{"id":7824,"date":"2020-06-04T05:00:11","date_gmt":"2020-06-04T04:00:11","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7824"},"modified":"2020-06-07T03:28:55","modified_gmt":"2020-06-07T02:28:55","slug":"marxismo-y-cuestion-nacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7824","title":{"rendered":"Marxismo y cuesti\u00f3n nacional"},"content":{"rendered":"<p>Ponencia presentada en el Seminario de la ACIM, el 4 de mayo de 2020<\/p>\n<p><b>Notas previas<\/b><\/p>\n<p>La historia de la consideraci\u00f3n de la cuesti\u00f3n nacional en el marxismo \u2013de manera singular en la socialdemocracia y el movimiento comunista\u2013 no puede hacerse como el despliegue de una doctrina, que se desarrolla de manera inmanente partiendo de una propuesta inicial que de idea en idea culmina en una determinada formulaci\u00f3n. Vale para ella lo que L\u00fakacs escribi\u00f3 en su introducci\u00f3n a <i>El asalto a la raz\u00f3n<\/i> (1953): \u00abquien intente descubrir la trabaz\u00f3n entre los problemas filos\u00f3ficos desde el punto de vista de lo que se llama el desarrollo inmanente de la filosof\u00eda, caer\u00e1 necesariamente en una deformaci\u00f3n idealista de las conexiones m\u00e1s importantes, aun cuando el historiador que as\u00ed proceda disponga de los conocimientos necesarios y ponga, subjetivamente, la mayor voluntad en el empe\u00f1o de su objetivo\u00bb. Es la historia de la respuesta dada, por los defensores de un proyecto emancipador que se fundamenta en la igualdad social, a las situaciones hist\u00f3ricas concretas que aquellos viven incluyendo sus propias condiciones. Tiene un punto de partida, no exactamente un nacimiento, y no ha de tener un punto final hasta la consecuci\u00f3n de aquella igualdad. Es una historia atenta constantemente al contexto de la respuesta. Y no es la historia de ninguna respuesta unilineal, sino tan plural como lo es en la pr\u00e1ctica el pensamiento y la acci\u00f3n marxiana. Una historia en la que, en esta aproximaci\u00f3n, destacar\u00e9 las posiciones que tomaron Marx y Engels, los intentos de teorizaci\u00f3n de Kautsky, Bauer y Stalin o las propuestas pol\u00edticas espec\u00edficas de Lenin y los bolcheviques, y el movimiento comunista.<\/p>\n<p>En segundo lugar, ha de tenerse presente el car\u00e1cter hist\u00f3rico tambi\u00e9n de lo que llamamos el hecho nacional, cuyo contenido se construye y cambia como la propia comunidad nacional. En la contemporaneidad europea ese hecho ha conocido cuatro momentos \u2013no entenderlos como etapas sucesivas\u2013 en los que me interesa destacar, no de manera exhaustiva sino selectiva, algunas caracter\u00edsticas b\u00e1sicas que han interactuado con el marxismo pol\u00edtico. El primero, entre la revoluci\u00f3n francesa y la unificaci\u00f3n alemana e italiana fue el de la construcci\u00f3n del estado-naci\u00f3n, la institucionalizaci\u00f3n completa de la naci\u00f3n pol\u00edtica, bajo la hegemon\u00eda de la burgues\u00eda en su desenlace final. En ese proceso result\u00f3 derrotada la perspectiva de una construcci\u00f3n popular y democr\u00e1tica, la que se anunciaba en el jacobinismo, en la primera fase de las revoluciones de 1848, o en Espa\u00f1a en la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica iniciada en 1868 y derrotada en enero de 1874 con el golpe que puso fin a la rep\u00fablica democr\u00e1tica; esa derrota signific\u00f3, para la cuesti\u00f3n nacional un menosprecio generalizado a la diversidad cultural. Por m\u00e1s que no todos los estados se constituyeron con una identidad mononacional y algunos hubieron de aceptar en menor o mayor grado una identidad multinacional como el Austro-H\u00fangaro, sin que ello significara reconocimiento igualitario de las naciones integrantes. Contra ese menosprecio y contra el despliegue de pol\u00edticas de unificaci\u00f3n en beneficio de la cultura del centro rector de esos estados, surgieron en las siguientes d\u00e9cadas movimientos diversos, y heterog\u00e9neos, de reivindicaci\u00f3n de las propias identidades culturales, que en un marco de estructuraci\u00f3n generalizada en el estado naci\u00f3n, tendieron a ser de reivindicaci\u00f3n de las nacionalidades minoritarias en ese estado. La identidad nacional de los estados ya no estaba en discusi\u00f3n, en contrapartida emergi\u00f3 el conflicto con las minor\u00edas nacionales, las nacionalidades; agravado adem\u00e1s por las pol\u00edticas de unificaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica y de promoci\u00f3n de nuevas formas y contenidos burgueses de la cultura que desplazaban a las tradicionales. En este segundo momento, por otra parte, la emergencia de movimientos nacionalitarios comparti\u00f3 espacio con el ascenso del movimiento obrero, de la socialdemocracia y el anarquismo. Esos movimientos nacionalitarios no siempre asumieron el soberanismo democr\u00e1tico del 48. Algunos de ellos, vertebrados o muy influidos por la iglesia cat\u00f3lica y las condenas de Pio IX, adoptaron una posici\u00f3n beligerante no solo contra las \u00abideas modernas\u00bb sino contra la propia democracia; ese fue el caso del nacionalismo bret\u00f3n y en Espa\u00f1a del nacionalismo catal\u00e1n de finales del XIX, representado por el rechazo de <i>La Veu de Catalunya<\/i> al sufragio universal \u2013recordaba la ocurrencia de Pio IX sobre \u00e9l: la \u00abmentira universal\u00bb\u2013 y la adopci\u00f3n de un sistema electoral corporativo y limitado en las Bases de Manresa. Por el contrario, en Europa Oriental los movimientos nacionalitarios del imperio austro-h\u00fangaro y sobre todo del Imperio Ruso tuvieron un contenido democr\u00e1tico por antiabsolutista, con una importante presencia de corrientes socialistas. Ese nacionalismo democr\u00e1tico, que recuper\u00f3 a su favor el principio de la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos, lleg\u00f3 a su momento culminante con la Gran Guerra y la expectativa de que el autodeterminismo fuera asumido por las potencias en detrimento de sus rivales; pero al mismo tiempo se vio interferido por la maniobras instrumentales de \u00e9stas, que desviaron el ejercicio del sufragio como base de la autodeterminaci\u00f3n en favor del dise\u00f1o que \u00e9stas pudieran hacer del nuevo mapa de Europa. De las manipulaciones t\u00e1cticas de los tiempos de guerra se pas\u00f3 a la imposici\u00f3n de los pactos de Versalles, con una segunda oleada de construcci\u00f3n de estados-naci\u00f3n que sustituyeran al derrotado imperio Austro-H\u00fangaro y configuraran tambi\u00e9n un \u00abcord\u00f3n sanitario\u00bb frente a la revoluci\u00f3n que en 1917 se hab\u00eda iniciado en el Imperio Ruso acabando con \u00e9l; tambi\u00e9n con las maniobras de revancha y limitaci\u00f3n contra el estado alem\u00e1n. El movimiento de las nacionalidades transmut\u00f3 en nuevos estados y nuevos nacionalismos de estado, en Finlandia, Polonia, Checoslovaquia, Rumania, el Reino de los eslavos del Sur (Yugoslavia); y reprodujo en el seno de ellos nuevas desigualdades que afectaban a los pueblos burlados por el <em>diktat<\/em> de las potencias vencedoras, con minor\u00edas dominadas, fueran los rutenos, los magiares de Transilvania, los bosnios,\u2026 La cuesti\u00f3n de las nacionalidades se mantuvo en un tono menor al adquirido entre 1870 y 1914 en l\u00edneas generales, aunque con explosiones puntuales como la rebeli\u00f3n de Irlanda que se convirti\u00f3 en referente de los nacionalismos en Europa occidental y particularmente en la Europa cat\u00f3lica (Francia, Espa\u00f1a). Por el contrario, el factor nacional en t\u00e9rminos de identidad nacional resurgi\u00f3 a lo largo de los a\u00f1os veinte, al calor de los perjuicios generados por la imposici\u00f3n de Versalles \u2013Alemania, Austria\u2013 o por la insatisfacci\u00f3n ante lo obtenido \u2013Italia\u2013. El fascismo se construy\u00f3 adoptando un nacionalismo supremacista, mezcla de revancha y de voluntad de dominio imperialista, con variantes nacionales pero con un com\u00fan denominador: el rechazo a la igualdad y a la democracia; identificando como su enemigo principal precisamente a quienes defend\u00edan la indisolubilidad de esos dos conceptos. A ese nuevo momento en el que el fascismo quiso hegemonizar a la naci\u00f3n el movimiento comunista tuvo el acierto de recuperar el factor nacional tambi\u00e9n desde la identidad concebida \u00e9sta como identidad igualitaria del pueblo y en contra del supremacismo.<\/p>\n<p><b>Primeras respuestas. Marx y Engels<\/b><\/p>\n<p>No hay que pedirle a Marx una reflexi\u00f3n consumada sobre todo, ni siquiera sobre el capitalismo y menos sobre la cuesti\u00f3n nacional, en sus diferentes perspectivas. Lo que no significa que no reconociera el hecho nacional ni que tuviera sobre \u00e9l una actitud nihilista. Sencillamente no elabor\u00f3 ninguna teor\u00eda general ni desarroll\u00f3 una respuesta pol\u00edtica asimismo general que pudieran tomarse como precedente inmutable de una doctrina \u00fanica del marxismo, que tampoco existe. Lo reconoci\u00f3 como un hecho hist\u00f3rico a diferentes efectos y sobre todo como el \u00e1mbito en el cual se planteaba inicialmente la acci\u00f3n de clases. Lo hizo, entre otras ocasiones, en el discurso inaugural de la Primera Internacional, en 1864, cuando propuso que \u00abel trabajo cooperativo debe desarrollarse en dimensiones nacionales y, consiguientemente, debe ser fomentado por medios nacionales\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote1sym\" name=\"sdendnote1anc\"><sup>i<\/sup><\/a>; en la reuni\u00f3n del Consejo General de la Primera Internacional, en 1866, en la que ironiz\u00f3 sobre la pretensi\u00f3n de los delegados franceses \u2013Lafargue entre ellos\u2013 de que las naciones y las nacionalidades fueran prejuicios anticuados, llam\u00e1ndoles a reconocer la realidad. Y lo hizo en dos textos de referencia de su pensamiento, en el <em>Manifiesto Comunista<\/em> de 1848 y en sus notas cr\u00edticas al Programa de Gotha del SPD, en 1875. En el <em>Manifiesto<\/em> Marx y Engels protestaron que \u00abA los comunistas se nos reprocha tambi\u00e9n que queramos abolir la patria, la nacionalidad\u00bb con un p\u00e1rrafo del que solo se acostumbr\u00f3 a recordar el sarcasmo de sus dos primeras frases y no su contenido propositivo fundamental: \u00abLos trabajadores no tienen patria. Mal se les puede quitar lo que no tienen. No obstante, siendo la mira inmediata del proletariado la conquista del Poder pol\u00edtico, su exaltaci\u00f3n a clase nacional, a naci\u00f3n, es evidente que tambi\u00e9n en \u00e9l reside un sentido nacional, aunque ese sentido no coincida ni mucho menos con el de la burgues\u00eda\u00bb. Reconoc\u00edan la naci\u00f3n y el sentido, la identidad, nacional del proletariado, que, eso s\u00ed, no era el de la burgues\u00eda. Y reconoc\u00edan el conflicto entre naciones, precisamente fruto de ese sentido e inter\u00e9s de la burgues\u00eda, para a\u00f1adir: \u00abEl triunfo del proletariado acabar\u00e1 de hacerlos desaparecer. La acci\u00f3n conjunta de los proletarios, a lo menos en las naciones civilizadas, es una de las condiciones primordiales de su emancipaci\u00f3n. En la medida y a la par que vaya desapareciendo la explotaci\u00f3n de unos individuos por otros, desaparecer\u00e1 tambi\u00e9n la explotaci\u00f3n de unas naciones por otras. Con el fin del antagonismo de las clases en el seno de cada naci\u00f3n, se borrar\u00e1 la hostilidad de las naciones entre s\u00ed\u00bb. Desaparecer\u00e1 la explotaci\u00f3n, la hostilidad, no necesariamente las naciones, un futuro sobre el que no se pronunciaron m\u00e1s que en su deseo de que se basara en el fin de la explotaci\u00f3n y el triunfo de la igualdad. En la cr\u00edtica al programa de Gotha recordaron lo que ya hab\u00edan escrito en <i>El Manifiesto<\/i>: \u00abNaturalmente, la clase obrera, para poder luchar, tiene que organizarse como clase en su propio pa\u00eds, ya que \u00e9ste es el escenario inmediato de su lucha. En este sentido, su lucha de clases es nacional, no por su contenido, sino, como dice el Manifiesto Comunista, \u00abpor su forma\u00bb\u00bb.<\/p>\n<p>El sarcasmo de que los obreros no ten\u00edan patria, fue malentendido de manera muy amplia y durante mucho tiempo como una muestra de negaci\u00f3n de la identidad nacional, de la que Marx y Engels estuvieron m\u00e1s que lejos. Bauer, en su escrito de 1907 \u2013volver\u00e9 m\u00e1s adelante\u2013 puso patas para arriba esa lectura equivocada que no hab\u00eda sido capaz de acabar el p\u00e1rrafo. Las referencias de Marx y Engels a la clase nacional fueron constantes, de manera directa e indirecta: el proletariado se convertir\u00eda en clase nacional cuando liderara, desde sus propios intereses, al conjunto de su naci\u00f3n; por ello el de La Comuna hab\u00eda sido un verdadero gobierno nacional, y no los gobiernos burgueses de Napole\u00f3n III o de Thiers. Viene a cuento, avanzando en el tiempo, recordar un conocido comentario de Gramsci: Aunque tengamos que hacer un salto adelante en el tiempo, es oportuno citar aqu\u00ed a Gramsci, empe\u00f1ado en diversas ocasiones en diferenciar entre internacionalismo y cosmopolitismo y que en una reflexi\u00f3n cl\u00e1sica, a finales de los a\u00f1os veinte del siglo XX, en uno de sus textos escritos en la c\u00e1rcel, restableci\u00f3 cu\u00e1l hab\u00eda de ser la lectura de aquella sentencia de Marx: \u00abEl punto que me parece necesario desarrollar es el siguiente: c\u00f3mo seg\u00fan la filosof\u00eda de la praxis (en su manifestaci\u00f3n pol\u00edtica), tanto en la formulaci\u00f3n de su fundador como especialmente en las precisiones aportada por su te\u00f3rico m\u00e1s reciente, la situaci\u00f3n internacional debe ser considerada en su aspecto nacional. (\u2026) Es cierto que el desarrollo se cumple en la direcci\u00f3n del internacionalismo, pero el punto de partida es \u201cnacional\u201d y es de aqu\u00ed que es preciso partir. Pero la perspectiva es internacional y no puede menos que ser as\u00ed. Es preciso por ello estudiar con exactitud la combinaci\u00f3n de fuerzas nacionales que la clase internacional deber\u00e1 dirigir y desarrollar seg\u00fan las perspectivas y directivas internacionales (\u2026) El concepto de hegemon\u00eda es aquel donde se anudan las exigencias de car\u00e1cter nacional (\u2026) Una clase de car\u00e1cter internacional, en la medida en que gu\u00eda a capas sociales estrictamente nacionales (intelectuales) y con frecuencia m\u00e1s que nacionales, particularistas y municipalistas (los campesinos) debe en cierto sentido \u201cnacionalizarse\u00bb\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote2sym\" name=\"sdendnote2anc\"><sup>ii<\/sup><\/a> Era esa, la lucha social, la clave fundamental de su actitud ante los movimientos nacionales de su \u00e9poca. Por ello rechaz\u00f3 a los nacionalismos checo y croata de su tiempo, de 1848, por su subordinaci\u00f3n al Imperio Zarista y al paneslavismo por su condici\u00f3n disfrazada de hegemonismo panruso. Por eso cambi\u00f3 de posici\u00f3n frente a la cuesti\u00f3n de Irlanda, pasando de defender su permanencia en el Reino Unido a apoyar al movimiento feniano y su objetivo de independencia. Al margen de la relaci\u00f3n de Engels con el movimiento feniano, lo hizo en respuesta a la reacci\u00f3n xen\u00f3foba que entre las clases populares, y los trabajadores, produjo la llegada masiva de inmigrantes irlandeses a Inglaterra en la d\u00e9cada de 1850; integr\u00f3 el apoyo a la independencia de Irlanda como condici\u00f3n para el desarrollo del movimiento obrero revolucionario en la propia Inglaterra. Y no hay que dejar de se\u00f1alar que, a\u00fan as\u00ed, Marx defendi\u00f3 el mantenimiento de la uni\u00f3n entre Irlanda y Gran Breta\u00f1a mediante un v\u00ednculo federal; no ten\u00eda una posici\u00f3n de principio en contra del federalismo, aunque lo rechazase para el caso alem\u00e1n porque en la situaci\u00f3n de la \u00e9poca el federalismo beneficiaba a las monarqu\u00edas y aristocracias reinantes. Siempre estuvo a favor de los movimientos revolucionarios, tuvieran la forma que tuviesen, y en contra de todo tipo de opresi\u00f3n cultural, sin que de ello implicara una reivindicaci\u00f3n de independencia, ni de autodeterminaci\u00f3n, como en el caso de los rumanos; para \u00e9l la naci\u00f3n no deb\u00eda confundirse con la lengua, sus determinantes principales eran la constituci\u00f3n pol\u00edtica de la sociedad, su estructura de clases y su econom\u00eda. Esas son las claves principales del pensamiento y el comportamiento de Marx y Engels ante la cuesti\u00f3n nacional y no tiene sentido entrar en m\u00e1s detalles, que no tuvieron incidencia en la socialdemocracia ni en el comunismo.<\/p>\n<p><b>De Kautsky a Bauer, pasando por la cuesti\u00f3n polaca<\/b><\/p>\n<p>Lamentablemente lo que mayor incidencia tuvo, hasta comienzos del siglo XX, fue la interpretaci\u00f3n sesgada y recortada del p\u00e1rrafo de <i>El Manifiesto Comunista<\/i>, produciendo un internacionalismo vacuo; que por su inoperancia no pudo sino facilitar que lo que predominara en la socialdemocracia, en sus principales partidos (alem\u00e1n, franc\u00e9s, brit\u00e1nico) y en la toma de decisiones de la Segunda Internacional, fuese la reducci\u00f3n de Lasalle de la naci\u00f3n al estado, la asunci\u00f3n de los intereses del estado como si fueran de la naci\u00f3n: y, en el extremo, del discurso de defensa de la m\u00e1xima negaci\u00f3n del internacionalismo, el imperialismo, a cambio del magro plato de lentejas de las \u00abventajas materiales\u00bb de las clases trabajadoras de las metr\u00f3polis (Legien en Alemania; los fabianos en el Reino Unido) o so capa de la misi\u00f3n civilizadora de Europa (Vandervelde en B\u00e9lgica, buena parte del socialismo franc\u00e9s, Bonomi en Italia).<\/p>\n<p>El auge de los movimientos nacionalitarios y del nacionalismo de estado en el seno de la socialdemocracia, que estaba en su primer estadio de construcci\u00f3n mediante la constituci\u00f3n de partidos obreros nacionales, llev\u00f3 a Kautsky a escribir lo que fue el primer ensayo para definir la naci\u00f3n, con consecuencias pr\u00e1cticas importantes, en el campo del marxismo: \u00abLa nacionalidad moderna\u00bb (<em>Die Neue Zeit<\/em>, 1887). Kaustky lo hizo present\u00e1ndola en primer lugar como un hecho hist\u00f3rico, no como \u00abalgo dado por naturaleza\u00bb y como un producto de tres factores principales: la existencia de un enemigo exterior, la necesidad de dominar \u00ablas fuerzas de la naturaleza\u00bb que no pod\u00edan conseguir las comunidades aisladas y \u00abel m\u00e1s importante\u00bb el intercambio y la producci\u00f3n de mercader\u00edas; los tres, advert\u00eda, \u00abson el desarrollo del modo de producci\u00f3n\u00bb. El relato hist\u00f3rico de ese proceso part\u00eda del origen de la agricultura y culminaba en el capitalismo, con un discurso economicista en el transcurso del cual situaba el surgimiento de la \u00abnacionalidad moderna\u00bb en la Edad Media, particularmente en el desarrollo de las ciudades; pero era un inicio d\u00e9bil, dominado todav\u00eda por el particularismo y el provincialismo por un lado y por otro por el cosmopolitismo religioso, especialmente de la iglesia cat\u00f3lica. La plenitud de la naci\u00f3n moderna no se habr\u00eda alcanzado hasta el triunfo del capitalismo, identificado en el texto de Kautski con el comercio. \u00c9ste era lo que hab\u00eda hecho imprescindible la forma social de la naci\u00f3n, \u00abla forma cl\u00e1sica del estado moderno es el estado nacional\u00bb.<\/p>\n<p>Con ese relato economicista Kautsky establec\u00eda una doble identificaci\u00f3n, la de \u00abla nacionalidad del pueblo como una consecuencia del desarrollo econ\u00f3mico\u00bb y la correlaci\u00f3n inevitable entre naci\u00f3n y estado (para \u00e9l en naci\u00f3n y nacionalidad eran nombres de la misma cosa). Fue consciente, no obstante, de que adem\u00e1s de explicar su origen ten\u00eda que dar alg\u00fan car\u00e1cter sustantivo que identificara a la naci\u00f3n y aunque aludi\u00f3 impl\u00edcitamente a diversos factores s\u00f3lo se refiri\u00f3 a dos, el geogr\u00e1fico desde la perspectiva de la comunicaci\u00f3n y la defensa y sobre todo la lengua, \u00abel factor m\u00e1s importante y que influye de manera decisiva en la conformaci\u00f3n de las naciones, aquel que representa el medio absolutamente necesario para que se establezcan las relaciones\u00bb. Kautsky consider\u00f3 la diversidad ling\u00fc\u00edstica como \u00abuno de los mayores obst\u00e1culos para las relaciones sociales y la producci\u00f3n social\u00bb. El factor geogr\u00e1fico le llev\u00f3 a la defensa del mayor tama\u00f1o de las naciones como premisa para su mayor capacidad para imponerse en el mercado mundial. Las naciones peque\u00f1as no ten\u00edan m\u00e1s opci\u00f3n que expandir su estado a costa de sus vecinos o incorporarse a un vecino m\u00e1s poderoso; por lo que rechazaba \u00abla promoci\u00f3n de la nacionalidad checa\u00bb y no le auguraba m\u00e1s futuro que aceptar su subordinaci\u00f3n a la naci\u00f3n alemana, incluida \u2013y en primer t\u00e9rmino\u2013 la subordinaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica. De su economicismo mercantilista concluy\u00f3 que el incremento del comercio internacional generaba la necesidad de una lengua universal: esta no pod\u00eda inventarse artificialmente, y ser\u00eda \u00abm\u00e1s probablemente\u00bb una de las principales lenguas ya existentes que se convertir\u00eda, con el tiempo, en lengua universal, no por razones ling\u00fc\u00edsticas sino econ\u00f3micas. Su nacionalismo ling\u00fc\u00edstico se transmutaba en monoling\u00fcismo internacional; al paso del fin de las fronteras nacionales como consecuencia inevitable del desarrollo econ\u00f3mico. Entretanto, los intereses de clase de la burgues\u00eda la llevaban a defender las barreras nacionales y a impulsar el odio nacional, comportamientos ambos que entraban en contradicci\u00f3n con el desarrollo econ\u00f3mico. \u00c9ste \u00faltimo pasaba a ser defendido con todas sus consecuencias \u00fanicamente por el proletariado; que, a la vez, hab\u00eda de asumir la uni\u00f3n e independencia de la naci\u00f3n contra \u00ablos elementos reaccionarios particularizantes\u00bb \u2013es decir, los de sus burgues\u00edas\u2013, pero tambi\u00e9n frente \u00aba las posibles agresiones externas\u00bb. Kautsky conclu\u00eda que los intereses del proletariado, que se constitu\u00eda \u00abcada vez m\u00e1s\u00bb en el n\u00facleo de la naci\u00f3n, coincid\u00edan tambi\u00e9n de manera \u00abcada vez mayor\u00bb con los intereses de \u00e9sta. Apuntaba y defend\u00eda una identidad nacional hegemonizada por las clases trabajadoras; aunque su nacionalismo ling\u00fc\u00edstico, la insistencia en el desarrollismo econ\u00f3mico y la defensa de la naci\u00f3n ante una agresi\u00f3n exterior, nombrada sin mayor aclaraci\u00f3n o matiz, introduc\u00edan fisuras en las consecuencias pr\u00e1cticas que pod\u00edan derivarse de su pensamiento.