{"id":7714,"date":"2020-05-21T05:00:16","date_gmt":"2020-05-21T04:00:16","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7714"},"modified":"2020-05-21T06:11:47","modified_gmt":"2020-05-21T05:11:47","slug":"hegel-la-dignidad-del-sujeto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7714","title":{"rendered":"Hegel, la dignidad del sujeto"},"content":{"rendered":"<p>Hegel es el fil\u00f3sofo de la modernidad y, en consecuencia, el primer fil\u00f3sofo universal, en la medida en que la modernidad desarrolla el primer sistema econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico universal. Por lo tanto es tambi\u00e9n el fil\u00f3sofo de la creaci\u00f3n pol\u00edtica peculiar de la modernidad, el Estado. Es, pues, el fil\u00f3sofo del Estado moderno.<\/p>\n<p>Por otra parte, con la modernidad surge la filosof\u00eda del sujeto, siendo su motor las grandes transformaciones producidas por el sujeto burgu\u00e9s que al decir de Marx, crea un mundo a su imagen y semejanza. En todas las etapas anteriores el sujeto individual, la persona humana, se encontraba complemente inmersa en totalidades org\u00e1nicas como etnia, la tribu, el feudo, la familia extensa, el gremio, la iglesia.<\/p>\n<p>La modernidad produce la ruptura de dichas totalidades, dividiendo al todo social en dos \u00e1mbitos, el de las particularidades, o sea, la \u201csociedad civil\u201d, como la denominar\u00e1 Hegel y el del universal, o sea, el Estado. En la relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre el particular y el universal, el individuo particular, la persona, reivindica determinados derechos que se plasmar\u00e1n en la Declaraci\u00f3n de los derechos del hombre y del ciudadano.<\/p>\n<p>Los derechos del hombre apuntan al ser humano como persona particular, cuyo \u00e1mbito es la sociedad civil, y los del ciudadano apuntan al ser humano como momento del universal, expresado por el Estado. El individuo particular de la sociedad civil s\u00f3lo puede realizarse en un \u00e1mbito de universalidad, es decir, como ciudadano, es decir, como part\u00edcipe del Estado.<\/p>\n<p><b>1.- La dignidad del sujeto como universal.<\/b><\/p>\n<p>Tomando en cuenta esta nueva realidad creada por la modernidad, Hegel expresa que \u201ctodo depende de que lo verdadero no se aprehenda y se exprese como <i>sustancia, <\/i>sino tambi\u00e9n y en la misma medida como sujeto\u201d (Hegel, 1973: 15). Hasta entonces la categor\u00eda con la que se denominaba al ser humano era la categor\u00eda de \u201csustancia\u201d, creada por Arist\u00f3teles.<\/p>\n<p>Hegel no elimina ninguna de las categor\u00edas que fueron elaboradas por los fil\u00f3sofos a lo largo de la historia, sino que las reubica en el proceso dial\u00e9ctico del sujeto, con lo cual adquieren un nuevo sentido. El sujeto es definido como \u201cel movimiento del ponerse a s\u00ed mismo\u201d (Id.: 15-16). El sujeto no es, el objeto es. El sujeto deviene, es movimiento, es proceso, pero no cualquier proceso, sino el de \u201cponerse a s\u00ed mismo\u201d. En lugar de \u201cponerse\u201d podemos decir \u201ccrearse\u201d, como el mismo Hegel, con la aprobaci\u00f3n de Marx, lo dice en otro momento<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\">1<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>El movimiento en que consiste el sujeto es, naturalmente dial\u00e9ctico y, en consecuencia, transita por los momentos del universal abstracto o en-s\u00ed, el particular o para-s\u00ed y el universal concreto o en-s\u00ed-para-s\u00ed. El sujeto es universal y lo es esencialmente, pues el sujeto aparece cuando se abre la raz\u00f3n rompiendo los l\u00edmites en los que se encuentra encerrada la animalidad.<\/p>\n<p>El animal guarda una plena identificaci\u00f3n con la naturaleza sensible. \u00c9sa es su fuerza, pero tambi\u00e9n su debilidad. El ser humano o sujeto ha roto con esa plena identificaci\u00f3n, al irrumpir la raz\u00f3n que lo abre a la universalidad. \u00c9sta es su debilidad, pierde fuerza en el \u00e1mbito puramente sensible, pero es tambi\u00e9n su fuerza, pues la raz\u00f3n le permite crear los instrumentos de dominaci\u00f3n sobre la animalidad.