{"id":760,"date":"2007-06-28T00:00:00","date_gmt":"2007-06-28T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=760"},"modified":"2020-02-26T11:21:19","modified_gmt":"2020-02-26T10:21:19","slug":"la-segunda-republica-proyecto-del-pueblo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=760","title":{"rendered":"La Segunda Rep\u00fablica,  proyecto del pueblo"},"content":{"rendered":"<p>Cuando el 14 de abril de 1931 las elecciones municipales traen la victoria de la izquierda, y las clases populares, de modo masivo, salen a las calles e imponen la instauraci\u00f3n del r\u00e9gimen republicano no nos encontramos ante un hecho aislado, casual o ante un \u201cgolpe de fortuna\u201d para los intereses de nuestro pueblo, sino que estamos ante un triunfo que se ha ido fraguando en un largo proceso de luchas y de construcci\u00f3n de unos valores y de un proyecto alternativo de sociedad. Todo el siguiente per\u00edodo reflejar\u00e1, de modo muy evidente, la pugna entre la mayor\u00eda social \u2013los trabajadores, los campesinos, y capas progresistas de la peque\u00f1a burgues\u00eda-, y la minor\u00eda, la oligarqu\u00eda propietaria y sus organizaciones pol\u00edticas y sociales.<\/p>\n<p>Desde el primer momento, las capas populares se ver\u00e1n impelidas a una lucha sin cuartel para que esa naciente rep\u00fablica sea capaz de llevar a cabo las tareas que se encontraban inscritas en el c\u00f3digo, a\u00fan no plasmado, pol\u00edtico y program\u00e1tico, que hab\u00edan ido elaborando durante un largo per\u00edodo de la historia de nuestro pa\u00eds. Las fuerzas de la reacci\u00f3n, agotado su caudal de legitimidad por la degeneraci\u00f3n del r\u00e9gimen mon\u00e1rquico, decidieron que no era nada inteligente oponerse al cambio y que, al contrario, era mejor tratar de navegar sobre \u00e9l y convertirlo en un producto desnaturalizado\u00a0 que nada tuviese que ver con el aut\u00e9ntico republicanismo. Su objetivo es que el cambio sirviese, cambiando eso s\u00ed, la forma de estado, para no cambiar nada.<\/p>\n<p><b>Una rep\u00fablica, \u00bfsin republicanos?<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b>Resultan realmente de un simplismo y de una miop\u00eda pol\u00edtica dif\u00edcilmente superables, aquellas interpretaciones de la g\u00e9nesis de la Segunda Rep\u00fablica Espa\u00f1ola que pretenden resolver su nacimiento acudiendo a argumentaciones que hablan de un r\u00e9gimen de conveniencias, en el que se pone en el mismo plano a izquierdas y a derechas, y\u00a0 en el cual la lucha pol\u00edtica entre ambas tendr\u00eda como objetivo la destrucci\u00f3n del estado republicano. M\u00e1s grave a\u00fan, es la pervivencia, aunque en \u00e1mbitos ultraminoritarios y sectarios, de la explicaci\u00f3n \u2013defendida en la \u00e9poca por el PCE- de que la rep\u00fablica era un inmenso freno y una tragedia para las aspiraciones revolucionarias de nuestro pueblo. La rep\u00fablica habr\u00eda sido \u201cun regalo\u201d de las clases dirigentes que lo usaban como celada para desarmar y neutralizar las aspiraciones de las clases populares.<\/p>\n<p>Los que entendemos el republicanismo no solamente como la defensa de un modelo de estado sino como un movimiento que pretende la intervenci\u00f3n de las masas en la pol\u00edtica para instaurar una democracia que devuelva la capacidad de decisi\u00f3n a cada uno de los ciudadanos y ciudadanas,\u00a0 pensamos que el nacimiento mismo de la Segunda Rep\u00fablica supuso un acto de autodeterminaci\u00f3n, de recuperaci\u00f3n de la soberan\u00eda, y , por lo tanto, de voluntad clara e inequ\u00edvocamente republicana por parte del pueblo espa\u00f1ol. Las elecciones de abril de 1931, en las que fue fundamental el abandono del absentismo electoral por parte de los obreros, especialmente los que sosten\u00edan posiciones anarcosindicalistas, constituyeron un inmenso acto de afirmaci\u00f3n de las masas en su voluntad de cambiar las cosas y tomar bajo su mando sus propios destinos. Estas elecciones fueron, simple y llanamente, la expresi\u00f3n de la voluntad del movimiento. De todos modos, el camino no hab\u00eda hecho otra cosa que empezar.