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n nacional no fue objeto de nuevas reflexiones en el seno de la socialdemocracia hasta que se plante\u00f3 en el Congreso de 1896 de la Segunda Internacional, que tuvo lugar en Londres, dos mociones contradictorias de la delegaci\u00f3n de los polacos del Imperio Zarista. El Partido Socialista Polaco se hab\u00eda divido en 1893 cuando el sector contrario a la restauraci\u00f3n de un estado independiente que integrara los territorios anexionados a los tres Imperios, mayoritaria, abandon\u00f3 la organizaci\u00f3n la organizaci\u00f3n y se constituy\u00f3 en Partido Socialdem\u00f3crata del Reino de Polonia<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote3sym\" name=\"sdendnote3anc\"><sup>iii<\/sup><\/a>; a Londres acudi\u00f3 en representaci\u00f3n del PSP un joven Pilsudsky, entre otros, y Rosa Luxemburgo por el PSRP. El PSP propuso que el congreso aprobase que \u00abla independencia de Polonia es una exigencia pol\u00edtica imperativa tanto para el proletariado polaco como para el movimiento obrero en general\u00bb; el PSRP se opuso, argumentado que el objetivo del proletariado polaco no era ninguna restauraci\u00f3n del estado desmembrado sino la lucha conjunta con el resto de las clases trabajadoras de cada una de los estados en que se hallaba repartido. Kautsky intervino sosteniendo que la Segunda Internacional no pod\u00eda incluir en su programa la independencia de Polonia, pero los socialistas polacos ten\u00edan todo el derecho a defender esa reivindicaci\u00f3n. En la intervenci\u00f3n de Kautsky hab\u00eda dos aspectos, la b\u00fasqueda de una posici\u00f3n ampliamente mayoritaria si no de consenso por parte del congreso, que evitara cualquier ruptura, y la concepci\u00f3n de que la Segunda Internacional s\u00f3lo pod\u00eda pronunciarse sobre las cuestiones internacionales y no pod\u00eda adoptar resoluciones que comprometieran la orientaci\u00f3n t\u00e1ctica de un partido concreto. El resultado es que se desech\u00f3 la propuesta del PSP, as\u00ed como acordar lo contrario, y sin entrar en el problema se aprob\u00f3 una moci\u00f3n en favor \u00abdel pleno derecho de todas las naciones a su autodeterminaci\u00f3n y expresa su simpat\u00eda hacia los obreros de todos los pa\u00edses que actualmente sufren el yugo de un despotismo militar, nacional o de otro g\u00e9nero; el Congreso exhorta a los obreros con conciencia de clase de todo el mundo a luchar unidos contra el capital internacional y alcanzar los objetivos de la socialdemocracia internacional\u00bb. Nadie pudo sentirse ni vencedor, ni vencido, aunque el Congreso de Londres legitim\u00f3 en el discurso socialdem\u00f3crata la reivindicaci\u00f3n del derecho de autodeterminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n polaca agit\u00f3 el debate sobre naci\u00f3n y nacionalidad en la c\u00faspide de la Segunda Internacional, pero lo que iba a extenderlo y a proporcionarle una nueva perspectiva fue la realidad nacional del Imperio Austro-H\u00fangaro, constituido en 1867 como monarqu\u00eda dual que gobernaba un entramado de nacionalidades. La complejidad de ese entramado, en el que los grupos nacionales se repart\u00edan en el territorio del estado y al propio tiempo coincid\u00edan en partes concretas de ellos (el ejemplo m\u00e1s conocido es la presencia de checos y alemanes en Bohemia o la multinacionalidad de Viena) se reflej\u00f3 en la denominaci\u00f3n coloquial \u2013no formal\u2013 que se dio a las dos partes de la monarqu\u00eda dual neutra nacionalmente, a pesar de la mayor\u00eda alemana en una y magiar en otra: Cisleitania para la parte del Imperio Austr\u00edaco estricto y Transleitania para el Reino de Hungr\u00eda, tomando como divisoria la frontera marcada por el r\u00edo Leita entre ambas. La dualidad del estado se reflej\u00f3 en la constituci\u00f3n de dos partidos socialdem\u00f3cratas, independientes entre, con representaci\u00f3n separada en la Segunda Internacional, aunque se reun\u00edan ocasionalmente en una Conferencia del Imperio. Su respuesta a la cuesti\u00f3n nacional fue radicalmente distinta. El partido h\u00fangaro, con una mayor\u00eda de afiliaci\u00f3n magiar, adopt\u00f3 una posici\u00f3n unitaria absoluta, considerando que las diferencias y opresiones nacionales se resolver\u00edan en el socialismo y defendi\u00f3 la independencia de una Rep\u00fablica H\u00fangara que integraba sin distinciones pol\u00edticas todos los territorio de la Transleitania. Por el contrario, el Partido Obrero Socialdem\u00f3crata de Austria, con una presencia importante de eslavos \u2013checos, eslovacos, polacos, rutenos\u2013 intent\u00f3 dar una respuesta a esa diversidad nacional, tanto en el seno del partido como en su proyecto de rep\u00fablica democr\u00e1tica austr\u00edaca, cuya permanencia como estado com\u00fan de las nacionalidades del imperio defend\u00edan m\u00e1s all\u00e1 del fin deseado de la monarqu\u00eda habsburguesa. Las presiones de los checos llev\u00f3 en 1897, diez a\u00f1os despu\u00e9s de la primera fundaci\u00f3n del partido, a reconstituirse como una federaci\u00f3n de seis partidos de la Cisleitania: alem\u00e1n, checo, polaco, de los eslavos del sur, ruteno e italiano; con el compromiso de reunirse en congreso anual com\u00fan y mantener en el parlamento un solo grupo socialdem\u00f3crata.<\/p>\n<p>La diversidad nacional se traslad\u00f3 en los siguiente dos a\u00f1os al debate sobre la organizaci\u00f3n territorial del estado, que habr\u00eda de discutirse en el congreso anual del partido de 1899, en Br\u00fcnn (Brno). En esa circunstancia Karl Renner public\u00f3 <i>Estado y naci\u00f3n<\/i>, el mismo 1899, continuado en 1902 con <i>El combate de las nacionalidades austr\u00edacas por el Estado<\/i>, en el hizo una interpretaci\u00f3n nacional nueva del hecho nacional, con consecuencias singulares para el proyecto de organizaci\u00f3n territorial. Una teorizaci\u00f3n compleja que invirti\u00f3 abruptamente la base habitual de la identidad nacional que se sustentaba en la existencia de una comunidad de lengua identificada con un territorio pas\u00e1ndolo a atribuir al individuo. Parti\u00f3 de la consideraci\u00f3n exclusiva del derecho individual y de la identidad nacional como un sentimiento de \u00abcomunidad espiritual y de cultura\u00bb. La pertenencia a la naci\u00f3n \u00abes jur\u00eddicamente una caracter\u00edstica estatutaria del individuo, como el catolicismo, la mayor\u00eda, la paternidad\u00bb. Renner rechazaba que la cuesti\u00f3n nacional tuviera que ser una cuesti\u00f3n de poder, la relaci\u00f3n entre Estado y naci\u00f3n o entre naci\u00f3n y naci\u00f3n, cuyo objetico es, \u00aben primer lugar, la supremac\u00eda pasiva del poder\u00bb. Para el proletariado \u00abla cuesti\u00f3n nacional deja de ser una cuesti\u00f3n de poder para convertirse en una cuesti\u00f3n de cultura\u00bb. Y por si su argumentaci\u00f3n pod\u00eda ser sofisticada, que lo era, a\u00f1adi\u00f3 algunos claros ejemplos de esa identidad individual que era la \u00fanica detentadora de derecho: los obreros checos que han tenido que emigrar a diferentes territorios del imperio \u00abtienen derecho a fundar asociaciones culturales checas y a poder exigir por parte de su propia naci\u00f3n una protecci\u00f3n jur\u00eddica gratuita, de la misma manera que el oficial alem\u00e1n de un cuartel en un pueblo cualquiera \u2013uso el ejemplo de Galitzia, el territorio m\u00e1s remoto\u2013 tambi\u00e9n tiene derecho a pedir a su naci\u00f3n \u201ca la que paga sus impuestos\u201d que ponga a su disposici\u00f3n escuelas en alem\u00e1n para sus hijos\u00bb. La naci\u00f3n no era un colectivo hecho de territorio y lengua \u2013como hab\u00eda defendido Kautsky\u2013 sino una suma de sentimientos de pertenencia a una comunidad \u00abespiritual y cultural\u00bb. El Estado hab\u00eda de conciliar las diferencias nacionales mediante la combinaci\u00f3n de un doble eje: territorial correspondiendo a mayor\u00edas identitarias en un espacio concreto y comunitario, correspondiente a las identidades nacionales existentes tanto en los territorios como en el conjunto del estado.<\/p>\n<p>El congreso de Br\u00fcnn, en septiembre, rechaz\u00f3 la moci\u00f3n de autonom\u00eda cultural nacional propuesta por los delegados sud-eslavos, tampoco tom\u00f3 en consideraci\u00f3n las aspiraciones a la independencia de rutenos y polacos y aprob\u00f3, en cambio, una propuesta de federaci\u00f3n territorial: \u00ab1. Austria se ha de reorganizar en un Estado que represente la federaci\u00f3n democr\u00e1tica de las nacionalidades; 2. En lugar de los territorios hist\u00f3ricos de la corona, se han de constituir unas corporaciones aut\u00f3nomas delimitadas nacionalmente, en cada una de las cuales la legislaci\u00f3n y la administraci\u00f3n estar\u00e1n en manos de una C\u00e1mara nacional elegido por sufragio universal, directo y secreto; 3. Las regiones aut\u00f3nomas de una sola y misma naci\u00f3n formas una uni\u00f3n nacional \u00fanica que resuelve todos sus asuntos nacionales de una forma perfectamente aut\u00f3noma; IV. Los derechos de las minor\u00edas son garantizados por una ley especial promulgada por el Parlamento del Imperio; V, Los privilegios nacionales de toda clase han de ser suprimidos. Por tanto, a reconocer la existencia de una lengua de Estado. Al Parlamento del Imperio le corresponder\u00e1 decidir en qu\u00e9 medida es necesaria una lengua de comunicaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>El debate no se apag\u00f3, como lo demuestra que Renner publicara nuevos escritos y se reactiv\u00f3 con fuerza tras el estallido de la revoluci\u00f3n rusa de 1905-1906 la concesi\u00f3n por el zar de una Duma, que promet\u00eda hab\u00eda de ser elegida por sufragio universal; la socialdemocracia reclam\u00f3 para el Imperio Austro-H\u00fangaro el mismo trato y con la acci\u00f3n combinada de la movilizaci\u00f3n obrera y las negociaciones de V\u00edctor Adler con el gobierno imperial, consigui\u00f3 la instauraci\u00f3n en 1907 del sufragio masculino universal, a partir de los 24 a\u00f1os, en la Cisleitania. De manera oportuna ante las expectativas de las elecciones de mayo de 1907, Otto Bauer public\u00f3 <i>La cuesti\u00f3n nacional y la socialdemocracia<\/i>, que recog\u00eda lo fundamental de su tesis de doctorado presentada el a\u00f1o anterior. Bauer retomaba la propuesta de Renner y le daba un concepto por el que ser\u00eda m\u00e1s popularmente conocida, a la par que hac\u00eda aparecer a Bauer \u2013inexactamente\u2013 como su formulador: el de la autonom\u00eda cultural personal; en ejercicio de esa autonom\u00eda los individuos hab\u00edan de organizarse por comunidad nacional en cada <em>l\u00e4nder<\/em> para tener su representaci\u00f3n pol\u00edtica en todas las instituciones, gozar de sus propias instituciones jur\u00eddicas y tener su propio sistema educativo. Si en este aspecto Bauer no innov\u00f3, si lo hizo, en cambio, formulando una teor\u00eda general de la naci\u00f3n, que contradec\u00eda abiertamente a Kautski y correg\u00eda el individualismo jur\u00eddico de Renner mediante la centralidad del concepto de comunidad, al que daba de manera reconocida la acepci\u00f3n de Kant: \u00abinteracci\u00f3n rec\u00edproca profunda\u00bb. La naci\u00f3n era para Bauer un hecho hist\u00f3rico, producto y tambi\u00e9n productor de la historia, sist\u00e9mico y estable, que ten\u00eda su origen en la comunidad de naturaleza, de origen, y se constru\u00eda definitivamente como comunidad de car\u00e1cter en el transcurso de su \u00abdestino\u00bb, su historia. La definici\u00f3n \u00abcompleta\u00bb de la naci\u00f3n era para \u00e9l \u00abel conjunto de hombres unidos por la comunidad de destino en una comunidad de car\u00e1cter\u00bb; la historia com\u00fan era la \u00abcausa activa\u00bb, la cultura com\u00fan su \u00abmedio de acci\u00f3n\u00bb y la lengua com\u00fan \u2013un instrumento necesario pero no suficiente\u2013 el mediador, producto y productor de la cultura com\u00fan.<\/p>\n<p>La naci\u00f3n era un hecho hist\u00f3rico, pero al propio tiempo estable y cambiante. Bauer distingui\u00f3 \u00abtres tipos de comunidad de cultura nacionales\u00bb, en realidad tres momentos hist\u00f3ricos. El primero, el que encarnaba la era del comunismo primitivo, era el de una naci\u00f3n vinculada \u00abtanto por la comunidad de sangre como por la cultura com\u00fan de los antepasados\u00bb, que se hab\u00eda desintegrado al pasar a la vida sedentaria y al desarrollo de la propiedad privada. El segundo era el de la sociedad basada en la diferenciaci\u00f3n de clases, en el que la antigua naci\u00f3n se escind\u00eda entre la comunidad de cultura de las clases dominantes y el resto de la naci\u00f3n, la unidad de la cultura era la de las clases dominantes que se situaban por encima de las masas \u00abaprovech\u00e1ndose de su trabajo\u00bb. En una segunda etapa hist\u00f3rica de ese segundo tipo, \u00abel desarrollo de la producci\u00f3n social en forma capitalista\u00bb daba lugar a la progresiva ampliaci\u00f3n de la comunidad de cultura, en la que la educaci\u00f3n nacional iba incorporando progresivamente a \u00ablas clases trabajadoras y explotadas\u00bb, a\u00fan estando en \u00abel \u00faltimo lugar\u00bb a la unidad nacional. El capitalismo \u2013y menos el comercio internacional\u2013 no era el constructor definitivo de la naci\u00f3n, como hab\u00eda sostenido Kautski; por el contrario la sociedad de clases lo que hab\u00eda producido era la apropiaci\u00f3n de la identidad nacional por parte de las clases dominantes, llevado a su m\u00e1ximo estadio en el capitalismo y, al propio tiempo, al declive de esa apropiaci\u00f3n por la progresiva plena incorporaci\u00f3n de las clases trabajadoras a la comunidad de cultura. A partir de esa interpretaci\u00f3n, Bauer iluminaba la famosa frase de <i>El Manifiesto<\/i>: Marx y Engels no hab\u00edan pretendido que las clases trabajadoras fueran ap\u00e1tridas, sino que la burgues\u00eda se hab\u00eda apropiado de la naci\u00f3n, le hab\u00eda dado una identidad de naci\u00f3n burguesa. Las clases trabajadoras no eran los sujetos de ning\u00fan internacionalismo vacuo. Todo lo contrario, de tal manera que cuando triunfase el socialismo, cuando \u00abla sociedad descarga a la producci\u00f3n social de su envoltura capitalista\u00bb se producir\u00eda seg\u00fan Bauer, el tercer momento el del \u00abrenacimiento de la naci\u00f3n en su unidad, como comunidad de la educaci\u00f3n, del trabajo y de la cultura\u00bb. La naci\u00f3n no estaba destinada a la extinci\u00f3n, con el fin del capitalismo y, a\u00f1ad\u00eda Bauer, la igualdad de las naciones, la nivelaci\u00f3n de los contenidos materiales no supondr\u00e1 naciones absolutamente iguales y, en definitiva el fin de las naciones en aras de una supuesta naci\u00f3n mundial. El internacionalismo, en la era del capitalismo como en la del socialismo no era la negaci\u00f3n de la naci\u00f3n, sin diferenciaci\u00f3n nacional el internacionalismo ser\u00eda un sinsentido; era su reconocimiento pleno como unidad de iguales, de cultura compartida y el fin de la enajenaci\u00f3n de la naci\u00f3n por las clases dominantes.<\/p>\n<p>Ese era el n\u00facleo fundamental del pensamiento de Bauer, al que a\u00f1ad\u00eda reflexiones de desarrollo o complementarias, algunas de las cuales vale la pena recordar. Para empezar, que si la naci\u00f3n era un producto hist\u00f3rico, si el car\u00e1cter nacional era \u00abla condensaci\u00f3n de un proceso hist\u00f3rico\u00bb no era inmutable; \u00abla historia de la naci\u00f3n nunca est\u00e1 determinada\u00bb, era \u00abel producto nunca terminado de un proceso constantemente en curso\u00bb. La relaci\u00f3n entre individuo y naci\u00f3n era compleja y \u00e9sta no era \u00abun n\u00famero de individuos unidos entre s\u00ed de una manera extr\u00ednseca cualquiera, sino que existe m\u00e1s bien en cada individuo como elemento de su propia individualidad, como su nacionalidad\u00bb; el \u00abcar\u00e1cter nacional\u00bb no era el car\u00e1cter de una serie de individuos, sino un \u00abproducto social\u00bb por la interacci\u00f3n mutua de los compatriotas. En esa interacci\u00f3n introduc\u00eda en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n el factor de la voluntad, su determinaci\u00f3n heterog\u00e9nea formaba parte del car\u00e1cter nacional; la voluntad se expresa en el conocimiento como \u00ab<i>atenci\u00f3n<\/i> que selecciona determinados hechos concretos de la masa de fen\u00f3menos existentes, para percibirlos por separado\u00bb, por ello un alem\u00e1n y un ingl\u00e9s que hicieran un mismo viaje volver\u00edan a su pa\u00eds con conocimientos \u00abde car\u00e1cter muy distinto\u00bb. El factor de la voluntad, de la selecci\u00f3n y la decisi\u00f3n est\u00e1 impl\u00edcito en una consideraci\u00f3n, nunca recordada, de Bauer que sin duda tiene que ver con la realidad multinacional de Austria-Hungr\u00eda: las naciones no se confunden entre s\u00ed, pero en cambio \u00abmuchos individuos\u00bb que viven en regi\u00f3n de frontera hablan la lengua de dos naciones y se convierten en miembros de dos naciones. Bauer reconoc\u00eda que ese \u00abmestizo cultural\u00bb era \u00abpoco amado\u00bb e incluso en per\u00edodos de auge de la movilizaci\u00f3n nacional incluso ser considerado como traidores; lo reconoc\u00eda pero no solo lo rechazaba sino que afirmaba que \u00abesas personas que reciben la influencia de dos o m\u00e1s naciones, suelen ser superiores a las dem\u00e1s\u00bb \u2013lo est\u00e1 considerando en el plano cultural desde luego- y puso un ejemplo que no pod\u00eda dejar de impactar a sus lectores: \u00aben un hombre como Marx se ha unido la historia de cuatro naciones \u2013jud\u00eda, alemana, francesa e inglesa\u2013 y esto ha permitido que su obra se integrara en la historia de todas las grandes naciones de nuestra \u00e9poca\u00bb. Es un paso aislado en su exposici\u00f3n, que no desarrolla, pero que manifiesta que su adhesi\u00f3n al sistema de cuerpos nacionales aut\u00f3nomos no territoriales sino personales no era absolutamente r\u00edgida; de hecho, en el pr\u00f3logo a la reedici\u00f3n de su libro en 1924 reconoci\u00f3 que desde 1909 empez\u00f3 a dudar de que la autonom\u00eda nacional cultural pudiera resolver el problema de la multinacionalidad en el imperio austr\u00edaco.<\/p>\n<p><b>La propuesta de Lenin del reconocimiento de la autodeterminaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>El proyecto mixto del federalismo territorial y el comunitarismo nacional aut\u00f3nomo no pudo ponerse a prueba nunca, la Gran Guerra y la disoluci\u00f3n del Imperio Austro-H\u00fangaro acabaron con todas sus posibilidades. Result\u00f3 superado por una heterog\u00e9nea y frecuentemente deformada aplicaci\u00f3n del principio de autodeterminaci\u00f3n en t\u00e9rminos de constituci\u00f3n de nuevos estados nacionales. Ni Renner ni Bauer negaron el derecho de autodeterminaci\u00f3n pero siempre concibieron su aplicaci\u00f3n en t\u00e9rminos federales y no independentistas; los hechos desbordaron su artefacto intelectual federal-aut\u00f3nomo. No obstante, la publicaci\u00f3n del texto de Bauer, potenciado por el notable avance parlamentario de Partido Obrero Socialdem\u00f3crata en las elecciones de 1907 y 1911 (pasaron de la decena de diputados a 87) tuvo una proyecci\u00f3n importante en el Imperio del Zar, interviniendo en el debate interno del Partido Obrero Socialdem\u00f3crata Ruso, en el que la cuesti\u00f3n nacional hab\u00eda estado presente desde su fundaci\u00f3n, aunque de manera atenuada hasta 1912.