<\/p>\n<p>Ahora bien, <i>el primer momento de la dial\u00e9ctica es el universal no realizado<\/i>, pobre y por ello, abstracto. Es este primer momento el que corresponde a la \u201csustancia\u201d. Por lo tanto es sujeto pero s\u00f3lo \u201cen-s\u00ed\u201d, abstracto, no realizado, o no puesto, seg\u00fan la terminolog\u00eda hegeliana. En ese primer momento, pues, el sujeto tiene toda la dignidad, todos los derechos del sujeto, pero no es propiamente sujeto porque todav\u00eda no se ha puesto, no se ha creado a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>La dignidad de ser sujeto no le viene a \u00e9ste desde fuera. En realidad, nada de lo que este sujeto devendr\u00e1 viene de fuera. Todo est\u00e1 en \u00e9l desde siempre, lo que \u00e9l pone lo pre-supone. Poner-presuponer son dos momentos de la dial\u00e9ctica. En este presuponer que el sujeto pone se encuentra todo lo que el sujeto puede ser, o mejor lo que el sujeto es s\u00f3lo virtualmente y que ser\u00e1 traducido al acto en el poner. La dignidad pertenece, pues al sujeto, como presupuesto que el sujeto va a poner.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES-u-co-trad\" align=\"left\">Esto debe ser pensado m\u00e1s detenidamente. La realidad del sujeto es un proceso. En lugar del sustantivo \u201csujeto\u201d debi\u00e9ramos utilizar el verbo \u201csubjetualizarse\u201d. El problema es que no tenemos la capacidad de comprender el proceso si de alguna manera no lo abstraemos y fijamos, tarea, nos dice Hegel que le corresponde hacer al <i>entendimiento \u2013Verstand-<\/i>. \u00c9ste abstrae y fija los momentos del proceso dial\u00e9ctico para que los podamos analizar.<\/p>\n<p>De esa manera, por ejemplo, podemos dividir la historia biogr\u00e1fica de cualquier sujeto individual en los tres momentos de la psicolog\u00eda cl\u00e1sica, infancia \u2013 adolescencia \u2013madurez. En ning\u00fan momento el sujeto ha dejarse de moverse, se transformarse, subjetualizarse. Nosotros tenemos la necesidad de frenar ese proceso para estudiarlo. Una vez hecho ese trabajo, entra la <i>raz\u00f3n \u2013Vernunft-<\/i> que vuelve a poner en movimiento lo que el entendimiento hab\u00eda fijado.<\/p>\n<p>El sujeto es el desdoblamiento de lo simple o la duplicaci\u00f3n que contrapone, que es de nuevo la negaci\u00f3n de esta indiferente diversidad y de su contraposici\u00f3n: lo verdadero es s\u00f3lo esta igualdad que se restaura o la reflexi\u00f3n en el ser otro en s\u00ed mismo\u201d<b> (<\/b>Hegel, 1973: 56).<\/p>\n<p>Los tres momentos de esta dial\u00e9ctica son designados como: Simple &#8211; Duplicaci\u00f3n o contraposici\u00f3n &#8211; Negaci\u00f3n de \u00e9sta. Lo simple es el universal en su momento de abstracci\u00f3n o, en otras palabras, el universal \u201cno puesto\u201d, no realizado, inmediato. Este universal debe pasar de la abstracci\u00f3n a la concreci\u00f3n. Para ello debe desdoblarse, escindirse, escisi\u00f3n que presente este momento como contraposici\u00f3n al primer momento, el de la universalidad.<\/p>\n<p>Este segundo momento aparece en primera instancia como \u201cindiferente diversidad\u201d. Si el movimiento terminase all\u00ed, el sujeto se estacionar\u00eda en un momento esquizofr\u00e9nico o de \u201cconciencia desgraciada\u201d seg\u00fan la categorizaci\u00f3n hegeliana. La segunda negaci\u00f3n \u2013la primera es la escisi\u00f3n- saca a la indiferente diversidad de su letargo y la vuelve al universal que ahora no es abstracto sino concreto.<\/p>\n<p>En realidad nunca hemos salido del sujeto, o sea, del universal. Primera y segunda negaci\u00f3n son momentos de la realizaci\u00f3n o concreci\u00f3n del universal. El sujeto es el movimiento en que el universal que pasando por la particularizaci\u00f3n se realiza como universal concreto. Por ello en el \u00e1mbito de la eticidad, al referirse a la administraci\u00f3n de la justicia Hegel expresa que <b>\u201cel hombre vale porque es hombre, <\/b>no por ser jud\u00edo, cat\u00f3lico, protestante, alem\u00e1n, italiano, etc.\u201d (Hegel, 1993: &amp; 209).