{"id":7716,"date":"2020-05-22T05:00:57","date_gmt":"2020-05-22T04:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7716"},"modified":"2020-05-26T16:39:50","modified_gmt":"2020-05-26T15:39:50","slug":"antologia-de-textos-clasicos-sobre-la-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7716","title":{"rendered":"Antolog\u00eda de textos cl\u00e1sicos sobre la democracia"},"content":{"rendered":"<p><em>La presente selecci\u00f3n es por fuerza incompleta. Se han preferido textos de autores republicanistas democr\u00e1ticos, o que, si no lo son, traten sobre la democracia. Quedan fuera de la n\u00f3mina nombres como los de Cicer\u00f3n., Plutarco o Tito Livio, del periodo cl\u00e1sico, o los de Marsilio de Padua en la Edad Media, Maquiavelo, Vitoria, Su\u00e1rez, Spinoza, Saint-Just, Locke, Kant, Mably o Adam Smith, y otros, todos res publicanos y entre los que tambi\u00e9n hay dem\u00f3cratas. La clasificaci\u00f3n de alguno de ellos como republicanista, y en consecuencia, como antiliberal, puede sorprender al lector, y exigir\u00eda pruebas. Est\u00e1 excluida forzosamente de estos textos tambi\u00e9n la noci\u00f3n de \u201cestado\u201d \u2013res publica o polis- que elabora la tradici\u00f3n cl\u00e1sica y que no puede interpretarse seg\u00fan la idea convencional de uso actual que es la liberal. T\u00e9ngase en cuenta que polis es una sociedad o comunidad humana con una forma material de vida que la caracteriza \u2013usos de vida, costumbres, formas de relaci\u00f3n con los dem\u00e1s y con la naturaleza: ethos- y que est\u00e1 organizada seg\u00fan principios concretos que \u201cin forman\u201d la totalidad de su hacer y relacionarse, incluido el trabajo y la distribuci\u00f3n de sus frutos: una cultura material en el sentido que la palabra antropolog\u00eda tiene en los estudios de antropolog\u00eda moderna, y una \u201cantropolog\u00eda humana\u201d \u2013interiorizaci\u00f3n de esa cultura o ethos en cada individuo-, dadas a la vez. Y es estado polis todo individuo que se esfuerza en reproducirla o en modificarla, no solo los funcionarios -recaudadores de impuestos, funcionarios de servicios p\u00fablicos, polic\u00edas, etc- Quede todo para otra ocasi\u00f3n, con el permiso del editor (J.M.A.)<\/em><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n disponible en formato PDF en Els Arbres de Fahrenheit: <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/elsarbres\/?rcno_review=antologia-de-textos-clasicos-sobre-la-democracia-joaquin-miras\">Antolog\u00eda<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Plat\u00f3n<\/strong> (n. 427- m. 347 a n.e.), <em>Rep\u00fablica<\/em>. De 557a, hasta 558c<\/p>\n<p>\u00ab-Nace, pues, la democracia, creo yo, cuando habiendo vencido los pobres, matan a algunos de sus contrarios, a otros los destierran, y a los dem\u00e1s los hacen igualmente part\u00edcipes del gobierno y de los cargos, que, por lo regular, suelen cubrirse en este sistema mediante sorteo.<\/p>\n<p>&#8211; S\u00ed \u2013dijo-, as\u00ed es como se establece la democracia, ya por medio de las armas, ya gracias al miedo que hace retirarse a los otros.<\/p>\n<p>-Ahora bien \u2013dije yo- \u00bfde qu\u00e9 modo se administran \u00e9stos? \u00bfQue clase de sistema es ese? Porque es evidente que el hombre que se parezca a \u00e9l resultar\u00e1 ser democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>-Es evidente \u2013dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfNo ser\u00e1n, ante todo, hombres libres y no se llenar\u00e1 la ciudad de libertad y de franqueza y no habr\u00e1 licencia para hacer lo que a cada uno se le antoje?<\/p>\n<p>-Por lo menos eso dicen \u2013contest\u00f3.<\/p>\n<p>-Y, donde hay licencia, es evidente que all\u00ed podr\u00e1 cada cual organizar su particular g\u00e9nero de vida en la ciudad del modo que m\u00e1s le agrade.<\/p>\n<p>(&#8230;)<\/p>\n<p>-Estos, pues \u2013dije-, y otros como \u00e9stos son los rasgos que presentar\u00e1 la democracia; y ser\u00e1 , seg\u00fan se ve, un r\u00e9gimen placentero, an\u00e1rquico y vario que conceder\u00e1 indistintamente una especie de igualdad tanto a los que son iguales como a los que no los son.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Plat\u00f3n<\/strong>, \u201cDiscurso de Aspasia\u201d en <em>Men\u00e9xeno<\/em>, 238, 239<\/p>\n<p><em>-Aspasia, mujer libre, dem\u00f3crata, de gran sabidur\u00eda y maestra de ret\u00f3rica. Educ\u00f3 al gran pol\u00edtico democr\u00e1tico Pericles, quien se convirti\u00f3 en su amante. Los entendidos dicen que el discurso que a continuaci\u00f3n pone en su boca Plat\u00f3n, para burlarse, corresponde verdaderamente a uno pronunciado por ella, y que es ella, tambi\u00e9n, la que escribi\u00f3 o inspir\u00f3 muy de cerca el famoso discurso de Pericles, que incluimos m\u00e1s adelante-.<\/em><\/p>\n<p>\u00abEngendrados e instruidos de tal modo, los antepasados de \u00e9stos viv\u00edan organizados bajo una constituci\u00f3n que es preciso recordar brevemente. Pues una constituci\u00f3n es alimento de hombres, una hermosa de hombres buenos, la contraria de hombres malos. Por tanto, que en una hermosa constituci\u00f3n han sido criados nuestros antepasados es forzoso evidenciarlo, mediante la cual son buenos tanto aquellos como los actuales, de los cuales forman parte estos muertos. (&#8230;) Sin embargo, la mayor\u00eda tiene el dominio de la ciudad en la mayor parte de los asuntos, y da los cargos y el poder a quienes en cada caso estima que son mejores, y nadie, ni por debilidad ni por pobreza ni por el anonimato de sus padres es excluido y tampoco es honrado por los motivos contrarios, como ocurre en otras ciudades. Antes, al contrario, hay una sola regla: el que se estima que es sabio y bueno, ejerce el mando y el dominio. Causa de esta constituci\u00f3n nuestra es la igualdad de nacimiento. Pues las otras ciudades est\u00e1n compuestas de hombres de todo tipo y desiguales, de modo que son desiguales tambi\u00e9n sus constituciones, tiran\u00edas y oligarqu\u00edas; viven unos pocos considerando a los dem\u00e1s esclavos y \u00e9stos, a su vez, consider\u00e1ndolos amos. Nosotros y los nuestros, todos hermanos nacidos de una sola madre, no creemos que seamos esclavos ni amos nos de otros, sino que la igualdad de nacimiento seg\u00fan la naturaleza nos fuerza a buscar una igualdad pol\u00edtica seg\u00fan la ley y a no ceder entre nosotros ante ninguna otra cosa sino ante la opini\u00f3n de la virtud y de la sensatez.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Plat\u00f3n<\/strong>, <em>Prot\u00e1goras<\/em>, 319 b<\/p>\n<p>\u00abYo, de los atenienses, como tambi\u00e9n de los griegos, afirmo que son sabios. Pues veo que, cuando nos congregamos en asamblea, siempre que la ciudad debe hacer algo en construcciones p\u00fablicas se manda a llamar a los constructores como consejeros sobre la construcci\u00f3n, y cuando se trata de naves, a los constructores de barcos, y as\u00ed en todas las dem\u00e1s cosas, que se consideran ense\u00f1ables y aprensibles. Y s intenta dar su consejo sobre el tema alg\u00fan otro a quien ellos no reconoce como profesional, aunque sea muy apuesto y rico de familia noble, no por ello le aceptan en nada; sino que se burlan y lo abuchean, hasta que se aparta aquel que hab\u00eda intentado hablar al ser abucheado, o los arqueros lo retiran y se lo llevan a una orden de los pr\u00edtanos.