{"id":7602,"date":"2020-05-11T05:00:15","date_gmt":"2020-05-11T04:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7602"},"modified":"2020-05-11T03:58:14","modified_gmt":"2020-05-11T02:58:14","slug":"max-aub-un-primer-paseo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7602","title":{"rendered":"Max Aub: un primer paseo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cReina por todos lados una originalidad basada en el olvido\u201d<\/em><\/p>\n<p>Me gusta los s\u00e1bados por la ma\u00f1ana bajar andando hasta el centro de la ciudad, hasta una plaza conocida como <em>La pla\u00e7a dels patins<\/em>. Hay una pista de patinaje, un peque\u00f1o parque para que jueguen los ni\u00f1os, bancos para los mayores, algunos \u00e1rboles y un par de ficus enormes, de ra\u00edces a flor de tierra. Paro siempre en el mismo bar, un bar de los que a mi me gustan, sin falsas pretensiones, de parroquia fiel y tortilla de patata en su justo punto.<\/p>\n<p>Aquel s\u00e1bado hac\u00eda calor y me detuve a reponerme delante del escaparate de una papeler\u00eda, nada, cosas de viejo, me gusta mirar las plumas y los cuadernos, fue al girarme para reemprender el camino cuando me top\u00e9 con una joven pareja, ella llevaba entre los brazos <em>La calle de Valverde<\/em> y no pude reprimir la exclamaci\u00f3n: \u00a1\u00a1\u00a1Max Aub!!! Intent\u00e9 decirles algo sobre el genial valenciano de adopci\u00f3n, mi italiano es de lo peor, pero quise explicarles que hab\u00edan comprado un muy buen y dif\u00edcil libro que val\u00eda la pena leer. Hablamos de Italia y me desped\u00ed dese\u00e1ndoles buena suerte en el negocio que acababan de abrir.<\/p>\n<p><em>La calle\u2026<\/em> es un retrato exuberante de la sociedad espa\u00f1ola de la segunda mitad de los a\u00f1os veinte, a cuestas con la dictadura de Primo y dibuj\u00e1ndose ya en el horizonte la segunda Rep\u00fablica. Se public\u00f3 en M\u00e9xico el a\u00f1o 61 y no es un libro f\u00e1cil por diversas razones; por su lenguaje, Aub eleva a lengua literaria el habla del Madrid de la \u00e9poca, obliga as\u00ed al lector a caminar con pies de plomo, a estar atento a juegos de palabras y de significados si no quiere perder el sendero. Tambi\u00e9n lo es por las referencias hist\u00f3ricas y por esa combinaci\u00f3n culta y espl\u00e9ndida de personajes reales e imaginarios -marca de la casa- que atenta directamente a la memoria y a la paciencia del lector: Periodistas, escritores, anarquistas, porteros de fincas de gente rica, tertulianos, conspiradores contra el r\u00e9gimen, habitantes de las \u201ccasa de hu\u00e9spedes\u201d, pero tambi\u00e9n Juli\u00e1n Besteiro, Negr\u00edn, Ortega, don Ram\u00f3n del Valle Incl\u00e1n, el mismo Max Aub y en la \u00faltima p\u00e1gina del libro, preludio de lo que acabar\u00e1 pasando o no, el general Queipo de Llano. Discusiones interminables sobre lo que \u00e9ramos, lo que nos diferenciaba, lo que no ten\u00eda soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero la novela es tambi\u00e9n puerta de entrada al <em>Laberinto M\u00e1gico,<\/em> en palabras de M. Tu\u00f1\u00f3n de Lara, <em>La Calle\u2026<\/em> est\u00e1 escrita \u201cpara que se pudieran entender <em>Los Campos<\/em>. As\u00ed, el d\u00eda de ma\u00f1ana, un posible lector de <em>Campos de Sangre<\/em> no creer\u00e1 haber ca\u00eddo en un planeta inexplicable.