<\/p>\n<p>La <i>Bildung <\/i>o educaci\u00f3n formativa debe sacar al hombre de su \u201cexistencia <i>inmediata\u201d <\/i>en la que es \u201cen s\u00ed mismo un ser natural, exterior a su concepto\u201d y llevarlo a que \u201cpor el <i>cultivo <\/i>de su propio cuerpo y esp\u00edritu\u201d se tome \u201ca s\u00ed mismo en posesi\u00f3n y llegue a ser propiedad e s\u00ed mismo y frente a otros\u201d. De esa manera pone \u201cen la realidad lo que el hombre es su concepto\u201d.<\/p>\n<p>La pretendida \u201cjustificaci\u00f3n de la <i>esclavitud <\/i>[\u2026] as\u00ed como la justificaci\u00f3n de una <i>dominaci\u00f3n <\/i>como simple derecho de se\u00f1or\u00edo en general\u201d se basan en la consideraci\u00f3n del ser humano como puro ser natural. \u201cPor el contrario, dice Hegel, la afirmaci\u00f3n de la absoluta injusticia de la esclavitud se basa en el <i>concepto <\/i>del ser humano como esp\u00edritu, como <i>libre <\/i>en s\u00ed\u201d (Hegel, 1993: &amp; 57).<\/p>\n<p>El hombre como esp\u00edritu libre posee determinados derechos inalienables referentes a todos aquellos que de una u otra manera implican la <span lang=\"es-MX\"><i>posibilidad <\/i><\/span><span lang=\"es-MX\">de la \u201c<\/span><span lang=\"es-MX\"><i>enajenaci\u00f3n <\/i><\/span><span lang=\"es-MX\">de la <\/span><span lang=\"es-MX\"><i>personalidad <\/i><\/span><span lang=\"es-MX\">y de su ser sustancial\u201d. Ello implica derecho a ser absolutamente libre de la esclavitud, de la servidumbre y de todo aquello que lleva a perder la libertad (Id.: 66). Por ello, los padres deben tener en cuenta que los hijos \u201cno pertenecen como cosas ni a otros ni a sus padres\u201d (Id.: &amp;175). <\/span><\/p>\n<p>El hombre es, pues, universal, no una particularidad que sea simple momento de un universal. Pero ese universal no es algo est\u00e1tico, sino que deviene dial\u00e9cticamente. Primero es un universal abstracto, es decir, vac\u00edo, no puesto, no realizado. Se expresa en la <span lang=\"es-MX\"><i>Los fundamentos de la filosof\u00eda del derecho<\/i><\/span><span lang=\"es-MX\"> como el momento del \u201cderecho abstracto\u201d. En ese nivel es imposible solucionar el problema de la injusticia, porque los contratos se rompen por m\u00faltiples motivos. Es el \u00e1mbito de la contingencia.<\/span><\/p>\n<p>Para realizarse el universal en que consiste el sujeto debe tomar decisiones que constituyen otras tantas particularizaciones del universal. Es el \u00e1mbito de la <span lang=\"es-MX\"><i>moralidad<\/i><\/span><span lang=\"es-MX\">, en la cual comienza a superarse el \u00e1mbito de la pura contingencia, pero como se trata del particular, el deber moral carece de fundamento. El imperativo categ\u00f3rico es abstracto y en consecuencia, queda al arbitrio del sujeto colocarle el contenido.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES-u-co-trad\" align=\"left\"><span lang=\"es-MX\"> Esto se supera finalmente en el \u00e1mbito de la <\/span><span lang=\"es-MX\"><i>eticidad<\/i><\/span><span lang=\"es-MX\"> que radica en la intersubjetividad, all\u00ed donde los sujetos se reconocen plenamente como sujetos. \u00c1mbito que es supuesto, que est\u00e1 desde siempre, que condiciona al sujeto, pero que \u00e9ste con su accionar, a su vez transforma. All\u00ed el universal sale de la abstracci\u00f3n, se concretiza. Como universal concreto no es parte de nadie. En \u00e9l radica la dignidad. <\/span><\/p>\n<p><b>2.- La dignidad del sujeto en el reconocimiento y la auto-creaci\u00f3n. <\/b><\/p>\n<p>El sujeto es el movimiento del ponerse a s\u00ed mismo, dec\u00edamos. Ahora bien, en el proceso ponerse a s\u00ed mismo continuamente es otro que \u00e9l mismo, pero ese otro es \u00e9l mismo. La mismidad del sujeto no es est\u00e1tica sino din\u00e1mica. Una mismidad que continuamente asume diversas formas \u2013<i>Gestalten- <\/i>como las despliega Hegel en la <i>Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu. <\/i><\/p>\n<p>Desde Arist\u00f3teles por lo menos sabemos que no hay un ser humano aislado. Las \u201crobinsonadas\u201d con las que comienzan con las que comienzan Smith y Ricardo ya fueron constituyen, en realidad una \u201canticipaci\u00f3n de la \u2018sociedad civil\u2019 que se preparaba desde el siglo XVI y que en el siglo XVIII marchaba a pasos de gigante hacia su madurez\u201d (Marx, 1974: 39). El sujeto es esencialmente intersubjetivo, es un inter-sujeto, un co-jeto, o, empleando una terminolog\u00eda m\u00e1s sociol\u00f3gica, un \u201censamble de relaciones sociales\u201d como dice Marx en la tesis sobre Feuerbach.