<\/p>\n<p>Acerca de las cosas que creen que pertenecen a un oficio t\u00e9cnico se comportan as\u00ed. Pero cuando se trata de algo que ata\u00f1e al gobierno de la ciudad y es preciso tomar una decisi\u00f3n, sobre estas cosas aconseja, tomando la palabra, lo mismo un carpintero que un herrero, un curtidos, un mercader, un navegante, un rico o un pobre, el noble o el de oscuro origen, y a \u00e9stos nadie les echa en cara, como a los de antes, que sin aprender en parte alguna y sin haber tenido ning\u00fan maestro, intenten luego dar su consejo. Evidentemente es porque creen que no se trata de algo que puede aprenderse\u2026\u00bb<\/p>\n<p><strong>Arist\u00f3teles<\/strong> (n. 384, m. 322 a. n. e.), <em>Pol\u00edtica<\/em> 1279b 1280 a<\/p>\n<p>\u00abHay oligarqu\u00eda cuando los que tiene riqueza son due\u00f1os y soberanos del r\u00e9gimen; y por el contrario, hay democracia cuando son soberanos los que no poseen gran cantidad de bienes, sino que son pobres. Una primera dificultad concierne a la definici\u00f3n. En efecto, si la mayor\u00eda fuese rica y ejerciera el poder de la ciudad, y si, igualmente, en alguna parte ocurriera que los pobres fueran menos que los ricos, pero por ser m\u00e1s fuertes, ejercieran la soberan\u00eda en ele r\u00e9gimen, podr\u00eda parecer que no se han definido bien los reg\u00edmenes, puesto que hemos dicho que hay democracia cuando la mayor\u00eda es soberana, y oligarqu\u00eda cuando es soberano un n\u00famero peque\u00f1o.<\/p>\n<p>Por otro lado, si se combina la minor\u00eda con la riqueza, y el gran n\u00famero con la pobreza para definir los reg\u00edmenes, se llama oligarqu\u00eda a aquel en que los ricos, que son pocos, tienen las magistraturas, y democracia a aquel en que las tiene los pobres, que son muchos en n\u00famero, eso implica otra dificultad. (.) Ese razonamiento parece hacer evidente que el que sean pocos o muchos los que ejercen la soberan\u00eda es algo accidental, en el primer caso de las oligarqu\u00edas, en el segundo caso, de las democracias, porque el hecho es que en todas partes los ricos son pocos y los pobres muchos (y por ello sucede que las causas citadas no son el origen de esa diferencia). Lo que diferencia la democracia de la oligarqu\u00eda entre s\u00ed es la pobreza y la riqueza. Y necesariamente cuando ejercen el poder en virtud de la riqueza ya sean pocos o muchos, es una oligarqu\u00eda, y cuando la ejercen los pobres, es una democracia. Pero sucede, como dijimos, que unos son pocos y otros muchos, pues pocos viven en la abundancia, mientras que de la libertad participan todos. Por esas causa unos y otros se disputan el poder.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Arist\u00f3teles<\/strong>, <em>Pol\u00edtica<\/em> 1281 a<\/p>\n<p>\u00abSi los pobres por el hecho de ser m\u00e1s se reparten los bienes de los ricos, \u00bfno es eso injusto? \u00a1Por Zeus, lo estim\u00f3 justo el poder soberano! (&#8230;) Si tomamos toda la poblaci\u00f3n los m\u00e1s se reparten los bienes de los ricos, es evidente que destruyen la ciudad (&#8230;) Adem\u00e1s, tambi\u00e9n ser\u00edan necesariamente justas todas las acciones que el tirano hace, pues por ser m\u00e1s fuerte se impone por la violencia, como la masa hace con los ricos.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Arist\u00f3teles<\/strong>, <em>Pol\u00edtica<\/em> 1310 a<\/p>\n<p>\u00abOtro error (&#8230;) En las democracias, donde el pueblo es soberano de las leyes, lo cometen los demagogos, pus dividen siempre la ciudad en dos al luchar contra los ricos. (&#8230;) En las democracias que pasan por ser las m\u00e1s democr\u00e1ticas ha prevalecido lo contrario de lo conveniente; la causa de todo ello es que definen mal la libertad. Pues dos son las cosas que parece definir la democracia: la soberan\u00eda de la mayor\u00eda y la libertad, pues la justicia parece consistir en una igualdad, y la igualdad en que lo que parezca bien a la muchedumbre, que eso tenga poder soberano, y la libertad y la igualdad en hacer lo que a uno le plazca. De modo que en tales democracias vive cada uno como quiere y va donde desea, como dice Eur\u00edpides. Pero eso es malo, pues no debe ser considerado una esclavitud vivir de acuerdo con el r\u00e9gimen, sino una salvaci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Arist\u00f3teles<\/strong>, <em>Pol\u00edtica<\/em>, 1313 b<\/p>\n<p>\u00abTambi\u00e9n las medidas de la democracia extrema son todas propias de la tiran\u00eda: la autoridad de las mujeres en sus casas para que delaten a los hombres, y licencia a los esclavos por la misma raz\u00f3n, pues ni los esclavos ni las mujeres conspiran contra los tiranos, y al vivir bien, necesariamente, son favorables a las tiran\u00edas a las democracias; el pueblo, en efecto, tambi\u00e9n quiere ser monarca.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Arist\u00f3teles<\/strong>, <em>Pol\u00edtica <\/em>1317 b a 1318 a<\/p>\n<p>\u00abEl fundamento b\u00e1sico del sistema democr\u00e1tico es la libertad (pues eso suelen decir, en la idea de que s\u00f3lo en ese r\u00e9gimen se participa de la libertad, pues \u00e9ste es, como dicen, el objetivo a que tiende toda democracia). Una caracter\u00edstica de la libertad es gobernar y ser gobernado por turno. De hecho, la justicia democr\u00e1tica consiste en tener lo mismo seg\u00fan el n\u00famero y no seg\u00fan el m\u00e9rito, y siendo eso lo justo, la muchedumbre forzosamente debe ser soberana, y lo que apruebe la mayor\u00eda, eso debe ser el fin y lo justo. En efecto, dicen que todo ciudadano debe tener lo mismo, de modo que en las democracias los pobres son m\u00e1s poderosos que los ricos, ya que son m\u00e1s, y la opini\u00f3n de la mayor\u00eda es la autoridad soberana. Ese, pues, es un signo distintivo de la ofertad, que todos los dem\u00f3cratas consideran como elemento definidor de su r\u00e9gimen. Otra caracter\u00edstica es vivir como se quiere; pues dicen que esto es obra de la libertad, si precisamente es propio del esclavo vivir como no quiere. Este es, pues, un segundo elemento definidor de la democracia, y de ah\u00ed vino el no ser gobernado preferentemente por nadie, y si no es posible, por turno. Y de esta manera se contribuye a la libertad fundada en la igualdad.<\/p>\n<p>Establecidos estos supuesto y siendo tal la naturaleza del poder, he aqu\u00ed los procedimientos democr\u00e1ticos: elegir todas las magistraturas entre todos, que todos manden sobre cada uno y cada uno, por turno, sobre todos; que las magistraturas se designen por sorteo, todas o las que no requieren experiencia y conocimientos t\u00e9cnicos; que las magistraturas no dependan de ninguna tasaci\u00f3n de la propiedad o de la menor posible; que la misma persona no ejerza dos veces la misma magistratura, o en pocos casos, o pocas magistraturas fuera de las relacionadas con la guerra; que las magistraturas sean de corta duraci\u00f3n, todas, o en las que sea posible; que administren justicia todos los ciudadanos, elegidos entre todos, y sobre todas las cuestiones o la mayor\u00eda, y las m\u00e1s importantes y primordiales, por ejemplo, la rendici\u00f3n de cuentas, la constituci\u00f3n y los contratos privados; que la asamblea tenga soberan\u00eda sobre todas las cosas, o sobre las m\u00e1s importantes, que ninguna magistratura la tenga sobre nada o sobre cuestiones m\u00ednimas (La m\u00e1s democr\u00e1tica de las magistraturas es el Consejo cuando no ha abundancia pata pagar un sueldo a todos, porque entonces privan a esa magistratura de su poder; pies el pueblo, cuando dispone de recursos suficientes para una paga, transfiere a s\u00ed mismo todas las decisiones como he dicho antes\u2026) (&#8230;). Adem\u00e1s, puesto que la oligarqu\u00eda se define por el linaje la riqueza y la educaci\u00f3n, los rasgos democr\u00e1ticos parecen ser los contrarios: falta de nobleza, pobreza, trabajo manual. (. ..) As\u00ed, pues, estos son los rasgos comunes a la democracia. Pero la democracia y el pueblo, que especialmente parecen serlo, resultan del concepto de justicia que se reconoce como democr\u00e1tico (esto es, que todos tengan lo mismo num\u00e9ricamente. (&#8230;) y si es opini\u00f3n de la mayor\u00eda num\u00e9rica, cometer\u00e1n injusticia confiscando los bienes de los ricos, es decir, de la minor\u00eda, como se ha dicho antes.