{"id":7680,"date":"2020-05-17T08:10:33","date_gmt":"2020-05-17T07:10:33","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7680"},"modified":"2020-05-17T05:07:20","modified_gmt":"2020-05-17T04:07:20","slug":"notas-de-lectura-la-estetica-de-benedetto-croce","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7680","title":{"rendered":"Notas de lectura: la Est\u00e9tica de Benedetto Croce"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>A Joaqu\u00edn y a Gerard,<\/em><\/p>\n<p>La palabra Est\u00e9tica &#8211; en relaci\u00f3n con los estudios filos\u00f3ficos \u2013 se encuentra hoy cubierta de un velo de extra\u00f1eza, encerrada en un Pante\u00f3n arcaico.<\/p>\n<p>Benedetto Croce (Italia, 1866-1952), pensador definido por Antonio Gramsci como el representante italiano de la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana, public\u00f3 en 1902 un volumen titulado <em>Est\u00e9tica como ciencia de la expresi\u00f3n y ling\u00fc\u00edstica general<\/em>. Si cre\u00edamos que la Est\u00e9tica consist\u00eda en disertaciones sobre una momificada idea de Belleza, cabe hacerse ahora dos preguntas:<\/p>\n<p>En primer lugar,<em> \u00bfEst\u00e9tica como ciencia de la expresi\u00f3n?<\/em><br \/>\nResulta un hecho evidente, experimentado por todo el mundo, que el ser humano necesita expresarse para entablar comunicaci\u00f3n con los otros; tambi\u00e9n para comprenderse a s\u00ed mismo y orientarse en el mundo. Si la Est\u00e9tica consiste en una reflexi\u00f3n o saber de la expresi\u00f3n, entonces habr\u00e1 Est\u00e9tica en las <em>Coplas a la muerte de su padre<\/em> de Jorge Manrique pero tambi\u00e9n en los suspiros de una hu\u00e9rfana. La diferencia entre ambos casos es de simple grado, no de naturaleza. De este modo, la expresividad no es un lujo art\u00edstico sino que forma parte del andamiaje que nos humaniza &#8211; con anterioridad a ella tan solo hay tinieblas: no existe un mundo natural y subterr\u00e1neo con el que el ser humano conecte instintiva e \u00edntimamente, sin mediaciones (Croce 1969: 92). Reconoci\u00e9ndole, pues, a la humanidad entera la necesidad de expresi\u00f3n, escrib\u00eda Croce:<\/p>\n<p><em>\u00abHomo nascitur po\u00ebta<\/em>; peque\u00f1os poetas unos, grandes poetas otros <span style=\"color: #ff0000;\">1<\/span>. Por haber hecho de la diferencia cuantitativa diferencia cualitativa, se ha dado lugar al culto y a la superstici\u00f3n del genio, olvidando que la genialidad no es algo bajado del cielo, sino la humanidad misma. El hombre genial que se sit\u00faa m\u00e1s all\u00e1 de lo humano halla su castigo en encontrarse o aparecer a ratos rid\u00edculo\u00bb (1969: 100).<\/p>\n<p>En segundo lugar, <em>\u00bfEst\u00e9tica como ling\u00fc\u00edstica general?<\/em><br \/>\nSi bien hemos aclarado que la Est\u00e9tica se hace cargo de la expresi\u00f3n humana en su totalidad, y el ser humano se expresa principalmente mediante el lenguaje, pocas diferencias restar\u00e1n entre la Est\u00e9tica y lo que entend\u00edamos como objeto de la ling\u00fc\u00edstica. Se trata, sin embargo, de una ling\u00fc\u00edstica de corte historicista y cultural, producto de la praxis comunitaria y del pensamiento humano, que poco tiene que ver con las teor\u00edas biologicistas de Noam Chomsky y sus continuadores, tan divulgadas hoy desde las facultades de filolog\u00eda <span style=\"color: #ff0000;\">2<\/span>.<\/p>\n<p>Una vez comprendido el t\u00edtulo de la obra de Benedetto Croce tal vez se haya comenzado ya a desempolvar el concepto de Est\u00e9tica, aterrizando desde los prejuicios y recortando distancias entre la filosof\u00eda y la vida.