<\/p>\n<p>En este entrelazamiento de relaciones intersubjetivas las relaciones no son de entrada horizontales sino m\u00e1s bien verticales. El beb\u00e9 no nace en el nivel del sujeto, en condiciones de igualdad con su madre o con su padre. Nace en condici\u00f3n de absoluta inferioridad, condici\u00f3n que lo hace aparecer m\u00e1s bien como un objeto que como un sujeto y, de hecho, en dicha relaci\u00f3n siempre est\u00e1 presente la tentaci\u00f3n objetualizadora.<\/p>\n<p>Esa relaci\u00f3n desigual es la que se presenta como la relaci\u00f3n entre el se\u00f1or\u00edo y la servidumbre, o el se\u00f1or y el siervo. Ning\u00fan sujeto escapa a estas relaciones que son constitutivas. Pero no se trata de relaciones est\u00e1ticas e irreversibles, sino todo lo contrario. Se movilizan continuamente a trav\u00e9s de <i>la lucha por el reconocimiento.<\/i><\/p>\n<p>El sujeto es sujeto s\u00f3lo y en la medida en que es reconocido como tal por el otro, la mismo tiempo que \u00e9l lo reconoce. Esta lucha la comienza el beb\u00e9 no bien sale del vientre materno, si es que no la comienza antes, para lo cual necesitar\u00edamos la ayuda de conocimientos que tal vez todav\u00eda no tengamos. El beb\u00e9 llora y patalea no s\u00f3lo cuando tiene hambre, sino tambi\u00e9n cuando lo dejan solo o no le dan art\u00edculo, es decir, cuando no lo reconocen.<\/p>\n<p>En esa lucha por el reconocimiento parece, a primera vista que quien ocupa el lugar del se\u00f1or\u00edo es el vencedor, lo cual constituye un error de apreciaci\u00f3n muy com\u00fan. Efectivamente el se\u00f1or ha dominado al siervo, no lo reconoce, lo ha reducido a un objeto, lo cual cierra el camino para que \u00e9l, el se\u00f1or, pueda ser reconocido por otro sujeto. El camino del se\u00f1or\u00edo es un callej\u00f3n sin salida, reduce los sujetos a objetos.<\/p>\n<p>El camino se abre por el lado de la servidumbre o del dominado en la medida en que el siervo se ve obligado a trabajar y al hacerlo se ve a s\u00ed mismo en el producto que crea. Esto merece un desarrollo, pues entramos en la relaci\u00f3n esencial que guarda el sujeto con la dignidad.<\/p>\n<p>El sujeto es una totalidad sujeto-objeto cuya comprensi\u00f3n no se obtiene a primera vista, sino tras un proceso de experiencia y reflexi\u00f3n. El sujeto como tal es la autoconciencia o implica esencialmente el momento de la autoconciencia. Ahora bien, hay una dificultad especial para captar la autoconciencia, porque no es representable y nuestro conocimiento funciona con la representaci\u00f3n. S\u00f3lo los objetos son representables. Hagamos la prueba de tratar de representarnos nuestra subjetualidad o autoconciencia y veremos que ello es imposible. Lo que se representa siempre es un objeto.<\/p>\n<p>Por ello, dice Hegel que para llegar a ella necesitamos de la profunda experiencia que es la \u201cangustia\u201d. En la angustia se mueve el piso en el que nos afirmamos, perdemos pie, no sabemos d\u00f3nde estamos parados porque en realidad ya no estamos parados. El suelo se ha desfondado. Ese suelo no es otro que el momento objetual del sujeto que ha desaparecido. El sujeto como es la totalidad sujeto-objeto necesita la recuperaci\u00f3n del objeto, pero esta recuperaci\u00f3n s\u00f3lo puede ser una recreaci\u00f3n o mejor, una creaci\u00f3n, pues lo otro ser\u00eda un retroceso y, en consecuencia, un quedar atrapado en el objeto.<\/p>\n<p>El movimiento del reconocimiento, que es movimiento del reconocimiento de la dignidad, implica la muerte \u2013por ello Hegel dice \u201clucha a muerte\u201d- del objeto en ambos extremos, es decir, en ambos sujetos que luchan por reconocerse. Ello significa que el otro deja de ser un objeto para ser sujeto, relaci\u00f3n de sujeto a sujeto.<\/p>\n<p>Ello implica, por una parte, entonces la muerte del momento objetual de ambos extremos, y por otra, la creaci\u00f3n del objeto que ambos realizan, los cuales al crear su objeto se crean a s\u00ed mismos, en la medida en que crear es crearse y crearse es crear. El mutuo reconocimiento es el mutuo reconocimiento del acto creativo de ambos. Ello nos conduce directamente a la relaci\u00f3n entre la dignidad del sujeto y el trabajo, pues crear es trabajar y viceversa.