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Tuc\u00eddides<\/strong> (n. hacia 455 , m. hacia 404 a. n. e) <em>Historia de la guerra del Peloponeso<\/em>, \u201cDiscurso de Pericles\u201d ll, 36, 37<\/p>\n<p><em>Pericles fue el gran dirigente democr\u00e1tico de Atenas durante el periodo m\u00e1s esplendoroso de esta ciudad en el siglo V a. n. e. Pronuncia este discurso durante la Guerra del Peloponeso, a la llegada de los cuerpos de los soldados muertos en campa\u00f1a.<\/em><\/p>\n<p>\u00abExplicar\u00e9, en cambio, antes de pasar al elogio de nuestros muertos, qu\u00e9 principios nos condujeron a esta situaci\u00f3n de poder, y con qu\u00e9 r\u00e9gimen pol\u00edtico y gracias a qu\u00e9 modos de comportamiento este poder se ha hecho grande. (&#8230;) Tenemos un r\u00e9gimen pol\u00edtico que no emula las leyes de los otros pueblos, y m\u00e1s que imitadores de los dem\u00e1s, somos un modelo a seguir. Su nombre, debido a que el gobierno no depende de unos pocos sino de la mayor\u00eda, es democracia. En lo que concierne a los asuntos privados, la igualdad, conforma a nuestras leyes, alcanza a todo el mundo, mientras que en la elecci\u00f3n de los cargos p\u00fablicos, no anteponemos las razones de clase al m\u00e9rito personal, conforme al prestigio de que goza cada ciudadano en su actividad; y tampoco nadie en raz\u00f3n de su pobreza, encuentra obst\u00e1culos debido a la oscuridad de su condici\u00f3n social si est\u00e1 en condiciones de prestar un servicio a la ciudad. En nuestras relaciones con el Estado vivimos como ciudadanos libres y, del mismo modo, en lo tocante a las mutuas sospechas propias del trato cotidiano, nosotros no sentimos irritaci\u00f3n con nuestro vecino si hace algo que le gusta y no le dirigimos miradas de reproche, que no suponen un perjuicio, pero resultan dolorosas. Si en nuestras relaciones privadas evitamos molestarnos, en la vida p\u00fablica, un respetuoso temor es la causa de que no cometamos infracciones, porque prestamos obediencia a quienes se suceden en el gobierno y a las leyes, y particularmente a las que est\u00e1n establecidas para ayudar a los que sufren injusticias, y a las que, sin estar escritas, acarrean a quien las infringe una verg\u00fcenza por todos reconocida.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Jean-Jacques Rousseau<\/strong>, <em>El Contrato social<\/em> 1762<\/p>\n<p><em>Rousseau dentro de la tradici\u00f3n republicana intenta unir inseparablemente el principio pol\u00edtico de la mayor\u00eda num\u00e9rica, denominado hoy formal o \u201cprocedimental\u201d, y el sustantivo, que hace referencia a las reales relaciones de poder establecidas por la real participaci\u00f3n en la pol\u00edtica de la totalidad de la ciudadan\u00eda, plebe incluida, y en consecuencia, por el tipo de medidas concretas adoptadas por el cuerpo pol\u00edtico.<\/em><\/p>\n<p>Libro Segundo, cap\u00edtulo primero<\/p>\n<p>\u00abAfirmo, pues, que la soberan\u00eda, no siendo m\u00e1s que el ejercicio de la voluntad general, no puede nunca ser enajenada y que el soberano, que no es m\u00e1s que un ser colectivo, no puede estar representado m\u00e1s que por s\u00ed mismo: el poder puede transmitirse, pero no la voluntad (&#8230;) es absurdo que la voluntad se encadene para el futuro. (&#8230;) De suerte que si el pueblo promete obedecer, se anula por ese acto, pierde su calidad de pueblo; desde el instante en que existe un amo, el soberano ya no existe, y queda por tanto destruido el cuerpo pol\u00edtico.\u00bb<\/p>\n<p>CAP\u00cdTULO ll.<\/p>\n<p>\u00abPor la misma raz\u00f3n que la soberan\u00eda es inalienable, es indivisible, pues la voluntad, es general o no lo es; es la del cuerpo del pueblo o solamente la de una parte. En el primer caso, esa voluntad declarada es un acto de soberan\u00eda hace ley. En el segundo, no es m\u00e1s que una voluntad particular, o un acto de magistratura; es, a lo sumo, un decreto (&#8230;)\u00bb<\/p>\n<p>Libro Tercero, cap\u00edtulo lll<\/p>\n<p><em>Discute aqu\u00ed Rousseau sobre la forma de gobierno, no sobre el poder legislativo: da por sentado que en todo r\u00e9gimen leg\u00edtimo el legislativo est\u00e1 compuesto por toda la ciudadan\u00eda que delibera y legisla, y trata del \u201cejecutivo\u201d; democracia es para \u00e9l el r\u00e9gimen en que la mayor\u00eda de los ciudadanos, adem\u00e1s de legislar, gobierna.<\/em><\/p>\n<p>\u00abEl soberano puede, en primer lugar, confiar el dep\u00f3sito del gobierno a todo el pueblo o a la mayor parte del pueblo, de suerte que haya m\u00e1s ciudadanos magistrados que ciudadanos simples particulares. A esta forma de gobierno se le da el nombre de democracia.<\/p>\n<p>O bien puede concentrar el gobierno en manos de un peque\u00f1o n\u00famero, de suerte que haya m\u00e1s simples ciudadanos que magistrados, y esta forma lleva el nombre de aristocracia.<\/p>\n<p>(&#8230;)<\/p>\n<p>Puede observarse que todas estas formas, al menos las dos primeras, son susceptibles de m\u00e1s o de menos, y hasta tienen una latitud bastante grande; pues la democracia puede abarcar todo el pueblo o limitarse hasta la mitad. La aristocracia, a su vez, puede reducirse desde la mitad del pueblo hasta el m\u00e1s peque\u00f1o n\u00famero, indeterminadamente. Hasta la realeza es susceptible de alg\u00fan reparte. Esparta tuvo siempre dos reyes\u2026\u00bb<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo lV<\/p>\n<p>DE LA DEMOCRACIA<\/p>\n<p>\u00abEl que hace la ley sabe mejor que nadie c\u00f3mo debe ser ejecutada e interpretada. Parece, pues que no podr\u00eda haber constituci\u00f3n mejor que aquella en que el poder ejecutivo va unido al legislativo. Pero esto mismo hace al gobierno insuficiente en ciertos aspectos, porque las cosas que deben ser distinguidas no lo son, y no siendo el pr\u00edncipe y el soberano m\u00e1s que una misma persona, no forman , por decirlo as\u00ed, m\u00e1s que un gobierno sin gobierno.<\/p>\n<p>No es bueno que el que hace las leyes las ejecute, ni el cuerpo del pueblo desv\u00ede su atenci\u00f3n de las cosas generales para ponerla en las particulares. Nada m\u00e1s peligroso que la influencia de los intereses privados en los asuntos p\u00fablicos, y el abuso del gobierno es un mal menor que la corrupci\u00f3n del legislador, consecuencia infalible de los designios particulares. Entonces, alterado el Estado en sustancia, resulta imposible toda reforma. Un pueblo que no abusara nunca del gobierno no abusar\u00eda tampoco de la independencia; un pueblo que gobernara siempre bien no necesitar\u00eda ser gobernado.