<\/p>\n<p><strong>Expresividad, praxis y belleza<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, es cierto que la Est\u00e9tica tradicionalmente se ha ocupado de aquello que llamamos arte. \u00bfPor qu\u00e9? Precisamente porque en el arte el ser humano concentra todas sus facultades en la expresi\u00f3n de sentimientos y percepciones, a trav\u00e9s de distintas formas \u2013 construyendo la catedral de Notre Dame, escribiendo un gui\u00f3n cinematogr\u00e1fico o una canci\u00f3n, tatuando a sus compatriotas, etc. Como es l\u00f3gico, no cualquier expresi\u00f3n art\u00edstica perdurar\u00e1 en los siglos o despertar\u00e1 el mismo tipo de inter\u00e9s, del mismo modo que no todos los artistas son igual de virtuosos, l\u00facidos o disciplinados\u2026pero estas son consideraciones secundarias.<\/p>\n<p>El hombre es, pues, un ser activo, y el arte es elaboraci\u00f3n subjetiva, esfuerzo intelectual por sacar algo bello de dentro de uno mismo, regocijo en la creaci\u00f3n consciente, nunca mera reproducci\u00f3n o calco de un modelo, nunca reflejo mec\u00e1nico de una belleza o realidad ajenas al artista. El arte es, en definitiva, praxis: del mismo modo que el hombre construye pozos para dominar la sed, el hombre se expresa para dominar y dar forma a sus pasiones e inquietudes. \u201cLa actividad expresiva, precisamente porque es actividad, no es capricho, sino una necesidad espiritual\u201d, declaraba Croce (1969: 206).<\/p>\n<p>Retomando ahora el gozo del hombre que se sabe creador, Croce sigue al Hegel defensor de la belleza art\u00edstica como algo superior a una supuesta belleza natural:<\/p>\n<p>\u00abZeuxis pintaba racimos de uvas que se parec\u00edan tanto a lo real que las palomas se enga\u00f1aban y ven\u00edan a picotearlas, y Praxeas pint\u00f3 unas cortinas que enga\u00f1aron a un hombre: al pintor mismo [\u2026] El arte debe, pues, tener otro fin que el de la imitaci\u00f3n puramente formal de lo que existe, imitaci\u00f3n que no puede dar nacimiento m\u00e1s que a artificios t\u00e9cnicos, que no tienen nada en com\u00fan con la obra de arte\u00bb (Hegel 1973: 39, 45)<\/p>\n<p>De esta suerte, la belleza, hist\u00f3rica y cambiante, arraigada en mundos de vida, no es una cualidad de la naturaleza ni de las cosas en s\u00ed mismas que se deba descubrir o imitar, sino que pertenece \u00fanicamente a la expresi\u00f3n y al sentir de cada comunidad humana (Croce 1969: 34).<\/p>\n<p><strong>Genio y gusto: traducibilidad del arte<\/strong><\/p>\n<p>Una vez aclaradas las nociones de <em>expresividad<\/em> y <em>belleza,<\/em> podemos preguntarnos qu\u00e9 clase de relaci\u00f3n se establece entre el artista y el receptor de su obra. Surge aqu\u00ed una de las aportaciones m\u00e1s asombrosas de Benedetto Croce: \u00bfSon el productor un <em>genio<\/em> y el receptor un observador <em>pasivo,<\/em> ambos de naturaleza humana distinta?<\/p>\n<p>\u00abLa distinci\u00f3n [entre genio y gusto] es meramente emp\u00edrica, pues resulta manifiesto que para poder reproducir fielmente la expresi\u00f3n \u2013 o sea, la obra de arte \u2013 no solo se debe estar, como si dij\u00e9ramos, a la altura de ella, sino que tambi\u00e9n es necesario saber \u201crehacerla\u201d. [\u2026] Si la capacidad de reproducir no fuera una forma de crear, id\u00e9ntica en esencia a la facultad que se atribuye al genio, \u00bfc\u00f3mo se podr\u00eda llegar a captar a partir de los objetos \u201cart\u00edsticos\u201d \u2013 que son, como sabemos, meros s\u00edmbolos y hechos f\u00edsicos \u2013 las expresiones que, seg\u00fan metaf\u00f3ricamente se dice, encierran? Ello solo se logra porque estas expresiones se encuentran en realidad encerradas y almacenadas en la <em>fantas\u00eda com\u00fan<\/em>, en la \u00fanica fantas\u00eda que es propiedad de todos los hombres, tanto del poeta como del que no lo es\u00bb (Croce 1969: 35).