<\/p>\n<p>La diversidad nacional del Imperio zarista tuvo su primera repercusi\u00f3n, en la historia de la socialdemocracia con la constituci\u00f3n de un partido de la minor\u00eda jud\u00eda sobre la base de considerar que \u00e9sta era una minor\u00eda nacional, el Bund, en 1897; en el proceso de constituci\u00f3n de formaciones socialistas locales y antes incluso de la constituci\u00f3n formal del Partido Obrero Socialdem\u00f3crata Ruso en el congreso de 1903. El Bund estaba influenciado por las posiciones de Renner y por la consideraci\u00f3n de que una organizaci\u00f3n \u00fanica de todo el Imperio ruso no defender\u00eda adecuadamente a la poblaci\u00f3n jud\u00eda; Martinov mismo hab\u00eda sostenido esa posici\u00f3n, hasta su encuentro con Lenin. Poco despu\u00e9s, en el proceso de elaboraci\u00f3n del que hab\u00eda de ser el primer programa del POSDR, Lenin introdujo en los inicios de sus aportaciones a la cuesti\u00f3n de las minor\u00edas; lo hizo en el art\u00edculo \u00abNuestro programa\u00bb, enviado a los redactores de <u>Rabochaza Gazeta<\/u>, antes de octubre de 1899 \u2013pero no publicado hasta 1925\u2013 de una manera todav\u00eda imprecisa, se\u00f1alando que, ante el objetivo inmediato del derrocamiento de la autocracia, la socialdemocracia se hab\u00eda de poner a la cabeza de las reclamaciones de los finlandeses, los polacos, los hebreos y \u00abotras sectas religiosas\u00bb (sic). Sin tener que hacer ning\u00fan recordatorio hist\u00f3rico, los polacos estaban en el foco de la socialdemocracia desde el Congreso de Londres de 1896; en cuanto a Finlandia, qued\u00f3 colocada en primer plano por el Manifiesto de 1899 del zar Nicol\u00e1s II en el que proclamaba que las leyes del Imperio hab\u00edan de prevalecer sobre las del Gran Ducado finland\u00e9s, lo que anulaba su parlamento, rompiendo el compromiso del establecido en la conquista rusa de 1809. Los finlandeses protestaron y presentaron su propio manifiesto, que Lenin apoy\u00f3 (\u00abLa protesta del pueblo finland\u00e9s\u00bb, noviembre 1901); aunque sin moverse de la reclamaci\u00f3n de que fuese restablecido el compromiso de 1809, con lo cual auguraba que Finlandia \u00abse sentir\u00e1 tranquila y feliz con la uni\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Esas primeras aproximaciones, vinculadas a casos concretos, en los que ya apunt\u00f3 que su propia opci\u00f3n era la del rechazo de la opresi\u00f3n autocr\u00e1tica \u2013todav\u00eda no formulada en t\u00e9rminos de opresi\u00f3n nacional\u2013 y su deseo de una uni\u00f3n aceptada por el respeto a las comunidades y sus instituciones, dieron paso a una formulaci\u00f3n general en el Proyecto de programa para el POSDR que Lenin present\u00f3 en 1902, en los trabajos de preparaci\u00f3n del Segundo Congreso del partido (en realidad el constituyente); el punto s\u00e9ptimo de la l\u00ednea pol\u00edtica reclam\u00f3 el reconocimiento del derecho de autodeterminaci\u00f3n de todas las naciones que forman el Estado, sin m\u00e1s especificaci\u00f3n. La inclusi\u00f3n de ese reconocimiento no fue ninguna originalidad, correspond\u00eda al acuerdo de Londres de la Segunda Internacional, y era tambi\u00e9n invocado en la socialdemocracia austriaca, aunque d\u00e1ndole un desenlace federalista. Lo que result\u00f3 original por parte de Lenin fue la argumentaci\u00f3n de la defensa de ese reconocimiento y la concreci\u00f3n que a\u00f1adi\u00f3 a su ejercicio a\u00f1os m\u00e1s tarde, hasta los tiempos de la revoluci\u00f3n de octubre. Esa argumentaci\u00f3n y ese desarrollo respondieron a cuatro claves fundamentales, que Lenin mantuvo de manera invariable: la determinaci\u00f3n del momento revolucionario y, en \u00e9l, el papel de la organizaci\u00f3n pol\u00edtica del proletariado y la insurrecci\u00f3n popular; la necesidad ineludible de una pol\u00edtica de alianzas sociales, sin la cual el movimiento revolucionario no podr\u00eda imponerse, en particular, en el Imperio Ruso, con el campesinado y con las nacionalidades sometidas; la afirmaci\u00f3n que en el capitalismo, sea cual fuese su estado de desarrollo, las clases trabajadoras de un estado constitu\u00edan una sola clase, una sola parte de la \u00abclase internacional\u00bb, ya fuera ese estado mononacional o multinacional; esa clase \u00fanica hab\u00eda de tener una \u00abunidad de voluntad\u00bb y organizarse, por lo tanto, en un solo partido, organizado sobre los principios del centralismo democr\u00e1tico, que proyectaba tambi\u00e9n al futuro estado revolucionario.<\/p>\n<p>Hasta 1905 su atenci\u00f3n principal se centr\u00f3 en la construcci\u00f3n, org\u00e1nica y pol\u00edtica, del partido. Eso se reflej\u00f3 tambi\u00e9n en las atenciones concretas que dedic\u00f3 a la cuesti\u00f3n nacional, que lo fueron motivadas por cuestiones organizativas, que nunca trat\u00f3 de manera administrativa y que desde luego incluy\u00f3 tambi\u00e9n reflexi\u00f3n pol\u00edtica. Ante la celebraci\u00f3n del congreso del POSDR, en julio de 1903, se presentaron dos propuestas de federalizaci\u00f3n, en el \u00e1mbito organizativo y pol\u00edtico: el Bund pidi\u00f3 su ingreso en el POSDR como organizaci\u00f3n aut\u00f3noma y la Uni\u00f3n Socialdem\u00f3crata Armenia reclam\u00f3 la postulaci\u00f3n de una Rep\u00fablica federativa. En ambas hab\u00eda la doble sombra de la federalizaci\u00f3n del partido y de estado aprobado por los austr\u00edacos. Ante el Bund no hubo mayor discusi\u00f3n, en el congreso las dos grandes corrientes de la socialdemocracia rusa rechazaron su pretensi\u00f3n y el Bund no se incorpor\u00f3 entonces al POSDR. Mayor discusi\u00f3n se produjo ante la federalizaci\u00f3n y la autonom\u00eda territorial, aceptada por la minor\u00eda (menchevique) y rechazada por la mayor\u00eda (blochevique) liderada por Lenin que opuso a la federalizaci\u00f3n la autodeterminaci\u00f3n, como un dique l\u00f3gico a una propuesta pol\u00edtica que amenazaba fragmentar la \u00abunidad de voluntad\u00bb del partido. En su cr\u00edtica a la propuesta de los armenios (\u00abSobre el Manifiesto de la Uni\u00f3n de Socialdem\u00f3cratas Armenios\u00bb, febrero 1903) Lenin formul\u00f3 por primera vez por escrito su singular defensa del reconocimiento: \u00abLa exigencia de que se reconozca el derecho de cada nacionalidad a la autodeterminaci\u00f3n s\u00f3lo significa que nosotros, el partido del proletariado, debemos estar siempre e incondicionalmente en contra de todo intento de influir, desde fuera, mediante la violencia o la injusticia en la autodeterminaci\u00f3n de las naciones. A la vez que cumplimos siempre y en todas parte con este deber negativo (luchar y protestar contra la violencia) nos preocupamos por la autodeterminaci\u00f3n no de los pueblos y las naciones, sino del proletariado dentro de cada nacionalidad\u00bb. Deber negativo, rechazo de la imposici\u00f3n \u2013ya se ver\u00e1 m\u00e1s adelante como ese giro negativo se sofistica cuando Lenin sostenga que en el fondo lo que no pueden hacer los socialdem\u00f3cratas es negar el reconocimiento del derecho\u2013 y afirmaci\u00f3n del conflicto de clase con esa formulaci\u00f3n incipiente de la tesis de la autodeterminaci\u00f3n proletaria. Y Lenin aclara, a rengl\u00f3n seguido, que el proletariado no tiene como \u00abdeber permanente y program\u00e1tico\u00bb la autonom\u00eda nacional (considerada exclusivamente como territorial) \u2013sin\u00f3nimo en el debate ruso de la federalizaci\u00f3n\u2013 aunque excepcionalmente pueda ser considerada; no por la raz\u00f3n de la nacionalidad, ya que la descarta para los armenios, sino por otras tan remotas para \u00e9l que ni siquiera avanza ninguna hip\u00f3tesis del caso.<\/p>\n<p>Quince d\u00edas antes del inicio del congreso Lenin en el art\u00edculo \u00abEl problema nacional en nuestro programa\u00bb, publicado en <i>Iskra,<\/i> ampli\u00f3 aquella argumentaci\u00f3n; ahora en respuesta al Partido Socialista Polaco que acus\u00f3 a la socialdemocracia rusa, de hecho a Lenin, de \u00abnebuloso\u00bb en su reconocimiento de la autodeterminaci\u00f3n. Reiter\u00f3 el rechazo al sometimiento desde fuera, por violencia o injusticia, as\u00ed como que la tarea positiva (propositiva) y fundamental era \u00abcooperar a la autodeterminaci\u00f3n del proletariado de cada naci\u00f3n, y no a la de pueblos y naciones como tales\u00bb. Pero a\u00f1adi\u00f3 que \u00abel reconocimiento incondicional de la lucha por la libre determinaci\u00f3n en modo algunos nos obliga a apoyar cualquier demanda de autodeterminaci\u00f3n nacional\u00bb; el objetivo era \u00ablograr la uni\u00f3n m\u00e1s estrecha entre los proletarios de todas las naciones, y tan solo en casos aislados y a t\u00edtulo de excepci\u00f3n podemos presentar ya apoyar con energ\u00eda reivindicaciones tendentes a constituir un nuevo Estado de clase o a sustituir la plena unidad pol\u00edtica del Estado por una unidad federativa m\u00e1s d\u00e9bil\u00bb. Ahora ya no se trataba solo del \u00abdeber negativo\u00bb del reconocimiento de principio de un derecho, sino del rechazo a apoyar \u00abreivindicaciones tendentes a\u00bb, es decir pol\u00edticas efectivas hacia la independencia o el federalismo. No hab\u00eda que apoyar \u00abcualquier demanda de autodeterminaci\u00f3n de cualquier naci\u00f3n\u00bb y hab\u00eda de supeditarse la reivindicaci\u00f3n de esa autodeterminaci\u00f3n nacional a los intereses de la lucha de clases del proletariado; la reivindicaci\u00f3n de la independencia nacional solo pod\u00eda aceptarse bajo esa condici\u00f3n prevalente. Y contraatacaba: \u00abEl PSP considera que el problema nacional se reduce a la siguiente contraposici\u00f3n: \u201cnosotros\u201d (los polacos) y \u201cellos\u201d (los alemanes, rusos, etc). Pero los socialdem\u00f3cratas destacan en primer plano esta otra contraposici\u00f3n: \u201cnosotros\u201d los proletarios, y \u201cellos\u201d la burgues\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Durante la revoluci\u00f3n de 1905-1906 la cuesti\u00f3n no estuvo en el primer plano de los bolcheviques. A pesar de que, como consecuencia de ella, Finlandia recuper\u00f3 su parlamento e incluso consigui\u00f3 una nueva ley electoral que estableci\u00f3 el sufragio universal, sin restricciones es decir tambi\u00e9n femenino, con el que la socialdemocracia finlandesa, con un 37% de los votos, se convirti\u00f3 en el primer partido de la c\u00e1mara. El inter\u00e9s de Lenin durante ese per\u00edodo se centr\u00f3 en la propuesta insurreccional y la alianza contra el campesinado para darle a la revoluci\u00f3n una soluci\u00f3n democr\u00e1tica. No obstante, despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n se produjo un despertar del \u00abnacionalismo de las naciones oprimidas\u00bb que se manifest\u00f3 en el grupo \u00abfederalista-autonomista\u00bb de la Primera Duma en 1906, el ascenso del movimiento ucraniano y el ascenso el movimiento musulm\u00e1n. Contra la revoluci\u00f3n y contra ese despertar la autocracia reaccion\u00f3 relanzando el nacionalismo paneslavo m\u00e1s ultramontano, representado en la multiplicaci\u00f3n de las \u00abCenturias negras\u00bb; e institucionalmente en la nueva suspensi\u00f3n del parlamento finland\u00e9s en 1910. El propio zar encendi\u00f3 la mecha del nacionalismo de la periferia del Imperio con esa pol\u00edtica. Ese despertar no fue un hecho aislado, en el tr\u00e1nsito de una d\u00e9cada a otra se reactiv\u00f3 el nacionalismo en Europa en dos sentidos: en el sustent\u00f3 la din\u00e1mica que llev\u00f3 a la Gran Guerra de 1914, con la de los Balcanes como pr\u00f3logo; y en el de las nacionalidades sin estado. Este \u00faltimo dio lugar a al nacimiento de un movimiento propio promovido por el lituano Juozas Parsaitis (Jean Gabrys) con el apoyo del historiador franc\u00e9s Charles Seignobos; Gabrys organiz\u00f3 una Conferencia de las Nacionalidades en Par\u00eds, en 1912, de la surgieron comit\u00e9s del movimiento en Armenia, Lituania, Estonia, Polonia, Croacia, Bohemia e incluso un comit\u00e9 cooperador en EEUU presidido por Dale Carnegie, directamente relacionado con Woodrow Wilson. La emergencia de la reivindicaci\u00f3n pol\u00edtica de las nacionalidades sin estado influy\u00f3 tambi\u00e9n en la socialdemocracia de los Imperios multinacionales, como el Zarista y el Austro-H\u00fangaro. En 1910 la socialdemocracia checa llev\u00f3 al congreso de la Segunda Internacional la cuesti\u00f3n de su constituci\u00f3n independiente y la de los sindicatos de esa nacionalidad, que no fue aceptada. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en enero de 1912 interfiri\u00f3 e la reactivaci\u00f3n del POSDR impulsada por Lenin y, sobre todo, en el combate pol\u00edtico entre los bolcheviques y sus rivales mencheviques y social-revolucionarios.<\/p>\n<p>El congreso de reunificaci\u00f3n del POSDR de 1907, en Londres, recuper\u00f3 el programa del partido aprobado en 1903, con la postulaci\u00f3n del reconocimiento del derecho de autodeterminaci\u00f3n de las naciones. No obstante, en los a\u00f1os siguientes ese principio y la reflexi\u00f3n sobre el no estuvo presente de manera destacada, al menos en los escritos de Lenin. Cuando \u00e9ste reaccion\u00f3 a la suspensi\u00f3n del parlamento finland\u00e9s, lo hizo en l\u00ednea con lo que manifest\u00f3 en 1901 (\u00abLa gran campa\u00f1a contra Finlandia\u00bb, abril 1910); no hizo de ello una causa general sino particular y record\u00f3 que hab\u00eda sido la revoluci\u00f3n rusa de 1905-1906 la que hab\u00eda permitido a Finlandia la recuperaci\u00f3n de la Dieta: \u00abS\u00f3lo cuando la clase obrera de Rusia se levant\u00f3 como una gigantesca mole y sacudi\u00f3 a la autocracia rusa, Finlandia pudo respirar libremente. Y s\u00f3lo en uni\u00f3n con la lucha revolucionaria de las masas en Rusia, puede hoy el obrero fin\u00e9s buscar el camino para salvarse de \u201ccortadores de cabezas\u201d centurionegristas\u00bb. En la sexta conferencia del POSDR \u2013celebrada en Praga en enero de 1912 por iniciativa de lo bolcheviques para recuperar la organizaci\u00f3n del partido, dispersa desde hac\u00eda tras a\u00f1os\u2013 Lenin denunci\u00f3 la alianza entre la autocracia, la \u00abaristocracia centurionegrista\u00bb y la burgues\u00eda industrial \u00abque trata hoy de satisfacer sus intereses rapaces mediante una grosera pol\u00edtica \u201cnacionalista\u201d orientada contra las regiones m\u00e1s cultas (Finlandia, Polonia, Territorio del Noroeste)\u00bb; pero tampoco dedujo todav\u00eda propuestas generales. La Conferencia ratific\u00f3 la participaci\u00f3n en las elecciones a la IV Duma, bajo un triple lema \u00abrep\u00fablica democr\u00e1tica\u00bb, \u00abjornada de ocho horas\u00bb y \u00abconfiscaci\u00f3n de todas las tierras de los terratenientes\u00bb; ni en la resoluci\u00f3n sobre la participaci\u00f3n electoral, ni en la Plataforma electoral del POSDR, de marzo de 1912, hubo ninguna alusi\u00f3n a la cuesti\u00f3n de las nacionalidades y \u00fanicamente en el primero de esos documentos se reiter\u00f3 que \u00abs\u00f3lo con los esfuerzos conjuntos de los obreros de los obreros de Rusia y de Finlandia se podr\u00e1 derrocar al zarismo y conquistar la libertad para los pueblos ruso y finland\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<p>De repente la cuesti\u00f3n de la autodeterminaci\u00f3n irrumpi\u00f3 de nuevo en la segunda mitad de 1912, en el contexto de la confrontaci\u00f3n entre el POSDR reorganizado y liderado por los bolcheviques desde enero y las corrientes que no hab\u00edan querido participar en la conferencia de enero, el grueso de los mencheviques y el grupo de Trotsky. Estos \u00faltimos se reunieron en su propia conferencia, en Viena, en agosto, con la asistencia tambi\u00e9n del Bund, del Partido Socialista Polaco, y de grupos socialdem\u00f3cratas \u00abnacionales\u00bb letones, lituanos y caucasianos. La Conferencia de Viena no produjo resultados pr\u00e1cticos, pero aliment\u00f3 el escenario de una federalizaci\u00f3n del partido, asumiendo las tesis de la autonom\u00eda nacional-cultural de los austromarxistas; que, por otra parte, tambi\u00e9n prosperaban en el campo de los Socialistas Revolucionarios. De hecho, el POSDR reunificado en 1910 hab\u00eda funcionado como una semifederaci\u00f3n con el Bund, los letones y los polacos que ten\u00edan su propia representaci\u00f3n en el seno del Comit\u00e9 Central; algo que Lenin hab\u00eda estigmatizado como la \u00abfederaci\u00f3n del peor tipo\u00bb. La conferencia de enero de 1912 se hab\u00eda pronunciado por la \u00abuni\u00f3n completa\u00bb y Lenin se apoy\u00f3 en la acusaci\u00f3n de Plejanov a la Conferencia de Viena de haber \u00abadaptado el socialismo al nacionalismo\u00bb \u2013 en realidad esa interpretaci\u00f3n era sobre Bauer era de Kautsky- para emprender una campa\u00f1a contra la \u00abuni\u00f3n completa\u00bb de todos los socialdem\u00f3cratas del Imperio Ruso en un solo partido y contra la teor\u00eda de la autonom\u00eda nacional y cultural (\u00abLos problemas espinosos de nuestro partido\u00bb, diciembre 1912, publicado en agosto de 1913; \u00abLos separatistas en Rusia y los separatistas en Austria\u00bb, escrito en abril de 1913 y publicado en mayo). Hasta la primavera de 1913 toda la carga del debate estuvo en el problema del modelo del partido y en la denuncia de la autonom\u00eda nacional y cultural, que Lenin redujo a la cuesti\u00f3n educativa. En mayo de 1913 Lenin public\u00f3 un nuevo art\u00edculo \u00abLa clase obrera y la cuesti\u00f3n nacional\u00bb en el que su denuncia del nacionalismo se hizo doble: contra el \u00abnacionalismo ultarreaccionario\u00bb del zarismo y contra el \u00abnacionalismo burgu\u00e9s\u00bb de otras naciones (polaca, hebrea, ucraniana, georgiana, etc.) que \u00ablevanta la cabeza (\u2026) pretendiendo <i>desviar<\/i> a la clase obrera de sus grandes tareas universales con la lucha nacional o con la lucha por la cultura nacional\u00bb, para insistir en contra de ellos en \u00ab<i>la plena unidad<\/i> de todos los obreros de todas las naciones en las organizaciones obreras de cualquier \u00edndole: culturales, sindicales, pol\u00edticas, etc.\u00bb.<\/p>\n<p>El detalle sobre la cuesti\u00f3n educativa, que no acostumbra a recordarse, rechazaba de plano la separaci\u00f3n de las escuelas por nacionalidades: \u00abDefendemos la plena democracia, la plena libertad e igualdad de los idiomas, pero no apoyamos en lo m\u00e1s m\u00ednimo la proposici\u00f3n de \u201ctransferir los asuntos educacionales a las naciones\u201d o de \u201cseparaci\u00f3n de las escuelas por nacionalidad\u201d (\u2026) Nuestro objetivo no es \u201cseparar\u201d las naciones, sino asegurarles, por medio de una completa democracia, una igualdad y una coexistencia tan pac\u00edfica (relativamente) como en Suiza\u00bb (\u00abUna vez m\u00e1s obre la separaci\u00f3n de las escuelas por nacionalidades\u00bb, diciembre 1913). Lenin rechaz\u00f3 el principio, hizo lo que \u00e9l habr\u00eda llamado la afirmaci\u00f3n negativa; sin embargo, apenas desarroll\u00f3 la afirmaci\u00f3n propositiva. Sobre \u00e9sta \u00faltima dio diversas pistas: el rechazo a la propuesta liberal de un \u00abidioma oficial\u00bb que era el ruso, la variante gran-rusa en la pr\u00e1ctica, en la escuela y en la tramitaci\u00f3n de todos os asuntos oficiales; la defensa de la ense\u00f1anza del ruso en todo el territorio del estado pero no mediante la coerci\u00f3n (\u00ab\u00bfEs necesario un idioma oficial obligatorio?\u00bb, enero, 1914); Lenin confiaba adem\u00e1s en que no habr\u00eda problemas para la m\u00e1s amplia circulaci\u00f3n del ruso y sus variantes, sin necesidad de imposici\u00f3n oficial, por cuanto el 66% hablaba alg\u00fan tipo de ruso (43% gran ruso; 17 peque\u00f1o ruso; 6 % bielorruso) y con el polaco las lenguas eslavas supon\u00edan el 72% (\u00abTesis para la disertaci\u00f3n sobre el problema nacional\u00bb, enero 1914, publicado en 1937). Y finalmente elabor\u00f3 un proyecto de ley sobre igualdad de las naciones y sobre los derechos de las minor\u00edas nacionales (mayo, 1914) en el que se propon\u00eda la reorganizaci\u00f3n de las divisiones administrativas de acuerdo con dos criterios, las condiciones econ\u00f3micas y la composici\u00f3n nacional de la poblaci\u00f3n; las zonas que tuvieran \u00abcondiciones especiales\u00bb, entre ellas la de la composici\u00f3n nacional tendr\u00edan derecho a formar regiones aut\u00f3nomas con Dietas propias, cuyos l\u00edmites y jurisdicciones determinar\u00eda el Parlamento central; se rechazaba cualquier privilegio nacional o \u00abde cualquier idioma\u00bb; las Dietas auton\u00f3micas establecer\u00edan cu\u00e1l era su lengua oficial, si bien \u00abtodas las minor\u00edas nacionales tienen derecho a exigir la protecci\u00f3n incondicional de su lengua\u00bb; se preve\u00edan zonas de \u00abpoblaci\u00f3n m\u00faltiple\u00bb, aquellas en las que la minor\u00eda alcanzase como m\u00ednimo el 5%, y que en ellas se invirtiera \u00aben las necesidades culturales y educacionales\u00bb no menos de la parte proporcional que significaba su porcentaje de poblaci\u00f3n. De todo ello, que obviamente necesitaba un mayor desarrollo, se pueden sacar dos conclusiones: la preocupaci\u00f3n fundamental de Lenin era la igualdad, el rechazo a la opresi\u00f3n de las minor\u00edas, siempre defendiendo la uni\u00f3n que solo la clase internacional, el proletariado, podr\u00eda proporcionar; el rechazo a la autonom\u00eda era a la versi\u00f3n extraterritorial propuesta por Renner y Bauer, pero era una opci\u00f3n territorial en un estado en el que las instituciones centrales ten\u00edan la primera palabra sobre sus l\u00edmites y capacidades jurisdiccionales.<\/p>\n<p><b>Pol\u00e9micas con Renner, Bauer y Rosa Luxemburgo. Lenin desarrolla su propuesta.