3n rural volvi\u00f3 a surgir durante el \u00abNuevo Salto Adelante\u00bb de 1970, bajo el nombre de \u00abempresas de comuna y brigada\u00bb, que iban supuestamente a \u00abservir a la agricultura.\u00bb<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a> En los a\u00f1os 70, estas industrias se supon\u00eda que deb\u00edan proporcionar bienes de producci\u00f3n a la esfera agr\u00edcola en lugar de procesar productos agr\u00edcolas para el mercado urbano.<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a> Como industrias intensivas en capital, estas empresas colectivas no empleaban una gran cantidad de trabajo rural &#8211;el 90% segu\u00eda en la agricultura<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a>&#8212; pero se convertir\u00edan en una base importante para un proceso de industrializaci\u00f3n rural m\u00e1s amplio en los a\u00f1os 80 y 90, lo que ser\u00eda esencial para la transici\u00f3n capitalista. Elev\u00f3 el \u00abvalor\u00bb de los puntos por trabajo en los colectivos &#8211;en el sentido que estuvieron entonces vinculados a una mayor cantidad de producto, sin embargo.<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a><\/p>\n<p>Integrada por el estado solo en lo m\u00e1s alto, a la econom\u00eda nacional principalmente la moldeaba la extracci\u00f3n rural y el desarrollo industrial urbano. Los residentes rurales fueron en gran parte perdedores en esta relaci\u00f3n. A lo largo del periodo colectivo, el estado se centr\u00f3 en restringir el consumo y aumentar la extracci\u00f3n del excedente absoluto, y la tasa de acumulaci\u00f3n se dispar\u00f3. La acumulaci\u00f3n rural neta se dobl\u00f3 a mediados de los a\u00f1os 50. La tasa de acumulaci\u00f3n total subi\u00f3 del 22,9% en 1955 a 26,1% en 1956, y en 1959 (durante el GSA) alcanz\u00f3 un pico de alrededor del 44%.<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a> Aunque la tasa cay\u00f3 a un m\u00ednimo del 15% durante el recorte posterior, creci\u00f3 de nuevo a lo largo de los a\u00f1os 60 y 70, oscilando alrededor del 35%.<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a><\/p>\n<p><strong>El papel de la ideolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Aunque las dos d\u00e9cadas entre el fin del GSA y la llegada de la era de la reforma se presentan a menudo como una lucha de toda la sociedad entre \u00abdos l\u00edneas\u00bb mantenidas por facciones diferentes del partido,<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a> la realidad es que estas luchas faccionales eran ellas mismas b\u00e1sicalmente epifen\u00f3menos de diversas crisis econ\u00f3micas y sociales que surgieron en el curso de la era socialista. El retrato de los pol\u00edticos y la pol\u00edtica en esta era como el producto de la \u00ablucha de dos l\u00edneas\u00bb es b\u00e1sicamente una ilusi\u00f3n reforzada por las campa\u00f1as de propaganda del estado en China durante y despu\u00e9s del hecho, as\u00ed como por la exportaci\u00f3n de estas fuentes sesgadas a diversas facciones pol\u00edtico-acad\u00e9micas en los pa\u00edses occidentales en el curso de los a\u00f1os 60 y 70, cuando el \u00abmao\u00edsmo\u00bb lleg\u00f3 a designar una corriente pol\u00edtica diferenciada.<\/p>\n<p>Un ejemplo protot\u00edpico de este problema es el <em>Manual de Shanghai<\/em>. Publicado originalmente como <em>Fundamentos de pol\u00edtica econ\u00f3mica<\/em> en Shanghai en 1974, durante el pico de la influencia del estado durante la Revoluci\u00f3n Cultural \u00ablarga\u00bb, el libro estaba pensado como un resumen de la ideolog\u00eda del partido en ese momento. Presumiblemente describiendo la \u00abeconom\u00eda pol\u00edtica socialista\u00bb tal como era teorizada y practicada en China, el manual fue traducido y publicado, acompa\u00f1ado de diversos ensayos, por maoistas estadounidenses con el t\u00edtulo de <em>La econom\u00eda maoista y el camino revolucionario al socialismo : el Manual de Shanghai<\/em>.<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a> El manual, junto con otras recopilaciones de propaganda de estado y reportajes de tours de extranjeros a f\u00e1bricas modelo,<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a> ha sido tomado como un punto de referencia com\u00fan tanto por partidarios como detractores.<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a><\/p>\n<p>El problema, ya sea para la persuasi\u00f3n pol\u00edtica, es que los datos expuestos en el <em>Manual<\/em> son puramente mitol\u00f3gicos. Dejando de lado la pobreza te\u00f3rica del texto, ning\u00fan sistema como el descrito en el libro existi\u00f3 nunca. Del mismo modo, las pr\u00e1cticas observadas al hacer tours por factor\u00edas modelo a menudo estaban limitadas a esas f\u00e1bricas. Aunque algunos rasgos eran compartidos indirectamente entre la realidad y estos pueblos Potemkin, todas las caracter\u00edsticas fundamentales eran diferentes. El <em>Manual<\/em> se entiende mejor como una especie de texto religioso m\u00e1s que como una descripci\u00f3n de la econom\u00eda de la era socialista. Los recorridos por empresas modelo se convirtieron en una especie de peregrinaje, reforzando el estatus sagrado de estos textos para los radicales occidentales. Los acad\u00e9micos que basan sus estudios en pronunciamientos pol\u00edticos se dedican por tanto a una especie de glifomancia, desmontando detalles \u00ednfimos de los discursos de los l\u00edderes y reorden\u00e1ndolos para que encajen en una narrativa que diga lo que uno quiera que diga.