<\/p>\n<p>El movimiento que consigui\u00f3 la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica -nadie le hizo un regalo- se hab\u00eda ido desarrollando de un modo laborioso y dilatado en el tiempo, no lo olvidemos, al menos\u00a0 desde el siglo XIX. La composici\u00f3n del citado movimiento, era en nuestro pa\u00eds original y claramente diferenciada de los que protagonizaron procesos parecidos en otros pa\u00edses de Europa. Espa\u00f1a era un pa\u00eds abrumadoramente agrario y de un desarrollo industrial extremadamente asim\u00e9trico.\u00a0 As\u00ed, por ejemplo, junto a unas regiones en las que el desarrollo industrial era pujante, como Catalunya, en otras la propiedad latifundista con relaciones sociales semifeudales era mayoritaria. En este marco, en nuestro pa\u00eds se desarrolla un potente movimiento anarquista y anarco-sindicalista que tiene una expresi\u00f3n muy importante no s\u00f3lo en el \u00e1mbito industrial sino en el agrario. El siglo XIX en Andaluc\u00eda, fundamentalmente en su segunda mitad, presenta toda una sucesi\u00f3n de movimientos insurreccionales, sublevaciones y toma de tierras, todo ello incluso, antes de la llegada de los bakuninistas.\u00a0 La ideolog\u00eda del nuevo movimiento era anarquista; o, para darle un nombre m\u00e1s preciso, comunista libertaria. Su programa pol\u00edtico era republicano, y antiautoritario; es decir, que conceb\u00eda un mundo futuro en que la aldea o la ciudad se autogobernase siendo una unidad soberana .<a title=\"\" href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>En el caso catal\u00e1n, la pujanza de la industrializaci\u00f3n de principios del siglo XX hab\u00eda constituido una clase obrera, en muchos casos llegada de otros puntos del pa\u00eds,\u00a0 que, dada su composici\u00f3n: reciente pasado campesino, pobreza extrema y su sensibilidad a las acciones \u201cejemplares\u201d, era extremadamente permeable a los\u00a0 principios de la acci\u00f3n directa<a title=\"\" href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> .La creaci\u00f3n de la CNT, sobre la base de un sinf\u00edn de experiencias previas de autoorganizaci\u00f3n bajo principios libertarios y de sindicalismo revolucionario, supone un paso adelante en la organizaci\u00f3n del proletariado catal\u00e1n que aborda una etapa de luchas que, pese a sufrir importantes derrotas por medio de la represi\u00f3n y la implantaci\u00f3n de la dictadura de Primo de Rivera, sabr\u00e1 mantener vivas sus estructuras y su capacidad de movilizaci\u00f3n y lucha. En Catalunya, tambi\u00e9n, se produce una crisis agraria debida\u00a0 a la desnaturalizaci\u00f3n de sus relaciones sociales<a title=\"\" href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. La desamortizaci\u00f3n del siglo XIX hab\u00eda producido un notable empeoramiento en las condiciones de los contratos de cultivo y el malestar de los campesinos les hab\u00eda llevado a organizarse en la Uni\u00f3 de Rabassaires i altres Conreadors del Camp de Catalunya en 1922, bajo la presidencia de Lluis Companys. Su gran objetivo era conseguir para el campesino unos derechos m\u00ednimos y una cierta seguridad sobre la tierra.<\/p>\n<p>Hay una tercera parte constituyente de gran importancia para la construcci\u00f3n de ese movimiento destinado a cambiar el orden de cosas existente \u2013democr\u00e1tico y republicano-, es el de tradici\u00f3n socialista y proveniente de los modelos organizativos de la II Internacional.\u00a0 Esta corriente pol\u00edtica hab\u00eda tenido un mayor desarrollo en el norte del pa\u00eds y en lugares de Castilla y el centro de la pen\u00ednsula.