<\/p>\n<p>Por ello<b> <\/b>afirma Hegel que <span lang=\"es-MX\">\u201cLa ca\u00edda de una gran masa por debajo del nivel de un cierto modo de subsistencia, que se regula por s\u00ed mismo como el necesario para un miembro de la sociedad, y de este modo lleva a <\/span><span lang=\"es-MX\"><i>la p\u00e9rdida del sentimiento del derecho y de la dignidad de existir por el propio trabajo y actividad,<\/i><\/span><span lang=\"es-MX\"> conlleva el surgimiento de la <\/span><span lang=\"es-MX\"><i>plebe<\/i><\/span><span lang=\"es-MX\">, y \u00e9sta por su parte a la vez la mayor facilidad para concentrar en pocas manos riquezas desproporcionadas\u201d (Hegel, 1993: &amp; 244). <\/span><\/p>\n<p>El \u00e1mbito de la sociedad civil no es otro que el del mercado que \u201cse regula por s\u00ed mismo\u201d. Es el tema de la \u201cmano invisible\u201d que Hegel acepta con limitaciones. La intervenci\u00f3n del Estado se hace necesaria. Ello es evidente en la medida en que \u201cuna gran masa\u201d cae \u201cpor debajo del nivel de un cierto modo de subsistencia\u201d. Ello quiere decir lisa y llanamente que una gran parte de la sociedad, la perteneciente a los sectores populares, cae no s\u00f3lo en la pobreza, sino tambi\u00e9n en la indigencia.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES-u-co-trad\" align=\"left\"><span lang=\"es-MX\"> Esa ca\u00edda no es problema solamente econ\u00f3mico sino tambi\u00e9n y, esencialmente, un problema \u00e9tico. Dado que esa gran masa no puede vivir de su propio trabajo experimenta <\/span><span lang=\"es-MX\"><i>\u201cla p\u00e9rdida del sentimiento del derecho y de la dignidad de existir\u201d<\/i><\/span><span lang=\"es-MX\">. Hegel retoma, pues, el tema del trabajo, como lo hab\u00eda hecho en la <\/span><span lang=\"es-MX\"><i>Fenomenolog\u00eda, <\/i><\/span><span lang=\"es-MX\">es decir, <\/span><span lang=\"es-MX\"><i>el trabajo como momento de la autocreaci\u00f3n del hombre <\/i><\/span><span lang=\"es-MX\">que tanto entusiasm\u00f3 a Marx.<\/span><\/p>\n<p>El surgimiento de la plebe, dice Hegel, o sea, de los desocupados, hace que la riqueza en forma desproporcionada se concentre en pocas manos. En realidad, las cosas suceden al rev\u00e9s, es decir, la concentraci\u00f3n de la riqueza en pocas manos El sujeto que no puede crear sus propias condiciones de vida, no puede crearse a s\u00ed mismo, porque crearse es crear. Al no poderse crear, pierde todo sentimiento de dignidad. Se encuentra completamente empobrecido no s\u00f3lo materialmente, sino tambi\u00e9n y esencialmente en lo espiritual. Surge lo que Hegel denomina la \u201cplebe\u201d, que Marx denominar\u00e1 el \u201clumpen proletariado\u201d y que nosotros en el Tercer Mundo conocemos como los \u201cdesocupados\u201d. hace que aparezca la desocupaci\u00f3n, fen\u00f3meno que en la \u00e9poca neoliberal que se impuso en la d\u00e9cada del 80 se hizo monstruosa. El traspaso de la riqueza o capital de unas fuerzas sociales \u2013las fuerzas populares y medias-hacia las fuerzas dominantes produce el fen\u00f3meno de la \u201cplebe\u201d para decirlo en t\u00e9rminos hegelianos.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-MX\" align=\"left\">\u00bfC\u00f3mo se soluciona, pues, el problema de la desocupaci\u00f3n que afecta a la totalidad de la sociedad civil en la medida en que hace que una \u201cgran masa\u201d pierda todo sentido de la dignidad y, de esa manera, infecte todo el \u00e1mbito \u00e9tico sin el cual la vida del sujeto es imposible?. Hegel pasa revista a todas las soluciones posibles y las que se han intentado en vano, para terminar, resignadamente, proponiendo la suya que, m\u00e1s que salida, es una evasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Si a la clase m\u00e1s rica se le impone la carga directa, o si en otra propiedad p\u00fablica (en ricos hospitales, en fundaciones, en conventos) existieran los medios indirectos inmediatos para mantener a la masa reducida a la pobreza en la condici\u00f3n de su modo de vida ordinario,<i><b> <\/b><\/i><span lang=\"es-MX\"><i>quedar\u00eda asegurada la subsistencia de los indigentes sin estar mediada por el trabajo \u2013lo que ir\u00eda contra el principio de la sociedad civil y del sentimiento de autonom\u00eda y dignidad de sus individuos\u201d.