<\/p>\n<p>Es decir, Croce pulveriza la distancia intransitable com\u00fanmente colocada entre el genio que produce y el gusto que recibe. Juzgar una obra de arte es, en definitiva, elaborarla de nuevo dentro de uno mismo, con las herramientas intelectuales de las que se disponga. De este modo, si se hab\u00eda dicho anteriormente que Croce devuelve a la humanidad entera la capacidad de expresi\u00f3n, ahora le retorna tambi\u00e9n la necesaria comprensi\u00f3n y apropiaci\u00f3n de las expresiones de otros:<\/p>\n<p>\u00abLa actividad que juzga se llama <em>gusto;<\/em> la actividad productora, <em>genio:<\/em> genio y gusto son entonces substancialmente <em>id\u00e9nticos.<\/em> Esta unidad se entrev\u00e9 cuando se observa com\u00fanmente que el cr\u00edtico debe tener algo de la genialidad del artista y el artista debe estar provisto de gusto [\u2026] Asentar una diferencia sustancial entre genio y gusto, entre producci\u00f3n y reproducci\u00f3n art\u00edstica, har\u00eda inconcebibles la comunicaci\u00f3n y el juicio. [\u2026] No somos Dante ni Dante es nosotros, pero en el momento de la contemplaci\u00f3n y el juicio, nuestro esp\u00edritu es todo uno con el del poeta, y en aquel momento somos nosotros y \u00e9l una sola cosa. \u00danicamente en esta identidad estriba la posibilidad de que nuestras peque\u00f1as almas resuenen con las grandes y se engrandezcan con ellas\u00bb (Croce 1969: 208).<\/p>\n<p>As\u00ed, la comprensi\u00f3n humana es posible siempre que exista una subjetividad que reciba, integre o <em>traduzca.<\/em> Precisamente gracias a ello podemos interesarnos hoy por obras de arte compuestas en cualquier lugar del mundo, lengua, o \u00e9poca hist\u00f3rica anterior, aunque sus condiciones hist\u00f3rico-subjetivas exactas de composici\u00f3n no sean reproducibles o conocidas para los receptores.<\/p>\n<p>Matizando estas afirmaciones, es cierto que, por ejemplo, al enfrentarse por primera vez con un poema, los alumnos de un instituto p\u00fablico cualquiera, en el presente, comprenden pocas cosas &#8211; aunque la ayuda del profesor termine trazando puentes o <em>traduciendo,<\/em> y ellos mismos logren finalmente analizar los versos desde su propio mundo, enriqueci\u00e9ndolo a la vez, e integrarlos en su cosmovisi\u00f3n presente. Generalmente se trata de adolescentes apresurados y de pobreza expresiva, con nulos h\u00e1bitos lectores y con una escasa disciplina de estudio. Que la capacidad de producir y reproducir creaciones art\u00edsticas no est\u00e9 reservada a unos pocos genios naturales no significa que se trate de algo sencillo que pueda adquirirse sin esfuerzo y trabajo<span style=\"color: #ff0000;\"> 3<\/span> (mismas cualidades que se necesitan, al fin y al cabo, para el perfeccionamiento de cualquier actividad humana).