<\/p>\n<p>La adhesi\u00f3n a la Segunda Internacional no solo hab\u00eda tra\u00eddo consigo la opci\u00f3n por el modelo parlamentarista de la socialdemocracia alemana sino que hab\u00eda, tambi\u00e9n, aportado una determinada manera de construir \u201csociedad alternativa\u201d. La teor\u00eda de \u201clos dos mundos\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> del SPD alem\u00e1n se pon\u00eda en pr\u00e1ctica en nuestro pa\u00eds. Las Casas del Pueblo y toda la red de organizaciones ligadas al Partido Socialista: sindicatos, cooperativas, comedores comunitarios, centros de alfabetizaci\u00f3n y extensi\u00f3n cultural, organizaciones de autodefensa ante ataques fascistas y de la patronal, etc., ayudaban a tejer un entramado en que los obreros adherentes a este partido eran capaces de vivir una suerte de \u201csociedad paralela\u201d en la que se iban asentando unos valores muy distintos de los que tradicionalmente eran impuestos por una educaci\u00f3n dominada completamente por la Iglesia Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Todos estos procesos \u2013que sufren diversos avatares, con victorias y derrotas sucesivas, que se organizan y reorganizan ante la adversidad- y que, son distintos entre s\u00ed, y, en cierto modo, complementarios, fueron soldando una fuerte conciencia de que era posible abordar un cambio, la pr\u00e1ctica diaria ense\u00f1aba que esas microexperiencias de contrapoder y de autogobierno democr\u00e1tico pod\u00edan ampliar su \u00e1mbito de acci\u00f3n y\u00a0 ten\u00edan la capacidad de devenir en un proyecto alternativo v\u00e1lido para todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Las condiciones estaban dadas, exist\u00eda una fuerte conciencia y un proyecto alternativo (republicano) de las masas. El r\u00e9gimen, que hab\u00eda conseguido temporalmente la abstenci\u00f3n pol\u00edtica de los trabajadores, se hallaba embarcado en una guerra colonial suicida en la que se traficaba con las vidas de los trabajadores que eran los que nutr\u00edan mayoritariamente las filas del ejercito. La corrupci\u00f3n llegaba a tales extremos que en Marruecos muchos oficiales ama\u00f1aban con los jefes de las cabilas avances espectaculares, a cambio de, m\u00e1s tarde, dejar a los cabile\u00f1os que asaran a tiros a alguno de sus soldados, reparti\u00e9ndose luego los oficiales espa\u00f1oles medallas\u00a0 y ascensos<a title=\"\" href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. \u00a1As\u00ed labraron su carrera algunos militares africanistas como Francisco Franco!. El hartazgo por una guerra que era considerada por el pueblo como in\u00fatil, las condiciones de extrema miseria que se segu\u00edan viviendo en el campo espa\u00f1ol y el duro golpe que supuso para la peque\u00f1a burgues\u00eda los efectos en nuestro pa\u00eds de la crisis del 29 hicieron el resto.<\/p>\n<p><strong>La lucha de los republicanos por su proyecto<\/strong><\/p>\n<p>Como afirmaba en la introducci\u00f3n, la vida de la II Rep\u00fablica nos presenta una lucha sin cuartel entre aquellos que quer\u00edan difundir los valores republicanos y aplicar el programa que hab\u00eda llevado al pueblo a fundar una rep\u00fablica y\u00a0 los que pretend\u00edan servirse de ella \u2013ante el fracaso irremediable de la monarqu\u00eda- como medio para perpetuar los privilegios y el dominio de los de siempre. La rep\u00fablica espa\u00f1ola tuvo desde el primer momento al enemigo dentro de casa. Los procesos revolucionarios o que pretenden cambiar de ra\u00edz las cosas son, parafraseando al fil\u00f3sofo marxista italiano Domenico Losurdo, procesos de aprendizaje. En el caso de nuestro pa\u00eds las lecciones se aprendieron demasiado tarde y \u2013al margen de explicaciones simplistas basadas en tal o cual\u00a0 o traici\u00f3n-\u00a0 la experiencia termin\u00f3 en derrota.