<\/i><\/span><\/p>\n<p>Dos maneras posibles, en las cuales se asegura la \u201csubsistencia\u201d, pero sin que el indigente tenga que trabajar. De hecho, estando el indigente privado de toda posibilidad de trabajo. En primer lugar, el intento de que la \u201cclase m\u00e1s rica se haga cargo del problema, lo que significa, que los ricos organicen sus obras de \u201ccaridad\u201d mediante las cuales la limosna fluya para los \u201cnecesitados<sup><span lang=\"es-MX\"><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\">2<\/a><\/span><\/sup><span lang=\"es-MX\">.<\/span><\/p>\n<p>Otra manera consiste en que el lugar de los ricos lo ocupe el Estado, haci\u00e9ndose cargo de los hospitales; o que en lugar del Estado se hagan cargo algunas fundaciones o, en todo caso, los conventos. La subsistencia de los indigentes podr\u00eda ser asegurada de esa manera, pero \u201csin estar mediada por el trabajo\u201d, lo cual ir\u00eda tanto en contra del \u201cprincipio de la sociedad civil\u201d, como del sentimiento de autonom\u00eda y dignidad de sus individuos\u201d.<\/p>\n<p>El principio de la sociedad civil es el de la particularidad que implica que cada uno crea sus propias condiciones de vida, o, en otras palabras, que tiene un trabajo que le proporciona lo suficiente para \u00e9l y su familia. Ello implica, a su vez, el sentimiento de autonom\u00eda, de independencia. Volvemos a insistir, aunque Hegel sea el pensador del todo, nunca olvida la realizaci\u00f3n del individuo como tal.<\/p>\n<p>Otro aspecto fundamental la perspectiva de la parte de la sociedad civil que vive a expensas de la limosna es la p\u00e9rdida de la dignidad. Esto es sumamente grave, porque con la p\u00e9rdida de la dignidad, la eticidad se desmorona, las claves de comportamiento se pierden, los valores se difuminan, la vida humana en su sentido pleno se hace imposible.<\/p>\n<p><b>3.- La naturaleza divina es lo mismo que la humana<\/b><\/p>\n<p>La dignidad del hombre, seg\u00fan Hegel, no s\u00f3lo consiste en ser universal, reconocido que, a su vez, reconoce y creador, sino tambi\u00e9n y especialmente, en participar nada menos que de la divinidad. Efectivamente, \u201cel esp\u00edritu absoluto se da a s\u00ed mismo la figura de la autoconciencia, se manifiesta como hombre real\u201d de tal manera que \u201cla conciencia creyente vea, sienta y oiga esta divinidad\u201d (Hegel, 1973, p. 438).<\/p>\n<p>El esp\u00edritu absoluto es Dios, pero no el Dios-sustancia, o el Dios-objeto, sino el Dios sujeto, el Dios que deviene sujeto que se subjetualiza. Este Dios \u201cse manifiesta como hombre\u201d, se hace presente el hombre. En un hombre especial que es Jes\u00fas de Nazaret y que, como expresi\u00f3n de la divinidad es el Cristo. Es en \u00e9l que se siente, se ve, se oye lo divino.<\/p>\n<p>\u201cLa conciencia entonces no sale de su interior partiendo del pensamiento y no enlaza en s\u00ed el pensamiento de Dios con el ser-ah\u00ed. Sino que parte del ser-ah\u00ed presente inmediato y reconoce en \u00e9l a Dios\u201d (Id.: 438-439). El sujeto que la divinidad radica en alg\u00fan hombre, sea Jes\u00fas u otro, sino que parte de s\u00ed mismo, del hombre real que \u00e9l es y all\u00ed reconoce a Dios pues \u00e9ste no es sino la autoconciencia, es decir el sujeto autoconsciente.<\/p>\n<p>\u201cEl s\u00ed mismo del esp\u00edritu que-es-ah\u00ed tiene de este modo la forma de la perfecta inmediatez; no se pone ni como pensado o representado ni como producido, como ocurre con el s\u00ed-mismo inmediato, en parte en la religi\u00f3n natural y en parte en la religi\u00f3n del arte, sino que Dios deviene inmediatamente un s\u00ed-mismo, un real hombre singular sensiblemente intuido; s\u00f3lo as\u00ed es autoconciencia\u201d (Id. p. 439).