<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del arte, la subsunci\u00f3n de objetos, usos y experiencias por distintas comunidades humanas a lo largo de la historia es un proceso incesante. A este respecto, Antonio Gramsci escrib\u00eda que \u201csolo en la filosof\u00eda de la praxis la traducci\u00f3n es org\u00e1nica y profunda\u201d (<em>Cuaderno 4 (XIII)<\/em>), hecho que el sardo vivi\u00f3 con gran claridad durante el bienio rojo italiano (1919-1920), \u00e9poca de traducci\u00f3n de la experiencia revolucionaria sovi\u00e9tica de 1917 a la realidad italiana de los consejos de f\u00e1brica; ambas formas pr\u00e1cticas no id\u00e9nticas que en principio deb\u00edan permitir al proletariado ejercer una funci\u00f3n dominante en distintos pa\u00edses.<\/p>\n<p><strong>El arte como productor de verdad: la catarsis<\/strong><\/p>\n<p>Para Hegel y para Croce, el arte es la humanidad (o esp\u00edritu) que se piensa a s\u00ed misma (Hegel 1973: 26). Se trata, adem\u00e1s, de un tipo de pensamiento tan real y v\u00e1lido como la ciencia o la filosof\u00eda, aunque consista en representar percepciones y no en desarrollar investigaciones experimentales o reflexiones met\u00f3dicas plasmadas discursivamente. \u201cLo que buscamos en el arte es la verdad\u201d, prosigue Hegel (1973: 32).<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 consiste esa <em>verdad?<\/em> Como la belleza, no se trata de una verdad con atributos previos o independientes del devenir hist\u00f3rico, sino sencillamente de aquello que el hombre <em>crea<\/em> y <em>hace.<\/em> Es as\u00ed como en el arte (y no exclusivamente en \u00e9l) nos encontramos con nosotros mismos y nuestras creaciones, es decir, con la verdad. Si la necesidad profunda del hombre de expresarse e integrar expresividad ajena no fuese suficiente verdad, a este respecto entra en escena otra noci\u00f3n fuerte de la Est\u00e9tica de Croce: la <em>catarsis.<\/em><\/p>\n<p><em>K\u00e1tharsis<\/em> proviene de la <em>Po\u00e9tica<\/em> de Arist\u00f3teles, obra que, entre muchas otras cosas, explica c\u00f3mo en la tragedia (representaci\u00f3n teatral de la antigua Grecia) se imitaban situaciones que suscitaban compasi\u00f3n y temor en los espectadores. Esta conmoci\u00f3n implicaba una identificaci\u00f3n personal (aquel que ha obrado en perjuicio de la polis, aquel que es aplastado por el destino, podr\u00eda ser uno mismo) y una consecuente purificaci\u00f3n de las emociones. La catarsis, en su acepci\u00f3n original, se encuentra inserta en un tipo de arte que se consideraba <em>imitaci\u00f3n<\/em> o <em>m\u00edmesis <\/em>de la vida y que era, adem\u00e1s, un ritual poderoso y fundamental para la comunidad pol\u00edtica <span style=\"color: #ff0000;\">4<\/span>.<\/p>\n<p>Desde nuestro presente y comprendiendo ahora el arte como <em>expresividad<\/em> radical y no como <em>m\u00edmesis,<\/em> Benedetto Croce reelabora la noci\u00f3n de catarsis:<\/p>\n<p>\u00abAl crear sus impresiones, el hombre se libera de ellas; objetiv\u00e1ndolas, las separa de s\u00ed y las supera [\u2026] hay superaci\u00f3n y sosiego en el contenido de la imagen [\u2026] objetivaci\u00f3n <em>conmovida\u00bb<\/em> (Croce 1969: 25).<\/p>\n<p>De este modo, la catarsis ya no consiste en presenciar una fiel representaci\u00f3n de la realidad natural o humana, sino que ha entrado en escena la valoraci\u00f3n consciente de la verdadera potencia creadora del artista. Aquello que conmueve al hombre moderno es la <em>creaci\u00f3n<\/em> y no la <em>imitaci\u00f3n:<\/em> el arte le recuerda que la humanidad es (y ha sido siempre) creadora, en todos los campos de la vida. A este respecto, el fil\u00f3sofo Karel Kosik, en su texto <em>La ciudad y lo po\u00e9tico <\/em>(1993), explicaba la conmoci\u00f3n que sinti\u00f3 el escritor Hugo von Hofmannsthal