<\/p>\n<p>La misma fecha hist\u00f3rica del 14 de abril se\u00f1ala un momento de pujanza de uno de los dos contendientes, el popular, que consigue movilizarse masivamente, con la fundamental participaci\u00f3n anarcosindicalista, para superar el tradicional caciquismo que falsea los resultados electorales a trav\u00e9s de la compra masiva de votos en el \u00e1mbito rural. Cuando se quiere minimizar la victoria de las izquierdas en abril del 31 circunscribi\u00e9ndola a las ciudades, no est\u00e1 de m\u00e1s recordar que s\u00f3lo en \u00e9stas se daban unas condiciones m\u00ednimas para el desarrollo de una elecci\u00f3n realmente democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Ya desde la redacci\u00f3n de la Constituci\u00f3n republicana se manifest\u00f3 la discrepancia y la potencia de unos poderes que no quer\u00edan dejar de serlo. El texto constitucional, extremadamente progresista, aunque, tal como afirm\u00f3 el presidente de la comisi\u00f3n parlamentaria redactora, el socialista Jim\u00e9nez de As\u00faa \u201cno socialista, pero de izquierdas\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>,\u00a0 produjo una convulsi\u00f3n de tal calibre que culmin\u00f3 con un cambio de gobierno, la salida de \u00e9ste de Alcal\u00e1 Zamora y Maura,\u00a0 y la formaci\u00f3n de otro presidido por Aza\u00f1a. Este texto constitucional, estrechamente inspirado en la constituci\u00f3n de Weimar, proclamaba \u201cuna rep\u00fablica democr\u00e1tica de trabajadores de toda clase\u201d, concentraba todo el poder en una sola c\u00e1mara, blindaba los derechos democr\u00e1ticos,\u00a0 consagraba la igualdad entre los dos sexos, afirmaba la laicidad del estado (acabando con el monopolio de la Iglesia en la ense\u00f1anza) y limitaba el ejercicio del derecho a la propiedad al inter\u00e9s p\u00fablico. Queda bien a las claras expuesto que un texto as\u00ed no pod\u00eda ser aceptado por los que tradicionalmente hab\u00edan detentado el poder.<\/p>\n<p>El contraataque antirrepublicano empezar\u00eda muy pronto y se producir\u00eda en diversos frentes. El 7 de mayo de 1931 el cardenal Segura publicaba una carta que era una verdadera declaraci\u00f3n de guerra a la Rep\u00fablica, en nombre de la \u201cdefensa de los derechos\u201d de la Iglesia frente a la \u201canarqu\u00eda\u201d. Por otro lado el frente militar-policial, cuya estructura hab\u00eda sido dejada pr\u00e1cticamente intacta por el gobierno republicano, no deja de conspirar y practicar la represi\u00f3n ante cualquier manifestaci\u00f3n o huelga que supere los l\u00edmites de lo que ellos puedan considerar permitido. Esta permanencia de la represi\u00f3n y la impaciencia de amplios sectores populares por ver concretadas unas medidas realmente progresivas provoca la radicalizaci\u00f3n y la acentuaci\u00f3n de los enfrentamientos. En 1932 el intento de golpe fallido de Sanjurjo es un primer toque de atenci\u00f3n al r\u00e9gimen republicano sobre lo que se cuece en su interior.<\/p>\n<p>El m\u00e1s grande retroceso para la construcci\u00f3n de una Rep\u00fablica basada en el programa popular tiene lugar con la victoria de las derechas en 1933. La falta de percepci\u00f3n de cambios reales: no concreci\u00f3n de la reforma agraria, crisis econ\u00f3mica e inestabilidad pol\u00edtica, la falta de unidad en las izquierdas y el boicot por parte de los sectores anarcosindicalistas, inauguran un per\u00edodo, el llamado Bienio Negro, en el que se intentar\u00e1 abordar la destrucci\u00f3n de todo lo que de progresista hab\u00eda conseguido hasta el momento la Rep\u00fablica.\u00a0 Cualquier atisbo de reforma agraria es paralizado y, por el contrario, se aprueba una\u00a0 ley de contrarreforma, se paraliza el programa de construcciones escolares, se suspende el Estatuto de Catalunya, se establece la censura, se cierran locales de sindicatos y se persigue la actividad sindical.