<\/p>\n<p>La \u00ablucha de dos l\u00edneas\u00bb, por tanto, no fue el rasgo determinante de ninguna fase de la era socialista. Por el contrario, muchas pr\u00e1cticas divergentes fueron unidas por el estado, que pidi\u00f3 prestado y remodel\u00f3 formas de utilizaci\u00f3n del trabajo, coordinaci\u00f3n industrial y control social de Rusia, as\u00ed como de pa\u00edses expl\u00edcitamente capitalistas, mientras al mismo tiempo reviv\u00eda y reinventaba pr\u00e1cticas mucho m\u00e1s antiguas que hab\u00eda heredado de los japoneses, los nacionalistas y de los periodos Qing y Ming. Mientras tanto, se inventaron nuevas pr\u00e1cticas, totalmente \u00fanicas de la experiencia socialista china (aunque algunas ser\u00edan m\u00e1s tarde imitadas en otros lugares).<\/p>\n<p>El resultado fue un sistema geogr\u00e1ficamente desigual que era estirado en m\u00faltiples direcciones a la vez y que pod\u00eda ser forzado a alg\u00fan tipo de coherencia &#8211;como r\u00e9gimen de desarrollo&#8211; solo por la actividad del estado, controlado por el PCC, y en \u00faltima instancia fusionado con \u00e9l. Pero este estado no era reducible a los l\u00edderes a la cabeza del partido. Era en s\u00ed mismo una especie de caos estructurado, dependiendo fundamentalmente de complejas redes de clientelismo y disciplina, as\u00ed como del apoyo fiel de aquellos quienes hab\u00edan visto mejoradas sus vidas por la revoluci\u00f3n y las pol\u00edticas que siguieron.<\/p>\n<p>A causa de esto, el experimento chino en cualquier momento dado se podr\u00eda decir con exactitud que se estaba deslizando hacia el capitalismo, replicando el sistema ruso, siguiendo el japon\u00e9s en un militarismo nacionalista expansivo, revitalizando antiguas formas de gobierno comunes a los reg\u00edmenes hidr\u00e1ulicos de la China imperial o inventando alguna nueva forma de gran sistema totalitario que penetrase en las vidas cotidianas de la gente a un nivel sin precedentes. Pero ninguno de estos aspectos nos da el cuadro completo, y en \u00faltima instancia todos disfrazan las tendencias a largo plazo de la era.<\/p>\n<p>A medida que proliferaban las crisis en la estructura b\u00e1sica del r\u00e9gimen de desarrollo, la capacidad de sancionar pol\u00edticas flaque\u00f3 y el partido-estado tuvo que resucitarse peri\u00f3dicamente mediante la movilizaci\u00f3n de masas. Unidades de producci\u00f3n relativamente autosuficientes solo pod\u00edan ser unidas mediante la presencia progresivamente omnipresente del estado central, en \u00faltima instancia bajo la forma del ej\u00e9rcito, pues el ELP tom\u00f3 el control directo de muchos ministerios tras el aplastamiento de los movimientos de oposici\u00f3n emergentes en 1969. Pero, a medida que el estado-partido se hac\u00eda m\u00e1s omnipresente, tambi\u00e9n aceleraba su propia osificaci\u00f3n, bajo la forma de aumento de la corrupci\u00f3n, la burocracia y el acrecentamiento del poder en sus capas medias a expensas del centro.<\/p>\n<p>El n\u00facleo din\u00e1mico del r\u00e9gimen de desarrollo era inestable. Aunque capaz de extraer excedente absoluto bajo la forma de grano, la revoluci\u00f3n de la producci\u00f3n agr\u00edcola so\u00f1ada por los primeros l\u00edderes comunistas nunca se materializ\u00f3. Al final, el estado se convertir\u00eda en algo capaz de poco m\u00e1s que de escoger patronazgo, la asignaci\u00f3n (progresivamente limitada y descentralizada) de \u00abcantidades\u00bb abstractas de recursos, y la distribuci\u00f3n de diversas formas de castigo, casi militares por su car\u00e1cter y variando solo en el grado. El resto de la administraci\u00f3n diaria de la producci\u00f3n y la vida social se cedi\u00f3 a unidades econ\u00f3micas cada vez m\u00e1s aut\u00e1rquicas, aparentemente parte del enorme aparato estatal central, pero en realidad con importantes grados de autonom\u00eda.<\/p>\n<p>Este hecho final implicaba que el proyecto fuese siempre dependiente de la retenci\u00f3n del apoyo entre segmentos importantes de la poblaci\u00f3n. Por un lado, este apoyo se consegu\u00eda cumpliendo las promesas de mejorar los niveles de vida b\u00e1sicos de la gente y dividiendo cuidadosamente las nuevas prestaciones de manera desigual entre la poblaci\u00f3n. Igualmente importante, sin embargo, fue la creaci\u00f3n de un r\u00e9gimen mitol\u00f3gico de amplio espectro que serv\u00eda a una funci\u00f3n similar a la del estado &#8211;ayudar a unir el proyecto de desarrollo mediante medidas coercitivas y distributivas&#8211; solo que aqu\u00ed operando a trav\u00e9s de una compleja red de v\u00ednculos sociales\/emocionales. Esta cultura o <em>mythos<\/em> de la era socialista se refleja en todo, desde las interacciones sociales b\u00e1sicas a nivel de <em>danwei<\/em> o colectivo rural, a los est\u00e1ndares culturales para las protestas contra o en apoyo del estado, como el uso de carteles con grandes caracteres, a campa\u00f1as de masas de un estilo m\u00e1s de arriba abajo, como el culto a la personalidad construido primero en torno a Liu Shaoqi<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a> y despu\u00e9s en torno a Mao Zedong.