durante una visita a unas inmensas estatuas femeninas del siglo VI a.C. Tener ante sus ojos esas robustas creaciones humanas, nacidas de unas manos remotas, le caus\u00f3 una impresi\u00f3n cat\u00e1rtica. Puede ocurrirnos lo mismo frente a numerosas e imponentes obras pict\u00f3ricas, musicales, arquitect\u00f3nicas\u2026<\/p>\n<p>El proceso de catarsis, adem\u00e1s de permitirnos gozar o presenciar la potencia productora del ser humano, tambi\u00e9n es, para el artista o para aquel que se expresa, un acto de <em>libertad:<\/em><\/p>\n<p>\u00abElaborando las impresiones, el hombre se libera de ellas. Objetiv\u00e1ndolas, las destaca de s\u00ed y se hace superior a ellas. La funci\u00f3n liberadora y purificadora del arte constituye otro aspecto y otra f\u00f3rmula de su car\u00e1cter de actividad. La actividad es liberadora porque arroja la pasividad al exterior. De donde se desprende que a los artistas se les suele atribuir la m\u00e1s grande sensibilidad o pasi\u00f3n, la m\u00e1xima insensibilidad o serenidad ol\u00edmpica. Tales cualidades se concilian porque no recaen sobre el mismo objeto. La sensibilidad o pasi\u00f3n se refiere a la rica materia que el artista acoge en su alma; la insensibilidad o serenidad, a la forma con que \u00e9l sujeta y dome\u00f1a el tumulto sensacional y pasional\u00bb (Croce 1969: 100).<\/p>\n<p>Es decir, la elaboraci\u00f3n art\u00edstica es una separaci\u00f3n enriquecedora entre el hombre y la pasi\u00f3n que ocasionalmente lo devora <span style=\"color: #ff0000;\">5<\/span>. Regresando al ejemplo de la muerte de un ser querido, el llanto que desfoga es ya una primera reacci\u00f3n expresiva, y las <em>Coplas a la muerte de su padre<\/em> ser\u00edan, a su vez, una elaboraci\u00f3n de ese dolor menos inmediata y m\u00e1s exigente. En este caso particular, llorar, recordar, hablar o escribir son las primeras formas de trabajar y domar la ausencia y el dolor.<\/p>\n<p>En resumen: el concepto de catarsis posee dos acepciones que se expresan simult\u00e1neamente en la creaci\u00f3n art\u00edstica: 1) liberaci\u00f3n de la angustia, de las pasiones y de la inmediatez indefinida mediante la creaci\u00f3n objetiva y 2) plasmaci\u00f3n ante otros de objetos que testimonian la creatividad y potencia de la praxis humana.<\/p>\n<p>Siendo as\u00ed, esta idea tambi\u00e9n tiene cabida fuera del mundo art\u00edstico. El hombre abandona la pasividad, da forma a sus facultades y pone a disposici\u00f3n de otros creaciones espl\u00e9ndidas (o destructoras) en el campo de la ciencia, de la vida cotidiana y del trabajo, de la pol\u00edtica, etc. De nuevo, fue Antonio Gramsci quien hil\u00f3 el concepto de catarsis hasta este nivel, defini\u00e9ndolo como el momento <em>pr\u00e1ctico<\/em> en el que una comunidad humana abandona unos intereses puramente econ\u00f3mico-corporativos y pasa a comprenderse a s\u00ed misma como creaci\u00f3n de mundo \u00e9tico y total (<em>Cuaderno 10 (VI)<\/em>). La catarsis, en definitiva, es el momento pr\u00e1ctico que nos revela lo que somos: comunidad creadora de complejos mundos de vida.<\/p>\n<p><strong>El poder destructor de la prisa<\/strong><\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo Karel Kosik, en 1993 y al final de su vida, cre\u00eda que los poetas hab\u00edan sido expulsados de las ciudades. Para \u00e9l, fen\u00f3menos como la atomizaci\u00f3n de los seres humanos, la cosificaci\u00f3n de las relaciones o la instrumentalizaci\u00f3n y consumo apresurados imped\u00edan radicalmente el v\u00ednculo \u00edntimo y cat\u00e1rtico que el poeta debe mantener con el mundo que le rodea. Y es que el artista, seg\u00fan Hegel (1973: 64-65), m\u00e1s all\u00e1 de un talento primario, debe disciplinar y cultivar su pensamiento, desarrollar una pr\u00e1ctica larga y paciente, y estudiar intensamente las profundidades del alma y del mundo.