<\/b><\/p>\n<p>El proyecto de ley de mayo de 1914 supon\u00eda ya la prolongaci\u00f3n \u2013que no la sustituci\u00f3n\u2013 de la cuesti\u00f3n nacional del \u00e1mbito del modelo del partido al del modelo del estado, a su plena traducci\u00f3n pol\u00edtica. \u00c9sta fue abordada por la reuni\u00f3n del Comit\u00e9 Central ampliado de finales de septiemre y comienzos de octubre de 1913 (se la identific\u00f3 \u00abdel verano\u00bb por razones de seguridad). Su resoluci\u00f3n establec\u00eda que el POSDR deb\u00eda \u00abapoyar\u00bb el derecho de autodeterminaci\u00f3n \u00abde las naciones oprimidas por el estado zarista\u00bb, por que as\u00ed lo requer\u00edan \u00ablos principios fundamentales de la democracia internacional\u00bb, \u00abla inaudita opresi\u00f3n nacional de la mayor\u00eda de habitantes de Rusia por la monarqu\u00eda zarista\u00bb y \u00abla lucha por la libertad de los propios habitantes gran rusos pues les ser\u00e1 imposible crear un Estado democr\u00e1tico si no se desarraigan el nacionalismo gran ruso centurionegrista\u00bb. La resoluci\u00f3n aclaraba que el derecho de autodeterminaci\u00f3n era \u00abel derecho a separarse y formar Estados independientes\u00bb; es decir reduc\u00eda el derecho a un resultado concreto, la independencia, excluyendo la opci\u00f3n del federalismo que se rechazaba por completo en el contexto de su discrepancia con los austr\u00edacos y con el resto de formaciones socialistas rusas. Para Lenin la forma deseable del Estado era la del centralismo democr\u00e1tico, que no exclu\u00eda la autonom\u00eda administrativa, de ninguna manera en principio una forma federal; o uni\u00f3n, o separaci\u00f3n. Ahora bien, la resoluci\u00f3n del Comit\u00e9 Central a\u00f1ad\u00eda acto seguido que \u00abel derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n no debe ser confundido bajo ninguna circunstancia con la conveniencia de que se separe determinada naci\u00f3n. El Partido Socialdem\u00f3crata debe decidir esta \u00faltima cuesti\u00f3n, en cada caso articular de modo absolutamente independiente, de acuerdo con los intereses del desarrollo social en su conjunto y con los intereses de la lucha de clase del proletariado por el socialismo\u00bb. En un art\u00edculo de presentaci\u00f3n de los acuerdos del Comit\u00e9 Central en este punto (\u00abEl programa nacional del POSDR\u00bb, diciembre de 1913) Lenin precisaba todav\u00eda m\u00e1s el sentido de esa \u00faltima condici\u00f3n : \u00abel reconocimiento de ese derecho no excluye ni la propaganda ni la agitaci\u00f3n contra la separaci\u00f3n, ni la denuncia del nacionalismo burgu\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<p>A caballo entre la conferencia de Viena, de agosto de 1912, de los socialdem\u00f3cratas opuestos a los bolcheviques y la reuni\u00f3n del Comit\u00e9 Central del oto\u00f1o de 1913, Lenin encarg\u00f3 a Stalin \u2013reci\u00e9n elegido miembro del Comit\u00e9 Central en enero de 1912\u2013 un trabajo de cr\u00edtica a las posiciones de Renner y Bauer, sobre las que se apoyaban mencheviques y social-revolucionarios. Y escribi\u00f3 \u00e9l mismo dos art\u00edculos que son fundamentales para la comprensi\u00f3n de su pensamiento: \u00abNotas cr\u00edticas sobre el problema nacional\u00bb, escrito en octubre de 1913 y publicado en diciembre y \u00abEl derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n\u00bb, escrito en febrero de 1914 y publicado en mayo de 1914<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote4sym\" name=\"sdendnote4anc\"><sup>iv<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El primero estaba dedicado a refutar a Renner y Bauer y m\u00e1s concretamente la tesis de la autonom\u00eda nacional cultural extraterritorial, cuestiones antes apuntadas, aunque ahora a\u00f1adi\u00f3 precisiones y proposiciones importantes. Desarroll\u00f3 la cr\u00edtica al concepto de cultura nacional, abstracto, partiendo de la consideraci\u00f3n de que si en cada naci\u00f3n moderna hab\u00eda dos naciones \u2013lo que de hecho tambi\u00e9n reconoc\u00eda Bauer\u2013 en cada cultura nacional hab\u00eda tambi\u00e9n dos culturas nacionales; por un lado \u00abaunque no est\u00e9n desarrollados, <i>elementos<\/i> de cultura democr\u00e1tica y socialista\u00bb y, por otro, una cultura burguesa no \u00aben simple forma de \u201celementos\u201d, sino como cultura <i>dominante\u00bb<\/i>, de ah\u00ed que la \u00abcultura nacional\u00bb fuera en general \u00abla de los terratenientes, de los curas y de la burgues\u00eda\u00bb; Lenin percibi\u00f3 de manera expl\u00edcita el factor clerical en la formaci\u00f3n de esa cultura dominante. Frente a la cultura nacional concreta, que era la dominante, propuso una \u00abcultura internacional de la democracia y del movimiento obrero mundial\u00bb, en la que no cabr\u00eda ning\u00fan privilegio para ninguna naci\u00f3n o ning\u00fan idioma. Y sali\u00f3 al paso, acto seguido, de cualquier interpretaci\u00f3n igualmente abstracta o cosmopolita de esa cultura internacional: \u00abla cultura nacional no carece de naci\u00f3n (\u2026) al lanzar la consigna de la \u201ccultura internacional de la democracia y del movimiento obrero mundial\u201d tomamos de <i>cada <\/i>cultura nacional <i>s\u00f3lo<\/i> sus elementos democr\u00e1ticos y socialistas y los tomamos <i>\u00fanica y exclusivamente<\/i> como contrapeso a la cultura burguesa y al nacionalismo burgu\u00e9s de <i>cada<\/i> naci\u00f3n\u00bb; m\u00e1s adelante a\u00f1adi\u00f3 \u00abtodo intento de oponer en las cuestiones relativas al proletariado una cultura nacional en bloque a otra cultura nacional supuestamente indivisa, etc., es nacionalismo <i> burgu\u00e9s<\/i> contra el que se debe llevar a cabo una lucha implacable\u00bb.<\/p>\n<p>En esos momentos, Lenin fue muy duro con Bauer, y en el art\u00edculo de febrero de 1914 se aline\u00f3 por completo con el desprecio de Kautski contra la multinacionalidad. No siempre con acierto, su empe\u00f1o en aniquilar intelectualmente al adversario le llev\u00f3 a contradecirse sosteniendo \u2013contra lo que afirm\u00f3 \u00e9l mismo en aquel mismo art\u00edculo\u2013 que los h\u00fangaros y los checos no tienden a separarse de Austria, sino a mantener la integridad de Austria. Recrimin\u00f3 a Bauer haber ca\u00eddo en el nacionalismo burgu\u00e9s; m\u00e1s adelante rectific\u00f3 de manera indirecta esa acusaci\u00f3n, centr\u00f3 su discrepancia con Bauer en su \u00abman\u00eda\u00bb (el entrecomillado es de Lenin) de la autonom\u00eda cultura nacional, para a\u00f1adir que \u00abrazona con sumo acierto sobre una serie de problemas muy importantes (\u2026) se\u00f1ala con mucha justeza que la ideolog\u00eda nacionalista encubre una pol\u00edtica <i>imperialista\u00bb<\/i> (\u00abBalance de una discusi\u00f3n sobre el derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n\u00bb, escrito en julio y publicado en octubre de 1916). Pienso que la noci\u00f3n internacionalista de Lenin, reflejada en esa concepci\u00f3n de la cultura internacional, no era tan antag\u00f3nica con el internacionalismo de Bauer que llegaba a su apogeo con las naciones democr\u00e1ticas y socialistas.<\/p>\n<p>Al hilo de la cr\u00edtica a la autonom\u00eda extraterritorial plante\u00f3 el modelo de estado, partiendo de la ortodoxia kautskiana: \u00ablos marxistas, como es natural, est\u00e1n en contra de la federaci\u00f3n y la descentralizaci\u00f3n por el simple motivo que el capitalismo exige para su desarrollo Estados que sean lo m\u00e1s extensos y centralizados posibles\u00bb. A salvo de la cuesti\u00f3n del derecho a la autodeterminaci\u00f3n \u2013que Lenin anuncia que desarrollar\u00e1 en un pr\u00f3ximo art\u00edculo\u2013 \u00aben tanto y por cuanto diferentes naciones siguen constituyendo un solo Estado, los marxistas no propugnar\u00e1n en ning\u00fan caso el principio federal ni la descentralizaci\u00f3n. El Estado centralizado grande supone un progreso hist\u00f3rico inmenso que va del fraccionamiento medieval a la futura unidad socialista de todo el mundo, y no hay ni puede haber camino hacia el socialismo que el que pasa por tal Estado (<i>indisolublemente<\/i> ligado con el capitalismo)\u00bb. Esa argumentaci\u00f3n, pegada al economicismo, la matiz\u00f3 empero a\u00f1adiendo que por centralismo se entend\u00eda exclusivamente el \u00abcentralismo <i>democr\u00e1tico<\/i>\u00bb, que \u00abno solo no descarta la administraci\u00f3n aut\u00f3noma local ni la <i>autonom\u00eda<\/i> de las regiones, las cuales se distinguen por tener condiciones econ\u00f3micas y de vida especiales, una composici\u00f3n nacional peculiar de la poblaci\u00f3n, etc., sino que, por el contrario, exige imperiosamente <i>lo uno y lo otro<\/i>\u201d. El principio del centralismo hab\u00eda de ser \u00abpuesto en pr\u00e1ctica de un modo <i>democr\u00e1tico<\/i> y no burocr\u00e1tico\u00bb; la ingerencia burocr\u00e1tica era contraproducente con \u00abel desarrollo econ\u00f3mico y pol\u00edtico\u00bb e incluso con el \u00ab<i>centralismo<\/i> en las cuestiones serias, grandes y fundamentales\u00bb. La cr\u00edtica a la autonom\u00eda nacional de Renner y Bauer era a su extraterritorialidad, no a la autonom\u00eda planteada en t\u00e9rminos territoriales; su hostilidad al concepto de Renner y Bauer era absoluta, no su cr\u00edtica relativa al programa de Br\u00fcnn del Partido Socialdem\u00f3crata de Austria, sobre el que se limit\u00f3 a decir que \u00abnosotros\u00bb no habr\u00edamos ido tan lejos. La f\u00f3rmula de Br\u00fcnn al tener como base \u00fanica la nacionalidad tend\u00eda a la federaci\u00f3n pol\u00edtica, rechazada por Lenin; por m\u00e1s que \u00e9ste aceptaba que la organizaci\u00f3n territorial tanto del Imperio Austriaco como del Ruso era arcaica, burocr\u00e1tica, debida a razones fiscales y clericales y hab\u00eda de ser sustituida. La soluci\u00f3n que concibi\u00f3 en 1913 fue por un lado vincular la autonom\u00eda en relaci\u00f3n principalmente a tres tipos de razones, \u00ablas condiciones econ\u00f3micas de vida\u00bb, \u00abla composici\u00f3n nacional de la poblaci\u00f3n\u00bb, y \u00abla propia poblaci\u00f3n\u00bb en relaciones a las ciudades principales que a la vez eran un factor econ\u00f3mico \u00ab<i>important\u00edsimo\u00bb<\/i> y ten\u00edan una composici\u00f3n nacional \u00abde la m\u00e1xima heterogeneidad\u00bb; admitir por otro dos tipos diferentes de autonom\u00eda territorial, la \u00abadministrativa\u00bb y la \u00abregional\u00bb \u00e9tnica; y finalmente atribuir a las instituciones centrales su delimitaci\u00f3n geogr\u00e1fica y jur\u00eddica. Ese fue el criterio con el que elabor\u00f3 el proyecto de ley de mayo de 1914 antes se\u00f1alado.<\/p>\n<p>Lenin dej\u00f3 para el segundo art\u00edculo la refutaci\u00f3n de las posiciones de Rosa Luxemburgo, que en 1908 hab\u00eda publicado un art\u00edculo, \u00abEl Estado-naci\u00f3n y el proletariado\u00bb en <em>Przeglad Sozialdemokratyczny<\/em>, \u00f3rgano del Partido Socialdem\u00f3crata del Reino de Polonia y Lituania<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote5sym\" name=\"sdendnote5anc\"><sup>v<\/sup><\/a>, y el libro <em>La cuesti\u00f3n nacional y la autonom\u00eda<\/em><a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote6sym\" name=\"sdendnote6anc\"><sup>vi<\/sup><\/a>. Las posiciones de Rosa Luxemburgo ten\u00edan poca difusi\u00f3n entre los mencheviques y los socialistas revolucionarios, pero en contrapartida ten\u00edan una cierta influencia entre importantes cuadros bolcheviques de origen polaco y lituano e incluso ucraniano (en el que hab\u00eda un segmento de poblaci\u00f3n polaca). El PSRPL hab\u00eda mantenido una relaci\u00f3n fluctuante con el POSDR, participando en el congreso de 1903, aunque no se lleg\u00f3 a integrar en \u00e9l; si lo hizo en el congreso de reunificaci\u00f3n de mencheviques y bolcheviques de 1906 y Rosa Luxemburgo misma particip\u00f3 en el congreso de Londres de 1907, en el que los bolcheviques con el apoyo de polacos y lituanos recuperaron la mayor\u00eda. No obstante el apoyo a Lenin frente a los mencheviques distaba de ser un acuerdo general y Rosa Luxemburgo regres\u00f3 a Alemania en 1908 vincul\u00e1ndose definitivamente al SPD. El PSRPL se desvincul\u00f3 del POSDR cuando \u00e9ste entr\u00f3 en crisis por la represi\u00f3n zarista y la reanudaci\u00f3n del enfrentamiento entre mencheviques y bolcheviques y ya no particip\u00f3 en la reactivaci\u00f3n del POSDR por parte de Lenin en 1912; sin embargo, algunos de sus miembros s\u00ed siguieron vinculados a los bolcheviques, como Djerzinski, miembro del Comit\u00e9 Central y en prisi\u00f3n desde 1912 o Pianitski, que s\u00ed particip\u00f3 en la conferencia de Praga de 1912 convocada por Lenin.<\/p>\n<p>En su concepci\u00f3n de la naci\u00f3n pol\u00edtica del \u00abestado-naci\u00f3n\u00bb que marcaba su interpretaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n nacional (\u00abEl Estado-naci\u00f3n y el proletariado\u00bb) Rosa Luxemburgo se situ\u00f3 de manera expl\u00edcita en l\u00ednea de continuidad con Kautski, incluido su economicismo, que acentuaba reduciendo la \u00abidea nacional\u00bb burguesa a la identificaci\u00f3n entre patria y mercado. Para ella la historia de Alemania era la historia de la Uni\u00f3n Aduanera y Friedrich List, con su teor\u00eda de la \u00abeconom\u00eda nacional\u00bb era \u00abel verdadero mes\u00edas de la unidad nacional\u00bb y no Fichte y el movimiento \u00abnacional\u00bb del que fue \u00abheraldo\u00bb, que \u00abno era m\u00e1s que una reacci\u00f3n medieval contra las semillas de la Revoluci\u00f3n\u00bb. La preocupaci\u00f3n principal de Rosa Luxemburgo era denunciar el car\u00e1cter de clase burgu\u00e9s del estado-naci\u00f3n, de las naciones pol\u00edticas constituidas desde 1789, y la vocaci\u00f3n ineluctable de convertirse en estados agresores de otros estados-naci\u00f3n y opresores de las nacionalidades. Hasta aqu\u00ed el discurso de Rosa Luxemburgo podr\u00eda haber sido aceptado por Lenin, el conflicto entre ambos se produc\u00eda en la consideraci\u00f3n de las \u00abnacionalidades\u00bb y la propuesta que la socialdemocracia hab\u00eda de ofrecer a \u00e9stas frente a la opresi\u00f3n del estado-naci\u00f3n, de la naci\u00f3n <i>tout court<\/i>. Rosa Luxemburgo reconoci\u00f3 que en su interpretaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n nacional no estaba refiri\u00e9ndose a \u00abla nacionalidad en el sentido de grupo etnogr\u00e1fico o cultural espec\u00edfico\u00bb, que ten\u00edan un pasado m\u00e1s remoto \u00abpuesto que las particularidades nacionales existen desde hace siglos\u00bb; sin embargo ni desarrollaba la relaci\u00f3n entre nacionalidad y estado-naci\u00f3n ni apenas se planteaba la opresi\u00f3n de las nacionalidades, se limitaba a casi una obviedad program\u00e1tica en la socialdemocracia sobre derechos civiles: \u00abEs esencial que la clase obrera de cada nacionalidad disponga de los mismos derechos civiles dentro del Estado. La discriminaci\u00f3n pol\u00edtica de una nacionalidad es la mejor herramienta en manos de una burgues\u00eda ansiosa de enmascarar los conflictos de clase y enga\u00f1ar a su proletariado\u00bb.<\/p>\n<p>Antes de entrar en la cuesti\u00f3n polaca, Rosa Luxemburgo acababa con una reflexi\u00f3n que partiendo del antagonismo de clases reduc\u00eda la cuesti\u00f3n de las nacionalidades a una cuesti\u00f3n cultural. El proletariado no compart\u00eda la \u00abmisi\u00f3n hist\u00f3rica\u00bb de la burgues\u00eda que era la \u00abcreaci\u00f3n de un Estado \u201cnacional\u201d moderno\u00bb; su misi\u00f3n hist\u00f3rica era la \u00ababolici\u00f3n del Estado en cuanto se trata de una forma pol\u00edtica del capitalismo\u00bb. En consecuencia, la clase obrera no pod\u00eda asumir el nacionalismo pol\u00edtico, aunque \u00abse adhiere al contenido <i>cultural y democr\u00e1tico<\/i> del nacionalismo, lo que significa que los obreros tiene inter\u00e9s en que se instauren sistemas pol\u00edticos capaces de garantizar el libre desarrollo de la cultura y la democracia en la vida nacional por medios defensivos y no de conquista, en t\u00e9rminos de solidaridad entre las diversas nacionalidades que son hist\u00f3ricamente parte del mismo Estado burgu\u00e9s. Igualdad ante la ley para las nacionalidades y organizaciones pol\u00edticas, asegurar un desarrollo cultural nacional, \u00e9stas son ls formas generales del proletariado, un programa que se deriva de forma natural de su posici\u00f3n de clase, en contraste con el nacionalismo de la burgues\u00eda\u00bb. En el contexto de esa m\u00e1s que sumaria concepci\u00f3n del estado \u2013que habr\u00eda hecho temblar a Marx y Engels\u2013 Rosa Luxemburgo despojaba la reivindicaci\u00f3n de las nacionalidades, que obviamente era \u2013aunque no lo reconociera\u2013 la de las naciones dominadas u oprimidas de connotaci\u00f3n pol\u00edtica y la reduc\u00eda a una igualdad de derechos culturales.<\/p>\n<p>El art\u00edculo de <em>Przeglad Sozialdemokratyczny<\/em> seguramente no habr\u00eda suscitado la cr\u00edtica de Lenin, reacio a entrar en el debate de lo que era o no naci\u00f3n y centrado en las consecuencias pol\u00edticas que para la lucha revolucionaria ten\u00eda el conflicto nacional. Habr\u00eda discrepado del reduccionismo cultural, y de esa adhesi\u00f3n de la clase obrera al \u00abcontenido <i>cultural y democr\u00e1tico<\/i> del nacionalismo\u00bb; pero en la medida en que en Rosa Luxemburgo no estaba desarrollado, a diferencia de lo que ocurr\u00eda por parte de Renner y Bauer, tampoco habr\u00eda sido el objetivo principal de la cr\u00edtica de Lenin al \u00abculturalismo\u00bb. A lo que reaccion\u00f3 fue a la cr\u00edtica de Rosa Luxemburgo al programa del POSDR sobre el reconocimiento del derecho de autodeterminaci\u00f3n, que despleg\u00f3 en el primer cap\u00edtulo de <em>La cuesti\u00f3n nacional y la autonom\u00eda<\/em>. Estaba claro que el objetivo de Rosa Luxemburgo era Lenin y el programa del POSDR de 1908 y as\u00ed lo manifest\u00f3 en las primeras p\u00e1ginas del cap\u00edtulo; sin embargo no est\u00e1 nada claro que Rosa Luxemburgo hubiese comprendido a Lenin y lo que sosten\u00eda el programa del POSDR.<\/p>\n<p>Para empezar, Rosa Luxemburgo pretendi\u00f3 negar legitimidad a la adopci\u00f3n por parte del POSDR del principio del reconocimiento del derecho de autodeterminaci\u00f3n, rechazando que pudiera apoyarse en el acuerdo del Congreso de la Segunda Internacional de 1896, como as\u00ed lo hab\u00eda argumentado Lenin desde comienzos de siglo. Rosa Luxemburgo escribi\u00f3 : \u00abEl POSDR propone una soluci\u00f3n general de la cuesti\u00f3n nacional en todas sus manifestaciones, soluci\u00f3n que se expresa en el punto 9 de su programa. En \u00e9l se propugna una rep\u00fablica democr\u00e1tica cuya instauraci\u00f3n garantizar\u00eda, entre otras cosas, \u2018el derecho a la autodeterminaci\u00f3n a todas las nacionalidades que formen parte del estado\u2019 (\u2026) es evidente que los autores del programa creyeron insuficientes la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, los derechos ling\u00fc\u00edsticos y la autonom\u00eda local para solucionar el problema nacional, ya que juzgaron a\u00f1adir un p\u00e1rrafo especial que garantizara a cada nacionalidad el derecho de autodeterminaci\u00f3n\u00bb. Rosa Luxemburgo se quejaba, adem\u00e1s de que esa f\u00f3rmula, que consideraba \u00abmetaf\u00edsica\u00bb, \u00abaparezca desvinculada del socialismo o de la pol\u00edtica de la clase obrera\u00bb. Y argument\u00f3 que el acuerdo de Londres lo que hacia era \u00abtodo lo contrario\u00bb de sustentar el punto 9 del programa con el argumento de que aquel acuerdo (ver m\u00e1s arriba) ten\u00eda el objetivo y el contenido contrario que pretend\u00eda Lenin y el POSDR. Seg\u00fan ella, al no limitarse a la cuesti\u00f3n polaca y generalizar el problema la Segunda Internacional transfiri\u00f3 la cuesti\u00f3n del \u00e1mbito nacional al \u00e1mbito internacional, por un lado; y por otro \u00abla resoluci\u00f3n expresa su simpat\u00eda hacia el proletariado de todas las nacionalidades oprimidas y el reconocimiento de su derecho a la autodeterminaci\u00f3n\u00bb, refiri\u00e9ndose ese \u00absu\u00bb al proletariado y no a las nacionalidades. La segunda parte del acuerdo llamando a los trabajadores de las naciones oprimidas a la lucha internacional contra el capitalismo y organizarse en la socialdemocracia internacional ratificar\u00eda, siempre seg\u00fan Rosa Luxemburgo, que lo que se est\u00e1 haciendo no es una propuesta de tipo nacional, sino internacionalista. \u00abSe trata de una manera inequ\u00edvoca de destacar que el principio formulado en la primera parte \u2013el derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n\u2013 solo puede llevarse a cabo de una manera: realizando primero los principios el socialismo internacional y alcanzando sus \u00faltimos objetivos\u00bb. Me parece evidente que no es Lenin y el PSODR el que malentendi\u00f3 el acuerdo de 1896, sino que es Rosa Luxemburgo quien lo retuerce para convertirlo no en una moci\u00f3n sobre la cuesti\u00f3n nacional sino en el rechazo de \u00e9sta en nombre de un internacionalismo que, a diferencia del de Bauer y el de Lenin est\u00e1 vac\u00edo de identidad nacional. No se da cuenta de la incongruencia que resulta sostener que la autodeterminaci\u00f3n sol\u00f3 podr\u00e1 llevarse a cabo cuando ya no es preciso, puesto que ya se ha establecido el triunfo pleno y en sus \u00faltimos objetivos del socialismo, es decir cu\u00e1ndo ya ha desaparecido con esos \u00ab\u00faltimos objetivos\u00bb el Estado.<\/p>\n<p>Rosa Luxemburgo no estuvo fina en su cr\u00edtica, ya desde los modos de la cr\u00edtica, llena de deformaciones de las posiciones que no comparte y de olvido de los t\u00e9rminos concretos en los que Lenin, y por tanto el POSDR, desarrolla ese punto 9 de programa. El p\u00e1rrafo citado al principio convierte un punto de una frase sint\u00e9tica (punto 9: Derecho de autodeterminaci\u00f3n para todas las naciones incluidas en el territorio del estado) en una \u00absoluci\u00f3n general de la cuesti\u00f3n nacional en todas sus manifestaciones\u00bb, lo que obviamente es una distorsi\u00f3n; ese punto 9 se refiere a uno de los principios que habr\u00e1 de incluir la Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica. Rosa Luxemburgo no entiende, o no acepta, el objetivo transitorio planteado por el programa del derrocamiento del zarismo y su sustituci\u00f3n por una rep\u00fablica democr\u00e1tica; en el mejor de los casos, a partir de su discrepancia de fondo sobre el car\u00e1cter de ese objetivo transitorio desacredita un punto concreto en la realizaci\u00f3n de tal objetivo. No es muy leal como m\u00e9todo de cr\u00edtica entre partidos y compa\u00f1eros que han compartido organizaci\u00f3n y actuaciones y siguen compartiendo voluntad revolucionaria. Y tampoco es leal que afirne que el POSDR desvincula la f\u00f3rmula del socialismo o de la pol\u00edtica obrera; ella no estar\u00e1 de acuerdo, pero la f\u00f3rmula, es decir la Rep\u00fablica democr\u00e1tica, est\u00e1 expresamente vinculada a la concepci\u00f3n de la lucha por el socialismo y a la pol\u00edtica obrera en el Imperio Zarista. Rosa Luxemburgo s\u00f3lo tiene en cuenta una frase, a la que atribuye supuestos y derivadas por su cuenta, y prescinde del contexto de la frase y, sobre todo, de lo escrito por Lenin ya en 1903, que mantuvo siempre hasta el final de su vida: \u00abA la vez que cumplimos siempre y en todas parte con este deber negativo (luchar y protestar contra la violencia) nos preocupamos por la autodeterminaci\u00f3n no de los pueblos y las naciones, sino del proletariado dentro de cada nacionalidad\u00bb. La falta de consideraci\u00f3n, o la deficiencia grave en la interpretaci\u00f3n y el conocimientos de los textos de Lenin y el POSDR ruso sube un escal\u00f3n de hostilidad, y de inexactitud, cuando al hilo de negar que la pol\u00edtica del POSDR ofrezca ninguna orientaci\u00f3n pr\u00e1ctica concluya la consigna del derecho a la autodeterminaci\u00f3n \u00abSolo ofrece una ilimitada autorizaci\u00f3n a todas las \u2018naciones\u2019 interesadas para que resuelvan sus problemas nacionales como m\u00e1s les plazca\u00bb. No solo invitaba Lenin a que las naciones se comportaran como m\u00e1s les placiera sino que, tambi\u00e9n ya en 1903 hab\u00eda advertido: \u00abel reconocimiento incondicional de la lucha por la libre determinaci\u00f3n en modo algunos nos obliga a apoyar cualquier demanda de autodeterminaci\u00f3n nacional\u00bb (\u2026) \u00abtan solo en casos aislados y a t\u00edtulo de excepci\u00f3n podemos presentar ya apoyar con energ\u00eda reivindicaciones tendentes a constituir un nuevo Estado de clase o a sustituir la plena unidad pol\u00edtica del Estado por una unidad federativa m\u00e1s d\u00e9bil\u00bb.