<\/p>\n<p>En la religi\u00f3n natural el esp\u00edritu se representa en elementos de la naturaleza, ya sean \u00e9stos pertenecientes al \u00e1mbito mineral, al vegetal o al animal. Tal sucede en la religi\u00f3n de los pueblos orientales, de la India a Egipto. En Grecia, por su parte, el esp\u00edritu es producido en la figura humana. En el cristianismo en cambio, en su expresi\u00f3n luterana, \u201cDios deviene un s\u00ed-mismo\u201d, es inmediatamente el sujeto humano, la autoconciencia.<\/p>\n<p>\u201cEsta encarnaci\u00f3n humana de la esencia divina, o el que \u00e9sta tenga esencialmente y de este modo inmediato la figura de la autoconciencia, es el contenido simple de al religi\u00f3n absoluta\u201d (Id.: 439). La religi\u00f3n absoluta es la religi\u00f3n cristiana a la que pertenece la doctrina hecha dogma de la encarnaci\u00f3n de Dios, es decir, que Dios se hizo hombre en la persona del personaje hist\u00f3rico, Jes\u00fas de Nazaret, proclamado como el Cristo.<\/p>\n<p>Ahora bien, Hegel sostiene que no se trata de un hecho hist\u00f3rico como se sostiene en el \u00e1mbito religioso. Es debido es a que la religi\u00f3n se mueve en el \u00e1mbito de la representaci\u00f3n \u2013<span lang=\"es-MX\"><i>Vorstellung-. <\/i><\/span><span lang=\"es-MX\">Pero en realidad no se trata de un hecho hist\u00f3rico, pues si se tratase de tal cosa no saldr\u00edamos de lo contingente cuando en realidad se trata de la realidad trascendente. El verdadero significado de la encarnaci\u00f3n es que \u201cel hombre es divino\u201d.<\/span><\/p>\n<p>No podemos menos de citar unos versos del poeta espa\u00f1ol Le\u00f3n Felipe que el Che Guevara hab\u00eda copiado de su pu\u00f1o y letra y llevaba en su mochila, en la selva boliviana: \u201cTe amo, porque no bajaste de una estrella, sino porque me revelaste que el hombre tiene l\u00e1grimas y congojas, llaves para abrir puertas y cerrarlas a la luz. <span lang=\"es-MX\"><b>T\u00fa me ense\u00f1aste que el hombre es Dios,<\/b><\/span><span lang=\"es-MX\"> un pobre dios en pecado como t\u00fa y que <\/span><span lang=\"es-MX\"><b>aqu\u00e9l que est\u00e1 a tu izquierda <\/b><\/span><span lang=\"es-MX\">en el G\u00f3lgota, el mal ladr\u00f3n, <\/span><span lang=\"es-MX\"><b>tambi\u00e9n es Dios\u201d<\/b><\/span><span lang=\"es-MX\">. <\/span><\/p>\n<p>En la religi\u00f3n absoluta la esencia divina deviene sabida como esp\u00edritu, como saber de s\u00ed mismo en su ser-otro. \u201cEn esta religi\u00f3n se revela la esencia divina. Su ser revelado consiste, patentemente, en que es sabido lo que esa esencia es. Pero cabalmente al devenir sabido como esp\u00edritu es sabida como esencia que es esencialmente autoconciencia\u201d (Id.: 439). Es decir, la esencia divina se ha manifestado claramente, es la autoconciencia, el ser mismo en su ser-otro y sabe que lo es.<\/p>\n<p>Pero \u201cpara la conciencia hay algo secreto en su objeto\u201d, ella va detr\u00e1s de ese secreto, el cual aparece finalmente como esp\u00edritu, esto es, autoconciencia. El s\u00ed mismo es el universal inmediato, cosa que no entiende el \u201cpensamiento razonador\u201d que no puede entender al sujeto si no es poni\u00e9ndole como una especie de percha de la que cuelgan los predicados. Dice que Dios es justo, bondadoso, santo. De esa manera los predicados quedan afuera del sujeto al que se los pega de laguna manera.<\/p>\n<p>De otra manera, el sujeto es como una bolsa o un saco en el que se colocan cosas, cuando, en realidad \u201cel <span lang=\"es-MX\"><i>sujeto <\/i><\/span><span lang=\"es-MX\">mismo [\u2026] es revelado como s\u00ed mismo, pues este s\u00ed mismo es precisamente este interior reflejado en s\u00ed que es all\u00ed de un modo inmediato y que es la propia fuerza de aquel s\u00ed mismo para el que es ah\u00ed\u201d (Id.: 440). Los predicados no son algo agregado, sino que son momentos del mismo sujeto, de su autodespliegue.<\/span><\/p>\n<p>\u201cEl esp\u00edritu es sabido como autoconciencia y es inmediatamente revelado a \u00e9sta, pues es \u00e9sta misma; la naturaleza divina es lo mismo que la humana y es esta unidad la que deviene intuida\u201d (Id.: 440). El sujeto no necesita salir de s\u00ed mismo para experimentar el momento divino que lo constituye, pues \u00e9ste se hace presente a la autoconciencia, experiencia que siempre estuvo presente en los grandes m\u00edsticos.