<\/p>\n<p>La din\u00e1mica experiencia de las Alianzas Obreras, organismos estos ampliamente unitarios que nacen para oponerse y parar la contrarrevoluci\u00f3n, se inscribe en la multitud de procesos que empiezan a fraguarse, con expresiones de lucha directa como la insurrecci\u00f3n de Octubre, para romper las trabas que impiden la continuaci\u00f3n de la aplicaci\u00f3n del programa popular. El pacto del Frente Popular, por moderada que pueda parecer su concreci\u00f3n program\u00e1tica, supone la culminaci\u00f3n de esos procesos unitarios y la herramienta por fin hallada para intentar, y conseguir, derrotar a la reacci\u00f3n. Los Frentes Populares no son concebidos\u00a0 meramente como alianzas electorales sino que pretenden constituirse en eje vertebrador de las clases subalternas<a title=\"\" href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. Jorge Dimitrov en el informe pol\u00edtico al VII Congreso de la Internacional Comunista afirma: \u201cla propaganda y la agitaci\u00f3n pol\u00edtica por s\u00ed solas no pueden suplir en las masas la propia experiencia pol\u00edtica. \u00c9stas deben comprender cuanto antes y por su propia experiencia lo que deben hacer\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. De la justeza de la t\u00e1ctica frentepopulista baste el ejemplo de que su palad\u00edn, el Partido Comunista, pas\u00f3, r\u00e1pidamente, de la m\u00e1s absoluta marginalidad a ser el partido m\u00e1s influyente.<\/p>\n<p>Ya conocemos el resto de la historia: la lucha por el proyecto de los pobres, de los dem\u00f3cratas, en definitiva de los republicanos, fue derrotada, pero para derrotarla fue necesaria la fuerza de un ej\u00e9rcito bien entrenado y apoyado por las potencias fascistas internacionales. El golpe del 18 de julio fue un fracaso gracias a la resistencia de un pueblo que no se resignaba a quedarse anclado en la historia y luchaba por su libertad. Que\u00a0 nuestro pueblo en armas resistiese tres a\u00f1os constituye un hito hist\u00f3rico de dif\u00edcil parang\u00f3n. Ejemplos tan hermosos y generosos de solidaridad internacional como el de las Brigadas Internacionales demuestran que la lucha era trascendental y mereci\u00f3 la pena, las derrotas nunca son definitivas.<\/p>\n<p><strong>La importancia de la cuesti\u00f3n agraria<\/strong><\/p>\n<p>El \u00e9xito o el fracaso de la II Rep\u00fablica se jugaba \u2013en un pa\u00eds eminentemente agrario como el nuestro- en su capacidad de resolver esta cuesti\u00f3n. La desamortizaci\u00f3n de principios del siglo XIX, si bien hab\u00eda conseguido acabar con la Iglesia como principal propietaria, no hab\u00eda tocado los latifundios privados y, por el contrario, hab\u00eda liquidado la mayor\u00eda de las tierras de propiedad comunal con lo que hab\u00eda sumido a una gran parte de la poblaci\u00f3n campesina en la m\u00e1s absoluta pobreza.<\/p>\n<p>Los campesinos, la capa social abrumadoramente mayoritaria, trataron, en los meses que siguieron a la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica, de conquistar la tierra. Fueron sistem\u00e1ticamente reprimidos por la guardia civil y el resto de cuerpos policiales. Para calmar esta reivindicaci\u00f3n campesina, se esgrimi\u00f3 una reforma agraria paulatina que nunca se llev\u00f3 a cabo definitivamente, y que sirvi\u00f3 en realidad para que las fuerzas reaccionarias ganasen tiempo<a title=\"\" href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>Un ejemplo muy significativo de la centralidad de la cuesti\u00f3n agraria lo constituye la aprobaci\u00f3n por parte de la Generalitat de Catalunya de la Llei de Contractes de Conreu (Ley de Contratos de Cultivo). Esta ley, que pretend\u00eda dar m\u00e1s seguridad a los campesinos pobres, establec\u00eda la duraci\u00f3n m\u00ednima de los contratos de arrendamiento en seis a\u00f1os y\u00a0 daba la oportunidad para que fueran renovados a \u201cvoluntad del labrador\u201d, fue acogida con gran hostilidad por parte de los grandes propietarios que consiguieron que en 1934 fuera anulada por el Tribunal de Garant\u00edas Constitucionales. El parlamento catal\u00e1n vuelve a aprobar la ley al d\u00eda siguiente, con peque\u00f1as modificaciones, pero desde el gobierno central se paraliza toda la reforma agraria y la Ley de Contratos es anulada<a title=\"\" href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>. Est\u00e1 ley no ser\u00e1 puesta en vigor hasta la victoria del Frente Popular<a title=\"\" href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>Una de las claves de la derrota de la Rep\u00fablica