<\/p>\n<p>Pero este r\u00e9gimen mitol\u00f3gico no era el producto exclusivo de l\u00edderes conspiratorios. Aunque muy moldeado por las decisiones del CCP, el partido a menudo simplemente estaba adaptando decisiones aut\u00f3ctonas a nuevos fines. El actor m\u00e1s importante segu\u00eda siendo la contingencia y, detr\u00e1s de eso, la gente. La gente normal situada en diversos niveles en la estructura de poder sigui\u00f3 dando forma, modificando, dando apoyo y oponi\u00e9ndose a diversas tendencias culturales. Incluso expresiones aparentemente extremas del <em>mythos<\/em> de la era socialista, como el culto a la personalidad, no se pueden entender simplemente como un episodio de histeria de masas. La ideolog\u00eda gobernante, aunque en \u00faltima instancia ayudase a preservar el r\u00e9gimen socialista de desarrollo, lo hizo solo mediante su capacidad de obtener la complicidad de grandes franjas de la poblaci\u00f3n al cubrir determinadas necesidades espirituales, emocionales y sociales, especialmente cuando el mecanismo distributivo del estado no consegu\u00eda cubrir las materiales.<\/p>\n<p>Como el estado, sin embargo, esta ideolog\u00eda gobernante se anquilosar\u00eda progresivamente con el tiempo, volvi\u00e9ndose menos receptiva a las necesidades y contribuciones de la gente normal. Esto tambi\u00e9n hizo que la cultura de la era fuese m\u00e1s limitada, pues potencialidades\u00a0 para expresiones de vida bajo el socialismo (as\u00ed como fronteras imaginativas de su futuro) estaban imposibilitadas. A medida que el estado se volv\u00eda m\u00e1s omnipresente y militarizado, tambi\u00e9n lo hac\u00eda la mitolog\u00eda gobernante. El ascenso del culto a la personalidad de Mao es el s\u00edmbolo m\u00e1s destacado de esto. Conteniendo corrientes ortodoxas, heterodoxas y directamente her\u00e9ticas, el <em>mythos<\/em> socialista se volver\u00eda progresivamente tirante y ca\u00f3tico, dando finalmente como resultado retos explosivos a la ortodoxia favorecida. Pero estos mismos retos estar\u00edan limitados, al final, por los mismos t\u00e9rminos que la ortodoxia, de la misma forma que todas las herej\u00edas son en \u00faltima instancia dependientes de los t\u00e9rminos de la religi\u00f3n con la que intentan romper.<\/p>\n<p>Aunque los mitos y la propaganda de la \u00e9poca no se pueden tomar como descripciones precisas de la vida bajo el socialismo, no son en absoluto insignificantes. Pero solo al leerlos como mitos podemos percibir su verdadera importancia. En tiempos de crisis sist\u00e9mica, son precisamente los operadores culturales los que tienen un papel desorbitado al determinar lo que parece posible a los actores integrados en una situaci\u00f3n particular. Aunque los l\u00edmites materiales son siempre definitivos, la cultura y la conciencia condicionan qu\u00e9 l\u00edmites y posibilidades se perciben en realidad. Un l\u00edmite no percibido supone la cat\u00e1strofe. Una posibilidad no percibida, la tragedia.<\/p>\n<p><strong>La clase bajo el socialismo<\/strong><\/p>\n<p>M\u00e1s que un periodo de histeria de masas o lucha faccional, la Revoluci\u00f3n Cultural solo puede ser entendida como un producto de los conflictos internos del r\u00e9gimen socialista de desarrollo. El intento por articular estos conflictos fue a menudo un procedimiento de desgarro de la sociedad, como queda claro en los debates del periodo sobre la definici\u00f3n de \u00abclase\u00bb bajo el socialismo. Al ser llamados a repetir las luchas revolucionarias de sus padres, los j\u00f3venes que hab\u00edan crecido durante la era socialista en China producir\u00edan visiones en competici\u00f3n y violentamente contradictorias del t\u00e9rmino y de d\u00f3nde se encuentran las ra\u00edces de los antagonismos internos del socialismo.<\/p>\n<p>El proceso empezar\u00eda entre los estudiantes con el est\u00edmulo del estado central. Pero, como en el periodo de las Cien Flores, los conflictos que formaliz\u00f3 la Revoluci\u00f3n Cultural ya estaban presentes. El GSA y la racionalizaci\u00f3n posterior hab\u00edan apaciguado la agitaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n hab\u00edan exacerbado las divisiones que hab\u00edan dado lugar a la ola de huelgas de 1957, con una parte mucho mayor de la poblaci\u00f3n urbana empleada ahora como \u00abobreros campesinos\u00bb u otros trabajos temporales. Esto implicaba que el movimiento \u00abestudiantil\u00bb se extendiese a los lugares de trabajo incluso con m\u00e1s rapidez esta vez, pues los trabajadores lanzaron nuevas olas de huelgas, expulsaron a cuadros y funcionarios de f\u00e1brica, chocaron con facciones rebeldes opuestas y, en varias ciudades, tomaron las armas y entraron en conflicto directo con el ELP.