<\/p>\n<p>Tomando el t\u00e9rmino en su rigurosa acepci\u00f3n, no ha existido nunca verdadera democracia, ni existir\u00e1 jam\u00e1s. Va contra el orden natural que el gran n\u00famero gobierne y el peque\u00f1o sea gobernado. No se puede imaginar que el pueblo permanezca continuamente reunido en asamblea para vacar a los asuntos p\u00fablicos, y f\u00e1cilmente se ve que no podr\u00eda establecer para esto delegaciones sin que cambie la forma de la administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>(&#8230;) Por otra parte, \u00a1cu\u00e1ntas cosas dif\u00edciles de reunir no supone ese gobierno! En primer lugar, un Estado muy peque\u00f1o en el que el pueblo sea f\u00e1cil de reunir y en el que cada ciudadano pueda f\u00e1cilmente reconocer a los dem\u00e1s; en segundo lugar, una gran sencillez de costumbres que evite la multiplicidad de asuntos y las discusiones espinosas; luego, mucha igualdad en los rangos y en las fortunas, sin lo cual la igualdad no podr\u00eda subsistir mucho tiempo en los derechos y en la autoridad; por \u00faltimo, poco o ning\u00fan lujo, pues o el lujo es efecto de las riquezas o las hace necesarias; corrompe a la vez al rico y al pobre al uno por la posesi\u00f3n y al otro por la codicia; vende la patria a la molicie, a la vanidad; quita al Estado todos sus ciudadanos para someterlos los unos a los otros (&#8230;).<\/p>\n<p>Por eso un autor c\u00e9lebre ha nombrado pr\u00edncipe de la Rep\u00fablica a la virtud (<em>Nota: es un principio cl\u00e1sico del republicanismo; puede ser Arist\u00f3teles, pero tambi\u00e9n Cicer\u00f3n, o Plat\u00f3n, p. e.<\/em>), pues sin la virtud no podr\u00edan subsistir todas estas condiciones; pero, por no haber hecho las distinciones necesarias, a ese gran genio le ha faltado a menudo, justeza, a veces, claridad, y no ha visto que siendo la autoridad soberana en todas partes la misma (Nota: la de los reg\u00edmenes rectos: la totalidad de la ciudadan\u00eda como legislativo), debe existir el mismo principio en todo Estado bien constituido, m\u00e1s o menos, ciertamente, seg\u00fan la forma de gobierno.<\/p>\n<p>(&#8230;)<\/p>\n<p>Si hubiera un pueblo de dioses, se gobernar\u00eda democr\u00e1ticamente. Un gobierno tan perfecto no conviene a los hombres.\u00bb<\/p>\n<p>Libro Tercero, cap\u00edtulo Xll<\/p>\n<p>\u00abComo el soberano no tiene otra fuerza que el poder legislativo, no act\u00faa sino mediante leyes; y como las leyes no son m\u00e1s que actos aut\u00e9nticos de la voluntad general, el soberano no podr\u00e1 actuar m\u00e1s que cuando el pueblo est\u00e1 reunido. (&#8230;)<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo Xlll<\/p>\n<p>No basta que el pueblo reunido haya fijado una vez la constituci\u00f3n del Estado sancionando un cuerpo de leyes; no basta que haya establecido un gobierno perpetuo, o que haya decidido una vez por todas la elecci\u00f3n de magistrados. Adem\u00e1s de las asambleas extraordinarias que ciertos casos imprevistos pueden exigir, ha de haberlas fijas y peri\u00f3dicas sin que nada pueda abolirlas ni prorrogarlas, de al modo que un d\u00eda se\u00f1alado sea el pueblo convocado por la ley, sin que haga falta para so ninguna otra convocatoria formal.\u00bb<\/p>\n<p>Libro Tercero, cap\u00edtulo XV<\/p>\n<p>\u00abLa soberan\u00eda no puede estar representada, por la misma raz\u00f3n por la que no puede ser enajenada; consiste esencialmente en la voluntad general, y la voluntad general no se representa; es la misma o es otra; no hay t\u00e9rmino medio. Los diputados del pueblo no son, pues, ni pueden ser, sus representantes, no son m\u00e1s que sus mandatarios; no pueden concluir nada definitivamente. Toda ley no ratificada por el pueblo en persona es nula; no es ley. El pueblo ingl\u00e9s cree ser libre, y se enga\u00f1a mucho: o lo es sino durante la elecci\u00f3n de los miembros del parlamento; desde el momento en que \u00e9stos son elegidos, el pueblo ya es esclavo, no es nada. El uso que hace de los cortos momentos de su libertad merece bien que la pierda.<\/p>\n<p>La idea de los representantes es moderna: nos viene del gobierno feudal, de ese inicuo y absurdo gobierno en el que la especie humana es degradada y e el que el nombre del hombre es deshonrado. En las antiguas rep\u00fablicas y hasta en las monarqu\u00edas, el pueblo nunca tuvo representantes.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Robespierre<\/strong>, <em>Proyecto de declaraci\u00f3n de los derechos el hombre y del ciudadano<\/em>, 24 de abril de 1793<\/p>\n<p>\u00abArt. 1. El fin de toda asociaci\u00f3n pol\u00edtica es el mantenimientote los derechos naturales e imprescriptibles del hombre, y el desarrollo de todas sus facultades.<\/p>\n<p>2. Los principales derechos de hombre son el de poder atender a la conservaci\u00f3n de su existencia, y la libertad.<\/p>\n<p>3. Estos derechos pertenecen por igual a todos los hombres, cualquiera que sea la diferencia de sus fuerzas f\u00edsicas y morales.<\/p>\n<p>La igualdad de derechos est\u00e1 establecida por la naturaleza: la sociedad, lejos de atentar contra ella, no hace sino garantizarla contra el abuso de la fuerza que la vuelve ilusoria.<\/p>\n<p>4. La libertad es el poder que pertenece al hombre de ejercer, a su libre arbitrio, todas sus facultades. Tiene la justicia por regla, los derechos ajenos por l\u00edmites, la naturaleza por principio, y a ley por salvaguardia.<\/p>\n<p>5. El derecho de reunirse pac\u00edficamente, el derecho a manifestar sus opiniones, sea mediante la imprenta, o de cualquier otra manera, son consecuencias tan necesarias del principio de la libertad del hombre, que la necesidad de enunciarlas supone o la presencia o el recuerdo reciente del despotismo.<\/p>\n<p>6. La propiedad es el derecho que tiene cada ciudadano a disfrutar y disponer de la porci\u00f3n de bienes que le est\u00e1 garantizada por la ley.<\/p>\n<p>7. El derecho de propiedad est\u00e1 limitado, como todos los dem\u00e1s, por la obligaci\u00f3n de respetar los derechos ajenos.<\/p>\n<p>8. No puede perjudicar ni la seguridad, ni la libertad n la existencia, ni la propiedad de nuestros semejantes.<\/p>\n<p>9. Todo comercio que viole este principio es esencialmente il\u00edcito e inmoral<\/p>\n<p>10. La sociedad est\u00e1 obligada a atender a la subsistencia de todos sus miembros, procur\u00e1ndoles trabajo, o asegurando los medios de existencia a quienes no se hallan en condiciones de trabajar<\/p>\n<p>11. El socorro indispensable para quien carece de los necesario es una deuda contra\u00edda por quien posee lo superfluo: corresponde a la ley determinar el modo en que esta deuda debe ser satisfecha.<\/p>\n<p>12. Los ciudadanos cuyos ingresos no excedan lo necesario para su mantenimiento, est\u00e1n dispensados de contribuir al gasto p\u00fablico. Los otros deben contribuir progresivamente, en proporci\u00f3n al tama\u00f1o de su fortuna.<\/p>\n<p>13. La sociedad debe favorecer con todo su poder el progreso de la raz\u00f3n p\u00fablica, y poner la instrucci\u00f3n p\u00fablica al alcance de todos los ciudadanos.<\/p>\n<p>14. El pueblo es soberano: el gobierno es su creaci\u00f3n y su propiedad los funcionarios p\u00fablicos son sus empleados. El pueblo puede, cuando lo crea oportuno, cambiar su gobierno y revocar a sus comisionados.<\/p>\n<p>15. La ley es la expresi\u00f3n libre y solemne de la voluntad de pueblo.<\/p>\n<p>16. La ley es igual para todos<\/p>\n<p>17. La ley no puede amparar nada que sea nocivo para la sociedad: s\u00f3lo puede ordenar lo que le es \u00fatil.<\/p>\n<p>18. Toda ley que viole los derechos imprescriptibles del hombre es intr\u00ednsecamente injusta y tir\u00e1nica: no es ley.<\/p>\n<p>19. En todo estado libre, la ley debe proteger sobre todo la libertad p\u00fablica e individual contra el abuso de autoridad de quienes gobiernan. Toda instituci\u00f3n que no presuponga la bondad del pueblo y la corruptibilidad del magistrado es viciosa<\/p>\n<p>20. Ninguna porci\u00f3n del pueblo puede ejercer el poder del pueblo entero; pero la voz que expresa debe ser respetada, en tanto que voz de una porci\u00f3n de pueblo, que debe participar en la formaci\u00f3n de la voluntad general<\/p>\n<p>Cada secci\u00f3n del soberano reunida, debe disfrutar del derecho de expresar su voluntad, con entera libertad: ella es intr\u00ednsecamente independiente respecto de todas las autoridades constituidas, due\u00f1a de reglar su buen orden y sus deliberaciones.