<\/p>\n<p>Llevando estas reflexiones al presente, la jovenc\u00edsima cantante de flamenco Mar\u00eda Jos\u00e9 Llergo planteaba la siguiente duda:<\/p>\n<p>\u201cLo que se est\u00e1 estilando es sacar un tema cada mes, un consumo r\u00e1pido. Un tema de dos meses ya es viejo\u2026Yo lo comparo con las cosas que me canta mi abuelo, y veo que las cosas que canta \u00e9l son de una vida entera, no de un mes, ni de un a\u00f1o, ni de un disco. A mi abuelo le han acompa\u00f1ado toda su vida, y \u00e9l, ahora que est\u00e1 mayor, que tiene noventa a\u00f1os, se acuerda de esas canciones y le recuerdan a su infancia, y ve la evoluci\u00f3n de su vida. Yo me pregunto si eso me pasar\u00e1 a m\u00ed si act\u00fao como el mercado quiere.\u201d<\/p>\n<p>A su vez, un cantante de <em>trap<\/em> afirmaba que es una pr\u00e1ctica muy extendida acudir cotidianamente al estudio de grabaci\u00f3n sin haber escrito ni una l\u00ednea: para estos j\u00f3venes artistas, el trabajo de escritura o ni siquiera de composici\u00f3n mental es un filtro inaut\u00e9ntico a sus sentimientos. Las canciones, repetitivas y ab\u00falicas, se crean improvisando en la inmediatez. El ritmo de producci\u00f3n y olvido absoluto de canciones es, adem\u00e1s, vertiginoso.<\/p>\n<p>Participaba tambi\u00e9n de este vivo debate, entre muchos otros, el m\u00edtico director de cine Akira Kurosawa, en una entrevista realizada en 1993:<\/p>\n<p>\u00abEncuentran que escribir es muy duro, y as\u00ed es. [\u2026] Los j\u00f3venes de hoy empiezan y pretenden terminar inmediatamente. [\u2026] Necesitas acostumbrarte a la tarea de escribir. Se necesita esfuerzo para aprender a verlo no como algo penoso, sino como una rutina. Pero la mayor\u00eda tiende a rendirse a mitad de camino. Adem\u00e1s, los j\u00f3venes de hoy no leen.\u00bb<\/p>\n<p>Muy lejos de reproches despiadados, las causas de estos fen\u00f3menos exceder\u00edan la voluntad del presente texto, pero sus consecuencias antropol\u00f3gicas est\u00e1n hoy, y para quedarse, entre nosotros. En cualquier caso, la lectura atenta de la <em>Est\u00e9tica<\/em> de Benedetto Croce nos ofrece m\u00faltiples conceptos fuertes y claves de interpretaci\u00f3n oportunas.<\/p>\n<p>A modo de conclusi\u00f3n: la expresividad es un hecho constitutivo del ser humano e indiscernible de \u00e9l, as\u00ed como la praxis consciente. De haber vivido el final del siglo XX y nuestro siglo XXI, tal vez Croce hubiese opinado, a diferencia de Kosik, que los poetas s\u00ed que habitaban las ciudades, pero se trataba de insignificantes poetas. Ya en 1902 hab\u00eda afirmado que \u201ces curioso y caracter\u00edstico de la condici\u00f3n de nuestros tiempos que se ignore o se niegue con facilidad la actividad del esp\u00edritu, precisamente lo que es nosotros mismos\u201d (Croce 1969: 90).<\/p>\n<p>Al rechazar la praxis paciente y profunda que requiere todo arte o labor, los relojes corren siempre en nuestra contra y perdemos la noci\u00f3n de infinitud como transmisi\u00f3n espiritual, en favor de una religi\u00f3n del consumo presente, r\u00e1pido y constante. Esa es, al parecer, nuestra aportaci\u00f3n al Pante\u00f3n siempre inacabado de lo bello, del cual el esp\u00edritu humano ha sido y es arquitecto y obrero (Hegel 1973: 148).