<\/p>\n<p>La clase, sin embargo, no se puede entender en t\u00e9rminos simples. La era socialista fue un periodo de gradual formaci\u00f3n de clase, rematado por el surgimiento de una clase dirigente unificada a medida que las \u00e9lites t\u00e9cnicas y pol\u00edticas un\u00edan fuerzas para suprimir las energ\u00edas incontrolables liberadas durante la Revoluci\u00f3n Cultural. Esta clase gobernante ten\u00eda tambi\u00e9n la tarea de asegurar que, tras la supresi\u00f3n y redirecci\u00f3n de la agitaci\u00f3n popular, el desmembramiento de proyecto socialista no diese como resultado el colapso catastr\u00f3fico y la balcanizaci\u00f3n del estado y la econom\u00eda chinos &#8211;el resultado de muchos declives din\u00e1sticos anteriores. Pero, dada la ausencia de los imperativos de acumulaci\u00f3n capitalistas y la demograf\u00eda fuertemente rural del pa\u00eds, no se produjo una verdadera clase proletaria en la era socialista. La formaci\u00f3n de un proletariado chino ser\u00eda en cambio una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s destacadas de los a\u00f1os de reforma, y el conflicto de clase entre este proletariado y la burgues\u00eda \u00abroja\u00bb (con los hijos de los funcionarios superiores constituyendo el 91% de los millonarios de China en 2008<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a>) es la din\u00e1mica que deifne la crisis pol\u00edtica china hoy.<\/p>\n<p>La clase era una clasificaci\u00f3n profundamente ca\u00f3tica e intr\u00ednsecamente desigual, especialmente en el primer periodo socialista. En estos primeros a\u00f1os, todav\u00eda no exist\u00edan relaciones de clase constantes a escala de toda la sociedad. Como la estructura econ\u00f3mica misma, la clase sufri\u00f3 un proceso de agitado a medida que las anteriores estructuras de poder y producci\u00f3n eran desmanteladas. En el curso de la guerra revolucionaria y continuando en los primeros a\u00f1os 50, la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n china estaba en la pr\u00e1ctica desclasada en relaci\u00f3n al orden social anterior. Esto lo simboliza con mucha fuerza la movilidad f\u00edsica de la poblaci\u00f3n, pues millones abandonaron sus roles sociales previos para unirse al proceso revolucionario. Una vez ganada la revoluci\u00f3n, no hubo una vuelta simple a la normalidad. La tierra fue redistribuida, rompiendo la estructura de clases del campo. Las f\u00e1bricas fueron finalmente nacionalizadas y las funciones de gerencia entregadas a una serie de diferentes instituciones. Incluso donde los t\u00e9cnicos prerevolucionarios conservaron sus posiciones, el contexto en el que ejerc\u00edan el poder hab\u00eda sufrido un cambio fundamental.<\/p>\n<p>Este desclasamiento fue un resultado intencionado del proyecto revolucionario, que buscaba impedir la rehabilitaci\u00f3n de las estructuras de clase de principios del siglo XX arrancadas de ra\u00edz. Durante la primera d\u00e9cada del periodo socialista, la revitalizaci\u00f3n de las viejas estructuras de poder fue una posibilidad concreta, pues muchas hab\u00edan sufrido una transformaci\u00f3n incompleta y muchos beneficiarios del antiguo sistema hab\u00edan encontrado su camino hacia posiciones ventajosas en el nuevo. El viejo r\u00e9gimen y sus \u00e9lites eran considerados un gran obst\u00e1culo al proyecto de desarrollo, al sostener tanto tradiciones arcaicas (e improductivas) como una activa animosidad a los esfuerzos redistributivos que constitu\u00edan el acto fundador del desarollo. Esta situaci\u00f3n llev\u00f3 a la construcci\u00f3n de un sistema nacional de designaci\u00f3n de clase, usado tanto para monitorizar aquellos que previamente hab\u00edan detentado poder como para redistribuir recursos a aquellos que hab\u00edan estado en la base del viejo sistema.<\/p>\n<p>Las designaciones de clase fueron m\u00e1s detalladas en el campo, donde el PCC ten\u00eda a\u00f1os de experiencia estudiando la anterior estructura de poder y detallando c\u00f3mo eran asignados sus privilegios y qui\u00e9n explotaba a qui\u00e9n. Las designaciones urbanas fueron ligeramente m\u00e1s reducidas. Hasta la llegada del sistema de designaci\u00f3n de clase, el PCC solo recientemente hab\u00eda empezado a funcionar de nuevo en las ciudades y las ciudades mismas estaban afectadas por el caos econ\u00f3mico y demogr\u00e1fico, con importantes sectores de trabajadores desempleados, sin hogar y a menudo en medio de una migraci\u00f3n. Las designaciones urbanas, por lo tanto, fueron definidas seg\u00fan una clasificaci\u00f3n relativamente simple, separando a los artesanos de los trabajadores de empresa, por ejemplo, pero sin designar consistentemente el tama\u00f1o de la empresa. Otras designaciones caj\u00f3n de sastre, como \u00abdesocupado\u00bb, fueron inventadas para absorber las multitudes que no encajaban f\u00e1cilmente.<\/p>\n<p>A pesar de sus claras deficiencias, no se puede presentar este sistema como una medida totalitaria impuesta a una poblaci\u00f3n reacia: \u00abAunque el sistema fue impuesto mediante la agencia del poder del estado, disfrut\u00f3 de un apoyo considerable durante los primeros a\u00f1os de la RPC entre [&#8230;] importantes segmentos de la poblaci\u00f3n.