<\/p>\n<p>La \u00absoluci\u00f3n\u00bb que Rosa Luxemburgo a la cuesti\u00f3n nacional es una \u00abno soluci\u00f3n\u00bb. Considera que la autodeterminaci\u00f3n para todos los grupos \u00e9tnicos o nacionalidades es una utop\u00eda, como consecuencia del \u00abdesarrollo hist\u00f3rico de las sociedades contempor\u00e1neas\u00bb; y recurre a Kautski que \u00abformula la tendencia hist\u00f3rica a suprimir completamente todas las distinciones nacionales en el seno del sistema socialista y a fusionar toda la humanidad civilizada en una sola nacionalidad\u00bb (lo que por cierto invalida su propia pretensi\u00f3n de que la autodeterminaci\u00f3n solo es posible en el triunfo de los objetivos finales). Rosa Luxemburgo se acoge al t\u00f3pico de la \u00abimpotencia pol\u00edtica\u00bb de todas las peque\u00f1as naciones ante el \u00abdesarrollo de los poderes mundiales\u00bb; obviando que una Polonia o una Ucrania independiente no ser\u00edan, precisamente, \u00abpeque\u00f1as naciones\u00bb, no m\u00e1s \u00abpeque\u00f1as\u00bb que muchos de los estados del momento. La autodeterminaci\u00f3n no llevar\u00eda a otra cosa que volver a los peque\u00f1os estados medievales, \u00abmuy anteriores\u00bb a los siglo XVI y XVI.<\/p>\n<p>Rosa Luxemburgo, reforz\u00f3 su adhesi\u00f3n a esos t\u00f3picos sobre la regresi\u00f3n his\u00f3rica citando al Marx menos acertado \u2013m\u00e1s desacertado, para ser exactos\u2013 que en un art\u00edculo de juventud en la <em>Nueva Gaceta Renana<\/em>, llevado de su hostilidad ante el comportamiento de checos y eslavos del sur en 1848, calific\u00f3 a las nacionalidades sin estado de \u00abrestos de naciones pisoteadas, implacablemente, por la historia\u00bb, \u00absobras nacionales [que] se convertir\u00e1n y seguir\u00e1n siendo, hasta su exterminio o desnacionalizaci\u00f3n final, partidarios fan\u00e1ticos de la contrarrevoluci\u00f3n, dado que su entera existencia es, en general, una gran protesta contra la revoluci\u00f3n hist\u00f3rica\u00bb; y puso como ejemplo los escoceses que hab\u00edan apoyado a los Estuardo, los bretones que lo hab\u00edan hecho a la monarqu\u00eda borb\u00f3nica o los vascos a Don Carlos. El comportamiento cr\u00edtico de Rosa Luxemburgo se mostr\u00f3 de nuevo deficiente en este caso \u2013como no dejar\u00eda de reprocharle Lenin\u2013 escondiendo, porque no pod\u00eda no conocerlo, la posici\u00f3n posterior de Marx y Engel sobre la cuesti\u00f3n irlandesa o sobre la cuesti\u00f3n polaca.<\/p>\n<p>Lenin, en su art\u00edculo de 1914, en el que estuvo particularmente duro con Rosa Luxemburgo, recuper\u00f3 y desarroll\u00f3 lo que ya hab\u00eda empezado a formular en 1903, con el \u00e9nfasis a\u00f1adido de la identificaci\u00f3n entre derecho a la autodeterminaci\u00f3n y derecho a la separaci\u00f3n. Situ\u00f3 el reconocimiento del derecho en la historia concreta de cada pa\u00eds, rechazando que fuese un derecho universal, atemporal y ahist\u00f3rico \u2013argumento principal de los nacionalismos\u2013 y rechazando, tambi\u00e9n, la sustituci\u00f3n que en su opini\u00f3n hac\u00eda Rosa Luxemburgo del problema de la autodeterminaci\u00f3n pol\u00edtica por el de la autodeterminaci\u00f3n e independencia econ\u00f3mica. El criterio hist\u00f3rico \u2013referido a la historia reciente\u2013 le serv\u00eda para diferenciar entre el Imperio Austriaco y el Ruso. Para el primero que consideraba la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica burguesa se hab\u00eda consumado entre 1848 y 1867 (el momento de instauraci\u00f3n de la monarqu\u00eda dual) y no hab\u00eda ya condiciones internas, del desarrollo del capitalismo en Austria, que diese lugar \u00aba saltos, uno de cuyos efectos concomitantes puede ser la formaci\u00f3n de Estados nacionales independientes\u00bb ; su an\u00e1lisis del momento \u2013que subvaloraba en este paso del art\u00edculo el nacionalismo checo y el nacionalismo magiar\u2013 le llevaba a considerar que en vez de esos saltos lo que se estaba produciendo era una evoluci\u00f3n del \u00abEstado bic\u00e9ntrico\u00bb al \u00abtric\u00e9ntrico\u00bb (alemanes, h\u00fangaros y eslavos). Por el contrario, el Imperio del Zar, con un centro nacional \u00fanico, el ruso y una periferia ocupada por poblaciones \u00abal\u00f3genas\u00bb, en la que \u00abel desarrollo del capitalismo y el nivel general de cultura son con frecuencia m\u00e1s altos\u00bb produc\u00eda un choque abierto entre el nacionalismo gran ruso, exacerbado desde 1906, y los movimientos nacionales emergentes en aquella periferia. Era esta situaci\u00f3n particular la que supon\u00eda la urgencia del problema de la autodeterminaci\u00f3n. No hace falta entrar en el detalle del an\u00e1lisis de cada Imperio y de la comparaci\u00f3n, lo importante de ella era que Lenin nunca dio puntada pol\u00edtica sin hilo hist\u00f3rico, incluido el de lo que ahora llamamos la historia del presente.<\/p>\n<p>La primera raz\u00f3n del reconocimiento del derecho de autodeterminaci\u00f3n segu\u00eda siendo, como plante\u00f3 desde un principio, una raz\u00f3n democr\u00e1tica; de defensa de la igualdad y de rechazo de la opresi\u00f3n, de la imposici\u00f3n por la fuerza de unas naciones o su manifestaciones, el idioma entre ellas, sobre otras. E insistiendo en la pista del \u00abdeber negativo\u00bb de 1903 reiter\u00f3 que \u00abel proletariado se limita a la reivindicaci\u00f3n negativa, por as\u00ed decir, de reconocer el <i>derecho<\/i> a la autodeterminaci\u00f3n sin garantizar nada a ninguna naci\u00f3n ni comprometerse a dar <i>nada a expensas<\/i> de otra naci\u00f3n\u00bb. El meollo de ese deber\/reivindicaci\u00f3n negativa est\u00e1 la consideraci\u00f3n de que la socialdemocracia no pod\u00eda dejar de reconocer, so pena de traicionar su discurso de igualdad. Pero la acci\u00f3n de la socialdemocracia se deten\u00eda en ese reconocimiento. De entrada no era un reconocimiento incondicional; estaba subordinado a la lucha de clases, al reconocimiento y la pr\u00e1ctica puesta en la uni\u00f3n de los proletarios de todas las naciones. \u00abEn el problema de la autodeterminaci\u00f3n de las naciones, lo mismo que en cualquier otro, nos interesa, ante todo y sobre todo, la autodeterminaci\u00f3n del proletariado en el seno de las naciones\u00bb. La autodeterminaci\u00f3n del proletariado era un objetivo completo, propositivo, el de las naciones nos. Tras identificar autodeterminaci\u00f3n y separaci\u00f3n, Lenin rechaz\u00f3 como l\u00ednea general el apoyo a la separaci\u00f3n e invoc\u00f3 su analog\u00eda con la defensa del divorcio. Solo acept\u00f3 considerar la separaci\u00f3n \u00abcuando la opresi\u00f3n nacional y los roces nacionales hagan la vida en com\u00fan absolutamente insoportable, frenando las relaciones econ\u00f3micas de todo g\u00e9nero\u00bb. Excepto esos casos extremos que consideraba por hip\u00f3tesis, la posici\u00f3n de los socialistas hab\u00eda de ser el rechazo de la separaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sus rechazos al nacionalismo, al gran ruso y tambi\u00e9n al de los movimientos nacionales emergentes, son constantes. Una muestra clara: \u00abser\u00eda apartarse de las tareas de la pol\u00edtica proletaria y someter a los obreros a la pol\u00edtica de la burgues\u00eda, tanto el que los socialdem\u00f3cratas se pusieran a negar el derecho de autodeterminaci\u00f3n, es decir el derecho de las naciones oprimidas a separarse, como el que se pudieran a apoyar todas las reivindicaciones nacionales de la burgues\u00eda de las naciones oprimidas\u00bb. Antes hab\u00eda propugnado: \u00ab<i>Lucha<\/i> contra los privilegios y violencias de la naci\u00f3n opresora y ninguna tolerancia con el af\u00e1n de privilegios de la naci\u00f3n oprimida\u00bb. La lucha contra los privilegios, los que se tengan o losque se pretendan, han de ser un factor com\u00fan de los trabajadores de todas las clases de naciones. En \u00abLa revoluci\u00f3n socialista y el derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n\u00bb, escrito en enero-febrero de 1916, se\u00f1ala ese deber complementario: \u00abel proletariado de las naciones opresoras (\u2026) no puede menos de luchar contra la retenci\u00f3n violenta de las naciones oprimidas dentro de las fronteras de un Estado concreto, y esto significa luchar por el derecho de autodeterminaci\u00f3n\u00bb y a rengl\u00f3n seguido a\u00f1ade \u00abpor otra parte, los socialistas de las naciones oprimidas deben defender y aplicar especialmente la unidad total y absoluta, incluyendo la unidad org\u00e1nica, entre los obreros de la naci\u00f3n oprimida y los de la naci\u00f3n opresora\u00bb.<\/p>\n<p>No hace falta ampliar la carga de la prueba. Creo que hay bastante con lo expuesto para entender la posici\u00f3n de Lenin sobre la cuesti\u00f3n nacional, la autodeterminaci\u00f3n nacional, la autodeterminaci\u00f3n proletaria, la separaci\u00f3n y el federalismo, la unidad de clase y la unidad org\u00e1nica, de estado y de partido \u00bfCu\u00e1l era la traducci\u00f3n pr\u00e1ctica de todo ello? En primer t\u00e9rmino impedir que las clases trabajadoras caigan en ning\u00fan tipo de justificaci\u00f3n de la opresi\u00f3n y la desigualdad ni en ning\u00fan tipo de soluci\u00f3n nacionalista a esa opresi\u00f3n y desigualdad. Mantener unos principios cuya defensa constante \u2013\u00abla tarea de agitaci\u00f3n y propaganda cotidiana\u00bb\u2013 sea un factor de pedagog\u00eda imprescindible: \u00aben la pr\u00e1ctica, precisamente esta propaganda, y solo ella, asegura una educaci\u00f3n de las masas verdaderamente democr\u00e1tica y verdaderamente socialista. S\u00f3lo una propaganda tal garantiza tambi\u00e9n las mayores probabilidades de paz nacional en Rusia, si sigue siendo un estado de composici\u00f3n nacional heterog\u00e9nea, y la divisi\u00f3n m\u00e1s pac\u00edfica (e inocua para la lucha de clase proletaria) en diversos Estados nacionales, si se plantea el problema de semejante divisi\u00f3n\u00bb (\u00abEl derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n\u00bb). Mantener la unidad del partido y de las organizaciones de clase, por encima de su composici\u00f3n nacional. Y dejar en sus manos, las del partido, la decisi\u00f3n concreta sobre el momento y la forma del apoyo al ejercicio efectivo del derecho de autodeterminaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Stalin entra en escena<\/b><\/p>\n<p>En el inicio de este per\u00edodo de incorporaci\u00f3n del reconocimiento del derecho de autodeterminaci\u00f3n al programa del POSDR y de su clarificaci\u00f3n por parte de Lenin, \u00e9ste encarg\u00f3 en diciembre de 1912 a Stalin que se trasladara a Viena y estudiara a fondo los textos y posiciones de los marxistas austriacos para hacer una amplia refutaci\u00f3n. Resultado de ello fue una serie de art\u00edculos publicados en la revista mensual bolchevique <em>Prosveschenie <\/em>(La Luz) en sus n\u00fameros de marzo, abril y mayo de 1913; y en forma de folleto en San Petersburgo en 1914 bajo el t\u00edtulo de <em>La cuesti\u00f3n nacional y el marxismo<\/em>, que fue inmediatamente proscrito por el zarismo. No fue publicado de nuevo hasta 1920, cuando a instancias del propio Stalin lo hizo en Comisariado del Pueblo de las Nacionalidades; y m\u00e1s adelante, en 1934, Stalin lo incluy\u00f3 en su folleto <em>El marxismo y la cuesti\u00f3n nacional y colonial<\/em>. No tuvo impacto particular en aquel per\u00edodo y su difusi\u00f3n no empez\u00f3 hasta la publicaci\u00f3n de 1920, de manera incipiente, y sobre todo a partir de 1934. La doctrina del marxismo-leninismo-estalinismo le atribuy\u00f3 un lugar en el pensamiento y la pr\u00e1ctica del marxismo pol\u00edtico que no ostent\u00f3 hasta el triunfo pol\u00edtico de Stalin. El encargo de Lenin a Stalin fue refutar la tesis de la autonom\u00eda nacional cultural, sin embargo no se ajust\u00f3 a ese encargo y se enred\u00f3 en competir con Kautsky y sobre todo con Bauer en la definici\u00f3n de naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las cr\u00edticas y la disquisici\u00f3n hist\u00f3rica de Stalin sobre lo que era o no naci\u00f3n no pasaron a la historia. Sobre las primeras, lo fueron las que Lenin despleg\u00f3 a lo largo de 1913. Lo que pas\u00f3 a la historia fue la definici\u00f3n que acu\u00f1\u00f3 Stalin, sum\u00e1ndose a la larga lista de los que emprendieron la subjetiva e infructuosa tarea de convertir el hecho de la naci\u00f3n en algo intemporal y universal: \u00abNaci\u00f3n es una comunidad humana estable, hist\u00f3ricamente formada y surgida sobre la base del idioma, de territorio, de vida econ\u00f3mica y de psicolog\u00eda, manifestada \u00e9sta en la comunidad de cultura\u00bb. Y Stalin aclar\u00f3 que esa enumeraci\u00f3n de factores no era una suma descriptiva, sino que pretend\u00eda ser una definici\u00f3n cerrada: \u00abninguno de los rasgos indicados, tomados aisladamente es suficiente para definir la naci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan: basta con que falte aunque s\u00f3lo sea uno de esos rasgos, para que la naci\u00f3n deje de serlo\u00bb.<\/p>\n<p>Esa definici\u00f3n no jug\u00f3 ning\u00fan papel en la socialdemocracia ni en el movimiento comunista hasta finales de los a\u00f1os veinte. Por m\u00e1s que Deutscher escribiera que a Lenin le hab\u00eda entusiasmado el trabajo de Stalin, no parece que eso fuera as\u00ed. Deutscher no da m\u00e1s razones sobre ese entusiasmo que la carta que Lenin escribe a Gorki, que se ha responsabilizado de <u>Prosveschenie<\/u>, en la que le comunica que un \u00abportentoso\u00bb (o \u00abmaravilloso\u00bb, seg\u00fan las traducciones) georgiano \u00abse ha puesto a escribir un extenso art\u00edculo para el que ha reunido <i>todos<\/i> los materiales austr\u00edacos y otros\u00bb. Es un tremendo error de Deutscher. La carta es de la segunda mitad de febrero y el texto, que fueron finalmente tres art\u00edculos, no se empez\u00f3 a publicar hasta marzo y por entregas. Desde mediados de febrero Stalin ha regresado a Rusia y el tenor de la carta de Lenin m\u00e1s bien indica que \u00e9ste no hab\u00eda conocido todav\u00eda, antes de la partida de Stalin, el contenido del texto. La versi\u00f3n de Carr\u00e8re d\u2019Encause es m\u00e1s veros\u00edmil: a Lenin no le acab\u00f3 de agradar el trabajo de Stalin. Discrepaba de esa caracterizaci\u00f3n de \u00abcomunidad estable\u00bb y no transitoria. Rechaz\u00f3 el concepto de \u00abcomunidad de car\u00e1cter\u00bb y la forma de considerar la \u00abcultura nacional\u00bb, claramente diferente a la forma en que \u00e9l, Lenin, lo hac\u00eda. No pod\u00eda aceptar esa interpretaci\u00f3n de la autodeterminaci\u00f3n, en la que Stalin se enredaba en todo aquello en lo que Lenin evitaba enredarse: \u00abEl derecho de autodeterminaci\u00f3n significa que la naci\u00f3n puede organizarse conforme a sus deseos. Tiene derecho a organizar su vida seg\u00fan los principios de su autonom\u00eda. Tiene derecho a entrar en relaciones federativas con otras naciones. Tiene derecho a separarse por completo\u00bb. Lenin se empe\u00f1aba en que el derecho de autodeterminaci\u00f3n era derecho a la separaci\u00f3n y no otra cosa, en contra de lo que consideraban los austr\u00edacos, que inclu\u00edan la autonom\u00eda y la federaci\u00f3n; y Stalin aceptaba estas \u00faltimas opciones como formas del ejercicio del derecho de autodeterminaci\u00f3n. Con el tiempo Lenin tuvo que ir modulando su rotunda y exclusiva equivalencia y, sobre todo, la organizaci\u00f3n territorial del estado sovi\u00e9tico, pilotada por Stalin desde el Comisariado del Pueblo para las Naciones, se atendr\u00eda a la contemplaci\u00f3n de las tres soluciones; pero en aquel momento el planteamiento abierto de Stalin no pod\u00eda satisfacer a un Lenin, centrado en la pol\u00e9mica pol\u00edtica con mencheviques, socialistas revolucionarios, socialistas polacos y bolcheviques contrarios a la autodeterminaci\u00f3n como Radek y un joven Bujarin. Finalmente Stalin estaba aceptando el concepto supraclasista de Bauer de la comunidad de car\u00e1cter aunque fuese reformulado \u2013y a peor\u2013 en la f\u00f3rmula de la \u00abcomunidad de psicolog\u00eda\u00bb que se manifestaba en la \u00abcomunidad de cultura\u00bb.<\/p>\n<p>No es dif\u00edcil comprobar en las obras de Lenin que no dio ninguna proyecci\u00f3n posterior a los art\u00edculos de Stalin. Lenin lo alab\u00f3 antes de que se publicaran, m\u00e1s que probablemente inducido por la mezcla de carisma personal y contundencia en el combate a los rivales \u2013los mencheviques y Trotsky en ese momento\u2013 que caracterizaban a Stalin (con el tiempo la contundencia deriv\u00f3 a la brutalidad). No lo cit\u00f3 luego en sus intervenciones posteriores a la publicaci\u00f3n de \u00e9ste; ni siquiera en apuntes internos como las \u00abTesis para la disertaci\u00f3n sobre el problema nacional\u00bb escritas en esquema en enero de 1914 para ser utilizadas en sus conferencias de Paris y Lieja, que no fueron publicadas hasta 1937. Unos apuntes en los que s\u00ed cit\u00f3 a Pannekoek, cuyo folleto <em>Lucha de clases y naci\u00f3n<\/em> (1912) alab\u00f3; en \u00e9l, entre otras cosas, sosten\u00eda como Lenin que \u00abentre los trabajadores y la burgues\u00eda no puede existir una comunidad de cultura m\u00e1s que superficialmente, en apariencia y de modo espor\u00e1dico\u00bb. Dejemos el texto de Pannekoek, que tiene su inter\u00e9s, para otra ocasi\u00f3n y volvamos a Stalin y Lenin, referentes principales en el transcurso del siglo XX sobre el marxismo y la cuesti\u00f3n nacional. Lenin no polemiz\u00f3 p\u00fablicamente con \u00e9l, por prudencia para no abrir un frente interno m\u00e1s o por no querer dar a Stalin m\u00e1s espacio para defender su escrito. Por otra parte, Stalin fue detenido por la polic\u00eda zarista a finales de febrero y deportado a Siberia, hasta que recuper\u00f3 la libertad tras la revoluci\u00f3n de febrero de 1917.<\/p>\n<p><b>Guerra y revoluci\u00f3n. Nuevas perspectivas y nuevos retos.<\/b><\/p>\n<p>El estallido de la Gran Guerra dio nuevas perspectivas a la cuesti\u00f3n nacional: el enfrentamiento de los nacionalismos de las potencias, que arrastraron a gran parte de la socialdemocracia; la consideraci\u00f3n de la cuesti\u00f3n de las anexiones territoriales como consecuencia del desenlace del conflicto (Alsacia y Lorena; los territorios reclamados al Imperio Austro-H\u00fangaro por el irredentismo italiano; la cuesti\u00f3n de Polonia\u2026); la consolidaci\u00f3n de la emergencia de los movimientos nacionales anticoloniales, anunciada por la revoluci\u00f3n china de 1911 y proseguida ahora con las movilizaciones en la India, el levantamiento \u00e1rabe en el Pr\u00f3ximo Oriente; tambi\u00e9n las manipulaciones de las reivindicaciones delas nacionalidades por las potencias beligerantes para erosionar a trav\u00e9s de ella a sus enemigas.<\/p>\n<p>Lenin recogi\u00f3 esas nuevas perspectivas principalmente en dos sentidos: la generalizaci\u00f3n del conflicto sobre la cuesti\u00f3n nacional, lo que le llev\u00f3 a establecer una tipolog\u00eda sobre la autodeterminaci\u00f3n en un cl\u00e1sico esquema trinitario: pa\u00edses capitalistas avanzados, Este de Europa y pa\u00edses semicoloniales y coloniales; y la ampliaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n nacional a la colonial. En contrapartida no prest\u00f3 atenci\u00f3n a algo que habr\u00eda de interferir de manera sustantiva \u2013y negativa\u2013 en el paso de la propaganda a la acci\u00f3n de poder tras la revoluci\u00f3n de octubre (\u00abLa revoluci\u00f3n socialista y el derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n\u00bb, enero-febrero 1916). La tipolog\u00eda, algo mec\u00e1nica, no mejoraba la distinci\u00f3n de las dos etapas de la cuesti\u00f3n nacional que hab\u00eda hecho en los escritos de 1913, con la divisoria de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa; adem\u00e1s dejaba en la inconcreci\u00f3n, con una vaga alusi\u00f3n a la relaci\u00f3n entre Irlanda e Inglaterra en el siglo XIX, el conflicto que planteaba la opresi\u00f3n de naciones \u00abdentro del pa\u00eds\u00bb. En cuanto al binomio, que se consolidar\u00e1 tras la revoluci\u00f3n de 1917 con el com\u00fan denominador de la autodeterminaci\u00f3n, introdujo un a\u00f1adido trascendental: en el mundo colonial los socialistas deb\u00edan apoyar \u00abcon la mayor decisi\u00f3n a los elementos m\u00e1s revolucionarios de los movimientos democr\u00e1ticos burgueses de liberaci\u00f3n nacional\u00bb; en este caso del reconocimiento de la autodeterminaci\u00f3n se pasaba a la defensa activa de la lucha por la independencia. Sea como sea, no hay que perder de vista la premisa mayor: las tipolog\u00edas sirven para separar casos y deslindar t\u00e1cticas diferentes; ese apoyo a los movimientos de liberaci\u00f3n nacional no era contemplado m\u00e1s que en el \u00faltimo tipo, ni en el de los pa\u00edses capitalistas avanzados, ni en el de Austria, los Balcanes y Rusia. Por lo dem\u00e1s el texto de 1916 no modificaba las l\u00edneas generales del pensamiento de Lenin: el derecho de autodeterminaci\u00f3n era \u00abexclusivamente\u00bb el derecho a la independencia; el reconocimiento de ese derecho era solo eso, como denuncia de la opresi\u00f3n nacional, y no la defensa de la separaci\u00f3n y \u00abel fraccionamiento y formaci\u00f3n de Estados peque\u00f1os\u00bb; era indudable \u00ablas ventajas de los Estados grandes\u00bb. Los socialistas ten\u00edan un doble cometido, paralelo, los de las \u00abnaciones opresoras\u00bb denunciar esa opresi\u00f3n y luchar contra la \u00abretenci\u00f3n violenta\u00bb de las naciones oprimidas, y los de las \u00abnaciones oprimidas\u00bb \u00abdefender y aplicar especialmente la unidad total y absoluta incluyendo la unidad org\u00e1nica, entre los obreros de la naci\u00f3n oprimida y los de la naci\u00f3n opresora\u00bb. En su \u00faltimo escrito importante antes del a\u00f1o de la revoluci\u00f3n, \u00abBalance de una discusi\u00f3n sobre el derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n\u00bb, de julio de 1916 \u2013en el que dedic\u00f3 una parte especial a la cuesti\u00f3n de las anexiones, como otra forma de \u00abretenci\u00f3n violenta\u00bb\u2013 formul\u00f3 esta doble obligaci\u00f3n de una manera sint\u00e9tica y rotunda: que \u00ablos socialdem\u00f3cratas de las naciones opresoras insistan en la \u201clibertad de <i>separaci\u00f3n<\/i>\u201d y los socialdem\u00f3cratas de las naciones oprimidas en la \u201clibertad\u00a0 de <i>uni\u00f3n<\/i>\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>Acaso pensando en como hab\u00eda de formularse de manera m\u00e1s concreta esa uni\u00f3n, Lenin hab\u00eda dado en el escrito de enero un paso adelante en su r\u00edgida vinculaci\u00f3n entre autodeterminaci\u00f3n e independencia. Un paso que no pod\u00eda sino tener consecuencias propositivas, en contraste con la argumentaci\u00f3n del \u00abdeber negativo\u00bb, al sostener ahora que si bien \u00abel reconocimiento de la autodeterminaci\u00f3n no equivale al reconocimiento de la federaci\u00f3n como principio\u00bb, se pod\u00eda empero \u00abpreferir la federaci\u00f3n a la desigualdad nacional, viendo en aquella el \u00fanico camino capaz de conducir al pleno centralismo democr\u00e1tico\u00bb. Lenin abr\u00eda as\u00ed una puerta pr\u00e1ctica no solo de propaganda sino tambi\u00e9n de acci\u00f3n, antes de que tras octubre de 1917 se viera obligado a entrar por ella.