<\/p>\n<p>21Todos los ciudadanos pueden desempe\u00f1ar todas las funciones p\u00fablicas, sin otra distinci\u00f3n que la de las virtudes y los talentos, sin otro t\u00edtulo que el de la confianza del pueblo.<\/p>\n<p>22. Todos los ciudadanos tienen igual derecho a participar en la nominaci\u00f3n de los mandatarios del pueblo, y en la formaci\u00f3n de la ley<\/p>\n<p>23. Para que estos derechos no sean ilusorios, y la igualdad quim\u00e9rica, la sociedad debe asalariar a los funcionarios p\u00fablicos, y hacer de forma que los ciudadanos que viven de su trabajo puedan asistir a las asambleas p\u00fablicas a las que la ley les llama, sin comprometer su existencia, ni la de su familia.<\/p>\n<p>24 Todo ciudadano debe obedecer religiosamente a los magistrados y a los agentes del gobierno, cuando \u00e9stos son \u00f3rganos o ejecutores de la ley.<\/p>\n<p>25. Pero todo acto contra la libertad, contra la seguridad y contra la propiedad de un hombre, ejercido por quien quiera que sea, incluso en nombre de la ley, a excepci\u00f3n de los casos por ella determinados y de las formas prescritas por ella, es arbitrario y nulo; el respeto mismo a la ley proh\u00edbe someterse a ellos, y si se pretende ejecutarlo mediante la violencia, est\u00e1 permitido rechazarlo mediante la fuerza.<\/p>\n<p>26. El derecho de presentar peticiones ante los depositarios de la autoridad p\u00fablica pertenece a todo individuo. Aquellos a quines son dirigidas deben resolver sobre los asuntos que estas expongan, pero jam\u00e1s pueden ni prohibirlas, ni restringirlas, ni condenar su ejercicio.<\/p>\n<p>27. La resistencia a la opresi\u00f3n es la consecuencia de los otros derechos del hombre del ciudadano.<\/p>\n<p>28. Existe opresi\u00f3n contra el cuerpo social cuando tan solo uno de sus miembros es oprimido.<\/p>\n<p>Existe opresi\u00f3n contra cada miembro del cuerpo social, cuando el cuerpo social es oprimido.<\/p>\n<p>29. Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrecci\u00f3n es, para el pueblo y para cada parte del mismo, el m\u00e1s sagrado de los derechos y el m\u00e1s indispensable de los deberes.<\/p>\n<p>30. Cuando la garant\u00eda social le es negada a un ciudadano, \u00e9ste recobra el derecho natural de defender por s\u00ed mismo todos sus derechos.<\/p>\n<p>31. En cualquier caso, someter a formas legales la resistencia a la opresi\u00f3n es el \u00faltimo refinamiento de la tiran\u00eda.<\/p>\n<p>32. Las funciones p\u00fablicas no pueden ser consideradas ni como distinciones ni como recompensas, sino como deberes p\u00fablicos.<\/p>\n<p>33. Los delitos de los mandatarios del pueblo debe ser severamente y f\u00e1cilmente castigados. Nadie tiene derecho a pretender ser m\u00e1s inviolable que los dem\u00e1s ciudadanos.<\/p>\n<p>34. El pueblo tiene derecho a conocer todas las operaciones de sus mandatarios; \u00e9stos deben rendirle cuenta puntual de su gesti\u00f3n, y someterse a su juicio con respeto.<\/p>\n<p>35. Los hombres de todos los pa\u00edses son hermanos, los diferentes pueblos deben ayudarse entre s\u00ed seg\u00fan su poder, a igual que los ciudadanos de un mismo estado.<\/p>\n<p>36. Quien oprime tan s\u00f3lo a una naci\u00f3n se proclama enemigo de todas.<\/p>\n<p>37. Quienes hacen la guerra a un pueblo, para detener el progreso de la libertad y aniquilar los derechos del hombre, deben ser perseguidos por todos, no como enemigos comunes, sino como asesinos y ladrones en rebeld\u00eda.<\/p>\n<p>38. Los reyes, los arist\u00f3cratas, y cualesquiera otros tiranos, son esclavos sublevados contra el soberano de la tierra, que es el g\u00e9nero humano, y contra el legislador del universo, que es la naturaleza.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Robespierre<\/strong> <em>Sobre los principios de moral pol\u00edtica<\/em>, 5 febrero de 1794<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfHacia qu\u00e9 objetivos nos dirigimos? Al pac\u00edfico goce de la libertad y de la igualdad; al reino de la justicia eterna cuyas leyes han sido escritas, no ya sobre m\u00e1rmol o piedra sino en el coraz\u00f3n de todos los hombres, incluso en el del esclavo que las olvida y en el del tirano que las niega<\/p>\n<p>Queremos un orden de cosas en el que toda pasi\u00f3n baja y cruel sea encadenada; en el que toda pasi\u00f3n bienhechora y generosa sea estimulada por las leyes; en el que la ambici\u00f3n sea el deseo de merecer la gloria y de servir a la patria; en el que las distinciones no nazcan m\u00e1s que de la propia igualdad; en el que el ciudadano sea sometido al magistrado, y el magistrado a l pueblo, y el pueblo a la justicia; en el que la patria asegure el bienestar a todos los individuos, y en el que todo individuo goce con orgullo de la prosperidad y de la gloria de la patria; en el que todos los \u00e1nimos se engrandezcan con la continua comuni\u00f3n de los sentimientos republicanos, y con la exigencia de merecer la estima de un gran pueblo; en el que las artes sean el adorno de la libertad que las ennoblece, el comercio sea la fuente de la riqueza p\u00fablica y no de la opulencia monstruosa de algunas casas<\/p>\n<p>En nuestro pa\u00eds queremos sustituir el ego\u00edsmo por la moral, el honor por la honradez, las costumbres por los principios, las conveniencias por los deberes, la tiran\u00eda de la moda por el gobierno de la raz\u00f3n, el desprecio de la desgracia por el desprecio del vicio, la insolencia por el orgullo, la vanidad por la grandeza de \u00e1nimo, el amor al dinero por el amor a la gloria, la buena sociedad por las buenas gentes, la intriga por el m\u00e9rito, la presunci\u00f3n por la inteligencia, la apariencia por la verdad, el tedio del placer voluptuoso por el encanto de la felicidad, a peque\u00f1ez de los \u201cgrandes\u201d por la grandeza del hombre; y un pueblo \u201camable\u201d fr\u00edvolo y miserable por un pueblo magn\u00e1nimo, poderoso y feliz; es decir, todos los vicios, y todas las ridiculeces de la Monarqu\u00eda por todas las virtudes y todos los milagros de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>En una palabra, queremos realizar los deseos de la naturaleza, cumplir los destinos de la humanidad, mantener las promesas de la filosof\u00eda y liberar a la providencia del largo reinado del crimen y de la tiran\u00eda.<\/p>\n<p>Que Francia, en otro tiempo ilustre entre pa\u00edses esclavos, eclipsando la gloria de todos los pueblos libres que jam\u00e1s hayan existido, pueda convertirse en modelo de las naciones , en terror de los opresores, consuelo de los oprimidos, adorno del universo; y que sellando nuestra obra con sangre, podamos ver brillar la aurora de la felicidad universal\u2026Esta es nuestra ambici\u00f3n: este es nuestro objetivo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tipo de gobierno puede realizar estos prodigios? Solamente el gobierno democr\u00e1tico, o sea, republicano. Estas dos palabras son sin\u00f3nimos a pesar de los equ\u00edvocos del lenguaje com\u00fan, puesto que la aristocracia no es rep\u00fablica, lo mismo que la monarqu\u00eda.