\u00bb<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\">[76]<\/a> En ese momento, el sistema estaba pensado que fuese temporal, y distingu\u00eda la \u00abclase de origen\u00bb (<em>jiating chushen<\/em>), o el estatus de clase prerrevolucionario de la familia, del propio \u00abestatus de clase\u00bb actual (<em>geren chengfen<\/em>). Funcionarios policiales en este primer periodo reconoc\u00edan que hasta los terratenientes \u00abpod\u00edan cambiar sus etiquetas de clase en cinco a\u00f1os si tomaban parte en trabajos f\u00edsicos y obedec\u00edan la ley, y los campesinos ricos pod\u00edan ser reclasificados pasados tres a\u00f1os.\u00bb<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\">[77]<\/a><\/p>\n<p>Pero el sistema tendr\u00eda un poder de permanencia que sobrevivir\u00eda de lejos su mandato popular. De hecho, como parte del <em>dang&#8217;an<\/em> (el portafolio pol\u00edtico de uno) se convertir\u00eda en una de las principales medidas administrativas utilizadas para el control social a medida que las crisis se extend\u00edan cada vez m\u00e1s. La consolidaci\u00f3n del sistema de designaci\u00f3n de clase como una caracter\u00edstica permanente del r\u00e9gimen de desarrollo se produjo \u00abal mismo tiempo que la construcci\u00f3n del ubicuo sistema de <em>hukou<\/em>\u00bb y la designaci\u00f3n de clase, como el <em>hukou<\/em>, se convertir\u00eda pronto en un atributo heredable a medida que la \u00abclase de origen\u00bb se destacaba sobre el \u00abestatus de clase\u00bb, para finalmente fusionarse los dos.<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\">[78]<\/a><\/p>\n<p>Las viejas categor\u00edas de clase tambi\u00e9n evolucionaron r\u00e1pidamente a nuevos significados cuando llegaron a designar posiciones relativas dentro de la jerarquia de privilegios. Aquellos que estaban en el fondo en el viejo sistema se encontraban en una posici\u00f3n beneficiosa en el nuevo. De manera similar, se formaron nuevas designaciones de clase\u00a0 para categor\u00edas no econ\u00f3micas. Estas inclu\u00edan tanto categor\u00edas deseables, como \u00absoldado revolucionario\u00bb, \u00abcuadro revolucionario\u00bb o \u00abdependiente de martir revolucionario\u00bb, como designaciones pol\u00edticas indeseables. Al principio, estas \u00faltimas fueron usadas para designar participantes activos en reg\u00edmenes previos represivos, ya fuesen el GMD, los japoneses o los se\u00f1ores de la guerra, entre las que se incluyen \u00aboficial militar de una autoridad ileg\u00edtima\u00bb y \u00abAgente especial del KMT [GMD]\u00bb. Pero a medida que el sistema de designaci\u00f3n de clase se movilizaba para reprimir la agitaci\u00f3n interior, se expandi\u00f3 para incluir \u00abderechistas\u00bb, \u00abmalos elementos\u00bb y \u00abcompa\u00f1eros de viaje capitalistas\u00bb.<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\">[79]<\/a><\/p>\n<p>La estructura de clase de la era socialista solo empez\u00f3 realmente a tomar forma despu\u00e9s de los efectos desclasantes que hab\u00eda establecido la revoluci\u00f3n. En el curso de los a\u00f1os 50, el r\u00e9gimen de desarrollo produjo una serie de divisiones m\u00e1s o menos coherentes en el grado de acceso al excedente absoluto producido en el periodo socialista. El acceso a este excedente era la relaci\u00f3n b\u00e1sica que determinaba las clases y sus relaciones entre s\u00ed.<\/p>\n<p>El sistema de clase que finalmente tom\u00f3 forma estuvo marcado por una doble divisi\u00f3n. En primer lugar, la divisi\u00f3n entre \u00e9lites y no \u00e9lites. Estas \u00e9lites, sin embargo, no estaban en absoluto unificadas. Hab\u00eda un conflicto interno dentro de la clase de \u00e9lite entre las \u00e9lites pol\u00edticas, en el partido y el ej\u00e9rcito, y l\u00e9lites t\u00e9cnicas como ingenieros, cient\u00edficos, administradores e intelectuales. Durante buena parte de este periodo hubo una parte importante, aunque en disminuci\u00f3n, de trabajadores privilegiados en las industrias pesadas con antig\u00fcedad y buen origen de clase que constitu\u00edan la porci\u00f3n inferior de esta clase de \u00e9lite &#8211;para ser arrojados fuera durante la era de reformas.<\/p>\n<p>En segundo lugar, estaba la divisi\u00f3n entre productores de grano y consumidores de grano. Esta era la divisi\u00f3n urbana-rural, designando la clase (campesinos) de la que se extra\u00eda el excedente absoluto en su forma primaria (como grano), y la clase trabajadora urbana a quien se canalizaba este excedente para ser convertido en bienes de producci\u00f3n. Durante la era socialista, la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n de China pertenec\u00eda a la clase de productores de grano. A pesar de diversas reorganizaciones y cat\u00e1strofes, esta clase permanecer\u00eda relativamente homog\u00e9nea, con diferenciales de niveles de vida determinados principalmente por factores contingentes como el clima y la geograf\u00eda. Hubo muy poca movilidad de productor de grano a consumidor de grano y, despu\u00e9s del GSA, la movilidad rural-urbana se invertir\u00eda hacia m\u00e1s ruralizaci\u00f3n. La urbanizaci\u00f3n se detuvo completamente en 1960, deteni\u00e9ndose el crecimiento de la poblaci\u00f3n a un incremento de aproximadamente un 1,4 por ciento anual durante las dos siguientes d\u00e9cadas, la mayor parte del cual resutado del crecimiento natural de la poblaci\u00f3n a medida que la tasa de natalidad se estabilizaba tras la hambruna.