<\/p>\n<p>H\u00e9l\u00e8ne Carr\u00e8re d\u2019Encause escribi\u00f3, con acierto en mi criterio, que con la revoluci\u00f3n de 1917 los bolcheviques se vieron obligados a vivir el problema nacional y no a pensarlo solamente. Para empezar, la revoluci\u00f3n de febrero de 1917 signific\u00f3 casi de inmediato la restauraci\u00f3n del autogobierno finland\u00e9s, y en la formaci\u00f3n de una Rada (parlamento) central ucraniano, dominado por los movimientos nacionalistas, que proclam\u00f3 en junio la Rep\u00fablica aut\u00f3noma \u2013no independiente\u2013 ucrania. Por su parte la Polonia rusa hab\u00eda sido ocupada por las tropas alemanas y constituida en \u00abReino de Polonia\u00bb bajo la tutela de los Imperios Centrales; el Imperio ruso perdi\u00f3 el dominio polaco, que no pudieron recuperar los gobiernos provisionales ruso y que no quiso recuperar el gobierno sovi\u00e9tico, que reconoci\u00f3 la independencia de la Polonia tutelada en el tratado de Brest-Litovsk de marzo de 1918. De las tres joyas de la corona de uniones voluntarias que Lenin hab\u00eda pensado como materializaci\u00f3n de su planteamiento integrador del conflicto nacional, perdi\u00f3 pronto una, la polaca, la que hab\u00eda estado m\u00e1s presente de las tres en la vida de la socialdemocracia rusa. Quedaban todav\u00eda Finlandia y Ucrania, cuya situaci\u00f3n estaba por definir; a las que se sumaban la agitaci\u00f3n de las regiones b\u00e1lticas \u2013Lituania y Letonia sobre todo\u2013 del Ca\u00facaso y en el extremo de las poblaciones musulmanas entre el Caspio y la China, no siempre con un car\u00e1cter nacional.<\/p>\n<p>Lenin incluy\u00f3 en sus tesis de abril su planteamiento de la autodeterminaci\u00f3n, que fue asumida por los bolcheviques en su trazo general, no sin importantes resistencias. En la inmediata Conferencia del POSDR-bolchevique en Petrogrado Stalin actu\u00f3 por primera vez como ponente de la cuesti\u00f3n nacional, poniendo de manifiesto que asum\u00eda la l\u00ednea general de Lenin; frente a una dura oposici\u00f3n liderada por Piatakov \u2013contrario desde el primer momento como Radek y Rosa Luxemburgo al reconocimiento del derecho de autodeterminaci\u00f3n\u2013 que se impuso en la discusi\u00f3n de comisi\u00f3n y oblig\u00f3 a intervenir a Lenin en el pleno. Su intervenci\u00f3n salv\u00f3 la situaci\u00f3n y se aprob\u00f3 por 56 votos a favor, 16 en contra y 8 abstenciones, una moci\u00f3n en cuatro puntos que establec\u00eda el reconocimiento del derecho de autodeterminaci\u00f3n como derecho a la separaci\u00f3n, la defensa de la autonom\u00eda regional para los territorios que no optaran a ella, leyes garantizando la igualdad de las minor\u00edas, y la unidad org\u00e1nica del partido en cualquier caso. El acuerdo configur\u00f3 la correlaci\u00f3n entre las posiciones, pero no cerr\u00f3 el debate. En ese contexto el reci\u00e9n incorporado Trotsky \u2013sobre cuyas posiciones equ\u00edvocas al respecto se hab\u00eda quejado Lenin entre 1912 y 1914\u2013 se pronunci\u00f3 a favor de la posici\u00f3n de Lenin y Stalin, con alg\u00fan resabio: \u00abEl derecho a la autodeterminaci\u00f3n nacional no puede ser excluido del programa proletario de paz; pero tampoco puede pretender atribuirse una importancia absoluta. Al contrario, para nosotros est\u00e1 limitado por las tendencias convergentes profundamente progresivas del desarrollo hist\u00f3rico (\u2026) el proletariado no debe permitir que el \u201cprincipio nacional\u201d se convierta en un obst\u00e1culo a la tendencia irresistible y profundamente progresiva de la vida econ\u00f3mica moderna en direcci\u00f3n a una organizaci\u00f3n planificada en nuestro continente, y, m\u00e1s adelante, en todo el planeta\u00bb. No era lo mismo que sosten\u00eda Lenin; ten\u00eda un claro acento economicista y una concepci\u00f3n cosmopolita del internacionalismo.<\/p>\n<p>En cualquier caso, la aplicaci\u00f3n del programa bolchevique sobre la cuesti\u00f3n nacional a partir de la toma del poder en octubre no estuvo condicionando por las discrepancias y matices, sino por la interferencia de dos factores externos, sobre la voluntad de ofrecer la libre separaci\u00f3n para conseguir la libre uni\u00f3n: la intervenci\u00f3n de las potencias en el territorio del Imperio y sobre todo la guerra civil. El primer factor puso l\u00edmites que no se pudieron salvar a la voluntad bolchevique en los territorios b\u00e1lticos y oblig\u00f3 a correcciones aparentemente abruptas en Oriente; el segundo oblig\u00f3 a combinar el respeto a las identidades nacionales diversas, en particular en el mundo campesino, con la resoluci\u00f3n de los conflictos de poder que la guerra fue planteando. Esa aplicaci\u00f3n, en segundo lugar, tuvo una vertiente doctrinal, que oblig\u00f3 a Lenin a intervenir directamente \u2013en particular en 1919 y 1922\u2013 y otra pr\u00e1ctica en la que la iniciativa principal corri\u00f3 a cargo de quien desde el primer momento asumi\u00f3 en el gobierno sovi\u00e9tico la responsabilidad del Comisariado del Pueblo para los Asuntos de las Nacionalidades (Narkomnats): Stalin. La resoluci\u00f3n pr\u00e1ctica de los conflictos qued\u00f3 inicialmente en manos de Stalin, lo que no quiere decir que se desarrollara ninguna fisura \u00abpragm\u00e1tica\u00bb entre ambos; es m\u00e1s, como sostiene E. H. Carr, Stalin fue en el seno del Narkomnats el principal defensor de la l\u00ednea general de Lenin. No hubo antagonismos importantes entre ellos hasta 1922, y s\u00ed los hubo entre ambos y Bujarin y Piatakov; objetivamente Lenin hab\u00eda empezado a convergir con Stalin en 1916 cuando inici\u00f3 su giro hacia el federalismo como opci\u00f3n transitoria. El enfrentamiento de 1922, a cuenta de la organizaci\u00f3n territorial definitiva del estado sovi\u00e9tico tras la victoria en la guerra civil, no fue de principios, sino de m\u00e9todo y concreciones y estuvo condicionado por los inicios de la confrontaci\u00f3n en la direcci\u00f3n comunista en trance de relevo por el declive de la salud de Lenin.<\/p>\n<p>La primera aplicaci\u00f3n sustantiva fue la Declaraci\u00f3n de derechos de los pueblo de Rusia, de noviembre de 1917 emitida por el Sovnarkom, con las firmas de Lenin y Stalin. Su desarrollo tuvo inmediatamente su primer contratiempo en Finlandia y Ucrania ya en diciembre de 1917. En Finlandia la revoluci\u00f3n rusa ha impulsado una creciente confrontaci\u00f3n \u2013de calle y parlamentaria\u2013 entre la socialdemocracia y los partidos nacionalistas, socialmente contrarrevolucionarios, que evoluciona en contra de la primera despu\u00e9s de que en las elecciones parlamentarias de finlandesas de octubre de 1917 se impusieran los conservadores, que pasaron a dominar el gobierno todav\u00eda regional. La hostilidad de \u00e9ste hacia los bolcheviques se puso de manifiesto con su pasividad ante la petici\u00f3n de ayuda del Sovnarkom entre octubre y noviembre cuando los bolcheviques se encontraban casi aislados en Petrogrado y haciendo frente a una amenaza convergente de sindicatos mencheviques y tropas que pretend\u00edan reponer a Kerenski en el poder. Pero tambi\u00e9n se produjo en aquella ocasi\u00f3n una discrepancia con la socialdemocracia finlandesa que se neg\u00f3 a tomar el poder, como urgi\u00f3 el Sovnarkom. Stalin, como Comisario del Narkomnats, se present\u00f3 ante el congreso del partido finland\u00e9s, en noviembre, inst\u00e1ndoles a su segunda revoluci\u00f3n y ofreci\u00e9ndoles apoyo para ello, que habida cuenta de las tropas rusas controladas por los bolcheviques existentes en el territorio no era solo ret\u00f3rica; ofreciendo el compromiso de respetar la \u00abplena libertad de estructurar su vida al pueblo finland\u00e9s\u00bb, en la perspectiva de la \u00abuni\u00f3n voluntaria y honrada del pueblo finland\u00e9s con el pueblo ruso\u00bb (<em>Pravda<\/em>, 16 de noviembre). Los socialdem\u00f3cratas finlandeses lo rechazaron y se limitaron entonces a mantener una oposici\u00f3n institucional al gobierno dominado por los conservadores, que fue el que finalmente \u2013ante la consolidaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n de octubre\u2013 proclam\u00f3 la independencia y pidi\u00f3 su reconocimiento al Sovnarkom el 6 de diciembre. El Sovnarkom tard\u00f3 m\u00e1s tiempo del esperable, ante la perspectiva de estar reconociendo, en contra de lo que se ven\u00eda considerando hasta entonces, un poder burgu\u00e9s y no un poder obrero. Lo hizo finalmente el 18 de diciembre; y, no sin una dura oposici\u00f3n, que tachaba tal reconocimiento de aberraci\u00f3n, lo ratific\u00f3 el Comit\u00e9 Ejecutivo Central Sovi\u00e9tico (VTsIK) el 22 de diciembre ante el que Lenin aclar\u00f3 que el Sovnarkom lo hab\u00eda hecho \u00abcontrariamente a su deseo\u00bb (\u00abSobre la independencia de Finlandia\u00bb, <em>Pravda<\/em>, 23 de diciembre) y Stalin defendi\u00f3 que no pod\u00edan no hacerlo. Las dudas en el seno del gobierno y del partido bolchevique y la confrontaci\u00f3n social en Finlandia se sumaron para desembocar en una insurrecci\u00f3n obrera en Helsinki, impulsada por la izquierda de la socialdemocracia, que proclam\u00f3 el 15 de enero una Rep\u00fablica sovi\u00e9tica de Finlandia. La continuaci\u00f3n fue una cruenta guerra civil en la que el gobierno nacional reclam\u00f3 y obtuvo el apoyo del Imperio Alem\u00e1n y el gobierno sovi\u00e9tico el de su hom\u00f3logo ruso. El Sovnarkom reconoci\u00f3 al gobierno sovi\u00e9tico finland\u00e9s el 1 de marzo, aunque el tratado de Brest-Litovsk con Alemania, el 3 de marzo dej\u00f3 en suspenso de hecho ese reconocimiento y las tropas rusas (sovi\u00e9ticas) que apenas pesaron en la guerra se retiraron de Finlandia. La guerra civil acab\u00f3 en mayo con la victoria del \u00abgobierno nacional\u00bb. Alemania ratific\u00f3 la independencia de Finlandia, y tras el final de la guerra lo hicieron las potencias vencedoras. El estado sovi\u00e9tico acab\u00f3 finalmente firmando con la Rep\u00fablica de Finlandia un tratado de restablecimiento de relaciones plenas en octubre de 1920.<\/p>\n<p>El episodio finland\u00e9s puso de manifiesto la fuerza del nacionalismo contrarrevolucionario en el territorio del ca\u00eddo Imperio Ruso, y la disposici\u00f3n de apoyarle por parte de las potencias. Habida cuenta de la importancia que hasta entonces hab\u00eda tenido el movimiento obrero finland\u00e9s y su partido socialdem\u00f3crata, que resultaron casi destruidos en la guerra civil y la represi\u00f3n posterior, result\u00f3 una decepci\u00f3n may\u00fascula para los bolcheviques, en particular para las expectativas de Lenin de la realizaci\u00f3n combinada de la libre separaci\u00f3n y la libre uni\u00f3n. S\u00f3lo el hecho de que, aparte de su posici\u00f3n geoestrat\u00e9gica, Finlandia no pose\u00eda recursos indispensables para la econom\u00eda sovi\u00e9tica pudo amortigar el rev\u00e9s sufrido. Aunque no fue el \u00fanico. En Ucrania, la revoluci\u00f3n de febrero hab\u00eda comportado la constituci\u00f3n en marzo de una asamblea-gobierno regional, la Rada, integrada por intelectuales nacionalistas, mayoritariamente federalistas \u2013era la tradici\u00f3n hist\u00f3rica del nacionalismo ucraniano del XIX\u2013, socialistas revolucionarios, socialdem\u00f3cratas y otros grupos minoritarios. En junio de 1917 autoproclam\u00f3 una Rep\u00fablica Ucraniana Aut\u00f3noma, manteniendo la uni\u00f3n con Rusia, y form\u00f3 un gobierno provisional presidido por el intelectual nacionalista Vinichenko, del que formaba parte Simon Petliura que asumi\u00f3 la responsabilidad militar; ambos hab\u00edan promovido un Partido obrero socialdem\u00f3crata ucraniano en Kiev, sin proyecci\u00f3n entre las clases trabajadoras del Norte (Jarkov) y del Este de origen mayoritariamente gran ruso, ni entre el campesinado en el que la influencia principal eran los Socialistas Revolucionarios, que arrasaron en la regi\u00f3n en las elecciones a la Asamblea Constituyente.<\/p>\n<p>El nacionalismo ucraniano segu\u00eda siendo, como en el XIX, un movimiento fundamentalmente intelectual, de base social en el sector de las profesiones liberales, d\u00e9bil m\u00e1s all\u00e1 de Kiev y m\u00e1s orientado a reconfigurar sus relaciones con Rusia que a romper con ella; la mayor parte de la poblaci\u00f3n era campesina, \u00abpeque\u00f1os rusos\u00bb defensora de su lengua y sus tradiciones pero no hostiles a los gran rusos, sino a los polacos, nacionalidad a la que pertenec\u00edan los grandes propietarios de la tierra. En 1917 la vertebraci\u00f3n pol\u00edtica de la sociedad ucraniana estaba lejos de la finlandesa, las relaciones entre los diferentes segmentos sociales populares no eran fluidas (mayor\u00eda bolchevique entre el proletariado del Norte; social-revolucionaria entre el campesinado). De manera que no parec\u00eda haber peligro de ruptura inmediata, y el federalismo y el autonomismo aparec\u00eda como la soluci\u00f3n de compromiso m\u00e1s viable; aparentemente, todav\u00eda m\u00e1s que en Finlandia, la expectativa de la \u00abuni\u00f3n libre\u00bb era completamente factible. Tras la revoluci\u00f3n de octubre la Rada proclam\u00f3 una Rep\u00fablica del Pueblo Ucraniano que se mantuvo unida a la Rep\u00fablica Rusa. Sin embargo, no era el \u00fanico poder existente, tanto en Kiev como en Jarkov, y otros centros de Ucrania se hab\u00edan constituido soviets, dirigidos por los bolcheviques, que exig\u00edan ser reconocidos por el gobierno de la Rada y que \u00e9ste facilitara la reuni\u00f3n de un congreso de todos los soviets de Ucrania. Inesperadamente las relaciones entre el poder nacional de la Rep\u00fablica del Pueblo y el poder sovi\u00e9tico \u2013en Rusia y en Ucrania\u2013 entraron en barrena cuando el gobierno de Vinichenko y Petliura no solo se neg\u00f3 a hacer frente com\u00fan con el del Sovnarkom ante los primeros ej\u00e9rcito blancos de Kornilov y el cosaco Kaled\u00edn, que se hab\u00edan organizado en la regi\u00f3n del Don, sino que ante el ultim\u00e1tum que le dio el 16 de diciembre el Sovnarkom de que en 48 facilitaran el paso de tropas sovi\u00e9ticas en direcci\u00f3n al Don, el gobierno de Vinichenko y Petliura recab\u00f3 la ayuda del gobierno franc\u00e9s. Eso signific\u00f3 la ruptura. El soviet de Kiev se traslad\u00f3 a Jarkov, organiz\u00f3 all\u00ed un Primer congreso ucraniano de soviets que eligi\u00f3 su propio Comit\u00e9 Ejecutivo Central, como poder social y territorial enfrentado al de la Rep\u00fablica del Pueblo; \u00e9ste replic\u00f3 proclamando, ahora s\u00ed, la Rep\u00fablica independiente de Ucrania, el 22 de enero de 1918, y consiguiendo el reconocimiento del Imperio Alem\u00e1n que se adelant\u00f3 a cualquier injerencia francesa. Se inici\u00f3 una prolongada etapa de guerra civil en Ucrania, cruzada con la intervenci\u00f3n primero de Alemania, hasta el fin de la Gran Guerra, y acto seguido de Francia, y diversos levantamientos campesinos, el m\u00e1s importante de ellos el liderado por Makhno. La diferencia principal con respecto a Finlandia fue la extrema fragmentaci\u00f3n de los bandos contendientes y la descomposici\u00f3n del sector nacionalista; cuando acab\u00f3 la Gran Guerra, la alianza entre Vinichenko y Petliura se rompi\u00f3 por el empe\u00f1o de este \u00faltimo de declarar la guerra al Estado sovi\u00e9tico, en enero de 1919; lo que facilit\u00f3 la entrada del Ej\u00e9rcito Rojo, que tom\u00f3 Jarkov y Kiev, tras de lo cual se proclam\u00f3 el 10 de marzo la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica de Ucrania. La guerra prosigui\u00f3, con constantes cambios de mano en Kiev a lo largo de 1919. Hasta que Petliura, ante su inferioridad militar frente al Ej\u00e9rcito Rojo a pesar de su alianza con el Ej\u00e9rcito Blanco de Denikin, cometi\u00f3 el error de recabar el apoyo de Pilsudski, quien de inmediato invadi\u00f3 Ucrania en abril de 1920 iniciando la guerra sovi\u00e9tico-polaca. Error de Petliura, porque esa intervenci\u00f3n polaca fue rechazada por el campesinado y la mayor parte del nacionalismo ucraniano urbano y Pilsudski se comport\u00f3 no como un aliado de este \u00faltimo, sino como un invasor durante su ocupaci\u00f3n de Kiev entre el 6 de mayo y el 12 de junio; error tambi\u00e9n de Pilsudski, que hab\u00eda alargado excesivamente su aventura militar y se vi\u00f3 obligado a retroceder constantemente a partir del abandono de Kiev ante la ofensiva del Ej\u00e9rcito Rojo que el 13 de agosto lleg\u00f3 se situ\u00f3 al alcance de 30 kil\u00f3metros de Varsovia. Los restos del ej\u00e9rcito de Petliura, que abandon\u00f3 Ucrania en octubre de 1920, se rindieron en noviembre de aquel a\u00f1o. La Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica de Ucrania hab\u00eda triunfado definitivamente y tras la derrota de Makhno en agosto de 1921 control\u00f3 por completo todo el territorio. En diciembre de 1920 firm\u00f3 un acuerdo bilateral con la Rep\u00fablica Socialista Federativa Sovi\u00e9tica de Rusia; para entonces la doctrina bolchevique sobre la autodeterminaci\u00f3n hab\u00eda experimentado una evoluci\u00f3n, aunque \u00e9sta no fuera incongruente con lo que Lenin hab\u00eda empezado a prever en 1916.