\u201d El <em>Laberinto M\u00e1gico<\/em> es un extraordinaria aportaci\u00f3n a las literaturas sobre la Guerra Civil, sin duda una de las mejores. Una serie de seis libros que ordenados por su contenido hist\u00f3rico son: <em>Campo Cerrado<\/em>, <em>Campo Abierto<\/em>, <em>Campo de Sangre<\/em>, <em>Campo del Moro<\/em>, <em>Campo de los Almendros<\/em> y <em>Campo Franc\u00e9s<\/em>. Todo un universo literario, hoy medio olvidado, sobre la guerra y la derrota. Alrededor de esos seis planetas centrales giran sat\u00e9lites no menores como la novela <em>Las buenas intenciones<\/em> y cuentos como <em>Historias de la mala muerte<\/em> o <em>La verdadera historia de la muerte de Francisco Franco<\/em>. Teniendo la importancia que tiene <em>El Laberinto<\/em> en la historia de la literatura espa\u00f1ola del siglo XX, es s\u00f3lo una parte peque\u00f1a de su obra que abarca registros tan diversos como el teatro, seguramente su gran pasi\u00f3n, la poes\u00eda, el ensayo, el cuento o el cine. Aub colabor\u00f3 en el rodaje de <em>Sierra de Teruel<\/em>, la adaptaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica de la novela de Andr\u00e9 Malraux, <em>L\u2019Espoir<\/em>.<\/p>\n<p>Max Aub Mohrenwitz hab\u00eda nacido en Par\u00eds el a\u00f1o 1903, la familia, de ascendencia alemana, march\u00f3 primero a Francia para acabar instal\u00e1ndose en Val\u00e8ncia donde Max curs\u00f3 sus estudios (afirmaba extra\u00f1amente que una persona es y se siente del lugar donde hace el bachillerato). Pronto hizo del castellano su lengua literaria y pronto aparecer\u00edan las primeras piezas de teatro. Durante la Guerra Civil fue secretario del Consejo Nacional de Teatro y en Par\u00eds desarroll\u00f3 una importante actividad diplom\u00e1tica, como comisario adjunto del Pabell\u00f3n de la Rep\u00fablica en la exposici\u00f3n de 1937, fue \u00e9l quien pag\u00f3 a Picasso por el Guernica en nombre del gobierno republicano y si no voy equivocado, el recibo se puede ver en un famoso museo de Madrid junto al cuadro.<\/p>\n<p>En enero del 39 como miles de republicanos espa\u00f1oles fue al exilio franc\u00e9s, all\u00ed vivi\u00f3 hasta que fue detenido y trasladado a diversos campos de concentraci\u00f3n (Roland Garros\/Vernet), m\u00e1s tarde al terrible campo de Djelfa en Argelia de donde conseguir\u00eda escapar y embarcarse rumbo a M\u00e9xico donde vivi\u00f3, escribi\u00f3 y finalmente muri\u00f3 el a\u00f1o 1972.<\/p>\n<p>El a\u00f1o 1969 obtendr\u00e1 de la dictadura un visado de un par de meses para visitar la patria. El motivo, recopilar material para un libro sobre su amigo Lu\u00eds Bu\u00f1uel. El choque con la nueva realidad espa\u00f1ola ser\u00e1 terrible y se plasmar\u00e1 en <em>La Gallina Ciega<\/em>, un abundante diario donde se narran encuentros con amigos a los que volv\u00eda a ver despu\u00e9s de m\u00e1s de treinta a\u00f1os, encuentros con la familia y con los paisajes de sus novelas y de su juventud ahora profundamente alterados o bien ya desaparecidos. Amargo y esperado reencuentro con una realidad social donde se impone el turismo de masas y el olvido: \u00ab<em>Espa\u00f1a se meti\u00f3 en un t\u00fanel hace treinta a\u00f1os y sali\u00f3 a otro paisaje. Desconocida, se desconoce.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Tiene <em>La Gallina\u2026<\/em> un tono agrio y mucho resentimiento en sus p\u00e1ginas, una dureza, quiz\u00e1s excesiva, en los juicios sobre una sociedad aplastada por la dictadura y que se dirige a toda m\u00e1quina hacia el consumo de masas, hacia el desarrollo econ\u00f3mico capitalista. Aqu\u00ed conviven el l\u00facido an\u00e1lisis, la l\u00facida visi\u00f3n con el profundo resentimiento por el silencio al que su obra ha sido sometida.<\/p>\n<p>Contiene, pero, p\u00e1ginas magn\u00edficas, as\u00ed, paseando solitario, de madrugada, dialogando consigo mismo, el autor reconoce:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u00ab\u00bfQu\u00e9 me sorprend\u00eda? Me sorprend\u00eda no sorprenderme, que todo fuese -ay- tal como me lo hab\u00eda figurado [\u2026] \u00bfA que vienes? No lo sab\u00eda. Me apoy\u00e9 en un \u00e1rbol y, en el amanecer ya vivo sent\u00ed que lloraba. Lloraba calmo, por m\u00ed y por Espa\u00f1a. Por Espa\u00f1a tan inconsecuente, olvidadiza, inconsciente, lejana de cualquier rebeld\u00eda, perjura. [\u2026] \u00bfSobre qu\u00e9 lloras? \u00bfSobre los mineros de Asturias? \u00bfSobre los obreros de Sabadell o de los alrededores de Madrid? \u00bfSobre los campesinos andaluces? No me hagas re\u00edr. Lloras sobre sobre ti mismo. Sobre tu propio entierro, sobre la ignorancia en que est\u00e1n todos de tu obra mostrenca, que no tiene casa ni hogar ni se\u00f1or ni amo conocido, ignorante y torpe\u2026Conozco algo de mis cl\u00e1sicos -poco- y de mis diccionarios. Alza la mano. Vete.