estaba servida: la principal medida que iba inscrita en ese programa popular, no expl\u00edcito, que facilit\u00f3 las posibilidades de la proclamaci\u00f3n del r\u00e9gimen republicano no hab\u00eda podido ser aplicada. El bloque popular luch\u00f3 por la consecuci\u00f3n de la tierra, pero la potencia de los sectores de la oligarqu\u00eda y la falta de visi\u00f3n de los pol\u00edticos republicanos propici\u00f3 el fracaso. En palabras de Maur\u00edn: \u201cEl reparto de la tierra, creando una capa de peque\u00f1os propietarios \u2013que es lo que hizo la Revoluci\u00f3n francesa a fines del siglo XVII y la mejicana a comienzos del siglo XX-\u00a0 hubiera asentado la Rep\u00fablica sobre bases inconmovibles<a title=\"\" href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p><strong>La lucha por la III Rep\u00fablica<\/strong><\/p>\n<p>El peor favor que podr\u00edamos hacer a todos y todas los que lucharon y dieron sus vidas por el proyecto republicano, ser\u00eda aproximarnos a su experiencia hist\u00f3rica desde una perspectiva meramente nost\u00e1lgica o basada\u00a0 en las lamentaciones por la gran ocasi\u00f3n perdida. La lucha por la III Rep\u00fablica no puede ser entendida sin el estudio de la experiencia de la Segunda y sin que seamos capaces de recoger todo el caudal de experiencias que unos a\u00f1os tan\u00a0 intensos aportaron al bagaje pol\u00edtico-cultural del movimiento republicano.<\/p>\n<p>Desde la seguridad de la necesidad democr\u00e1tica y social de fundar un r\u00e9gimen republicano, basado en el programa popular, el proceso que culmine con la proclamaci\u00f3n de la III Rep\u00fablica no ser\u00e1 ni calco ni copia\u00a0 de las otras dos experiencias republicanas que existieron en nuestro pa\u00eds. S\u00f3lo a trav\u00e9s de la experiencia de aprendizaje en la lucha del movimiento real es posible que se vayan construyendo los modos de organizaci\u00f3n\u00a0 y que, a su vez, avance el proceso de liberaci\u00f3n que cree las condiciones para la aplicaci\u00f3n del programa popular.<\/p>\n<p>Las ense\u00f1anzas de las experiencias republicanas habidas en nuestro pa\u00eds son muchas: la principal de ellas es que la Rep\u00fablica no es s\u00f3lo un modelo de estado, y que s\u00f3lo ser\u00e1 posible su triunfo si es capaz de responder a las expectativas y aplicar las medidas inherentes al movimiento que la propugna. Las fuerzas de la reacci\u00f3n, antirrepublicanas, intentar\u00e1n confundir y atribuirse \u2013como hacen con el concepto democracia- un falso republicanismo que tendr\u00e1 por objeto destruir todos los aut\u00e9nticos valores de este modo de gobierno, terminando por acabar con la Rep\u00fablica misma.<\/p>\n<p>Otra de las cuestiones clave que nos tiene que servir en el empe\u00f1o de la construcci\u00f3n de la futura Rep\u00fablica consiste en tener muy claro que sin un largo proceso de elaboraci\u00f3n de una cultura y un modo de vida alternativos \u2013basados en valores republicanos-, y sin la construcci\u00f3n de organismos populares en los que a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica de la democracia de base se vayan urdiendo los ejes\u00a0 pol\u00edticos de un programa que plantee un profundo cambio en nuestra sociedad, no ser\u00e1 posible abordar seriamente el objetivo de la lucha por la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Muchas de las tareas \u2013casi todas- que abord\u00f3 la Segunda Rep\u00fablica hace m\u00e1s de setenta y cinco a\u00f1os est\u00e1n a\u00fan pendientes. Los largos a\u00f1os de noche y niebla del franquismo enterraron a nuestro pa\u00eds en un pozo pol\u00edtico y cultural del que el llamado proceso de \u201cTransici\u00f3n pol\u00edtica\u201d\u00a0 no rescat\u00f3 realmente. Nuevamente se consigui\u00f3 por parte de las clases dominantes que cambiando todo no cambiase realmente nada.\u00a0 Recuperar el hilo rojo republicano de nuestra historia y abordar un cambio profundo es el reto que tenemos por delante las generaciones actuales. La Rep\u00fablica debe realizar el proyecto del pueblo.