<\/p>\n<p>Entre diciembre de 1917 y enero de 1918 el sobresalto entre los bolcheviques por la acumulaci\u00f3n del episodio finland\u00e9s y el ucraniano fue may\u00fasculo. El de Ucrania ten\u00eda una carga mayor, por la inexistencia hasta entonces de un nacionalismo abiertamente independentista, y sobre todo porque a diferencia de lo que ocurr\u00eda con Finlandia, el estado sovi\u00e9tico no pod\u00eda permitirse perder los recursos agr\u00edcolas y minerales de Ucrania. En ese contexto se celebr\u00f3 el Tercer Congreso panruso de soviets, entre el 23 y el 31 de enero de 1918, en el que se acord\u00f3 constituir la RSFSR y las bases de su Constituci\u00f3n. El concepto y la instituci\u00f3n de la federaci\u00f3n fue adoptado como la expresi\u00f3n de la autodeterminaci\u00f3n de todos los pueblos del territorio central del estado sovi\u00e9tico, donde se situaba la gran mayor\u00eda de los gran rusos pero tambi\u00e9n diversas minor\u00eda ni gran rusas, ni siquiera eslavas invitadas a participar en la RSFSR como entidades aut\u00f3nomas de manera voluntaria, aunque no en todos los casos fue exactamente as\u00ed. Al propio tiempo, el congreso se convirti\u00f3 en el escenario de las cr\u00edticas a la pol\u00edtica leniniana de la autodeterminaci\u00f3n, por parte de Martov y de Bujarin. Stalin, ponente ante el congreso sobre la cuesti\u00f3n nacional, la defendi\u00f3 aunque introdujo un matiz; lo que estaba sucediendo con los gobiernos burgueses que se constitu\u00edan en la periferia era una ofensiva contra el poder obrero disfrazada de nacionalismo, por lo cual hab\u00eda que invertir los t\u00e9rminos e \u00abinterpretar el principio de autodeterminaci\u00f3n como un derecho, no de la burgues\u00eda sino de las masas obreras de la naci\u00f3n determinada\u00bb. Aunque Carr lo presenta pr\u00e1cticamente como cosecha propia de Stalin, \u00e9ste no hac\u00eda otra cosa que aplicar a la situaci\u00f3n adversa que se estaba viviendo ante los movimientos nacionales lo que ya Lenin afirmara en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n y de manera espec\u00edfica en el escrito de 1914 antes citado: \u00abEn el problema de la autodeterminaci\u00f3n de las naciones, lo mismo que en cualquier otro, nos interesa, ante todo y sobre todo, la autodeterminaci\u00f3n del proletariado en el seno de las naciones\u00bb. La evocaci\u00f3n de la autodeterminaci\u00f3n obrera legitimaba el apoyo a la los soviets de Finlandia y Ucrania contra sus gobiernos nacionales, y m\u00e1s adelante a los de Letonia, Lituania y las regiones del Ca\u00facaso; en todos esos escenarios, los \u00abgobiernos nacionales\u00bb se hab\u00edan apoyado o dejado instrumentalizar primero por los Imperios Centrales y luego por Francia y el Reino Unido, para hacer frente a los soviets locales y al estado sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p>Stalin sac\u00f3 la lecci\u00f3n principal de esa situaci\u00f3n en \u00abLa revoluci\u00f3n de octubre y la cuesti\u00f3n nacional\u00bb (noviembre 1918) escrito justo en v\u00edsperas de que estallara la revoluci\u00f3n en Alemania; en cuyas primeras l\u00edneas advert\u00eda: \u00abel contenido de la cuesti\u00f3n nacional y del movimiento nacional en las regiones de la periferia [del ca\u00eddo Imperio Ruso] cambia r\u00e1pidamente y a la vista de todos con arreglo a la marcha y el resultado de la revoluci\u00f3n\u00bb. La Revoluci\u00f3n de Octubre, \u00abuna verdadera revoluci\u00f3n <i>socialista\u00bb<\/i>, se hab\u00eda iniciado en el centro del Imperio, pero tras vencer en \u00e9l se hab\u00eda extendido a las regiones de la periferia \u00abPero aqu\u00ed choc\u00f3 con un dique: los \u00abconsejos nacionales\u00bb y los gobiernos \u00abregionales\u00bb que no quer\u00edan \u00abni o\u00edr hablar de revoluci\u00f3n socialista\u00bb, declararon la guerra \u00abal gobierno socialista del centro\u00bb, atrayendo adem\u00e1s a \u00abtodos los contrarrevolucionarios arrojados de Rusia\u00bb. Choc\u00f3 con ese dique, pero no retrocedi\u00f3, los \u00abobreros y campesinos nacionales\u00bb \u2013se refiere a las nacionalidades de esa periferia\u2013 aliados y organizados en los soviets, que ya se hab\u00edan constituido antes de la Revoluci\u00f3n de Octubre, reaccionaron contra esa contrarrevoluci\u00f3n en Finlandia, Ucrania, el Don, el Kub\u00e1n, Siberia, Turkest\u00e1n, el Ca\u00facaso\u2026\u00bb En todas partes los \u00abgobiernos nacionales\u00bb reclamaron la ayuda de los gobiernos occidentales \u2013\u00bblos imperialistas de Occidente\u00bb\u2013 para luchar contra los obreros y los campesinos. \u00abAs\u00ed empez\u00f3 la etapa de la injerencia y de la ocupaci\u00f3n extranjera en las regiones perif\u00e9ricas, etapa que desenmascara una vez m\u00e1s el car\u00e1cter contrarrevolucionario de los gobiernos \u00abnacionales\u00bb y regionales\u201d\u00bb. Se hab\u00eda puesto en evidencia que la liberaci\u00f3n de las naciones oprimidas era \u201cinconcebible\u201d sin romper con el imperialismo. La conclusi\u00f3n era que \u201cla misma marcha de la revoluci\u00f3n se encarg\u00f3 de desenmascarar y descartar la vieja interpretaci\u00f3n burguesa del principio de la autodeterminaci\u00f3n, con su consigna de \u201cTodo el Poder a la burgues\u00eda nacional\u201d. Y la interpretaci\u00f3n socialista del principio de autodeterminaci\u00f3n, con su consigna de \u201cTodos el Poder a las masas trabajadoras de las nacionalidades oprimidas\u201d obtuvo todos los derechos y todas las posibilidades para ser aplicadas\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote7sym\" name=\"sdendnote7anc\"><sup>vii<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Stalin hab\u00eda partido de la posici\u00f3n de Lenin, pero hab\u00eda empezado a desarrollar la cuesti\u00f3n \u2013imprevisible hasta entonces\u2013 de c\u00f3mo evolucionar\u00eda la cuesti\u00f3n nacional en el proceso de la revoluci\u00f3n social. Por otro lado, las formulaciones de Stalin, o m\u00e1s bien la realidad de la reacci\u00f3n contrarrevolucionaria de los gobiernos nacionales, alent\u00f3 a quienes en el partido bolchevique se ven\u00edan oponiendo a la posici\u00f3n de Lenin \u2013que era la program\u00e1tica del partido\u2013 Radek, Piatakov, Bujarin. Piatakov lleg\u00f3 a promover una organizaci\u00f3n comunista independiente de Ucrania que, tras el tratado de Brest-Litovsk, pretend\u00eda combatir al propio tiempo a los independentistas ucranianos y a los alemanes; lo que oblig\u00f3 una intervenci\u00f3n de la direcci\u00f3n bolchevique, que se concret\u00f3 en octubre de 1918 con la incorporaci\u00f3n de Stalin al Comit\u00e9 Central del Partido Comunista de Ucrania, con la responsabilidad espec\u00edfica de las relaciones entre \u00e9ste y el Partido Comunista Ruso. Ese empotramiento de miembros del grupo dirigente central en las direcciones de las nacionalidades configuraba la relaci\u00f3n subordinada que se establec\u00eda entre ellas; algo que tambi\u00e9n se estableci\u00f3 en la pr\u00e1ctica en el Narkomnats, que integraba una \u00abgalaxia de comisariados nacionales o secciones\u00bb (E.H.Carr) con un responsable al frente de cada una de ellas, \u00abbolcheviques seguros\u00bb cuya preocupaci\u00f3n principal era la aplicaci\u00f3n de la l\u00ednea general del partido en sus territorios.<\/p>\n<p>Las turbulencias generadas por la paz con Alemania, por la incertidumbre sobre el atasco de la revoluci\u00f3n en Alemania \u2013que los bolcheviques hab\u00edan cre\u00eddo que se impulsar\u00eda por emulaci\u00f3n con la rusa\u2013 y finalmente el intento de golpe de los socialistas revolucionarios en julio y el atentado contra Lenin, que desencaden\u00f3 de manera definitiva la guerra civil, fueron el dif\u00edcil escenario de la complicada, y no estaba del todo claro si contradictoria o no, aplicaci\u00f3n del programa nacional. La evoluci\u00f3n de la guerra civil entre el verano de 1918 y el de 1920 oblig\u00f3 a decisiones de fuerza sobre la marcha que modificaron \u2013negativamente\u2013 el programa, la l\u00ednea pol\u00edtica y de comportamiento y las perspectivas bolcheviques; su peor manifestaci\u00f3n fue el \u00abcomunismo de guerra\u00bb. No obstante, en el campo de la pol\u00edtica nacional, Lenin consigui\u00f3 que se mantuviesen en el programa y la l\u00ednea los principios fundamentales de su posici\u00f3n, frente a las cr\u00edticas internas; favorecido por el hecho de que la revoluci\u00f3n alemana y las movilizaciones revolucionarias en los territorios del destruido Imperio Austro-H\u00fangaro y los estados independientes de los Balcanes, ampliaron de nuevo la perspectiva del conflicto de las nacionalidades m\u00e1s all\u00e1 de la situaci\u00f3n concreta y particular de las periferias del estado sovi\u00e9tico. En el VIII Congreso del partido, en marzo de 1919, Bujarin intent\u00f3 convertir la exclusiva \u00abautodeterminaci\u00f3n para las clases trabajadoras\u00bb en consigna general y Piatakov insisti\u00f3 en que la \u00abfamosa autodeterminaci\u00f3n no vale un comino\u00bb, recuperando tesis economicistas ahora con el pretexto de la construcci\u00f3n de un solo Consejo Supremo de Econom\u00eda Nacional en el estado sovi\u00e9tico. Lenin pudo imponerse, contratando contra la elevaci\u00f3n de la \u00abautodeterminaci\u00f3n de las clases trabajadoras\u00bb a consigna general, por cuanto solo pod\u00eda plantearse donde ya se hab\u00eda planteado la escisi\u00f3n entre proletariado y burgues\u00eda y asumiendo las consecuencias de la Revoluci\u00f3n de Octubre en dos sentidos, el interior del estado y en la perspectiva general que planteaba la expectativa de la revoluci\u00f3n mundial. A instancias suyas el congreso aprob\u00f3 una nueva resoluci\u00f3n, en la que por cierto se soslayaba el t\u00e9rmino \u00abderecho de autodeterminaci\u00f3n\u00bb pero no las razones por las que Lenin lo hab\u00eda considerado siempre. Tras afirmar de entrada la lucha revolucionaria conjunta de los \u00abproletarios y semiproletarios\u00bb de las diversas nacionalidades contra \u00ablos terratenientes y la burgues\u00eda\u00bb, la resoluci\u00f3n insisti\u00f3 en que la superaci\u00f3n de las desconfianzas entre las masas trabajadoras de los pa\u00edses oprimidos y las de las de los estados que oprimen esos pa\u00edses \u00abes necesario abolir todos los privilegios que gozan los grupos nacionales cualesquiera que sean, establecer la completa igualdad de derecho para todas las nacionalidades y reconocer el derecho de las colonias y las naciones soberanas a la secesi\u00f3n\u00bb. Tras esas dos declaraciones de principio se hac\u00edan otras dos de car\u00e1cter propositivo: \u00abel partido propone como una de las formas de transici\u00f3n para lograr la unidad, una uni\u00f3n federal de estados organizadas por el modelo sovi\u00e9tico\u00bb; \u00absobre la cuesti\u00f3n de qui\u00e9n ha de expresar la voluntad de secesi\u00f3n de la naci\u00f3n [Nota m\u00eda: la naci\u00f3n o el proletariado, autodeterminaci\u00f3n nacional o autodeterminaci\u00f3n proletaria], el Partido Comunista ruso adopta el punto de vista hist\u00f3rico de clase, tomando en consideraci\u00f3n la etapa del desarrollo hist\u00f3rico de la naci\u00f3n dada, a saber: si se est\u00e1 evolucionando del medievalismo a la democracia burguesa o de \u00e9sta al Soviet o democracia proletaria\u00bb.<\/p>\n<p>No hubo m\u00e1s discusi\u00f3n te\u00f3rica o program\u00e1tica. Lo que se produjo entre 1919 y 1923 fue la organizaci\u00f3n interna de la RSFSR, con la constituci\u00f3n de entidades aut\u00f3nomas internas, y a aplicaci\u00f3n de la \u00abforma de transici\u00f3n\u00bb, la uni\u00f3n federal de estados sovi\u00e9ticos. Se hizo en el duro contexto de la lucha contra los ej\u00e9rcitos blancos y las intervenciones extranjeras y no hubo ninguna cabida real en ese per\u00edodo para el reconocimiento del derecho de secesi\u00f3n. \u00c9ste reapareci\u00f3 en la Constituci\u00f3n de la URSS de 1924: \u00abArt\u00edculo 4. Cada una de las rep\u00fablicas federadas tiene el derecho garantizado de salir libremente de la Uni\u00f3n\u00bb. Ahora bien, ese art\u00edculo Cuarto \u2013como toda la constituci\u00f3n y las sucesivas de 1936 y 1977\u2013 ha de interpretarse bajo el foco del sistema pol\u00edtico unipartidista, en el que todo el peso de las decisiones pol\u00edticas recay\u00f3 en el Partido Comunista. Entre 1918 y 1925 el Partido Comunista Ruso-bolchevique, a cuya autoridad se subordinaban \u2013en ocasiones con conexiones formalizadas\u2013 los partidos comunistas del resto de rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas: el Ucraniano, el Bielorruso, formados en 1919 para dar soporte a la proclamaci\u00f3n de las respectivas rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas, el Azerbayano, el Georgiano el Armenio, constituidos en 1920. Sverdlov, secretario general del PCR-b y mano derecha de Lenin en el partido, lo dej\u00f3 claro en el congreso del PC de Ucrania de 1919: \u00abEn todas las rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas que hemos creado, hemos de mantener la supremac\u00eda de nuestro partido comunista. En todas partes la direcci\u00f3n pertenece al Comit\u00e9 Central del PC ruso\u00bb (citado por Carr\u00e8r\u00e8 d\u2019Encause). Es el Comit\u00e9 Central del PCR-b el que decide que, a diferencia de los antes citados, el PC del Turquest\u00e1n no sea m\u00e1s que una sub-organizaci\u00f3n regional integrada dentro del propio PCR-b. La constituci\u00f3n de la Internacional Comunista como partido mundial reforz\u00f3 los mecanismos unitarios mediante la constituci\u00f3n de bur\u00f3s regionales, en el caso del \u00e1mbito del estado sovi\u00e9tico el Bur\u00f3 del Ca\u00facaso (Kavburo) y el Bur\u00f3 Turkestano (Turkburo). A partir del XIV congreso del PCR-b, en diciembre de 1924, \u00e9ste dio paso al Partido Comunista de toda la Uni\u00f3n-bolchevique en el que se integraron todos los partidos del estado. Un recurso did\u00e1ctico para entender bien ese sistema es preguntar cu\u00e1ntos secretarios generales del partido se recuerdan y cu\u00e1ntos presidentes del Soviet Supremo de la Uni\u00f3n. Ese sistema unipartidista, derivado del estallido de la guerra civil pero mantenido despu\u00e9s de que \u00e9sta acabara, se estrech\u00f3 todav\u00eda m\u00e1s a partir del congreso del PCR-b de 1921 en el que, junto con la NEP, se aprob\u00f3 la prohibici\u00f3n de las fracciones dentro del partido. Esa prohibici\u00f3n bloque\u00f3 cualquier intento de plantear ya no la secesi\u00f3n sino la discrepancia con la forma de relaci\u00f3n y las decisiones de la direcci\u00f3n central del partido. As\u00ed lo hizo en 1922 Ordjonikidz\u00e9, representante del PCR-b en el Kavburo, su hombre fuerte de hecho, que ante el rechazo de los comunistas georgianos a la disoluci\u00f3n de su rep\u00fablica en una Federaci\u00f3n Transcauc\u00e1sica esgrimi\u00f3 la norma superior de la prohibici\u00f3n de fracciones.<\/p>\n<p>El desarrollo de la formula federal se hizo en tres escalas (Carr\u00e8r\u00e8 d\u2019Encause las nombrar\u00e1 \u00abv\u00edas\u00bb). La de la constituci\u00f3n de entidades aut\u00f3nomas en el seno de la RSFSR; algunas simplemente administrativas y otras con alguna atribuci\u00f3n de autogobierno, fundamentalmente en el \u00e1mbito cultural y educativo. En 1923 eran 17, la mayor parte correspondiente a grupos \u00e9tnicos, en los que no se hab\u00eda desarrollado ning\u00fan movimiento nacional espec\u00edfico aunque tuvieran una expl\u00edcita identidad comunitaria; y otras respondiendo a situaciones particulares, como la de la Carelia oriental atribuida al estado sovi\u00e9tico por el tratado con Finlandia de 1920 o la Rep\u00fablica de Crimea. La segunda fue la firma de una serie de pactos bilaterales con la RSFSR en el centro y como interlocutor de todos ellos, iniciado en el fin de la guerra civil; con la Rep\u00fablica de Azerbai\u00e1n, en noviembre de 1920, con Ucrania en diciembre de 1920, con Bielorrusia en enero de 1921, y Armenia en septiembre de 1921. Aparentemente eran la manifestaci\u00f3n del principio de la uni\u00f3n libre, aunque el contenido de los pactos fueron muy desiguales asegurando un espacio econ\u00f3mico com\u00fan de manera que la RSFSR se aseguraba mantener los flujos econ\u00f3micos interiores que ya exist\u00edan en el Imperio del Zar y que eran imprescindible para la subsistencia y la reconstrucci\u00f3n econ\u00f3mica del estado sovi\u00e9tico (el grano de Ucrania, el petr\u00f3leo y los minerales del Ca\u00facaso, etc.). Esa galaxia de pactos como la califica Carr\u00e8r\u00e8 d\u2019Encause \u2013habr\u00eda que a\u00f1adir de un solo sol\u2013 manifestaba su car\u00e1cter unitario en el hecho de que la representaci\u00f3n internacional qued\u00f3 en manos del Comisariado para las relaciones exteriores de la RSFSR y la fuerza militar en el Ej\u00e9rcito Rojo.<\/p>\n<p>El conflicto con la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica de Georgia y su desenlace con la entrada del Ej\u00e9rcito Rojo en febrero de 1921 evidenci\u00f3 los l\u00edmites al reconocimiento de la libertad de uni\u00f3n. La invasi\u00f3n fue demandada por los comunistas georgianos para resolver de manera radical su confrontaci\u00f3n con los mencheviques \u2013fundadores de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica\u2013 y aceptada por Lenin y Trotsky ante el temor a que \u00e9sta basculara hacia el campo de influencia de la naciente Rep\u00fablica turca de Mustaf\u00e1 Kemal y se desestabilizara de nuevo todo el C\u00e1ucaso sovi\u00e9tico. En el fondo, no era una incongruencia absoluta con los t\u00e9rminos en que Lenin defend\u00eda el reconocimiento del derecho de autodeterminaci\u00f3n, al que siempre hab\u00eda a\u00f1adido que, como expresi\u00f3n del inter\u00e9s superior de clase, corresponder\u00eda al partido el momento y la forma de ese reconocimiento. En marzo se firm\u00f3 el tratado turco-sovi\u00e9tico por el que se reconoc\u00edan las fronteras en el Ca\u00facaso y en mayo de 1921 la nueva Rep\u00fablica sovi\u00e9tica de Georgia firm\u00f3 tambi\u00e9n su correspondiente pacto bilateral con la RSFSR. La tercera escala fue la que se gener\u00f3 tras la constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica sovi\u00e9tica de Georgia, al proponer Stalin, con el apoyo de Lenin, la fusi\u00f3n de \u00e9sta con Azerbayan y Armenia en una Federaci\u00f3n transcauc\u00e1sica. Se opusieron los comunistas georgianos y el contencioso que se abri\u00f3 no se resolvi\u00f3 hasta que en 1922 se plante\u00f3 pasar de la galaxia m\u00e1s o menos informal de los pactos bilaterales al establecimiento de un sistema territorial com\u00fan. Es de sobra conocido que el impulso de la definitiva constituci\u00f3n territorial del estado sovi\u00e9tico, que corri\u00f3 a cargo de Stalin y en el que Lenin apenas pudo intervenir a causa del agravamiento de su enfermedad, los enfrent\u00f3 finalmente en la defensa de dos modelos formales; tambi\u00e9n los enfrent\u00f3 no tanto por las discrepancias pol\u00edticas como por la reincidencia constante de Stalin en dar soluciones administrativas y autoritarias a los conflictos que se estaban planteando en el muy complejo mosaico nacional del Ca\u00facaso. Stalin propuso un federalismo restrictivo, m\u00e1s descentralizador que distribuci\u00f3n de competencias, expresado en la integraci\u00f3n de todos los territorios en una RSFSR ampliada, que suscit\u00f3 reticencias del Partido Comunista Ucrania y oposici\u00f3n por parte del Georgiano, que prolongaban su rechazo a la Rep\u00fablica Transcauc\u00e1sica. Lenin, alertado por los georgianos intervino finalmente para desautorizar los que calific\u00f3 de restablecimiento del esp\u00edritu gran ruso e insistir en el modelo de uni\u00f3n libre entre las diversas rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas. Stalin cedi\u00f3 en su proyecto de ampliaci\u00f3n de la RSFSR y se someti\u00f3 al principio de la Uni\u00f3n de Rep\u00fablicas; aunque a cambio se enroc\u00f3 en la propuesta de \u00abfederalizaci\u00f3n del Ca\u00facaso\u00bb. En sus cartas del 30 y 31 de diciembre de 1922, con todo ya resuelto, Lenin lament\u00f3 \u00ablas prisas y los afanes administrativos de Stalin\u00bb, su brutalidad pol\u00edtica con la que \u00abofend\u00eda los sentimientos de las minor\u00edas nacionales no integradas en la RSFSR\u00bb y recordaba su preocupaci\u00f3n de siempre sobre la base imprescindible de la unidad proletaria: \u00abPara el proletariado es no solo importante sino una necesidad esencial, gozar, en la lucha prolteria de clase, de la m\u00e1xima confianza por parte de los componentes de otras nacionalidades. \u00bfQu\u00e9 hace falta para eso? Para eso hace falta algo m\u00e1s que la igualdad formal. Para eso hace falta compensa de una manera o de otra, con su trato o con sus concesiones a las otras nacionalidades, la desconfianza, el recelo, las ofensas que en el pasado hist\u00f3rico les produjo el gobierno de la naci\u00f3n dominante\u00bb.<\/p>\n<p>La Uni\u00f3n de Rep\u00fablicas Socialistas Sovi\u00e9ticas fue finalmente constituida el 30 de diciembre de 1922 por la RSFRS, y las rep\u00fablicas de Bielorrusia, Ucrania y la nube Rep\u00fablica Transcauc\u00e1sica. La soluci\u00f3n a la cuesti\u00f3n nacional en el estado revolucionario surgido de en octubre de 1917 fue de signo federal en su formalizaci\u00f3n territorial y unitario en la configuraci\u00f3n del poder; una combinaci\u00f3n congruente con la aceptaci\u00f3n a partir de 1921 de la entrada en una etapa transitoria de duraci\u00f3n imprevisible, pero desde luego no breve, ante el reflujo del proceso revolucionario mundial. La cuesti\u00f3n del reconocimiento del derecho de autodeterminaci\u00f3n, desplazada en buena parte hacia el mundo colonial, pas\u00f3 a tener su espacio de subsistencia pol\u00edtica en el seno de la Internacional Comunista.<\/p>\n<p><b>La Internacional Comunista y la cuesti\u00f3n nacional y colonial. Aproximaci\u00f3n general.<\/b><\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de las posiciones te\u00f3ricas y t\u00e1cticas y la pr\u00e1ctica de la Internacional Comunista sobre la cuesti\u00f3n nacional requieren una ponencia espec\u00edfica. No obstante, es conveniente para cerra la exposici\u00f3n hecha hasta ahora hacer una aproximaci\u00f3n sint\u00e9tica a las claves principales.<\/p>\n<p>La percepci\u00f3n de la cuesti\u00f3n nacional en los tiempos de la Segunda Internacional fue la de las nacionalidades y los estados multinacionales. En el transcurso de la Gran Guerra y la Revoluci\u00f3n de Octubre y constituci\u00f3n del Estado Sovi\u00e9tico se a\u00f1adieron la cuesti\u00f3n colonial y la proposici\u00f3n efectiva de organizaci\u00f3n de ese estado \u2013multinacional\u2013 sobre una base federativa como f\u00f3rmula de transici\u00f3n hasta el pleno triunfo de la revoluci\u00f3n mundial. El nacionalismo de potencia, el chovinismo de estado que aliment\u00f3 las pol\u00edticas de guerra, sigui\u00f3 bloqueando la consideraci\u00f3n de la identidad nacional en los estados mononacionales o de la mayor\u00edas nacionales de estados m\u00e1s plurales. Esas identidades nacionales siguieron siendo consideradas a trav\u00e9s del prisma de sus estados, manteniendo la concepci\u00f3n kautskiana, o de su condici\u00f3n de mayor\u00eda \u00abdominante\u00bb o beneficiaria de privilegios. La expectativa de la revoluci\u00f3n mundial, en la que la lucha contra el imperialismo cobr\u00f3 peso tras el fin del per\u00edodo de movilizaci\u00f3n revolucionaria en Europa, potenci\u00f3 la perspectiva colonial de la cuesti\u00f3n nacional; al tiempo que se manten\u00eda en una zona de sombra bajo la potente imagen del internacionalismo esas identidades nacionales de los pa\u00edses desarrollados, para los que el horizonte, de acuerdo con el an\u00e1lisis de Lenin de 1919, incorporado por la Internacional Comunista, ya no era la democracia sino el socialismo. La consideraci\u00f3n de la revoluci\u00f3n rusa como modelo exclusivo a seguir, consagrado de manera oficial en la segunda mitad de los a\u00f1os veinte pero dominante en los discursos de los dirigentes de la IC, favoreci\u00f3 un discurso t\u00e1ctico anacional y, con ello, el internacionalismo gen\u00e9rico que la IC por otra parte combat\u00eda en su versi\u00f3n socialdem\u00f3crata. Wolikov ha se\u00f1alado, pienso que con acierto, esa disfunci\u00f3n entre la apreciaci\u00f3n de la identidad nacional de las nacionalidades dominadas o de las colonias y el menosprecio de la identidad nacional alemana, francesa, sueca o belga, por poner algunos ejemplos. Una disfunci\u00f3n que gener\u00f3 no pocos problemas en el comunismo franc\u00e9s, cuando se reactivaron las rivalidades francobrit\u00e1nicas en los a\u00f1os veinte, y en el comunismo alem\u00e1n tras la ocupaci\u00f3n del Ruhr por las tropas francesas.