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Croce, B. (1969) <em>Est\u00e9tica<\/em>. Nueva visi\u00f3n, Buenos Aires<\/p>\n<p>Gramsci, A. (2004) <em>Los intelectuales y la organizaci\u00f3n de la cultura<\/em>. Nueva visi\u00f3n, Buenos Aires<\/p>\n<p>Hegel, G.W.F. (1973) <em>Introducci\u00f3n a la est\u00e9tica<\/em>. Ediciones Pen\u00ednsula, Barcelona<\/p>\n<p>Kurosawa, A. (2018) <em>Conversaciones con Nagisa Oshima<\/em>. Confluencias, Madrid<\/p>\n<p>Todos los textos citados de Karel Kosik se encuentran en el blog <a href=\"https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/\">https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\">1<\/span> Tesis reelaborada posteriormente por Antonio Gramsci con su \u201ctodo hombre es fil\u00f3sofo\u201d &#8211; <em>Cuaderno 11 (XVIII)<\/em>, \u201cApuntes para una introducci\u00f3n y una iniciaci\u00f3n en el estudio de la filosof\u00eda y de la historia de la cultura\u201d.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\">2<\/span> Una cr\u00edtica fundamentada a la teor\u00eda del generativismo chomskiano puede leerse en: Ibbotson, P. y Tomasello, M. (enero, 2017). Hacia una nueva visi\u00f3n del lenguaje. <em>Investigaci\u00f3n y ciencia<\/em> (484), p. 75.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\">3<\/span> Rescatando los textos sobre la escuela que Antonio Gramsci escribi\u00f3 en 1932, este esfuerzo y este trabajo necesarios no son un \u201ctruco artificial\u201d para perjudicar a los hijos de los trabajadores y alejarlos del conocimiento y del arte (2004: 121); son mera disciplina, atenci\u00f3n y dedicaci\u00f3n. El propio Gramsci lo hab\u00eda vivido: los problemas econ\u00f3micos familiares de su infancia, el hambre y la soledad de su \u00e9poca universitaria, los angustiantes problemas de salud que sufri\u00f3 durante toda su vida, el largo y doloroso, f\u00edsica y an\u00edmicamente, encierro carcelario\u2026 ninguno de estos tormentos lo alejaron del estudio y de la voluntad de rigor intelectual.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\">4<\/span> Los antiguos griegos pon\u00edan el acento creador y liberador de su mundo en la pol\u00edtica o la organizaci\u00f3n de la polis, asign\u00e1ndole al arte un papel mim\u00e9tico, acompa\u00f1ante. Hegel escrib\u00eda al respecto que el arte \u201cya no tiene esa proximidad, esa plenitud vital o esa realidad que ten\u00eda en la \u00e9poca de su florecimiento entre los griegos\u201d (1973: 27).<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\">5<\/span> A este respecto, Hegel (1973: 75) explica que esa separaci\u00f3n marca distancias entre la inteligencia pr\u00e1ctica humana y el deseo salvaje de consumo inmediato.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Joaqu\u00edn y a Gerard, La palabra Est\u00e9tica &#8211; en relaci\u00f3n con los estudios filos\u00f3ficos \u2013 se encuentra hoy cubierta<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":7694,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19,8],"tags":[1510,1537,1523],"class_list":["post-7680","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-filosofia","tag-arte","tag-benedetto-croce","tag-estetica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7680","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7680"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7680\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7694"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}