<\/p>\n<p>La democracia no es un estado en el que el pueblo -constantemente reunido- regula por s\u00ed mismo los asuntos p\u00fablicos; y todav\u00eda menos es un estado en el que cien mil facciones del pueblo, con medidas aisladas, precipitadas y contradictorias, deciden la suerte de la sociedad entera. Tal gobierno no ha existido nunca, ni podr\u00eda existir si no es para conducir al pueblo hacia el despotismo.<\/p>\n<p>La democracia es un estado en el que el pueblo soberano, guiado por las leyes que son fruto de su obra, lleva a cabo por s\u00ed mismo todo lo que est\u00e1 en sus manos, y por medio de sus delegados todo aquello que no puede hacer por s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Deb\u00e9is, pues, buscar las reglas de vuestra conducta pol\u00edtica en los principios del gobierno democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Pero para fundar y para consolidar a democracia entre nosotros, para conseguir el pac\u00edfico reinado de las leyes constitucionales, s necesario llevara t\u00e9rmino la guerra de la libertad contra la tiran\u00eda, y atravesar con \u00e9xito las tempestades de la Revoluci\u00f3n. Tal es el objetivo del sistema revolucionario que hab\u00e9is regularizado; y el plan de vuestra administraci\u00f3n debe ser el resultado del esp\u00edritu revolucionario combinado conjuntamente con los principios generales de la democracia.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfcu\u00e1l es el principio fundamental del gobierno democr\u00e1tico o popular, es decir, la fuerza esencial que lo sostiene y lo mueve? Es la virtud.<\/p>\n<p>Hablo de aquella virtud p\u00fablica que tantos prodigios obr\u00f3 en Grecia y Roma y que en la Francia republicana deber\u00e1 obrar otros mucho m\u00e1s asombrosos, hablo de la virtud que es, en sustancia, el amor a la patria ya sus leyes.<\/p>\n<p>Pero dado que la esencia de la rep\u00fablica, o sea, de la democracia, es la igualdad, se deduce de ello que el amor a la patria implica necesariamente, el amor a la igualdad.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, este sublime sentimiento presupone la prioridad del inter\u00e9s p\u00fablico sobre todos los intereses particulares; de ah\u00ed resulta que el amor a la patria presupone tambi\u00e9n \u2013o produce- todas las virtudes. En efecto, \u00bf a caso las virtudes son otra cosa que la fuerza de \u00e1nimo que hace posibles tales sacrificios?\u00bfA caso puede el esclavo de la avaricia o de la ambici\u00f3n sacrificar sus \u00eddolos a la patria?<\/p>\n<p>No s\u00f3lo la virtud es el alma de la democracia, sino que \u00e9sta s\u00f3lo puede existir en este tipo de gobierno. En efecto, en la Monarqu\u00eda solamente conozco a un individuo que pueda amar a la patria pero que, precisamente por ello, no tiene ning\u00fan necesidad de la virtud: el monarca. La raz\u00f3n de ello se debe a que \u2013entre todos los habitantes de sus estados- el monarca es el \u00fanico que tiene una patria. \u00bfAcaso no es \u00e9l el soberano, por lo menos de hecho?\u00bfAcaso no ocupa el lugar del pueblo?\u00bfQu\u00e9 es la patria sino el pa\u00eds en que todo ciudadano es part\u00edcipe de la soberan\u00eda?<\/p>\n<p>Como consecuencia del mismo principio, en los estados aristocr\u00e1ticos, la patria s\u00f3lo significa algo para las familias patricias que han usurpado la soberan\u00eda.<\/p>\n<p>\u00danicamente en un r\u00e9gimen democr\u00e1tico el estado es verdaderamente la patria la patria de todos los individuos que la componen y puede contar con tantos defensores interesados en su causa, como ciudadanos haya en sus seno. Este es el origen de la superioridad de los pueblos libres sobre los dem\u00e1s. Si Atenas y esparta triunfaron sobre los tiranos de Asia, y los suizos sobre los tiranos de Espa\u00f1a y de Austria fue debido a esta superioridad de pueblos libres.<\/p>\n<p>Pero los franceses son el primer pueblo del mundo que han instaurado la verdadera Democracia, concediendo a todas las personas la igualdad y la plenitud de derechos del ciudadano. Esta es, en mi opini\u00f3n, la verdadera raz\u00f3n por la cual todos los tiranos aliados contra la Rep\u00fablica ser\u00e1n vencidos.<\/p>\n<p>Hay que sacar grandes consecuencias de los principios que hemos expuesto.<\/p>\n<p>Dado que el alma de la Rep\u00fablica es la virtud, la igualdad, y dado que vuestro objetivo es fundar y consolidar la Rep\u00fablica,, es evidente que la primera norma de vuestra conducta pol\u00edtica debe ser dirigir todas las obras al mantenimiento de la igualdad, al desarrollo de la virtud; puesto que la principal preocupaci\u00f3n del legislador debe ser fortificar el principio sobre el que se basa su poder de gobierno .(&#8230;) Os hemos presentado con toda su pureza el fundamento moral y pol\u00edtico del gobierno popular.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Gracus Babeuf<\/strong>, <em>Carta al ciudadano Bodson<\/em>, 28 febrero 1796<\/p>\n<p>\u00abMi opini\u00f3n sobre los principios no ha cambiado nunca. Pero s\u00ed ha cambiado la que ten\u00eda de algunos hombres. Hoy confieso de buena fe el no haber visto claro, en ciertos momentos, el gobierno revolucionario, ni a Robespierre, Saint-Just, etc. Creo que estos hombres m\u00e1s ellos solos que todos los revolucionarios juntos, y que su gobierno revolucionario estaba diab\u00f3licamente bien pensado (&#8230;) Robespierre y Saint-Just (&#8230;) (son) los primeros defensores generales del pueblo que, antes que nosotros, hab\u00edan se\u00f1alado el mismo objetivo de justicia y de felicidad que el pueblo deb\u00eda alcanzar. (&#8230;) El \u201crobespierrismo\u201d existe en toda la Rep\u00fablica, entre la clase juiciosa y clarividente y naturalmente entre todo el pueblo. La raz\u00f3n es simple, es que el \u201crobespierrismo\u201d es la democracia, y estas dos palabras son perfectamente id\u00e9nticas: revelando el \u201crobespierrismo\u201d pod\u00e9is estar seguros de revelar la democracia.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Philippe Buonarroti<\/strong>. <em>Conspiraci\u00f3n por la igualdad, llamada de Babeuf<\/em> (1828)<\/p>\n<p>\u00abDemocracia en Francia: lo que es. No hay que creer que los revolucionarios franceses hayan atribuido a la democracia que ellos exig\u00edan el sentido que le atribu\u00edan los antiguos. A nadie se le ocurr\u00eda en Francia convocar al pueblo entero a deliberar sobre los actos de gobierno Para ellos la democracia es el orden p\u00fablico en el que la igualdad y las buenas costumbres ponen al pueblo en condici\u00f3n de ejercer \u00fatilmente el poder legislativo.<\/p>\n<p>Escaso n\u00famero de amigos sinceros de la democracia en la convenci\u00f3n nacional. Los acontecimientos posteriores, han probado suficientemente, a mi juicio, que los dem\u00f3cratas nunca fueron numerosos en la convenci\u00f3n nacional, fue completamente necesario que la insurrecci\u00f3n del 31 de mayo hubiese otorgado la suprema influencia a los \u00fanicos amigos sinceros de la igualdad (&#8230;). Entre los hombres que brillaron en la arena revolucionaria, hay algunos que se pronunciaron desde el comienzo por la liberaci\u00f3n real del pueblo franc\u00e9s. Marat, Maximilien Robespierre y Saint-Just, figuran gloriosamente junto a algunos otros, en a lista honorable de los defensores de la igualdad. Marat y Robespierre atacaron de frente el sistema anti popular que prevaleci\u00f3 en la asamblea constituyente; dirigieron, antes y despu\u00e9s del10 de agosto, los pasos de los patriotas: llegados a la convenci\u00f3n, ellos fueron el blanco del odio y de las calumnias el partido del ego\u00edsmo que ellos desordenaron; se alzaron durante el juicio contra el rey a la m\u00e1s elevada filosof\u00eda y tuvieron gran relieve en los acontecimientos del 31 de mayo y d\u00edas siguientes (&#8230;) Antes de la ca\u00edda de la facci\u00f3n girondina, Robespierre cre\u00eda que la convenci\u00f3n, dominada por ella estaba incapacitada para alumbrar buenas leyes (&#8230;) \u00e9l opuso a los proyectos de aqu\u00e9llos su Declaraci\u00f3n de derechos, en la que sus intenciones populares aparecen al descubierto. Al, acercarnos a las doctrinas pol\u00edticas contenidas en este escrito y en los discursos que Robespierre pronunci\u00f3 en los \u00faltimos tiempos de su vida, en la pureza de sus costumbres, en su entrega, en su coraje en su modestia y en su raro desinter\u00e9s, es forzoso rendirle un clamoroso homenaje a una tan elevada sabidur\u00eda, y no se puede menos que detestar la perversidad o deplorar la incomprensible ceguera de quines urdieron y consumaron su asesinato.