<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\">[80]<\/a><\/p>\n<p>Mientras tanto, la clase de consumidores de grano se estratificar\u00eda progresivamente a medida que el r\u00e9gimen de desarrollo se volv\u00eda m\u00e1s inestable y las desigualdades entre \u00e9lites y no \u00e9lites se disparaban. Un segmento creciente de la poblaci\u00f3n se qued\u00f3 en la base de la clase de consumidores de grano, constituyendo un proto-proletariado formado por trabajadores temporales, aprendices, \u00abobreros-campesinos\u00bb y rusticados retornados [utilizamos la palabra rusticados para referirnos a los que en chino se conocen como <em>zhiqing <\/em>y en ingl\u00e9s como <em>sent-down<\/em>, <em>rusticated<\/em>, o <em>\u00abeducated\u00bb youth<\/em>, es decir, los j\u00f3venes que a partir de los a\u00f1os 50 fueron transferidos de un entorno urbano a uno rural de forma forzada o voluntaria. Aunque en espa\u00f1ol existe el t\u00e9rmino &#8216;rusticar&#8217; no tiene el mismo significado que en ingl\u00e9s, en este sentido de ser enviado al campo. No obstante, al no encontrar ning\u00fan t\u00e9rmino habitual para este concepto hemos decidido utilizar esta especie de neologismo, nota del tr.]. Este segmento se defin\u00eda por su creciente precariedad en relaci\u00f3n con el privilegio del consumo de grano. Empezando con un n\u00famero relativamente peque\u00f1o de migrantes, \u00abtrabajadores de callej\u00f3n\u00bb y aprendices, las continuas crisis empujaron a una parte creciente de la clase consumidora de grano a esta posici\u00f3n. Esto supuso que, en el curso de la era socialista, grandes segmentos de la poblaci\u00f3n fuesen arrojados a esta zona gris entre la producci\u00f3n y el consumo del excedente de grano.<\/p>\n<p>Esta clase no era verdadero proletariado en el sentido marxista, pues su trabajo no estaba integrado en los circuitos globales capitalistas, y no exist\u00eda internamente un proceso de acumulaci\u00f3n capitalista del valor. Su susbistencia estaba ligada con m\u00e1s fuerza al salario que otros trabajadores, pero sin embargo en \u00faltima instancia siendo aut\u00f3nomos de \u00e9l, pues eran provistos hasta cierto punto por colectivos rurales o peque\u00f1os <em>danwei<\/em> urbanos. Lo que es m\u00e1s importante: aunque eran trabajadores contratados, el mercado de trabajo no exist\u00eda en el periodo socialista. Su trabajo, en cambio, era asignado a empresas por parte de las autoridades de planificaci\u00f3n provinciales (y a veces de empresa o del estado central) de la misma forma que la maquinaria o los recursos para la construcci\u00f3n de nuevas instalaciones. Como estos bienes de producci\u00f3n o insumos de recursos, incluso este trabajo contratado era asignado en \u00abcantidades\u00bb con la factura salarial convertida a unidades monetarias <em>post facto<\/em>.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, se puede decir que esta clase hab\u00eda constituido un proto-proletariado. Representaba la ruptura de la divisi\u00f3n productor\/consumidor de grano de una forma que tend\u00eda hacia la creaci\u00f3n de aglomeraciones de trabajadores urbanos separados de cualquier medio de subsistencia que no fuese el salario. Esta clase tambi\u00e9n ten\u00eda en su estructura b\u00e1sica (como trabajo contratado migrante) una tendencia hacia la creaci\u00f3n de un mercado de trabajo, la dependencia del salario y la creaci\u00f3n de instituciones de propiedad privada de medios de producci\u00f3n &#8211;que pod\u00edan ahora empezar a distinguirse de la fuerza de trabajo pues las empresas empezaron a cortar el v\u00ednculo entre asignaciones reproductivas que no fuesen de mercado y el empleo. Fue este proto-proletariado el que m\u00e1s tarde actuar\u00eda como el n\u00facleo de la nueva clase trabajadora en el curso de la era de la reforma, y muchas caracter\u00edsticas del proto-proletariado socialista ser\u00edan llevadas a las relaciones de clase post-socialistas chinas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Naughton 2007, p.63, Figure 3.2<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Ibid, p.73<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Frazier, p.215<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Ibid, p.214<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Ibid, p.215<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Ibid, pp.217-218<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Naughton 2007, p.72<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Aunque aparentemente modeladas seg\u00fan el sistema de <em>propiska<\/em> ruso (pasaporte interno), el <em>hukou<\/em> ten\u00eda sus propios precedentes nacionales en varias encarnaciones de sistemas de registro pre-1949, que eran usados para recolecci\u00f3n de impuestos y conscripci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Chan 2009, p.200<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> V\u00e9ase \u201cNo Way Forward, No Way Back\u201d en el mismo n\u00famero de la revista original.