\u00bb <\/em>(<em>La Gallina<\/em>, 186-187)<\/p>\n<p>El escritor A. Mu\u00f1oz Molina le\u00eda el 16 de Junio de 1996 su discurso de bienvenida a la Real Academia Espa\u00f1ola con el t\u00edtulo de <em>Destierro y destiempo de Max Aub<\/em>. Lo hizo elevando en p\u00fablico la queja por el olvido del genial escritor: \u00ab<em>Los seis vol\u00famenes de <\/em>El Laberinto M\u00e1gico<em>, que vergonzosamente suelen ignorarse cuando se escribe la historia de la literatura espa\u00f1ola de postguerra<\/em>\u00bb. Tambi\u00e9n analizando el sentido de su obra:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00ab<em>Al mezclar siempre, sistem\u00e1ticamente, historia y ficci\u00f3n, personajes inventados con personajes reales, Max Aub nos permite percibir lo hist\u00f3rico en los t\u00e9rminos de una experiencia personal, y nos ense\u00f1a que la historia, que s\u00f3lo sucedi\u00f3 de una manera ya cerrada, pudo suceder de otro modo, contuvo posibilidades luego abolidas, hechos que estuvieron a punto de ocurrir, que pudieron o debieron haber sido reales.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Porque el ma\u00f1ana nunca est\u00e1 escrito, los personajes de las novelas de Max Aub tienen esa presencia tr\u00e9mula de incertidumbre y verdad. Y porque tampoco estaban escritas las derrotas terribles de la vida civil espa\u00f1ola, quien ha sabido disentir del futuro tambi\u00e9n puede negarse a aceptar que las peores posibilidades de las cosas hubieran tenido obligatoriamente que cumplirse.<\/em>\u00bb<\/p>\n<p>Le respondi\u00f3 Francisco Ayala. Una curiosidad al respecto: Max Aub hab\u00eda escrito muchos a\u00f1os antes un discurso imaginario de ingreso a una Academia de la Lengua tambi\u00e9n imaginaria porque la guerra no hab\u00eda tenido lugar; ese parlamento fue editado con todo lujo de detalles, escudo republicano incluido, sentados en los sillones, para recibir al nuevo acad\u00e9mico, se encontraban Federico Garc\u00eda Lorca, Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez, Carles Riba, Xabier Zubiri, Bergam\u00edn, Delibes\u2026 <em>El teatro espa\u00f1ol sacado a la luz de las tinieblas de nuestro tiempo<\/em> se pod\u00eda haber le\u00eddo un 12 de diciembre de 1956. Dicen que la fidelidad editorial confundi\u00f3 a alg\u00fan que otro erudito, no lo s\u00e9, pero se puede leer en el extra de junio de 1972 de la revista <em>Triunfo<\/em> dedicado a la cultura espa\u00f1ola del siglo XX.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/yo_vivo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-7606 alignright\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/yo_vivo.jpg\" alt=\"\" width=\"255\" height=\"391\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/yo_vivo.jpg 403w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/yo_vivo-195x300.jpg 195w\" sizes=\"auto, (max-width: 255px) 100vw, 255px\" \/><\/a>El tiempo se agota, el paseo toca a su fin. En el mes de julio de 1936 Max Aub escrib\u00eda el que ten\u00eda que haber sido uno de sus grandes libros, <em>Yo Vivo<\/em>, un texto de un intenso lirismo, una especie de metaf\u00edsica sensual y de proximidad. El golpe de estado lo impidi\u00f3, pero a\u00fan podemos leer en ese proyecto de libro interrumpido, p\u00e1ginas como \u00e9sta:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u00abEl mundo es como es, de todos los colores. Toco el mundo, el mundo existe. La mano izquierda contra el suelo. El cielo es azul. La espuma es blanca. Las hojas del almendro son verdes y sus flores blancas. Las rosas son rosas, blancas, amarillentas, salmonadas o granates. La arena, de lejos, es ambarina; de cerca, de mil colores. La noche es negra. El agua dulce es buena de beber. Las ortigas pinchan. Es m\u00e1s agradable bajar que subir una cuesta. El caf\u00e9 es mejor caliente. El melocot\u00f3n es la fruta m\u00e1s sabrosa, el brillante la piedra m\u00e1s dura. El sol calienta. Esto es el mundo, solo esto. Ahora. Eres feliz porque esto es el mundo, solo esto, y Matilde. Y t\u00fa sabes que el sol calienta, que el cielo y el mar son azules; cu\u00e1les son los colores de las rosas, y sus nombres. Los nombres que t\u00fa les pones a todas las cosas. El mundo es tuyo, tuyo y de todos. El mundo es la medida del hombre. El mundo mide un metro sesenta, y tiene la talla cuarenta y cuatro, la talla de Matilde\u2026\u00bb <\/em>(<em>Yo vivo<\/em>, 63)<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1951, desde M\u00e9xico, Max Aub se refer\u00eda as\u00ed a ese proyecto frustado:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u00abEsto escrib\u00eda, a trozos, cuando la guerra nos envolvi\u00f3. Al releer, hoy, estos cachos de prosa del que cre\u00ed que ser\u00eda mi gran libro, veo que quedar\u00e1 trunco para siempre. Me duele no poder acabarlo; hubiese querido describir otros placeres del hombre sin pararme en barras de callar algunos que cuentan y no se cuentan.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Lo dejo como estaba en julio de 1936. Corrijo, suprimo, a\u00f1ado lo indispensable para darle cierta unidad. Lo miro con cari\u00f1o porque es el libro que pudo ser y no es. El mundo me ha pre\u00f1ado de otras cosas. Tal vez es l\u00e1stima, posiblemente no. Y me lo dedico a m\u00ed mismo, in memoriam.\u00bb <\/em>(<em>Yo vivo<\/em>, 76)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><i>La calle de Valverde<\/i> es un retrato exuberante de la sociedad espa\u00f1ola de la segunda mitad de los a\u00f1os veinte, a cuestas con la dictadura de Primo y dibuj\u00e1ndose ya en el horizonte la segunda Rep\u00fablica. Se public\u00f3 en M\u00e9xico el a\u00f1o 61 y no es un libro f\u00e1cil por diversas razones; por su lenguaje, Aub eleva a lengua literaria el habla del Madrid de la \u00e9poca, obliga as\u00ed al lector a caminar con pies de plomo, a estar atento a juegos de palabras y de significados si no quiere perder el sendero. Tambi\u00e9n lo es por las referencias hist\u00f3ricas y por esa combinaci\u00f3n culta y espl\u00e9ndida de personajes reales e imaginarios -marca de la casa- que atenta directamente a la memoria y a la paciencia del lector: Periodistas, escritores, anarquistas, porteros de fincas de gente rica, tertulianos, conspiradores contra el r\u00e9gimen, habitantes de las \u201ccasa de hu\u00e9spedes\u201d, pero tambi\u00e9n Juli\u00e1n Besteiro, Negr\u00edn, Ortega, don Ram\u00f3n del Valle Incl\u00e1n, el mismo Max Aub y en la \u00faltima p\u00e1gina del libro, preludio de lo que acabar\u00e1 pasando o no, el general Queipo de Llano. Discusiones interminables sobre lo que \u00e9ramos, lo que nos diferenciaba, lo que no ten\u00eda soluci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":7605,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[1528,1536],"class_list":["post-7602","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","tag-literatura","tag-max-aub"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7602"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7602\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7605"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}