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Federico Engels<\/strong>, \u201cLa fiesta de las naciones en Londres\u201d conmemoraci\u00f3n de la Rep\u00fablica francesa de 1792. Art\u00edculo publicado en <em>Rheinische Jahrb\u00fccher zur gesellschaftlichen Reform<\/em> en 1846<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) \u00bfQu\u00e9 nos importa la Rep\u00fablica Francesa? (&#8230;) La confraternizaci\u00f3n de las naciones, tal como actualmente la lleva a cabo, por doquier, el partido proletario extremo, (&#8230;) vale m\u00e1s que todas las teor\u00edas alemanas acerca del verdadero socialismo. La confraternizaci\u00f3n de las naciones bajo la bandera de la democracia moderna, tal como eman\u00f3 de la Revoluci\u00f3n Francesa y se desarroll\u00f3 en el comunismo franc\u00e9s y el cartismo ingl\u00e9s, demuestra que las masas y sus representantes saben mejor c\u00f3mo est\u00e1n las cosas que la teor\u00eda alemana (&#8230;) La vinculaci\u00f3n de la mayor parte de las insurrecciones de aquella \u00e9poca con una hambruna, la significaci\u00f3n que tiene, ya a partir de 1789, el aprovisionamiento de la capital y la distribuci\u00f3n de reservas , el m\u00e1ximo, las leyes contra el acaparamiento de los alimentos, el grito de batalla de los ej\u00e9rcitos revolucionarios \u2013\u201cGuerre aux palais, paix aux chaumi\u00e8res\u201d- el testimonio de la Carmagnole, seg\u00fan la cual el republicano, adem\u00e1s de du fer y du coeur, tambi\u00e9n debe tener du pain y cien oros rasgos externos evidentes demuestran (&#8230;) hasta qu\u00e9 punto la democracia de entonces era algo totalmente diferente a una organizaci\u00f3n meramente pol\u00edtica. Ya de por s\u00ed, se sabe que la constituci\u00f3n de 1793 y el terrorismo emanaron del bando que se fund\u00f3 en el proletariado insurrecto, que la ca\u00edda de Robespierre marca el triunfo de la burgues\u00eda sobre e proletariado, que la conspiraci\u00f3n de Babeuf por la igualdad evidenci\u00f3 las \u00faltimas consecuencias de la democracia del 93, en tanto eran posibles por entonces. De principio a fin, la Revoluci\u00f3n francesa fue un movimiento social y, despu\u00e9s de ella, una democracia puramente pol\u00edtica se ha convertido en un absurdo liso y llano.<\/p>\n<p>La democracia de hoy d\u00eda es el comunismo. (&#8230;) La democracia se ha convertido en principio proletario, en principio de masas. Es posible que las masas tengan mayor o menor claridad acerca de \u00e9ste, el \u00fanico significado correcto de la democracia, pero para todos radica en la democracia, cuando menos, la oscura sensaci\u00f3n de la igualdad de derechos sociales. Al calcular las huestes comunistas, se pueden contar tranquilamente tambi\u00e9n a las masas democr\u00e1ticas. Y si los partidos proletarios de diversas naciones se unen, tendr\u00e1n toda la raz\u00f3n para inscribir la palabra \u201cdemocracia\u201d en sus banderas, ya que, con excepci\u00f3n de quienes no cuentan, en 1846 todos los dem\u00f3cratas europeos son comunistas con mayor o menor claridad. (.) todo el movimiento social europeo de hoy es s\u00f3lo el segundo acto de la Revoluci\u00f3n es s\u00f3lo la preparaci\u00f3n del denouement del drama que se iniciaci\u00f3n en Par\u00eds en 1789 (&#8230;) ha llegado el momento de evocar la memoria de uno de esos grandes a\u00f1os en los que un pueblo entero arroj\u00f3 de lado, en un instante, toda cobard\u00eda, todo ego\u00edsmo y toda miseria, en los que hubo hombres que ten\u00edan el valor de la ilegalidad, que no se arredraban ante nada y cuya energ\u00eda de acero logr\u00f3 que en toda Francia, entre el 31 de mayor de 1793 y el 26 de julio de 1794, no pudiera dejarse ver (&#8230;) ni un solo burgu\u00e9s.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Federico Engels<\/strong>, <em>Contribuci\u00f3n a cr\u00edtica del proyecto de programa socialdem\u00f3crata de 1891<\/em> (Erfurt)<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) Primero. Esta absolutamente fuera de duda que nuestro partido y la clase obrera s\u00f3lo pueden llegar a la dominaci\u00f3n bajo la forma de rep\u00fablica democr\u00e1tica. Esta \u00faltima es incluso la forma espec\u00edfica de dictadura del proletariado, como lo ha demostrado ya la gran Revoluci\u00f3n Francesa. (&#8230;) \u00bfQu\u00e9 debe ocupar el lugar de Alemania? A mi juicio, el proletariado no puede utilizar m\u00e1s que la forma de rep\u00fablica una e indivisible. (&#8230;) As\u00ed pues, rep\u00fablica unitaria. Pero no en el sentido de la presente Rep\u00fablica francesa, que no es otra cosa que el imperio sin el emperador fundado en 1798. De 1792 a 1798, cada departamento franc\u00e9s, cada comunidad pose\u00edan su completa autonom\u00eda administrativa, seg\u00fan el modelo norteamericano, y eso debemos tener tambi\u00e9n nosotros. Norteam\u00e9rica y la Primera rep\u00fablica francesa nos han mostrado y probado c\u00f3mo se debe organizar esa autonom\u00eda y c\u00f3mo se pude prescindir de la burocracia\u2026\u00bb<\/p>\n<p><strong>Carlos Marx<\/strong>. <em>Manifiesto del Partido Comunista<\/em> (1848)<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo 2 \u201cProletarios y Comunistas\u201d<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n guardan los comunistas con los proletarios en general?<\/p>\n<p>Los comunistas no forman un partido aparte, frente a los dem\u00e1s partidos obreros<\/p>\n<p>No tienen intereses separados de los intereses de todo el proletariado.<\/p>\n<p>No establecen principios especiales seg\u00fan los cuales pretendan moldear el movimiento proletario.<\/p>\n<p>Los comunistas solo se diferencian de los restantes partidos proletarios por la circunstancia de que, por una parte, en las diferentes luchas nacionales de los proletarios destacan y hacen valer los intereses comunes de todo el proletariado, independientes de la nacionalidad; por otra, por el hecho de que, en las diversas fases de desarrollo que recorre la lucha entre el proletariado y la burgues\u00eda, representan siempre el inter\u00e9s del movimiento en general.<\/p>\n<p>(&#8230;)<\/p>\n<p>El objetivo inmediato de los comunistas es el mismo que el de los dem\u00e1s partidos proletarios: la formaci\u00f3n [<em>Bildung<\/em>; construcci\u00f3n] del proletariado como clase, el derrocamiento de la dominaci\u00f3n de la burguesia, la conquista del poder pol\u00edtico por parte del proletariado.<\/p>\n<p>Los postulados te\u00f3ricos del comunismo no se fundan en modo alguno en ideas o principios que hayan sido inventados o descubiertos por tal o cual reformador del mundo.