<\/p>\n<p>Con el relato transformado en dogma de la \u201cencarnaci\u00f3n\u201d parece que Dios ha descendido del cielo a la tierra, con lo cual la simplicidad se fractura, cuando en realidad es en la \u201cencarnaci\u00f3n\u201d cuando alcanza su \u201cesencia <span lang=\"es-MX\"><i>suprema\u201d. <\/i><\/span><span lang=\"es-MX\">La impresi\u00f3n de que la simplicidad se fractura es debida al pensamiento representativo, propio del entendimiento. S\u00f3lo el \u201cpensamiento especulativo\u201d logra captar que en lugar de ello en la encarnaci\u00f3n Dios alcanza su esencia suprema, pues \u00e9sta se logra en la \u201csimple pureza\u201d que es la \u201cabstracci\u00f3n absoluta\u201d, la cual, a su vez es \u201c<\/span><span lang=\"es-MX\"><i>pensamiento puro <\/i><\/span><span lang=\"es-MX\">y, con ello, la pura singularidad del s\u00ed mismo, as\u00ed como en raz\u00f3n a su simplicidad es lo <\/span><span lang=\"es-MX\"><i>inmediato <\/i><\/span><span lang=\"es-MX\">o el <\/span><span lang=\"es-MX\"><i>ser\u201d <\/i>(Id.: 440). <\/span><\/p>\n<p>\u201cEn la desaparici\u00f3n del ser-ah\u00ed inmediato, de lo sabido como esencia absoluta, adquiere lo inmediato su momento negativo; el esp\u00edritu sigue siendo el s\u00ed-mismo inmediato de la realidad, pero como la autoconciencia universal de la comunidad, que descansa en su propia sustancia, as\u00ed como \u00e9sta es en dicha conciencia, sujeto universal; no el singular para s\u00ed, sino conjuntamente con la conciencia de la comunidad, y lo que es para \u00e9sta es la totalidad completa de este esp\u00edritu\u201d (Hegel, 1973: 442).<\/p>\n<p>La muerte del Jes\u00fas hist\u00f3rico es el momento de lo negativo que negado, a su vez, aparece como \u201cautoconciencia universal de la comunidad\u201d. Es en la comunidad o, en otras palabras, en la intersubjetividad donde se experimenta lo divino. Lo experimenta cada uno pero no aisladamente, sino en su relaci\u00f3n intersubjetiva. La expresi\u00f3n hegeliana \u201cDios es la comunidad\u201d adquiere, de esa manera sentido y es la m\u00e1xima expresi\u00f3n de la dignidad del sujeto humano en el pensamiento de Hegel.<\/p>\n<p><b>Bibliograf\u00eda citada<\/b><\/p>\n<p>Hegel (1973) <i>Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu. <\/i>M\u00e9xico DF, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Hegel (1993) <i>Fundamentos de la filosof\u00eda del derecho. <\/i>Madrid, Libertarias\/Prodhufi.<\/p>\n<p>Marx, Karl (1974, <i>Introducci\u00f3n general a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica\/1857. <\/i>C\u00f3rdoba, Cuadernos de Pasado y Presente.<\/p>\n<p>Ponencia perteneciente a la Mesa <span lang=\"es-MX\"><i>Filosof\u00eda y dignidad, <\/i><\/span><span lang=\"es-MX\">en el marco de la Jornada. <\/span><span lang=\"es-MX\"><i>La dignidad humana. Filosof\u00eda, Bio\u00e9tica y Derechos Humanos, <\/i><\/span><span lang=\"es-MX\">organizada por Secretar\u00eda de Derechos Humanos, realizada en el Archivo Nacional de la Memoria. 16 de abril de 2009.<\/span><\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> <span lang=\"es-AR\">Ver Hegel, 1973, pp. 120-121; Marx, 1977, pp. 189-190.<\/span><\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Cuando adviene el peronismo en 1945, se produce el conflicto con las \u201cdamas de beneficencia\u201d de la oligarqu\u00eda que son sustituidas por la acci\u00f3n del Estado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hegel es el fil\u00f3sofo de la modernidad y, en consecuencia, el primer fil\u00f3sofo universal, en la medida en que la<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":7731,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[867],"class_list":["post-7714","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","tag-g-w-f-hegel"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7714","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7714"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7714\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7731"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7714"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7714"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7714"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}