<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><b>Notas<\/b><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Hobsbawm, Eric, <b>Rebeldes Primitivos, <\/b>Ed Cr\u00edtica,\u00a0 p.115<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Brou\u00e9, Pierre, <b>La revoluci\u00f3n espa\u00f1ola (1931-1939), <\/b>Ed Pen\u00ednsula, p.39 y 40<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Ferret, Antoni, <b>Apuntes para una historia de Catalunya, <\/b>\u00a0\u201cLa llei de contractes de conreu\u201d<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Dom\u00e9nech, Antoni <b>El eclipse de la fraternidad, <\/b>Ed Cr\u00edtica pp. 141-150<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> G\u00f3mez, Esteban. <b>La insurrecci\u00f3n de Jaca, los hombres que trajeron la Rep\u00fablica, <\/b>\u00a0Ed. Escego, p 49<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Dom\u00e9nech, Antoni. <b>Op citada, <\/b>\u00a0p 427<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Miras Albarr\u00e1n, Joaqu\u00edn. <b>Repensar la pol\u00edtica, refundar la izquierda, <\/b>Ed. El Viejo Topo, p. 272<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Miras Albarr\u00e1n, Joaqu\u00edn. <b>Op citada, <\/b>p. 271-271, cita de Dimitrov, Jorge, \u201cInforme ante el VII Congreso Mundial de la Internacional Comunista\u201d en <i>Obras escogidas, <\/i>3 vols. Ed.Sof\u00eda Press,vol.2, pp. 22 a 103<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Maur\u00edn, Joaqu\u00edn, <b>Revoluci\u00f3n y contrarrevoluci\u00f3n en Espa\u00f1a, <\/b>\u00a0Ed. Ruedo Ib\u00e9rico, p.234<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Ferret, Antoni, <b>Op.citada<\/b><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Brou\u00e9, Pierre, <b>Op.citada, <\/b>p.14<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Maur\u00edn, Joaqu\u00edn, <b>Op citada <\/b>p.233<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando el 14 de abril de 1931 las elecciones municipales traen la victoria de la izquierda, y las clases populares, de modo masivo, salen a las calles e imponen la instauraci\u00f3n del r\u00e9gimen republicano no nos encontramos ante un hecho aislado, casual o ante un \u201cgolpe de fortuna\u201d para los intereses de nuestro pueblo, sino que estamos ante un triunfo que se ha ido fraguando en un largo proceso de luchas y de construcci\u00f3n de unos valores y de un proyecto alternativo de sociedad. Todo el siguiente per\u00edodo reflejar\u00e1, de modo muy evidente, la pugna entre la mayor\u00eda social \u2013los trabajadores, los campesinos, y capas progresistas de la peque\u00f1a burgues\u00eda-, y la minor\u00eda, la oligarqu\u00eda propietaria y sus organizaciones pol\u00edticas y sociales.<\/p>\n<p>Desde el primer momento, las capas populares se ver\u00e1n impelidas a una lucha sin cuartel para que esa naciente rep\u00fablica sea capaz de llevar a cabo las tareas que se encontraban inscritas en el c\u00f3digo, a\u00fan no plasmado, pol\u00edtico y program\u00e1tico, que hab\u00edan ido elaborando durante un largo per\u00edodo de la historia de nuestro pa\u00eds. Las fuerzas de la reacci\u00f3n, agotado su caudal de legitimidad por la degeneraci\u00f3n del r\u00e9gimen mon\u00e1rquico, decidieron que no era nada inteligente oponerse al cambio y que, al contrario, era mejor tratar de navegar sobre \u00e9l y convertirlo en un producto desnaturalizado\u00a0 que nada tuviese que ver con el aut\u00e9ntico republicanismo. Su objetivo es que el cambio sirviese, cambiando eso s\u00ed, la forma de estado, para no cambiar nada.<\/p>\n<p>Una rep\u00fablica, \u00bfsin republicanos?<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-760","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia-republica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/760","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=760"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/760\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}