<\/p>\n<p>S\u00f3lo son expresiones generales de los hechos reales de una lucha de clases existente, de un movimiento hist\u00f3rico que transcurre ante nuestra vista. La abolici\u00f3n de las relaciones de propiedad existentes hasta la fecha no es algo que caracterice peculiarmente al comunismo.<\/p>\n<p>(&#8230;)<\/p>\n<p>Ya hemos visto anteriormente que el primer paso de la revoluci\u00f3n obrera lo constituye la elevaci\u00f3n del proletariado a clase dominante, la conquista de la democracia.<\/p>\n<p>El proletariado utilizar\u00e1 su hegemon\u00eda pol\u00edtica para despojar paulatinamente a la burgues\u00eda de todo su capital, para centralizar todos los instrumentos de producci\u00f3n en manos del estado, es decir, del proletariado organizado como clase dominante, y para incrementar lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible la masa de las fuerzas productivas.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Arthur Rosenberg<\/strong>, <em>Democracia y socialismo, historia pol\u00edtica de los \u00faltimos 150 a\u00f1os<\/em> (1789-1937) (1938).<\/p>\n<p><em>Rosenberg desarrolla aqu\u00ed una cr\u00edtica al formalismo procedimentalista, y fundamenta de forma inteligente el criterio sustantivo para analizar qu\u00e9 es la democracia, entendido como: relaci\u00f3n de fuerzas hist\u00f3rico concreta que se establece en la medida en que existe un movimiento organizado de la plebe que lucha por sus proyecto. Democracia es el nombre del movimiento popular o bloque social plebeyo, no un conjunto fijo de reglas o de leyes y procedimientos.<\/em><\/p>\n<p>Contribuci\u00f3n a una cr\u00edtica general de la democracia (Ep\u00edlogo)<\/p>\n<p>\u00abLa democracia como cosa en s\u00ed, como abstracci\u00f3n formal no existe en la historia: la democracia es siempre un movimiento pol\u00edtico determinado, apoyado por determinadas fuerzas pol\u00edticas y clases que luchan por determinados fines. Un estado democr\u00e1tico es, por tanto, un estado en el que el movimiento democr\u00e1tico detenta el poder.<\/p>\n<p>(&#8230;) La diversidad de los distintos tipos de movimientos democr\u00e1ticos modernos es extraordinariamente grande. Pertenecen a la historia de la democracia moderna los bolcheviques de Lenin y los republicanos progresistas de Th. Roosevelt y el movimiento por la reforma aduanal de Chamberlain. Los movimientos democr\u00e1ticos gobiernan en los cantones serranos suizos, en los poblados pescadores de la costa noruega y en los distritos industriales de Lancashire. Esto permite ver la poca utilidad que tiene dar una formulaci\u00f3n uniforme y universal de democracia. (&#8230;) Si se quiere evaluar correctamente la realidad social de un estado, no basta observar la constituci\u00f3n escrita o tradicional vigente, sino es preciso observar c\u00f3mo funcionan realmente las instituciones del estado, c\u00f3mo se relacionan entre s\u00ed las distintas clases y qui\u00e9n detenta verdaderamente el poder del estado en un momento dado. Arist\u00f3teles escribi\u00f3 la forma cl\u00e1sica de semejante investigaci\u00f3n (&#8230;) indag\u00f3 de la manera m\u00e1s precisa posible en cada uno de los casos, las condiciones sociales reales y comprob\u00f3 qui\u00e9n ten\u00eda realmente el poder.<\/p>\n<p>(&#8230;)(Los) tipos de democracia burguesa (&#8230;) se basan todos (&#8230;) en el compromiso entre capital y trabajo, entre ricos y pobres (&#8230;) No existe sin embargo, ninguna constricci\u00f3n f\u00edsica, fuera de la libre voluntad y del juicio sobre las necesidades econ\u00f3micas, que obligue a las masas al compromiso. (&#8230;) No es ciertamente casual que todos los pa\u00edses que pudieron desarrollar formas estables de democracia burguesa, como los Estados Unidos, Inglaterra y sus dominios, Suiza y Noruega, tengan puntos en com\u00fan. Antes de 1914 y durante el periodo de paz todos ten\u00edan \u00fanicamente una modesta fuerza militar permanente y una administraci\u00f3n descentralizada altamente desarrollada.<\/p>\n<p>(&#8230;) Una cuesti\u00f3n muy debatida es la relaci\u00f3n de la democracia con la llamada legalidad. \u00bfLa democracia en cuanto tal es una forma de estado (&#8230;)? (&#8230;) Tambi\u00e9n aqu\u00ed se debe distinguir entre el estado democr\u00e1tico y el movimiento democr\u00e1tico. Todo estado, cualquiera que sea su constituci\u00f3n, se presenta como garante de la legalidad. Exige que sus leyes sean respetadas por todos sus ciudadanos y persigue como traidor a cualquiera que pretenda modificarlas leyes de una manera violenta. (&#8230;) El estado democr\u00e1tico no puede, por consiguiente, aducir ninguna pretensi\u00f3n de superioridad en lo referente a legalidad, sobre las dem\u00e1s formas de estado. (&#8230;) El movimiento democr\u00e1tico, exactamente como cualquier otra tendencia pol\u00edtica, utiliza los medios m\u00e1s variados para realizar sus fines. La historia de la democracia Francesa desde 1789 hasta 1871 est\u00e1 escrita literalmente con sangre. Los dem\u00f3cratas de Norteam\u00e9rica llevaron a cabo la guerra civil m\u00e1s grande de todos los tiempos para consolidar su forma de estado (&#8230;) La historia ense\u00f1a que la democracia ha utilizado, de acuerdo con las circunstancias de un determinado pa\u00eds o de un determinado per\u00edodo, m\u00e9todos pac\u00edficos o violentos, exactamente como cualquier otro movimiento pol\u00edtico. (&#8230;) Para un observador hist\u00f3rico es imposible hablar de la ruina de la \u201cdemocracia\u201d en s\u00ed, en nuestros tiempos, porque no existe una \u201cdemocracia\u201d en s\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Antonio Gramsci<\/strong> <em>Cuadernos de la C\u00e1rcel<\/em> (entre 1928 y 1935)<\/p>\n<p>\u00abLa multiplicaci\u00f3n de los tipos de escuela profesional tiene por tanto a eternizar las diferencias tradicionales, pero de la misma manera que, con estas diferencias, tiende a suscitar estratificaciones internas, tambi\u00e9n hace nacer la impresi\u00f3n de una tendencia suya democr\u00e1tica. Pe\u00f3n y obrero cualificado, por ejemplo; campesino y ge\u00f3metra o peque\u00f1o agr\u00f3nomo, etc. Pero la tendencia democr\u00e1tica, intr\u00ednsicamente, no puede solamente significar que un obrero manual se convierte en cualificado, sino que cada \u201cciudadano\u201d puede llegar a ser \u201cgobernante\u201d y que la sociedad lo pone, aunque solo sea \u201cabstractamente\u201d, en las condiciones generales de poderlo llegar a ser; la democracia pol\u00edtica tiende a hacer coincidir gobernantes y gobernados (en el sentido del gobierno con el consenso de los gobernados), asegurando a cada gobernado el aprendizaje gratuito de la capacidad y de la preparaci\u00f3n t\u00e9cnica general necesarias a tal fin. Pero el tipo de escuela que se desarrolla como escuela para el pueblo no tiende ni tan siquiera a mantener esta ilusi\u00f3n, puesto que esta se organiza cada vez m\u00e1s de manera que se restrinja la base de la casta gobernante t\u00e9cnicamente preparada (&#8230;)<\/p>\n<p>(&#8230;) Se ha dicho que la palabra \u201cdemocracia\u201d no debe ser asumida (&#8230;) solo en su significado \u201claico\u201d o \u201claicista\u201d, que se quiere expresar [solo como votar], (&#8230;) lo que importa es el hecho de que se busque un ligamen con el pueblo, con la naci\u00f3n, que se considere necesaria una unidad no servil, debida a la obediencia pasiva, sino una unidad activa, viviente, cualquiera que sea el contenido de esta vida. Esta unidad viviente, a parte de todo contenido, precisamente ha faltado en Italia.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La presente selecci\u00f3n es por fuerza incompleta. 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