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Chan 2009, p.201<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Para una breve visi\u00f3n general del <em>Bingtuan<\/em> en Xinjiang, v\u00e9ase: \u201cDispatches from Xinjiang: The Story of the Production and Construction Corps,\u201d <em>Beijing Cream<\/em>, 3 de julio, 2014.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Frazier, pp.218-219<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Ibid<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Ibid, pp.220-221<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Ibid, p.217<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Sheehan, p.98<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Frazier, p.216<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Naughton 2007, p.379<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Ibid, pp.73-74.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Ibid, pp.57, 63, Figuras 3.1 y 3.2<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Frazier, p.216<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> La Revoluci\u00f3n Cultural se periodiza de dos maneras. Una se centra en la Revoluci\u00f3n Cultural \u00abcorta\u00bb, cubriendo el periodo de movilizaci\u00f3n de masas entre 1966 y 1969 mientras la otra se centra en la Revoluci\u00f3n Cultural \u00ablarga\u00bb, consider\u00e1ndose que se extiende toda la d\u00e9cada 1966-1976.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Wu, p.25, Figura 1<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Frazier, p.255<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Para una descripci\u00f3n a fondo de este proceso, v\u00e9ase: Joel Andreas, <em>Rise of the Red Engineers<\/em>, Stanford University Press, 2009.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Xin 2011, p. 143, fn 1. Riskin 1987, p. 129.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Unger 2002, p. 75.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Riskin 1987, p. 129.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Nolan 1988, p. 50.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Riskin 1987, p. 128.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Ibid., p. 129.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Ibid., p. 129.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Eyferth 2009; Naughton 2007, p. 273.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Xin 2011, pp. 130-131.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Selden 1988, p. 161. V\u00e9ase tambi\u00e9n Nolan 1988, p. 57.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Naughton 2007, p. 236.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Nolan 1988, p. 52.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Ibid., p. 52.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Jonathan Unger ha descrito una trayectoria general para su evoluci\u00f3n desde principios de los a\u00f1os 60 hasta finales de los 70 usando datos de la aldea Chen en la provincia de Guangdong, en los que nos basamos para esta secci\u00f3n. Unger 2002, cap\u00edtulo 4; v\u00e9ase tambi\u00e9n Riskin 1987, pp. 129-130.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Unger 2002, p. 75.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Ibid., p. 76-78.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Unger 2002, pp. 79-89; Naughton 2007, p. 236.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Unger 2002, pp. 89-90.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Nolan 1988, pp. 58-9. Riskin 1987, p. 129, para las figuras.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Nolan 1988, p. 65.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> Vivienne Shue, <em>The Reach of the State: Sketches of the Chinese Body Politic<\/em>. Stanford University Press, 1988, pp. 132-47.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Selden 1988, p. 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Nolan 1988, p. 67.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Hershatter 2011, cap\u00edtulo 6; v\u00e1se tambi\u00e9n Nolan 1988, pp. 67-8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> Ibid., p. 68.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Naughton 2007, pp. 236-8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Huang 1990, 199.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Huang 1990, 200.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Nolan 1988, 64.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> Selden 1988, p. 161: \u201centre 1957 y 1980 la tasa de participaci\u00f3n de la fuerza laboral urbana creci\u00f3 del 30 al 55 por ciento de la poblaci\u00f3n urbana.\u00bb<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Naughton 2007, p. 237.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> Nolan 1988, 56.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> Nolan 1988, 64.