<\/p>\n<p>El Primer Congreso de la Internacional Comunista, en 1919, no elabor\u00f3 documentos de l\u00ednea pol\u00edtica y solo aprob\u00f3 un Manifiesto, en el que apenas hab\u00eda un par de alusiones a la cuesti\u00f3n nacional: la de que el desarrollo capitalista hac\u00eda cada vez \u00abm\u00e1s dif\u00edcil la situaci\u00f3n de los peque\u00f1os Estados situados en medio de las grandes potencias mundiales\u00bb y la de que \u00absolo la revoluci\u00f3n proletaria puede garantizar a los peque\u00f1os pueblos una existencia libre, pues ella liberar\u00e1 las fuerzas productivas de todos los pa\u00edses de las tenazas apretada por los Estados nacionales, uniendo a los pueblos en una estrecha colaboraci\u00f3n econ\u00f3mica, conforme a un plan econ\u00f3mico com\u00fan\u00bb. Redactado por Bujarin estaba lastrado por su economicismo, sin siquiera las consideraciones pol\u00edticas que Lenin hab\u00eda hecho en el congreso del PCR-b. Fue en el Segundo Congreso, 1920, en el que se aprobaron las \u00abTesis sobre el problema nacional y colonial\u00bb, en donde s\u00ed se recog\u00edan los diferentes estadios de la cuesti\u00f3n nacional aunque habida cuenta de la divisi\u00f3n que se hac\u00eda entre \u00abnaciones dependientes, sin igualdad de derechos, y naciones opresoras, explotadoras, soberanas\u00bb lo que se segu\u00eda desarrollando era la cuesti\u00f3n colonial y la conminaci\u00f3n a las clases trabajadoras y en particular a los comunistas de esas \u00abnaciones opresoras\u00bb a luchar contra \u00ablos prejuicios de ego\u00edsmo nacional, de estrechez nacional\u00bb, por su \u00abextinci\u00f3n\u00bb que solo pod\u00eda producirse \u00abdespu\u00e9s de la desaparici\u00f3n del imperialismo y el capitalismo en los pa\u00edses atrasados\u00bb. Ahora bien, desapareci\u00f3 el concepto la consideraci\u00f3n de la autodeterminaci\u00f3n nacional, y el texto se limit\u00f3 a \u00abdemostrar circunspecci\u00f3n y atenci\u00f3n particulares frente a las supervivencias de los sentimientos nacionales en los pa\u00edses y las nacionalidades que han sufrido una prolongad\u00edsima opresi\u00f3n\u00bb y a \u00abhacer ciertas concesiones con el fin de apresurar la desaparici\u00f3n de esa desconfianza y esos prejuicios\u00bb rematando con la afirmaci\u00f3n de que \u00abLa causa del triunfo sobre el capitalismo no puede tener su remate eficaz si el proletariado, y luego todas las masas de todos los pa\u00edses y naciones del mundo entero, no demuestran una aspiraci\u00f3n voluntaria de alianza y unidad\u00bb. Esas ciertas concesiones no estaban concretas en absoluto y frente a esa vaguedad lo que aparec\u00eda con contundencia era la alianza y la unidad. El discurso de la autodeterminaci\u00f3n fue sustituido en las Tesis por el de los movimientos de liberaci\u00f3n nacional, que pod\u00edan ser apoyados por los comunistas s\u00f3lo sobre la base de \u00abla independencia del movimiento proletario incluso en sus formas m\u00e1s embrionarias\u00bb. Eso no solo se aplicaba al mundo colonial, sino tambi\u00e9n a \u00ablo Estados y a las naciones m\u00e1s atrasados donde predominan las relaciones feudales, patriarcales o patriarcal-campesinas\u00bb. Tampoco para la pol\u00edtica comunista en ellos se evocaba la autodeterminaci\u00f3n y s\u00ed la lucha contra el clero \u00aby dem\u00e1s elementos reaccionarios y medievales\u00bb, contra el panislamismo y la necesidad de apoyar al movimiento campesino de los pa\u00edses atrasados. Las Tesis inclu\u00edan el deber de todos a apoyar la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica y la defensa de que \u00abla federaci\u00f3n es la forma de transici\u00f3n hacia la unidad completa de los trabajadores de las diversas naciones\u00bb. Finalmente las Tesis defend\u00edan \u00abexplicar infatigablemente y desenmascarar de continuo\u00bb el enga\u00f1o imperialista que supone que \u00abbajo el aspecto de Estados pol\u00edticamente independientes, crean en realidad Estados desde todo punto de vista sojuzgados por ellos en el sentido econ\u00f3mico, financiero y militar\u00bb, y como ejemplo daba el proyecto del Estado jud\u00edo en Palestina.<\/p>\n<p>En los cuatro a\u00f1os siguientes la cuesti\u00f3n nacional se redujo en la pr\u00e1ctica a la cuesti\u00f3n colonial, y sus derivada pr\u00e1ctica fundamental fue la vinculaci\u00f3n entre la lucha antiimperialista y los movimientos de liberaci\u00f3n nacional, a los que hab\u00eda que apoyar con la condici\u00f3n de la independencia del movimiento obrero. No hubo mayores novedades a excepci\u00f3n de la resoluci\u00f3n del IV Congreso, en 1922, que estableci\u00f3 el movimiento nacional negro como una unidad, encabezada por la poblaci\u00f3n negra de Estados Unidos, haci\u00e9ndose eco del movimiento panafricanista impulsado por Du Bois. La resoluci\u00f3n postul\u00f3 aplicar a la cuesti\u00f3n negra las \u00abTesis sobre la cuesti\u00f3n colonial\u00bb y aprob\u00f3 un programa pr\u00e1ctico centrado en la lucha por la igualdad de razas, en salarios y derechos pol\u00edticos y sociales y por la incorporaci\u00f3n de los negros a los sindicatos existentes y donde no fuera posible la formaci\u00f3n de sindicatos negros que a trav\u00e9s de la t\u00e1ctica del frente \u00fanico impusieran en la pr\u00e1ctica una movilizaci\u00f3n sindical unitaria.<\/p>\n<p>De repente el V\u00ba Congreso, en el verano de 1924, volvi\u00f3 a incluir en su orden del d\u00eda la cuesti\u00f3n nacional y colonial con Manuilski y Roy como ponentes. La presentaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n nacional, estrictamente hablando, corri\u00f3 a cargo de Manuilski que justific\u00f3 la inclusi\u00f3n del punto de orden del d\u00eda, despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os, ante la \u00abexacerbaci\u00f3n\u00bb de los conflictos de las minor\u00edas nacionales en los estados constituidos por el tratado de Versalles en Europa Central y Oriental, y por el hecho de que la constituci\u00f3n de la URSS mostraba \u00abla soluci\u00f3n\u00bb a tales conflictos. Y recrimin\u00f3 a \u00abnuestros j\u00f3venes partidos comunistas\u00bb por no haber tenido en cuenta ese conflicto y haber desatendido el \u00abfrente \u00fanico revolucionario\u00bb con las nacionalidades oprimidas. En alg\u00fan caso, refiri\u00e9ndose en particular a Polonia, Checoslovaquia y Yugoslavia, denunci\u00f3 lo que para \u00e9l consist\u00eda una desviaci\u00f3n socialdem\u00f3crata de los respectivos partidos comunistas al negar la lucha contra el estado \u00abfundado sobre la opresi\u00f3n nacional y creado para combatir la revoluci\u00f3n proletaria\u00bb y pretender, por el contrario, la reforma del estado sobre la base de la autonom\u00eda para resolver el conflicto de las nuevas minor\u00edas nacionales oprimidas (alemanes de Polonia y Checoslovaquia, eslovacos, eslovenos, croatas, magiares de Ruman\u00eda). Hab\u00eda que ponerse al frente de la lucha revolucionaria nacional de esas nacionalidades. La consigna clave que fusionaba esa propuesta de acci\u00f3n y la consideraci\u00f3n de la URSS como modelo era el reconocimiento del derecho de autodeterminaci\u00f3n. El V\u00ba Congreso no avanz\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de la consideraci\u00f3n general de Manuilski y de una resoluci\u00f3n particular sobre \u00abLa cuesti\u00f3n nacional en Europa Central y en los Balcanes\u00bb, prometiendo para un posterior pleno un desarrollo m\u00e1s amplio; por cierto que en esa resoluci\u00f3n se vinculaba la cuesti\u00f3n nacional a la cuesti\u00f3n campesina, identificando gen\u00e9ricamente a esas minor\u00edas con el campesinado.<\/p>\n<p>E.H.Carr se pregunt\u00f3 por qu\u00e9 la Comisi\u00f3n del Congreso que debati\u00f3 sobre la cuesti\u00f3n nacional no avanz\u00f3 m\u00e1s; su impresi\u00f3n es que el objetivo principal del Comit\u00e9 Ejecutivo de la Internacional Comunista, que estaba ya enfrascado en las pugnas internas el PC de la URSS, hab\u00eda sido disciplinario; neutralizar o cortocircuitar disidencias en los partidos implicados, invocando la autoridad \u00ableninista\u00bb del principio del reconocimiento del derecho de autodeterminaci\u00f3n. No es una explicaci\u00f3n desde\u00f1able; es similar a la de Aldo Agosti cuando consider\u00f3 que el giro izquierdista del CEIC encabezado por Zinoviev hab\u00eda estado motivado por la ocurrencia de Radek que manifest\u00f3 que la IC apoyar\u00eda a Trotsky, a lo que Zinoviev hab\u00eda respondido atray\u00e9ndose a los grupos de izquierda de los partidos comunistas que m\u00e1s hab\u00edan disentido del Trotsky defensor del frente \u00fanico. Pero no me parece la \u00fanica explicaci\u00f3n. Hay otra casi expl\u00edcita en el informe de Manuilski: la lucha para destruir los estados que el Tratado de Versalles hab\u00eda creado o engrandecido para constituir un \u00abcord\u00f3n sanitario\u00bb contrarrevolucionario en las fronteras del estado sovi\u00e9tico. Eso explicar\u00eda que en 1924 no hubiera ninguna alusi\u00f3n a las minor\u00edas nacionales de Europa Occidental, a excepci\u00f3n de la irlandesa, un cl\u00e1sico ineludible sobre todo para poner en solfa a la direcci\u00f3n del Partido Comunista de la Gran Breta\u00f1a. Sea como fuere, la recuperaci\u00f3n del discurso autodeterminista se hizo estrictamente en la recuperaci\u00f3n de la consigna, cosific\u00e1ndola y descontextualiz\u00e1ndola de todas las reflexiones con las que la rode\u00f3 Lenin y sobre todo de la evoluci\u00f3n de su pensamiento sobre el federalismo; conviene aqu\u00ed apuntar, aunque no me corresponde desarrollarlo las consideraciones de Nin sobre la pertinencia del apoyo al movimiento nacional en Catalu\u00f1a y su rechazo a hacerlo en el Pa\u00eds Vasco o a inventar en Galicia un movimiento nacional que no exist\u00eda (Tesis de la Izquierda Comunista sobre la cuesti\u00f3n nacional, 1932). Es significativa la condena de la propuesta federal como soluci\u00f3n transitoria para Checoslovaquia y Yugoslavia, algo que gener\u00f3 importantes problemas en el seno de sus movimientos comunistas. Tambi\u00e9n es significativa la manera doctrinaria como se aplic\u00f3 el principio autodeterminista a la cuesti\u00f3n negra en Estados Unidos, en los que se pas\u00f3 a reivindicar una imposible autodeterminaci\u00f3n nacional de la poblaci\u00f3n negra del Sur, del \u00abBlack Belt\u00bb \u2013asimismo identificada mayoritariamente como campesinado\u2013, mientras se manten\u00eda la lucha por la igualdad en el Norte de los Estados Unidos; algo que desterritorializaba el derecho de autodeterminaci\u00f3n y que muy dif\u00edcilmente pod\u00eda haber suscrito Lenin.<\/p>\n<p>La Internacional Comunista recuper\u00f3 el discurso autodeterminista, referido fundamentalmente a Europa Central y Oriental. En el mundo colonial la consigna central era la del apoyo o encabezamiento de los movimientos de liberaci\u00f3n nacional, la lucha antiimperialista que era por naturaleza una lucha por la independencia. El PC Franc\u00e9s apoy\u00f3 la insurrecci\u00f3n rife\u00f1a, pero rechaz\u00f3 toda consideraci\u00f3n autodeterminista para los bretones o los alsacianos alemanes. El PC brit\u00e1nico no consider\u00f3 la autodeterminaci\u00f3n de los galeses y los escoceses. Tampoco hubo en el comunismo belga m\u00e1s consideraci\u00f3n que la de la unidad de su peculiar estado, tan artificiosos al parecer y tan perdurable. La \u00fanica excepci\u00f3n en Europa Occidental la proporcion\u00f3 Manuilski que, tras el episodio de la visita de Maci\u00e0 a Mosc\u00fa, acompa\u00f1ado por Bullejos, en 1925, concluy\u00f3 que la cuesti\u00f3n nacional pod\u00eda ser un factor revolucionario en aquella Espa\u00f1a remota. Desde la direcci\u00f3n de la Internacional Comunista se pas\u00f3 a considerar el apoyo a la independencia de Catalu\u00f1a, Pa\u00eds Vasco y Galicia, siempre en la perspectiva de la uni\u00f3n posterior en un estado sovi\u00e9tico, siguiendo el modelo de la URSS; algo que le cost\u00f3 aceptar al Partido Comunista de Espa\u00f1a y que no hizo claramente m\u00e1s que entre 1932 y 1934. Las resoluciones del Secretariado de la IC de enero de 1927 y mayo de 1928 y los escritos del delegado de la Internacional \u00abM. Garlandi\u00bb \u2013nombre de guerra del comunista italiano Ruggero Grieco\u2013 que calificaron a Espa\u00f1a como un estado capitalista, en el que predominaba el capital financiero, con supervivencias feudales en el campo, determinantes en la medida en que la econom\u00eda espa\u00f1ola era todav\u00eda mayoritariamente agraria, legitimaban la adopci\u00f3n de la consigna \u00abdemocr\u00e1tico-burguesa\u00bb de la autodeterminaci\u00f3n. El modelo de la URSS fue impuesto tambi\u00e9n de manera doctrinaria por el VI\u00ba Pleno ampliado del CEIC que adopt\u00f3 la f\u00f3rmula de propaganda \u2013el t\u00e9rmino es de la resoluci\u00f3n\u2013 de los Estados Unidos de Europa, en la medida en que se fuera produciendo el triunfo de la revoluci\u00f3n en cada uno de los pa\u00edses y desde luego sobre la base de la uni\u00f3n voluntaria y el derecho de separaci\u00f3n; ocioso es recordar que el partido \u00fanico que garantizaba la unidad era la propia Internacional Comunista, que no era un partido federal precisamente.<\/p>\n<p>Esa recuperaci\u00f3n doctrinaria de la pol\u00edtica de Lenin sobre las nacionalidades \u2013parte de la dogmatizaci\u00f3n del pensamiento y la pr\u00e1ctica revolucionaria en el catecismo del \u00ableninismo, marxismo de nuestro tiempo\u00bb y del \u00abmarxismo-leninismo\u00bb, con los a\u00f1adidos luego del estalinismo, el mao\u00edsmo, etc.\u2013 generaba un importante equ\u00edvoco sobre la defensa de la independencia de las minor\u00edas nacionales que Lenin siempre hab\u00eda considerado como una excepci\u00f3n \u2013y la excepci\u00f3n a beneficio de no excluirla\u2013 y con muchas cautelas y reticencias. Fue paralela al per\u00edodo de sectarizaci\u00f3n de la l\u00ednea pol\u00edtica comunista iniciada en el V\u00ba Congreso y acelerada a partir de la derrota de Bujarin, en 1929, cuando precisamente Manuilski tom\u00f3 las riendas de la Internacional Comunista, desplegando su \u00abtalento administrativo\u00bb y haciendo gala de su falta de talento pol\u00edtico. La realidad del triunfo del nacionalsocialismo en Alemania y el avance del fascismo y el autoritarismo fascistizante en Europa occidental, entre 1932 y 1934, puso a la direcci\u00f3n de la IC ante la evidencia de su fracaso; ante el que, sustancialmente desde abajo y superando las reticencias de Stalin, no s\u00f3lo se recuper\u00f3 la l\u00ednea de frente \u00fanico, sin exclusiones, sino que se adopt\u00f3 una nueva pol\u00edtica de alianzas, que trascend\u00eda al campo de las alianzas sociales ampliadas al campesinado y a las clase medias bajo la divisa \u2013pol\u00edtica y cultural\u2013 del antifascismo. Fue la nueva pol\u00edtica de Frente Popular que oblig\u00f3 a reconsiderar la cuesti\u00f3n nacional no desde la perspectiva parcial, hist\u00f3rica y territorialmente, de las minor\u00edas nacionales; y a\u00fan menos desde la particularidad, indiscutible, de la \u00abc\u00e1rcel de pueblos\u00bb que hab\u00eda sido el Imperio Zarista.<\/p>\n<p>Dimitrov defendi\u00f3 la nueva t\u00e1ctica de Frente Popular en el VII Congreso de la IC retomando la calificaci\u00f3n del \u00abnihilismo nacional\u00bb de Manuilski, pero con un sentido diferente al que \u00e9ste le hab\u00eda dado. El nihilismo nacional que denunciaba Dimitrov era el que hab\u00eda despreciado la identidad nacional francesa, alemana, italiana, portuguesa, etc.. sin el reconocimiento de la cual el Frente Popular se hac\u00eda imposible. Hab\u00eda que vertebrar una alianza nacional popular y arrebatar al fascismo la pretensi\u00f3n de la defensa exclusiva de lo nacional. La Internacional Comunista dej\u00f3 de atacar a Checoslovaquia y a Yugoslavia y empez\u00f3 a ver las ventajas de la unidad de aquellos estados como cord\u00f3n sanitario al rev\u00e9s, contra el fascismo alem\u00e1n e italiano. En Francia el Partido Comunista descubri\u00f3 la Revoluci\u00f3n Francesa y al calor de ese descubrimiento promovi\u00f3 una nueva generaci\u00f3n historiogr\u00e1fica sobre ella en la que pronto descoll\u00f3 Albert Soboul. En el PC brit\u00e1nico se descubri\u00f3 la revoluci\u00f3n inglesa y el car\u00e1cter com\u00fan de los movimientos populares desarrollados desde la constituci\u00f3n del Reino Unido. Jean Bruhat y sobre todo Henri Lefebvre desarrollaron la tesis de la naci\u00f3n contra el nacionalismo. Y esa tesis se convirti\u00f3 en una plena realidad en Espa\u00f1a con el triunfo del Frente Popular y sobre todo con la sublevaci\u00f3n fascista y la guerra, calificada por los comunistas espa\u00f1oles como una guerra nacional contra el fascismo, algo antes de que Stalin invocara la gran guerra patria. El principio del reconocimiento del derecho autodeterminaci\u00f3n no fue abandonado, pero fue devuelto a su complejidad y fue integrado en el programa de defensa de la unidad, materializada en la guerra contra la sublevaci\u00f3n fascista y la dictadura franquista. El PCE, que hasta 1935 hab\u00eda condenado el sistema auton\u00f3mico catal\u00e1n \u2013y el proyecto auton\u00f3mico vasco\u2013 como manifestaciones del esp\u00edritu burgu\u00e9s, pas\u00f3 a aceptarlo propugnando no su sustituci\u00f3n sino su reforma y su extensi\u00f3n por toda la Rep\u00fablica en un horizonte de federalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Vuelvo, para acabar, a la l\u00ednea general de la IC. El \u00abdescubrimiento\u00bb de la naci\u00f3n, y del antagonismo entre \u00e9sta y el nacionalismo del siglo XX permiti\u00f3 \u2013tras la lamentable suspensi\u00f3n de la pol\u00edtica de Frente Popular en los dos primeros a\u00f1os de la Guerra mundial\u2013 a los partidos comunistas de Francia, Italia, Checoslovaquia, Polonia o Yugoslavia encabezar y liderar pol\u00edticamente la resistencia antifascista durante la guerra. Y promover la formaci\u00f3n de gobiernos democr\u00e1ticos y la defensa de un programa de reconstrucci\u00f3n popular al acabar la guerra, hasta que el golpe de la declaraci\u00f3n de la guerra fr\u00eda por parte de Estados Unidos, engrasada con el Plan Marshall, fren\u00f3 el avance del comunismo en Europa Occidental. El frentepopulismo ha constituido, no obstante, el mayor \u00e9xito del movimiento comunista en Europa y la mejor respuesta a la cuesti\u00f3n nacional, considerada desde todas las perspectivas y no \u00fanicamente desde una de ellas, por leg\u00edtima que \u00e9sta sea y por peso hist\u00f3rico que hubiese tenido.<\/p>\n<p><strong>Lecturas<\/strong><\/p>\n<p>Agosti, A. <i>La Terza Inernazionale. Storia Documentaria <\/i>. Editori Riuniti, 1974-1979<br \/>\nBloom, F. <i>El mundo de las naciones. El problema nacional en Marx<\/i>. 1975<br \/>\nCarr, E. H. <i>La revoluci\u00f3n bolchevique (1917-1923)<\/i>, Vol. 1. La organizaci\u00f3n del poder. Alianza Editorial, 1972<br \/>\nCarr\u00e8re d\u2019Encause, H. <i>Le Grand Defi. Bolcheviks et Nations. 1917-1930<\/i>. Flammarion, 1987<br \/>\nDavis, Horace B. <i>Nacionalismo y socialismo<\/i>. Pen\u00ednsula, 1972<br \/>\nDeutscher, I. <i>Stalin. Una biograf\u00eda pol\u00edtica<\/i>. Edima<br \/>\nInternacional Comunista. Quinto Congreso. Primera parte. (Con introducci\u00f3n de E.H. Carr). Cuadernos de Pasado y Presente. 1975<br \/>\nMart\u00edn Ramos, J.L. <i>EL Frente Popular, victoria y derrota de la democracia en Espa\u00f1a<\/i>. Pasado y Presente, 2015<br \/>\nMarx et alii. <i>El marxismo y la cuesti\u00f3n nacional<\/i>. Avance 1975<\/p>\n<p>Y los textos de Marx, Kautsky, Bauer, Rosa Luxemburgo, Leni y Stalin publlicados en Internet Marxist Archive<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote1anc\" name=\"sdendnote1sym\">i<\/a> Citado por Salom\u00f3n F. Bloom, <i>El mundo de las naciones. El problema nacional en Marx.<\/i>, Siglo XXI Argentina, C\u00f3rdoba, 1975, p\u00e1g. 36<br \/>\n<a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote2anc\" name=\"sdendnote2sym\">ii<\/a> Antonio Gramsci, \u00abInternacionalismo y pol\u00edtica nacional\u00bb en <i>Antolog\u00eda. Selecci\u00f3n, traducci\u00f3n y notas de Manuel Sacrist\u00e1n.<\/i> Siglo XXI, 1970<br \/>\n<a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote3anc\" name=\"sdendnote3sym\">iii<\/a> Reino de Polonia era la denominaci\u00f3n que ten\u00eda la Polonia anexionada al Imperio del Zar; esa denominaci\u00f3n, obviamente, no significaba ninguna adhesi\u00f3n mon\u00e1rquica sino la identificaci\u00f3n territorial concreta de aquel territorio, y de ninguna de las otras dos partes de la desmembrada Polonia.<br \/>\n<a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote4anc\" name=\"sdendnote4sym\">iv<\/a> Los subrayo, y no los entrecomillo, para subrayar que juntos constituyen un todo y un ensayo equiparable al de los textos principales que se acostumbran a considerar en la biblioteca del marxismo y la cuesti\u00f3n nacional.<br \/>\n<a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote5anc\" name=\"sdendnote5sym\">v<\/a> En 1900 el Partido Socialdem\u00f3crata de Lituania, dirigido por Djerzinski, se fusion\u00f3 en el PSRP para constituir el PSRPL<br \/>\n<a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote6anc\" name=\"sdendnote6sym\">vi<\/a> El libro no se encuentra en la web del Marxist Internet Archive; ha sido publicado en castellano por El Viejo Topo, en 1998<br \/>\n<a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote7anc\" name=\"sdendnote7sym\">vii<\/a> E.H.Carr cit\u00f3 la consigna, separ\u00e1ndola del contexto del art\u00edculo y d\u00e1ndole una fecha de publicaci\u00f3n inexacta: diciembre; el error cronol\u00f3gico de Carr no es insignificante, porque para diciembre ya hab\u00eda estallado la revoluci\u00f3n alemana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ponencia presentada en el Seminario de la ACIM, el 4 de mayo de 2020 Notas previas La historia de la<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":7842,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,1552,1556],"tags":[],"class_list":["post-7824","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-marxismo","category-nacionalismo-politica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7824","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7824"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7824\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7842"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7824"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7824"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7824"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}