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> Naughton 2007, p. 254.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Ibid., p. 254.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Ibid., pp. 239-40.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Ibid., pp. 252-3. Vease tambi\u00e9n Nolan 1988, p. 63.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Naughton 2007, p. 273.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> Ibid., p. 273.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Ibid., p. 273.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> Ibid., p. 274.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Selden 1988, p. 116; Riskin 1987, pp. 141-2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> Naughton 2007, p. 57.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> V\u00e9ase Sheehan, p.92 para un resumen de esta teor\u00eda de las \u00abdos l\u00edneas\u00bb, tambi\u00e9n presente, con algunas variaciones en Meisner, Andors, Naughton, Andreas y Lee.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> Raymond Lotta, ed., <em>Maoist Economics and the Revolutionary Road to Socialism: The Shanghai Textbook<\/em>. Banner Press, 1994.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Para el modelo protot\u00edpico de tour de f\u00e1brica, v\u00e9ase: Charles Bettelheim, <em>Cultural Revolution and Industrial Organization in China<\/em>, Monthly Review Press, 1974.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> Para los partidarios, v\u00e9ase Raymond Lotta, \u201cThe Theory and Practice of Maoist Planning: In Defense of a Viable and Visionary Socialism,\u201d postfacio a la edici\u00f3n impresa original en ingl\u00e9s del <em>Manual de Shanghai;\u00a0<\/em> para los detractores, v\u00e9ase: Chino, \u201c24. The <em>Shanghai <\/em>Textbook and Socialist Transition: 1975\u201d, <em>Bloom and Contend<\/em>, 2013.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> Para una descipci\u00f3n en profundidad del uso del PCC de las tradiciones populares aut\u00f3ctonas y las posteriores batallas culturales en la historia revolucionaria, incluida la construcci\u00f3n del culto a la personalidad de Liu Shaoqi, v\u00e9ase: Elizabeth Perry, <em>Anyuan: Mining China\u2019s Revolutionary Tradition<\/em>. University of California Press, 2012.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> Vease: Boston Consulting Group, <em>Wealth Markets in China<\/em>. 2008 Report. &lt;http:\/\/www.bcg.com.cn\/export\/sites\/default\/en\/files\/publications\/reports_pdf\/Wealth_Markets_in_China_Oct_2008_Engl.pdf&gt;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> Wu, p.41<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> Ibid, p.42<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> Ibid, p.43<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> Para una lista m\u00e1s completa v\u00e9ase: Richard Kraus, <em>Class Conflict in Chinese Socialism<\/em>. New York, Columbia University Press, 1981, pp.185-187.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> Chan 2010, p.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/chuangcn.org\/journal\/one\/sorghum-and-steel\/3-ossification\/\">Chuang<\/a><br \/>\nTraducci\u00f3n de Carlos Valmaseda<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El colectivo Chuang est\u00e1 publicando en la revista de mismo t\u00edtulo una serie de art\u00edculos sobre la historia contempor\u00e1nea econ\u00f3mica china. De momento llevan publicadas las dos primeras secciones de las tres previstas, respectivamente en los n\u00fameros 1 (2016 y 2019) y 2 (2019) de la revista. Publicamos a continuaci\u00f3n la primera serie, lo que los autores denominan \u00abr\u00e9gimen socialista de desarrollo\u00bb que datan aproximadamente entre la creaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Popular en 1949 y principios de los a\u00f1os 70, cuando consideran que se produce la transici\u00f3n al capitalismo. Dada su extensi\u00f3n presentaremos los textos en las siguientes 6 entradas separadas:<br \/>\nI: Introducci\u00f3n<br \/>\nII: 1 \u2013 Precedentes<br \/>\nIII: 2 \u2013 Desarrollo<br \/>\nIV: 3 \u2013 Anquilosamiento<br \/>\nV: 4 \u2013 Perdici\u00f3n<br \/>\nVI: Conclusi\u00f3n \u2013 Desligamiento<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":7652,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39,44,17,22,28],"tags":[1526,1535],"class_list":["post-7587","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-asia","category-economia","category-historia","category-historia-del-movimiento-y-de-la-clase-obrera","category-siglo-xx","tag-china","tag-historia-economica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7587","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7587"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7587\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7652"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7587"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7587"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7587"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}